INTRODUCCIÓN
La evaluación de los pacientes con dolor torácico es uno de los mayores retos para los médicos que prestan asistencia en los servicios de urgencias; ellos suponen entre un 5 % a un 7 % de la demanda asistencial y un desafío para cualquier médico ya que debe realizar un diagnóstico del que pueden derivarse actitudes terapéuticas urgentes, en un breve período lo que en ocasiones implica un riesgo esencialmente vital.1) Solamente en los EE UU se contabilizan unos siete millones de visitas anuales a los servicios de urgencia. Esta sintomatología parece apuntar a un posible síndrome coronario agudo, aunque tras la correspondiente evaluación diagnóstica solo entre el 15 y el 25 % de los pacientes con dolor torácico agudo lo padece realmente.2
En Cuba, la incidencia de casos con dolor torácico agudo en el servicio de consulta externa es alta (60 %) y el origen de este es generalmente coronario. Por su parte, 64,9 % de las muertes por enfermedades del corazón ocurre por enfermedades isquémicas; de ellas, el 45,3 % por infarto agudo de miocardio.3,4
El dolor torácico agudo es un reflejo de procesos potencialmente graves. Ante esta valoración se imponen obstáculos que no permiten interpretar, de forma objetiva, las sensaciones que el paciente transmite, bajo el tamiz subjetivo de sus propios sentimientos. De ahí, la necesidad de una correcta aplicación del método clínico para afrontar con serenidad los casos difíciles, pues si no se identifican correctamente su curso clínico puede convertirse en latente o adverso.5,6
Evidentemente, el dolor torácico constituye un problema de salud, con importante repercusión en la sociedad y diferentes esferas: física, psíquica, social y económica. La atención de estos pacientes deviene fundamentalmente en los cuerpos de guardia de las instituciones hospitalarias y de atención primaria, donde serán atendidos, además de los especialistas, por internos como parte de su formación en la práctica preprofesional. Al tener en cuenta estos elementos, se decidió realizar la presente investigación con el objetivo de evaluar el nivel de conocimientos sobre el diagnóstico de dolor torácico agudo en internos de Medicina del Hospital Universitario “Mártires del 9 de Abril”, de Sagua la Grande, provincia de Villa Clara.
MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo transversal en estudiantes internos al comienzo de su rotación por Medicina Interna en el Hospital Universitario “Mártires del 9 de Abril” durante el año 2018. Se trabajó con la totalidad de estudiantes, 50 en el momento de la investigación.
Se utilizaron como métodos del nivel teórico: analítico-sintético, inductivo-deductivo e histórico-lógico, para el estudio de la bibliografía, arribar a conceptos fundamentales sobre el tema y valorar la progresión de su tratamiento en la bibliografía consultada.
Empíricos: se aplicó la encuesta en forma de cuestionario elaborado por los autores. Estuvo integrado por tres preguntas: una primera que evaluaba los aspectos de la anamnesis al diagnóstico del paciente con dolor torácico, la segunda trataba sobre signos distintivos que se deben buscar frente al dolor torácico agudo y la tercera sobre las investigaciones diagnósticas en la atención al paciente con dolor torácico. El tiempo otorgado para llenar el cuestionario estuvo limitado a 15 minutos. Para la evaluación y calificación final se procedió según lo normado por la Instrucción 3/20157 del Ministerio de Salud Pública de Cuba.
Los datos obtenidos fueron procesados a través de la estadística descriptiva con distribución de frecuencia absoluta y relativa, fueron llevados a tablas y para el análisis y procesamiento de la información cualitativa se empleó la triangulación de fuentes. La información fue procesada empleando un programa informático Excel 2013.
Se tuvieron en cuenta los aspectos éticos inherentes a toda investigación; asegurándose la estricta confidencialidad de los resultados individuales, y que no tendría repercusión alguna en su trayectoria como estudiante. Los participantes firmaron un consentimiento libre, voluntario e informado. Se respondieron de forma anónima. A aquellos participantes interesados en recibir los resultados se les solicitó un correo electrónico, al cual les fueron enviados.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la Figura 1 se muestran los resultados referentes al nivel de conocimientos en internos sobre diagnóstico de dolor torácico agudo. Se constató que el mayor porcentaje de estudiantes obtuvo la evaluación Regular (40,0 %), en cuanto a las habilidades para la identificación etiológica del dolor torácico a través de la anamnesis. De igual forma se comportaron los resultados referentes a la evaluación de la exploración física en 18 internos para un 36,0 % con igual calificación. Es notorio destacar que se encontró una ligera mejoría en este aspecto con respecto a la anamnesis al obtener más estudiantes evaluados de Excelente. Por su parte la identificación del examen complementario de elección ante cada situación ofreció mejores resultados, pues obtuvieron calificaciones de Excelente 21 internos lo cual representa un 42,0 % del total.

Fig. 1 Nivel de conocimientos en internos sobre diagnóstico de dolor torácico agudo
La distribución de la calificación final obtenida del instrumento aplicado se muestra en la Figura 2 donde se observa una deficiente preparación de manera general al predominar las evaluaciones Regular (39,0 %).
Existe una amplia gama de entidades que provocan dolor torácico agudo; por ello el médico que atiende a un paciente con este tipo de síntoma necesita, además de los conocimientos específicos de su especialidad, la capacidad para reconocer el problema de forma global, para el diagnóstico y tratamiento adecuados.
Según Reyes Saname et al.6 para orientar el diagnóstico es imprescindible aplicar correctamente el método clínico; pues un interrogatorio minucioso, unido al examen físico detallado y a la realización de pruebas especiales tales como: el electrocardiograma, la radiografía de tórax y la analítica de laboratorio, completan el estudio clínico.
En un estudio llevado a cabo en Colombia, Piragauta Merchán et al.8) concluyeron que existen falencias en cuanto al diagnóstico y tratamiento del dolor torácico, y surge la necesidad de fomentar su investigación en el ámbito prehospitalario para obtener resultados que proporcionen información válida y actualizada sobre el tema, para de esta manera tomar medidas oportunas para mejorar la calidad de la atención y disminuir las tasas de morbilidad y mortalidad.
Los autores coinciden con Umaña Giraldo et al.9) cuando plantea que la historia clínica es la herramienta más valiosa que posee el médico para el enfoque inicial del paciente que consulta por dolor torácico en el servicio de urgencias. La exploración semiológica de las características del dolor, adquiere gran importancia: localización, inicio, carácter, irradiación, duración, y factores que lo modifiquen son aspectos a indagar en todos los pacientes consultados.
De igual modo una adecuada exploración física ofrece información valiosa para determinar el diagnóstico y manejo inicial del paciente. Teniendo en cuenta lo citado, los autores muestran preocupación por los resultados del presente estudio, pues revelan un mejor conocimiento de los internos acerca de las investigaciones complementarias respecto a elementos útiles y valiosos de la historia clínica como son la anamnesis y la exploración física.
Existen diversas entidades potencialmente fatales que provocan dolor torácico, abordadas en otros estudios9,10 con resultados similares a este: han encontrado bajo nivel de conocimientos en estudiantes de Medicina, sobre todo en cuanto a manifestaciones clínicas y factores de riesgo; sin embargo, resultan escasos los estudios en la literatura que aborden la presente problemática. Estos resultados manifiestan que se necesita elevar la preparación teórico-práctica de internos en cuanto al abordaje clínico del dolor torácico, por lo que se sugiere un mayor y mejor tratamiento de esta temática en seminarios y conferencias de preparación centralizadas, que de una forma didáctica aborden todas las patologías, cardiovasculares o no que cursen con este síntoma.
CONCLUSIONES
El nivel de conocimientos sobre diagnóstico del dolor torácico agudo en internos de Medicina es aún insuficiente en la entidad estudiada, preferentemente en cuanto a la anamnesis y la exploración física, no así en la identificación del examen complementario de elección ante cada situación. Los autores sugieren trazar estrategias docentes que permitan elevar el conocimiento de las herramientas principales del método clínico en la atención a este tipo de pacientes por parte de los internos de Medicina.