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Revista Cubana de Educación Superior

versión On-line ISSN 0257-4314

Rev. Cubana Edu. Superior vol.43 no.1 La Habana ene.-abr. 2024  Epub 30-Jul-2024

 

Artículo original

La inteligencia emocional, clave para la formación del estudiante universitario

Emotional intelligence, key to the training of university students

0000-0001-6710-1285Elena Piñeiro Alonso1  *  , 0000-0001-9223-475XDahirys Mora Mora1  , 0009-0004-9300-5907Franklyn Arana Labrada1 

1 Brigada Nacional de la Misión Educación Superior, Distrito Capital, Venezuela.

RESUMEN

Para tomar decisiones las emociones son un eje esencial y un camino creado para conseguir un cambio positivo en la formación de los estudiantes para su éxito personal y profesional, es por eso que las instituciones educativas desempeñan un rol importante para potenciar la educación y el aprendizaje partiendo del reconocimiento de las emociones de los estudiantes, y las universidades no están ajenas a este proceso. Es significativo el control de las emociones partiendo de la inteligencia tanto interpersonal como intrapersonal, la empatía entre sus compañeros de clase, la facilidad para trabajar en equipo, el respeto de las formas de pensar, vivir y actuar. Un buen control de la inteligencia emocional permite establecer relaciones de amistad, trabajo, estudios, de saber comportarse, manejar sus diferentes estados de ánimo y sentimientos. La inteligencia emocional es un elemento medular para el éxito académico, laboral y para la vida cotidiana en general.

Palabras-clave: inteligencia; emociones; estudiantes; universitarios; profesionales

ABSTRACT

To make decisions, emotions are an essential axis and a path created to achieve a positive change in the training of students for their personal and professional success, which is why educational institutions play an important role to enhance education and learning based on of the recognition of students' emotions and universities are not immune to this process. The control of emotions based on both interpersonal and intrapersonal intelligence, empathy among classmates, ease of working as a team, respect for ways of thinking, living and acting is significant. Good control of emotional intelligence allows you to establish relationships of friendship, work, studies, knowing how to behave, and manage your different moods and feelings. Emotional intelligence is a core element for academic, work and daily life success in general.

Key words: intelligence; emotions; students; college students; professionals

INTRODUCCIÓN

Una adecuada formación concibe las bases sólidas de la personalidad, actitudes, capacidades cognitivas y emocionales a los estudiantes. Estas se fortalecen a lo largo del tiempo. Reconocer sus propias emociones les permite acercarse al conocimiento de su mundo emocional, a observarse a sí mismo, saber cómo actuar frente a una situación difícil, de pensar un poquito antes de actuar o de reaccionar indebidamente, de buscar el origen de una emoción y darle nombre, para encontrar una posible solución a su estado emocional, para expresar las emociones de un modo correcto o adecuado frente a los demás.

Es importante reconocer las emociones para tomar conciencia de las acciones y para una buena formación, estas intervienen en este proceso, ya sea de manera negativa o positiva, las positivas tienen más protagonismo alejando las emociones toxicas de los estudiantes, porque las emociones positivas como las alegrías, las motivaciones, las sorpresas, favorecen el proceso de formación universitaria.

Es por eso que las universidades se dan a la tarea de preparar las condiciones psicológicas, pedagógicas, didácticas y sociales para que sus estudiantes adquieran una formación integral acabada y se sientan preparados para enfrentar sus profesiones con todos los conocimientos necesarios, y sean, además, personas de bien de las cuales la sociedad reciba lo mejor de ellos y emocionalmente se sientan estimulados para enfrentar el camino profesional.

Las universidades venezolanas se destacan por formar profesionales que sean seres humanos con los valores de la honestidad, la responsabilidad ante el trabajo y sean buenos constructores de una nueva sociedad. Es así que la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (UNESR), consecuente con este reto, anhela formar a un Licenciado en Educación, Mención Educación Integral, con la finalidad de que estos sean formados para conocer, valorar, interpretar, convivir y reconstruir su realidad desde su ser social.

La Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez nace con la sede de Caricuao en octubre de 1971, pero fue el 24 de enero de 1974 su creación por decreto presidencial, con el objetivo de proporcionar una casa de estudios disponible para un mayor número de estudiantes a un costo más bajo. Además, buscaba crear un lazo a la producción y al mercado de trabajo, así como la posibilidad de crear sus propias fuentes de ingreso y así lograr en su mayoría su financiamiento. Es una universidad pública reconocida por su dedicación en el uso y propagación del conocimiento, en ella se fomenta el libre pensamiento, la acción y el compromiso con los valores éticos que rigen el quehacer en beneficio del desarrollo sustentable de la comunidad.

En esta universidad se estudia la Licenciatura en Educación, Mención Educación Integral, un profesional con carácter globalizador blindado por un conjunto de valores, principios, rasgos, aptitudes, capacidades y competencias, capaz de implementar las competencias basadas en cada función o rol necesarias para lograr a través de la planificación de métodos y técnicas de enseñanza la comprensión, transformación, innovación e invención para asumir de manera diferente los problemas relacionados con un aprendizaje verdadero, significativo y acordes con el contexto educativo, social y a las exigencias actuales y futuras de la sociedad, en atención al desarrollo bio-psico-social del niño o la niña en edad escolar. Además, se desempeñará como facilitador de experiencias de aprendizaje que conduzcan a la formación integral de sus educandos.

Entre los rasgos más deseados que deben poseer los profesionales de esta carrera son: responsabilidad, función orientadora, estimulante, promotor de experiencias, capacidad para describir potencialidades, con dominio y buen manejo de conocimientos, equilibrio emocional, con sentido de humor, espíritu de justicia, puntual, simpático, organizado, optimista, creativo, tolerante, con capacidad de liderazgo, entre otros. El aspirante a docente ha de poseer unas cualidades morales, personales y académicas muy particulares debido a su noble y delicada misión. Y entre sus principales roles es un facilitador, orientador, investigador, evaluador, administrador y promotor social.

El Licenciado en Educación, Mención Educación Integral será un profesional cuya preparación le permitirá atender todas las áreas del primer ciclo y una o varias áreas del segundo ciclo de Educación Básica. No obstante, el campo de acción para el egresado, en realidad no resulta tan restringido, puesto que las áreas son: Lengua, Matemática, Ciencias de la Naturaleza y Educación para la Salud, Estudios Sociales, Educación Estética, Educación Física y Deporte, y Educación para el Trabajo, las mismas para ambos ciclos. También podrá cumplir funciones de docencia en instituciones públicas y privadas del territorio nacional; entender el fenómeno educativo; adquirir los fundamentos teóricos-prácticos sobre los procesos que permitan el desarrollo y formación de individuos críticos y útiles a la sociedad (Ministerio del Poder Popular para la Educación, 2007).

Es por eso que este trabajo tiene como objetivo facilitar al personal docente acciones para trabajar el desarrollo de la inteligencia emocional en los estudiantes universitarios y que una vez graduados lleven mejores relaciones sociales en su contexto familiar y profesional.

DESARROLLO

Bases de la inteligencia emocional

Las emociones son respuestas o reacciones fisiológicas de nuestro cuerpo ante cambios o estímulos que aparecen en nuestro entorno y en nosotros mismos. La palabra «e-moción» significa «movimiento hacia». Autores concuerdan en que las emociones han estado presentes en la vida del ser humano desde los tiempos inmemorables, han sido parte importante de la evolución, de avance; «el poder de las emociones es extraordinario, solo un amor poderoso de una madre y de un padre puede arriesgar su propia vida por salvar a su amada hija» (Goleman 1996, p. 326).

La «emoción se refiere a un sentimiento y a los pensamientos, los estados biológicos, los estados psicológicos y el tipo de tendencias a la acción que lo caracterizan» (Goleman, 1996, p. 327). La base de la inteligencia emocional son las emociones y, si las sabemos controlar, seremos dueños tanto de nuestros pensamientos como de nuestras acciones. Las personas con habilidades emocionales bien desarrolladas tienen más probabilidad de sentirse satisfechas, ser eficaces en su vida y de dominar los hábitos mentales que favorecen su propia productividad. Las personas que no pueden poner cierto orden en su vida emocional entran en batallas interiores que sabotean la capacidad de concentración en el trabajo y de pensar claramente. La inteligencia emocional (IE) se ha popularizado a partir de la capacidad que tiene de reconocer y gestionar las emociones, propias y ajenas, de manera efectiva.

Es una combinación de habilidades, como el autoconocimiento, la autorregulación, la empatía, la motivación y las habilidades sociales, definida por Daniel Goleman como: «la capacidad para reconocer los sentimientos propios y los de los demás, motivarnos a nosotros mismos, para manejar acertadamente las emociones, tanto en nosotros mismos como en nuestras relaciones humanas» (Goleman, 2012, p. 22).

La inteligencia emocional es un conjunto de habilidades que una persona adquiere por nacimiento o aprende durante su vida, donde destaca la empatía, la motivación de uno mismo, el autocontrol, el entusiasmo y el manejo de emociones. Hablar de ella nos referimos a la habilidad de entender, usar y administrar nuestras propias emociones en formas que reduzcan el estrés, ayuden a comunicar efectivamente, empatizar con otras personas, superar desafíos y aminorar conflictos. La inteligencia emocional está enmarcada dentro de la teoría de Howard Gradner, la cual se encuentra basada en que el individuo no posee una sola inteligencia, sino que posee «inteligencias múltiples» y separó la inteligencia en doce tipos distintos para su análisis. Cada una de ellas representa una parte de nuestro coeficiente intelectual, y son: inteligencia lingüístico-verbal, lógico-matemática, visual-espacial, musical, corporal-kinestésica, intrapersonal, interpersonal, naturalista, emocional, existencial, creativa y colaborativa (Gardner, 1998).

La inteligencia emocional no es una sola. Abarca diferentes tipos y características que definen el coeficiente intelectual de un aspecto de la persona. Estas pueden dividirse en cinco claves o categorías básicas (Goleman, 2012):

  1. Empatía: consiste en entender cómo se sienten los demás y aprender a comunicarse correctamente para lograr un objetivo común. Cada persona reacciona de diferente manera a ciertos estímulos dependiendo de su contexto y su experiencia.

  2. Habilidades sociales: las buenas relaciones interpersonales guían a las personas al éxito, ya que pueden lograr más cosas con liderazgo, gestión de conflictos, cooperación y trabajo en equipo.

  3. Autoconocimiento: este tipo de inteligencia emocional consiste en la capacidad de reconocer los sentimientos que uno alberga y cómo estos pueden afectar las acciones que hacen. La conciencia emocional y la confianza son vitales para su desarrollo.

  4. Motivación: este tipo se relaciona con el compromiso de llegar a los objetivos que uno se plantea, cómo se mantiene el positivismo ante las adversidades y cuál es la iniciativa que una persona maneja para plasmar determinadas metas.

  5. Autorregulación: las técnicas de autocontrol son esenciales en la inteligencia emocional. Controlar la duración de nuestras emociones y que tanto influyen estas en nuestras decisiones es vital para este tipo de inteligencia emocional.

Ejemplos de inteligencia emocional:

  • Valorar los triunfos de los demás sin caer en comparaciones con otras personas o uno mismo.

  • Aceptar los errores cometidos y ser capaces de perdonarse a sí mismo para aprender de lo ocurrido.

  • Analizar las reacciones inmediatas a las emociones, interpretarlas y aprender de cada una de ellas para manejarlas de ser necesario.

  • Comprender cuál es la emoción que uno siente y no dejar que el cerebro confunda una con otra. A veces el enojo puede presentarse cuando en realidad se siente tristeza.

  • Evitar estimulantes como el alcohol, cafeína, drogas o algún fármaco relacionado para tener ciertas sensaciones.

  • Entender que cada persona es individual con sus experiencias y relaciones.

  • Encontrar el equilibro entre los éxitos y errores, no dejándose llevar por el narcisismo o por una lástima por sí mismo.

Según Goleman (2012) existen dos formas elementales de inteligencia emocional: la inteligencia interpersonal, que implica entender y comprender las emociones de los otros y tener la habilidad de reaccionar según el estado anímico del otro; y la inteligencia intrapersonal, que implica entender y comprender las propias emociones, tenerlas en cuenta al momento de tomar decisiones y ser capaz de regular las emociones según la situación.

Entre las ventajas de la inteligencia emocional se encuentran:

  • Existen ciertas habilidades prácticas que se manifiestan con mayor intensidad en las personas emocionalmente inteligentes, tales como la empatía, la capacidad de motivación, la autoconciencia, la capacidad de controlar la exteriorización de las emociones, el liderazgo, entre otras.

  • La inteligencia emocional desempeña un papel central en el éxito o el fracaso de todo tipo de relaciones humanas, desde las sentimentales y familiares hasta los vínculos laborales.

  • También es un factor determinante en el funcionamiento de las organizaciones, ya que la empatía, autocontrol emocional y motivación de las personas puede condicionar el trabajo en equipo, haciéndolo más o menos eficiente y satisfactorio.

  • Estas habilidades también son importantes en la capacidad de las personas de convencer, manipular e incluso dominar a los demás (los líderes tienden a ser personas emocionalmente inteligentes) (Goleman, 2012).

Características de una persona con alta inteligencia emocional (Goleman, 2012):

  • Capaz de automotivarse.

  • Capaz de persistir frente a las decepciones.

  • Controlar los impulsos y demorar su gratificación.

  • Regular el humor.

  • Evitar que los trastornos disminuyan su capacidad de pensar.

  • Mostrar empatía.

  • Abrigar esperanza.

  • Llevarse bien con las personas.

  • Conocer y controlar sus emociones y sentimientos.

  • Interpretar y enfrentar con eficacia los sentimientos de los demás.

Gallego et al. (1999) destacan una amplia serie de habilidades que se encuentran en la teoría de la inteligencia emocional y las presentan agrupadas en tres ámbitos, entre las que se encuentran:

  • Habilidades emocionales:

    • Reconocer los propios sentimientos: identificarlos, etiquetarlos y expresarlos.

    • Controlar los sentimientos y las emociones y evaluar su intensidad.

    • Ser consciente de si una decisión está determinada por los pensamientos o por los sentimientos.

    • Aprender formas de controlar los sentimientos.

  • Habilidades cognitivas:

    • Comprender los sentimientos de los demás, respetar las diferencias individuales.

    • Saber leer e interpretar los indicadores sociales.

    • Asumir toda la responsabilidad de las propias decisiones y acciones.

    • Considerar las consecuencias de las distintas alternativas posibles.

    • Dividir en fases el proceso de toma de decisiones y de resolución de problemas.

    • Reconocer las propias debilidades y fortalezas.

    • Saber distinguir entre las situaciones en que alguien es realmente hostil y aquellas en las que la hostilidad proviene de uno mismo.

    • Ante una situación de conflicto, pararse a describir la situación y cómo hace sentir, determinar las opciones de que se dispone para resolver el problema y cuáles serían sus posibles consecuencias, tomar una decisión y llevarla a cabo.

  • Habilidades conductuales:

    • Resistir las influencias negativas.

    • Escuchar a los demás.

    • Participar en grupos positivos de compañeros.

    • Responder eficazmente a la crítica.

    • Comunicarse con los demás a través de otros canales no verbales, gestos, tono de voz, expresión facial, etc.

La inteligencia emocional es considerada como el más importante de los factores que intervienen en el ajuste personal, en el éxito en las relaciones personales y en el rendimiento académico. Con una inteligencia emocional desarrollada se pueden conseguir mejoras en el mundo estudiantil y en nuestras relaciones sociales, ya que la competencia emocional influye en todos los ámbitos importantes de la vida.

La inteligencia emocional y las universidades

La inteligencia emocional es incluso más importante que la inteligencia racional, pues permite participar y compartir con los seres humanos en un ambiente de armonía y en paz. «La inteligencia académica no ofrece la preparación que se necesita para la multitud de dificultades, o de oportunidades a las que nos enfrentarnos a lo largo de nuestra vida». (Goleman, 1996). Aplicando las estrategias para el desarrollo de la inteligencia emocional, se logrará que los estudiantes sean empáticos, ya que en el aula de clase carecen de ello, además mejoren su conducta, y por supuesto, puedan llegar a dominar sus impulsos y emociones de una manera adecuada dentro y fuera del salón de clase, puesto que los estudiantes al saber identificar correctamente sus emociones, sabrán sobrellevar de una manera pacífica y armónica las diferentes situaciones o dificultades que se presenten en su entorno de una manera satisfactoria.

Por su parte Elias et al. (2001) reflexionan profundamente acerca de la naturaleza de la escuela y concluyen que además de dedicarse a la formación académica, las escuelas deben ser espacios donde los estudiantes aprendan acerca de la democracia, las habilidades necesarias para preservarla, el estado mental reflexivo para avanzar en ella y del clima social y emocional necesarios para ejercerla. Destacan tres condiciones necesarias para desarrollar el aprendizaje social y emocional en las escuelas:

  1. Las escuelas deben concebirse como comunidades de aprendizaje, donde el aprendizaje emocional esté integrado con el académico.

  2. La formación de los profesores y administradores para construir aprendizaje social y emocional.

  3. Los padres juegan un papel activo.

Las universidades a través de los profesores y tutores contribuyen a configurar la personalidad del individuo, puesto que los estudiantes pasan mucho tiempo en ella, y, en particular, lo que ocurra en la universidad contribuirá a configurar el autoconcepto general de la persona, generando, sobre todo, un aspecto específico del mismo como es el autoconcepto académico, que se refiere a las características y capacidades que el estudiante considera que posee en relación con su capacidad de aprendizaje, actividad académica y rendimiento escolar.

Las mismas deben favorecer la amistad y las relaciones con el grupo de iguales, dentro y fuera del centro universitario, potenciando la convivencia continuada entre los estudiantes a través de actividades docentes y extradocentes. También deben promover la empatía o capacidad para ponerse en el lugar de las otras personas, la comprensión y la comunicación gestual y verbal de las emociones, y todo ello para que los estudiantes adquieran un adecuado desarrollo emocional. A través de la formación educativa, el estudiante puede recibir la ayuda necesaria para el desarrollo integral de su personalidad, cooperando a que el proceso de enseñanza- aprendizaje se constituya como el marco de referencia para su desarrollo global, de manera a que la educación sea un proceso integrador que abarquen no solo el área cognitiva del estudiante sino toda su personalidad.

Es importante conocer cuáles son las emociones vividas por los estudiantes durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, para que puedan gestionarlas, controlar las frustraciones diarias, adoptar una actitud positiva con los compañeros de aula, prevenir los conflictos interpersonales que se puedan dar, mejorar la calidad de vida universitaria, y clasificar los sentimientos y estados de ánimo. Por lo que se evidencia la necesaria consideración de la integralidad educativa para el desarrollo emocional de los futuros profesionales, ya que la inteligencia emocional es un factor importante para el éxito académico, laboral y para la vida cotidiana en general (Goleman, 1996).

Los estudiantes emocionalmente inteligentes presentan mayor autoestima, ajuste, bienestar y satisfacción emocional e interpersonal, apoyo social y menor disposición para presentar comportamientos agresivos o violentos; igualmente, presentan grados menores de síntomas físicos, ansiedad y depresión, y con ello se incrementa el rendimiento. La inteligencia emocional adopta un papel relevante para establecer y mantener relaciones interpersonales positivas por lo que podemos compartir nuestros sentimientos y las emociones hacia los demás que nos rodean cuando sea lo necesario, habilidades en las que los profesores pueden apoyar a los estudiantes a interactuar, fortalecer las debilidades y las oportunidades para obtener un buen beneficio en el aprendizaje académico.

Es importante que los estudiantes se den cuenta que la inteligencia emocional es una habilidad con la que deben contar, aunque siempre se les haya enseñado que los conocimientos académicos son mucho más importantes. Lo ideal será buscar un equilibrio entre ambas y entender que el éxito del desempeño laboral depende en gran medida de las habilidades personales, sociales, y de los conocimientos y experiencia que tiene el individuo para desenvolverlo en su entorno.

Existe una relación entre las cuatros ramas de la inteligencia emocional con foco en su relación con la inteligencia y la personalidad, según Salas y García (2010), presentes en los estudiantes de las universidades: percibir la emoción, facilitación del pensamiento con la emoción, comprender las emociones y manejo de emociones. Estas contribuyen a mejorar el funcionamiento a nivel cognitivo. La inteligencia emocional juega un rol crucial en la formación de los estudiantes, apoyándolos en la comprensión del mundo que les rodea y formándolos como ciudadanos activos, responsables y competentes para afrontar las demandas de una sociedad basada en el conocimiento adquirido durante toda la preparación recibida en las universidades.

Acciones para trabajar el desarrollo de la inteligencia emocional durante el proceso de enseñanza-aprendizaje y potenciar la formación de los profesionales universitarios

  • Identificar en los estudiantes universitarios la expresión de las emociones básicas propias y reconocer el estado emocional propio de cada uno, partiendo de un diagnóstico fino realizado inicialmente por el profesor que lo representa.

  • Reconocer el estado emocional o el estado de ánimo de cada estudiante; de igual manera fortalecer la expresión de las emociones voluntariamente.

  • Fortalecer la autorregulación y el manejo de las emociones propias identificando sus metas.

  • Coordinar la inteligencia intelectual con la inteligencia emocional.

  • Posibilitar el reconocimiento de expresiones faciales de las emociones básicas, para el buen desarrollo del aprendizaje en el aula.

  • Identificar y asociar las emociones básicas por medio de las imágenes; además se fortalece la capacidad de la memoria.

  • Estimular el reconocimiento de las emociones propias y ajenas, utilizando medios donde se interrelacionan los estudiantes tales como la música, el deporte, la recreación sana, la convivencia en armonía, entre otros, para explorar las fortalezas y debilidades individuales.

  • Elevar y fortalecer la empatía entre los compañeros, para generar un ambiente propicio del aprendizaje, crea un vínculo de seguridad, confianza e integración, compartiendo los sucesos agradables e importantes de su vida cotidiana y creando un ambiente armonioso para el aprendizaje.

  • Realizar actividades que permitan desarrollar habilidades de intercambio social, creando un ambiente positivo de respeto entre estudiantes y profesores, y entre los estudiantes.

  • Lograr la motivación y controlar los impulsos, regulando los estados de ánimo y empatización con los demás. Permite no solo convivir con quienes nos rodean, sino sobrevivir.

  • Desarrollar en los estudiantes el control de impulsos, motivación, entusiasmo, perseverancia, empatía, autoconciencia y tolerante para convertirse en verdaderos líderes en su equipo de trabajo.

  • Identificar las actitudes y estados positivos de los estudiantes y los profesores durante en las clases.

  • Desarrollar actividades para relajar el cuerpo y librar la tensión física y mental.

  • Identificar las relaciones interpersonales de los estudiantes en cuanto a sus principios y valores de acuerdo a sus alcances.

  • Desarrollar competencias emocionales que contribuyan un mejor bienestar personal y social acorde a sus condiciones de vida.

  • Desarrollar actividades para evitar comportamientos y actitudes negativas como la baja autoestima, depresión, estrés, violencia, en fin prevenir los comportamientos negativos.

  • Motivar a los estudiantes a tener su diario de emociones, hacer su autoevaluación y practicar la meditación, para que sean capaces de regular las emociones, sobre todo cuando están cultivando relaciones interpersonales.

  • Lograr que los estudiantes aprendan el bagaje de emociones que pueden experimentar, ya que existen seis emociones básicas: alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa y asco.

  • Emplear técnicas lúdicas, ya que estas conducen al estudiante al progreso intelectual y a la exploración de sus capacidades creadoras, motrices y perceptivas, posibilitando al mismo tiempo una oportunidad para expresar lo que él siente y piensa, lo cual aporta directamente a su desarrollo.

CONCLUSIONES

Los docentes universitarios cuentan con una serie de acciones para facilitar el desarrollo del trabajo de la inteligencia emocional en los estudiantes universitarios y que una vez graduados lleven mejores relaciones sociales en su contexto familiar y profesional.

Es substancial promover dentro de las universidades el interés por la inteligencia emocional para apoyar el cumplimiento de su principal función, la de formar futuros profesionistas preparados para enfrentar los cambios de su entorno para los que están creados.

Los estudiantes universitarios deben saber controlar las emociones y los sentimientos, conocerse y motivarse, eso da la capacidad de ser mejor persona, con mejores relaciones sociales en su vida personal y profesional.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Elias, M.; Hunter, L.; y Kress, J. (2001). Emotional Intelligence and Education. En Ciarrochi, J.; Forgas, J.; y Mayer, J. (coord.). Emotional Intelligence in Everyday Life: A Scientific Inquiry (pp. 133-149). Psychology Press. [ Links ]

Gardner, H. (1998). A Reply to Perry D. Klein's 'Multiplying the problems of intelligence by eight'. Canadian Journal of Education, 23 (1), 96-102. Recuperado de Doi:10.2307/1585968 [ Links ]

Gallego, D. J.; Alonso, C.; Cruz, A.; y Lizama, L. (1999). Implicaciones educativas de la inteligencia emocional. Universidad Nacional de Educación a Distancia. [ Links ]

Goleman, D. (1996). Inteligencia emocional. Kairos. [ Links ]

Goleman, D. (2012). El cerebro y la inteligencia emocional. Ediciones B.S.A. [ Links ]

Ministerio del Poder Popular para la Educación (2007). Diseño Curricular del Sistema Educativo Bolivariano. Recuperado de https://www.cerpe.org.ve/tl_files/Cerpe/contenido/documentos/Actualidad%20Educativa/Curriculo%20Nacional%20Bolivariano%20-%20MPPE%202007.pdfLinks ]

Salas, A.; y García, H. (2010). Perfil de inteligencia emocional y carreras universitarias en estudiantes de la Universidad Simón Bolívar. Revista de Ciencias Sociales, 16 (2), 226-238. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3392701Links ]

Recibido: 19 de Agosto de 2023; Aprobado: 15 de Octubre de 2023

*Autor para la correspondencia: pineiroadriana6@gmail.com

Los autores declaran que no existen conflictos de intereses.

Elena Piñeiro Alonso: realizó la búsqueda bibliográfica, sistematizó la información para realización del artículo, redactó el artículo y definió la linea de trabajo, así como la aplicación de la propuesta de acciones.

Dahirys Mora Mora: realizó la corrección de ortografía y redacción así como el estilo del artículo, colaboró en la búsqueda bibliográfica y precisó aspectos teórico-conceptuales.

Franklyn Arana Labrada: participó en la corrección del artículo, colaboró en la búsqueda bibliográfica y precisó aspectos teórico-conceptuales.

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