Introducción
La leptospirosis es una enfermedad zoonótica de distribución mundial, causada por una bacteria espiral del género Leptospira spp., que afecta a los humanos, animales domésticos y silvestres; la cual es considerada como un problema de salud pública en los países que poseen regiones tropicales.1 El género Leptospira spp., incluye 22 especies, divididas en 2 grupos; el grupo I, contiene especies patógenas (L. interrogans) y II, no patógenas (L. biflexa).2) De acuerdo con sus características serológicas, las bacterias del género Leptospira spp. se clasifican en 25 serogrupos, constituidos por más de 250 serovariedades.3 Las especies de Leptospira spp. patógenas para los humanos son L. interrogans, L. kirschneri y L. noguchii.4
Los reservorios de Leptospira spp. se pueden encontrar en animales de diferentes especies como es el caso de los roedores, en los que la infección es asintomática con colonización renal de la bacteria y excreción a través de la orina, contaminando así el ambiente.5) Los seres humanos se infectan con Leptospira spp. por contacto directo con la orina de animales portadores o con un ambiente contaminado con orina (agua y suelo). La vía de entrada es a través de las mucosas y soluciones de continuidad.6
La leptospirosis en humanos puede ser asintomática o presentar manifestaciones clínicas muy variables, incluyen fiebre alta, cefalea, escalofríos, mialgia y vómito, también se puede presentar ictericia, conjuntivitis, dolor abdominal y diarrea. Si la enfermedad no es tratada, el paciente puede desarrollar meningitis, daño y falla hepática y dificultad respiratoria.7 Debido a que la leptospirosis presenta múltiples manifestaciones clínicas, es necesario realizar el diagnóstico diferencial con otras enfermedades febriles que cursan con cefalea y mialgias como: gripe, malaria, dengue, fiebre amarilla, hepatitis vírica y rickettsiosis.6,7 La similitud sintomática entre dengue y leptospirosis propicia, la confusión diagnóstica y el desconocimiento sobre la frecuencia de leptospirosis humana, impide que los clínicos consideren esta enfermedad dentro del diagnóstico diferencial.8
Actualmente, a nivel mundial, se desconoce el número de casos de leptospirosis en humanos; la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha establecido una probabilidad de 1 caso por cada 100 000 personas por año en climas templados y 10 casos por cada 100 000 personas por año en climas tropicales húmedos.9 De los casos nuevos de leptospirosis humana, informados en el 2015, la mayor proporción se registró en Brasil 40,2 %, seguido de Perú 23,6 %, después Colombia 8,8 % y por último Ecuador 7,2 %; se calcula que la tasa de incidencia acumulada en América Latina es de 2,0 por 100 000 habitantes por año.10 En México, en el año 2017, se notificaron 29 casos nuevos de leptospirosis humana, de estos, dos casos se diagnosticaron en el estado de Guerrero.11)
En la región de la Costa Grande del estado de Guerrero se desconoce la prevalencia de leptospirosis en humanos. Sin embargo, la zona tiene condiciones ambientales idóneas (humedad, temperatura, distribución hidrográfica, inundaciones, actividades agrícolas y ganaderas), que propician la adquisición de enfermedades como la leptospirosis; por esta razón es importante realizar estudios que nos permitan establecer si los habitantes de esta región han estado en contacto con la bacteria.
En efecto, debido a las condiciones ambientales que presenta la región, aunado a factores de riesgo (zona de vivienda, presencia de roedores y el contacto con cuerpos de agua) para adquirir la infección se relacionan estrechamente con actividades ocupacionales y recreativas.12) Se ha documentado que la frecuencia de leptospirosis es mayor en los trabajadores de rastro, carniceros, trabajadores relacionados con el manejo de aguas residuales, granjeros y veterinarios. Se han detectado casos de infección con Leptospira spp. en personas que realizan actividades acuáticas y otros deportes al aire libre.13
En un estudio realizado en ganado bovino del municipio de Tecpan de Galeana, región de la Costa Grande de Guerrero, se encontró una prevalencia de anticuerpos anti-Leptospira de 25 % (17/68); y las serovariedades más frecuentes encontradas fueron, hardjo hardjoprajitno, icterohaemorrhagiae cepa Palo alto, icterohaemorrhagiae RGA, tarassovi perepelitsin, wolffi 3707.14) La sospecha de que se podría encontrar también en humanos es por la presencia de estas serovariedades en los bovinos.15 Aunque aún hace falta realizar más investigación en las diferentes especies de animales domésticos que tienen estrecha relación con el ser humano. Por lo anteriormente mencionado, el objetivo del presente estudio fue determinar la prevalencia de anticuerpos anti-Leptospira en estudiantes de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Costa Grande de Guerrero.
Métodos
Se realizó un estudio observacional de corte transversal, en 66 estudiantes de primer y segundo grado de la carrera de Medicina Veterinaria, en la Escuela Superior de Medicina Veterinaria y Zootecnia No. 3, Universidad Autónoma de Guerrero, Tecpan de Galeana, Guerrero, México. El lugar se localiza geográficamente en el trópico a 17°08'09" de latitud norte y 100°28'08" de longitud oeste. Las temperaturas promedio durante el verano son de 29 °C y durante el invierno de 27,5 °C.16) Todos los estudiantes tenían antecedentes de haber presentado manifestaciones clínicas similares al dengue. La edad promedio de los jóvenes fue de 21 años (rango de 18 a 35 años). Todos los estudiantes incluidos en el estudio, firmaron una carta de consentimiento y respondieron un cuestionario para identificar los factores de riesgo.
De cada participante se colectaron 3 mL de sangre de la vena cefálica, la sangre se centrifugó a 1500 rpm durante 10 min. Luego, se separó el suero y se depositó en microviales que se conservaron a -13 ºC, y posteriormente las muestras fueron transportadas al laboratorio de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), en la ciudad de México. La detección de anticuerpos séricos contra Leptospira spp. se hizo mediante la técnica de microaglutinación (MAT).17 Se trabajaron con una batería antigénica de 12 serovariedades de Leptospira spp., tres aislamientos nacionales (Sinaloa (portland-vere), H.89 y Palo alto) y el resto los de referencia internacional (icterohaemorrhagiae, pyogenes, grippotyphosa, canicola, pomona, hardjo, wolffi, tarassovi y bratislava). La prueba de MAT consiste en confrontar diluciones seriadas de suero con igual volumen de una suspensión de leptospiras (antígeno). El título se determinó en la dilución más alta del suero donde se observó el 50 % o más de aglutinación. Un suero se considera positivo para anticuerpos anti-Leptospira spp. cuando se observa aglutinación en una dilución del suero igual o mayor a 1:100.
Los datos fueron analizados con el programa estadístico IBM SPSS, se determinaron frecuencias simples y relativas de las variables cualitativas. Para las variables cuantitativas se calcularon medidas de tendencia central. Se usó la prueba exacta de Fisher para establecer diferencias entre grupos. Un valor p< 0,05 se consideró estadísticamente significativo.
Resultados
Se encontró en los alumnos de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia una seroprevalencia de anticuerpos anti-Leptospira de 12,1 % (8/66), se detectaron anticuerpos a 8 serovariedades de Leptospira spp., 37,5 % presentaron anticuerpos a una sola serovariedad (3/8) y 62,5 % (5/8) presentaron coaglutinaciones, 3 de los 5 sueros con coaglutinación presentaron anticuerpos a 2 serovariedades, 1 a 3 serovariedades y 1 a 4 serovariedades. La serovariedad más frecuente fue icterohaemorrhagiae (25 %), seguido de hardjo (18,8 %) y pyrogenes (18,8 %) (Tabla 1).
Al analizar los factores de riesgo para la seroprevalencia de anticuerpos anti-Leptospira se encontró una mayor proporción de seropositivos en hombres que en mujeres (62,5 % vs. 37,5 %; p> 0,05). De los estudiantes que presentaron anticuerpos anti-Leptospira, el 87,5 % (7/8) realizaban actividades acuáticas en el río u otra fuente de agua, el 75 % (6/8) acostumbran caminar descalzos fuera de su casa y el 100 % (8/8) tenían contacto con animales; ningún factor de riesgo tuvo una asociación significativa con la presencia de anticuerpos anti-Leptospira (Tabla 2).
Discusión
En el presente estudio se encontró que en los estudiantes de la carrera de Medicina Veterinaria y Zootecnia hubo presencia de anticuerpos anti-Leptospira spp., a una o más serovariedades. Las serovariedades fueron, icterohaemorrhagiae, hardjo, pyrogenes, pomona, canicola, wolffi, tarassovi y bratislava; aunque los factores de riesgo estudiados no se relacionan con la presencia de estos anticuerpos.
En el estudio se encontró una prevalencia de anticuerpos anti-Leptospira del 12,1 % (8/66), este valor es superior a la prevalencia (7,9 %) estimada en estudiantes de Medicina Veterinaria de todos los grados en Colombia.18) Otros estudios han informado prevalencias mayores en estudiantes del último año de la carrera (17 %) y en estudiantes que se encuentran realizando prácticas clínicas (25,5 %);19 la diferencia en las prevalencias de anticuerpos anti-Leptospira spp. probablemente se debe a que en el presente estudio participaron estudiantes de primer y segundo grado, los cuales no realizan prácticas tan frecuentes y no tienen mucho contacto con animales, comparados con los estudiantes que se encuentran en el último año de la carrera o que realizan prácticas clínicas.
Diversos estudios informan una alta prevalencia de anticuerpos anti-Leptospira en personas que tienen contacto con animales; Quitián y otros,20 en Colombia, señalan una prevalencia de 26,4 % en veterinarios y auxiliares; asimismo Guzmán y otros21 notificaron una prevalencia de 34,2 % en trabajadores de rastros. Por su parte, Meny y otros,13 en Uruguay, encontraron una prevalencia de anticuerpos anti-Leptospiras spp. de 46,3 % en cinco grupos humanos en riesgo; barrios marginales 55 % (20/36), recicladores de residuos 41,1 % (30/73), trabajadores del campo de arroz 43,0 % (55/128), trabajadores de granjas lecheras 64 % (16/25) y en los veterinarios 47,4 % (18/38). Se observó que los trabajadores de granjas lecheras son los que presentaron mayor frecuencia de anticuerpos anti-Leptospira. Una explicación a lo anterior es porque los trabajadores de granjas lecheras trabajan en un lugar donde las vacas eliminan a través de la orina y leche Leptospira spp. teniendo mayor posibilidad de contagio debido a la piel reblandecida por el uso excesivo de agua.
La serovariedad más frecuente encontrada en el presente estudio fue icterohaemorrhagiae, seguida de hardjo y pyrogenes. La serovariedad icterohaemorrhagiae es considerada la más frecuente en infecciones humanas,23 dato que coincide con lo informado en grupos humanos en riesgo,24 pero difiere de las serovariedades encontradas en estudiantes de Medicina Veterinaria, en que la mayor frecuencia fue para la serovariedad hardjo.12,13 En el presente estudio la serovariedad más frecuente encontrada fue la icterohaemorrhagiae infectante para los humanos, seguido de hardjo y pyrogenes encontrada en ovejas, cerdos y bovinos; lo anterior llama la atención pues los estudiantes pudieron infectarse por la convivencia con el ganado.
Desde el punto de vista histórico, algunas serovariedades de leptospirosis han sido asociadas con cuadros clínicos específicos (icterohaemorrhagiae, enfermedad de Weil; pomona, enfermedad de Swineher; Autumnalis, fiebre de Fort Bragg y erupciones pretibiales), pero ahora se acepta que las diversas enfermedades no son específicas de las serovariedades, aunque esta puede causar una enfermedad leve o severa dependiendo del huésped.24
En el presente estudio se encontraron títulos superiores al punto de corte 1:100 de anticuerpos anti-Leptospira spp., sin embargo, ninguno de nuestros participantes manifestó presentar la infección en su fase aguda en el momento de la toma de muestra. Lo anterior probablemente se deba a que los títulos de anticuerpos anti-Leptospira spp., son detectables al final de la primera semana de enfermedad, y alcanzan niveles máximos en la tercera y cuarta semanas, luego declinan gradualmente, pero siguen siendo titulables durante meses o incluso años.24
Con respecto a los factores de riesgo, en el presente estudio no se encontró ninguna asociación estadística con el sexo evaluado; este dato coincide con lo informado en estudiantes de Medicina Veterinaria, en que se encontró que el sexo masculino presentó una mayor seroprevalencia de anticuerpos anti-Leptospira spp., aunque sin asociación estadística.19 Otras investigaciones al respecto refieren que el sexo masculino es un factor de riesgo común para desarrollar leptospirosis (RM= 5,51, IC95= 2,11 a 14,44; p= 0,0003).19 En habitantes de comunidades rurales como los estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la región Costa Grande de Guerrero, esto puede estar relacionado con las actividades ocupacionales propias del sexo masculino, trabajo en lugares húmedos, con agua, corrales de animales, trabajo con basura, entre otros.
En el presente trabajo, el estudio de la leptospirosis es de interés para la medicina veterinaria por el hecho de ser una enfermedad zoonótica que afecta animal-humano. En el estado de Guerrero no se conoce la seroprevalencia de anticuerpos anti-Leptospira spp., debido a que es una enfermedad que no se diagnostica de manera correcta, por la similitud de manifestaciones clínicas con otras enfermedades; la leptospirosis se debe considerar en el diagnóstico diferencial de las enfermedades febriles en los centros de salud del estado de Guerrero.
Conclusiones
En el presente estudio se encontraron anticuerpos anti-Leptospira en estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia. Los factores de riesgo estudiados no se relacionan con la presencia de anticuerpos a Leptospira spp., debido a que la enfermedad es zoonótica y de riesgo para la profesión del médico veterinario zootecnista, así como para el estudiante de la carrera independientemente de la situación sociocultural de estos. Sin embargo, es pertinente proporcionar información a los estudiantes para prevenir el contacto con el agente causal de leptospirosis, esto implementando estrategias de higiene rigurosa al momento de trabajar con los animales.