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Revista Cubana de Medicina General Integral

versión impresa ISSN 0864-2125

Rev Cubana Med Gen Integr vol.27 no.2 Ciudad de La Habana abr.-jun. 2011

 

TRABAJOS ORIGINALES

 

Enfoque bioético de los pacientes portadores del VIH, y de médicos y enfermeros de la atención secundaria sobre el VIH/SIDA

 

Bioethical approach of HIV-patients and of secondary care physicians and nurses on the HIV/AIDS

 

 

Germán Brito Sosa,I Ana María Iraizoz BarriosII      

IEspecialista de I Grado en Medicina General Integral y en Cirugía General. Hospital Facultad "Julio Trigo López". La Habana, Cuba.
IIEspecialista de I Grado de Medicina General Integral y Residente de 4to. año de Laboratorio Clínico. Hospital "Hermanos Ameijeiras". La Habana, Cuba.


RESUMEN

Introducción: la bioética es un concepto muy usado en el escenario médico y científico, y representa para esta, como disciplina nueva de solo apenas 40 años, un reto para hacerle frente a la temida pandemia del VIH/SIDA, por la forma de transmisión y por la diversidad de problemas éticos que ocasiona.
Objetivo: analizar los conocimientos y valoración bioética que tienen los médicos y el personal de enfermería del Hospital "Julio Trigo López" y los pacientes portadores del VIH con tratamiento ambulatorio, sobre las consecuencias del VIH/SIDA.
Métodos: se realizó un estudio observacional, descriptivo longitudinal y prospectivo. Se aplicó una encuesta original elaborada por los autores y validada en el sanatorio Santiago de las Vegas, que mide los conocimientos generales sobre el VIH/SIDA y aspectos bioéticos relacionados con los problemas surgidos por esta afección. La encuesta fue aplicada a 300 personas mayores de 15 años, de ellas 100 son médicos del hospital "Julio Trigo López", 100 enfermeros del mismo hospital y 100 pacientes portadores del VIH que tienen tratamiento ambulatorio en La Habana. Las encuestas fueron llenadas entre enero y diciembre de 2006 de forma anónima y dirigida por el médico a los 3 grupos.
Resultados: el 87 % de los 3 grupos plantea que hay mayor probabilidad de adquirir el VIH/SIDA cuando se ha padecido de una infección de trasmisión sexual. El 100 % de los grupo I y III y el 90 % del grupo II conocen que un portador del VIH puede transmitir la enfermedad. El 67 % de los médicos, el 44 % del personal de enfermería y el 100 % de los pacientes portadores del VIH consideran que no se debe informar a la comunidad quienes son los pacientes afectados por el VIH/SIDA.
Conclusiones: existe buen conocimiento del VIH/SIDA por parte del personal encuestado, aunque en un menor  porcentaje del personal de enfermería no ocurre así. Existe discriminación con los portadores del VIH y enfermos del SIDA según los 3 grupos encuestados. Los principios de la bioética no se cumplen adecuadamente en parte de las situaciones creadas por el VIH/SIDA.

Palabras clave: Bioética, VIH/SIDA, discriminación.


ABSTRACT

Introduction: the bioethics is a concept very used in the medical and scientific practice and as a novel discipline of only 40 years it represents a challenge to face the fearsome pandemic of HIV/AIDS due to its transmission route and the diversity of related problems.
Objective: to analyze the knowledges and bioethical assessment of physicians and nursing staff of the "Julio Trigo López" hospital and the patient carriers of HIV with ambulatory treatment on HIV/AIDS consequences.
Methods: a prospective, longitudinal, descriptive and observational study was conducted. A original survey designed by authors was applied and validated in the "Santiago de las Vegas" sanatorium to measure the general knowledges on HIV/AIDS and the bioethics features related to problems caused by this affection. Survey was applied in 300 persons aged over 15, from them 100 are physicians from the "Julio Trigo López" hospital, 100 nurses of that institution and 100 patients carriers of HIV with ambulatory treatment in La Habana. Surveys were fill in between January and December, 2006 in an anonymous way and directed by the physician to the three groups.
Results: the 87 % of the three groups propose the there is a great possibility to acquire the HIV/AIDS when a sexual transmission infection has been present. The 100 % of the I group and the 90 % of the II group know that a HIV carrier may to transmit the disease. The 67 % of physicians, the 44 % of nursing staff and the 100 % of patient carriers of HIV consider that the population must not to know who the HIV/AIDS patients affected are.
Conclusions: there is a good knowledge of HIV-AIDS by the person polled, although this is not the case in low percentage of nursing staff. There is discrimination with HIV carriers and of AIDS according the three polled groups. The principles of bioethics are not appropriately fulfilled in mainly the situations created by HIV/AIDS.

Key words: Bioethics, HIV/AIDS, discrimination.


 

INTRODUCCIÓN

Se reconoce la paternidad de la bioética al oncólogo norteamericano Van Ronseelaer Poter,1,2 quién en 1971 publicó un libro titulado Bioethics: bridge to the future (Bioética: conexión hacia el futuro). Posteriormente, seguiría un rápido desarrollo, al escribirse en ese mismo año por 258 autores la llamada Enciclopedia de Bioética.2

La bioética es un concepto muy usado en el escenario médico y científico, Su difusión articulada en principios bioéticos se da a partir del Informe Belmont (Beauchamp y Childress, 1978), el cual da a conocer la utilización de los principios de no-maleficencia, beneficencia, autonomía y justicia en la resolución de conflicto de valores.3 Representa un reto para la bioética, como disciplina nueva de solo apenas 40 años, hacerle frente a la temida pandemia del VIH/SIDA, por la forma de transmisión y por la diversidad de problemas éticos que ocasiona. La bioética tiene a su favor su mejor organización y el desarrollo que ha alcanzado a nivel internacional.

El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) surge por la presencia de un virus   (VIH: virus de la inmunodeficiencia humana), que es descubierto en la década de los 80. En el año 1983, el grupo del Instituto Pasteur, de París, dirigido por Luc Montagnier, descubre como probable agente causal del SIDA un retrovirus LAV (virus asociado a linfoadenopatías) por haberse aislado primeramente en un paciente con este síndrome. Meses más tarde, el grupo de trabajo dirigido por Robert Gallo, del National Cancer Institute de Bethesda, Maryland, Estados Unidos, identifica como agente etiológico a un retrovirus denominado HTLV-III (humam-t-leukemia-linphoma-virus III). En julio de 1986, el Comité Ejecutivo para la Taxonomía de los Virus (ICTV), recomienda emplear el nombre HIV (inglés) o VIH (francés-español) para denominar al virus implicado en la etiología del SIDA, en vez de la denominación de HTLV-III/LAV.4

La situación mundial de la epidemia por el VIH en 2007 se muestra a continuación:

- Se estima que, en todo el mundo, 33 millones (30 millones-36 millones) de personas vivían con el VIH en 2007.
-  El número anual de nuevas infecciones por el VIH disminuyó de 3,0 millones (2,6 millones-3,5 millones) en 2001 a 2,7 millones (2,2 millones-3,2 millones) en 2007.5   
-  En total, 2,0 millones (1,8 millones-2,3 millones) de personas fallecieron a causa del SIDA en el 2007,6 mientras que las estimaciones para 2001 fueron de 1,7 millones (1,5 millones-2,3 millones).
-  África meridional continúa soportando una parte desproporcionada de la carga mundial de VIH: en 2007 el 35 % de las infecciones por el VIH y el 38 % de los fallecimientos por SIDA se produjeron en esa subregión. En conjunto, África subsahariana alberga al 67 % de todas las personas que viven con el VIH.
-  Las mujeres representan la mitad de las personas que viven con el VIH en todo el mundo, y más del 60 % de las infecciones por el VIH en África subsahariana.
-  Los jóvenes entre 15 y 24 años representan el 45 % estimado de las nuevas infecciones por el VIH en todo el mundo.
- Se estima que, en 2007, 370 000 (330 000-410 000) niños menores de 15 años se infectaron con el VIH. A nivel mundial, el número de niños menores de 15 años que viven con el VIH aumentó de 1,6 millones (1,4 millones-2,1 millones) en 2001 a 2,0 millones (1,9 millones-2,3 millones) en 2007. Casi el 90 % vive en África subsahariana.5
- En América Latina, el total estimado de nuevas infecciones por el VIH en 2008 fue de 170 000 (150 000-200 000), y, en consecuencia, el número de personas que viven con el VIH asciende a 2 millones (1,8 millones-2,2 millones).7

Se puede apreciar que el número de personas afectadas por el VIH a nivel mundial se incrementa, así como en las personas que presentan otras enfermedades asociadas también. Por ejemplo, en Jamaica encontramos que el 11,6 % de los pacientes con tuberculosis pulmonar tenían seropositividad al VIH-1.8 La epidemia del VIH/SIDA ha tenido un gran impacto en las áreas urbanas de Jamaica.9

La situación de la epidemia por el VIH en Cuba desde 1986 hasta mayo de 2009 se había diagnosticado en 11 208 casos seropositivos. Enfermaron de sida 4 528 personas, de las cuales han fallecido 1 971, de ellas 1 834 a causa del sida y 137 por otras causas. Más de 4 200 personas reciben tratamiento con antirretroviral.5

Es importante hacerse las interrogantes siguientes: ¿se conoce que los pacientes portadores del VIH/SIDA en el hospital "Julio Trigo López" con frecuencia se sienten discriminados?, ¿la discriminación hacia los pacientes afectados por el VIH/SIDA es menor en la atención primaria que en la atención secundaria?

Después de haber terminado una investigación sobre el tema a nivel de la atención primaria en 2004, uno de los resultados obtenidos fue la gran discriminación existente a nivel de la atención secundaria. Entonces, nos propusimos realizar este estudio a este nivel de atención de salud y generalizarla a nivel provincial con los pacientes portadores del VIH, que tienen tratamiento ambulatorio. Para mejorar esta situación impartimos un curso de bioética en nuestro hospital, fundamentalmente para el servicio de cirugía, en el que se dieron a conocer los resultados de nuestra investigación. Estas acciones de salud se realizaron con el objetivo de mejorar la atención sanitaria a nivel secundario, para que los pacientes afectados por el VIH/SIDA tengan una atención más esmerada. El objetivo general trazado fue analizar los conocimientos y valoración bioética que tienen los médicos, el personal de enfermería del hospital "Julio Trigo López" y los pacientes portadores del VIH con tratamiento ambulatorio de La Habana, sobre las consecuencias del VIH/SIDA, y comparar los resultados con los obtenidos a nivel de la atención primaria. Específicamente se pretende determinar el nivel de conocimiento que tienen los 3 grupos encuestados sobre el VIH/SIDA, mostrar si las personas toman medidas para protegerse del VIH/SIDA, comparar los resultados obtenidos de nuestra investigación a nivel de la atención primaria y secundaria, identificar si existe discriminación con las personas portadoras del VIH y enfermos del sida, así como  explorar si es aplicada la bioética con sus principios, al ser atendidos los pacientes portadores del VIH, y en los problemas surgidos como consecuencia de la infección.

MÉTODOS

El estudio realizado es de tipo observacional, descriptivo longitudinal y prospectivo. Se aplicó una encuesta original (anexo) elaborada por los autores y validada en el sanatorio de Santiago de las Vegas. Participaron un psicólogo del grupo de prevención (GP) de SIDA, el coordinador general del GP SIDA de La Habana, que a su vez es el coordinador nacional, la capacitadora del GP SIDA, un secretario del GP SIDA y 7 promotores de salud. Estos integrantes, además de tener una capacitación técnica, en su mayoría son pacientes con VIH/SIDA. La encuesta mide los conocimientos generales sobre el VIH/SIDA y aspectos bioéticos relacionados con los problemas surgidos por dicha afección. La encuesta fue aplicada a 300 personas mayores de 15 años, de ellas 100 son médicos del hospital "Julio Trigo López" (grupo I), 100 enfermeros del mismo hospital (grupo II) y 100 pacientes portadores del VIH, que tienen tratamiento ambulatorio en La Habana (grupo III). Las encuestas fueron llenadas entre enero y diciembre de 2006, de forma anónima, y dirigidas por el médico a los 3 grupos.

Los pacientes menores de 15 años fueron excluidos, porque la mayor parte de ellos no tiene la madurez para realizar una valoración adecuada. Se construyó un archivo de datos con la información obtenida a punto de partida de las entrevistas para ser procesado con el paquete estadístico SPSS versión 11,5 sobre plataforma Windows. Se obtuvieron las tablas de distribuciones de frecuencia que arrojaron las cifras puntuales requeridas en este estudio. Posteriormente aplicamos un curso de bioética en el que fueron incluidos los resultados de esta investigación, dirigidos al personal de enfermería y médicos del hospital "Julio Trigo López", curso registrado en la Facultad de Ciencias Médicas "Julio Trigo López". También estos resultados se le comunicaron a la Dirección Provincial de VIH/SIDA, para que en los encuentros con los pacientes portadores del VIH que tienen tratamiento ambulatorio se les informen los resultados. Por las características de índole letal e infecciosa del VIH/SIDA se han tenido en cuenta los derechos de cada sujeto entrevistado al consentimiento informado, según las normas números 9 y 10 referidas al consentimiento informado en los estudios epidemiológicos y distribución equitativa de las cargas y los beneficios respectivamente.10,11

 

RESULTADOS

La muestra estuvo comprendida por 153 hombres (51 %) y 147 mujeres (49 %) (tabla 1). La composición por edades de los 3 grupos se muestra en la tabla 2, donde el mayor por ciento se encontró entre 30 y 39 años, con 138 personas (46 %). El 100 % de las personas encuestadas plantean que el VIH/SIDA se puede transmitir a través de las relaciones sexuales desprotegidas, por la vía parenteral, de madre a hijo y al realizar tatuajes. El 85 % del grupo I, el 60 % del grupo II y el 96 % del grupo III plantearon la lactancia materna como otra vía para adquirir el VIH.

El 100 % de los médicos y del personal de enfermería plantean para evitar el VIH/SIDA el uso adecuado del condón. El 86,7 % de los 3 grupos toman medidas para evitar el VIH/SIDA, pero 12 médicos, 20 enfermeros y 8 portadores del VIH, que conforman el 13,3 % restante no toman medidas. El 87 % de los 3 grupos plantean que hay mayor probabilidad de adquirir el VIH/SIDA cuando se ha padecido de una infección de trasmisión sexual (ITS).

El 100 % de los médicos, personal de enfermería y el 85 % de los pacientes portadores del VIH, relacionaron las orientaciones sexuales homosexual y bisexual como riesgo de adquirir el VIH/SIDA. El 76 % de los médicos, el 59 % del personal de enfermería y el 75 % de los pacientes portadores del VIH refieren que los heterosexuales también tienen riesgo de adquirir el VIH.  El 100 % de los grupos I y III y el 90 % del grupo II conocen que un portador del VIH puede transmitir la enfermedad. La totalidad de los 3 grupos encuestados plantean que las personas afectadas por las ITS, excluyendo el SIDA, no se diferencian socialmente del resto de las personas. Solo el 8 % del grupo II afirma que los afectados por el VIH/SIDA, sí se diferencian socialmente al resto de las personas. El 100 % de los grupos I y III plantean que no existen diferencias sociales. El 92,7 % de los encuestados refiere que los deberes y derechos de los pacientes que viven con VIH/SIDA, son los mismos que para el resto de la población, pero 12 médicos y 10 enfermeros refieren que no. Relacionado con el criterio de si existe discriminación hacia los pacientes que tienen VIH/SIDA, el 69 % de los 3 grupos considera que sí (tabla 3).

El 10 % del personal de enfermería (10 enfermeros) plantea que los pacientes infectados por el VIH/SIDA deben ser excluidos de los lugares públicos, centros de trabajos y de las escuelas. La totalidad de las personas de los 3 grupos encuestados, plantean que las personas con VIH/SIDA deben ser tratados con respeto y comprensión, y que la reacción ante una persona afectada por el VIH/SIDA sería de ayuda y no de rechazo ni de indiferencia.  El 100 % de las personas encuestadas trataría a sus familiares allegados infectados por el VIH/SIDA con amor, afecto, cariño, respeto, y lo apoyarían en todo sin sobreprotección. El 9 % del personal de enfermería  plantea que las personas infectadas no tienen derecho a tomar sus propias decisiones, lo cual se aprecia en la tabla 4.  

El 89 % de los pacientes con VIH/SIDA refieren que han sido bien atendidos en el IPK, y un 87 % refieren lo mismo de la atención en el sanatorio de Santiago de las Vegas (SSV), pero el resto refiere que ha sido regular. A nivel del área de salud, hospitales y clínicas estomatológicas se sintieron bien atendidos en un 66, 45 y 50 % respectivamente (tabla 5).

El 67 % de los médicos, el 44 % del personal de enfermería y el 100 % de los pacientes portadores del VIH, consideran que no se debe informar a la comunidad quiénes son los pacientes afectados por el VIH/SIDA, y ese mismo número de encuestados plantea que el anonimato en las personas viviendo con VIH/SIDA no resulta peligroso para la sociedad. Un 78 % de los pacientes potadores del VIH plantea que si necesitan atención médica, comunicarían su enfermedad.

 

DISCUSIÓN

Analizando el total de la muestra escogida, la proporción entre hombres y mujeres es muy similar, ya que la diferencia es de solo un 2 %, pero al analizar los grupos, sí existe una gran diferencia en el grupo II y el III, es decir, entre el personal de enfermería y los pacientes portadores del VIH con tratamiento ambulatorio. En el grupo II predominó el sexo femenino, con el 74 %, debido a que las mujeres tienen mayor preferencia por la profesión de enfermería, mientras que en el grupo III predominó el sexo masculino, que es el más afectado en Cuba por el VIH/SIDA. De las personas que participaron, la mayor proporción se encontró en los grupos de edades comprendidas entre los 30 y 49 años, lo cual se comportó de forma similar en los 3 grupos encuestados.

En relación con las vías de transmisión de la enfermedad, los resultados  fueron similares a los  obtenidos en el estudio en la atención primaría,11 pues todos los encuestados conocen la vía fundamental por la cual se trasmite la enfermedad, que es a través de la vía sexual, que es la responsable de más del 80 % de las infecciones por VIH-1.12 La transmisión del VIH de madre a hijo suele ocurrir durante el embarazo, el parto o la lactancia materna,13 y en la atención primaria el 90 % de los médicos, conocía que la lactancia materna es otra vía por la que se transmite el VIH, mientras que en la atención secundaria el 85 % de los médicos también conocía de esta vía. El conocimiento de los pacientes con VIH aumentó, ya que en el estudio anterior ese conocimiento lo tenía el 86 % de los pacientes, mientras que en el más reciente el 96 % ya lo había adquirido. En esta investigación se incluye el personal de enfermería (grupo II), en el que el 40 % no conocía que el VIH se puede transmitir a través de la lactancia materna, lo cual es un resultado alarmante.

Podemos apreciar que todos los médicos, así como el personal de enfermería, saben de las medidas que se deben tomar para evitar el VIH, pero el 13,3 % de los 3 grupos no las aplican, por ciento menor que el 17 % descrito en la atención primaria. De ese 13,3 % predominó el grupo II, con 20 enfermeros para un 6,6 %, seguido por los médicos con el 4 % y los pacientes portadores del VIH con el 2,7 %; alegando que no tienen hábito, que no les gusta, que no le preocupa o que se descuidan. Este resultado es preocupante, ya que la enfermedad provocada por el VIH no es de grupos de riesgo, como se describía en los primeros años de la epidemia, sino que puede afectar a cualquier persona. En el caso de los portadores del VIH el riesgo es mayor, porque pueden adquirir otras enfermedades, lo cual es muy peligroso para su salud, debido al deterioro de su sistema inmunológico, además, de  contribuir a que la enfermedad se continúe propagando y otras personas sufran las consecuencias de una enfermedad hasta hoy incurable. Ahora bien, según investigaciones de los científicos, la utilización del preservativo puede reducir, pero no evitar el contagio del SIDA. Los preservativos proporcionan sexo con menos peligro, pero no sexo seguro. Por otra parte, es obvio que confiar en el supuesto "sexo seguro" propicia el incremento de las relaciones sexuales, y por tanto, también de las conductas de riesgo.14 Es la abstención de relaciones sexuales indebidas y la fidelidad mutua entre las parejas, la única conducta segura recomendable frente al peligro del SIDA.15

El 31 % del personal de enfermería y el 3 % de los pacientes portadores del VIH, desconocen que las personas que padecen de una ITS tienen mayor riesgo de adquirir el VIH/SIDA, mientras el 100 % de los médicos de la atención secundaria sí tienen el conocimiento. Este último resultado es similar al obtenido por los médicos de la atención primaria en el estudio anterior.11 Hoy se conoce que tienen 6 veces mayor probabilidad de adquirir el VIH/SIDA quien posea el antecedente de una ITS,16,17 lo cual es muy frecuente, pues, de los 40 millones de casos anuales que se diagnostican, las estadísticas arrojan que 1 de cada 20 personas ha padecido alguna ITS al año en el mundo.18

En otros estudios realizados, solo el 53,8 % relacionó todas las orientaciones sexuales (homosexual, heterosexual y bisexual) como riesgo para adquirir la enfermedad.13 En el estudio realizado en la atención primaria, el 100 % de los médicos plantea que los 3 grupos tienen riesgo de adquirir el VIH/SIDA, mientras que en este estudio el 24 % de los médicos y el 41 % del personal de enfermería de la atención secundaria, no considera que los heterosexuales tengan riesgo de contraer la enfermedad, lo cual es un error, porque cualquier persona, independientemente de su orientación sexual, está en riesgo de contraer la enfermedad. El riesgo no lo determina la orientación sexual, sino las medidas que se tomen para evitar el contagio.  

En el estudio anterior el 100 % de los médicos de la atención primaria conocía que los portadores del VIH podían trasmitir la enfermedad, e igual resultado fue el obtenido por los médicos de la atención secundaria. El 10 % del personal de enfermería no tiene este conocimiento, lo cual los pone en riesgo para contraer la enfermedad. Todos los médicos de la atención secundaria y los de la atención primaria del estudio anterior, plantearon que las personas afectadas por las ITS (excluyendo el VIH/SIDA), no se diferencian socialmente del resto de las personas, al igual que los pacientes afectados por el VIH de los 2 estudios y el personal de enfermería, por lo que las personas afectadas por las ITS (excluyendo el VIH/SIDA) no son discriminados. 

El 100 % de los médicos de la atención secundaria y el 92 % del personal de enfermería, afirman que los afectados por el VIH/SIDA no se diferencian socialmente del resto de las personas, pero en el estudio anterior, el 6 % de los médicos de la atención primaria planteaba que sí. La diferencia es pequeña, pero el resultado obtenido por la valoración de los médicos del nivel secundario es más positivo, y está a favor de la igualdad de derechos sociales para los pacientas afectados por el VIH/SIDA, lo cual es justo. En este caso es respetada la dignidad de esas personas, aunque hay un 8 % del personal de enfermería que refiere que los pacientes con VIH/SIDA son personas peligrosas y depravadas, lo cual es una forma más de discriminarlos.

El 12 % de los médicos de la atención secundaria y el 10 % del personal de enfermería, plantean que los deberes y derechos de los pacientes que viven con VIH/SIDA son diferentes al resto de la población. El por ciento de los médicos de la atención secundaria es mayor al compararlos con los de la atención primaria, que solo era del 2 %, criterio, que aunque es un por ciento pequeño, viola los principios bioéticos y limita a los pacientes afectados con el VIH/SIDA aún más de lo que están, debido a su enfermedad.

El 72 % de los médicos, el 55 % del personal de enfermería y el 80 % de los pacientes portadores del VIH, consideran que sí existe discriminación con los pacientes que tienen VIH/SIDA. En el estudio anterior, el 64 % de los médicos y el 80 de los pacientes afectados por el VIH/SIDA también afirmaron que existe discriminación, lo que muestra una gran similitud en ambos resultados. Se demuestra cómo son violados los principios de la bioética, lo que nos da la medida  que aún queda mucho por hacer, ya que todavía no se ha logrado cambiar la imagen de los pacientes afectados por el VIH/SIDA y socialmente persiste el estigma, sin percatarnos que son personas con las mismas necesidades y se encuentran enfrentando una enfermedad que aún no tiene cura. Los criterios  fundamentales que alegaron que evidencian la discriminación que aún existe, son: por desconocimiento de la enfermedad, por la posibilidad de contaminación, por temor, por maltratos en la asistencia médica, por ser marginados socialmente al ser discriminados en los centros de trabajos y en las escuelas.

El 10 % del personal de enfermería, que representa el 3,3 % de los 3 grupos encuestados, plantea que los pacientes infectados por el VIH/SIDA deben ser excluidos de los lugares públicos, centros de trabajos y las escuelas, resultado menor que el arrojado en el estudio anterior de un 8 %.5 El resultado es menor, pero no debe ser, y menos sí se trata de profesionales de la salud, lo cual es otra muestra de la discriminación existente, y va en contra de los esfuerzos que ha realizado el hombre para regular la conducta de los seres humanos, como son las regulaciones internacionales: en el Código de Nuremberg (1947), la Primera Declaración de Helsinki (1964), la Segunda Declaración (Helsinki II, en octubre de 1975), que han surgido sobre la marcha del propio desarrollo del hombre para mejorar la atención al ser humano, independientemente del color de la piel, la religión, la ideología, el tipo de profesión y el lugar de origen.19 Más recientemente el surgimiento de la bioética, una nueva disciplina que se ha ido desarrollando y  extendiendo por todo el mundo, ha debatido temas relacionados con los problemas surgidos por el VIH/SIDA, para buscar soluciones y así mejorar las situaciones creadas por esta enfermedad. En 1993 se creó el Comité Internacional de Bioética (IBC) y en 1998 fue creado el Comité Internacional gubernamental en Bioética (ICBG).20

El 100 % de los 3 grupos encuestados, al plantear que las personas con VIH/SIDA deben ser tratados con respeto y comprensión, y que la reacción ante una persona afectada por el VIH/SIDA sería de ayuda y no de rechazo ni de indiferencia, muestran la forma adecuada en que debe ser tratado este grupo de personas. Todas las personas encuestadas tratarían a sus familiares allegados de forma adecuada, con muestras de amor, resultado similar al del estudio realizado en la atención primaria.11

El personal de enfermería que plantea que las personas infectadas por el VIH no tienen derecho a tomar sus propias decisiones, representa el 3 % de todo el personal encuestado, criterio inferior al estudio anterior que es de un 20 %. El personal de salud, entre los que se encuentran las enfermeras, debe contar con la opinión de los enfermos. Este personal ha de tratar al paciente con el respeto que como persona merece, para lo cual debe establecer un diálogo con él, sobre lo que este necesita.21 Plantear que los pacientes con VIH/SIDA no tienen derecho a tomar sus propias decisiones, va en contra de los principios de la bioética, fundamentalmente el de autonomía, y pone en evidencia una vez más la discriminación. No podemos olvidar que la noción fundamental de los derechos humanos, supone que ninguna persona puede ser tratada de forma injusta o desigual debido a su religión, nacionalidad u otra condición que no guarde relación con sus acciones o calificaciones, y el VIH/SIDA o cualquier otro tipo de afección no puede ser una excepción.

También se puede apreciar cómo han sido discriminados los pacientes afectados por el VIH/SIDA en los diferentes niveles de atención de salud, porque en ocasiones no han tenido el mejor trato, ya que el 11 %  y el 13 % han recibido un trato regular a nivel del IPK y en el SSV respectivamente, mientras que en el área de salud, hospitales y clínicas estomatológicas se han sentido mal atendidos en un 12, 20 y 31 % respectivamente. Estos resultados son menos alarmantes que los obtenidos en el estudio anterior, en el que dijeron que también se sintieron mal atendidos en el área de salud, en los hospitales y en las clínicas estomatológicas en un 40, 60 y 74 % respectivamente. Actuando de esa forma, se atenta contra la salud y la dignidad de los pacientes, y en el caso de los médicos va en contra de la promesa realizada y de lo que significa ser médico.22 Aunque los por cientos de la nueva investigación son inferiores, no deja de ser preocupante, ya que no debería existir este criterio negativo, sino todo lo contrario, pues los pacientes, al estar enfermos, esperan del personal de salud el mejor de los trato, y es lo que hay que brindarle, y el ejercicio de la bioética es una ayuda para lograr ese objetivo.

El 33 % de los médicos y el 56 % del personal de enfermería, consideran que sí se debe informar a la comunidad quiénes son los pacientes afectados por el VIH/SIDA. Dar esta información es una forma de mantenerlos marginados y que sientan el rechazo de una parte de la población, que aún no está preparada para convivir con ellos, además, las personas que sufren de esta enfermedad y no lo saben, ¿quién pudiera advertirle a la comunidad? Creo que la mejor manera de protegerse y protegerlos es tomar todas las medidas para evitar se continúe propagando, y tratar con amor y respeto a todos por igual, porque cualquiera puede ser el afectado.  

El 33 % de los médicos de la atención secundaria y el 56 % del personal de enfermería, plantean que el anonimato en las personas viviendo con VIH/SIDA es peligroso para la sociedad. El por ciento de los médicos de la atención secundaria es menor que el de los médicos de la atención primaria, ya que fue de un 40 %. Tenemos que respetar los derechos de los pacientes con VIH/SIDA siempre y cuando tengan una actitud adecuada, y la población tiene que comprender que el anonimato en las personas con VIH/SIDA no es peligroso, lo peligroso son las conductas riesgosas porque cualquiera puede ser portador del VIH y no saberlo.

El 22 % de los pacientes potadores del VIH plantean que si necesitan atención médica no comunicarían su enfermedad, y refieren que al decirlo no los quieren atender y son rechazados, resultado que también se obtuvo en el estudio anterior. De esta manera se puede apreciar la discriminación e injusticia que se comete con estos pacientes, hasta el punto que ellos prefieren no comunicar su enfermedad por el temor de ser rechazados y maltratados.11 Si todo el personal de salud aplicara los principios de la bioética al ejercer su profesión, los pacientes afectados por el VIH/SIDA se sentirían más protegidos y mejor atendidos. Una solución es que la relación médico-paciente VIH/SIDA se base en el humanismo.23

Estos resultados analizados son una muestra de la repercusión social que ha tenido esta pandemia, y la difícil tarea para la bioética de enfrentar de una forma justa y consecuente las diversas situaciones complejas que pueden ser originadas. Esta complejidad se debe a las 2 características más sobresalientes del problema: su incurabilidad actual y sus vías de transmisión, particularmente la de carácter sexual.24

A modo de resumen puede concluirse que existe buen conocimiento del VIH/SIDA por parte del personal encuestado, aunque en un menor  porcentaje del personal de enfermería no ocurre así. Un pequeño por ciento de los 3 grupos encuestadas no utiliza el condón, no tiene una relación de pareja mutuamente fiel, ni practican la abstinencia para protegerse del VIH/SIDA, con predominio en el grupo de enfermería. Los resultados obtenidos en la atención primaria y secundaria fueron muy similares, aunque en la segunda en un mayor por ciento se aplican debidamente las medidas para protegerse del VIH/SIDA, un mayor por ciento considera que existe discriminación con los pacientes afectados por el VIH/SIDA, un menor por ciento plantea que los pacientes infectados deben ser excluidos de los lugares públicos, centros de trabajos y las escuelas; mientras que en la atención primaria un mayor por ciento relacionó todas las orientaciones sexuales con riesgo de adquirir el VIH/SIDA, y que los deberes y derechos de los pacientes que viven con VIH/SIDA no son diferentes al resto de la población. Existe discriminación con los portadores del VIH y enfermos del SIDA según los 3 grupos encuestados, ya que en un pequeño por ciento plantea que deben ser excluidos de los lugares públicos, centros de trabajos y de las escuelas, además de no tener derecho a tomar sus propias decisiones. El trato hacia los pacientes afectados por el VIH/SIDA en la atención secundaria, en ocasiones, no es el más adecuado, por lo que no se aplica la bioética con sus principios debidamente en parte de las situaciones creadas por el VIH/SIDA.

 

RECOMENDACIONES

- Ampliar la divulgación sobre otras ITS poco conocidas pero igualmente peligrosas, para conocimiento de la población, mediante los medios de difusión masiva, ya que las personas que adquieren una tienen un por ciento   mayor de probabilidades para contraer el VIH/SIDA.
- Hacer hincapié a nivel de la atención primaria y secundaria en la necesidad de protección para evitar una ITS, realizando para ello las modificaciones en el estilo de vida que nos garanticen una conducta sexual no riesgosa.
- Crear un Comité de Bioética en cada policlínico, que tenga entre sus prioridades la atención de los pacientes afectados por el VIH/SIDA, para contribuir a la educación ética de los profesionales y trabajadores de la salud en general.


Anexo

Encuesta sobre el enfoque bioético de los pacientes portadores del VIH, y médicos y enfermeros de la atención secundaria sobre el VIH/SIDA. Año 2006.

Edad:___ Sexo:___ Ocupación:__________ Nivel escolar:_____ Grupo: ___

1. Marque con una X las formas por las cuales se puede transmitir el VIH/SIDA

   • Relaciones sexuales desprotegidas
   • Relaciones sexuales protegidas con preservativos (condones)
   • Dar besos en la mejilla
   • Estrecharle la mano
   • Vía parenteral (sanguínea)
   • Dar besos en la boca, y que esta no presente ningún tipo de lesión
   • De madre a hijo (durante el embarazo y el parto)
   • Compartir vasos o tazas
   • Compartir cubiertos de mesa o vajillas
   • Compartir ropas o zapatos
   • Toser o estornudar
   • Caricias
   • Picaduras de mosquitos, pulgas u otros insectos
   • Compartir servicios sanitarios
   • Mediante la lactancia materna
   • Al realizarse tatuaje
   • Dormir en una misma cama
   • Bañarse en piscinas
   • Juegos amorosos sin intercambio de fluidos corporales

2. ¿Cómo consideras que se pudiera evitar el VIH/SIDA? Puedes marcar más de una opción.

   • Uso adecuado del condón (preservativo).
   • Relación de pareja mutuamente fiel
   • Uso de tabletas anticonceptivas
   • Abstinencia sexual (no tener relaciones sexuales)
   • Mantener una buena higiene genital

3. ¿Realmente tomas esas medidas en su práctica sexual diaria? Sí____ No ____
En caso de ser negativa la respuesta, diga por qué. Puedes marcar más de una opción.


    No me gusta
    No me preocupa
   Otras

4. ¿Considera usted que la persona que haya padecido una ITS tenga mayor probabilidad de adquirir el VIH/SIDA?   Sí ____      No ____

5. ¿Un portador del VIH puede transmitir la enfermedad? Sí___ No___ No sé____

6. Considera usted que constituye un riesgo para adquirir el VIH/SIDA ser:

     Homosexual ___ (persona con preferencia sexual hacia el mismo sexo)
    • Heterosexual___ (persona con preferencia sexual hacia el sexo opuesto)
     Bisexual ____ (persona con preferencia hacia los dos sexos)

7. ¿Considera que una persona que presenta una ITS, excluyendo el VIH/SIDA, es diferente desde el punto de vista social al resto de las personas? Sí ____ No ____

8. ¿Considera que una persona infectada por el VIH/SIDA es diferente socialmente al resto de las personas?     Sí____ No ____     En caso afirmativo, explique:

   • Porque es una enfermedad que no tiene cura
   • Porque estas personas son un peligro social
   • Porque son personas depravadas
   • Otras ________________________________________________________________________

9. ¿Crees que los deberes y derechos sociales de las personas que viven con el VIH/SIDA son diferentes al resto de la población? Sí ____ No ____

10. Si tienes relaciones sexuales con una persona y posteriormente te enteras que tiene VIH/SIDA, ¿qué harías?


    • Te suicidarías
    • Tomaría represalias contra dicha persona
    • Lo ocultarías
    • Acudir por ayuda a personal especializado
    • Continuaría propagando la enfermedad

11. ¿Cree que hay discriminación con los infestados por el VIH/SIDA? Sí ____ No ____
En caso de ser afirmativa la  respuesta, diga por qué_______________________________________________________________________

12. ¿Las personas infectadas por el VIH/SIDA deben ser excluidas de las escuelas, centros de trabajo y otros lugares públicos? Sí ____ No ____

13. Las personas con VIH/SIDA deben ser tratadas con: (puedes marcar más de una opción)

     Compasión ____
     Lástima ____
     Respeto ____
     Comprensión ____

14. Reacción ante una persona infectada por el VIH/SIDA:

     Rechazo ___
     Ayuda ___
     Indiferencia ___

15. ¿Cómo trataría usted a un familiar allegado (madre, hermano, hijo) que se encuentre afectado por el  VIH/SIDA?
      ____________________________________________________________
      ____________________________________________________________

16. ¿Crees correcto que las personas infestadas por el VIH/SIDA tengan derecho a tomar sus propias decisiones?  Sí_____    No_____

17. Si eres un paciente infectado por el VIH/SIDA, cómo te has sentido atendido en: (debe responder bien, mal o regular)

     ______ El sanatorio
    ______ IPK
    ______ Área de salud
    ______ Hospitales
    ______ Clínicas estomatológicas

18. ¿Las personas que viven con VIH/SIDA tienen que comunicar su diagnóstico a la comunidad?  Sí _____   No _____

19. ¿El anonimato en las personas viviendo con VIH/SIDA resulta muy peligroso para la sociedad pues esconde su identidad? Sí ___ No ____

20. ¿Si usted es portador del VIH/SIDA y necesita atención médica, comunicaría la enfermedad que padece?
     Sí  _____ No  _____ Tal vez _____
En caso de ser negativa su respuesta, diga por qué: ____________________________________________________________       

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Recibido: 10 de julio de 2009.
Aprobado: 8 de junio de 2011.

Germán Brito Sosa. Hospital "Julio Trigo López". Calzada de 10 de Octubre # 1 645, entre San Leonardo y Santa Beatriz, reparto Víbora Park, municipio Arroyo Naranjo, La Habana, Cuba.  Correo electrónico: germanbrito@infomed.sld.cu

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