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Revista Cubana de Salud Pública

versión On-line ISSN 0864-3466

Rev Cubana Salud Pública v.29 n.2 Ciudad de La Habana abr.-jun. 2003

 

Escuela Nacional de Salud Pública

El descenso de la natalidad en cuba*

Miriam A. Gran Álvarez1 y Libia M. López Nistal2

Resumen

Los aspectos más relevantes de la transición demográfica en Cuba son el ritmo lento del crecimiento de la población y el descenso notable de la fecundidad. Esto último y el envejecimiento poblacional constituyen los principales problemas demográficos actuales. Se analizaron los indicadores de natalidad obtenidos de los sistemas de información estadística del país, según variables de tiempo, espacio y condiciones de vida. La tasa de natalidad descendió del 27,7 en 1970 al 12,4 en el 2001. Por cada 1 000 habitantes, la tasa de fecundidad general descendió un 27 % entre 1990 y el 2001. La tasa bruta de reproducción está por debajo de 1 desde 1970. La población femenina en las edades de mayor fecundidad descendió en los últimos 10 años. En los municipios, las tasas de natalidad discretamente mayores corresponden a aquellos con condiciones de vida medianamente favorables o menos favorables. El tamaño deseado de la familia es pequeño. La frecuencia del aborto inducido descendió pero las regulaciones menstruales aumentaron. El uso de conocimientos de la práctica de la anticoncepción es elevado. El comportamiento de la fecundidad se corresponde con los patrones culturales de reproducción actuales que incluyen tener pocos hijos a una mayor edad. En los planos socioeconómicos, la incorporación de la mujer a la actividad laboral y su mayor educación son factores influyentes. La baja fecundidad contribuye directamente al envejecimiento de la población. Las causas del descenso se ubican en una compleja trama donde el patrón sociocultural hace difícil la reversibilidad de la situación. El diferencial de condiciones de vida no marca variaciones de importancia.

DeCS: TASA DE NATALIDAD; ESTADISTICAS DE NATALIDAD; ENVEJECIMIENTO DE LA POBLACION.

Introducción

Desde inicios del siglo xx, la población de Cuba comenzó el proceso de transición demográfica y actualmente se encuentra en franco proceso de envejecimiento poblacional. Los aspectos más relevantes de la transición demográfica, según los especialistas del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas, son:

  • Ritmo de crecimiento bajo o lento de la población: En la década de los años 90 el ritmo de crecimiento era lento y continúa en el presente siglo. Los especialistas pronostican igual tendencia hasta el año 2025.1
  • Descenso intenso de la fecundidad: A mediados del siglo xx la mujer cubana tenía como promedio 4 hijos. Este promedio descendió hasta 1,60 en el año 2001. La tasa bruta de reproducción (número de hijas promedio por mujer) es de 0,78, inferior a 1 desde 1978. Pocos países han experimentado descensos tan rápidos.1,2 Cuba está entre los 35 países con tasas de natalidad entre 10 y 14 nacimientos vivos por cada 1 000 habitantes. Solo 16 países exhiben tasas inferiores a 10. Acompañan a Cuba países desarrollados, fundamentalmente de Europa y de América, entre los que figuran Estados
    Unidos y Canadá.3-4

El descenso de la fecundidad junto al envejecimiento poblacional constituyen, según los expertos, los principales problemas demográficos actuales y perspectivos de la población cubana con repercusión en la salud y en la economía del país.

En este trabajo se presenta el análisis descriptivo de indicadores de natalidad obtenidos de los sistemas de información estadística del país. Estos se organizan según variables de espacio, tiempo y condiciones de vida. Para esta, se utiliza la estratificación por municipios según condiciones de vida, obtenida del estudio realizado por especialistas de la Escuela Nacional de Salud Publica y de la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública de Cuba. La estratificación se basa en el tratamiento estadístico de indicadores sanitarios y socio-económicos del año 1997.5 Se muestran diferenciales según variables y se utilizan indicadores de razón, porcentaje y tasas, las que se presentan en forma tabular y gráfica al final del informe. Se realizó consulta bibliográfíca y con expertos sobre el tema.

La natalidad y su comportamiento

El descenso de la natalidad es un pronóstico demográfico cumplido para la población cubana actual. El número de nacimientos decreció entre 1970 y el año 2001 en 98 301. La tasa de natalidad descendió de 27,7 en 1970 a 12,4 por cada 1 000 habitantes en el año 2001, para un 55 % de reducción porcentual. Los descensos de la tasa de natalidad han sido mantenidos y a ritmo creciente en relación con el año 19704 (fig. 1).

FIG.1. Tasas de natalidad por 1 000 habitantes. Cuba. 1970-2001

La estacionalidad de la natalidad se mantiene estable. Los valores más bajos se presentan en el primer semestre del año, con valores mínimos en el mes de abril y los niveles superiores se mantienen en el segundo semestre con valores máximos en el mes de octubre4 (fig. 2).

FIG.2. Límites de variación habitual de la natalidad. Cuba, 1996- 2001.

La tasa de fecundidad general (nacidos vivos por 1 000 mujeres en edad fértil) desciende a su cifra más baja: 45,5 en el año 2001 para una reducción porcentual del 27 % en relación con 19904 (tabla 1).

TABLA 1. Tasas de fecundidad general, global de fecundidad y bruta de reproducción. Cuba.1970 - 2001

Años
TASA
Fecundidad general *
Global de fecundidad**
Bruta de reproducción***
1970
121,4
3,70
1,80
1971
129,5
3,94
1,92
1972
123,0
3,12
1,52
1973
103,4
3,15
1,53
1974
97,3
2,94
1,43
1975
90,9
2,74
1,33
1976
85,2
2,49
1,21
1977
74,3
2,28
1,11
1978
64,0
1,95
0,95
1979
60,5
1,81
0,88
1980
56,3
1,67
0,81
1981
54,7
1,61
0,78
1982
62,5
1,85
0,90
1983
63,1
1,84
0,89
1984
61,8
1,79
0,87
1985
66,1
1,93
0,94
1986
59,0
1,72
0,83
1987
62,4
1,82
0,88
1988
64,1
1,88
0,92
1989
62,2
1,83
0,89
1990
62,1
1,83
0,89
1991
57,5
1,69
0,82
1992
50,9
1,52
0,74
1993
49,9
1,48
0,72
1994
48,0
1,46
0,71
1995
48,0
1,49
0,72
1996
46,2
1,44
0,70
1997
50,3
1,59
0,77
1998
49,8
1,60
0,78
1999
49,8
1,64
0,80
2000
47,4
1,58
0,76
2001
45,5
1,60
0,78

Por 1 000 mujeres de 12 a 49 años. Anuarios Estadísticos de
Salud.
** Número de hijos promedio por mujer.
*** Número de hijas promedio por mujer.
Fuente: Anuarios Demográficos, 2001. Oficina Nacional de Estadísticas.

Las tasas de fecundidad por edades quinquenales descienden y se produce un desplazamiento, ya evidente, para edades más avanzadas. La mayor fecundidad se produce entre los 20 y los 24 años de edad; le sigue en orden descendente la tasa de las mujeres de entre 25 y 29 años, luego la tasa de fecundidad de las mujeres entre 30 y 34 años, las que han desplazado al grupo de las adolescentes al cuarto lugar4 (tablas 1 y 2).

TABLA 2. Fecundidad según edad de la madre 1980, 1985, 1990, 1995, 2000 y 2001. Tasa por cada 1 000 mujeres

 
Orden
Edad de la madre
1980
1985
1990
1995
2000
2001
según 2001
15 – 19
86,3
92,9
77,5
60,2
49,6
50,3
4
20 – 24
116,8
126,8
113,9
91,4
96,5
89,5
1
25 – 29
70,9
95,7
97,4
78,8
89,2
83,9
2
30 – 34
37,4
46,5
56,1
46,8
55,0
52,3
3
35 – 39
16,2
18,5
17,5
17,1
22,4
22,1
5
40 – 44
4,6
3,9
3,3
2,5
3,8
3,7
6
45 – 49
1,8
1,2
0,3
0,5
0,2
0,2
7
Total
56,3
66,1
62,1
48,0
47,4
45,5
-

Fuente: Anuario Estadístico de Salud, 2001. Ministerio de Salud Pública.

El número de hijos promedio por mujer (TGF: tasa global de fecundidad) es de 1,60 lo que significa que hay muchas mujeres con un solo hijo, otras con dos (la minoría) y otras, casi por excepción, con más de dos. El número de hijas promedio por mujer (tasa bruta de reproducción) está por debajo de 1 desde 1978 (0,95) y llegó a 0,78 en el 2001, lo que expresa falta de reemplazo poblacional. La tendencia al descenso de la fecundidad, establecida desde la década de los años 70, se consolida en la última década del siglo xx y se mantiene a inicios del siglo actual1 (tabla 1).

Este comportamiento se corresponde con los patrones culturales de reproducción contemporáneos que incluyen, entre otros, el de tener pocos hijos con más edad, o sea, en etapas de la vida en que por lo general se culmina la instrucción; unión o nupcialidad estable, posibilidad de mejoría en la situación de la vivienda, así como ubicación y desempeño laboral esperado o cercano a lo esperado. Todo lo anterior va estrechamente unido a las efectivas acciones de planificación familiar en función de los derechos reproductivos de la pareja.6

Causas del descenso de la natalidad

Las causas del descenso de la natalidad en el país son varias y no de igual naturaleza. Responden a las existentes en el mundo, con peculiaridades nacionales.

Se ha sedimentado un patrón de fecundidad en Cuba en el que el tamaño deseado y establecido de la familia es en general bajo. Los patrones de fecundidad se establecen por complejas y diferentes fuerzas que se mueven en los planos sociales, económicos y biológicos y dan como resultado una compleja trama causal en la que se identifican variados y numerosos eventos asociados, muchos de ellos aun no precisos en cuanto a su verdadero impacto.6-8

En lo biológico, las causas son similares a las señaladas en la literatura para el mundo en general: declinación de la capacidad reproductiva (infertilidad) de la población por diferentes razones, tales como: morbilidad por infecciones de transmisión sexual, envejecimiento poblacional, razones que producen conductas que inciden en la procreación como la disminución de la mortalidad infantil, preescolar y escolar, la cual garantiza y otorga seguridad a la pareja en cuanto a la sobrevivencia de los hijos tenidos, entre otras.9

En los planos socioeconómicos, vale mencionar la incorporación de la mujer a la actividad educacional y laboral, así como la del hombre -ambos así deben vivir en un mundo cada vez más complejo y competitivo-; cultura social en general y sanitaria, en particular de la población en la buena práctica de la maternidad segura, oportuna y responsable, así como de la crianza de los hijos; la aún presente dificultad de vivienda para las parejas, como un elemento de decisión importante para la reproducción.

La práctica de la interrupción de un embarazo no deseado de una manera legal e institucional y en condiciones de seguridad y las acciones desarrolladas en el campo de la planificación familiar, en función de preservar y respetar la salud y los derechos reproductivos de la mujer y de la pareja, han tenido un importante impacto en el descenso de la fecundidad, y es el componente de la anticoncepción, el de mayor importancia.6-8,10-12

Cambios demográficos: La población “fecundable” que aporta más a la natalidad es aquella entre los 15 y los 34 años, con mayor peso en la población entre los 20 y los 29 años de edad. La población femenina de estas edades ha decrecido en los últimos diez años.1 La existente, es menor y puede suponerse que un buen número de estas mujeres ha alcanzado ya el tamaño deseado de la familia, el que según los estudios recientes siguen expectativas de pocos hijos o familias pequeñas por mutuo acuerdo de la pareja.6 Todo esto hace suponer que no se incrementará la natalidad en los próximos años.

Diferenciales y factores socioculturales

El descenso sostenido es el principal rasgo evolutivo en el tiempo.

Diferencias espaciales: Las diferencias de la natalidad por provincias son pequeñas, como sucede con la mayoría de los indicadores sanitarios y demográficos en Cuba. Ello está dado, entre otros motivos, por la reducción de inequidades en la población y la consolidación de patrones reproductivos muy similares en toda la población del país.

Diferencias según condiciones de vida: Según estratificación de los 169 municipios del país por el índice de condiciones de vida (ICV) estos pueden ser divididos en tres grupos: estrato I (condiciones de vida favorables); estrato II (condiciones de vida medianamente favorables) y estrato III (condiciones de vida menos favorables).5 No se observan diferencias importantes en los niveles de natalidad según estratos. Las tasas de natalidad discretamente mayores corresponden a los estratos II y III, donde se presentan con más frecuencia municipios urbano–rurales y rurales. La tasa media de natalidad en el 2001 para el estrato I fue de 12,2 y para los estratos II y III fue de 12,5. Considérese que la media nacional para ese año fue de 12,4, lo que corrobora el criterio de los especialistas en materia de población respecto a que la declinación de la fecundidad está directamente relacionada con el desarrollo social del país.9-11 (fig.3).

FIG.3. Número de municipios según estratos y tasas de natalidad. Cuba, 2001.

Tamaño deseado de la familia: Recientes estudios muestran que en Cuba el tamaño deseado de la familia es pequeño, lo que se constata en la práctica con los indi-cadores de fecundidad. En el estudio nacional sobre las características socioculturales del aborto en Cuba, realizado por especialistas de la Dirección Nacional de Estadísticas en cooperación con el Fondo Mundial de Población de las Naciones Unidas en 1995, se exploró sobre el tamaño deseado de la familia y sus causas. El tamaño deseado identificado fue pequeño, y entre las causas de no proseguir la reproducción estaban: terminación de los estudios, necesidad de encontrar un empleo adecuado, dificultades con la vivienda y/o su composición familiar, dedicación del tiempo necesario al trabajo y haber alcanzado el número de hijos deseados, citando las más frecuentes.6

Determinantes próximos de la fecundidad: aborto, anticoncepción y nupcialidad/divorcialidad

Aborto voluntario: Los niveles de aborto por cada 1 000 mujeres en edad fértil han descendido, así como las tasas de abortos por cada 100 partos y por cada 100 embarazadas. No obstante estos descensos, los niveles son aún elevados en relación con lo esperado. Las tasas de regulaciones menstruales, de las que según mediciones realizadas en 1997, el 68,4 % corresponde a interrupción de embarazos (confirmado por análisis histológico) y el 93 % a diagnóstico presuntivo de embarazo (25 % del total confirmado como no embarazo, pero sí expresada la intención de interrumpir uno), son exponentes del uso aun elevado de estos métodos de interrupción como control de la natalidad en las mujeres cubanas.11 La tasa de abortos por cada 1 000 mujeres en edad fértil fue en el 2001 de 21,2 y la de regulaciones menstruales de 38,74 (tablas 3).

Se conoce que en Cuba la práctica del aborto es tradicional, trasmitida entre generaciones y bastante afianzada ante lo “seguro” que resulta su desempeño. Está además comprobado que las mujeres recurren a su práctica “segura” de manera iterativa en muchos casos, o sea, repiten el ciclo haciéndose usuarias del método. Ello es totalmente válido para la práctica de la regulación menstrual.6,11 En aquellas provincias donde la tasa de abortos es menor, la tasa de regulaciones menstruales es más elevada, lo que expresa su uso como método alternativo (más inocuo) para un mismo evento, el embarazo no planificado, no aceptado y, por tanto, interrumpido (tabla 4).

Tabla 4. Tasas de abortos y regulaciones menstruales según provincias año 2001

Provincias
Tasa de abortos*
Tasa de regulaciones menstruales*
Pinar del Río
15,5
38,9
La Habana
11,2
22,4
Ciudad de La Habana
26,1
26,3
Matanzas
21,1
37,0
Villa Clara
21,6
70,6
Cienfuegos
19,2
34,1
Sancti Spíritus
24,1
37,7
Ciego de Avila
21,1
31,5
Camagüey
37,1
17,6
Las Tunas
25,7
22,7
Holguin
20,8
33,7
Granma
17,7
110,9
Santiago de Cuba
18,3
29,2
Guantánamo
16,0
41,4
Isla de la Juventud
39,8
44,0
Total
21,2
38,7

* Tasa por 1000 mujeres de 12 a 49 años.
Fuente: Dirección Nacional de Estadísticas. Ministerio de Salud Pública.


El descenso de ambas tasas en el tiempo y en algunos territorios ha ocurrido aunque no de manera sostenida. Esto podría expresar un mejor control de la natalidad por otras vías, como es la contracepción.

Cobertura anticoncepcional: El uso y conocimientos de la práctica anticoncepcional en las mujeres cubanas (grupo más estudiado en esta práctica) puede catalogarse de elevado desde la segunda mitad de la década de los años 80, según resultados obtenidos en la encuesta nacional de fecundidad desarrollada por el Instituto de Investigaciones Estadísticas, hoy Centro de Estudios de Población y Desarrollo.11 Esto se confirmó en el estudio nacional acerca de las características socioculturales del aborto en Cuba, en 1995. Se mantiene, e incluso se eleva, la prevalencia del uso de estos métodos; el conocimiento enumerativo de métodos anticonceptivos es elevado aunque la calidad del conocimiento sobre su correcto uso no fue el mejor. Se confirma que aún no existe la diversidad de métodos necesarios para garantizar una mejor cobertura de esta práctica.6

Según los resultados de la encuesta por conglomerados de indicadores múltiples (MICS), realizada por especialistas de la Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública con apoyo de la UNICEF en el año 2000, la cual fue aplicada a 7 263 hogares y en especial a 4 984 mujeres con actividad sexual, Cuba posee una adecuada y alta cobertura anticoncepcional: 72,1 % de cobertura con métodos modernos. Son pocas las diferencias entre regiones (zona urbana o rural) ligeramente marcadas diferencias entre grupos de edad, y solo discreta desventaja para las mujeres de menor nivel educacional. Estos resultados son similares a los obtenidos a partir de la vigilancia por sitios centinelas que realiza la Dirección Nacional de Atención Materno-Infantil cada año (tabla 5).

Tabla 5. Porcentaje de mujeres de 15-49 años con actividad sexual que están usando (ella o su compañero) un método anticonceptivo. Cuba, 2000

Porcentaje de mujeres (con actividad sexual) que están usando:
Región Esterilización femenina Esterilización masculinaPastillasDIUInyeccionesImplanteCondones Abstinencia periódica RetiroOtrosTotal modernos Total tradicionalesCualquier método
Occidente
16,6
0,0
3,7
44,4
0,6
0,5
6,0
1,0
0,5
0,2
71,8
1,7
73,6
Ciudad de
La Habana
14,1
0,1
5,4
42,4
1,4
0,4
7,1
0,7
0,3
0,1
71,0
1,1
72,2
Centro
19,5
0,0
3,8
45,0
0,4
0,2
3,4
0,9
0,5
0,2
72,4
1,7
74,1
Oriente
22,4
0,0
2,4
42,4
0,7
0,1
4,6
0,2
0,3
0,1
72,6
0,5
73,1
Zona
Zona urbana
18,1
0,0
3,9
42,8
0,9
0,3
5,5
0,7
0,4
0,2
71,5
1,3
72,8
Zona rural
21,8
0,0
2,6
45,4
0,3
0,2
3,6
0,3
0,4
0,2
73,9
0,8
74,7
Nivel aprobado
Ninguno
30,0
0,0
0,0
50,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
80,0
0,0
80,0
Primaria
31,4
0,0
2,2
33,0
0,0
0,0
2,2
0,7
0,4
0,0
68,8
1,1
69,9
Secundaria, Preuniv./Tec.
18,0
0,0
3,8
44,4
0,8
0,3
5,1
0,5
0,4
0,2
72,4
1,1
73,5
Superior
16,6
0,2
3,3
45,3
1,0
0,0
6,5
1,3
0,2
0,3
72,8
1,8
74,6
Omitido/NS
0,0
0,0
0,0
25,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
0,0
25,0
0,0
25,0
Edad
15-19
0,0
0,0
5,6
52,1
2,1
0,0
12,8
0,3
0,3
0,0
72,6
0,7
73,3
20-24
1,5
0,0
7,2
51,8
1,2
0,5
6,7
0,9
0,5
0,3
69,0
0,7
70,7
25-29
8,0
0,0
5,9
52,3
1,2
0,3
5,2
0,2
0,7
0,0
72,9
0,9
73,8
30-34
19,1
0,0
4,0
44,8
1,0
0,4
4,8
0,5
0,4
0,2
74,2
1,1
75,3
35-39
23,7
0,0
2,0
43,2
0,0
0,2
4,2
1,1
0,3
0,0
73,3
1,4
74,7
40-44
34,4
0,1
0,8
33,9
0,1
0,1
3,4
0,4
0,4
0,4
73,0
1,2
74,2
45-49
36,8
0,0
0,2
26,8
0,4
0,0
2,8
0,9
0,0
0,2
67,0
1,1
68,1
Total
19,0
0,0
3,6
43,5
0,7
0,3
5,0
0,6
0,4
0,2
72,1
1,2
73,3


Fuente: Encuesta por conglomerados de indicadores múltiples (MICS) UNICEF – MINSAP.. Cuba.
Aplicada en 7 263 hogares a 4 984 mujeres de 15 – 49 años con actividad sexual. Año 2000.

La nupcialidad y la divorcialidad: Son determinantes en la fecundidad. Para abordar estos factores es necesario transitar brevemente por aspectos conceptuales de la “familia” y sus características en Cuba. Según especialistas en el tema, toda familia transita por un ciclo vital que la hace dinámica e interactiva. Este es:

  • Formación de la familia (matrimonio y cohabitación). La modalidad en que decidan vivir las parejas influye en el desarrollo ulterior de la familia. El matrimonio es la modalidad más estable que abre la puerta a la reproducción demográfica. El matrimonio (legal y religioso) predomina en Cuba para la unión estable. No obstante se incrementa cada vez más la unión consensual.
  • Ampliación de la familia (embarazo, crianza, adopción de hijos). La edad del primer matrimonio influye en la ampliación de la familia. En Cuba se mantienen aun patrones de nupcialidad temprana con parejas conformadas entre el mismo grupo de edad quinquenal o con solo un grupo de diferencia a expensas de mayor edad en los hombres.
  • Ruptura de la familia (divorcio, migración, muerte).7

La tasa de nupcialidad en Cuba fue de 13,5 por 1 000 habitantes en el año 1970; 7,1 en 1980; 9,5 en 1990 y 6,4 en

1995. Desciende a 5,1 en 1999 y en el 2001 fue de 4,8 para un descenso prácticamente mantenido. Por otra parte, la tasa de divorcialidad en Cuba se elevó de 2,9 en 1970 a 3,5 en 1990, y en el 2001 fue de 3,3. Las oscilaciones de esta tasa en la última década no son marcadas. Las provincias de mas altas tasas de divorcisos son Ciudad de La Habana, La Habana, Matanzas y Cienfuegos.1

Consideraciones finales

  • La natalidad de la población cubana es baja y supone mantenerse así, según los pronósticos y tendencias analizadas. Este comportamiento contribuye directamente al envejecimiento poblacional y al decrecimiento paulatino del tamaño de los grupos poblacionales más jóvenes.
  • Las causas del descenso se ubican en una compleja trama donde el patrón socio-cultural, dado fundamentalmente por las características sociales y económicas del país en cada momento, transmitido y aprendido generación tras generación, resulta de difícil reversibilidad por su naturaleza multicausal y tiempo posible de cambio.
  • No se perciben, hasta el momento, diferenciales de consideración de la natalidad por diferentes variables. El diferencial de condiciones de vida no marca variaciones importantes.
  • Los determinantes próximos de la fecundidad son coherentes con el comportamiento de la natalidad y algunos podrían constituir un área de análisis especial, si se desean modificaciones dirigidas a elevar los nacimientos en el país, las que difícilmente se podrían asegurar en cortos o medianos plazos, por formar parte del patrón sociocultural de la población cubana actual.

Summary

The most important aspects of demographic transition in Cuba are the slow growth of the population and the significant reduction of fecundity. This latter and the population aging are the main current demographic problems. The birth indicators obtained from the systems of statistical information of the country, according to variables of time, space and living conditions, are analyzed. The birth rate descended from 27,7, in 1970, to 12.4, in 2001. The fecundity rate per 1 000 inhabitants decreased 27 % between 1990 and 2001. The gross reproduction rate is under 1 since 1970. The female population at the ages of greatest fecundity dropped in the last 10 years. In the municipalities, the discreetly high birth rates corresponded to those with moderately favorable or less favorable living conditions. The family size desired is small. The frequency of induced abortion descended but the menstrual regulations increased. The use of knwoledge of the contraception practice is elevated. The fecundity behavior agrees with the present cultural patterns of reproduction that include to have a few children at an older age. In the socioeconomic sphere, the incorporation of women to the working activity and their higher educational level are influencing factors. Low fecundity contribnutes directly to the population aging. The causes of this decrease are found in a complex scheme where the sociocultural pattern makes difficult the reversibility of the situation. The living conditions differential does not produce important variations.

Subject headings: BIRTH RATE; BIRTH STATISTICS; DEMOGRAPHIC AGING.

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Recibido: 2 de enero del 2003. Aprobado: 6 de febrero del 2003.
Miriam A. Gran Álvarez. Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública. Ciudad de La Habana, Cuba.

* Publicación duplicada. Tomada de "Temas de estadística de salud". Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública. La Habana, 2002.
1 Especialista en Bioestadística. Profesora Auxiliar.
2 Especialista en Bioestadística. Dirección Nacional de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública.