Introducción
Un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) informa que 1 000 personas mueren cada día a causa de lesiones profesionales en el mundo y otras 6 500 mueren por enfermedades profesionales. El estudio de la OIT señaló que las estadísticas mundiales muestran que el número de personas que murieron por causas relacionadas con el trabajo aumentó de 2,33 millones en 2014 a 2,78 millones en 2017.1
La salud ocupacional incluye el estudio de las enfermedades relacionadas con las tareas, el puesto y el lugar de trabajo, los accidentes que pueden ocurrir en el medio o en el tiempo laboral, así como los riesgos de enfermedad o accidente presentes en los ambientes laborales.2
Las enfermedades evolucionan debido a sobrecargas musculares extremas, exposición a movimientos repetidos y esfuerzos localizados, así como en casos de trabajo bajo vibración de todo el cuerpo y mantenimiento de las extremidades superiores por encima de la zona del hombro. Por lo general, se desencadenan por movimientos repetidos que superan la capacidad de resistencia de los componentes del aparato locomotor, como huesos, tendones, ligamentos y músculos, a menudo asociados con malas condiciones de trabajo y factores psicosociales.3
Este grupo de enfermedades se caracteriza por la aparición de síntomas como: dolor, parestesia, sensación de peso y fatiga, que suelen ocurrir en las extremidades superiores y, también, pueden afectar las extremidades inferiores.
Los trabajadores de la salud no están exentos de enfrentarse a riesgos de accidentes y enfermedades relacionados con su ocupación. Los trastornos osteomusculares se encuentran entre los que producen mayor morbilidad; las auxiliares de enfermería están expuestas y sometidas a excesos de esfuerzo por el cumplimiento de su deber.4
En 2017, estos trastornos fueron la principal causa de discapacidad en cuatro de las seis regiones de la OMS. Estudio realizado sobre la carga mundial de morbilidad muestra los efectos de estas enfermedades y la importante carga de discapacidad que producen. Representando, la segunda causa de discapacidad en el mundo, y el dolor lumbar seguía siendo la patología más frecuente de discapacidad desde que se realizaron las primeras mediciones en 1990.5
Diferentes cifras de prevalencia de dolor lumbar en personal de enfermería han sido reportadas dependiendo del país en que se realiza la medición, y van desde el 40 % en la población de enfermeros en general hasta el 81,3 % en enfermeros de unidades de cuidados intensivos.4
Los problemas osteomusculares de origen ocupacional en Ecuador no han sido suficientemente estudiados. En la actualidad, la información es dispersa e insuficiente para abordar la realidad en la región6, no obstante, se ha evidenciado el aumento de patologías musculoesqueléticas en las unidades de salud pública del Distrito 18D04.
En función de esta problemática se decide realizar este trabajo de investigación donde se identificará la prevalencia de enfermedad osteomioarticular lumbosacras y miembros inferiores en auxiliares de enfermería del Distrito 18D04, en el periodo julio-septiembre de 2020, en Tungurahua, Ecuador.
Método
El diseño utilizado fue el estudio epidemiológico, descriptivo y transversal. La población con la que se trabajó fueron los auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 sanos y los previamente diagnosticados.
Por las características del estudio, el muestreo fue probabilístico, por cuotas, utilizándose criterios de inclusión y exclusión.
Criterios de inclusión: trabajador incluido en el registro de la plantilla laboral como auxiliar de enfermería del Distrito 18D04 y que acepta ser investigado.
Criterios de exclusión: trabajador incluido en el registro de la plantilla laboral como auxiliar de enfermería del Distrito 18D04 y que no acepta ser investigado.
La población en estudio estuvo conformada por 69 auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 de Salud de Tungurahua, Ecuador. La muestra resultante fue de n=46. De las cuales, el 39 % (18) de los auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 tienen una edad comprendida entre los 51 y 60 años, entre 31 y 40 años representan el 28 % (13), el 24 % (11) entre 41 y 50 años, el 7 % (3) menores de 30 años y el 2 % (1) mayores de 60 años. Predominó el sexo femenino en un 91 % (42).
Las técnicas utilizadas fueron la revisión documental de las historias clínicas de los trabajadores para el levantamiento de información de datos sociodemográficos y la encuesta para conocer información sobre la variable de estudio. El instrumento aplicado fue un cuestionario para indagar variables sociodemográficas, antigüedad en el sector, horarios, tipos y tiempo de exposición a las labores habituales y conocer la prevalencia de enfermedades profesionales que padecen los que desempeñan esa profesión.
El procedimiento comprendió diferentes fases. La primera fue de diseño del estudio en el mes de julio de 2020, donde se definió la problemática, las variables y las técnicas a utilizar. La segunda fase de aplicación y procesamiento de los resultados se ejecutó en agosto de 2020. Las consideraciones éticas planteadas en el estudio fueron los principios de justicia, igualdad de atención y confidencialidad. La base de dato fue compilada en Excel y los datos se analizaron con los paquetes estadísticos SPSS versión 24. La última fase se ejecutó en septiembre de 2020, donde se realizó el análisis de los resultados y se procedió a la elaboración del informe de investigación. Para analizar la asociación de las variables se aplicó la prueba estadística Chi-cuadrado y la Phi de Pearson para analizar la intensidad de la relación las variables dependientes.
Para determinar si existía relación entre las variables estudiadas se utilizó la prueba paramétrica de correlación de Pearson, donde se aplicó una prueba de hipótesis para la diferencia de proporciones con un nivel de significación de p igual o inferior a 0,05. La prueba t de Student se utilizó para analizar los resultados de la inteligencia emocional de acuerdo al género y para hallar la diferencia de medias entre los resultados del grupo de estudio y grupo de control respecto a las variables estudiadas.
Resultados
Se evidenció que el 85 % de los auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 informaron que han padecido enfermedad osteomioarticular lumbosacras y miembros inferiores durante el tiempo de trabajo; el 15 % refirió que no (Figura 1).

Fig. 1 Prevalenciade enfermedades osteomusculares lumbosacras y de miembros inferiores que presentan las auxiliares de enfermería del Distrito 18D04.
Igualmente, se realizaron pruebas estadísticas para conocer la relación de la presencia de enfermedad osteomioarticular con otras variables sociodemográficas.
Se aplicó la prueba estadística Chi-cuadrado para analizar la asociación de la variable de padecimiento de enfermedad osteomioarticular y edad. Como resultado se obtuvo que ambas variables son dependientes (p<0,000).
Para analizar la intensidad de la relación de las dos variables se aplicó la Phi de Pearson, teniendo como resultado una intensidad positiva fuerte (0,730), siendo este resultado estadísticamente significativo.
Se analizó la asociación de la variable de padecimiento de enfermedad osteomioarticular y si las sufrió en los últimos 12 meses. Se demostró su dependencia (p<0,000) al aplicar la prueba Chi-cuadrado. Se examinó la intensidad de la relación de las dos variables aplicando la Phi de Pearson, teniendo como resultado una intensidad positiva fuerte (0,484), resultado estadísticamente significativo.
Respecto a las consecuencias de las afecciones osteomusculares se analizó el ausentismo laboral. Se pudo apreciar que el 39 % (18) ha tenido una baja temporal al trabajo entre 1-3 días, un 26 % (12) entre 3-7 días y más de 7 días un 20 % (9).
Se consideró la prueba estadística Chi-cuadrado para analizar la asociación de la variable de padecimiento de enfermedad osteomioarticular y el ausentismo, evidenciándose que ambas variables son dependientes (p<0,000). Para analizar la intensidad de la relación de las dos variables se aplicó la Phi de Pearson y se obtuvo una intensidad positiva fuerte (0,707), siendo este resultado estadísticamente significativo.
La encuesta, además, permitió conocer otros datos que enriquecieron el abordaje al problema. El análisis estadístico descriptivo arrojó lo siguiente:
Sobre el tiempo de antigüedad laboral en el Ministerio de Salud Pública el 67 % tenía entre 11 y 40 años de trabajo y el resto menos de 10 años en el sector (Figura 2).

Fig. 2 Relación de enfermedades osteomusculares y tiempo de labor en el Ministerio de Salud Pública.
Respecto a los turnos de trabajo, el 39 % labora en turnos de 8 horas, un 35 % en turnos de 12 horas y el 26 % en turnos de 24 horas.
En cuanto a la realización de actividades de riesgo para padecer enfermedades osteomusculares se identificó que la carga de peso es realizada por un 37 %, caminatas prolongadas un 33 %, posturas forzadas un 24 % y movimientos repetitivos un 7 % de la muestra estudiada, como se muestra en la figura 3.
Estos datos no evidenciaron tener una relación estadísticamente significativa con el padecimiento de enfermedad osteomioarticular (p>0,05).
Por otro lado, al evaluar la percepción de cómo consideran su salud los auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 plantearon que se consideran medianamente saludables un 52 % (24), un 41 % (19) no se consideran saludables y un 7 % (3) sí se considera saludable.
En los auxiliares de enfermería se estudió el tipo de patologías osteomusculares. De ellas, un 54 % (21) pertenece a miembros inferiores y el 46 % (18) a lumbosacras.
Solo el 87 % de los auxiliares de enfermería del Distrito 18D04 con patologías de enfermedad osteomioarticular fue valorado por un especialista y se consideraron aptos para retornar a su actividad laboral, de ellos, el 72 % accedió a servicios de rehabilitación física.
Discusión
En la actualidad existen diversas investigaciones sobre la prevalencia de enfermedades osteomusculares en el personal que labora en actividades de salud.7
La investigación desarrollada permitió conocer que existe un 85 % de prevalencia de enfermedad osteomioarticular lumbosacras y miembros inferiores en auxiliares de enfermería Distrito 18D04 en el periodo julio-septiembre de 2020. Además, que guarda una relación directa con la edad, lo que implica esperar que a mayor edad exista una mayor incidencia de estas afecciones. Estos resultados son similares a los descritos anteriormente por Duque, Cabrera y Bordignon.8,9,10
Logroño11, en su investigación sobre la prevalencia de trastornos musculoesqueléticos, asociado a posturas forzadas en personal administrativo de una empresa de auditoría médica de Quito, obtuvo una prevalencia del 94,2 %, resultados análogos a los obtenidos en esta investigación.
En la investigación de Culcay se evidenció que los dolores se reflejaban en la zona dorsal/lumbar en un 75 % y en el cuello un 43,8 %, concluyendo que existe una asociación directa entre la sintomatología del músculo esquelético en la zona dorsal/lumbar de los auxiliares de enfermería y auxiliares, correspondiendo con los resultados derivados de este estudio.12
Resultados equivalentes se obtuvieron en la investigación desarrollada por Quispe13, donde muestra que el 75 % de la muestra estudiada presenta dolor lumbar, el nivel de dolor fue de leve a moderado en un 98 %, y se demuestra que existe un vínculo entre el riesgo ergonómico de posturas forzadas asociadas con las extremidades superiores y la lumbalgia.
A diferencia de los resultados obtenidos por Girón y Duque, en este estudio no se estableció una relación estadísticamente significativa entre el padecimiento de enfermedades osteomusculares con el tiempo, horarios y actividades en el trabajo.7,8)
Igualmente, con lo reflejado en la investigación de Morales sobre una clara asociación entre la etapa de riesgo ergonómico, debido a la elevación inadecuada de cargas excesivas, la adopción de posturas forzadas y movimientos repetidos con patologías musculares esqueléticas.14
De las patologías diagnosticadas prevalecieron las de miembros inferiores y lumbosacras, resultados que son similares a los descritos por la Superintendencia de Trabajo de Argentina, coincidiendo en la recomendación de realizar programas de prevención para evitar las mismas.15
Igualmente se corresponden los resultados antes descritos con la investigación realizada por Arboleda, donde se evidenció que las lesiones que están afectando principalmente su zona lumbar.16
Corresponden, además, con la investigación realizada por Madril, que reflejó que los trastornos del musculoesquelético a los que están sometidos son: dolor lumbar, dolor de rodilla, dolor de cuello y hombros.17
Están en correspondencia con los hallazgos obtenidos en estudio, donde el 89 % eran mujeres y la mayor prevalencia de molestias musculares esqueléticas y/o dolor fue en la zona lumbar, seguida del cuello y el hombro.18
Morales en su estudio sobre desórdenes musculoesqueléticos en trabajadores de salud del primer nivel de atención de la Región Callao, observaron prevalencia de dolor lumbar, afectando principalmente al sexo femenino y a los técnicos en enfermería, generando limitaciones para el desempeño laboral. Resultados similares este estudio.19
Se presentaron limitaciones en la investigación realizada, ya que el tamaño de la muestra y el método de muestreo no fueron representativas para la generalización de los resultados.
Conclusiones
Existe una prevalencia de 85 % de enfermedad osteomioarticular lumbosacras y miembros inferiores en auxiliares de enfermería Distrito 18D04. El padecimiento de las mismas está relacionadas con la edad y con padecerlas en los últimos doce meses. La enfermedad osteomioarticular lumbosacras y miembros inferiores en auxiliares de enfermería han provocado ausentismo laboral. No se comprobó una relación estadísticamente significativa con el padecimiento de enfermedad osteomioarticular con la antigüedad en el sector, las jornadas de trabajo y las actividades que más desarrollan.
Las patologías osteomusculares padecidas se distribuyen entre los miembros inferiores y lumbosacras. La alta prevalencia de enfermedad osteomioarticular en los auxiliares de enfermería Distrito 18D04 constituyen un llamado de atención para el área de seguridad y salud ocupacional, la misma debe establecer acciones precisas en cuanto a la ergonomía laboral de estos trabajadores y facilitar los recursos para evitar la aparición de estas patologías que afectan la salud del personal y asistencia a sus centros de trabajo.