Introducción
El verdadero avance en las restauraciones de dientes tratados endodónticamente fue la introducción de la adhesión impulsada por el desarrollo de adhesivos dentinarios eficaces. La ventaja de las restauraciones adhesivas es que los elementos de macro retención ya no son obligatorios siempre que haya suficiente superficie disponible. Con este enfoque, la inserción de postes radiculares se ha convertido en una excepción cuando se aplican técnicas de restauración convencionales.1,2) Es conveniente brindar diferentes opciones para restaurar la funcionalidad y la estética sin hacer demasiado desgaste de la estructura dental.3
En estos tiempos, en la odontología se utiliza el término de mínima intervención, con el aumento de la demanda de conservar el tejido dental sano llevando a buscar mejores preparaciones para reducir la pérdida innecesaria del mismo.3 Una de las opciones de tratamiento más conservador es la fabricación de prótesis fijas adhesivas.
Las preparaciones mínimamente invasivas con máxima conservación de tejido dentario sano son consideradas como el estándar de oro para restaurar dientes tratados endodónticamente, por ello, la endocorona es una alternativa de restauración para dientes endodonciados con pérdida extensa de estructura coronal.1 Esta restauración dispone de una cobertura oclusal completa y utiliza la cámara pulpar para aumentar el área de la superficie adhesiva.4,5
Para el uso de la endocorona se realiza un recubrimiento cuspídeo completo del diente con grietas para reducir la flexión de las cúspides y, ahí, es donde una incrustación dental puede ser una buena opción frente a una corona de recubrimiento completo, que utiliza la cámara pulpar para lograr mayor adhesión y mayor macro retención mecánica de la restauración.6,7,8
En el año 2016, el estudio de Sedrez-Porto, et al.9) menciona que el primer estudio publicado sobre la restauración endocorona fue realizada por Pissis, el cual fue el precursor de la técnica endocorona y la ha descrito como la “técnica de porcelana en monobloque cerámico”.9
En el año de 1999, la endocorona fue descrita por primera vez por Bindle y Mörmann como coronas endodónticas adhesivas y caracterizadas como coronas de porcelana total fijadas a dientes posteriores tratados endodónticamente, las cuales han sido una alternativa de tratamiento donde se puede utilizar en coronas clínicas cortas desde 2 mm, raíces delgadas o calcificadas y paredes axiales delgadas desde 1,2 mm.10,11,12
La restauración de tipo endocorona tiene la ventaja de eliminar cantidades pequeñas de tejido sano en comparación con otras técnicas y eliminar las tensiones masticatorias recibidas en la interfaz del diente, las cuales se dispersan a lo largo de la estructura restauradora y se evita la necesidad de un tallado macro retentivo.13
Por medio de este estudio se da la oportunidad de investigar más a fondo en el tema y sobre todo llegar con nuestra información a estudiantes y profesionales de la salud que la necesiten.
Por lo anterior, el presente artículo tiene como objetivo proporcionar información bibliográfica sobre esta nueva alternativa, para aplicar una nueva guía diferente en rehabilitación oral con el uso de la endocorona mediante una revisión de literatura actualizada.
Método
Para realizar el presente estudio se efectuó una revisión bibliográfica descriptiva sobre la restauración tipo endocorona. Para la búsqueda de artículos se utilizó las bases de datos: PubMed, SciELO, Science Direct, Elsevier. También se realizó una búsqueda en internet en el buscador Google Académico. La elección de las palabras claves fueron a partir de un tesauro: Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCs), los términos de búsqueda utilizados fueron: coronas, recubrimiento dental adhesivo y endodoncia.
Los filtros de búsqueda se limitaron a estudios que hubieran sido publicados en español, inglés, portugués y artículos originales o casos clínicos que hablen sobre endocorona y tipo de materiales que se han utilizado. Se admitió artículos que han sido publicados en el periodo de tiempo entre el 2015 y 2020.
Una vez realizada la búsqueda se procedió a seleccionar los estudios, con la consideración del criterio de que en su título presentara la palabra endocorona. Para esto se leyeron todos los títulos de los artículos encontrados, revisiones sistemáticas de artículos originales y ensayos clínicos, con el propósito de identificar información pertinente y evaluar su calidad en el título, resumen y palabras claves.
Finalmente, se excluyeron artículos de revisión, casos clínicos que no tuvieron la base de datos completa, textos desactualizados sin soporte científico, artículos que no presentaron relación acerca del tema, y artículos duplicados.
Posteriormente, se adquirieron 37 artículos que cumplieron con todos los criterios de inclusión, en donde 25 artículos fueron escogidos para analizar datos sobre las restauraciones tipo endocorona y 12 fueron elegidos para dar cuerpo a la investigación, con la finalidad de proporcionar a los lectores la información más nueva y relevante.
Resultados
Endocorona, también conocida como endocrown, es una opción de tratamiento para restauraciones indirectas que está adquiriendo una creciente popularidad como alternativa para dientes posteriores con tratamiento de conducto.14
La rigidez y resistencia de las piezas dentales tratadas con endodoncia son menores en comparación con los dientes vitales debido a problemas como caries, traumatismos y preparaciones extensas de la cámara pulpar, lo que provoca defectos biomecánicos, falta de elasticidad y resistencia a la tracción de las fuerzas masticatorias, con la ocurrencia de fracturas dentales.15
Las endocoronas son coronas parciales adheridas mecánica y químicamente, las cuales están fabricadas en cerámica o resina de composite y cerómeros. Estas restauraciones necesitan de un recubrimiento total de las cúspides y utilizan la cámara pulpar para incrementar la superficie adherida, es decir, es un monobloque único que devuelve la anatomía completa de la corona dental y contiene un anclaje interradicular que se adapta a la preparación endodóntica.16,17
La restauración endocorona fue propuesta por Pissis en el año 1995, como una restauración monobloque que cubre la superficie oclusal y se extiende hacia la cámara pulpar dependiendo de la disponibilidad de la estructura dental remanente.18,19
Silva-Sousa, et al.10 mencionan que esta restauración completa de corona de vitrocerámica fue descrita en 1999 por primera vez por Bindl y Mörmann10,20 como coronas endodónticas adhesivas, y caracterizadas como coronas de porcelana total fijadas a dientes posteriores tratados endodónticamente.10,20 Estas restauraciones de tipo endocorona fueron desarrolladas y diseñadas para usarse sin pernos/postes intrarradiculares, a diferencia de una restauración convencional tipo corona-perno/muñón debido a que transfiere la carga oclusal a un muñón de resina u otro material, lo que no garantiza la durabilidad ni la resistencia conveniente. En estos casos el método de tratamiento con endocorona es el más adecuado, porque estas coronas se anclan a la parte interna de la cámara pulpar y en los márgenes de la cavidad proporcionando retención macro mecánica, la cual es obtenida mediante la cementación adhesiva.21,22
Indicaciones y contraindicaciones
La restauración de tipo endocorona está indicada especialmente en los casos de presentar: pérdida excesiva de tejido coronario, espacio interproximal limitado, dientes con tratamiento de endodoncia convencional, molares con raíces cortas, conductos obliterados, dilacerados y ensanchados.23,24
La endocorona está contraindicada cuando la profundidad de la cámara pulpar sea menor de 3 mm o su margen cervical menor de 2 mm, debido a que no presenta tejido sano, cuando existe movilidad dental grado 2 o 3, o presencia de lesiones a nivel de la furca y falta de soporte óseo.12,22
Criterios de evaluación
Para favorecer en el diagnóstico de los dientes que se van a restaurar con endocorona se debe considerar los siguientes criterios:
Propiedades estéticas, como: rugosidad de la superficie dentaria, brillo, tinción de la superficie dental, traslucidez y similitud del color y la integridad de la forma anatómica.
Propiedades funcionales: fractura, hábitos parafuncionales, retención, adaptación marginal, desgaste oclusal, contorno y punto de contacto proximal y la ubicación del diente en la arcada dentaria.
Propiedades biológicas: hipersensibilidad posterior a la operación (posoperatoria) y vitalidad de la pulpa dental, recidiva de caries, erosión y abfracción, integridad de los dientes, efecto sobre el periodonto y la mucosa adyacente.25
Clasificación de la endocorona
Para Belleflame, et al.26 las restauraciones de tipo endocorona se dividen en tres clases (Figura 1), en dependencia del tejido dental residual existente después de la preparación dental.
Clase 1: representa una preparación dental en la que al menos dos paredes de las cúspides tienen más de la mitad de la altura original.
Clase 2: describe una preparación dental en la que solo una pared de la cúspide tiene más de la mitad de su altura original.
Clase 3: describe una preparación en donde todas las cúspides y paredes se reducen a más de la mitad de la altura original.26
Ventajas y desventajas de la endocorona
Eliminar cantidades pequeñas de tejido sano en comparación con otras técnicas.
Elimina las tensiones masticatorias recibidas en la interfaz del diente, las cuales se dispersan a lo largo de la estructura restaurada.
Evita la necesidad de un tallado macro retentivo.17
Es muy sencilla de realizar, ya que solo se crea una caja con paredes expulsivas, recubrimiento cuspídeo y márgenes de 1-2 mm supragingivales para el adecuado control de la técnica adhesiva.
Se realiza en una sola sesión con simplificación de pasos, por tanto, requiere menor tiempo clínico y es menos costoso.25,27,28
Se podría afirmar que la restauración endocorona no posee desventajas por sus excelentes resultados estéticos y funcionales que se asemejan a varios tipos de restauración.28
En la fabricación de la restauración de tipo endocorona es necesario evaluar la altura de la restauración, ya que en el 2020 el estudio de Turkistani24) no encontró diferencias estadísticamente significativas en la resistencia a la fractura de endocorona realizadas con una altura de 3; 4,5 y 6 mm, las cuales estaban acompañadas de fracturas sobre el diente sin presentar ningún patrón. Se debe tomar en cuenta que mientras la altura sea mayor a la restauración se reduce la resistencia a la fractura de los dientes restaurados.24
Existen estudios que mencionan que para la preparación del diente se deben seguir pautas específicas como: en una reducción total de 2 mm de altura se sugiere un margen de articulación tope de 1 a 1,2 mm, pero no siempre es necesario. También, menciona que los márgenes cervicales deben colocarse de 5-7° para que la cámara pulpar coronal y la cavidad de acceso endodóntico sean continuas.29,30
Con el desarrollo de la tecnología de diseño asistido por computador CAD/CAM se han abierto nuevos horizontes, tanto en el procedimiento de materiales como en la restauración de dientes, lo que ofrece precisión, estética y un procedimiento de restauración que requiera menos tiempo.31
Inicialmente los materiales empleados para la fabricación de endocorona eran cerámicas no basadas en sílice, reforzadas con alúmina o espinela y cerámicas de feldespato a base de sílice utilizando una técnica de prensado en caliente o una tecnología CAD/CAM posterior. Luego la vitrocerámica fue el material de elección, ya que aporta la ventaja de modificar la superficie con el uso de ácido fluorhídrico, mejorando de esta forma su adherencia a los tejidos dentinarios.32,33
Según la literatura, las vitrocerámicas reforzadas con leucita o disilicato de litio han sido la mejor opción para la fabricación de endocorona, ya que presentan una mayor resistencia a la flexión que las vitrocerámicas feldespáticas y el composite de resina, y resiste las fuerzas oclusales durante la masticación, la cual representa una alternativa conservadora debido a que sostiene la cámara pulpar del diente tratado endodónticamente sin usar el conducto radicular.34
Gresnigt, et al.34 al igual que Hayes, et al.35 mencionan que los dientes tratados endodónticamente son susceptibles a fallas biomecánicas, por ello, deben restaurarse con un material cuyo módulo de elasticidad sea similar a la estructura del diente, con alta resistencia mecánica y suficiente capacidad de unión a la estructura dental para la distribución de las fuerzas oclusales y la resistencia mecánica ayuda a soportar las cargas oclusales, lo que hace al material más firme y resistente a la fractura.
La rehabilitación funcional y estética debe realizarse con precaución, ya que el tratamiento endodóntico está influenciado por el mismo; el cual se debe relacionar de manera correcta al tipo de preparación que busque preservar al máximo la estructura dental, por ello, se ha investigado tratamientos alternativos para ser utilizados como opción restauradora, siendo una de ellas las restauraciones tipo endocorona.1
Consideraciones finales
Actualmente, en la Odontología moderna se emplea el término de mínima intervención con la conservación en su mayor cantidad posible del tejido dental, de manera que los dientes tengan mayor funcionalidad, por ello, las endocoronas son una opción segura y con buen pronóstico a largo plazo en rehabilitación oral para tratar piezas endodonciadas, debido a que es un procedimiento técnicamente más conservador, sencillo y de menor costo, a diferencia de otros tratamientos. Con la evolución de la adhesión, estas restauraciones tienen un buen pronóstico incluido en pacientes con fuertes cargas oclusales.