Introducción
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado el tabaquismo como una enfermedad crónica no transmisible y adictiva, con posibilidades de tratamiento y cura.1
El consumo de tabaco se considera un factor de riesgo transversal para seis de las ocho principales causas de muerte en el mundo, así como para las cuatro enfermedades no transmisibles más prevenibles y prevalentes: las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, el cáncer y las enfermedades respiratorias crónicas. Todas las formas de tabaco son perjudiciales y no hay un nivel seguro de exposición al humo del tabaco. Esto hace que la epidemia del tabaquismo sea una de las mayores amenazas para la salud pública a las que se ha enfrentado el mundo, por lo que la respuesta debe ser igualmente contundente.2
La adolescencia constituye una etapa de riesgo en la adquisición del hábito; según algunos autores la edad de inicio de fumar cada vez es más temprana y se asocia este factor de riesgo tan importante con la presencia de padres u otros familiares fumadores.3,4-7
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la adolescencia como la etapa que transcurre entre los 10 y 19 años y que se divide en 2 fases, la adolescencia temprana: de 10 a 14 años y la adolescencia tardía: de 15 a 19 años.5,6
Durante el Informe sobre el control del tabaco en la Región de las Américas 2022 en cuanto a la población adolescente, de los 35 Estados miembros de la OPS, Brasil notificó la prevalencia más baja (6,9%), mientras que Dominica informó la prevalencia más alta (25,3%). Según la cuarta edición del informe mundial de la OMS del 2021 sobre las tendencias de la prevalencia del consumo de tabaco 2000-2025, la proporción promedio de la población que consume tabaco en la Región de las Américas es de 11,3%, en comparación con el promedio mundial de 10,3%.(1,2, 7)
En nuestro país, la prevalencia del consumo del tabaco en la población adolescente es de 11,5%, según el sexo es de: 13% en varones y de 9,7% en mujeres.1,2Entre los factores que están presentes en adolescentes que fuman se encuentran además los siguientes: influencia del grupo de coetáneos (amigos fumadores), padres y convivientes fumadores, profesión de los padres de peor consideración social y remuneración, bajo grado de cohesión de la familia, clima y rendimiento escolar.3,5-7
En las reuniones del Grupo Básico de Trabajo (GBT) y con los líderes de la comunidad se ha planteado como un problema de salud en el Consultorio Médico de Familia No. 45 el hábito de fumar en los adolescentes.
Problema científico: ¿Cuáles son los principales factores de riesgo del consumo de tabaco en los adolescentes pertenecientes al Consultorio Médico de FamiliaNo. 45 del Policlínico Docente Universitario “René Vallejo Ortíz”, de Bayamo, Cuba?
Por lo anterior, el objetivo de este trabajo es determinar los principales factores de riesgo que influyeron en el consumo de tabaco en los adolescentes pertenecientes al Consultorio Médico de Familia No. 45 del Policlínico Docente Universitario “René Vallejo Ortiz” de Bayamo, Cuba.
Método
Se realizó un estudio observacional, analítico de casos y controles en adolescentes pertenecientes al Consultorio Médico de Familia #45 del Policlínico Docente Universitario “René Vallejo Ortiz”, en el período comprendido desde enero hasta diciembre del 2022.
El universo (73) lo constituyó el total de adolescentes pertenecientes a dicho consultorio y la muestra estuvo representada por 16 casos y 32 controles, que en este período de estudio residieron en esta área de salud. La relación caso/controles fue de 1:2. Para el cálculo de la muestra se aplicó el programa estadístico Análisis Epidemiológico de Datos Tabulados (EPIDAT) con el método aleatorio simple.
Criterios utilizados para la participación en el estudio realizado:
Criterios de inclusión:
Disponibilidad y voluntariedad para participar en el estudio.
Pertenecer a la población del consultorio durante el tiempo de la investigación.
Tener condiciones físicas y mentales que permitan participar en el estudio.
Criterios de exclusión:
Aquellos adolescentes que presenten enfermedades que le imposibiliten cooperar con el estudio.
Adolescentes cuyos padres les impidan participar en el proceso.
Adolescentes que se trasladen a otra área de salud durante el estudio.
Criterios de salida:
Negativa por parte de los adolescentes de seguir participando en la investigación.
Adolescentes que encontrándose formando parte de la investigación, necesiten salir del área por un periodo indeterminado.
Selección de los casos: se seleccionaron como casos a los adolescentes que han desarrollado el hábito tabáquico o que declararon fumar al menos un cigarrillo.
Selección de los controles: adolescentes que estando sometidos a los mismos factores de riesgos no se encontraron dispensarizados como fumadores o que declararon que nunca han probado un cigarrillo.
Aspectos éticos
El estudio realizado fue aprobado por parte del Comité de Ética Médica del Policlínico Docente Universitario “René Vallejo Ortiz” de Bayamo. Se brindó información a los participantes relacionados con los objetivos y procedimientos para el estudio. La participación en el mismo fue totalmente voluntaria solicitando su consentimiento informado. Teniendo en cuenta que se trata de pacientes menores de edad, se contó también con un consentimiento informado de sus padres o tutor legal, fundamentado con las mismas pautas y principios éticos.
Operacionalización de las variables:
Variables dependientes: adolescentes fumadores.
Variables independientes:
Factores sociodemográficos: edad <15 años y sexo masculino.Fueron operacionalizadas de forma dicotómica presentes (P) o ausentes (A). En la edad: se refiere a la adolescencia temprana de 10 a 14 años cuando se encuentra presente y a la adolescencia tardía de 15 a 19 años cuando se encuentra ausente. Referente al sexo: se expresa masculino cuando se encuentra presente y femenino cuando se encuentra ausente.
Factores de riesgo: se aplicó la Global Youth Tobacco Survey (GYTS) o Encuesta Mundial Tabaco en Jóvenes (EMTJ)8) referentes a los items principales relacionados con los factores de riesgos siguientes: Consumo del tabaco por parte de familiares y amigos, falta de apoyo de los padres, fácil acceso, trastorno en el aprendizaje, no tener autoestima, exposición a publicidad del tabaco, no realiza ejercicios físicos y estrés.Fueron operacionalizadas de forma dicotómica presentes (P) o ausentes (A).
Análisis estadístico
Primeramente, se realizó un estudio univariado, para lo cual se determinó el Odds Ratio (OR) para cada uno de los factores de riesgo hipotéticamente influyentes en la aparición del consumo de tabaco en los adolescentes, con Intervalo de Confianza del 95% (IC 95%). Para cada uno de los factores de riesgo se aprobó la hipótesis de que el OR poblacional fuese significativo mayor de 1.
Luego se realizó el análisis multivariado utilizando las variables que mostraron ser un factor de riesgo según los datos generados del análisis univariado, con el fin de identificar cuáles de esos factores tuvieron relación independiente con el riesgo de consumo de tabaco en los adolescentes. Se escogieron los que presentaron el nivel de significación p ≤ 0,05.
La información obtenida se procesó de forma computarizada utilizando el programa estadístico Epi Info versión 7.0 y MedCalc versión 22.09 elaborándose una base de datos. Se confeccionaron las tablas donde se vaciaron los datos para un mejor análisis y comprensión de los resultados.
Resultados
En la Tabla 1 relacionada con los factores sociodemográficos y el consumo de tabaco en los adolescentes, en el análisis univariado se observó que el sexo masculino fue quien se destacó con (OR 2,8286 IC 95% 0,7967-10,0423) y que la edad no constituyó un factor de riesgo (OR 1,0000 IC 95% 0,2983-3,3526).
Tabla 1 Factores sociodemográficos y consumo de tabaco en adolescentes del CMF #45. Análisis univariado.

Leyenda: P: presentes, A: ausentes.
Fuentes:historias de salud familiar e individual.
En la Tabla 2 se muestra mediante el análisis univariado que los factores de riesgo que se destacaron fueron: fumadores en la familia (OR 4,2000 IC 95% 1,1626-15,1728); amigos fumadores (OR 2,9649 IC 95% 0,7024-12,5146); padres divorciados (OR 2,4359 IC 95% 0,7093-8,3650); falta de apoyo familiar (OR 1,6531 IC 95% 0,4931-5,5421) y el estrés (OR 1,1616 IC95% 0,3140-4,2975).
Tabla 2 Factores de riesgo para el consumo de tabaco en adolescentes

Leyenda: P: presentes, A: ausentes.
Fuentes:historias de salud familiar y encuesta aplicada.
En la Tabla 3 se presenta el análisis multivariado de los factores de riesgo significativos que influyeron en el consumo de tabaco en los adolescentes, los mismos fueron: el tener amigos fumadores (OR 21,6564 IC 95% 2,0502-228,7595; p=0,0106), la falta de apoyo familiar (OR 10,6242 IC 95% 1,1156-101,1748; p=0,0399) y la presencia de fumadores en la familia (OR 8,0845 IC95% 1,3167- 49,6380; p=0,0240).
Discusión
Los jóvenes pasan por varias etapas antes de desarrollar la adicción: preparación, exposición, experimentación y su uso habitual. Existen factores que condicionan la exposición inicial al tabaco, que lleva luego al tabaquismo, dichos factores son inherentes al individuo, a su entorno familiar y escolar o al contexto social.9
En el estudio realizado se puede observar un predominio del sexo masculino pues son los varones los que principalmente comienzan este mal hábito, principalmente para parecer más adultos o por curiosidad. De acuerdo con los resultados obtenidos para el sexo y la práctica de tabaquismo, en un estudio realizado en Honduras por Riveros-Vázquez, los hombres tuvieron una proporción de 120 (58,2%) de tabaquismo y las mujeres 86 (41,8%), donde se demostró que en los adolescentes el riesgo para el tabaquismo fue mayor en los varones, teniendo estos un 1,5 veces más de probabilidad de fumar en relación con las mujeres; obtuvo esta relación estadísticamente significativa (p 0,002).10
En la investigación se encontraron como factores de riesgos importantes para el tabaquismo en los adolescentes los relacionados a la presencia de fumadores en la familia, falta de apoyo familiar y amigos fumadores. Estos resultados coinciden con otras investigaciones, como la realizada por Rizo-Baeza, et al.11 a 270 estudiantes adolescentes de 2 escuelas públicas de Tamaulipas en México, donde encontró que cuando uno o ambos padres fuman, el riesgo de que el adolescente está fumando es mucho mayor (OR=30,9; IC95% 9,1-105,4; p<0,001); también obtuvo una la relación de los adolescentes fumadores con amistades que tiendan a beber o fumar como factor de riesgo, al intentar agradar y ser aceptados (OR=11,5; IC95% 4,4-29.9; p<0,001).
Otros autores como Zamora-Larrea, et al.12en un estudio sobre la relación de los factores familiares, sociales y depresivos, que están presentes en el consumo de tabaco en la población adolescente de la institución educativa República del Perú mostró que la presencia de fumadores en la familia,padres divorciados, la falta de apoyo familiar y que los amigos fumen constituyen factores de riesgo altamente significativos para el consumo de este hábito tóxico según la estadística Ji cuadradopor presentar un valores de p<0,01.También Moreno-Reyes, et al.13encontraron que estar rodeado de amigos que fumen es un factor de riesgo importante (OR 7,0 IC 95 %3,4-14,5).
Un estudio realizado en España, con 879 adolescentes encontró que el 66 % de los padres de los adolescentes del estudio fumaban y el 58 % estaban influenciados por grupos de amigos que fumaban.14
Por otro lado, una investigación realizada en nuestro país por Medina-Martin, et al.15demostró que entre las motivaciones más usuales para consumir tabaco se encuentran tener familiares consumidores.
Estos resultados se corresponden a la relación de la familia con los adolescentes y la influencia que ejercen los círculos de amigos en ellos. Como se observa, los principales factores de riesgos están relacionados con el ambiente familiar y el hogar. Es la familia la columna vertebral de una sociedad, en el estudio sale a relucir los conflictos que tienen los adolescentes con sus padres, reflejan la incomprensión de los familiares a los problemas que se les presentan y la falta de apoyo para enfrentarlos. Cabe señalar que muchos de ellos tienen familiares fumadores, lo cual expresa que este hábito en la población de estudio está influenciado también por la imitación a las personas fumadoras.
En la valoración del estudio realizado se observó que es la adolescencia una etapa crucial para comenzar con dicho hábito dañino para la salud. Es necesario señalar que cuando este nocivo hábito se instala en edades tempranas, es difícil de abandonar y mucho más seguro que el individuo continúe en la adultez. Son los ambientes familiares negativos y la existencia de fumadores en los círculos de amigos de los adolescentes los principales factores de riesgo para iniciar el consumo de este hábito tóxico en los pacientes estudiados.














