INTRODUCCIÓN
El síndrome coronario agudo (SCA) constituye una emergencia médica; su pronóstico depende de la rapidez en la sospecha diagnóstica y el inicio del tratamiento, de ahí la importancia de detectar y clasificar correctamente a estos pacientes, asignándole una prioridad adecuada, ya que, con un diagnóstico y tratamiento precoces, se reducen el riesgo de complicaciones y la tasa de morbimortalidad.
En una de las primeras causas de muerte -que representa menos del 10 % en los países desarrollados y el 25 % en los de vías en desarrollo-, se incluyen las enfermedades cardiovasculares, consideradas un verdadero azote de la humanidad, razón por la que varios autores han pensado en proponer el término de epidemia.1,2
En los Estados Unidos hay un aumento en la incidencia del infarto agudo de miocardio (IAM), y de la mortalidad intrahospitalaria, con un 14,2 %, pues cada 29 segundos ocurre un evento de IAM, lo que conlleva un aumento considerable de los costos monetarios a la sociedad norteamericana.1
La cardiopatía isquémica en México alcanza el 41,9 % anual de defunciones por síndromes coronarios, y reporta el 69,4 % de fallecidos, mientras que en la India es la principal causa de muerte, con cifras en aumento, de 1,6 millones en 2025 a 2millones para 2030.1,3-5
Cuba no está exenta de esta realidad; con el paso de los años ha aumentado significativamente en tasas de mortalidad, de 148,2 a 197,4 % por cada 100 000 habitantes, relatadas en los últimos 25 años. Según el Anuario estadístico de salud 2022, las enfermedades del corazón ocupan el primer lugar dentro de las 10 primeras causas de muerte, con una tasa de 296,7 por 100 000 habitantes.6,7
La labor de enfermería es de vital importancia en las primeras horas de ocurrir un IMA, ya que este requiere de actuación rápida con conocimiento científico, rapidez mental, actitud positiva, serenidad, seguridad y habilidad para la supervivencia y la calidad de vida de estas personas. Se requiere estar capacitado en el dominio de conocimientos teóricos, habilidades y destrezas en su práctica profesional con gran sentido humanístico, ya que este influye en la recuperación de la salud de los pacientes.
En el Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández, de Matanzas, existe una Unidad de Cuidados Intensivos Emergentes (UCIE) y una Sala de Dolor Torácico -de reciente fundación-, donde se ingresan pacientes con el diagnóstico de IAM. Por consiguiente, se hace necesario intensificar el perfeccionamiento continuo del personal de enfermería, por la insuficiente preparación en el actuar del cuidado en pacientes con SCA.
Los autores de esta investigación asumen como problema científico: Cómo contribuir al mejoramiento del nivel de conocimientos de enfermería sobre SCA en el servicio emergente de terapia intensiva del Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández, de Matanzas. Para ello, se realizará la evaluación del nivel de conocimientos sobre el actuar de enfermería en pacientes con SCA, que permita llenar los vacíos de conocimientos en lo referente al tema que se aborda.
MÉTODOS
Se realizó una investigación de tipo analítico observacional, descriptivo, de enfoque cualicuantitativo y de corte transversal, en la UCIE del Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández, de Matanzas, en el período comprendido de enero de 2022 a febrero de 2024. El universo de estudio estuvo conformado por los 15 enfermeros que laboraban de forma física en dicho servicio.
Como criterios de inclusión, se tuvo en cuenta la voluntariedad de participar en el estudio, y como de exclusión, los enfermeros de estancia transitoria.
La variable definida fue el nivel de conocimientos del personal de enfermería sobre el SCA. Esta varibale abarca aspectos esenciales como la identificación de complicaciones, características, clasificación, causas, terapia trombolítica, tomografía del IMA, técnica de preparación de la estreptoquinasa y acciones de enfermería en el manejo y el cuidado de los pacientes que presentan SCA. Todo lo anterior es fundamental para garantizar una atención eficaz y segura, dado que el SCA puede tener consecuencias graves y requiere una intervención rápida.
Además, la variable fue evaluada a partir de un cuestionario de ocho preguntas, confeccionado por los autores y valorado por el criterio de 15 especialistas de reconocida experiencia con el SCA. Se le asignó un valor de 12,5 puntos a cada pregunta del instrumento, para llegar a un total de 100 puntos. El nivel de conocimientos se consideró bien cuando estuvo entre 89 y 100 puntos; regular, entre 70 y 88, y mal, con 69 puntos o menos.
Se utilizaron los métodos del nivel teórico histórico-lógico, analítico-sintético, inducción-deducción, dialéctico, y métodos estadísticos.
Sobre el tema de la atención a pacientes que presentan un SCA, se realizó una búsqueda bibliográfica en diferentes plataformas digitales científicas (Medline, Elsevier, Academia.Edu, SciELO, Lilacs, Google Scholar, PubMed, Scopus, Infomed, Google Académico, Redalyc, Refseek, Springer Link, Dialnet, ScienceDirect, HINARI, DOAJ, UVS).
Como método del nivel empírico, se empleó el mismo cuestionario para la recolección de datos: edad (menos de 20, 20-29, 30-39, 40-49, 50 y más); sexo (femenino y masculino); categoría profesional (enfermero licenciado especialista, enfermero licenciado, enfermero de nivel medio y enfermero de nivel medio superior); años de experiencia en el servicio (menos de 1 año, de 1-5, 6-10, 11-20 y más de 20). En cuanto a los cursos recibidos, se utilizaron los indicadores: ninguno, AVIPREH (apoyo vital prehospitalario), posbásico, diplomado, maestría y especialidad.
Los datos obtenidos fueron procesados a través de la estadística descriptiva, con distribución de frecuencias absolutas y relativas, utilizando el SPSS v. 20.
El estudio se realizó según lo establecido en la Declaración de Helsinki, de la Asociación Médica Mundial, modificada en la LII Asamblea General en Edimburgo, en 2000.
La aplicación del instrumento facilitó la recogida de información, que fue precedida por la explicación del objetivo de la investigación, el consentimiento informado, el anonimato de la información ofrecida y su uso solo para fines científicos.
RESULTADOS
En la caracterización de los profesionales de enfermería que laboran en la UCIE del hospital Faustino Pérez, se observó que, del total de enfermeros (N = 15) predominó el sexo femenino, con 8, para un 53,3 %. Además, la mayoría de los enfermeros se encontraba en el grupo de edad de 20-29 años, que corresponde al 40 % del total. (Tabla 1)
El nivel de conocimientos según la categoría profesional, se muestra en la tabla 2, donde se obseva que 13 enfermeros fueron evaluados de mal en el instrumento aplicado, lo que representa el 86 % del total. Además, tanto los enfermeros de nivel técnico medio como los de nivel medio superior constituyen el 33 % del total de enfermeros evaluados.
Como se aprecia en la tabla 3, de los profesionales evaluados de mal en el instrumento aplicado, predominaron los enfermeros con menos de un año de experiencia laboral en el servicio, que corresponde al 33 % de la muestra; le siguen los enfermeros con menos de 20 años de experiencia, para el 20 % del total.
El 33,3 % de los profesionales que se presentaron al examen no contaban con ningún curso recibido de capacitación anterior sobre el tema y obtuvieron un nivel de conocimiento evaluado de mal, con el 86,6 %, como se observa en la tabla 4.
Se observa en la tabla 5 que el 66,7 % de los profesionales obtuvieron una evaluación de mal en el instrumento aplicado. La pregunta de la técnica de preparación de la estreptoquinasa, con la de la tomografía del IMA, fueron donde mayor dificultad presentaron los profesionales, para un 93 % cada una.
DISCUSIÓN
Varios estudios consultados evidencian que hay similitud en el sexo femenino, con gran prevalencia, y se difiere de esta investigación en el grupo de edades, que oscila entre 30-53 años de edad. Esto representa un fortalecimiento sobre el concepto de enfermería, ya que es una profesión desarrollada mayormente por mujeres, con una incidencia de 89 %, con variaciones entre las distintas regiones del mundo, y generalmente de edades jóvenes. Sin duda, la edad es un determinante físico para un buen desempeño y desarrollo de la competencia clínica.8-11
Los autores de esta investigación apreciaron que la mayoría del personal que labora en emergencia son jóvenes, lo que permite una mejor captación del aprendizaje y la suficiente capacidad física para llevar a cabo, con habilidades y destrezas, el desarrollo de procedimientos dirigidos a los pacientes con SCA.
Según Valera et al.,12 los profesionales con edades jóvenes, que inician su labor en las unidades de atención al grave, deben adquirir conocimientos teórico-prácticos que les permitan desempeñarse con un modo de actuación satisfactorio ante estos pacientes.
Se plantea por los autores de esta investigación que, a medida que los profesionales de la enfermería crecen en su estatus profesional, el uso del conocimiento sustantivo se basa en la teoría como una cualidad característica de su práctica. La gestión universitaria puede impactar en la calidad de la formación y desarrollo del nivel de conocimientos, ya que los enfermeros del servicio de emergencia deben reunir conocimientos y preparación especializada para mejorar las capacidades que tendrán para el desarrollo de las actividades relacionadas con su entorno laboral, y así brindar atención de calidad en el tratamiento del paciente con SCA, y dentro de este, el infarto de miocardio, y cómo evitar las complicaciones.
Según Moldes Acanda et al.,13 la experiencia profesional y una adecuada preparación, permiten que los jóvenes profesionales desarrollen sus capacidades cognitivas, procedimentales y actitudinales. Esto les ayuda a ofrecer un cuidado de calidad, oportuno, eficiente y seguro al paciente.
Vargas Bustamante14 plantea que los profesionales con más de veinte años de graduados deben considerar la superación profesional como un sistema continuo, lo que garantiza no solo su experiencia en el servicio, sino también estabilidad, sentido de pertenencia y compromiso. Además, resalta que esta superación debe ir acompañada de una actualización sistemática de conocimientos, para una adecuada gestión del cuidado, evidenciando que, a mayor experiencia profesional, mayor nivel de conocimientos.
Rojas Rodríguez et al.15 realizaron una comparación sobre la prevalencia de personal joven con poca experiencia y el personal con más años de experiencia en una Unidad de Terapia Intensiva. Los resultados evidenciaron que estos últimos poseían una adecuada actualización del conocimiento. Por otro lado, el personal con menos de un año de experiencia, relativamente joven, necesita de una preparación enriquecedora de sus conocimientos, referentes acertados por los autores de este estudio.
La literatura revisada apunta que la experiencia tiene que ver más con el tiempo dedicado al desempeño de una labor determinada que al saber aprendido a través de los libros. La teoría de Benner establece que “la adquisición de habilidades se posee con la experiencia acumulada”, y “es el resultado de cuestionar, especificar o negar las nociones preconcebidas en una situación dada, por lo tanto, a medida que el graduado de la carrera de enfermería gana experticia, desarrolla conocimientos teóricos y prácticos, adquiere destreza, actúa bajo principios y es capaz de enfrentar la profesión con habilidades y hábitos procedentes de las prácticas culturales”.16,17
El predominio de los enfermeros eficientes se relaciona con los conocimientos adquiridos a través del tiempo, que no solo son básicos, sino que se encuentran fundamentados en la práctica y la experiencia; al profundizar los conocimientos adquiridos sumados con la experiencia de los años, se llega a un aprendizaje amplio y completo.16,17
Asimismo, los autores de esta investigación plantean que la experiencia se adquiere a lo largo de los años y, a medida que los profesionales atienden a más pacientes con SCA, desarrollan mayores habilidades, conocimientos, desempeño y eficacia, lo que les permite brindar cuidados de enfermería de calidad. Además, comparten su experiencia con los profesionales de nuevo ingreso.
En relación a los cursos recibidos, hay similitud con el estudio realizado por Durán Rodríguez et al.,18 quienes no presentan cursos de capacitación ni actualización de conocimientos.
Sobre la superación continua de enfermería, en esta investigación se difiere del estudio que se realizó en el hospital Fe del Valle Ramos, de Manzanillo, por Rosales Rondón et al.,19 en 2021, quienes arrojan como resultados que la superación posgraduada se incrementa de forma progresiva y contribuye con un desempeño de excelencia de los profesionales, lo que garantiza una mejor calidad de las intervenciones de enfermería. Este resultado contrasta con lo estudiado por los autores en este estudio.
Los autores consideran que la superación de posgrado es la herramienta de mayor potencial que posee el personal de enfermería para mantenerse actualizado sobre las funciones que realiza en su área de trabajo, ya que esto permite brindar una atención especializada, centrada, individualizada y de excelencia al paciente bajo su cuidado. Se hace necesario que los profesionales, tanto de nuevo ingreso como con años de experiencia, se encuentren actualizados en el conocimiento.
La superación profesional constituye una vía de educación permanente para los recursos humanos de enfermería que egresan de los centros de educación superior, donde los cursos de posgrado, diplomados, maestrías y especialidades juegan un papel primordial en la adecuada superación de los profesionales.20
En conclusión, el estudio permitió evaluar el nivel de conocimientos de enfermería sobre el SCA en la UCIE del Hospital Universitario Clínico Quirúrgico Comandante Faustino Pérez Hernández. Se constató que existen insuficiencias teóricas para el afrontamiento de los pacientes con SCA. Por lo tanto, se considera necesario desarrollar una estrategia de superación profesional, que fortalezca los conocimientos de los enfermeros, con el fin de mejorar la calidad en la atención y tratamiento de los pacientes con SCA.


















