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Revista Cubana de Farmacia

versión impresa ISSN 0034-7515versión On-line ISSN 1561-2988

Rev Cubana Farm v.40 n.1 Ciudad de la Habana ene.-abr. 2006

 

Editorial

X Aniversario del Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología

El lunes 3 de junio de 1996, en el teatro central del recinto ferial de EXPOCUBA, casi 200 personas, provenientes de las 14 provincias del país y el Municipio Especial Isla de la Juventud, en su inmensa mayoría médicos de atención primaria, se reunieron para dar inicio al Primer Curso Internacional de Farmacoepidemiología. Muchos de ellos no sabían, siquiera, qué quería decir esa palabra.

Un grupo de profesores del Instituto Catalán de Farmacología de Barcelona, España, habían llegado a la capital, el fin de semana anterior, para impartir las clases. Se iniciaba la era de la Farmacoepidemiología en Cuba.

Este evento era el resultado de los contactos y la visita, del entonces Ministro de Salud Pública, doctor Carlos Dotres Martínez, a los directivos del Instituto Catalán. Fue en esa visita donde se gestó la idea, original de Dotres, de construir una Red Nacional de Farmacoepidemiología (RNFE), formada por todos los municipios y provincias del país y coordinada, centralmente, por un centro subordinado al Ministerio de Salud Pública.

El propósito principal de la red, era el control de la calidad de la prescripción médica, eslabón decisivo en la cadena del medicamento, en un momento histórico de la vida económica del país, donde la disponibilidad de medicamentos era crítica.

Desde entonces han transcurrido 10 años.

En ese decenio muchas cosas han ocurrido. La principal quizás, es que la sociedad cubana, en general, y el Sistema Nacional de Salud, en particular, han tomado más conciencia de la importancia del medicamento en la vida humana y su impacto en el orden médico, económico y social.

Hoy esa RNFE es una realidad y una necesidad sentida de la salud pública cubana. El efecto del trabajo de la red, en el sistema de salud, se puede mostrar no solo en la formación de organizaciones científicas para evaluar el uso de los medicamentos, sino también en las modificaciones de los patrones de prescripción hacia esquemas más eficaces y seguros en determinadas indicaciones médicas.

Ha habido, a su vez, un reconocimiento internacional al trabajo desarrollado en Farmacoepidemiología, que ha hecho que Cuba sea reconocida en organismos internacionales como la OPS, la OMS y presida actualmente el Grupo Latinoamericano de Investigaciones de la Utilización de Medicamentos (DURG-LA, por sus siglas en inglés).

No puedo concluir este Editorial sin agradecer al profesor Joan Ramón Laporte, director del Instituto Catalán de Farmacología, por su apoyo incondicional al proyecto y a sus colaboradores, así como al doctor Miguel Márquez, en aquel momento al frente de la representación de la OPS en Cuba, que dedicó y dedica aún, ingentes esfuerzos por la salud de nuestro pueblo, y al profesor Carlos Dotres Martínez, que concibió esta descomunal y feliz idea, y a las mujeres y hombres que, desde las unidades de salud, los municipios, las provincias y el Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología, creyeron y lucharon durante 2 lustros, para hacer realidad este sueño.

Dr. Julián Pérez Peña

Director Centro para el Desarrollo de la Farmacoepidemiología (CDF)

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