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Pastos y Forrajes

versión ISSN 0864-0394

Pastos y Forrajes v.31 n.3 Matanzas jul.-sep. 2008

 

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

Jatropha curcas L., una especie arbórea con potencial energético en Cuba

Jatropha curcas L., a tree species with energetic potential in Cuba

Odalys C. Toral1, J.M. Iglesias1, Sofía Montes de Oca2, J.A. Sotolongo2, Soraya García2 y M. Torsti3

1 Estación Experimental de Pastos y Forrajes «Indio Hatuey» Central España Republicana, CP 44280, Matanzas, Cuba

E-mail: odalys.toral@indio.atenas.inf.cu

2 Centro de Aplicaciones Tecnológicas para el Desarrollo Sostenible. CITMA, Guantánamo, Cuba

3 Facultad de Agricultura y Forestería, Universidad de Helsinki, Finlandia


RESUMEN

Jatropha curcas es una especie multipropósito, con innumerables atributos y un potencial considerable. Es una planta de origen tropical, de la familia Euphorbiaceae, que puede crecer tanto en zonas de altas como de bajas precipitaciones anuales. Es altamente resistente a la sequía y se puede cultivar en áreas marginales, por lo que resulta excepcional para la recuperación de tierras degradadas, sin competir con la producción de cultivos para la alimentación humana y animal. Además, se usa como cercas y setos vivos, se le atribuyen propiedades medicinales e insecticidas, e incluso puede ser utilizado como cultivo comercial. Esta especie es de rápido crecimiento y la producción de semillas puede comenzar incluso en el primer año de establecida la plantación, lo que depende de muchos factores, como las precipitaciones y la forma de propagación que se utilice (por semillas o por estacas). Su establecimiento, manejo y productividad en diferentes condiciones climatológicas aún no está bien documentado, principalmente en lo que concierne a sus requerimientos de nutrientes o fertilizantes y, en el caso de Cuba, la mayoría de los estudios relacionados con su agrotecnia y producción están en ciernes. Esta planta aporta muchos productos beneficiosos, especialmente a partir de sus semillas, de las cuales se puede extraer aceite, con una calidad similar al de la palma aceitera. Este aceite puede reemplazar al keroseno, al petróleo y a la leña/carbón con relativo éxito, por lo que se promueve su uso internacionalmente para satisfacer las demandas de las zonas rurales en cuanto a la iluminación, cocina y fuerza motriz. Otros usos muy importantes lo constituyen la producción de biocombustible a partir del aceite, la fabricación de jabón y la extracción de glicerina con fines industriales. Su cultivo y expansión podría proporcionar nuevas fuentes de empleo, así como mejorar el medio ambiente y el nivel y la calidad de vida de la población rural, por lo que la potencialidad real de esta planta debe ser cuidadosamente investigada, tanto desde el punto de vista de su agronomía y manejo, como de su uso y comercialización en el futuro.

Palabras clave: Características agronómicas, Jatropha curcas


ABSTRACT

Jatropha curcas is a multipurpose species, with uncountable attributes and remarkable potential. It is a plant from tropical origin, of the Euphorbiaceae family, which can grow in zones of high as well as low annual rainfall. It is highly resistant to drought and can be cultivated in marginal areas, for which it is exceptional for the recovery of degraded lands, without competing with crop production for human and animal health. In addition, it is used as living fences and hedges, medicinal and insecticide properties are ascribed to it, and it can even be used as commercial crop. This is a fast growing species and seed production can begin even in the first year of establishment, which depends on many factors, such as rainfall and the form of propagation that is used (by seeds or cuttings). Its establishment, management and productivity under different edaphoclimatic conditions is not well documented yet, mainly concerning its nutrient or fertilizer requirements and, in the case of Cuba, most of the studies related to its agrotechnical practices and production are just beginning. This plant contributes many beneficial products, especially from its seeds, from which oil can be extracted, with a similar quality to that of the oil palm. This oil can replace kerosene, petroleum and firewood/coal with relative success, for which its use is promoted internationally to satisfy the demands of rural zones regarding illumination, cooking and engine power. Other very important uses are biofuel production from the oil, soap manufacturing and glycerin extraction for industrial purposes. Its cultivation and expansion could provide new employment sources, as well as improve the environment and the life level and quality of the rural population, for which the real potential of this plant must be carefully studied, from the point of view of its agronomy and management, as well as its use and commercialization in the future.

Key words: Agronomic characteristics, Jatropha curcas


INTRODUCCIÓN

El sector de la energía constituye un área de prioridad para todas las naciones, pues es un hecho que su consumo ha estado unido al progreso económico de la humanidad. Sin embargo, el rápido incremento de su costo y el reconocimiento de la condición finita de las reservas de los combustibles fósiles, ha hecho que aumente grandemente el interés mundial en los recursos de energía renovable. Las especies vegetales que pueden ser procesadas para proporcionar un sustituto al combustible diesel han atraído el interés de los científicos. En este sentido, las propiedades de Jatropha curcas L. han motivado la atención de varias instituciones, ya que se adapta muy bien a áreas marginales semiáridas, es altamente resistente a la sequía y su aceite puede ser procesado para su uso como sustituto del diesel (biodiesel) o como materia prima para la industria. Aunque es originaria de México y Centroamérica, se cultiva en muchos otros países latinoamericanos, asiáticos y africanos como cercas vivas, para el control de la erosión y por su valioso aceite.

En este sentido, existen un sinnúmero de gobiernos, organizaciones, organismos y ONGs que han promovido la siembra y el uso de esta y otras plantas aceiteras por más de una década. Esto incluye al Banco Mundial; el Instituto Internacional de Investigaciones en Genética de las Plantas; Organizaciones de Asistencia Técnica de Austria, Holanda y Alemania; y la Fundación Rockefeller, entre otros (Heller, 1996; Henning, 2000; Henning, 2002).

Los dos objetivos principales de estas iniciativas son: usar estas plantas y sus productos para alcanzar un desarrollo sostenible de la economía y el medio ambiente de las áreas rurales, y lograr que estas sean autosuficientes en materia de energía, especialmente en combustibles líquidos; todo ello bajo la óptica de no desplazar otros cultivos importantes para la alimentación humana y no competir por tierras que presentan mejores oportunidades en otros usos.

Para el logro de estos objetivos se trazaron las siguientes metas (Openshaw, 2000):

· Promover el uso del aceite vegetal como combustible para motores móviles o estacionarios, destinados a extraer agua para equipos de riego, molinos de granos, transporte local y generación de electricidad.

· Alentar el uso del aceite vegetal como una opción renovable y viable de energía para cocinar, alumbrarse y en la calefacción local.

· Reducir la pobreza en las áreas rurales, especialmente de las mujeres, estimulando las actividades económicas relacionadas con el uso de los productos de esas plantas en la fabricación de jabones, medicinas, lubricantes, químicos, fertilizantes e insecticidas.

· Salvaguardar la naturaleza a partir de la recuperación y mejora de la fertilidad de los suelos, el control de la erosión, la mejora del microclima y una sustantiva reducción de los gases de invernadero.

La implementación exitosa de estas metas debe conllevar una mejor calidad de vida de la gente de campo, la reducción del consumo de leña y carbón vegetal y otros residuos de las áreas rurales, el incremento del producto interno bruto, la reducción en los gastos relacionados con el consumo de combustible importado, el decrecimiento en los niveles de deforestación, un uso mucho más productivo de la tierra, la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, el establecimiento de cadenas tecnológicas descentralizadas basadas en el uso del aceite vegetal y la promoción de un desarrollo basado en una nueva tecnología adecuada a las condiciones de los países más pobres.

En Cuba, aun cuando el biodiesel no se ha explotado comercialmente como combustible, existe un conocimiento y una experiencia de más de 10 años sobre el uso de los aceites vegetales y sus mezclas combustibles, su efecto en la disminución de la emisión de los gases de efecto invernadero cuando estos son empleados fundamentalmente en el transporte automotor, y se valoran como una fuente alternativa de energía renovable y de sustitución de energía renovable y de sustitución de importaciones.

El objetivo de esta reseña fue hacer una recopilación bibliográfica sobre los aspectos esenciales de J. curcas, planta que es bien conocida y utilizada por el campesinado cubano en las zonas orientales del país, pero sin mucho uso en el centro y occidente, y de esta manera contribuir al conocimiento científico-técnico de una especie promisoria en el contexto de los biocombustibles, de particular importancia en la actualidad nacional e internacional.

Ubicación taxonómica y distribución del género

El género Jatropha L. (Gr. Iatros: medicinal; trophe: alimento) pertenece al Reino Plantae, Subreino Tracheobionta, División Magno liophyta, Clase Magnoliopsida, Subclase Rosidae, Orden Geraniales, Familia Euphor biaceae, Subfamilia Crotonoideae, y fue determinado por Linneo (1753-1754) incluyendo en él siete especies, dos de ellas hoy incluidas en Cnidoscolus, una especie posteriormente segregada como tipo del género Manihot y otra especie hoy referida al género Aleurites; mientras que las tres especies linneanas restantes aún forman parte del género: J. gossypifolia, J. multifida y J. curcas (Font, 2003).

Los integrantes del género Jatropha son principalmente pequeños arbustos, los cuales presentan una gran variación morfológica. Un género muy cercano a Jatropha es Cnidoscolus y durante mucho tiempo sus especies formaron parte de Jatropha; actualmente se considera un género aparte, el cual se diferencia de Jatropha por poseer flores blanquecinas a verdosas, sin pétalos, y por llevar pelos urticantes sobre sus tallos, hojas y flores. Sus semillas poseen entre 35 y 38% de aceite.

J. curcas se encuentra distribuida por toda la isla de Cuba e Isla de la Juventud, aunque su mayor concentración se ha determinado en las provincias orientales, donde se usa como cercas vivas y para la producción de jabones artesanales y glicerina (Montes de Oca, Iglesias, Del Valle, García, Almarales, Sotolongo, Gómez, Videaux y Cobas, 2007). Se reporta su uso en Las Antillas, Centroamérica, América Tropical continental, sureste de Asia, India y África (Bisse, 1988; Azam, Waris y Nahar, 2005; Ndiaye, Diallo, Diop, Diatta, Sacor, Níger y Diouf, 2007).

Sinónimos y nombres comunes

J. curcas ha sido clasificada como: Castiglionia lobata Ruiz and Pav.; Curcas adansonii Endl. Ex Heynh.; Curcas curcas Britt. et Millsp.; Curcas indica A. Rich.; Curcas purgans Medic.; Jatropha acerifolia Salisb.; Jatropha edulis Cerv.; Ricinus americanus Miller.; Ricinus jarak Thunb (Bisse, 1988).

Los nombres comunes más usados en las diferentes regiones donde se cultiva esta planta son: en Cuba, piñón botija, piñón de cercas, piñón purgante (Bisse, 1988). Es llamada piñoncillo en México; piñol en Perú; tempate en Costa Rica; physic nut en países angloparlantes; coquillo en España; cotoncillo en Honduras; piñón en Guatemala y Nicaragua, y también tempate en este último país. Otros nombres son: coquito, capate, higo del duende, barbasco, higo de infierno, purga de fraile, tua tua, pinhao manso, etc. (Torres, 2007).

Centro de origen y de diversidad

Un gran número de científicos han intentado definir el centro de origen de J. curcas, pero han surgido controversias al respecto, y aún no se sabe con exactitud su ubicación. Por tal motivo, desde el 2007 la Universidad de Wageningen lleva adelante un proyecto para estudiar el genoma de muestras de J. curcas de diversas procedencias del mundo y así dilucidar dicha cuestión (Jongschaap, 2007).

No obstante, es muy probable que el lugar de origen sea México y otros países de América Central (Heller, 1996). Según Schmook, Serralta y Ku Vera (1997) esta especie era conocida y utilizada por los mayas y sugieren que, desde el Caribe, fue probablemente distribuida por losnavegantes portugueses a países de África, a través de Cabo Verde y Guinea Bissau, y también a países del sudeste de Asia tales como Indonesia, Malasia y Filipinas.

Descripción botánica

Según Bisse (1988), Heller (1996) y Joker y Jepsen (2003) esta especie se caracteriza por presentar (fig.1):

Porte. Arbusto o árbol pequeño, caducifolio, de hasta 8 m de alto, usualmente menos, y DAP de hasta 20 cm, con fuste ramificado a poca altura.

Copa. Ancha e irregular.

Tallo. Los tallos crecen con una discontinuidad morfológica en cada incremento. Es un cilindro verde, robusto, que produce ramas con savia láctea o rojiza viscosa.

Raíz. Normalmente se forman cinco raíces en los arbolillos, una central y cuatro periféricas.

Corteza. Verde amarillenta, pálida y casi lisa, delgada como el papel, con desprendimientos en tiras horizontales. Corteza interna blanca con rayas rojas. Exuda una savia amarillenta y de sabor astringente.

Hojas. Simples, alternas, con pecíolos largos, con una longitud de 10 a 15 cm y anchura de 9 a 15 cm, ovadas, con una filotaxis espiral y se caen durante la época seca. Son hojas anchamente ovadas, abiertamente cordadas en la base con cinco nervaduras; lámina acorazonada, de 7-32 cm de diámetro, con tres a cinco lóbulos, de borde liso, acuminados, pocos profundos y grandes. La haz es verde; el envés verde claro, glabro o con pelillos finos.

Flores. Están ubicadas en inflorescencias que se forman en las axilas de las hojas. Cada flor presenta diez estambres en el androceo, en dos espirales distintas de cinco cada uno. En el gineceo, los tres estilos delgados son los conatos, que están aproximadamente a dos tercios de su longitud, dilatando el estigma bifurcado. Ambas flores, masculinas y femeninas, son pequeñas (6­8 mm), verdoso amarillas y pubescentes. Los pétalos son de 6-7 mm de largo. La longitud del pecíolo fluctúa entre 6-23 mm. Las flores femeninas presentan brácteas acuminadas y las masculinas, brácteas aovadas y pedicelos pubescentes.

Frutos. Son cápsulas drupáceas y ovoides. Después de la polinización, se forma una fruta trilocular de forma elipsoidal. Las frutas son cápsulas inicialmente verdes, pero cambian a café oscuro o negro con posterioridad. Las cápsulas de los frutos son de 2,5 a 4,0 cm de largo por 2,0 cm de ancho, elipsoidales y lisas, que cuando maduran van cambiando a amarillas. Al inicio son carnosas, pero dehiscentes cuando secas. Los frutos se producen en invierno cuando el arbusto bota sus hojas. Cada inflorescencia rinde un manojo de aproximadamente 10 frutos o más. El desarrollo del fruto necesita alrededor de 90 días desde la floración hasta que madura la semilla.

Semillas. Dos a tres por fruto, oblongo elipsoides, de aproximadamente 2 cm de largo y 1 cm de ancho, pálidas, con líneas negras conspicuas. El volumen de aceite es 35-40% en las semillas y 50-60% en el grano.

Adaptación edafoclimática

Es una especie con gran distribución en los trópicos y los subtrópicos. Resiste normalmente el calor, aunque también soporta bajas temperaturas y puede resistir hasta una escarcha ligera. Se le encuentra mayormente a bajas elevaciones, por debajo de los 1 200 msnm, en tacotales de áreas secas o húmedas, en planicies o colinas, con precipitaciones de 300 a 1 800 mm y temperaturas de 18 a 28°C; aunque se planta también en sitios con temperaturas de hasta 34°C y no requiere de un tipo de suelo especial. Su requerimiento de agua es sumamente bajo y puede soportar períodos largos de sequía (de tres a seis meses); se adapta a una gran variedad de suelos, incluyendo los de bajo contenido de nutrientes. Aunque los prefiere livianos y bien drenados, se desarrolla normalmente en suelos áridos y semiáridos. Jatropha crece en cualquier parte, incluso en las tierras cascajosas, arenosas y salinas; puede crecer en la tierra pedregosa más pobre, inclusive en las hendeduras de las piedras. En suelos pesados la formación de raíces se ve limitada (UNI, 1997; Martínez, 2005; Torres, 2007).

Semilla

Los frutos son recolectados cuando comienzan a abrirse y transportados al lugar de procesamiento, en sacos de yute u otros recipientes destinados para este fin. Un kilogramo contiene entre 1 000 y 2 370 semillas. Se ha reportado que la exposición directa al sol tiene efectos negativos en la viabilidad de las semillas y por ello se recomienda el secado a la sombra. Una vez separadas de los frutos, estas se deben secar hasta alcanzar un contenido de humedad bajo (5-7%) y se almacenan en contenedores impermeables al aire. A temperatura ambiente pueden retener la viabilidad al menos un año, aunque por su alto contenido de aceite no deben almacenarse por un tiempo demasiado largo. Joker y Jepsen (2003) reportan porcentajes de germinación de menos del 50% a los 15 meses.

Según estos autores, las semillas secadas germinan muy bien sin pretratamiento. En este caso no se recomienda eliminar su cáscara antes de la siembra, pues aunque se acelera la germinación existiría un riesgo de obtener una plántula anormal. Bajo buenas condiciones, la germinación puede completarse en 10 días.

Propagación

Heller (1996) y el IIAP (1999) plantean que la propagación es por medio de semilla y por estaca. Por lo general, la semilla fresca muestra porcentajes altos de germinación (alrededor de 80%) y esta se inicia a los 10-30 días después de la siembra. Como tratamientos pregerminativos se ha utilizado la remoción parcial de la testa, el remojo en agua corriente durante 24 horas, o tiempos alternos de remojo y secado. La siembra puede hacerse en camas de arena o directamente en bolsas, con la cicatriz de la semilla hacia abajo.

En las bolsas se recomienda un sustrato franco a franco arenoso, preferiblemente mezclado con abono orgánico. Las plantas tardan de cinco a siete semanas para alcanzar la altura apropiada para su establecimiento en el campo. Aunque las plántulas crecen muy rápido, deben permanecer en las bolsas por tres meses hasta alcanzar entre 30 y 40 cm de alto. Para entonces estas ya habrán desarrollado su olor repelente que les impedirá ser comidas por los animales (Joker y Jepsen, 2003).

La especie también puede propagarse mediante estacas de 1 m de longitud y 5 cm de diámetro promedio, y la brotación ocurre a los 20 días aproximadamente (Heller, 1996; IIAP, 1999).

Según Joker y Jepsen (2003), el método de propagación depende del uso que se le dará a la plantación; generalmente se prefiere realizar la propagación por semillas si se quiere el establecimiento de plantaciones duraderas para la producción de aceite. La siembra directa sólo debe hacerse en áreas con abundante humedad, después del inicio del período lluvioso. Si se desea lograr el rápido establecimiento de setos y plantaciones para el control de la erosión, es preferible la siembra directa de esquejes. Se ha reportado que los esquejes de 30 cm de longitud son los de mayor índice de supervivencia, y que las plantas que son propagadas por esquejes normalmente producen semillas al cabo de un año y su crecimiento es rápido.

Plantación

Las plantas, en bolsas o propagadas de forma vegetativa, generalmente se utilizan como cercas vivas, a una distancia de 2,0 m entre árboles. Utilizada como tutor de otros cultivos, se planta a 3,0 m entre líneas y 1,5-2,0 m en la línea.

El piñón de botija puede sembrarse en cualquier época del año. En plantaciones a nivel comercial se recomienda una siembra a marco real, con una distancia entre plantas de 5 m, y se obtiene una población de 400 individuos por hectárea (IIAP, 1999); aunque según Hooda y Rawat (2005) la experiencia de la India y otros lugares muestra que una densidad de 2 500 plantas por hectárea (con distancia de 2 x 2 m) puede ser óptima. De acuerdo con Mayorga (2006) la siembra puede hacerse en tresbolillo, en un marco de plantación de 2 x 4 m (separación de 2,0 m entre plantas, dejando calles de 4,0 m), y en el primer año puede sembrarse un cultivo anual intercalado.

Según Joker y Jepsen (2003) la floración ocurre durante el período poco lluvioso y se observan dos picos, aunque en regiones permanentemente húmedas se presenta durante todo el año. Las semillas maduran unos tres meses después de la floración y con buenas condiciones de humedad las plantas provenientes de semilleros pueden producir frutos después de la primera estación lluviosa; sin embargo, las plantas sembradas directamente maduran después de la segunda estación lluviosa (tabla 1).

Manejo agronómico

En las cercas vivas crece sin necesidad de manejo, excepto los cuidados tradicionales de control de malezas mientras el árbol se establece. Si se usa como tutor requiere podas periódicas, de acuerdo con los requerimientos del cultivo asociado. Frecuentemente se cultiva libremente en jardines y huertos familiares como planta de sombra y ornato. El árbol tiene una vida útil de 30-50 años.

BUNCA (1997a) y Mayorga (2006) consideran necesarias las podas de este cultivo a partir de los tres años, pues estas regulan la altura de las plantas para facilitar la cosecha, permiten la penetración de la luz hasta las ramas inferiores y la entrada del tractor para la eliminación e incorporación de malezas y rastrojos, además de aumentar los rebrotes productivos; también se hacen como una práctica de saneamiento, eliminando las ramas muertas para evitar el desarrollo de pudriciones. La poda se realiza antes de la llegada de las lluvias y la altura no debe ser menor que 2,5 m. El corte de una rama se debe hacer de un solo golpe y en forma diagonal, para así evitar la acumulación de agua de lluvia y, por consiguiente, su pudrición. Después de la poda de las ramas hay que aplicar cal disuelta en agua u oxicloruro de cobre en el área del corte, para ayudar a una rápida cicatrización y evitar daños por insectos como el barrenador, que aprovecha las heridas para entrar a la planta.

Rendimientos

Según Rijssenbeek (2006), el rendimiento varía entre 100 y 5 000 kg/ha. En la literatura, los datos al respecto varían grandemente. La planta comienza a producir de manera rentable desde el primer año, su rendimiento se incrementa durante los primeros cinco años y a partir de ahí se estabiliza. El rendimiento por hectárea es de 5 t de semilla, de las cuales 2 t son de aceite y 1 t es de pasta residual, rica en proteína (60%) (Martínez, 2005; Parsons, 2005); aunque según Jones y Miller (1992) y Hooda y Rawat (2005), los rangos de producción de semillas varían desde 0,4 t hasta 12 t/ha/año, después de cinco años de cultivo. Estos últimos autores señalan que una plantación adecuada rinde alrededor de 2,0 kg de semilla por planta, y en suelos relativamente más pobres de 0,75 a 1,0 kg por planta; una hectárea de plantación en un suelo de mediana calidad produce como promedio 1,6 t de aceite.

Plagas y enfermedades

Entre las plagas que afectan el cultivo, particularmente es notable el orden de insectos Heteroptera. También los barrenadores del tallo, de la familia de coleópteros Cerambycidae, conocidos como una plaga menor en la yuca, pueden matar los árboles maduros de Jatropha. Los pocos insectos presentes comedores de ho­jas, no son capaces de hacer mucho daño cuando los árboles han pasado la fase de vivero (Anon, 2001).

Heller (1996) en su trabajo sobre J. curcas «promoviendo el uso y conservación de cultivos rechazados y subutilizados», publica una lista con los nombres científicos y síntomas de varias plagas y enfermedades que afectan el cultivo del piñón. Algunos de ellos son Phytophthora spp., Phythium spp., Fusarium spp., Pestalotiopsis versicolor, Julus sp., larvas de lepidópetero, Ferrisia virgata y Spodoptera litura.

De acuerdo con la información de BUNCA (1997b), los insectos benéficos de este cultivo tienen efectos positivos en la polinización y en el control natural de otros insectos que causan daño a la planta. Se presentan en diferentes épocas del año y pueden clasificarse como: insectos polinizadores (se alimentan del néctar de las flores, con lo que ayudan a la polinización del piñón), insectos depredadores (se alimentan de otros insectos, realizando control natural) e insectos parasitoides (son los que requieren, durante alguna fase de su desarrollo, del cuerpo o los huevos de insectos de familias diferentes a la suya). Entre los insectos polinizadores están las abejas, las avispas, las luciérnagas, las hormigas y el escarabajo soldado. Dentro de los insectos depredadores se encuentran algunas moscas, arañas y chinches; y como ejemplos de parasitoides existen avispas que parasitan huevos del chinche rojo y el chinche negro.

Usos

En muchos países tropicales de América y África se usa ampliamente como cerca viva, tutores de otros cultivos, control de la erosión y como árbol de sombra y ornato (Heller, 1996). Asimismo, puede ser una excelente alternativa en la reforestación de zonas erosionadas, para los agricultores que se encuentran en regiones donde sus cultivos han perdido el valor comercial, para aquellas tierras que no son aptas para cultivo, e inclusive como cultivo alternativo (Martínez, 2005).

También se ha reportado que el contenido de fibra, proteína y minerales (P, Ca, Mg, Na y K) de sus frutos es de importancia como fertilizante y para un uso eventual en la nutrición animal. La pasta obtenida después de prensar la semilla para aceite no puede ofrecerse directamente como alimento a los animales, pues es sumamente tóxica; sin embargo, si se pasa por un proceso de destoxificación puede usarse sin problema para alimentar vacunos, cerdos y aves, pues contiene altos niveles de proteína (55-58%). Sin destoxificar, puede emplearse como abono orgánico, pues tiene un alto contenido en nitrógeno, similar al del estiércol de gallina. Las ramas y hojas tiernas se usan también como abono verde para árboles de coco (Cocus nucifera). Es una planta fijadora de nitrógeno (Heller, 1996).

También se usa para preparar barnices después de ser quemadas las semillas con óxido de hierro, o como un excelente sustituto para aceites industriales. En Europa se emplea en el hilado de lana y en manufacturas textiles. Se usa junto con cenizas de quemar plátano para hacer un duro jabón casero (Heller, 1996; Anon, 2001).

Heller (1996) y Martínez (2005) plantean que el aceite de la semilla es una fuente de energía renovable no convencional, de bajo costo y amigable con el ambiente, además de ser un sustituto para el diesel, el keroseno y otros combustibles.El aceite se utilizó en motores en África, durante la Segunda Guerra Mundial. Quema sin producir humo y ha sido empleado para la iluminación de las calles cerca de Río de Janeiro. La cáscara del fruto y las semillas pueden usarse como combustible. Las semillas secas, cubiertas de aceite de palma, se usan como antorchas, que se mantienen encendidas incluso si hay viento fuerte.

El jugo de la hoja tiñe de color rojo la piel, y las telas de un color negro indeleble. La corteza tiene un 37% de taninos que dan un colorante azul oscuro. El látex también tiene un 10% de taninos y se puede usar como tinta. Todas las partes de la planta tienen usos medicinales. Según Heller (1996) las semillas se exportaban de Cabo Verde a Portugal para emplear el aceite como purgante, aunque es un método muy drástico. La ingestión de dos a tres semillas actúa como un purgante fuerte y se dice que la ingestión de cuatro a cinco semillas puede causar la muerte. El sabor es como el del maní y por ello se debe evitar que los niños lo consuman, pues en muchas ocasiones ha tenido resultados fatales. El aceite de las semillas se usa ampliamente para enfermedades de la piel y aliviar dolores, como los causados por el reumatismo. El látex tiene propiedades antibióticas contra algunas bacterias, además de efectos coagulantes, y se aplica directamente en heridas y cortes como antiséptico, así como para salpullidos, quemaduras e infecciones de la piel. Diversos preparados de la planta, incluyendo las semillas, las hojas y la corteza, frescas o en decocción, se usan en la medicina tradicional y como medicamentos veterinarios, por sus efectos diuréticos, contra edemas, estreñimiento, fiebre y dolores reumáticos (Thomas, 1989; Heller, 1996).

Toxicidad

En los frutos y semillas se han reportado propiedades contraceptivas. Las semillas enteras contienen entre 35 y 38% de aceite, y las semillas descascaradas y frescas alrededor de 37%. El aceite es incoloro, inodoro y muy fluido. En el mercado de plantas medicinales de Vero Peso de Belém, Brasil, se vende esta planta mezclada con Luffa operculata para uso en cultos rituales afrobrasileños. Los curanderos previenen a los compradores sobre los cuidados que se deben tener con el manejo del látex, por ser muy cáustico.

Si se consume en dosis elevadas, el aceite produce alteraciones en el tracto gastrointestinal, que se manifiestan en malestar, vómitos y gran sudoración, y puede incluso sobrevenir la muerte.

La corteza, el fruto, las hojas, las raíces y la madera contienen cianuro. En las semillas está presente el alcaloide curcina, el cual las hace fatalmente tóxicas. Aunque el tostado elimina los efectos perjudiciales, el consumo de semillas frescas o aun parcialmente tostadas puede ser fatal; de ahí que su uso como alimento no se recomiende. Las bebidas alcohólicas son el contraveneno de los efectos tóxicos (Anon, 2001).

Mercadeo y oportunidades

De acuerdo con lo informado por Parsons (2005), J. curcas puede tener un mayor reembolso energético que cualquier otro biocom bustible. El rendimiento por hectárea por año puede alcanzar hasta 8 t de semilla, las que contienen un 30% de aceite; a $320 USD por tonelada, representaría $728 por hectárea por año. Potencialmente, de igual o mayor valor es el rendimiento de las semillas de Jatropha en glicerina, que a $2 000 por tonelada sumaría unos $1 120 por hectárea por año, y el ingreso total sería de $1 888 por hectárea por año.

En Madagascar existen unas 10 000 ha de plantaciones y cada una produce unos 24 HL de precio en el mercado de los subproductos y derivados producidos con el biocombustible, costo de la energía y tecnología utilizada en el proceso de transformación y transporte.

Consideraciones finales

La especie J. curcas L. puede implementarse como una planta productivamente rápida en situaciones adversas, tierras degradadas, clima seco, tierras marginales y, al mismo tiempo, ser parte de un sistema agrosilvicultural. Puede plantarse en las tierras que estén en período de barbecho y a lo largo de los límites de pastizales porque no crece demasiado alto, así como también es apropiada en los terrenos sin aprovechar, junto a las vías férreas, carreteras y canales de irrigación.

Las principales bondades de J. curcas son: crecimiento en cualquier tipo de suelo; puede sobrevivir períodos largos de sequía; puede desarrollarse en áreas con bajo régimen de lluvia (250 mm por año); su propagación es fácil; produce frutos desde el primer año, lo cual se estabiliza en el quinto año y durante 30-50 años continúa produciendo frutos de buena calidad.

Disponer de esta planta y de un grupo de nuevos cultivos energéticos en áreas marginales, erosionadas o potencialmente aptas, pero subutilizadas, puede ser un elemento estratégico para obtener biodiesel de manera sostenible, en combinación con cultivos de ciclo corto y ganadería, lo que contribuiría al desarrollo agrícola local y, en forma paralela, produciría un efecto beneficioso en la economía de los países, debido al desarrollo de industrias y tecnologías varias, generación de mano de obra calificada y empleos, entre otros.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Anon. 2001. The Potential of Jatropha curcas in rural development and environment protection An Exploration. Concept paper. In: Workshop sponsored by Rockefeller Foundation and Scientific & Industrial Research & Development Centre. Disponible en: http://www.jatropha.de/ zimbabwe/rf-conf1.htm. Consulta: enero 2008

2. Jones, N. & Miller, J. H. 1992. Jatropha curcas: A multipurpose species for problematic sites. The World Bank, Washington D.C., USA

3. Jongschaap, R. 2007. Germplasm collection. In: Proceedings of FACT Seminar, Jatropha curcas, Agronomy and Genetics. Wageningen, The Netherlands. www.fact-fuels.org. Consulta: mayo 2008

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Recibido el 7 de julio de 2008
Aceptado el 29 de agosto de 2008