SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.12 número4Enfermedades renales y embarazoReflexión acerca de la labor del médico de la familia índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

  • No hay articulos citadosCitado por SciELO

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO

Compartir


Revista Cubana de Medicina General Integral

versión On-line ISSN 1561-3038

Rev Cubana Med Gen Integr v.12 n.4 Ciudad de La Habana jul.-ago. 1996

 

 

Página Cultural

Orígenes de la anticoncepción

Miguel Lugones Botell1 y Tania Yamilé Quintana Riverón2
 

  1. Especialista de I Grado en Ginecología y Obstetricia. Policlínico "Jorge Ruíz Ramírez." Playa, Ciudad de La Habana.
  2. Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Policlínico "Jorge Ruíz Ramírez", Playa, Ciudad de La Habana.

La búsqueda de un método ideal de control de la natalidad abarca desde los pesarios de excrementos de cocodrilo y miel utilizados ya en el antiguo Egipto, señalado en los papiros de El Faiyun, que data de la XII dinastía; pues en muchas de las sociedades primitivas los hijos eran considerados una desventaja para una población nómada.1

A Hipócrates se le acredita el uso de un tubo de plomo para insertar medica mentos o pesarios en úteros humanos con el objetivo de evitar la descendencia. Aristóteles había querido fijar legalmente el número de hijos y admitía el aborto en su política.2

En el papiro de Ebers, que es algo más moderno, hay una receta que dice: "Para que una mujer deje de concebir durante uno, dos o tres años, tómense brotes de acacia, tritúrense con miel e introdúzcase en la vulva un lienzo empapado en la maceración". Si esto se analiza, se puede ver su fundamento: los brotes de acacia exudan hidratos de carbono polimerizados que cuando fermentan desprenden anhídrido láctico que forma ácido láctico, sustancia que destruye los espermatozoides. Quiere decir que la receta del papiro, por antigua, no está tan desprovista de fundamento científico. En este sentido, muchos métodos caseros como vinagre, jugo de limón, etcétera, han sido utilizados. En dicho papiro, también se describen el uso de hilas de lino impregnadas en un jugo ácido como medio contraceptivo, y que dicho sea de paso, aún se usa en nuestros días.

En muchas tribus africanas y de Oceanía los métodos anticonceptivos son muy extendidos actualmente. Por ejemplo, las mujeres de Sumatra se colocan una sus tanciarica en ácido tánico en la vagina antes del coito y en la Guayana francesa los nativos utilizan las vainas de unas frutas que remedan la función de un preservativo.1

El preservativo, uno de los métodos más antiguos, fue descrito por primera vez en el siglo XVI como "una vaina para el pene confeccionada con lino y destinada a evitar la transmisión de la sífilis". Sin embargo, no tuvo difusión hasta 2 siglos después, no sin ser criticado y causar escándalo en diversos medios, por lo que fue llamado por algunos "la revolución de las francesas". En nuestros días se ha perfeccionado y la más moderna tecnología está relacionada con la incorporación a éste de una fabricación a base de silicona con lo que aumenta la sensibilidad durante la relación sexual. La aparición en varios colores se introdujo en años recientes.

El coito interrupto o retiro del órgano masculino durante el acto sexual, se supone que se ha empleado en todos los tiempos. Todas las comunidades humanas parecen conocer su uso y de él se tiene testimonio en los cuentos de Canterbury.

En el Hadith se menciona el coitus interruptus sin condenarlo y en las escrituras del Santo Profetra, posteriores al Corán, esta encomiado con las siguientes palabras: "Si esta práctica hubiera sido perjudicial, habría dañado a los romanos y a los persas". Sin embargo, el Profeta prohibió su uso si la mujer no consentía practicarlo y en ciertas sociedades orienta les no se utiliza tanto como en las cristianas o islámicas. En la actualidad es un método que no se recomienda para evitar la descendencia.

Si nos remontamos en la historia, vemos cómo se debate dónde y cómo los llamados dispositivos intrauterinos fueron utilizados por primera vez. Se sabe que durante siglos se controló la reproducción de los camellos en la travesía por el desierto introduciéndole piedras redondas en el útero. Tanto Hipócrates como Aristóteles mencionan tal práctica de turcos y árabes que fue muy utilizada y en la actualidad algunas tribus la continúan practicando.

El ser humano utilizó objetos de artesanía y materiales de todo tipo como el vidrio, el marfil, la madera y el ébano, la plata y el oro y el platino incrustado de diamantes que se introducían en la cavidad uterina con resultados muy variables. Como vemos, los dispositivos, considera dos como una técnica moderna, constituyen en realidad algo cuyo origen se remonta a tiempos muy antiguos.

Los antecedentes de los dispositivos modernos fueron los pesarios colocados en el cuello del útero. El primer dispositivo intrauterino diseñado especifica mente para la anticoncepción, fue un anillo de fibra de gusano de seda, descrito por Ritcher, médico alemán.3

El interés moderno por el procedimiento en cuestión data de la comunicación del alemán Gräfenberg que describió una espiral de platino en 1921 que prevenía el embarazo y que contó con gran oposición. Tuvo que pasar más de un cuarto de siglo, para que apareciera en 1948 un caso informado sobre el empleo de éste.

El anillo de Gräfenberg, caído en el olvido, volvió a ser resucitado por 2 trabajos: uno de Oppenheimier en Israel y otro de Ishihoma en Japón. El ingenio japonés, al utilizar dispositivos plásticos, inertes y económicos, permitió extenderlos a grandes poblaciones.

De los llamados métodos de barrera, el diafragma es uno de los más utilizados. Fue descrito por Mesinga en 1882, pero no llegó a ser popular en Estados Unidos hasta la década del 20.

En 1932 Ogino en Japón y en 1933 Knauss en Austria, descubrieron que en el ciclo de la mujer hay unos días fértiles y otros infértiles y que si se evita la relación sexual en los días fértiles, podía regularse la natalidad. Este método adquirió gran difusión hasta fines de los años 50 en que apareció la píldora.

La anticoncepción ha tenido muchas campañas en su contra. El método del ritmo, fue el único admitido sin reservas por la iglesia católica. El filósofo John Stuart Mill fue perseguido por la policía por haber intentado divulgar un folleto sobre el anticonceptivo y Lord Amberlay, padre de Bertrand Rusell, que fue uno de los grandes defensores de la regulación de la natalidad, le ocasionó muchos disgustos y una gran polémica en revistas como el British Medical Journal que atacaba vio lentamente tan "escandalosas prácticas".1,4

Solamente a principios de siglo, 2 mujeres, Mary Stones en Inglaterra y Margaret Sanger, en Estados Unidos, consiguieron llevar adelante campañas anticonceptivas. La segunda consiguió fundar una clínica de contracepción que comenzó a funcionar después de la prime ra guerra mundial.1

Después de su perfeccionamiento, se crearon infinidad de tipos de dispositivos intrauterinos. Zipper en 1968 en Estados Unidos, demostró, por primera vez, las propiedades antifertilizantes del cobre metálico en la cavidad uterina. La "T" y el "7" de cobre son los más conocidos.

La técnica de los plásticos ha permitido crear sustancias de una porosidad determinada que son capaces de liberar moléculas de un determinado tamaño en forma gradual. Así, se ha calculado un retículo de tamaño tal que pueda liberar hormonas (moléculas de progesterona) poco a poco. Estos dispositivos no actúan ya solamente por su acción mecánica, sino por el efecto hormonal.5,6 De esta manera, estos dispositivos, que ya no son inertes, tienen más seguridad.

Es bien sabido que a partir de 1898 se empezó a experimentar por John Beard, y a estudiar el ciclo ovárico y la función del cuerpo amarillo y que Auguste Prenant, sugirió una función hormonal para este último. Así, se continuaron los estudios y surge la idea de que la anticoncepción hormonal era posible, y fue Ludwig Haberlandt, fisiólogo de la Universidad de Insbruck, quien trabajó y publicó muchos trabajos sobre este tema. Más adelante, en 1929 y 1934 se identificaron los estrógenos y la progesterona respectivamente y después de muchas investigaciones se logró el descubrimiento de potentes compuestos semisintéticos con actividad similar a las hormonas naturales, hasta que por fin se lanzó la primera píldora anticonceptiva llamada Enovid. A partir de este momento hubo una gran carrera comercial, y se lograron innumerables productos de composición similar. Luego surgió la vía parenteral y los llamados implantes, también de mucho éxito.

Los preparados poscoitales también se utilizan después de la relación sexual y en este caso, la dosis es fundamental, por lo que es un método no muy recomendado.

También se investiga y se utilizan las prostaglandinas y el empleo de métodos inmunológicos ha sido creado por la Organización Mundial de la Salud.

La anticoncepción en el hombre tiene menos métodos pues solamente cuenta con el uso del condón y la abstinencia periódica. La vasectomía, que es un método permanente, ha venido practicándose desde los años de 1940 y se estima que más de 42 millones de parejas en el mundo dependen de ésta para su anticoncepción. En 1985, se introdujo una nueva técnica de vasectomía sin bisturí que fue desarrollada en China en 1974 por el doctor Li Shungiang.7

La información disponible sobre el empleo tradicional de plantas para regular la fecundidad, es inagotable; antiguos tratados de botánica, farmacopeas, sistemas de medicina tradicional como el Ayurveda de la India, los mencionan. Actualmente se investigan los principios activos de muchas plantas y la selección de éstas se hace por medio de computa doras electrónicas.

Las especies más interesantes son probablemente las que se dan en países del tercer mundo como la Diospyros Tricolor Hiern, abundante en Africa y la Moringa Oleifera Lam de zonas tropicales de Asia y de uso abortivo.

Hemos tratado de resumir, en apretada síntesis, la historia de la anticoncepción, fundamentalmente de los métodos más conocidos y utilizados.

La planificación familiar ha sido reconocida como un elemento esencial de la atención primaria de salud, una intervención clave para mejorar la salud de mujeres y niños y un derecho humano para los individuos y la familia.

A pesar de los progresos impresionantes hechos en la regulación de la fecundidad humana, no está ni mucho menos resuelto el anticonceptivo perfecto y persiste la necesidad de seguir buscando métodos mejores.

Es indudable que la anticoncepción tiene que figurar como elemento básico de la atención en medicina, pues el concepto de salud va más allá de la mera ausencia de enfermedad, ya que debe procurar el bienestar integral, tanto físico como mental y social y el conocimiento de sus orígenes, historia y evolución es funda mental.

Creative Commons License Todo el contenido de esta revista, excepto dónde está identificado, está bajo una Licencia Creative Commons