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Revista Cubana de Medicina General Integral

versión impresa ISSN 0864-2125versión On-line ISSN 1561-3038

Rev Cubana Med Gen Integr v.20 n.5-6 Ciudad de La Habana sep.-dic. 2004

 

Factores de riesgo de accidentes en la edad geriátrica

Dr. Manolo Gómez Juanola,1 Dr. Jorge Luis Conill Godoy,2 Dr. Juan César Pulido Ramos,3 Dr. Alexis Pérez Carvajal1 y Téc. Idalmis Cantún4

Resumen

Se realizó un estudio prospectivo, longitudinal y descriptivo con elementos analíticos, para evaluar los factores de riesgo de accidentes en los ancianos, durante el período de julio 2000 a junio 2001. La muestra quedó conformada por un universo de 101 gerontes, de los consultorios médicos 13 y 32, del municipio Mantua. Se aplicó el cálculo porcentual y X2 con nivel de ajuste de a = 0,01 y a = 0,05. Dentro de los factores ambientales, en el área urbana predominaron: piso del baño deslizante (p< 0,01), cocina de altura inadecuada (p< 0,05), suelos pulidos, mobiliarios cambiantes, apuntalamiento-filtraciones y calzado inapropiado (p< 0,01). En la zona rural: lámpara o interruptor alejado de la cama, baño distante del dormitorio y ausencia de cortinas de baño, suelo desnivelado /irregular, muebles en mal estado, deficiente iluminación, fuentes eléctricas mal protegidas y circulación de animales domésticos (p< 0,01). Los riesgos fisiológicos más comunes fueron: pluripatología/polifarmacia y artropatía degenerativa como causa de alteraciones del equilibrio y de la marcha respectivamente, predominando en el sexo femenino (p< 0,05). Prevalecieron la insuficiencia cardiaca congestiva, cardiopatías isquémica y osteoartritis cervical en las ancianas (p< 0,05) dentro de las enfermedades más frecuentes. El 43,5 % de los ancianos tomaba un solo medicamento, y fueron los sedantes (50,49 %), los fármacos más usados. El 59,40 % de la senectud fue evaluada de bajo riesgo de accidentalidad.

Palabras clave: Accidentes; anciano; consultorios médicos; coronariopatía, insuficiencia cardíaca congestiva; población rural y población urbana.

 

Las estadísticas mundiales, y las cubanas entre ellas, demuestran que en los últimos años las tasas de morbilidad y letalidad por accidentes van en aumento al igual que ocurre con las enfermedades vasculares.1 Según la Organización Mundial de la Salud, los accidentes domésticos son la tercera parte de los accidentes que se reportan como productores de lesiones y muertes (Cuba. Ministerio de Salud pública. Programa Nacional de Prevención de Accidentes. La Habana: MINSAP; 1997). Algunos estudios demuestran que la cifra de lesionados por este tipo de accidente es 5 veces superior a los ocasionados por el tránsito.2

Las caídas y fracturas suponen, sin dudas, un importante problema, tanto médico como social, no sólo por la gran incidencia que tienen entre la población anciana, sino también por las situaciones que pueden derivarse así como por el hecho de que en Cuba existe un incremento progresivo de las personas mayores de 60 años.3

Los mencionados accidentes provocan lesiones y fracturas, que en ocasiones son fatales y que en estos pacientes de edades avanzadas se convierten en largo y difíciles períodos de rehabilitación, pueden surgir trastornos físicos y psicológicos y pérdida de la movilidad, entre otros problemas, que por muy leves que sean representan una alta dificultad para dichos grupos etáreos.

Teniendo en cuenta la repercusión biológica, económica y social que implican los accidentes, no sólo para el individuo y la familia, sino también para el Estado, los autores se propusieron con el presente trabajo profundizar en el conocimiento de los factores de riesgo (FR) para la ocurrencia de accidentes en la senectud.

Métodos

Se realizó un estudio prospectivo, longitudinal y descriptivo, constituido por un universo de 101 ancianos, pertenecientes a los consultorios médicos; 13 (área urbana) y 32 (área rural) del municipio Mantua, en el período comprendido entre julio de 2000 y junio de 2001, y fueron revisadas las historias clínicas individuales para determinar las enfermedades crónicas que padecían.

En la visita realizada al hogar de lo seniles se precisó la existencia de riesgos ambientales, además, se les practicó un examen físico que incluía: estudio cardiovascular ( tensión arterial sentado y en bipedestación, así como pesquisa de arritmias); reconocimiento de las extremidades (buscando signos de artropatía degenerativa, várices y/o alteraciones podológicas) y análisis de la marcha y el equilibrio. Para la evaluación del riesgo de accidentabilidad se tomaron los criterios recomendados por González Sánchez y otros.3 Los resultados se expresaron en porcentajes.

Los FR extrínsecos ambientales se muestran en la tabla 1. Se aprecia que en el área rural predominó la falta de lámpara al alcance de la mano (68,75 %) en el dormitorio, (p < 0,01), así como la ausencia de cortinas de baño (69,81 vs 30,19 %; p < 0,01). En el área urbana se detectó el mayor número de cocinas a alturas inadecuadas (64,51 %)

Tabla 1. Factores de riesgo extrínsecos según área de salud


Área de salud
 
Urbana
Rural
Factores Ambientales
n
%
n
%
Dormitorio*
Falta de lámpara o interruptor al alcance de la cama
20
31,25
44
68,75
Camas altas y estrechas
3
18,75
13
81,25
Mesa de noche cambiante
9
69,23
4
30,77
Baño*
Lejos del dormitorio
4
10,25
35
89,75
Piso deslizante
39
82,98
8
17,02
ausencia de cortinas de baño
16
30,19
37
69,81
Cocina*
Defectuosa
7
46,67
8
53,33
Altura inadecuada
20
64,51
11
35,49
Suelos*
Desnivelado/irregular
25
40,98
36
59,02
Superficie muy pulida
32
84,21
6
15,69
Con juguetes u otros objetos
15
88,24
2
11,76
Mobiliario*
Hacinado
8
100,00
-
-
Cambios frecuentes
17
73,91
6
26,09
Mal estado
3
10,00
27
90,00
Constructivos*
Apuntalamientos
9
75,00
3
25,00
Filtraciones
15
68,18
7
31,82
Iluminación deficiente
8
25,53
26
76,47
Fuentes eléctricas mal protegidas
6
30,00
14
70,00
Animales domésticos Personales
12
26,67
33
73,33
Calzado*

Suela resbaladiza

53
82,81
11
10,89
Desajustados
72
96,00
3
4,00

           * p < 0,01
          ** p < 0,05
          Fuente: Encuesta.

La superficie del suelo irregular y con desniveles (59,02 %); el mobiliario en mal estado en 27 viviendas (90,00 %); la iluminación deficiente y las fuentes eléctricas mal protegidas (p < 0,01), así como la circulación de animales domésticos en el hogar (73,33 %), fueron factores de riesgo que prevalecieron en el área rural. En cuanto a los extrínsecos personales, el empleo de calzado de suelas resbaladizas y desajustados (82,81 % y 96 %, respectivamente), prevalecieron en la zona urbana (p < 0,01).

Los FR fisiológicos (tabla 2) revelan que en las alteraciones del equilibrio prevalecieron como sus causas, la pluripatología y la polifarmacia (43 casos; 42,57 % del total de 101 ancianos) incidiendo más en el sexo femenino (69,77 %), de forma no significativa.

Las artropatías degenerativas (39 seniles; 38,61 % del total de la muestra) constituyó la causa más frecuente de alteraciones de la marcha, siendo predominantes en las ancianas (58,98 %) vs 41,02 %; p > 0,05).

Tabla 2. Factores de riesgo fisiológicos según sexo


Sexo
Factores
Masculino
Femenino
Alteraciones del equilibrio*
n
%
n
%
Pluripatología/polifarmacia
13
30,23
30
69,77
Hipotensión ortostática
2
40,00
3
60,00
Alteraciones de la marcha*
Artropatía degenerativa
16
41,02
23
58,98
Hiperqueratosis plantar
12
70,59
5
29,41
Hallux valgus
8
80,00
2
20,00

           * p > 0,05
           Fuente: Encuesta.

En la tabla 3 se aprecia que las afecciones cardiovasculares resultaron ser las más comunes situándose la insuficiencia cardiaca congestiva en primer lugar con predominio del sexo femenino (p > 0,05). La osteoartritis cervical también fue relevante en las féminas (65,38 %; p < 0,05) y las cataratas ocuparon el lugar cimero entre las enfermedades visuales.

Tabla 3. Factores de riesgo por determinadas afecciones según sexo


Sexo
 
Masculino
Femenino
Factores
n
%
n
%
Enfermedades cardiovasculares*
Insuficiencia cardíaca
16
44,44 20 55,56
Cardiopatía isquémica
9
33,33
18
66,67
Trastornos del ritmo
1
33,33
2
66,67
Enfermedades osteoarticulares**
Osteoartritis cervical
9
34,62
17
65,38
Gonoartrosis
7
53,85
6
46,15
Osteoporosis
-
-
1
100,00
Enfermedades endocrinometabólicas**
Diabetes mellitus
7
36,84
12
63,16
Enfermedades neuropsiquiátricas**
Depresión
-
-
6
100,00
Enfermedad de Parkinson
1
33,33
2
66,67
Epilepsia
3
50,00
3
50,00
Accidente vascular encefálico
1
33,33
2
66,67
Demencia
2
40,00
3
60,00
Enfermedades visuales*
Cataratas
5
35,72
9
64,28
Glaucoma
1
50,00
1
50,00
Enfermedades infecciosas*
Linfangitis crónica
3
42,86
4
57,14
Bronquiectasias
2
50,00
2
50,00

           * p < 0,05
           ** p > 0,05
          Fuente: Encuesta.

El 43,57 % de los gerontes empleaban solamente un medicamento (no incluye vitaminas ni productos naturales); el 24,75 % tenían prescritos 2 fármacos y 18 ancianos (17,82 %), consumían 3 drogas. El mayor uso recayó en los sedantes (50,49 %), analgésicos-antiinflamatorios (43,53 %) y los hipotensores (40,58 %).

Además se pudo comprobar que 60 ancianos (59,40 %) tienen un bajo riesgo; 22 fueron evaluados con riesgo intermedio y 19 tenían alto riesgo (21,79 y 18,81 %, respectivamente). Se excluyeron los FR ambientales.

Discusión

Con frecuencia la etiología de la caída es multifactorial; en su conjunto existen factores de riesgo, tanto extrínsecos como intrínsecos, que deben tenerse en cuenta en la valoración de las posibles causas de caídas en las personas mayores.4 El entorno proporciona un gran número de FR, pues no está adaptado a los defectos sensoriales del anciano,4,5 también hay que considerar el grado de actividad del geronte, sin restar importancia a algunos factores personales como calzado, vestidos y complementos5-7 y los factores ambientales que constituyen la causa del 77 % de las caídas en esta última etapa de la vida.3,4

Entre los factores intrínsecos, se incluyen las alteraciones fisiológicas relacionadas con la edad, las enfermedades, tanto agudas como crónicas y el consumo de medicamentos.4 La pluripatología (2 o más afecciones) resulta usual en la senescencia, lo cual obliga a un elevado consumo de medicamentos,3 unido a su uso incorrecto, así como el mal comportamiento en la frecuencia de las dosis, confusión entre dichos fármacos o la automedicación. Todo lo anterior contribuye a que las reacciones adversas sean más frecuentes y por tanto mayor el riesgo de caídas.3,4,8

Los trastornos de la marcha y la postura, no sólo se relacionan con la disminución del control neuromuscular, sino también con los cambios osteoarticulares.9 En el pie del anciano inciden deformidades osteoarticulares y una serie de enfermedades (vasculares y metabólicas) que dificultan la marcha y el mantenimiento del equilibrio.4 Los resultados en cuanto a los cambios degenerativos articulares coinciden con otros estudios.10,11

Los trastornos del ritmo (bradiarritmias y taquicardias) pueden, en muchas ocasiones, ser los causantes de sus caídas.12 Los accidentes vasculares encefálicos con sus secuelas motoras también constituyen FR importantes para la ocurrencia de accidentes en la senectud. El deterioro cognitivo de cualquier origen y los estados depresivos son situaciones que se asocian a las caídas. El empleo de fármacos destinados a tratar estas enfermedades, incrementan las posibilidades de caidas.4,13 Las alteraciones de la visión, son las primeras que aparecen6,7 y constituyen un riesgo potencial, que hacen más vulnerable a los ancianos a los accidentes.9,14,15

Los problemas relacionados con los medicamentos en los seniles son numerosos y en ocasiones de naturaleza complicada.16 El 81 % de los ancianos toma medicamentos y de ellos las 2/3 partes ingieren más de un fármaco habitualmente. Esta cifra aumenta con la edad y así hasta el 30 % de los mayores de 75 años ingieren más de 3 medicamentos.3 Las benzodiazepinas son el grupo farmacológico más claramente relacionado con las caídas, y los antihipertensivos y diuréticos ocupan el segundo lugar, después de los sedantes. Otros estudios afirman que el 20 % de los ancianos tratados con antiinflamatorios no esteroideos desarrollan inestabilidad y confusión.3

La mayor parte de los estudios de factores de riesgo para la ocurrencia de accidentes se desarrollan en la edad pediátrica, lo cual impide de establecer comparaciones en cuanto a los resultados obtenidos.

Se puede concluir que los factores de riesgo para la ocurrencia de accidentes en la senectud son variados y diferentes en las áreas rurales y urbanas. En la primera los predominantes, son la falta de lámpara o interruptor al alcance de la cama así como el tránsito de animales domésticos en el hogar, mientras que en las áreas urbanas predominan los factores de riesgos personales como es el uso de calzado de suelas resbaladizas y desajustadas. Algunas afecciones también constituyen factores de riesgo de accidentes en el anciano como son la degenerativa que le provoca alteraciones en la marcha, las cataratas, entre las enfermedades visuales y las enfermedades cardiovasculares. La ingestión de fármacos, fundamentalmente los sedantes, antihipertensivos y diuréticos son factores de riesgo importantes dado que le provocan inestabilidad y confusión.

Summary

Risk factors for accidents in geriatric age

A prospective, longitudinal and descriptive study was conducted with analytical elements to evaluate the risk factors for accidents in the elderly from July 2000 to June 2001.The sample was composed of 101 aged individuals from the family physicians' offices 13 and 32, in Mantua municipality. The percentage calculation and X2 with a level of adjustment of a = 0.01 and a = 0.05 were applied. The following environmental factors predominated in the urban area: slipping bathroom floor (p 0.01), cooker of an inadequate height (p 0.05), polished floors, changing furniture, propping, filtrations and inadequate shoes (p 0.01). Lamp or switch away from the bed, bathroom away from the bedroom and absence of shower curtains, unlevel/irregular floor, furniture in bad state, deficient lighting, poorly protected electrical sources and circulation of pets (p 0.01) prevailed in the rural area. The most common physiological risks were: pluripathology/polypharmacy and degenerative arthropathy as a cause of balance alterations and walking, respectively. They prevailed in females (p 0.05). Congestive heart failure, ischemic heart disease and cervical osteoarthritits predominated among the most frequent diseases in the females (p 0.05). 43.5 % of the males took only one drug. Sedatives (50-59 %) were the most used drugs. 59.40 % of the elderly were evaluated as low risk for accidentality. .
Key words: Accidents; elderly; family physician's oficces; coronary artery disease, congestive heart failure, rural population and urban population

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Recibido: 23 de enero de 2004. Aprobado: 27 de enero de 2005.
Dr. Manolo Gómez Juanola. Calle F No. 24 e/ 4ta y Norte. Rpto Celso Maragoto. Pinar del Río. C.P. 20300. Pinar del Río, Cuba. E-mail:manxio@princesa.pri.sld.cu

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