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Revista Cubana de Medicina General Integral

versión impresa ISSN 0864-2125

Rev Cubana Med Gen Integr vol.27 no.2 Ciudad de La Habana abr.-jun. 2011

 

TRABAJOS ORIGINALES

 

Carga asistencial del equipo básico de salud y la dispensarización en el policlínico universitario docente de Playa

 

Healthcare burden of health basic staff and dispensarization in the "Playa" teaching university polyclinic

 

 

Leonardo Antonio Cuesta Mejías

Especialista de II Grado en Medicina General Integral. Máster en Salud Pública. Profesor Auxiliar. Profesor Policlínico Docente Universitario de Playa. La Habana, Cuba.


RESUMEN

Introducción: la carga asistencial se ha convertido en el principal planteamiento que realizan los Médicos de Familia cuando enfrentan el cuestionamiento relacionado con las dificultades que presentan en el cumplimiento de su programa de trabajo en general y de la dispensarización en particular.
Objetivos: valorar si realmente la carga asistencial, después de la reorganización, conspira contra el cumplimiento del Programa de Atención Integral a la Familia, especialmente de la dispensarización.
Métodos: se realizó un estudio descriptivo de corte transversal tomándose una muestra al azar de 6 de los 19 Médicos de Familia ubicados en los 9 consultorios del área de salud. Se realizó una revisión documental del 100 % de las hojas de actividades diarias entregadas en el mes de enero en el Departamento de Estadísticas, y se determinó, entre otros elementos, el número de días laborados, las sesiones laboradas en los consultorios y en terrenos y casos vistos en dichas sesiones, así como los controles realizados.
Resultados: no se realiza el 5 % de las sesiones de consulta, y cada 2,5 días se deja de realizar el terreno. El promedio de pacientes por consultas fue de 12,7 e inferior a 4 los terrenos. Cada 2,75 días se atiende un lactante y cada 3,18 días una gestante. A más del 70 % de los pacientes atendidos no se le realiza control integral.
Conclusiones: no existe una real sobrecarga de trabajo, por el contrario, sí existe potencialidad en tiempo y en organización para cumplir lo establecido.

Palabras clave: Carga asistencial, equipo básico de salud, dispensarización.


ABSTRACT

Introduction: the healthcare burden became the main proposal carrying out by Family Physicians when they face the questionnaire related to difficulties in the fulfilment of its working program in general and of dispensarization in particular.
Objectives: to assess if really the healthcare burden after its reorganization, plotted against the fulfilment of the Family Integral Care Program, especially of the dispensarization.
Methods: a cross-sectional and descriptive study was conducted in a randomized sample of 6 from the 19 family physicians located in the 9 consulting rooms of health area. A documentary review of 100 % of daily activities track records was carried out in January in the Statistics Department determining among other elements, the number of working days, the sessions carried out in the consulting rooms and in fields and the cases seen in such sessions, as well as the control performed.
Results: the 5 % of consulting sessions is not fulfilled and each 2,5 the field work is not performed. The mean of patients by consultations was of 12,7 a under 4 in the field work. Each 2,75 days an infant is seen and each 3,18 days a pregnant. In more than the 70 % of patients seen there is not an integral control.
Conclusions: there is not a real work overload, on the contrary, there is potentiality in time and in organization to fulfill the established rules.

Key words: Healthcare burden, basic health staff, dispensarization.


 

 

INTRODUCCIÓN

La carga asistencial a que están sometidos nuestros Médicos de Familia a nivel de sus consultorios se ha convertido en el principal planteamiento que realizan ellos cuando enfrentan el cuestionamiento relacionado con las dificultades que presentan en el cumplimiento de su programa de trabajo en general y de la dispensarización en particular, después de haber sido implementada la reorganización de los Equipos Básicos de Salud (EBS) en el mes de marzo de 2008. Esta posible justificación es aceptada por unos y discutida o rechazada por otros. No podemos encontrar en la literatura resultados que puedan dar valor científico a esta.

Llevar a cabo esta investigación rápida, mediante un análisis de la productividad de cada Médico de Familia de nuestro policlínico durante todo un mes, específicamente el primer mes del año 2009, fue el cumplimiento de un acuerdo de la reunión del GBT de ese mes, interesados, sobre todo, en cumplir con qué perfeccionar la dispensarización de los pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles y otros daños a la salud, para lograr la adecuada pesquisa, pues el control y la continuidad de la atención a las personas afectadas forma parte de las directrices dentro de las proyecciones de la salud pública en Cuba para el año 2015.1

El objetivo trazado fue valorar si realmente la carga asistencial, después de la reorganización, conspira contra el cumplimiento del Programa de Atención Integral a la Familia, especialmente de la dispensarización.

MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal. Se tomó una muestra al azar de 6 de los 19 Médicos de Familia que hoy están ubicados en los 9 consultorios del Médico de Familia (CMF) de nuestra área de salud. Se realizó una revisión documental del 100 % de las hojas de actividades diarias de estos 6 médicos, correspondientes al total de todas las entregadas en el mes de enero en el Departamento de Estadísticas.

Fueron estudiadas un grupo de variables, dentro de las que destacan, número de días laborados (corresponde con el número de hojas entregadas), sesiones laboradas en CMF y casos vistos en dichas sesiones, sesiones laboradas en el terreno y casos vistos en dichas sesiones, controles realizados, número de lactantes y gestantes vistos, número de pacientes atendidos solamente para toma de tensión arterial, así como el número de trámites reportados como única actividad realizada con un paciente.

Los datos encontrados fueron procesados en Excel para su mejor análisis, y fueron vaciados en tablas para su mejor comprensión.

RESULTADOS

Hay que señalar que del total de días laborados, casi el 40 % de las sesiones de terreno no se realizan. En el caso de la atención en el consultorio, solo se afecta en un 5 %. Si nos atenemos a lo que se reporta en la hoja de actividades diarias que por demás es la única constancia de la sesión trabajada no es despreciable, y debe ser señalado que cada 2 días y medio nuestros médicos no realizan actividad de terreno y trabajan una sola sesión (tabla 1).

Debemos resaltar también que solamente 2 de los médicos estudiados atienden como promedio más de 20 pacientes en el CMF en una sesión de 4 h, y de manera general un promedio de 12,7 pacientes por sesión en CMF. Si por lo encontrado en este mismo estudio sabemos que entre tomas de TA, y algunos trámites como certificados de medicamentos, dietas y recetas nuestros médicos ven como promedio 5,5 casos en igual sesión, el promedio de casos vistos que realmente genera un proceso de aplicación del método científico en nuestros CMF es inferior a 10 por sesión. Con relación al trabajo en terreno, el promedio de casos vistos en esta sesión es inferior a 4, es decir, menos de 1 paciente por hora, o digamos por aproximación un paciente o una visita familiar por hora (tabla 2).

Hay que agregar que por estos mismos reportes analizados estos médicos atendieron en este período un total de 37 y 32 lactantes y gestantes respectivamente, lo que es igual a decir que cada 2,75 días atienden un lactante y cada 3,18 días atienden una gestante. El análisis de estos resultados confirma la preocupación que tenemos con relación a la calidad del proceso de dispensarización, ya que esta nos evidencia cómo de 100 pacientes atendidos por nuestros médicos, perdemos la oportunidad de realizarle un control integral a más de 70 de ellos (tabla 3).

Contando con los 9 EBS que tenemos en el área, los que a su vez están integrados por 3 Médicos de Familia cada uno, después de descontar 48 sesiones por vacaciones y 72 por afectaciones por guardias, enfermedad, problemas personales y otras actividades, por médico podemos afirmar que tenemos todas las posibilidades para ofertar 5 148 sesiones de trabajo en consulta de 4 h cada una, así como un total de 7 056 sesiones de terreno igualmente de 4 h cada una. Vemos, además, la distribución de la población de nuestra área de salud por grupos dispensariales (tabla 4).

Tenemos entonces que para cumplir con la frecuencia mínima de evaluación establecida para los pacientes incluidos en cada uno de estos grupos,2 programando cada sesión de trabajo en el CMF a razón de 4 pacientes por hora, sería suficiente con realizar 7 controles en cada sesión, dejando un 25 % del tiempo para la atención a grupos específicos como gestantes y lactantes, que tienen una mayor frecuencia de evaluación, y casi una tercera parte del tiempo en consulta para la atención de otros problemas de salud de la población (tabla 5).

DISCUSIÓN

El promedio de consultas y terrenos encontrado contrasta con lo encontrado por otros autores, con promedio de consultas inferiores, es decir, de 9,4, y promedio de terrenos superiores, de 8 por sesión.3

En el caso de los pacientes a los cuales no se les realiza control debemos decir que estas son personas a las que no podemos plantearles que no acuden a consulta, por el contrario, asisten, y no aprovechamos la oportunidad de intervenir positivamente en la evolución de su estado de salud. En visita realizada a algunos CMF y en observación intencionada al respecto, se pudo apreciar que durante sesiones enteras se atendió un grupo importante de pacientes y no se llevó a cabo ningún control integral a estos, a lo que se une que prácticamente ninguna de las acciones se refleja en la historia clínica individual y no se trabaja sistemáticamente con la historia de salud familiar.

A este ritmo se puede plantear que en un año de trabajo todos los EBS podrían haber atendido al menos una vez a toda su población, al menos matemáticamente hablando, pero que controlarían a menos de la tercera parte de su población, por lo cual requerirían de más de 3 años para realizar al menos un control al total de su población. En otras palabras, de 3 años de trabajo en un consultorio, 2 de estos lo serían a modalidad Cuerpo de Guardia, en ninguno de los casos para verdaderas urgencias, y en muchos de ellos para realizar trámites menores a la población.

En estos últimos resultados no coincidimos con estudio realizado por el doctor Félix Sansó que evidenció que a pesar de que el Médico de Familia dedicó casi el 80 % de su tiempo laboral a la asistencia médica propiamente dicha, no logró dispensarizar a una sexta parte de su población total. Sin embargo, dentro de la función de atención médica, para cumplir el objetivo de garantizar la atención periódica y sistemática en el consultorio y en el hogar, realizar la dispensarización de toda la población aparece como la primera tarea.4

Se puede concluir planteando que no existe una verdadera sobrecarga de trabajo para el médico durante su labor, ni en consulta ni en terreno. Se desaprovechan oportunidades para realizar intervenciones integrales, y se atiende a la mayoría de los pacientes de manera no planificada, lo que impide explotar adecuadamente las potencialidades en tiempo y en organización para cumplir con el Programa de Atención Médica Integral a la Familia, y especial, con la dispensarización.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Minsap. Proyecciones de la salud pública en Cuba. La Habana: Editorial Ciencias Médicas; 2006. p. 45-9.

2. Minsap. Carpeta metodológica de la APS y medicina familiar. Barcelona: Tallers Gráfics Canigó; 2001.

3. Sansó F, Hernández A, Larrinaga M. La dispensarización: entre lo normado y lo posible. Rev Cubana Med Gen Integr. 1999;15(6):605-12.

4. Minsap. Programa de Trabajo del Médico y la Enfermera de la Familia, el Policlínico y el Hospital; 1988. p. 16.

Recibido: 26 de noviembre de 2009.
Aprobado: 5 de diciembre de 2009.

Leonardo Antonio Cuesta Mejías. Policlínico Docente Universitario de Playa. Calle 68 esquina 29 C, Buena Vista, municipio Playa. La Habana, Cuba. Correo electrónico: leonardo.cuesta@infomed.sld.cu

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