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Revista Cubana de Salud Pública

versión On-line ISSN 0864-3466

Rev Cubana Salud Pública v.30 n.1 Ciudad de La Habana ene.-mar. 2004

 

Universidad de La Habana

El desarrollo humano y la equidad en Cuba: una visión actualizada*

Cándido M. López Pardo1

Resumen

Este trabajo pretende actualizar los conocimientos existentes acerca del estado del desarrollo humano y la equidad en Cuba a escala territorial –considerando como territorios las provincias del país- realizar una nueva aplicación del Índice de Desarrollo Humano y Equidad introducido en la Investigación sobre Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999, analizar los resultados encontrados y compararlos con los hallados en esa Investigación. El Índice de Desarrollo Humano y Equidad contempla ocho dimensiones relevantes del desarrollo humano (desarrollo económico, consumo personal, nivel de educación, estado de salud de la población, acceso a servicios básicos, acceso a la energía, calidad de la vivienda y participación política) y cada dimensión está representada a través de un indicador considerado como trazador del concepto involucrado en la dimensión. Los resultados para el país de los indicadores considerados en el índice resultan, en general, superiores en la presente edición que en la versión previa. En el presente cálculo del índice, en comparación con el anterior, para todos los indicadores –excepto para la circulación mercantil minorista per cápita– la brecha entre las provincias ha disminuido, o es prácticamente igual, y en todos los casos es muy pequeña. El volumen de inversiones per cápita es el indicador que presenta más diferencia entre las provincias: la cifra para Ciudad de La Habana es cerca de 7 veces mayor que en Pinar del Río; para el resto de los indicadores la disparidad relativa es pequeña. Ciudad de La Habana y Guantánamo son las provincias con mayor y menor equilibrio en el logro de los aspectos particulares del desarrollo humano: la variabilidad de Guantánamo es más de 3 veces superior a la de Ciudad de La Habana. La estrecha relación que existe entre la homogeneidad en la obtención de los logros de los aspectos considerados del desarrollo humano y el índice traduce que el desarrollo global de las provincias está fuertemente vinculado con el equilibrio en el logro de los aspectos parciales del desarrollo. La ubicación de las provincias jerarquizadas según el valor descendente del índice en la actual edición es la siguiente: Ciudad de La Habana, Cienfuegos, La Habana, Ciego de Ávila, Matanzas, Sancti Spíritus, Villa Clara, Las Tunas, Pinar del Río, Camagüey, Holguín, Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma.

DeCs: DESARROLLO HUMANO; EQUIDAD; INDICADORES ECONOMICOS; DISTRIBUCION ESPACIAL; CUBA.

Introducción

La planificación territorial en Cuba tiene el objetivo principal de contribuir al cumplimiento del plan de la economía, lo cual permite estimular el uso máximo de los recursos del territorio, de los recursos nacionales y, especialmente, de la energía.1 Con el fin, entre otros, de contribuir a la planificación territorial, en la Investigación sobre Desarrollo Humano en Cuba 1996 (IDHC/96) se propuso un índice para la evaluación del desarrollo humano relativo de las provincias de Cuba.2 Posteriormente, en la Investigación sobre Desarrollo Humano y Equidad en Cuba 1999 (IDHEC/99) se introdujo el Índice Territorial de Desarrollo Humano y Equidad, aplicado asimismo a las 14 provincias del país.3 Este trabajo pretende actualizar los conocimientos existentes acerca del estado del desarrollo humano y la equidad en Cuba a nivel territorial, hacer una nueva aplicación del Índice Territorial de Desarrollo Humano y Equidad, analizar los resultados hallados y compararlos con los encontrados en esa Investigación.

Una primera aproximación a la cuantificación del desarrollo humano de las provincias de Cuba

En la IDHC/96 se introdujo un índice trazador del desarrollo humano relativo de cada provincia en el que se tuvieron en cuenta los indicadores que a la sazón se consideraban que mejor discriminaban los niveles de desarrollo y las prioridades nacionales. Se contemplaron cinco dimensiones: longevidad, educación, ingreso, salud y servicios básicos. La razón que explicaba la inclusión de estas dimensiones es que las tres primeras son las dimensiones básicas definidas del desarrollo humano, en tanto salud –como educación– constituyen prioridades del sistema social cubano y, por otra parte, la carencia de servicios básicos de agua potable y de saneamiento marcan, según UNICEF,4 una de las más importantes fronteras entre quienes viven en condiciones de pobreza absoluta y el resto de la humanidad, además de su valor determinante en el estado de salud de la población. Los indicadores utilizados como trazadores de las dimensiones mencionadas se relacionan en el cuadro 1.

Cuadro 1. Dimensiones e indicadores considerados en el índice de desarrollo humano aplicado a las provincias de Cuba empleado en la investigación sobre desarrollo humano en Cuba 1996

Dimensión
Indicadores
Longevidad
· Esperanza de vida al nacer.
Educación
· Tasa de escolaridad de 6 a 14 años.
· Tasa de matrícula combinada en la educación primaria, secundaria y superior.
Ingreso
· Salario medio mensual por habitante (pesos).
· Gasto social por habitante (pesos).
Salud
· Tasa de mortalidad infantil (por 1 000 nacidos vivos).
· Tasa de mortalidad de menores de 5 años (por 1 000 nacidos vivos).
· Tasa de mortalidad materna (por 100 000 nacidos vivos).
Servicios básicos
· Porcentaje de población con cobertura de agua potable.
· Porcentaje de población con cobertura de saneamiento.

Fuente: CIEM. Investigación sobre desarrollo humano en Cuba 1996. La Habana: Caguayo; 1997. Recuadro 5.1.

Los principales resultados fueron los siguientes:

  • Existía heterogeneidad entre las provincias en cuanto al logro del desarrollo humano, cuantificado por el índice utilizado. El mayor valor obtenido (0,7278 correspondiente a Ciudad de La Habana) era cerca de dos veces mayor que el menor valor registrado (0,3724 en Granma), pero tal heterogeneidad no se explicaba porque los logros en las diferentes esferas del desarrollo humano se encontraran concentrados en determinadas provincias, porque, si así fuera, para aquellas provincias con los mayores valores del índice las cifras serían superiores a las observadas.
  • La dispersión de los logros de las provincias difería para cada indicador. La menor dispersión se registró en la cobertura de agua potable; la mayor variabilidad se observó en el gasto social por habitante.
  • Para muchos indicadores, el peor valor registrado para una provincia reflejaba una situación muy favorable en comparación con lo que ocurría en otros países. Por ejemplo, la menor esperanza de vida al nacer (70,86 años) era mayor que la de muchos países de América Latina; los niveles más altos de mortalidad infantil (10,9), de mortalidad de menores de 5 años (14,8) – ambos por 1 000 nacidos vivos–, y de mortalidad materna (73,8 por 100 000 nacidos vivos) se ubicaban entre los más bajos del continente.
  • Se identificaron aquellas provincias que lograban un nivel de desarrollo humano por encima del esperado de acuerdo con su nivel de ingreso (por ejemplo, Villa Clara), y las que su desarrollo humano era inferior al esperado (Ciego de Ávila, por ejemplo).
  • Se halló una alta correlación positiva (rS = 0,80) entre las provincias referente a la posición que ocupaban respecto al valor de su índice de desarrollo humano y respecto a la magnitud de los ingresos, lo que reflejaba la existencia en Cuba de una política coherente respecto a la traducción del ingreso en el desarrollo humano.

Una segunda aproximación

El debate, tanto de los aspectos metodológicos, como de los resultados de la aplicación de este índice en diversos talleres en el país, y las experiencias de estudios del desarrollo local5,6 permitieron introducir en la IDHEC/99 el Índice Territorial de Desarrollo Humano y Equidad (ITDHE). El ITDHE contempla ocho dimensiones relevantes del desarrollo humano y cada dimensión está representada mediante un indicador considerado como trazador del concepto involucrado en la dimensión (cuadro 2).

Cuadro 2. Dimensiones e indicadores considerados en el ITDHE

Dimensión Indicadores trazadores
Desarrollo económico·Volumen de inversiones per cápita (pesos).
Consumo personal· Valor de la circulación mercantil minorista per cápita (pesos).
Nivel de educación· Tasa de escolarización de 6 a 14 años (%).
Estado de salud de la población· Esperanza de vida al nacer (ambos sexos).
Acceso a servicios básicos· Porcentaje de población con acceso a agua potable.
Acceso a la energía· Porcentaje de población con acceso a electricidad.
Calidad de la vivienda · Porcentaje de viviendas en buen estado.
Participación política· Porcentaje de votantes en las últimas elecciones.

Fuente: CIEM. Investigación sobre desarrollo humano y equidad en Cuba 1999. Caguayo. La Habana, 2000. Recuadro 10.1

La similitud en los logros en estas áreas del desarrollo humano refleja el grado de equidad –entendida como la equidad en el resultado– obtenido entre los grupos humanos residentes en cada una de las provincias del país.

Respecto al índice empleado en la IDHC/967 para evaluar el desarrollo humano relativo de las provincias, el ITDHE está conformado por un número similar de indicadores trazadores (8 en el ITDHE y 5 en el anterior) y una cifra mucho menor de indicadores básicos –aquellos que en algunos casos posibilitan calcular los indicadores trazadores, o son en sí mismo indicadores trazadores (9 en el ITDHE y 18 en el anterior) –; ejemplo de los primeros son el “volumen de inversiones” y la “población” y de los segundos la “tasa de escolarización de 6 a 14 años” y el “porcentaje de población con acceso a agua potable”. Luego, con menos información se construyó un índice más eficiente y con mayor validez de contenido en tanto recorre un mayor espectro del contenido involucrado en el concepto de desarrollo humano.

De los ocho indicadores que integran el ITDHE, dos fueron incorporados por ser los mismos que componen el Índice de Desarrollo Humano y Equidad –índice asimismo introducido en la IDHEC/99 y aplicado a 23 países de América Latina y el Caribe8 – (tasa de escolarización de 6 a 14 años, y esperanza de vida al nacer), cinco fueron incorporados por considerarse relevantes a su respectiva dimensión (volumen de inversiones per cápita, valor de la circulación mercantil minorista per cápita, porcentaje de población con acceso a electricidad, porcentaje de viviendas en buen estado y porcentaje de votantes en las últimas elecciones), y uno (porcentaje de población con acceso a agua potable globalmente en zonas urbanas y rurales) por presentar mayor variabilidad de los logros relativos, dado que los dos indicadores inicialmente concebidos para esta dimensión (el otro era el porcentaje de población con acceso a saneamiento en ambas zonas) son igualmente relevantes.

 

Fig. 1. Valores obtenidos del ITDHE (primera edición) por provincias.
Fuente: CIEM Investigaciones sobre desarrollo y equidad en Cuba 1999. La Habana: Caguayo; 2000. Recuadro 10.2

¿Cuáles fueron los resultados? (fig.1).

  • De acuerdo con el índice empleado, las provincias de Cuba según su nivel de desarrollo humano y equidad se jerarquizaban como se presenta en la figura 1.
  • Al igual que en la IDHC/96, para muchos de los indicadores considerados en el ITDHE, el peor valor registrado para una provincia reflejaba una situación muy favorable en comparación con lo que ocurría en otros países de América Latina y el Caribe.
  • Los resultados encontrados sugerían –tal como se encontró en la IDHC/96– que existía una distribución heterogénea de las provincias en cuanto al logro de aspectos esenciales del desarrollo humano. La provincia más homogénea resultó ser Ciudad de La Habana, y la más heterogénea Granma.
  • Las provincias más homogéneas en cuanto al logro de las dimensiones del desarrollo humano que se consideraron eran las que, asimismo, tenían mayor desarrollo humano integral, lo que hacía sugerir que el desarrollo global de las provincias de Cuba se encontraba fuertemente relacionado con el equilibrio obtenido en el logro de los aspectos parciales del desarrollo.

Estos resultados, y otros, se examinarán y serán contrastados con los obtenidos con la nueva aplicación del ITDHE.

Visión actualizada del desarrollo humano y la equidad de las provincias cubanas

Los indicadores empleados en la segunda aplicación del ITDHE son los mismos que los considerados en la oportunidad anterior, con la discreta modificación de que el porcentaje de población con acceso a electricidad fue reemplazado por el porcentaje de viviendas electrificadas. Las fuentes de información empleadas para cada indicador se mencionan en la tabla 1. En el anexo se describe el procedimiento de cálculo del ITDHE.

Tabla 1. Fuentes de los indicadores considerados en el ITDHE (segunda edición)

Indicador
Fuente (a)
Volumen de inversiones per cápita (pesos)
(ONE 2002a, tablas II,5 y X.6)
Valor de la circulación mercantil minorista per cápita (pesos)
(ONE 2002a, tablas II,5 y XIII.6)
Tasa de escolarización de 6 a 14 años (%)
ONE 2002a, tabla XV.19
Esperanza de vida al nacer [ambos sexos]
ONE 2002b, tabla III.18
Porcentaje de población con acceso a agua potable [ambas zonas]
ONE 2003
Porcentaje de viviendas electrificadas
ONE 2003
Porcentaje de viviendas en buen estado
INV 2001
Porcentaje de votantes en las últimas elecciones
s/a 2003

(a) Las fuentes señaladas son las siguientes:
INV 2001 : INV. Control del fondo de viviendas, año 2001. (mimeo)
ONE 2002a : ONE. Anuario estadístico de Cuba 2001. La Habana: ONE; 2002.
ONE 2002b : ONE. Anuario demográfico de Cuba 2001. La Habana: ONE; 2002.
ONE 2003 : ONE. Informe ad hoc. 2003
s/a 2003 : s/a. Resultados finales oficiales de las elecciones, compro bados y validados por la Comisión Electoral
Nacional. Granma, 1 de febrero de 2003.
Las fuentes entre paréntesis son las utilizadas para el cálculo del indicador mencionado.

Los resultados globales son para cada indicador, en general, superiores a los encontrados en la IDHEC/99 9. Un incremento de 26 % se registra en el valor de la circulación mercantil minorista per cápita y de 14 % en el volumen de inversiones per cápita en el año 2001 respecto a 1997.

El único indicador que aumentó la diferencia relativa entre los valores máximos y mínimos es la circulación mercantil minorista por habitante; para los restantes indicadores, como se verá, la brecha ha disminuido o es prácticamente igual, y en todos los casos, muy pequeña.

Tabla 2. Resultados globales para los indicadores considerados en el ITDHE (segunda Edición)

Indicador
Año
Valor para el país
Mejor valor registrado
Peor valor registrado
Volumen de inversiones per cápita (pesos)
2001
216,71
533,11
Ciudad de La Habana
78,03
Pinar del Río
Valor de la circulación mercantil minorista per cápita (pesos)
2001
1 228,94
1 849,16
Ciudad de La Habana
810,57
Granma
Tasa de escolarización de 6 a 14 años (%)
1999-2000
98,2
99,5
Guantánamo
97,2
Villa Clara
Las Tunas
Esperanza de vida al nacer (ambos sexos)
1998-2000
76,15
77,47
Villa Clara
75,11
Ciudad de La Habana
Porcentaje de población con acceso a agua potable (ambas zonas)
2001
95,1
100,0
Ciudad de La Habana
Matanzas
Cienfuegos
82,0
Santiago de Cuba
Porcentaje de viviendas electrificadas
2001
94,79
99,98
Ciudad de La Habana
86,77
Guantánamo
Porcentaje de viviendas en buen estado
2001
57,7
68,0
Cienfuegos
41,1
Granma
Porcentaje de votantes en las últimas elecciones
2003
97,64
99,49
La Habana
95,22
Ciudad de La Habana

Un factor de gran dinamismo para el crecimiento de la economía, como se apuntó en la IDHEC/99, 10 es el volumen de inversiones. Posterior a una caída a principios de la década de los 90, este indicador muestra cierta recuperación, aunque no alcanza aún los niveles de mediados de los años 80. En 1985 se logró una inversión de 4 306,8 millones de pesos, cifra que descendió a 1468,3 millones de pesos una década después, alcanzando en el año 2001 un valor de 2 436,6 millones de pesos.11 Con el cálculo per cápita se busca estandarizar la magnitud de las inversiones en función del tamaño de las poblaciones. Los volúmenes de inversiones per cápita presentan notables diferencias entre las provincias. En el 2001 osciló entre 533,11 pesos por habitante en Ciudad de La Habana y 78,03 pesos en Pinar del Río (tabla 2), siendo estas las mismas provincias con los valores máximos y mínimos que en la IDHEC/99, resultando semejante la diferencia relativa entre las cifras extremas en esa ocasión (6,96) que en esta (6,83).

La tasa de escolarización de 6 a 14 años, que comprende las enseñanzas primaria y media básica, es del 98,2 % para el país, y muestra escasa dispersión entre las provincias, oscilando entre 99,5 en Guantánamo y 97,2 en Villa Clara y Las Tunas, disminuyendo en 1,2 puntos porcentuales la diferencia entre los valores máximos y mínimos en el 2001 respecto a lo registrado en 1998. Asimismo, la esperanza de vida al nacer para ambos sexos presenta pequeña dispersión: entre 77,47 en Villa Clara y 75,11 en Ciudad de La Habana, reduciéndose también la diferencia absoluta entre los valores extremos para el período 1998-2000 (2,36 años) en relación con lo registrado para los años 1994-1995 (2,71 años). Ciudad de La Habana sigue siendo la provincia de menor esperanza de vida al nacer, aunque entre ambos momentos aumentó en 1,25 años.

En lo que concierne al porcentaje de población con acceso a agua potable, en el año 2001, el mayor valor (100 %) se reportaba en las provincias de Ciudad de La Habana, Matanzas y Cienfuegos (esta última no alcanzaba esta cifra en 1999) y el menor (82,0 %) en Santiago de Cuba, con lo cual ha permanecido prácticamente igual la brecha relativa entre las provincias con las cifras extremas: 1,17 en 1999 y 1,22 en el 2001. Globalmente, el 95,1 % de la población cubana tiene acceso a este servicio, aunque la limitación de recursos financieros, unida a la imposibilidad de adquisición de productos y equipos debido a las prohibiciones que establece el bloqueo económico y comercial a los que el país está sometido, han dificultado incrementar la cobertura del acceso a agua potable y a saneamiento en las zonas más desfavorecidas.12

También se ha reducido la disparidad en el porcentaje de población con acceso a electricidad. Los valores extremos se reportan para Ciudad de La Habana (99,98 %) y Guantánamo (86,77 %), diferencia menor que la registrada en 1999 de 16,39 puntos porcentuales.

La situación de la vivienda constituye en el presente uno de los problemas más acuciantes de la sociedad cubana.13 En el 2001, sólo algo más de la mitad de las viviendas del país se clasificaba como en buen estado, registrándose el valor más al alto en la provincia de Cienfuegos (68,0 %) y el menor en Granma (41,1 %). No obstante, se ha reducido la brecha para estas mismas provincias: si bien en 1998 la diferencia era de 32,6 puntos porcentuales en 2001 fue de 26,9 puntos porcentuales, explicado por un mayor incremento de viviendas en buen estado en Granma que en Cienfuegos.

La participación en las elecciones traduce el compromiso político de la población y el respaldo al sistema social que libremente han decidido construir. La diferencia relativa del porcentaje de votantes de acuerdo con la provincia con mayor y menor asistencia al proceso de elección de diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) y delegados a las Asambleas Provinciales es prácticamente la misma entre el proceso eleccionario de 1998 y el del 2003 (1,03 y 1,04 respectivamente), siendo muy altas en ambos momentos. En el 2003 los valores oscilaron entre el 99,49 y el 95,22 % en La Habana y Ciudad de La Habana, respectivamente.

Por otra parte, los valores de la circulación mercantil minorista per cápita se encuentran entre 810,57 pesos, en la provincia de Granma, y 1 849,16 en Ciudad de La Habana, ampliándose la diferencia relativa entre los valores extremos con respecto a lo observado en la Investigación anterior: 2,28 en el 2001 vs. 2,01 en 1997.

En la tabla 3 se presentan los valores de los indicadores tenidos en cuenta para todas las provincias.

Tabla 3. Valores de los indicadores considerados en el ITDHE (segunda edición) para las provincias del país

Provincia
Volumen de inversiones per cápita (pesos) (2001)
Valor de la circulación mercantil minorista per cápita (pesos)( 2001)
Tasa de escolarización de 6 a 14 años (%) (1999-2000)
Esperanza de vida al nacer[ ambos sexos] (1998-2000)
Pinar del Río
78,03
1022,62
98,3
76,55
La Habana
155,85
1389,99
98,3
75,61
Ciudad de La Habana
533,11
1849,16
98,0
75,11
Matanzas
169,97
1251,69
98,0
75,40
Villa Clara
118,37
1334,49
97,2
77,47
Cienfuegos
172,87
1477,79
97,5
76,49
Sancti Spíritus

145,06
1051,90
98,6
76,73
Ciego de Ávila
211,88
1216,84
97,8
76,02
Camagüey
127,93
938,86
98,3
76,27
Las Tunas
214,33
932,28
97,2
77,15
Holguín
154,95
985,40
97,4
77,06
Granma
131,22
810,57
97,8
76,78
Santiago de Cuba
105,44
965,94
99,2
76,19
Guantánamo
112,34
832,44
99,5
76,48
Provincia
Porcentaje de población con cceso a agua potable [ambas zonas] (2001)
Porcentaje de viviendas electrificadas (2001)
Porcentaje de viviendas en buen estado (2001)
Porcentaje de votantes en últimas elecciones las (2003)
Pinar del Río
95,4
94,01
66,1
97,08
La Habana
98,0
99,12
66,2
99,49
Ciudad de La Habana
100,0
99,98
64,0
95,22
Matanzas
100,0
98,43
60,0
96,41
Villa Clara
95,2
97,29
51,7
97,37
Cienfuegos
100,0
96,82
68,0
97,71
Sancti Spíritus
97,2
96,85
67,8
96,01
Ciego de Ávila
97,4
98,86
62,1
96,56
Camagüey
99,1
93,73
57,3
97,32
Las Tunas
87,6
93,46
53,7
97,51
Holguín
98,3
88,33
44,4
95,48
Granma
84,2
88,24
41,1
97,82
Santiago de Cuba
82,0
89,43
58,7
97,60
Guantánamo
93,8
86,77
45,3
96,05

Como resultó tanto en la IDHC/96, como en la IDHEC/99, en todos los indicadores para los que se dispone de información, el peor valor registrado para una provincia representa una situación muy favorable en comparación con otros países de América Latina y el Caribe. Seguidamente se examina la situación respecto a cuatro indicadores para los cuales se dispuso de tal información.

Una esperanza de vida al nacer, en fecha similar, inferior a la mínima de una provincia del país (75,11 años) se reporta para 19 de 22 países considerados del área.14 Entre los mismos países, y en fecha cercana a la dada para Cuba, la mitad tiene un porcentaje de población con acceso a agua potable menor que la provincia con menor valor en el país (82,0 %); en determinados países, más de la mitad de la población carece de este servicio esencial. Sólo 4 de 10 países, para los que se dispone de información, para el propio año 2001, tiene más del 86,77 % de población con acceso a electricidad.15 Por último, sería excepcional hallar un país de la región, o del mundo, con un porcentaje de votantes superior al menor valor provincial registrado en las últimas elecciones.

La mayor dispersión de los logros relativos –como se presenta en la figura 2– es en el indicador volumen de inversiones per cápita, y la menor, en la tasa de escolarización de 6 a 14 años. Asimismo presentan gran variabilidad los logros relativos respecto al valor de la circulación mercantil minorista per cápita. Estos resultados coinciden con los obtenidos en la IDHEC/99.

Fig. 2. Dispersión de los logros relativos para los indicadores considerados en el ITDHE (segunda edición).

Los valores obtenidos por las provincias según el ITDHE en esta nueva aplicación se presentan en la tabla 4. Respecto a los resultados anteriores, la provincia que más modifica positivamente su índice es Granma (un 1,22 % superior) en tanto la que más disminuye es Holguín (un 3,75 % inferior). Otras provincias que también alcanzan un valor más alto en la presente edición del índice, como se aprecia en la figura 3, son Ciudad de La Habana, Las Tunas y Guantánamo.

Tabla 4. Valores del ITDHE (segunda edición) para las provincias de Cuba

Ciudad de La Habana
0,9427
Cienfuegos
0,8389
La Habana
0,8289
Ciego de Ávila
0,8205
Matanzas
0,8122
Sancti Spíritus
0,7995
Villa Clara
0,7914
Las Tunas
0,7746
Pinar del Río
0,7745
Camagüey
0,7737
Holguín
0,7572
Santiago de Cuba
0,7466
Guantánamo
0,7329
Granma
0,7209

Fig. 3. Diferencia porcentual del valor actual del ITDHE con respecto al obtenido en la versión anterior.

Es muy fuerte la correlación entre las posiciones de las provincias en las dos oportunidades que se ha calculado el ITDHE (rs = 0,95), aunque no todas las provincias ocupan exactamente la misma ubicación. La provincia que más modifica positivamente su posición relativa es Las Tunas (sube 3 posiciones, de la 11 a la 8) y la que más modifica negativamente su ubicación relativa es Holguín (desciende 3 posiciones, de la 8 a la 11). También ascienden Ciego de Ávila y Pinar del Río (2 ubicaciones) y descienden Camagüey y Matanzas (2 posiciones). Véase figura 4. De acuerdo con esta nueva valoración, intercambian sus posiciones Las Tunas y Holguín, Ciego de Ávila y Matanzas, y Pinar del Río y Camagüey.

Fig. 4. Diferencias de posiciones ocupadas por las provincias según el ITDHE calculado con datos de alrededor de 1998 (ITDHE/1) y del 2001 (ITDHE/2).

Los resultados sugieren, de igual manera que en la IDHEC/99, existe una distribución no homogénea en las provincias en cuanto al logro de los aspectos esenciales del desarrollo humano. Véase, por ejemplo, la figura 2. Ninguna provincia, excepto Ciudad de La Habana obtiene el logro relativo máximo en más de un indicador, y ninguna provincia, salvo Las Tunas y Granma registra el logro relativo mínimo en más de un indicador. De hecho, Ciudad de La Habana obtiene el menor logro relativo para uno de los indicadores considerados.

Asimismo, para cada provincia se calculó la dispersión, mediante el coeficiente de variación, de los valores de los logros relativos obtenidos. Los valores de estos coeficientes oscilan entre 0,131 en Ciudad de La Habana, lo cual denota la mayor homogeneidad, o equilibrio, en la obtención de los diversos logros del desarrollo humano, y 0,424 en Guantánamo, lo cual traduce la mayor heterogeneidad, o desequilibrio, en la obtención de estos logros. La variabilidad de Guantánamo es más de 3 veces superior a la de Ciudad de La Habana. En la figura 5 se representa la variabilidad de estas dos provincias, estandarizándose en una escala de 0 a 1 los coeficientes de variación registrados. A tal valor estandarizado se le ha denominado homogeneidad en la obtención de los logros del desarrollo humano.**

Fig. 5. Provincias con mayor y menor dispersión de los logros relativos de las dimensiones consideradas en el ITDHE.

En la figura 6 se muestra la relación entre los valores obtenidos del ITDHE y de la homogeneidad en los logros obtenidos. Resalta, por una parte, que Ciudad de La Habana se distancia notablemente del resto de las provincias, tanto en el ITDHE como en la homogeneidad de los logros relativos, hecho que si bien estaba presente en la IDHEC/99, no era tan marcado.16 Por otro lado, al igual que resultó en la IDHEC/99, es muy estrecha la relación entre la homogeneidad en los logros obtenidos y los valores del ITDHE, como con nitidez se aprecia en la propia figura. Las provincias más homogéneas en cuanto al logro de las dimensiones del desarrollo humano son las que, asimismo, tienen mayor desarrollo humano integral. Puede establecerse, al igual que en la IDHEC/99, que el desarrollo global de las provincias del país se halla fuertemente relacionado con el equilibrio obtenido en el logro de los aspectos parciales del desarrollo.

Fig. 6. Correlación entre el ITDHE (segunda edición) y la homogeneidad de los logros relativos para las provincias.

Resumiendo lo encontrado

Los resultados para el país de los indicadores considerados en el ITDHE son, en general, superiores en la presente edición del índice que en la IDHEC/99. Se destaca un incremento de 26 % en el valor de la circulación mercantil minorista por habitante y de 14 % en el volumen de inversiones per cápita en el año 2001 respecto a 1997.

En este cálculo del ITDHE en comparación con el anterior, para todos los indicadores, excepto para la circulación mercantil minorista per cápita, la brecha entre las provincias con las cifras extremas ha disminuido, o es prácticamente igual, y en todos los casos es muy pequeña. Disminuyó la disparidad en cuanto a la tasa de escolarización de 6 a 14 años de edad, la esperanza de vida al nacer, la cobertura de electricidad y el porcentaje de viviendas en buen estado; y se mantiene esencialmente la misma diferencia en lo que concierne al volumen de inversiones por habitante, al porcentaje de población con acceso a agua potable y al porcentaje de votantes en el último proceso eleccionario.

Tal como resultó en la IDHC/96 y la IDHEC/99, en todos los indicadores para los que se dispuso de información que permitiera hacer una comparación con otros países de América Latina y el Caribe, el peor resultado observado para una provincia representa una situación muy favorable en comparación con lo registrado en otros países. En 19 de 22 países considerados, la esperanza de vida al nacer es inferior a la mínima de una provincia del país (75,11 años); en la mitad de ellos la cobertura de agua potable es más baja que en la provincia con menor cobertura (82,0 %); solamente 4 de 10 países para los que se dispuso de esta información, tienen mayor nivel de electrificación que la provincia con menor porcentaje de población con acceso a electricidad (86,77 %). Sería excepcional, por otra parte, hallar un país de la región, o del mundo, con un porcentaje de votantes superior al menor provincial observado en las últimas elecciones.

El volumen de inversiones per cápita es el indicador que presenta más diferencia entre las provincias; la cifra en Ciudad de La Habana es cerca de 7 veces mayor que en Pinar del Río. Para el resto de los indicadores la disparidad relativa es pequeña.

La provincia que más aumenta el valor del ITDHE en la presente edición, respecto al valor obtenido previamente, es Granma (1,22 % superior) en tanto la que más disminuye es Holguín (3,75 % inferior).

La ubicación de las provincias jerarquizadas según el valor descendente del ITDHE en la actual edición es la siguiente:

  • Ciudad de La Habana
  • Cienfuegos
  • La Habana
  • Ciego de Ávila
  • Matanzas
  • Sancti Spíritus
  • Villa Clara
  • Las Tunas
  • Pinar del Río
  • Camagüey
  • Holguín
  • Santiago de Cuba
  • Guantánamo
  • Granma

La provincia de Las Tunas es la que más modifica positivamente su ubicación (asciende 3 posiciones, de la 11 a la 8) y la que más desciende es Holguín (de la 8 a la 11). Intercambian sus posiciones respecto a la IDHEC/99, Las Tunas y Holguín, Ciego de Ávila y Matanzas, y Pinar del Río y Camagüey.

Ciudad de La Habana y Guantánamo son las provincias con mayor y menor equilibrio en el logro de los aspectos particulares del desarrollo humano. La variabilidad de Guantánamo, – cuantificada mediante el coeficiente de variación de los logros relativos obtenidos para los ocho indicadores tenidos en cuenta en el ITDHE, – es más de 3 veces superior a la de Ciudad de La Habana.

Al igual que en la IDHEC/99, es muy estrecha la relación que existe entre la homogeneidad en la obtención de los logros de los aspectos considerados del desarrollo humano y el ITDHE, lo que traduce que el desarrollo global de las provincias está fuertemente vinculado con el equilibrio obtenido en el logro de los aspectos parciales del desarrollo.

Anexo

A los efectos del cálculo del ITDHE, para cada indicador se obtiene el logro relativo mediante la expresión:

LOGRO RELATIVO = (XPROV – mín X) / (máx X – mín X)

dado que para todos los indicadores a lo que se aspira es a un valor alto, y donde XPROV es el valor observado para la provincia y mín X y máx X son valores prefijados de tal manera que cumplan la doble función de discriminar entre los niveles relativos de equidad en el desarrollo humano de las provincias, a la vez que reflejen sus avances en el logro de los aspectos considerados del desarrollo humano.

Los valores mínimo y máximos considerados fueron los siguientes:

Indicador
mín X
máx X
1. Volumen de inversiones per cápita (pesos)
0
0 533,11
2. Valor de la circulación mercantil minorista per cápita (pesos)
0
0 1 849,16
3. Tasa de escolarización de 6 a 14 años (%)
0
0,100
4. Esperanza de vida al nacer (ambos sexos)
0
0 77,47
5. Porcentaje de población con acceso a agua potable (ambas zonas)
0
0,100
6. Porcentaje de viviendas electrificadas
0
0,100
7. Porcentaje de viviendas en buen estado
0
0,100
8. Porcentaje de votantes en las últimas elecciones
0
0,100

Los valores máximos para los indicadores (1), (2) y (4) corresponden a las cifras máximas registradas entre las provincias. En la IDHEC/99 estas cifras fueron: 434,57 pesos de volumen de inversiones per cápita, 1 326,75 pesos del valor de la circulación mercantil minorista per cápita y 76,57 años de esperanza de vida al nacer.
Sea para cada provincia:

L1 : Logro relativo en el desarrollo económico
L2 : Logro relativo en el consumo personal
L3 : Logro relativo en el nivel de educación
L4 : Logro relativo en el estado de salud de la población
L5 : Logro relativo en el acceso a servicios básicos
L6 : Logro relativo en el acceso a la energía
L7 : Logro relativo en la calidad de la vivienda
L8 : Logro relativo en la participación política

cuantificado cada logro, respectivamente, por los indicadores anteriormente mencionados.

Así, el ITDHE está dado por la expresión:

ITDHE = (L1 + L2 + L3 + L4 + L5 + L6 + L7 + L8) / 8

Dado que cada Logro Relativo solo puede adoptar un valor entre 0 y 1, asimismo el ITDHE estará acotado entre estas cifras.

No se fue ajeno cuando se concibió el diseño del índice en la IDHEC/9917 que en esta forma de cálculo cada dimensión, y de hecho cada indicador, tiene igual peso (1/8) en la conformación del índice. Otra alternativa que se valoró fue considerar los pesos para cada indicador como directamente proporcionales a la varianza de los valores de los logros relativos para el indicador (teniendo en mente que contribuyan más al índice los indicadores que más discriminan) con la restricción de que la suma de las ponderaciones fuera igual a 1.

Varias razones inclinaron a asignar igual peso al indicador de cada dimensión, entre ellas:

  • era verosímil el supuesto de que cada dimensión considerada tiene igual impacto en el desarrollo humano;
  • igual ponderación otorgaba al índice un carácter más general (no depende de la variabilidad en particular de los valores) lo que posibilitaba emplearlo en otras ocasiones, como se está haciendo en esta nueva edición del índice;
    la ponderación constante generaba una expresión de cálculo relativamente más simple.

Se reconocen, no obstante, las implicaciones del supuesto subyacente en el procedimiento empleado.

Summary

This paper is aimed at updating the present knowledge on the state of human development and equity in Cuba at territorial scale – provinces are considered as territories- and at making a new application of Human Development and Equity index introduced in the research work on human development and equity in Cuba in 1999 and to analyze the results so far achieved and compare them to the findings of that research. The Human Development and Equity Index comprises eight relevant dimensions of the human development (economic development, personal consumption, educational level, health status of the population, access to basic services, access to energy, quality of housing and political involvement) and each dimension is represented by an indicator considered as tracer of the concept involved in that dimension. The results of the indicators considered in the Index for the country are generally higher in the present issue of the Index than in the previous version. In comparison to the previous Index, in the present calculation of the Index for all the indicators, -except for retail merchandise circulation per capita - the gap had narrowed among the provinces and was very small and practically the same in all cases. The per capita amount of investments was roughly 7 times higher in Ciudad de La Habana than in Pinar del Río, the rest of indicators showed small relative odds ratio. Ciudad de La Habana and Guantánamo were the provinces with the highest and the lowest balance in the attainment of the particular aspects of the human development: variability in Guantánamo was over 3 times higher than that of Ciudad de La Habana. The close linking of homogeneity in the attainment of the analyzed aspects of the human development and the Index reveals that the global development of the provinces is strongly related to the balanced attainment of the partial aspects of the development. The order of the provinces hierarchically classified according to the descending value of the Index in the present version is the following: Ciudad de La Habana, Cienfuegos, La Habana, Ciego de Avila, Matanzas, Sancti Spiritus, Villa Clara, Las Tunas, Pínar del Río, Camagüey, Holguín, Santiago de Cuba, Guantánamo and Gramma.

Subject headings: HUMAN DEVELOPMENT; EQUITY; ECONOMIC INDEXES; RESIDENCE CHARACTERISTICS; CUBA.

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Recibido: 1 de agosto de 2003. Aprobado: 12 de noviembre de 2003
Cándido M. López Pardo. Universidad de La Habana. Email:clopez@.infomed.sld.cu

1 Doctor en Ciencias de la Salud. Profesor Titular.

* Este trabajo es una versión de un capítulo de un libro en edición sobre desarrollo humano y adelanto científico y tecnológico en Cuba.

** La homogeneidad en la obtención de los logros del desarrollo humano viene dada por la expresión (max CV - CVprov) / (max CV - min CV) donde CVprov es el valor observado del coeficiente de variación de las cifras de logros relativos para una provincia dada y min CV y max CV son los valores máximos y mínimos registrados (0,131 y 0,424, respectivamente).