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MEDISAN

On-line version ISSN 1029-3019

MEDISAN vol.21 no.10 Santiago de Cuba Oct. 2017

 

FORMACIÓN MÉDICA

 

 

Concepción educativa integradora para el desarrollo de los valores humanismo y responsabilidad en el proceso formativo de estudiantes de ciencias médicas

 

Integrative educational conception for the development of the values humanism and responsibility in the teaching process of the medical sciences students

 

 

Dra. C. Gudelia Brizuela Tornes, I Dr. Carlos Manuel González Brizuela I y Dr. Yasel Gonzalez Brizuela II

I Facultad de Ciencias Médicas No. 2, Universidad de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba, Cuba.
II Hospital Docente Ginecoobstétrico de Guanabacoa, La Habana, Cuba.

 

 


RESUMEN

La perfección del proceso formativo en ciencias médicas es una premisa fundamental en el contexto actual de la sociedad cubana, por lo que profundizar sus referentes y lograr una mayor integración en las acciones y la función del profesor, son tareas imprescindibles en dicho proceso. En el actual artículo se exponen los referentes epistemológicos, el sistema categorial y las dimensiones de la concepción educativa integradora; asimismo, se enfatiza en la integración formativo-asistencial-comunitaria como eje conductor en la lógica pedagógica de la concepción propuesta, y se tiene en cuenta que el proceso formativo en ciencias médicas no solo considera la instrucción, sino que prioriza el desarrollo de valores fundamentales de la profesión y de la personalidad del futuro profesional. Por último, se admite la importancia del vínculo del estudio con el trabajo, como forma fundamental de enseñanza en la educación médica superior, para el desarrollo de habilidades profesionales y de los valores humanismo y responsabilidad.

Palabras clave: formación profesional, enseñanza superior, humanismo, responsabilidad, integración docente asistencial.


ABSTRACT

The improvement of the formative process in medical sciences is a fundamental premise in the current context of the Cuban society, so that deepening in its referents and achieving a wider integration in the professor's activities and role, are indispensable tasks in this process. In the present work, the epistemological referents, category system and dimensions of the integrative educational conception are exposed; also, it is emphasized in the formative-care giving-community integration as conductive axis in the pedagogical logic of the proposed conception, and it is taken into account that the formative process in medical sciences not only considers the instruction, but also prioritizes the development of fundamental values of the profession and of the personality of the future professional. Lastly, the importance of the link study and work is admitted, as fundamental form of teaching in the higher medical education, for the development of professional skills and for the values humanism and responsibility.

Key words: vocational training, higher education, humanism, responsibility, teaching-caring integration.


 

 

INTRODUCCIÓN

El objetivo fundamental de la educación superior cubana es egresar graduados integrales. No basta con instruir sobre las nuevas ciencias y tecnologías; se impone cultivar los más altos valores patrióticos, morales y éticos.

Así, el desarrollo del sistema de salud cubano, unido a la formación de sus recursos humanos, exige perfeccionar el proceso formativo, lo cual se materializa en todos los escenarios para ello. La docencia médica pasó de la asistencia secundaria (hospitales) a la atención primaria de salud (APS), donde el contexto principal lo constituye la comunidad. Allí los factores personales y no personales inciden en la formación de la individualidad del estudiante y posibilitan la elevación de sus conocimientos, al propiciar la interacción con la población y contribuir al desarrollo de valores.

De esta manera se presenta una concepción educativa integradora, donde el proceso formativo apropia no solo la instrucción, sino la priorización del desarrollo de los valores fundamentales de la profesión y de la personalidad del futuro profesional.1,2

La concepción del proceso formativo para el desarrollo de estos valores en los estudiantes de ciencias médicas, ha de contribuir a la correcta valoración y evaluación de los problemas de salud que deben enfrentar en el escenario de formación (potencialidades educativas), para aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser, además de aprender a emprender; pilares básicos de la educación para el siglo XXI,3 que resultan saberes imprescindibles en la adecuada toma de decisiones del futuro profesional.

Cabe señalar que la formación de valores en la educación superior ha sido objeto de investigación por parte de muchos autores;4,5 estas aunque poseen gran valor para la formación en ciencias médicas en general y constituyen un sólido fundamento teórico-metodológico para la realización del presente estudio en particular, no especifican cómo desarrollar un proceso formativo integrador y sistémico que, aprovechando las potencialidades educativas del contexto formativo y la comunidad, armonizando sus acciones con intencionalidad y protagonismo estudiantil, posibilite contribuir al desarrollo de valores esenciales de la profesión y a solucionar problemas de salud, con ética y actuación excelente del futuro profesional.

A pesar de los esfuerzos destinados a mejorar la atención sanitaria y fortalecer la educación en ciencias médicas, aún se observan insuficiencias en cuanto a integrar las acciones en el proceso formativo y desarrollar intencionalmente valores fundamentales de la profesión, para dar cumplimiento cabal a la excelencia académica, la ética profesional, y contribuir a un mejor estado de salud en la comunidad.

 

EL PROCESO FORMATIVO EN EL DESARROLLO DE LOS VALORES HUMANISMO Y RESPONSABILIDAD

La concepción educativa integradora del proceso formativo para el desarrollo de los valores humanismo y responsabilidad, posibilita explicar en su regularidad cómo debe ocurrir ese proceso a través de sus componentes, sus relaciones y la organización sistémica; abunda en los conocimientos existentes y brinda nuevas potencialidades significativas en el contexto actual.1

Se define como un sistema fundamentado teóricamente, que permite comprender y significar de forma integral el proceso, sus componentes y relaciones, al integrar en los contenidos de aprendizaje los problemas de salud del contexto formativo y los indicadores de los valores humanismo y responsabilidad, con ética profesional y excelencia en los servicios, lo que además posibilita en la actividad de los estudiantes, la adquisición de conocimientos y el desarrollo de esos valores.

Asimismo se modifican e incluyen nuevas perspectivas en contenidos educativos -- con un enfoque integral y sistémico -- de todos los contenidos que intervienen en las dimensiones y los escenarios del proceso, lo que favorece al desarrollo de los valores.

La concepción ofrece una representación integradora y totalizadora de cómo debe ser ese proceso, y encuentra su explicación epistemológica en los componentes y fundamentos que la sustentan. Se caracteriza por un enfoque interdisciplinario de las ciencias de educación médica, para la comprensión y significación de los estudiantes respecto a lo que aprenden y hacen; indispensable para el desarrollo de valores en su proceso formativo.

De igual modo se reconocen los entornos sociales y culturales para la convivencia y el comportamiento de los individuos, además de tener en cuenta los intereses y las necesidades para la adaptación de estos al entorno.6-9

La concepción educativa integradora que se propone para el desarrollo de estos valores, es contentiva de fundamentos teóricos de carácter filosófico, sociológico y psicopedagógico, así como de los fundamentos de la APS en Cuba.

El proceso formativo en la concepción, constituye un sistema en torno a sus contextos y dimensiones, que se redimensiona al considerar las potencialidades educativas del escenario de formación y el establecimiento de los indicadores de los valores humanismo y responsabilidad en la profesión médica; tiene como eje conductor la integración formativo-asistencial-comunitaria y su sistematización en los contenidos de aprendizaje posibilita el desarrollo de valores durante la formación del profesional.2,9,10

 

La integración formativo-asistencial-comunitaria y su sistematización

La educación, el fortalecimiento o desarrollo de valores buscan la valoración y el comportamiento basado en una conducta conciente, a partir del reconocimiento y la asimilación de esos valores que permitan la aceptación del individuo por la sociedad, así como su autorrealización.

Por otra parte, la concepción según la teoría general de sistema sigue criterios de totalidad y sus componentes tienen propiedades determinadas, cumplen funciones específicas y constituyen una unidad dialéctica, cuyo desarrollo viabiliza el surgimiento de características cualitativamente superiores en los estudiantes, como síntesis de sus relaciones, y así ellos desarrollan los valores.11

Se contextualizan los componentes del proceso formativo: el sistema categorial, las dimensiones, la integración de potencialidades educativas, los indicadores de los valores y la sistematización en el proceso.

Identificar los escenarios del proceso formativo requiere analizar y tomar posición respecto a las categorías generales que, en ese proceso, orientan el desarrollo de los valores en el futuro graduado, que se perfeccionan en el contexto universitario, en la comunidad y el deber social del profesional; además se consideran las categorías: contexto formativo-asistencial, contexto formativo-comunitario y deber social de la profesión. Es visto el contexto como el entorno que rodea e influye íntimamente en el proceso formativo, con su diversidad, y el sentido de esto en la formación de los alumnos, la unión de todos sus componentes.12-14

Desde su lógica pedagógica, el contexto formativo-asistencial es el entorno donde al brindar ayuda y socorrer a los pacientes, se realiza a la par el proceso formativo, el contexto formativo-comunitario, todo lo que da sentido a la formación en la comunidad y su entorno fuera de la universidad.

El deber social de la profesión se identifica como la obligación del profesional de brindar siempre atención a la población, contribuir al bienestar de salud de la comunidad, solucionar problemas sanitarios, asumir la crítica y autocrítica, revelar conocimientos y habilidades en sus actuaciones, mostrar amor hacia sus pacientes, sensibilidad humana; compartir el dolor ajeno; ser paradigma de la solidaridad.

Es necesaria la relación del contexto formativo-asistencial, el contexto formativo comunitario y el deber social de la profesión; en sus relaciones conforman un sistema. Los sujetos que interactúan justifican también su integración, esto constituye su eje conductor: la integración formativo-asistencial-comunitaria, que caracteriza la concepción.

Se identifican las dimensiones: curricular, extensionista y sociopolítica, integradas en relación dialéctica, que constituyen un sistema que contribuye al desarrollo de conocimientos, habilidades y valores, y que justifican la necesidad de su integración en el sistema categorial del proceso formativo.

 

¿Por qué los valores humanismo y responsabilidad?

El profesional de ciencias médicas realiza su labor con seres humanos para cuidar su salud, precaver, controlar o eliminar las enfermedades existentes; se pone a prueba su voluntad, creatividad y capacidad para analizar cada situación en busca de soluciones. De hecho, su actitud es responsable cuando al conocer su incapacidad para desempeñar una tarea, no la acepta para evitar consecuencias negativas en su acción; se requieren rasgos fundamentales de ese valor.

Al considerar el desarrollo de los valores humanismo y responsabilidad, se toma como referente al Guerrillero Heroico Che Guevara, su lucha por la calidad en todos los procesos, su práctica de la crítica y autocrítica, su humanismo y entrega al bien de los demás, su concepción sobre el médico revolucionario.15

El término humanismo se trata con múltiples interpretaciones; todas expresiones de la intención del hombre de comprenderse de una u otra forma en los límites de lo que él es y debe ser, con enfoque progresista y renovador en las diferentes épocas del desarrollo humano. Al respecto, algunos investigadores16 determinan en su trabajo el sistema de valores éticos de la profesión médica, y consideran entre esos valores el humanismo médico y la responsabilidad; el humanismo lo definen como "ser benevolente, hacer el bien dedicando todos los esfuerzos, conocimientos científicos y técnicos a la prevención, recuperación, rehabilitación y promoción de la salud humana, la sensibilidad ante los problemas de pacientes y familiares; el amor hacia los demás y hacia la profesión; el ser íntegro, piadoso e identificarse con el ser humano independientemente de su posición, ejercer la profesión con altruismo, ver al hombre como el fin supremo de la actividad y no el medio". Precisan la responsabilidad como "el compromiso permanente, personal y voluntario con el paciente y las demás tareas, manifestado a través de la actitud correcta en el cumplimiento cabal de obligaciones, sin que esto limite su autenticidad en el desempeño de la profesión". Los autores de este artículo coinciden en ello.

El profesor de medicina Roca Goderich17 refirió que para obtener un resultado verdaderamente loable y digno, el médico tiene que ser profundamente humano y poseer la habilidad de relacionarse con las personas, teniendo en cuenta el respeto a la dignidad y los derechos del hombre. Llanio Navarro y Perdomo González,18 por su parte, señalan que los actos médicos han de cumplir siempre dos condiciones básicas: la corrección y la bondad; así, la pericia en el arte de curar define la corrección técnica del ejercicio médico y convierte a quien lo realiza en "buen médico", mientras la bondad humana se refiere a la "bondad moral" del profesional y hace de él un "médico bueno"; por eso, solo el médico bueno puede ser buen médico. Los valores se desarrollan de forma sistémica y no aislados; al considerarse estos referentes en el sistema de valores de la sociedad cubana, se pone énfasis en el desarrollo del humanismo y la responsabilidad en el proceso formativo de estudiantes de ciencias médicas.19,20

Es ineludible apropiarse de toda la experiencia sociocultural existente en la comunidad y de sus potencialidades educativas, que posibilitan realizar acciones que contribuyen al desarrollo de valores y de la personalidad de los estudiantes.21

 

¿Cómo llevar a cabo esa apropiación en la concepción?

La integración de las potencialidades educativas del escenario de formación y los indicadores de los valores humanismo y responsabilidad en los contenidos de aprendizaje, solo es posible desde su sistematización en el proceso formativo; se logra cuando se establecen las relaciones entre lo metodológico y lo epistemológico, dado en cómo se va a estructurar el proceso formativo para el desarrollo de valores y la particularidad de la producción del conocimiento teórico en torno a ese proceso. Es contentiva de la integración e interacción, que de forma holística contiene conocimientos, habilidades y valores a partir del enfoque sistémico; se asocia a niveles de dominio, profundidad, asimilación, comprensión e integración de conocimientos, y posibilita guiar a los estudiantes en su actividad hacia estadios superiores en el desarrollo del humanismo y la responsabilidad.12,22

Igualmente la actividad se considera participativa y axiológica. En la relación dialéctica de lo cognitivo-afectivo, proporciona como resultados conocimientos y valores, posibilita transformar la realidad social en el ser humano y la comunidad, al contribuir a la solución de problemas de salud y, al mismo tiempo, al desarrollo de valores fundamentales del futuro profesional y de su personalidad.2,10,11,22

La actividad participativa se manifiesta en la relación dialéctica entre la comprensión, la significación y el protagonismo de los estudiantes en la labor que realizan en el proceso formativo y sus dimensiones.

Por otro lado, la comprensión del significado de lo que aprenden, del análisis de la situación de salud y de cómo contribuir con su participación a la solución de problemas sanitarios, ayuda de manera positiva al desarrollo del humanismo, la responsabilidad y la personalidad del futuro profesional.

La actividad axiológica se expresa en la relación dialéctica entre la valoración, la autovaloración y el desarrollo de valores, a partir de lo que aprenden y viven los estudiantes, lo que hacen en su actividad en contextos y dimensiones del proceso, al integrar en contenidos de aprendizaje, las potencialidades educativas del escenario y los indicadores de los valores.

Esta se lleva a la práctica en las actividades que se realizan, en la relación dialéctica de la formación y la asistencia, de lo cognitivo-afectivo y lo volitivo-conductual; es un medio para conducir el proceso formativo, con la guía del profesor y la aplicación del método clínico-epidemiológico, y a la vez constituye una condición en el desarrollo de valores y uno de sus resultados.8,9,11

La maestría pedagógica de profesores se logra en su preparación metodológica, en conceptualizar contenidos de las asignaturas, determinar la situación de salud de la comunidad, identificar indicadores de los valores humanismo y responsabilidad e integrarlos en los contenidos de aprendizaje con intencionalidad y sistematicidad; premisa en la dimensión curricular.13,14

Sobre la base de todo lo expuesto previamente, se realizaron cuatro talleres de socialización con profesores de las universidades de ciencias médicas de Santiago de Cuba y Granma, del Instituto Superior Pedagógico "Frank País García" y la Universidad de Oriente, cuyos resultados más significativos fueron: la integración de potencialidades educativas de los escenarios en los contenidos de aprendizaje, las acciones en dimensiones y contextos del proceso, la importancia de estos valores en la profesión, el conocimiento de su significado y modos de actuación, el perfeccionamiento de la preparación metodológica y la ejemplaridad de profesores.

En dichos talleres se valoró esta concepción educativa, según el criterio de expertos y la observación de cada participante, lo que reveló su articulación teórica y acentuó su importancia como vía integradora y funcional para el desarrollo de estos valores. Se confirmó su viabilidad al evidenciarse una tendencia ascendente, manifestada a través de la transformación positiva en el comportamiento de los estudiantes, en las acciones que realizan para solucionar los problemas de salud de la comunidad (figura).

 

CONCLUSIONES

La concepción educativa integradora propuesta para el desarrollo de los valores humanismo y responsabilidad en estudiantes de ciencias médicas es contentiva de presupuestos filosóficos, sociológicos, psicopedagógicos, y de fundamentos de la APS en Cuba. Esta redimensiona el proceso formativo al considerar las potencialidades educativas del escenario de formación y el establecimiento de los indicadores de esos valores en la profesión médica, y además constituye un sistema en torno a sus contextos y dimensiones, que considera como eje conductor la integración formativo-asistencial-comunitaria y su sistematización en la actividad participativa y axiológica de los estudiantes.

 

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Recibido: 12 de abril de 2017.
Aprobado: 17 de septiembre de 2017.

 

 

Gudelia Brizuela Tornes. Facultad de Ciencias Médicas No. 2, avenida Cebreco, km 1 ½, reparto Pastorita, Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrónico:gbrizuela@infomed.sld.cu

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