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Revista Cubana de Higiene y Epidemiología

versión On-line ISSN 1561-3003

Rev Cubana Hig Epidemiol v.38 n.1 Ciudad de la Habana ene.-abr. 2000

 

Instituto Nacionald de Higiene, Epidemiología y Microbiología

Comportamiento sexual y enfermedades de transmisión sexual en adolescentes de secundaria básica de ciudad de la habana, 1995-1996

Dra. Alba Cortés Alfaro,1 Dra. María E. Sordo Rivera,1 Dra. Caridad Cumbá Abreu,3 Dr. René G. García Roche3 y Dr. Jorge Fuentes Abreu4

RESUMEN

Se observa en el mundo una tendencia ascendente en la ocurrencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), a expensas de un desplazamiento de las relaciones sexuales a edades cada vez más tempranas, tal situación motivó el interés de realizar un estudio descriptivo transversal con una muestra equiprobabilística de 1 108 adolescentes que cursaban estudios de secundarias básicas en Ciudad de La Habana, con el objetivo de explorar comportamiento sexual, criterios sobre las personas que adquieren una ETS, antecedentes de estas enfermedades y opiniones sobre la calidad de la información en ETS. La información se obtuvo mediante una entrevista estructurada y elaborada para tales fines. Se encontró que la edad media de iniciación de las relaciones sexuales ocurrió a los a los 13,19 años para el sexo femenino y a los 12,08 para el masculino, más de la mitad de los entrevistados consideró que las enfermedades de transmisión sexual eran de personas inmorales y de ambientes marginales. Las enfermedades más referidas por el mayor porcentaje de adolescentes fueron la pediculosis pubis y del herpes genital para el caso de los varones y para las hembras las moniliasis y las trichomoniasis. El 40,0 % aproximadamente consideró de regular a deficiente la calidad de la información recibida en temática sexual.

Descriptores DeCS: ENFERMEDADES SEXUALMENTE TRANSMISIBLES; COITO.

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) constituyen un grupo de afecciones que se caracterizan por transmitirse a través de las relaciones sexuales, constituyendo factores de riesgo la selección inadecuada de la pareja, y los cambios frecuentes de ésta entre otros.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) manifiesta una gran preocupación por el marcado aumento que se observa en el número de enfermedades de transmisión sexual (ETS) y ha dado orientaciones sobre esta situación a las autoridades de salud para combatir estas enfermedades, por constituir un escenario propicio para la infección por el VIH/SIDA.1

El incremento observado en estas enfermedades va aparejado a diferentes factores que han contribuido a su ascenso, entre los que se destacan, cambios en el comportamiento sexual y social debidos a la urbanización, industrialización y facilidades de viajes, los cambios en la mentalidad referente a la virginidad, la tendencia actual a una mayor precocidad y promiscuidad sexual aparejado a una menarquia cada vez más temprana y a patrones de machismo que imperan en algunos países del mundo.2

Los adolescentes tienen como características propias la falta de control de los impulsos, la ambivalencia emocional, los cambios emotivos y de la conducta, además que su maduración sexual, cada vez más temprana, los lleva a la búsqueda de las relaciones sexuales como inicio de su vida sexual activa. Estas características los condiciona a mantener comportamientos arriesgados y los expone a ser víctimas comunes de las ETS, lo cual se agrava por la falta de conocimientos reales acerca de éstas.3

Dado el incremento observado de estas enfermedades en nuestro país y en particular en la provincia de Ciudad de La Habana, en las edades enmarcadas en la adolescencia (10-19 años),3 con tendencia al desplazamiento hacia edades cada vez más tempranas, nos motivó a la realización de esta investigación sobre los adolescentes estudiantes de secundaria básica, con el objetivo de explorar el comportamiento sexual, conocimientos, antecedentes de ETS y opiniones sobre la calidad de la información sobre temática sexual en general y en particular en ETS por parte de los estudiantes.

MÉTODOS

Se realizó un estudio descriptivo transversal, cuyo universo lo constituyeron 6 089 estudiantes de secundaria básica en Ciudad de La Habana, cuyas edades oscilaron entre 11-15 años, del curso escolar 1995-1996. El tamaño muestral necesario se calculó en 1 120 estudiantes, tomando en cuenta que el error máximo permisible que se estaba dispuesto a aceptar, no superara el 10 % del parámetro a estimar, que las estimaciones tuvieran un 95 % de confiabilidad y el efecto de diseño de 2. Finalmente se seleccionaron aleatoriamente 1 108 estudiantes.

Para garantizar una muestra autoponderada se realizó un muestreo por conglomerados bietápico en el cual las unidades de la primera etapa fueron las escuelas, de las cuales se seleccionaron 40 con probabilidad proporcional a su tamaño y en una segunda etapa se seleccionaron en cada una, por muestreo sistemático, 32 estudiantes, que constituyeron las unidades de análisis.

Especialistas adiestrados recogieron la información mediante una entrevista estructurada, en la cual se les explicó los objetivos e importancia de la investigación y se les pidió su conformidad para participar en ella, con posterioridad se les aplicó un instrumento que recogía las variables siguientes: 

  • Conocimientos sobre connotación social de las enfermedades de transmisión sexual.
  • Antecedentes de relaciones sexuales.
  • Edad de la primera relación sexual.
  • Número de parejas sexuales en el último año.
  • Antecedentes de enfermedades de transmisión sexual y manifestaciones clínicas.
  • Criterios de los adolescentes sobre la calidad de la información recibida sobre ETS.

El análisis de la información se hizo mediante el paquete de programas EPI-INFO versión 6.00. Los indicadores calculados para resumir la información fueron los números absolutos y porcentajes. Para hallar la significación estadística de la asociación entre 2 variables se utilizó la prueba de X2 y las hipótesis se docimaron con un nivel de significación del 0,05.

RESULTADOS

De los 1 108 estudiantes estudiados, el 54,3 % consideró que las enfermedades de transmisión sexual eran de personas inmorales y de ambientes marginales, con similares comportamientos por sexo (tabla 1).

TABLA 1. Connotación social que dan los estudiantes de secundarias básicas sobre las enfermedades de transmisión sexual

 

Sexo

 

 

 

Masculino

Femenino

Total

Aspectos 

No.

%

No.

%

No.

%

Enfermedades vergonzosas e inmorales

298

53,6

304

55,20

602

54,3

Como una enfermedad cualquiera

236

42,4

229

41,40

465

42,0

No sé

22

4,0

19

3,40

41

3,7

Total

556

100,0

552

100,0

1 108

100,0

X2 = 0,370 (2 GL) p = 0,8310

En la tabla 2 se observa que hay asociación estadísticamente significativa entre el sexo y el haber tenido relaciones sexuales o no (p < 0,0000), pues entre los varones el 27 % habían tenido relaciones sexuales y entre las hembras sólo el 9 % . Sin embargo, entre las hembras el 88 % no habían tenido relaciones sexuales contra el 72,5 % de los varones que no las habían tenido. Las proporciones de individuos en la muestra eran prácticamente iguales en ambos sexos.

TABLA 2. Antecedentes de relaciones sexuales según el sexo. Estudiantes

de secundaria básica

 

Sexo

 

 

 

Masculino

Femenino

Total

Relaciones sexuales 

No.

%

No.

% .

No

%

No

410

72,5

495

88,0

905

81,7

143

27,0

54

9,0

197

17,8

No responde

3

0,5

3

3,0

6

0,5

Total

556

100,0

552

100,0

1 108

100,0

X2 = 15,897 (1GL) p = 6,688x10-5

En la edad de inicio de las relaciones sexuales se muestra que los mayores porcentajes estuvieron entre los 12-13 años con predominio del sexo masculino en el inicio precoz de estas relaciones (tabla 3), la edad media de inicio de las relaciones sexuales para los varones fue a los 12,08 años y para las hembras a los 13,19 años. Llama la atención que a edades tan tempranas, como 9-11 años, 25,9 % del total tuvo las primeras relaciones, predominando sobre las edades de 14-15 años (24,4 %). Hay una asociación estadística significativa entre la edad de inicio de las relaciones sexuales y el sexo (p < 0,0000).

TABLA 3. Edad de inicio de las relaciones sexuales en estudiantes de secundaria básica según el sexo

 

Sexo

 

 

 

Masculino

Femenino

Total

Edad (años) 

No.

%

No.

%

No.

%

9-11

44

30,8

7

13,0

51

25,9

12-13

76

53,1

22

40,7

98

49,7

14-15

23

16,1

25

46,3

48

24,4

Total

143

100,0

54

100,0

197

100,0

X2 = 20,698 (2 GL) p = 3,203 X10-5

Media del sexo masculino = 12,08 años. Media del sexo femenino = 13,19 años.

Como resultado de lo anterior, tienen un mayor número de parejas sexuales en edades más tempranas, como puede observarse en la tabla 4. Más de la mitad de los que habían iniciado sus relaciones sexuales habían tenido más de 2 parejas sexuales en el último año, siendo estadísticamente significativa la asociación entre ambas variables (p < 0,0000).

TABLA 4. Número de parejas sexuales en el último año en estudiantes de secundaria básica por sexo

 

Sexo

 

 

 

Masculino

Femenino

Total

Aspecto 

No.

%

No.

%

No.

%

Sin pareja sexual

4

2,8

4

7,4

8

4,0

Una pareja sexual

54

37,8

33

61,1

87

44,2

Dos o más parejas sexuales

85

59,4

17

31,5

102

51,8

Total

143

100,0

54

100,0

197

100,0

X2 = 12,808 (2 GL) p = 1,655 x 10-3

Al indagar por los antecedentes de ETS en los adolescentes con vida sexual activa (tabla 5), se observó que predominaron en el sexo masculino el herpes genital (6,3 %), seguido de pediculosis pubis (4,9 %) y en el femenino la moniliasis (37,0 %) y la trichomoniasis (11,1 %); una adolescente refirió enfermedad pélvica inflamatoria y otra embarazo ectópico como manifestación clínica de estas enfermedades. Sólo hubo asociación significativa del sexo con la moniliasis ( p < 0,000) y la trichomoniasis (p < 0,000).

TABLA 5. Enfermedades de transmisión sexual y manifestaciones clínicas relacionadas con el sexo

 

 

Sexo

 

 

 

 

Masculino

 

 

Femenino

 

Prueba

Antecedentes 

%

No

%

%

No

%

p

Pediculosis pubis

7

4,9

136

95,1

1

1,8

53

98,1

0,1672

Herpes genital

9

6,3

134

93,7

1

1,8

53

98,1

0,1026

Condiloma

1

0,7

142

99,3

1

1,8

53

98,1

0,2358

Moniliasis

1

0,7

142

99,3

20,0

37,0

34

63,0

8,390x10-4

Blenorragia

2

1,4

141

98,6

0

0,6

0

0,6

0,1912

Trichomoniasis

2

1,4

141

98,6

6

11,1

48

88,1

1,032x10-13

Enfermedad pélvica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

inflamatoria

0

0

0

0

1

1,8

53

98,1

0

Embarazo ectópico

0

0

0

0

1

1,8

53

98,1

0

Al explorar los criterios de los adolescentes en relación con la información recibida sobre ETS ( tabla 6), 53,8 % la refirió como buena, 23,3 % deficiente y 17,7 % regular, siendo estadísticamente significativa la asociación del sexo con los criterios (p<0,000).

TABLA 6. Criterios de los estudiantes de secundaria básica en relación con la información recibida sobre enfermedades de transmisión sexual

 

Sexo

 

 

 

Masculino

Femenino

Total

Aspecto 

No.

%

No.

%

No.

%

Deficiente

154

27,7

104

18,8

258

23,3

Regular

92

16,5

104

18,8

196

17,7

Buena y sistemática

281

50,5

315

57,1

596

53,8

No responde

29

5,2

29

5,3

88

5,2

Total

586

100,0

552

100,0

1 138

100,0

X2 = 12,349 (2 GL) p = 2 p = 2,082 x 10-3

DISCUSIÓN

Cuando analizamos los criterios y comportamiento de los adolescentes objeto de estudio encontramos que un elevado número considera las ETS como enfermedades vergonzosas e inmorales, esto reviste gran importancia futura al influir de manera negativa en la búsqueda de ayuda especializada en caso necesario. Se ha planteado que para el sexo femenino padecer una ETS es, muchas veces, un factor de humillación y vergüenza, mientras que para el sexo masculino es un signo de virilidad y potencia sexual.4

Esto es un signo de alerta al considerar que los adolescentes son un grupo de alto riesgo dentro de las ETS. Según informes de la OMS, 1 de cada 20 se contagia de ETS cada año.5

Los principales obstáculos que dificultan la lucha contra las ETS en estas edades son la ignorancia de los adolescentes en cuanto a los síntomas, la índole asintomática en particular en las mujeres, y la renuncia a pedir asesoramiento por temer reacciones de ira y hostilidad.6 El examen de las principales causas de morbimortalidad en este período revela que la mayoría pueden ser evitadas con medidas preventivas y una adecuada educación para la salud.3

En la actualidad existe una tendencia al inicio de las relaciones sexuales a edades más temprana.2 La encuesta demográfica y de salud de las mujeres llevada a cabo en Centro y Sudamérica, señala que altos porcentajes de adolescentes en México, Guatemala, Ecuador, Salvador y Brasil, tuvieron sus primeras relaciones sexuales antes de los 15 años.7 Es preocupante que a edades tan tempranas (9-11 años) el porcentaje que refirió relaciones sexuales superó incluso las edades de 14-15 años, siendo éstas las edades de iniciación predominantes en otros estudios8 y un mayor número de parejas sexuales que trae como consecuencias factores de riesgo para el desarrollo de las ETS.9

Los antecedentes de ETS encontrados en este estudio revelan el riesgo a que están sometidos los adolescentes exponiéndolos además a la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Estos resultados coinciden con lo encontrado por Cortés.10

Es importante la información sobre temática sexual que se brinde en estas edades. Existen estudios donde los resultados muestran deficiente información por parte de los adolescentes en estas temáticas.11,12

La escasa información que se brinda a los adolescentes y jóvenes en aspectos relacionados con la sexualidad y en particular sobre ETS/VIH/SIDA se contrapone al alza existente de éstas en esta población expuesta que visto con perspectiva preventiva son las que abren las puertas a la infección por el VIH/SIDA en sus mayores porcentajes (MINSAP. Dirección Nacional de Promoción y Educación para la Salud Proyecto. La salud de cara a la juventud, en la prevención de las ETS/VIH/SIDA. 1996). Lo cual ratifica la necesidad e importancia de la información sobre temática sexual en estas edades como única arma para la prevención y la protección de los intereses de los adolescentes, para lograr mayor garantía en su desarrollo armónico e integral. Con una preparación sistemática se puede garantizar el inicio oportuno de una vida sexual responsable, además de una sólida educación moral y una relación franca entre padres e hijos.

Se puede concluir que los riesgos a que están expuestos los adolescentes pueden explicar el elevado número de ellos con antecedentes de enfermedades de transmisión sexual. La mayor parte de los adolescentes no conocen, ni valoran las ETS como una enfermedad común. Según opinión de un importante número de adolescentes la información recibida sobre ETS es deficiente o regular.

RECOMENDACIONES

Se recomienda realizar estudios de intervención que contribuyan a la no iniciación de relaciones sexuales a edades tan tempranas de la vida así como rechazar las de riesgo, y transmitirles información necesaria relacionada con las ETS/VIH/SIDA.

SUMMARY

An upward trend in sexually-transmitted diseases (STD) is observed worldwide, which results from sexual relations beginning at earlier ages. Such situation moved us to carry out a descriptive crosswise study using an equiprobabilistic sample of 1 108 adolescents who studied in junior high schools in the City of Havana, with the objective of knowing their sexual behaviours, criteria on persons affected with an STD, histories of these diseases and opinions about the quality of information received on STD. Data were obtained from an interview which was structured and prepared for this and. It was found that average age of initiation of sex relations was 13,19 y for females and 12,08 years for males. Half of the interviewed students considered that STDS were characteristic of immoral people and criminal settings. The most referred diseases according to the percent of teenagers were pediculosis pubis and herpes genitalis in males, and monoliasis and trichomoniasis in females. Rounghly 40 % of students stated that the quality of information on sexual matters was moderate or poor.

Subject headings: SEXUALLY TRANSMITTED DISEASES; COITUS.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. OPS/OMS. Atención de las enfermedades transmitidas sexualmente (ETS), 7 Washington DC: OPS/OMS; 1995:1-6.
  2. OMS. La salud de los jóvenes. Un reto y una esperanza. Ginebra: 1995:25.
  3. Silver TJ. Manual de Medicina de la adolescencia. Washington 1992. DC:OPS;278-303.
  4. Salud sexual y reproductiva. Factores que influyen sobre la salud sexual y reproductiva. Washington, D.C.: OPS/OMS; 1995. 33.
  5. Condiciones de salud en las Américas. Washington, D.C.: OMS, 1994. P. 194-6.
  6. Aguilar PS. Planeando tu vida. Programa de educación sexual para adolescentes. México, DF: 1989:67-72.
  7. La salud del adolescente y el joven. Situación social de los adolescentes y jóvenes en América Latina. Ginebra: OPS/OMS, 1995:70-83.
  8. Rodríguez DP, S Ripol. La maternidad temprana y algunos aspectos psicosociales y psicoambientales. Rev Cub Obst y Ginecol 1992:8(3):285-93.
  9. La salud de los adolescentes y los jóvenes en las Américas: escribiendo al futuro. Washington, D.C.: OPS/OMS, 1995. OMS. (Comunicación para la salud No.6) Publicación Científica No. 455.
  10. Cortés Alfaro A. Comportamientos sexuales riesgosos para las enfermedades de transmisión sexual. (trabajo presentado en el XI Congreso Latinoamericano de enfermedades de transmisión sexual y V Conferencia de SIDA. 1997. Lima Perú).
  11. Cruz RF. Información sexual en jóvenes de zona rural. Rev Cubana Med Gene Integral 1992;8(2):96-105.
  12. Roldán García R. Concepciones y comportamiento sexual en un grupo de adolescentes atendidos por el médico de la familia. Rev Cubana Med Gene Integral 1997,13(2):273-6.

Recibido: 18 de noviembre de 1998. Aprobado: 20 de mayo de 1999.
Dra. Alba Cortés Alfaro. Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología. Infanta No.1158, entre Llinás y Clavel, Centro Habana, Ciudad de La Habana, Cuba, CP 10 300.
 
 

1 Especialista de II Grado en Higiene Escolar. Investigadora Agregada.
2 Especialista de II Grado en Higiene Escolar. Investigadora Agregada. Máster en Salud Ambiental.
3 Especialista en Bioestadística. Investigador Agregado.
4 Especialista de I Grado en Nefrología. Profesor Asistente.
 

 

 

 

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