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Revista Médica Electrónica

versión On-line ISSN 1684-1824

Rev.Med.Electrón. vol.40 no.2 Matanzas mar.-abr. 2018

 

EDITORIAL

 

Salud de la mujer en edad fértil, su preparación para la maternidad y la familia

 

Health of women in fertile age: their training for childbearing and family

 

 

MSc. Janet Martínez Abreu,I MSc. Judit Martínez Abreu,II MSc. Grisel González PonceII

I Hospital Ginecobstétrico Provincial Docente Julio Alfonso Medina de Matanzas. Matanzas, Cuba.
II Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas. Matanzas, Cuba.

 

 

A lo largo de la historia el género femenino ha jugado diferentes roles en el seno de la familia. En pleno siglo XXI existen culturas donde prevalece el matriarcado y otras el patriarcado, lo que determina la posición de la mujer en esos contextos e influye directa o indirectamente en su salud y en la de los que la rodean.

En Europa existen algunos países donde la mujer joven se dedica a su superación profesional para crear un estatutos económico social que le permita criar a su descendencia según sus propias creencias y comodidades, generalmente esta postura incide en la disminución de la natalidad que entre otros aspectos, contribuyen a modificar la pirámide poblacional, lo cual es ya un proceso característico de países desarrollados.

En los países llamados del Tercer Mundo o subdesarrollados, el comportamiento de la mujer en la sociedad es diferente. Su papel prevalece en relación al cuidado de los niños y del hogar, les es más difícil acceder a estudios, sobre todo estudios superiores, y sigue llevando la carga casi total de la familia.

En América Latina y el Caribe, a pesar de los avances tecnológicos científicos y sociales, la evolución histórico-cultural ha mantenido al género masculino como proveedor principal y por ello, con privilegios dentro del seno familiar. En algunos países se muestra un bajo reconocimiento a la importancia de la mujer y a su rol social.

Expertos en conferencias a nivel global han tenido en cuenta la preparación de recomendaciones internacionales, según las variaciones geográficas en la asistencia sanitaria, prevalencia de enfermedades,  las actitudes específicas de la población, la comunidad médica, y las autoridades de salud con respecto al manejo de la salud sexual y reproductiva en la mujer, así como su preparación para asumir una maternidad responsable y la creación de la  nueva familia.

En la 69 Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud, en mayo 2016, se planteó el Plan Operacional para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente (2016-2030).

También se firmó el compromiso de su aplicación por los estados miembros. Esas metas se identificaron entre las 169 metas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y están armonizadas con los planes de acción mundiales, y su tema central es sobrevivir, prosperar y transformar.

Sus tres objetivos principales consisten en hacer posible que las personas puedan:

  • Sobrevivir, para ello se ha de poner fin a las defunciones prevenibles.
  • Prosperar que llevará a garantizar la salud y el bienestar.
  • Transformarse  y para ello  se necesita la existencia de los entornos propicios.1

En Cuba, el género femenino se muestra con aristas totalmente diferentes. La mujer cubana está insertada socialmente en todos los espacios, con predominio en representatividad y en su acción. Se encuentra en roles tales como la gestión y administración de recursos humanos, materiales y financieros, en la educación y en la salud. Es por ello que desde edades tempranas se prepara a la mujer para su proyecto de vida. La educación familiar hoy es hacia la superación y el logro de una profesión que garantice independencia económica y hacia la formación de valores que puedan ser transmitidos en el seno familiar.

Por otro lado, se aprecia una tendencia en los más jóvenes hacia el logro de metas profesionales no bien equilibradas con metas familiares, que han provocado una migración lenta pero ascendente en lugar de fomentarse la protección de un patrimonio familiar, generacional y de identidad cultural.

Existe un contraste marcado entre aquellas que proyectan su vida hacia una maternidad precoz sin preparación para afrontarla y sin planificación familiar, y las que la atrasan demasiado comprometiendo el reemplazo poblacional.

A estos dilemas actuales, a nivel mundial, se suman hechos de violencia hacia el género femenino que aún persisten, la doble carga laboral y del hogar; sin que los roles se compartan y se aprecie una igualdad de géneros tangible y beneficiosa para la sociedad.

La mujer desde edades tempranas, en muchos casos, se ve expuesta a enfermedades de transmisión sexual, y que constituyen altos riesgos para su cuerpo y para lograr una maternidad satisfactoria desde sus  inicios. La afectación no es solo física sino también psicológica, no solo abarca a la propia mujer en edad fértil, sino trasciende en el tiempo hacia su pareja, hacia su familia y  hacia generaciones posteriores; que asumen posicionamientos de estilos de vida no tan saludables, creencias, actitudes y prácticas perjudiciales para la salud familiar y para la comunidad.

Por todo lo anterior, se hace necesario elevar el nivel de conocimientos de la mujer desde edades tempranas. Estableciendo estrategias y alternativas  como la educación por pares y los promotores de salud sexual y reproductiva a nivel de la atención primaria de salud, escenario donde se logra el mayor impacto. Ya en la adultez joven pueden realizarse encuentros entre generaciones, donde participen las abuelas y  las madres en terapias grupales, así como las trabajadoras del sector de la salud y otras disciplinas como las ciencias sociales y humanidades puedes contribuir a desarrollar acciones integrales de apoyo.

La pareja es fundamental, así como se reconoce que la célula principal de la sociedad es la familia; la pareja que decide constituir  una familia debe poseer capacidades para el buen desarrollo de la misma, desde conductas éticas, valores y principios que fomenten la igualdad, equidad, solidaridad y dignidad humana.

Todos los sectores de la sociedad deben unirse  y realizar un esfuerzo común para preparar con tiempo a quienes tienen en sus manos una misión esencial y sublime: crear vida.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1- OMS. Plan operacional para llevar adelante la Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, el Niño y el Adolescente [Internet]. Ginebra: OMS; 2016 [citado 1 Abr 2018]. Disponible en: https.who.int/iris/bitstream/handle/10665/253024/A69_16-sp.pdf?sequence=1&isAllowed=y

 

 

Recibido: 4/4/18
Aprobado: 10/4/18

 

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