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Revista Médica Electrónica

versión On-line ISSN 1684-1824

Rev.Med.Electrón. vol.40 no.4 Matanzas jul.-ago. 2018

 

ARTÍCULO HISTÓRICO

 

Apuntes sobre la historia de la enfermería en Matanzas, desde 1850 hasta la primera mitad del siglo xx

 

Notes on the history of nursing in Matanzas, from 1850 until the first half of the 20th century

 

 

Lic. Bessi Eloisa Betancourt Alfonso, MSc. Jacqueline Díaz Ayllón, Lic. Omara Milián Zambrana, Lic. Maritza Ávila García

Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas. Matanzas, Cuba.

 

 


RESUMEN

El presente trabajo forma parte de una investigación histórica a la que se le aplicó un corte descriptivo. En un primer momento se abordaron diferentes hechos  de  la historia de la enfermería en Matanzas, desde 1850 hasta la primera mitad del siglo xx. La información se recolectó en el Archivo Histórico de la ciudad, la biblioteca Gener y del Monte, el Centro de Documentación, el Museo Palacio de Junco, en entrevistas  a enfermeras e historiadores, desde septiembre del 2015 hasta abril del 2016. Ello nos permitió  obtener  información relacionada con la fundación de los Hospitales en Matanzas y las actividades de Enfermería que en ellos se desarrollaban. Se hizo una búsqueda de la presencia de las religiosas en los hospitales, fundamentalmente de Matanzas y los términos municipales principales; entre ellas se encontraban las Hermanas de la Caridad, las que desarrollaron actividades de enfermería en hogares de ancianos, hospitales y en visitas preventivas, y más tarde las Siervas de María. Se constató el surgimiento  de la enfermería profesional en Cuba, a partir de la intervención estadounidense.   En Matanzas, se crea la primera Escuela de Enfermeras en 1900. En la primera década del siglo xx, fungieron como superintendentes las estadounidenses Miss Eugenie Habbard en 1900 y  Miss Mary McCLloud, en 1902. Se ofrecen algunos datos preliminares,  ya que se trata de una investigación histórica que tiene el objetivo de dejar constancia del interesante legado histórico en Matanzas desde 1850 hasta nuestros días.

Palabras clave: enfermería, historia, escuela, hospitales.


ABSTRACT

The current work is a part of a descriptive historic research.  Several facts of the history of nursing in Matanzas were dealt with in a first moment, from 1850 until de first half on the 20th century. The information was collected in the Historical Record Office of the province, the library “Gener y del Monte”, the Documentation Centre, and the Museum Palacio de Junco, in interviews to nurses and historians, from September 2015 to April 2016. It allowed us to obtain information on the foundation of the hospitals in Matanzas and the nursing activities developed in them. A search was made in regard to the presence of nuns in the hospitals, mainly in Matanzas and the most important municipalities; among them were found the Sisters of Charity, who performed their nursing activities in old people’s nursing homes, hospitals and preventive visits, and later the Servants of Mary. It was stated the begining of the professional nursing in Cuba from the times of the USA intervention. In Matanzas, the School of Nurses was created in 1900. In the first decade of the 20th century Miss Eugenie Habbard acted as supervisor in 1900 and Miss Mary McCloud in 1902. We offer several preliminary data because this is a historical research having as an objective leaving some token of the interesting historical legacy of nursing in Matanzas from 1850 to the present days.  

Key words: nursing, history, school, hospitals.


 

 

INTRODUCCIÓN

Mucho se ha hablado en Cuba de la historia de la salud desde tiempos remotos, cuando las actividades de enfermería estuvieron mezcladas con la actuación del arte de curar. Se han realizado estudios del comportamiento de la salud desde antes de nuestra era. En las Américas las actividades de enfermería han estado signadas por la cultura de sus habitantes y por la colonización de los diferentes imperios, los cuales aportaron la suya propia. Cuba no estuvo exenta de la transculturación española mezclada con la cultura indígena, negra esclava y con la norteamericana. Fue así que nace la incipiente actividad de enfermería que más tarde se hace profesional a partir de la Escuela de Florence Nightingale. En la Habana se ha venido profundizando en la historia de la enfermería en Cuba. En 1980, tres estudiantes de Licenciatura en Enfermería iniciaron el estudio de forma preliminar, pero no es hasta el 2003 que la profesora Eduarda Ancheta  hace un estudio sobre el tema, abordando muy poco de las provincias. Los autores consideran que efectivamente la enfermería en Matanzas nació a partir de la llegada de las Hermanas de la Caridad, por cuanto algunas habían estudiado enfermería en España, pero no se dedicaron a la impartición de sus conocimientos de enfermería sino a la atención a los pacientes y a la prevención de las enfermedades. Lo que aquí se trata forma parte de una investigación sobre la historia de la Enfermería en la provincia de Matanzas con la intención dedejar constancia de éste interesante legado histórico.

 

DESARROLLO

La ciudad de Matanzas se funda como ciudad diocesana entre el 10 y el 14 de octubre de 1693. Desde ese entonces han ocurrido hechos trascendentales que han marcado a la ciudad.1 En el siglo xviii se funda el hospital de San Fernando, de Colón, el cual  brindaba atención a la población de Perico, Calimete, Los Arabos y parte de Santa Clara.2 Ya en el siglo xix, en julio de 1838, se funda el hospital Santa Isabel, en el barrio matancero de Versalles, reemplazando al antiquísimo hospital de San Juan de Dios, concebido para hombres e indigentes. Se dice que este hospital fue el más antiguo de Cuba, y se erigió gracias a un donativo del Pbro. Nicolás González de Chaves. En 1846 se funda el Hospital San Nicolás, en la calle San Juan esquina San José o Nueva Esperanza en la misma barriada de Versalles. Se hace referencia a que en 1871, la congregación española formada por las monjas Hermanas de la Caridad, ocupó el actual edificio de la Escuela de Enfermeras  que funcionó como hogar de ancianos, contando con una capilla en la parte anterior donde se desarrollaban las misas para los ancianos y población de la barriada. Contaba con cubículos en el área central para los ancianos, con muros altos, la morgue y una gran siembra de plátanos.2,3 Mientras que en 1862 le correspondió la inauguración al hospital de caridad Santa Isabel, de la ciudad de Cárdenas, que fue una de las primeras instituciones públicas en brindar atención médica gratuita a los pobladores de la ciudad y extender sus servicios a los poblados de Hato Nuevo, Recreo y Cimarrones, actualmente Martí, Máximo Gómez y Carlos Rojas respectivamente. Se encontraba ubicado en la Plaza Roja, pasando posteriormente al actual Julio Aristegui Villamil, una colonia y Casa de Socorro ubicada en la calle Vives y Coronel Verdugo.4

Los hospitales militares fueron clasificados por decreto de la Capitanía General de primera a cuarta clase, según apunte en los Anales de la Isla de Cuba, de Félix Erenchún. El hospital de Matanzas fue clasificado de tercera.5 En 1928, fue inaugurado el hospital del municipio de Jovellanos por el presidente de la República en aquel entonces, Gerardo Machado, el cual le da el nombre de General Pedro Betancourt, médico que participó en la guerra del 95. Fue construido sobre las paredes del antiguo hospital de caridad de la época de la colonia; contaba con 60 camas. Sus médicos eran médicos generales y ginecólogos. Las labores de cuidados de enfermos y heridos eran realizadas por la esposa del  médico  general.6

Con la colonización española, la primera noticia que se tiene referida a la  tentativa de cuidar médicamente las enfermedades de los esclavos en Cuba procede de 1798 y consiste en una obra manuscrita y aún por desgracia inédita, a la cual su autor en un anónimo puso por título “Reflexiones histórico físico naturales médico quirúrgico o práctico y especulativo” y resultaba un entrenamiento acerca de la vida, usos, costumbres, alimentos, vestido, color y enfermedades a que propenden los negros de África venidos a la América.7 Muchos esclavos morían bajo el látigo y el castigo llamado bocabajo, los que causaban enfermedades. Las negras esclavas temían y aborrecían el estado de preñez hasta abortar por medio de algunas hierbas; las enfermerías eran atendidas por las negras libres, según comenta Trench Towneshend en la fuente citada.8 En el libro Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, Cirilo Villaverde hace la caracterización de la atención realizada por María Regla Santa Cruz, negra libre, a un negro esclavo fugitivo, por lo que si queremos conocer como se hacía la observación de enfermería a un paciente esclavo críticamente enfermo podemos remitirnos al titulado libro.9

Durante el coloniaje español y en los primeros decenios de la República, el comercio en Cuba estuvo en manos de los españoles, los que en casos de enfermedades no tenían facilidades para su tratamiento. De ahí surge la idea del mutualismo, bajo el que fue creado el sanatorio de la Colonia Española de Matanzas, ubicada en Santa Rita y Glorieta en Versalles, donde se prestaba servicio a estos hombres, discriminando al negro. En la colonia se alojaban 34 enfermos diarios bajo el tratamiento de 6 médicos y de un reducido número de enfermeros.10

Aun cuando se plantea que la Enfermería en Cuba nace con la intervención norteamericana, en el periódico La Revolución de New York del 17 de julio de 1869 se reporta el caso de Eduardo Corrales, vecino de Jagüey Grande y enfermero de profesión, que fue detenido por el militar Francisco Duarte, quien le exigió el pago de 500 pesos por su libertad; siendo el primero muy pobre y teniendo que mantener a una larga familia de cinco hijos con su trabajo como enfermero, no pudo pagarlos, por lo que lo hizo fusilar bajo pretexto de un  intento de fuga.11

El año 1891, marcó una nueva época en el Cuerpo de Bomberos pues se organiza un departamento anexo llamado Casa de Socorro; la única que ha tenido el municipio de Matanzas fue fundada anexa al cuartel de bomberos de la Plaza de la Vigía. Al comenzar esta casa a prestar servicios, los heridos y enfermos conducidos allí no hicieron resistencia a ser curados en ella, y pocos días más tarde se presentaban voluntariamente, quedando inaugurada en agosto de 1893. A partir de esta se fueron conformando las Casas de Socorro en los términos municipales.12

Aún se desconoce la fecha exacta de  la presencia de las Hermanas de la Caridad en el hospital matancero; según carta con cuño del Gobierno político de Matanzas y firma ilegible del Sr. Jerónimo Valdés, en 1876 se inician gestiones para recibir a las Hijas de la Caridad en los hospitales de Santa Isabel y San Nicolás,13 las que llegan a los hospitales matanceros a partir de 1880. En 1891 las Hermanas de la Caridad fueron enviadas para la atención de pacientes con epidemias de viruela desatada en otras localidades de la provincia, fundamentalmente en los términos municipales de Colón y Jagüey.14 La gravedad se manifestó especialmente en el ingenio Rosario, donde las personas sanas y enfermas se mezclaban sin medidas de protección. Esta movilidad de las Hermanas permitió que el servicio de enfermería se recibiera en el mismo lugar de residencia del paciente, incluso en parajes intricados por falta de caminos, y la carencia de hospitales o casas de salud. Mientras, en 1883 las Siervas de María se habían hecho cargo del Hospital Civil de Cárdenas, y a continuación las Hermanas de los Ancianos Desamparados comienzan a dirigir el primitivo asilo.14 En 1899, las Hermanas de la Caridad y las Hermanas de los Ancianos Desamparados, regresaron, a España debido a la situación política en el País.15

Entre 1891-94, cinco hermanas de la Caridad bajo la dirección de su superiora Sor Juana Garaicoechea, además de completar la atención a los pacientes, en un local se dedicaron a actividades docentes, al que asistían 115 niñas pobres según consta en el acta  de la Junta de Patrones del hospital San Nicolás.16

En 1896 refugiados del escenario de guerra dificultan el orden y gobierno de la urbe matancera. Valeriano Weyler dicta una orden el 21 de octubre mediante la cual los habitantes del campo dispusieron de 8 días para presentarse en la ciudad ocupada por las tropas españolas; como es lógico por días aparecieron el hambre, las enfermedades, las epidemias y el crecimiento de las defunciones. No existían  ni las más mínimas condiciones de higiene y era grande el hacinamiento de las víctimas. Morían diariamente  entre 25 y 30 personas. Se crearon barracones de madera en el Palmar de Junco llamados Enfermerías, los que servían más que para curar, para almacenar a los pacientes de manera que estos no murieran en las calles y portales. Ese año se creó una Junta Protectora de Reconcentrados, donde el Dr. Jorge Tomás del Puerto fungió como inspector de Enfermería. En 1899, al finalizar la contienda bélica, el municipio de Matanzas y por ende su capital presentaba el espectáculo de una tierra muerta en todos los ámbitos de su vida. ¨La Atenas de Cuba¨ había perdido su esplendor.17

Junto con la intervención estadounidense  llegan al país  un grupo de enfermeras. En La Habana se forman las primeras enfermeras profesionales en Cuba, a partir de la cual son enviadas un grupo de enfermeras norteamericanas a crear escuelas en las diferentes provincias del país. La primera escuela que se crea en Matanzas abrió sus puertas el 4 de septiembre de 1900, en la casa quinta de Ponce de León, en la barriada de Versalles, bajó la dirección del coronel Domingo Lecuona Madan. En este primer curso se graduaron doce enfermeras en 1902.  

Del 12 al 21 de diciembre de 1901, tiene lugar la fusión de los hospitales de Santa Isabel, para hombres, y el de San Nicolás, de mujeres.18 Entre los requisitos más significativos que debían poseer las aspirantes a enfermeras estaban el de contar con un carácter bondadoso y modales correctos y estar siempre dispuesta a atender y acometer el trabajo que se les encomendaba. La dirección de la escuela de enfermeras de Matanzas contaba con personal facultativo, un director de la escuela, el Dr. Alberto Sherveyer, además de los profesores.  Se agregaban a la lista los médicos civiles, mientras que la superintendente fue  Miss Marie Eugenie Hibbard, quien  llegó a Matanzas y dejó gratos recuerdos por su labor. Fueron las enfermeras jefes Mrs. Florence R Porter, Miss Eva Saunder y Miss Nornant Waddell.19 El reglamento recogía instrucciones generales, un cuerpo de asignaturas,  el reglamento escolar y hospitalario para enfermeras (de día y de noche), los deberes de las enfermeras jefes y de las superintendentes de enfermeras, concluyendo con los datos que debían suministrar de puño y letra las aspirantes de enfermería. Contaba con un Anexo, la Convención de Ginebra, emitida el 22 de agosto de 1864, que en sus artículos del primero al octavo propiciaba mejorar las condiciones de los heridos de los ejércitos de campaña.19

En 1902 pasa a formar parte de la superintendencia de la Escuela, Miss Mary McCLloud, auxiliada por Miss Sara Hollman y Miss Marie Hidell, y la primera instructora cubana Srta. Hortensia Domínguez Páez; en ese momento la Escuela contaba con 20 estudiantes. Mientras tanto se continuó la formación de enfermeras en la provincia y los municipios de Cárdenas y Colón. En 1930, Basilia Santana fungía como superintendente de la escuela de Matanzas.20

En agosto de 1907 se aprueba en la Habana la creación del Departamento de Sanidad por el decreto 894, que en el artículo 312 refiere “El negociado de hospitales y asilos estará a cargo de un médico que le corresponderá los asuntos de carácter técnico referente a hospitales y escuela de Enfermeras”.21

En 1916, la señora Rosa Sigle y Comesallas, que había sido graduada en 1902 en el Hospital Número Uno, organizó en Matanzas un cuerpo de enfermeras sanitarias visitadoras y redactó el plan de estudio y reglamento que las capacitaría como “Enfermeras graduadas, oficial de primera clase’’, en un curso con duración de tres meses y clases teóricas y prácticas dos veces por semana; a este curso asistieron tres enfermeras.22 Cuatro años después la sustituye Guadalupe Brito en el local, que era una casa amplia e higiénica de la ciudad. Entonces existían ocho enfermeras graduadas y quince alumnas que estudiaban con la profesora de instrucción Mercedes Bofill, una personalidad de la enfermería en Matanzas. En 1922 fallece Rosa Sigle Comesallas por contraer la fiebre tifoidea. En 1928 se le hace entrega de una medalla a Miss Eugenie Hibbard por tener más de 25 años de labor en Cuba.22

Se presenta un último reporte de superintendencia e información de la Escuela en el año 1931, con Paulina Madan al frente, y no es hasta 1947 que Rita Mier ocupa la dirección de la Escuela. Se desconoce la presencia de  la escuela  como institución entre 1931 y 1947.

Los enfermeros (hombres) en la primera mitad del siglo fueron formados en la Habana.23

Matanzas contó con comadronas graduadas en la Habana, que realizaban sus funciones en el domicilio; algunas ocuparon plazas por oposición en el Hospital de Homicultura (maternidad) situado en la calle de Contreras final: Teresa Garrido, Adelaida Marrero, María García, Rosalía Interián, Hilda Interián, Carmen Sánchez, Delfina Álvarez. Su salario estatal era de 80 pesos. También existieron comadronas empíricas o recogedoras, como Juana Jenke, Juana Blanco, y Rufina Baró, muy bien aceptadas por algunos médicos.24

En Matanzas, la Sanidad y Beneficencia fue dirigida por el Dr. Luis A. Cuni, en su creación en 1893. En 1911 el Dr. Enrique Núñez de Villavicencio, Secretario de Sanidad y Beneficencia del Gobierno nacional,  se dio exacta cuenta de que el problema de la mortalidad infantil era la ignorancia, por lo que le dio un carácter puramente educativo, reinaugurando con carácter nacional la Sanidad y Beneficencia el 13 de abril de 1919 en Cárdenas, junto con Pinar del Río, Santa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba. Estas instituciones, dirigidas por médicos facultativos, desde el punto de vista higiénico-patológico eran auxiliadas por expertas comadronas y enfermeras. La enfermera Zoila Barreiro Oliva tenía en Matanzas la responsabilidad del laboratorio de leche (leche de vaca) con fórmulas modificadas según la edad del niño. Existió un servicio complementario a los cuidados post natales como parte del cual Zoila Barreiro hacía inspecciones con el objetivo de promover el cuidado de los niños, revisar el estado sanitario de las casas y enseñar a los cuidadores a preparar los alimentos para el niño.25

En el Dispensario de niños del término Municipal de Matanzas eran atendidas personas de Unión de Reyes, Sabanilla, Cidra, Limonar y otros La mayoría de los municipios (términos municipales) contaban con una Casa de Sanidad. En 1942-1943 trabajó en la Casa de Socorro de Colón, el Dr. Mario Muñoz.25 En Jagüey se crea un dispensario con recursos limitados. Allí, Idelfonsa Fernández se desempeñó como comadrona profesional que laboraba en la Casa de Socorro, junto a un doctor recordado como el Dr. Pablo, pero sin que quede memoria su apellido; en esa época a ella se le reconoció su bondad y su buen corazón en la  ayuda a los demás. En ese término municipal el trabajo de parto era realizado por comadronas empíricas. El 12 de noviembre del 1953 se inaugura el hospital materno de esa localidad, encargado de las enfermedades de alto riesgo y que contaba con solo cuatro enfermeras. Las enfermeras que trabajaron tanto en el materno como en la Casa de Socorro fueron: Estrella Casanova Troya, Regla Valdés, Leopolda del Toro, Migdalia González, Belén Cuello, Delfina Quintana e Irene Gladys.24

 

CONCLUSIONES

Los autores consideran que efectivamente la Enfermería no profesional en Matanzas nació a partir de la llegada de las Hermanas de la Caridad, por cuanto algunas habían estudiado Enfermería en España, pero no se dedicaron a la impartición de sus conocimientos de Enfermería sino a la atención a los pacientes y a la prevención de las enfermedades. Con la intervención estadounidense, y la apertura de Escuela de Enfermería en la mayoría de las provincias de acuerdo a la división política administrativa existente  entonces, surge la Enfermería profesional en Cuba, y en Matanzas. Aquí se crea la primera Escuela de Enfermeras  en 1900, adjunta al Hospital de Santa Isabel y San Nicolás, siendo su primera superintendente Miss Eugenie Habbard. Posterior a la creación de la primera escuela en Matanzas, y a medida que se forman enfermeras/os  en La Habana y en la ciudad de Matanzas, se comienza la apertura de nuevas escuelas en los términos municipales principales. A partir de la formación de enfermeros Matanzas contó con enfermeros y comadronas o parteras capaces de ayudar en la atención a los pacientes  en el hogar y  a aquellos que acudían a los hospitales y clínicas existentes en la época. Por tal motivo se considera que la historia, aun hecha  de realidades pasadas, tiene alto valor educativo, avalado por la indiscutible experiencia de lo vivido, sin lo cual no sería posible una reflexión para garantizar el presente y el futuro.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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15- Historia del Municipio de Matanzas. Tomo l. La Habana: Museo Provincial del Palacio de Junco; 1993. p. 266.

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22- García A. Comadronas y Recogedoras. Revista Médica de Medicina y Cirugía. 1900;3(10):238.

23- Archivo histórico Provincial Matanzas. Legajo número. Matanzas: Archivo histórico Provincial Matanzas; 1990.

24- Castro TM. Docencia media en enfermería, un encuentro con la Historia. La Habana; 2004.

 

 

Recibido: 17/5/17
Aprobado: 12/7/18

 

 

Bessi Eloisa Betancourt Alfonso. Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas. Carretera Central Km101.  Correo electrónico: apoblacion@ucm.mtz.sld.cu

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