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Humanidades Médicas

versión On-line ISSN 1727-8120

Rev Hum Med vol.21 no.2 Ciudad de Camaguey mayo.-ago. 2021  Epub 28-Ago-2021

 

Revisión

Aproximación a la historia de la Psiquiatría en Camagüey, Cuba

Approach to the history of Psychiatry in Camagüey, Cuba

Pablo Hernández Figaredo1  * 
http://orcid.org/0000-0001-9477-3079

Laureano García Gutiérrez1 
http://orcid.org/0000-0003-3898-7683

1Hospital Psiquiátrico Provincial Docente Cdte. René Vallejo Ortiz, Camagüey. Cuba

RESUMEN

Se realizó un estudio historiográfico sobre el desarrollo de la psiquiatría en Cuba con énfasis en la provincia de Camagüey para el cual se utilizaron métodos del nivel teórico, como el histórico-lógico, y análisis de documentos como empírico, además de entrevistas a profundidad al principal protagonista para ahondar en el quehacer provincial de la especialidad, todo llevado a cabo durante el año 2020. La psiquiatría camagüeyana cuenta con indiscutibles resultados y disfruta del prestigio y reconocimiento ganados en el país. Allí se ha formado más de un centenar de especialistas para Cuba y otras partes del mundo, en el primer hospital creado por la Revolución. Entre sus logros resalta haber contado con el primer y mayor hospital de día de psicóticos y la segunda unidad de intervención en crisis de la nación(primera en el interior del país). Fue la provincia fuera de la capital donde se creó el primer centro comunitario de salud mental y también la pionera en completar la red municipal de dichos centros. Encima, la Psiquiatría camagüeyana como especialidad de postgrado fue la primera en el país en someterse al proceso de acreditación de la Educación Superior, donde obtuvo la categoría de Certificada. La novedad del presente artículo estriba en proveer memoria escrita a la historia de la especialidad en Camagüey, de la cual no hay antecedentes publicados.

Palabras clave: Psiquiatría en Cuba; Psiquiatría en Camagüey

ABSTRACT

This paper is a historiographical study about the development of Psychiatry in Cuba with emphasis in the province of Camagüey, by using theoretical level methods such as historic-logic and document analysis as empiric. Depth interviews were used as well, during 2020. Psychiatry in Camagüey has gained acknowledge and prestige all over the county because of its results. More than one hundred specialists have obtained their degree for the country and other places. Its Psychiatric facility was the first hospital created by the Cuban Revolution. This province had the first and biggest day care hospital for psychotic patients and the second crisis intervention unit in the nation (the first outside the capital), the first in which a mental health community center was created (outside the capital) and also the first in concluding the municipal network of these centers. Besides, Camagüey an Psychiatry as post graduate specialty was pioneer in the country to undergo the process of accreditation and got Certificated category. The novelty of this paper consists in create a written memory of the history of the specialty in Camagüey, of which there are no previous publications.

Keywords: Psychiatry in Cuba; Psychiatry in Camagüey

INTRODUCCIÓN

Definir el espacio de la historia de la psiquiatría desde el punto de vista epistemológico es una controversial tarea, puesto que antes de finales del siglo XVIII no hubo especialidad en algún reconocible sentido actual.1

Un viaje a través de los anales de una especialidad tan particular permite apreciar las grandes contradicciones que desde el inicio enriquecieron y ampliaron sus límites, y constatar cómo algunas de las ideas hoy consideradas novedosas, habían sido discutidas muchos años atrás.2

La concepción mágico-animista de las civilizaciones antiguas concibió la locura como castigo sobrenatural, y relacionó su tratamiento con sacrificios y rituales religiosos. El pensamiento grecorromano permitió que el trastorno pasara del sacerdote al médico, y lo explicó por desequilibrios humorales. En la etapa medieval se estudiaron signos y estigmas de posesión diabólica como causa del trastorno, de ahí los exorcismos y hogueras de la Inquisición. Durante el Renacimiento se fundaron los primeros hospitales del mundo occidental, y luego en el Siglo de las Luces, la Ilustración permitió concebir la enfermedad mental como de origen somático, y de la lucha entre el bien y el mal se pasó a la lucha entre la razón y la locura, pero con manicomios y cadenas hasta que apareció el tratamiento moral de Pinel. A partir del siglo XIX se asumieron posturas extremas e interrelacionadas; y Kraepelin y Freud desarrollaron la psiquiatría clínica y dinámica respectivamente. El psicoanálisis fue el paradigma predominante en la psiquiatría ambulatoria de la primera mitad del siglo XX, y aparecieron terapias como el coma insulínico, la psicocirugía y el electroshock, hasta que en 1952 la clorpromacina irrumpió y dio inicio a una revolución terapéutica. Fueron creados clasificadores internacionales de los trastornos mentales. La antipsiquiatría llevó a la desinstitucionalización y cierre masivo de manicomios en muchos países, y en 1990 se redactó y aprobó la Declaración de Caracas, convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para la reestructuración y modernización de los servicios de psiquiatría en América Latina.3En el presente, y a tono con las clasificaciones internacionales, existe una Guía Latinoamericana de Diagnóstico Psiquiátrico GLADP, publicada en 2004 como contribución de la Asociación Psiquiátrica de América Latina, APAL, que complementó la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, en su 10 ma edición) con anotaciones nosográficas, contextuales y culturales propias del área,4y que cuenta con una revisión del año 2012.5

El objetivo del presente trabajo es lograr un acercamiento a la historia de la psiquiatría en Cuba y sobre todo a su acontecer en la provincia de Camagüey. Se trata de un estudio historiográfico que utiliza métodos del nivel teórico como el histórico-lógico y análisis de documentos como empírico, y se emplean entrevistas a profundidad como método cualitativo dirigidas al protagonista principal de la historia en la provincia, el Dr.C. Alberto Clavijo Portieles, todo llevado a cabo durante el año 2020. Además, uno de los autores del artículo comenzó su internado vertical en Psiquiatría en el Hospital Psiquiátrico de Camagüey en 1978 y a partir de entonces ha sido testigo presencial de cuanto se expone. Se persigue aportar constancia en memoria escrita de la historia de la Psiquiatría en Camagüey, de la cual no hay antecedentes publicados; de ahí su novedad.

LA PSIQUIATRÍA EN CUBA

Época colonial

Durante los siglos XVIII y XIX Cuba, colonia española, recibió la influencia cultural de la metrópolis.Paradójicamente, aunque en España se crearan hospitales para enfermos mentales desde el siglo XV, los de la isla no tuvieron igual suerte.

No fue hasta 1804 que el gobierno colonial decidió tomar medidas con este tipo de enfermos para impedir las burlas de que eran objeto y proteger a la población, puesto que vagaban sin atención por las calles de la capital. El entonces Capitán General de la Isla de Cuba, Don Salvador de Muros y Salazar, Marqués de Someruelos, emitió un decreto para su reclusión; las mujeres fueron enviadas a la Casa de las Recogidas de San Juan Nepomuceno y los hombres a La Real Cárcel de La Habana.

A partir de 1826 se iniciaron los primeros intentos de internamiento de las mujeres en los Hospitales de San Lázaro y San Francisco de Paula, hasta que en 1828 los hombres fueron trasladados al Hospital de San Dionisio y al año siguiente las féminas a la Casa de Beneficencia. La falta de tratamiento científico, el régimen carcelario y las condiciones de vida infrahumanas fueron comunes.6

El 26 de octubre de 1854 Don José Gutiérrez de la Concha, a la sazón Capitán General de la Isla de Cuba, ordenó la creación de una Junta para gestionar una finca en las cercanías de La Habana, y destinarla a casa de Beneficencia para emancipados y demás gentes de color que por su edad y achaques no pudieran ganarse el sustento; y también para trasladar a los dementes de San Dionisio y a las dementes de la Casa de Beneficencia.6

Para ello se compró el potrero Ferro a su propietario Don José Mazorra, donde se fundó el hospital denominado Casa General de Dementes de la Isla de Cuba en 1857, que durante muchos años y pese a las modificaciones de su nombre, fue conocido popularmente con el de su antiguo dueño, Mazorra. Las primeras edificaciones se erigieron para hombres; en 1862 se iniciaron las de mujeres, y aún sin concluir se procedió al traslado de 270 hombres y 190 mujeres, quienes estuvieron bajo el cuidado de las Hermanas de la Caridad. (6

En 1861 se fundó la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana, presidida por Nicolás José Gutiérrez, y en su seno estuvieron tres precursores de la psiquiatría nacional: José Joaquín Muñoz, Gustavo López y José A. Valdés Anciano.

José J. Muñoz fue el primer director médico del nuevo hospital de dementes en 1864, tras concluir sus estudios en París. A él se atribuye el primer libro de psiquiatría publicado en Cuba: “Tratado de Alienación Mental”, traducción al español de la obra de su profesor Jules Baillarger, quien a su vez fue discípulo de Esquirol. (6

Por su parte, Gustavo López fue secretario de la naciente Academia y el más prolífico autor sobre temas psiquiátricos de la época, que abarcó también la Neurología, puesto que la unión de ambas especialidades fue uno de los rasgos distintivos entonces, según tradición europea.

En el siglo XIX los neuropsiquiatras utilizaron la revista Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana como medio de expresión de sus trabajos científicos. López fue su director, e ingresó en la Academia de Ciencias de Cuba con el tema “Higiene de la Locura”. 6

Al concluir la dominación española, el Coronel del Ejército Libertador Dr. Lucas Álvarez Cerice asumió la dirección del hospital en 1899, al que se le cambió el nombre por el de Asilo General de Enajenados de la Isla de Cuba.

Uno de sus médicos de entonces, el mencionado Gustavo López, escribió en su libro Los locos en Cuba que cuando había alguna disputa entre pacientes “un vigilante acudía armado de su bastón y los llamaba al orden distribuyendo algunos garrotazos…hasta las Hermanas de la Caridad manejaban el látigo. El pobre loco no tuvo nunca hospital, no se sustraía de los trabajos forzados”.

La República

En los albores del siglo XX, la Cátedra de Patología y Clínica de las Enfermedades Nerviosas y Mentales fue incluida en el currículo de la Escuela de Medicina (1907) dirigida por Valdés Anciano, director también del servicio de esas especialidades en el Hospital Reina Mercedes, llamado así en honor a la esposa del rey Alfonso XII y primer hospital moderno que tuvo la Habana. (En el presente, Hospital Clínico Quirúrgico “Manuel Fajardo”) Se inauguró entonces la enseñanza de la especialidad en pregrado, con predominio de temas neurológicos en sus programas. La cátedra conservó ese nombre hasta 1959. (6

En la segunda década del siglo XX se fundó la Sociedad Cubana de Neurología y Psiquiatría y su primer presidente fue el Dr. José A. Malberty, creador también de una revista de vida efímera. La sociedad tuvo altibajos, y tras un prolongado silencio se reanimó en 1942, considerado el año de su creación en el presente. Tuvo como órgano oficial la Revista Archivos de Neurología y Psiquiatría. 6

A partir de la década de los años 40 se produjo la mayor actividad teórico- práctica desde el punto de vista psiquiátrico. La cátedra y la sociedad mencionadas, y la Liga de la Higiene Mental, fueron las instituciones de mayor repercusión en ese intercambio científico-técnico, con influencia de las diversas corrientes en boga en el mundo occidental.

La preparación profesional de los psiquiatras cubanos se evidenció en sus investigaciones y publicaciones, participación en congresos e introducción de los más recientes tratamientos, como los mencionados coma insulínico, electroshock y psicocirugía, así como psicofármacos.

En 1943 el Dr. José Ángel Bustamante publicó su Manual de Psicología Médica y Psiquiatría, que es considerada la primera obra cubana de la especialidad, puesto que la referida de Muñoz fue una traducción. (6

Se celebraron congresos nacionales de la especialidad con la presencia de reputados psiquiatras del extranjero junto a destacadas figuras del país, y hubo una creciente asistencia de especialistas cubanos a eventos científicos en otros países.

En 1950 una representación cubana encabezada por el Dr. Bustamante asistió al Primer Congreso Mundial de Psiquiatría celebrado en París, donde surgió la idea de crear la Asociación Psiquiátrica de América Latina (APAL), nacida al año siguiente. A lo largo de su historia, Cuba, país cofundador, ha desempeñado un papel significativo.

En 1951 la Asociación Psicoanalítica Internacional reconoció de manera oficial el psicoanálisis en la isla, y se creó la Sociedad Cubana de Psicoanálisis. En menor grado hubo también corrientes fenomenológicas, racionales y existenciales. El psicodrama de Moreno tuvo seguidores, y se utilizó la psicoterapia de grupo con una base empírica. La influencia soviética se hizo evidente a través de las ideas reflexológicas, aunque la más poderosa fue la norteamericana, con su fuerte penetración en la vida nacional de entonces. (6

Surgieron otras organizaciones como la Liga Cubana de Higiene Mental y el Dispensario de Higiene Mental de La Habana, destinado a la atención ambulatoria.

En el hospital de Mazorra se desarrolló la Psiquiatría Forense, con salas dedicadas a la atención y peritación de pacientes vinculados con delitos, importante tradición de la Psiquiatría cubana desde sus orígenes hasta el momento actual.

En las décadas del 30 al 50 funcionaron varias clínicas psiquiátricas privadas en la ciudad de La Habana, entre ellas el Sanatorio Malberti y las Clínicas Pérez Vento, Valdés Castillo y Gali García, esta última en la finca Coco Hito donde hoy radica el servicio de Psiquiatría del Hospital Clínico Quirúrgico Enrique Cabrera.

No existía entonces régimen de residencia en la especialidad, y la Sociedad Cubana de Psiquiatría lo remedió mediante cursos, conferencias y actividades docentes y científicas. Aquellos con posibilidades económicas recibieron entrenamientos en el extranjero.6-8

La Revolución

En 1959 los recursos humanos y materiales relacionados con la especialidad se concentraban en la capital del país: de 68 psiquiatras, 60 ejercían en La Habana; de 4 500 camas existentes para la atención psiquiátrica solo 100 estaban en provincias. El mayor número de ellas se agrupaba en el mencionado hospital capitalino para dementes, único centro de atención psiquiátrica pública en el país y devenido gigantesco manicomio con infrahumanas condiciones de vida. Existían además pequeñas salas en los hospitales Calixto García y Reina Mercedes; el resto de los servicios se limitaba a sanatorios privados o del mutualismo, y a consultorios privados.

El 9 de enero de 1959 el Comandante Dr. Eduardo Bernabé Ordaz Ducungé asumió la dirección de la institución, que recibió el nombre de Hospital Psiquiátrico de La Habana. Se demolieron las denominadas perreras, se edificaron confortables pabellones y fueron remozadas las instalaciones que pudieron ser aprovechadas; a la vez que se garantizó la atención médica calificada y científica y el aseguramiento de las necesidades básicas de los pacientes.8El Dr. Ordaz y su colectivo aportaron un modelo de atención secundaria y terciaria basado en el humanismo, la integración social y el respeto a la dignidad del enfermo, y la rehabilitación psicosocial de aquel de larga evolución se colocó en el centro de atención, con el aprovechamiento de sus potencialidades artísticas, culturales, deportivas y laborales.

Fue a inicios de los ’60 que la cátedra universitaria de Psiquiatría se independizó de la de Neurología, y comenzó la Psicología Médica como asignatura. La Sociedad Cubana de Psiquiatría también emergió de modo independiente y la especialidad se integró al sistema único de salud, con el Ministerio de Salud Pública como órgano rector de todas las actividades.

Cuba (en la persona del Dr. Bustamante) se convirtió en miembro del Comité de la Asociación Psiquiátrica Mundial en 1961, creada ese mismo año en Montreal.

Los cambios revolucionarios provocaron la masiva migración de médicos al exterior, incluidos los psiquiatras, y comenzó entonces la formación de nuevos profesionales, quienes se desplazaron desde la capital hacia todo el territorio nacional de manera progresiva.

La Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana dejó de ser la única al crearse otras en el interior del país, la Psiquiatría comenzó como asignatura en pregrado y se formalizó la residencia de la especialidad con tres años de duración, así como la de Psiquiatría Infantil, a partir de una formación inicial en Pediatría. A mediados de los años ‘60 se graduaron los primeros de estos especialistas. Hay que resaltar que en 1970 solo estaban cubiertas por Psiquiatría Infantil las ciudades de Santiago de Cuba, Holguín, Camagüey, Santa Clara y La Habana.

Se creó la Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana, se mantuvieron sesiones científicas mensuales y se organizaron eventos científicos nacionales e internacionales. 7,8,9

Además, en 1975 se elaboró el Glosario Cubano de las Enfermedades Mentales (GC), adaptación nacional de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su sección V, el cual ya cuenta con una tercera versión, GC-3.10

Corresponde a Cuba a través de este glosario GC-1, la primera anotación al capítulo V de la CIE (en este caso la CIE-8) llevada a cabo en un país de habla no inglesa.11

En 1974 se creó el Grupo Nacional y los correspondientes grupos provinciales de Psiquiatría, y años más tarde el denominado Grupo Operativo de Salud Mental y Adicciones. (GOSMA)

A tono con los nuevos conceptos de atención fueron creados hospitales de día y unidades de intervención en crisis, que elevaron la calidad de la asistencia.

El Instituto de Investigaciones Fundamentales del Cerebro (ININFUNCE) contó con un centro para el estudio de las neurosis perteneciente a la Academia de Ciencias de Cuba dirigido por el Dr. Bustamante, hasta que en la década de los ’80 constituyó el Centro de Neurociencias de Cuba, adscripto al Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CENIC). Bustamante fue creador dela Psiquiatría Transcultural, dedicada al estudio del fenómeno religioso y cultural y su influencia en la personalidad y la enfermedad mental, y en colaboración con Don Fernando Ortiz fue pionero en el país respecto a esos estudios. Los textos de su autoría continúan siendo de referencia internacional.

Desde mediados de los años 80 se aprobó un Programa Nacional de Prevención y Atención a la Conducta Suicida, precedido por una amplia investigación que permitió su diseño sobre una base científica, y poco después fue aprobado otro dirigido a adicciones.

A inicios de los 90 la atención a la salud mental ya estaba cubierta en todo el país; fue llevada a los policlínicos y se crearon los centros comunitarios de salud mental, denominados hoy departamentos de salud mental.

Los movimientos reformadores de fines de siglo en el mundo de la psiquiatría motivaron el Primer Encuentro Taller sobre su reorientación hacia la atención primaria, (Ciudad de la Habana, 1995) promovido por el Grupo Nacional de Psiquiatría y la Organización Panamericana de la Salud, que concluyó con la proclamación de la Carta de La Habana y definió la política de salud mental para el país en años subsiguientes, y el desarrollo de alternativas de atención comunitaria.7,8,9

Si se trata de personalidades de la Psiquiatría destacadas en el país, se hace indispensable mencionar al Dr. Ricardo González Menéndez, con una brillante y prolífica producción científica sobre adicciones, ética y manuales de la especialidad, textos indispensables para estudiantes, residentes y especialistas, además de haber sido durante muchos años el presidente de la Sociedad Cubana de Psiquiatría.

Otro destacado profesional lo fue el Dr. Guillermo Barrientos del Llano, Jefe del Grupo Nacional de la especialidad por más de 30 años, con aportes a la psiquiatría comunitaria y modelos cubanos de atención extra hospitalaria, al igual que una copiosa obra teórica, artículos y libros.

Otro autor de renombre es el Dr. Cristóbal Martínez Gómez, psiquiatra infanto juvenil, Jefe del Grupo Nacional de esta especialidad desde su fundación, también con una vasta obra científica.

Al Dr. Hiram Castro-López Ginard y al Dr. Alberto Clavijo Portieles, discípulos de Bustamante, se deben sendos modelos de atención psicoterapéutica: la Terapia de Modificación de Predisposiciones y la Psicoterapia Concreta de Actitudes, respectivamente. Y a la Dra. Reina Rodríguez Mesa, su Psicoterapia de Grandes Grupos.

Es justo reconocer también que el Dr. Armando de Córdova y de Quesada y el Dr. Humberto Suárez Ramos fueron importantes precursores del trabajo en salud mental comunitaria en el país.

Por último, vale la pena acotar que el Hospital de Dementes conocido como Mazorra y luego denominado Hospital Psiquiátrico de la Habana, lleva hoy el nombre del promotor de su trasformación cualitativa, Dr. Bernabé Ordaz Ducungé.

LA PSIQUIATRÍA EN CAMAGÜEY

Hasta mediados del pasado siglo no existieron instituciones para la atención a enfermos mentales en la provincia, por lo que estos debían ser recluidos en la Jefatura de Policía y luego trasladados a la capital, al mencionado Hospital de Dementes de Cuba.

Se conoce que antes del triunfo de la Revolución existió una pequeña clínica privada en la ciudad denominada Villa Clarita, de la que no hay suficiente información.

La historia documentada de la especialidad comienza en marzo de 1942 durante la celebración de la VIII Concentración Nacional Espiritista en Camagüey, donde el grupo femenino “Lury-Estela” de la ciudad propuso la creación de una clínica, debido a “la gran cantidad de personas obsesas que vienen sufriendo por una parte los efectos de tratamientos médicos que no pueden curarlos, y por otra, la incomprensión y a veces los escasos recursos de los familiares que no pueden recluirlos en clínicas u hospitales para someterlos a curación adecuada”.

Al año siguiente, el 27 de julio de 1943, fue legalizada la institución denominada “Clínica del Alma” en el Registro de Asociaciones de la ciudad de Camagüey. Se ubicó en la finca El Consuelo, sita en carretera de La Lámina esquina a la prolongación de la calle 3, del Reparto El Deleite, y su objetivo fue atender enfermos mentales y liberarlos de la posesión de malos espíritus, según las concepciones religiosas de sus promotores. (Cuadro 1)

Cuadro 1 Artículos de Constitución y aprobación de la Clínica del Alma 

De acuerdo al Archivo Histórico Provincial camagüeyano, por reglamento pretendieron dar asilo y atención a personas con trastornos mentales a través de asistencia espiritual, no médica. La clínica comenzó a funcionar en 1944, y en agosto de ese año ingresó el primer paciente.

Al inicio la atención fue gratuita, pero con el tiempo se modificaron este y otros aspectos del reglamento. Al crearse y solicitar la aprobación del Gobernador Provincial en julio de 1943, se hace referencia a la presencia de médicos para la atención de los enfermos, que luego no se mencionan en la modificación del 27 de noviembre de 1947, donde se refieren al “asilo y sostén” ya no de enfermos, sino de obsesos. La modificación del 2 de mayo de 1958 expresa que los obsesos recibirían solo tratamiento espiritual. (Cuadro 2) Al respecto, en una ocasión se escribió: “Se presentó hoy el espíritu obsesor, conversamos con él y tratamos de convencerlo de que se modificara. Es un espíritu muy fuerte”.12

Cuadro 2 Normas para ingresos económicos y usuarios de la Clínica del Alma 

En la clínica se aceptó todo tipo de pacientes, desde los que no podían viajar a la capital para recibir tratamiento, hasta ancianos que obstaculizaban el plan vacacional de la familia, o aquellos a quienes sus familiares no podían mantener. Contrario a lo establecido en el documento constitutivo respecto a su carácter no lucrativo, la calidad de la celda a ocupar dependía del pago efectuado.

Aunque las medidas terapéuticas más utilizadas fueron las de índole espiritual, tales como los rituales de despojos y santiguaciones, se conoce del empleo de otros tratamientos, como el electroshock.

El 10 de marzo de 1961 le fue suspendida la denominación de clínica según lo dispuesto por el Jefe de la Unidad Sanitaria de Camagüey, puesto que se entendía por tal “el local donde uno o más médicos asisten a sus enfermos particulares”, según Ordenanzas Sanitarias. A partir de entonces se llamó Hogar Espiritista de Cuba.

En esa década de los años 60 se inauguró un servicio de Psiquiatría de 16 camas en el Hospital Provincial “Manuel Ascunce Domenech” de la cabecera provincial, y su atención fue encomendada a tres médicos generales entrenados en la capital durante once meses; uno de ellos, Dr. José Súccar Besmar, ejerció por muchos años en el municipio Florida. A partir de 1967 la atención del servicio fue asumida por el Dr. Romelio Hernández Valladares, médico general con entrenamiento psiquiátrico y el Dr. Alberto Clavijo Portieles, psiquiatra posgraduado. Dicho servicio fue clausurado unos años después, cuando se creó el nuevo hospital.

En 1966 el hogar espiritista fue intervenido por el gobierno revolucionario: se reorganizó la asistencia, cambiaron las deplorables condiciones manicomiales y se actualizaron los tratamientos utilizados tras una fachada científica y religiosa, al instalarse allí el primer hospital psiquiátrico de la provincia. Luego de la adecuada evaluación y tratamiento se dieron altas médicas a quienes procedía, y bajo la dirección hospitalaria y la atención psiquiátrica del Dr. Clavijo se instauró la clínica del egresado para seguimiento ambulatorio. Los que permanecieron hospitalizados se beneficiaron con programas de comunidad terapéutica y rehabilitación basados en técnicas grupales, deporte, recreación y terapia ocupacional, en estrecho contacto con la familia y organizaciones de la comunidad.

En 1968 se inició la docencia de la asignatura Psiquiatría para estudiantes de Medicina en el territorio, con el concurso periódico de diferentes profesores de la especialidad procedentes de la Universidad de La Habana y el apoyo del Dr. Clavijo en las actividades prácticas y seminarios.

A mediados de 1969 arribó a la provincia el Dr. Guillermo Barrientos del Llano, quien encabezó la docencia de la especialidad y asumió la dirección del servicio del hospital general y del antiguo hospital psiquiátrico hasta 1972, cuando regresó a la capital al frente del Grupo Nacional de Salud Mental, luego denominado Grupo Nacional de Psiquiatría.

También en 1969 llegó a Camagüey el Dr. Cristóbal Martínez Gómez para desarrollar la actividad asistencial y docente de la Psiquiatría Infantil.

Además de estos dos valiosos profesionales que iniciaron el camino a seguir, puede decirse que los dos primeros internos verticales en la provincia, procedentes también de la capital del país, son hoy renombrados profesores: el Dr.C Luis Calzadilla Fierro y la Dra. Sara Gilda Argudín Depestre, reconocidos por su destacada actividad asistencial, docente y científica. De su autoría son los textos: “Yo soy el Caballero de París” y “Autocompasión enfoque psicoterapéutico”, respectivamente.

El 19 de abril de 1972 marca un hito en la historia, al inaugurarse el Hospital Psiquiátrico Provincial Cdte. René Vallejo Ortiz en la capital provincial, edificado en las inmediaciones del kilómetro 7½ de la Carretera Central Este, en cuya construcción participaron pacientes en proceso de rehabilitación del Hospital Psiquiátrico de la Habana. Correspondió a la provincia el honor de contar con el primero de los hospitales creados por la Revolución.

Con la partida del Dr. Barrientos tras inaugurarse la institución, el Dr. Clavijo, quien había simultaneado la residencia con la vice dirección del antiguo hospital, asumió la dirección del nuevo y además la jefatura del recién constituido Grupo Provincial de Salud Mental, luego Grupo Provincial de Psiquiatría.

En 1974 fueron aprobados los Lineamientos para la atención a la salud mental hasta 1980 y se amplió y consolidó la red socio institucional de la especialidad en la provincia. Para cumplir el compromiso del Grupo Provincial se aprobó una plantilla compuesta de 34 psiquiatras, 12 psicólogos, 17 trabajadoras sociales psiquiátricas y 34 terapeutas ocupacionales, que se enfrascaron en diferentes tareas de atención comunitaria dentro y fuera del hospital, sin olvidar la dimensión científica e investigativa.

La edificación donde radicó la Clínica del Alma permaneció como dependencia del nuevo hospital por muchos años, a pesar de ubicarse en extremos opuestos de la ciudad; allí radicó un hospital de día y luego un servicio de atención a pacientes ingresados con trastornos mentales de larga evolución.

Desde sus inicios el nuevo hospital tuvo carácter docente y se continuó la formación de especialistas en Psiquiatría (comenzada en 1970 en la antigua institución) para Camagüey y las actuales Ciego de Ávila y Las Tunas, provincias que la asumieron a finales de los años ’80. También para el resto del país y otras partes del mundo, pues en territorio camagüeyano cursaron su especialidad médicos procedentes de Guyana, Perú, México, Santa Lucía, Vietnam y Guinea Bissau. Medio centenar de continuas ediciones de cursos de residencia en Psiquiatría han permitido formar más de 120 especialistas, y profesores del claustro han participado en la confección de los sucesivos programas de dicha residencia a partir de los años ‘70.

La provincia fue precursora de la atención comunitaria en Salud Mental: las camas del hospital se sectorizaron en 1973, (primera institución en conseguirlo) y su estructura funcional se adecuó a las áreas de salud y territorios de entonces, lo que garantizó la atención ambulatoria y el seguimiento comunitario de los egresados por cada equipo de salud mental, con participación familiar.

En 1975 se inauguró el primer y mayor hospital de día de pacientes psicóticos con 200 plazas, y en 1976 la segunda Unidad de Intervención en Crisis (U.I.C.), primera del interior del país. También fue camagüeyano el primer hospital de día creado fuera de la capital, en 1968.13

Por sus indiscutibles logros la provincia fue honrada con la sede del III Congreso Nacional de Psiquiatría celebrado en octubre de 1981, primera y única vez que un evento de semejante envergadura se realizó fuera de la capital del país.

Entre las décadas de los ‘80 y los ‘90 se desarrolló en Camagüey un intenso movimiento de rehabilitación comunitaria; se crearon decenas de talleres protegidos donde los pacientes realizaron un trabajo remunerado, y se inauguró en el hospital la única tienda de token economy (economía de fichas, como parte de la terapia conductual) de Cuba.

Al igual que en el resto del país, en la década de los ’90 comenzó en la provincia el proceso de reorientación de la Psiquiatría hacia la comunidad y la atención primaria de salud, que como se ha visto, había dado sus pasos iniciales bastante antes. Una vez más fue Camagüey precursora, al contar con el primer centro comunitario de salud mental fuera de la capital, y ser la primera provincia en completar la red municipal de centros comunitarios, entre otros logros reconocidos por el MINSAP en su oportunidad.

Una maestría en Psiquiatría Social con carácter territorial (contó con maestrantes provenientes de la mitad oriental del país) tuvo cuatro ediciones, y fue posible gracias al colectivo de profesores de la especialidad apoyados por otros de la capital y de la Universidad de Camagüey.

A través de la colaboración médica, docente y asistencial de pregrado y posgrado con más de doce países, la labor desarrollada por profesores y demás profesionales de la especialidad ha sido reconocida a nivel nacional e internacional en múltiples ocasiones.

En noviembre de 2010 la provincia fue escogida como sede del 8voCongreso de la Asociación Franco Cubana de Psiquiatría, y es destacable que desde la inauguración del hospital psiquiátrico se han celebrado jornadas científicas provinciales año tras año y de manera ininterrumpida.

El Dr. Clavijo se mantuvo al frente del nuevo hospital durante las dos primeras décadas de inaugurado, y ha sido el principal artífice de que la especialidad llegara lejos, pues junto al colectivo del que ha sido líder y ayudó a formar, trascendió los límites camagüeyanos para conseguir prestigio nacional. Fue miembro del Grupo Nacional de Psiquiatría por más de treinta años, vicepresidente nacional de la Sociedad homónima durante diez, y es Miembro de Honor de la misma. Escribió diez de los capítulos sobre salud mental del texto de Medicina General Integral en su 3ra edición, y con su libro “Crisis, familia y psicoterapia” hizo considerables aportes a la psicoterapia concreta de actitudes. Obtuvo el Premio Anual de la Salud y el Premio Academia de Ciencias en el año 2003, así como el de Mejor Tesis Doctoral del período 2006-2007 por el aporte de una nueva técnica de psicoterapia, otorgado por la Sección de Biomedicina de la Comisión Nacional de Grados Científicos. Fue asesor de la Organización Panamericana de la Salud en salud mental, y en dichas funciones prestó asesoría a los Ministerios de Salud de Colombia y de República Dominicana. Además participó en el Grupo Consultor de Expertos para la revisión del documento que propuso la Estrategia y Plan de Acción de Salud Mental para la Región de las Américas hasta el 2020 de la OPS/OMS, que fuera aprobado en Washington en 2009, durante la reunión de los ministros de Salud de la región.

Uno de los profesores del claustro fue Coordinador para la Salud Mental, la Discapacidad y la Rehabilitación en las oficinas centrales de la OPS/OMS para Las Américas, hasta su jubilación, y dos han sido rectores de la Universidad de Ciencias Médicas de Camagüey.

En cuanto a la especialidad de Psiquiatría Infantojuvenil la formación de residentes en la provincia comenzó en el año 2008, y en el presente se realizan aquí los exámenes de 2º Grado de Psiquiatría y Psiquiatría Infantojuvenil.

Como puede observarse, la psiquiatría camagüeyana destacó desde temprano con un sello distintivo de compromiso comunitario y asistencial de elevados estándares, un alto rigor científico investigativo, y su calidad en la docencia de pre y post grado, la producción de varios textos científicos, la ampliación de la red socio institucional y la implicación cada vez mayor de la especialidad en el sistema de salud de la provincia. Es destacable su valor humanista y su orientación preventiva en la salud mental.

Como colofón, la Psiquiatría en Camagüey una vez más ha sido precursora: fue la primera en el país en someterse al proceso de la Junta de Acreditación Nacional del Subsistema de Evaluación y Acreditación de Especialidad de Posgrado (SEA-EP) de la Educación Superior. En 2019 obtuvo la categoría de Certificada.

CONCLUSIONES

Tras la revisión de destacados momentos históricos de la psiquiatría en Cuba desde la etapa colonial hasta el presente, se exponen los relacionados con el desarrollo de la especialidad en Camagüey, provincia privilegiada desde el triunfo de la Revolución por las personalidades que tuvieron a su cargo la formación de recursos humanos y la atención de la salud mental. La presencia de los Dres. Guillermo Barrientos del Llano y Cristóbal Martínez Gómez sembraron simientes que luego el Dr. Alberto Clavijo Portieles hizo fructificar, para que se produjeran en las últimas seis décadas los indiscutibles logros y resultados que con orgullo exhibe la psiquiatría camagüeyana.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Recibido: 03 de Noviembre de 2020; Aprobado: 19 de Julio de 2021

*Autor para la correspondencia: paher.cmw@infomed.sld.cu

Los autores declaran que no existe conflicto de intereses.

Hernández Figaredo. Concepción y diseño del trabajo. Recolección y obtención de resultados. Análisis e interpretación de datos. Redacción del manuscrito. Aprobación de su versión final.

García Gutiérrez. Recolección y obtención de resultados. Análisis e interpretación de datos. Redacción del manuscrito. Aprobación de su versión final.

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