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Anales de la Academia de Ciencias de Cuba

versión On-line ISSN 2304-0106

Anales de la ACC vol.12 no.2 La Habana mayo.-ago. 2022  Epub 20-Jun-2022

 

Cartas al director

Psiconeuroinmunología, su relación con las enfermedades

Psyconeuroinmunology, its relationship with diseases

0000-0003-0996-874XDiana Esperanza Monet Alvarez1  *  , 0000-0002-4618-1877Virgen Yaneisi Gross Ochoa1  , 0000-0002-4721-7747Julia Tamara Alvarez Cortés2 

1Facultad de Medicina No. 1, Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba. Santiago de Cuba, Cuba

2Facultad de Medicina No. 2, Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba, Policlínico Docente Ramón López Peña. Santiago de Cuba, Cuba

Señor director:

Somatizaciones, efecto placebo, efecto nocebo, musicoterapia, risoterapia, meditación, los anteriormente mencionados son conceptos dispares que tienen como común denominador la conexión del cuerpo con la mente, y se resume en una sola palabra: psiconeuroinmunoendocrinología.

Desde los comienzos de la humanidad, la vida y la muerte han sido los principales momentos de la existencia, donde las enfermedades han destacado provocando el paso del primero al último. Desde muchos siglos atrás, la sociedad ha manifestado necesidad por superar las enfermedades, de allí la existencia de la medicina entre las ciencias más antiguas, que ha conseguido tratar afecciones físicas y psicológicas.1

Para el tratamiento preventivo y curativo de diversas enfermedades, se ha precisado de un tratamiento multidisciplinar debido a la complejidad de los factores que intervienen en el proceso salud-enfermedad. La psiconeuroinmunoendocrinología ha propuesto una visión superadora e integradora del modelo biopsicosocial de salud, reuniendo y acogiendo aportes de diversas disciplinas.2

La psiconeuroinmunoendocrinología se ha considerado una forma de abordar los problemas de salud sobre la base de la comprensión de las leyes generales del universo, apoyada en la teoría de que todos los sistemas se interconectan entre sí y en la interrelación e interdependencia de todos los fenómenos del cuerpo humano. La relación entre las distintas partes del organismo debe permitirles funcionar armónicamente como un todo y en permanente interconexión con el medio en que se desarrollan. Este enfoque sistémico se orienta a descubrir la naturaleza precisa de la relación entre los factores orgánicos, psicológicos y ambientales.3

Las enfermedades tienen múltiples causas, sin embargo, las manifestaciones psicológicas negativas como la ira, el miedo, el rencor y la envidia, así como síntomas psíquicos como la ansiedad, la depresión, la angustia y en especial el estrés, pueden contribuir a que aparezcan o se desarrollen diversas enfermedades somáticas. Este hecho ha cursado sin una explicación fisiológica demostrada hasta que el desarrollo de la medicina propició el surgimiento de la psiconeuroinmunoendocrinología y así, hoy es sabido que nuestras emociones y sentimientos afectan nuestro estado físico y nos producen diversas alteraciones en función de cómo vivimos los acontecimientos diarios.4

El cuerpo es sabio, posee complejos sistemas y sustancias con las que con vivacidad se subsana o estabiliza lo dañado. Al ser mente y cuerpo un todo, nuestras emociones y pensamientos (conscientes e inconscientes) intervienen en la maestría del organismo, provocando desequilibrios que al persistir ocasionan síntomas y enfermedades.

El proceso salud-enfermedad ha resultado ser una constante en la vida de todos los individuos, concepciones que se deben analizar según la comunidad y el contexto, pues son influidas por diversos aspectos como la política, la sociedad, la cultura, los afectos, entre otros aspectos no sólo del orden individual. La salud ha sido definida desde disímiles ópticas, variando para cada época y contexto sociocultural, modificándose a través del tiempo según los paradigmas vigentes. Esto demuestra cómo el concepto biomédico ha avanzado hacia un modelo que visualiza la salud de forma amplia. La OMS extendió como definición del concepto de salud: “no solo como la ausencia de enfermedades sino, un estado de completo bienestar físico, mental y social”.2-4

Mente y emociones influyen en el cuerpo a través del sistema nervioso vegetativo y de las secreciones hormonales, y estos sobre el sistema inmunitario modulando su respuesta. Los síntomas son manifestaciones físicas de conflictos psíquicos y emocionales, y comprender su mensaje nos puede mostrar el origen del problema (conexión psicosomática), aunque dichos síntomas sean vividos de manera diferente por cada persona. Cada síntoma tiene su significado y es necesario corregir el origen para alcanzar curación.1

La búsqueda sobre la recuperación de la salud desde el modelo biopsicosocial se ha tornado cada vez más importante y frecuente. Este modelo ha superado al biologicista, y por más de 50 años ha sido considerado un reto, forjando disímiles actitudes, pues para algunos ha resultado vacío concebir al hombre como algo más que una entidad corpórea.

Las enfermedades resultan de un desequilibrio biopsicosocial y ambiental y advierten la necesidad de un cambio. Por su parte, los síntomas contribuyen a la toma de conciencia para iniciar el cambio. Si las señales resultan ignoradas, las enfermedades persistirán. La psicoterapia para enfermedades funcionales aporta generalmente más beneficios que los tratamientos farmacológicos y sirve, además, como complemento en enfermedades como las autoinmunitarias o el cáncer.

Las depresiones serán las enfermedades de mayor prevalencia en los próximos años, y el estrés es el denominador o precipitador común de muchas enfermedades sistémicas en distintas especialidades. Incluso, el estrés temprano favorece epigenéticamente el desarrollo de enfermedades latentes y al contrario de la acción de una enzima, aunque desaparezca, su efecto puede ser eterno. Por todo lo antes planeado, resulta de vital importancia elevar los conocimientos sobre la psiconeuroinmunoendocrinología, para así mejorar exponencialmente la calidad asistencial de diversos padecimientos, muchos de los cuales cuentan con tratamientos complejos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1.  Bonet JL. Manifestaciones clínicas de la psicoinmunoneuroendocrinología. 1a ed- Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Laboratorio Gador, 2019. 160 p. (Colección Esencial) [ Links ]

2.  Losada AV. Sociopsiconeuroinmunoendocrinología. Contribución teórica de la relación entre la sociología y la psiconeuroinmunoendocrinología. RMIP [Internet] 2017 [citado 02/10/2021];9(1):73-80. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/revmexinvpsi/mip-2017/mip171f.pdf2.  [ Links ]

3.  Pérez de Alejo Rodríguez LM, Moré Chang CX, González Álvarez Y, Alemán Zamora A. La Psiconeuroendocrinoinmunología: reclamo de una visión integral en los estudios médicos. EDUMECENTRO [Internet] 2019 [citado 02/10/2021];11(3):254-261. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/edumecentro/ed-2019/ed193t.pdf3.  [ Links ]

4.  Buitrago-Acuña R, Romero-Ramos N, Portillo-de Condoré I, Nuñez-González J. Psiconeuroinmunoendocrinología: el poder de la imaginación guiada con impacto en la repercusión física. IPSA Scientia [Internet] 2021 [citado 02/10/2021];6(3):102-26. Disponible en: https://latinjournal.org/index.php/ipsa/article/view/11054.  [ Links ]

Recibido: 21 de Diciembre de 2021; Aprobado: 29 de Enero de 2022

*Autor para la correspondencia: esperanza71199@icloud.com

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