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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La bibliografía, bibliometría y las ciencias afines]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Bibliography, bibliometry and their related sciences The fundamental characteristics revealing the upsurge of an incipient digital culture at present are described starting from the changes taking place in the so-called information society. Bibliography is presented as a new science in the complex bibliological-informational world, whereas bibliometry is defined as a metric science. The appearance and importance of publications in science, as well as the possibilities offered by the electronic formats are studied. Bibliometry is analyzed as a science that reckons from the descriptive elements of scientific documentation and from the need to assess the documental typology in order to attain results reflecting the scientific phenomenon with more accuracy. The significance of bibliometry for information and knowledge management is stressed and the librarian’s work is considered as the oldest and most professional in the organization of information.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Art&iacute;culos</h3> <h2>La bibliograf&iacute;a, bibliometr&iacute;a y las ciencias afines</h2> <i><a href="#cargo">Nuria E. P&eacute;rez Matos<span class="superscript">1</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a>  </span></i>    <br>     <p><i>&#147;Pues bien, he aqu&iacute; donde veo yo surgir la nueva misi&oacute;n    del bibliotecario, incomparablemente superior a todas las anteriores. Hasta    ahora se ha ocupado principalmente del libro como cosa, como objeto material.    Desde hoy tendr&aacute; que atender al libro como funci&oacute;n viviente: habr&aacute;    de ejercer la polic&iacute;a sobre el libro y hacerse domador del libro enfurecido.&raquo;    </i></p> <h4>Resumen</h4>     <p>Se describen las caracter&iacute;sticas esenciales que revelan el surgimiento    de una incipiente cultura digital en la actualidad, a partir de los cambios    que acontecen en la llamada sociedad de la informaci&oacute;n. Se presenta a    la bibliograf&iacute;a como una nueva ciencia en el complejo mundo bibliol&oacute;gico-informacional    y se define a la bibliometr&iacute;a como su ciencia m&eacute;trica. Se estudia    el surgimiento y la importancia de las publicaciones en la ciencia, as&iacute;    como las posibilidades que ofrecen los formatos electr&oacute;nicos. Se analiza    la bibliometr&iacute;a como ciencia que parte de los elementos descriptivos    de la documentaci&oacute;n cient&iacute;fica y la necesidad de valorar la tipolog&iacute;a    documentaria para la obtenci&oacute;n de resultados que reflejen con mayor precisi&oacute;n    el fen&oacute;meno cient&iacute;fico. Se reflexiona sobre la importancia de    la bibliometr&iacute;a en la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n y del conocimiento;    se considera el trabajo bibliotecario como el m&aacute;s antiguo y profesional    en la organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n.</p>     <p><i>DeCS</i>: PROCESAMIENTO AUTOMATIZADO DE DATOS; BIBLIOMETRIA; BIBLIOGRAF&Iacute;AS;    CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N; FIRMA EDITORA</p>     <p>    <br>   El conocimiento humano, esencia de las ciencias, es actualmente el resorte de    la excelencia econ&oacute;mica. Su base es sin dudas la informaci&oacute;n.    La informaci&oacute;n representa lo que fue la tierra en la sociedad agraria    o feudal o lo que significaron las m&aacute;quinas en la sociedad industrial.    La informaci&oacute;n constituye el principal recurso de cualquier organizaci&oacute;n    y de hecho es la base donde descansa la cultura de la humanidad. </p> Cuando se habla de cultura, se piensa en el conjunto de h&aacute;bitos y costumbres,  formas, manifestaciones, relaciones humanas, que pasan de generaci&oacute;n en  generaci&oacute;n donde el hombre es sin duda el eje cambiante y fundamental en  esa herencia de conocimientos. La cultura, t&eacute;rmino interdisciplinario,  es la plataforma donde descansan los grupos sociales que se forman a partir del  individuo, ella lleva impl&iacute;cita los paradigmas sociales que influyen en  sus transformaciones y que condicionan la aparici&oacute;n de nuevas culturas.    <br>     <br> Las diferentes &eacute;pocas se caracterizan por sus cambios, indiscutiblemente  transcurren tiempos cambiantes donde el paradigma tecnol&oacute;gico condiciona  y provoca replanteamientos en todas las esferas de la sociedad y del conocimiento.  La cultura digital no ser&aacute; aquella &eacute;poca en que se trabaje apretando  botones o donde la realidad virtual sea el entorno de comunicaci&oacute;n por  excelencia del hombre. Cultura digital es esta &eacute;poca nueva en que se vive  y comparte al enviar un correo electr&oacute;nico, bajar un MP3 del controvertido  <i>Napster</i>, ver un DVD, o pagar con tarjeta de cr&eacute;dito. Cultura digital  es una nueva cultura, condicionada por la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica  actual, como paradigma imperante que cuestiona las nuevas relaciones humanas establecidas  a trav&eacute;s de las nuevas ofertas de servicio digital y los cambios que enfrenta  la econom&iacute;a mundial cada vez m&aacute;s marcada por la informaci&oacute;n  como principal recurso econ&oacute;mico.      <p>La cultura digital cuestiona la pol&iacute;tica, las ciencias, incluso la est&eacute;tica.    Hablar de cultura digital es, acercarse al an&aacute;lisis de la impresionante    y gigantesca convergencia de las fuerzas tecnol&oacute;gicas en constante crecimiento,    los medios de comunicaci&oacute;n y los procesos sociales y econ&oacute;micos    inmediatos que est&aacute;n transformando con una feroz contundencia nuestra    forma de vivir, de percibir y de relacionarnos con el mundo que nos rodea. La    cultura digital no es una &laquo;euforia contempor&aacute;nea&raquo; que como    muchas otras modas provoca determinados comportamientos y formas de vida ef&iacute;meras    y pasajeras; tampoco es una &laquo;subcultura&raquo; como algunos autores la    han llamado creyendo que sus mecanismos y formas han llegado a su l&iacute;mite.    Definitivamente, la cultura digital no es algo que &laquo;ya es&raquo;, sino    que est&aacute; siendo, la estamos creando e indudablemente la estamos validando    como presencia innegable y fuerza incontenible.<span class="superscript">2</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   El principal recurso en la nueva cultura digital es la informaci&oacute;n. La    cultura digital sumida en la globalizaci&oacute;n, se desarrolla y ejecuta en    pa&iacute;ses desarrollados, se observa cada d&iacute;a el fen&oacute;meno en    la interacci&oacute;n social del ser humano; sin embargo, contradictoriamente    en otros pa&iacute;ses, en la comunicaci&oacute;n contin&uacute;a primando la    oralidad. Si se hace un alto ante los portadores de la informaci&oacute;n o    el medio a trav&eacute;s del cual ella se ha trasmitido en la historia de la    humanidad, tres son sus culturas: la oral, la escrita y la digital. Cualquier    cambio en el medio implica temor y los individuos por su propia naturaleza,    as&iacute; como por la acci&oacute;n de distintos factores, entre ellos los    generacionales, adoptan posturas convencionales o est&aacute;ticas frente a    los cambios que la ciencia y la tecnolog&iacute;a han impuesto en las relaciones    sociales. El cambio de la cultura oral a la escrita incluy&oacute; cierta fricci&oacute;n.    En el siglo V A.N.E., hubo una enorme disputa por el cambio cultural que signific&oacute;    pasar de una cultura oral a otra escrita. S&oacute;crates pone en guardia contra    los falsos maestros que en una cultura escrita pueden aparecer. Plat&oacute;n,    cree por el contrario, que en una cultura oral todo el esfuerzo dedicado a recordar    impide una atenci&oacute;n cr&iacute;tica y considera que la escritura pondr&aacute;    a todos en condiciones de razonar y elegir. &#147;Quien sepa leer podr&aacute;    conocer de primera mano, sin intermediarios (poetas) que le cuenten, c&oacute;mo    es el mundo. Quien sepa leer -escribe Plat&oacute;n- ser&aacute; libre.&#148;    <span class="superscript">3</span>    <br>       <br>   Pero como se dijo, existen muchos pa&iacute;ses que todav&iacute;a interact&uacute;an    sobre la base de la oralidad, muy lejos de alguna interacci&oacute;n digital.    Independientemente de la disparidad terrenal, la cultura digital no queda exenta    de su incipiente nacimiento, porque como fen&oacute;meno a&uacute;n est&aacute;    en proceso, sujeta a cambios y consolidaci&oacute;n. El desarrollo cient&iacute;fico-tecnol&oacute;gico    responde a intereses muy concretos relacionados con las riquezas y con el poder    hegem&oacute;nico, es por eso que se observa, detr&aacute;s de cada avance cient&iacute;fico-t&eacute;cnico,    la influencia de las grandes trasnacionales y los pa&iacute;ses desarrollados    fundamentalmente. <span class="superscript">4</span> En este sentido, la informaci&oacute;n    es sin&oacute;nimo de riqueza. Con respecto a este punto, Jorge Nicolin en el    Primer Foro de Cultura Digital, celebrado en noviembre de 1999, en M&eacute;xico    dijo: &laquo;La falta de informaci&oacute;n es una nueva forma de pobreza que    implica serias limitaciones, no s&oacute;lo en lo material, sino en lo espiritual,    porque no hay m&aacute;s nada grave entre las naciones, que la desigualdad de    conocimientos que genera la disparidad de oportunidades. Entre un ser humano    informado y otro carente de informaci&oacute;n, hay todo un abismo&raquo; <span class="superscript">5</span>    <br>   Toda cultura est&aacute; formada por las sociedades que la representan, definen    y concretan para cada caso. El hombre es el principal elemento social y la manera    de interactuar con el medio define la sociedad y enriquece la cultura. </p> <h4>    <br>   La sociedad de la informaci&oacute;n</h4>     <p>Muchos te&oacute;ricos denominan la &eacute;poca actual como sociedad de la    informaci&oacute;n, sociedad del conocimiento, sociedad digital, etc&eacute;tera.    La base para denominarla as&iacute; es la influencia del paradigma tecnol&oacute;gico    imperante, que ha ocasionado cambios en las relaciones humanas y en la forma    de vida. Esto se ha favorecido por el avance y actual desarrollo de las comunicaciones    electr&oacute;nicas. Viviana Fern&aacute;ndez Marcial menciona como cambios    fundamentales en la sociedad de la informaci&oacute;n los siguientes: 6</p> <ul>       <li>La informaci&oacute;n deja de ser un valor por s&iacute; misma y se convierte      en valor en la medida en que se utiliza con inteligencia.</li>       <li>La verdadera innovaci&oacute;n est&aacute; en el cambio de mentalidad del      individuo.</li>       <li>La sociedad de la informaci&oacute;n modifica los patrones de la educaci&oacute;n      b&aacute;sica.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La sociedad de la informaci&oacute;n es una sociedad que aprende.</li>       <li>La informaci&oacute;n es m&aacute;s accesible en las organizaciones y en      la sociedad.</li>       <li>El uso de las tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n      (TIC) y de la informaci&oacute;n son cotidianos.</li>     </ul>     <p>Antes de definir cu&aacute;l es el nuevo perfil de gestor que demanda la sociedad    digital, es necesario se&ntilde;alar las transformaciones esenciales que tendr&aacute;n    una incidencia directa en la determinaci&oacute;n de dicho perfil. Estos son,    los cambios en la vida laboral, as&iacute; como las nuevas formas de educaci&oacute;n    y ense&ntilde;anza.<span class="superscript">6</span>    <br>   Todos los cambios se mueven alrededor del mundo de la informaci&oacute;n, por    esto los sistemas de informaci&oacute;n y sus usuarios son los encargados de    asimilarlos y surgir con nuevos componentes y elementos. La propia autora plantea    que los elementos de mayor influencia en ambos son:</p> <h4>Sistemas de informaci&oacute;n </h4> <ul>       <li> El predominio del acceso a la informaci&oacute;n sobre su conservaci&oacute;n.</li>       <li>La descentralizaci&oacute;n de las unidades productoras de informaci&oacute;n      (cualquiera desde cualquier lugar y en todo momento puede obtener f&aacute;cil      y r&aacute;pidamente informaci&oacute;n a bajo costo).</li>     </ul> <h4>Usuarios</h4> <ul>       <li> Los usuarios son expertos en el manejo de informaci&oacute;n.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Existen especialistas en el uso de las tecnolog&iacute;as.</li>       <li>Los usuarios son mejores, est&aacute;n formados como consumidores de informaci&oacute;n,      por consiguiente presentan mayor nivel de expectativas.</li>       <li>La informaci&oacute;n es parte del &eacute;xito de los usuarios, su demanda      de informaci&oacute;n es alta, espec&iacute;fica y cualificada.</li>       <li>Los usuarios disponen de poco tiempo y necesitan la informaci&oacute;n just      in time.</li>       <li>Los usuarios dominan un segmento de la informaci&oacute;n b&aacute;sica      y demandan, por tanto, nuevos valores a&ntilde;adidos para asimilar m&aacute;s      informaci&oacute;n.<span class="superscript">6</span></li>     </ul>     <p>Indiscutiblemente, en esta sociedad se ha sustituido el sector industrial por    el de los servicios, ha centrado su inter&eacute;s en el tratamiento y el uso    de la informaci&oacute;n de manera tal que constituye hoy un elemento imprescindible    para el desarrollo empresarial y el de la naci&oacute;n como un todo. Esta sustituci&oacute;n    no quiere decir que la producci&oacute;n de bienes de consumo disminuye, sino    que se personaliza, cada vez se produce m&aacute;s aquello que responde a necesidades    humanas espec&iacute;ficas y en ese punto es que se necesita el conocimiento.    No se trata de poseer informaci&oacute;n solamente, sino de desarrollar el aprendizaje,    de convertirla en conocimiento para que conduzca a la decisi&oacute;n. La principal    cualidad del individuo es su capacidad para aprender. Las universidades no pueden    cambiar los planes de estudio a la misma velocidad que se transforma el conocimiento.    Al respecto se habla incluso, de caducar los t&iacute;tulos universitarios cada    cierto tiempo; cuando el individuo no es capaz de aprender en tres a&ntilde;os    algo nuevo en su materia se le debe retirar su t&iacute;tulo. <span class="superscript">7</span>    Se discute sobre diversos temas, todos alrededor de la informaci&oacute;n y    su evoluci&oacute;n hacia el conocimiento y del papel del individuo frente a    este.    <br>       <br>   De igual forma que se necesita la informaci&oacute;n, su exceso puede provocar    un retraso similar al de su carest&iacute;a. Alfons Cornella denominaba este    padecimiento como &#147;infoxicaci&oacute;n&#148;. <span class="superscript">8</span>    Saber lo que realmente se necesita es dif&iacute;cil para cualquier individuo.    Es imposible leer todo sobre una necesidad tem&aacute;tica espec&iacute;fica.    La explosi&oacute;n de la informaci&oacute;n se inicia con la aparici&oacute;n    de la imprenta y el desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico de la humanidad.    Hoy el n&uacute;mero de documentos existentes se multiplican de forma desmedida    y aparecen cada vez m&aacute;s nuevos formatos para soportar la informaci&oacute;n.    Uno de los requerimientos de esta sociedad es la creaci&oacute;n de intermediarios    capaces de gerenciar la informaci&oacute;n, de brindar aquella que realmente    se necesita y de mantener el intercambio informacional con vistas a que el individuo    obtenga constatemente la informaci&oacute;n necesaria y solucione los cuestionamientos    cient&iacute;ficos propios de este mundo altamente informatizado.</p> <h4>    <br>   Ciencias que facilitan la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La instituci&oacute;n donde los hombres desde la antig&uuml;edad acuden en    busca de conocimiento son las bibliotecas. El papel que desempe&ntilde;aron    estas inmaculadas instituciones en &eacute;pocas anteriores no tiene ninguna    relaci&oacute;n con la diversidad de servicios que brindan actualmente. En esta    nueva &eacute;poca, el individuo interacciona cada vez m&aacute;s con la tecnolog&iacute;a,    incluso, en sus labores dom&eacute;sticas y el quehacer diario. El propio medio    cada d&iacute;a exige nuevos conocimientos que s&oacute;lo es posible obtener    mediante la informaci&oacute;n.    <br>       <br>   Los bibliotecarios han sido hist&oacute;ricamente los due&ntilde;os del mundo    de la recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n. Un buen bibliotecario no entregar&aacute;    una larga lista de documentos y recursos de informaci&oacute;n al que pregunta.    Ellos est&aacute;n entrenados para evaluar los recursos de informaci&oacute;n    y para medir diferentes indicadores de calidad.<span class="superscript">9</span>    Independientemente de que la labor del bibliotecario, como intermediario de    la informaci&oacute;n, es conocida por todos y es tan milenaria como el surgimiento    de las primeras bibliotecas, hay que reconocer que las ciencias que estudian    el fen&oacute;meno informacional no surgen a partir de la aparici&oacute;n de    las instituciones que las caracterizan y que a&uacute;n m&aacute;s antigua que    las bibliotecas son los archivos.    <br>       <br>   Los primeros documentos escritos que se conocen son de car&aacute;cter administrativo    o legal, como los t&iacute;tulos de propiedades o documentos de negociaciones,    los cuales no contemplaban objetivo alguno de difusi&oacute;n. El trabajo de    los archivos es tan antiguo como el trabajo bibliotecario. El desarrollo bibliotecol&oacute;gico    comenz&oacute; con los procedimientos y t&eacute;cnicas. A pesar de ser un trabajo    que data de lejanos tiempos, no se puede hablar de ciencias bibliotecol&oacute;gicas    hasta los siglos XIX y XX.10 Esto se debe a que las funciones de estas primeras    bibliotecas se centraba en la conservaci&oacute;n del material y el trabajo    netamente t&eacute;cnico. La bibliotecolog&iacute;a como ciencia se ha caracterizado    por estudios e investigaciones dedicadas a resolver problemas pr&aacute;cticos    en tanto que su teor&iacute;a, algo escasa a&uacute;n, se ha centrado en la    descripci&oacute;n de los fen&oacute;menos bibliotecarios, as&iacute; como de    focalizar los problemas de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n.    <br>       <br>   La modernidad otorg&oacute; nuevos matices a la bibliotecolog&iacute;a, tomaron    auge los estudios te&oacute;ricos y cient&iacute;ficos. Con respecto a su consideraci&oacute;n    como ciencia existen diferentes criterios, algunos autores la denominan bibliotecolog&iacute;a,    en cambio, otros la biblioteconom&iacute;a. <span class="superscript">10</span>    Independientemente del nombre, hoy el fen&oacute;meno bibliotecario, adem&aacute;s    de incluir el estudio de la biblioteca como la instituci&oacute;n que le dio    vida, se sumerge y transforma en una serie de procesos que se distancian mucho    de lo que fue la bibliotecolog&iacute;a a mediados e incluso durante el reci&eacute;n    finalizado siglo XX.    <br>       <br>   Para la ciencia bibliotecol&oacute;gica, el surgimiento de la documentaci&oacute;n    represent&oacute; cierta fricci&oacute;n. Posteriormente, en la d&eacute;cada    del 60, el desarrollo alcanzado en las industrias y las empresas hace que nazca    dentro del profesional de la informaci&oacute;n, hasta el momento conocido como    bibliotecario, un nuevo individuo que presta ciertos servicios diferenciados    a determinados usuarios, en particular, utilizando las posibilidades que comienza    a brindar la computaci&oacute;n. Esta actividad emple&oacute; acorde con el    desarrollo alcanzado por la ciencia contempor&aacute;nea, nuevas t&eacute;cnicas    avanzadas que llevaron, no s&oacute;lo al procesamiento anal&iacute;tico-sint&eacute;tico    de la informaci&oacute;n, sino a la b&uacute;squeda de informaci&oacute;n espec&iacute;fica    para solucionar problemas cient&iacute;ficos determinados. Se presenta el t&eacute;rmino    documentaci&oacute;n, utilizado por primera vez por Paul Otlet, para designar    la ciencia y las t&eacute;cnicas que se ocupan del documento. La palabra documento    adquiri&oacute; un sentido m&aacute;s amplio que el t&eacute;rmino libro, por    tanto, documento abarc&oacute; entonces no s&oacute;lo los manuscritos e impresos    sino tambi&eacute;n a otro cualquier portador de informaci&oacute;n. La documentaci&oacute;n    cre&oacute; una nueva mentalidad que ampli&oacute; gradualmente la extensi&oacute;n    de los l&iacute;mites de la biblioteconom&iacute;a tradicional y se incluy&oacute;    en sus pr&aacute;cticas; se convirti&oacute; consecuentemente, en una especialidad    dentro de la biblioteconom&iacute;a, con origen en el desarrollo acelerado de    los servicios de referencia, ante la creciente exigencia de reunir, tratar y    seleccionar, de forma cada vez m&aacute;s r&aacute;pida, f&aacute;cil, uniforme    y sistematizada, los diversos materiales bibliogr&aacute;ficos necesarios a    los usuarios.<span class="superscript">10</span> En esta &eacute;poca surgieron    los &#147;inform&aacute;ticos&#148;, denominaci&oacute;n que recib&iacute;an    los profesionales graduados de otras especialidades y que se dedicaban al tratamiento    documental. La esencia del enfoque era: &iquest;qui&eacute;n mejor que un f&iacute;sico    para brindar informaci&oacute;n de f&iacute;sica?     <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   El t&eacute;rmino documentaci&oacute;n con el decursar del tiempo devino en    ciencias de la informaci&oacute;n, a pesar de contener un objeto de estudio    espec&iacute;fico y de constituir una disciplina demasiado joven, esto si se    compara con la bibliotecolog&iacute;a o la archiv&iacute;stica. Ella asimil&oacute;    tambi&eacute;n de los procesos tradicionales de selecci&oacute;n, descripci&oacute;n,    organizaci&oacute;n, preservaci&oacute;n y difusi&oacute;n propios de las mencionadas    ciencias.    <br>       <br>   La bibliotecolog&iacute;a y las ciencias de la informaci&oacute;n son disciplinas    cient&iacute;ficas relacionadas con el universo informacional. El desarrollo    alcanzado por las ciencias en la actualidad acent&uacute;a el car&aacute;cter    interdisci-plinario de la actividad cient&iacute;fica, contribuye a la diferenciaci&oacute;n    y al surgimiento de nuevas disciplinas. Los procesos o t&eacute;cnicas espec&iacute;ficas    de la bibliotecolog&iacute;a antigua son hoy disciplinas con un basamento te&oacute;rico    y filos&oacute;fico. El trabajo de los archivos, con sus caracter&iacute;sticas    particulares y un objeto de estudio espec&iacute;fico, condujo a la aparici&oacute;n    de la archivolog&iacute;a, de la misma manera que para algunos te&oacute;ricos    la ciencia que se ocupa de las compilaciones bibliogr&aacute;ficas, sus leyes    y principios se le denomina bibliografolog&iacute;a.     <br>       <br>   El contenido de estas disciplinas es m&aacute;s amplio que las actividades que    realizan las instituciones t&iacute;picas de cada esfera. No se puede decir    que la bibliotecolog&iacute;a estudia lo que sucede en las bibliotecas, porque    tambi&eacute;n realiza actividades t&iacute;picas de la archivolog&iacute;a,    la bibliografolog&iacute;a y la ciencia de la informaci&oacute;n. La diferencia    fundamental entre estas disciplinas radica en las demandas de informaci&oacute;n    que satisfacen y el ciclo de circulaci&oacute;n social de la informaci&oacute;n,    que las condicionan en primera instancia y principalmente, los productos de    informaci&oacute;n propios de cada una de ellas. Los objetos de estudio de cada    disciplina se definen como su actividad af&iacute;n, sus leyes, principios y    estructura. De esta manera, la bibliografolog&iacute;a tiene como objeto de    estudio la actividad bibliogr&aacute;fica, sus leyes, principios y estructura.    La actividad bibliogr&aacute;fica se define a partir del conjunto de elementos    esenciales e hist&oacute;ricos que determinan la creaci&oacute;n y uso social    de las compilaciones bibliogr&aacute;ficas. La actividad bibliotecaria, a partir    del conjunto de elementos que definen el uso social de las colecciones de las    bibliotecas, la actividad archiv&iacute;stica con sus colecciones de archivo,    por su parte la ciencia de la informaci&oacute;n mantiene la actividad cient&iacute;fico-informativa    que es el conjunto de elementos esenciales que definen el uso de la informaci&oacute;n    l&oacute;gica y cibern&eacute;tica.<span class="superscript">11</span></p> <h4>    <br>   La bibliograf&iacute;a o bibliografolog&iacute;a como ciencia y como t&eacute;cnica</h4>     <p>El trabajo bibliotecario de car&aacute;cter cient&iacute;fico m&aacute;s antiguo    que se conoce son las compilaciones bibliogr&aacute;ficas. De las causas de    su surgimiento se ha hablado poco y su historia resulta tan rica e impresionante    que es imposible detenernos en ella; pero por s&oacute;lo recordar el trabajo    biblioteco-bibliogr&aacute;fico comienza a ejercerse desde las fundaciones de    las bibliotecas, de esta manera ya en el siglo III A.N.E, la obra<i> Pinakes    de Cal&iacute;maco de Cirene</i>, director de la biblioteca de Alejandr&iacute;a    y bibli&oacute;grafo, contemplaba la catalogaci&oacute;n y clasificaci&oacute;n    por orden de materias de los fondos de la biblioteca y es uno de los primeros    trabajos bibliotecarios conocidos. La realidad es que las bibliograf&iacute;as    como repertorios, cuentan con sus t&eacute;cnicas y su propia teor&iacute;a    las que las han llevado al desarrollo de la ciencia bibliogr&aacute;fica actual.        <br>       <br>   El historiador<i> Charles-V&iacute;ctor Langlois </i>(1863-1929) en 1904 se    debati&oacute; en qu&eacute; hacer para que el p&uacute;blico est&eacute; en    condiciones de informarse, con rapidez y seguridad, sobre los recursos de toda    especie que ofrece la enorme biblioteca acumulada por los escritores de todos    los tiempos y de todos los pa&iacute;ses, es decir, el patrimonio literario    y cient&iacute;fico de la humanidad. Tal es el enunciado m&aacute;s general    del problema bibliogr&aacute;fico.&#148; <span class="superscript">12</span></p> <h4>    <br>   &iquest;Qu&eacute; es una bibliograf&iacute;a o compilaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica?</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n <i>L. N. Malcl&eacute;s,</i> bibliotecaria de la Sorbona, en su    libro<i> Les sources du travail bibliographique</i>, consideraba que bibliograf&iacute;a    es el conocimiento de todos los textos publicados, (impresos, ser&iacute;a mejor)    o multigrafiados. Se funda en la investigaci&oacute;n, identificaci&oacute;n,    descripci&oacute;n y clasificaci&oacute;n de estos documentos con el prop&oacute;sito    de organizar servicios o construir intrumentos destinados a facilitar el trabajo    intelectual.<span class="superscript">13</span> Por otra parte, <i>Seti&eacute;n</i>    plantea que una compilaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica es el conjunto de registros    que contienen la descripci&oacute;n de forma o de forma y contenido de cualquier    tipo de documento, sean estos manuscritos, impresos, audiovisuales o electr&oacute;nicos    y se hayan concebido o no para su difusi&oacute;n.<span class="superscript">11</span>    <br>       <br>   Las bibliograf&iacute;as o compilaciones bibliogr&aacute;ficas describen la    documentaci&oacute;n de determinada rama del saber y responden a ciertas normas    de descripci&oacute;n documental. Los documentos pueden estar en cualquier soporte    y la concentraci&oacute;n de su flujo documentario es justamente la tem&aacute;tica    a tratar. Sus clasificaciones son m&uacute;ltiples, existen las bibliograf&iacute;as    nacionales que registran todo lo que publica un pa&iacute;s o naci&oacute;n,    lo que publican los autores de ese pa&iacute;s y lo que se publica sobre el    pa&iacute;s, esto es, el patrimonio editorial de una naci&oacute;n. De igual    forma existen las bibliograf&iacute;as locales con similar objetivo. Se conocen    tambi&eacute;n las bibliograf&iacute;as tem&aacute;ticas que como su nombre    lo indica, se refieren a un tema en espec&iacute;fico y las bibliograf&iacute;as    de personalidades dedicadas a la descripci&oacute;n de la documentaci&oacute;n    del creador y la cr&iacute;tica que ha recibido acerca de su obra. Independientemente    de su tipo, las bibliograf&iacute;as no son m&aacute;s que una herramienta de    localizaci&oacute;n, a trav&eacute;s de sus datos, de la informaci&oacute;n    que organiza. Es un medio que facilita, agiliza y simplifica la recuperaci&oacute;n    del documento por lo que es y fue un recurso en la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n.    Muchos son los estudios que de estos flujos bibliogr&aacute;ficos se desprenden,    los conocidos estudios bibliom&eacute;tricos por ejemplo, pero ellos se tratar&aacute;n    m&aacute;s adelante.     <br>       <br>   Indiscutiblemente las compilaciones bibliogr&aacute;ficas como producto de la    ciencia bibliogr&aacute;fica, son repertorios que responden a normas prestablecidas    de elaboraci&oacute;n y asentamiento pero que a su vez diseminan el conocimiento.    A&uacute;n en la actualidad, la actividad bibliogr&aacute;fica se envuelve para    muchos te&oacute;ricos en la conocida discordia sobre si es una t&eacute;cnica    o una ciencia. Este punto habr&iacute;a que valorarlo desde diferentes &oacute;pticas.    Si se observa la bibliograf&iacute;a como la actividad relacionada con determinadas    normas prestablecidas en la que s&oacute;lo su conocimiento y aplicaci&oacute;n    bastan para la elaboraci&oacute;n de los repertorios bibliogr&aacute;ficos,    entonces se podr&iacute;a estar hablando de una t&eacute;cnica. As&iacute; estuvo    considerada durante muchos a&ntilde;os la bibliograf&iacute;a, como el conjunto    de elementos que describen a los documentos desde el punto de vista formal y    de contenido y que no pretend&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; de su localizaci&oacute;n.    Habr&iacute;a que preguntarse hoy, sobre la base del desarrollo tecnol&oacute;gico,    las nuevas funciones de los profesionales de la informaci&oacute;n y la transformaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n en recurso, si las compilaciones bibliogr&aacute;ficas    cumplen iguales objetivos.     <br>       <br>   Ya en 1976 <i>Domingo Buonocore</i> planteaba que hoy la bibliograf&iacute;a    tiene una significaci&oacute;n distinta y m&aacute;s compleja por lo que se    le pueden se&ntilde;alar cuatro aspectos: 1. como disciplina aut&oacute;noma,    aspira a constituirse en una ciencia, con fundamentos culturales, m&eacute;todo    especial y fines propios, el bibli&oacute;grafo puro, la cultura como una tarea    especulativa en s&iacute; misma; 2. como t&eacute;cnica, la bibliograf&iacute;a    es el arte de describir y anotar los impresos, en este sentido es similar -no    id&eacute;ntica- a la catalograf&iacute;a; 3. como erudici&oacute;n, es el conocimiento    de libros, de su valor intr&iacute;nseco, del m&eacute;rito de sus diversas    ediciones; 4. como documentaci&oacute;n, la bibliograf&iacute;a consiste en    la n&oacute;mina de escritos o libros referentes a una materia determinada.    En este &uacute;ltimo sentido puede afirmarse que la bibliograf&iacute;a es    anterior al libro impreso. En efecto desde el mismo momento en que existi&oacute;    una literatura manuscrita se sinti&oacute;, por parte de los hombres de ciencia,    la necesidad de rese&ntilde;arla para conocimiento de los dem&aacute;s.<span class="superscript">13</span>    <br>       <br>   No se puede pensar solamente en los repertorios bibliogr&aacute;ficos como aquella    lista de los siglo XIX y XX. Los primeros repertorios bibliogr&aacute;ficos    replantearon la misi&oacute;n bibliotecaria; era necesario transcurrir de la    conservaci&oacute;n a la difusi&oacute;n. En los inicios de la automatizaci&oacute;n,    los repertorios bibliogr&aacute;ficos conten&iacute;an los elementos para conformar    los campos de las bases de datos bibliogr&aacute;ficas. Actualmente los elementos    de las descripciones bibliogr&aacute;ficas son los denominados metadatos.14    La t&eacute;cnica de normalizaci&oacute;n de la relaci&oacute;n bibliogr&aacute;fica    se ha transformado en uno de los principales componentes de la organizaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n actual y por ende, del conocimiento, hecho que demuestra    su car&aacute;cter cient&iacute;fico. No se puede hablar de la bibliograf&iacute;a    enmarc&aacute;ndola s&oacute;lo dentro de su t&eacute;cnica sino que se debe    tratar como una ciencia con su propia teor&iacute;a, formada a partir del desarrollo    de la humanidad hasta el presente. La bibliograf&iacute;a como ciencia no depende    de qui&eacute;n la elabore (profesional de la informaci&oacute;n o especialista    de la materia), la bibliograf&iacute;a como ciencia responde a un fen&oacute;meno    informacional actual en el cual se involucran las ciencias documentales, caracterizadas    por una constante interdisciplinariedad que las entremezcla y provoca que sus    l&iacute;mites se pierdan entre una y otra.</p> <h4>    <br>   La bibliometr&iacute;a como ciencia</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La introducci&oacute;n de las matem&aacute;ticas a las disciplinas sociales    tienen sus antecedentes en la doctrina de Augusto Comnte, fil&oacute;sofo y    matem&aacute;tico franc&eacute;s (1798-1857), denominada &#147;positivismo&#148;.    El positivismo consiste en no admitir como v&aacute;lidos cient&iacute;ficamente    otros conocimientos, sino los que proceden de la experiencia, rechazando, por    tanto, toda noci&oacute;n a <i>priori</i> y todo concepto universal y absoluto.<span class="superscript">15</span>    Esta doctrina tuvo gran influencia en los siglos XIX y XX, aunque actualmente    es cuestionada por parte de los te&oacute;ricos.    <br>       <br>   Una de las tendencias de la ciencia es la aplicaci&oacute;n cada vez m&aacute;s    frecuente de las matem&aacute;ticas y las estad&iacute;sticas a las llamadas    disciplinas sociales. Este proceso conocido como matematizaci&oacute;n del conocimiento    cient&iacute;fico en el campo espec&iacute;fico de las ciencias sociales se    desarrolla en dos vertientes: una, en la que se crean modelos matem&aacute;ticos    espec&iacute;ficos que describen procesos y fen&oacute;menos sociales reales    y la otra, la medici&oacute;n, an&aacute;lisis e interpretaci&oacute;n de esos    fen&oacute;menos, pero a partir de modelos matem&aacute;ticos establecidos.<span class="superscript">    16</span>    <br>       <br>   La modelaci&oacute;n matem&aacute;tica en la actividad bibliotecaria surge dentro    del marco de la ocurrencia de este proceso en las ciencias sociales y presenta    una gran vigencia en la actualidad. A las ciencias que estudian y aplican estas    t&eacute;cnicas se les conocen como ciencias m&eacute;tricas y dentro de las    disciplinas del conjunto bibliol&oacute;gico-informacional, adoptan los nombres    de acuerdo con su objeto de estudio.     <br>       <br>   Cada ciencia m&eacute;trica responde a un objeto de estudio de las ciencias    bibliol&oacute;gico-informacionales. Las matem&aacute;ticas aplicadas a las    ciencias sociales contribuyen a la soluci&oacute;n de problemas pr&aacute;cticos    y al desarrollo de modelos matem&aacute;ticos que identifican regularidades    y tendencias de los sistemas cient&iacute;ficos.    <br>       <br>   El fen&oacute;meno de matematizaci&oacute;n del conocimiento, sobre todo en    la esfera de las ciencias sociales, es tambi&eacute;n un elemento dentro del    fen&oacute;meno bibliol&oacute;gico-informativo. La modelaci&oacute;n matem&aacute;tica    en la actividad bibliotecaria, surgida desde mediados de siglo, constituye una    herramienta de trabajo en el estudio de pron&oacute;stico, comportamiento y    de tendencia, que ha generado la formulaci&oacute;n de regularidades cient&iacute;ficas.    Una de las m&aacute;s conocidas y antiguas es el modelo matem&aacute;tico de    <i>Bradford</i> que permite establecer la proporcionalidad de los t&iacute;tulos    de las revistas en tres zonas, la de mayor concentraci&oacute;n la denomin&oacute;    zona n&uacute;cleo. Esta ley, expuesta mediante un modelo matem&aacute;tico,    surgi&oacute; en la biblioteca y respond&iacute;a a la necesidad de solucionar    problemas en la adquisici&oacute;n de t&iacute;tulos de revistas. Se conoce    como ley, aunque de ello se hablar&aacute; m&aacute;s adelante, tambi&eacute;n    se trata con el nombre de ley de la concentraci&oacute;n/dispersi&oacute;n de    la literatura cient&iacute;fica.    <br>       ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   La aplicaci&oacute;n de las matem&aacute;ticas a la actividad bibliotecaria    ha estado fundamentalmente dirigida a medir el uso de las colecciones y el movimiento    de sus fondos, debido a que los servicios bibliotecarios se sustentan en ambas    variables y su movimiento, crecimiento, ordenamiento, entre otros, es un objeto    de estudio esencial para la instituci&oacute;n. El desarrollo de estas aplicaciones    condujo a que en 1948 se mecionara por primera vez el t&eacute;rmino <i>Librametry</i>,    traducido como librometr&iacute;a, aunque se le reconoce tambi&eacute;n como    bibliotecometr&iacute;a. Su creador fue el bibliotecario matem&aacute;tico indio    Ranganthan quien la plante&oacute; en la conferencia Anual de la ASLIB en Leanington,    Inglaterra. A pesar de ser definido desde entonces, el t&eacute;rmino bibliotecometr&iacute;a    se utiliza escasamente, m&aacute;s com&uacute;nmente se emplea en la literatura    sobre la tem&aacute;tica los t&eacute;rminos bibliometr&iacute;a, informetr&iacute;a    y cienciometr&iacute;a.    <br>       <br>   Todos estos vocablos se relacionan entre s&iacute; por representar una ciencia    general, la ciencia m&eacute;trica, esto contribuye a que en m&uacute;ltiples    ocasiones los modelos, indicadores, &iacute;ndices y dem&aacute;s mediciones    se utilicen indistintamente en una u otra ciencia, pero se distinguen por su    objeto de estudio y los objetivos que persiguen sus resultados. En la literatura    cient&iacute;fica, la bibliometr&iacute;a se trata como ciencia instrumental    de la bibliotecolog&iacute;a, en tanto la informetr&iacute;a pertenece al mundo    de las ciencias de la informaci&oacute;n. Otros estudiosos de la materia identifican    la bibliometr&iacute;a como parte de la bibliografolog&iacute;a o ciencia de    las bibliograf&iacute;as, y la bibliotecometr&iacute;a como la ciencia m&eacute;trica    de la bibliotecolo-g&iacute;a. Este &uacute;ltimo enfoque puede hallarse en    trabajos te&oacute;ricos, porque las aplicaciones pr&aacute;cticas s&oacute;lo    nombran estudios bibliom&eacute;tri-cos o inform&eacute;tricos, seg&uacute;n    sea el caso, al igual que ocurre con los estudios ciencio-m&eacute;tricos los    que en diversos momentos tambi&eacute;n se entremezclan con la informetr&iacute;a    de forma que queda sin definir los l&iacute;mites entre uno y otro. Cabe se&ntilde;alar    que la diversidad sem&aacute;ntica como caracter&iacute;stica te&oacute;rica    de los &uacute;ltimos tiempos conduce a que innumerables t&eacute;rminos y conceptos    se disgreguen en el complejo mundo epistemol&oacute;gico de las ciencias. Para    el caso de la biblio-metr&iacute;a y la bibliotecometr&iacute;a, a pesar de    reconocerse la primera como ciencia instrumental de la bibliotecolog&iacute;a,    sus propias aplicaciones demuestran que parten de compilaciones bibliogr&aacute;ficas:    bases de datos, &iacute;ndices de revistas, cat&aacute;logos, referencias, etc.    Todos son productos y elementos de la bibliografolog&iacute;a.     <br>       <br>   Si bien se dijo que fue en 1948 <i>Ranganathan</i> el primero en mencionar la    ciencia m&eacute;trica <i>Librametry</i>, en 1969 <i>Alan Pritchard </i>fue    el primero en definir Bibliometrics (bibliometr&iacute;a) como la aplicaci&oacute;n    de los m&eacute;todos estad&iacute;sticos y matem&aacute;ticos para definir    los procesos de la comunicaci&oacute;n escrita, la naturaleza y el desarrollo    de las disciplinas cient&iacute;ficas mediante t&eacute;cnicas de recuento y    an&aacute;lisis de la comunicaci&oacute;n.<span class="superscript">17</span>    Esta idea de mencionar a Pritchard como el primero en proclamar el t&eacute;rmino    es cuestionada por el autor Daniel Ram&oacute;n R&iacute;os quien plantea que    el brasile&ntilde;o Edson Nery Fonseca lista en su Bibliograf&iacute;a estad&iacute;stica:    una reivindi&ccedil;ao de prioridades una serie de autores como E. Wyndham Hulme    (1923), Paul Otlet (1934), V&iacute;ctor Zoltowski (1955), a los que le anteceden    J. Cole (1917), O.L.Gross (1927 y B.C. Vickery (1948), etc. como autoridades    que de una forma u otra hab&iacute;an empleado el t&eacute;rmino bibliometr&iacute;a.<span class="superscript">18</span></p>     <p><i>Ranganthan</i> no da una definici&oacute;n del t&eacute;rmino <i>Librametrycs</i>,    pero en 1969, en el mismo a&ntilde;o que <i>Pritchard </i>defini&oacute; la    bibliometr&iacute;a, present&oacute; en el Seminario Anual del Centro de Documentaci&oacute;n    para la investigaci&oacute;n y Entrenamiento en Bangalore, la India, la aplicaci&oacute;n    pr&aacute;ctica de las t&eacute;cnicas &#147;bibliotecom&eacute;tricas&#148;.    Todas est&aacute;n dirigidas tanto a la organizaci&oacute;n como a la creaci&oacute;n    de diferentes procesos y servicios en la actividad bibliotecaria. Desde entonces    ambos t&eacute;rminos: <i>Librametrycs</i> y<i> Bibliometrics</i>, representaban    una ciencia m&eacute;trica cuyo objeto de estudio era la biblioteca y el documento    escrito respectivamente.<span class="superscript">19</span>    <br>       <br>   A pesar de ser estas dos las primeras definiciones conocidas y de donde parte    cualquier estudio te&oacute;rico sobre el tema, la antesala de la bibliometr&iacute;a    como tal fue la &#147;bibliograf&iacute;a estad&iacute;stica&#148;. El primer    estudio reconocido dentro en esta disciplina correspondi&oacute; a <i>Cole</i>    y <i>Eales </i>en 1917 con un an&aacute;lisis estad&iacute;stico de las publicaciones    sobre anatom&iacute;a comparativa entre los a&ntilde;os 1550 al 1860, en el    que se trat&oacute; su distribuci&oacute;n por pa&iacute;ses y las divisiones    del reino animal. En 1923 E. <i>Hulme</i>, bibliotecario de la British Patent    Office, present&oacute; un an&aacute;lisis estad&iacute;stico de la historia    de la ciencia y en 1926 Gross analiz&oacute; las referencias hechas en art&iacute;culos    de revistas sobre qu&iacute;mica indizadas en The Journal of the American Chemistry    Society.<span class="superscript">20</span>    <br>       <br>   <i>Domingo Buonocuore</i> en 1954 defini&oacute; la bibliometr&iacute;a como    la t&eacute;cnica que tiene por objeto calcular la extensi&oacute;n o medida    de los libros tomando como base diversos coeficientes, formato, tipo de letra,    cantidad de palabras, peso del papel, etc.<span class="superscript">21</span>    Por su parte <i>Spinak</i> afirma que la bibliometr&iacute;a es la aplicaci&oacute;n    de las matem&aacute;ticas y los m&eacute;todos estad&iacute;sticos para analizar    el curso de la comunicaci&oacute;n escrita y de una disciplina. Dicho de otra    manera, es la aplicaci&oacute;n de tratamientos cuantitativos a las propiedades    del discurso escrito y sus comportamientos t&iacute;picos.<span class="superscript">20</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   En su diccionario, este autor enumera otra serie de definiciones como aplicaci&oacute;n    de an&aacute;lisis estad&iacute;sticos para estudiar las caracter&iacute;sticas    del uso y la creaci&oacute;n de documentos, estudio cuantitativo de la producci&oacute;n    de documentos reflejados en las bibliograf&iacute;as, aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos    matem&aacute;ticos y estad&iacute;sticos al estudio del uso de los libros y    otros medios dentro y entre los sistemas de bibliotecas y estudios cuantitativos    de las unidades f&iacute;sicas publicadas o de las unidades bibliogr&aacute;ficas    o de sus sustitutos.<span class="superscript">20</span>    <br>       <br>   El autor <i>Daniel Ram&oacute;n R&iacute;os</i> concluye que la bibliometr&iacute;a    es a la bibliotecolog&iacute;a lo que la informetr&iacute;a es a la ciencia    de la informaci&oacute;n y la cienciometr&iacute;a es la cienciolog&iacute;a.<span class="superscript">18</span>    <br>       <br>   El autor espa&ntilde;ol <i>Pedro L&oacute;pez L&oacute;pez</i> en 1996 plante&oacute;    que dicha ciencia es simplemente una herramienta metodol&oacute;gica que parte    de la necesidad de cuantificar ciertos aspectos de la ciencia y que una de las    facetas de la cienciometr&iacute;a ser&iacute;a la bibliometr&iacute;a, entendida    como el c&oacute;mputo de diversos indicadores de publicaciones que los cient&iacute;ficos    producen.<span class="superscript">22</span>    <br>       <br>   El Dr. <i>Melvin Morales</i> y otros autores definen a la bibliometr&iacute;a:    como disciplina m&eacute;trica que aplica m&eacute;todos y modelos matem&aacute;ticos    al objeto de estudio de la bibliotecolog&iacute;a, biblioteca, documento y lector,    con el prop&oacute;sito de cuantificar el desarrollo de los procesos relacionados    con las bibliotecas como fen&oacute;menos sociales, vinculados a la utilizaci&oacute;n    de las riquezas literarias en inter&eacute;s de la sociedad, es decir, se ocupa    del an&aacute;lisis de la teor&iacute;a y regularidades, tanto del documento    como de los procesos y actividades bibliotecarias (teor&iacute;a de la circulaci&oacute;n,    uso en biblioteca, de las fuentes documentales, de bases de datos, modelos de    redes de bibliotecas y solapamiento, etc.) para contribuir a la organizaci&oacute;n    y direcci&oacute;n de las bibliotecas. Los estudios bibliom&eacute;tricos apoyan    la toma de las decisiones en la bibliotecas. Suele utilizarse, a veces, en la    literatura como sin&oacute;nimo de informetr&iacute;a o cienciometr&iacute;a,    debido a que muchos autores no toman en consideraci&oacute;n que cada disciplina    posee objeto y tema de estudio y, por ende, sus correspondientes disciplinas    instrumentales (m&eacute;tricas), deben guardar relaci&oacute;n terminol&oacute;gica    con la denominaci&oacute;n de la disciplina que la contiene.23 Asimismo dentro    del t&eacute;rmino bibliograf&iacute;a estad&iacute;stica plantean la primera    denominaci&oacute;n dada al objeto de estudio de la bibliometr&iacute;a e informetr&iacute;a    (<i>Hulme</i>, 1923) considerada como la &laquo;ciencia de la organizaci&oacute;n    del conocimiento registrado&raquo; A.<i> Pritchard</i> (1969) emple&oacute;    el t&eacute;rmino bibliometr&iacute;a para designar la esfera de la aplicaci&oacute;n    e interpretaci&oacute;n de las estad&iacute;sticas a la investigaci&oacute;n    de los procesos de comunicaci&oacute;n cient&iacute;fica, donde se miden y analizan    diferentes aspectos de las fuentes de informaci&oacute;n documentales. Con esta    nueva denominaci&oacute;n se salvaba la posible interpretaci&oacute;n err&oacute;nea    como bibliograf&iacute;a sobre estad&iacute;stica. Por otra parte, el propio    Pritchard estim&oacute; que el t&eacute;rmino propuesto por Hulme era tosco    y poco descriptivo. Ha habido imprecisi&oacute;n o ambig&uuml;edad en su alcance    conceptual. <i>Bonitz</i> (1981), <i>Morales-Morej&oacute;n </i>(1983, 1985)    y <i>Morales-Morej&oacute;n</i> y <i>Cruz-Paz</i> (1995) proponen dejar este    t&eacute;rmino para designar a la disciplina instrumental de la bibliotecolog&iacute;a,    mientras que Seti&eacute;n y Gorbea (1990) para la bibliograf&iacute;a. Ellos    designan a esta &uacute;ltima con el t&eacute;rmino bibliografolog&iacute;a,    denominaci&oacute;n propuesta por la escuela bibliotecol&oacute;gica sovi&eacute;tica.<span class="superscript">23</span>    <br>       <br>   En tanto el Dr. Emilio Seti&eacute;n define la bibliotecometr&iacute;a como    la aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos y modelos matem&aacute;ticos al estudio    de los fen&oacute;menos propios de la actividad bibliotecaria con el fin de    caracterizar el comportamiento de los componentes que integran la actividad    y las tendencias que se presentan en el uso de las bibliotecas y sus fondos11    y a la bibliometr&iacute;a como la ciencia m&eacute;trica de la bibliografolog&iacute;a    que aplica m&eacute;todos y modelos matem&aacute;ticos y estad&iacute;sticos    a los repertorios bibliogr&aacute;ficos como producto. Su objetivo es cuantificar    el flujo documentario de la bibliograf&iacute;a con vistas a establecer regularidades    y tendencias dentro del flujo estudiado.<span class="superscript">11</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   A pesar de la diversidad de criterios no se puede plantear que existe un concepto    equivocado de la disciplina sino una apreciaci&oacute;n conceptual enmarcada    objetivamente en el espacio y en el tiempo. La bibliometr&iacute;a surge de    la bibliograf&iacute;a estad&iacute;stica y esta, a su vez, se crea dentro de    las bibliotecas pero se deslinda del trabajo interno de estas instituciones,    porque parte de las compilaciones iniciales hechas a partir de las colecciones    existentes en las bibliotecas, surge como pr&aacute;ctica independiente, as&iacute;    nacen compilaciones y bibli&oacute;grafos que no pertenecen a estas instituciones    y que no son bibliotecarios, por ejemplo, los trabajos de <i>Garfield</i>.     <br>       <br>   Si la bibliograf&iacute;a estad&iacute;stica tuvo como objeto de estudios las    compilaciones bibliogr&aacute;ficas y m&aacute;s tarde surgi&oacute; la bibliometr&iacute;a    con la misma finalidad, no es contradictorio relacionar la bibliometr&iacute;a    con los libros o documentos de forma general, o con las ciencias en tanto contemplan    informaci&oacute;n de ellas, con la comunicaci&oacute;n escrita, el discurso    y con la propia bibliotecolog&iacute;a, porque surge dentro de los procesos    bibliotecol&oacute;gicos enmarcados en las bibliotecas como unidades de informaci&oacute;n.    Ahora bien, dentro del fen&oacute;meno de consolidaci&oacute;n, crecimiento    y madurez que experimentan las disciplinas bibliol&oacute;gico-informacionales,    la reflexi&oacute;n que se realice de sus disciplinas instrumentales tambi&eacute;n    est&aacute; influenciada por este proceso. Soto, cuando se refiere al objeto    de estudio de la bibliotecolog&iacute;a, plantea que nuestra disciplina es un    campo fundamentalmente pr&aacute;ctico: surge a partir de la biblioteca y se    desarrolla con ella.     <br>       <br>   En este contexto la bibliotecolog&iacute;a contempla una reflexi&oacute;n sobre    aspectos fundamentales de la realidad bibliotecaria. &iquest;Cu&aacute;les ser&iacute;an    esos aspectos fundamentales?, aquellos que determinan el &laquo;n&uacute;cleo&raquo;    de la profesi&oacute;n.<span class="superscript">24</span> Esta realidad bibliotecaria,    adem&aacute;s de comprender actualmente las operaciones tradicionales de la    organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, integra el elemento &#147;receptor&#148;    (usuario, lector, cliente) como sujeto indispensable en el tratamiento de la    documentaci&oacute;n y asume el nuevo concepto de &#147;acceso a la informaci&oacute;n&#148;    donde las compilaciones bibliogr&aacute;ficas se ubican en un nuevo espacio    y tiempo y son vistas no s&oacute;lo del modo tradicional sino a trav&eacute;s    de las diferentes acepciones que toma, a partir de la documentaci&oacute;n electr&oacute;nica.    <br>       <br>   La bibliometr&iacute;a integra los elementos descriptivos de la informaci&oacute;n    escrita, se basa en los documentos. Los resultados obtenidos siempre tendr&aacute;n    un car&aacute;cter cient&iacute;fico, aunque el documento lo sea o no. La revista    Bohemia de Cuba no tiene car&aacute;cter cient&iacute;fico, pero un estudio    bibliom&eacute;trico sobre la publicaci&oacute;n ofrece resultados, en forma    de tendencias, basados en herramientas cient&iacute;ficas. La bibliometr&iacute;a    estudia la documentaci&oacute;n publicada o no. A pesar de ello, la bibliometr&iacute;a    es una herramienta capaz de determinar fen&oacute;menos, tendencias y regularidades    que acontecen en el &aacute;mbito cient&iacute;fico a partir de su literatura,    con independencia de que muchos conocimientos y elementos de los fen&oacute;menos    cient&iacute;ficos no se encuentran escritos. Un estudio comparativo entre bases    de datos de literatura gris (no publicada) y su comunidad de expertos arrojar&iacute;a    diferencias interesantes, no muy diversas en cuanto a la esencia del problema    cient&iacute;fico, aunque se deben considerar.    <br>       <br>   Me pregunto si una vez que se investigue la literatura cient&iacute;fica a partir    de materiales no publicados se est&aacute; hablando de bibliometr&iacute;a o    de cienciometr&iacute;a. &iquest;Hasta qu&eacute; punto las ciencias m&eacute;tricas    se diferencian una de otra?. &iquest;Es la cienciometr&iacute;a la que profundiza    en el fen&oacute;meno cient&iacute;fico? &iquest;Puede la bibliometr&iacute;a    aportar datos similares?. Para analizar si la bibliometr&iacute;a conduce a    resultados sobre las ciencias, relacionados un universo m&aacute;s all&aacute;    de los l&iacute;mites de la literatura, es absolutamente necesario introducirse    en el mundo de la documentaci&oacute;n cient&iacute;fica y su contenido, pero    por otra parte, hay que valorar las caracter&iacute;sticas de su disposici&oacute;n,    objetivos que persiguen, sociedades cient&iacute;ficas que representan, en fin,    como todo producto, es un objeto destinado a cumplir un fin y se origina en    un medio espec&iacute;fico.</p> <h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Las publicaciones cient&iacute;ficas</h4>     <p align="left">Si se habla del surgimiento de las publicaciones cient&iacute;ficas    se debe comenzar por la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, surgida como consecuencia    de los cambios en la forma de ver las ciencias, ante la necesidad de desarrollar    tecnol&oacute;gicamente la econom&iacute;a que se iniciaba con el modo de producci&oacute;n    capitalista. <i>Bernal</i> describi&oacute; esta de la siguiente manera: se    derrumba todo el edificio de presupuestos intelectuales heredados de los griegos    y santificado por los te&oacute;logos musulmanes y cristianos, al tiempo que    un sistema radicalmente nuevo ven&iacute;a a ocupar su lugar. Una imagen nueva    del mundo, cuantitativa, at&oacute;mica, infinitamente extendida y secular sustituy&oacute;    a la imagen antigua, cualitativa, continua, limitada y religiosa que los escol&aacute;sticos    musulmanes y cristianos hab&iacute;an heredado de los griegos. El universo jer&aacute;rquico    de <i>Arist&oacute;teles</i> cedi&oacute; paso al mundo mec&aacute;nico de Newton.    Esta sustituci&oacute;n era solamente un s&iacute;ntoma de una nueva actitud    hacia el conocimiento. Dej&oacute; de ser considerado como un medio de reconciliaci&oacute;n    del hombre con el mundo tal como se cree que es, era y ser&aacute; siempre hasta    el juicio final, para pensar en &eacute;l como un medio de dominar la naturaleza    por medio de sus eternas leyes. Esta nueva actitud era en s&iacute; misma un    producto de la nueva preo-cupaci&oacute;n por la riqueza material y se acompa&ntilde;aba    de un renovado inter&eacute;s de los hombres cultos por la pr&aacute;ctica de    los oficios del artesano.<span class="superscript">25</span> Ante tal evoluci&oacute;n,    el papel que hab&iacute;an jugado las universidades caducaba frente a las nuevas    exigencias de los innovadores, de esta forma ciertos grupos de cient&iacute;ficos    comenzaron a trabajar fuera de este &aacute;mbito acad&eacute;mico formando    las primeras sociedades cient&iacute;ficas. Entre las primeras reconocidas se    encuentra la Academia dei Lincei (1600-1630) en Roma, la Academia del Cimento    (1651-1657) en Florencia, y la Royal Society de Londres (1622) entre otras.26    De estas sociedades naci&oacute; la necesidad de comunicar y difundir los aportes    de la nueva ciencia y su metodolog&iacute;a. As&iacute; se desarrolla las cartas    entre ellas, que se consolid&oacute; como sistema de comunicaci&oacute;n al    cual denominaron <i>Republique des Lettres</i>. El crecimiento y desarrollo    de las sociedades aumentaron las cartas que se manten&iacute;an como forma de    comunicaci&oacute;n; los escribanos no pudieron sostener tal explosi&oacute;n    por lo que a partir del surgimiento de la imprenta y la aparici&oacute;n de    la prensa, surgi&oacute; el peri&oacute;dico y m&aacute;s adelante los primeros    peri&oacute;dicos acad&eacute;micos convertidos m&aacute;s tarde en revistas    cient&iacute;ficas.    <br>       <br>   Las revistas desde sus or&iacute;genes, tuvieron como objetivo difundir los    resultados cient&iacute;ficos; su impacto se observa con claridad en el propio    avance desmedido de las ciencias. El autor <i>Gustavo Ibarra</i> pone un ejemplo    cuando habla de Fleming, el cual se reconoce en la literatura por el descubrimiento    de la actividad antibacteriana de la penicilina. Fleming se hizo c&eacute;lebre    por haber comunicado su descubrimiento de la penicilina. Esta aclaraci&oacute;n    casi trivial aclara que la comunicaci&oacute;n de un hallazgo cient&iacute;fico    es un hecho ineludiblemente vinculado con su reconocimiento, &eacute;xito y    aprovechamiento. Precisamente, las publicaciones cient&iacute;ficas nacieron    con el prop&oacute;sito de dar a conocer la labor de los investigadores y compartir    con sus pares y la comunidad en su conjunto los progresos alcanzados en el conocimiento    cient&iacute;fico.<span class="superscript">27</span>    <br>       <br>   La funci&oacute;n que han desempe&ntilde;ado las publicaciones en la ciencia    fue tan sorprendente como ahora lo es Internet. Las ventajas en la comunicaci&oacute;n    eran admirables en aquel entonces. Ahora bien, a pesar de que las revistas cient&iacute;ficas    tienen un papel difusor en el desarrollo y consolidaci&oacute;n de las ciencias,    en la actualidad responden a los intereses del mercado donde compiten entre    ellas y luchan por su respectiva categorizaci&oacute;n. El<i> Institute for    Scientific Information</i> (ISI) de Filadelfia, Estados Unidos, publica cada    a&ntilde;o el Science Citation Index (SCI), un &iacute;ndice que anualmente    registra los t&iacute;tulos de publicaciones cient&iacute;ficas y su impacto.    El impacto se calcula hallando la raz&oacute;n entre el n&uacute;mero de citas    y la cantidad de art&iacute;culos que publica la revista. Con respecto a las    evaluaciones de la calidad de las revistas cient&iacute;ficas, en Cuba por ejemplo,    la Academia de Ciencias contiene una lista de indicadores que establecen diferentes    estados para las revistas en dependencia con su cumplimiento.     <br>       <br>   Tal es la importancia de las revistas en la ciencia y dentro de las sociedades    de mercado que en la evaluaci&oacute;n de los cient&iacute;ficos se incluye    la cantidad de art&iacute;culos publicados en revistas, si estas son de prestigio    aumenta su condici&oacute;n como profesional de la ciencia. A pesar de esta    funci&oacute;n de evaluaci&oacute;n en las comunidades cient&iacute;ficas, en    las revistas influye decisivamente el factor recurso y el desarrollo econ&oacute;mico    de la naci&oacute;n que limita o favorece su edici&oacute;n en papel.    <br>       <br>   Si decidi&eacute;ramos evaluar el estado de las ciencias, siendo buenos especialistas    en bibliometr&iacute;a, s&oacute;lo tendr&iacute;amos que definir variables    y comenzar los conteos de frecuencia de lo que existe y de lo que se carece.    Ahora bien, es necesario detenerse a reflexionar si las revistas cient&iacute;ficas    constituyen el medio id&oacute;neo para evaluar dicho estado. &iquest;Cu&aacute;ntas    investigaciones cient&iacute;ficas de cabecera se han publicado en las revistas?    &iquest;Cu&aacute;ntos experimentos de laboratorio en las fases finales de prueba    a&uacute;n no se han escrito?. &iquest;Cu&aacute;ntas veces la ciencia no ha    respondido a descubrimientos militares y a&uacute;n permanecen ocultos sus hallazgos?.&iquest;Cu&aacute;ntas    publicaciones cient&iacute;ficas se producen en los pa&iacute;ses subdesarrollados    y cu&aacute;ntas de la misma tem&aacute;tica en los desarrollados?. &iquest;Cu&aacute;nta    informaci&oacute;n no circula entre los cient&iacute;ficos sin registrarse en    ning&uacute;n sitio? El autor <i>Jorge N&uacute;&ntilde;ez Jover </i>menciona    lo que la educaci&oacute;n cient&iacute;fica no deber&iacute;a olvidar, el modelo    matem&aacute;tico de Price. Este autor ha descrito el proceso de crecimiento    acumulativo de la ciencia mediante un curioso modelo que tiene en com&uacute;n    con las ideas anteriores la identificaci&oacute;n de la ciencia con el conocimiento    que ella produce. A ello agrega que ese conocimiento puede estudiarse por su    expresi&oacute;n en forma de art&iacute;culos cient&iacute;ficos, por lo que    propone considerar como ciencia lo que se publica en los art&iacute;culos cient&iacute;ficos    aparecidos en la Lista Mundial de Peri&oacute;dicos Cient&iacute;ficos. A la    luz de esta definici&oacute;n y contando con fuentes como el <i>Science Citation    Index de Garfield</i>, es posible disponer de informaci&oacute;n sobre art&iacute;culos,    autores y citas que pueden investigarse y obtener a partir de esas estad&iacute;sticas,    medidas de los <i>inputs</i> y outputs de la ciencia, as&iacute; como comprender    algunos mecanismos caracter&iacute;sticos de su crecimiento. As&iacute;, estudiando    las citas, es posible determinar c&oacute;mo los art&iacute;culos se relacionan    entre s&iacute; y van conformando algo semejante a un tejido de agujas. A partir    de ese modelo es posible obtener alguna explicaci&oacute;n sobre el ritmo de    crecimiento exponencial de la ciencia (seg&uacute;n Price el n&uacute;mero de    art&iacute;culos se duplica cada 10 o 15 a&ntilde;os. La ciencia crece como    lo hace porque el viejo conocimiento engendra el nuevo, la vieja ciencia se    va transfiriendo a la nueva mediante un proceso acumulativo.<span class="superscript">28</span>        ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Ahora bien, parece resultar, que unido al paradigma positivista que cuestion&oacute;    en gran medida la cientificidad de las ciencias sociales fundamentalmente, existi&oacute;    un grupo de expertos en ciencias m&eacute;tricas que denomin&oacute; leyes inform&eacute;tricas    a lo que realmente no se comporta como ley.<span class="superscript">29</span>    Ellos quisieron adjudicar a estos modelos matem&aacute;ticos el conocimiento    del fen&oacute;meno de las ciencias, sin valorar que sus resultados parten s&oacute;lo    de la documentaci&oacute;n lo cual minimiza el comportamiento de dichas ciencias,    debido a que la documentaci&oacute;n puede ser recuperada o no, puede ser publicada    o no, puede existir o no, en cambio; el fen&oacute;meno cient&iacute;fico existe    plenamente. Jorge N&uacute;&ntilde;ez plantea que la ciencia no es s&oacute;lo    el conocimiento por ella creado sino que circula en publicaciones; adem&aacute;s    ella tambi&eacute;n puede ser vista desde el &aacute;ngulo de los procesos de    profesionalizaci&oacute;n e institucionalizaci&oacute;n que genera.<span class="superscript">28</span>    Esta situaci&oacute;n se observa con mayor claridad en los pa&iacute;ses subdesarrollados    donde las publicaciones cient&iacute;ficas carecen de recursos y sufren de cierta    carencia impresa. Muchas no logran sistematicidad y otras a&uacute;n no pueden    salir a la luz.    <br>       <br>   En Cuba, por ejemplo, los resultados cient&iacute;ficos de las investigaciones    biblio-tecol&oacute;gicas fueron estudiados por los especialistas <i>Emilio    Seti&eacute;n</i>, <i>V&iacute;ctor Manuel Garc&iacute;a </i>y<i> Marta Llorente</i>    en el a&ntilde;o 1990 en un art&iacute;culo que apareci&oacute; en la revista    cient&iacute;fica BIBLIOTECAS donde a partir de las cinco disciplinas cl&aacute;sicas    de la bibliotecolog&iacute;a, reconocidas en aquel momento, establecieron la    cantidad en por cientos de documentos publicados y no publicados, la lista queda    como sigue:<span class="superscript">30</span></p> <table width="75%" border="1" align="center">   <tr>      <td>            <div align="center">Especialidad &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div>     </td>     <td>            <div align="center">&nbsp;Literatura publicada &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</div>     </td>     <td>            <div align="center">Literatura no publicada</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Bibliotecolog&iacute;a general &nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">15</div>     </td>     <td>            <div align="center">5</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Fondos bibliotecarios &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">3</div>     </td>     <td>            ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">15</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Sistemas de cat&aacute;logos &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">13</div>     </td>     <td>            <div align="center">6</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Trabajo con los lectores &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">9</div>     </td>     <td>            <div align="center">19</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td height="18">Organizaci&oacute;n de bibliotecas&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td height="18">            <div align="center">3</div>     </td>     <td height="18">            <div align="center">12</div>     </td>   </tr>   <tr>      <td>Totales &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>     <td>            <div align="center">43</div>     </td>     <td>            <div align="center">57</div>     </td>   </tr> </table>     <p>El 57% de la literatura que se genera en las ciencias bibliotecol&oacute;gicas    y que son resultados cient&iacute;ficos constituyen documentos no publicados.    Actualmente se realiza el estudio de toda la literatura bibliotecol&oacute;gica-informacional    producida en Cuba, a&uacute;n en proceso de pilotaje. En su primera parte se    ha compilado de las revistas especializadas de bibliotecolog&iacute;a, bibliografolog&iacute;a,    archivolog&iacute;a y ciencias de la informaci&oacute;n publicadas en Cuba desde    los tiempos de la rep&uacute;blica, cuando surge la primera, hasta la fecha    y se acumulan 933 art&iacute;culos. El n&uacute;mero de tesis universitarias    de la carrera alcanza la cifra de 899, las ponencias en eventos de la d&eacute;cada    del 90 suman cerca de 1000, s&oacute;lo en eventos de la especialidad. Esto    significa que el comportamiento, en estos momentos de dicha tendencia se agudiza    y cerca del 70% de la literatura cient&iacute;fica bibliotecol&oacute;gica aparece    en los documentos no publicados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Un punto culminante en la reflexi&oacute;n es si se toma la bibliometr&iacute;a    como herramienta de descripci&oacute;n de las ciencias en una tipolog&iacute;a    documentaria espec&iacute;fica. Si la bibliometr&iacute;a, se limita s&oacute;lo    al an&aacute;lisis de los art&iacute;culos de las publicaciones cient&iacute;ficas,    estar&iacute;a centr&aacute;ndose, de forma absoluta, en la literatura publicada,    que no representa el resultado de las ciencias. En cambio, si toma de base la    literatura gris o documentos no publicados, su acercamiento al fen&oacute;meno    cient&iacute;fico es mayor, aunque siempre quedar&aacute;n elementos indispensables    fuera, as&iacute; es el caso del conocimiento de los expertos, muchas veces    ausentes del papel, pero que existe y hay que tenerlo en cuenta.</p> <h4>    <br>   La posibilidad electr&oacute;nica: ventajas y desventajas para las ciencias</h4>     <p>Actualmente Internet constituye la soluci&oacute;n de m&uacute;ltiples problemas    de informaci&oacute;n, al minimizar el efecto de las categor&iacute;as tiempo    y espacio en la esfera de la diseminaci&oacute;n y el acceso de la informaci&oacute;n.    Internet contiene un fondo universal de informaci&oacute;n, brinda numerosas    posibilidades de intercambio a la vez que constituye el basurero mayor de informaci&oacute;n    existente. Las caracter&iacute;sticas hipertextuales e hipermediales que presenta    el WWW posibilita la creaci&oacute;n de publicaciones electr&oacute;nicas de    bajo costo, que regularmente llegan a dis&iacute;miles lugares. Internet tiene    la gran ventaja de facilitar el acceso a la informaci&oacute;n, su gran problema    consiste en encontrarla.    <br>       <br>   La gran red contribuye a que el conocimiento cient&iacute;fico sea p&uacute;blico,    la dificultad radica en hallarlo y en la necesidad de recursos para accederlo,    esto es lo cuestionable. En relaci&oacute;n con esto <i>Cazau</i> reflexiona    que sostenemos que el conocimiento cient&iacute;fico llega a ser verdaderamente    p&uacute;blico, no s&oacute;lo cuando est&aacute; potencialmente al alcance    de cualquiera, sino adem&aacute;s, cuando todas las personas disponen de un    sistema eficaz de b&uacute;squeda y de acceso a la informaci&oacute;n.<span class="superscript">31</span>    <br>       <br>   Cuando alguien se sienta frente a cualquier buscador en Internet y pide por    ejemplo, publicaciones cient&iacute;ficas, puede en-contrar mediante el Goggle,    por ejemplo, 30 600 registros, entre los cuales aparecen <i>publicaciones cient&iacute;ficas</i>    de cualquier tem&aacute;tica, directorios, centros de investigaciones con sus    publicaciones, talleres con dicha tem&aacute;tica, portadas, donaciones, proyectos,    librer&iacute;as virtuales, etc&eacute;tera. Pero, si la b&uacute;squeda se    delimita y se desea consultar art&iacute;culos que tratasen de ortopedia en    las revistas cient&iacute;ficas, por el mismo buscador, puede solicitarse <i>art&iacute;culos    de ortopedia</i>, el resultado, un total de 6 880 registros, entre los cuales    se encuentran art&iacute;culos de ortopedia en venta o alquiler, andadores,    sillas de ruedas, entre otros implementos; art&iacute;culos de ortopedia, espacio    reservado para patrocinadores, empresas, fabricaci&oacute;n e importaci&oacute;n    de todo tipo de art&iacute;culos, nuevos art&iacute;culos cient&iacute;ficos,    revistas cubanas de ortopedia, buscadores de art&iacute;culos de pediatr&iacute;a,    ginecolog&iacute;a, ortopedia, etc&eacute;tera. No existen dudas de que en Internet    aparece informaci&oacute;n relevante para muchas necesidades. Ahora, es una    realidad que Internet carece de una normalizaci&oacute;n y de un orden para    disponer la informaci&oacute;n que contiene; esto la limita en m&uacute;ltiples    ocasiones como fuente confiable de consulta. A pesar de esto, la comunidad cient&iacute;fica    valora positivamente la aparici&oacute;n, cada vez m&aacute;s, de nuevas revistas    en la red.    <br>       <br>   La sociedad de la informaci&oacute;n ha generado una serie de profesionales    que dicen ser creadores o dise&ntilde;adores de sistemas de b&uacute;squeda    de informaci&oacute;n, cuando muchos de dichos sistemas fueron creados hace    mucho tiempo por los bibliotecarios, primeros estudiosos del tema. En todo este    fen&oacute;meno informacional, algo suele ser preocupante con respecto al profesional    del sector, y es que lejos de consultar criterios establecidos para la organizaci&oacute;n    de la informaci&oacute;n, la libertad de poder introducir en Internet lo que    desee, ha conllevado a la aparici&oacute;n de cierta enfermedad, la cual denomino    como &#147;el autismo de la red&#148;, que no es otra cosa que la actitud desarrollada    por ciertos especialistas como falsos dominantes del orden por s&oacute;lo disponer    de un grupo de computadoras con un acceso r&aacute;pido. Esto es censurable,    a cient&iacute;fico le interesa la rapidez pero la soluci&oacute;n est&aacute;    en el contenido.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   Se habla, adem&aacute;s, de la gesti&oacute;n del conocimiento, aunque existen    autores que dicen que el conocimiento no se puede gestionar.32 Se trata de crear    una informaci&oacute;n capaz de transformar el conocimiento humano. Entre sus    principales objetivos se encuentra la organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n,    factor clave para la creaci&oacute;n de nuevas ideas. El procesamiento de la    informaci&oacute;n, la catalogaci&oacute;n, la clasificaci&oacute;n, la indizaci&oacute;n    por materia, las bases de datos bibliogr&aacute;ficas o no, los metadatos, todos    son elementos indispensables para lograr este objetivo. Las bibliograf&iacute;as    son productos que se basan en la organizaci&oacute;n de la informaci&oacute;n    y las ciencias m&eacute;tricas, en especial la bibliometr&iacute;a, agregan    valor a las bibliograf&iacute;as como producto, o a los elementos bibliogr&aacute;ficos    como variables, convertidos en nueva informaci&oacute;n organizada y estructurada    de manera que facilite la toma de decisiones.    <br>       <br>   Otros problemas aparecen, cuando muchas entidades aprovechan las ventajas de    Internet para mantener ciertas revistas s&oacute;lo en formato electr&oacute;nico,    ante la carencia de recursos. Se ampl&iacute;a el fraude y el plagio, se dificulta    el control legal de la informaci&oacute;n, tanto por las deficiencias del manejo    del derecho de autor en el entorno de red como por la comercializaci&oacute;n    electr&oacute;nica de productos y servicios, sin embargo, las ventajas de las    ediciones electr&oacute;nicas son innegables. En un estudio realizado por <i>Juana    Mar&iacute;a P&eacute;rez Mari&ntilde;o</i>,<span class="superscript">33</span>    la autora enumera las ventajas de este tipo de documento para autores, editores,    lectores y usuarios. Considera que las publicaciones electr&oacute;nicas ofrecen    a los autores ciertas ventajas en relaci&oacute;n con las publicaciones impresas.    En primer lugar, ellas disponen los trabajos al alcance de los suscriptores    tan pronto como este se encuentra listo, esto puede significar una ganancia    de dos a cuatro meses de diferencia entre el momento de la entrega del manuscrito    y el de su lectura. En el caso de los editores, con las publicaciones electr&oacute;nicas    se logra una mayor velocidad en la publicaci&oacute;n y en la distribuci&oacute;n    de los art&iacute;culos, se garantiza as&iacute; su r&aacute;pida diseminaci&oacute;n.        <br>       <br>   Probablemente la mayor ventaja de las publicaciones electr&oacute;nicas con    respecto a las impresas, es el hipertexto. En un documento electr&oacute;nico    es f&aacute;cil enlazar entre s&iacute; partes de un documento, de manera que    se puede saltar f&aacute;cilmente de un lugar a otro. Ello exige que el lector    disponga de una computadora personal con todos los recursos necesarios para    conectarse a la red y acceder a sus recursos. Es de esperar que esta tecnolog&iacute;a    se abarate alg&uacute;n d&iacute;a.<span class="superscript">33</span>    <br>       <br>   Las revistas electr&oacute;nicas facilitan la comunicaci&oacute;n del conocimiento    cient&iacute;fico y el di&aacute;logo permanente. Lograr su consolidaci&oacute;n    final requiere de un estudio sobre aquello que se necesita comunicar en la red.    Esto es imposible sin un trabajo conjunto donde las diferentes entidades, sobre    todo de los pa&iacute;ses subdesarrollados, se unifiquen para establecer pol&iacute;ticas    de publicaci&oacute;n.34 Por otra parte, de igual forma existen indicadores,    c&oacute;digos y una &eacute;tica para las ediciones impresas, se deben crear    sus equivalentes para el formato electr&oacute;nico, los esfuerzos al respecto    se han realizado s&oacute;lo con determinados t&iacute;tulos de revistas o tem&aacute;ticas.    Los prejuicios acad&eacute;micos que a&uacute;n se mantienen con respecto a    la consideraci&oacute;n de los art&iacute;culos cient&iacute;ficos en formato    electr&oacute;nico deben sustituirse por c&aacute;nones estructurados para su    validaci&oacute;n y aceptaci&oacute;n dentro de los curr&iacute;culum de los    innovadores.    <br>       <br>   Las revistas electr&oacute;nicas y la documentaci&oacute;n en el web de forma    general, mantienen como primer elemento a su favor la disminuci&oacute;n del    tiempo de preparaci&oacute;n y consulta. El fen&oacute;meno informacional incluye    el incontrolable flujo documentario que se genera en la sociedad actual. Si    hace 10 a&ntilde;os solamente las revistas como tipo de publicaci&oacute;n era    uno de los soportes de la actualizaci&oacute;n de las ciencias, hoy sus trabajos    est&aacute;n obsoletos con s&oacute;lo permanecer unos pocos meses desde la    entrega de los art&iacute;culos hasta su edici&oacute;n definitiva. Este proceso    se reduce considerablemente en las publicaciones electr&oacute;nicas. Por la    anterior caracter&iacute;stica, aunque siempre se ha reconocido as&iacute;,    el tipo de documento donde se gesta el verdadero acontecer de las ciencias es    en el no publicado: tesis, ponencias, informes, actas de congresos cient&iacute;ficos,    etc.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   La bibliometr&iacute;a a la hora de definir los objetivos de sus mediciones    no puede dejar de atender la tipolog&iacute;a documentaria, porque de ella depende    la exactitud de sus valoraciones y el acercamiento o profundizaci&oacute;n en    el estado de una ciencia. Sus estudios parten del conocimiento escrito, sin    dudas, el resorte de los futuros resultados cient&iacute;ficos. Cabr&iacute;a    preguntarse, si una vez que el mundo ciberespacial mantenga ciertas normas,    existir&aacute;n nuevos elementos para realizar los estudios m&eacute;tricos    de la informaci&oacute;n. La ejecuci&oacute;n de algunas investigaciones bibliom&eacute;tricas    en el web muestran el comportamiento en la red de determinadas ramas de saber    cient&iacute;fico.<span class="superscript">35</span>    <br>       <br>   Hasta el momento se ha realizado un an&aacute;lisis, partiendo de la sociedad    actual y las ciencias documentales, espec&iacute;ficamente de la bibliografolog&iacute;a,    sobre la funci&oacute;n que desempe&ntilde;a la bibliometr&iacute;a en el conocimiento    de las ciencias como un todo o como herramienta de estudio de la literatura    cient&iacute;fica. A manera de generalizaci&oacute;n puede decirse que la bibliometr&iacute;a    es la ciencia m&eacute;trica destinada al estudio de las compilaciones bibliogr&aacute;ficas    o de los elementos descriptivos de los documentos (de forma o de contenido),    genera un nuevo conocimiento, que forma parte de la organizaci&oacute;n de la    informaci&oacute;n dentro del ciclo de vida del documento, ella se encarga de    estudiar elementos de la documentaci&oacute;n, cient&iacute;fica o no; sus resultados    presentan un basamento cient&iacute;fico y se acercan al fen&oacute;meno de    determinada ciencia en la medida que las propias publicaciones representen el    fen&oacute;meno. Decir que mediante la bibliometr&iacute;a se valora el comportamiento    integral de la ciencia es reducir la ciencia al documento. En el caso de los    pa&iacute;ses subdesarrollados, la reducci&oacute;n se acent&uacute;a en tanto    las publicaciones cient&iacute;ficas no son estables ni reflejan, en muchos    casos, lo mejor del quehacer cient&iacute;fico en cada pa&iacute;s.    <br>       <br>   La publicaciones cient&iacute;ficas son la forma de comunicaci&oacute;n escrita    de los resultados cient&iacute;ficos, las metodolog&iacute;as y el decursar    de las ciencias. Estudiar las publicaciones cient&iacute;ficas a partir de la    bibliometr&iacute;a permite hallar tendencias en las comunidades profesionales    y del flujo documentario estudiado, indispensables para el propio desarrollo    cient&iacute;fico.    <br>       <br>   Si los estudios bibliom&eacute;tricos se concentran en la literatura gris, aquella    que no se ha publicado, se acerca mucho m&aacute;s a la esencia del fen&oacute;meno    cient&iacute;fico, siempre que la documentaci&oacute;n sea lo m&aacute;s completa    posible. Hoy la concentraci&oacute;n de informaci&oacute;n cient&iacute;fica    actualizada y novedosa se centra en los documentos no publicados, debido a que    ni siquiera las revistas, pueden mantenerse al ritmo de generaci&oacute;n del    conocimiento, entre otras causas, por el tiempo que lleva su impresi&oacute;n.    Esto hace pensar, como profesionales de la informaci&oacute;n, que la organizaci&oacute;n    y el control de dichos materiales es actualmente el principal objetivo de cualquier    instituci&oacute;n de informaci&oacute;n del &aacute;mbito cient&iacute;fico.    <br>       <br>   Los estudios bibliom&eacute;tricos resultan indispensables, tanto para las ciencias    como para la gesti&oacute;n. Cuando se plantea un problema cient&iacute;fico    es necesario organizar la literatura al respecto; son los indicadores m&eacute;tricos    los que permiten caracterizar y delimitar el espacio informacional, primer paso    en la gerencia de la informaci&oacute;n. </p> <h4>Abstract</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Bibliography, bibliometry and their related sciences</p>     <p>The fundamental characteristics revealing the upsurge of an incipient digital    culture at present are described starting from the changes taking place in the    so-called information society. Bibliography is presented as a new science in    the complex bibliological-informational world, whereas bibliometry is defined    as a metric science. The appearance and importance of publications in science,    as well as the possibilities offered by the electronic formats are studied.    Bibliometry is analyzed as a science that reckons from the descriptive elements    of scientific documentation and from the need to assess the documental typology    in order to attain results reflecting the scientific phenomenon with more accuracy.    The significance of bibliometry for information and knowledge management is    stressed and the librarian&#146;s work is considered as the oldest and most    professional in the organization of information.</p>     <p><i>Subject headings</i>: AUTOMATIC DATA PROCESSING; BIBLIOMETRICS; BIBLIOGRAPHY;    INFORMATION SCIENCE; PUBLISHING    <br> </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4> <ol>       <!-- ref --><li> Ortega y Gasset J. Misi&oacute;n del bibliotecario. En: Capurro R. Perspectivas      de una cultura digital en Latinoam&eacute;rica [Documento en l&iacute;nea].      Disponible en Internet en: http://v.hbi-stuttgart.de/~capurro/bogota.htm.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Valle M. Cultura Digital [Documento en l&iacute;nea]. Disponible en: http://alumnos.itam.mx/~al49865/cultdig.html.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Martino, Antonio A. La nueva cultura digital, la pol&iacute;tica y el derecho.      El futuro est&aacute; aqu&iacute;. [Documento en l&iacute;nea] Disponible      desde internet en &lt; http://publicaciones.derecho.org/redi/No._06_-_Enero_de_1999/martino&gt;    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> N&uacute;&ntilde;ez Jover J. Ciencia: Honestidad intelectual y compromiso      social. Ciencias de la Informaci&oacute;n 1997.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Nicolin J. Retos en la construcci&oacute;n de una regulaci&oacute;n independiente:      el caso de M&eacute;xico [Documento en l&iacute;nea]: Palabras en el Primer      Foro Internacional de la Cultura Digital: La cultura digital y su impacto      en la sociedad del ma&ntilde;ana. Disponible en: &lt; http://www.cft.gob.mx/html/1_cft/7_dis/disc_nic/ponencia_Foro_intl_CD.html      &gt;    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Fern&aacute;ndez Marcial V. Sociedad de la informaci&oacute;n y organizaci&oacute;n      del conocimiento en la formaci&oacute;n de los gestores de la informaci&oacute;n.      Organizaci&oacute;n del Conocimiento en Sistemas de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n.      Actas del III Encuentro de ISKO-Espa&ntilde;a, Getafe, 19 al 21 de noviembre      de 1997. Zaragoza, 1999. p. 211-2.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Vila, I. Psicolog&iacute;a y sociedad de la informaci&oacute;n [Documento      en l&iacute;nea]. Transcripci&oacute;n de la conferencia de inauguraci&oacute;n      de los Estudios de Psicolog&iacute;a y Ciencias de la Educaci&oacute;n de      la UOC 2000-2001. Disponible en: http://www.uoc.es/web/esp/art/uoc/0103002/vila.html      &gt;    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Cornella, A. C&oacute;mo sobrevivir a la infoxicaci&oacute;n [Documento      en l&iacute;nea]. Trascripci&oacute;n de la conferencia del acto de entrega      de t&iacute;tulos de los programas de Formaci&oacute;n de Posgrado del a&ntilde;o      acad&eacute;mico 1999-2000 Disponible en: http://www.uoc.es/web/esp/articles/cornella/acornella.htm     <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Ainsbury B, Futornick M. The revange of the Library Scientist [Documento      en l&iacute;nea]. Disponible en: &lt; http://www.onlineinc.com/onlinemag/OL2000/ainsbury11.html      &gt;    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Valenzuela Garc&iacute;a H. Una aportaci&oacute;n te&oacute;rica a la evoluci&oacute;n      del concepto, t&eacute;rmino y definici&oacute;n de biblioteconom&iacute;a.      Revista General de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n 1998;8(1): 111-39.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Seti&eacute;n Quesada E. Aportes metodol&oacute;gicos sobre la actividad      bibliotecaria en el Ministerio de Cultura de Cuba. Bolet&iacute;n Bibliotecas      1995; Serie Especial No 2. p.24.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Langlois CV. En: Grafton Horta P. Bibliograf&iacute;a. Selecci&oacute;n      de lecturas. La Habana : Universidad de La Habana, Facultad de Filolog&iacute;a,      1987. p. 4     <br>   </li>       <!-- ref --><li> Buonocuore D. Diccionario de Bibliotecolog&iacute;a. T&eacute;rminos relativos      a la bibliolog&iacute;a, bibliograf&iacute;a, bibliofilia, bibliotecolog&iacute;a,      archivolog&iacute;a, documentolog&iacute;a, tipograf&iacute;a y materias afines.      Buenos Aires: Ediciones Marymar, 1976. p.61, 67.    <br>   </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li>P&eacute;rez Nuria E. Los elementos de la descipric&oacute;n bibliogr&aacute;fica      y los metadatos como variables bibliom&eacute;tricas: Un llamado al orden.      Bibliotecas 2001 (2). En prensa.    <br>   </li>       <li> Urbina E. El positivismo [Documento en l&iacute;nea]. Disponible en:     <br>     http://www.monografias.com/trabajos/positivismo/positivismo.shtml     <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gorbea Portal S. Modelaci&oacute;n matem&aacute;tica de la actividad bibliotecaria:      una revisi&oacute;n. Investigaci&oacute;n bibliotecol&oacute;gica 1998; 12      (24): 5-23.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Pritchard A. Statiscal bibliography or Bibliometrics. Journal of Documentation      1969; 25(4):348-69.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> R&iacute;os DR. La bibliometr&iacute;a: nivel de penetraci&oacute;n en      la ense&ntilde;anaza bibliotecol&oacute;gica universitaria y su aplicaci&oacute;n      en el campo bibliotecario en los pa&iacute;ses del MERCOSUR. 66th IFLA Council      and General Conferencia [art&iacute;culo en l&iacute;nea]. Disponible en:      http://www.ifla.org/IV/ifla66/papers/162-127s.htm     <br>   </li>       <!-- ref --><li> Ranganathan SR. Librametrycs and its scope. 7th Documentation Research      Trainyng Centre. Annual Seminaries 1. &#150; Bangalore: DTRC, 1969. p. 285-301.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Spinak E. Diccionario enciclop&eacute;dico de bibliometr&iacute;a, cienciometr&iacute;a      e inform&aacute;tica. Caracas: UNESCO, 1996. p.32-4.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Buonocuore JD. Vocabulario bibliogr&aacute;fico. Santa F&eacute;: Castellv&iacute;,      1952. p. 50.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> L&oacute;pez L&oacute;pez P. Introducci&oacute;n a la bibliometr&iacute;a.      Valencia: Promolibro, 1996. p.86.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Morales Morej&oacute;n M. Glosario de t&eacute;rminos bibliom&eacute;tricos.      Documento en word. Posgrado de Informetr&iacute;a. PROINFO, IDICT, 1997[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br>   </li>       <!-- ref --><li> Soto SH. El objeto de estudio de la bibliotecolog&iacute;a: reflexiones      para el an&aacute;lisis curricular [Art&iacute;culo en l&iacute;nea]. Disponible      en: http://sims.berkeley.edu/~vanhouse/panda.html[    STANDARDIZEDENDPARAG]<br>   </li>       <!-- ref --><li> Bernal, JD. Social history of science, I. Science in history. En: Sabattini,      Marcelo. Evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de las publicaciones cient&iacute;ficas:      de la Republique des Lettres hasta la World Wide Web. Salamanca: Universidad      de Salamanca, 1999. Disponible en: http://www.webpraxis.com/msabba/artigos/acad003-evolucion.htm      &gt;    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Sabattini M. Evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de las publicaciones cient&iacute;ficas:      de la Republique des Lettres hasta la World Wide Web. Salamanca: Universidad      de Salamanca, 1999. Disponible en: http://www.webpraxis.com/msabba/artigos/acad003-evolucion.htm      &gt;    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Ibarra G. Las publicaciones cient&iacute;ficas en Argentina: un futuro      incierto [Documento en l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.fcen.uba.ar/publicac/revexact/exacta16/actual.htm     <br>   </li>       <!-- ref --><li> N&uacute;&ntilde;ez Jover J. La ciencia y la tecnolog&iacute;a como procesos      sociales. Lo que la educaci&oacute;n cient&iacute;fica no deber&iacute;a olvidar.      La Habana: Facultad de Filosof&iacute;a, Universidad de La Habana, 2001.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Gorbea S, Seti&eacute;n E. Las supuestas &#147;leyes&#148; m&eacute;tricas      de la informaci&oacute;n. Revista General de Informaci&oacute;n y Documentaci&oacute;n      1997;7(2):87-93.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Seti&eacute;n E, Llorente M, Garc&iacute;a VM. Bibliotecolog&iacute;a cubana      y actividad cient&iacute;fico-informativa. Bibliotecas 1990;28(2):37-44.    <br>   </li>       <!-- ref --><li> Cazau P. Las publicaciones cient&iacute;ficas en Internet [Documento en      l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.galeon.com/pcazau/artepi_publ.htm     <br>   </li>       <!-- ref --><li> Arbon&iacute;es AL. El conocimiento no se puede gestionar [Documento en      l&iacute;nea]. Disponible en: http://www.gestiondelconocimiento.com/documentos2/angel/conogest.htm     <br>   </li>       <!-- ref --><li> P&eacute;rez Mari&ntilde;o, JM. Actualidad y perspectivas de las publicaciones      electr&oacute;nicas. 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<source><![CDATA[Retos en la construcción de una regulación independiente: el caso de México [Documento en línea]:: Palabras en el Primer Foro Internacional de la Cultura Digital: La cultura digital y su impacto en la sociedad del mañana]]></source>
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<source><![CDATA[Sociedad de la información y organización del conocimiento en la formación de los gestores de la información. Organización del Conocimiento en Sistemas de Información y Documentación. Actas del III Encuentro de ISKO-España, Getafe, 19 al 21 de noviembre de 1997.]]></source>
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<source><![CDATA[Psicología y sociedad de la información: Transcripción de la conferencia de inauguración de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC 2000-2001]]></source>
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