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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las necesidades de información y formación: perspectivas socio-psicológica e informacional]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Aimed at analyzing the psychological and social mechanisms that generate the so called information and formation needs, the categories "Activity" and "Communication" are analyzed as they are used in psychological sciences, as a conceptual system substratum related to needs, as well as the starting points to deduce the main determining of needs and existing needs. The treatment of this conceptual system in informational sciences is also presented. The main models, approaches and methods applied in researches for users and their needs are also exposed.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Las necesidades de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n: perspectivas socio-psicol&oacute;gica  e informacional </h2>    <p> <a href="#cargo">C. Israel N&uacute;&ntilde;ez Paula<span class="superscript">1  </span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p><h4>    <br> Resumen    <br>  </h4>    <p>Con el prop&oacute;sito de explicar los mecanismos psicol&oacute;gicos  y sociales que generan las llamadas necesidades de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n,  desde la perspectiva de las ciencias psicol&oacute;gicas, se analizan las categor&iacute;as  &quot;actividad&quot; y &quot;comunicaci&oacute;n&quot;, como sustrato del sistema  conceptual relativo a las necesidades y como puntos de partida para deducir los  principales determinantes de dichas necesidades y de sus niveles de existencia.  Se presenta, adem&aacute;s, el tratamiento concedido a este sistema conceptual  en las ciencias de la informaci&oacute;n y se exponen los principales modelos,  enfoques y m&eacute;todos empleados en los estudios de usuarios y de necesidades.    <br>  </p>    <p>Palabras clave: necesidades de formaci&oacute;n, necesidades de informaci&oacute;n,  enfoque socio-psicol&oacute;gico, actividad, comunicaci&oacute;n.</p><h4>Abstract    <br>  </h4>    <p>Aimed at analyzing the psychological and social mechanisms that generate  the so called information and formation needs, the categories &quot;Activity&quot;  and &quot;Communication&quot; are analyzed as they are used in psychological sciences,  as a conceptual system substratum related to needs, as well as the starting points  to deduce the main determining of needs and existing needs. The treatment of this  conceptual system in informational sciences is also presented. The main models,  approaches and methods applied in researches for users and their needs are also  exposed.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Keywords: formation needs, information needs, social-psychological  approach, activity, communication.</p>    <p>La teor&iacute;a del reflejo, de la gnoseolog&iacute;a  materialista, explica que el reflejo ps&iacute;quico surge como resultado de la  interacci&oacute;n de la realidad externa y el aparato sensorial, de su reelaboraci&oacute;n  anal&iacute;tico-sint&eacute;tica -por el sistema nervioso y el cerebro- y del  empleo de los productos reelaborados, en calidad de sustitutos, representaciones  o modelos de los objetos. Gracias a los modelos de las cosas y de sus propiedades,  existentes en la psique, el hombre regula -induce, ejecuta y controla- su actividad  en el medio que le rodea.    <br> </p>    <p>La naturaleza social del hombre, cuyas relaciones  se basan en el lenguaje, en la conciencia y en la transformaci&oacute;n consciente  de la realidad, condiciona que la relaci&oacute;n sujeto-objeto ocurra mediatizada  por, e integrada cognoscitiva y afectivamente a, la historia de sus relaciones  con otras personas o grupos y con su contexto organizacional y social, mediante  la comunicaci&oacute;n. En otras palabras, la relaci&oacute;n sujeto-objeto, en  cuyo contexto se forman los conocimientos y la personalidad, se produce en la  realidad, en la forma sujeto-sujeto-objeto.    <br> </p>    <p>La actividad, en su sentido  m&aacute;s amplio, es la forma en que transcurre la vida. En este trabajo solo  es de inter&eacute;s referirse a la vida, y a la actividad, humanas. La actividad  tiene un car&aacute;cter continuo e inexorable y en ella, se produce la relaci&oacute;n  comunicativa sujeto-sujeto-objeto. As&iacute;, la actividad tiene un componente  relativamente externo, observable de modo directo -actividad externa, tambi&eacute;n  llamada conducta o comportamiento -en ingl&eacute;s, behaviour- y un componente  relativamente interno -actividad interna o propiamente ps&iacute;quica, con su  funci&oacute;n reguladora de la actividad en general. Se ha introducido el t&eacute;rmino  &quot;relativamente&quot; porque &quot;...la actividad interna, por su forma,  que se origina a partir de la actividad pr&aacute;ctica externa, no se separa  de ella, sino que conserva una relaci&oacute;n fundamental y bilateral con ella.&quot;<span class="superscript">1</span>    <br>  </p>    <p>No es objetivo de la presente contribuci&oacute;n dilucidar el car&aacute;cter  primario o no de la actividad y la comunicaci&oacute;n en la formaci&oacute;n  de la personalidad del hombre, sino que simplemente se acepta la unidad dial&eacute;ctica  entre las manifestaciones fenom&eacute;nicas de ambas categor&iacute;as en cada  momento de la vida humana. Se describir&aacute;, a continuaci&oacute;n, una explicaci&oacute;n  de la macroestructura de la actividad desarrollada por A. N. Leontiev,<span class="superscript">1</span>  pero con la ayuda de un sistema terminol&oacute;gico diferente, que acerque aquella  teor&iacute;a a los prop&oacute;sitos particulares de este informe.    <br> </p>    <p>Es  el objeto de la actividad, su motivo, lo que le confiere determinada direcci&oacute;n  e impulso. Puede ser, tanto externo como ideal, perceptual o existir s&oacute;lo  en la imaginaci&oacute;n, en la idea. El elemento que confiere la carga afectiva  del motivo y su funci&oacute;n de impulso es la necesidad, mientras que el reflejo  cognitivo de la realidad aporta los elementos que, al asociarse con determinada  necesidad permiten regular la direcci&oacute;n de la actividad. La actividad no  existe sin un motivo; aunque no exista un motivo consciente o aparente, este existe  en forma oculta o no totalmente consciente.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La actividad de aprendizaje  -abarca la informativa, la generadora de conocimientos y la formaci&oacute;n de  h&aacute;bitos, habilidades, capacidades, valores, etc.- de las personas y los  grupos en las organizaciones y comunidades, se realiza mediante un sistema de  acciones y operaciones, dirigido e impulsado por una jerarqu&iacute;a de motivos  vinculados al dominio personal.    <br> </p>    <p>Las acciones mediante las que se realiza  la actividad, constituyen subsistemas de ella, cuya direcci&oacute;n est&aacute;  determinada por objetivos, los que se subordinan -en tanto fines parciales- al  motivo que impulsa y dirige al sistema (actividad). La funci&oacute;n de objetivo  general lo realiza un motivo consciente, que se transforma, en virtud de su car&aacute;cter  consciente, en un motivo-objetivo.    <br> </p>    <p>La determinaci&oacute;n de los objetivos  o fines parciales en los que se descompone la meta final, definida por el motivo-objetivo  general, y de las acciones dirigidas a conseguir dichos objetivos, es un proceso  dial&eacute;ctico, iterativo y continuo, en el que, la acci&oacute;n iniciada  y los resultados que esta tiene, inciden en la reformulaci&oacute;n de su objetivo  y en la reconfiguraci&oacute;n de la acci&oacute;n, y as&iacute; sucesivamente.  La funci&oacute;n de impulso no se traslada a los objetivos, estos s&oacute;lo  dirigen, el impulso es inherente al motivo final de la actividad.    <br> </p>    <p>Una  misma acci&oacute;n puede formar parte de distintas actividades, puede pasar de  una actividad a otra, debido a su propia independencia relativa; del mismo modo,  una misma actividad, puede realizarse mediante diferentes subsistemas de acciones  que responden a un subsistema de objetivos tambi&eacute;n diferente.    <br> </p>    <p>Para  determinar los objetivos espec&iacute;ficos de una meta, en un momento determinado,  deben considerarse las condiciones objetivas, materiales y sociales disponibles  o accesibles en ese momento. De acuerdo con estas condiciones de la actividad,  se determinan los m&eacute;todos y formas que se utilizar&aacute;n para realizar  las acciones. Al subsistema de las formas espec&iacute;ficas de realizar las acciones,  se le llama operaciones. Un mismo objetivo puede alcanzarse en presencia de condiciones  diferentes; en ese caso, puede ser que se mantenga la misma acci&oacute;n, pero  que lo que var&iacute;e sea el subsistema de operaciones mediante el que se realiza  aquella. En las acciones con instrumentos -p. e. programas inform&aacute;ticos  y herramientas tecnol&oacute;gicas-, la falta de una correspondencia r&iacute;gida  entre acciones y operaciones se hace particularmente evidente. En los instrumentos  y herramientas se concretan los m&eacute;todos, las t&eacute;cnicas, las operaciones,  y no las acciones, ni los objetivos. Al igual que las acciones con respecto a  la actividad, una operaci&oacute;n puede formar parte de diferentes acciones,  mientras que una misma actividad puede realizarse mediante diferentes subsistemas  de operaciones (figura 1). </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v12n5/f0104504.gif"><img src="/img/revistas/aci/v12n5/f0104504.gif" width="347" height="246" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fig.  1. Macroestructura de la actividad.</p>    <p></p>    <p>El estudio de la actividad requiere  precisamente analizar sus relaciones sist&eacute;micas y din&aacute;micas internas.  La actividad puede perder su motivo original y transformarse en una acci&oacute;n  dentro de una actividad de orden mayor, una acci&oacute;n puede adquirir una fuerza  motivacional propia y convertirse en actividad especifica; la acci&oacute;n puede  transformarse tambi&eacute;n, en un procedimiento para alcanzar el objetivo, en  una operaci&oacute;n, que coadyuva a la realizaci&oacute;n de distintas acciones.  La movilidad de los distintos &quot;componentes&quot; del sistema de la actividad  se manifiesta, por otra parte, en el hecho de que cada uno de ellos puede fraccionarse,  o por el contrario, integrar unidades que anteriormente eran independientes.    <br>  </p>    <p>Existen distintas actividades cuyos eslabones son todos de car&aacute;cter  interno; as&iacute; es, por ejemplo, la actividad cognoscente. Otras veces, la  actividad interna que responde a un motivo cognoscitivo se realiza mediante procesos  esencialmente externos por su forma. Tambi&eacute;n puede suceder que, en la actividad  externa, algunas de las acciones y operaciones pueden asumir la forma de procesos  mentales, internos. El fundamento de tal estado de cosas, ante todo, estriba en  la propia naturaleza de los procesos de interiorizaci&oacute;n y exteriorizaci&oacute;n  -obs&eacute;rvese que estos procesos est&aacute;n en la base de la &quot;interiorizaci&oacute;n&quot;  del conocimiento expl&iacute;cito y la &quot;exteriorizaci&oacute;n&quot; del  t&aacute;cito, desarrollado por la escuela japonesa de gesti&oacute;n del conocimiento.      <br> </p>    <p>Identificar los subsistemas de objetivos, acciones, operaciones y  condiciones es imprescindible para comprender las necesidades de informaci&oacute;n,  conocimiento, habilidades, capacidades, valores, etc. de las personas y grupos  en las organizaciones y comunidades, porque &eacute;stas se encuentran determinadas  por este sistema contextual de la actividad social en condiciones hist&oacute;rico  concretas espec&iacute;ficas (figura 2). </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v12n5/f0204504.gif"><img src="/img/revistas/aci/v12n5/f0204504.gif" width="273" height="195" border="0"></a>  </p>    
<p align="center">Fig. 2. El sistema y su contexto.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> &quot;Un aspecto  que se debe considerar con respecto al usuario es que su actividad general siempre  responde a varias necesidades y, por consiguiente, es estimulada por varios motivos.  Sin embargo, en una actividad concreta se puede distinguir un motivo rector, que  imprime a la conducta un sentido determinado. La presencia de motivos rectores  no niega la existencia de motivos complementarios que directamente estimulan la  conducta. Sin embargo, sin motivos rectores el contenido de una actividad carece  de sentido para la personalidad. Precisamente el motivo rector es el que garantiza  la posibilidad de la mediatizaci&oacute;n y jerarquizaci&oacute;n de los motivos.  Se debe se&ntilde;alar que la jerarqu&iacute;a de los motivos tiene un car&aacute;cter  estable relativo, lo que incide en la mayor o menor estabilidad de toda la personalidad:  sus intereses, actitudes, valoraciones. Por tanto, los cambios en los motivos  rectores se reflejan en las actitudes, intereses y valoraciones de la personalidad...  Si existe una organizaci&oacute;n jer&aacute;rquica de los motivos es porque el  individuo posee determinados motivos que le son de primordial importancia, a los  que se subordinan todos los dem&aacute;s. Esto determina el car&aacute;cter y  orientaci&oacute;n de su conducta&quot;, se&ntilde;al&oacute; <i>Enrique Gonz&aacute;lez  Su&aacute;rez</i>.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>    <p>Conocer cu&aacute;les  son los motivos fundamentales, rectores, de la conducta y la jerarqu&iacute;a  de los motivos en el proceso de aprendizaje personal y organizacional -a partir  de la observaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n como un organismo vivo, como  una personalidad, como estableci&oacute; <i>Nonaka</i>- es muy importante para  la comunicaci&oacute;n y satisfacci&oacute;n de sus necesidades de aprendizaje.  En ello, est&aacute; la clave para la comprensi&oacute;n de su comportamiento.    <br>  </p>    <p>Si se identifica a la actividad como el contexto donde se forman y transforman  los conocimientos, habilidades, h&aacute;bitos, capacidades, emociones y sentimientos  -la personalidad como un todo-, en la comunicaci&oacute;n con el entorno y en  la interna de las organizaciones, puede considerarse que el aprendizaje o la educaci&oacute;n  -actividad formativa e informativa-, en su forma y contenido, tienden a coincidir  con los procesos generativos, productivos y representativos del conocimiento en  su sentido m&aacute;s amplio, es decir, con los procesos de creaci&oacute;n de  valor. Si tal es el presupuesto, cabe afirmar que el motivo de la actividad formativa  e informativa de una persona, grupo u organizaci&oacute;n, en cada una de sus  manifestaciones posibles, coincide con el de la actividad dirigida a lograr determinados  valores espec&iacute;ficos -motivo rector de la actividad. A su vez, esto implica  que los objetivos espec&iacute;ficos de las acciones de generaci&oacute;n, producci&oacute;n  o representaci&oacute;n del conocimiento son, al mismo tiempo, los del aprendizaje  individual, grupal u organizacional y, por supuesto, que las condiciones objetivas  materiales y sociales que determinan el sistema de las operaciones a realizar  para lograr los objetivos, son tambi&eacute;n los mismos.</p><h4>Tratamiento de  las necesidades y los motivos en la Psicolog&iacute;a    <br> </h4>    <p>Para comprender  la importante relaci&oacute;n entre las necesidades y la actividad, la comunicaci&oacute;n  y la personalidad, es imprescindible estudiarla en su perspectiva din&aacute;mica  y contradictoria, y analizarla m&aacute;s all&aacute; del contexto individual,  en el contexto de las condiciones hist&oacute;rico-sociales concretas, no s&oacute;lo  en el nivel de la sociedad, sino adem&aacute;s, de las organizaciones y los grupos.    <br>  </p>    <p>Las necesidades en el hombre son una cualidad de la personalidad, portadora  de un contenido emocional que impulsa y orienta la actividad social-objetal del  sujeto. En esta actividad, las necesidades que surgen y se desarrollan, se interpretan  por la personalidad y reciben un sentido m&aacute;s espec&iacute;fico y una valoraci&oacute;n,  a la luz del sistema integral (hist&oacute;rico y actual) de relaciones sociales-objetales  y de ello, surgen los motivos -por ello, &eacute;stos tienen un sentido espec&iacute;fico  que la propia necesidad no posee.    <br> Las necesidades superiores en el hombre  impulsan la actividad no s&oacute;lo por la falta o carencia de algo -lo que es  com&uacute;n en las necesidades inferiores, de los animales- sino tambi&eacute;n  por la b&uacute;squeda de nuevas sensaciones o vivencias o la consecuci&oacute;n  de algo, que puede formar parte de la realidad exterior o de formaciones interiores  (im&aacute;genes, ideas, sentimientos, emociones, etc.); es decir, que la fuente  de la vivencia de satisfacci&oacute;n de la necesidad puede no ser un objeto propiamente  dicho, sino incluso, los propios procesos y vivencias interiores, o determinados  efectos emotivos de las relaciones sociales -amor, amistad, afecto, reconocimiento,  etc&eacute;tera. <i>Obujovsky</i>, plante&oacute; que existen tres necesidades  espec&iacute;ficamente humanas: las necesidades de conocimiento, de contacto emocional  y del sentido de la vida.<span class="superscript">3</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Es importante  considerar, en la direcci&oacute;n de la actividad de los sujetos individuales  y grupales, que en la interinfluencia de las necesidades y los motivos en los  que &eacute;stas se concretan y la actividad, las vivencias positivas y negativas  asociadas con la satisfacci&oacute;n de las necesidades, no tienen un valor o  efecto absoluto. En la actividad orientada a la satisfacci&oacute;n de las necesidades,  pueden producirse diversos momentos de insatisfacci&oacute;n generados por la  imposibilidad de alcanzar, total o parcialmente, algunos objetivos; pero en ciertos  casos, se produce una reflexi&oacute;n y reorientaci&oacute;n de la direcci&oacute;n  de la actividad, que puede convertirse, incluso, en un incentivo o impulso mayor  en la actividad orientada a la satisfacci&oacute;n de la necesidad. Esto se debe  al car&aacute;cter activo de la personalidad que en su ontog&eacute;nesis forma  contenidos propios, que constituyen los puntos de partida para la interpretaci&oacute;n  de las vivencias y experiencias ulteriores y, consecuentemente, la orientaci&oacute;n  de la actividad.    <br> </p>    <p>En realidad, aunque en la actividad se obtienen vivencias  de satisfacci&oacute;n, las necesidades superiores son insaciables, porque la  actividad es continua y en las relaciones sociales-objetales, surgen constantemente  nuevas sensaciones de inquietud y ansiedad por conocimientos, por contactos emocionales  o por definir y reorientar el sentido de la vida. Es por ello, que el t&eacute;rmino  satisfacci&oacute;n de las necesidades tiene un significado relativo y lo que  se produce es una transformaci&oacute;n de los motivos o formas de satisfacci&oacute;n  de las necesidades.    <br> </p>    <p>Desde la perspectiva de la concepci&oacute;n expresada  de las necesidades en la Psicolog&iacute;a, este autor coincide con la definici&oacute;n  que Gonz&aacute;lez Rey presenta del motivo:    <br> </p>    <p>&quot;Es la forma en que  la personalidad asume sus distintas necesidades, las que, elaboradas y procesadas  por ella, encuentran su expresi&oacute;n en sus distintas manifestaciones concretas,  de tipo conductual, reflexivo y valorativo, las que le dan sentido, fuerza y direcci&oacute;n  a la personalidad.&quot;<span class="superscript">3</span>    <br> </p>    <p>El motivo  es una formaci&oacute;n que integra el componente afectivo-volitivo de la necesidad  -que induce la actividad-, con el reflejo cognitivo de las relaciones sociales-objetales,  que, potencialmente, se corresponde con aquella -que orientan la direcci&oacute;n  en que se ejecuta la actividad. Para este autor, el complejo sistema de influencias  que act&uacute;a sobre el sujeto en el contexto de su actividad, determina que  no siempre el sujeto est&aacute; consciente plenamente de sus motivos. Algunas  regularidades motivacionales, producto de las relaciones sociales-objetales, se  forman durante la vida y se asientan, salen entonces, total o parcialmente de  su reflejo consciente y s&oacute;lo con t&eacute;cnicas adecuadas, se les puede  hacer aflorar en el plano verbal comunicativo.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>En el caso de los motivos  superiores no siempre el objeto de la necesidad -como se ha explicado antes- es  un objeto exterior sino que el sujeto puede conseguir la vivencia de satisfacci&oacute;n  con el propio proceso de obtenci&oacute;n de conocimiento o de formaci&oacute;n  de nuevas ideas, valores o convicciones y mediante acciones de estimulaci&oacute;n  provenientes de las relaciones sociales. </p>    <p>La din&aacute;mica de transformaci&oacute;n  de las necesidades y motivos superiores genera que el producto final de la acci&oacute;n,  devenido en meta, se conforme y perfeccione durante la propia actividad, de modo  que el resultado final puede ser muy diferente del originalmente concebido y producir,  no obstante, la vivencia de satisfacci&oacute;n del sujeto y del grupo.    <br> </p>    <p>El  concepto de motivo es b&aacute;sico, de gran amplitud, y abarca desde la necesidad  vinculada a un objeto particular, hasta las formaciones m&aacute;s complejas como  los ideales, por lo que requiere un tratamiento m&aacute;s espec&iacute;fico de  sus niveles de complejidad o integraci&oacute;n o por el nivel de influencia en  el comportamiento. Para comprender adecuadamente los distintos niveles jer&aacute;rquicos  de los motivos en la personalidad, <i>Gonz&aacute;lez Rey</i> estableci&oacute;  una clasificaci&oacute;n en forma de escala de complejidad, basada no en el contenido  de los motivos, sino en su alcance funcional en la regulaci&oacute;n de la actividad.  Seg&uacute;n esta escala, los motivos pueden tener cinco niveles diferentes, desde  su forma m&aacute;s simple y de influencia m&aacute;s limitada en la regulaci&oacute;n  de la actividad, hasta su forma m&aacute;s desarrollada y compleja:    <br> </p>    <p>a)  De car&aacute;cter objetal.    <br> b) Presentes ante condiciones actuantes sobre  el sujeto.    <br> c) Orientadores de la actividad y de las relaciones del hombre.    <br>  d) Orientadores del sentido de la vida.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> e) Tendencias orientadoras de la personalidad.    <br>  </p>    <p>Dentro de la concepci&oacute;n de la gesti&oacute;n del aprendizaje en  las organizaciones y comunidades, el aspecto de la motivaci&oacute;n de las personas  y grupos hacia: la propia organizaci&oacute;n, la profesionalidad, el &eacute;xito,  el aprendizaje como modo de ser, la satisfacci&oacute;n de los usuarios/clientes,  la utilizaci&oacute;n constante y perfecta de la informaci&oacute;n, el compartir  los conocimientos, el trabajo en equipo, etc. ocupan un lugar destacado. Para  determinar lo que la organizaci&oacute;n, las personas y los grupos necesitan  en cuanto a la formaci&oacute;n de los motivos, resulta muy importante identificar  las caracter&iacute;sticas de los cinco niveles de complejidad y participaci&oacute;n  en la regulaci&oacute;n de la actividad, que ha presentado <i>Gonz&aacute;lez  Rey</i> y que se pueden sintetizar en la forma siguiente:    <br> </p>    <p>a) Motivos  de car&aacute;cter objetal: Son aquellos objetos, situaciones o resultados concretos  -que, en mayor o menor medida implican tambi&eacute;n una determinada relaci&oacute;n  interpersonal, que al reflejarse, son interpretados por la, personalidad como  formas concretas de satisfacci&oacute;n de una necesidad, por lo que se convierten  en motivo de la actividad. En este caso, la vivencia de satisfacci&oacute;n de  la necesidad se alcanza mediante la relaci&oacute;n esperada del sujeto con el  objeto, la situaci&oacute;n, etc&eacute;tera. </p>    <p>Constituyen las formas m&aacute;s  simples de inducci&oacute;n y orientaci&oacute;n del comportamiento y se encuentran,  por lo general, integrados a formaciones motivacionales m&aacute;s complejas como  las que se explican en los niveles siguientes.    <br> </p>    <p>b) Motivos presentes  ante condiciones actuantes sobre el sujeto: Son los que surgen cuando determinadas  condiciones del tipo de relaciones sociales -valoraciones, reconocimientos, placeres  est&eacute;ticos, situaciones organizativas, ventajas econ&oacute;micas, etc.-,  se perciben por el sujeto como circunstancialmente posibles, y se interpretan,  por la personalidad, como relacionadas con ciertas necesidades superiores. En  ese caso, el comportamiento del sujeto se orienta a la realizaci&oacute;n de las  acciones cuya consecuencia sea obtener estas valoraciones, situaciones, ventajas,  etc., y la vivencia de satisfacci&oacute;n de las necesidades se obtiene ante  el logro de dichas condiciones. En este caso, el objeto -en el sentido amplio  en que se ha utilizado el t&eacute;rmino en la explicaci&oacute;n del nivel precedente-  no tiene suficiente fuerza de relaci&oacute;n intr&iacute;nseca con la personalidad  del sujeto para desencadenar, por su propia presencia, la actividad, y s&oacute;lo  adquiere su fuerza motivacional en el contexto de condiciones actuantes como las  que se han descrito. As&iacute;, por ejemplo, los motivos para el uso de la informaci&oacute;n,  para compartir conocimiento, para aprender, de una persona o grupo en la organizaci&oacute;n,  pueden asociarse fundamentalmente con la obtenci&oacute;n de ciertas valoraciones,  imagen, recompensas de diferente tipo, etc. y no tener un valor intr&iacute;nseco,  real, para la persona o grupo. Cuando estos motivos son intr&iacute;nsecos, la  labor educativa no requiere grandes incentivos para que se desarrolle una actividad  intensa y con un control consciente de su calidad, mientras que si se trata de  una motivaci&oacute;n extr&iacute;nseca, producida por las condiciones actuantes,  el sistema de est&iacute;mulos debe tener estas condiciones muy en cuenta. El  predominio o no, en forma m&aacute;s estable, de la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca  o extr&iacute;nseca puede ser el resultado del abuso, por exceso o defecto, de  las f&oacute;rmulas de estimulaci&oacute;n de la actividad de los sujetos por  parte de la gerencia y constituye importante objeto de gesti&oacute;n del aprendizaje  -y por ende de determinaci&oacute;n de su necesidad.    <br> </p>    <p>c) Motivos orientadores  de la actividad y de las relaciones del hombre: Son los motivos que se interiorizan  por la persona durante la vida, como sistemas de reglas elementales de comportamiento  ante determinadas situaciones y que, al interiorizarse o automatizarse, se salen  parcial o totalmente de la conciencia, no obstante lo cual, regulan el comportamiento  del sujeto en las situaciones actuantes concretas. Su efecto en la regulaci&oacute;n  del comportamiento puede o no ser estable, porque, de estar presentes formas m&aacute;s  reflexivas, estables y conscientes de la personalidad que entren en conflicto  con estos sistemas de reglas, es muy posible que la reflexi&oacute;n produzca  las valoraciones necesarias para compensar las posibles vivencias negativas por  el rompimiento de la norma. Este es el caso de las normas morales, las reglas  disciplinarias, las predisposiciones poco reflexivas hacia determinadas esferas  de la vida, etc. Seg&uacute;n sus caracter&iacute;sticas esenciales, se considera  conveniente llamarle en lo sucesivo motivos derivados de la interiorizaci&oacute;n  de reglas. A juicio de este autor, el nombre dado por Gonz&aacute;lez Rey a esta  categor&iacute;a de motivos, no es adecuado, en tanto puede entenderse, en otro  plano m&aacute;s general del an&aacute;lisis, que todos los motivos, independientemente  de su nivel de complejidad o de regulaci&oacute;n de la actividad de la personalidad,  son `orientadores de la actividad y de las relaciones del hombre&acute;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>d)  Motivos orientadores del sentido de la vida: Son los que tienen un car&aacute;cter  m&aacute;s abstracto y consciente, como las valoraciones, las convicciones, las  actitudes, que regulan fundamentalmente el comportamiento del sujeto en la situaci&oacute;n  presente, pero bajo el control interactivo de la reflexi&oacute;n sobre el sentido  del comportamiento para la vida. Son formaciones motivacionales que no se consiguen  con entrenamientos o aprendizajes puntuales sino con influencias permanentes y  prolongadas sobre el sujeto. Para ser coherentes con el sistema clasificatorio  de los motivos que se presenta, y al margen de la pol&eacute;mica relativa al  tratamiento del concepto de actitud, en la Psicolog&iacute;a, se utiliz&oacute;  el t&eacute;rmino, seg&uacute;n la concepci&oacute;n del propio autor del sistema  clasificatorio, el que lo define como `motivo estructurado y estable hacia objetos,  situaciones u otras personas, que se expresa coherentemente en comportamientos,  valoraciones y estados emocionales&acute;.    <br> </p>    <p>e) Tendencias orientadoras  de la personalidad: Son los motivos que forman el &quot;... nivel superior de  la jerarqu&iacute;a motivacional de la personalidad, formado por los motivos que  la orientan hacia sus objetivos esenciales en la vida, lo que supone una estrecha  relaci&oacute;n entre la fuerza din&aacute;mica de ellos con la elaboraci&oacute;n  consciente, realizada por el sujeto, de sus contenidos. Como consecuencia de este  proceso, los motivos adquieren un sentido consciente personal para el sujeto,  el que determina la organizaci&oacute;n de complejas formaciones motivacionales,  como los ideales, las intenciones, la autovaloraci&oacute;n, etc., y que conducen  a la aparici&oacute;n de un poderoso sistema de autorregulaci&oacute;n.&quot;3  Este tipo de formaci&oacute;n motivacional compleja implica una proyecci&oacute;n  hacia el futuro, consciente y bien estructurada, con una fuerte carga motivacional,  que mediatiza todas las expresiones de los niveles inferiores de los motivos en  cada momento actual, y establece la relaci&oacute;n entre cada comportamiento  actual del sujeto, con sus perspectivas futuras.    <br> </p>    <p>Estas formaciones  motivacionales se expresan, adem&aacute;s de, en la conducta concreta, en forma  de juicios, valoraciones, puntos de vista, etc&eacute;tera. Puede suceder que  el comportamiento presente del sujeto, aparentemente no se corresponda con sus  tendencias orientadoras, pero ello se debe a que la conducta presente puede ser  s&oacute;lo un momento dentro de una estrategia m&aacute;s compleja, orientada  a una meta a mayor plazo.</p>    <p>El problema de lo objetivo y lo subjetivo en la  investigaci&oacute;n de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  (aprendizaje)    <br> La eliminaci&oacute;n de la subjetividad es imposible en t&eacute;rminos  absolutos, e inconveniente adem&aacute;s, porque es la personalidad de los usuarios,  su conocimiento, su inteligencia cognoscitiva y emocional, la que interviene protag&oacute;nicamente  en los procesos de generaci&oacute;n, producci&oacute;n y representaci&oacute;n  de valor en la organizaci&oacute;n o comunidad. El profesional de la informaci&oacute;n  s&oacute;lo constituye un facilitador o, en el mejor de los casos, un l&iacute;der,  de esos procesos, que desembocan en el mejoramiento continuo de la organizaci&oacute;n  o comunidad, y en su sentido m&aacute;s amplio, de la sociedad como sistema.    <br>  </p>    <p>La determinaci&oacute;n din&aacute;mica de las necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n en una organizaci&oacute;n o comunidad se realiza, entonces,  para tratar de compatibilizar los principios, la imagen, misi&oacute;n, visi&oacute;n  y los objetivos de la organizaci&oacute;n o comunidad, con la subjetividad de  las personas y grupos en la organizaci&oacute;n. El proceso requiere determinar  con los usuarios, en forma din&aacute;mica, los valores espec&iacute;ficos y coyunturales  de las variables que definen esencialmente al sistema de las necesidades de la  organizaci&oacute;n, as&iacute; como de mostrar a sus integrantes la informaci&oacute;n  obtenida en la consulta de las otras fuentes, documentales y no documentales,  para provocar una toma de conciencia sobre determinadas aristas o especificidades  de dichas necesidades. Es decir,, el proceso de determinaci&oacute;n (din&aacute;mica)  de las necesidades de aprendizaje (DNA), en forma interactiva con el usuario,  consiste en un proceso continuo de transformaci&oacute;n dial&eacute;ctica de  sus necesidades.</p><h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Enfoque socio-psicol&oacute;gico de los determinantes  de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n     <br> </h4>    <p>Cualquier  necesidad en particular, de la organizaci&oacute;n como un todo, de cualquiera  de sus grupos o personas, surge en un contexto socio-hist&oacute;rico concreto,  en un entorno socio-econ&oacute;mico, cuyos aspectos a considerar son los de car&aacute;cter  cient&iacute;fico, tecnol&oacute;gico, econ&oacute;mico-financiero, comercial  o de mercado, jur&iacute;dico, pol&iacute;tico y social en general, en los que  la organizaci&oacute;n surge y se desarrolla, y que se refleja en las comunicaciones  con otras organizaciones y personas en la sociedad, que cumplen con respecto a  ella una o m&aacute;s de las siguientes funciones: reguladores, proveedores, colaboradores,  distribuidores, usuarios o clientes, competidores o formadores de opini&oacute;n  (figura 3). </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v12n5/f0304504.gif"><img src="/img/revistas/aci/v12n5/f0304504.gif" width="223" height="188" border="0"></a></p>    
<p align="center">    <br>  Fig. 3. Determinantes de las necesidades.</p>    <p>El car&aacute;cter hist&oacute;rico  de ese contexto se basa en la huella de la vida pasada de la organizaci&oacute;n,  su presente y las tendencias futuras, todo lo cual, conforma una determinada coyuntura.  El entorno socio-econ&oacute;mico y coyuntural constituye, para la macroestructura  de la actividad de la organizaci&oacute;n y de cada persona o grupo, las condiciones  objetivas, materiales y sociales que determinan el sistema jer&aacute;rquico de  objetivos generales y espec&iacute;ficos. En tal coyuntura -cuyo dominio es muy  importante para la organizaci&oacute;n y origina la necesidad de poseer un sistema  de vigilancia- la organizaci&oacute;n determina sus ideas rectoras, seg&uacute;n  la terminolog&iacute;a de <i>Senge</i>, que comprenden: misi&oacute;n, visi&oacute;n,  objetivos, valores y principios -obs&eacute;rvese la relaci&oacute;n de &eacute;stos  con los motivos y objetivos de la actividad de la personalidad.     <br> </p>    <p>Estas  ideas rectoras equivalentes a la esfera motivacional de la personalidad -cultura,  en el nivel de la organizaci&oacute;n- son el punto de partida para la interpretaci&oacute;n  de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n porque las necesidades  son una expresi&oacute;n de la personalidad en un contexto hist&oacute;rico-social  particular. Por supuesto, que al igual que en las personas, mientras m&aacute;s  claras est&aacute;n estas ideas -en este caso para todos los miembros de la organizaci&oacute;n-  y mientras m&aacute;s sentidas sean, m&aacute;s logran la intensidad y unidad  de acci&oacute;n -impulso y direcci&oacute;n- necesarias para el &eacute;xito  de la organizaci&oacute;n. As&iacute;, estas ideas deben ser claras, conocidas,  compartidas, generar compromiso y ser flexibles, para adecuarlas din&aacute;micamente  seg&uacute;n lo sugiera la coyuntura de comunicaci&oacute;n con el entorno. Si  estas cualidades de las ideas rectoras no est&aacute;n suficientemente desarrolladas,  constituir&iacute;an las primeras necesidades de formaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n  como un todo y sus disfunciones se reflejar&iacute;an en toda la organizaci&oacute;n.  Tambi&eacute;n la ausencia o insuficiencia de un sistema de vigilancia y comunicaci&oacute;n  -b&uacute;squeda, localizaci&oacute;n, an&aacute;lisis, valoraci&oacute;n, comunicaci&oacute;n-  con el entorno, deja a la organizaci&oacute;n sin una orientaci&oacute;n adecuada  para cada coyuntura y limita las relaciones sociales de la organizaci&oacute;n,  que son indispensables para cumplir o actualizar sus ideas rectoras. De acuerdo  con la alta din&aacute;mica que impone el desarrollo de las Nuevas Tecnolog&iacute;as  de Informaci&oacute;n y Comunicaci&oacute;n, se considera como una necesidad de  la organizaci&oacute;n un nivel aceptable de desarrollo de su sistema de vigilancia  y comunicaci&oacute;n con el entorno.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De los determinantes de las necesidades  de aprendizaje expuestos en los p&aacute;rrafos anteriores, surgen otros m&aacute;s  espec&iacute;ficos: de una parte, los problemas y actividades que aborda y desarrolla  la organizaci&oacute;n para cumplir con sus ideas rectoras y de otra, los recursos  humanos, materiales, financieros, tecnol&oacute;gicos, documentales y organizacionales  -capital estructural-, que la propia organizaci&oacute;n posee, o que est&aacute;n  al alcance de su sistema de vigilancia y comunicaci&oacute;n, potencialmente &uacute;tiles  para la soluci&oacute;n de los problemas y la realizaci&oacute;n exitosa de sus  actividades, para desarrollar en forma continua el aprendizaje organizacional.  </p>    <p>Hasta este punto, las necesidades analizadas est&aacute;n en el nivel de  la organizaci&oacute;n como un todo y son menos dependientes de la personalidad  concreta de las personas o grupos de la organizaci&oacute;n, a&uacute;n cuando  debe recordarse lo que se ha explicado acerca de la dial&eacute;ctica de la interacci&oacute;n  de lo individual y lo social, de lo objetivo y lo subjetivo en el estudio de las  necesidades.    <br> </p>    <p>Para el estudio de los problemas y actividades y la forma  en que sus caracter&iacute;sticas determinan las necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n, se han identificado tres variables gen&eacute;ricas: la  tem&aacute;tica o contenido sem&aacute;ntico de la actividad, la estructura de  la actividad -descomposici&oacute;n en acciones y operaciones m&aacute;s espec&iacute;ficas,  cada una de las cuales, determina necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  diferentes en contenido o forma- y las condiciones en que se desarrolla la actividad  -biofisiol&oacute;gicas de las personas, as&iacute; como cient&iacute;ficas, tecnol&oacute;gicas,  geogr&aacute;ficas, pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas, sociales, de mercado,  regulatorias, etc&eacute;tera.     <br> &quot;La percepci&oacute;n de un problema  de formaci&oacute;n y de informaci&oacute;n en un grupo social deber&iacute;a  llevar a la evaluaci&oacute;n de sus necesidades mediante el conocimiento del  problema&quot;, se&ntilde;al&oacute; Rodrigo Vega,4 quien m&aacute;s adelante  reafirm&oacute; : &quot;Una vez establecido y conocido el problema, es necesario  buscar un referente externo adecuado, que pueden ser las tendencias en el desarrollo  actual m&aacute;s elaborado, que permita conocer la diferencia entre lo que es  y deber&iacute;a ser, en materia de formaci&oacute;n y que permita resolver, por  lo menos parcialmente, las necesidades que, en materia de informaci&oacute;n,  acusa la sociedad. Y se establece parcialmente porque, en no pocas ocasiones,  lo perfecto no es lo posible; significa esto que los objetivos deben definirse  con realismo, para resolver as&iacute; un problema t&eacute;cnico de planificaci&oacute;n  y un problema pr&aacute;ctico de la sociedad.&quot;<span class="superscript">4</span>    <br>  </p>    <p>Como puede observarse, <i>Vega</i> identific&oacute; los problemas, las  tendencias del entorno multifac&eacute;tico -determinables por los sistemas de  vigilancia y a los recursos disponibles, que establecen qu&eacute; es lo posible  y permiten planificar con realismo- como determinantes de las necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Cuando el hombre y los grupos particulares asumen  las actividades de la organizaci&oacute;n, las necesidades de aprendizaje se manifiestan,  adem&aacute;s, por medio de sus cualidades personales o grupales -actitudes, conocimientos,  habilidades, h&aacute;bitos, capacidades, etc.- que determinan, su comportamiento.  Es por ello, que las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas de las personas  o grupos se consideran tambi&eacute;n determinantes de sus necesidades espec&iacute;ficas  o peculiares, que son su manifestaci&oacute;n. La determinaci&oacute;n de las  necesidades, por tanto, implica, obligatoriamente, determinar las caracter&iacute;sticas  de los problemas que enfrenta y las actividades -contenido sem&aacute;ntico, estructura  y condiciones para su realizaci&oacute;n- que realiza el usuario, el diagn&oacute;stico  de los recursos potencialmente &uacute;tiles y las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas  del usuario.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De ello se deduce, en un plano m&aacute;s espec&iacute;fico,  que el nivel alcanzado de los recursos y de la gesti&oacute;n de la comunicaci&oacute;n  como bases para el aprendizaje, en una organizaci&oacute;n, en un contexto hist&oacute;rico  concreto, son determinantes de, y existen indisolublemente ligados a, las necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n. Por ello, una importante parte de la  metodolog&iacute;a de determinaci&oacute;n din&aacute;mica de dichas necesidades  se debe dedicar a identificar y mapear los recursos y determinar el nivel de gesti&oacute;n  alcanzado por los sistemas de comunicaci&oacute;n con el entorno -incluye sistema  de vigilancia, actividad de benchmarking, etc.- y comunicaci&oacute;n interna.    <br>  </p>    <p>La actividad toma un significado psicol&oacute;gico espec&iacute;fico bajo  la influencia de diversos factores, dentro de los que se deben destacar: la organizaci&oacute;n  de la actividad -su estructura de acciones y operaciones, sus plazos de realizaci&oacute;n,  etc.-; el sistema de relaciones sociales-objetales -grupos reales, convencionales,  de referencia, de contacto, etc. sus subculturas y su din&aacute;mica, los niveles  y tipos de compatibilidad, etc.- y la forma en que esta actividad es dirigida  u orientada -estilos de direcci&oacute;n y liderazgo. </p>    <p>Estos factores influyentes  deber&aacute;n considerarse muy bien en las variables a emplear en el estudio  de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>Es importante  concebir que en la gerencia de una organizaci&oacute;n, los l&iacute;deres o dirigentes  de las comunidades, los grupos, y las organizaciones y comunidades en su totalidad,  son sujetos cognoscentes de sus ideas rectoras, de los problemas y actividades  a realizar y de las condiciones para la realizaci&oacute;n de las acciones, as&iacute;  como de sus propias caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas. </p>    <p>Mientras  m&aacute;s domine la organizaci&oacute;n o comunidad, en forma compartida, el  conocimiento multifac&eacute;tico de s&iacute;, en el contexto de sus objetivos  y de su entorno, m&aacute;s garant&iacute;a existir&aacute; para el &eacute;xito.  Para conseguir ese conocimiento, se realiza la gesti&oacute;n del aprendizaje  (GA) en forma continua, sobre la base del conocimiento permanente de la transformaci&oacute;n  dial&eacute;ctica de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n.</p><h4>Tratamiento  del concepto de necesidad en las Ciencias de la Informaci&oacute;n     <br> </h4>    <p>Desde  el punto de vista de los objetivos de esta contribuci&oacute;n, el dominio de  los diferentes niveles de integraci&oacute;n o complejidad de las formaciones  motivacionales, tiene importancia para poder interpretar adecuadamente, dentro  de una estructura coherente, lo que constituye el objeto de estudio de una metodolog&iacute;a  para el estudio de las necesidades de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n en  las organizaciones o comunidades. Es f&aacute;cil comprender, despu&eacute;s del  tratamiento de las categor&iacute;as necesidad y motivo en la Psicolog&iacute;a  que la denotaci&oacute;n necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  no responde a su connotaci&oacute;n en el campo de aquella ciencia. La licencia  terminol&oacute;gica que se utilizar&aacute; responde a que, si bien se tratar&aacute;  de ampliar y profundizar el significado atribuido al t&eacute;rmino necesidad  dentro del campo de las Ciencias de la Informaci&oacute;n, hacia una comprensi&oacute;n  de lo que se quiere formar en la personalidad de aquellos que integran la organizaci&oacute;n  o comunidad, o en las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas de los  grupos, no se considera conveniente, por razones de comunicaci&oacute;n con el  segmento profesional fundamental al que van dirigidas las ideas de este trabajo,  mover bruscamente la terminolog&iacute;a y apartar la familia de t&eacute;rminos  asociados a las necesidades de informaci&oacute;n o de conocimiento de acuerdo  con la estructura categorial de la Psicolog&iacute;a.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El autor reconoce,  y acepta como alternativa, el riguroso tratamiento que ofrece Enrique Gonz&aacute;lez  Su&aacute;rez sobre este problema, al presentarlo adecuadamente como la formaci&oacute;n  de los motivos de la actividad informacional mediante la comunicaci&oacute;n en  condiciones de actividad grupal, conducida por un profesional de la informaci&oacute;n  en cumplimiento de sus funciones en la organizaci&oacute;n.<span class="superscript">5</span>  Para definir correctamente la posici&oacute;n que se sostendr&aacute;, con respecto  a la de <i>Enrique Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez</i>, se suscribir&aacute; como  representante de la posici&oacute;n de este trabajo, un p&aacute;rrafo de este  autor, al cual, simplemente se le realizar&aacute;n algunos comentarios para ajustar  su idea original a la que se desea exponer ahora. Expresa el autor:    <br> </p>    <p>&quot;El  objetivo de las reuniones informativas (RI) consiste en crear, mediante ellas,  el motivo de la actividad informativa de los participantes, principalmente con  el auxilio de la din&aacute;mica de grupo; y mostrarles la posibilidad de encontrar  el objetivo de la actividad informativa -informaci&oacute;n requerida y el modo  de usarla. El funcionamiento de este dise&ntilde;o se materializa en la interrelaci&oacute;n  y la comunicaci&oacute;n usuario-sistema informativo bibliotecario (SIB)... El  motivo informativo se crea al relacionar la informaci&oacute;n que se disemina  en la RI con las Necesidades de Informaci&oacute;n del grupo seg&uacute;n el tema  en que est&aacute; trabaja el grupo. </p>    <p>De esta forma, la informaci&oacute;n  adquiere una funci&oacute;n impulsora y rectora de la actividad cient&iacute;fico-informativa  (ACI) del usuario. La posibilidad de los usuarios de obtener y usar la informaci&oacute;n  requerida se muestra mediante los servicios informativos y la informaci&oacute;n  contenida en los documentos que se diseminan en el transcurso de la RI.&quot;<span class="superscript">6  </span>    <br> </p>    <p>Las RI constituyen una actividad grupal organizada y dirigida  por el profesional de la informaci&oacute;n -que, en otro sentido, podr&iacute;a  ser visto como el gestor del aprendizaje; los participantes conforman grupos de  contacto (reales) que se integran por quien dirige la actividad de acuerdo con  los objetivos a lograr en la formaci&oacute;n e informaci&oacute;n del grupo.  &quot;El motivo informativo es aquello por lo que el usuario trata de lograr los  objetivos de sus actividad informativa... El objetivo informativo es la imagen  consciente del resultado anticipado a la acci&oacute;n informativa.    <br> </p>    <p>Ahora  bien, las necesidades constituyen el objeto de estudio de diferentes disciplinas  como la Psicolog&iacute;a, la Sociolog&iacute;a, la Pedagog&iacute;a, las Ciencias  de la Informaci&oacute;n y de la Administraci&oacute;n, entre otras. Por tanto,  cuando se trata el concepto de necesidad, se hace con diferentes enfoques, adem&aacute;s  de que, como observara S. Crawford, las necesidades de informaci&oacute;n resultan  &quot;&#133; un concepto dif&iacute;cil de definir, de apartar, y especialmente  de medir.&quot;<span class="superscript">7</span> Durante a&ntilde;os, este concepto  fue objeto de estudio y tratamiento en el contexto de las ciencias y profesiones  de la informaci&oacute;n, por lo que no es posible rese&ntilde;ar exhaustivamente  en esta contribuci&oacute;n una historia de tales dimensiones.     <br> </p>    <p><i>Maria  N&eacute;lida Gonz&aacute;lez</i>, cit&oacute; a uno de los principales expertos  es esta &aacute;rea, T. D. Wilson quien plante&oacute;:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &quot;Una necesidad  de informaci&oacute;n se constituye a partir de otras necesidades originadas en  los diferentes contextos de la experiencia y la acci&oacute;n; a partir del contexto  f&iacute;sico y biol&oacute;gico y de los contextos de trabajo, sociales, pol&iacute;ticos,  etc.&quot;<span class="superscript">8</span>    <br> </p>    <p>Esta definici&oacute;n  considera, tanto la actividad -con sus diferentes caracter&iacute;sticas: estructura,  contenido y condiciones hist&oacute;rico-concretas en las que se realizan- como  las caracter&iacute;sticas del sujeto de la necesidad. Adem&aacute;s, reconoce  la din&aacute;mica de las necesidades de informaci&oacute;n, como producto de  las diferentes necesidades que se originan durante el transcurso de las acciones  que componen la actividad del individuo.    <br> </p>    <p>Por su parte <i>Francis Jawajar  Devadason y Pandada Pratap Lingam</i>, explicaron:    <br> &quot;En el trabajo diario,  la carencia de autosuficiencia genera necesidades de informaci&oacute;n. Estas  necesidades de informaci&oacute;n representan lagunas en el conocimiento actual  del usuario. Adem&aacute;s de las necesidades expresadas o articuladas, existen  necesidades inexpresadas de las que el usuario est&aacute; consciente pero no  las expresa. La tercera categor&iacute;a de necesidad es la necesidad latente,  de la que el usuario no est&aacute; consciente&#133; Una necesidad es espec&iacute;fica  y generalmente temporal - sea mediata o inmediata.&quot;<span class="superscript">9  </span>    <br> </p>    <p>Los autores apuntaron, de acuerdo con <i>Crawford</i>, que  las necesidades de informaci&oacute;n dependen de:<span class="superscript"> 9</span>    <br>  </p>    <p>&middot; La actividad laboral.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><ul>     <li>La disciplina/campo/&aacute;rea  de inter&eacute;s.    <br> </li>    <li>La disponibilidad de facilidades.    <br> </li>    <li>La  posici&oacute;n jer&aacute;rquica de los individuos.    <br> </li>    <li>Los factores  motivacionales de la necesidad de informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>La necesidad  de tomar una decisi&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>La necesidad de buscar nuevas ideas.    <br>  </li>    <li>La necesidad de validar las ideas correctas.    <br> </li>    <li>La necesidad  de hacer contribuciones profesionales.    <br> </li>    <li>La necesidad de establecer  prioridad para la creaci&oacute;n    <br> </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y agregaron:    <br> &quot;Una  serie de factores afectan las necesidades de informaci&oacute;n como: la gama  de fuentes de informaci&oacute;n disponibles, los usos que se le dar&aacute; a  la informaci&oacute;n, la experiencia, motivaciones, orientaci&oacute;n profesional  y otras caracter&iacute;sticas individuales del usuario, los sistemas sociales,  pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos, legales y reguladores que circundan al usuario  y las consecuencias del uso de la informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p><i>Devadason y Lingam</i>, realizan una diferenciaci&oacute;n entre necesidad,  inter&eacute;s y demanda de informaci&oacute;n, que se analizar&aacute; m&aacute;s  adelante. Adem&aacute;s, aunque en forma un poco dispersa, plantean una serie  de factores que inciden en las necesidades de informaci&oacute;n, que se pueden  agrupar dentro de los determinantes principales definidos antes; destacan el car&aacute;cter  espec&iacute;fico o peculiar de la necesidad de informaci&oacute;n y reconocen,  a partir de los factores mencionados y del planteamiento referido a la existencia  de las necesidades latentes, que &eacute;stas no dependen s&oacute;lo de la conciencia  (subjetividad) que el sujeto de la necesidad tenga de ella.     <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n  <i>Diane Tobin Jonson</i>, ha apuntado la no coincidencia de las necesidades,  vistas desde un punto de vista intersubjetivo o social, con el reflejo subjetivo  de estas, en la conciencia del sujeto individual:    <br> </p>    <p>&quot;La norma de  los servicios bibliotecarios se construye no s&oacute;lo sobre lo que los usuarios  desean en un momento espec&iacute;fico sino de lo que los profesionales han determinado  que los usuarios necesitan a largo plazo... A&uacute;n m&aacute;s, muchas bibliotecas  y profesionales de la informaci&oacute;n tienen una experiencia considerable con  lo que los usuarios son capaces de decir acerca de lo que quieren (<i>Katz</i>,  1992). Tal experiencia sugiere que las personas frecuentemente no solicitan lo  que realmente quieren -a&uacute;n si conscientemente se deja de lado el punto  de qu&eacute; necesitan realmente.&quot;<span class="superscript">10</span>    <br>  </p>    <p><i>Gloria J. Leckie, Karen E. Pettigrew y Christian Sylvain</i>, se refirieron  a las necesidades de informaci&oacute;n en la siguiente forma:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &quot;La necesidad  de informaci&oacute;n emerge de situaciones pertenecientes a una tarea espec&iacute;fica  que est&aacute; asociada con una o varias funciones de trabajo desempe&ntilde;adas  por el profesional. Por tanto, una necesidad de informaci&oacute;n no es constante  y puede verse influenciada por una serie de factores&#133; La naturaleza de la  profesi&oacute;n espec&iacute;fica y factores como la edad, &aacute;rea de especializaci&oacute;n,  ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica y nivel profesional pueden influenciar la formaci&oacute;n  de la necesidad de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">11</span>    <br>  </p>    <p>En esta definici&oacute;n, se presenta el surgimiento de la necesidades  de informaci&oacute;n a partir de la actividad que realiza el usuario, se reconoce  el car&aacute;cter din&aacute;mico de las necesidades y, al destacar la especificidad  de la tarea y de la profesi&oacute;n, se reconoce adem&aacute;s, su car&aacute;cter  peculiar. Por otra parte, limita las caracter&iacute;sticas socio- psicol&oacute;gicas  del usuario a su edad, especialidad y nivel profesional y como condiciones para  la realizaci&oacute;n de la actividad que influyen en las necesidades, s&oacute;lo  considera la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica.    <br> </p>    <p><i>Enrique Gonz&aacute;lez  Su&aacute;rez</i> es uno de los autores que en el &aacute;mbito nacional se destacan  por su concepci&oacute;n sobre las necesidades de informaci&oacute;n. En uno de  sus trabajos, puede consultarse la siguiente definici&oacute;n:     <br> </p>    <p>&quot;En  el proceso de la actividad del hombre pueden surgir momentos de falta de conocimientos  que se reflejan como necesidades de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    <p>El autor reconoce la actividad del individuo como base para la formaci&oacute;n  de las necesidades de informaci&oacute;n, as&iacute; como su car&aacute;cter din&aacute;mico,  esto es, como la actividad no es est&aacute;tica, las necesidades cambian en el  desarrollo de ella. Asimismo, el hombre, como ejecutor de la actividad, re&uacute;ne  una serie de caracter&iacute;sticas que definen su personalidad e influyen en  su realizaci&oacute;n y, por tanto, en sus necesidades de informaci&oacute;n;  as&iacute; adquieren un car&aacute;cter peculiar. Adem&aacute;s, en la definici&oacute;n  en forma impl&iacute;cita, se alude a las condiciones en que se desarrolla la  actividad y su car&aacute;cter subjetivo. Tambi&eacute;n, al observar a las necesidades  como estados de ausencia o insuficiencia de conocimientos, <i>Belkin</i> desarroll&oacute;  el concepto del estado an&oacute;malo del conocimiento (<i>Anomalous State of  Knowledge</i>) el que parte de la hip&oacute;tesis de que la necesidad de informaci&oacute;n  surge del reconocimiento de una anomal&iacute;a (carencia o insuficiencia) en  el estado de conocimiento del usuario en relaci&oacute;n con alg&uacute;n t&oacute;pico  o situaci&oacute;n en general;<span class="superscript">12</span> entonces, la  b&uacute;squeda de informaci&oacute;n -actividad informativa del sujeto, seg&uacute;n  <i>E. Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez</i> o comportamiento de b&uacute;squeda, seg&uacute;n  <i>Wilson</i>- es vista como la relaci&oacute;n entre la conciencia de s&iacute;  -de su conocimiento- del usuario, y su modelo ideal o subjetivo de realidad -impl&iacute;citamente,  la actividad en la que se manifiesta el t&oacute;pico o situaci&oacute;n general.      <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta es tambi&eacute;n la forma en que <i>Prasad</i>, interpret&oacute;  el car&aacute;cter de las necesidades de informaci&oacute;n, lo que se evidencia  en su definici&oacute;n: &quot;... la necesidad de informaci&oacute;n es una condici&oacute;n  en la que cierta informaci&oacute;n contribuye al logro de un prop&oacute;sito  genuino. La necesidad de informaci&oacute;n es una relaci&oacute;n que se establece  entre la informaci&oacute;n y el prop&oacute;sito de la informaci&oacute;n&quot;.<span class="superscript">12  </span></p>    <p>La necesidad se interpreta como el motivo-objetivo general de la  actividad informativa del sujeto, donde se integran el impulso por la carencia  de una informaci&oacute;n, con el reflejo cognoscitivo de dicha informaci&oacute;n,  que le confiere la condici&oacute;n de meta para la actividad informativa del  sujeto o &quot;prop&oacute;sito de la informaci&oacute;n&quot;.    <br> </p>    <p>En  todos los casos de los autores antes citados, puede observarse la idea de identificar  la necesidad con estados de carencia de conocimientos o de informaci&oacute;n,  sean considerados an&oacute;malos o no. Al respecto, se considera conveniente  explicar la posici&oacute;n de principios de <i>A. D. Ursul</i>, que se comparte  en este trabajo. El problema de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n,  est&aacute; muy relacionado con el problema de la incertidumbre. Al respecto,  <i>Ursul</i> plantea:    <br> </p>    <p>&quot;La incertidumbre objetiva surge debido  a que el objeto de cognici&oacute;n se desarrolla, cambia; sobre &eacute;l influyen  otros objetos que constituyen condiciones de su existencia y, al mismo tiempo,  las condiciones de la cognici&oacute;n, etc&eacute;tera. En el proceso cognoscitivo,  es imposible deshacerse de la incertidumbre objetiva... la tarea no reside, ni  mucho menos, en librarse de ella... sino en fijar esta incertidumbre en el conocimiento  y en partir de la existencia de incertidumbre de la informaci&oacute;n... en el  ulterior incremento y utilizaci&oacute;n del conocimiento... Por cuanto la incertidumbre  objetiva se refleja en el conocimiento, es en este sentido que se convierte, por  su forma, en incertidumbre subjetiva.&quot;<span class="superscript">13</span>    <br>  </p>    <p>Con respecto a los elementos propiamente subjetivos que, al reflejar el  objeto, se incorporan a la incertidumbre subjetiva puede decirse que se producen  por las conceptualizaciones o patrones cognoscitivos, o por determinadas formaciones  motivacionales que producen actitudes o predisposiciones, adecuadas o no, para  la interpretaci&oacute;n de la situaci&oacute;n presente. El problema de la incertidumbre  se presenta a&uacute;n con mayor grado de complejidad, si se considera que a la  incertidumbre inherente al objeto y al sujeto, se incorpora la incertidumbre de  la relaci&oacute;n, del v&iacute;nculo espec&iacute;fico entre ambos, que no equivale  a la sumatoria mec&aacute;nica de las incertidumbres de los objetos y sujetos  que intervienen en la relaci&oacute;n -p. e. en la actividad grupal.     <br> </p>    <p><i>Ursul</i>,  desarroll&oacute; una clasificaci&oacute;n de este tipo de incertidumbre de la  relaci&oacute;n, basada en los diferentes lenguajes que, para representar las  ideas, utilizan los creadores de la informaci&oacute;n, o los usuarios, al interactuar  con los trabajadores de la informaci&oacute;n, al interpretar y traducir a un  lenguaje de b&uacute;squeda, al crear ese propio lenguaje y los modelos de b&uacute;squeda  que, supuestamente, representan, en una forma adecuada, a la informaci&oacute;n  primaria, adem&aacute;s de los propios errores que se pueden cometer durante el  proceso de ajuste de la estrategia de b&uacute;squeda informativa.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Cabe se&ntilde;alar  entonces:    <br> </p>    <p>a) La informaci&oacute;n existente en las fuentes y portadores  contiene una incertidumbre objetiva, determinada, en parte, por ser el resultado  de la objetivaci&oacute;n de la incertidumbre del conocimiento al transformarlo  en informaci&oacute;n para la comunicaci&oacute;n -que, como proceso, nunca genera  una certidumbre absoluta- y por el propio movimiento o din&aacute;mica de sus  unidades de contenido con los diferentes sistemas interactuantes.    <br> </p>    <p>b)  El conocimiento que se genera a partir de la informaci&oacute;n, incorpora la  incertidumbre objetiva de &eacute;sta y le incorpora otros elementos que son productos  de la interacci&oacute;n de la informaci&oacute;n con las caracter&iacute;sticas  de la personalidad hist&oacute;rico-concreta del sujeto; se conforma as&iacute;  la incertidumbre subjetiva.    <br> </p>    <p>c) Las propias relaciones sociales-objetales  son portadoras de incertidumbre, que se convierte, din&aacute;micamente, en incertidumbre  subjetiva.    <br> </p>    <p>d) En el proceso de comunicaci&oacute;n consciente y planificado  en las organizaciones y comunidades, la incertidumbre constituye un aspecto inherente  a las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n y, seg&uacute;n <i>Ursul</i>,  la tarea no consiste en tratar de eliminar la incertidumbre -lo cual ser&iacute;a  dial&eacute;cticamente imposible- sino en fijarla como conocimiento sobre la incertidumbre  y considerarlo en las aplicaciones ulteriores del conocimiento. Al mismo tiempo,  se presentan diversas formas de incertidumbre subjetiva, te&oacute;ricamente eliminables  -aunque muy dif&iacute;cil de conseguirlo en la pr&aacute;ctica-, que son las  que la gesti&oacute;n del aprendizaje organizacional o social debe intentar, no  reducir, sino transformar en incertidumbre motivadora del desarrollo de la organizaci&oacute;n.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De todo lo explicado, se deduce que la necesidad de formaci&oacute;n e  informaci&oacute;n es considerada aqu&iacute; como conocimiento sobre la incertidumbre,  y que el proceso com&uacute;nmente llamado de &quot;satisfacci&oacute;n de las  necesidades mediante los servicios&quot; no es otra cosa, en realidad, que un  proceso de transformaci&oacute;n y ajuste din&aacute;mico y permanente de las  necesidades, en la organizaci&oacute;n o comunidad como resultado de la comunicaci&oacute;n  interna, la cultura y las ideas rectoras de la organizaci&oacute;n, con el entorno  social. Todo parece indicar que <i>Enrique Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez</i> resolvi&oacute;  este problema en un trabajo m&aacute;s reciente, en el que redefini&oacute; a  la necesidad informativa como &quot;... el estado del usuario que refleja la falta  de correspondencia de sus conocimientos respecto a las condiciones de su actividad&quot;<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p><i>Jesse H. Shera</i>, apunt&oacute; una visi&oacute;n particular sobre  el t&eacute;rmino cuando expres&oacute;: &quot;&#133; el t&eacute;rmino necesidades  de informaci&oacute;n se interpreta generalmente como algo que se relaciona con  clases de mensajes en funci&oacute;n del sujeto, el uso general, el lenguaje o  la fuente para suministrar esos mensajes.&quot;14 En esta perspectiva, que comparten  otros autores, las necesidades no se presentan como fen&oacute;meno interno sino  en t&eacute;rminos de aquellas acciones y recursos o cualidades de la informaci&oacute;n  necesitada, que se requieren para satisfacerlas y que aparecen, entonces, como  concreciones de su manifestaci&oacute;n. En tal sentido, <i>Prasad</i> coincidi&oacute;,  al expresar: &quot;Adem&aacute;s, las necesidades de informaci&oacute;n de los  usuarios pueden expresarse en t&eacute;rminos de tiempo; esto es, urgencia, contenido  o cantidad de informaci&oacute;n. Las necesidades de informaci&oacute;n se han  clasificado como necesidades de hechos simples o exhaustivos, informaci&oacute;n  t&eacute;cnica o de negocios. Sin embargo, las necesidades de informaci&oacute;n  son frecuentemente determinadas en t&eacute;rminos del tipo de mensajes, es decir,  naturaleza y tipo de informaci&oacute;n, los tipos de documentos y el prop&oacute;sito  de uso.&quot;<span class="superscript">12 </span>    <br> </p>    <p>Si se interpreta  clases de mensajes como la comunicaci&oacute;n que se establece con el usuario  por medio de los diferentes servicios bibliotecarios, puede inferirse que la necesidad  de informaci&oacute;n se identifica con tipos de informaci&oacute;n que dependen  del usuario, del soporte informacional y de la finalidad de su uso. De ser as&iacute;,  la definici&oacute;n se refiere a los requerimientos l&oacute;gicos e informativos  correspondientes a la estructura de la actividad que realiza el usuario; considera  las caracter&iacute;sticas de este individuo -la finalidad que tiene el uso de  esa informaci&oacute;n- y el contenido tem&aacute;tico de la actividad, que son  determinantes explicados anteriormente. No obstante, su limitante radica en que  no se considera -expl&iacute;citamente, aunque s&iacute; de modo impl&iacute;cito  o deducible- las condiciones en que se realiza la actividad.    <br> </p>    <p>Asimismo,  ocurre con los autores <i>Yu Yu Ujim, V. P. Scheglova y V. H Ergunov</i>, quienes  entienden como necesidades de informaci&oacute;n:     <br> </p>    <p>&quot;La necesidad  de conocimiento condicionada por el car&aacute;cter de la actividad profesional  del especialista y que depende de sus caracter&iacute;sticas individuales (personales)...  Caracter&iacute;sticas de las necesidades que no dependen del usuario: tem&aacute;tica  del trabajo a realizar, objetivos, problemas y tareas del trabajo, etapas del  trabajo... cargo del especialista, deberes funcionales del especialista... Caracter&iacute;sticas  subjetivas de las necesidades: edad, nivel cultural, antig&uuml;edad en el trabajo,  conocimiento de una lengua extranjera, productividad informativa, especialidad  y particularidades psicol&oacute;gicas del trabajo con la informaci&oacute;n cient&iacute;fico  t&eacute;cnica... Otros aspectos que se incluyen en las necesidades de informaci&oacute;n:  tem&aacute;tica de la informaci&oacute;n necesitada, su volumen, forma y fecha  de presentaci&oacute;n.<span class="superscript">15</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En esta  definici&oacute;n, se reflejan las caracter&iacute;sticas objetivas y subjetivas  de la necesidad de informaci&oacute;n. A pesar de limitar el concepto a la actividad  profesional del individuo, excluir otros tipos de actividades que generan necesidades  de informaci&oacute;n y de considerar s&oacute;lo al usuario especialista, puede  decirse que &eacute;sta es una de las definiciones m&aacute;s completas que se  han encontrado en la investigaci&oacute;n sobre el t&eacute;rmino. Ella reconoce  las caracter&iacute;sticas personales del individuo como factor del que depende  la necesidad informativa, con lo que subraya su peculiaridad; y est&aacute; presente  su car&aacute;cter din&aacute;mico. Adem&aacute;s, se refiere a algunas de las  variables del servicio que se relacionan directamente con las necesidades. Sin  embargo, no se consideran las condiciones en que se desarrolla el trabajo del  profesional como factor que tambi&eacute;n incide en las necesidades.    <br> <i>Juan  Jos&eacute; Calva</i>, enunci&oacute; las definiciones que ofrecen algunos autores  sobre necesidades de informaci&oacute;n, entre las que se retoma, para su an&aacute;lisis,  la de <i>J. Durrance</i>:<span class="superscript">16</span>    <br> </p>    <p>&quot;Las  necesidades de informaci&oacute;n surgen en las personas cuando se encuentran  en una situaci&oacute;n en la que requieren determinado conocimiento. Es entonces,  cuando el sujeto recibe un est&iacute;mulo, que resulta en la necesidad de informaci&oacute;n,  la que el sujeto trata de satisfacer. De esta forma, las necesidades de informaci&oacute;n  son el resultado de los problemas que se le presentan al individuo en una situaci&oacute;n  espec&iacute;fica&quot;    <br> </p>    <p>Como se ha planteado, la actividad del hombre  se realiza en el contexto de determinados problemas. En esta definici&oacute;n,  se reconoce el condicionamiento de la necesidad con respecto a los problemas,  as&iacute; como su din&aacute;mica; asimismo, puede inferirse una alusi&oacute;n  indirecta a las caracter&iacute;sticas personales del individuo como factores  que inciden en la formaci&oacute;n de las necesidades de informaci&oacute;n. Al  igual que en otras definiciones analizadas, se alude a la carencia coyuntural  de alg&uacute;n conocimiento, la que se convierte en est&iacute;mulo para la actividad.    <br>  </p>    <p>Por su parte, el propio <i>Calva</i> reconoci&oacute; el car&aacute;cter  peculiar de la necesidad de informaci&oacute;n, as&iacute; como a la actividad  y las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas como factores determinantes,  al declarar que las necesidades de informaci&oacute;n del usuario &quot;...var&iacute;an  entre unos y otros, es decir, que dependen del nivel de estudios, actividad que  realiza y la propia motivaci&oacute;n interna del usuario&quot; Sin embargo, en  esta declaraci&oacute;n, <i>Calva</i> limita las caracter&iacute;sticas del usuario  a sus motivaciones internas y al nivel de estudios, pero excluye muchas otras  caracter&iacute;sticas de la personalidad mencionadas; tampoco, se refiere a las  condiciones objetivas y subjetivas para la realizaci&oacute;n de la actividad  sino s&oacute;lo a la actividad.     <br> <i>Patricia Hern&aacute;ndez Salazar</i>,  estableci&oacute; que:    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Las necesidades de informaci&oacute;n  de un individuo son aquellos conjuntos de datos que este necesita para cubrir  un objetivo determinado. Adem&aacute;s de la estructura cognoscitiva del usuario,  las necesidades de informaci&oacute;n est&aacute;n influidas por:    <br> </p><ul>      <li> El nivel de experiencia sobre la disciplina de inter&eacute;s.    <br> </li>    <li>  El tiempo de experiencia en la disciplina.    <br> </li>    <li> La actividad individual  o grupal del usuario.    <br> </li>    <li> Su persistencia.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Su motivaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li> Su manejo del lenguaje.    <br> </li>    <li> Su capacidad de an&aacute;lisis  de la informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li> La disponibilidad de los recursos de informaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li> El medio en el que se desarrolla el usuario: situaci&oacute;n social,  pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de su entorno.&quot;<span class="superscript">17</span>    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>En esta definici&oacute;n, en primer lugar, la autora identifica  a la necesidad con el objeto que la satisface, m&aacute;s que con el estado interior  de necesidad, con lo que se le puede clasificar dentro del grupo de autores analizados,  que no presentan a las necesidades como un fen&oacute;meno interno sino en t&eacute;rminos  de aquellas acciones y recursos o cualidades de la informaci&oacute;n necesitada.  En cuanto a los determinantes, puede observarse la presencia de algunas caracter&iacute;sticas  socio-psicol&oacute;gicas entre las que resulta interesante que la autora apunta  la actividad individual o grupal y la capacidad de an&aacute;lisis. Tambi&eacute;n,  reconoce a las condiciones para la actividad, donde correctamente se ubica la  disponibilidad de los recursos de informaci&oacute;n y otras, de car&aacute;cter  m&aacute;s general, de orden social, pol&iacute;tico y econ&oacute;mico en el  entorno. Se siente la ausencia, en esta definici&oacute;n, de la importancia de  las caracter&iacute;sticas de la propia actividad que realiza el usuario y de  su estructura.    <br> <i>Melvyn Morales</i>, a&uacute;n cuando concede mayor peso  en la necesidad, a los determinantes subjetivos, reconoce su car&aacute;cter supraindividual:      <br> </p>    <p>Es el estado interno, m&aacute;s o menos consciente de la necesidad  aguda de alguna informaci&oacute;n, cuya aspiraci&oacute;n consiste en utilizarla  como producto reproductible del trabajo con el prop&oacute;sito de mantener y  desarrollar las bases espirituales y materiales del proceso social de la vida.  En su formaci&oacute;n, se destacan una serie de factores diferentes, con significado  especial las facultades individuales del hombre, as&iacute; como las relaciones  objetivas entre el hombre y su entorno, es decir, el nivel de desarrollo del propio  hombre, su independencia y la posibilidad de mantener una conducta alternativa  en el entorno, todos ellos adquieren una importancia especial en la manifestaci&oacute;n  de las necesidades de informaci&oacute;n.&quot; (<i>Castellanos M</i>. Aproximaci&oacute;n  al estudio de las necesidades informativas sobre salud en la tercera edad. [Trabajo  de Diploma en la Licenciatura Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica  y Bibliotecolog&iacute;a]. La Habana: Universidad de La Habana, 1996. pp. 14)    <br>  </p>    <p>En esta definici&oacute;n, el autor, adem&aacute;s del reconocimiento del  doble condicionamiento de las necesidades de informaci&oacute;n, destaca como  determinante de las necesidades, a las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas  del individuo, y diferencia entre lo subjetivo y lo consciente de la necesidad.  Tambi&eacute;n, puede deducirse de la definici&oacute;n, que el autor reconoce  su car&aacute;cter peculiar.    <br> </p>    <p><i>Patricia Dewdney y Gillian Michell</i>,  citaron a la reconocida <i>Brenda Dervin</i> quien conceptualiz&oacute; la necesidad  de informaci&oacute;n como &quot;&#133; una laguna del conocimiento en la percepci&oacute;n  del usuario de una situaci&oacute;n particular.&quot;<span class="superscript">18</span>  <i>Dervin</i>, al ubicar la carencia de conocimiento como parte del proceso de  percepci&oacute;n de la situaci&oacute;n particular y no a la consecuencia de  la situaci&oacute;n, se refiere, en forma expl&iacute;cita a su car&aacute;cter  subjetivo. La posici&oacute;n de esta autora, en diversas fuentes, sostiene un  subjetivismo individual marcado, como esencia de las necesidades y de la estrategia  para su estudio, dentro de la corriente, fundada por ella -el &quot;<i>Sense making</i>&quot;.  En esta posici&oacute;n, no se consideran las condiciones objetivas, materiales  y apenas, las sociales (&quot;intersubjetivas&quot; para la autora), donde se  desarrolla la actividad del usuario, as&iacute; como tampoco la estructura de  dicha actividad. Adem&aacute;s, se ignora la existencia de aquellas necesidades  de las que el usuario no est&aacute; consciente, es decir, las necesidades latentes  (en t&eacute;rminos de <i>Devadason y Lingam</i>).    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Del an&aacute;lisis  realizado, puede concluirse que la mayor&iacute;a de los autores en el presente  -de los analizados que dan definiciones, porque muchos utilizan el t&eacute;rmino  necesidad y nunca lo definen- reconocen el doble condicionamiento (objetivo-subjetivo)  que presentan las necesidades de informaci&oacute;n con respecto a la actividad  que realizan los usuarios, sus tem&aacute;ticas, pasos componentes, condiciones  objetivas y sociales de realizaci&oacute;n y a las caracter&iacute;sticas propias  de los individuos (usuarios), lo que brinda un soporte m&aacute;s amplio y s&oacute;lido  para la identificaci&oacute;n de variables inherentes a estas condicionantes,  en la investigaci&oacute;n de las necesidades de informaci&oacute;n -que en este  informe se hacen extensivas a las necesidades de formaci&oacute;n.     <br> </p>    <p>Por  otra parte, es com&uacute;n el reconocimiento del car&aacute;cter din&aacute;mico  de las necesidades. No puede hablarse de consenso en estos aspectos, porque existen  posiciones de autores significativos, cuyas definiciones enfatizan en el car&aacute;cter  subjetivo e individual de las necesidades, es decir, que colocan en un primer  plano muy fuerte, o en &uacute;nico plano, a las caracter&iacute;sticas socio  psicol&oacute;gicas del usuario como determinantes de su necesidad de informaci&oacute;n  y eliminan o reducen el alcance de la influencia de las acciones del usuario y  de las condiciones objetivas, materiales y sociales en las que se desarrolla su  actividad. Las posiciones que asumen los diferentes autores, en relaci&oacute;n  con el car&aacute;cter de las necesidades y de sus determinantes, tienen su consecuencia  y evidencia, en la selecci&oacute;n o identificaci&oacute;n de los m&eacute;todos  y de las fuentes de informaci&oacute;n que proponen para la investigaci&oacute;n  de las necesidades.</p><h4>Enfoque socio-psicol&oacute;gico de los niveles de  existencia de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n    <br> </h4>    <p>Existe  una unidad dial&eacute;ctica entre las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  -y la personalidad como un todo- y la actividad -esencialmente comunicativa y  social- que realizan las personas, grupos y organizaciones, dirigida a su transformaci&oacute;n  en el sentido de desarrollo. En esta unidad dial&eacute;ctica, debe entenderse  que ambos polos influyen en los cambios que experimenta el otro, c&iacute;clicamente,  y que produce un desarrollo en espiral ascendente. La deducci&oacute;n anterior  puede servir para explicar la estrecha relaci&oacute;n que muestran los estudios  sobre las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n con los que responden  al enfoque orientado al comportamiento informacional -sin&oacute;nimo de actividad  informativa externa, observable- del usuario (<i>Wilson, Belkin</i> y otros).  As&iacute;, las caracter&iacute;sticas coyunturales del entorno hist&oacute;rico  y social concreto en que se desenvuelve la actividad de las organizaciones, grupos  y personas y sus propias caracter&iacute;sticas estructurales, funcionales y socio-psicol&oacute;gicas,  determinan, en su interrelaci&oacute;n peculiar y din&aacute;mica, tanto la forma  y el contenido de dichas actividades como de las necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n en su devenir.     <br> </p>    <p>Cuando la soluci&oacute;n de un  problema o exigencia social, se concreta en una actividad espec&iacute;fica, un  sujeto espec&iacute;fico (individual o colectivo) y en condiciones espec&iacute;ficas  de realizaci&oacute;n, se generan tres niveles posibles -los dos primeros inexorables-  de existencia de las necesidades de informaci&oacute;n:     <br> </p><ul>     <li> Un  nivel en que las necesidades de formaci&oacute;n y de informaci&oacute;n existen  &quot;objetivamente&quot;, en el plano intersubjetivo o supraindividual, exterior  al hombre, de forma relativamente independiente a la conciencia individual. Estas  necesidades se deducen a partir de la estructura de la actividad(es) espec&iacute;fica(s)  que debe realizar el hombre, el grupo o la organizaci&oacute;n, de las condiciones  espec&iacute;ficas que existen para ello y de las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas  de la persona o grupo -al menos, de aquellas caracter&iacute;sticas que se relacionan  con la actividad en cuesti&oacute;n y con la actividad informativa que ella requiere.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Un nivel en que las necesidades de formaci&oacute;n y de informaci&oacute;n  existen en el plano ideal o psicol&oacute;gico, es decir, como reflejo subjetivo  y consciente, como idea. Este reflejo interno, aunque tiene su origen en los factores  enunciados en el p&aacute;rrafo anterior, se configura en la forma en que se da  para el hombre, a partir de los respectivos reflejos subjetivos o ideas, que este  tiene acerca de los determinantes mencionados, es decir, de: el problema o exigencia,  la actividad a realizar -su estructura y organizaci&oacute;n-, las condiciones  materiales y sociales para ello, los recursos de informaci&oacute;n que considera  necesarios y de sus propias cualidades para realizar las tareas. Este nivel subjetivo  de existencia de la necesidad se llamar&aacute; inter&eacute;s de informaci&oacute;n,  y se manifiesta en el deseo, la disposici&oacute;n del usuario de obtener la informaci&oacute;n  cree que le falta, mediante su actividad comunicativa.    <br> </li>    <li> Un nivel  en que las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n,  de sus grupos y personas existe en forma consciente para los encargados de los  procesos de gesti&oacute;n del aprendizaje -nivel metodol&oacute;gico- en la organizaci&oacute;n  y en el que las necesidades no se expresan en cuanto a lo que son, sino, en t&eacute;rminos  de las acciones comunicativas, recursos, estrategias, requisitos del proceso de  aprendizaje organizacional; es decir, en t&eacute;rminos del dise&ntilde;o de  la oferta continua de las actividades de educaci&oacute;n y aprendizaje    <br> </li>    </ul>    <p>Con  estos elementos como premisa, se han definido en numerosos trabajos del autor  y de sus colaboradores, los conceptos de necesidad peculiar de informaci&oacute;n  -primer nivel descrito arriba-, inter&eacute;s de informaci&oacute;n -segundo  nivel-, e incluso, se han expresado, en t&eacute;rminos relacionados, el concepto  de demanda o solicitud de informaci&oacute;n y los de demanda &oacute;ptima o  dise&ntilde;o de la oferta a la medida -tercer nivel.     <br> Las necesidades peculiares  de informaci&oacute;n son:</p>    <p>    <br> Necesidades de car&aacute;cter objetivo,  que para cada usuario o lector, en un momento particular, est&aacute;n determinadas  por: </p><ul>     <li> El contenido sem&aacute;ntico de la actividad que realiza el  usuario o lector, lo que define la tem&aacute;tica de la informaci&oacute;n que  se necesita para la realizaci&oacute;n de dicha actividad -aspecto sem&aacute;ntico-,      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li> La estructura de la actividad (de estudio, de recreaci&oacute;n,  creadora, etc.),    <br> </li>    <li> Las condiciones objetivas y subjetivas, materiales  y sociales, para su realizaci&oacute;n, y     <br> </li>    <li> Las caracter&iacute;sticas  socio-psicol&oacute;gico-culturales del usuario, lector, categor&iacute;a (segmento)  o comunidad de ellos.    <br> </li>    </ul>    <p>La definici&oacute;n, utilizada durante  a&ntilde;os, como sustrato de una metodolog&iacute;a para el estudio de las necesidades  de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n, no s&oacute;lo reconoce el car&aacute;cter  objetivo (intersubjetivo o supraindividual) y din&aacute;mico de las necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n, sino que, adem&aacute;s, se&ntilde;ala  variables derivadas de los determinantes de las necesidades; destaca el car&aacute;cter  peculiar que adquieren las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  para cada usuario en particular, grupo u organizaci&oacute;n, y adem&aacute;s,  en varios trabajos, se desglosan esas macrovariables en otras m&aacute;s espec&iacute;ficas.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La necesidad peculiar de informaci&oacute;n, tiene una existencia din&aacute;mica  debido a que sus caracter&iacute;sticas, para un sujeto espec&iacute;fico, se  transforman en la propia actividad, en parte como efecto del propio procesamiento  interno de la informaci&oacute;n. Adem&aacute;s, en dependencia del tipo de actividad  que realiza el sujeto -cada una de las que tiene una estructura y condiciones  determinadas, que exigen par&aacute;metros diferentes de la informaci&oacute;n  y de la forma en que se debe hacer llegar al usuario o lector- la necesidad, refleja  lo peculiar de cada momento, influido por su pasado. Con la transformaci&oacute;n  de la realidad que el hombre realiza para satisfacer sus necesidades, se transforma  a s&iacute; mismo, produce, dentro de s&iacute;, nuevas necesidades, e idea nuevas  formas de satisfacerlas (motivos y objetivos), en un proceso ininterrumpido.    <br>  </p>    <p><i>M. S. Mirimanova</i>,<span class="superscript">19 </span>reconoci&oacute;  este car&aacute;cter din&aacute;mico, al se&ntilde;alar que cualquier sistema  de b&uacute;squeda informativa, debe ser extraordinariamente m&oacute;vil y flexible,  y reaccionar paulatinamente a las necesidades de informaci&oacute;n cambiantes  de los usuarios. Tambi&eacute;n, <i>Manecke, R&uuml;ckl y Tanzer</i>, enfatizaron:  &quot;La problem&aacute;tica de las necesidades de informaci&oacute;n, result&oacute;  m&aacute;s compleja y dis&iacute;mil de lo previsto... Los m&eacute;todos que  se aplicaron no fueron insuficientes de por s&iacute;, sino que los constantes  cambios en las necesidades de informaci&oacute;n a causa del desarrollo de la  ciencia, la t&eacute;cnica y la producci&oacute;n, no pudieron considerarse en  toda su magnitud.&quot;<span class="superscript">20</span>    <br> </p>    <p>&quot;Estas  necesidades peculiares de informaci&oacute;n pueden ser tanto individuales como  grupales. Estas &uacute;ltimas diferencian a un grupo de contacto de usuarios  de otro. En el suministro de informaci&oacute;n a estos grupos de contacto de  usuarios, se produce la interrelaci&oacute;n de las necesidades generales del  grupo con las de los usuarios individualizados (necesidades espec&iacute;ficas)...  Ambas formas se pueden completar mutuamente. Si la UI tiene un servicio dirigido  a grupos de contacto de usuarios que tienen un perfil tem&aacute;tico com&uacute;n,  puede suministrar informaci&oacute;n, tanto para satisfacer las NI comunes del  grupo como las espec&iacute;ficas de cada usuario individualizado&quot;, se&ntilde;ala  <i>Enrique Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez</i> en su tesis de grado;<span class="superscript">5  </span>destaca as&iacute;, dos de los niveles de agrupaci&oacute;n humana para  los que resulta v&aacute;lido el estudio de las necesidades peculiares.    <br> </p>    <p>Tambi&eacute;n,  es v&aacute;lida la identificaci&oacute;n de las necesidades peculiares de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n en el nivel de la organizaci&oacute;n o comunidad como un  todo. El propio <i>Enrique Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez</i> defini&oacute; el  concepto de organizaci&oacute;n, en t&eacute;rminos compatibles con el enfoque  socio-psicol&oacute;gico que se presenta:    <br> </p>    <p>&quot;La organizaci&oacute;n  es una entidad con sus metas y objetivos, los que alcanza con el esfuerzo de un  conjunto de especialistas y t&eacute;cnicos distribuidos en las distintas &aacute;reas  de su estructura o concentrados en grupos de trabajo uni o multidisciplinarios.  Lo principal es que el esfuerzo del personal calificado est&aacute; dirigido a  la consecuci&oacute;n de las metas y objetivos... Un mismo especialista o t&eacute;cnico  puede vincularse al cumplimiento de determinado &aacute;ngulo del plan, o un grupo  de ellos puede insertarse en el cumplimiento de un aspecto. Es decir, pr&aacute;cticamente  es posible reunir a los involucrados en el plan, en grupos de contacto (reales)  que trabajan en una o varias aristas de un tema.&quot;<span class="superscript">6</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se observa una correspondencia conceptual entre el sentido personal -de  la personalidad en el caso individual-, con el sentido grupal o subcultura -en  t&eacute;rminos de <i>Schein</i>- y el &quot;sentido personal&quot; de la organizaci&oacute;n  con la cultura organizacional. Puede establecerse un paralelismo casi perfecto  entre el estudio del concepto de objetivo en la personalidad y los conceptos de  misi&oacute;n, visi&oacute;n-(ideal, en la personalidad- y objetivos en las organizaciones.  Para comprender esta idea, puede utilizarse la explicaci&oacute;n que aport&oacute;  <i>Gonz&aacute;lez Rey</i>, sobre el proceso de formaci&oacute;n de los objetivos  y relacionarla con el nivel de la organizaci&oacute;n:    <br> </p>    <p>El proceso de  formaci&oacute;n de objetivos es diferente, seg&uacute;n el nivel que ocupan los  motivos en la estructura de la personalidad. </p>    <p>&quot;Los objetivos m&aacute;s  caracter&iacute;sticos de la personalidad son aquellos que expresan una orientaci&oacute;n  futura, que trasciende las potencialidades presentes del individuo para alcanzarlos,  y manifiestan un elevado nivel de elaboraci&oacute;n consciente del sujeto acerca  de sus contenidos... Por lo general aparecen... en ideales, intenciones, etc.,...  que representan tendencias orientadoras de su personalidad y se concretan en toda  una serie de objetivos m&aacute;s inmediatos en la actividad concreta del sujeto.  Estos act&uacute;an en calidad de medios para los fines m&aacute;s distantes...  El estudio de cualquier objetivo inmediato, que sea una expresi&oacute;n de las  tendencias orientadoras de la personalidad, no puede emprenderse sin el conocimiento  de lo que representan para el sujeto los objetivos m&aacute;s mediatos que se  ha trazado. Esto implica estudiarlos en el contexto de la personalidad, considerando  los aspectos conscientemente elaborados por el sujeto acerca de su contenido.&quot;<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>As&iacute;, puede interpretarse en el nivel de la organizaci&oacute;n,  que los objetivos o motivos m&aacute;s generales son aquellos que expresan una  orientaci&oacute;n futura, que trasciende las potencialidades presentes de la  organizaci&oacute;n para alcanzarlos y que deben presentar un elevado nivel de  conciencia colectiva, alcanzado mediante la participaci&oacute;n de todos los  miembros de la organizaci&oacute;n, es decir la misi&oacute;n, la visi&oacute;n,  los principios y valores m&aacute;s generales de la organizaci&oacute;n, las ideas  rectoras (en t&eacute;rminos de Senge), que representan las tendencias orientadoras  de la cultura de la organizaci&oacute;n y se concretan en una serie de objetivos  m&aacute;s inmediatos -de car&aacute;cter estrat&eacute;gico o t&aacute;ctico-  en la actividad concreta de la organizaci&oacute;n. Estos &uacute;ltimos act&uacute;an  en calidad de medios para los fines m&aacute;s distantes... El estudio de cualquier  objetivo inmediato, que sea una expresi&oacute;n de las tendencias orientadoras  de la cultura de la organizaci&oacute;n, no puede emprenderse sin el conocimiento  de lo que representan para &eacute;sta sus ideas rectoras. Esto implica estudiarlos  en el contexto de la cultura organizacional, considerando los aspectos conscientemente  elaborados -conciencia compartida- por los miembros de la organizaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>De acuerdo con lo explicado, se entiende por necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n (aprendizaje) peculiares de una organizaci&oacute;n, grupo  humano o persona, los requerimientos de adecuados valores, convicciones, motivaci&oacute;n,  entusiasmo, capacidades, habilidades, conocimiento, informaci&oacute;n, datos,  para las actividades que garantizan el &eacute;xito en el cumplimiento con calidad,  de las ideas rectoras y de los objetivos estrat&eacute;gicos, la soluci&oacute;n  o evoluci&oacute;n de los problemas de la organizaci&oacute;n o comunidad, independientemente  de que estas necesidades sean conscientes, en alguna medida, o no, por las propias  personas o grupos.    <br> </p>    <p>Esta necesidad peculiar intersubjetiva de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n, determinada, en parte, por factores externos y de la propia  organizaci&oacute;n, puede no ser consciente, total o parcialmente (o adecuadamente)  para la organizaci&oacute;n, el grupo o el hombre particular. Por supuesto, que  para conocerlas a cabalidad es imprescindible conocer en qu&eacute; medida existe  tal conciencia o imagen subjetiva de su propia necesidad de formaci&oacute;n e  informaci&oacute;n, que crea la disposici&oacute;n a la actividad, en otros t&eacute;rminos,  sus intereses conscientes. En el nivel de la organizaci&oacute;n estos ser&iacute;an,  al decir de Schein, el nivel de los valores expuestos, que existen en el plano  de la conciencia de los miembros de la organizaci&oacute;n -aunque con diferentes  niveles de precisi&oacute;n o de compromiso. Es conveniente distinguir entre el  concepto de necesidad de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n y el estado de  necesidad como vivencia subjetiva, que es causa y efecto de la identificaci&oacute;n  de los motivos y objetivos y de la disposici&oacute;n para la actividad.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El inter&eacute;s de informaci&oacute;n o necesidad subjetiva, es el reflejo  en la conciencia, tanto colectiva (de grupo) como individual, de las necesidades  peculiares &quot;objetivas&quot; de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>El inter&eacute;s es una formaci&oacute;n motivacional, que por tanto presenta,  de una parte, un car&aacute;cter cognoscitivo -el reflejo del objeto-meta de la  actividad-, integrado con la carga afectiva de la necesidad subjetiva y que adem&aacute;s,  se manifiesta en forma consciente. Precisamente por su car&aacute;cter subjetivo  y consciente, no necesariamente refleja en forma exacta y total la necesidad peculiar  &quot;objetiva&quot;.     <br> </p>    <p>Estos se deben comparar con las necesidades,  determinadas a partir del an&aacute;lisis de los elementos supraindividuales mencionados,  y determinar si hay coincidencia o el usuario tambi&eacute;n necesita, y en qu&eacute;  medida, que se facilite la toma de conciencia de sus necesidades. El inter&eacute;s  puede no coincidir exactamente con su necesidad, porque &eacute;ste se construye  a partir de su visi&oacute;n particular de las caracter&iacute;sticas del problema,  de su idea personal sobre los recursos disponibles y de la imagen que tenga de  sus propias caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas -la imagen de s&iacute;,  su autovaloraci&oacute;n. Algunos autores utilizan, por esta raz&oacute;n, el  t&eacute;rmino necesidades subjetivas para designar a los intereses. Es a partir  de ese inter&eacute;s -nivel subjetivo de existencia de la necesidad, que el sujeto,  convertido por su necesidad en usuario de la informaci&oacute;n, puede formular  su demanda o solicitud -nivel metodol&oacute;gico en que se trabaja la necesidad.    <br>  </p>    <p>La demanda o solicitud es la expresi&oacute;n verbal a la entidad encargada  del servicio, del inter&eacute;s, que unas veces ocurre espont&aacute;neamente  y otras, es provocada por la propia entidad de servicio.     <br> </p>    <p>Como se conoce,  tanto por los estudios realizados por los psic&oacute;logos y ling&uuml;istas  en cuanto a la relaci&oacute;n entre pensamiento y lenguaje, como por la propia  pr&aacute;ctica informativa y bibliotecaria, no siempre el hombre es capaz de  expresar en forma clara, total y exacta sus intereses conscientes, tanto m&aacute;s  en el caso de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n, donde  la demanda debe expresar lo que se sabe acerca de lo que no se sabe -el conocimiento  acerca de la incertidumbre, en t&eacute;rminos de Ursul. Por otra parte, en ocasiones  -que el informador desconoce-, el usuario s&oacute;lo pretende expresar lo que  considera o cree que el sistema informativo le puede brindar y que &eacute;l no  puede conseguir por otras v&iacute;as. En algunos casos, la actitud de subestimaci&oacute;n  hacia las posibilidades del sistema o entidad de informaci&oacute;n de satisfacer  sus intereses, hace que no se expresen en la demanda, determinados aspectos del  inter&eacute;s o simplemente no se realice tal demanda. En otras ocasiones, la  err&oacute;nea intenci&oacute;n de no mostrar la magnitud total de la incertidumbre  subjetiva ante el informador, en unos casos por un sentimiento de verg&uuml;enza,  en otros por conservar o establecer una imagen propia de mayor dominio de la tem&aacute;tica,  premeditadamente no se expresan algunos elementos del inter&eacute;s.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Debe  considerarse que, si el inter&eacute;s es impreciso en cuanto a las necesidades  &quot;objetivas&quot; espec&iacute;ficas, y la solicitud tambi&eacute;n lo es  con respecto al inter&eacute;s, si se dise&ntilde;a la oferta para satisfacer  s&oacute;lo su solicitud, la efectividad en la satisfacci&oacute;n de sus necesidades  reales puede ser muy baja. Estas y otras razones hacen que la demanda de informaci&oacute;n,  en tanto criterio para conocer las necesidades peculiares de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n, deba utilizarse, principalmente, como indicador -a&uacute;n  con limitaciones- del nivel de conciencia que tiene el usuario acerca de sus necesidades.  Justamente por ello, es que entre las caracter&iacute;sticas de la GA, se destaca  el car&aacute;cter proactivo, a partir de la determinaci&oacute;n din&aacute;mica  y permanente de las necesidades, a&uacute;n cuando no se descarta que el servicio  d&eacute; respuesta, circunstancialmente a una solicitud espec&iacute;fica.    <br>  </p>    <p>Puede observarse la coincidencia con este criterio en los trabajos de <i>M.  S. Mirimanova</i>, quien describi&oacute; el proceso de la toma de conciencia  de la necesidad de informaci&oacute;n -formaci&oacute;n de un inter&eacute;s consciente  semejante o pr&oacute;ximo a la necesidad objetiva-, en la siguiente forma:    <br>  </p>    <p>&quot;En la conducta del cient&iacute;fico, dirigida a obtener el conocimiento  necesario por el medio informativo, se destacan dos formas de reflexi&oacute;n:  la profesional -sobre el nivel de su desconocimiento- y la metodol&oacute;gica  -d&oacute;nde y c&oacute;mo se puede obtener el conocimiento necesario-... La  formaci&oacute;n de la necesidad de informaci&oacute;n, como uno de los posibles  resultados de la reflexi&oacute;n profesional, es un proceso que posee una estructura  compleja. S&oacute;lo en el curso de reflexiones frecuentes, puede formarse la  necesidad de informaci&oacute;n, que representa, en la etapa inicial, sencillamente  el inter&eacute;s por alg&uacute;n grupo de cuestiones y constituye una tarea  no estructurada y socavada.&quot;<span class="superscript">21</span>    <br> </p>    <p>Indiscutiblemente,  estas ideas est&aacute;n formuladas para el trabajo con la informaci&oacute;n  cient&iacute;fica. No obstante, pueden considerarse, en tanto fen&oacute;meno  psicol&oacute;gico e informativo, totalmente v&aacute;lidas, incluso para la actividad  bibliotecaria, en la que el trabajo con los lectores se concibe como la actividad  dirigida a precisar, orientar la demanda, o para modificarla en cantidad o cualidad  hasta alcanzar los objetivos de volumen y variedad de la lectura. Tambi&eacute;n  coincide <i>H. N. Prasad</i>, cuando expres&oacute;: &quot;... la demanda descansa  sobre un juicio acerca del prop&oacute;sito de informaci&oacute;n del usuario.  Es necesaria una valoraci&oacute;n para ver si la informaci&oacute;n en cuesti&oacute;n  contribuye al logro del prop&oacute;sito de informaci&oacute;n. Una simple curiosidad  puede no ser una leg&iacute;tima necesidad de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">12</span>    <br>  </p>    <p>El dise&ntilde;o de la oferta &quot;a la medida&quot; se ha tratado en  los trabajos del autor en el per&iacute;odo 1986-1992 bajo la denominaci&oacute;n  de demanda &oacute;ptima de informaci&oacute;n y dise&ntilde;o del servicio &quot;a  la medida&quot;. Las razones para el cambio de denominaci&oacute;n son propiamente  de evoluci&oacute;n terminol&oacute;gica en el campo de las Ciencias de la Informaci&oacute;n  y de la Administraci&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El dise&ntilde;o de la oferta a la  medida constituye, junto a la demanda o solicitud, el nivel metodol&oacute;gico  o de trabajo de existencia de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  --tercer nivel descrito al inicio de este ep&iacute;grafe; es decir, en la conciencia  de los responsables de estudiar y transformar dial&eacute;cticamente las necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n en la organizaci&oacute;n o comunidad,  con vista a trazar la estrategia de comunicaci&oacute;n, para la organizaci&oacute;n,  para cada grupo o persona y garantizar los objetivos de la GA. Es la expresi&oacute;n,  el dise&ntilde;o din&aacute;mico, en t&eacute;rminos de acciones, recursos y estrategias,  de la forma precisa de realizar la GA, de acuerdo con las caracter&iacute;sticas  de las necesidades peculiares de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n  como un todo, sus grupos y miembros individuales.    <br> </p>    <p>Las ventajas del  desarrollo tecnol&oacute;gico permiten que el dise&ntilde;o de la oferta se realice  con el usuario/cliente de la GA, a partir de todos los aspectos que la entidad  de GA analizara en los procesos anteriores, relativos a la organizaci&oacute;n  y a su entorno. De este modo, la entidad de GA penetra en la cadena de valor de  sus usuarios/clientes, obtiene conocimiento de sus necesidades y, al mismo tiempo,  le da participaci&oacute;n a aquel en sus propios procesos generativos y productivos,  en la construcci&oacute;n y ejecuci&oacute;n de ofertas &quot;a su medida&quot;.  La oferta debe establecer, para cada etapa de la actividad del usuario/cliente  los valores de las variables m&aacute;s importantes para hacer corresponder el  servicio con las necesidades. </p><h4>Los estudios de usuarios como contexto general  de la investigaci&oacute;n de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n    <br>  </h4>    <p>Para <i>Charles H. Busha y Stephen P. Harter</i>, los estudios de usuarios  &quot;&#133; est&aacute;n dirigidos a comprender, justificar, explicar o extender  la utilizaci&oacute;n de la biblioteca y, consecuentemente, obtener un mayor conocimiento  sobre el proceso de comunicaci&oacute;n en lo que se refiere a las bibliotecas  y sus usuarios.&quot;<span class="superscript">22</span>    <br> </p>    <p>Es interesante  observar que los autores parten de un enfoque comunicacional del servicio informativo  y bibliotecario. Por su parte, <i>Saray C&oacute;rdoba</i> plante&oacute; que  &quot;Los estudios de usuarios se realizan para conocer al sujeto de un sistema  de informaci&oacute;n, es decir, aquella persona que est&aacute; impl&iacute;citamente  involucrada en el sistema, sea demandante o no.&quot;<span class="superscript">23</span>    <br>  </p>    <p>La autora sugiere en la cita no s&oacute;lo el prop&oacute;sito b&aacute;sico  de los estudios de usuarios, que es profundizar en el conocimiento de las caracter&iacute;sticas  socio-psicol&oacute;gicas y conductuales de dichos usuarios, sino adem&aacute;s,  que se deben considerar como usuarios involucrados en el sistema no s&oacute;lo  a los denominados usuarios reales. Otro enfoque de las definiciones es el que  propone <i>El&iacute;as Sanz</i>, quien se refiere a los estudios de usuarios  como el: &quot;Conjunto de estudios que tratan de analizar cualitativa y cuantitativamente  los h&aacute;bitos de informaci&oacute;n de los usuarios mediante la aplicaci&oacute;n  de diferentes m&eacute;todos al estudio de su consumo de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">24</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Se concentra el concepto de estudio de usuarios en sus h&aacute;bitos de  informaci&oacute;n. Lam, <i>Molina, N&uacute;&ntilde;ez y Mazar</i> definieron  h&aacute;bito como una &quot;... formaci&oacute;n psicol&oacute;gica estructurada  que garantiza que las acciones para el desempe&ntilde;o de una actividad se realicen  espont&aacute;neamente y que su control pueda ocurrir incluso fuera de la conciencia,  y con un control de la calidad de dichas acciones.&quot;<span class="superscript">25  </span>As&iacute;, podr&iacute;a decirse que el h&aacute;bito, como actividad  que se automatiza -se incorpora al conocimiento t&aacute;cito, aunque se manifiesta  en el comportamiento observable-, presenta una funci&oacute;n importante en la  identificaci&oacute;n de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  y viceversa, pero, el estudio de los h&aacute;bitos de los usuarios, por s&iacute;  solo, no permite determinar lo que antes se ha definido como necesidades peculiares  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n, porque los determinantes externos a  la conducta de los usuarios no se contemplan en estos estudios.    <br> </p>    <p>Por  su parte, <i>Jos&eacute; A. Moreiro</i> consider&oacute; que &quot;... los estudios  de usuarios, al igual que el marketing de la informaci&oacute;n, tienen su fundamento  en el estudio cient&iacute;fico de la informaci&oacute;n mediante la Bibliometr&iacute;a&#133;  se logran de este modo, unos indicadores emp&iacute;ricos que permiten medir el  uso, las necesidades y el flujo de la informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">24</span>  Con ello, el autor sugiere incorporar los estudios m&eacute;tricos como herramienta  en los estudios de usuarios, lo que es importante contemplar, tanto en el sentido  de la medici&oacute;n del comportamiento de las variables del entorno de la organizaci&oacute;n  -tarea de los sistemas de vigilancia-, que el autor relaciona con el marketing  de la informaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n en la medici&oacute;n del comportamiento  de los propios usuarios a partir de indicadores presentes en la informaci&oacute;n  que generan &eacute;stos en su actividad dentro de las organizaciones o comunidades.  Este es un factor a considerar en metodolog&iacute;a para la determinaci&oacute;n  din&aacute;mica de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>Los estudios de usuarios abarcan las investigaciones relativas a las necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de los usuarios y adem&aacute;s, diferentes  tipos de investigaciones como son: estudios de mercado, an&aacute;lisis estad&iacute;sticos,  estudios de circulaci&oacute;n de los documentos, an&aacute;lisis de la demanda,  etc.; est&aacute;n dirigidos a objetivos diferentes, en dependencia de lo que  se desea evaluar sobre el usuario, desde la utilizaci&oacute;n que se realiza  de la biblioteca, los servicios y las colecciones, hasta su preferencia por un  tipo de servicio u otro. <i>Nice Menezes</i><span class="superscript">26</span>  cit&oacute; <i>Faibisoff y Ely</i>, quienes ofrecieron una lista de los objetivos  que cumplen los estudios de usuarios: comportamiento del usuario; naturaleza,  cantidad y fuentes de informaci&oacute;n buscada; calidad de la informaci&oacute;n;  oportunidad de la informaci&oacute;n; necesidades de los usuarios.    <br> </p>    <p><i>Iraset  P&aacute;ez Urdaneta</i>, plante&oacute; que &quot;&#133; los estudios de usuarios  se orientan en t&eacute;rminos espec&iacute;ficos hacia el conocimiento de: </p>    <p>    <br>  - Las necesidades de informaci&oacute;n del usuario.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Los prop&oacute;sitos  de un usuario al utilizar un servicio.     <br> - Los modos como los usuarios satisfacen  sus necesidades de informaci&oacute;n en el servicio.    <br> - La frecuencia en la  utilizaci&oacute;n de los servicios.    <br> - la eficiencia/frecuencia en la utilizaci&oacute;n  de las fuentes secundarias o terciarias de informaci&oacute;n.    <br> - La eficiencia/frecuencia  en la utilizaci&oacute;n de las fuentes de referencia de la colecci&oacute;n del  servicio.    <br> - La eficiencia en el uso de los recursos automatizados.    <br> - La  eficiencia en el uso de la documentaci&oacute;n convencional y no convencional.    <br>  - El nivel de acierto en la b&uacute;squeda/obtenci&oacute;n de los recursos de  informaci&oacute;n requeridos.    <br> - El nivel de aprovechamiento de la informaci&oacute;n  obtenida.    <br> - El nivel de satisfacci&oacute;n sobre el servicio (personal del  usuario).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - La opini&oacute;n del usuario sobre la importancia del recurso  informacional.    <br> - La opini&oacute;n del usuario sobre la efectividad de servicios  espec&iacute;ficos.    <br> - Los requerimientos informacionales potenciales del usuario.      <br> - El tipo de servicios adicionales o sustitutivos deseados por el usuario.&quot;<span class="superscript">27</span>    <br>  </p>    <p><i>Roc&iacute;o Herrera Cort&eacute;s</i>, plante&oacute;: &quot;&#133;las  cifras que tradicionalmente han servido para evaluar los resultados y mostrar  el impacto de la biblioteca, como el n&uacute;mero de libros prestados, el n&uacute;mero  de visitantes o de eventos realizados, muestran s&oacute;lo aspectos parciales  de la situaci&oacute;n, pero debe irse m&aacute;s all&aacute; y evaluar continuamente  el nivel de satisfacci&oacute;n de los clientes y la necesidad de hacer cambios  en los procedimientos y servicios para ajustarse a unas necesidades y demandas  cambiantes.&quot;<span class="superscript">28</span> La autora advirti&oacute;  tambi&eacute;n sobre el peligro de que los estudios de usuarios se dirijan m&aacute;s  hacia la evaluaci&oacute;n de aspectos que ocurren dentro de las entidades de  informaci&oacute;n que a lo que deber&iacute;a ser su objetivo esencial. Entre  las variables que se proponen para realizar dichos estudios, se presentan muchos  m&aacute;s indicadores dedicados a medir las bibliotecas y los servicios que a  conocer al usuario.</p><h4>Los estudios de necesidades como parte de los estudios  de usuarios    <br> </h4>    <p>Los estudios de necesidades son, por tanto, un tipo de  estudio de usuarios, dirigidos espec&iacute;ficamente a la investigaci&oacute;n  de los requerimientos de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de las organizaciones  o comunidades y de los grupos y personas que desarrollan su(s) actividad (es)  en el contexto de su cultura, sus metas y aspiraciones.    <br> </p>    <p><i>Laura Cram</i>,  defini&oacute; el estudio de las necesidades de informaci&oacute;n como: &quot;La  determinaci&oacute;n de la necesidad para un servicio de informaci&oacute;n a&uacute;n  indefinido a una comunidad espec&iacute;fica.&quot;<span class="superscript">29</span>  En esta definici&oacute;n, se plantea la realizaci&oacute;n del estudio de necesidades  para la creaci&oacute;n de un servicio y se destaca el estudio para una comunidad  espec&iacute;fica, es decir, a un grupo determinado de usuarios y el hecho de  que el estudio debe ser precedente al dise&ntilde;o del servicio y no como respuesta  a una solicitud.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Los estudios sobre necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n permiten una evaluaci&oacute;n importante para perfeccionar  los servicios, al posibilitar su adecuaci&oacute;n a las necesidades. Por esta  raz&oacute;n, en muchas ocasiones, se les incluye como parte de la actividad de  evaluaci&oacute;n de los servicios, a&uacute;n cuando su empleo en la organizaci&oacute;n  es mucho m&aacute;s amplio que el proceso de evaluaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>C&oacute;rdoba  se&ntilde;al&oacute; algunos requisitos para los estudios de necesidades:</p><ul>      <li>&quot;En ellos, deben representarse todos los usuarios del sistema, no s&oacute;lo  los que demandan informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>Deben captar la complejidad  de la necesidad de informaci&oacute;n en toda su amplitud; esto es, no s&oacute;lo  aquello que los usuarios creen que suceden, sino lo que realmente sucede.    <br>  </li>    <li>Deben captar la din&aacute;mica y flexibilidad de las necesidades de  los usuarios, por ello deben realizarse peri&oacute;dicamente.     <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Deben  captar el car&aacute;cter subjetivo de la actividad que realiza el usuario.    <br>  </li>    <li>Deben considerar que el usuario generalmente no expresa su necesidad  de informaci&oacute;n con facilidad.     <br> </li>    <li>Deben realizarse de acuerdo  con las condiciones reales del usuario, sobre todo, sus limitaciones de tiempo  y la actitud negativa que se presenta en ocasiones hacia el uso de la informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">23</span>    <br>  </li>    </ul>    <p>Es contradictorio que, debido a su importancia, la determinaci&oacute;n  din&aacute;mica de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n no  exista como una tarea de los sistemas informativos -de alguna de sus entidades  o subsistemas espec&iacute;ficos- con identidad propia, metodolog&iacute;a, normas,  etc. y quede diluida dentro de otras tareas de estas entidades; as&iacute; como,  que los m&eacute;todos y procedimientos, utilizados para conocer dichas necesidades,  aparezcan en forma exigua en la literatura especializada o con car&aacute;cter  superficial. La importancia del tratamiento metodol&oacute;gico de los estudios  de necesidades, aconseja dedicar el siguiente ep&iacute;grafe espec&iacute;ficamente  a la profundizaci&oacute;n de su estado del arte en la literatura consultada.</p><h4>Modelos,  enfoques, metodolog&iacute;as y m&eacute;todos empleados en los estudios de usuarios  y de necesidades    <br> </h4>    <p>Algunos trabajos y obras de autores describen una  orientaci&oacute;n metodol&oacute;gica que incluye diferentes m&eacute;todos y  t&eacute;cnicas a emplear para determinar las necesidades informativas de los  usuarios, el orden de los procedimientos a seguir para su aplicaci&oacute;n, as&iacute;  como las fuentes a utilizar para la operacionalizaci&oacute;n de las diferentes  variables y sus indicadores. Pudiera decirse que, algunos de estos enfoques, por  su amplitud, entran en los conceptos de estudios de usuarios o de auditor&iacute;as  de informaci&oacute;n o de conocimiento, m&aacute;s que estrictamente de sus necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n. No obstante, se han seleccionado, por  la interrelaci&oacute;n estrecha de este tipo de estudios y para no limitar excesivamente  el an&aacute;lisis a una precisi&oacute;n terminol&oacute;gica. Se analizar&aacute;n  aqu&iacute; las posiciones enfoques o propuestas de <i>T. D. Wilson</i>, sobre  el comportamiento informativo de los usuarios (information behaviour), la concepci&oacute;n  de <i>Brenda Dervin</i> sobre el <i>Sense </i>making, las propuestas de <i>Saray  C&oacute;rdoba y Devadason y Lingam</i>, elementos b&aacute;sicos del &quot;Enfoque  cl&iacute;nico de la cultura y el aprendizaje en las organizaciones, de <i>Edgar  Schein</i> y, finalmente, se analizar&aacute; el enfoque de las metodolog&iacute;as  para realizar auditor&iacute;as de informaci&oacute;n o de conocimiento, sobre  la base de algunos autores que presentan propuestas con elementos originales.  Existen otras propuestas que el autor ha considerado de menor alcance o significaci&oacute;n  -no obstante, deber&aacute;n considerarse para el enriquecimiento de una metodolog&iacute;a  de estudio de las necesidades de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n, pero por  razones de tiempo y espacio, este an&aacute;lisis te&oacute;rico y metodol&oacute;gico  se limitar&aacute; a las mencionadas en este p&aacute;rrafo.</p><h4>El enfoque  de T. D. Wilson, sobre el comportamiento informativo     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Ante todo, es  importante definir que <i>T. D. Wilson</i> es el autor de mayor reconocimiento  internacional en el campo de los estudios de usuarios. Sus propuestas metodol&oacute;gicas  se basan en un sistema conceptual que gira alrededor del concepto de comportamiento  informativo y comportamiento de b&uacute;squeda informativa de los usuarios, que  al llevarlo al plano de las organizaciones, resulta en el comportamiento informativo  de la organizaci&oacute;n, organizacional o corporativo.     <br> </p>    <p>&quot;La  experiencia de b&uacute;squeda informativa de <i>Wilson</i> en este contexto tan  pr&aacute;ctico le llev&oacute; a desarrollar un modelo de comportamiento de b&uacute;squeda  informativa sugerido por las necesidades fisiol&oacute;gicas, cognitivas y efectivas  del individuo (<i>Wilson</i>, 1981). El avanza, en el sentido de notar, que el  contexto de cualquiera de esas necesidades puede ser la persona, o las demandas  de las tareas del trabajo o la vida de la persona, o el medio (pol&iacute;tico,  econ&oacute;mico, tecnol&oacute;gico, etc.) dentro del que tiene lugar ese trabajo  o la vida.&quot;<span class="superscript">30</span>    <br> </p>    <p>El t&eacute;rmino  en ingl&eacute;s (behavior) se asocia com&uacute;nmente a la corriente de pensamiento  psicol&oacute;gico de origen estadounidense conocida como conductismo (<i>behaviorism</i>),  cuyo exponente principal fue <i>John B. Watson</i>. El conductismo b&aacute;sicamente  reconoc&iacute;a s&oacute;lo el car&aacute;cter cient&iacute;fico de lo observable  y desarroll&oacute; ampliamente el esquema experimental est&iacute;mulo-respuesta  (S-R), en el que se minimiza la funci&oacute;n de los procesos internos que ocurren  en la psique entre la llegada del est&iacute;mulo externo y la respuesta o conducta  (comportamiento). No obstante, debe aclararse que el an&aacute;lisis del enfoque  de Wilson, de origen ingl&eacute;s, sobre el comportamiento informativo y de b&uacute;squeda  informativa, no responde, ni puede ser clasificado como un neoconductismo -a&uacute;n  cuando el autor incurre en algunas contradicciones que se analizar&aacute;n- porque  en la mayor parte de sus aportaciones te&oacute;ricas y en su proyecci&oacute;n  metodol&oacute;gica, reconoce y describe las causas y los efectos en el comportamiento,  de la actividad interna o mental. En el p&aacute;rrafo anterior, se observa que  el autor coincide en el reconocimiento de algunos determinantes de las necesidades  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n explicados anteriormente como el condicionamiento,  biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico y social de la actividad que realiza el hombre.    <br>  </p>    <p>En palabras del propio <i>Wilson</i>, &quot;Comportamiento informacional  es la totalidad del comportamiento humano en relaci&oacute;n con las fuentes y  canales de informaci&oacute;n, incluida la b&uacute;squeda activa y pasiva de  informaci&oacute;n y el uso de la informaci&oacute;n. As&iacute;, incluye la comunicaci&oacute;n  cara-a-cara con otros, tanto como la recepci&oacute;n pasiva de informaci&oacute;n  como, por ejemplo al mirar los anuncios de TV, sin intenci&oacute;n alguna de  actuar sobre la informaci&oacute;n percibida&quot;<span class="superscript">30</span>    <br>  </p>    <p>La actividad humana es una actividad esencialmente social, mediatizada  por la comunicaci&oacute;n con otras personas, y todos los elementos internos  de la personalidad que las personas ponen en funci&oacute;n en el proceso de comunicaci&oacute;n,  para ser percibidos, interpretados y comprendidos por los que interact&uacute;an,  deben expresarse por medio un lenguaje com&uacute;n, con un soporte perceptible  y que esto es informaci&oacute;n. Si en la teor&iacute;a de <i>Wilson</i>, el  comportamiento comprende la actividad interna o ps&iacute;quica y la externa,  como ha podido observarse en su definici&oacute;n, entonces podr&iacute;a consider&aacute;rsele  equivalente al concepto de actividad como categor&iacute;a psicol&oacute;gica.  De esta manera, cabe representarse que la totalidad de la actividad o del comportamiento  humano es un comportamiento informativo. Esa parece ser la amplitud con la que  <i>Wilson</i> aborda su enfoque, que se convierte, por tanto en lo que pudiera  denominarse enfoque informacional del comportamiento humano -o de la actividad  social del hombre.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Puede observarse, en el modelo del diagrama anterior,  que la interacci&oacute;n entre la persona (en contexto) y el propio contexto  informativo, se encuentra mediatizada por factores de car&aacute;cter afectivo  (tensi&oacute;n), interpersonal (funci&oacute;n), externos de car&aacute;cter  social (demogr&aacute;ficos, ambientales), de recursos accesibles (caracter&iacute;sticas  de las fuentes) y motivacional, donde se integran en determinada din&aacute;mica  los elementos afectivos y cognoscitivos (riesgo), los que desencadenan diferentes  tipos de conducta de percepci&oacute;n o b&uacute;squeda activa de informaci&oacute;n  y posteriormente de procesamiento y uso que permite a la persona mantenerse &quot;en  contexto&quot;, para cerrar as&iacute; el ciclo.    <br> </p>    <p>No obstante, en este  informe b&aacute;sico, <i>Wilson</i> defini&oacute; otros conceptos, que &eacute;l  considera de mucha importancia; estos son: comportamiento de b&uacute;squeda informativa  (<i>information seeking behavior</i>), comportamiento de exploraci&oacute;n informativa  (information searching behavior) y comportamiento de uso de la informaci&oacute;n  (<i>information use behavior</i>). No es imprescindible, para los objetivos de  este trabajo entrar en las particularidades de estos tipos de comportamiento o  acciones dentro de la actividad informativa del usuario; sin embargo, el propio  <i>Wilson</i> llama la atenci&oacute;n sobre un elemento com&uacute;n entre las  cuatro definiciones que merece destacarse, porque contiene una de las posiciones  o ideas de este autor que no se comparten en esta contribuci&oacute;n.     <br> </p>    <p>&quot;En  todas ellas, se evita el t&eacute;rmino conocimiento, sobre la base de que el  conocimiento es cognoscible s&oacute;lo para el sujeto cognoscente. Este no puede  transmitirse - s&oacute;lo la informaci&oacute;n acerca del conocimiento que el  individuo tiene puede grabarse y accederse por otra persona, y esa informaci&oacute;n  s&oacute;lo puede ser un substituto incompleto del conocimiento...&quot;,<span class="superscript">30</span>  <i>Wilson</i> arriba a una conclusi&oacute;n contraria sobre la esencia de la  actividad de gesti&oacute;n o facilitaci&oacute;n del proceso generativo, productivo  y representativo del conocimiento: &quot;Ahora, los sistemas de gesti&oacute;n  del conocimiento no son nada de eso - ellos son, cuando mejores, sistemas de informaci&oacute;n,  justo como los sistemas de informaci&oacute;n en el pasado, utilizados para ser  nada m&aacute;s que sistemas de procesamiento de datos - y, en algunos casos,  todav&iacute;a lo son... Este trabajo tiene que ver, principalmente con la conducta  de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">30 </span>    <br>  </p>    <p>La posici&oacute;n pudiera ser una cr&iacute;tica, tambi&eacute;n aceptable,  al hecho de que algunos enfoques de gesti&oacute;n del conocimiento, en esencia,  no van m&aacute;s all&aacute; del procesamiento de datos y su colocaci&oacute;n  en ambientes de red para que puedan compartirse -lo cual es s&oacute;lo un servicio  de informaci&oacute;n. No obstante &quot;entre l&iacute;neas&quot; puede entenderse  del p&aacute;rrafo que no cabe ocuparse del conocimiento porque este es subjetividad  incognoscible, y s&iacute; de la conducta observable de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n.  Tal interpretaci&oacute;n colocar&iacute;a al autor, contradictoriamente, en una  posici&oacute;n neoconductista, inconsecuente con otros planteamientos y propuestas  metodol&oacute;gicas suyas.    <br> </p>    <p>&quot;No se debe sugerir que algunas necesidades  afectivas y cognitivas desencadenen inmediatamente la respuesta de b&uacute;squeda  informativa. Muchos otros factores, adem&aacute;s de la existencia de una necesidad  cumplen su parte: la importancia de satisfacer la necesidad, la penalidad en que  se incurre cuando se act&uacute;a en ausencia de informaci&oacute;n completa o  sobre las bases de las creencias, sea si se llaman prejuicios, fe o ideolog&iacute;a.  As&iacute;, los actos de b&uacute;squeda informativa pueden incluso no ocurrir,  o puede existir un demora entre el reconocimiento de la necesidad y los actos  de b&uacute;squeda informativa, o, en el caso de las necesidades afectivas, puede  ser que ni la necesidad ni su satisfacci&oacute;n sean conscientemente reconocidas  por el sujeto, o una necesidad cognitiva de un nivel muy bajo de prominencia,  puede ser satisfecha en cualquier cantidad de d&iacute;as, meses o incluso a&ntilde;os  despu&eacute;s de reconocerse, o la disponibilidad de la informaci&oacute;n puede  generar como consecuencia el reconocimiento de una necesidad cognoscitiva desconocida  previamente...&quot;<span class="superscript">31</span>    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El autor muestra  la relatividad de tomar s&oacute;lo la conducta observable como indicador de la  presencia o no de una necesidad, y algunos otros factores que, por su car&aacute;cter  mediatizador, deben estudiarse cuidadosamente para hacer inferencias correctas  acerca de las necesidades, los que responden a motivaciones, regulaciones externas  de la actividad, estilos o h&aacute;bitos de actividad con insuficiente informaci&oacute;n,  niveles de conciencia de las necesidades e incluso idoneidad de los servicios  informativos contextuales. En un trabajo reciente de <i>Wilson</i>, realizado  en colaboraci&oacute;n, aparece una definici&oacute;n muy clara de lo que en su  enfoque se entiende por este concepto en el nivel de la organizaci&oacute;n:     <br>  </p>    <p>&quot;Puede definirse el comportamiento informativo organizacional en la  misma forma: las organizaciones establecen sistemas y servicios, dise&ntilde;ados  para adquirir, compartir y diseminar informaci&oacute;n de todos los tipos, desde  los datos de producci&oacute;n de las f&aacute;bricas, hasta los eventos de mercado.  Sin embrago, la informaci&oacute;n tambi&eacute;n llega a la organizaci&oacute;n  por todos los tipos de canales que no est&aacute;n inicialmente establecidos como  mecanismos de adquisici&oacute;n de informaci&oacute;n. Por ejemplo, el vendedor,  en el terreno, colecta informaci&oacute;n sobre los contratos hechos y los descuentos  realizados por las firmas competidoras y el <i>Chief Enterpreneurial Officer</i>  (CEO) -Jefe de Oficina en la Empresa, y aprende de las dificultades del mercado  de su competidor durante un juego de golf. En otras palabras, el comportamiento  informativo organizacional o corporativo abarca no s&oacute;lo los sistemas formales  establecidos para gestionar los flujos de informaci&oacute;n internos, sino tambi&eacute;n  los sistemas, incluidas las bibliotecas y centros de informaci&oacute;n dise&ntilde;ados  para acceder a la informaci&oacute;n externa, como tambi&eacute;n los sistemas  de comunicaci&oacute;n personal y organizacional, por medio de los cuales, la  informaci&oacute;n entra a la organizaci&oacute;n y se disemina.&quot;<span class="superscript">32</span>    <br>  </p>    <p>Con esta definici&oacute;n, queda claro el concepto amplio de comunicaci&oacute;n  informativa del enfoque de <i>Wilson</i>, su reconocimiento de los sistemas de  comunicaci&oacute;n formal e informal, de comunicaci&oacute;n interna y comunicaci&oacute;n  con el entorno -sistemas de comunicaci&oacute;n y vigilancia-, y en los que ocupan  un lugar fundamental los sistemas de informaci&oacute;n. En el trabajo citado,  dirigido, como su nombre lo indica, a determinar las necesidades de informaci&oacute;n  en la organizaci&oacute;n, &quot;... las necesidades de informaci&oacute;n de  la organizaci&oacute;n se definieron como aquellas que ten&iacute;an que ser satisfechas  para que la organizaci&oacute;n lograra sus objetivos estrat&eacute;gicos.&quot;<span class="superscript">32</span>    <br>  </p>    <p>Desde el punto de vista metodol&oacute;gico general, <i>Wilson</i> sostiene  una posici&oacute;n favorable a la introducci&oacute;n de la investigaci&oacute;n  cualitativa y la investigaci&oacute;n acci&oacute;n en el campo del estudio del  comportamiento y las necesidades de los usuarios de la informaci&oacute;n, en  la creaci&oacute;n y desarrollo de los sistemas de informaci&oacute;n en las organizaciones.  En tal sentido, la posici&oacute;n que se ha definido en este trabajo coincide  plenamente con esta que se expone en la siguiente cita de <i>Wilson</i>:    <br> </p>    <p>&quot;Como  resultado, puede decirse con confianza que los profesionales de la pr&aacute;ctica  en el trabajo informativo han estado decepcionados por la investigaci&oacute;n  de usuarios, debido en gran medida a que estos no logran encontrar dentro de ellos,  recomendaciones para los servicios. Igualmente, los investigadores en informaci&oacute;n  han fallado generalmente en lograr un impacto en las disciplinas de las ciencias  sociales, porque sus trabajos adolecen de integraci&oacute;n con las teor&iacute;as  dentro de esas disciplinas. Se sugiere debajo, que la respuesta al primero de  estos problemas puede descansar en mutar hacia un modelo diferente de investigaci&oacute;n,  donde su aplicaci&oacute;n o utilizaci&oacute;n se considere parte del proceso.  Una respuesta al segundo problema es m&aacute;s dif&iacute;cil de proponer, debido  a que linda con los problemas de socializaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n  dentro del campo de pr&aacute;ctica, sin una tradici&oacute;n investigativa: `la  investigaci&oacute;n cualitativa&acute; se propone como la forma de enfrentamiento  directo de la deficiencia de teor&iacute;a en los estudios de usuarios.&quot;<span class="superscript">31</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Wilson</i> cit&oacute; a <i>Cherns</i> -citado a su vez por <i>Clark</i>-,  para reafirmar esta idea: &quot;`Hemos venido a considerar la investigaci&oacute;n  acci&oacute;n no s&oacute;lo como una t&eacute;cnica para vincularse con la organizaci&oacute;n,  sino tambi&eacute;n como una metodolog&iacute;a para obtener informaci&oacute;n  que no se podr&iacute;a alcanzar por otras v&iacute;as y, sobre todo, como estrategia  de difusi&oacute;n del conocimiento &acute;(<i>Cherns en Clark</i>, 1972:xi)&quot;<span class="superscript">33</span>    <br>  </p>    <p>Tambi&eacute;n, al igual que concibe el autor de este trabajo, <i>Wilson</i>  considera extensible la metodolog&iacute;a de investigaci&oacute;n cualitativa  y la investigaci&oacute;n acci&oacute;n al &aacute;mbito de las comunidades sociales:    <br>  </p>    <p>&quot;Los servicios a barrios o las comunidades enteras pueden ser igualmente  objeto de aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo. La situaci&oacute;n es m&aacute;s  compleja, por supuesto, cuando llega el momento de ganarse 'la entrada' a la comunidad  como un todo con el prop&oacute;sito de re-investigar y para ganarse el apoyo  local para la innovaci&oacute;n de la comunidad pero, en principio, los procesos  e instituciones de la comunidad est&aacute;n tan disponibles a la investigaci&oacute;n  acci&oacute;n como los procesos y estructuras de las organizaciones.&quot;<span class="superscript">31</span>    <br>  </p>    <p>Algunas de las ventajas que destaca <i>Wilson</i> para la investigaci&oacute;n  acci&oacute;n en el campo de los servicios informativos son: </p><ul>     <li>Permite  lograr una correspondencia entre:     <br> </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los usuarios y la estructura  organizacional.     <br> Los usuarios y las tareas que se realizan para servirlos.    <br>  Los usuarios y aquellos que los sirven.     <br> Los usuarios y la tecnolog&iacute;a  utilizada para darles el servicio.    <br> </p><ul>     <li>Parece particularmente apropiada  para el estudio de las necesidades que subyacen al comportamiento de la b&uacute;squeda  informativa, porque:     <br> </li>    <li>La meta debe ser descubrir los hechos de la  vida cotidiana de las personas que se estudian.     <br> </li>    <li>Descubriendo esos  hechos, se trata de entender las necesidades que existen y que presionan al individuo  a un comportamiento durante la b&uacute;squeda informativa.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Comprendiendo  mejor esas necesidades, puede entenderse qu&eacute; significado tiene la informaci&oacute;n  en la vida cotidiana de las personas.    <br> </li>    <li>Los problemas se ven en su  contexto organizacional.    <br> </li>    <li>Mejora el conocimiento de los especialistas  en informaci&oacute;n acerca de los servicios y t&eacute;cnicas de que se deben  explorar desde el punto de vista de su relevancia para los problemas.    <br> </li>    <li>Ayuda  a tomar conciencia de los problemas que rodean la comunicaci&oacute;n de informaci&oacute;n,  tanto para los profesionales de la pr&aacute;ctica como para los especialistas  en informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>Ayuda a generar las condiciones en que se  puede lograr el cambio organizacional.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Por todo lo anterior, se debe  tener una mejor comprensi&oacute;n del usuario, ser m&aacute;s capaces de dise&ntilde;ar  servicios de informaci&oacute;n m&aacute;s efectivos y de crear una teor&iacute;a  &uacute;til sobre el comportamiento en la b&uacute;squeda informativa y del uso  de la informaci&oacute;n.</li>    </ul><h4>El &quot;Sense making&quot;, de <i>Brenda  Dervin</i></h4>    <p>La concepci&oacute;n de <i>Brenda Dervin</i>, puede clasificarse  como orientada a un subjetivismo; ella la lleva al an&aacute;lisis de que la informaci&oacute;n  no tiene existencia propia sino que es s&oacute;lo sentido, el sentido que le  da el individuo o el grupo. <i>Suel&iacute; Mara Soares</i>, cit&oacute; a Dervin  en la siguiente forma: &quot;... el uso de la informaci&oacute;n lo determina  el propio individuo&quot;.<span class="superscript">34 </span>Defini&oacute; el  <i>Sense making </i>como la estrategia de interpretar la realidad y hacerla l&oacute;gica,  comprensible y significativa para los individuos. La propia <i>Dervin </i>declar&oacute;:  &quot;La informaci&oacute;n es conceptuada como el sentido creado en un momento  espec&iacute;fico del tiempo y del espacio, por uno o m&aacute;s individuos&quot;<span class="superscript">35</span>    <br>  </p>    <p>El trabajo de <i>Dervin</i> no aborda la perspectiva organizacional, mientras  resuelve el inevitable nivel de las relaciones interpersonales con la definici&oacute;n  del nivel intersubjetivo de existencia de las necesidades de informaci&oacute;n.  En tal sentido, expresa:    <br> </p>    <p>&quot;Aunque las personas tengan sus propias  experiencias, subjetivas y &uacute;nicas, debido a que se mueven en el tiempo  y en el espacio, existe tambi&eacute;n una gran similitud entre las situaciones  encontradas por los diferentes individuos. Por tanto, necesidad de informaci&oacute;n  no es un concepto subjetivo y relativo, existente s&oacute;lo en la mente de un  individuo. Al contrario, representa un concepto intersubjetivo, con significados,  valores, objetivos, etc., que pueden compartirse lo que permite la identificaci&oacute;n  y generalizaci&oacute;n de patrones de comportamiento de b&uacute;squeda y uso  de la informaci&oacute;n en el tiempo y en el espacio, sobre la &oacute;ptica  del usuario (<i>Dervin y Nilan</i>, 1986)&quot;<span class="superscript">34</span>    <br>  </p>    <p>Obs&eacute;rvese que la actividad grupal o social del hombre, la f&oacute;rmula  sujeto-sujeto-objeto, no se coloca en primer plano. Es la relaci&oacute;n sujeto-objeto  de cada individuo la que, al ser ese objeto espacio-temporal similar al de otros  individuos, produce que el reflejo en cada uno sea similar y que lo intersubjetivo  surja como efecto de la interacci&oacute;n de los sentidos individuales cuando  estos se comparten y as&iacute; se producen patrones de comportamiento similares.  Esta valoraci&oacute;n puede verse m&aacute;s claramente, si se analiza el siguiente  p&aacute;rrafo de <i>Soares Pinto Ferreira</i>, quien desarroll&oacute; su tesis  doctoral aplicando las teor&iacute;as de <i>Dervin</i>: &quot;Se hacen an&aacute;lisis  sobre las caracter&iacute;sticas &uacute;nicas de cada usuario, para llegar a  las caracter&iacute;sticas comunes a la mayor&iacute;a de ellos.&quot;<span class="superscript">34</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Esta autora reconoce, aunque sin darles el mismo peso, los determinantes  que se han analizado para las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n;  en tal sentido, declar&oacute;:    <br> </p>    <p>&quot;...la informaci&oacute;n s&oacute;lo  tiene sentido integrada a alg&uacute;n contexto. Ella es un dato incompleto al  que el individuo atribuye un sentido a partir de la intervenci&oacute;n de sus  esquemas interiores... (el usuario) ... persona con necesidades cognitivas, afectivas  y fisiol&oacute;gicas, fundamentales, propias que operan dentro de esquemas que  son partes de un ambiente con restricciones socioculturales, pol&iacute;ticas  y econ&oacute;micas. Esas necesidades propias, los esquemas y el ambiente, forman  la base del contexto de comportamiento de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">34</span>    <br>  </p>    <p>De este p&aacute;rrafo conviene resaltar, primero, el reconocimiento del  car&aacute;cter condicionante del contexto; segundo, que las condiciones socioculturales,  pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas se observan como restricciones inherentes  a un ambiente que establece los l&iacute;mites a los esquemas dentro de los que  pueden tomar forma las necesidades originales del individuo. Como puede verse,  las condiciones objetivas, materiales y sociales del entorno o el ambiente est&aacute;n  sugeridas, y tambi&eacute;n las caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas  del individuo, a&uacute;n cuando resulta evidente que no se les otorga el mismo  peso. La ausencia de la perspectiva organizacional en la teor&iacute;a de <i>Dervin</i>  se refleja en los planteamientos de <i>Soares</i>, porque la existencia de los  problemas o actividades socialmente dise&ntilde;ados y los papeles que en ellos  debe desempe&ntilde;ar el sujeto no se consideran, al menos expl&iacute;citamente.    <br>  </p>    <p>Esta autora tambi&eacute;n reconoce el car&aacute;cter din&aacute;mico  de las necesidades, aunque de manera coherente con su enfoque derviniano: &quot;Un  punto bastante revelador a considerarse... es el hecho de que las necesidades  cambian en el tiempo y dependen del individuo... por eso los sistemas de informaci&oacute;n  deben ser lo suficientemente flexibles para permitir al usuario adaptar el proceso  de b&uacute;squeda de informaci&oacute;n a su necesidad&quot;. Si bien se apunta  como cualidad de las necesidades su car&aacute;cter din&aacute;mico, no se remite  al entorno socio econ&oacute;mico, cultural, cient&iacute;fico, tecnol&oacute;gico,  cambiante, sino que se le atribuye a los cambios internos del sujeto, pero adem&aacute;s,  como la informaci&oacute;n s&oacute;lo tiene sentido para el sujeto, los servicios  de informaci&oacute;n no se proponen como proactivos para interpretar y asumir  la formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de los usuarios sino como flexibles para  permitirle a &eacute;ste adaptar su propio proceso de b&uacute;squeda a partir  de los recursos de informaci&oacute;n que se colocan a su disposici&oacute;n.    <br>  </p>    <p>No obstante, las caracter&iacute;sticas que la autora describe como tendencias  de los nuevos estudios de comportamiento, bajo cierta &oacute;ptica, pueden aceptarse  desde las posiciones que se asumen en este trabajo:    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&quot;1) Observar  al ser humano como ser constructivo y activo.    <br> 2) Considerar al individuo como  orientado situacionalmente.    <br> 3) Revelar hol&iacute;sticamente las experiencias  del individuo.    <br> 4) Focalizar los aspectos cognitivos contemplados.    <br> 5) Analizar  sistem&aacute;ticamente la individualidad de las personas.    <br> 6) Emplear mayor  orientaci&oacute;n cualitativa&quot;.<span class="superscript">34</span>    <br> </p>    <p>En  una investigaci&oacute;n realizada por <i>Cheuk Bonnie Wai-Yi</i>, sobre la base  de las ideas de <i>Dervin</i>, se seleccionaron dos grupos para su estudio, con  las siguientes caracter&iacute;sticas:    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Los dos grupos de participantes  fueron ocho auditores y ocho ingenieros... Ellos ten&iacute;an entre uno y cinco  a&ntilde;os de experiencia profesional... Se escogieron primeramente auditores  e ingenieros, debido a que se han reconocido ampliamente como `trabajadores del  conocimiento&acute; que tienen que acceder, usar, evaluar y generar gran cantidad  de informaci&oacute;n en su trabajo... Este estudio se centr&oacute; en c&oacute;mo  los auditores e ingenieros buscan y usan la informaci&oacute;n para contestar  las preguntas que ellos tienen en mente durante sus `encargos de auditor&iacute;a&acute;  y `proyectos de ingenier&iacute;a&acute;. Esto se bas&oacute; en el supuesto de  que las preguntas que las personas se hacen, pueden reflejar sus necesidades en  un momento particular en el tiempo.&quot;<span class="superscript">36</span>    <br>  </p>    <p>El m&eacute;todo empleado para obtener los datos fue un protocolo verbal  que emple&oacute; una entrevista no estructurada, individual con cada participante,  que comenzaba con solicitarle al participante que pensara en uno o m&aacute;s  proyectos espec&iacute;ficos que hubiesen terminado y que despu&eacute;s, explicara  al investigador las distintas fases que hab&iacute;an sucedido en ellos. Obviamente,  se trabaj&oacute; en la descripci&oacute;n de la estructura de la actividad del  usuario, que es lo que se pretende determinar. La investigadora plante&oacute;  que este m&eacute;todo de entrevista se defini&oacute; por Dervin en 1983 como  &quot;<i>Micro-Moment Time-Line Interview</i>&quot;, el que se ha utilizado en  la aplicaci&oacute;n del enfoque del Sense making para estudiar las necesidades  y usos de la informaci&oacute;n. El m&eacute;todo es similar al empleado en las  llamadas &quot;entrevistas de ingenier&iacute;a del conocimiento&quot;<span class="superscript">37</span>  y que fuera empleado por el autor de este trabajo en ciertas investigaciones donde  se utiliz&oacute; el enfoque te&oacute;rico-metodol&oacute;gico para la determinaci&oacute;n  din&aacute;mica de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n, como  patr&oacute;n para evaluar la calidad de un servicio de informaci&oacute;n en  el sentido de su ajuste a diferentes par&aacute;metros de satisfacci&oacute;n  de las necesidades de los clientes del servicio.<span class="superscript">38,39</span>  Es importante notar que el resultado final descriptivo de la actividad del consultor  en estos casos, se obtuvo por la integraci&oacute;n de los protocolos verbales  obtenidos de varios consultores, buscando el nivel intersubjetivo m&aacute;s que  el estilo personal de cada consultor.</p><h4>Breve consideraci&oacute;n sobre  elementos metodol&oacute;gicos propuestos por <i>Saray C&oacute;rdoba</i>    <br>  </h4>    <p>C&oacute;rdoba, en el trabajo que se ha citado antes, propuso la identificaci&oacute;n  de las necesidades mediante la aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo dial&eacute;ctico.  La autora parte de que la realidad objetiva est&aacute; en movimiento constante,  producto de las contradicciones que la constituyen y, consecuentemente la conciencia,  como reflejo de la realidad, tambi&eacute;n es din&aacute;mica y procesal. Entonces,  en consideraci&oacute;n a que la pr&aacute;ctica de los sujetos -los investigadores,  en este caso espec&iacute;fico- refleja su realidad, ella propuso determinar las  necesidades de informaci&oacute;n a partir de los problemas que deban resolver  los usuarios durante los procesos investigativos.     <br> </p>    <p>C&oacute;rdoba propone  captar la realidad din&aacute;mica de los usuarios por medio de t&eacute;cnicas  y procedimientos igualmente activos, acompa&ntilde;ados de una adecuada combinaci&oacute;n  de la teor&iacute;a. Propone la observaci&oacute;n continua, participativa aplicada  al trabajo de los investigadores en el centro, as&iacute; como a las actividades  que se planean en la instituci&oacute;n con fines coincidentes, la participaci&oacute;n  en la discusi&oacute;n de informes y avances de investigaci&oacute;n, el estudio  y an&aacute;lisis de los proyectos y propuestas de investigaci&oacute;n y sus  publicaciones, el contacto diario con los usuarios y para extraer los elementos  que el usuario com&uacute;nmente no expresa con facilidad, la entrevista profunda.    <br>  No existen divergencias con las posiciones de esta autora. Aunque ella no propone  una metodolog&iacute;a como tal.</p>    <p>Metodolog&iacute;a para la identificaci&oacute;n  de las necesidades de informaci&oacute;n de los usuarios, de <i>F. J. Devadason  y P. P. Lingam</i>    <br> Estos autores proponen un procedimiento formal el que puede  adaptarse a la mayor&iacute;a de los usuarios. Ellos consideran que la identificaci&oacute;n  de las necesidades de informaci&oacute;n es compleja, entre otras cosas porque  una misma informaci&oacute;n puede percibirse por diferentes usuarios en distintas  formas como necesidad de informaci&oacute;n. Por eso, proponen la combinaci&oacute;n  de diferentes m&eacute;todos pr&aacute;cticos y destacan la importancia de la  selecci&oacute;n rigurosa de las t&eacute;cnicas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Su metodolog&iacute;a  presenta cinco etapas principales: estudio de las tem&aacute;ticas; estudio de  la organizaci&oacute;n y su entorno; estudio del usuario; entrevista formal con  el usuario para identificar los intereses de informaci&oacute;n -los que seg&uacute;n  las variables a medir se corresponden con las variables del servicio-; y la identificaci&oacute;n  y an&aacute;lisis de las necesidades de informaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>No presentan  un aparato conceptual muy elaborado, debido a que, seg&uacute;n los propios autores  han expresado al autor de este informe, su metodolog&iacute;a es el resultado  de aplicaciones pr&aacute;cticas; no obstante, manejan los tres niveles en que  existen las necesidades de informaci&oacute;n seg&uacute;n el enfoque socio-psicol&oacute;gico  desarrollado antes, y destacan el car&aacute;cter peculiar y el din&aacute;mico.    <br>  </p>    <p>La metodolog&iacute;a alcanza un gran nivel detalle y especificidad al  definir las variables -aunque en ocasiones es reiterativa. No obstante, dedica  poco tratamiento a las variables relacionadas con los aspectos socio-psicol&oacute;gicos  del usuario.     <br> Se debe destacar como positivo el hecho de que la metodolog&iacute;a  propuesta abarca no s&oacute;lo el an&aacute;lisis del usuario sino tambi&eacute;n  de la organizaci&oacute;n y del sistema informativo por lo que contempla variables  inherentes a las tres determinantes de las necesidades de informaci&oacute;n;  adem&aacute;s de que contempla la actualizaci&oacute;n sistem&aacute;tica de las  necesidades de informaci&oacute;n identificadas para su satisfacci&oacute;n continua.</p>    <p>Elementos  b&aacute;sicos del enfoque cl&iacute;nico para la cultura y el aprendizaje organizacional,  de <i>Edgar Schein</i><span class="superscript">40</span>    <br> </p>    <p>La salud  del sistema s&oacute;lo puede entenderse como una combinaci&oacute;n de cuatro  factores, cada uno de los cuales, debe estar presente en alguna medida: sentido  de identidad, prop&oacute;sito, o misi&oacute;n; capacidad del sistema para adaptarse  y mantenerse ante los cambios internos y externos; capacidad de percibir y poner  a prueba la realidad; alg&uacute;n grado de integraci&oacute;n interior o alineamiento  de los subsistemas que forman el sistema total. Estas cuatro condiciones son un  requisito previo para el aprendizaje o pueden considerarse como el elemento esencial  de capacidad de aprender. Por supuesto, que la ausencia, insuficiencia o desviaci&oacute;n  de cualquiera de estos elementos b&aacute;sicos puede considerarse como una necesidad  de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n como un todo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El enfoque cl&iacute;nico, desde el punto de vista estrat&eacute;gico,  puede describirse, en esencia, mediante los siguientes enunciados:     <br> </p>    <p>a)  Los datos que se van a analizar deben basarse en las observaciones profundas e  intensivas -obs&eacute;rvese c&oacute;mo la t&eacute;cnica de la observaci&oacute;n  sostenida en el tiempo se prefiere a t&eacute;cnicas individuales o m&aacute;s  subjetivas- de los fen&oacute;menos reales, preferentemente de los casos clave  de aprendizaje o cambio, que se basan en los problemas reales que deben resolverse  &quot;aqu&iacute; y ahora&quot;.    <br> </p>    <p>b) Los datos siempre deben incluir  los efectos de las intervenciones -n&oacute;tese la ausencia de intenci&oacute;n  de aislar al observador en aras de la &quot;objetividad&quot;- aun cuando la intervenci&oacute;n  sea tan simple como que el observador presente en la escena de la acci&oacute;n  y haga una o dos preguntas&#133; los mejores datos sobre c&oacute;mo trabaja el  sistema se revelan a menudo en la forma en que este reacciona a las intervenciones.      <br> </p>    <p>c) El enfoque cl&iacute;nico siempre asume la existencia de un estado  de salud mejor o peor de la organizaci&oacute;n y, por consiguiente, relacionado  con los conceptos de salud y patolog&iacute;a. Aun cuando el observador intente  ser neutro y no evaluativo, debe estar claro que el sistema estudiado estar&aacute;  asociado a uno u otro estado, por lo que el observador debe disponer de alg&uacute;n  modelo o patr&oacute;n de patolog&iacute;a y salud en la mente.     <br> </p>    <p>d)  En lugar de buscar las regularidades estad&iacute;sticas, el enfoque cl&iacute;nico  asume que el modelo te&oacute;rico o patr&oacute;n, debe considerar todos los  casos at&iacute;picos y debe poder explicarlos. Esta posici&oacute;n se centra  en la identificaci&oacute;n de los problemas y las anomal&iacute;as como el recurso  potencialmente m&aacute;s productivo para alcanzar las visiones solucionadoras.      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>e) Los conceptos y teor&iacute;as que surjan de las observaciones  deber&aacute;n tratar sobre la din&aacute;mica real del sistema y deben, por consiguiente,  orientarse tanto a los procesos como a las estructuras.     <br> </p>    <p>f) Donde los  individuos, grupos, y los sistemas org&aacute;nicos m&aacute;s grandes est&aacute;n  imbricados, el observador debe centrarse en la din&aacute;mica del sistema y no  debe quedarse atrapado en los modelos causales lineales demasiado simplificados.    <br>  </p>    <p>El enfoque cl&iacute;nico de <i>Schein</i> constituye un caso particular  de aplicaci&oacute;n de la metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n cualitativa  y de la investigaci&oacute;n acci&oacute;n al estudio y educaci&oacute;n o aprendizaje  de las organizaciones. Sus advertencias sobre el empleo de t&eacute;cnicas m&aacute;s  objetivas, interactivas y participativas, de poseer patrones cualitativos para  diagnosticar, evaluar y determinar las necesidades del sistema y ver los fen&oacute;menos  de estudio en su din&aacute;mica y complejidad son totalmente acertadas.</p><h4>Las  metodolog&iacute;as para auditor&iacute;as de informaci&oacute;n y de conocimiento    <br>  </h4>    <p>Aunque el tema de las auditorias de informaci&oacute;n (AI), se trata  desde hace mucho tiempo, los trabajos contempor&aacute;neos consultados toman  como punto de referencia al enfoque presentado por <i>Buchanan y Gibas </i>en  1998,<span class="superscript">41 </span>en tanto enfoque integrador de metodolog&iacute;as  particulares para auditar objetos m&aacute;s espec&iacute;ficos. Entre estas &uacute;ltimas,  las m&aacute;s citadas son las de <i>Orna </i>(1990),<span class="superscript">42</span>  que identifica la cultura, los objetivos, la estructura y los flujos de informaci&oacute;n  en la organizaci&oacute;n como base para trazar una pol&iacute;tica de informaci&oacute;n  y la de <i>Burk y Horton</i> (1988),<span class="superscript">43</span> que se  dedica a la elaboraci&oacute;n de un inventario de todas las entidades de recursos  de informaci&oacute;n (ERIs), la medici&oacute;n de su costo y valor, y el establecimiento  de sus relaciones con la estructura, las funciones y la estrategia gerencial de  la organizaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>La mayor&iacute;a de los autores coincide en  que no existe consenso en cuanto a la definici&oacute;n de AI ni de los m&eacute;todos  y procedimientos que deben integrar una metodolog&iacute;a para ello. No obstante,  es importante lograr una s&iacute;ntesis de las propuestas m&aacute;s integradoras  en este sentido. Es conveniente aclarar que la secuencia de las propuestas que  se analizar&aacute;n avanza desde los enfoques que proponen la realizaci&oacute;n  de las AI con el prop&oacute;sito final de mejorar la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n  hacia aquellas propuestas que reconocen a la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n  como requisito primario para desarrollar una estrategia de gesti&oacute;n del  conocimiento.</p><h4>El enfoque de <i>Buchanan y Gibbs</i> (1998)    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>Su  enfoque se basa en el supuesto de que &quot;La informaci&oacute;n es el recurso  principal de la organizaci&oacute;n...&quot;,<span class="superscript">41</span>  a&uacute;n cuando reconocen que su importancia reside en ser insumo para el proceso  que resulta decisivo: &quot;... la informaci&oacute;n -adecuadamente refinada  y procesada- genera conocimiento, el que, a su vez, conduce a ventajas estrat&eacute;gicas  y competitivas...La informaci&oacute;n es tanto la entrada como la salida de los  procesos de negocio.&quot;<span class="superscript">41</span>    <br> Para estos autores,  la funci&oacute;n de la AI es: &quot;... el proceso para descubrir, seguir y evaluar  los recursos de informaci&oacute;n de una organizaci&oacute;n&quot;<span class="superscript">41</span>  y cuando &eacute;sta se utiliza para su potencialidad total, sus prop&oacute;sitos  son:</p><ul>     <li>Identificar los recursos de informaci&oacute;n de una organizaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li>Identificar las necesidades de informaci&oacute;n de dicha organizaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li>Identificar costos y beneficios de los recursos de informaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li>Identificar oportunidades de uso de los recursos de informaci&oacute;n  para obtener ventajas competitivas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Integrar las inversiones en tecnolog&iacute;a  de la informaci&oacute;n con las iniciativas estrat&eacute;gicas del negocio.    <br>  </li>    <li>Identificar los procesos y los flujos de informaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>Desarrollar  una pol&iacute;tica de informaci&oacute;n integral.    <br> </li>    <li>Crear conciencia  de la importancia de la gesti&oacute;n de recursos de informaci&oacute;n y definir  su funci&oacute;n en la gerencia.    <br> </li>    <li>Seguir y evaluar la adecuaci&oacute;n  con los est&aacute;ndares, la legislaci&oacute;n y las l&iacute;neas principales  de las pol&iacute;ticas, relativos a la informaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ul>    <p>Se  observa claramente en los prop&oacute;sitos de la AI, seg&uacute;n <i>Buchanan  y Gibbs</i>, un enfoque centrado en el sistema y no en las personas, tanto m&aacute;s,  si se considera que, en todo el trabajo, el concepto de recurso se refiere a recursos  tangibles y las personas no se toman en cuenta en su funci&oacute;n de recursos  de informaci&oacute;n no documentales.     <br> Para cumplir con los prop&oacute;sitos  enunciados, los autores proponen una metodolog&iacute;a de cinco pasos:</p><ol>      <li> Promoci&oacute;n. Para obtener apoyo y cooperaci&oacute;n.    <br> </li>    <li>  Identificaci&oacute;n. Para realizar un an&aacute;lisis estrat&eacute;gico de  la organizaci&oacute;n -misi&oacute;n, visi&oacute;n, cultura, estructura, flujos  y recursos de informaci&oacute;n, sus interrelaciones y correspondencia interna.  Este paso contiene a su vez seis acciones :    <br> </li>    </ol>    <p>a) Identificar y  definir la misi&oacute;n, valores y objetivos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> b) Identificar y definir el  entorno de la organizaci&oacute;n (pol&iacute;tico, econ&oacute;mico, social,  tecnol&oacute;gico).    <br> c) Identificar y definir la estructura jer&aacute;rquica  y geogr&aacute;fica; posiciones, funciones, actividades, interrelaciones, formas  de coordinaci&oacute;n y control de la organizaci&oacute;n.    <br> d) Identificar,  definir y describir la cultura de la organizaci&oacute;n -valores, actitudes,  creencias y comportamientos compartidos.    <br> e) Identificar y describir los flujos  de informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n.    <br> f) Identificar los recursos  de informaci&oacute;n.    <br> </p>    <p>3. An&aacute;lisis. Para analizar y evaluar  los recursos de informaci&oacute;n y formular planes de acci&oacute;n para transformar  las situaciones problem&aacute;ticas y lograr los objetivos identificados en el  paso anterior. Comprende cuatro acciones:    <br> </p>    <p>a) Evaluar los recursos de  informaci&oacute;n, su importancia estrat&eacute;gica y utilidad, e identificar  estrategias gerenciales apropiadas para cada recurso de informaci&oacute;n.    <br>  b) Producir un diagrama de flujos detallado.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> c) Elaborar un informe preliminar.    <br>  d) Formular planes reacci&oacute;n para transformar las situaciones problem&aacute;ticas  y lograr los objetivos de la auditoria.    <br> </p>    <p>4. Cuenta. Para calcular y  asignar los costos a los recursos de informaci&oacute;n y a los servicios a ellos  asociados y comparar costos/beneficios.    <br> </p>    <p>5. S&iacute;ntesis. Para informar  el resultado de la AI y sintetizar los hallazgos y recomendaciones. Comprende  dos acciones:    <br> </p>    <p>a) El informe de la AI.    <br> b) La pol&iacute;tica de  informaci&oacute;n, para proporcionar una direcci&oacute;n estrat&eacute;gica  y una gu&iacute;a para la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n, en relaci&oacute;n  con la misi&oacute;n y los objetivos estrat&eacute;gicos de la organizaci&oacute;n.    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puede se&ntilde;alarse que, el primer paso de <i>Buchanan y Gibas</i>,  no se ha hecho expl&iacute;cito en la metodolog&iacute;a AMIGA, desarrollada por  el autor de esta contribuci&oacute;n y que ser&aacute; objeto de un trabajo que  se publicar&aacute; posteriormente,<span class="superscript">44</span> pero obviamente  es un paso inexorable sin el cual ser&iacute;a imposible aplicar la metodolog&iacute;a.  Todos los elementos del paso de &quot;Identificaci&oacute;n&quot; est&aacute;n  presentes en AMIGA, particularmente en el proceso de &quot;Diagn&oacute;stico  de la organizaci&oacute;n y de su entorno&quot;. Adicionalmente, antes de pasar  a lo que <i>Buchanan y Gibbs</i> llaman &quot;an&aacute;lisis&quot;, AMIGA introduce  tres procesos directamente relacionados con las personas en la organizaci&oacute;n  o comunidad, con sus funciones de fuentes de informaci&oacute;n, entidades que  comparten conocimiento, usuarios que necesitan formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  y otros aspectos del capital humano, para obtener las ideas rectoras de la organizaci&oacute;n  o comunidad; esos procesos son los de &quot;Identificaci&oacute;n y registro de  los usuarios potenciales&quot;, &quot;Determinaci&oacute;n de segmentos y grupos  de usuarios/clientes potenciales, seg&uacute;n las caracter&iacute;sticas de sus  necesidades o disponibilidades&quot; y &quot;Determinaci&oacute;n de las prioridades  entre los grupos para la GA (jerarquizaci&oacute;n)&quot;. Los procesos 6 y 7  de la metodolog&iacute;a completar&iacute;an la propuesta de an&aacute;lisis y  s&iacute;ntesis de <i>Buchanan y Gibbs</i>, no s&oacute;lo en el sentido de las  necesidades de informaci&oacute;n y la estrategia de la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n  sino tambi&eacute;n, opcionalmente, en las necesidades de formaci&oacute;n del  dominio personal (conocimientos, habilidades, motivaci&oacute;n, valores, etc.),  visi&oacute;n compartida, pensamiento sist&eacute;mico, h&aacute;bitos y habilidades  de trabajo en equipo y el desarrollo de adecuados clima y cultura organizacional  mediante una gesti&oacute;n que rebasa la gerencia de la informaci&oacute;n y  se adentra en la gesti&oacute;n de los recursos humanos. AMIGA cumple con los  requerimientos contempor&aacute;neos de sistematicidad y auditor&iacute;a interna  (o evaluaci&oacute;n) permanente y propone dos procesos destinados a articular  en sistema, todos los resultados de los procesos anteriores, as&iacute; como a  crear y mantener un mecanismo de autoevaluaci&oacute;n permanente de la calidad  (con sus indicadores definidos) del funcionamiento de la metodolog&iacute;a y  su inserci&oacute;n en los procesos de la organizaci&oacute;n.    <br> </p>    <p><i>Buchanan  y Gibbs</i> consideran la existencia de lo que llaman modelos de AI de primera  y segunda generaci&oacute;n: &quot;Primera generaci&oacute;n: Este modelo es la  auditoria de informaci&oacute;n completa que se requiere para realizar la primera  auditoria de informaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n... Segunda generaci&oacute;n:  Este modelo consistir&aacute; de componentes del modelo de primera generaci&oacute;n  que se requieren para monitorear y revisar partes seleccionadas de la organizaci&oacute;n,  como parte del ciclo de revisi&oacute;n de la auditoria de informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">41</span>  AMIGA cumple con ambos modelos.</p><h4>Enfoque utilizado en la reingenier&iacute;a  del servicio de informaci&oacute;n, de <i>Arthur Andersen</i>    <br> </h4>    <p>Algunos  trabajos posteriores se han planteado ampliar las funciones de las entidades y  profesionales de la informaci&oacute;n hacia la gesti&oacute;n del conocimiento  y tratan a la AI dentro de ese contexto. Uno de estos casos corresponde al trabajo  realizado por <i>Denis Smith y Mary Conyngham</i>,<span class="superscript">45</span>  con el prop&oacute;sito que se se&ntilde;ala en el subt&iacute;tulo. En &eacute;l,  se puede observar la vinculaci&oacute;n de la AI con una estrategia de GC en sus  formas iniciales. Los pasos de la AI realizados siguen la l&iacute;nea de <i>Buchanan  y Gibas</i>, aunque con otra terminolog&iacute;a y, aunque se insertan expl&iacute;citamente  en una estrategia de GC, en realidad s&oacute;lo se propone el perfeccionamiento  de la estructura para compartir el conocimiento y la definici&oacute;n de la infraestructura  tecnol&oacute;gica para ello, mediante herramientas desarrolladas por la propia  organizaci&oacute;n matriz.    <br> </p>    <p>El enfoque de la GC no alcanza las caracter&iacute;sticas  socio-psicol&oacute;gicas de las personas, queda reducido a un enfoque t&eacute;cnico  y tecnol&oacute;gico de la GC mediante la reingenier&iacute;a de procesos. Los  autores se&ntilde;alaron:    <br> </p>    <p>&quot;El inter&eacute;s de este documento  fue presentar las ideas para el mecanismo por el que una biblioteca corporativa  realiza una reingenier&iacute;a hacia una plataforma para actividades de gesti&oacute;n  del conocimiento...Los pasos 1 al 4 eval&uacute;an el contexto en el que existen  los recursos de informaci&oacute;n... El paso 5 ilustra el proceso de elaboraci&oacute;n  de un inventario de recursos de informaci&oacute;n. </p>    <p>El paso 6 se establece  para analizar las necesidades y actitudes con un mecanismo de encuesta. En los  pasos 7, 8 y 9.1 se aplica el modelo de <i>Burk y Horton</i>, para establecer  el marco para la toma de decisiones; esto es establecer el trabajo de base para  seguir con la estructura de gesti&oacute;n del conocimiento... En 9.2, el paso  siguiente, se toma para una funci&oacute;n mayor de gesti&oacute;n del conocimiento,  con el desarrollo de estructuras nacionales y software de gesti&oacute;n del conocimiento...&quot;<span class="superscript">45</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>En este enfoque, los consultores de conocimiento forman un grupo responsable,  entre otras cosas, de la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n y de aquellas formas  de servicio interactivo que hacen posible que el conocimiento, residente en las  personas, se comparta en mayor medida en la organizaci&oacute;n, pero no llega  a la determinaci&oacute;n de las necesidades din&aacute;micas de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n a nivel de los diferentes grupos de la organizaci&oacute;n  ni enfatiza en los elementos socio-psicol&oacute;gicos como el clima, la cultura  y las capacidades intelectuales presentes y necesarias en la organizaci&oacute;n.  Es significativamente criticable, desde el punto de vista de este autor, que la  obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n se realiz&oacute; mediante la t&eacute;cnica  de la encuesta y a una muestra considerada representativa de cada divisi&oacute;n  de la organizaci&oacute;n. En el caso particular de la determinaci&oacute;n de  las necesidades, h&aacute;bitos y actitudes, el uso de la encuesta, puede considerarse  tal vez el m&eacute;todo m&aacute;s inadecuado posible para la obtenci&oacute;n  de datos, sobre todo si se considera que la informaci&oacute;n que se solicita  a los encuestados no es factual sino valorativa.</p><h4>La propuesta de <i>Alfons  Cornella</i>    <br> </h4>    <p>En una aproximaci&oacute;n m&aacute;s reciente, <i>Cornella</i>  advierte sobre la desventaja metodol&oacute;gica se&ntilde;alada al enfoque anterior  cuando plante&oacute;:     <br> </p>    <p>&quot;Hay dos formas b&aacute;sicas de realizar  una auditoria de informaci&oacute;n. Por un lado, quien la aplique puede limitarse  a preguntar a los miembros de la organizaci&oacute;n en cuesti&oacute;n -m&aacute;s  exactamente a aquellos miembros que la auditoria considere que es preciso contactar;  en algunos casos ser&aacute;n s&oacute;lo los directivos mientras que en otros,  se contar&aacute; con niveles inferiores en la organizaci&oacute;n- sobre sus  `necesidades de informaci&oacute;n&acute;. Esta t&aacute;ctica conlleva diversos  problemas entre los que se pueden citar:    <br> </p><ul>     <li>La pregunta sobre necesidades  es normalmente confundida, aunque sea a nivel psicol&oacute;gico, con la pregunta  `deseos&acute;. Es decir, el interlocutor no responde lo que necesita sino lo  que cree que necesita.    <br> </li>    <li>El acceso a determinados recursos de informaci&oacute;n  no se solicita en t&eacute;rminos de eficacia, sino por una cuesti&oacute;n de  status. </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>    <p>Alguien puede solicitar el acceso a un servicio muy especializado  de informaci&oacute;n, financiera, por ejemplo, con el simple objetivo de decir  que dispone de &eacute;l aunque termine sin dedicarle ni un segundo de su atenci&oacute;n.    <br>  </p><ul>     <li>Cuando alguien es interrogado sobre lo que necesita, tiende a responder  por exceso; en otras palabras, en esa circunstancia lo m&aacute;s f&aacute;cil  es responder que uno necesita `todo&acute; lo que se produce en su campo de inter&eacute;s,  aunque, obviamente, mucho de ese todo acaba sin servir para nada.    <br> </li>    <li>Uno  no sabe lo que no sabe; es decir, si el interlocutor no es un experto en recursos  de informaci&oacute;n en su campo, se limitar&aacute; a citar los recursos de  los que tiene constancia que existen, por ejemplo, porque los ha utilizado con  anterioridad. De hecho, la situaci&oacute;n presente es una, en la que se desconoce  la mayor parte de la informaci&oacute;n que nos podr&iacute;a ser de utilidad  -ignorancia profunda. Cuando se conoce informaci&oacute;n que, a pesar de que  no se tiene, se sabe que tenerla nos ser&iacute;a de utilidad se est&aacute; en  presencia de una ignorancia conocedora.&quot;<span class="superscript">46</span>    <br>  </li>    </ul>    <p>No obstante, <i>Cornella</i> no propone un m&eacute;todo alternativo,  ni su propuesta metodol&oacute;gica para la realizaci&oacute;n de la AI, rebasa  los objetivos y requisitos metodol&oacute;gicos del enfoque de <i>Buchanan y Gibbs</i>,  aunque actualiza las herramientas metodol&oacute;gicas y tecnol&oacute;gicas que  pueden emplearse para el seguimiento de la informaci&oacute;n critica -necesaria,  suficiente, &uacute;til a los prop&oacute;sitos y necesidades de la organizaci&oacute;n.  Otro aspecto que conviene se&ntilde;alar como elemento positivo en la propuesta  de <i>Cornella</i>, es la consideraci&oacute;n de las personas dentro de las fuentes  y recursos de informaci&oacute;n, el reconocimiento de la importancia de su conocimiento  t&aacute;cito, su transformaci&oacute;n en expl&iacute;cito y en informaci&oacute;n.  En tal sentido <i>Cornella</i> apunt&oacute;:    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&quot;Seg&uacute;n el  grado de formalizaci&oacute;n, mucha informaci&oacute;n entra mediante documentos  (informaci&oacute;n formal), mientras que otra gran parte, entra en forma de contactos,  como conversaciones, signos de todo tipo, comunicaci&oacute;n humana no verbal,  etc&eacute;tera (informaci&oacute;n informal).&quot;<span class="superscript">46</span></p><h4>El  enfoque de <i>Susan Henczel</i>    <br> </h4>    <p>Un enfoque m&aacute;s avanzado es  el que presenta <i>Susan Henczel</i> en el trabajo titulado: &quot;La auditoria  de informaci&oacute;n como primer paso hacia la gesti&oacute;n efectiva del conocimiento:  una oportunidad para el profesional de las bibliotecas especiales&quot;,46 el  que comienza con una sentencia que trasciende al supuesto b&aacute;sico de <i>Buchanan  y Gibbs</i>: &quot;El conocimiento es reconocido universalmente como el recurso  estrat&eacute;gico m&aacute;s importante que posee una organizaci&oacute;n&quot;<span class="superscript">47</span>    <br>  </p>    <p>La autora asume y cita, a su vez, la definici&oacute;n de AI de la Aslib  (la asociaci&oacute;n de gesti&oacute;n de informaci&oacute;n en el Reino Unido):  </p>    <p> &quot;Una auditor&iacute;a de informaci&oacute;n es una evaluaci&oacute;n  sistem&aacute;tica del uso, recursos y flujos de la informaci&oacute;n con una  verificaci&oacute;n referente, tanto a las personas y a los documentos existentes,  para establecer la extensi&oacute;n en la que ellos contribuyen a los objetivos  de la organizaci&oacute;n&quot;    <br> </p>    <p>Puede observarse expl&iacute;citamente  el reconocimiento del factor humano dentro de los recursos de informaci&oacute;n  que deben estudiarse en el proceso de auditoria, lo que supera el enfoque de <i>Buchanan  y Gibbs</i>. En palabras de la propia autora: &quot;Este trabajo define la auditoria  de informaci&oacute;n como una herramienta que puede utilizarse no s&oacute;lo  para identificar los recursos de informaci&oacute;n estrat&eacute;gicamente significativos,  sino tambi&eacute;n para identificar aquellas tareas y actividades que crean conocimiento  y aquellas que intervienen en la transferencia de conocimiento de otras &aacute;reas  de la organizaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">47</span></p>    <p>Henczel  consolida su posici&oacute;n avanzada cuando plantea:</p>    <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> &quot;Para desarrollar  una estrategia de gesti&oacute;n del conocimiento que incorpore, tanto al conocimiento  t&aacute;cito como al expl&iacute;cito es cr&iacute;tico que el proceso de creaci&oacute;n  del conocimiento se comprenda y que la compresi&oacute;n se extienda a la funci&oacute;n  de las personas involucradas en el proceso. El primer paso es identificar d&oacute;nde  existe el conocimiento y d&oacute;nde se necesita para soportar las decisiones  y acciones. Una comprensi&oacute;n de la organizaci&oacute;n y de c&oacute;mo  esta trabaja, incluidas su estructura y cultura, relaciones internas y externas,  redes de comunicaci&oacute;n formal e informal es cr&iacute;tica, porque &eacute;stas  son caracter&iacute;sticas que determinar&aacute;n la mejor forma en la que puede  gestionarse el conocimiento en una organizaci&oacute;n en particular.&quot;<span class="superscript">47</span>    <br>  </p>    <p>En su concepci&oacute;n, existen tres tipos de auditoria que se deben utilizar  para mover a la organizaci&oacute;n desde la gesti&oacute;n de informaci&oacute;n  hacia la gesti&oacute;n del conocimiento: el an&aacute;lisis de las necesidades,  la auditoria de informaci&oacute;n y la auditoria de conocimiento. Por su importancia  para una metodolog&iacute;a de estudio de las necesidades de informaci&oacute;n  y formaci&oacute;n basada en un enfoque socio-psicol&oacute;gico, se utilizar&aacute;  una cita un tanto extensa de la autora:    <br> </p>    <p>&quot;El an&aacute;lisis de  necesidades es un proceso mediante el que se le pregunta, en forma precisa, a  los usuarios qu&eacute; recursos de informaci&oacute;n ellos necesitan para realizar  sus labores... la auditor&iacute;a de informaci&oacute;n va un paso m&aacute;s  all&aacute; en... c&oacute;mo esos recursos y servicios de informaci&oacute;n  se emplean actualmente... y los relaciona con los objetivos relevantes de la organizaci&oacute;n.  Identifica la informaci&oacute;n que se requiere para cada tarea o actividad...  y asigna un nivel de significaci&oacute;n estrat&eacute;gica a &eacute;sta. Esto  le permite a usted, ordenarlos de cuerdo con su significaci&oacute;n estrat&eacute;gica...  tambi&eacute;n le permite mapear los flujos de informaci&oacute;n dentro de la  organizaci&oacute;n y entre una organizaci&oacute;n y su medio exterior... identificar  los canales de comunicaci&oacute;n formales e informales que se usan para transferir  informaci&oacute;n y destacar las ineficiencias como cuellos de botella, vac&iacute;os  y duplicaciones... la auditor&iacute;a de conocimiento se realiza para identificar  los recursos de conocimiento en una organizaci&oacute;n, c&oacute;mo ellos se  producen y por qui&eacute;n. Si se ha realizado una auditoria de informaci&oacute;n,  la auditor&iacute;a de conocimiento le permitir&aacute; tambi&eacute;n asignar  un nivel de significaci&oacute;n o de importancia a esos recursos de conocimiento  seg&uacute;n los datos establecidos de la organizaci&oacute;n. Esto le asegura  a usted... poder identificar aquellos que son cr&iacute;ticos para el &eacute;xito  de la organizaci&oacute;n...&quot;<span class="superscript">47</span>    <br> </p>    <p>Si  se analizan estos planteamientos de Henczel a la luz del enfoque te&oacute;rico  y metodol&oacute;gico que se explica en este trabajo, pueden extraerse algunas  conclusiones:    <br> </p><ol>     <li> Lo que la autora define como &quot;An&aacute;lisis  de necesidades&quot; (considerando, por supuesto, que sean de informaci&oacute;n  y conocimiento) sostiene el mismo problema conceptual y metodol&oacute;gico de  la confusi&oacute;n entre necesidades e intereses (deseos, seg&uacute;n <i>Cornella</i>)  o solicitudes y por ello, la autora considera que es suficiente con preguntarle  &quot;...en forma precisa a los usuarios de la informaci&oacute;n qu&eacute; recursos  de informaci&oacute;n ellos necesitan para realizar sus labores&quot;,47 donde,  incluso, no queda claro si &quot;preguntarle&quot; se refiere la aplicaci&oacute;n  de la t&eacute;cnica de la encuesta (especialmente contraindicada) o la entrevista  (que en este caso ser&iacute;a metodol&oacute;gicamente insuficiente). Seg&uacute;n  la amplia explicaci&oacute;n que ofrece el enfoque socio-psicol&oacute;gico sobre  los niveles de existencia de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n  no ser&iacute;a posible determinar las necesidades sin haber obtenido previamente  la informaci&oacute;n que <i>Buchanan y Gibbs</i> contemplan en su paso de Identificaci&oacute;n,  haberle a&ntilde;adido los tres procesos mencionados que est&aacute;n presentes  en AMIGA y que se refieren a las personas en la organizaci&oacute;n.</li>    <li>  La concepci&oacute;n de la autora sobre la AI trasciende a los enfoques anteriormente  analizados en cuanto sugiere realizar acciones espec&iacute;ficas para: (1) determinar  las tareas y actividades que deben producir y en las que se necesitan determinados  conocimientos o actividades que produzcan su transferencia, tanto dentro de la  organizaci&oacute;n como entre &eacute;sta y el entorno, as&iacute; como los canales  y redes formales e informales de comunicaci&oacute;n y (2) evaluar su significaci&oacute;n  estrat&eacute;gica, aunque en el trabajo no se explica c&oacute;mo hacerlo (que  s&iacute; aparece desarrollado en AMIGA). Tambi&eacute;n incluye un cuidadoso  paso dedicado a la comunicaci&oacute;n de las recomendaciones, concebido en forma  que facilite la creaci&oacute;n de un clima favorable a los cambios que se propondr&aacute;n,  el que no aparece desarrollado en los enfoques anteriores y que en AMIGA aparece  contemplado en el proceso de Dise&ntilde;o y ejecuci&oacute;n de la Oferta de  la GA.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    </ol>    <p>Tambi&eacute;n puede considerarse un logro en el enfoque  el de considerar que la AI se integra en un proceso m&aacute;s amplio de auditoria  del conocimiento (AC) que es la que logra, en esencia los aspectos mencionados  en el p&aacute;rrafo anterior, que superan a las anteriores concepciones analizadas  de la AI y que permiten determinar, seg&uacute;n la autora, las formas, momentos,  recursos etc., para acceder, capturar y almacenar el conocimiento en la organizaci&oacute;n  -l&oacute;gicamente, transformado en informaci&oacute;n. En este sentido, se valora  como muy positivo la sugerencia de que en la AC se identifiquen las variables  (aspectos) relativas a las personas que tienen impacto en la creaci&oacute;n y  transferencia de conocimientos, entre los que se se&ntilde;ala como importantes  a los de comunicaci&oacute;n, los aspectos culturales y de pol&iacute;ticas que  pueden actuar como facilitadores o frenos. Lamentablemente Henczel, despu&eacute;s  de definir su concepci&oacute;n de la AC en su trabajo, no la desarrolla sino  que la considera como paso ulterior y se concentra en la descripci&oacute;n de  una metodolog&iacute;a de cinco pasos para lo que se ha definido como AI.    <br>  </p>    <p>El enfoque te&oacute;rico-metodol&oacute;gico para la determinaci&oacute;n  din&aacute;mica de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n denominado  AMIGA, contempla como m&iacute;nimo la realizaci&oacute;n de los procesos que  en esta y otras concepciones analizadas integran la AI y se proyecta u orienta  sus procesos no s&oacute;lo hacia la posibilidad de desarrollar una AC, sino avanzar  en el sentido del aprendizaje organizacional integral y la formaci&oacute;n de  una organizaci&oacute;n de aprendizaje. </p><h4>Sobre las t&eacute;cnicas para  la investigaci&oacute;n de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n    <br>  </h4>    <p>En el trabajo de investigaci&oacute;n sea sobre las necesidades de formaci&oacute;n  e informaci&oacute;n como sobre cualquier otro aspecto, la selecci&oacute;n de  las t&eacute;cnicas a emplear constituye un momento importante que presupone por  parte del investigador, el conocimiento de las opciones metodol&oacute;gicas y  sus ventajas, desventajas y posibilidades, de ah&iacute; que la elecci&oacute;n  por tanto, recaiga en aquellas que puedan aportar los datos m&aacute;s confiables  y que permitan obtener los resultados m&aacute;s eficientes. Los datos obtenidos  mediante la aplicaci&oacute;n de una t&eacute;cnica en particular no deben tomarse  como v&aacute;lidos sino s&oacute;lo aquellos que sean coincidentes en el resultado  de la aplicaci&oacute;n de las diferentes t&eacute;cnicas, y la informaci&oacute;n  obtenida de fuentes no documentales debe contrastarse con los datos obtenidos  de fuentes documentales porque las primeras suelen ser m&aacute;s precisas, no  dependen de la memoria del sujeto, pero pueden tener cierto nivel de obsolescencia;  mientras, las segundas, si bien presentan la imprecisi&oacute;n de las diferentes  formas del reflejo subjetivo, pudieran tener un mayor nivel de actualizaci&oacute;n.    <br>  </p>    <p>En el campo particular de la investigaci&oacute;n de las necesidades de  formaci&oacute;n e informaci&oacute;n -aunque la clasificaci&oacute;n no es privativa  de este contexto-, las t&eacute;cnicas se pueden dividir generalmente, seg&uacute;n  el nivel de participaci&oacute;n de los usuarios: directas, cuando el usuario  participa directamente en la investigaci&oacute;n, sin intermediarios e indirectas  cuando existe alguna mediaci&oacute;n de persona, documento, etc., entre el usuario  y el investigador; o bien, sin la participaci&oacute;n de los usuarios dentro  de las que se pueden ubicar: los estudios de organigramas, los an&aacute;lisis  de planes, los estudios sobre informes y proyectos u otras formas de an&aacute;lisis  documental, etc&eacute;tera.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Devadason y Lingam</i> recopilaron  una lista de t&eacute;cnicas o m&eacute;todos emp&iacute;ricos utilizados por  ellos en los estudios de usuarios y los agruparon, seg&uacute;n su propia clasificaci&oacute;n  de la siguiente manera:</p><h6>    <br> &quot;T&eacute;cnicas directas </h6>    <p>- Observaci&oacute;n  del usuario:     <br> </p>    <p>En su puesto de trabajo (oficina, laboratorio, f&aacute;brica,  grupo de reuni&oacute;n, etc.).    <br> Mientras utiliza las fuentes y servicios.    <br>  Durante la discusi&oacute;n con otros colegas.    <br> Mientras realiza una demostraci&oacute;n.</p>    <p>    <br>  - Entrevista -al usuario, sus supervisores, sus subordinados, su asistente/secretaria  personal, sus colegas de igual categor&iacute;a.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Contactos personales informales  con el usuario.     <br> - Di&aacute;logos con el usuario mientras se le prestan los  servicios de informaci&oacute;n.    <br> - Estudios que utilizan cuestionarios.    <br>      <br> </p><h6>T&eacute;cnicas indirectas </h6>    <p>    <br> - An&aacute;lisis de las  preguntas de referencia que realiz&oacute; el usuario.    <br> - Estudio de la descripci&oacute;n  del trabajo del usuario.    <br> - Estudio de los documentos utilizados por el usuario.    <br>  - An&aacute;lisis de las cartas de retroalimentaci&oacute;n del usuario a los  servicios de informaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Estudio de las citas/referencias realizadas  por el usuario en sus publicaciones.    <br> - Estudio de los libros, art&iacute;culos  y otros documentos publicados por el usuario.    <br> - Estudio de las citas recibidas  por las publicaciones del usuario.    <br> - Chequeo de la correspondencia e informes  preparados y recibidos por el usuario.    <br> - An&aacute;lisis de las patentes,  dise&ntilde;os, etc. controlados por el usuario.    <br> - Estudio de los registros  diarios de las actividades/funciones /eventos atendidos por el usuario&quot;.  <span class="superscript">9</span>    <br> </p>    <p>Una gran cantidad de autores proponen,  para realizar los estudios de usuarios, la encuesta -mal llamada cuestionario,  porque el cuestionario es el instrumento, que puede ser empleado como gu&iacute;a  en entrevistas o en encuestas, que son las verdaderas t&eacute;cnicas. Se asume  la posici&oacute;n de que, en tanto se investigan necesidades espec&iacute;ficas  o peculiares de un usuario individual o grupal, la t&eacute;cnica de la encuesta  s&oacute;lo es apropiada para obtener datos de localizaci&oacute;n o identificaci&oacute;n  y a&uacute;n as&iacute;, la informaci&oacute;n obtenida en ella -o la que no se  responde- es necesario complementarla con otras t&eacute;cnicas. Esta t&eacute;cnica  te&oacute;ricamente s&oacute;lo debe emplearse cuando el tama&ntilde;o de la muestra  corresponde a grupos grandes. Algunos autores se&ntilde;alan que el cuestionario  es m&aacute;s r&aacute;pido en t&eacute;rminos de tiempo, atiende a una poblaci&oacute;n  grande y ofrece mayor libertad de respuesta al encuestado. No obstante, los &iacute;ndices  de respuesta son bajos y la precisi&oacute;n de las respuestas es desconocida,  lo que es una deficiencia habitual de esta t&eacute;cnica. Adem&aacute;s, se puede  llegar a descuidar la representatividad del conjunto de usuarios que constituyen  la poblaci&oacute;n y que al ser necesidades de usuarios individuales o grupales  reales, no tiene que estar representadas por opiniones de un n&uacute;mero grande  de personas. Otra desventaja es que puede perderse informaci&oacute;n si la relaci&oacute;n  de preguntas no est&aacute; bien hecha y, desgraciadamente, la &quot;prueba piloto&quot;,  que es una medida para disminuir ese problema, es generalmente soslayada por los  que emplean la t&eacute;cnica de la encuesta.    <br> </p>    <p>Asimismo, <i>Devadason  y Lingam</i>, propusieron la aplicaci&oacute;n del cuestionario pero reconocieron  como desventajas del cuestionario su bajo nivel de respuesta, que las preguntas  que el usuario siente que pueden tener implicaciones negativas en su condici&oacute;n  laboral u otras repercusiones negativas son, a menudo -en el mejor de los casos-  contestadas con evasivas, que las preguntas en las que el usuario no est&aacute;  interesado se responden en la forma en que el usuario piensa que el que env&iacute;a  el cuestionario espera sean respondidas y que los usuarios, a menudo, no reflejan  opiniones sobre determinadas preguntas o dan respuestas impensadas.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Lo  planteado en ep&iacute;grafes anteriores con respecto al car&aacute;cter &quot;objetivo&quot;  de la necesidad de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n y a la diferenciaci&oacute;n  entre necesidad e inter&eacute;s permite plantear que mediante la aplicaci&oacute;n  de la encuesta s&oacute;lo pueden obtenerse los intereses conscientes del usuario,  que &eacute;ste pueda expresar, y quedan fuera aquellas necesidades latentes de  las que no es consciente, as&iacute; como los propios intereses que no alcance  a expresar, a&uacute;n conoci&eacute;ndolos parcialmente, debido al conocimiento  de la incertidumbre.    <br> </p>    <p>Otras t&eacute;cnicas que tambi&eacute;n son muy  utilizadas para realizar los estudios de usuarios como lo demuestran los trabajos  revisados son la observaci&oacute;n, con muy diferentes modalidades y los diferentes  tipos de entrevistas. Estas t&eacute;cnicas, aunque m&aacute;s confiables que  el cuestionario, tambi&eacute;n est&aacute;n influenciadas por factores subjetivos  como la falta de preparaci&oacute;n del observador y el entrevistador, los efectos  que el entrevistador pueda causar, problemas comunicacionales, errores de interpretaci&oacute;n,  y en el caso de la observaci&oacute;n, esta es influenciada por la subjetividad  de la personalidad del observador por lo que requiere un entrenamiento especial.  No es ocioso insistir en la conveniencia de obtener sobre un mismo fen&oacute;meno,  datos cruzados, a partir de diferentes t&eacute;cnicas e incluso de fuentes diferentes    <br>  </p>    <p>Entre las muchas otras t&eacute;cnicas encontradas en la investigaci&oacute;n  bibliogr&aacute;fica, cuya enumeraci&oacute;n ser&iacute;a muy extensa, porque  muchas son variaciones de t&eacute;cnicas b&aacute;sicas que adoptan nombres espec&iacute;ficos,  est&aacute;n:     <br> </p>    <p>- T&eacute;cnica Delfos.     <br> </p>    <p>Trabaja con las  opiniones de los especialistas y, aunque es m&aacute;s sofisticada como plantean  algunos autores por que puede adelantarse a los eventos, las respuestas son siempre  probabil&iacute;sticas    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>- El grupo focal.    <br> </p>    <p>Puede definirse  como una discusi&oacute;n cuidadosamente planificada, dise&ntilde;ada para obtener  expectativas en un &aacute;rea definida de inter&eacute;s en un ambiente permisible.  Se realiza aproximadamente con unas siete o diez personas y un intermediario preparado.  La discusi&oacute;n es relajada, confortable y permite a los participantes expresar  sus ideas y opiniones. En realidad, puede considerarse como una modalidad de la  entrevista grupal.     <br> </p>    <p>- Incidente cr&iacute;tico.    <br> </p>    <p>Consiste  en comentar con el usuario sobre su &uacute;ltima experiencia en el uso de determinados  servicios, si le sucedi&oacute; algo, el tiempo que demor&oacute; en acceder a  un documento, base de una datos remota, etc., puede realizare mediante entrevista  directa, o por cuestionario. Luego, se trata de una de estas t&eacute;cnicas aplicada  en un sentido espec&iacute;fico.    <br> </p>    <p>- Libreta de incidencias.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Es  una libreta donde el usuario registra la naturaleza de las actividades, en relaci&oacute;n  con la actividad de los servicios, el tiempo invertido en esa actividad en particular,  la valoraci&oacute;n del usuario de la actividad o &eacute;xito de esa actividad  en particular. Los usuarios deben segmentarse para obtener datos comparativos  sobre categor&iacute;as espec&iacute;ficas.     <br> </p>    <p>Las t&eacute;cnicas del  grupo focal, incidente cr&iacute;tico, discusiones en grupo que provienen de las  aplicaciones de la mercadotecnia a esta actividad no son m&aacute;s que modalidades  de la entrevista grupal.    <br> </p>    <p>El an&aacute;lisis de los diferentes documentos  de, sobre y por el usuario, a pesar de su importancia para la determinaci&oacute;n  del contenido y la estructura de la actividad que &eacute;ste realiza, y la detecci&oacute;n  de indicadores sobre sus h&aacute;bitos de uso de la informaci&oacute;n, e incluso,  sobre algunas de sus caracter&iacute;sticas socio-psicol&oacute;gicas, se emplea  en raras ocasiones.</p><h4>Sobre las variables utilizadas en los estudios de usuarios  y de necesidades    <br> </h4>    <p>Las variables constituyen los aspectos o caracter&iacute;sticas  cualitativas y cuantitativas que son objeto de b&uacute;squeda respecto a las  unidades de observaci&oacute;n o fuentes de informaci&oacute;n; por tanto, uno  de los elementos principales a considerar en una investigaci&oacute;n, cualquiera  que sea su tipo. El nivel de profundidad, complejidad o multilateralidad de un  estudio, en este caso, el de las necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n,  reside en la cantidad y complejidad de las variables diferentes que se pretende  medir en dicho estudio -cuantas m&aacute;s variables se utilicen o m&aacute;s  complejas, m&aacute;s profundo es, pero debe establecerse un l&iacute;mite por  las condiciones concretas de tiempo para la realizaci&oacute;n de estos estudios.    <br>  </p>    <p>La forma de agrupar las variables para realizar un estudio de usuarios  es una decisi&oacute;n del investigador, por ejemplo, el autor de esta contribuci&oacute;n  lo hace de acuerdo con los determinantes de las necesidades que se han explicado  antes, mientras que <i>Devadason y Lingam</i>, las dividieron en: tem&aacute;ticas,  la organizaci&oacute;n y su ambiente, el ambiente espec&iacute;fico del usuario  y al estudio del usuario, es decir, seg&uacute;n las etapas de la metodolog&iacute;a  propuesta por ellos. La metodolog&iacute;a AMIGA presenta, a modo de herramienta  de trabajo, un inventario de m&aacute;s de 150 variables que permite seleccionar  las m&aacute;s adecuadas en una situaci&oacute;n determinada, adaptar o crear  nuevas, a partir de aquellas.</p><h4>Sobre las fuentes utilizadas en los estudios  de necesidades de formaci&oacute;n e informaci&oacute;n    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </h4>    <p>&quot;Una  fuente de informaci&oacute;n es todo objeto o sujeto que genere, contenga, suministre  o transfiera informaci&oacute;n (&#133;); lugar, o persona que puede suministrar  o que, a partir de ellas, puede obtenerse informaci&oacute;n.&quot;<span class="superscript">48</span>    <br>  </p>    <p>Para esta investigaci&oacute;n espec&iacute;fica, las fuentes informaci&oacute;n  que se considerar&aacute;n son aquellas que se utilizan para obtener informaci&oacute;n  sobre las variables que determinan las necesidades de formaci&oacute;n informaci&oacute;n  de los usuarios.    <br> Estas fuentes, seg&uacute;n lo planteado por <i>Andr&eacute;s  Cruz Paz</i>, se clasifican en:</p><ul>     <li>&quot; Documentales: que ser&aacute;n  todos aquellos documentos existentes que contienen informaci&oacute;n sobre las  variables seleccionadas para el estudio de las necesidades.    <br> </li>    <li> No documentales:  estas, a su vez, pueden ser: personales o impersonales.    <br> </li>    </ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre  las fuentes personales, se encuentran: el usuario, los dirigentes, los expertos,  etc.; entre las impersonales: los eventos, actividades, procesos en los que participa  el usuario o relativos a su actividad o a alguno de sus aspectos.&quot;<span class="superscript">49</span>    <br>  </p>    <p>Las fuentes de informaci&oacute;n constituyen el punto de partida para  la determinaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas a utilizar en el estudio de las  necesidades o en la realizaci&oacute;n de cualquier otro tipo de investigaci&oacute;n.  Entre los trabajos consultados, se encontraron autores que citan o nombran determinados  tipos de fuentes para obtener informaci&oacute;n sobre las necesidades de los  usuarios. Por ejemplo, <i>F. J. Devadason y P. P. Lingam</i>, listaron una serie  de fuentes, las que agruparon seg&uacute;n la tipolog&iacute;a general antes expuesta:.</p>    <p>Fuentes  documentales:</p><ul>     <li> Informes: anuales, de proyectos, internos, de estudios  agr&iacute;colas y econ&oacute;micos, mensuales /trimestrales /anuales por y sobre  el departamento / unidad del usuario y sus funciones, de avances, de proyectos  y todos los informes de investigaciones / revisiones, de actuaci&oacute;n, etc&eacute;tera.    <br>  </li>    </ul>    <p>- Publicaciones de la organizaci&oacute;n.    <br> - Notificaciones gubernamentales  con informaci&oacute;n regulatoria.    <br> - Apuntes de reuniones de y por el departamento/unidad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  - Correspondencia.    <br> - Circulares internas, memos.    <br> - Boletines de instituciones  financieras.    <br> - Propuestas por y sobre el departamento.    <br> - Registros de  equipamientos, maquinarias y otras facilidades.    <br> - Curr&iacute;culum vitae.    <br>  - Diario de los usuarios sobre su trabajo.    <br> - Documentos que tratan sobre las  tem&aacute;ticas (seriadas, bases de datos, libros, etc.)    <br> - Diagrama organizacional.    <br>  - Diagrama de funciones y actividades.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Fuentes no documentales: </p>    <p>Personales:</p>    <p>-  Usuario.     <br> - Especialistas en las tem&aacute;ticas,    <br> - Compa&ntilde;eros  del usuario.    <br> </p>    <p>Impersonales: </p>    <p>- Cursos de entrenamiento y programas  de orientaci&oacute;n especiales organizados para nuevos empleados y gerentes.    <br>  - Reuniones en las que se discuten problemas y proyectos.    <br> - Procesos de intercambio  de informaci&oacute;n entre los usuarios.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Como puede observarse, seg&uacute;n  la diferencia existente entre la cantidad de fuentes documentales y no documentales  propuestas estos autores, se presta mayor atenci&oacute;n a la utilizaci&oacute;n  de las fuentes documentales.    <br> En trabajos propios o dirigidos por el autor  de este trabajo, se han propuesto:</p>    <p>    <br> Fuentes documentales:</p>    <p>- Documentos  de pol&iacute;ticas, relativos a la actividad de los usuarios -a nivel mundial,  regional, nacional, territorial y organizacional.    <br> - Documentos de planificaci&oacute;n  y organizaci&oacute;n de la actividad de los usuarios.    <br> - Documentos de control,  organigrama, plantilla, lista de usuarios, etc.    <br> - Control de usuario.    <br>  - Documentos que brinden informaci&oacute;n sobre las caracter&iacute;sticas de  los usuarios: expediente estudiantil, de trabajo, de investigaci&oacute;n, curr&iacute;culum  vitae, etc.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Documentos generados por el usuario -publicaciones, obras de  arte, ex&aacute;menes, tesis, etc.    <br> - Documentos sobre los resultados del usuario  -cr&iacute;tica, premios, etc.    <br> - Comportamiento de la demanda.    <br> - Documentos  primarios, secundarios o terciarios en aquellas tem&aacute;ticas relacionadas  con los usuarios.</p>    <p>Fuentes no documentales: </p>    <p>Personales:</p>    <p>- Dirigentes  de la actividad de los usuarios.    <br> - Expertos asociados con la actividad de  los usuarios.    <br> - Usuarios.    <br> - Expertos en gesti&oacute;n de recursos de  informaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> - Compa&ntilde;eros de trabajo, de estudio, colegas, etc.  del usuario.    <br> - Usuarios del usuario investigado.</p>    <p>Impersonales:</p>    <p>-  Eventos sobre la actividad y las tem&aacute;ticas relacionadas por el usuario.    <br>  - Eventos sobre informaci&oacute;n y recursos informativos.    <br> - Consejos de  direcci&oacute;n, t&eacute;cnicos, administrativos.    <br> - Reuniones en general.    <br>  - Actividades donde est&eacute;n presentes los usuarios, sus dirigentes, donde  se tomen decisiones, etc.    <br> </p>    <p>Se deben utilizar primero las fuentes de  car&aacute;cter documental y despu&eacute;s, completar y verificar la informaci&oacute;n  con las fuentes no documentales, porque al aplicarle las t&eacute;cnicas a las  fuentes no documentales -entrevista, sociograma, observaci&oacute;n, etc.- se  puede disponer previamente de una informaci&oacute;n que permita asimilar mejor  los datos provenientes de las fuentes no documentales; adem&aacute;s, porque permiten  transmitir informaci&oacute;n durante la aplicaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas  de las fuentes no documentales.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Leontiev AN. Actividad, conciencia y personalidad. La Habana: Pueblo y Educaci&oacute;n,  1983.     <br> </li>    <li> Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez E. Sistema de factores en la  conducta del usuario. Rev Iberoamer Usuarios Inform (Forinf@)2000:(9):6-17.     <br>  </li>    <li> Gonz&aacute;lez Rey F. Psicolog&iacute;a. Principios y categor&iacute;as.  La Habana: Ciencias Sociales, 1989. pp. 54.    <br> </li>    <li> Vega R. De los principios  en Bibliotecolog&iacute;a. Revista Interamericana de Bibliotecolog&iacute;a 1993;(1):  7-14.    <br> </li>    <li> Gonz&aacute;lez Su&aacute;rez E. La formaci&oacute;n de usuarios  y la diseminaci&oacute;n de la informaci&oacute;n mediante los procesos de actividad  grupal. Observaciones no publicadas.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>onz&aacute;lez Su&aacute;rez  E. La actividad grupal con los usuarios; una v&iacute;a para resolver el desbalance  entre la producci&oacute;n y el consumo de informaci&oacute;n. Rev Esp Doc Cient  1995;(4):405-15.    <br> </li>    <li> Odini C. Trends in information needs and use research.  Libr Rev 1993;(7):29-37.    <br> </li>    <li> Gonz&aacute;lez de G&oacute;mez MN. O objeto  de estudo da Ciencia da Informacao: paradoxas e desafios. Cienc Inform 1990;(2):117-22.    <br>  </li>    <li> Devadason FJ, Lingam PP. Practical steps for identifying information  needs of clients Paper presented at the Tenth Congress of Southeast Asian Librarians  (CONSAL), Kuala Lumpur, Malaysia. May 21-25, 1996.    <br> </li>    <li> Tobin D. Focus  on the library customer: Revelation, revolution or redundancy? Libr Trends 1995;(3):318-25.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Jeckie GJ, Pettigrew KE, Sylvain C. Modeling the Information seeking  of professionals: A general model derived from research on engineers, health care  professionals and lawyers. Libr Quart 1996;(2):161-84.    <br> </li>    <li>rasad HN.  Usuarios y necesidades de informaci&oacute;n. Rev Iberoamer Usuarios Inform (Forinf@)2000;(8):12-8.    <br>  </li>    <li> Ursul AD. El problema de la incertidumbre de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica.  Act Inf Cient Tecn 1974;(6):16-7.    <br> </li>    <li> Shera J H. Los fundamentos de  la educaci&oacute;n bibliotecol&oacute;gica. M&eacute;xico DF: CUIB-UNAM, 1990.  pp. 176.    <br> </li>    <li> Scheglova VP, Ujim YY, Ergunov VH. Juego: estudio de las  necesidades informativas. La Habana: IDICT, 1987. pp. 2.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Calva Gonz&aacute;lez  JJ. Una aproximaci&oacute;n a lo que son las necesidades de informaci&oacute;n.  Investig Bibliot. 1991;5(11): 36-8.    <br> </li>    <li> Hern&aacute;ndez Salazar P.  El perfil del usuario. Investig Bibliot 1993;(7): 16-22.    <br> </li>    <li> Dewdney  P, Michell G. Asking ``Why&acute;&acute; questions in the reference interview.  Libr Quart 1995;(1): 50-69.    <br> </li>    <li> Mirimanova MS. La necesidad informativa  como problema psicol&oacute;gico. NTI. Serie 1 1987; (4):18.    <br> </li>    <li> Manecke  H, R&uuml;ckl S, T&auml;nzer H. Informationsbedarf und Informationsnutzer. Leipzig:  VEB Bibliographisches Institut, 1984. pp. 128.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Mirimanova MS. Problemas  psicol&oacute;gicos de la Inform&aacute;tica y de la actividad informativa. NTI.  Serie 1 1987(2):.32.    <br> </li>    <li> Busha CH, Harter SP. M&eacute;todos de investigaci&oacute;n  en Bibliotecolog&iacute;a. T&eacute;cnicas e interpretaci&oacute;n. M&eacute;xico  DF: CUIB-UNAM, 1990. pp. 163.    <br> </li>    <li> C&oacute;rdoba Gonz&aacute;lez S.  Estudiando las necesidades del usuario a partir de su pr&aacute;ctica. AIBDA 1996;(2):149-62.    <br>  </li>    <li> Moreiro Gonz&aacute;lez JA. Propuestas conceptuales de la documentaci&oacute;n:  algunas consideraciones. Rev Interamer Biblio. 1993;(1):15-34.    <br> </li>    <li> Lam  Ortega Y, Molina O; N&uacute;&ntilde;ez Paula IA, Mazar A. &iquest;C&oacute;mo  formar la interpretaci&oacute;n y la creatividad en la edad decisiva para la formaci&oacute;n  de los usuarios?: un m&eacute;todo experimental. Cienc Inform 1996;(1):18-24.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Menezes de Figueiredo N. Informacao como ferramenta para o desenvolvimento.  Cienc Inform 1990;(2):123-30.    <br> </li>    <li> P&aacute;ez Urdaneta I. Pautas para  la evaluaci&oacute;n de los usuarios y los servicios II. INFOLAC 1991;(4):2-5.    <br>  </li>    <li> Herrera Cort&eacute;s R. Necesidades de formaci&oacute;n del personal  de las bibliotecas p&uacute;blicas. Investig Bibliot 1994;(8):37-8.    <br> </li>    <li>  Cram L. The marketing audit: baseline for an action. Libr Trends 1995;(3):326-48.    <br>  </li>    <li> Wilson TD. Human information behavior. Inform Sci 2000;(2):49-55.    <br>  </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Wilson TD. Recent trends in user studies: action research and qualitative  methods. Inform Res 2000;(3) Disponible en: http://InformationR.net/ir/5-3/paper76.html  Consultado: 2 de septiembre del 2002.    <br> </li>    <li> Huotari ML, Wilson TD. Determining  organizational information needs: the critical success factors approach. Inform  Res 2001;(3) Disponible en: http://www.shef.ac.uk/~is/publications/infres/paper108.html  Consultado: 2 de septiembre del 2002 .    <br> </li>    <li> Wilson, T. D. Modelling the  information user: the wider perspective. Paper delivered at the INFOTECH '95 Conference,  Kuala Lumpur, Malaysia, November 1995. [en l&iacute;nea] http://informationr.net/tdw.publ/papers/Klpaper.html  Consulta: 18 de marzo del 2002.    <br> </li>    <li> Pinto Ferreira S, Mara S. Novos  paradigmas da informa&ccedil;ao e novas percep&ccedil;oes do usuario. Cienc Inform  1996;(2) 217-23.    <br> </li>    <li> Dervin B. From the mind&acute;s eye of the user:  The sense-making qualitative-quantitative methodology. In: Glazier JD, Powel JD.  Qualitative Research in Information Management. Englewood: Libraries Unlimited,  1992. pp. 65.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Bonnie Wai-Yi, C. Modelling the information seeking  and use process in the workplace. Inform Res 1998;(2) Disponible en: http://InformationR.net/ir/4-2/isic/cheuk.html  Consultado: 2 de septiembre del 2002.    <br> </li>    <li> Cuena J. Inteligencia artificial.  Sistemas expertos. Madrid: Alianza Editorial, 1986.    <br> </li>    <li> N&uacute;&ntilde;ez  Paula IA, Go&ntilde;i Camejo I &iquest;C&oacute;mo evaluar un servicio de alto  valor agregado y ajuste a la medida? Primera parte. Cienc Inform 1999;(4):13-26.    <br>  </li>    <li> Go&ntilde;i Camejo I, N&uacute;&ntilde;ez Paula IA. &iquest;C&oacute;mo  evaluar un servicio de alto valor agregado y ajuste a la medida? Segunda parte.  Cienc Inform 1999; (4):27-38.    <br> </li>    <li> Schein E. Organizational learning:  What is new? Disponible en: http://www.solonline.org/res/wp/10012.html Consultado:  20 de marzo del 2002.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Buchanan S, Gibas F. The information audit:  an integrated strategic approach. Intern J Inform Manag 1998;(1):29-47.    <br> </li>    <li>  Orna E. Practical information policies: how to manage information flow in organizations.  Aldershot: Gower, 1990.    <br> </li>    <li> Burk CF, Horton FW. Infomap: a complete  guide to discovering corporate resources. Englewood: Prentice May, 1988.    <br> </li>    <li>  N&uacute;&ntilde;ez Paula, Israel A. AMIGA. Versi&oacute;n 3.0. Aproximaci&oacute;n  metodol&oacute;gica para introducir la gesti&oacute;n del aprendizaje en las organizaciones  y comunidades [en CD-ROM]. La Habana: IDICT, 2002. ISBN 959-234-034-X    <br> </li>    <li>  Smith D, Conyngham M. Restructuring the Arthur Andersen Information Service. Disponible  en: www.csu.edu.au/special/online99/proceedings99/201c.htm Consultado: 6 de octubre  del 2002.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Cornella A. La informaci&oacute;n alimenta y ahoga. Disponible  en: http://www.0y1.com/downloads/infoalimentayahoga.pdf Consultado: 6 de octubre  del 2002.    <br> </li>    <li> Henczel S. The information audit. As a first step towards  effective knowledge management: an opportunity for the special librarian. INSPEL  2000;(3/4):210-26.    <br> </li>    <li> Cruz Paz A. En torno a los conceptos documento,  fuente y recurso en la Ciencia de la Informaci&oacute;n. Cienc Inform 1992;(4):267-72.    <br>  </li>    <li> Cruz-Paz, A.; V. M. Garc&iacute;a-Su&aacute;rez (1994). Fuentes de informaci&oacute;n.  Aspectos te&oacute;ricos. La Habana: DICT. Universidad de La Habana, 1994. pp.  24.</li>    </ol>    <p>    <br> Recibido: 8 de octubre del 2004    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Aprobado: 28 de octubre  del 2004</p>    <p>Dr. C. Israel N&uacute;&ntilde;ez Paula    <br> Direcci&oacute;n de  Posgrado. Universidad de La Habana    <br> Calle J No.556 e/ 25 y 27. El Vedado.     <br>  Plaza de la Revoluci&oacute;n. Ciudad de La Habana. Cuba. CP 10 400.    <br> Correo  electr&oacute;nico:<a href="mailto:israel@uh.cu"> israel@uh.cu</a></p>    <p>    <br>  <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor"> Licenciado  en Psicolog&iacute;a. M&aacute;ster en Psicopedagog&iacute;a. Doctor en Ciencias  de la Informaci&oacute;n.</a><a name="cargo"></a></p>    <p>    <br> Ficha de procesamiento</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Clasificaci&oacute;n:  Art&iacute;culo de revisi&oacute;n.</p>    <p>&iquest;C&oacute;mo citar esta contribuci&oacute;n  seg&uacute;n el estilo Vancouver?</p>    <p>N&uacute;&ntilde;ez Paula I. Las necesidades  de informaci&oacute;n y formaci&oacute;n: perspectivas socio-psicol&oacute;gica  e informacional. Acimed 2004; 12(5). Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1024-94352004000500004&amp;lng=es&amp;nrm=iso&amp;tlng=es  Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o.</p>    <p>T&eacute;rminos sugeridos para la  indizaci&oacute;n </p>    <p>Seg&uacute;n DeCS<span class="superscript"> 1</span>    <br>  CIENCIAS DE LA INFORMACION; TEORIA PSICOLOGICA; COMUNICACI&Oacute;N.    <br> INFORMATION  SCIENCES; PSYCHOLOGICAL THEORY; COMMUNICATION.</p>    <p>Seg&uacute;n DeCI <span class="superscript">2</span>    <br>  NECESIDADES DE INFORMACION; FORMACION DE USUARIOS; EDUCACION A USUARIOS; ESTUDIOS  DE NECESIDADES; ESTUDIOS DE USUARIOS; COMUNICACI&Oacute;N; PSICOLOGIA DE LA INFORMACION.    <br>  INFORMATION NEEDS; USERS TRAINING; USERS EDUCATION; NEEDS STUDIES; USERS STUDIES;  COMMUNICATION; INFORMATION PSYCHOLOGY.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript">1</span>  BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.    <br>  Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm    <br> <span class="superscript">2</span>  D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n  en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n  (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf</p>      ]]></body><back>
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<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
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<surname><![CDATA[Leontiev]]></surname>
<given-names><![CDATA[AN]]></given-names>
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<source><![CDATA[Actividad, conciencia y personalidad]]></source>
<year>1983</year>
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<publisher-name><![CDATA[Pueblo y Educación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
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<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sistema de factores en la conducta del usuario]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Iberoamer Usuarios Inform (Forinf@)]]></source>
<year>2000</year>
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<issue>9</issue>
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<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
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<surname><![CDATA[González Rey]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
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<source><![CDATA[Psicología: Principios y categorías]]></source>
<year>1989</year>
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<publisher-name><![CDATA[Ciencias Sociales]]></publisher-name>
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<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
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<surname><![CDATA[Vega]]></surname>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De los principios en Bibliotecología]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Interamericana de Bibliotecología]]></source>
<year>1993</year>
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<surname><![CDATA[González Suárez]]></surname>
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<source><![CDATA[La formación de usuarios y la diseminación de la información mediante los procesos de actividad grupal: Observaciones no publicadas]]></source>
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<label>6</label><nlm-citation citation-type="journal">
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<surname><![CDATA[González Suárez]]></surname>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La actividad grupal con los usuarios; una vía para resolver el desbalance entre la producción y el consumo de información]]></article-title>
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<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
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<surname><![CDATA[Odini]]></surname>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Trends in information needs and use research]]></article-title>
<source><![CDATA[Libr Rev]]></source>
<year>1993</year>
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