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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ciencia de la información: un saber de relevante presencia matemática]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana Departamento Bibliotecología y Ciencia de la Información ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The mathematization process of the scientific knowledge in general, as well as its incidence on the emergence and development of Information Science are approached. The importance of the mathematical knowledge for the information professionals is emphasized]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Ciencia de la informaci&oacute;n: un saber de relevante presencia matem&aacute;tica </h2>     <p><a href="#cargo">MsC. Natalia Sokol<span class="superscript">1</span> y MsC. Zoia Rivera<span class="superscript">2</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">Se aborda el proceso de la matematizaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico en general y la incidencia de este en el surgimiento y el desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n. Se destaca la importancia de los conocimientos matem&aacute;ticos para los profesionales de la informaci&oacute;n. </p>     <p> <em>Palabras clave</em>: Ciencia de la Informaci&oacute;n, Matem&aacute;tica. </p> <h4>Abstract </h4>     <p align="justify">The mathematization process of the scientific knowledge in general, as well as its incidence on the emergence and development of Information Science are approached. &nbsp;The importance of the mathematical knowledge for the information professionals is emphasized. <em>&nbsp; </em></p>     <p><em>Key words: </em> Information Science, Mathematics. </p>     <p align="justify">Copyright: &copy; ECIMED. Contribuci&oacute;n de acceso abierto, distribuida bajo los t&eacute;rminos de la Licencia Creative Commons Reconocimiento-No Comercial-Compartir Igual 2.0, que permite consultar, reproducir, distribuir, comunicar p&uacute;blicamente y utilizar los resultados del trabajo en la pr&aacute;ctica, as&iacute; como todos sus derivados, sin prop&oacute;sitos comerciales y con licencia id&eacute;ntica, siempre que se cite adecuadamente el autor o los autores y su fuente original. </p>     <p align="justify">Cita (Vancouver): Sokol N, Rivera Z. Ciencia de la Informaci&oacute;n : un saber de relevante presencia matem&aacute;tica. Acimed 2006;14(2). Disponible en: <a href="http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_2_06/aci03206.htm">http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_2_06/aci03206.htm </a>Consultado: d&iacute;a/mes/a&ntilde;o. </p>     <p align="justify">Con el inicio de un nuevo milenio, la Ciencia de la Informaci&oacute;n se plantea un objetivo fundamental: mejorar la calidad de sus investigaciones b&aacute;sicas, que constituyen la fuente de nuevas ideas y nuevas aplicaciones, as&iacute; como ampliar sus contactos con otras disciplinas cient&iacute;ficas para incorporar sus logros al mundo de los estudios en informaci&oacute;n. El espacio que ocupa el conocimiento matem&aacute;tico en este proceso es suficientemente amplio y las posibilidades de su aplicaci&oacute;n son bastante prometedoras. </p>     <p align="justify">El f&iacute;sico franc&eacute;s <em>Henri Poincar&eacute; </em> (1854-1912) -y uno de los principales matem&aacute;ticos del siglo XIX, quien realiz&oacute; importantes aportes al estudio de las ecuaciones diferenciales, la topolog&iacute;a, la probabilidad, la teor&iacute;a de las funciones y se anticip&oacute; a la teor&iacute;a del caos- no exager&oacute; al aseverar que “<em>toda ciencia tiene de ciencia lo que tiene de matem&aacute;tica</em>”, porque &eacute;sta representa el lenguaje cient&iacute;fico por excelencia. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Seg&uacute;n <em>Batanero, Godino y Estepa </em> (1998), la Matem&aacute;tica se considera como una actividad para la soluci&oacute;n de problemas, como sistema conceptual, organizado l&oacute;gicamente y como lenguaje cient&iacute;fico simb&oacute;lico.<span class="superscript">1</span> Dos ideas b&aacute;sicas sustentan el presente estudio: por un lado, las aplicaciones de la matem&aacute;tica en diversas ramas del saber se han probado a trav&eacute;s de los tiempos y, por el otro, se ha demostrado la legitimidad de la coexistencia de la l&oacute;gica matem&aacute;tica con diversas ciencias particulares en el desarrollo de &eacute;stas. Actualmente, variadas teor&iacute;as matem&aacute;ticas se aplican para el progreso de las m&aacute;s diversas disciplinas cient&iacute;ficas, las que, a su vez, se transforman en una actividad social poderosa, capaz de modificar de forma significativa la realidad. </p>     <p align="justify">Aunque el reconocimiento verdadero de las contribuciones de la matem&aacute;tica a distintos campos de saber es relativamente reciente, la matem&aacute;tica, desde su surgimiento y muy especialmente, a partir del siglo XIX, aport&oacute; elementos imprescindibles al desarrollo de las m&aacute;s diversas ciencias. Muy espec&iacute;ficamente, esto se relaciona con el surgimiento de la Documentaci&oacute;n, antecedente de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, donde el positivismo fue una de las influencias filos&oacute;ficas fundamentales. El positivismo, encabezado por <em>Agusto Comte</em>, considera que el m&eacute;todo cient&iacute;fico es el &uacute;nico intento v&aacute;lido del conocimiento, basado en los datos observables y las mediciones de magnitudes y acontecimientos. Una de las tesis b&aacute;sicas del positivismo l&oacute;gico es el dogma de la unidad y universalidad del m&eacute;todo cient&iacute;fico. Seg&uacute;n ellas, la fuente del conocimiento debe provenir del campo de lo positivo, esto es, de lo que es observable, medible y experimentable. </p>     <p align="justify"><em>Mart&iacute;nez Rider y Gorbea Portal </em> se&ntilde;alan que “<em>los hechos y fen&oacute;menos sociales implicados en las actividades bibliotecaria y de informaci&oacute;n, no escapan de este enfoque, generalizado en las ciencias sociales; la incursi&oacute;n de los m&eacute;todos cuantitativos (como componente de los cualitativos), desde el paradigma emp&iacute;rico-anal&iacute;tico, ha aportado resultados enriquecedores al cuerpo te&oacute;rico de las disciplinas cient&iacute;ficas que estudian y sustentan su comportamiento. Esta perspectiva se presenta en la actualidad no s&oacute;lo como una atractiva l&iacute;nea de investigaci&oacute;n en esta esfera, sino como una exigencia en la formaci&oacute;n y desempe&ntilde;o de sus profesionales </em>”.<span class="superscript">2</span> </p>     <p align="justify">Tal parece, que con mayor nitidez las contribuciones matem&aacute;ticas se observan en el surgimiento y la evoluci&oacute;n de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, en sus principales conceptos y m&eacute;todos de an&aacute;lisis. La necesidad de este tipo de aplicaciones, cada vez m&aacute;s extensas y profundas, se evidencia tambi&eacute;n en la proyecci&oacute;n de esta ciencia particular hacia el futuro. </p>     <p align="justify">Como cualquier campo del saber, la Ciencia de la Informaci&oacute;n posee un conjunto de teor&iacute;as, m&eacute;todos y problemas propios. Adem&aacute;s, la creciente valoraci&oacute;n de las ciencias aplicadas y el pragmatismo que domina el comportamiento humano actual aceleraron la penetraci&oacute;n del conocimiento matem&aacute;tico en la Ciencia de la Informaci&oacute;n. El car&aacute;cter emp&iacute;rico y la realizaci&oacute;n manual de las actividades como recopilaci&oacute;n, organizaci&oacute;n, representaci&oacute;n y difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n incidi&oacute; negativamente en las v&iacute;as de construcci&oacute;n de sus basamentos te&oacute;ricos, su epistemolog&iacute;a y, por consiguiente, en la perspectiva de su estudio. </p>     <p align="justify"><em>Rend&oacute;n Rojas y Gorbea Portal </em> consideran al respecto, que las ciencias bibliotecol&oacute;gica y de la informaci&oacute;n constituyen <em>“un sistema de conocimientos que, como ocurre en otras disciplinas cient&iacute;ficas, sirve de soporte te&oacute;rico a toda una actividad pr&aacute;ctica compleja que se rige por principios y condiciones generales, las cuales junto con eventos emp&iacute;ricos concretos, representan las premisas que condicionan las relaciones y, en ocasiones, regularidades de dicha actividad; es decir, las ciencias bibliotecol&oacute;gica y de la informaci&oacute;n gu&iacute;an a las actividades bibliotecaria y de informaci&oacute;n y &eacute;stas, a su vez, enriquecen a las primeras con su quehacer emp&iacute;rico y cotidiano”.</em><span class="superscript">3</span> </p>     <p align="justify">Como se refiri&oacute;, la matem&aacute;tica por sus caracter&iacute;sticas peculiares, como rigurosidad, exactitud y capacidad del an&aacute;lisis l&oacute;gico, ejerci&oacute; una influencia decisiva en la conformaci&oacute;n de la Ciencia de la Informaci&oacute;n , sobre todo, si se considera que la mayor&iacute;a de los profesionales que participaron en su fundaci&oacute;n fueron ingenieros y matem&aacute;ticos que aspiraban a constituir una disciplina con basamentos verdaderamente cient&iacute;ficos. En este sentido, se&ntilde;ala <em>Linares </em><em>Columbi&eacute; </em> que: “<em>la teor&iacute;a matem&aacute;tica de la comunicaci&oacute;n de Shannon y Weaver impacta el proceso de gestaci&oacute;n de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, al colocar en el escenario intelectual de la &eacute;poca una nueva visi&oacute;n de la informaci&oacute;n y la comunicaci&oacute;n. Este es el referente te&oacute;rico de los fundadores de la disciplina, la noci&oacute;n de informaci&oacute;n y de comunicaci&oacute;n que ellos asimilaron. El modelo de racionalidad derivado del empirismo y el positivismo sustenta los primeros conceptos creados en la Ciencia de la Informaci&oacute;n en su etapa fundacional, congruentes con las aspiraciones de la comunidad acad&eacute;mica norteamericana de conformar una disciplina rigurosamente cient&iacute;fica</em>” <strong></strong>(<em>Linares Columbi&eacute; R </em>. La ciencia de la informaci&oacute;n y sus matrices te&oacute;ricas: contribuci&oacute;n a su historia. [Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n ]. Universidad de la Habana: Facultad de Comunicaci&oacute;n, 2004). </p>     <p align="justify">Por otro lado, el desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, heredera de la Documentaci&oacute;n, est&aacute; marcado por las ideas de <em>Paul Otlet </em> y su af&aacute;n por la aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos matem&aacute;ticos y estad&iacute;sticos a esta &uacute;ltima. En sus obras “<em>La statistique internationale des imprim&eacute;s: Quelques sondages” </em>(1895-1896) y “<em>La statistique internationale des imprim&eacute;s” </em>(1900) el autor incluso delimit&oacute; las futuras &aacute;reas de investigaci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n de los m&eacute;todos estad&iacute;sticos: estudio de las publicaciones y su consumo, an&aacute;lisis del impacto de un documento determinado en la sociedad (<em>bibliosociometr&iacute;a</em>) y la matematizaci&oacute;n de la Documentaci&oacute;n (<em>mate-bibliolog&iacute;a</em>). </p>     <p align="justify">La evidente interdisciplinariedad de la Ciencia de la Informaci&oacute;n, un aspecto que se define como <em>la transferencia de m&eacute;todos de una disciplina a otra</em>, permite enfocarla como un campo del saber donde confluyen m&eacute;todos y conceptos de ciencias diversas. As&iacute;, indican diversos autores que la Ciencia de la Informaci&oacute;n se deriva y se relaciona con la matem&aacute;tica, la l&oacute;gica, la ling&uuml;&iacute;stica, la tecnolog&iacute;a, la computaci&oacute;n, la investigaci&oacute;n operativa, entre otras. Este enfoque lleva a una conceptualizaci&oacute;n de la Ciencia de la Informaci&oacute;n como ciencia emergente y como disciplina transversal que se desarrolla en los l&iacute;mites con otras disciplinas.<span class="superscript">4</span> </p>     <p align="justify">Los aportes de la matem&aacute;tica son significativos para el desarrollo de todos los campos de la informaci&oacute;n: la teor&iacute;a matem&aacute;tica de la comunicaci&oacute;n, los modelos de <em>Bradford</em>, de Zipf, de <em>Lotka</em>, las aplicaciones estad&iacute;sticas de <em>Ranganathan</em>, los m&eacute;todos estad&iacute;sticos y probabil&iacute;sticas, el empleo de m&eacute;todos vectoriales o los m&eacute;todos derivados de los conjuntos borrosos, etc&eacute;tera. En consecuencia, es l&oacute;gica la influencia de las diversas ramas de la ciencia en el conocimiento matem&aacute;tico y viceversa. As&iacute;, <em>Griffiths </em> describe a la actividad matem&aacute;tica <em> “como la b&uacute;squeda de estructuras y pautas que aportan orden y simplicidad a nuestro universo. Se puede incluso, llegar a afirmar que ni el punto de partida ni el objeto de un estudio matem&aacute;tico son tan importantes como las pautas y la coherencia que emergen de &eacute;l. Esas pautas y esa coherencia proporcionan a las matem&aacute;ticas, su potencia, porque, con frecuencia, permiten iluminar con claridad, objetos y procesos completamente diferentes y que se hallan presentes en otras ramas de las matem&aacute;ticas, en otras ciencias o en la sociedad en general”.</em><span class="superscript">5</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Seg&uacute;n estos planteamientos, la Matem&aacute;tica no es un simple conjunto de formulas y m&eacute;todos, sino un ejemplo universal del an&aacute;lisis racional y la construcci&oacute;n de los conceptos en cualquier rama de saber, es la cultura de la investigaci&oacute;n que facilita la percepci&oacute;n y la comprensi&oacute;n del universo mediante una raz&oacute;n cuantificadora. Debido a las potencialidades de su ciencia, los matem&aacute;ticos siempre han llevado sus descubrimientos y teor&iacute;as a otros campos de conocimiento, y dar lugar al surgimiento de &aacute;reas completamente nuevas. Fue <em>Francis </em><em>Bacon </em>, quien en 1605, aport&oacute; la primera formulaci&oacute;n de este principio de ciencia integradora con unas palabras muy certeras: <em>“es imposible descubrir nada si uno permanece en el llano, en el mismo nivel; de igual manera no se pueden desvelar las partes m&aacute;s remotas o profundas de ninguna ciencia si uno no abandona el nivel de esa ciencia y asciende al nivel de una ciencia superior </em>”.<span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">Debido a diversos factores, la mayor&iacute;a de ellos de car&aacute;cter humano y del nivel de preparaci&oacute;n de los profesionales del campo, los intentos de aplicar diferentes teor&iacute;as matem&aacute;ticas a la soluci&oacute;n de los problemas planteados por la Ciencia de la Informaci&oacute;n son tradicionalmente bastante d&eacute;biles, como revelan muchos estudiosos de esta esfera. Se&ntilde;ala <em>Rubio Liniers </em> que: <em>“la falta de formaci&oacute;n de los especialistas de las ciencias sociales en matem&aacute;ticas o estad&iacute;stica </em>&lt;…&gt; <em>les ha hecho dar la espalda a estas t&eacute;cnicas, y para ello, argumentan problemas para su aplicaci&oacute;n e incluso su imposibilidad de uso en raz&oacute;n de las peculiaridades epistemol&oacute;gicas o metodol&oacute;gicas de determinadas ciencias”.</em><span class="superscript">7</span> Se impone entonces, revisar los planes de estudio actuales y dotar al graduado universitario, m&aacute;s si se trata de un profesional de la informaci&oacute;n, con un conjunto de conocimientos matem&aacute;ticos y habilidades imprescindibles para su desenvolvimiento laboral y en la investigaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">No obstante el uso amplio de la matem&aacute;tica en todas las esferas informacionales, su presencia m&aacute;s n&iacute;tida se evidencia en el enfoque del propio concepto de la Informaci&oacute;n , en el estudio de <em>los </em>flujos de informaci&oacute;n y en el &aacute;rea de la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. En cuanto a esta &uacute;ltima, en los pasados 50 a&ntilde;os, se agudiz&oacute; el problema de la b&uacute;squeda de m&eacute;todos y t&eacute;cnicas para almacenar, procesar y recuperar informaci&oacute;n precisa. Los esfuerzos convergentes de distintas disciplinas han originado sistemas automatizados de recuperaci&oacute;n de informaci&oacute;n, con diferentes niveles de complejidad. En este &aacute;mbito, los sistemas m&aacute;s difundidos y utilizados internacionalmente son los que aplican t&eacute;cnicas basadas en la equiparaci&oacute;n exacta, proximidad y &aacute;lgebra de <em> Boole </em>, todos ellos sobre la base de conceptos y teor&iacute;as matem&aacute;ticas. Respecto a esto, <em>Moreiro Gonz&aacute;lez </em> opina que: <em>“…los m&eacute;todos matem&aacute;ticos son el centro metodol&oacute;gico en nuestra especialidad a la hora de definir las t&eacute;cnicas de recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n”.</em><span class="superscript">8</span> </p> <h4>Matematizaci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico: un esbozo hist&oacute;rico del proceso </h4>     <p align="justify">Es indiscutible la penetraci&oacute;n del conocimiento matem&aacute;tico en el mundo de la informaci&oacute;n. &Eacute;sta fue una de las v&iacute;as para responder al reto del auge documental de la segunda mitad del siglo XX y es incomprensible sin un previo an&aacute;lisis del desarrollo de la matem&aacute;tica en este per&iacute;odo y su aplicaci&oacute;n a la soluci&oacute;n de los m&aacute;s diversos problemas surgidos en todas las esferas de vida de los pa&iacute;ses avanzados. La &eacute;poca que comenz&oacute; a partir de la segunda guerra mundial, en funci&oacute;n de los descubrimientos cient&iacute;ficos fundamentales y sus aplicaciones, se califica de diferentes modos: espacial, at&oacute;mica, cibern&eacute;tica, gen&eacute;tica, electr&oacute;nica, virtual, etc&eacute;tera. Aunque cada una de estas definiciones tiene diversos basamentos, todos ellos apuntan hacia un fen&oacute;meno incuestionable: la matematizaci&oacute;n general del saber. <em></em></p>     <p align="justify"><em></em>Las <em></em>nuevas y potentes tendencias comenzaron incidir en la profundizaci&oacute;n de los procesos de especializaci&oacute;n e integraci&oacute;n del conocimiento cient&iacute;fico, en la interdisciplinaridad y la utilizaci&oacute;n de la modelaci&oacute;n en diferentes esferas de la ciencia. La actividad cient&iacute;fica se convirti&oacute; en uno de los principales rasgos del mundo y, tal vez, m&aacute;s que ninguna otra, distingui&oacute; a esta &eacute;poca de las anteriores. Como parte del conocimiento cient&iacute;fico, el conocimiento matem&aacute;tico avanza y se extiende m&aacute;s r&aacute;pido que nunca. Las teor&iacute;as matem&aacute;ticas puras se integran con vistas a solucionar los problemas pr&aacute;cticos planteados por el propio desarrollo industrial y cient&iacute;fico de los pa&iacute;ses. “<em>Mucho de la matem&aacute;tica hasta nuestros d&iacute;as, se ha desarrollado a partir de las situaciones pr&aacute;cticas en las t&eacute;cnicas, en las ciencias particulares, en la cultura, etc&eacute;tera. Las nociones y m&eacute;todos centrales de la matem&aacute;ticas han estado ligadas al devenir material y social desde las primeras etapas de la historia humana”.</em><span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">Por lo general, la soluci&oacute;n de muchos problemas genera nuevas interrogantes que exig&iacute;an la aplicaci&oacute;n de nuevos conocimientos. <em> Kurt G&ouml;del, </em> un matem&aacute;tico del siglo XX, planteaba: <em>“Por mucho que avance el hombre hacia la posesi&oacute;n intelectual del mundo, siempre le quedar&aacute; camino por recorrer. La tarea de pensar, y de descubrir, no termina nunca, ni en consecuencia el oficio de ser hombre, la penosa y alegre tarea de vivir”.</em><span class="superscript">10</span> Constantemente, aparecen nuevas inc&oacute;gnitas que permiten que las teor&iacute;as matem&aacute;ticas m&aacute;s abstractas encuentren aplicaciones. La penetraci&oacute;n del conocimiento matem&aacute;tico a todas las ramas del saber se observa no s&oacute;lo en las ciencias exactas, como la f&iacute;sica, la qu&iacute;mica y la mec&aacute;nica, sino tambi&eacute;n en los campos donde sus aportes son relativamente recientes. Cualquier revista acad&eacute;mica de econom&iacute;a, sociolog&iacute;a o meteorolog&iacute;a parece ser una revista especializada de matem&aacute;ticas, debido a la cantidad de s&iacute;mbolos y f&oacute;rmulas que se encuentran en sus p&aacute;ginas. </p>     <p align="justify">Por su parte, los m&eacute;todos matem&aacute;ticos tambi&eacute;n han experimentado una evoluci&oacute;n, un completamiento y un perfeccionamiento bajo la influencia, por un lado, de las especificidades de las ciencias particulares a que se aplican y, por el otro, de las leyes de su propio desarrollo. Otro de los elementos que distingue el desarrollo del conocimiento matem&aacute;tico actual es su “humanizaci&oacute;n”, es decir, la utilizaci&oacute;n de los m&eacute;todos de razonamiento propios de ciencias sociales: el m&eacute;todo verbal de la construcci&oacute;n de las investigaciones, el uso amplio de las analog&iacute;as, razonamientos convincentes, la apelaci&oacute;n a la intuici&oacute;n, a la imaginaci&oacute;n, etc&eacute;tera. Sobre esta caracter&iacute;stica, <em>Inna Grekova </em> comenta<em>: “La matem&aacute;tica aplicada no s&oacute;lo penetra a otras ramas del saber y las “conquista”, en este proceso ella tambi&eacute;n sufre la transformaci&oacute;n, se vuelve menos formal, menos rigurosa, cambia sus rasgos metodol&oacute;gicos, se acerca, en alguna medida, a las ciencias sociales. Es la ciencia muy particular que se encuentra en el l&iacute;mite entre las ciencias sociales y experimentales, que aplica, seg&uacute;n se necesite, los m&eacute;todos desarrollados por cada uno de estas ciencias”.</em><span class="superscript">11</span> </p>     <p align="justify">El surgimiento de las computadoras, un producto de la uni&oacute;n del conocimiento matem&aacute;tico con las ciencias ingenieriles, abri&oacute; nuevas perspectivas para el desarrollo de las ciencias y brind&oacute; a los investigadores enormes posibilidades, totalmente insospechadas hace tan s&oacute;lo cincuenta a&ntilde;os. Esto provoc&oacute; una aceleraci&oacute;n notable del ritmo de <em>matematizaci&oacute;n </em> y permiti&oacute; la exploraci&oacute;n de una multitud de fen&oacute;menos dispersos, que no han tenido una explicaci&oacute;n coherente dentro de la ciencia del momento. Los resultados de la salida de los algoritmos procesados con herramientas computacionales con el tiempo dejaron de estar restringidos a n&uacute;meros y representan cualquier tipo de datos: fotos, sonogramas, im&aacute;genes suministradas por el telescopio espacial, cotizaci&oacute;n de las acciones en la bolsa, secuencias de ADN, los registros de las reacciones neuronales de diversos animales ante distintos est&iacute;mulos, etc&eacute;tera. La interpretaci&oacute;n de estos datos y la predicci&oacute;n de sus valores y comportamientos necesitan del uso de los modelos matem&aacute;ticos. Se&ntilde;ala <em>Griffiths </em> que: <em>“Muchos problemas importantes, planteados desde hace tiempo, y a la espera de soluci&oacute;n, se han resuelto gracias, en gran medida, a la creciente comprensi&oacute;n de las complejas relaciones que existen entre las distintas &aacute;reas de las matem&aacute;ticas. La continua expansi&oacute;n y la profundizaci&oacute;n en estas relaciones permiten que las matem&aacute;ticas se aventuren en la exploraci&oacute;n de interacciones con otras &aacute;reas de conocimiento cient&iacute;fico. Estas interacciones entre las distintas &aacute;reas de las matem&aacute;ticas y, al mismo tiempo, entre las matem&aacute;ticas y otros campos cient&iacute;ficos, han conducido a novedosas y poderosas intuiciones que han impulsado el avance del conocimiento”.</em><span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">Desde la Grecia Antigua , la matem&aacute;tica form&oacute; parte inseparable de la herencia cultural universal, aunque todav&iacute;a existen opiniones de que el conocimiento matem&aacute;tico es s&oacute;lo prerrogativa de las ciencias naturales, exactas e ingenieriles. Al analizar la g&eacute;nesis y evoluci&oacute;n de los conceptos cient&iacute;ficos, se deduce que ellos pertenecen al mundo de la historia y de la cultura. Es innegable que el avance en el desarrollo de la geometr&iacute;a griega estuvo muy relacionado con los paradigmas de belleza y armon&iacute;a de esta sociedad, o que la revoluci&oacute;n cient&iacute;fica que concluy&oacute; en Newton impuls&oacute; extraordinariamente las ideas progresistas de su &eacute;poca, o que las revoluciones cu&aacute;ntica, relativista y tecnol&oacute;gica tienen repercusiones notables sobre la &eacute;tica, la econom&iacute;a y la pol&iacute;tica de nuestra &eacute;poca. Todo esto confirma lo planteado por el matem&aacute;tico franc&eacute;s <em>Henri Poincar&eacute;</em>, en el siglo XIX, de que las formas propias del pensamiento matem&aacute;tico inciden profundamente en la cultura humana. </p>     <p align="justify">Son muy diversas las razones que impulsaron a la matem&aacute;tica al lugar cimero que ocupa en la civilizaci&oacute;n actual. Como asegura <em>De Guzm&aacute;n</em>, la <em>“Matem&aacute;tica es una ciencia capaz de ayudarnos en la comprensi&oacute;n del universo en muchos aspectos, es en realidad el paradigma de muchas ciencias y una fuerte auxiliar en la mayor parte de ellas, gracias a sus modos de proceder mediante el razonamiento simb&oacute;lico y sobrio, con el que trata de modelar diversas formas del mundo f&iacute;sico e intelectual. Es un modelo de pensamiento, por sus cualidades de objetividad y consistencia, las cuales le dan un lugar bien prominente entre las diversas formas que tiene el pensamiento humano. Es un potente instrumento de intervenci&oacute;n en las estructuras de la realidad a nuestro alrededor, que ayuda en la aplicaci&oacute;n de modelos fidedignos al mundo tanto f&iacute;sico como mental. En realidad, bien se puede afirmar que la mayor parte de los logros de nuestra tecnolog&iacute;a no son sino matem&aacute;tica encarnada con la mediaci&oacute;n de otras ciencias”.</em><span class="superscript">12</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los factores que influyen en la evoluci&oacute;n de la matem&aacute;tica son b&aacute;sicamente dos: </p> <ul>       <li> <em>Externo</em>, relacionado con la necesidad de solucionar los problemas de las esferas no matem&aacute;ticas por medio de herramientas y m&eacute;todos matem&aacute;ticos. </li>       <li> <em>Interno</em>, proveniente de la necesidad de sistematizar nuevos conocimientos, esclarecer sus interrelaciones, agruparlos con la ayuda de los conceptos unificadores en una teor&iacute;a, construir m&eacute;todos para la soluci&oacute;n de problemas matem&aacute;ticos complejos, que surgen en este proceso; precisamente esta fuente dio el lugar al surgimiento de la matem&aacute;tica como ciencia. </li>     </ul>     <p align="justify">Es imposible establecer las fronteras entre esos factores, aunque sus particularidades y las atribuciones, en la mayor&iacute;a de los casos, son perfectamente visibles. A estos dos factores responden dos vertientes en el desarrollo de la matem&aacute;tica, que generalmente se denominan <em>la matem&aacute;tica te&oacute;rica </em>y <em> la matem&aacute;tica aplicada, c</em>ada uno de ellos con sus propios objetivos: la matem&aacute;tica como examen de sus principios y fundamentos y la matem&aacute;tica como herramienta para la soluci&oacute;n de problemas no matem&aacute;ticos, respectivamente. “Establecer una vez m&aacute;s los nexos entre el conocimiento te&oacute;rico y aplicado, un balance sano entre una abstracci&oacute;n general y su car&aacute;cter concreto – son los problemas que tiene que solucionar la matem&aacute;tica en su futuro inmediato” <span class="superscript">13</span> Dice <em>Griffiths</em>: <em> “Las matem&aacute;ticas tienen, por consiguiente, una naturaleza dual: son una disciplina independiente apreciada por su precisi&oacute;n y por su belleza intr&iacute;nseca, y son, a la vez, una rica fuente de herramientas para el mundo de las aplicaciones. Las dos caras de esta dualidad se hallan &iacute;ntimamente ligadas. El fortalecimiento de esta relaci&oacute;n durante todo el siglo xx ha permitido que las matem&aacute;ticas ganen, eficacia tanto hacia dentro como en su aplicaci&oacute;n a otros campos”.</em><span class="superscript">5</span> </p>     <p align="justify">En las etapas tempranas del desarrollo de la matem&aacute;tica, las diferencias entre estas vertientes eran mucho m&aacute;s evidentes por la sencilla raz&oacute;n de que en esta etapa hubo una interrelaci&oacute;n d&eacute;bil entre ellas. La matem&aacute;tica surgi&oacute; entre las grandes culturas de la antig&uuml;edad con un sentido puramente aplicado para resolver problemas de la agricultura, la arquitectura, la astrolog&iacute;a o la contabilidad, es decir, se ocupaba de la soluci&oacute;n de los problemas pr&aacute;cticos como las mediciones de las &aacute;reas de las parcelas de la tierra, el c&aacute;lculo de las distancias, el c&aacute;lculo del vol&uacute;menes, etc&eacute;tera. Debido a la capacidad de abstracci&oacute;n del mundo griego, se inici&oacute; la reflexi&oacute;n te&oacute;rica sobre la naturaleza de las matem&aacute;ticas, as&iacute; como sobre sus posibilidades heur&iacute;sticas y cognoscitivas. La ciencia griega tiene el m&eacute;rito de ser la cuna del m&eacute;todo deductivo del desarrollo de las teor&iacute;as, que denota que cualquier afirmaci&oacute;n perteneciente a una u otra rama de saber, puede obtenerse por medio de los m&eacute;todos de la l&oacute;gica formal a partir de otras afirmaciones que no necesitan ser demostradas, llamadas axiomas. Desde aquella &eacute;poca, este m&eacute;todo se considera como una particularidad importante -si no la m&aacute;s importante- de la matem&aacute;tica. </p>     <p align="justify">El siglo xvii registr&oacute; la primera revoluci&oacute;n, desde las &eacute;pocas antiguas, en el pensamiento y las pr&aacute;cticas cient&iacute;ficas. El desarrollo de las ciencias naturales experimentales permiti&oacute; descubrir una discordancia entre los m&eacute;todos utilizados en el razonamiento deductivo y la investigaci&oacute;n emp&iacute;rica. Estas ideas se expresan en los trabajos de <em>Hume </em> y luego de <em>Kant</em>, cuya idea consiste en que la <em>“forma de razonamiento no es id&eacute;ntica al proceso del pensamiento y a la actividad investigativa en su totalidad” </em><strong></strong><em>(Rakitov AI</em>. El tratamiento l&oacute;gico, psicol&oacute;gico y gnoseol&oacute;gico del conocimiento. Observaciones no publicadas, 1971). </p>     <p align="justify">El periodo comprendido entre los siglos xvii y xix aport&oacute; obras fundamentales para el desarrollo de la ciencia: “<em>Discurso del m&eacute;todo” </em> del matem&aacute;tico y el fil&oacute;sofo franc&eacute;s <em> Ren&eacute; Descartes</em>, que constitu&iacute;a el pr&oacute;logo a otros tres tratados: <em>Di&oacute;ptrica</em>, <em>Geometr&iacute;a </em> y <em>Meteoros</em>, publicados en 1637, bajo el t&iacute;tulo conjunto de “ <em>Ensayos filos&oacute;ficos” </em> y que comenzaron a editarse en forma independiente a partir del siglo xix . </p>     <p align="justify">El hecho de que el <em>discurso </em> estuviera escrito en lengua francesa romp&iacute;a con la tradici&oacute;n que hac&iacute;a del lat&iacute;n la lengua culta y de esta manera se inauguraba as&iacute; una forma de comunicaci&oacute;n que ser&iacute;a fundamental para la formaci&oacute;n de las llamadas escuelas filos&oacute;ficas nacionales y que elevar&iacute;a a la lengua vern&aacute;cula a convertirse en el medio adecuado para expresar la complejidad de la investigaci&oacute;n filos&oacute;fica.<span class="superscript">14</span> Pese a la brevedad de esta obra, el autor expuso en ella, en forma paradigm&aacute;tica, algunos de los principios esenciales de su filosof&iacute;a y plante&oacute; temas que ser&iacute;an posteriormente desarrollados en otros ensayos suyos. El <em>Discurso del m&eacute;todo </em> es, en cierto sentido, una de las primeras obras de la filosof&iacute;a moderna que defendi&oacute; el nuevo esp&iacute;ritu cient&iacute;fico que comenzaba a reinar en Europa y que supuso el abandono de los principios de la filosof&iacute;a escol&aacute;stica medieval. En especial, planteaba la necesidad de fomentar una actitud hacia la investigaci&oacute;n libre, alejada de los argumentos de autoridad y de los excesos especulativos que se ense&ntilde;aban todav&iacute;a en las universidades. Asimismo, cabe se&ntilde;alar, que en esta obra, Descartes, asumi&oacute; plenamente los principios de la nueva ciencia y del valor de la deducci&oacute;n matem&aacute;tica, iniciados por las investigaciones de <em>Nicol&aacute;s Cop&eacute;rnico y Galileo Galileo</em>. </p>     <p align="justify">La &uacute;ltima parte deld <em>Discurso </em> se centra en algunos elementos de la concepci&oacute;n de la materia y del mundo; es en ella donde <em>Descartes </em> se plantea la visi&oacute;n mecanicista del universo y suscribe las tesis de <em>Galileo</em>, as&iacute; como el valor de la f&iacute;sica y de las matem&aacute;ticas como medios para el conocimiento del mundo material. Finalmente, realiz&oacute; un an&aacute;lisis sobre la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica en general; la necesidad de una comunidad cient&iacute;fica que permitiera extender los conocimientos, as&iacute; como sobre la necesidad de cultivar la salud del propio cuerpo para poder pensar adecuadamente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Otro aporte significativo a la ciencia de su &eacute;poca es el “<em>Curso de filosof&iacute;a positiva” </em>, publicado entre 1830 y 1842, es la obra principal del fil&oacute;sofo y soci&oacute;logo franc&eacute;s del siglo xix <em>Auguste Comte </em>, autor de un ambicioso proyecto filos&oacute;fico que pretend&iacute;a responder a los avances de la ciencia, y que planteaba la necesidad de que &eacute;sta sirviera para mejorar, no s&oacute;lo el conocimiento, sino la sociedad. La obra de <em>Comte</em>, de una gran magnitud y no exenta de pol&eacute;mica en su tiempo, pretend&iacute;a sistematizar los saberes m&aacute;s importantes y sentar las bases de una radical reforma del conocimiento. Se escribi&oacute; en un momento de gran dinamismo en la historia de Francia, cuando los proyectos de reforma liberal de la sociedad se abr&iacute;an paso en medio de la pol&eacute;mica pol&iacute;tica. Seg&uacute;n <em>Comte</em>, era necesario reivindicar una nueva forma de conocimiento, basada en el valor de la ciencia positiva y crear una nueva ciencia, la sociolog&iacute;a, que aplicara los avances cient&iacute;ficos a la mejora de la sociedad. Su obra, aunque revestida, seg&uacute;n algunos autores, de un car&aacute;cter ut&oacute;pico, predijo una reforma de los conocimientos filos&oacute;ficos convencionales. En las lecciones de la 3 a la 57 del c <em>urso</em>, <em>Comte </em> hizo un pormenorizado an&aacute;lisis del desarrollo hist&oacute;rico de diferentes ciencias y destac&oacute; la importancia de las matem&aacute;ticas, por su valor en la generalizaci&oacute;n y su posibilidad de convertirse en modelo de m&eacute;todo racional. </p>     <p>Si bien muchos sabios, por ejemplo Isaac Newton, han patentizado el uso de la matem&aacute;tica en su trabajo, han existido otros que criticaron fuertemente la tendencia a la matematizaci&oacute;n del conocimiento. As&iacute;, el fil&oacute;sofo irland&eacute;s <em>George Berkeley</em>, en su “<em>Tratado sobre los principios del conocimiento humano” </em>, insisti&oacute; que este proceso s&oacute;lo era factible si los conceptos matem&aacute;ticos fueran aplicables a las cosas emp&iacute;ricamente perceptibles por los sentidos, en cualquier otro caso, eso ser&iacute;a una pura abstracci&oacute;n, por ejemplo, el concepto de indefinido. </p>     <p align="justify">Con el decursar del tiempo, la integraci&oacute;n de las matem&aacute;ticas con otros campos del saber se estrech&oacute; y como afirma <em>Redondo Botella: </em><em>“En el siglo XVIII, se intensific&oacute; el an&aacute;lisis l&oacute;gico a que se someten las relaciones de la matem&aacute;tica con las dem&aacute;s ciencias, principalmente con las naturales. No obstante, la profundidad que ganan algunas teor&iacute;as y la aparici&oacute;n de otras nuevas, no son el resultado s&oacute;lo del apremio por resolver problemas cient&iacute;ficos ajenos desde el punto de vista cuantitativo, en cuanto a conocer los niveles de influencia en las relaciones entre los elementos con el prop&oacute;sito de viabilizar la determinaci&oacute;n de influencias, desde lo cualitativo, incluso v&iacute;nculos de causa-efecto, para las otras ciencias particulares, sino que son exigencias internas de la propia matem&aacute;tica para continuar su desarrollo como ciencia independiente” </em><strong></strong>(<em>Redondo Botella L. </em>Matem&aacute;tica y Filosof&iacute;a se relacionan. Observaciones no publicadas, 2002). <em></em></p>     <p align="justify">La ciencia se desarrolla a partir de las formas particulares de observar, pensar, experimentar y probar que representan un aspecto fundamental de la naturaleza de la ciencia y reflejan cu&aacute;nto difiere &eacute;sta del conocimiento emp&iacute;rico. “<em>A partir del siglo xvii, y por primera vez en la historia, esta forma de conocimiento se concibe como una comprensi&oacute;n de la naturaleza que combina la experimentaci&oacute;n y la matematizaci&oacute;n para lograr resultados que puedan someterse a control y verificaci&oacute;n. La esencia de esta transformaci&oacute;n intelectual se resume en tres palabras: m&eacute;todo, experimento y c&aacute;lculo</em>”.<span class="superscript">15</span> </p>     <p align="justify">La era moderna de la ciencia, que se inici&oacute; con <em>Galileo </em> y, de forma definitiva, con <em>Newton</em>, se identifica por recuperar el inter&eacute;s pr&aacute;ctico y combinar el experimento con las indagaciones te&oacute;ricas con el prop&oacute;sito de entender y explorar el universo no s&oacute;lo contemplativamente, sino con la posibilidad de proyectar la inteligencia humana en la tecnolog&iacute;a. Debido a eso, la matem&aacute;tica se convirti&oacute; en un saber polifac&eacute;tico: una ciencia con fines propios y un instrumento poderoso de exploraci&oacute;n y transformaci&oacute;n del universo en cualquier campo. Respecto al tema, <em> Ruiz </em> se&ntilde;ala que la condici&oacute;n de la matem&aacute;tica como ciencia exacta plantea una relaci&oacute;n estrecha entre &eacute;sta y el mundo material y social. <em>“Epistemol&oacute;gicamente se trata de entender una relaci&oacute;n mutuamente condicionante entre el objeto y el sujeto, es decir, una interacci&oacute;n de influjos rec&iacute;procos y cambiantes. De igual manera, se plantea una relaci&oacute;n entre las matem&aacute;ticas y las otras ciencias: una &iacute;ntima vinculaci&oacute;n te&oacute;rica e hist&oacute;rica del conocimiento cient&iacute;fico; lo que las hace un instrumento imprescindible para el progreso de &eacute;stas”. </em><span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">Los descubrimientos de <em>Newton </em> y el sistema filos&oacute;fico <em>de Ren&eacute; Descartes </em> dieron paso a la ciencia materialista del siglo xviii, que trataba de explicar los procesos esenciales a partir de sus basamentos cient&iacute;ficos. La confianza en la postura cient&iacute;fica ante la vida influy&oacute; tambi&eacute;n en las ciencias sociales e inspir&oacute; el llamado Siglo de las Luces. Los avances de la ciencia del siglo xviii sentaron las bases para la &eacute;poca siguiente, llamada a veces siglo de la correlaci&oacute;n <em></em>por las amplias generalizaciones que tuvieron lugar en diversas ramas del saber: la teor&iacute;a at&oacute;mica de la materia postulada por el qu&iacute;mico y f&iacute;sico brit&aacute;nico <em>John Dalton</em>; las teor&iacute;as electromagn&eacute;ticas de <em>Michael Faraday y James Clerk Maxwell</em>; la ley de la conservaci&oacute;n de la energ&iacute;a, enunciada por el f&iacute;sico brit&aacute;nico <em>James Prescott </em> Joule y otros cient&iacute;ficos. </p>     <p align="justify">La maduraci&oacute;n de la ciencia en el &aacute;mbito te&oacute;rico propici&oacute; la formulaci&oacute;n que hizo <em>Engels, </em> de que las ciencias ganaban cada vez mayor independencia y que, con este avance, llegar&iacute;an al descubrimiento de la dial&eacute;ctica. Para la primera mitad del siglo xx, la diferenciaci&oacute;n y consolidaci&oacute;n estructural de la ciencia se hizo efectiva y con ella, la delimitaci&oacute;n de su quehacer propio, separado no s&oacute;lo de cada ciencia en relaci&oacute;n una con otra, sino tambi&eacute;n en relaci&oacute;n con otros productos de la cultura, incluida la filosof&iacute;a. Para aquel entonces, se conceb&iacute;a a la ciencia como un proceso de producci&oacute;n de conocimientos dependiente, tanto de observaciones minuciosas de los fen&oacute;menos como del establecimiento de las teor&iacute;as que les daban sentido. El “<em>Diccionario de las ciencias sociales </em>” considera a la ciencia como <em>“la b&uacute;squeda sistem&aacute;tica, objetiva, deliberada y controlada para observar y conocer con exactitud un conjunto de fen&oacute;menos</em>”, as&iacute; como <em>“un conjunto de conocimientos v&aacute;lidos y comprobados”.</em><span class="superscript">16</span> </p>     <p align="justify">En este aspecto, el cambio en el conocimiento durante la investigaci&oacute;n resulta inevitable porque las nuevas observaciones pueden desplazar las teor&iacute;as existentes con un mejor ajuste o un mayor alcance sobre una gama m&aacute;s amplia de observaciones. En la ciencia, comprobar, mejorar y, de vez en cuando, descartar teor&iacute;as, sean nuevas o viejas, es un procedimiento habitual que los cient&iacute;ficos dan por sentado. Aun cuando no hay forma de asegurar la verdad total y absoluta, se pueden lograr aproximaciones cada vez m&aacute;s exactas para explicar el mundo y su funcionamiento.<em>“Antes que nada, la ciencia es un proceso para obtener un conocimiento y una comprensi&oacute;n que es &uacute;til para formular las explicaciones de los fen&oacute;menos. La ciencia no deber&aacute; confundirse con simples enunciados de hechos</em>.<em> La expresi&oacute;n m&eacute;todo cient&iacute;fico sirve como descriptor de un enfoque de investigaci&oacute;n donde el objeto del investigador es obtener un conocimiento preciso y confiable”.</em><span class="superscript">17</span> </p>     <p align="justify">En cuanto a la matem&aacute;tica, debe tomarse por principio, que una formulaci&oacute;n matem&aacute;tica no constituye por s&iacute; misma una teor&iacute;a; sin embargo, cuando &eacute;sta representa una generalizaci&oacute;n de un fen&oacute;meno o identifica el comportamiento de una regularidad, proceso u operaci&oacute;n, o refleja determinadas relaciones no manifiestas a simple vista y, nunca antes comprobadas, no cabe duda que se est&aacute; en presencia de una aportaci&oacute;n te&oacute;rica que enriquece y genera nuevo conocimiento a la disciplina que lo recibe.<span class="superscript">13</span> </p>     <p align="justify">Durante la segunda mitad del siglo xix, especialmente en sus &uacute;ltimas d&eacute;cadas, comenzaron los intentos de formalizaci&oacute;n de muchas ciencias humanas. La necesidad de comprender la naturaleza para luego transformarla e interactuar con ella, exig&iacute;a de una abstracci&oacute;n del entorno, y ello se correspond&iacute;a con el planteamiento de los modelos mentales de la realidad, los que, a su vez, conduc&iacute;an a la creaci&oacute;n de nuevos modelos formales y, en muchos casos, hac&iacute;a su formulaci&oacute;n matem&aacute;tica. Para <em>Poliansky</em>, la matematizaci&oacute;n consiste, b&aacute;sicamente, en <em> “tomar los aspectos que se creen esenciales del fen&oacute;meno o proceso a estudiar y tratar de reproducirlo por medio de modelos matem&aacute;ticos, es decir mediante funciones y relaciones que se comporten aproximadamente como esos aspectos simplificados de la realidad. Luego, se intentan incorporar m&aacute;s detalles, se agregan par&aacute;metros y variables, y se trata de refinar el modelo, para que se aproxime lo m&aacute;s posible a la realidad”.</em><span class="superscript">18 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este proceso es perfectamente aplicable a cualquier campo del saber, incluida la Ciencia de la Informaci&oacute;n (figura 1). </p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/aci/v14n2/f0103206.jpg"><img src="/img/revistas/aci/v14n2/f0103206.jpg" width="263" height="120" border="0"></a></p>     
<p align="center">Fig. Modelos formales. </p>     <p>Es importante destacar que la matem&aacute;tica no se aplica directamente al objeto real de estudio, sino a su modelo matem&aacute;tico y, a la hora de realizar su an&aacute;lisis, se tiene presente constantemente su procedencia y los objetivos de la investigaci&oacute;n. La construcci&oacute;n de modelos es una etapa de especial importancia en las investigaciones que requieren de este procedimiento. <em>“El modelo matem&aacute;tico es, pues, una estructura abstracta que representa la forma de los objetos de la realidad y las relaciones concretas que existen entre ellos, mediante la selecci&oacute;n de aquellos elementos que responden a las caracter&iacute;sticas esenciales del objeto o fen&oacute;meno estudiado, simbolizados matem&aacute;ticamente– de forma directa o indirecta– y expresados, mayormente, en t&eacute;rminos asequibles a la medici&oacute;n, que permiten representar comportamientos concretos, puntuales o en forma de tendencias”. </em><span class="superscript">19 </span></p>     <p align="justify">Generalmente, los modelos representan una imagen simplificada de la realidad o de una parte del sistema que se pretende a estudiar. El proceso de definici&oacute;n del modelo de un sistema (real o no real) se denomina modelaci&oacute;n. En cuanto a la simulaci&oacute;n <em>, </em>consiste en el uso del modelo para obtener datos sobre el funcionamiento correcto o no del sistema. El modelo debe ser capaz de proveer instrucciones, que ofrezcan datos sobre el comportamiento del sistema modelado. Los modelos matem&aacute;ticos se expresan en forma de ecuaciones, f&oacute;rmulas e entidades de menor o mayor grado de complejidad. Para saber si un modelo es adecuado o no, es necesario confrontar los resultados obtenidos con los del sistema real que se desea estudiar. En el caso de no existir el sistema, el modelo representar&aacute; algo que se pretende construir. </p>     <p align="justify">Habitualmente, sobre el modelo matem&aacute;tico trabajan conjuntamente los matem&aacute;ticos y los especialistas de la disciplina, al que pertenece el objeto estudiado<em>. “Para el &eacute;xito de su trabajo es importante la comprensi&oacute;n mutua, que s&oacute;lo llega, cuando los matem&aacute;ticos poseen conocimientos espec&iacute;ficos sobre objeto modelado y sus colegas son portadores de una cultura matem&aacute;tica determinada y de la experiencia de trabajo de aplicaci&oacute;n de m&eacute;todos matem&aacute;ticos en su esfera”. </em><span class="superscript">6</span> </p>     <p align="justify">Es oportuno destacar que la modelaci&oacute;n en las ciencias exactas, por sus caracter&iacute;sticas, es m&aacute;s sencilla que en las ciencias sociales, debido a las peculiaridades de este campo del saber. En las ciencias sociales, el reflejo de los procesos y fen&oacute;menos se dificulta, debido a la presencia en ellas del factor humano. El an&aacute;lisis de los modelos matem&aacute;ticos construidos para reproducir ciertos fen&oacute;menos de interacci&oacute;n social o de movimiento econ&oacute;mico muestra que estos alcanzan un nivel de abstracci&oacute;n que dista mucho de la realidad. No todos los problemas de las ciencias sociales admiten ser sujetos al proceso de modelaci&oacute;n matem&aacute;tica, tanto por su complejidad, como por ausencia de herramientas adecuadas. Existen muchos matices complejos en la vida del hombre como para pretender manejarlos por medio de modelos matem&aacute;ticos. Sin embargo, su omisi&oacute;n ser&iacute;a fatal a la hora de realizar un estudio. “<em>Uno de los aspectos que pueden resultar m&aacute;s problem&aacute;ticos, cuando se trata de integrar paradigmas cuantitativos y cualitativos, es la cuantificaci&oacute;n sin que ello implique el empobrecimiento de los elementos cualitativos m&aacute;s interesantes </em>”.<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">En conclusi&oacute;n, puede afirmarse que no todos los fen&oacute;menos, tanto naturales como sociales pueden expresarse matem&aacute;ticamente, no todos los hechos que constituyen la realidad son analizables experimentalmente, no todas las hip&oacute;tesis v&aacute;lidas pueden confrontarse con la realidad a la que se refieren. Es m&aacute;s, la tendencia de intentar matematizarlo todo, presenta peligros advertidos por muchos autores, en especial, por <em>Philip J. Davis y Reuben Hersh </em> en su obra “<em>Descartes Dream”, donde afirma </em>: <em>“La soluci&oacute;n, parece, consiste en el cultivo de valores fuertes que se encuentran fuera de la ciencia. Hemos de proporcionar a los cient&iacute;ficos m&aacute;s educaci&oacute;n en las humanidades, en la historia. No nos podemos permitir ser t&eacute;cnicos ignorantes. Hemos de tener menos rigidez de pensamiento. Tenemos que evitar llegar a convertimos en una especie de sacerdocio cient&iacute;fico. La soluci&oacute;n consiste en mezclar ciencia y tecnolog&iacute;a con el resto de la vida en proporciones adecuadas. Tenemos que recordar que aunque la Matem&aacute;tica es la Reina de las Ciencias, la Ciencia no es el &uacute;nico principio de la vida”.</em><span class="superscript">21</span> </p> <h4>Reflexiones generales sobre la matem&aacute;tica y la ciencia de la informaci&oacute;n </h4>     <p align="justify">Muchos de los principios de la Ciencia de la Informaci&oacute;n pudieran sistematizarse y generalizarse con la aplicaci&oacute;n del m&eacute;todo cient&iacute;fico para el an&aacute;lisis de los fen&oacute;menos de la informaci&oacute;n como objeto de estudio, y ello, permitir&iacute;a, a partir de la observaci&oacute;n y la experimentaci&oacute;n obtener un conocimiento verdaderamente probado <em>. “La generaci&oacute;n de un conjunto de verdaderos conocimientos sobre Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n, y el subsecuente logro de un reconocimiento profesional y acad&eacute;mico, amplio y completo, depende de las siguientes realizaciones: la creaci&oacute;n de una s&oacute;lida estructura de conocimientos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos, la buena disposici&oacute;n de los bibliotecarios para cuestionar suposiciones y comprobar hip&oacute;tesis y la pr&aacute;ctica continua de una investigaci&oacute;n rigurosa y significativa por un grupo mayor y m&aacute;s calificado de profesionales”.</em><span class="superscript">17</span> Para el logro de este objetivo, la presencia de las matem&aacute;ticas es imprescindible. </p>     <p align="justify">Un lugar peculiar para la aplicaci&oacute;n de la matem&aacute;tica al campo de las ciencias sociales se sit&uacute;a en los procesos de recopilaci&oacute;n, almacenamiento, organizaci&oacute;n, transmisi&oacute;n y recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n. En cuanto a la aplicaci&oacute;n de la matem&aacute;tica a la bibliotecolog&iacute;a, &eacute;sta tuvo grandes avances porque esta ciencia tiene: <em>“entre sus objetivos principales contribuir a: el pron&oacute;stico cient&iacute;fico de la actividad bibliotecaria, la determinaci&oacute;n de proporciones en el desarrollo de esa actividad, la distribuci&oacute;n de los elementos que integran las redes bibliotecarias, la creaci&oacute;n de modelos matem&aacute;ticos para determinar el comportamiento de diferentes tipos de bibliotecas, de sus procesos y de los sistemas bibliotecarios, la selecci&oacute;n de muestras para las investigaciones bibliotecol&oacute;gicas, as&iacute; como la precisi&oacute;n de concepciones te&oacute;ricas de la Bibliotecolog&iacute;a</em>” (<em>Seti&eacute;n Quesada E</em>. Modelaci&oacute;n matem&aacute;tica del comportamiento de las bibliotecas p&uacute;blicas cubanas. [Tesis para optar el t&iacute;tulo de Doctor en Ciencias de la Informaci&oacute;n. La Habana: Facultad de Artes y Letras. Universidad de La Habana, 1988). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La revoluci&oacute;n cient&iacute;fica, ocurrida a finales del siglo xix y principios del xx, ejerci&oacute; una necesaria y notable influencia en la actividad de informaci&oacute;n, una actividad que estaba conformada como premisa y resultado de la propia actividad cient&iacute;fica. <em>“No es por gusto que sea precisamente a finales del siglo xix, que se caracteriz&oacute; por la extraordinaria explosi&oacute;n de conocimientos de las ciencias naturales y su consecuente multidisciplinariedad, lo que hizo posible que aparecieran sistemas de clasificaci&oacute;n biblioteco-bibliogr&aacute;ficos sobre la base de poder establecer posteriormente, a trav&eacute;s de ellos, una sintaxis que permitiera una recuperaci&oacute;n arm&oacute;nica de toda la informaci&oacute;n que se requiriera</em>”.<span class="superscript">22</span> </p>     <p>La creaci&oacute;n del sistema de Clasificaci&oacute;n Decimal, desarrollada en 1894 por <em>Dewey, </em>debe verse como la respuesta a una necesidad de su momento y como la respuesta que pudo satisfacer la necesidad de la esfera de la sociedad que la requer&iacute;a.<span class="superscript">22 </span></p>     <p align="justify">Es indiscutible la influencia de las teor&iacute;as matem&aacute;ticas sobre el desarrollo de un proceso informacional tan importante como la clasificaci&oacute;n. La teor&iacute;a de la l&oacute;gica matem&aacute;tica entiende por clase un “<em>conjunto finito o infinito, tomado como un todo, de objetos que se distinguen por un determinado rasgo. Los objetos que constituyen la clase se denominan elementos de la misma. &lt;…&gt; Generalmente, las clases se definen a partir de las propiedades comunes a todos sus elementos”.</em><span class="superscript">23</span> </p>     <p align="justify">Seg&uacute;n <em>Herrera Acosta</em>, la clasificaci&oacute;n “…comprende la distribuci&oacute;n de los objetos de cualquier g&eacute;nero en clases, sobre la base de rasgos diferenciales correspondientes, propios de los objetos”.<span class="superscript">24</span> Las clasificaciones jer&aacute;rquicas deben cumplir con determinadas leyes de la l&oacute;gica matem&aacute;tica formal y de la l&oacute;gica dial&eacute;ctica. Al comparar estos dos conceptos, se evidencia su estrecha relaci&oacute;n. <em>“El nivel alcanzado por las ciencias en el siglo xix condujo a una crisis organizativo-conceptual en esa esfera, que se reflej&oacute; en el trabajo bibliogr&aacute;fico y en los servicios bibliotecarios especializados durante este siglo. La descripci&oacute;n de documentos y su organizaci&oacute;n reclamaban nuevos sistemas de informaci&oacute;n m&aacute;s flexibles, acordes con las circunstancias. Este problema dio lugar a nuevos desarrollos en estos campos, como los nuevos sistemas de clasificaci&oacute;n y la descripci&oacute;n de forma y contenido de los documentos, que se hizo cada vez m&aacute;s profunda y precisa a partir de la aplicaci&oacute;n de distintos procedimientos”.</em><span class="superscript">19</span> </p>     <p align="justify">Durante el siglo xviii , en varios pa&iacute;ses, se crearon Academias de Ciencias: en Estados Unidos, un club organizado en 1727 por <em>Benjamin Franklin </em> se convirti&oacute; en 1769 en la <em>Sociedad Filos&oacute;fica </em><em> Americana </em>; en 1780 se constituy&oacute; la <em>Academia </em><em> de las Artes y las Ciencias de Am&eacute;rica</em>, fundada por <em>John Adams</em>, el segundo presidente estadounidense; en 1831 se reuni&oacute;, por primera vez, la <em>Asociaci&oacute;n Brit&aacute;nica </em><em> para el Desarrollo de la Ciencia </em>, seguida en 1848 por la <em>Asociaci&oacute;n Americana </em><em> para el Desarrollo de la Ciencia </em> y, en 1872, por la <em>Asociaci&oacute;n Francesa </em><em> para el Desarrollo de la Ciencia. Cada uno de estos organismos nacionales comenz&oacute; a editar respectivamente sus publicaciones Nature, Science </em> y <em>Compte-Rendu, </em>y ello, <em></em>provoc&oacute; el crecimiento acelerado de la documentaci&oacute;n cient&iacute;fica en los primeros a&ntilde;os del siglo&nbsp; xx, tanto que el cat&aacute;logo titulado “<em>Lista mundial de publicaciones cient&iacute;ficas peri&oacute;dicas </em>editadas en los a&ntilde;os 1900-1933” incluy&oacute; unas 36 000 entradas en 18 idiomas. Muchos de estos trabajos se publicaron por sociedades especializadas dedicadas al estudio de disciplinas cient&iacute;ficas concretas. </p>     <p align="justify">Desde los finales del siglo xix, la comunicaci&oacute;n entre los cient&iacute;ficos se facilit&oacute; gracias al surgimiento de organizaciones internacionales, como <em>la Oficina Internacional </em><em> de Pesas y Medidas </em> (1875) y el <em>Consejo Internacional de Investigaci&oacute;n </em> (1919). Este &uacute;ltimo se subdividi&oacute; en comisiones internacionales para cada una de las ciencias y pronto comenzaron a celebrar sus congresos internacionales y publicar sistem&aacute;ticamente sus memorias. La necesidad de la comunidad cient&iacute;fica y acad&eacute;mica de conocer e intercambiar esta informaci&oacute;n con el objetivo de evitar la duplicaci&oacute;n de investigaciones y acelerar el desarrollo de la ciencia creci&oacute;. </p>     <p align="justify">Adem&aacute;s de organizaciones cient&iacute;ficas propiamente dichas, las grandes empresas industriales crearon sus departamentos de investigaci&oacute;n, que divulgaron por escrito los resultados de su trabajo o enviaron informes a las oficinas estatales de patentes que, a su vez, editaron res&uacute;menes en boletines peri&oacute;dicos. </p>     <p align="justify">Debido a la naturaleza social de la ciencia, la difusi&oacute;n de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, que crec&iacute;a de manera exponencial, comenz&oacute; a desempe&ntilde;ar una funci&oacute;n decisiva y se convirti&oacute; en un factor fundamental para su progreso. Los resultados de las investigaciones, que se reflejaban en los descubrimientos y teor&iacute;as, se difundieron por medio de las revistas especializadas, y ello, permiti&oacute; exponer las ideas a las cr&iacute;ticas y, desde luego, estar al tanto de los avances cient&iacute;ficos en cada campo del conocimiento. Esta situaci&oacute;n origin&oacute; un proceso nuevo que se ha caracterizado por diferentes autores como el flujo, la avalancha, la explosi&oacute;n y hasta el caos de la informaci&oacute;n. La soluci&oacute;n de esta problem&aacute;tica, considerada como una de las fundamentales, muchos cient&iacute;ficos la relacionan con la efectividad, el futuro desarrollo y hasta con la existencia misma de la ciencia. Dicho problema, surgido a comienzos del siglo xx, llega hasta nuestros d&iacute;as cuando las exigencias de cada investigador se centran en poder acceder a una parte mayor de los resultados de sus colegas. </p>     <p align="justify">En los momentos actuales, el problema de auge de la informaci&oacute;n se agudiza a&uacute;n m&aacute;s. Desde finales del siglo pasado, surgi&oacute; un nuevo enfoque para el fen&oacute;meno de la informaci&oacute;n, reconocida expl&iacute;citamente como un recurso estrat&eacute;gico para el desarrollo. Se crean herramientas cada vez m&aacute;s eficientes para su manejo y aumentan sus potencialidades como resultado de los avances de la ciencia, que a&uacute;na de forma integradora los progresos matem&aacute;ticos y tecnol&oacute;gicos. Los vol&uacute;menes de informaci&oacute;n crecen dr&aacute;sticamente; por los canales correspondientes circula no s&oacute;lo la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n financiera, divulgativa, de ocio… en diferentes idiomas, soportes, formatos, con niveles de calidad y credibilidad bastante dis&iacute;miles. </p>     <p align="justify">Es decir, que al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en la esfera de la informaci&oacute;n, se observaban dos fen&oacute;menos: uno, el gran c&uacute;mulo de informaci&oacute;n generado por el conflicto b&eacute;lico y los primeros a&ntilde;os de la anunciada guerra fr&iacute;a y dos, la creaci&oacute;n, en 1945, de la primera computadora, el dispositivo que permitir&iacute;a enfrentar el manejo de esa informaci&oacute;n. Si bien el impacto tangible de las t&eacute;cnicas computacionales en los campos administrativos e investigativo se observa a partir de la d&eacute;cada de los sesenta, sus potencialidades en el manejo de la informaci&oacute;n abrieron posibilidades indiscutibles al desarrollo de las propuestas de la nueva Ciencia de la Informaci&oacute;n. En consecuencia, los m&eacute;todos de trabajo y los servicios de las instituciones de informaci&oacute;n comenzaron a experimentar una profunda transformaci&oacute;n. De la mano de los ingenieros en telecomunicaciones, se impuso, entonces, el sistema de comunicaci&oacute;n de datos basado en teor&iacute;as matem&aacute;ticas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En 1963<em>, Weinberg</em>, realiz&oacute; una de las valoraciones m&aacute;s importantes de su &eacute;poca sobre este problema en un informe federal que recog&iacute;a el pensamiento de las principales figuras gubernamentales y de la empresa privada con respecto a la informaci&oacute;n. El informe apuntaba la necesidad de concientizar el procesamiento de la informaci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica como una tarea digna y como parte inseparable de la actividad cient&iacute;fica; cada autor deb&iacute;a sentirse m&aacute;s responsable sobre la localizaci&oacute;n posterior de sus publicaciones; era necesario organizar una amplia ense&ntilde;anza de los m&eacute;todos de procesamiento de la informaci&oacute;n y los cient&iacute;ficos e ingenieros deb&iacute;an hallar y aplicar en la pr&aacute;ctica, m&eacute;todos nuevos de intercambio de la informaci&oacute;n <em>(Weinberg A. Science, Government, and Information</em>, 1963). Las recomendaciones de este informe se divid&iacute;an en dos direcciones: hac&iacute;a la comunidad cient&iacute;fica y hac&iacute;a las agencias estatales, y establec&iacute;a pautas de actuaci&oacute;n a seguir para el progreso de la actividad informacional. Este documento tuvo tanta importancia, que determin&oacute; las tendencias de investigaci&oacute;n en el campo de Ciencia de la Informaci&oacute;n en los Estados Unidos, vigentes hasta nuestros d&iacute;as. Sus propuestas propulsaron el desarrollo de la “industria de la informaci&oacute;n” en este pa&iacute;s y, a la vez, sirvieron de base para la creaci&oacute;n de potentes sistemas de informaci&oacute;n dotados de los medios de c&oacute;mputo. </p>     <p align="justify">La bibliotecolog&iacute;a y la documentaci&oacute;n con el nivel de desarrollo que presentaban para aquel entonces no pod&iacute;an enfrentar el reto de la explosi&oacute;n de la informaci&oacute;n referida. Ante la falta de respuesta por parte de estas dos &aacute;reas, surgieron desde el interior de las ciencias puras, aplicadas y humanas, trabajos de investigaci&oacute;n y propuestas para hacer frente al problema de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica; se convirti&oacute; as&iacute; a la informaci&oacute;n en objeto de estudio, y surgi&oacute; un nuevo campo del conocimiento como es la ciencia que estudia la informaci&oacute;n o Ciencia de la Informaci&oacute;n. Se&ntilde;ala <em>Seti&eacute;n </em> que fue <em>“la consolidaci&oacute;n de la divisi&oacute;n del trabajo en la esfera de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica, que precis&oacute; el contenido de la funci&oacute;n de la documentaci&oacute;n o actividad cient&iacute;fico informativa, constituy&oacute; una de las causas de aparici&oacute;n de lo que hoy se denomina Ciencia de la Informaci&oacute;n </em>”.<span class="superscript">19</span> </p>     <p align="justify">Y <em>Pedroso Izquierdo </em> agrega: “<em>esta ciencia surgi&oacute; como respuesta a la necesidad social creciente de desarrollar m&eacute;todos y medios eficaces para recopilar, conservar, buscar y divulgar la informaci&oacute;n, debido a la diversificaci&oacute;n de las ramas cient&iacute;ficas, as&iacute; como a la mezcla y surgimiento de nuevas &aacute;reas de investigaci&oacute;n, que hicieron m&aacute;s complejo su proceso de organizaci&oacute;n y suministro”.</em><span class="superscript">25</span> </p>     <p align="justify">En los progresos de la Ciencia de la Informaci&oacute;n , como de cualquier otra ciencia, est&aacute;n presentes las leyes generales del desarrollo. El incremento gradual del volumen de la informaci&oacute;n a partir de la segunda mitad del siglo xix , los avances de las tecnolog&iacute;as para su tratamiento y la creciente importancia de este fen&oacute;meno, exigieron acercamientos conceptuales y terminol&oacute;gicos distintos y, por consiguiente, la necesidad de una disciplina cient&iacute;fica para su abordaje con un enfoque independiente. Esto llev&oacute; al surgimiento de un campo del conocimiento que se ocupa de la informaci&oacute;n como su objeto de estudio y que centra su atenci&oacute;n en el fen&oacute;meno de la informaci&oacute;n para asumir el desaf&iacute;o informacional. <em>“Ante un desarrollo tan acelerado de la ciencia como lo fue el desarrollo de la misma en el siglo xix, se correspond&iacute;a, o necesitaba corresponderse como necesidad imperiosa, la creaci&oacute;n de un sistema biblioteco-bibliogr&aacute;fico capaz de responder a las crecientes demandas de informaci&oacute;n, consecuentes, por supuesto, del desarrollo creciente de las ciencias en aquel momento”.</em><span class="superscript">22</span> </p>     <p align="justify">El nivel alcanzado por la matem&aacute;tica en aquel entonces incidi&oacute; sustancialmente en la conformaci&oacute;n de esta nueva disciplina. Esta influencia fue el resultado de la acci&oacute;n de un grupo de factores esenciales, como son: </p> <ul>       <li> El cambio fundamental que experimentaron las matem&aacute;ticas en la formulaci&oacute;n y elaboraci&oacute;n de las teor&iacute;as cient&iacute;ficas. </li>       <li> El reconocimiento de la importancia y de la necesidad de la aplicaci&oacute;n de las teor&iacute;as matem&aacute;ticas a la experimentaci&oacute;n cient&iacute;fica. </li>       <li> El descubrimiento de la dependencia de los resultados de la investigaci&oacute;n cient&iacute;fica con respecto a la estructura y la composici&oacute;n del lenguaje de la ciencia. </li>     </ul>     <p align="justify">Es decir, en todos los momentos de su evoluci&oacute;n, la ciencia que nos ocupa ha estado estrechamente ligada al avance cada vez m&aacute;s creciente de muchos campos del conocimiento cient&iacute;fico, entre ellos, la matem&aacute;tica. </p> <h4><strong>Consideraciones finales </strong> </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La comprensi&oacute;n del desarrollo de una ciencia no puede ser completa si no se examinan sus relaciones con otras ramas del saber que han contribuido a sus or&iacute;genes y evoluci&oacute;n. En este sentido, la incidencia del conocimiento matem&aacute;tico en el desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n permiti&oacute; su avance y el surgimiento de las &aacute;reas como los estudios m&eacute;tricos de la informaci&oacute;n y la recuperaci&oacute;n de la informaci&oacute;n, a partir de diversos modelos matem&aacute;ticos. </p>     <p align="justify">Por su parte, el desarrollo de la Ciencia de la Informaci&oacute;n en el contexto de la evoluci&oacute;n del conocimiento en general y de las teor&iacute;as matem&aacute;ticas, en particular, muestra que la influencia de los distintos campos del quehacer intelectual no dejan aparte la actividad informacional, sino que, al contrario, &eacute;sta ha surgido a la par con el crecimiento de las necesidades humanas en &iacute;ntima relaci&oacute;n con el desarrollo de las condiciones sociales. </p>     <p align="justify">Con respecto a la modelaci&oacute;n matem&aacute;tica de los fen&oacute;menos informacionales, &eacute;sta no s&oacute;lo permite explicar mejor las causas y los efectos, que desde el punto de vista te&oacute;rico los rigen, sino que, adem&aacute;s, constituye una valiosa herramienta para pronosticar su comportamiento, enriquecer su lenguaje formal y el cuerpo te&oacute;rico de la Ciencia de la Informaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">La matematizaci&oacute;n del conocimiento en la esfera de las ciencias sociales se ha expandido hacia el fen&oacute;meno bibliotecol&oacute;gico-informativo, y constituye una efectiva herramienta de trabajo para el estudio del comportamiento de los flujos de la informaci&oacute;n, a partir de los cuales es posible elaborar pron&oacute;sticos y tendencias que, a su vez, posibilitan la formulaci&oacute;n de distintas regularidades cient&iacute;ficas. </p>     <p align="justify">Y, por &uacute;ltimo, que, a pesar de la importancia que ello representa, la aplicaci&oacute;n de las diferentes teor&iacute;as matem&aacute;ticas a la soluci&oacute;n de los problemas planteados por la Ciencia de Informaci&oacute;n ha sido tradicionalmente d&eacute;bil, debido, entre otras causas, a la insuficiente preparaci&oacute;n de los profesionales de la informaci&oacute;n en el uso de las herramientas matem&aacute;ticas aplicables a su quehacer profesional y de investigaci&oacute;n. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <!-- ref --><p> 1. 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Moreiro Gonz&aacute;lez JA. Aplicaciones al an&aacute;lisis autom&aacute;tico del contenido provenientes de la teor&iacute;a matem&aacute;tica de la informaci&oacute;n. Anales de Documentaci&oacute;n 2002;(5):278-83. Disponible en: <a href="http://www.um.es/fccd/anales/ad05/ad0515.pdf">http://www.um.es/fccd/anales/ad05/ad0515.pdf </a> [Consultado: 7 de octubre del 2005]. <!-- ref --><p> 9. Ruiz A. El desaf&iacute;o de las matem&aacute;ticas. 2003. Disponible en: <a href="http://www.una.ac.cr/mate/publicac/angel1/capitul4.htm">http://www.una.ac.cr/mate/publicac/angel1/capitul4.htm </a>[Consultado: 8 de noviembre del 2005]. <!-- ref --><p> 10. Mart&iacute;nez JJ. ALEPH-CERO. Introducci&oacute;n a la filosof&iacute;a matem&aacute;tica del infinito. Ciudad Panam&aacute;: Editorial Universitaria, 1971. <!-- ref --><p> 11. Grekova I. Las particularidades metodol&oacute;gicas de la matem&aacute;tica aplicada en la etapa moderna de su desarrollo. 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Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:zoia@infomed.sld.cu ">zoia@infomed.sld.cu </a></p>     <p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&aacute;ster en Bibliotecolog&iacute;a y Ciencias de la Informaci&oacute;n. Profesora Auxiliar. Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n. Facultad de Comunicaci&oacute;n. Universidad de La Habana.     <br>     <span class="superscript">2</span>M&aacute;ster en Comunicaci&oacute;n. Profesora Auxiliar. Bibliotecolog&iacute;a y Ciencia de la Informaci&oacute;n. Facultad de Comunicaci&oacute;n. Universidad de La Habana. </a><a name="cargo"></a></p>     <p>Ficha de procesamiento </p>     <p>Clasificaci&oacute;n: Art&iacute;culo de revisi&oacute;n. </p>     <p>T&eacute;rminos sugeridos para la indizaci&oacute;n </p>     <p>Seg&uacute;n DeCS<span class="superscript">1</span> </p>     <p>CIENCIA DE LA INFORMACI&Oacute;N; MATEMATICA. </p>     <p>INFORMATION SCIENCE; MATHEMATICS. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n DeCI<span class="superscript">2</span> </p>     <p>CIENCIAS DE LA INFORMACI&Oacute;N ; MATEMATICAS; M&Eacute;TODOS DE INVESTIGACI&Oacute;N; </p>     <p>INFORMATION SCIENCES; MATHEMATICS; RESEARCH METHODS; </p>     <p><span class="superscript">1</span>BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004. </p>     <p>Disponible en: <a href="http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm%20">http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm </a></p>     <p><span class="superscript">2</span>D&iacute;az del Campo S. Propuesta de t&eacute;rminos para la indizaci&oacute;n en Ciencias de la Informaci&oacute;n. Descriptores en Ciencias de la Informaci&oacute;n (DeCI). Disponible en: <a href="http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf%20">http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf </a>      ]]></body><back>
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