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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hematoma subdural crónico: Resultados quirúrgicos en 2 años de trabajo]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[To reduce as much as possible mortality from chronic subdural hematoma (CSDH) is a goal that should be attained by every neurosurgical center. An early diagnosis and an adequate selection of the surgical procedure may influence on it. 20 patients, 16 males (80 %) and 4 females (20 %) with an average age by group of 66.55 years of age were surgically treated by multiple trephining with lavage of the cavity and closed drainage. The carotid angiography was the most used test for the diagnosis with 14 (70 %), followed by computerized axial tomography (CAT) with 8 (40 %). Bender&acute;s scale was utilized to classify the patients according to the neurological state at the time of admission . 80 % of them corresponded to degrees I and II. The results were evaluated by using the Glasgow&acute;s scale. 17 (85 %) had a good recovery]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <A HREF="cir11199.pdf"><IMG SRC="pdf.gif" ALT="Formato PDF" BORDER=0 HEIGHT=23 WIDTH=24></A><A HREF="cir11199.pdf">Formato  PDF</A>     <BR> &nbsp;     <BR>Hospital General Docente de Mor&oacute;n, Ciego de &Aacute;vila.  Servicio de Neurocirug&iacute;a <H2> <B>Hematoma subdural cr&oacute;nico. Resultados  quir&uacute;rgicos en 2 a&ntilde;os de trabajo</B></H2><A HREF="#1"><I>Dr. &Aacute;ngel  Jes&uacute;s Lacerda Gallardo,</I><SUP>1</SUP><I> Dr. Juan Carlos Estenoz Esquivel  </I><SUP>2</SUP><I> e Ing. Rigoberto Borroto Pacheco</I><SUP>3</SUP></A>     <BR>  <H4> <B>Resumen</B></H4>Disminuir al m&aacute;ximo la mortalidad por hematoma  subdural cr&oacute;nico (HSDC), es un reto que se debe alcanzar en todo centro  neuroquir&uacute;rgico, en el que pueden influir el diagn&oacute;stico precoz  y la adecuada selecci&oacute;n del proceder quir&uacute;rgico. Se presentan 20  pacientes, 16 masculinos (80 %) y 4 femeninos (20 %), con una edad promedio para  el grupo de 66,55 a&ntilde;os, tratados quir&uacute;rgicamente por medio de la  trepanaci&oacute;n m&uacute;ltiple con lavado de la cavidad y drenaje cerrado  al exterior. La angiograf&iacute;a carot&iacute;dea constituy&oacute; el examen  m&aacute;s utilizado para el diagn&oacute;stico 14 (70 %), seguida por la tomograf&iacute;a  axial computadorizada (TAC) 8 (40 %). La escala de Bender se emple&oacute; para  clasificar a los enfermos seg&uacute;n el estado neurol&oacute;gico al ingreso,  y se hall&oacute; que el 80 % estaba en los grados I y II. Los resultados se evaluaron  seg&uacute;n la escala de resultados de Glasgow, y presentaron 17 (85 %), una  buena recuperaci&oacute;n.     <P><I>Descriptores DeCS</I>: HEMATOMA SUBDURAL/ mortalidad;  HEMATOMA SUBDURAL/ cirug&iacute;a; TREPANACION/m&eacute;todos.     <BR>&nbsp;     <P>El  hematoma subdural cr&oacute;nico (HSDC) es una afecci&oacute;n que requiere de  la investigaci&oacute;n de distintos aspectos relacionados con su formaci&oacute;n,  estructura, diagn&oacute;stico y tratamiento.<SUP>1</SUP>     <P>El surgimiento y  desarrollo de la tomograf&iacute;a axial computadorizada (TAC) represent&oacute;  un cambio en la visi&oacute;n terap&eacute;utica con estos pacientes, al permitir  un diagn&oacute;stico precoz, al tiempo que los grandes abordajes son sustituidos  por simples y peque&ntilde;as trepanaciones,<SUP>2,3</SUP> hasta llegar hoy a  la evacuaci&oacute;n endosc&oacute;pica<SUP>4</SUP> y al tratamiento conservador,<SUP>5</SUP>  y dejar las grandes craniectom&iacute;as para los casos de reacumulaci&oacute;n  o recidivas.<SUP>2</SUP>     <P>El presente, constituye un reporte del quehacer quir&uacute;rgico,  con este tipo de pacientes, durante un per&iacute;odo de 2 a&ntilde;os, en el  que se utiliza la t&eacute;cnica de la trepanaci&oacute;n m&uacute;ltiple, lavado  y drenaje al exterior, y se comparan estos resultados con los reportados por otros  autores.     <BR>&nbsp; <H4> <B>M&eacute;todos</B></H4>Se realiz&oacute; un estudio  observacional-descriptivo, de 20 pacientes operados por HSDC en el servicio de  Neurocirug&iacute;a del Hospital General Docente de Mor&oacute;n Ciego de &Aacute;vila,  en el per&iacute;odo comprendido entre enero de 1996 y diciembre de 1997, de los  cuales 16 (80 %) pertenec&iacute;an al sexo masculino y 4 (20 %) al femenino,  con una edad promedio de 66,55 a&ntilde;os.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se adopt&oacute; como definici&oacute;n  de HSDC, aquella colecci&oacute;n sangu&iacute;nea de ese espacio en la cual se  pudo precisar durante la intervenci&oacute;n la presencia de c&aacute;psula o  membranas1 y en todos los casos la t&eacute;cnica quir&uacute;rgica que se emple&oacute;  fue la trepanaci&oacute;n m&uacute;ltiple del cr&aacute;neo, uni o bilateral,  en dependencia del diagn&oacute;stico cl&iacute;nico, con lavado de la cavidad  y drenaje cerrado al exterior.     <P>Cada paciente se evalu&oacute; en el preoperatorio  seg&uacute;n la escala de Bender,<SUP>5</SUP> y se determin&oacute; adem&aacute;s  el origen (traum&aacute;tico o no), los factores favorecedores, medios diagn&oacute;sticos  utilizados, los resultados posoperatorios seg&uacute;n la escala de resultados  de Glasgow (EG)<SUP>6-8</SUP> y las secuelas posquir&uacute;rgicas.     <P>Los datos  se obtuvieron de los expedientes cl&iacute;nicos, a trav&eacute;s de una encuesta  creada previamente por los autores con criterios computadorizables, donde se utiliz&oacute;  una microcomputadora XT compatible y el paquete estad&iacute;stico Microstat,  para determinar el m&eacute;todo adecuado en cada variable; la estad&iacute;stica  descriptiva y la distribuci&oacute;n de frecuencias resultaron las m&aacute;s  usadas.     <P>Los resultados se exponen en tablas y figuras para su mejor comprensi&oacute;n.      <BR>&nbsp; <H4> <B>Resultados</B></H4>Se encuestaron 20 pacientes, de los cuales  9 (45 %) se encontraban en el grado I de la escala de Bender; 7 (35 %), en el  II; 2 (10 %), en el grado III y 2 (10 %), en el IV (tabla 1).     <BR>&nbsp;     <CENTER>&nbsp;  Tabla 1<I>. </I>Clasificaci&oacute;n seg&uacute;n escala de Bender<SUP>5</SUP></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER=0 CELLPADDING=4 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">Grado&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="65%">Caracter&iacute;sticas</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">      <CENTER>No.</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>%</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">I</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="65%">Completamente  alerta y consciente, funci&oacute;n mental normal, pocos signos focales neurol&oacute;gicos  o ausencia de ellos.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>9</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">      <CENTER>45</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">II</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="65%">Somnolientos  o let&aacute;rgicos, s&iacute;ndrome mental org&aacute;nico, signos neurol&oacute;gicos  focales.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>7</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">      <CENTER>35</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">III</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="65%">Estuporoso,  s&iacute;ntomas mentales org&aacute;nicos notables, signos neurol&oacute;gicos  focales pronunciados.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">      <CENTER>10</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">IV</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="65%">Coma  o signos de hernia cerebral.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">     <CENTER>2</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="11%">      <CENTER>10</CENTER></TD></TR> </TABLE></CENTER>&nbsp;     <BR>&nbsp;     <BR>La causa  traum&aacute;tica estuvo presente en 19 casos (95 %), mientras que en 1 (5 %),  el hematoma subdural se mostr&oacute; espont&aacute;neamente luego de la ruptura  de un aneurisma intracraneal, dependiente de la arteria comunicante posterior  izquierda.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La atrofia cerebral se encontr&oacute; en 15 pacientes (75 %), como  factor favorecedor en nuestra serie. <DL>La angiograf&iacute;a carot&iacute;dea  fue el m&eacute;todo diagn&oacute;stico m&aacute;s utilizado 14 (70 %), mientras  que la TAC lo fue en 8 (40 %), y se logr&oacute; &eacute;ste en forma tard&iacute;a  en todos (33,65 d&iacute;as como promedio a partir del evento inicial), como se  puede apreciar en la figura 1. En 13 (65 %), el hematoma fue unilateral y en 7  (35 %), bilateral.</DL>&nbsp;     <CENTER><A HREF="/img/revistas/cir/v38n1/f111199.gif"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v38n1/f111199.gif" ALT="Figura 1" BORDER=1 HEIGHT=123 WIDTH=181></A></CENTER>    
<CENTER>Fig.  1<I>. </I>Ex&aacute;menes complementarios.</CENTER>&nbsp;     <BR>En la totalidad  de los casos el cerebro reexpandi&oacute; luego de la evaluaci&oacute;n y en ninguno  se produjo la reacumulaci&oacute;n.     <P>En la tabla 2, se pueden observar los resultados  posoperatorios seg&uacute;n la escala de Glasgow, donde 17 (85 %), presentaron  una buena recuperaci&oacute;n, 1 (5 %) qued&oacute; incapacitado moderadamente,  1 (5 %) severamente incapacitado y 1 (5 %) falleci&oacute;, por una causa extraneurol&oacute;gica  (bronconeumon&iacute;a).     <CENTER>&nbsp;</CENTER>    <CENTER>Tabla. 2.<I> </I>Resultados  posquir&uacute;rgicos seg&uacute;n escala de Glasgow<SUP>6-8</SUP></CENTER>    <CENTER><TABLE BORDER=0 CELLPADDING=4 >  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">Grupo&nbsp;</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Descripci&oacute;n</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">      <CENTER>No.</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">     <CENTER>%</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">I</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Buena recuperaci&oacute;n  (regreso al nivel funcional previo).</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<CENTER>17</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">      <CENTER>85</CENTER></TD></TR> <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">II</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Incapacidad  moderada (se cuida por s&iacute; mismo, pero no alcanza el nivel funcional previo).</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">      <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">     <CENTER>5</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">III</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Severamente  incapacitado (requiere ayuda en al menos una actividad de la vida diaria).</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">      <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">     <CENTER>5</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">IV</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Estado vegetativo.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">      <CENTER>-</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">     <CENTER>-</CENTER></TD></TR>  <TR> <TD VALIGN=TOP WIDTH="12%">V</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="64%">Muerte.</TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="10%">      <CENTER>1</CENTER></TD><TD VALIGN=TOP WIDTH="13%">     <CENTER>5</CENTER></TD></TR>  </TABLE></CENTER>&nbsp;     ]]></body>
<body><![CDATA[<BR>&nbsp;     <BR>En la figura 2 se verifican las secuelas  posoperatorias, representadas por: hemiparesia 2 (10 %), convulsiones 1 (5 %)  y psicosis postraum&aacute;tica 1 (5 %).     <BR>&nbsp;     <BR>&nbsp;     <CENTER><A HREF="/img/revistas/cir/v38n1/f211199.gif"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v38n1/f211199.gif" ALT="Figura 2" BORDER=1 HEIGHT=109 WIDTH=158></A></CENTER>    
<CENTER>Fig.  2<I>.</I> Secuelas posoperatorias.</CENTER>&nbsp; <H4> <B>Discusi&oacute;n</B></H4>En  nuestra casu&iacute;stica el 80 % present&oacute; un estado neurol&oacute;gico  clasificado en los grados I y II de la escala de Bender<SUP>5</SUP> al ingreso,  lo que denota el favorable estado en el que fueron intervenidos quir&uacute;rgicamente  la mayor&iacute;a de estos casos, lo que influy&oacute; indudablemente en el resultado  final.<SUP>1,3</SUP>     <P>La utilizaci&oacute;n de la angiograf&iacute;a carot&iacute;dea  y la TAC, no ayud&oacute; al diagn&oacute;stico temprano de la lesi&oacute;n ocupante  del espacio subdural, no obstante permiti&oacute; un r&aacute;pido manejo una  vez establecido. El diagn&oacute;stico tard&iacute;o estuvo influido por la presencia  de atrofia cerebral en el 75 % de los casos, demostrado quir&uacute;rgicamente,  cifra superior a la reportada por <I>Yamasaki y colaboradores</I>,<SUP>9</SUP>  un factor favorable que permiti&oacute; per&iacute;odos prolongados sin manifestaciones  cl&iacute;nicas, a todo lo que se asocia la interpretaci&oacute;n fallida de los  s&iacute;ntomas, en estadios iniciales, con las enfermedades de tipo cerebrovascular,  lo que trajo como consecuencia una tard&iacute;a evaluaci&oacute;n neuroquir&uacute;rgica  especializada, factores estos reportados por otros autores.<SUP>1,10,11</SUP>      <P>La asociaci&oacute;n de hematoma subdural con el traumatismo craneal, fue abrumadora  en nuestra serie (95 %), mientras que la asociaci&oacute;n con la ruptura aneurism&aacute;tica  fue escasa, lo que coincide con lo reportado en la literatura m&eacute;dica, para  constituir &eacute;ste un hallazgo radiol&oacute;gico en pacientes comatosos,  o en la mesa de Morgagni, en pacientes que han presentado un cuadro de muerte  s&uacute;bita.<SUP>12</SUP>     <P>Desde que <I>McKissock</I>10 report&oacute; una  mortalidad del 6 % en una casu&iacute;stica de 212 hematomas subdurales cr&oacute;nicos,  esta cifra se ha convertido en un reto para todos aquellos centros neuroquir&uacute;rgicos,  donde se maneja este tipo de enfermos, para fluctuar en la actualidad entre 0  y 4 %.<SUP>1,3,13</SUP>     <P>Los resultados quir&uacute;rgicos seg&uacute;n EG,  son comparables con los reportados por <I>Krupp y Jans</I>,3 quienes muestran  el 90 % de sus pacientes con resultados buenos o muy buenos (grados I &oacute;  II EG), mientras que el 85 % de los nuestros presentaron una buena recuperaci&oacute;n  (grado I EG).     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Las secuelas posquir&uacute;rgicas fueron m&iacute;nimas, equiparables  con las reportadas por <I>Vega</I>1 e inferiores que la frecuencia reportada por  otros.<SUP>14</SUP>     <BR>&nbsp; <H4> <B>Summary</B></H4>To reduce as much as possible  mortality from chronic subdural hematoma (CSDH) is a goal that should be attained  by every neurosurgical center. An early diagnosis and an adequate selection of  the surgical procedure may influence on it. 20 patients, 16 males (80 %) and 4  females (20 %) with an average age by group of 66.55 years of age were surgically  treated by multiple trephining with lavage of the cavity and closed drainage.  The carotid angiography was the most used test for the diagnosis with 14 (70 %),  followed by computerized axial tomography (CAT) with 8 (40 %). Bender&acute;s  scale was utilized to classify the patients according to the neurological state  at the time of admission . 80 % of them corresponded to degrees I and II. The  results were evaluated by using the Glasgow&acute;s scale. 17 (85 %) had a good  recovery.     <P><I>Subject headings</I>: HEMATOMA, SUBDURAL/mortality; HEMATOMA,  SUBDURAL/surgery; TREPHINING/methods.     <BR>&nbsp; <H4> <B>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</B></H4><B>&nbsp;</B>  <OL>     <!-- ref --><LI> Vega Basulto S. Hematoma subdural intracraneal. An&aacute;lisis de 100  casos consecutivos. Cir Esp 1987;42(6): 920-4.</LI>    <!-- ref --><LI> Markwalden TM. The course  of chronic subdural hematoma after burr-hole craniotomy and closed system drainage.  J Neurosurg 1981;55:390-6.</LI>    <!-- ref --><LI> Krupp WF, Jans PJ. Treatment of chronic subdural  haematoma with burr-hole craniotomy and closed drainage. Br J Neurosurg 1995;9(5):619-27.</LI>    <!-- ref --><LI>  Rodziewics GS, Chuang WC. Endoscopic removal of organized chronic subdural hematoma.  Surg Neurol 1995;43(6):569-72.</LI>    <!-- ref --><LI> Bender MB, Christo FFN. Nonsurgical treatment  of subdural hematomas. Arch Neurol 1974;31:73-9.</LI>    </OL><OL>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI> Jennett B,  Bond M. Assessment of outcome after severe brain damage. A practical scale. Lancet  1975;1: 480-4.</LI>    </OL><OL>     <!-- ref --><LI> Teasdale G, Jennett B. Assessment of coma and  impaired consciousness. Lancet 1974;2:81-4.</LI>    <!-- ref --><LI> Teasdale G, Knill-Jones R,  Vandersande JP. Observer variability in assessing consciousness and coma. J Neurol  Neurosurg Psychiatr 1978;41:603-10.</LI>    <!-- ref --><LI> Yamasaki Y, Tachibana S, Kitahara  Y, Ohwada T. Promotive factors of chronic subdural hematoma in relation to age.  No Shinkei Geka 1996;24(1):47-51.</LI>    <!-- ref --><LI> McKissock W, Richardson A. Subdural  hematoma a review of 389 cases. Lancet 1960;1:1365-9.</LI>    <!-- ref --><LI> Gregg H. The confused  patient. En: Kravis TC, Warner CG, Jacobs LM, Jr, eds. Emergency medicine. New  York: Raven, 1993:951-8.</LI>    <!-- ref --><LI> O’Sullivan MG, Whyman M, Steers JW, Whittle  IR, Miller JD. Acute subdural haematoma secondary to ruptured intracranial aneurysm:  diagnosis and management. Br J Neurosurg 1994;8(4):439-45.</LI>    <!-- ref --><LI> Kitakami A,  Ogawa A, Hakosaki S, Kidoguchi J, Obonai C, Kubo N. Carbon dioxide gas replacement  of chronic subdural hematoma using single burr-hole irrigation. Surg Neurol 1995;  43(6):574-7.</LI>    <!-- ref --><LI> Sabo RA, Hanigan WC, Aldag JC. Chronic subdural hematomas  and seizures: the role of prophylactic anticonvulsive medication. Surg Neurol  1995;43(6):579-82.</LI>    </OL>&nbsp;     <BR>Recibido: 25 de mayo de 1998. Aprobado:  21 de septiembre de 1998.     <BR>Dr. <I>&Aacute;ngel Jes&uacute;s Lacerda Gallardo</I>.  Servicio de Neurocirug&iacute;a, Hospital General Docente de Mor&oacute;n, Ciego  de &Aacute;vila, Cuba.     <BR>&nbsp;     <BR><A NAME="1"></A><SUP>1</SUP> Especialista  de I Grado en Neurocirug&iacute;a.     <BR><SUP>2</SUP> Especialista de I Grado en  Medicina Interna. Verticalizado en Cuidados Intensivos.     <BR><SUP>3</SUP> Instructor.  Jefe del Departamento de Inform&aacute;tica de la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas  de Ciego de &Aacute;vila.     <BR>&nbsp;         ]]></body><back>
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