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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Cirugía]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-id>S0034-74932000000100008</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Impacto del riesgo cardíaco sobre la Aneurismectomía]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Clinicoquirúrgico Hermanos Ameijeiras Servicio de Angiología y Cirugía Vascular ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A cardiological analysis of 100 patients whe underwent elective surgery due to infrarenal abdominal aortic aneurysm was made. 5 methods were used to this end: the original and modified Goldman&acute;s cardiac resk index, Eagle&acute;s coronary markers, the indications by levels recommended by Hollier and Cooperman&acute;s equation. Ischaemic heart disease was detected in 59 % of the patients. 43 % of them had history of myocardial infarction, 33 % of stable angina under drug treatment, 6 % of congestive heart failure with digitalis treatment and 11 % had a nonsinusal rate detected in the EKG. Among those suffering from schemic heart disease there was a long term survival of 80 % at the lst and 2nd year, 72 % at the 5 th year, and 35 % at the 10th and 13th year. A simple and modified algorithm of cardiological assessment was proposed for patients with abdominal aortic aneurysm]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Aneurisma aortica abdominal]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Factores de riesgo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Isquemia]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[AORTIC ANEURYSM, ABDOMINAL]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[RISK FACTORS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MYOCARDIAL ISCHEMIA]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <P>Hospital Clinicoquir&uacute;rgico "Hermanos Ameijeiras"  <H2>  Impacto del riesgo card&iacute;aco sobre la Aneurismectom&iacute;a</H2>  <I><A HREF="#+">Dr. Orestes D&iacute;az Hern&aacute;ndez<SUP>1</SUP> y  Dr. Humberto Gonz&aacute;lez Vega<SUP>2</SUP></A></I>  <H4>  Resumen</H4>        <p>Se realiza un an&aacute;lisis cardiol&oacute;gico a 100 pacientes a los cuales    se les efectu&oacute; cirug&iacute;a electiva por aneurisma de la aorta abdominal    infrarrenal; para esto se emplearon 5 m&eacute;todos: el &iacute;ndice de riesgo    card&iacute;aco de Goldman original y modificado, los marcadores coronarios    de Eagle, las indicaciones por niveles recomendadas por Hollier y la ecuaci&oacute;n    de Cooperman. La cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica se detect&oacute; en el    59 % del total de los pacientes. De ellos, el 43 % ten&iacute;a antecedentes    de infarto del miocardio, el 33 % angina estable bajo tratamiento medicamentoso,    el 6 % insuficiencia card&iacute;aca congestiva con tratamiento digit&aacute;lico    y el 11 % un ritmo no sinusal detectado en el electrocardiograma. La supervivencia    a largo plazo en la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica se comport&oacute; al    a&ntilde;o y 2 a&ntilde;os en el 80 %, a los 5 a&ntilde;os en el 72 % y a los    10 y 13 a&ntilde;os en el 35 %. Se propone un algoritmo simple y modificado    de valoraci&oacute;n cardiol&oacute;gica en los pacientes que muestran aneurisma    de la aorta abdominal. </p>     <p><I>Descriptores DeCS<B>:</B></I> Aneurisma aortica abdominal/cirug&iacute;a;    Factores de riesgo; Isquemia </p>     <p>Las complicaciones card&iacute;acas son las principal causa de muerte en la    cirug&iacute;a vascular del aneurisma a&oacute;rtico abdominal (AAA). La cardiopat&iacute;a    isqu&eacute;mica se encuentra presente en el 75 % de los pacientes que van a    ser intervenidos de cirug&iacute;a a&oacute;rtica, y es grave en aproximadamente    un tercio de ellos.1 Seg&uacute;n estudios efectuados en varios servicios de    cirug&iacute;a vascular, se dan a conocer las cifras de incidencia de la enfermedad    coronaria (EC) en pacientes que presentan AAA, como las de <I>Hertzer</I>2 con    el 47 % en los casos de EC grave, el 56 % en EC sintom&aacute;tica y el 22 %    con EC asintom&aacute;tica; <I>Bunt</I> 3 68 %; <I>Yeager</I>1 46 % y <I>Goldman</I>4    17 %. </p>     <P>La incidencia de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica est&aacute; significativamente  elevada en los pacientes con insuficiencia arterial cr&oacute;nica de los  miembros inferiores (MMII) quienes requieren de una revascularizaci&oacute;n.  Los datos almacenados de 50 series representan a m&aacute;s de 10 000 enfermos  a los que se les realiz&oacute; reparaci&oacute;n por AAA, EC o isquemia  cr&oacute;nica de los MMII, lo que demuestra la evidencia cl&iacute;nica  de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica en aproximadamente el 50 % de los  pacientes.        <P>El 50 % de los fen&oacute;menos card&iacute;acos adversos ocurren despu&eacute;s  del 3er d&iacute;a del posoperatorio, en el momento en que la hemodin&aacute;mica  est&aacute; relativamente estable, lo que sugiere que los factores diferidos  desempe&ntilde;an un papel en la isquemia mioc&aacute;rdica posoperatoria.        <P>Los pacientes a los que se les realiza cirug&iacute;a vascular a&oacute;rtica  tienen m&aacute;s probabilidad de riesgo card&iacute;aco que a los que  se les efect&uacute;a cirug&iacute;a carot&iacute;dea o de los MMII. Hay  diferencias entre qu&eacute; tipo de cirug&iacute;a tiene mayor riesgo  card&iacute;aco, ya sea car&oacute;tidas, aorta o arterias de los MMII.  La raz&oacute;n para esta diferencia no se explica mediante una diferencia  en la prevalencia de marcadores cl&iacute;nicos de la cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica. Aunque la cirug&iacute;a a&oacute;rtica constituye un  factor de riesgo, la mera presencia de angina estable cr&oacute;nica y  la aterosclerosis vascular perif&eacute;rica no aumentan el riesgo card&iacute;aco  en el per&iacute;odo perioperatorio.        <P>El &iacute;ndice de riesgo card&iacute;aco de Goldman se correlaciona  con la supervivencia a largo plazo en los pacientes que son operados electivos.  Por eso, cuando intentemos valorar el riesgo quir&uacute;rgico de un paciente  en particular, debemos tener en cuenta estos factores.5        <P><I>Hollier</I>6 en el Symposium Internacional analiza que en la Norman  Hearst de la Cl&iacute;nica de Cleveland se detecta el 56 % de EC en los  pacientes con aneurisma de la aorta abdominal. Y los especialistas encargados  del tratamiento de estos enfermos aconsejan que si se hace la derivaci&oacute;n  coronaria se puede reducir la mortalidad card&iacute;aca del 8 al 1 % antes  de reparar el aneurisma. Luego analiza otro estudio de la Cl&iacute;nica  Mayo con 422 aneurismas a&oacute;rticos operados, con el 41 % de coronariopat&iacute;a,  una mortalidad global del 2,4 % y s&oacute;lo el 1,7 % del total fallece  por infarto del miocardio. Y de &eacute;stos, menos del 1 % sin coronariopat&iacute;a  fallece del coraz&oacute;n. De ah&iacute; que llegan a la conclusi&oacute;n,  de que no hay raz&oacute;n alguna para recomendar una coronariograf&iacute;a  sistem&aacute;tica y s&oacute;lo indicarla en los casos verdaderamente  sintom&aacute;ticos y/o signom&aacute;ticos. Los pacientes a los que se  les efect&uacute;a este tipo de investigaci&oacute;n y reparaci&oacute;n  card&iacute;aca, por lo general son de edad avanzada y con la funci&oacute;n  ventricular deficiente, una EC difusa y un <I>run-off</I> pobre.        <P>La mortalidad media es del 8 % por derivaci&oacute;n aortocoronaria  y de 2 a 3 veces superior a la mortalidad por reparaci&oacute;n aneurism&aacute;tica.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La combinaci&oacute;n de factores de riesgo puede ser y as&iacute; se  ha comprobado, que la coronariopat&iacute;a combinada con la hipertensi&oacute;n  arterial y el tabaquismo parecen desempe&ntilde;ar un papel muy importante  en la supervivencia tard&iacute;a<I>. Goldman</I> 7 considera que el riesgo  aproximado en los pacientes hipertensos a los que se les realiz&oacute;  la cirug&iacute;a reparadora vascular es del 10 %. Y logra clasificar en  la clase I al 3 %, en la II al 10 %, al 30 % en la III y al 75 % en la  IV; estas 2 &uacute;ltimas clases constituyen los grupos de alto riesgo.  Adem&aacute;s, no se debe subestimar la incidencia de complicaciones card&iacute;acas  perioperatorias en los pacientes conocidos como de "bajo riesgo".        <P>En 1987, se presentaron los resultados de 2 investigaciones. En la primera  de ellas <I>Reigel</I><SUP>8</SUP> estudi&oacute; a 499 pacientes y analiz&oacute;  la supervivencia tard&iacute;a despu&eacute;s de la reparaci&oacute;n de  un aneurisma de la aorta abdominal. La supervivencia al a&ntilde;o, 2 a&ntilde;os  y 5 a&ntilde;os es de 94, 86 y 66 % respectivamente. Para la segunda investigaci&oacute;n,  <I>Hertzer</I>2 dio a conocer una supervivencia parecida al anterior. Al  a&ntilde;o, 2 a&ntilde;os y 5 a&ntilde;os, una supervivencia de 94, 86  y 72 % respectivamente.        <P>Todo parece indicar que &iacute;ndices de mortalidad de menos del 5  % en la reparaci&oacute;n electiva de los AAA, constituyen lo esperado  para muchos cirujanos vasculares con un &iacute;ndice de mortalidad menor  del 3 %, en la reparaci&oacute;n de aneurismas en pacientes con bajo riesgo  quir&uacute;rgico.        <P>Es prop&oacute;sito de nuesto trabajo valorar el riesgo card&iacute;aco  en los pacientes con AAA candidatos a cirug&iacute;a vascular, adem&aacute;s  de estimar la utilidad de cada uno de los m&eacute;todos de validaci&oacute;n  cardiol&oacute;gica como valor predictivo preoperatorio. Otro objetivo  fue el de conocer la supervivencia posaneurismectom&iacute;a y proponer  un algoritmo para la valoraci&oacute;n cardiol&oacute;gica (fig. 1).      <CENTER>&nbsp;</CENTER>        <CENTER></CENTER>        <CENTER>     <A HREF="/img/revistas/cir/v39n1/f0108100.jpg"><IMG SRC="/img/revistas/cir/v39n1/f0108100.jpg" ALT="Figura" BORDER=0 HEIGHT=176 WIDTH=87></A>    </CENTER>        
<CENTER>Fig.<I> Algoritmo simple y modificado de valoraci&oacute;n cardiol&oacute;gica  para los pacientes que presentan aneurisma de la aorta abdominal.</I></CENTER>    <H4>  M&eacute;todos</H4>  Desde enero de 1984 hasta junio de 1998, se llev&oacute; a cabo el estudio  de los pacientes que presentaban AAA infrarrenal, ingresados en el Servicio  de Angiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Vascular del Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  "Hermanos Ameijeiras", de Ciudad de La Habana. Fueron incluidos en esta  investigaci&oacute;n todos aqu&eacute;llos pacientes con AAA infrarrenal  e incluso con extensi&oacute;n del proceso aneurism&aacute;tico a las arterias  il&iacute;acas. Como criterio de exclusi&oacute;n se estim&oacute; a aqu&eacute;llos  que muestren aneurismas a otros niveles y los casos operados de urgencia.  Casi la totalidad de los aneurismas son de origen ateroscler&oacute;tico.  A todos los pacientes se les realiz&oacute; tratamiento quir&uacute;rgico,  consistente en una aneurismectom&iacute;a con derivaci&oacute;n prot&eacute;sica  desde la aorta hasta las arterias il&iacute;acas o a las femorales o combinadas  entre il&iacute;aca y femoral.        <P>Se tomaron como principales datos del expediente cl&iacute;nico: factores  de riesgo quir&uacute;rgico, tipo de cardiopat&iacute;a y complicaciones  card&iacute;acas y no card&iacute;acas ocurridas durante el posoperatorio  hasta transcurridos 30 d&iacute;as.        <P>Los factores de riesgo analizados son edad del paciente, diabetes mellitus,  hipertensi&oacute;n arterial, enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar  obstructiva cr&oacute;nica, enfermedad renal (cifras de creatinina por  encima de 265 umol/L) y enfermedad cerebrovascular.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Seg&uacute;n <I>Eagle</I>9 como <I>marcadores cl&iacute;nicos</I> de  coronariopat&iacute;a aparecen edad por encima de los 70 a&ntilde;os, diabetes  mellitus, arritmias o contracciones ventriculares prematuras que requieren  de tratamiento, antecedentes de angina y detecci&oacute;n de onda Q en  el electrocardiograma con antecedentes de infarto del miocardio o sin &eacute;l.  Estos s&oacute;lo sirven para diferenciar entre el paciente de alto y bajo  riesgo con 3 de los 5 factores de riesgo predictores de fen&oacute;menos  isqu&eacute;micos posoperatorios.        <P>Para el an&aacute;lisis de los elementos diagn&oacute;stico y riesgo  quir&uacute;rgico se emple&oacute; el &iacute;ndice de riesgo card&iacute;aco  de Goldman, original.10 <I>Detsky</I> y otros11 modificaron el &iacute;ndice  de riesgo card&iacute;aco multifactorial de Goldman, y le incorporaron  variables como angina clase III y IV, angina inestable y antecedentes de  edema pulmonar. La clasificaci&oacute;n funcional de la cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica, de la New York Heart Association describe que la clase  III se refiere a s&iacute;ntomas con actividad m&iacute;nima y la clase  IV a la aparici&oacute;n de los s&iacute;ntomas en reposo.        <P>De acuerdo con los resultados del an&aacute;lisis de Goldman las posibilidades  de complicaci&oacute;n card&iacute;aca para las clases I, II y III oscila  entre 0,7 y 11 % y en 22 % para la clase IV. Las posibilidades como causa  de muerte card&iacute;aca para las clases I, II y III oscilan entre 0,2  y 2 % y para la clase IV alcanza 56 %.10        <P>Para analizar los factores de riesgo que pueden afectar de forma adversa  a los pacientes a los que se les efectu&oacute; este tratamiento y la influencia  relativa que sobre los &iacute;ndices de morbilidad y mortalidad quir&uacute;rgica  puedan tener, se emple&oacute; la clasificaci&oacute;n de Hollier. Para  esto se utilizaron los niveles de riesgo, desde el nivel I sin aumento  del riesgo, para el nivel II una mortalidad del 1 al 3 % y para el nivel  III un incremento del 1 al 7 % en el &iacute;ndice de mortalidad.6        <P>La ecuaci&oacute;n de Cooperman12 se emplea para analizar el riesgo  cardiovascular en la cirug&iacute;a vascular. Consiste en el an&aacute;lisis  multifactorial de los siguientes factores de riesgo: angina de pecho, fallo  card&iacute;aco cr&oacute;nico, arritmia, infarto de miocardio, accidente  cerebrovascular y alteraciones del ECG. Para ello se emplea la siguiente  ecuaci&oacute;n:        <P>P comp = Antilog e (C1 x 1 + C2 x 2 ... -3,81).        <P>Esta f&oacute;rmula define la probabilidad de complicaciones cardiovasculares  para un paciente con determinados factores de riesgo y cuyos resultados  se ofrecen en tanto por cientos. Los enfermos con bajo riesgo se definieron  como aqu&eacute;llos con una probabilidad de complicaci&oacute;n cardiovascular  del 2 % y con ausencia de factores de riesgo. El grupo de pacientes con  alto riesgo se defini&oacute; como aqu&eacute;llos con una probabilidad  predictiva de complicaci&oacute;n cardiovascular mayor o igual al 20 %.  Para realizar los c&aacute;lculos pertinentes se confeccion&oacute; un  programa en Pascal.        <P>Para mejor comprensi&oacute;n se agruparon en 3 grupos los resultados  de los 5 m&eacute;todos evaluativos. El grupo I se conform&oacute; por  la clase I y II de Goldman est&aacute;ndar y modificado, nivel I de Hollier,  2 marcadores de coronariopat&iacute;a y menos del 10 % de la Ecuaci&oacute;n  de Cooperman. El grupo 2 comprendi&oacute; la clase III de Goldman, nivel  II de Hollier, 3 marcadores y la Ecuaci&oacute;n entre el 10 y el 30 %.  El grupo 3 consisti&oacute; en la Clase IV de Goldman, nivel III de Hollier,  4 marcadores y una Ecuaci&oacute;n de Cooperman mayor del 30 % de posibilidades  de muerte card&iacute;aca.        <P>Todos los elementos y variables se sometieron a una base de datos confeccionada  en Foxpro y analizaron por el m&eacute;todo de Kaplan-Meier para la obtenci&oacute;n  de las curvas de supervivencia.        <P>Muchos estudios han descrito sofisticadas investigaciones para la evaluaci&oacute;n  preoperatoria de los factores de riesgo quir&uacute;rgicos y la predicci&oacute;n  de la supervivencia operatoria. Estas investigaciones incluyen: pruebas  de ejercicios, coronariograf&iacute;a, fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n  ventricular izquierda y gammagraf&iacute;a con dipiridamoltalio para la  detecci&oacute;n de &aacute;reas potencialmente con isquemia mioc&aacute;rdica.13        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El seguimiento de los pacientes se lleva a cabo en las consultas externas,  en las cuales se les realiza examen f&iacute;sico, vascular y hemodin&aacute;mico.  Este seguimiento se hace cada 15 d&iacute;as durante 2 meses, luego mensual  durante 6 meses y por &uacute;ltimo cada 6 meses mientras viva. En caso  de no asistir a las consultas se les cita por tel&eacute;fono, telegramas  o cartas.        <P>A continuaci&oacute;n se resumen las caracter&iacute;sticas del paciente  con <I>alto riesgo.</I><SUP>4</SUP>        <P>Pacientes con alto riesgo:  <UL>      <LI>  Edad:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; M&aacute;s de 85 a&ntilde;os.</DIR>    <UL>      <LI>  Card&iacute;aco:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; Angina clase III-IV.        <P>&middot; Fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n menor del 30 %.        <P>&middot; Insuficiencia card&iacute;aca menor de 30 d&iacute;as.        <P>&middot; Infarto del miocardio menor de 6 meses.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&middot; Ectopia ventricular compleja.        <P>&middot; Aneurisma ventricular izquierdo.        <P>&middot; Enfermedad valvular severa.        <P>&middot; Insuficiencia card&iacute;aca recurrente o angina despu&eacute;s  de cirug&iacute;a coronaria.        <P>&middot; Enfermedad coronaria severa mediante coronariograf&iacute;a.</DIR>    <UL>      <LI>  Renal:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; Creatinina mayor de 265 umol/L.</DIR>    <UL>      <LI>  Pulmonar:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; Oxigenoterapia en casa.        <P>&middot; PO2 menor de 50 mmHg.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&middot; Volumen expiratorio forzado m&aacute;ximo menor de 1 L.</DIR>    <UL>      <LI>  Hep&aacute;tico:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; Cirrosis con ascitis</DIR>    <UL>      <LI>  Abdominal:</LI>      </UL>    <DIR>&middot; Fibrosis retroperitoneal difusa.</DIR>    <H4>  Resultados</H4>  De los 100 pacientes con aneurisma de la aorta abdominal, el 59 % presentaba  enfermedad card&iacute;aca. El 37,7 % ten&iacute;a m&aacute;s de 70 a&ntilde;os;  el promedio de edad entre los pacientes con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica  fue de 67 &plusmn; 8,5 a&ntilde;os, con un rango de 36 a 81 y entre los  que no mostraban cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica el promedio era de  63 &plusmn; 10,2 a&ntilde;os, con un rango de 29 a 81. El 2,8 % lo constitu&iacute;an  diab&eacute;ticos y el 16 % eran mujeres. El h&aacute;bito de fumar se  detect&oacute; en el 81,1 %, la insuficiencia renal cr&oacute;nica se hallaba  presente en el 30,2 %, la enfermedad pulmonar obstructiva cr&oacute;nica  (EPOC) en el 41,5 %, la hipertensi&oacute;n arterial en el 55,7 % y asociada  con la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica en el 28,3 %. Entre los pacientes  con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica se observ&oacute; que el 43 % hab&iacute;a  tenido un infarto del miocardio o se le detect&oacute; una onda Q en el  ECG o ambas a la vez. Presentaban insuficiencia card&iacute;aca congestiva  el 6 %, antecedentes de anginas el 31 % y arritmia ventricular el 11 %.        <P>El grupo 1 estuvo ocupado por el 17,5 % de los pacientes con cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica, el grupo 2 por el 77,2 % y el grupo 3 por el 5,3 %.        <P>Las complicaciones card&iacute;acas posoperatorias en los 59 pacientes  con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica detectadas fueron el infarto del  miocardio en 4 pacientes, y los 4 fallecieron, por lo que se elev&oacute;  la mortalidad precoz y de causa card&iacute;aca al 4 %. Las complicaciones  generales ocurridas fueron el embolismo pulmonar en 4 pacientes, todos  fallecieron y 3 con insuficiencia renal aguda por necrosis tubular aguda  y fallecieron 2 de ellos. Las complicaciones vasculares fueron el ateroembolismo  distal en 6 enfermos, 2 amputados, 3 resueltos con tratamiento m&eacute;dico  y 1 con trombectom&iacute;a. La trombosis de rama prot&eacute;sica del  injerto se observ&oacute; en 2 pacientes, a uno se le realiz&oacute; una  derivaci&oacute;n aortobifemoral y al otro por v&iacute;a extraanat&oacute;mica  un f&eacute;moro-femoral. De los 3 pacientes con aneurismas anastom&oacute;ticos,  uno es sometido a tratamiento m&eacute;dico, otro a reimplante y un tercero  con reimplante infectado que necesit&oacute; de una derivaci&oacute;n prot&eacute;sica  extraanat&oacute;mica &aacute;xilo-femoral, que permanece permeable en  la actualidad.        <P>Para <I>Hollier,</I>6 la supervivencia posaneurismectom&iacute;a al  a&ntilde;o, 2 a&ntilde;os, 5 a&ntilde;os y 10 a&ntilde;os fue de 91, 85,  68 y 41 % respectivamente; del 95, 90 y 74 % para <I>Reigel</I>8 y para  <I>Johasson</I>15 90, 85 y 65 %. El resultado de nuestra investigaci&oacute;n  destac&oacute; cifras del 82, 80, 72 y 35 % respectivamente.  <H4>  Discusi&oacute;n</H4>  La experiencia en pa&iacute;ses desarrollados consiste en combinar la detecci&oacute;n  de los marcadores cl&iacute;nicos de la coro-nariopat&iacute;a, con la  aplicaci&oacute;n selectiva de las pruebas no invasivas, y todo ello persigue  un solo objetivo, justificar la coronariograf&iacute;a. Y por supuesto  que entre todos los m&eacute;todos de an&aacute;lisis, sistemas de pruebas  y programas computadorizados elaborados al efecto se halla el &iacute;ndice  de riesgo card&iacute;aco de Goldman. Este m&eacute;todo elaborado y publicado  en el a&ntilde;o 1977 a&ntilde;adi&oacute; una forma m&aacute;s de conocer  el pron&oacute;stico del individuo con una cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica,  y al cual hab&iacute;a que resolver el problema de salud dado por un aneurisma  de la aorta abdominal. Los investigadores encargados de esta tarea evaluaron  m&aacute;s de 1 000 pacientes consecutivos a los que se les realiz&oacute;  cirug&iacute;a no card&iacute;aca y mayores de 40 a&ntilde;os. De los 1  000 casos s&oacute;lo a 160 se les intervino quir&uacute;rgicamente por  cirug&iacute;a vascular en el Hospital General de Massachusetts.        <P>A pesar de que el riesgo multifactorial de Goldman es menos preciso  para estimar el riesgo card&iacute;aco, en la actualidad goza de prestigio  y se contin&uacute;a realizando en muchos servicios quir&uacute;rgicos  sobre la base de la mayor&iacute;a de los modelos homog&eacute;neos de  pacientes con alto riesgo y con enfermedad vascular perif&eacute;rica.  En 1983, <I>Jefferey </I>y otros16 realizaron un estudio de seguimiento  a 100 pacientes operados de aneurisma a&oacute;rtico abdominal y aplicaron  el &iacute;ndice de riesgo card&iacute;aco de Goldman. En esta serie detectaron  el 11 % de complicaciones card&iacute;acas; aunque hubo un agrupamiento  de los fen&oacute;menos en pacientes estimados de alto riesgo, seg&uacute;n  la clasificaci&oacute;n de Goldman, y un sustancial n&uacute;mero de fen&oacute;menos  en pacientes de bajo riesgo.        <P>Aunque el tanto por ciento de complicaciones card&iacute;acas en nuestra  serie fue mayor, no detectamos afecci&oacute;n card&iacute;aca en los casos  de bajo riesgo ni sus causas de muerte fueron de origen card&iacute;aco.  Nos acercamos mucho a lo planteado por todos los modelos de an&aacute;lisis  del riesgo card&iacute;aco. Y las causas de mortalidad card&iacute;aca  dentro de los pacientes con EC se mantienen dentro de las cifras reportadas.        ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En cuanto a las complicaciones generales se informa el 11 % (11/99),  para una distribuci&oacute;n por clases de la siguiente forma, clase I  el 1,6 % (21/1317), clase II el 5 % (44/889), clase III el 16 % (41/257)  y clase IV el 56 % (25/45). Para <I>Goldman</I>17 se presentan las complicaciones  en el 6 % en general, y distribuidas por clases de la siguiente manera,  clase I el 1 % (5/537), clase II el 7 % (21/316), clase III el 14 % (18/130)  y clase IV el 78 % (14/18).        <P>Cambria13 publica en 1992 un art&iacute;culo en el cual da a conocer  la importancia mediante la introducci&oacute;n en el mercado del dipiridamol-talio  para estudios card&iacute;acos. De manera que detecta el 4 % de alto riesgo  comparado con el 11 % de acuerdo con <I>Goldman</I>. Esta diferencia demuestra  que el m&eacute;todo de Goldman aislado tiene una sensibilidad insuficiente  para predecir los eventos card&iacute;acos, incluso cuando se aplic&oacute;  a un grupo de pacientes de alto riesgo. Estos resultados de <I>Goldman</I>  se manifiestan en una era donde el promedio de fen&oacute;menos card&iacute;acos  era sustancialmente mayor.        <P>La permeabilidad de las derivaciones a&oacute;rticas se mantiene por  encima del 95 % incluso a los 13 a&ntilde;os, por lo que pensamos se trate  de una baja incidencia de enfermedad arterial oclusiva en estos casos.  No obstante, se detecta una morbilidad del 13 % entre complicaciones generales  y vasculares<I>. Cina</I><SUP>17</SUP> plantea que la permeabilidad de  sus casos se mantuvo en el 69 % a los 5 a&ntilde;os, debido a que realizaron  la anastomosis distal con la arteria femoral profunda con un buen flujo  de salida.        <P>De forma sorprendente la cirug&iacute;a electiva en la casu&iacute;stica  de <I>Cohen</I>18 ha demostrado una alta mortalidad, de alrededor del 47  %, cuando se encuentra asociada con las complicaciones mayores. Para este  autor la enfermedad arterial oclusiva infrainguinal y los antecedentes  de sangramiento son los factores de riesgo que pudieron prevenirse y tratarse.  Concluye que estas complicaciones de presentarse pueden ser fatales.        <P>La supervivencia de nuestros casos es del 82 % en el primer a&ntilde;o,  a causa del alto n&uacute;mero de fallecidos de causa card&iacute;aca;  no obstante, al cabo de 13 a&ntilde;os se mantiene por encima de la norma  general de otros autores.        <P>En la actualidad se realizan varios sofisticados m&eacute;todos de evaluaci&oacute;n  de la funci&oacute;n card&iacute;aca, entre ellos tenemos el estudio card&iacute;aco  transesof&aacute;gico,<SUP>19 </SUP>la ecocardiograf&iacute;a con dipiridamol,20  la cual ha demostrado tener un buen valor predictivo negativo y m&aacute;s  econ&oacute;mica<SUP>21 </SUP>y hasta m&eacute;todos de an&aacute;lisis  por estratificaci&oacute;n.<SUP>22</SUP> La coronariograf&iacute;a se mantiene  indicada y reservada para aquellos casos en que se detecta que el estimado  de mortalidad para la cirug&iacute;a vascular es m&aacute;s alto que los  promedios.<SUP>23</SUP>        <P>Hacemos firme nuestra hip&oacute;tesis de la necesidad de mantener un  r&eacute;gimen de estudio y an&aacute;lisis de los factores de riesgo,  en los pacientes en los cuales se va a realizar cirug&iacute;a reparadora  por un AAA. De ser posible se deben efectuar los 4 estudios, con exclusi&oacute;n  del de Goldman est&aacute;ndar y realizar el Goldman modificado.        <P>La actuaci&oacute;n sobre las coronarias ya sea mediante derivaci&oacute;n  con vena safena o angioplastia transluminal percut&aacute;nea no mejora  el proceder vascular propuesto, debido quiz&aacute;s al avance en las t&eacute;cnicas  anest&eacute;sicas y el monitoreo intra y posoperatorio, los que han logrado  disminuir al m&iacute;nimo la morbilidad y la mortalidad por cirug&iacute;a  vascular electiva.<SUP>24</SUP>        <P>Al analizar el beneficio potencial de una valoraci&oacute;n agresiva  sistem&aacute;tica y de revascularizaci&oacute;n mioc&aacute;rdica, se  observa una reducci&oacute;n de la morbilidad y de la mortalidad en las  intervenciones sobre la aorta abdominal y sobre todo en los casos de AAA.  De manera que la informaci&oacute;n obtenida durante la evaluaci&oacute;n  card&iacute;aca preoperatoria, puede resultar &uacute;til en la toma de  decisiones quir&uacute;rgicas y en el tratamiento perioperatorio.        <P>De ah&iacute; que se proponga un algoritmo simple y modificado de valoraci&oacute;n  cardiol&oacute;gica, adaptado a nuestro medio, que sea capaz de ayudar  en la soluci&oacute;n de este problema.  <H4>  En conclusi&oacute;n:</H4>    <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  Los m&eacute;todos de an&aacute;lisis cardiol&oacute;gico son efectivos  ante un paciente con un aneurisma de la aorta abdominal infrarrenal, al  cual se le va a realizar cirug&iacute;a electiva reparadora a causa de  la alta incidencia de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica en este tipo  de paciente.</LI>        <LI>  Recomendamos la utilizaci&oacute;n de los m&eacute;todos de an&aacute;lisis  cardiol&oacute;gicos conocidos como: &iacute;ndice multifactorial de Goldman  modificado, indicadores coronarios de Eagle, los niveles de riesgo de Hollier  y la ecuaci&oacute;n de Cooperman.</LI>        <LI>  La coronariograf&iacute;a contin&uacute;a en el primer lugar en cuanto  al diagn&oacute;stico topogr&aacute;fico, para la valoraci&oacute;n quir&uacute;rgica  de la coronariopat&iacute;a antes de la reparaci&oacute;n del aneurisma  aorti-coabdominal.</LI>        <LI>  Proponemos un algoritmo para valorar la funci&oacute;n card&iacute;aca  de acuerdo con el cuadro cl&iacute;nico, las pruebas diagn&oacute;sticas  empleadas y la conducta terap&eacute;utica en cada caso.</LI>      </OL>    <H4>  Summary</H4>  A cardiological analysis of 100 patients whe underwent elective surgery  due to infrarenal abdominal aortic aneurysm was made. 5 methods were used  to this end: the original and modified Goldman&acute;s cardiac resk index,  Eagle&acute;s coronary markers, the indications by levels recommended by  Hollier and Cooperman&acute;s equation. Ischaemic heart disease was detected  in 59 % of the patients. 43 % of them had history of myocardial infarction,  33 % of stable angina under drug treatment, 6 % of congestive heart failure  with digitalis treatment and 11 % had a nonsinusal rate detected in the  EKG. Among those suffering from schemic heart disease there was a long  term survival of 80 % at the lst and 2nd year, 72 % at the 5 th year, and  35 % at the 10th and 13th year. A simple and modified algorithm of cardiological  assessment was proposed for patients with abdominal aortic aneurysm.        <P><I>Subject headings: </I>AORTIC ANEURYSM, ABDOMINAL/surgery; RISK FACTORS;  MYOCARDIAL ISCHEMIA/mortality.  <H4>  Referencias Bibliogr&aacute;ficas</H4>    <OL>      <!-- ref --><LI>  Yeager RA, Weigel RM. Application of clinically valid cardiac risk factors  to aortic aneurysm surgery. Arc Surg 1986;121:278-81.</LI>    <!-- ref --><LI>  Hertzer NR. Routine coronary angiography prior to elective aortic reconstruction.  Arch Surg 1979;144:1336--40.</LI>    <!-- ref --><LI>  Bunt TJ. Protocolo para la valoraci&oacute;n del riesgo card&iacute;aco  en la disminuci&oacute;n del infarto del miocardio perioperatorio en cirug&iacute;a  vascular. J Vasc Surg 1992;15:626-34.</LI>    <!-- ref --><LI>  Goldman L. Multifactorial index of cardiac risk in non-cardiac surgery.  Ten year status report. J Cardiothorac Anesth 1987;1:237.</LI>    <!-- ref --><LI>  Cambria RP, Beagle K. Cardiac screening before AAA. Surgery: a reassessment.  Semin Vasc Surg 1995;8(2):93--102.</LI>    <LI>  Hollier LH. Conventional repair of abdominal aortic aneurysm in the high  risk patient: A plea for abandonment of non resective treatment. J Vasc  Surg 986;3:712-7.</LI>        <!-- ref --><LI>  Goldman L, Caldera DL. Risk of general anesthesia and elective surgery  in the hypertensive patients. Anesthesiology 1977; 50:285.</LI>    <!-- ref --><LI>  Reigel MM, Hollier LH. Late survival in abdominal aortic aneurysm patients:  the role selective myocardial revascularization on the basis of clinical  symptoms. J Vasc Surg 1987; 5:222-7.</LI>    <!-- ref --><LI>  Eagle KA, Coley CC, Newel JB. Combining clinical and thallium data optimizes  preoperative assessment of cardiac risk before major vascular surgery.  Ann Intern Med 1989; 110:859-66.</LI>    <!-- ref --><LI>  Goldman L. Multifactorial index of risk in non-cardiac surgical patients.  N Engl J Med 1977; 297:846-51.</LI>    <!-- ref --><LI>  Detsky AS. Predecting cardiac complications in patients undergoing noncardiac  surgery. J Gen Intern Med 1986; 1:211-9.</LI>    <!-- ref --><LI>  Cooperman M, Pflug B, Martin EW, Evans EW. Cardiovascular risk factors  in patients with peripheral vascular disease. Surgery 1978; 84(4):505-9.</LI>    <!-- ref --><LI>  Cambria R, Brewster D, Abbott W. The impact of selective use of dipyridamole  thallium scars and surgical fraction on the current morbidity of aortic  surgery. J Vasc Surg 1992; 15:43.</LI>    <LI>  Rutherford RB. Vascular surgery. Philadelphia: Saunders; 1995; vol 2:1038.</LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>  Johansson G, Nydahl S, Olofsson P, Swedenborg J. Survival in patients with  abdominal aortic aneurysm: comparison between operative and nonoperative  management. Eur J Vasc Surg 1990; 4:497-502.</LI>    <!-- ref --><LI>  Jefferey CC, Kunsman S, Cullen DJ, Brewster DC. A prospective evaluation  of cardiac risk index. Anesthesiology 1983; 58:462.</LI>    <!-- ref --><LI>  Cina C, Ameli FM, Kalman P, Provan L. Indicaciones y papel del bypass axilo-femoral  en los pacientes con alto riesgo. An Cir Vasc 1988; 2(30):237-41.</LI>    <!-- ref --><LI>  Cohen JR, Franklin H. Complicaciones mayores en la cirug&iacute;a de los  aneurismas a&oacute;rticos abdominales. J Vasc Surg 1992; 16(2):300-1.</LI>    <!-- ref --><LI>  Roman UM, Dei Poli M, Spinelli A, Catanzaro MT, Rusconi MG, Zorzoli C.  Evaluation of cardiac risk in patients undergoing major vascular surgery.  Usefulnes and limitations of transesophageal atrial pacing. Cardiologia  1994; 39(10):713-9.</LI>    <!-- ref --><LI>  Mocini D, Uguccioni M, Galli C, Bianchi C, Bartoli S, Puce E, et al. Dipyridamole  echocardiography and 99m Tc-MIBI spect dipyridamole scintigraphy for cardiac  evaluation prior to peripheral vascular surgery. Minerva Cardioangiol 1995;  43(5):185-90.</LI>    <!-- ref --><LI>  Ouriel K, Green RM, DeWeese JA, Varon ME. Outpatient echocardiography as  a predictor of perioperative cardiac morbidity after peripheral vascular  surgical procedures. J Vasc Surg 1995; 22(6):671-7.</LI>    <!-- ref --><LI>  Urbinati S, Di Pasquale B, Pinelli G. The stratification of coronary risk  in patients candidates for a vascular surgical intervention. G Ital Cardiol  1995; 25(4):473-87.</LI>    <!-- ref --><LI>  Mason JJ, Owens DK, Harris RA, Cooke JP, Hlatky MA. The role of coronary  angiography and coronary revascularization before non-cardiac vascular  surgery. JAMA 1995; 273(24):1919-25.</LI>    <!-- ref --><LI>  Krupski WC, Bensard DD. Preoperative cardiac risk management. Surg Clin  North Am 1995; 75(4):647-63.</LI>    </OL>  Recibido: 15 de enero de 1999. Aprobado: 1ro. de marzo de 1999.      <BR>Dr. <I>Orestes D&iacute;az Hern&aacute;ndez.</I> Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  "Hermanos Ameijeiras". Servicio de Angiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Vascular,  San L&aacute;zaro No. 701, municipio Centro Habana, Ciudad de La Habana,  Cuba.Miocardica/mortalidad.      <BLOCKQUOTE><A NAME="+"></A>1 Especialista de II Grado. Instructor. Servicio  de Angiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Vascular.      <BR>2 Doctor en Ciencias M&eacute;dicas. Especialista de II Grado. Profesor  Auxiliar. Jefe del Servicio de Angiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Vascular.</BLOCKQUOTE>             ]]></body><back>
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