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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[With the recent introduction of the continual monitoring of the ST segment in our environment, we have a valuable tool for the early detection of perioperative myocardial ischemia. The rutinary use of this technique in high risk patients will allow us to make an early diagnosis of this complication, to establish the necessary treatment in each case and to contribute to the prevention of acute myocardial infarction during the time the patient is anesthetized. An updated review of this novel technique and of the treatment of perioperative ischemia is presented]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Hospital Pedi&aacute;trico Universitario &quot;William Soler&quot;. Servicio  de Anestesia Cardiovascular. Cardiocentro     <br> </p><h2>Monitoreo transoperatorio  del segmento ST     <br> </h2>    <p><a href="#cargo">Dr. Lincoln de la Parte P&eacute;rez<span class="superscript">1</span>  </a><a name="autor"></a>    <br> </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>Con la reciente introducci&oacute;n  del monitoreo continuo del segmento ST en nuestro medio, disponemos de un valioso  instrumento para la detecci&oacute;n precoz de la isquemia mioc&aacute;rdica perioperatoria.  El uso rutinario de esta t&eacute;cnica en los pacientes de alto riesgo, nos permitir&aacute;  realizar un diagn&oacute;stico precoz de esta complicaci&oacute;n, instaurar el  tratamiento necesario en cada caso en particular y ayudar a la prevenci&oacute;n  del infarto agudo del miocardio durante la anestesia. Se presenta una revisi&oacute;n  actualizada de esta novedosa t&eacute;cnica as&iacute; como del tratamiento de  la isquemia perioperatoria.    <br> </p>    <p><i>DeCS</i>: ISQUEMIA MIOCARDICA; ATENCION  PERIOPERATIVA; MONITOREO INTRAOPERATORIO.    <br>     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>La intensa respuesta  neuroendocrina asociada al trauma quir&uacute;rgico y a la administraci&oacute;n  perioperatoria de agentes anest&eacute;sicos afectan la fisiolog&iacute;a del  aparato cardiovascular. Si a lo anterior le adicionamos que, cada vez con mayor  frecuencia administramos anestesia a pacientes de alto riesgo con enfermedades  cardiovasculares, se hace imprescindible el monitoraje continuo del electrocardiograma  durante el periodo perioperatorio.    <br> </p>    <p>A pesar de los avances ocurridos  dentro de la Anestesiolog&iacute;a en los &uacute;ltimos a&ntilde;os y de contar  con agentes cada vez mas seguros y eficaces, la isquemia mioc&aacute;rdica puede  presentarse en cualquier momento durante el perioperatorio.     <br> </p>    <p>Numerosos  estudios han examinado la influencia de los agentes y t&eacute;cnicas anest&eacute;sicas  sobre el aparato cardiovascular. Todos los agentes anest&eacute;sicos poseen efectos  sobre el organismo que deben tenerse en cuenta a la hora de programar la anestesia.  La anestesia con narc&oacute;ticos se considera de elecci&oacute;n en el cardi&oacute;pata  por la estabilidad cardiovascular asociada con su administraci&oacute;n; sin embargo,  en algunos pacientes produce hipotensi&oacute;n y disminuci&oacute;n significativa  de la frecuencia card&iacute;aca y casi siempre se necesita ventilaci&oacute;n  mec&aacute;nica en el posoperatorio. Todos los agentes inhalados poseen efectos  cardiovasculares que incluyen depresi&oacute;n de la contractilidad mioc&aacute;rdica  y disminuci&oacute;n de la poscarga.<span class="superscript">1</span>    <br> </p>    <p>La  isquemia mioc&aacute;rdica debe manejarse con la misma urgencia que la hipoxemia  o la hipotensi&oacute;n arterial.<span class="superscript">2</span> Se conoce  que todos los infartos del miocardio van precedidos de per&iacute;odos de isquemia  y es importante recordar que cuando grandes &aacute;reas del m&uacute;sculo card&iacute;aco  est&aacute;n mal irrigadas se compromete la funci&oacute;n ventricular, se producen  arritmias, disminuye la contractilidad y puede producirse <i>shock</i> cardiog&eacute;nico.    <br>  </p>    <p>El electrocardiograma constituye la principal herramienta para el diagn&oacute;stico  de la isquemia mioc&aacute;rdica. Normalmente el segmento ST del electrocardiograma  es isoel&eacute;ctrico pero, durante los episodios de isquemia, se deprime hasta  m&aacute;s all&aacute; de 0,1 mm. Es por lo tanto de gran importancia revisar  los aspectos relacionados con el monitoreo continuo del segmento ST del electrocardiograma.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p><h4>M&eacute;todo empleado para el monitoreo del segmento ST    <br> </h4>    <p>El  monitoreo continuo del segmento ST resulta de gran ayuda en la detecci&oacute;n  de la isquemia mioc&aacute;rdica transoperatoria.<span class="superscript">3</span>  Este segmento representa la repolarizaci&oacute;n ventricular y cualquier cambio  significativo en &eacute;l refleja un compromiso de la oxigenaci&oacute;n mioc&aacute;rdica.  Una desviaci&oacute;n de m&aacute;s de un mil&iacute;metro sobre el nivel basal  se considera significativa y puede indicarnos la presencia de isquemia, lo cual  es sin duda una herramienta de gran valor en el paciente de alto riesgo y en el  que padece de enfermedad de las arterias coronarias. Se conoce desde hace m&aacute;s  de 3 d&eacute;cadas, que la cirug&iacute;a y la anestesia constituyen una sobrecarga  importante en el paciente con enfermedad de las arterias coronarias y que cuando  el riego sangu&iacute;neo coronario es insuficiente para satisfacer las demandas  del m&uacute;sculo card&iacute;aco, aparece depresi&oacute;n del segmento ST.  La elevaci&oacute;n del segmento ST mayor de 1 mm se considera a&uacute;n de peor  pron&oacute;stico, y refleja isquemia transmural.    <br> </p>    <p>Los monitores disponibles  en nuestro medio pueden analizar 3, 5 &oacute; 12 derivaciones electrocardiogr&aacute;ficas.  Los equipos m&aacute;s completos graban los valores iniciales del segmento ST  en las derivaciones seleccionadas y despu&eacute;s nos muestran continuamente  los cambios ocurridos en este. En todo caso debe seguirse siempre las indicaciones  del fabricante. Se necesita una adecuada calibraci&oacute;n del electrocardiograma.  La calibraci&oacute;n habitual es de 1cm/mV, por lo que en esta calibraci&oacute;n,  una depresi&oacute;n de 1 mm del segmento ST es igual a 0,1 mV, la cual es dif&iacute;cil  de observar en un monitor tradicional y por lo tanto se recomienda duplicar la  se&ntilde;al del equipo a 2 cm/mV, con la cual se necesita entonces una desviaci&oacute;n  de 2 mm para el diagn&oacute;stico de isquemia mioc&aacute;rdica.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>La colocaci&oacute;n de los electrodos y la selecci&oacute;n de la derivaci&oacute;n  electrocardiogr&aacute;fica dependen de las necesidades del paciente y de lo que  se desee monitorear. Habitualmente se eval&uacute;an 3 derivaciones, esto es,  DI, DII y las precordiales (V), y se las compara con los complejos aprendidos  y grabados anteriormente por el monitor.4 Se se&ntilde;ala que la derivaci&oacute;n  V5 es la m&aacute;s efectiva asociada al D2, cuando se utilizan 2 derivaciones  simult&aacute;neamente. Esta combinaci&oacute;n nos permite vigilar ambas coronarias,  esto es, la coronaria izquierda con el V5 y la arteria coronaria derecha con el  D2.<span class="superscript">5 </span>    <br> </p>    <p>Utilizando el sistema de 5 electrodos,  podemos registrar 7 derivaciones diferentes: DI, D2, D3, aVR, aVL, aVF y V5, las  cuales pueden ser grabadas para compararse posteriormente. Los cambios del segmento  ocurridos en las derivaciones D2, D3 y aVF corresponden con isquemia de la arteria  coronaria derecha y los cambios isqu&eacute;micos en V4 -V6 con la arteria coronaria  descendente anterior izquierda o de la circunfleja.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Utilizando el sistema habitual de 3 electrodos podemos monitorear el llamado  V5 modificado, al seleccionar la derivaci&oacute;n DI y colocar la chapilla del  brazo izquierdo en el quinto espacio intercostal izquierdo y l&iacute;nea axilar  anterior, el electrodo correspondiente a la pierna izquierda debajo de la clav&iacute;cula  izquierda y el electrodo de la mano derecha debajo de la clav&iacute;cula derecha.<span class="superscript">2</span>    <br>  </p>    <p>Para la derivaci&oacute;n D2 con 3 electrodos, se coloca el electrodo de  la mano derecha (rojo) debajo de la clav&iacute;cula derecha, el electrodo del  brazo izquierdo (amarillo) debajo de la clav&iacute;cula izquierda y el electrodo  de la pierna izquierda (verde o negro) en la porci&oacute;n inferior de la parrilla  costal izquierda. Esta derivaci&oacute;n nos permite obtener un buen complejo  QRS que refleja la actividad ventricular y la onda P (actividad auricular) que  es muy &uacute;til para el monitoreo de las arritmias card&iacute;acas. Una variante  de lo anterior se obtiene cuando cambiamos el electrodo de la pierna izquierda  para el quinto espacio intercostal y l&iacute;nea media axilar izquierda.<span class="superscript">3,6</span>    <br>  </p><h4>Significado del monitoreo del segmento ST    <br> </h4>    <p>El monitoreo del  segmento ST durante el transoperatorio es un nuevo instrumento de gran valor en  la vigilancia del paciente de alto riesgo, aunque como todos los m&eacute;todos  de vigilancia, no es absolutamente seguro.<span class="superscript">1</span> Se  conoce que algunos medicamentos como los digit&aacute;licos, los trastornos electrol&iacute;ticos  y la pericarditis pueden provocar cambios del segmento ST,<span class="superscript">2</span>  sin embargo cuando la depresi&oacute;n es mayor de 1 mm, se acompa&ntilde;a de  dolor precordial o se observe una depresi&oacute;n o elevaci&oacute;n grande del  segmento, debemos sospechar inmediatamente de la presencia de isquemia mioc&aacute;rdica  e instaurar tratamiento.    <br> </p>    <p>Existe acuerdo un&aacute;nime de que un aumento  en el desplazamiento del segmento ST supone un incremento de la isquemia.<span class="superscript">5</span>  El patr&oacute;n electrocardiogr&aacute;fico de isquemia progresa hacia el infarto  de la siguiente forma: a) depresi&oacute;n del segmento ST e inversi&oacute;n  de la onda T (sospechar isquemia), b) elevaci&oacute;n del segmento ST (da&ntilde;o  mioc&aacute;rdico) y c) aparici&oacute;n de ondas Q (necrosis). Las ondas Q aparecen  despu&eacute;s de las 12 a 24 horas y a&uacute;n m&aacute;s tarde.<span class="superscript">5</span>    <br>  </p>    <p>El monitoreo del segmento ST se recomienda siempre en todos los pacientes  con enfermedad de las arterias coronarias, los que padecen de insuficiencia card&iacute;aca  y los sometidos a operaciones vasculares.<span class="superscript">1</span> Se  recomienda tambi&eacute;n en aquellos con riesgo de sufrir lesi&oacute;n de las  coronarias o del m&uacute;sculo card&iacute;aco, en los que han sufrido trauma  de t&oacute;rax o de los grandes vasos, los que padecen de bloqueo de rama o arritmias  card&iacute;acas y los que dependen de un marcapaso.<span class="superscript">3</span>  Aunque la isquemia mioc&aacute;rdica no es frecuente en los ni&ntilde;os, aquellos  que padecen de cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas o adquiridas pueden presentarla  durante el transoperatorio y debe monitorearse el segmento ST durante el perioperatorio.<span class="superscript">4</span>      ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Asimismo, es necesario recordar que el hemat&oacute;crito inferior  a 28Vol. se asocia con una alta incidencia de isquemia perioperatoria y complicaciones  cardiovasculares posoperatorias en pacientes sometidos a cirug&iacute;a de la  pr&oacute;stata y en las operaciones vasculares, as&iacute; como que los niveles  de creatinina preoperatoria mayores de 176,8 &micro;mol/L (2 mg/dL ) constituyen  de por s&iacute; un riesgo independiente de presentar complicaciones cardiovasculares  en las operaciones no cardiovasculares.1,7,8 Estos pacientes se beneficiaran siempre  de un monitoreo electrocardiogr&aacute;fico completo.    <br> </p><h4>Tratamiento  de la isquemia transoperatoria    <br> </h4>    <p>La isquemia mioc&aacute;rdica se acompa&ntilde;a  de la posibilidad de muerte inminente y debe ser tratada de inmediato.<span class="superscript">2</span>  Como primera medida es necesario investigar alteraciones de la ventilaci&oacute;n,  hipoxia y anestesia superficial. Inmediatamente pasamos a la evaluaci&oacute;n  del sistema cardiovascular. El control de la frecuencia card&iacute;aca es de  gran importancia tanto en el ni&ntilde;o como en el adulto. El gasto card&iacute;aco  depende b&aacute;sicamente de la frecuencia card&iacute;aca en el ni&ntilde;o  pero, las frecuencias demasiado altas (mayores de 180 a 190) interfieren con el  adecuado llenado diast&oacute;lico y con el flujo coronario, y contribuyen a la  isquemia mioc&aacute;rdica y a la disminuci&oacute;n de la fuerza contr&aacute;ctil  del coraz&oacute;n.<span class="superscript">9</span> En el adulto, el aumento  de la frecuencia card&iacute;aca aumenta el consumo y disminuye el aporte de ox&iacute;geno  al m&uacute;sculo card&iacute;aco. Inicialmente la frecuencia card&iacute;aca  puede intentar controlarse con una dosis de fentanyl intravenosa o si es necesario,  mediante betabloqueadores de acci&oacute;n corta como el esmolol que administramos  a raz&oacute;n de 0,5 mg/kg como dosis de ataque durante 2 minutos y de 10 a 50  mg como mantenimiento.<span class="superscript">10 </span>    <br> </p>    <p>La presi&oacute;n  arterial debe mantenerse en las cifras normales para el paciente. La hipotensi&oacute;n  por hipovolemia debe corregirse con bolos de volumen (ringerlactato). La hipertensi&oacute;n  ligera (menor de 180/110) no constituye un riesgo independiente de complicaci&oacute;n  cardiovascular en el paciente hipertenso, pero las cifras mayores favorecen la  aparici&oacute;n de accidentes cerebro- vasculares, insuficiencia card&iacute;aca  e isquemia. Se ha observado que las grandes fluctuaciones de la presi&oacute;n  arterial en el paciente hipertenso se asocian con cambios electrocardiogr&aacute;ficos  sugestivos de isquemia.1 Los pacientes con hipertensi&oacute;n bien controlada  pueden padecer de hipotensi&oacute;n arterial perioperatoria. En la mayor&iacute;a  de los casos, esto se debe a la depleci&oacute;n de volumen producida por los  diur&eacute;ticos o a un r&eacute;gimen intensivo con inhibidores de la enzima  convertasa.     <br> </p>    <p>La presi&oacute;n coronaria se garantiza mediante la diferencia  entre la presi&oacute;n diast&oacute;lica de la aorta y la presi&oacute;n diast&oacute;lica  del ventr&iacute;culo izquierdo. La nitroglicerina (NTG) desempe&ntilde;a un importante  papel en el control de las presiones y la mejor&iacute;a del flujo sangu&iacute;neo  coronario. La NTG dilata las coronarias y mejora la perfusi&oacute;n. Un agente  vasodilatador venoso como la NTG disminuye selectivamente la presi&oacute;n diast&oacute;lica  del ventr&iacute;culo izquierdo sin disminuir la presi&oacute;n diast&oacute;lica  de la aorta, y mejora el balance de ox&iacute;geno mioc&aacute;rdico. Si se observa  hipotensi&oacute;n arterial debe administrarse volumen, valorar la disminuci&oacute;n  de la dosis o a&ntilde;adir una peque&ntilde;a dosis de un vasoconstrictor arterial  (fenilefrina) siempre que no haya sospecha de fallo ventricular izquierdo, en  este &uacute;ltimo caso.<span class="superscript">2</span> La NTG dilata principalmente  los vasos de conductancia y dirige la sangre hacia las zonas isqu&eacute;micas.  Es por lo tanto el f&aacute;rmaco de elecci&oacute;n en la isquemia mioc&aacute;rdica.<span class="superscript">1,2,10</span>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En conclusi&oacute;n podemos decir, que con la reciente introducci&oacute;n  del monitoreo continuo del segmento ST en nuestro medio, disponemos de un valioso  instrumento para la detecci&oacute;n precoz de la isquemia mioc&aacute;rdica perioperatoria  y la disminuci&oacute;n de la incidencia de infarto del miocardio y sus consecuencias  casi siempre fatales.</p><h4>&nbsp;</h4><h4>Summary</h4>    <p>With the recent introduction  of the continual monitoring of the ST segment in our environment, we have a valuable  tool for the early detection of perioperative myocardial ischemia. The rutinary  use of this technique in high risk patients will allow us to make an early diagnosis  of this complication, to establish the necessary treatment in each case and to  contribute to the prevention of acute myocardial infarction during the time the  patient is anesthetized. An updated review of this novel technique and of the  treatment of perioperative ischemia is presented.    <br>     <br> <i>Subject headings</i>:  MYOCARDIAL ISCHEMIA; PERIOPERATIVE CARE; INTRAOPERATIVE MONITORING.    <br> </p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     <!-- ref --><li> Eagle KA, Berger PB, Calkins H, Chaitman  BR, Ewy GA, Fleischman KE, et al. ACC/AHA guideline update for perioperative cardiovascular  evaluation for noncardiac surgery: a report of the American College of Cardiology  / American Heart Association Task Force on Practice Guidelines. 2002. ACC Web  site.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Cahalan MK. Detection and treatment of intraoperative Myocardial  Ischemia. IARS 2002, Review Course Lectures. Supplement to Anesthesia &amp; Analgesia,  March 2002: 27-30.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Loeb S. Manual of bedside monitoring. Pennsylvania:  Ed. Springhouse; 1994:33-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Lake CL. Pediatric cardiac anesthesia.  Second Edition. Norwalk: Ed. Appleton &amp; Lange; 1993: 84.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Ream  AK. Acute cardiovascular management, anesthesia and intensive care. New York:  Ed. JB Lippincott; 1982:174.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Slogoff S, Keats AS, David Y, Igo SR.  Incidence of perioperative myocardial ischemia detected by different electrocardiographic  systems. Anesthesiology 1990;73:1074-81.    <br> </li>    <!-- ref --><li> Hogue CW Jr, Goodnough  LT, Monk TG. Perioperative myocardial ischemic episodes are related to hematocrit  level in patients undergoing radical prostatectomy. Transfusion 1998;38:924-31.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Lee TH, Marcantonio ER, Mangione CM. Derivation and prospective  validation of a simple index for prediction of cardiac risk of major noncardiac  surgery. Circulation 1999;100:1043-9.    <br> </li>    <li> Kern F. Fourthteenth Annual  Meeting of the Society for Pediatric Anesthesia, San Francisco, California, October  13, 2000. Meeting report. Anesthesia &amp; Analgesia 2001;93:793-7.    <br> </li>    <!-- ref --><li>  Sladen R. Perioperative hypertension: What's new and what's useful ? IARS 2002,  Review Course Lectures. Supplement to Anesthesia &amp; Analgesia, March 2002:  103.    <br> </li>    </ol>    <p>Recibido: 5 de mayo de 2003. Aprobado: 23 de junio de 2003.    <br>  Dr. <i>Lincoln de la Parte P&eacute;rez</i>. Hospital Pedi&aacute;trico Universitario  &quot;William Soler&quot;, San Francisco y Perla, Altahabana, Boyeros, Ciudad  de La Habana, Cuba.</p>    <p></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">M&eacute;dico.  Especialista de II Grado en Anestesiolog&iacute;a y Reanimaci&oacute;n del Hospital  Pedi&aacute;trico Universitario &quot;William Soler&quot;. Profesor del Departamento  de Cirug&iacute;a de la Facultad de Medicina &quot;Enrique Cabrera&quot;. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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