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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Bloqueadores de los canales del calcio: novedades sobre su (in) efectividad e (in) seguridad*]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <H3> Farmacodivulgaci&oacute;n</H3><H2> Bloqueadores de los canales del calcio:  novedades sobre su (in) efectividad e (in) <A HREF="#*">seguridad*</A></H2>Entre  1985 y 1995 en Espa&ntilde;a el consumo de antihipertensivos se ha triplicado.  El consumo de bloqueadores de los canales de calcio (BCCa) pas&oacute; de 3,8  a 25,8 DDD/1 000 habitantes y d&iacute;a (del 11 % de todos los antihipertensivos  al 35 %), lo que constituye el 35 % del coste del tratamiento farmacol&oacute;gico  de la hipertensi&oacute;n arterial. Sin embargo, los BCCa han sido objeto de recientes  controversias.     <BR>&nbsp; <H4> Acciones farmacol&oacute;gicas de los BCCa</H4>A  pesar de la falta de pruebas referentes a su efecto sobre el pron&oacute;stico  cardiovascular, los BCCa se han usado ampliamente en el tratamiento de la hipertensi&oacute;n.  Su efecto cardiovascular primario es la vasodilataci&oacute;n arterial, de grado  similar para todos ellos. &Eacute;sta origina una reducci&oacute;n de la presi&oacute;n  arterial y un incremento del flujo coronario. La disminuci&oacute;n de la presi&oacute;n  arterial desencadena un reflejo simp&aacute;tico que da lugar a taquicardia y  efecto inotropo positivo, m&aacute;s marcados con las dihidropiridinas de acci&oacute;n  corta (como la nifedipina en formulaci&oacute;n convencional), que con las de  acci&oacute;n m&aacute;s prolongada (como las amlodipina, isradipina, nisoldipina  o nitrendipina).     <P>El verapamilo y el diltiacem tienen un marcado efecto inotropo  negativo y depresor de la conducci&oacute;n auriculoventricular, que determina  que no produzcan taquicardia.     <BR>&nbsp; <H4> BCCa en la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica</H4>Los  resultados de los sucesivos ensayos cl&iacute;nicos han planteado la posibilidad  de que los BCCa pudieran aumentar la mortalidad en esta indicaci&oacute;n. En  diversos metan&aacute;lisis sobre el efecto de los BCCa en la prevenci&oacute;n  secundaria de la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica se ha demostrado que estos  f&aacute;rmacos se asocian con un incremento no significativo de la mortalidad.  Para la nifedipina este efecto adverso tiene relaci&oacute;n con la dosis.     <P>Aunque  estos metan&aacute;lisis han sido criticados sobre todo porque las poblaciones  incluidas en cada ensayo cl&iacute;nico eran heterog&eacute;neas, lo cierto es  que los datos disponibles indican de manera consistente que si la nifedipina tiene  alg&uacute;n efecto sobre el pron&oacute;stico de los pacientes con cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica, &eacute;ste es perjudicial. En estos pacientes el verapamilo  y el diltiacem disminuyen la incidencia de reinfarto pero no la mortalidad.     <P>Un  estudio sobre la pr&aacute;ctica real de la prevenci&oacute;n secundaria del infarto  agudo del miocardio IAM en pacientes de edad avanzada, ha puesto de manifiesto  los perjuicios que se causan por no prescribir el f&aacute;rmaco adecuado a cada  situaci&oacute;n. Solo se prescrib&iacute;a un bloqueador beta-adren&eacute;rgico  al 21 % de los que hab&iacute;an sufrido un IAM y no presentaban contraindicaciones  a estos f&aacute;rmacos. La probabilidad de recibir una prescripci&oacute;n de  un BCCa era 3 veces mayor. Entre los pacientes que recib&iacute;an un BCCa la  mortalidad fue del doble (1,4 a 2,7 veces mayor) que entre los que recib&iacute;an  un bloqueador beta-adren&eacute;rgico.     <BR>&nbsp; <H4> Eficacia de los BCCa</H4>En  los &uacute;ltimos tiempos se han dado a conocer los resultados de 8 grandes ensayos  cl&iacute;nicos en diversas afecciones cardiovasculares (s&oacute;lo incluimos  en esta condensaci&oacute;n aqu&eacute;llos en que intervino la nifedipina, que  es el BCCa m&aacute;s usado en Cuba).     <P>En el ensayo TIBET (Total Ischaemic Burden  European Trial) publicado en 1996, se compararon el atenolol, la nifedipina y  la combinaci&oacute;n de ambos en 682 pacientes con angina cr&oacute;nica estable  durante una media de 2 a&ntilde;os. En el grupo tratado con nifedipina se registr&oacute;  una tasa de retiradas por efectos adversos del 40 % en comparaci&oacute;n con  el 27 % para el atenolol (p = 0,001).     <P>El ensayo STONE (Shangai Trial of Nifedipine  in the Elderly) hab&iacute;a sido anunciado en un editorial como una demostraci&oacute;n  inequ&iacute;voca del beneficio terap&eacute;utico de la nifedipina de acci&oacute;n  prolongada en la hipertensi&oacute;n. Este producto de la RP China, de perfil  farmacocin&eacute;tico desconocido, fue comparado con placebo. En realidad, el  STONE no era ni tan solo un ensayo cl&iacute;nico, porque no hubo asignaci&oacute;n  aleatoria, y el propio dise&ntilde;o contraven&iacute;a el principio de simetr&iacute;a  que debe regir un ensayo cl&iacute;nico. Adem&aacute;s, era dudosamente &eacute;tico  el grupo tratado con nifedipina pues deb&iacute;a alcanzar una presi&oacute;n  arterial diast&oacute;lica (PAD) &lt; 90 mm Hg y una presi&oacute;n arterial sist&oacute;lica  (PAS) de 140-159 mm Hg, y si esto no se consegu&iacute;a, se deb&iacute;a a&ntilde;adir  captopril o un tiac&iacute;dico. Por el contrario, el grupo no tratado (con placebo)  solo recib&iacute;a captopril o tiacida si la PAD era > 110 mm Hg o bien si la  PAS era > 200 mm Hg.     <BR>&nbsp; <H4> BCCa e incremento de la mortalidad</H4>En  un estudio de cohortes publicado en 1995, se apreci&oacute; un incremento de la  mortalidad del orden de 1,7 veces, en los pacientes tratados con nifedipina, en  comparaci&oacute;n con los tratados con bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos.  No se apreci&oacute; incremento de la mortalidad en los tratados con verapamilo,  diltiacem o IECA. Las dosis m&aacute;s altas de nifedipina se asociaron con una  mayor mortalidad.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En otro estudio de cohortes de 3,2 a&ntilde;os se registr&oacute;  una mortalidad de 8,5 % entre los tratados con BCCa, por 7,2 % entre los no tratados;  esta diferencia no fue estad&iacute;sticamente significativa, probablemente por  falta de poder estad&iacute;stico.     <P>En otro estudio de casos y controles se  observ&oacute; que, en comparaci&oacute;n con los pacientes tratados solo con  bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos, los tratados con BCCa de acci&oacute;n  prolongada no presentaron un mayor riesgo de complicaciones, pero los tratados  con BCCa de acci&oacute;n corta presentaron una morbimortalidad carviovascular  3,9 veces mayor (1,2-13,1). El an&aacute;lisis tuvo que limitarse a tratamientos  de no m&aacute;s de 6 meses de duraci&oacute;n, de modo que no se puede concluir  que los BCCa de acci&oacute;n prolongada no se asocian con un incremento del riesgo  cardiovascular si se toman durante largo tiempo.     <P>Un estudio reciente realizado  en m&aacute;s de 14 000 mujeres hipertensas tratadas con diversos antihipertensivos  ha mostrado que el uso de BCCa se asocia con un incremento del 65 % de riesgo  de IAM y de la mortalidad global.     <BR>&nbsp; <H4> BCCa e incremento del riesgo  de cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica</H4>Un excelente estudio de casos y controles  mostr&oacute; que en pacientes hipertensos tratados con BCCa el riesgo de IAM  es 1,6 veces (1,1 a 2,3) mayor que entre los tratados con bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos  o con diur&eacute;ticos. Este riesgo aumentaba con la dosis.     <P>Un segundo estudio,  realizado en el Reino Unido, no identific&oacute; tal asociaci&oacute;n, pero  se pudo haber introducido un sesgo en la selecci&oacute;n de los controles.     <BR>&nbsp;  <H4> BCCa y riesgo de hemorragia gastrointestinal (HGI)</H4>Un estudio de cohortes  sobre este tema ha indicado que los BCCa -en este caso excepto la nifedipina-  se asocian con un incremento del riesgo de HGI de 1,9 veces (de 1,2 a 2,8). Para  el verapamilo el riesgo es de 2,4 (1,3-4,4) y para el diltiacem de 2,2.     <P>Otro  estudio de cohortes en pacientes de edad avanzada con fractura de cuello de f&eacute;mur  puso de manifiesto que las necesidades transfusionales perioperatorias son 6 veces  mayores entre los usuarios de BCCa.     <P>Se ha sugerido que los BCCa ejercen un  efecto antiagregante plaquetario y antiespasm&oacute;dico, que explica el incremento  del riesgo de hemorragia.     <BR>&nbsp; <H4> BCCa y riesgo de c&aacute;ncer</H4>Se  han publicado hasta ahora 6 estudios sobre este tema.     <P>En el primero, de cohortes  en pacientes mayores de 70 a&ntilde;os, se observ&oacute; que, en comparaci&oacute;n  con los usuarios de bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos, los de BCCa presentaban  un riesgo de c&aacute;ncer 2 veces mayor (1,2 a 3,5). El riesgo fue estad&iacute;sticamente  significativo para el verapamilo (2,5 veces) y la nifedipina (2,3 veces), pero  no para el diltiacem.     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>El segundo, tambi&eacute;n de cohortes, en mayores de  70 a&ntilde;os, con un mayor n&uacute;mero de pacientes (5 052) y en parte con  la misma poblaci&oacute;n y en el mismo per&iacute;odo que el anterior, revel&oacute;  un incremento del riesgo de c&aacute;ncer asociado con el uso de cualquier BCCa  de 1,7 veces (1,3 a 2,3), significativo para el verapamilo (2,5 veces) y la nefidipina  (1,7 veces), pero no para el diltiacem. El ajuste seg&uacute;n los pacientes fueran  no fumadores, exfumadores o fumadores no modific&oacute; los resultados.     <P>En  el tercer estudio, realizado en usuarios de BCCa, IECA y bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos,  en Gran Breta&ntilde;a, se hall&oacute; un riesgo relativo combinado para los  BCCa de 1,27, en el l&iacute;mite de la significaci&oacute;n estad&iacute;stica  (de 0,98 a 1,63). El incremento del riesgo fue estad&iacute;sticamente significativo  para el verapamilo y el diltiacem, pero no para la nifedipina. Dado que no se  observ&oacute; relaci&oacute;n entre la magnitud del riesgo y la duraci&oacute;n  del uso, los autores concluyeron que no cre&iacute;an que la asociaci&oacute;n  fuera causal y que ser&iacute;a preferible juzgarlo como no concluyente, aunque  la tendencia de los resultados coincid&iacute;a con la de los estudios previos.      <P>En el cuarto estudio se examin&oacute; el riesgo de c&aacute;ncer de mama en  una cohorte de 3 198 mujeres mayores de 65 a&ntilde;os. Entre las tratadas con  BCCa la incidencia fue 2,6 veces superior que entre las no tratadas. El riesgo  aumentaba a 4,4 veces entre las que hab&iacute;an iniciado el tratamiento con  dosis altas, 4,5 entre las que tambi&eacute;n recib&iacute;an suplementos de estr&oacute;genos  y 8,5 entre las tratadas con estr&oacute;genos y BCCa convencionales, de liberaci&oacute;n  inmediata.     <P>Si es real este nuevo efecto indeseado de los BCCa ha sido atribuido  a una inhibici&oacute;n de la apoptosis, una forma de "suicidio celular" o "muerte  celular programada" a p&eacute;rdida celular no necr&oacute;tica. La apoptosis  puede ser inducida por numerosos factores, entre ellos un incremento de la concentraci&oacute;n  citos&oacute;lica de calcio. El bloqueo de la entrada de calcio puede inhibir  la apoptosis, pues inhibe un mecanismo natural de defensa del organismo contra  el crecimiento de c&eacute;lulas cancerosas y act&uacute;a como un promotor de  tumores.     <BR>&nbsp; <H4> Identificaci&oacute;n de subgrupos de riesgo: diab&eacute;ticos</H4>En  los ensayos FACET (Fosinopril versus Amlodipine Cardiovascular Events Trial) y  ABCD (Appropiate Blood Pressure Control en Diabetes), que solo incluyeron pacientes  diab&eacute;ticos, se registr&oacute; una mayor incidencia de IAM y de otras complicaciones  cardiovasculares en el grupo tratado con una dihidropiridina de vida media larga,  en comparaci&oacute;n con un IECA.     <P>Recientemente un rean&aacute;lisis del ensayo  MIDAS (Multicenter Isradipine Diuretic Atherosclerosis Study) ha mostrado que  el incremento del riesgo cardiovascular asociado con la isradipina (comparada  con la hidroclorotiacida) est&aacute; en gran parte limitado a los pacientes con  afectaci&oacute;n del metabolismo gluc&iacute;dico.     <P>Por otra parte, un rean&aacute;lisis  de los estudios de cohortes citados anteriormente, en los que se registr&oacute;  un incremento de la mortalidad, de c&aacute;ncer, de hemorragia gastrointestinal  y de hemorragia quir&uacute;rgica entre hipertensos de edad avanzada tratados  con BCCa, ha puesto de manifiesto que el incremento de la mortalidad y del riesgo  de c&aacute;ncer se limita a los pacientes diab&eacute;ticos, de modo que los  hipertensos diab&eacute;ticos tratados con BCCa tienen 3,3 veces (1,4 a 7,6) mayor  probabilidad de morir y los tratados con cualquier BCCa tienen un riesgo 3-4 veces  mayor de desarrollar un c&aacute;ncer en 5 a&ntilde;os, en comparaci&oacute;n  con los tratados con bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos, sin que se registren  diferencias entre los no diab&eacute;ticos. El riesgo de hemorragia tambi&eacute;n  es mayor en los diab&eacute;ticos, pero los datos disponibles no permiten afirmar  que se limiten a estos pacientes.     <P>Estos hallazgos son inesperados: los BCCa  se recomendaban para el tratamiento de la hipertensi&oacute;n arterial en pacientes  diab&eacute;ticos, como alternativa a los diur&eacute;ticos tiac&iacute;dicos  (por el riesgo de hiperglucemia) y a los bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos  (por el riesgo de supresi&oacute;n de los s&iacute;ntomas de hipoglucemia). En  los diab&eacute;ticos se han descrito cambios en la composici&oacute;n de las  membranas celulares, que podr&iacute;an favorecer la fijaci&oacute;n de f&aacute;rmacos  lipof&iacute;licos como los BCCa, de manera que su efecto farmacol&oacute;gico  resultar&iacute;a exagerado.     <BR>&nbsp; <H4> Conclusiones</H4>S&oacute;lo los  diur&eacute;ticos antihipertensivos tiac&iacute;dicos y los bloqueadores beta-adren&eacute;rgicos  han mostrado un efecto preventivo de la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica, el  ictus y la mortalidad en ensayos cl&iacute;nicos. Para los pacientes con hipertensi&oacute;n  y angina, los f&aacute;rmacos de primera elecci&oacute;n son los bloqueadores  beta-adren&eacute;rgicos; si los s&iacute;ntomas persisten se puede considerar  la adici&oacute;n de nitratos.     <P>Los numerosos estudios publicados en los &uacute;ltimos  3 a&ntilde;os sobre la eficacia y la seguridad de los BCCa sugieren que estos  deben estar contraindicados en pacientes con antecedente de cardiopat&iacute;a  isqu&eacute;mica y en diab&eacute;ticos.     ]]></body>
<body><![CDATA[<DIV ALIGN=right>&nbsp;</DIV>Lic. <I>Manuel  Cu&eacute; Brugueras</I>     <BR>Centro de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas      <BR>&nbsp;     <P><A NAME="*"></A>* Instituto Catal&aacute; de Farmacolog&iacute;a,  Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona     <BR>Fuente: Butlleti Groc 1998;mayo-junio;11(3).        ]]></body>
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