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</front><body><![CDATA[ <H2>  EDITORIAL</H2>  <I><FONT >&nbsp;Las enfermedades diarreicas agudas a  finales del siglo XX contin&uacute;an siendo un problema de salud mundial,  a pesar de la reducci&oacute;n de la mortalidad que se ha producido en  los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os, principalmente con la incorporaci&oacute;n  de las sales de rehidrataci&oacute;n oral y del incremento de la lactancia  materna exclusiva. En el mundo todav&iacute;a existen condiciones de pobreza  extrema, mala calidad del agua y deficientes condiciones higi&eacute;nico-sanitarias  que unidas a la desnutrici&oacute;n, mantienen una elevada mortalidad y  morbilidad entre los ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os.</FONT></I>      <BR><I><FONT >En 1998 la Organizaci&oacute;n Mundial  de la Salud estim&oacute; en 12 millones las defunciones ocurridas en ni&ntilde;os  menores de 5 a&ntilde;os por enfermedades susceptibles de prevenci&oacute;n,  sobre todo en pa&iacute;ses subdesarrollados. De ellas 6,6 millones (55  %) fallecen por enfermedades relacionadas directa o indirectamente con  la desnutrici&oacute;n. Unos 2,2 millones de ni&ntilde;os mueren por enfermedades  diarreicas (deshidrataci&oacute;n, disenter&iacute;a y diarrea persistente).  De ellas 600 000 se asocian con desnutrici&oacute;n de moderada a severa.  Estas enfermedades constituyen el 19 % de todas las muertes producidas  en el mundo en ni&ntilde;os menores de 5 a&ntilde;os. Alrededor del 50  % de los pacientes con diarreas mueren por deshidrataci&oacute;n; el 35  % lo hace por diarrea persistente y el 15 % por disenter&iacute;a.</FONT></I>        <P><I><FONT >En el nivel mundial se ha reducido la mortalidad  fundamentalmente por la incorporaci&oacute;n en el decenio 1980-1989 del  Programa de Control de Enfermedades Diarreicas promovido por OPS/OMS/UNICEF,  donde se prioriz&oacute; el uso de las sales de rehidrataci&oacute;n oral  (SRO) y en el decenio 1990-1999, por iniciativa del UNICEF de los hospitales  "Amigos del Ni&ntilde;o y de la Madre". Ambos programas presentaban un  amplio componente de capacitaci&oacute;n del personal de salud y de las  madres, que en este final de siglo pueden exhibir sus resultados.</FONT></I>        <P><I><FONT >En Cuba durante los &uacute;ltimos 20 a&ntilde;os,  se han estado aplicando los nuevos criterios en el manejo de las enfermedades  diarreicas, como son:</FONT></I>  <UL>      <LI>  <I><FONT >Uso de las SRO para prevenir y tratar la deshidrataci&oacute;n.</FONT></I></LI>        <LI>  <I><FONT >Uso racional de los</FONT> antimicrobianos.</I></LI>        <LI>  <I>Mantenimiento de la alimentaci&oacute;n.</I></LI>        <LI>  <I>Proscripci&oacute;n del uso de los antidiarreicos inertes y de los antimot&iacute;licos.</I></LI>        <LI>  <I>Eliminar el uso de la f&oacute;rmula basal de carne (FBC) por ser hipocal&oacute;rica,  en la diarrea aguda y promueve la desnutrici&oacute;n.</I></LI>        <LI>  <I>Considerar la diarrea como un problema de la atenci&oacute;n primaria  de salud, y promover el ingreso domiciliario y su control por el m&eacute;dico  de la familia.</I></LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  <I>Reducci&oacute;n del n&uacute;mero de camas y de la estad&iacute;a promedio  en los servicios de enfermedades diarreicas agudas de hospitales.</I></LI>        <LI>  <I>Incremento de la lactancia materna exclusiva hasta los 4 a 6 meses.</I></LI>        <LI>  <I>Programa de capacitaci&oacute;n proyectado a pediatras y m&eacute;dicos  de la familia que trabajan en la atenci&oacute;n primaria de salud.</I></LI>      </UL>  <I>Siguiendo esta pol&iacute;tica se ha logrado reducir considerablemente  la mortalidad por enfermedades infecciosas intestinales durante los &uacute;ltimos  20 a&ntilde;os, con la experiencia previa con el Programa de Lucha contra  la Gastroenteritis que se inici&oacute; en 1962 y de una forma m&aacute;s  discreta reducir la mortalidad sobre todo en los menores de 5 a&ntilde;os.</I>        <P><I>Con el inicio del pr&oacute;ximo milenio se tendr&aacute; que mantener  bajo control estas enfermedades pues si " se baja la guardia", &eacute;stas  volver&aacute;n a aumentar y ello no ser&aacute; posible, porque desde  ahora habr&aacute; que prepararse para los pr&oacute;ximos 10 a&ntilde;os.  Las disminuciones ser&aacute;n m&aacute;s peque&ntilde;as, puesto que al  iniciar el siglo con una tasa de 0,1 fallecido por cada 1 000 nacidos vivos  y rebajarla de aqu&iacute; significa un reto.</I>        <P><I>Para mantener estos indicadores y tratar de mejorarlos se hace necesario:</I>  <UL>      <LI>  <I>Mejorar la calidad del agua y mantener una cloraci&oacute;n sistem&aacute;tica  en toda Cuba.</I></LI>        <LI>  <I>Mejorar las condiciones higi&eacute;nico-sanitarias con la eliminaci&oacute;n  de microvertederos.</I></LI>        <LI>  <I>Mayor divulgaci&oacute;n de elementos, como: hervir el agua de consumo,  lavado de manos antes y despu&eacute;s de comer y despu&eacute;s de ir  al ba&ntilde;o, mantener la alimentaci&oacute;n del paciente con diarreas,  mantener una buena higiene personal y del medio donde reside el paciente  y mantener los recipientes con deshechos s&oacute;lidos tapados.</I></LI>        <LI>  <I>Perfeccionar el ingreso domiciliario con un mejor control por parte  del m&eacute;dico de la familia.</I></LI>        ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>  <I>Garantizar que los m&eacute;dicos de la familia posean suficiente cantidad  de sobres para prevenir y tratar la deshidrataci&oacute;n en sus consultorios.</I></LI>        <LI>  <I>Continuar reduciendo el n&uacute;mero de camas y de los d&iacute;as  de estad&iacute;a promedio en los servicios de enfermedades diarreicas,  con la finalidad de reducir los riesgos de infecci&oacute;n nosocomial  y a la vez hacer de estos servicios m&aacute;s eficientes.</I></LI>        <LI>  <I>Mantener el uso racional de antimicrobianos en el manejo de las enfermedades  diarreicas.</I></LI>        <LI>  <I>Incrementar la lactancia materna exclusiva en la atenci&oacute;n primaria  tratando de que la madre tome conciencia de que debe prolongar la lactancia  hasta los 4 a 6 meses.</I></LI>        <LI>  <I>Proscribir el uso de bebidas ligeras gaseadas como l&iacute;quidos para  la hidrataci&oacute;n del paciente con diarreas, pues &eacute;stos no aportan  electr&oacute;litos y pueden agravarlo.</I></LI>      </UL>  <I>Se considerar&aacute; de gran utilidad realizar un interrogatorio correcto  acerca de la alimentaci&oacute;n, tipo de leche que usa, tiempo que la  mantiene hirviendo; si usa leche evaporada, c&oacute;mo la diluye, en fin  toda una serie de detalles que producen diarrea por exceso de carbohidratos  y que dan lugar a la diarrea del ni&ntilde;o sano.</I>        <P><I>Deben consolidarse a&uacute;n m&aacute;s los planes A y B para la  prevenci&oacute;n y tratamiento de la deshidrataci&oacute;n en la atenci&oacute;n  primaria de salud y el plan C en el nivel hospitalario, usando la hidrataci&oacute;n  r&aacute;pida durante 3 horas y despu&eacute;s volver a la hidrataci&oacute;n  oral.</I>  <UL>      <LI>  <I>Se insistir&aacute; en la prevenci&oacute;n de la diarrea persistente  con un mejor manejo de la alimentaci&oacute;n y lograr una mayor nutrici&oacute;n.</I></LI>      </UL>  <I>Deber&aacute; mejorarse el diagn&oacute;stico del paciente hipoperfundido  desde la atenci&oacute;n primaria de salud hasta los servicios de urgencias  en policl&iacute;nicos (PPU) y en hospitales para prevenir el s&iacute;ndrome  de respuesta inflamatoria sist&eacute;mica (SIRS).</I>        <P><I>Esperamos que estos lineamientos contribuyan a continuar la tendencia  descendente de la morbilidad y mortalidad por enfermedades diarreicas en  el pr&oacute;ximo siglo que reci&eacute;n comienza.</I>        ]]></body>
<body><![CDATA[<P><I>&nbsp;</I>        <P><I>Dr. Ra&uacute;l L. River&oacute;n Corteguera</I>        <P><I>Secretario del Comit&eacute; Editorial</I>        <P><I>&nbsp;</I>        <P><I>Subject headings</I>: DIARRHEA, INFANTILE/diagnosis; DIARRHEA, INFANTILE/drug  terapy; INTESTINAL DISEASES, PARASITIC.  <DIR>  <DIR>  <DIR><B><FONT >&nbsp;</FONT></B>        <P><B><FONT >&nbsp;</FONT></B></DIR>  </DIR>  </DIR>    <H4>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4>    <OL>      <LI>  Claeson M, Merson MH. Global progress in the control of diarrheal diseases.  Pediatr Infect Dis J 1990;9 (5):345-55.</LI>        <LI>  Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud. Enfermedades diarreicas;  diagn&oacute;stico y tratamiento. Washington DC, 1995.</LI>        <LI>  River&oacute;n Corteguera RL, Mena Miranda VR, Gonz&aacute;lez Fern&aacute;ndez  MA. Morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas intestinales (001-009)  en Cuba, 1980-1998. Rev Cubana Pediatr (en prensa).</LI>        <LI>  UNICEF. Estado mundial de la infancia 1998. Barcelona, 1999.</LI>      ]]></body>
<body><![CDATA[</OL>  &nbsp;  <H5>&nbsp; </H5>         ]]></body>
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