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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Suplementación enteral con ácidos grasos esenciales en recién nacidos pretérmino]]></article-title>
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<surname><![CDATA[Díaz-Argüelles Ramírez-Corría]]></surname>
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<institution><![CDATA[,Hospital Ginecoobstetrico Ramón González Coro  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The growth rate of very low birth weight newborn infants is considerably high, mainly until they reach the term, and a balanced intake of essential fatty acids is necessary for an adequate development of the cellular membranes fundamentally from the brain and retina. The tissues from animals lengthen and desaturate progenitor fatty acids and this conversion to long-chain polyunsaturated fatty acids is under active regulation. In the preterm newborn infant these mechanisms are immature and, therefore, the arachidonic and docosahexaenoic acids are considered as essential if we take into account that the brain uses them as the only profile of long chain polyunsaturated fatty acids. The fluidity of the cellular membranes will depend on the type of phospholipid of the membranes and, above all, on the length and saturation of the acidic chain. The synthesis of prostaglandins and thromboxanes in the preterm newborn infant may vary according to the intake of arachidonic acid. In spite of the fact that the needs of essential fatty acids are estimated in a few miligrams related to the total energy metabolism, a suitable proportion between the amounts contributed by the 2 families of fatty acids should exist. The FAO/WHO and the ESPGAN have made recommendations for the use of linoleic and a-linoleic acids in children formulae for preterm infants and maintain a relation 5/15. In these cases, it is also necessary the supplementation with antioxidants to prevent the lipid peroxidation to which the neonatus receiving oxygen and with mechanical ventilation is exposed.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ACIDOS GRASOS ESENCIALES]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[FATTY ACIDS, ESSENTIAL]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[INFANT, NEWBORN]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p  align="left">Hospital Ginecoobst&eacute;trico &#171;Ram&oacute;n Gonz&aacute;lez    Coro&#187;, Ciudad de La Habana  <h2 align="JUSTIFY"> </h2> <h2 align="JUSTIFY"></h2> <h2>Suplementaci&oacute;n enteral con &aacute;cidos grasos esenciales en reci&eacute;n    nacidos pret&eacute;rmino </h2> <h5 align="JUSTIFY"> </h5> <a href="#cargo">Dra. Virginia D&iacute;az-Arg&uuml;elles Ram&iacute;rez-Corr&iacute;a<i><sup><span class="superscript">1</span></sup></i></a><a name="autor"></a>  <h4 align="left"> </h4> <h4 align="left"><b>Resumen</b> </h4>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">La tasa de crecimiento de reci&eacute;n nacidos (RN) de muy    bajo peso al nacer es muy elevada, sobre todo hasta que alcanzan el t&eacute;rmino    y la ingesta balanceada de &aacute;cidos grasos esenciales es necesaria para    un desarrollo adecuado de las membranas celulares fundamentalmente de cerebro    y retina. Los tejidos de animales alargan y desaturan &aacute;cidos grasos progenitores,    y esta conversi&oacute;n a &aacute;cidos grasos poliinsaturados de cadena larga    se encuentra bajo regulaci&oacute;n activa. En el RN pret&eacute;rmino estos    mecanismos son inmaduros y por tanto el &aacute;cido araquid&oacute;nico y el    docosahexaenoico se consideran esenciales, si se tiene en cuenta que el cerebro    utiliza &eacute;stos como &uacute;nico perfil de &aacute;cidos grasos poliinsaturados    de cadena larga. La fluidez de las membranas celulares depender&aacute; del    tipo de fosfol&iacute;pido de las membranas y sobre todo de la longitud y saturaci&oacute;n    de la cadena ac&iacute;lica. La s&iacute;ntesis de prostaglandinas y tromboxanos    en el RN pret&eacute;rmino puede variar de acuerdo con la ingesta de &aacute;cido    araquid&oacute;nico. A pesar de que las necesidades de &aacute;cidos grasos    esenciales est&aacute;n estimadas en unos pocos miligramos relacionados con    la ingesta energ&eacute;tica total, es preciso que exista una proporci&oacute;n    adecuada entre el aporte de las 2 familias de &aacute;cidos grasos. La FAO/OMS    y la ESPGAN han hecho recomendaciones para el aporte de &aacute;cido linoleico    y a-linol&eacute;nico en f&oacute;rmulas infantiles para RN pret&eacute;rmino,    y mantienen una relaci&oacute;n 5/15. En estos casos es necesaria tambi&eacute;n    la suplementaci&oacute;n con antioxidantes, para prevenir la peroxidaci&oacute;n    lip&iacute;dica a la que est&aacute;n expuestos neonatos en ox&iacute;geno y    con ventilaci&oacute;n mec&aacute;nica.      <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY"><i>DeCS: </i>ACIDOS GRASOS ESENCIALES; NUTRICION ENTERAL; RECI&Eacute;N    NACIDO.      <p align="JUSTIFY">La necesidad de &aacute;cidos grasos esenciales para el feto    y el reci&eacute;n nacido (RN) fue se&ntilde;alada por los <i>Burr</i> desde    1929. M&uacute;ltiples investigaciones posteriores, ratificaron su participaci&oacute;n    en la ontog&eacute;nesis de las membranas celulares y su importancia para el    desarrollo del cerebro fetal y neonatal.<sup class="superscript">1-3</sup>      <p align="JUSTIFY">Para lograr un crecimiento y desarrollo normal es necesaria    una adecuada provisi&oacute;n de energ&iacute;a no proteica en forma de l&iacute;pidos.    Estos aportar&aacute;n colesterol y &aacute;cidos grasos esenciales que juegan    un papel principal en la composici&oacute;n de las membranas celulares y estos    &uacute;ltimos como precursores de eicosanoides, moduladores de las funciones    celulares. Los d&eacute;ficits nutricionales que ocurren en la etapa fetal y    neonatal precoz, dejan secuelas funcionales a largo plazo sobre todo al nivel    del sistema nervioso central (SNC) y la retina.      <p align="JUSTIFY">El RN pret&eacute;rmino no es capaz de desaturar y elongar    los &aacute;cidos grasos progenitores y por ello el &aacute;cido araquid&oacute;nico    (AA) y el docosahexaenoico (DHA) tienen car&aacute;cter esencial en este grupo    de RN. La leche materna contiene ambos &aacute;cidos grasos y carnitina que    mejora el transporte mitocondrial para la beta-oxidaci&oacute;n y la eliminaci&oacute;n    de los grupos acil desde la mitocondria.<sup class="superscript">4</sup>      <p align="JUSTIFY">A&uacute;n as&iacute; la tasa de crecimiento es muy elevada    en los neonatos de muy bajo peso al nacer, y las necesidades, entre otras, de    &aacute;cidos grasos poliinsaturados (PUFA) de cadena larga son mayores que    en los RN de buen peso y que en los a t&eacute;rmino, sobre todo si no se alimentan    con leche materna biol&oacute;gica. M&aacute;s que un aumento de las necesidades,    estos neonatos pueden mostrar un disbalance de &aacute;cidos grasos poliinsaturados    omega 3 y omega 6.      <p align="JUSTIFY">Pretendemos en este trabajo hacer un breve bosquejo del metabolismo    de los &aacute;cidos grasos esenciales y exponemos la importancia de la suplementaci&oacute;n    enteral adecuada en RN prematuros de muy bajo peso al nacer.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">  <h4 align="JUSTIFY"><b>&Aacute;cidos grasos esenciales y membranas</b> </h4>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">La bicapa de la membrana, de la que depende la organizaci&oacute;n    estructural de la c&eacute;lula, seg&uacute;n el esquema del mosaico fluido    de Singer y Nicolson descrito en 1972, est&aacute; compuesta principalmente    por fosfoglic&eacute;ridos y colesterol. Muchas prote&iacute;nas est&aacute;n    incluidas en la bicapa, de forma que ordenan la secuencia de acontecimientos    metab&oacute;licos como l&iacute;nea de producci&oacute;n, reconocimiento y    se&ntilde;alizaci&oacute;n celular. La composici&oacute;n de las membranas puede    influir sobre la funci&oacute;n de algunas de estas prote&iacute;nas. Una de    las principales variables de la composici&oacute;n de la membrana es el equilibrio    entre fosfoglic&eacute;ridos y colesterol, y otra variable clave es la composici&oacute;n    de &aacute;cidos grasos de los fosfoglic&eacute;ridos.<sup class="superscript">3,5</sup>      <p align="JUSTIFY">La clave de las membranas es su bicapa lip&iacute;dica en la    cual los &aacute;cidos grasos esenciales son fundamentales para sus propiedades    f&iacute;sicas y tridimensionales, y por consiguiente para la integridad de    la membrana y la funci&oacute;n de las enzimas ligadas a esta. El cerebro es    el &uacute;nico lugar donde los &aacute;cidos grasos utilizados para construir    su bicapa lip&iacute;dica son predomi-nantemente el AA y el DHA. Mientras que    el DHA es especialmente importante en las membranas sin&aacute;pticas y fotorreceptoras,    el AA es el principal componente de las membranas del endotelio capilar.<sup class="superscript">6</sup>      <p align="JUSTIFY">En la familia del &aacute;cido linoleico, el AA es el principal    &aacute;cido graso utilizado en las estructuras celulares, aunque tambi&eacute;n    se encuentra el &aacute;cido docosatetraenoico. En la familia <font face="Symbol">w</font>    -3 el principal componente de los l&iacute;pidos estructurales es el DHA. Los    2 &aacute;cidos grasos originales de 18 &aacute;tomos de carbono, se utilizan    en las membranas celulares a lo largo de sus derivados de cadena larga.      <p align="JUSTIFY">Aunque la composici&oacute;n de los &aacute;cidos grasos de    las membranas tiene un alto grado de especificidad de un &oacute;rgano a otro    e incluso de un componente subcelular a otro, la composici&oacute;n real se    puede alterar por influencias diet&eacute;ticas prolongadas, pues no todos los    &aacute;cidos grasos utilizados para la s&iacute;ntesis de membrana pueden ser    sintetizados por el organismo.<sup class="superscript">7</sup>      <p align="JUSTIFY">La fluidez de la biomembrana y por tanto su mayor o menor permeabilidad    depender&aacute; del tipo de fosfol&iacute;pido de la membrana y sobre todo    de la longitud y de la saturaci&oacute;n de la cadena ac&iacute;lica, entre    otras variables. Los fosfol&iacute;pidos con cadenas ac&iacute;licas muy insaturadas    forman membranas desordenadas de elevada fluidez. Los cambios en la fluidez    de membrana pueden producir alteraciones en la actividad de enzimas ligadas    a la membrana como la adenilciclasa, 5 nucleotidasa, Na/K ATPasa y cambios en    la expresi&oacute;n del receptor, se&ntilde;alizaci&oacute;n intercelular y    capacidad de respuesta linfoc&iacute;tica.<sup class="superscript">8</sup>      <p align="JUSTIFY">Como veremos m&aacute;s adelante, la relaci&oacute;n de los    PUFA <font face="Symbol">w</font>-3 y <font face="Symbol">w</font>-6 debe ser    proporcionada para que aporte beneficios al individuo y debe cumplir determinados    requisitos que se tendr&aacute;n en cuenta a la hora de suplementar cualquier    dieta en los RN.<sup class="superscript">8</sup>      <p align="JUSTIFY">El cerebro utiliza un &uacute;nico perfil de PUFA de cadena    larga, el aA y el DHA y no utiliza los &aacute;cidos linoleico y alfa linol&eacute;nico.    Ese perfil se mantiene en todas las especies estudiadas hasta ahora, a pesar    de las grandes diferencias en la selecci&oacute;n de los alimentos o en la composici&oacute;n    de los l&iacute;pidos de membrana de otros tejidos: al parecer lo que se sacrifica    es el tama&ntilde;o cerebral relativo y no la composici&oacute;n. Por consiguiente,    la biodisponibilidad de los &aacute;cidos grasos esenciales y sobre todo del    AA y DHA, es un factor limitante para el desarrollo y la funci&oacute;n cerebral.<sup class="superscript">9-11</sup>  <h4 align="JUSTIFY"> </h4> <h4 align="JUSTIFY"> </h4> <h4 align="JUSTIFY"><b>Eicosanoides</b> </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">A partir del AA, DHA y del EPA, se forman eicosanoides por    la acci&oacute;n de la ciclooxigenasa ligada a la membrana o por un sistema    enzim&aacute;tico lipooxigenasa espec&iacute;fico. Estos eicosanoides est&aacute;n    constituidos por: prostaciclinas, prostaglandinas, tromboxanos, leucotrienos,    lipoximas y otros &aacute;cidos grasos hidroxilados. Son potentes reguladores    de diferentes funciones celulares en el tejido epitelial, macr&oacute;fagos,    aparato reproductor y plaquetas.<sup class="superscript">12</sup>      <p align="JUSTIFY">El AA es el principal precursor para la s&iacute;ntesis de    eicosanoides y puede inhibirse este mecanismo y cambiar la proporci&oacute;n    de <font face="Symbol">w</font>-3 y <font face="Symbol">w</font>-6 en la dieta.    La s&iacute;ntesis global de prostaglandinas puede incrementarse en el hombre    mediante suplementos de AA. Estos dan lugar a un aumento en la concentraci&oacute;n    plasm&aacute;tica y plaquetaria del &aacute;cido y potencian de manera significativa    la agregaci&oacute;n plaquetaria mediada por el ADP.<sup class="superscript">13,14</sup>      <p align="JUSTIFY"><i>Friedman</i> estudi&oacute; en neonatos de bajo peso al    nacer el efecto del uso prolongado de Intralipid, sobre la composici&oacute;n    en &aacute;cidos grasos de distintos l&iacute;pidos h&iacute;sticos y la excreci&oacute;n    urinaria de PGE-M, y observ&oacute; un aumento de la concentraci&oacute;n relativa    de &aacute;cido linoleico y una disminuci&oacute;n del araquidonato. De esta    manera se produce un efecto inhibidor del &aacute;cido linoleico sobre la s&iacute;ntesis    de prostaglandinas.<sup class="superscript">13</sup>      <p align="JUSTIFY">La prostaciclina es uno de los productos de oxidaci&oacute;n    del AA al nivel del endotelio que recubren a las arterias. La prostaciclina    act&uacute;a sobre el tono de los vasos sangu&iacute;neos y la coagulaci&oacute;n    sangu&iacute;nea y regula el flujo sangu&iacute;neo. El tromboxano A<sub>2</sub>    interviene en la respuesta reparadora con vasoconstricci&oacute;n, adhesi&oacute;n    y agregaci&oacute;n plaquetaria.      <p align="JUSTIFY">Los &aacute;cidos grasos esenciales derivados son los sustratos    para la s&iacute;ntesis de prostaglandinas de las series 1, 2 y 3. El amplio    espectro de las prostaglandinas no establece diferencias para las distintas    especies sean cuales sean las diferencias h&iacute;sticas.      <p align="JUSTIFY">La PGE contrae el m&uacute;sculo liso, disminuye la presi&oacute;n    sangu&iacute;nea arterial, inhibe la secreci&oacute;n &aacute;cido g&aacute;strica,    inhibe la agregaci&oacute;n de las plaquetas, produce fiebre, dilata los bronquios,    bloquea la secreci&oacute;n de agua y sodio en el tracto gastrointestinal, inhibe    la lip&oacute;lisis, estimula la reabsorci&oacute;n &oacute;sea, induce la vasodilataci&oacute;n    en muchos lechos vasculares, etc&eacute;tera.<sup class="superscript">15</sup>      <p align="JUSTIFY">Las prostaglandinas desempe&ntilde;an un papel importante en    la circulaci&oacute;n fetal y en la transici&oacute;n de la circulaci&oacute;n    pulmonar, y participan en el equilibrio entre mediadores vasodilatadores y vasoconstrictores    de las arterias pulmonares. Permite que haya un cortocircuito de sangre de derecha    a izquierda a niveles del conducto arterioso y el agujero oval, para perfundir    la placenta, el &oacute;rgano fetal de intercambio de gases y nutrientes. Al    mismo tiempo puede tener efectos adversos al nacimiento en RN de muy bajo peso    al nacer, con s&iacute;ndrome de dificultad respiratoria, y favorece que se    mantenga este corto circuito intra y extrapulmonar.<sup class="superscript">16</sup>      <p align="JUSTIFY">Se ha encontrado aumento de AA y todos en <font face="Symbol">w</font>-6    eritrocitos de madres con partos pret&eacute;rminos y se ha considerado que    las prostaglandinas son los mediadores clave para el inicio del trabajo de parto,    porque pueden inducir contractilidad miometrial, cambios del metabolismo de    la matriz extracelular relacionados con maduraci&oacute;n cervical y activaci&oacute;n    de deciduas/membranas.<sup class="superscript">17</sup> Varios autores relacionan    infecci&oacute;n con trabajo de parto prematuro y plantean que factores bacterianos    o del hu&eacute;sped secretados en respuesta a la presencia de microorganismos    estimulen la bios&iacute;ntesis de prostaglandinas.<sup class="superscript">18-20</sup>      <p align="JUSTIFY">El 1-O-alquil-2-araquidonil fosfatidil-colina es el precursor    del factor activador de plaquetas (PAF), uno de los mediadores l&iacute;pidos    m&aacute;s potentes descritos, y muestra una amplia variedad de efectos fisiol&oacute;gicos    (reproducci&oacute;n, trabajo de parto, agregaci&oacute;n plaquetaria) y fisiopatol&oacute;gicos    como los procesos de inflamaci&oacute;n, la necrosis intestinal en la enterocolitis    necrotizante, asma y otros.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">En el campo de la investigaci&oacute;n de los eucosanoides,    se puede plantear que cada vez son m&aacute;s los problemas de salud que se    relacionan con ellos y a su vez, que podr&aacute;n ser modificados estos efectos    al introducir cambios en el aporte diet&eacute;tico de los &aacute;cidos grasos    precursores, o modular la cantidad de precursores para favorecer el aumento    de uno u otro metabolito.  <h4 align="JUSTIFY">Necesidades de &aacute;cidos grasos esenciales y recomendaciones    para su ingesta</h4>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">Las necesidades de &aacute;cidos grasos esenciales est&aacute;n    estimadas en unos pocos miligramos, relacionados con la ingesta energ&eacute;tica    total. Debe existir una proporci&oacute;n adecuada entre el aporte de &aacute;cidos    linoleico y a-linol&eacute;nico para que la formaci&oacute;n de &aacute;cidos    grasos m&aacute;s insaturados sea proporcionada a las necesidades.      <p align="JUSTIFY"><i>Innis</i> plantea que las ingestas que aportan alrededor    de 2,4 % de la energ&iacute;a en forma de &aacute;cido linoleico permiten mantener    un nivel m&aacute;ximo de AA en los tejidos de los roedores y evitan la aparici&oacute;n    de signos de deficiencia de &aacute;cidos grasos n-6 en lactantes y adultos    humanos. La FAO recomienda ingestas de &aacute;cido linoleico entre 3 y 5 %    de la energ&iacute;a total.<sup class="superscript">5</sup>      <p align="JUSTIFY">Estudios en lactantes normales y prematuros, realizados por    <i>Hansen</i> y otros, demostraron que la insuficiencia de &aacute;cidos grasos    esenciales pod&iacute;a prevenirse al administrar una leche artificial en la    que el &aacute;cido linoleico proporcionara el 1,3 % de la ingesta energ&eacute;tica.    Debe tenerse en cuenta que el is&oacute;mero biol&oacute;gicamente activo del    &aacute;cido linoleico aporte al menos este tanto por ciento de la energ&iacute;a.    Otros autores compararon las tasas de crecimiento<i> </i>y los cocientes trieno/tetraeno    (&aacute;cido eicosatrienoico/&aacute;cido araquid&oacute;nico en suero) y los    eritrocitos en lactantes hasta 14 d&iacute;as de edad. Un grupo fue amamantado    y otro alimentado con una leche artificial que proporcionaba el 0,58 % de la    ingesta energ&eacute;tica a partir del &aacute;cido linoleico y el 0,37 % de    &aacute;cido a-linol&eacute;nico y sus derivados de cadena larga. El crecimiento    fue similar en ambos grupos y no hubo manifestaciones de deficiencia de &aacute;cidos    grasos.<sup class="superscript">21,22</sup>      <p align="JUSTIFY">Teniendo en cuenta estos hallazgos, <i>Fomon</i> y otros estiman    requerimientos de &aacute;cido linoleico cercanos a 0,6 % del total de la ingesta    cal&oacute;rica y 0,4 % de &aacute;cido <font face="Symbol">a</font>-linol&eacute;nico.<sup class="superscript">3</sup>      <p align="JUSTIFY">Existen otros estudios en lactantes a t&eacute;rmino y pret&eacute;rmino    como el de <i>Uauy Dagach</i> y otros, en los que se suplementan las leches    artificiales con aceite de soya, aceite de ma&iacute;z (deficiente en &aacute;cidos    grasos <font face="Symbol">w</font>-3) y aceite de soya/origen marino (mezcla    rica en DHA y DPA) y los compararon con un grupo control que recibi&oacute;    leche materna biol&oacute;gica enriquecida, y hallaron mejor desarrollo visual,    evaluado por electrorretinogramas de campo completo y potenciales evocados visuales    (VEP) a las 36 y 57 semanas de edad posconcepcional, en el grupo alimentado    con f&oacute;rmula de aceite de soya/aceite marino, al igual que el grupo control.<sup class="superscript">23</sup>      <p align="JUSTIFY">Las normas que afectan a las leches artificiales para lactantes    en EE.UU., las recomendaciones de la Joint FAO/OMS Codex Alimentarius Commission    y las recomendaciones de la ESPGAN Committee on Nutrition especifican un nivel    m&iacute;nimo de 300 mg de &aacute;cido linoleico por 100 kcal o el 3 % del    total de la energ&iacute;a. El ESPGAN (1991) propone la adici&oacute;n de &aacute;cido    <font face="Symbol">a</font>-linol&eacute;nico a las leches artificiales, sobre    todo del prematuro y que la proporci&oacute;n entre ambos &aacute;cidos grasos    se conserve dentro de un l&iacute;mite de 5:1 a 15:1.<sup class="superscript">24,25    </sup>      <p align="JUSTIFY">La leche materna tiene una concentraci&oacute;n grasa mayor    que las recomendaciones, aproximadamente entre 3,3 a 5,0 g/100 kcal, y cubre    las necesidades del lactante hasta los 6 meses de edad. En varios estudios controlados    de prematuros se han demostrado los beneficios a largo plazo de la alimentaci&oacute;n    al seno materno, complementada sobre el desarrollo cerebral y la agudeza visual.    A&uacute;n no existe una f&oacute;rmula que aventaje a la leche materna en cuanto    a beneficios a corto y largo plazo.      <p align="JUSTIFY">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">Aporte lip&iacute;dico recomendado para pret&eacute;rminos,    ESPGAN 1991:      <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">Contenido graso:      <p align="JUSTIFY"> 40 - 50 % del aporte energ&eacute;tico      <p align="JUSTIFY"> 4,4 - 6,0 g/100 kcal      <p align="JUSTIFY">&Aacute;cido linoleico:      <p align="JUSTIFY"> 4,5 - 10,8 % de energ&iacute;a      <p align="JUSTIFY"> 500 - 1 200 mg/100 kcal      <p align="JUSTIFY">Relaci&oacute;n &aacute;cido linoleico/&aacute;cido linol&eacute;nico:      <p align="JUSTIFY"> 5 - 15      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY"> LCP-s n-6: Aprox. 1 % del total de AG.      <p align="JUSTIFY"> LCP-s n-3:      <p align="JUSTIFY"> Aprox. 0,5 % del total de AG.      <p align="JUSTIFY"> &gt; de 7,5 micromoles /100 kcal      <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">ESPGAN: Committe on Nutrition. Acta Pediatr Scand 1991;80:887-9.      <p align="JUSTIFY">&nbsp;     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY"></p> <h4>Recomendaciones para el uso de suplementaci&oacute;n con PUFA en lactantes    alimentados por v&iacute;a enteral </h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">  <ol>       <li> El requerimiento total de &aacute;cidos grasos esenciales (EFA) para &aacute;cidos      grasos <font face="Symbol">w</font>-6 y <font face="Symbol">w</font>-3 en      prematuros debe establecerse a l&iacute;mites que var&iacute;an desde 4 a      5 % hasta 12 % del ingreso total de energ&iacute;a. Esto representa alrededor      de 0,6 a 0,8 g/kg/d&iacute;a, con un l&iacute;mite superior de 1,5 g/kg/d&iacute;a.    </li>       <li> El aporte del EFA <font face="Symbol">w</font>-6 (&aacute;cido linoleico)      progenitor ha de ser de 0,5 a 0,7 g/kg/d&iacute;a y dado que en prematuros      pueda estar limitada la actividad de la desaturasa y de la enzima alargadora,      las f&oacute;rmulas para esos lactantes deben proporcionar 40 a 60 mg/kg/d&iacute;a      como &aacute;cido araquid&oacute;nico preformado. </li>       <li> Es necesario que el aporte total del &aacute;cido graso <font face="Symbol">w</font>-3      sea de 70 a 150 mg/kg/d&iacute;a, puesto que es posible que la actividad de      la desaturasa y de la enzima alargadora est&eacute; limitada en prematuros;      las f&oacute;rmulas para esos lactantes deben proporcionar 35 a 75 mg/kg/d&iacute;a      de &aacute;cido docosahexaenoico. </li>       <li> El aporte total de &aacute;cido linoleico no ha de exceder 12 % de la energ&iacute;a      total, porque el exceso de LA puede tener efectos adversos sobre la formaci&oacute;n      de PUFA de cadena larga. </li>       <li> La proporci&oacute;n entre &aacute;cidos grasos <font face="Symbol">w</font>-3      y <font face="Symbol">w</font>-6 presente en la dieta de lactantes ha de conservarse      dentro de un l&iacute;mite de 5:1 a 15:1. Es necesario que la proporci&oacute;n      entre DHA y AA var&iacute;e de 1:1 a 1:2, porque es posible que el ingreso      excesivo de DHA disminuya la conversi&oacute;n de &aacute;cido linoleico en      &aacute;cido araquid&oacute;nico (eicosatetraenoico).     <br>     Fuente: Clin Perinat 1995;1(9) </li>     </ol>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY"></p> <h4>Efectos de la peroxidaci&oacute;n lip&iacute;dica </h4>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">El neonato es particularmente sensible a radicales libres derivados    del ox&iacute;geno, dada su transici&oacute;n s&uacute;bita a un entorno extrauterino    que expone sus alv&eacute;olos a una tensi&oacute;n de ox&iacute;geno aproximadamente    5 veces superior a la del entorno intrauterino. El riesgo de peroxidaci&oacute;n    lip&iacute;dica en prematuros expuestos a ox&iacute;geno y con ventilaci&oacute;n    mec&aacute;nica es mayor, y necesita del aporte ex&oacute;geno de antioxidantes    hidrosolubles y rompedores de cadena.      <p align="JUSTIFY">Si se forma un radical libre cerca de una membrana, tiende    a reaccionar con las cadenas laterales de los &aacute;cidos grasos poliinsaturados    de los l&iacute;pidos de la membrana, y queda &eacute;sta con un electr&oacute;n    no pareado en un radical centrado en un carbono. Este radical puede reaccionar    con el ox&iacute;geno molecular para formar un radical peroxilo lip&iacute;dico,    que a su vez da origen a un hidroper&oacute;xido. Si no hay antioxidante disponible,    como la superoxido dismutasa o la glutation-peroxidasa, este hidroper&oacute;xido    sigue una reacci&oacute;n en cadena al actuar con otro &aacute;cido graso poliinsaturado    de la vecindad.      <p align="JUSTIFY">No todos los per&oacute;xidos producidos por la v&iacute;a    de la reacci&oacute;n en cadena se forman dentro de la membrana y por tanto    son necesarios antioxidantes hidrosolubles como el &aacute;cido asc&oacute;rbico.      <p align="JUSTIFY">La vulnerabilidad de las membranas de l&iacute;pidos a da&ntilde;o    por radicales de ox&iacute;geno libres tiene v&iacute;nculo directo con su grado    de insaturaci&oacute;n. Los dobles enlaces de la cadena de carbono de los &aacute;cidos    grasos son el punto de ataque para radicales de ox&iacute;geno libres. Por ende,    las membranas enriquecidas con AA, EPA y DHA, son m&aacute;s susceptibles a    presentar da&ntilde;o de origen oxidativo, a menos que se reprima esta reacci&oacute;n    en cadena por antioxidantes apropiados en la membrana.      <p align="JUSTIFY">Llamamos la atenci&oacute;n acerca de la necesidad de utilizar    antioxidantes en RN pret&eacute;rminos sometidos a concentraciones de ox&iacute;geno    por poca que sea y a&uacute;n m&aacute;s para aquellos que presentan morbilidad,    ll&aacute;mese sepsis, insuficiencia respiratoria, hipertensi&oacute;n pulmonar,    enterocolitis necrotizante, etc&eacute;tera. En todos estos procesos existe    un incremento del estr&eacute;s oxidativo y aumenta la vulnerabilidad de sus    tejidos al da&ntilde;o por radicales libres.      <p align="JUSTIFY">La leche materna es rica en grasas, y puede contener hasta    el 60 % de ellas. Las f&oacute;rmulas para prematuros est&aacute;n suplementadas    con &aacute;cidos grasos esenciales y aportan suficiente sustrato para la lesi&oacute;n    oxidativa, por ello hasta el aporte excesivo de quelantes como el hierro, en    dosis elevadas sin la adecuada administracion de vitaminas E y C puede originar    lesi&oacute;n de las membranas de eritrocitos con anemia hemol&iacute;tica.      <p align="JUSTIFY">Pruebas provenientes de estudios en lactantes humanos de corta    edad sugieren que el exceso de PUFA en la dieta aumenta la hem&oacute;lisis,    a menos que se proporcionen complementos adecuados de tocoferol.<sup>26</sup>    Pruebas experimentales indican que la grasa proveniente de la dieta puede influir    en el da&ntilde;o pulmonar de origen hiper&oacute;xico. Se han reconocido observaciones    de riesgo aumentado de displasia broncopulmonar y retinopat&iacute;a propia    de la prematurez en prematuros de ascendencia esquimal de Alaska.      <p align="JUSTIFY">Puede que los efectos nocivos de la suplementaci&oacute;n excesiva    de &aacute;cidos grasos <font face="Symbol">w</font>-3 s&oacute;lo quede de    manifiesto despu&eacute;s de uso prolongado, y a&uacute;n no existen estudios    a largo plazo que apoyen la seguridad del uso de unos complementos respecto    a otros, siempre que la proporci&oacute;n de &aacute;cidos grasos esenciales    sea la adecuada y se utilicen al menos tocoferol y &aacute;cido asc&oacute;rbico    como antioxidantes.<sup class="superscript">27,28</sup>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">El feto tiene cifras relativamente bajas de carnitina que limitan    la capacidad fetal de oxidaci&oacute;n de &aacute;cidos grasos de cadena larga.    En el RN inmaduro se mantiene este d&eacute;ficit, sobre todo cuando no es alimentado    de forma precoz con leche materna biol&oacute;gica.      <p align="JUSTIFY">Los efectos t&oacute;xicos no s&oacute;lo se circunscriben    a las consecuencias de la peroxidaci&oacute;n lip&iacute;dica. En RN con alimentaci&oacute;n    parenteral y uso de Intralipid pueden existir efectos adversos, sobre todo en    los muy peque&ntilde;os para su edad gestacional y en los m&aacute;s inmaduros,    y disminuir &eacute;stos cuando se utilizan mezclas MCT/LCT.      <p align="JUSTIFY">Puede haber en estos casos: disminuci&oacute;n de la tasa de    aclaramiento plasm&aacute;tico de l&iacute;pidos a&uacute;n y cuando se administre    durante 24 horas, desplazamiento de la bilirrubina de los lugares de uni&oacute;n    de la alb&uacute;mina y aumento del riesgo de kern&iacute;ctero en los neonatos    ict&eacute;ricos, dep&oacute;sito de sustancias lip&iacute;dicas en los macr&oacute;fagos,    que puede alterar la inmunidad, efecto inmunosupresor, y el riesgo de sustituir    los fitosteroles por colesterol en el SNC en desarrollo, lo que podr&iacute;a    ocasionar cambios morfol&oacute;gicos y funcionales de la mielina.<sup class="superscript">29</sup>      <p align="JUSTIFY">La administraci&oacute;n de una dieta rica en linoleato puede    reducir la agregaci&oacute;n plaquetaria por un posible aumento de la producci&oacute;n    de &aacute;cido di-homo-g-linol&eacute;nico respecto a la de &aacute;cido araquid&oacute;nico    e incrementar as&iacute; la cantidad de PGE<sub>1</sub> frente a la de PGE<sub>2</sub>,    de las cuales la primera posee efecto antitromb&oacute;tico.<sup>29</sup>      <p align="JUSTIFY">Cuando se administran leches artificiales enriquecidas con    aceites vegetales disminuye el colesterol plasm&aacute;tico, y si se compara    con los RN amamantados vemos que las cifras de colesterol son mayores en estos    &uacute;ltimos. Sin embargo, a largo plazo los RN que recibieron lactancia materna    tienen menores cifras de colesterol plasm&aacute;ticos que aquellos que se alimentaron    con f&oacute;rmulas, pues en &eacute;stos aument&oacute; el colesterol end&oacute;geno    y favoreci&oacute; el desarrollo de aterosclerosis.<sup class="superscript">30</sup>      <p align="JUSTIFY">Finalmente, si bien la leche materna constituye la alimentaci&oacute;n    ideal para el neonato, en el caso del RN pret&eacute;rmino bajo peso, requiere    de una suplementaci&oacute;n adicional si se tiene en cuenta la tasa de r&aacute;pido    crecimiento y diferenciaci&oacute;n celular. Los &aacute;cidos grasos esenciales    incluyendo el AA y el DHA para el neonato, tienen que ser aportados, pero si    se tienen en cuenta sus requerimientos, pues un desequilibrio en el aporte de    &eacute;stos, o una relaci&oacute;n inadecuada con el aporte de antioxidantes    causar&aacute; da&ntilde;o y no beneficio al nivel h&iacute;stico.      <p align="JUSTIFY">&nbsp; <h4  align="CENTER"><b>Summary</b> </h4>     <p align="JUSTIFY">      <p align="JUSTIFY">The growth rate of very low birth weight newborn infants is    considerably high, mainly until they reach the term, and a balanced intake of    essential fatty acids is necessary for an adequate development of the cellular    membranes fundamentally from the brain and retina. The tissues from animals    lengthen and desaturate progenitor fatty acids and this conversion to long-chain    polyunsaturated fatty acids is under active regulation. In the preterm newborn    infant these mechanisms are immature and, therefore, the arachidonic and docosahexaenoic    acids are considered as essential if we take into account that the brain uses    them as the only profile of long chain polyunsaturated fatty acids. The fluidity    of the cellular membranes will depend on the type of phospholipid of the membranes    and, above all, on the length and saturation of the acidic chain. The synthesis    of prostaglandins and thromboxanes in the preterm newborn infant may vary according    to the intake of arachidonic acid. In spite of the fact that the needs of essential    fatty acids are estimated in a few miligrams related to the total energy metabolism,    a suitable proportion between the amounts contributed by the 2 families of fatty    acids should exist. The FAO/WHO and the ESPGAN have made recommendations for    the use of linoleic and a-linoleic acids in children formulae for preterm infants    and maintain a relation 5/15. In these cases, it is also necessary the supplementation    with antioxidants to prevent the lipid peroxidation to which the neonatus receiving    oxygen and with mechanical ventilation is exposed.      <p align="JUSTIFY">      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY"><i>Subject headings:</i> FATTY ACIDS, ESSENTIAL; ENTERAL NUTRITION;    INFANT, NEWBORN.      <p align="JUSTIFY">&nbsp; <h4 align="JUSTIFY"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b> </h4>     <p align="JUSTIFY">  <ol>       <!-- ref --><li> Giovannini M, Agostini C. Ingesti&oacute;n de l&iacute;pidos recomendada      durante los primeros meses de la vida. 11no Symposium Internacional. Nuevas      perspectivas en nutrici&oacute;n infantil. Espa&ntilde;a, 1995:249-34. </li>    <!-- ref --><li> Ballabriga A. &#191;Cu&aacute;l es el papel de los &aacute;cidos grasos      poliinsaturados de cadena larga en la nutrici&oacute;n infantil?. 11no. Symposium      Internacional. Nuevas perspectivas en nutrici&oacute;n infantil. Espa&ntilde;a      1995:259-27. </li>    <!-- ref --><li> Fomon S. Grasas. En: Fomon SJ. Nutrici&oacute;n del lactante. Barcelona:      Doyma, 1995:146-73. </li>    <!-- ref --><li> Friedman Z. 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Instructora    del Departamento de Pediatr&iacute;a de la Facultad &#171;Manuel Fajardo&#187;.    </a><a name="cargo"></a> </p>     <p align="right">&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="JUSTIFY">&nbsp;      ]]></body><back>
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