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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Autopsias pediátricas realizadas en el Hospital «Juan Manuel Márquez» (1990-2002): Utilización del Sistema Automatizado de Registro y Control de Anatomía Patológica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Pediatric autopsies performed at &#8220;Juan Manuel Márquez&#8221; Hospital (1990-2002): Use of the Automated System of Register and Control of Pathological Anatomy]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Pediátrico Docente Juan Manuel Márquez  ]]></institution>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Autopsia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[base de datos]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[control de calidad]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Experiencias y resultados </h3>    <p>Hospital Pedi&aacute;trico Docente &laquo;Juan  Manuel M&aacute;rquez&raquo; </p><h2>Autopsias pedi&aacute;tricas realizadas en  el Hospital &laquo;Juan Manuel M&aacute;rquez&raquo; (1990-2002). Utilizaci&oacute;n  del Sistema Automatizado de Registro y Control de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica</h2>    <p><a href="#cargo">Dra.  Mercedes C&aacute;rdenas Bruno,<span class="superscript">1</span> Dr. Jos&eacute;  Hurtado de Mendoza Amat,<span class="superscript">2</span> Dra. Alma Torres G&oacute;mez  de C&aacute;diz Silva<span class="superscript">3</span> y Dra. Hilaria Triana  G&aacute;lvez <span class="superscript">4</span></a> <a name="autor"></a></p>    <blockquote>      <p align="justify">&nbsp; </p><h4 align="justify"><strong>RESUMEN </strong></h4>    <p align="justify">Es  prop&oacute;sito de este trabajo demostrar la utilidad de la autopsia para el  conocimiento de las enfermedades y la evaluaci&oacute;n de la calidad del trabajo  m&eacute;dico, as&iacute; como dar a conocer el apoyo que nos brinda el Sistema  Automatizado de Registro y Control de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica (SARCAP)  para la creaci&oacute;n de bases de datos de autopsias destinadas a la recopilaci&oacute;n  de los datos de los modelos de autopsia. Se estudiaron 552 autopsias pedi&aacute;tricas  de 796 fallecidos entre 1990 y 2002 en el Hospital Pedi&aacute;trico &laquo;Juan  Manuel M&aacute;rquez&raquo;. No se incluyeron los fallecidos menores de 29 d&iacute;as  de nacidos. El estudio se realiz&oacute; con la informaci&oacute;n de la base  de datos creada por el SARCAP. El &iacute;ndice de autopsias fue de 69,3&nbsp;%.  El sexo masculino predomin&oacute; y el rango de edad vari&oacute; entre 1 y 18  a&ntilde;os. Predomin&oacute; el grupo de 29 d&iacute;as-11 meses. Las principales  causas b&aacute;sicas de muerte fueron los tumores malignos de enc&eacute;falo  y las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas del sistema nervioso central, y sus complicaciones  fueron las principales causas directas e intermedias de muerte. La discrepancia  diagn&oacute;stica pre y post m&oacute;rtem en las causas b&aacute;sicas de muerte  fue de 18,2&nbsp;% y de 30,1&nbsp;% en las causas directas de muerte. La infecci&oacute;n,  el c&aacute;ncer y el da&ntilde;o multiorg&aacute;nico constituyeron los trastornos  que con mayor trascendencia influyeron en las causas b&aacute;sicas y directas  de muerte. La autopsia es de gran utilidad para confirmar el diagn&oacute;stico,  evaluar la calidad del trabajo m&eacute;dico y entender mejor las causas de muerte  de los ni&ntilde;os. El uso del Sistema Automatizado de Registro y Control de  Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica nos permiti&oacute; una mayor y r&aacute;pida  informaci&oacute;n en la clasificaci&oacute;n de las causas de muerte. </p>    <p><em>Palabras  clave</em>: Autopsia, base de datos y control de calidad. </p></blockquote>    <p>&nbsp;  </p>    <p align="justify">La autopsia es una herramienta cl&iacute;nica importante  que garantiza el estudio m&aacute;s completo del enfermo y la enfermedad, permite  evaluar la calidad del trabajo m&eacute;dico y brindar una informaci&oacute;n  &uacute;til. Sin embargo, atraviesa una crisis mundial<span class="superscript">1</span>  y se encuentran pocos reportes publicados de autopsias pedi&aacute;tricas.<span class="superscript">2</span>  </p>    <p align="justify">En 1985 fue creado en nuestro pa&iacute;s el Sistema Automatizado  de Registro y Control de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica, conocido por SARCAP.<span class="superscript">3</span>  Nuestro centro, desde que se fund&oacute; a finales de 1989, cuenta con este sistema,  el cual brinda la posibilidad de crear una base de datos de autopsias y por lo  tanto facilita la informaci&oacute;n prospectiva a partir de ese a&ntilde;o. Con  el auxilio de este m&eacute;todo novedoso de registro computadorizado se realiza  una valoraci&oacute;n de los diagn&oacute;sticos cl&iacute;nicos y anatomopatol&oacute;gicos,  as&iacute; como de las causas m&aacute;s frecuentes de muerte y de los principales  datos demogr&aacute;ficos y administrativos en las autopsias. Con este trabajo  nos proponemos dar a conocer la utilidad de la autopsia y el apoyo que brinda  el SARCAP para la recopilaci&oacute;n de los datos recogidos en el modelo de autopsia.  </p><h4><strong>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> M&Eacute;TODOS </strong></h4>    <p align="justify">Al total  de 880 fallecidos registrados en el Hospital Pedi&aacute;trico &laquo;Juan Manuel  M&aacute;rquez&raquo; entre 1990 y 2002, se realizaron 624 autopsias con el previo  consentimiento de los padres del fallecido. Las autopsias legales, se realizaron  en el Instituto de Medicina Legal. </p>    <p align="justify">En el trabajo se incluyeron  796 fallecidos en edades pedi&aacute;tricas, a los cuales se les realizaron 552  autopsias cl&iacute;nicas pedi&aacute;tricas, diagnosticadas por los autores.  Se revisaron los datos de las autopsias codificadas seg&uacute;n la Clasificaci&oacute;n  de Enfermedades de la OMS,<span class="superscript">4</span> se procesaron seg&uacute;n  el SARCAP<span class="superscript">3</span> y se obtuvieron los datos siguientes:  sexos, grupos de edades, especialidad de procedencia, estad&iacute;a hospitalaria,  causas de muerte, enfermedades m&aacute;s frecuentemente diagnosticadas y evaluaci&oacute;n  de los diagn&oacute;sticos cl&iacute;nicos obtenidos de las historias cl&iacute;nicas.  </p>    <p align="justify">Las coincidencias se analizan por separado para las causas  b&aacute;sicas de muerte (CBM) y las causas directas de muerte (CDM), incluida  la causa intermedia de muerte (CIM). Se clasificaron como <em>total </em> (T),  <em>parcial </em> (P), <em>no existente </em> (N) o <em>insuficiente </em> (I).  Las coincidencias totales se obtuvieron en la mayor&iacute;a de los casos autom&aacute;ticamente  al coincidir los c&oacute;digos de los diagn&oacute;sticos cl&iacute;nicos y de  autopsia; los insuficientes se obtuvieron cuando aparecieron los c&oacute;digos  7999C o 7999M que equivalen a diagn&oacute;stico no precisado cl&iacute;nicamente  y diagn&oacute;stico no precisado morfol&oacute;gicamente. En todos estos casos  se consider&oacute; el dato insuficiente y por tanto tambi&eacute;n la evaluaci&oacute;n.  </p>    <p align="justify">Se consider&oacute; parcial cuando el diagn&oacute;stico  coincidi&oacute; en lo general y discrepaba en lo particular y se evalu&oacute;  de no existente cuando no hubo coincidencia diagn&oacute;stica. Tanto las evaluaciones  parciales como las no existentes fueron realizadas por el autor principal. Para  facilitar el an&aacute;lisis se agruparon los datos en tablas y gr&aacute;ficos.  </p><h4>    <br> <strong>RESULTADOS </strong></h4>    <p align="justify">En el Hospital  Pedi&aacute;trico &laquo;Juan Manuel M&aacute;rquez&raquo;, de enero de 1990 a  diciembre de 2002, se estudiaron 552 autopsias cl&iacute;nicas pedi&aacute;tricas  (69,3 %). La correlaci&oacute;n de sexos masculino/femenino fue de 1:14. El rango  de edades vari&oacute; entre 29 d&iacute;as y 18 a&ntilde;os (Tabla 1). </p>    <p align="center">Tabla  1. <em>Distribuci&oacute;n de pacientes seg&uacute;n sexo y edad </em></p><table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0">  <tr> <td width="212" rowspan="2">    <p align="center"><strong>Edades </strong></p></td><td width="336" colspan="2">    <p align="center"><strong>Sexo  </strong></p></td><td width="78" rowspan="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Total </strong></p></td><td width="47" rowspan="2">    <p align="center"><strong>%  </strong></p></td></tr> <tr> <td valign="top">    <div align="center"><strong>Femenino  </strong></div></td><td valign="top">    <div align="center"><strong>Masculino</strong></div></td></tr>  <tr> <td width="212" valign="top">    <p align="center">29&nbsp;d – 11&nbsp;m </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">112  </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">89 </p></td><td width="78" valign="top">    <p align="center">201  </p></td><td width="47" valign="top">    <p align="center">36,4 </p></td></tr> <tr>  <td width="212" valign="top">    <p align="center">1 - 4 a </p></td><td width="336" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">82  </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">76 </p></td><td width="78" valign="top">    <p align="center">158  </p></td><td width="47" valign="top">    <p align="center">28,6 </p></td></tr> <tr>  <td width="212" valign="top">    <p align="center">5 - 14 a </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">93  </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">89 </p></td><td width="78" valign="top">    <p align="center">182  </p></td><td width="47" valign="top">    <p align="center">33,0 </p></td></tr> <tr>  <td width="212" valign="top">    <p align="center">15 - 24 a </p></td><td width="336" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">7  </p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center">4 </p></td><td width="78" valign="top">    <p align="center">11  </p></td><td width="47" valign="top">    <p align="center">2,0 </p></td></tr> <tr>  <td width="212" valign="top">    <p align="center"><strong>Total </strong></p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center"><strong>294  (53,3 %) </strong></p></td><td width="336" valign="top">    <p align="center"><strong>258  (46,7 %) </strong></p></td><td width="78" valign="top">    <p align="center"><strong>552  </strong></p></td><td width="47" valign="top">    <p align="center"><strong>100,0  </strong></p></td></tr> </table>    <p align="justify">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Las dos terceras partes  de los casos procedieron de las unidades de cuidados intensivos (366 pacientes  – 65&nbsp;%). Los restantes proven&iacute;an de oncohematolog&iacute;a (86 pacientes  – 18&nbsp;%), neurocirug&iacute;a (47 pacientes – 9&nbsp;%), pediatr&iacute;a  (25 pacientes – 5&nbsp;%), neonatolog&iacute;a (18 pacientes – 3&nbsp;%) y de  otras especialidades (10 pacientes – 2&nbsp;%). </p>    <p align="justify">En la Tabla  2 se muestran las causas b&aacute;sicas de muerte, donde los tumores malignos  de enc&eacute;falo y las anomal&iacute;as cong&eacute;nitas del sistema nervioso  central alcanzan cerca de la cuarta parte de las CBM. </p>    <p align="center">Tabla  2. <em>Principales causas b&aacute;sicas de muerte </em></p><table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0">  <tr> <td width="300">    <p align="center"><strong>Enfermedades </strong></p></td><td width="123">    <p align="center"><strong>Total  </strong></p></td><td width="80">    <p align="center"><strong>% </strong></p></td></tr>  <tr> <td width="300">    <p align="center">Tumor maligno del enc&eacute;falo </p></td><td width="123">    <p align="center">84  </p></td><td width="80">    <p align="center">15,2 </p></td></tr> <tr> <td width="300">    <p align="center">Anomal&iacute;as  cong&eacute;nitas del sistema nervioso central </p></td><td width="123">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">41  </p></td><td width="80">    <p align="center">7,4 </p></td></tr> <tr> <td width="300">    <p align="center">Leucemia  linfobl&aacute;stica aguda </p></td><td width="123">    <p align="center">24 </p></td><td width="80">    <p align="center">4,3  </p></td></tr> <tr> <td width="300">    <p align="center">Linfoma no Hodgkin </p></td><td width="123">    <p align="center">20  </p></td><td width="80">    <p align="center">3,6 </p></td></tr> <tr> <td width="300">    <p align="center">Bronconeumon&iacute;a  </p></td><td width="123">    <p align="center">19 </p></td><td width="80">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">3,4  </p></td></tr> <tr> <td width="300">    <p align="center">Meningitis bacteriana </p></td><td width="123">    <p align="center">18  </p></td><td width="80">    <p align="center">3,3 </p></td></tr> </table>    <blockquote>      <p>n = 552 </p></blockquote>    <p align="justify">    <br> Las seis principales causas  directas e intermedias de la muerte representan m&aacute;s de la mitad del total  de casos. Las infecciones (se destacan las meningitis bacterianas y las peritonitis)  alcanzan 199 casos, m&aacute;s de la tercera parte del total de las CDM y CIM.  (Tabla 3). </p>    <p align="center">Tabla 3. <em>Principales causas directas e intermedias  de muerte </em></p><table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0"> <tr>  <td width="293">    <p align="center"><strong>Enfermedades </strong></p></td><td width="123">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Total  </strong></p></td><td width="80">    <p align="center"><strong>% </strong></p></td></tr>  <tr> <td width="293">    <p align="center">Edema cerebral </p></td><td width="123">    <p align="center">113  </p></td><td width="80">    <p align="center">13,9 </p></td></tr> <tr> <td width="293">    <p align="center">Septicemia  </p></td><td width="123">    <p align="center">103 </p></td><td width="80">    <p align="center">127  </p></td></tr> <tr> <td width="293">    <p align="center">Choque </p></td><td width="123">    <p align="center">87  </p></td><td width="80">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">10,7 </p></td></tr> <tr> <td width="293">    <p align="center">Bronconeumon&iacute;a  </p></td><td width="123">    <p align="center">57 </p></td><td width="80">    <p align="center">7,0  </p></td></tr> <tr> <td width="293">    <p align="center">Estadio terminal de enfermedad  cancerosa </p></td><td width="123">    <p align="center">51 </p></td><td width="80">    <p align="center">6,3  </p></td></tr> <tr> <td width="293">    <p align="center">Edema pulmonar </p></td><td width="123">    <p align="center">41  </p></td><td width="80">    <p align="center">5,0 </p></td></tr> </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>      <p>n = 813 </p></blockquote>    <p>    <br> La estad&iacute;a hospitalaria se refleja  en la Tabla 4. Se destaca que cerca de la tercera parte de los pacientes falleci&oacute;  durante las primeras 72 h. </p>    <p align="center">Tabla 4. <em>Estad&iacute;a hospitalaria  </em></p><table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0"> <tr> <td valign="top">    <p align="center"><strong>D&iacute;as  </strong></p></td><td valign="top">    <p align="center"><strong>Frecuencia </strong></p></td><td valign="top">    <p align="center"><strong>%  </strong></p></td><td valign="top">    <p align="center"><strong>Acumulado </strong></p></td><td valign="top">    <p align="center"><strong>%  </strong></p></td></tr> <tr> <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">0 (&lt;24 h) </p></td><td valign="top">    <p align="center">53  </p></td><td valign="top">    <p align="center">9,6 </p></td><td valign="top">    <p align="center">53  </p></td><td valign="top">    <p align="center">9,6 </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    <p align="center">1  - 3 </p></td><td valign="top">    <p align="center">122 </p></td><td valign="top">    <p align="center">22,1  </p></td><td valign="top">    <p align="center">175 </p></td><td valign="top">    <p align="center">31,7  </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">4 - 7 </p></td><td valign="top">    <p align="center">68  </p></td><td valign="top">    <p align="center">12,3 </p></td><td valign="top">    <p align="center">243  </p></td><td valign="top">    <p align="center">44,0 </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    <p align="center">8  - 14 </p></td><td valign="top">    <p align="center">74 </p></td><td valign="top">    <p align="center">13,4  </p></td><td valign="top">    <p align="center">317 </p></td><td valign="top">    <p align="center">57,4  </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">15 - 21 </p></td><td valign="top">    <p align="center">48  </p></td><td valign="top">    <p align="center">8,7 </p></td><td valign="top">    <p align="center">365  </p></td><td valign="top">    <p align="center">66,1 </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    <p align="center">22  - 30 </p></td><td valign="top">    <p align="center">49 </p></td><td valign="top">    <p align="center">8,9  </p></td><td valign="top">    <p align="center">414 </p></td><td valign="top">    <p align="center">75,0  </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">31 - 60 </p></td><td valign="top">    <p align="center">87  </p></td><td valign="top">    <p align="center">15,8 </p></td><td valign="top">    <p align="center">501  </p></td><td valign="top">    <p align="center">90,8 </p></td></tr> <tr> <td valign="top">    <p align="center">&gt;60  </p></td><td valign="top">    <p align="center">51 </p></td><td valign="top">    <p align="center">9,2  </p></td><td valign="top">    <p align="center">552 </p></td><td valign="top">    <p align="center">100,0  </p></td></tr> </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>     <p>n = 552 </p></blockquote>    <p>En la Figura  se muestra la frecuencia diagn&oacute;stica de la infecci&oacute;n, tumores malignos  y da&ntilde;o multiorg&aacute;nico. </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/ped/v77n3-4/f0103305.jpg"><img src="/img/revistas/ped/v77n3-4/f0103305.jpg" width="476" height="291" border="0"></a>  </p>    
<blockquote>     <p>Figura. Enfermedades frecuentemente diagnosticadas. </p></blockquote>    <p align="justify">    <br>  La calidad de la evaluaci&oacute;n de las causas de muerte (b&aacute;sica y directa)  al hacer el an&aacute;lisis individual en cada caso se muestra en la Tabla 5.  Los datos que se obtuvieron de las historias cl&iacute;nicas fueron insuficientes  para precisar los diagn&oacute;sticos cl&iacute;nicos de CDM en 123 casos y de  CBM en 86, lo que no permiti&oacute; su evaluaci&oacute;n. </p>    <p align="center">Tabla  5. <em>Porcentajes de coincidencias diagn&oacute;sticas </em></p><table cellspacing="0" cellpadding="0">  <tr> <td width="174" valign="top">    <p align="center"><strong>Causa de muerte </strong></p></td><td width="111" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><strong>Total  </strong></p></td><td width="137" valign="top">    <p align="center"><strong>Parcial  </strong></p></td><td width="184" valign="top">    <p align="center"><strong>No coinciden  </strong></p></td></tr> <tr> <td width="174" valign="top">    <p align="center">B&aacute;sica  </p></td><td width="111" valign="top">    <p align="center">72,9% </p></td><td width="137" valign="top">    <p align="center">8,7%  </p></td><td width="184" valign="top">    <p align="center">18,2% </p></td></tr> <tr>  <td width="174" valign="top">    <p align="center">Directa </p></td><td width="111" valign="top">    <p align="center">57,5%  </p></td><td width="137" valign="top">    <p align="center">12,3% </p></td><td width="184" valign="top">    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">30,1%  </p></td></tr> </table>    <blockquote>     <p>n = 552 </p></blockquote><h4>    <br> <strong>DISCUSI&Oacute;N  </strong></h4>    <p align="justify">La autopsia se considera una herramienta muy  importante para el trabajo m&eacute;dico. Su valor radica en la ayuda que nos  brinda para esclarecer las causas de muerte, permitir el control de la calidad  del trabajo m&eacute;dico y para el continuo conocimiento de la patog&eacute;nesis  y descripci&oacute;n de las enfermedades. Sin embargo, seg&uacute;n los reportes  estudiados, su uso ha tenido una disminuci&oacute;n considerable y se reportan  &iacute;ndices muy bajos<span class="superscript">2,5-9</span> y algunos autores<span class="superscript">5,6,9</span>  lo atribuyen a la falta de inter&eacute;s de cl&iacute;nicos, cirujanos, pat&oacute;logos  y miembros de la familia. Los principales autores revisados reportan: <em>Dalal<span class="superscript">2</span>  </em> y colaboradores, 441 autopsias con 30,5&nbsp;%; <em>Sakura </em> y <em>Saito<span class="superscript">5</span>  </em> un descenso de 63,3&nbsp;% a 20,9&nbsp;% en 24 a&ntilde;os estudiados; <em>Kumar<span class="superscript">8</span>  </em> y colaboradores, 107 autopsias con 36&nbsp;%; <em>Castellanos<span class="superscript">10</span>  </em> y cols., 56 autopsias con 60&nbsp;%. El mayor n&uacute;mero de casos, 4  074 (23&nbsp;%), fue comunicado por <em>Chen<span class="superscript">7</span>  </em> y colaboradores. En 13 a&ntilde;os, estos realizaron autopsias al 69,3&nbsp;%  de los casos, una cifra elevada si se compara con el resto de la bibliograf&iacute;a  consultada, lo que se explica por las caracter&iacute;sticas del Sistema de Salud  Cubano. Sin embargo en un estudio reciente realizado por <em>Serwint </em> J.  R. y colaboradores, cuyo objetivo fue cuantificar y caracterizar las causas de  muerte pedi&aacute;tricas, tanto en hospitales urbanos, cl&iacute;nicas comunitarias  o en los fallecidos en el hogar, reportaron un &iacute;ndice de autopsias de 69&nbsp;%,  similar al nuestro.<span class="superscript">11</span> </p>    <p align="justify">En  cuanto a la edad, en la literatura revisada, la frecuencia de autopsia por grupos  de edades es variable. <em>Dalal </em> y colaboradores<span class="superscript">2</span>  reportan una mayor frecuencia en ni&ntilde;os de 1 a 5 a&ntilde;os, con 21,6&nbsp;%;  <em>Kumar </em> y colaboradores<span class="superscript">8</span> tienen una mayor  frecuencia de autopsias en el grupo et&aacute;reo de 5 a&ntilde;os y m&aacute;s  con 100&nbsp;%, mientras que <em>Hern&aacute;ndez </em> y colaboradores<span class="superscript">12</span>  comunican una alta frecuencia de autopsias en los menores de 18 meses (33,3&nbsp;%  - 30,7&nbsp;%). En nuestra serie la frecuencia de autopsia fue mayor en el grupo  de menores de un a&ntilde;o con 36,4&nbsp;% y el sexo que predomin&oacute; fue  el masculino. </p>    <p align="justify">Las especialidades de procedencia de los  fallecidos estudiadas fueron variadas pero el porcentaje m&aacute;s elevado correspondi&oacute;  a la unidad de cuidados intensivos, con un &iacute;ndice de 66,3&nbsp;%, aspecto  notable que demuestra que estos pacientes al fallecer, adem&aacute;s de recibir  una atenci&oacute;n esmerada, contaban con la tecnolog&iacute;a m&aacute;s avanzada.  <em>Goldstein</em><span class="superscript">13</span> en su estudio reporta en  esta sala 73&nbsp;%, sin embargo en la sala de emergencia tiene 93&nbsp;%. <em>Castellanos</em><span class="superscript">10</span>  en la sala de cuidados intensivos del Hospital de Santander, reporta un &iacute;ndice  de 60&nbsp;%. </p>    <p align="justify">Al analizar las causas de muerte debe recordarse  que el estudio es multicausal y los trastornos se agrupan por c&oacute;digos de  3 d&iacute;gitos, por lo tanto no se debe comparar mec&aacute;nicamente con los  estudios de mortalidad monocausales.<span class="superscript">13</span> En la  CBM y CDM los resultados son similares a los reportados por el Ministerio de Salud  P&uacute;blica (MINSAP):<span class="superscript">14</span> tumores malignos y  anomal&iacute;as cong&eacute;nitas. Nuestro hospital es Centro de Referencia de  Oncohematolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a, lo que explica estos resultados,  as&iacute; como la incidencia de enfermedades malignas del tejido hemolinfopoy&eacute;tico.  </p>    <p align="justify">Las malformaciones del sistema nervioso central, seg&uacute;n  <em>De Noronha<span class="superscript">1</span></em><span class="superscript">5</span>  afectan alrededor de 5 a 10 ni&ntilde;os por cada 1 000 nacidos vivos; en nuestro  estudio ocup&oacute; el segundo lugar. Antes de la d&eacute;cada de los 70, las  causas de muertes eran las infecciones respiratorias y gastroent&eacute;ricas,  despu&eacute;s al elevarse la calidad del Sistema Nacional de Salud, estas cifras  disminuyen y pasan al primer lugar las infecciones cr&oacute;nicas transmisibles.  </p>    <p align="justify">Las infecciones cuando se analizan en estudios multicausales  siguen siendo causas intermedias y directas de muertes altamente frecuentes, aunque  no tan elevadas como las reportadas en la literatura consultada, sobre todo en  los informes provenientes de pa&iacute;ses subdesarrollados: <em>Dalal</em><span class="superscript">2</span>  y colaboradores reportan en la India un &iacute;ndice de infecci&oacute;n de 67,2&nbsp;%  y <em>Jaffar</em><span class="superscript">16</span> y colaboradores en Gambia  reportan 41&nbsp;%. Los principales diagn&oacute;sticos finales de CDM y CIM correspondieron  en general con las complicaciones propias de la CBM. Los trabajos revisados aportan  poca informaci&oacute;n sobre este aspecto, pues se trata de estudios monocausales.  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En este trabajo, el n&uacute;mero de casos procedentes  de la sala de cuidados intensivos y el tiempo de estad&iacute;a en estas unidades  son elevados, de igual modo a lo reportado por <em>Ben </em> y colaboradores (13,3  d&iacute;as).<span class="superscript">17</span> Esto explica que el 56&nbsp;%  de los pacientes tiene una estad&iacute;a mayor de una semana. No obstante, casi  la tercera parte de los casos fallece a las 72 horas, lo que demuestra que la  importancia de la informaci&oacute;n que brinda la autopsia depende m&aacute;s  del inter&eacute;s y la calidad del trabajo realizado por el pat&oacute;logo que  el tiempo de estad&iacute;a </p>    <p align="justify">La evaluaci&oacute;n del diagn&oacute;stico  cl&iacute;nico tambi&eacute;n se hace de forma multicausal. No puede ser mec&aacute;nicamente  comparado, sino que se analiza la coincidencia o discrepancia en CBM y CDM. El  m&eacute;todo m&aacute;s generalizado en los trabajos que aparecen en la literatura  es el de <em>Goldman,</em><span class="superscript">13</span> que establece cinco  grados (I-V) y en cada caso hay o no coincidencia total. Los grados I y II se  relacionan con las causas de muerte, lo que ser&iacute;a m&aacute;s comparable  con los resultados que se presentan, aunque la clasificaci&oacute;n utilizada  establece la coincidencia total, parcial, insuficiente y no coincidencia. El grado  de discrepancia diagn&oacute;stica en la literatura es muy amplio y es modificado  por varios factores: tipo de enfermedad, edad, sexo, especialidad, tipo de hospital.  &Eacute;ste var&iacute;a de 6,6&nbsp;%<span class="superscript">2</span> a 48,4&nbsp;%<span class="superscript">9</span>  y otros autores muestran cifras intermedias.<span class="superscript">7,8,13,18,19</span>  El presente trabajo report&oacute; un &iacute;ndice de 18,3&nbsp;% en CBM y 30,1&nbsp;%  en CDM, &iacute;ndice que se encuentra dentro de las cifras m&aacute;s frecuentes  reportadas. </p>    <p align="justify">Las infecciones y los c&aacute;nceres fueron  examinados cuando se analiz&oacute; CBM y CDM. El DMO, expresi&oacute;n morfol&oacute;gica  del fallo multiorg&aacute;nico o s&iacute;ndrome de disfunci&oacute;n m&uacute;ltiple  de &oacute;rganos, resulta elevado si se compara con los resultados en adultos,  que son del 10&nbsp;%.<span class="superscript">20</span> </p>    <p align="justify">La  evaluaci&oacute;n de la calidad del trabajo de un hospital depende fundamentalmente  de la calidad en la recogida de la informaci&oacute;n, de modo tal que los diagn&oacute;sticos  cl&iacute;nicos se recojan se&ntilde;alando lo m&aacute;s fidedignamente posible  el real pensamiento m&eacute;dico y los diagn&oacute;sticos post m&oacute;rtem  sean lo m&aacute;s precisos posible. </p>    <p align="justify">Con los resultados  obtenidos en este estudio queda demostrada la importancia de la autopsia para  confirmar diagn&oacute;stico, para entender mejor las causas de muerte y para  evaluar la calidad de la atenci&oacute;n m&eacute;dica. Compartimos el criterio  de los autores consultados<span class="superscript">1,5,21</span> que, entre otras  cosas, plantean que debe existir una buena comunicaci&oacute;n entre m&eacute;dico  y pat&oacute;logo. Otro aspecto demostrado es la utilidad del SARCAP, el cual  permite obtener toda la informaci&oacute;n computadorizada y analizar as&iacute;  las discrepancias diagn&oacute;sticas. </p>    <p>&nbsp; </p><h4><strong>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS  </strong></h4>    <!-- ref --><P> 1. Hurtado de Mendoza AJ, &Aacute;lvarez Santana R, Walwyn Salas  V, Montero Gonz&aacute;lez TJ, Carriles Martinez-Pinillos R, Rodr&iacute;guez  Guerra J. Autopsias realizadas en el Hospital “Dr. Luis D&iacute;az Soto” de 1962  a 1995. Rev Cubana Med Milit. 1997; 26(2):122-8. <!-- ref --><P> 2. Dalal SR, Jadhau MV,  Deshmukh SD. Autopsy study of Pediatric deaths. Indian J Pediatr. 2002 Jan; 69(1):  23-5. <!-- ref --><P> 3. Hurtado de Mendoza Amat J, &Aacute;lvarez Santana R, Jim&eacute;nez  L&oacute;pez A, Fern&aacute;ndez P&eacute;rez LG. El SARCAP, Sistema Automatizado  de Registro y Control de Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica. Rev Cubana Med Militar  1995;24:123-230. <!-- ref --><P> 4. OPS/OMS. Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades,  Traumatismo y Causas de Defunci&oacute;n. 9na Revisi&oacute;n. Whashigton DC;1978.  <!-- ref --><P> 5. Sakugawa H, Saito A. Clinical autopsy evaluation. Rinsho Byori. 1999;  47(1): 31-6. <!-- ref --><P> 6. Cottrill HM, O&acute;Connor WN. The autopsy in the 21st  Century: Time for reconsideration. Ky Med Assoc. 2000; 98(3):110-4. <!-- ref --><P> 7.  Chen GH, Zhang MD, He JN. Autopsy study of 4074 pediatric cases Zhonghua Bing  Li Xue Za Zhin. 1994; 23(1):40-2. <!-- ref --><P> 8. Kumar P, Taxy J, Angst DB, Mangurten  HH. Autopsies in Children: are they still useful? Arch Pediatr Adolesc Med.1998;  152(6):558-63. <!-- ref --><P> 9. Gibson TN, Shirley SE, Escoffery CT, Reid m. Discrepancies  between clinical and postmortem diagnoses in Jamaica: a study from the University  Hospital of the West Indies. Clin Pathol. 2004; 57:980-985. <!-- ref --><P> 10. Castellanos  Ortega A, Ortiz Melon F, Garc&iacute;a Fuentes M, Prieto Valderrey F, Santidrian  Miguel JP, Mazorra Macho F. The evaluation of autopsy in the pediatric intensive  unit. An Esp Pediatric. 1997;46(3):224-8. <!-- ref --><P> 11. Serwint JR, Nellis ME. Deaths  of pediatric patients: relevance to their medical home, an urban primary care  clinic. Pediatrics. 2005; 115(1):57-63. <!-- ref --><P> 12. Hern&aacute;ndez-Hern&aacute;ndez  DM, Montoya-L&oacute;pez J, Yuriko Furuya-Meguro ME, Mart&iacute;nez-Garc&iacute;a  MC. Characteristics of medical care related to autopsy authorization in a pediatric  hospital. Gac Med Mex. 1998; 134 (5):545-51. <!-- ref --><P> 13. Goldstein B, Metlay L,  Cox C, Rubenstein JS. Association of pre morten diagnosis and autopsy findings  in pediatric intensive care unit versus emergency department versus ward patients.  Crit Care Med.1996; 24(4): 683-6. <!-- ref --><P> 14. MINSAP. Informe Anual 2001. Datos  Estad&iacute;sticos. La Habana; 2001. <!-- ref --><P> 15. De Noronha L, Medeiros F, Martins  VD, Sampaio GA, Serapiao MJ, Kastin G, <em>et al</em>. Malformations of the central  nervous system: analysis of 157 pediatric autopsies. Arq Neuropsiquiatr. 2000;  58(313):890-6. <!-- ref --><P> 16. Jaffar S, Leach A, Greenwood AM, Jepson A, Muller O,  Ota MO, <em>et al</em>. Changes in the pattern of infant and childhood mortality  in upper river division, The Gambia, from 1989 to 1993. Trop Med Int Health. 1997;  2(1):28-37. <!-- ref --><P> 17. Ben Abrahan R, Weinbroum AA, Kassem R, Barzilay Z, Paret  G. Religious sensitivity pitted against the need to know: autopsy of Jewish children  in Israel . Med Sci Monit. 2002 Jan; 8(1): SR1-4. <!-- ref --><P> 18. 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<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>    <p> <span class="superscript"><a href="#autor">1</a></span><a href="#autor">Especialista  de II Grado en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica.     <br> <span class="superscript">  2</span> Especialista de II Grado en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica. Profesor  Titular. Doctor en Ciencias M&eacute;dicas.     <br> <span class="superscript"> 3</span>  Especialista de II Grado en Anatom&iacute;a Patol&oacute;gica. Profesor Auxiliar.      <br> <span class="superscript"> 4</span> Especialista de I Grado en Anatom&iacute;a  Patol&oacute;gica. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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