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<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana Dpto. Docente de Salud en la Facultad de Ciencias Médicas Dr. Salvador Allende ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <h1>El m&eacute;dico en Im&iacute;as    <br>   pinceladas del sevicio m&eacute;dico rural</h1>     <div align="center"><a href="#cargo">Por el    <br>   Dr. Pedro Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez * </a><a name="autor"></a></div>     <p>Actualmente Im&iacute;as es un floreciente municipio de la provincia de Guant&aacute;namo.    Pero situ&eacute;monos a principios del a&ntilde;o 1962, apenas concluida la    Campa&ntilde;a de Alfabetizaci&oacute;n, en esta zona ubicada en un agreste    valle costero al sur de la regi&oacute;n m&aacute;s oriental del pa&iacute;s.    Durante a&ntilde;os nunca se hizo una correcta definici&oacute;n si pertenec&iacute;a    a una de las dos ciudades m&aacute;s pr&oacute;ximas y que parec&iacute;an tan    lejanas: Guant&aacute;namo o Baracoa.</p>     <p>Pr&oacute;ximo a dos puntos muy ligados a nuestra historia uno positivo y otro    negativo. El primero: Playitas de Cajobabo, por donde desembarcaron Jos&eacute;    Mart&iacute; y M&aacute;ximo G&oacute;mez al iniciarse la guerra del 95. El    segundo: la Base Naval de Guant&aacute;namo, clavada como un pu&ntilde;al en    nuestro territorio.</p>     <p>Sigamos con el a&ntilde;o 1962 en esta zona, que era una de las m&aacute;s    subdesarrolladas econ&oacute;mica y culturalmente de Cuba en aquellos tiempos.    No obstante ya se sent&iacute;a el empuje de nuestra Revoluci&oacute;n y el    trabajo de salud p&uacute;blica estuvo priorizado desde los primeros momentos.    Prueba de ello es que en esta &eacute;poca encontramos fabricado un peque&ntilde;o    Hospital Rural con 12 camas, laboratorio cl&iacute;nico y farmacia, en cuya    construcci&oacute;n particip&oacute; la poblaci&oacute;n, con el entusiasmo    de los dos primeros m&eacute;dicos del servicio rural que arribaron all&iacute;:    Jos&eacute; M. Miyar Barruecos<span class="superscript">1</span> y Ren&eacute;    Lori&eacute;.<span class="superscript">2</span></p>     <p>El hospital atend&iacute;a a la poblaci&oacute;n del barrio de Im&iacute;as    y de sus zonas aleda&ntilde;as, con un &aacute;rea de atracci&oacute;n de alrededor    de diez mil habitantes.</p>     <p>Veamos algunas caracter&iacute;sticas de la zona:    <br> </p> <ul>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El paludismo constitu&iacute;a un azote para sus habitantes y en dicho      a&ntilde;o se diagnosticaron cerca de mil casos.</li>       <li> El parasitismo intestinal minaba a su poblaci&oacute;n infantil.</li>       <li> La gastroenteritis arrebataba decenas de vidas humanas. </li>       <li> El bloqueo imperialista alcanzaba l&iacute;mites inveros&iacute;miles,      incluyendo hasta el de las medicinas m&aacute;s necesarias.</li>       <li> La Agencia Central de Inteligencia (CIA), desde la cercana Base Naval de      Guant&aacute;namo infiltraba sus peones y trataba de fomentar la contrarrevoluci&oacute;n      entre los campesinos.</li>     </ul>     <p>Precisamente ese es el momento en que llegan al lugar dos j&oacute;venes m&eacute;dicos    reci&eacute;n graduados para cumplir con su trabajo de postgrado en el Servicio    M&eacute;dico Social Rural: Mirta Hermelo Treche<span class="superscript">3</span>    y Pedro Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez.    <br>       <br>   La &quot;antorcha&quot; la recibieron de los compa&ntilde;eros que en el per&iacute;odo    anterior hab&iacute;an realizado una extraordinaria labor: los doctores Sergio    Rabell <span class="superscript">4</span> y Felipe Valladares <span class="superscript">5</span>.</p>     <p>Los m&eacute;dicos atend&iacute;amos diariamente m&aacute;s de cien pacientes,    sin l&iacute;mite de horario, adem&aacute;s de los enfermos ingresados en el    peque&ntilde;o hospital rural, casi todos ni&ntilde;os peque&ntilde;os. Estuvimos    de guardia permanente durante los 14 meses de trabajo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>-&iquest; Te acuerdas, Mirta, cu&aacute;ntas veces coincidimos en la madrugada    frente a la camita de un ni&ntilde;o sin acuerdo previo?-    <br> </p>     <p>Logramos a&ntilde;adir a la construcci&oacute;n externa un jard&iacute;n de    piedras y cactus ya que era casi imposible que crecieran el c&eacute;sped o    las flores en aquella &aacute;rida zona. El peque&ntilde;o hospital estaba separado    de la costa por una monta&ntilde;a que romp&iacute;a los vientos del caribe    y se dec&iacute;a que entonces la lluvia ca&iacute;a m&aacute;s all&aacute;    de donde nos encontr&aacute;bamos.</p>     <p>Los campesinos, en un alarde de primitiva artesan&iacute;a construyeron all&iacute;    dos pintorescas sombrillas de palma cana que, adem&aacute;s de constituir un    bello adorno desempe&ntilde;aban un importante papel protector contra el ardiente    sol tropical, para quienes esperaban la consulta m&eacute;dica, el resultado    de un an&aacute;lisis de laboratorio o la evoluci&oacute;n de un ser querido.</p>     <p>Mientras esper&aacute;bamos a los pacientes, el peque&ntilde;o grupo de trabajadores,    siempre de guardia, nos sent&aacute;bamos bajo aquellos &aacute;rboles artificiales    que representaban las sombrillas vegetales.</p>     <p>Adem&aacute;s de hacer comentarios sobre la diaria labor o sobre las noticias    que le&iacute;amos en peri&oacute;dicos o revistas que llegaban con d&iacute;as    o semanas de atraso, se a&ntilde;ad&iacute;an canciones interpretadas por compa&ntilde;eros    que - en aquella situaci&oacute;n - nos parec&iacute;an artistas consumados.    Tambi&eacute;n esper&aacute;bamos la llegada de alguna &quot;camilla&quot; <span class="superscript">6</span>    que hab&iacute;a iniciado el descenso de las monta&ntilde;as varias horas antes.</p>     <p>All&iacute;, una noche surgi&oacute; espont&aacute;neamente un soncito r&iacute;tmico    y pegajoso que titulamos &quot;El m&eacute;dico en Im&iacute;as&quot;. La letra    se improvis&oacute; e increment&oacute; con el concurso de todos. Muy pronto    corri&oacute; de boca en boca entre los compa&ntilde;eros que cumpl&iacute;an    el Servicio M&eacute;dico Rural en la zona de Baracoa-Guant&aacute;namo-Yateras    y lleg&oacute; hasta las Reuniones Cient&iacute;fico-Sociales que se desarrollaban    en casi todo el pa&iacute;s.</p>     <p>Esta especie de sonsonete resum&iacute;a palabras, frases y hechos muy conocidos    o empleados en esta zona, pero que en los o&iacute;dos de los que viv&iacute;amos    en otros lugares del pa&iacute;s, parec&iacute;an expresados en otro idioma.    Ahora recuerdo lo relativo que deben de ser consideradas las distancias cuando    en cierta vez dije en Baracoa:</p>     <p>- Compadre, que lejos est&aacute;n ustedes de La Habana.</p>     <p>Inmediatamente me respondieron a coro:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- No compadre, los que viven lejos son ustedes.</p>     <p> En el a&ntilde;o 2002 nuestro Curso de Medicina cumple 40 a&ntilde;os de su    graduaci&oacute;n y de haber iniciado el Servicio M&eacute;dico Rural. Estuvimos    entre aquellos primeros grupos de m&eacute;dicos y estomat&oacute;logos graduados    a principios del triunfo de la Revoluci&oacute;n.</p>     <p>Al revisar algunas notas de la &eacute;poca, reencontramos aquellas estrofas,    que por su inter&eacute;s folkl&oacute;rico regional y tal vez nacional, reproduciremos    en estas narraciones. Tal vez hallemos en ellas un poco de exageraci&oacute;n,    pero indudablemente que tambi&eacute;n tienen cierto inter&eacute;s para hacer    comparaciones en el desarrollo educacional, cultural y sanitario alcanzado en    esta regi&oacute;n del pa&iacute;s en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas.    Ahora Im&iacute;as es un municipio de la provincia guantanamera y su cabecera    es una pr&oacute;spera ciudad con excelentes v&iacute;as de comunicaci&oacute;n.</p>     <p>El territorio est&aacute; sembrado de modernas comunicaciones: carreteras,    caminos, tel&eacute;fonos. A &eacute;l llegan las se&ntilde;ales de radio y    televisi&oacute;n, tambi&eacute;n hay centenares de escuelas primarias y decenas    de escuelas secundarias. No hay analfabetismo y hay m&eacute;dicos, hospitales    y policl&iacute;nicos que atienden a toda su poblaci&oacute;n. Sus productos,    sobre todo el caf&eacute;, la madera y el cacao pueden llegar f&aacute;cilmente    al resto del pa&iacute;s y no se habla de desempleo. </p>     <p>Muchas de las palabras, frases y hechos narrados en la canci&oacute;n, ni siquiera    son conocidas por los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que habitan actualmente    en este municipio.</p>     <p>Consideren la misma como un homenaje a su valiente, simp&aacute;tica y abnegada    poblaci&oacute;n, as&iacute; como a los trabajadores de la salud que laboran    en otras &aacute;reas rurales del pa&iacute;s.</p>     <p>Pasados cerca de 40 a&ntilde;os - y &quot;veinte a&ntilde;os no es nada&quot;-    al revisar nuestros apuntes, recordamos aquellas estrofas por el inter&eacute;s    de su contenido para los estudiosos del folklore nacional o regional, reproducimos    a continuaci&oacute;n.</p>     <p>&quot;El M&eacute;dico en Im&iacute;as&quot;    <br>   Im&iacute;as....Im&iacute;as....Im&iacute;as.    <br>   El m&eacute;dico llega a Im&iacute;as    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Y comienza a consultar:    <br>   - <i>Mareo, flojera, tontera, dolor de celebro</i>    <br>   -Yo tengo la <i>naturaleza</i> que se me cay&oacute;    <br>   &iquest;Y t&uacute; que tienes?    <br>   -Yo tengo <i>mareo</i>    <br>   &iquest;Y t&uacute; que tienes?    <br>   -Yo tengo <i>flojera</i>    <br>   &iquest;Y t&uacute; que tienes?    <br>   -Yo tengo <i>tontera</i>    <br>   &iquest;Y t&uacute; que tienes?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   -Dolor de <i>celebro</i>    <br>   &iquest;Y t&uacute; que tienes?    <br>   -Yo tengo la <i>naturaleza</i> que se me cay&oacute;.......    <br>   &iquest;Y qu&eacute; tienes t&uacute;?    <br>   - Yo tengo <i>fiebre con fr&iacute;o</i>    <br>   - Tengo el <i>padrej&oacute;n</i>    <br>   - Tengo el <i>malest&eacute;rico</i>    <br>   - Tengo <i>mal de madre</i>    <br>   - Tengo<i> mal de orina</i>    <br>   - Yo tengo <i>la costumbre</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Yo tengo <i>un a&ntilde;ugo</i>    <br>   - ........dolor en <i>el panecisco</i>    <br>   - ........dolor abajo'<i>el arca</i>    <br>   - ........dolor en el <i>palo'el buche</i>    <br>   -<i> Mareo, flojera, tontera, dolor de celebro</i>.........    <br>   - Yo tengo la<i> naturaleza </i>que se me cay&oacute;........</p>     <p> &iquest;Y qu&eacute; tiene el ni&ntilde;o?    <br>   - <i>Maleza de barriga</i>    <br>   - Tiene <i>provocadera</i>    <br>   - Tiene <i>correncia</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Tiene unos <i>malitos</i>    <br>   - Est&aacute; <i>inutilito</i>    <br>   - Tiene <i>aventaz&oacute;n</i>    <br>   - Tiene <i>pijuatera</i>    <br>   - Est&aacute; <i>regord&iacute;o</i>    <br>   - Tiene <i>mal de boca</i>    <br>   - Malo de <i>una vista</i>    <br>   - ........tiene infecci&oacute;n</p>     <p>&iquest;Y qu&eacute; le hicieron?    <br>   - Al ni&ntilde;o lo <i>sobaron</i>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>       <br>   &iquest;Y qu&eacute; le dieron?    <br>   - Le dieron una <i>tisana</i></p>     <p>&iexcl;Arriba Teresa! &iexcl;Hazle la gota gruesa!    <br>   &iexcl;Arriba Panchi! &iexcl;Dale tetraciclina!    <br>   &iexcl;Arriba Carmen! &iexcl;Ponle penicilina!    <br>   &iexcl;Ap&uacute;rate Asteria! &iexcl;Prep&aacute;rale la cama!</p>     <p>Im&iacute;as.......Im&iacute;as........Im&iacute;as.    <br>   El M&eacute;dico aqu&iacute; lleg&oacute;........    <br>   Y todo lo resolvi&oacute;........    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Im&iacute;as.......Im&iacute;as........Im&iacute;as.</p>     <p>La canci&oacute;n se cantaba r&iacute;tmicamente y en forma de contrapunto.</p>     <p>Veamos ahora la &quot;traducci&oacute;n&quot; de estas palabras:</p>     <p>- <i>Mareo, flojera, tontera, dolor de &quot;celebro&quot;:</i> S&iacute;ntomas    frecuentes de la anemia. Muy com&uacute;n en aquella &eacute;poca, sobre todo    provocada por el parasitismo intestinal y por el paludismo. El parasitismo intestinal    en la actualidad no reviste caracter&iacute;sticas de problema importante de    salud en nuestra poblaci&oacute;n y el paludismo fue erradicado por la Revoluci&oacute;n,    report&aacute;ndose el &uacute;ltimo caso aut&oacute;ctono en el a&ntilde;o    1967, y s&oacute;lo se notifican ahora algunos casos importados en personas    que llegan a Cuba provenientes de pa&iacute;ses donde esta enfermedad persiste.    A manera de informaci&oacute;n, se&ntilde;alamos que en &Aacute;frica mueren    anualmente m&aacute;s de un mill&oacute;n de ni&ntilde;os atacados por el paludismo,    tambi&eacute;n llamado malaria.    <br> </p>     <p>- <i>Naturaleza ca&iacute;da:</i> Impotencia sexual en el hombre o frigidez    en la mujer. No siempre se correspond&iacute;a exactamente con estas situaciones,    ya que algunos pacientes ven&iacute;an en busca de m&aacute;s vigor o fortaleza    general.</p>     <p>- <i>Fiebre con fr&iacute;o:</i> S&iacute;ntoma muy frecuente en el acceso    pal&uacute;dico. Im&iacute;as era una de las zonas m&aacute;s pal&uacute;dicas    del pa&iacute;s. En un trabajo presentado en el X Congreso M&eacute;dico Nacional    por los m&eacute;dicos del Hospital Rural de Im&iacute;as (Mirta Hermelo Treche    y Pedro Rodr&iacute;guez Hern&aacute;ndez), en los primeros seis meses de consulta    se diagnosticaron en el peque&ntilde;o laboratorio del Hospital un total de    489 casos de paludismo, casi un 4 % del total de consultas y el 30,5 % de todos    los pacientes que ten&iacute;an fiebre o la hab&iacute;an tenido en los treinta    d&iacute;as anteriores a la consulta, presentaban ex&aacute;menes de laboratorio    positivos a paludismo. El 50 % eran menores de 14 a&ntilde;os de edad.</p>     <p>No todos los casos siempre acud&iacute;an al Hospital, ya que en la zona era    muy com&uacute;n la automedicaci&oacute;n en esta enfermedad, siendo frecuente    que los propios pacientes al llegar a nosotros nos dijeran el diagn&oacute;stico.    Un ejemplo t&iacute;pico lo tuvimos en una madre que envi&oacute; a su hijo    al Hospital con la siguiente nota: &quot;Doctor, a este ni&ntilde;o le da fiebre    un d&iacute;a s&iacute; y otro no. Le da con mucho dolor de cabeza, suda mucho    y refresca. Edad catorce a&ntilde;os&quot;.</p>     <p>- <i>Padrej&oacute;n:</i> diston&iacute;a neurovegetativa. Se caracteriza por    <i>salto en el est&oacute;mago</i> en los hombres.    <br>   - <i>Malest&eacute;rico:</i> corrupci&oacute;n de <i>mal hist&eacute;rico</i>.    Es lo mismo que padrej&oacute;n, pero en mujeres.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - <i>Mal de madre:</i> sin&oacute;nimo de <i>malest&eacute;rico</i>. Tanto uno    como otro se refiere a la madre, matriz o &uacute;tero.    <br>   - <i>Mal de orina: </i>orinar frecuentemente con ardor.    <br>   - <i>La costumbre</i>: la menstruaci&oacute;n, la regla, el per&iacute;odo.    <br>   - <i>A&ntilde;ugo:</i> sensaci&oacute;n de opresi&oacute;n en cualquier parte    del cuerpo y m&aacute;s espec&iacute;ficamente en el cuello.    <br>   - <i>Panecisco</i>: regi&oacute;n del pubis o bajo vientre.    <br>   - <i>El arca</i>: regiones costales anteriores. <i>Abajo' el arca</i> es debajo    de las costillas.    <br>   - <i>El palo del buche</i>: el estern&oacute;n, hueso situado en la parte anterior    del t&oacute;rax o pecho.    <br>   - <i>Maleza de barriga:</i> diarreas. La diarrea es el s&iacute;ntoma fundamental    de la gastroenteritis. En esa &eacute;poca -a&ntilde;o 1962- constitu&iacute;a    la tercera causa de muerte general y la primera de mortalidad infantil en el    pa&iacute;s, y fallecieron ese a&ntilde;o 4157 personas en Cuba por esta enfermedad.    Ya en 1963 era la quinta causa de muerte general, la s&eacute;ptima en 1968    y desapareci&oacute; de entre estas primeras diez causas en 1974. Actualmente    fallecen s&oacute;lo unas 300 personas al a&ntilde;o por esta causa, es decir,    3 por cada cien mil habitantes, mientras que en 1962 eran 59 por cada 100 000,    o sea, unas 20 veces m&aacute;s defunciones debidas a la gastroenteritis.    <br> </p>     <p>- <i>Provocadera</i>: n&aacute;useas, ganas de vomitar.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - <i>Correncia</i>: sin&oacute;nimo de diarreas, de algo que corre. Si aclara    que es por delante, es una metrorragia o hemorragia genital.    <br>   - <i>Malitos</i>: piodermitis, lesiones purulentas de la piel.    <br>   - <i>Inutilito:</i> in&uacute;til, desnutrido, flojito. En una reciente reuni&oacute;n    en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a    o&iacute;amos a un investigador informar que ten&iacute;a dificultades en el    desarrollo de un trabajo cient&iacute;fico por lo dif&iacute;cil que le era    encontrar ni&ntilde;os desnutridos para su estudio. Por otra parte, la mortalidad    infantil, o sea, las muertes en menores de un a&ntilde;o de edad, ha descendido    en nuestro pa&iacute;s a cifras muy bajas (7,2 por cada 1000 nacidos vivos en    el a&ntilde;o 2000) como es en pa&iacute;ses de gran desarrollo socioecon&oacute;mico.    Los logros obtenidos son expresi&oacute;n de los actuales niveles de nutrici&oacute;n,    educaci&oacute;n general y sanitaria, as&iacute; como de la atenci&oacute;n    m&eacute;dica adecuada y la elevaci&oacute;n del nivel de vida de la poblaci&oacute;n.    <br> </p>     <p>- <i>Aventaz&oacute;n</i>: distensi&oacute;n o inflamaci&oacute;n abdominal.    <br>   - <i>Pijuatera</i>: palidez, demacraci&oacute;n, anemia.    <br>   - <i>Regord&iacute;o</i>: con el cuerpo hinchado, edema nutricional. Se ve en    ni&ntilde;os desnutridos.    <br>   - <i>Mal de boca</i>: estomatitis, lesiones en la boca o en las comisuras labiales.    <br>   - <i>Malo de una vista</i>: enfermo de un ojo. Conjuntivitis.    <br>   - <i>Infecci&oacute;n</i>: sin&oacute;nimo de infecci&oacute;n intestinal. Las    abuelas daban este diagn&oacute;stico en casi el ciento por ciento de los ni&ntilde;os    que enfermaban con fiebre.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - <i>Sobadora</i>: mujer, habitualmente de edad avanzada, que frente a casi    todo tipo de enfermedad, prescrib&iacute;a y realizaba masajes abdominales para    quitar la &quot;infecci&oacute;n&quot;. En ocasiones estas manipulaciones se    realizaban en otras regiones del cuerpo, como las plantas de los pies.    <br>   - <i>Tisana</i>: infusi&oacute;n de plantas de las m&aacute;s variadas especies.    Conocimos casos en que les agregaban cenizas y algunas inmundicias.    <br>   - <i>Teresa, Panchi y Carmen</i>: Auxiliares de Enfermeras formadas por la Revoluci&oacute;n,    oriundas del propio poblado de Im&iacute;as y que trabajaban con gran eficiencia    en el Hospital.    <br>   - <i>Mirna</i>: Auxiliar T&eacute;cnica de Laboratorio del Hospital.    <br>   - <i>Asteria</i>: Una de las Auxiliares Generales del Hospital.</p> <h4> Nombres propios    <br> </h4>     <p>Ahora o&iacute;mos cada nombrecito que se las trae. Desde nombres extranjeros    hasta combinaciones de s&iacute;labas de los de ambos progenitores, pasando    por aquella muchacha de apellido Prieto que se cas&oacute; con un joven de apellido    Brito y le puso al hijo Alan: algo as&iacute; como &quot;alambrito prieto&quot;.    Pero en la zona de Im&iacute;as, en aquella &eacute;poca s&oacute;lo nos falt&oacute;    encontrar los Santoral al Dorso, Luna Llena o Cuarto Menguante. Vimos decenas    de nombres del santoral cat&oacute;lico que antiguamente ven&iacute;an en todos    los almanaques, pero que se lo endilgaban al reci&eacute;n nacido aunque apareciera    con errores de imprenta.</p>     <p>En la consulta:    <br> </p>     <p>- &iquest; Su nombre?    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   - Demencia Fr&oacute;meta.    <br>   - &iquest; Demecia, Nemecia o Demetria?    <br>   - No doctor, Demencia. Ya s&eacute; que eso quiere decir locura, pero as&iacute;    dice mi inscripci&oacute;n de nacimiento.</p>     <p>No eran excepcionales en esta zona los &quot;Usnavy&quot;, tomados de los letreros    US Navy (Armada Norteamericana) que aparec&iacute;a en los barcos procedentes    de la Base Naval de Guant&aacute;namo. Tampoco los Riverside, tomados de los    carteles que una vez anunciaron la actuaci&oacute;n de dicha orquesta en Baracoa.    Hasta hab&iacute;a alg&uacute;n que otro Onecent tomado de los centavos norteamericanos.</p> Conocimos nombres como Confesor, Virgen, M&aacute;rtir, Papa y Abad, as&iacute;  como otros tan raros o infrecuentes como Ubitencidio, Qu&iacute;rico o Rubentina.  En fin, que de acuerdo a lo dicho al inicio, ya hoy no parecen tan raros..........&iquest;  Verdad?.    <br> <h4>Medicamentos    <br> </h4>     <p>Durante los a&ntilde;os del m&aacute;s f&eacute;rreo bloqueo, en Cuba faltaban    numerosos medicamentos que proven&iacute;an tradicionalmente del &aacute;rea    capitalista y que fuimos sustituyendo aceleradamente por otros o importando    materias primas y desarrollando nuestra industria farmac&eacute;utica. En Im&iacute;as,    en el a&ntilde;o 1962 tambi&eacute;n surgieron innovaciones al igual que en    todo el pa&iacute;s y nunca se careci&oacute; de ning&uacute;n medicamento b&aacute;sico.</p>     <p>Lo primero que falt&oacute; fueron los anticatarrales: la soluci&oacute;n surgi&oacute;    hirviendo agua con az&uacute;car y elaborando un jarabe, al que le a&ntilde;ad&iacute;amos    en proporciones adecuadas alcohol, aspirina, tabletas de terpina triturada y    gotas de code&iacute;na. Le llamamos PEMIR (Pedro y Mirta). Tuvo gran aceptaci&oacute;n    entre los pacientes y cuando ya dispon&iacute;amos de anticatarrales preparados    industrialmente, los pacientes solicitaban el nuestro porque ese s&iacute; enrizaba    (erizaba, pon&iacute;a los pelos de punta) &iquest;Se nos habr&aacute; ido la    mano en alcohol?. No......esa era la proporci&oacute;n que ven&iacute;a en los    libros.</p>     <p>Prepar&aacute;bamos colirios, a&ntilde;adiendo suero fisiol&oacute;gico a los    residuos que quedaban en los frascos de antibi&oacute;ticos inyectables, que    serv&iacute;an para resolver los casos de conjuntivitis bacterianas que atend&iacute;amos.</p>     <p>Con los conocimientos de Farmacolog&iacute;a adquiridos en la Escuela de Medicina    fuimos capaces de modificar las presentaciones de algunos medicamentos al transformar    c&aacute;psulas o tabletas en suspensiones o diluciones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hubo medicinas que era necesario utilizar con gran profusi&oacute;n, por la    alta incidencia de algunas enfermedades o s&iacute;ntomas. Todav&iacute;a no    exist&iacute;a el conocimiento que tiene la poblaci&oacute;n sobre los nombres    de los productos de uso frecuente en los tratamientos. Comenzaba a establecerse    en el pa&iacute;s una nomenclatura &uacute;nica para los medicamentos, basados    en su constituci&oacute;n qu&iacute;mica, enfrent&aacute;ndose a los cientos    de nombres comerciales que los laboratorios privados asignaban a una misma preparaci&oacute;n    farmac&eacute;utica.</p>     <p>Sin embargo, en esta &eacute;poca se presentaban algunas dificultades al utilizar    un nombre &uacute;nico:</p>     <p>-&iquest; Por qu&eacute; el doctor les mand&oacute; las mismas pastillitas    a todos los de la familia, si no tenemos lo mismo? . Yo tengo dolor de celebro    y flojera, pero mi mujer tiene mareo y tontera. El ni&ntilde;o tiene pijuatera    y est&aacute; inutilito y la ni&ntilde;a est&aacute; regord&iacute;a y a veces    tiene correncia.</p>     <p>Todos estaban afectados por el parasitismo intestinal, lo que pod&iacute;a    comprobarse en los ex&aacute;menes de laboratorio, que les provocaba anemia    por falta de hierro y explicaba los s&iacute;ntomas que presentaban. Pero independientemente    que dedic&aacute;bamos una parte de la consulta a ofrecer educaci&oacute;n sanitaria    y a exponerles de manera sencilla la explicaci&oacute;n de sus dolencias, ten&iacute;amos    que tomar otras medidas que llam&aacute;bamos &quot;psicol&oacute;gicas&quot;.    Entregamos a la compa&ntilde;era que despachaba las medicinas en nuestra peque&ntilde;a    farmacia, un listado de sin&oacute;nimos para que anotara en los sobrecitos    de tabletas o en los frascos de jarabes los nombres que pon&iacute;amos en las    recetas. As&iacute; el gluconato ferroso (sales de hierro para la anemia) se    convirti&oacute; en gluconat&oacute;n, glucofer, glucofex, ferroglux, glucofer&aacute;n,    etc. la aspirina se convirti&oacute; en &aacute;cido acetil salic&iacute;lico,    ASA, apiret, antifebrina, etc.</p>     <p>Por cierto, que en el &uacute;ltimo mes de nuestra estancia recuerdo a una    anciana reci&eacute;n alfabetizada que vino a la consulta despu&eacute;s de    haber estado en la de Mirta, que me dijo indignada:</p>     <p>-<i>&iexcl;Dotor!</i>. &iexcl;Qu&eacute; barbaridad!. Fui a ver a la dotora    porque tengo dolores en las coyunturas y mire lo que me ha mandao: un &quot;asa&quot;    y &iexcl;a mi edad!. &iquest; Pa' qu&eacute; yo necesito un &quot;asa&quot;    si ya yo tengo hasta biznietos?.</p>     <p>Sus ojos chispearon de alegr&iacute;a al explicarle que se trataba de unas    tabletas para los dolores y no el dispositivo intrauterino que comenzaba a aplicarse    en algunos lugares como anticonceptivo.</p>     <p>La lucha continuaba: ya se daban cuenta que aunque con otro nombre, las pastillas    eran iguales o se parec&iacute;an mucho. Comenzamos a darles distintos colores.    En un platico, te&ntilde;&iacute;amos las aspirinas con azul de metileno, violeta    genciana, rojo aseptil u otros productos. Elda, la muchacha de la farmacia logr&oacute;    te&ntilde;ir tabletas hasta con dos colores diferentes mientras cantaba una    canci&oacute;n de moda en esa &eacute;poca que siempre que la oigo me recuerda    aquella situaci&oacute;n &quot;si yo pudiera alg&uacute;n d&iacute;a remontarme    a las estrellas...&quot; Seguro que se sab&iacute;a otras, pero no soltaba aquella.</p>     <p>Muchas enfermedades est&aacute;n relacionadas con situaciones de la mente.    Desde tiempos inmemoriales los m&eacute;dicos han utilizado los placebos, es    decir, preparaciones farmac&eacute;uticas que s&oacute;lo contienen productos    inertes y que se prescriben para lograr un efecto psicoterap&eacute;utico. As&iacute;    surgi&oacute; un medicamento llamado H2O; tomado de la f&oacute;rmula qu&iacute;mica    del agua por estar constituida por una mol&eacute;cula de ox&iacute;geno y dos    de hidr&oacute;geno. Era simplemente agua azucarada hervida, con unas gotas    de colorante, de las cuales se indicaban 20 gotas en desayuno, almuerzo y comida.    Ten&iacute;a un efecto maravilloso cuando era correctamente indicado, o se asociaba    a otros medicamentos para que el paciente no dijera que &quot;s&oacute;lo le    hab&iacute;an mandado las mismas pastillitas de la otra vez&quot;.</p>     <p>Algo que nunca he comprendido bien es por qu&eacute; muchos m&eacute;dicos    escriben con una letra que no la entienden ni ellos mismos. Se dice que es por    la rapidez con que hay que escribir, pero no creo que eso sea una explicaci&oacute;n    contundente. Cuando revisamos las historias cl&iacute;nicas en los hospitales    para hacer trabajos de investigaci&oacute;n, a veces dedicamos varias horas    para entender lo que se escribi&oacute; en estos documentos. Por otra parte,    muchas veces el paciente que consultamos se siente tan mal que no puede atender    correctamente nuestras explicaciones, o est&aacute; tan preocupado con sus s&iacute;ntomas    que no es capaz de retener en su memoria lo que le decimos por lo que el M&eacute;todo    escrito con letra legible tiene un valor inapreciable. En las zonas rurales,    sobre todo en la &eacute;poca que narramos, la mayor&iacute;a de los campesinos    reci&eacute;n comenzaba a leer y escribir, por lo cual las indicaciones las    hac&iacute;amos en forma concreta, muy clara y sin el uso de siglas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A veces vemos en un m&eacute;todo: 2 t en d-a-c, con cuya f&oacute;rmula matem&aacute;tica    el m&eacute;dico intenta prescribir dos tabletas en desayuno, almuerzo y comida.    <br>   A prop&oacute;sito de siglas, todav&iacute;a recuerdo que en una de las frecuentes    visitas de Chomy -Dr Jos&eacute; M. Miyar Barruecos, Coordinador Nacional del    Servicio M&eacute;dico Rural durante varios a&ntilde;os y actual miembro del    Comit&eacute; Central del Partido y Secretario del Consejo de Estado- nos coment&oacute;    que vio un cami&oacute;n por la zona de Guant&aacute;namo que dec&iacute;a ECODICEMARAN-VILI    y al preguntarle al chofer su significado, le dijo: &iexcl;Yo que s&eacute;!.    Lo &uacute;nico que puedo decirles es que vendo refrescos y cervezas. Posteriormente    Chomy se enter&oacute; que ECODICEMARAN-VILI eran las siglas de la Empresa Consolidada    Distribuidora de Cervezas, Maltas, Refrescos, Aguas Minerales, Vinos y Licores.</p>     <p>Pero volvamos a los medicamentos. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os, en    nuestro trabajo diario con los alumnos de medicina a veces les o&iacute;mos    decir:</p>     <p>- El libro dice que para esta enfermedad deben indicarse tales y m&aacute;s    cuales medicamentos, pero hay uno de ellos que &quot;est&aacute; en falta&quot;    &iquest;qu&eacute; hacer?.</p>     <p>Nos sonre&iacute;mos y les narramos historias de Im&iacute;as. Y sabemos que    historias similares forman parte de las experiencias personales de la mayor&iacute;a    de los m&eacute;dicos.</p> <h4>Rubentina</h4>     <p>Las mezclas &eacute;tnicas que durante varios siglos se sucedieron en las monta&ntilde;as    baracoesas han dado como resultado que alguien sin rasgos de los abor&iacute;genes    cubanos, de los esclavos africanos, de los asi&aacute;ticos semi-esclavos y    de los conquistadores espa&ntilde;oles, sea una excepci&oacute;n en la zona    que dio origen a estos relatos. Y Rubentina Fr&oacute;meta era una de esas excepciones:    rubia, de piel muy blanca, alta, extremadamente delgada. Con algo m&aacute;s    de treinta a&ntilde;os y cargada de hijos multicolores, estaba llena del candor    y la ingenuidad propia de quien hab&iacute;a vivido todo el tiempo en Im&iacute;as,    sin ni siquiera visitar Guant&aacute;namo o Baracoa, primera meta para conocer    el mundo exterior. Su hablar era el t&iacute;pico de muchos habitantes de la    regi&oacute;n, comi&eacute;ndose las C y poniendo las ESES donde no iban:</p>     <p>-<i>Dotor, </i>traigo a mi amiga pa' que la cure. Se llama <i>Juana Masto</i>    (Juana Matos).    <br>   -&iquest;Y qu&eacute; tiene?.    <br>   -<i>&iexcl;Amas, dotor! </i>(asma, doctor).</p>     <p>En el Hospital dispon&iacute;amos de una peque&ntilde;a planta de gasolina    que serv&iacute;a para dar energ&iacute;a a cinco o seis bombillos y poner en    marcha el motor de una bomba de agua que desde un pozo elevaba el l&iacute;quido    vital hasta un tanque de fibrocemento. La mayor&iacute;a de las veces la plantica    no funcionaba, o no hab&iacute;a gasolina, o no pod&iacute;amos arrancarla.    Recuerdo que casi todos los d&iacute;as me levantaba antes del amanecer para    con una soga hacer girar la rueda ranurada que iniciaba la chispa que prend&iacute;a    el combustible y provocaba la explosi&oacute;n en aquel motorcito que alguna    vez se utiliz&oacute; en una lancha. &iexcl;Cu&aacute;ntas horas invert&iacute;    en estas labores, hasta que varios meses despu&eacute;s nos lleg&oacute; una    planta autom&aacute;tica checoslovaca!.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Rubentina o &quot;La Rubia&quot; era auxiliar de la cocina del Hospital. Dicha    cocina estaba en la propia casa de los m&eacute;dicos, que ten&iacute;a adem&aacute;s    dos habitaciones, una sala-comedor y un ba&ntilde;o. En la sala-comedor estaba    situado un refrigerador &quot;Kelvinator&quot; de queroseno que guardaba los    medicamentos o vacunas que necesitaban bajas temperaturas, pero que serv&iacute;a    a la vez para enfriar el agua que tom&aacute;bamos y que funcionaba gracias    a los desvelos del amigo Gamboa. </p>     <p>Un atardecer en que la planta pudo arrancar, vimos como Rubentina pon&iacute;a    sus manos debajo de la llave de agua, se las mojaba bien y despu&eacute;s encend&iacute;a    las luces. Cuando observamos que esto lo hac&iacute;a habitualmente, la llamamos:</p>     <p>-Rubentina. &iquest;Por qu&eacute; cada vez que vas a encender el &quot;chucho&quot;    de la luz, te mojas las manos?.    <br> </p>     <p>-<i>&iexcl; Ah dotor!</i>. Porque un amigo m&iacute;o me dijo que cada ve que    lo hiciera me mojara bien &quot;la manos&quot; pa' que no me cogiera la <i>electricid&aacute;</i>.</p>     <p>Tuvimos que explicarle que la corriente el&eacute;ctrica se trasmit&iacute;a    m&aacute;s f&aacute;cilmente a trav&eacute;s de las manos mojadas y que era    todo lo contrario a lo que le hab&iacute;an dicho.</p>     <p>-<i>&iexcl; Condenao y sinverg&uuml;enza!</i> . &iexcl;As&iacute; que lo hizo    &quot;pa' re&iacute;rse de mi&quot;!.    <br>   &iexcl;Deja que lo coja!.</p>     <p>En la cocina tambi&eacute;n trabajaba Nilda, hermana de Rubentina. La familia    completa estableci&oacute; relaciones de amistad con los m&eacute;dicos y recuerdo    con tristeza como vimos llorar al viejo Fr&oacute;meta cuando terminamos nuestro    Servicio M&eacute;dico Rural. La relaci&oacute;n m&eacute;dico- paciente establecida    con el anciano es de las que m&aacute;s recuerdos gratos traen a mi mente cuando    me remonto a esos tiempos iniciales de mi carrera profesional. Todo empez&oacute;    en una madrugada en que nos despertaron con urgencia:</p>     <p>-<i>&iexcl; Ay dotor!</i>. &iexcl;Que se me muere el viejo!. &iexcl; Corra!.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Y efectivamente, conducido por varios vecinos, llegaba el viejo Fr&oacute;meta    en situaci&oacute;n desesperada, como pasajero fortuito de una &quot;camilla&quot;.</p>     <p>Ausculto: estertores en marea montante. Observo: espuma sanguinolenta por la    boca. Esfigmoman&oacute;metro: hipertensi&oacute;n. Sensaci&oacute;n de muerte    inminente........ Diagn&oacute;stico: edema agudo del pulm&oacute;n, es decir,    una insuficiencia card&iacute;aca aguda.</p>     <p>Esta es una de las urgencias m&eacute;dicas m&aacute;s espectaculares para    el m&eacute;dico y para los familiares: el paciente est&aacute; a punto de morir    y casi siempre que no se atiende, muere irremediablemente. Sin embargo, todos    los m&eacute;dicos saben que con el tratamiento preciso e inmediato, generalmente    el paciente retorna a la vida.</p>     <p> -&iexcl;Morfina.....digital en vena.......!. &iexcl;R&aacute;pido!. La vida    va volviendo a medida que se suceden las maniobras.............</p>     <p>Al poco rato ya convers&aacute;bamos con el viejo. En los d&iacute;as sucesivos    que estuvo hospitalizado hablamos mucho. En las consultas programadas, a las    que asist&iacute;a rigurosamente, nos relacion&aacute;bamos m&aacute;s. La alegr&iacute;a    retorn&oacute; a la familia. Y entonces nos desbord&aacute;bamos de risa oyendo    a Rubentina, con su hablar peculiar, haciendo el cuento:</p>     <p>-&iexcl;Mire <i>dotor!</i>. <i>&iexcl;Mire dotora!</i>. <i>Pue' arresulta que    depu&eacute;'</i> que yo me alfabetic&eacute;, he seguido asitiendo a la <i>ecuela</i>,    por la noche. Entonce llego a la casa y me encuentro a pap&aacute; <i>acotado</i>    en el suelo y no en la cama. Le digo &iexcl;pero pap&aacute;! . &iquest;Qu&eacute;    hace ut&eacute; acotado en el suelo?. &iquest;No se ve muy viejo pa' ese jueguito?.    &iexcl;Vamo a ver si se <i>alevanta </i>y se <i>acueta</i> en la cama!. &iexcl;Ay    <i>dotor</i>!. &iexcl;Ay <i>dotora</i>!....... en eso veo que hac&iacute;a <i>rucu,    rucu...rucu,</i> con un ronqu&iacute;o <i>etra&ntilde;o</i> y digo &iexcl;pero    si se <i>et&aacute; muriendo concho!</i>...Y llam&eacute; a la gente y arranqu&eacute;    pa' ca.</p> <h4>Qu&iacute;rico</h4>     <p>M&aacute;s de las cinco de la tarde de aquel viernes. Hab&iacute;amos empezado    la consulta a las siete de la ma&ntilde;ana y s&oacute;lo tuvimos las pausas    indispensables para salir dos veces de ella y atender a pacientes ingresados.    De pronto se abre la puerta y entra la procesi&oacute;n, presidida por un muchacho    desnutrido que aparentaba doce o trece a&ntilde;os.</p>     <p>-Salimos desde esta ma&ntilde;ana de las lomas y venimos pa' que ust&eacute;    nos aclare una cosa.</p>     <p>Con m&aacute;s intriga que sorpresa observ&eacute; detenidamente aquella comitiva.    El muchacho tra&iacute;a de la mano a otra muchachita delgada, menudita, que    me imagin&eacute; tendr&iacute;a diez o doce a&ntilde;os. La edad en los campesinos    desnutridos era muy dif&iacute;cil de calcular: a veces cre&iacute;a que se    trataba de un ni&ntilde;o y el paciente ten&iacute;a cerca de veinte a&ntilde;os.    Los rodeaban unas quince personas de diferentes edades, tama&ntilde;os y grupos    &eacute;tnicos.</p>     <p>-Me llamo Qu&iacute;rico: Qu&iacute;rico Gamboa....    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Lo miro: bajito, pelo rubio, ojos rasgados, piel aindiada. Sonri&oacute;: le    faltaban dos dientes, al igual que a su compa&ntilde;era. A pesar de su tama&ntilde;o,    era fuerte y sobre todo decidido.</p>     <p>-&iexcl;Quiero que me diga si &eacute;sta y yo somos hermanos!</p>     <p>Ahora s&iacute; me sorprend&iacute;. Mir&eacute; a los alrededores y recorr&iacute;    los rostros de los acompa&ntilde;antes. Me detuve en la muchachita que ten&iacute;a    tomada de la mano.</p>     <p>-Si&eacute;ntense, por favor.</p>     <p>Ocuparon las dos &uacute;nicas sillas. El resto tom&oacute; posiciones para    no perderse nada de aquella entrevista trascendental.</p>     <p>-Pero.........&iquest;y ustedes no saben si son hermanos? Dije con una voz    que ahora la recuerdo est&uacute;pida.</p>     <p>-Mire....&eacute;sta y yo vivimos muy cerca......all&aacute; en las lomas;    la gente dice que mi pap&aacute; es el padre de ella. Pero por mucho que averiguo,    nadie est&aacute; seguro. Unos dicen que s&iacute;, otros dicen que no, otros    que puede ser.......porque usted sabe bueno.......mire, el caso es que yo necesito    saber si somos o no somos hermanos.</p>     <p>Recorr&iacute; en fracciones de segundos mis conocimientos de Medicina Legal    y de Laboratorio Cl&iacute;nico. Me vi en aquel Hospital Rural de Im&iacute;as    y por primera vez desde que trabajaba en &eacute;l, pens&eacute; que no ten&iacute;a    todos los conocimientos que necesitaba para por lo menos aliviar a un paciente.......&iquest;pero    por qu&eacute; el inter&eacute;s tan profundo, tan marcado, por conocer aquello?.    <br>   -&iquest;Qu&eacute; edad tienes?. &iquest;Y ella?.    <br>   -Yo diecinueve y ella diecis&eacute;is .    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   -&iquest;A qu&eacute; te dedicas? .    <br>   -Soy forestal. Tumbo montes.</p>     <p>Anot&eacute; mec&aacute;nicamente, mientras segu&iacute;a pensando.    <br>   -En definitiva, el hecho de si son o no hermanos, no es lo m&aacute;s importante.    F&iacute;jate, ustedes son vecinos, todos se llevan como familia. A veces las    personas, aunque no sean hermanos carnales son tan amigos que la amistad tiene.......    <br>   -&iexcl;Doctor, para m&iacute; s&iacute; es importante! - Me interrumpi&oacute;    -    <br>   Una vez m&aacute;s me sent&iacute; est&uacute;pido. La respuesta era clara.......    <br>   -Mira, para eso hay que examinar la sangre de ustedes dos, las de los padres    de ambos, la de los hermanos.........    <br>   -Para eso vinimos. Aqu&iacute; est&aacute;n todos........    <br>   -S&iacute;, pero d&eacute;jame explicarte.....Hay que determinar los grupos    sangu&iacute;neos de todos, el factor Rh. Tambi&eacute;n existen subgrupos......no    todo eso podemos hacerlo aqu&iacute;. Y aunque lo hagan en otra parte, al final    no siempre se puede estar seguro: la respuesta ser&iacute;a que no pueden ser    hermanos si no coinciden toda una serie de an&aacute;lisis.......pero tambi&eacute;n    la respuesta puede ser que hay posibilidades que lo sean, pero no que son........</p>     <p>En esta &eacute;poca todav&iacute;a no se hac&iacute;an los ex&aacute;menes    de ADN.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   -&iquest;Y d&oacute;nde se hace todo eso? -Volvi&oacute; a interrumpir.    <br>   -En La Habana, en el Instituto de Medicina Legal.....</p>     <p>No me dej&oacute; terminar. Se levant&oacute; bruscamente de la silla y volvi&oacute;    a coger de la mano a la muchachita, vir&aacute;ndose de espaldas a m&iacute;    y de frente a sus familiares, lanzando aquella frase inmortal mientras hac&iacute;a    un gesto con la mano que ten&iacute;a libre:</p>     <p>-&iexcl;El dinero es pa' gastarlo!. &iexcl;pa' La Habana to' el mundo!.    <br>   Y desaparecieron.......................</p> <h4>Muertos que salen</h4>     <p>-&iexcl;Ay mi madre!. Yo cre&iacute;a que no sal&iacute;an, pero los vi con    estos <i>sojos </i>que se van a <i>comel</i> la tierra. Y no yo solita... tos    los vecinos lo han visto. <i>Tre</i> noches <i>sesguida</i>.... <i>e</i> una    lucecita.... se enciende.... se apaga.... et&aacute; fija.... luego <i>aprincipia    </i>a <i>caminal</i> .... all&iacute; mismo, al otro lado del r&iacute;o. No    hay quien se atreva a <i>averigual</i>. De d&iacute;a s&iacute;.... de d&iacute;a    <i>vamo</i> y no hay <i>naiden</i>. <i>Asunte </i>doctor<i>, asunte</i>....    eso son <i>mueltos</i>. M&aacute;ndeme algo pa' los <i>nelvios</i>. &iexcl;Ay!.</p>     <p>Era la tercera consulta similar. Se abre la puerta:</p>     <p>-Ahora s&iacute; que esto est&aacute; bueno. Dos consultas en la ma&ntilde;ana,    de gentes que dicen est&aacute;n viendo visiones. Que si los muertos, que si    las lucecitas, que si sintieron voces... el primero me pareci&oacute; un neur&oacute;tico.    La de ahora vino con la madre y dos hermanas y todos vieron... Como ni tu ni    yo creemos que los muertos salen, vamos a hablar con el Teniente.</p>     <p>-Yo llevo tres. Todos dicen que tres noches seguidas y al otro lado del r&iacute;o.    Creo que hay suficientes elementos para informar al Teniente para ver quienes    se dedican a meterles miedo a la gente.... Nos vamos despu&eacute;s de almuerzo.    Mira, de 30 consultas, 10 paludismos, 3 par&aacute;sitos, 2 diarreas, 6 catarros    y &iexcl;tres que ven muertos!.</p>     <p>A la una de la tarde estamos almorzando. El Hospital de Im&iacute;as era lugar    de paso de todo el personal de Salud P&uacute;blica que se dirig&iacute;a hacia    Baracoa. La carretera que sub&iacute;a a la loma de La Farola estaba en ejecuci&oacute;n    y ya hab&iacute;a un terrapl&eacute;n m&aacute;s o menos aceptable que comunicaba    a Guant&aacute;namo con Baracoa. &iexcl;El viaje todav&iacute;a se las tra&iacute;a!.    Casi siempre cinco horas hacia uno u otro lado, a partir de Im&iacute;as. All&iacute;    los compa&ntilde;eros se quitaban el polvo del camino, almorzaban y a veces    dorm&iacute;an. Hac&iacute;a tres d&iacute;as que ten&iacute;amos invitados.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- Armada <span class="superscript">7</span>. &iquest;c&oacute;mo va la campa&ntilde;a    contra el paludismo?.    <br>   - Esto va bien. Dentro de unos meses vamos a empezar el tratamiento radical    con primaquina. Como t&uacute; sabes, ahora s&oacute;lo se localizan los casos    con ex&aacute;menes de gota gruesa y se les da tratamiento al acceso pal&uacute;dico,    mientras nosotros nos dedicamos a rociar el interior de las casas con insecticidas    de acci&oacute;n residual, para que los mosquitos que piquen al enfermo se mueran    al posarse en la pared y no puedan transmitir la enfermedad a otras personas.    Adem&aacute;s, estamos haciendo estudios entomol&oacute;gicos para determinar    el &iacute;ndice de infestaci&oacute;n por diferentes mosquitos y sobre todo    los Anofelinos que son los vectores del paludismo.</p>     <p>Mir&eacute; al entom&oacute;logo mientras com&iacute;a. No pod&iacute;a apartar    mis ojos de aquella verruga que ten&iacute;a en la comisura labial. Es un peque&ntilde;o    hemangioma, pens&eacute;. &iexcl;C&oacute;mo sabe de mosquitos este hombre!.    S&iacute;, hasta estudi&oacute; en Brasil: R&iacute;o de Janeiro, Sao Paulo....    Bah&iacute;a.... Copacabana..... &iquest;Ser&aacute; mejor que Varadero?. &iexcl;Dif&iacute;cil!    . Cada vez que Armada viene aprendo un poco m&aacute;s de paludismo. &iexcl;Con    &eacute;l me enter&eacute; que era lo mismo que malaria!. &iexcl;Ja!. &iquest;Y    c&oacute;mo estudian a los mosquitos?. Me sorprend&iacute; al darme cuenta que    esto &uacute;ltimo no lo hab&iacute;a s&oacute;lo pensado, sino que lo dije    en alta voz, mientras pinchaba con el tenedor un pedazo de carnero &quot;de    lata&quot;. Segu&iacute; pensando: es chino y sabe a berrench&iacute;n, pero    la Rubia lo lava bien y se deja comer......</p>     <p>-&iexcl;Tenemos que cazarlos!- dijo Armada-.</p>     <p>Pens&eacute; en los carneros chinos, pero me di cuenta que se refer&iacute;a    a los mosquitos.</p>     <p>-Por el d&iacute;a cuesta trabajo. Ellos son picadores, intradomiciliarios,    es decir, pican generalmente dentro de la casa y tienen h&aacute;bitos nocturnos.    Hace tres noches que trabajamos en la zona que est&aacute; del otro lado del    r&iacute;o. Tenemos una tiendecita de campa&ntilde;a y nos metemos dentro con    un farol y nosotros mismos somos el cebo. Mosquito que entra, mosquito que agarramos    con este tubito y con una trampa de tela de mosquitero.</p>     <p>Comenc&eacute; a toser, atragantado por el trocito de carnero que se me hab&iacute;a    ido por el &quot;camino viejo&quot;. Y observaba el movimiento de la verruguita    del &quot;muerto&quot; mientras &eacute;ste com&iacute;a.......</p> <h4>Los maestros</h4>     <p>A los que hablaban de los sacrificios y esfuerzos que realizaban los m&eacute;dicos    rurales, no les neg&aacute;bamos que hab&iacute;a cientos de compa&ntilde;eros    que pod&iacute;an ser ejemplos de valor, entereza, dedicaci&oacute;n y mil calificativos    m&aacute;s. Conocimos compa&ntilde;eros que estaban solos en zonas apartadas    de las monta&ntilde;as o de las ci&eacute;nagas, pr&aacute;cticamente con un    estetoscopio, un esfigmoman&oacute;metro, algunas pinzas, agujas y jeringuillas    y poqu&iacute;simos medicamentos. Pero siempre ten&iacute;an m&aacute;s personas    a su alrededor y la m&aacute;s alta consideraci&oacute;n de la poblaci&oacute;n.    Hasta los enemigos de la Revoluci&oacute;n respetaban al m&eacute;dico, pensando    que a lo mejor alg&uacute;n d&iacute;a ten&iacute;a que atenderlos. Todos trataban    de mantener al m&eacute;dico contento, no vaya a ser que se vaya. &iexcl;C&oacute;mo    si alguno quisiera irse!. Lo mejor de su, a veces escasa comida, el campesino    lo compart&iacute;a con el m&eacute;dico en las zonas apartadas.</p>     <p>Pero hay un grupo de compa&ntilde;eros que siempre los recuerdo con gran respeto:    los maestros de las Brigadas &quot;Frank Pa&iacute;s&quot;. Al terminar la Campa&ntilde;a    de Alfabetizaci&oacute;n, se disemin&oacute; por las monta&ntilde;as este contingente    de maestros que improvisaban sus aulas en los lugares m&aacute;s remotos para    llevar la ense&ntilde;anza a los ni&ntilde;os por el d&iacute;a y a los adultos    por las noches. Dorm&iacute;an en los boh&iacute;os de los campesinos o en los    boh&iacute;o-escuelas que ayudaban a construir con sus propias manos. Recib&iacute;an    la amenaza constante de los bandidos alzados en contra de la Revoluci&oacute;n.    Se alimentaban de pl&aacute;tanos y malangas hervidos cotidianamente y muy raras    veces disfrutaban de otras comidas. Una vez al mes bajaban al poblado m&aacute;s    cercano, donde radicaba su jefatura, para recibir orientaciones pedag&oacute;gicas    y administrativas.</p>     <p>El Hospital Rural era en Im&iacute;as el punto de contacto de los maestros    que trabajaban en las zonas aleda&ntilde;as. All&iacute; se reun&iacute;an y    tambi&eacute;n les hac&iacute;amos ex&aacute;menes m&eacute;dicos o a veces    los ingres&aacute;bamos dos o tres d&iacute;as para que se repusieran. Y sobre    todo le d&aacute;bamos el afecto y el cari&ntilde;o que ellos se merec&iacute;an.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No puedo olvidar aquel d&iacute;a en que alegremente lleg&oacute; uno de ellos:</p>     <p>- M&eacute;dico, aqu&iacute; estoy de nuevo. &iquest;Qu&eacute; se dice por    el pueblo? . &iquest;Vienen o no vienen esos desgraciados yanquis?. Si vienen,    quedan.........    <br>   - &iquest;Y qu&eacute; Rolando?. &iquest; Te est&aacute;s tomando la cloroquina    todas las semanas?. La &uacute;ltima vez que te vi ten&iacute;as un paludismo    de pel&iacute;cula. Por aqu&iacute; todo m&aacute;s o menos igual. Estamos preparados........</p>     <p>Cuando me tira el brazo por el hombro, siento que algo met&aacute;lico cae    al suelo. Lo recojo.</p>     <p>Oye, el anillo que compr&oacute; tu novia te queda grand&iacute;simo. Se le    fue la mano......    <br>   - &iexcl;<i>Co&ntilde;o</i> m&eacute;dico!. &iexcl;me quedaba justico y ahora    ya usted ve!.</p>     <p>Era la primera vez que ve&iacute;a a un individuo enflaquecer tanto, que hasta    los dedos se le pusieron delgados.    <br> </p> <h4>Tavito </h4>     <p>Lo conoc&iacute; en la Escuela de Medicina, pero de aquella etapa me acuerdo    poco de &eacute;l. En el Internado s&iacute;. Lo recuerdo con uniforme de teniente    rebelde, bajito, y con la cara redonda, ani&ntilde;ada. Sab&iacute;a que hab&iacute;a    estado en la Sierra. Que hab&iacute;a sido ayudante del Cmte. Machado Ventura.    Que ten&iacute;a experiencia quir&uacute;rgica.</p>     <p>Pero realmente comenc&eacute; a conocerlo en el Servicio M&eacute;dico Rural.    Estudi&oacute; en el INCA. Aquello se cre&oacute; a principios del triunfo de    la Revoluci&oacute;n para preparar aceleradamente cirujanos y anestesistas.    Del Instituto Nacional de Cirug&iacute;a y Anestesiolog&iacute;a, surgieron    numerosos cirujanos que sustituyeron a muchos que abandonaron el pa&iacute;s.    A &quot;Tavito&quot; lo nombraron cirujano del Hospital de Baracoa, pero tambi&eacute;n    era el jefe de los Servicios M&eacute;dicos del Ej&eacute;rcito en toda aquella    extensa zona. De vez en cuando recorr&iacute;a los hospitales y unidades de    la regi&oacute;n para supervisar el trabajo y dar orientaciones. Im&iacute;as    era lugar obligado para su descanso, cuando pasaba por all&iacute;. A veces    ten&iacute;amos que llamarlo por tel&eacute;fono a Baracoa para coordinar el    env&iacute;o de alg&uacute;n paciente o para hacer alguna consulta. Aquel tel&eacute;fono    de manigueta que hab&iacute;a en el cuartel de Im&iacute;as, aunque se interrump&iacute;a    frecuentemente, nos serv&iacute;a para establecer contactos con Baracoa o con    el coordinador en Guant&aacute;namo, nuestro querido compa&ntilde;ero &Aacute;ngel    Luis Torres Santrayl.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hac&iacute;a pocos d&iacute;as que hab&iacute;a pasado por all&iacute;. Analizamos    los planes de evacuaci&oacute;n del Hospital en caso de ataque. Ten&iacute;amos    la responsabilidad de los Servicios M&eacute;dicos desde Cajobabo hasta Glorieta,    lim&iacute;trofe con la Base Naval. Atend&iacute;amos a los milicianos que cubr&iacute;an    las trincheras, sobre todo en las zonas costeras. El Hospital era una constante    entra y sale de milicianos. Muchos con uniformes improvisados, todos con un    jarrito de lata colgando del cintur&oacute;n. No se me olvida uno que llevaba    una copa de cristal fino, amarrada por la delgada base y atada a una trabilla    del pantal&oacute;n. Lo vi nuevamente en una trinchera dos d&iacute;as despu&eacute;s    y le pregunt&eacute; por la copita.</p>     <p>- &iexcl;Ah <i>docto</i>, se me chiv&oacute; cuando sub&iacute; al cami&oacute;n!.</p>     <p>Cuando se fue &quot;Tavito&quot; nos dijo que avisar&iacute;a para ejecutar    el Plan. La primera orden era recoger todo el material quir&uacute;rgico y medicamentos.    La segunda era arrancar para las lomas. All&iacute; estaba todo por escrito.</p>     <p>Transcurr&iacute;a el mes de octubre de 1962: la &quot;Crisis de Octubre&quot;    como decimos nosotros, la &quot;Crisis del Caribe&quot; como le dicen los imperialistas.    Pero los nombres los ponemos nosotros y por eso le llamamos Victoria de Gir&oacute;n    a lo que ellos le dicen Bah&iacute;a de Cochinos.</p>     <p>Eran las tres de la madrugada y sent&iacute; golpes en la ventana de mi cuarto.    Respondo. Siento una voz que retumbaba en el silencio nocturno, clara, alt&iacute;sima:</p>     <p>- &iexcl;Oiga <i>dotor</i>! . Soy el enlace del Dr. Concepci&oacute;n, el de    Baracoa. </p>     <p>Dice que recoja los matules que posiblemente hoy nos tiren la bomba at&oacute;mica.    &iexcl;Ah! . &iexcl;Y que no se entere nadie!.</p>     <p>Ya Mirta hab&iacute;a salido de su habitaci&oacute;n, seguida de Mirna, la    T&eacute;cnica de Laboratorio. Yo sal&iacute;a de la m&iacute;a, poni&eacute;ndome    la camisa del uniforme del Servicio M&eacute;dico Rural. Y tambi&eacute;n a    todo pecho dijo Mirta:</p>     <p>- &iexcl;Pues ya se enter&oacute; todo el pueblo!.</p>     <p>Recogimos lo que faltaba por meter en cajas. Esper&aacute;bamos los acontecimientos.    Los aviones de la Base sobrevolaban la costa y los ve&iacute;amos por arriba    de la enorme loma que separaba al Hospital y casi todo el poblado, de la playa.    Aumentaba el movimiento de transportes y de milicianos. Fue amaneciendo. Pas&oacute;    &quot;Tavito&quot;:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- &iquest;Recibieron mi recado?.    <br>   - &iexcl;S&iacute;! &quot;casi&quot; no se enter&oacute; m&aacute;s nadie.</p>     <p>Le contamos la historia, mientras re&iacute;amos.    <br>   - &iexcl;Qu&eacute; tipo m&aacute;s bruto......!. Bueno, no se muevan por ahora.    Todo recogido. Sigan visitando las trincheras. Es dif&iacute;cil que la tiren,    pero si la tiran es probable que no lo hagan por aqu&iacute;, tan cerca de la    Base. Pero bueno, ellos no tienen gandinga. Cuando el &quot;Maine&quot; sacaron    a los oficiales y jeringaron a todos los marineros.</p>     <p>Pas&oacute; la crisis. Ya la correlaci&oacute;n de fuerzas con el campo socialista    no les permit&iacute;a hacer el mismo papel de matones que siempre hac&iacute;an    los yanquis.</p>     <p>Pasaron los meses y ya casi finalizado nuestro servicio rural, recibimos una    orden a trav&eacute;s del teniente:</p>     <p>- Recojan instrumental quir&uacute;rgico y trasl&aacute;dense con urgencia    a San Antonio del Sur. All&iacute; ver&aacute;n al Capit&aacute;n. S&iacute;.......    los dos m&eacute;dicos.</p>     <p>En San Antonio del Sur, pr&oacute;ximo a Im&iacute;as, llegamos en el &quot;jeep&quot;    del Teniente. localizamos al Capit&aacute;n, quien despu&eacute;s de un breve    saludo nos plante&oacute;:</p>     <p>- Capturamos a uno de los jefes de bandidos cuando intentaba pasar a la Base    Naval. Est&aacute; herido y queremos ver si ustedes lo pueden operar.</p>     <p>Pasamos a otra habitaci&oacute;n. Encontramos a un individuo p&aacute;lido    y asustado, cuyo rostro nos pareci&oacute; conocido.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>- &iexcl;Ay doctor, por su madre, me van a fusilar!. Yo lo he visto a usted.    Usted es el que atiende a mi madre. Como habla bien de Ud. &iexcl;Ay...!. Me    cogieron y me van a fusilar sin verla. Yo digo todo lo que haga falta.... que    no me fusilen.....&iquest;Ustedes no me van a matar?. &iquest;qu&eacute; le    dijeron?.</p>     <p>Y lloraba acobardado, agarr&aacute;ndose de mi mano. Era la primera vez que    me ve&iacute;a en una situaci&oacute;n similar y sent&iacute;a desprecio en    lugar de pena por aquel herido.</p>     <p>- Mire, mi funci&oacute;n aqu&iacute; es la de m&eacute;dico y vengo a examinarlo.    Por otra parte, usted sabe que el gobierno revolucionario no fusila a nadie    sin un juicio previo y despu&eacute;s de juzgarlo.</p>     <p>El proyectil hab&iacute;a atravesado el muslo, rompiendo el f&eacute;mur. No    hab&iacute;a lesiones de vasos importantes y la hemorragia estaba controlada    por los sanitarios. Se le administr&oacute; un sedante y un analg&eacute;sico.    La tensi&oacute;n arterial era normal. La herida ten&iacute;a entrada y salida.    Los dejamos durmiendo. Despu&eacute;s le explicamos al Capit&aacute;n la situaci&oacute;n    inform&aacute;ndole que ten&iacute;a que ser atendido por un ortop&eacute;dico,    por lo que deb&iacute;a ser trasladado a Guant&aacute;namo o Baracoa y que recomendaba    hablar con el Dr. Octavio de la Concepci&oacute;n en Baracoa, que era el jefe    de Servicios M&eacute;dicos.</p>     <p>Despu&eacute;s de una dif&iacute;cil comunicaci&oacute;n telef&oacute;nica,    le explicamos brevemente la situaci&oacute;n.</p>     <p>- Esp&eacute;renme ah&iacute;, que voy con una ambulancia a buscarlo.</p>     <p>Pocas horas despu&eacute;s lleg&oacute; con el ortop&eacute;dico y transport&oacute;    al herido al Hospital de Baracoa. Volv&iacute; a ver a &quot;Tavito&quot; dos    meses despu&eacute;s, el mismo d&iacute;a que llegaron nuestros sustitutos en    el Servicio M&eacute;dico Rural y cuando el coordinador &Aacute;ngel Luis Torres    Santrayl nos invit&oacute; a conocer la ciudad m&aacute;s antigua de Cuba.    <br>   - &iquest;En qu&eacute; par&oacute; el herido que llevaste?.</p>     <p>- Chico, lo operamos ese d&iacute;a y se restablec&iacute;a aceleradamente.  </p>     <p>Lloraba y dec&iacute;a que lo iban a fusilar porque &eacute;l era jefe de alzados    y hab&iacute;a hecho atrocidades. Lo atendimos como si fuera revolucionario.    Pero el muy cobarde se ahorc&oacute; con una s&aacute;bana cuando ya casi estaba    de alta.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Volv&iacute; a ver a &quot;Tavito&quot; dos o tres a&ntilde;os despu&eacute;s,    al celebrarse en La Habana una recepci&oacute;n como culminaci&oacute;n al X    Congreso M&eacute;dico Nacional en el a&ntilde;o 1966. Lo recuerdo en el primer    tramo de la escalera del Hotel Habana Libre, recogiendo las credenciales. Un    breve saludo. Al a&ntilde;o siguiente muri&oacute; heroicamente en Bolivia como    integrante de la guerrilla del &quot;Che&quot;.</p> <h4>El lunar</h4>     <p>Lleg&oacute; acompa&ntilde;ada de la madre y ambas vest&iacute;an elegantemente.    Llamaba la atenci&oacute;n cierto aire burgu&eacute;s, inhabitual en los campesinos    de la zona que acud&iacute;an a la consulta. Era de mediana estatura, pelo negro    y largo que ca&iacute;a sobre la espalda descubierta, conservaba todos sus dientes    y a su boca afloraba una sonrisa.</p>     <p>La joven era muy atractiva y hablaba con displicencia.    <br>   - Buenas tardes..... quer&iacute;a molestarlo porque estamos de visita en Im&iacute;as......    Somos de Santiago, de la capital...... Me dijeron que aqu&iacute; hab&iacute;a    m&eacute;dicos y decid&iacute; aprovechar, primero para conocerlos y despu&eacute;s    para que me vieran una mancha que me descubr&iacute; en el cuello hace como    tres meses.... aqu&iacute; en el lado derecho...... es como un lunar, pero grande.......    En Santiago fui a la consulta de dos m&eacute;dicos. M&eacute;dicos particulares....&iquest;sabe?.    Cada uno me mand&oacute; una loci&oacute;n distinta pero sigue ah&iacute;. Pienso    ir a La Habana, pues estamos arreglando los papeles para irnos. Lo siento doctor.....    pero no soporto lo que est&aacute; pasando. Si en La Habana no me lo quitan,    me lo quitar&aacute;n en Miami. Es dif&iacute;cil que usted pueda hacer algo,    pero con probar nada se pierde.&iquest;verdad mami?.</p>     <p>Me levant&eacute; de la silla con ganas de responderle, pero cont&eacute; hasta    diez, mientras miraba como la madre cerraba y abr&iacute;a el abanico. La muchacha    cerraba y abr&iacute;a .... las piernas. Introdujo su mano izquierda por debajo    de la mata de pelo, ech&aacute;ndola hacia delante, mientras con el &iacute;ndice    derecho apuntaba hacia la mancha.</p>     <p>- &iquest;Es un lunar, no es as&iacute; doctor? Dijo la mam&aacute; del pimpollo.    <br>   - Carmen, tr&aacute;eme un algod&oacute;n con alcohol, por favor.</p>     <p>Frot&eacute; primero suavemente, despu&eacute;s con m&aacute;s energ&iacute;a.    <br>   - &iexcl;S&iacute;, es un lunar!. &iexcl;Ah&iacute; lo tiene!. Y le entregu&eacute;    el algod&oacute;n sucio a la vieja.</p>     <p>Se fueron rojas de verg&uuml;enza sin apenas saludar. Yo me manten&iacute;a    muy serio, aunque por dentro re&iacute;a como lo hac&iacute;a la Auxiliar de    Enfermera que virada de espaldas se tapaba la boca.</p> <h4>Leonides</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El hospital ten&iacute;a un hu&eacute;sped permanente. Lo bajaron de las lomas    con una herida en la pierna y cuando hab&iacute;a mejorado algo, la madre regres&oacute;    a su lejano lugar de origen para atender el rosario de muchachos que dej&oacute;    tras ella. Pasaron las semanas y nadie, salvo los m&eacute;dicos y enfermeras    lo visitaban. Un mensaje a su casa tuvo como respuesta que no pod&iacute;a venir    nadie. Se sucedieron los mensajes y el tiempo. El ni&ntilde;o cur&oacute; de    la pierna y empez&oacute; a deambular por el Hospital. Aparentaba unos 8 &oacute;    9 a&ntilde;os y era una mezcla de indio-chino-mulato tan frecuente en aquellas    zonas. Llamaban la atenci&oacute;n las pecas y una triste mirada taciturna.    Mientras ven&iacute;an a buscarlo, se le matricul&oacute; en la escuela; aparecieron    algunas ropas y una maletica. Quer&iacute;a ser &uacute;til y limpiaba los zapatos    del personal del Hospital. No se sabe como apareci&oacute; un cajoncito de limpiabotas,    bet&uacute;n, cepillo y tinta. Aquello que empez&oacute; como juego en el Hospital,    comenz&oacute; a extenderse por los alrededores y ya ten&iacute;a algunas monedas.</p>     <p>Llegamos en mayo de 1962 y era un &quot;medio b&aacute;sico&quot; del Hospital:    ni&ntilde;o abandonado por la madre, procedente de las lomas.</p>     <p>Se reanudaron las gestiones para localizar a la familia. Al fin recibimos una    nota: se pueden quedar con &eacute;l, sabemos que est&aacute; bien.</p>     <p>Apenas hablaba conmigo y m&aacute;s bien me rehu&iacute;a. Aquellas primeras    dos semanas fueron de trabajo intenso y Leonides era algo secundario. S&oacute;lo    algunos comentarios: le dan ataques epil&eacute;pticos..... no aprende en la    escuela....... limpia zapatos....... anda callejeando....... duerme en el Hospital    y tambi&eacute;n come all&iacute;....... las enfermeras lo malcr&iacute;an......</p>     <p>Ese d&iacute;a lleg&oacute; el tumulto al Hospital. La maestra y varias decenas    de alumnos, a los que se le sumaron los pacientes y familiares que esperaban    la consulta. Pataleaba en el suelo y echaba espuma por la boca. Los ojos chinos    cerrados fuertemente y tiraba dentelladas.</p>     <p>- &iexcl;A Leonides le dio el ataque!. Estaba faj&aacute;ndose con un grupo    de muchachos y sac&oacute; una cuchilla. Yo se la quit&eacute; y ah&iacute;    mismo se cay&oacute; para el suelo y empez&oacute; a temblar y a ponerse r&iacute;gido......</p>     <p>Los m&eacute;dicos anteriores ten&iacute;an antecedentes de los &quot;ataques&quot;,    pero cuando lo examinaban ya hab&iacute;an pasado. Su historia cl&iacute;nica    los registraban, pero la epilepsia aparec&iacute;a con un signo de interrogaci&oacute;n.</p>     <p>Esta vez tuve la suerte de verlo en pleno desarrollo y tras un breve examen    compruebo que estaba simulando. Me agach&eacute; y le dije bajito al o&iacute;do:</p>     <p>- Se acab&oacute; la funci&oacute;n; tranquilito que nos vamos para la cama.    Lev&aacute;ntate y vete con Panchi. Por la noche tengo que hablar contigo.</p>     <p>Me incorpor&eacute; y volv&iacute; a la consulta. Al poco rato ya estaba en    su cama y dorm&iacute;a despu&eacute;s de administr&aacute;rsele un sedante.    Quedaban los comentarios: &iquest;qu&eacute; le habr&aacute; hecho? . &iquest;no    lo viste?. Le sopl&oacute; la oreja y lo cur&oacute;. S&iacute;, ese es el ni&ntilde;o    que abandonaron en el hospital. S&iacute;, padece de ataques epil&eacute;pticos.......</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero durmi&oacute; toda la noche. Por la ma&ntilde;ana orden&eacute; que no    se levantara y que despu&eacute;s del ba&ntilde;o se ir&iacute;a a pasear conmigo.    Por la tarde lo recog&iacute; en la sala. As&iacute;, con el pijama del Hospital    nos fuimos por el fondo, donde hab&iacute;a un terreno que comenzaban a arar.    Su cabeza no llegaba a mi cintura. Los ojos estaban clavados en la tierra.</p>     <p>- Si&eacute;ntate en esa piedra que vamos a hablar. M&iacute;rame a la cara.    Aqu&iacute; solitos y sin que nadie se entere: el &quot;ataque&quot; de ayer    te dio    <br>   porque te quitaron la cuchilla y no pod&iacute;as defenderte. Sabes perfectamente    lo que haces y te estabas &quot;guillando&quot;. &iquest;Viste que no te mord&iacute;as    tu propia mano?. La de los dem&aacute;s s&iacute;. &iquest;Verdad que te acuerdas    de todo?. Bien. De entrada se acabaron los ataques epil&eacute;pticos. El pr&oacute;ximo    que te d&eacute;, va a ser el &uacute;ltimo y yo mismo te llevo para tu casa.    &iquest;Te quieres ir?....... Ahora cu&eacute;ntame.</p>     <p>Le cost&oacute; trabajo empezar. Despu&eacute;s me dijo que no se quer&iacute;a    ir.</p>     <p>La historia concluy&oacute; con una beca en La Habana, a trav&eacute;s de la    inolvidable Celia S&aacute;nchez como ocurri&oacute; con miles de campesinos.    Termin&oacute; la primaria y despu&eacute;s se gradu&oacute; como t&eacute;cnico    medio en Inseminaci&oacute;n Artificial. Fue dirigente del Partido. En fin,    se hizo un hombre de bien y lo salv&oacute; la Revoluci&oacute;n.    <br>       <br>   <a href="%22autor">* Profesor Consultante. Jefe del Dpto. Docente de Salud en    la Facultad de Ciencias M&eacute;dicas &quot;Dr.     <br>   Salvador Allende&quot; del Instituto Superior de Ciencias M&eacute;dicas de    La Habana. </a><a name="cargo"></a></p> <ol>       <li> Actual Secretario del Consejo de Estado de la Rep&uacute;blica de Cuba.      Fue director del Servicio M&eacute;dico Social Rural. </li>       <li> Especialista en Ortopedia del Hospital Infantil &quot;Pedro Borr&aacute;s&quot;      de Ciudad de La Habana.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Actualmente jubilada. Doctora en Ciencias M&eacute;dicas. Profesora Titular      y Especialista de Segundo Grado en Pediatr&iacute;a. </li>       <li> Fallecido. Connotado Maestro y Especialista, que ayudo al desarrollo de      la Terapia Intensiva en el pa&iacute;s.</li>       <li> Fallecido. Especialista en Pediatr&iacute;a. </li>       <li> &quot;Camilla&quot;: Lo m&aacute;s impresionante para un m&eacute;dico      rural en las zonas monta&ntilde;osas, era el arribo de una &quot;camilla&quot;      o hamaca confeccionada con sacos de henequ&eacute;n, colgada de una larga      p&eacute;rtiga. Despu&eacute;s de alguna experiencia, llegamos a comprender      que en la mayor&iacute;a de los casos no conduc&iacute;an a los enfermos m&aacute;s      graves. El largo recorrido necesitaba del esfuerzo de algunas decenas de hombres,      que se turnaban entre s&iacute; e iban detr&aacute;s de la &quot; procesi&oacute;n&quot;.      Cuando las carreteras y caminos vecinales todav&iacute;a escaseaban en nuestras      &aacute;reas rurales y no exist&iacute;a el transporte serrano, eran excepcionales      los veh&iacute;culos motorizados que llegaban a las monta&ntilde;as.</li>       <li> Armando Armada Gesa. Entom&oacute;logo del Ministerio de Salud P&uacute;blica.      Trabaj&oacute; muchos a&ntilde;os en el Programa de Erradicaci&oacute;n del      Paludismo en Cuba.</li>     </ol>      ]]></body>
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