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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los Institutos de Investigaciones en Ciencias Médicas y el Tercer Nivel de Atención Médica en Cuba]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2><a href="#asterisco"><font size="4">Los Institutos de Investigaciones en Ciencias    M&eacute;dicas y el Tercer Nivel de Atenci&oacute;n M&eacute;dica en Cuba*</font></a><font size="4"><a name="titulo"></a></font></h2> <h4>Introducci&oacute;n</h4>     <p>Convencido estoy que la gran utilidad que encierran las conmemoraciones de    efem&eacute;rides hist&oacute;ricas, no es s&oacute;lo por el reconocimiento    muy merecido que en ellas se hace al trabajo desarrollado por destacadas personalidades    o instituciones, sino tambi&eacute;n por la reflexi&oacute;n a que nos llevan    sobre la labor realizada, en la que evaluamos los aciertos alcanzados y los    errores cometidos, para a punto de partida de esa experiencia ganada, analizar    la realidad presente y proyectarnos sobre base segura hacia el futuro.    <br> </p>     <p>La fundaci&oacute;n el 25 de noviembre de 1966 de ocho institutos de investigaciones    m&eacute;dicas en La Habana, en los inicios del per&iacute;odo Revolucionario    Socialista de nuestra historia, nos lleva a reflexionar, aunque brevemente,    sobre el largo recorrido de algo m&aacute;s de un siglo de instituciones de    investigaciones en Cuba y detenernos en la significaci&oacute;n que tiene, en    la historia de la salud p&uacute;blica cubana, la efem&eacute;rides que hoy    conmemoramos.</p> <h4>Las instituciones de investigaciones m&eacute;dicas en el Per&iacute;odo Colonial</h4>     <p>En estudio anterior<span class="superscript">1</span> hemos precisado que las    primeras investigaciones llevadas a cabo en Cuba en el campo de las ciencias    m&eacute;dicas fueron las realizadas por el doctor Tom&aacute;s Romay Chac&oacute;n    para comprobar la efectividad de la vacunaci&oacute;n antivari&oacute;lica en    los primeros a&ntilde;os del siglo XIX, pero estas no se hicieron en el seno    de ninguna instituci&oacute;n sino por voluntad propia del investigador en su    hogar o en el de las personas investigadas.</p>     <p> La Real Academia de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de    La Habana fundada el 19 de mayo de 1861 no era un centro de investigaciones    propiamente dicho. Al estilo de las academias francesas, ella era una instituci&oacute;n    donde se presentaban y discut&iacute;an los resultados de las investigaciones    que sus miembros, todos grandes figuras de las ciencias en el pa&iacute;s, llevaban    a su seno.    <br> </p>     <p>La primera verdadera instituci&oacute;n de investigaciones cient&iacute;ficas    en Cuba, correspondi&oacute; al campo de las ciencias m&eacute;dicas y lo fue    el Laboratorio Histobacteriol&oacute;gico e Instituto Antirr&aacute;bico de    la Cr&oacute;nica M&eacute;dica Quir&uacute;rgica de La Habana, fundado por    el doctor Juan Santos Fern&aacute;ndez Hern&aacute;ndez, la m&aacute;s importante    figura de la oftalmolog&iacute;a cubana, el 8 de mayo de 1887, en parte de la    antigua Quinta de Toca, de su propiedad, en la actual avenida &quot;Salvador    Allende&quot;. En este importante centro se inici&oacute; en Cuba la vacunaci&oacute;n    antirr&aacute;bica, tres d&iacute;as antes de su inauguraci&oacute;n oficial,    por los doctores Diego Tamayo Figueredo, Francisco I. Vild&oacute;sola Gonz&aacute;lez    y Pedro Albarr&aacute;n Dom&iacute;nguez, quienes se entrenaron en Par&iacute;s    con Louis Pasteur e iniciaron, los dos primeros, las investigaciones bacteriol&oacute;gicas    en nuestro pa&iacute;s, ese mismo a&ntilde;o y en el propio centro.<span class="superscript">2</span>    <br> </p>     <p>A pesar de que en distintas oportunidades se trat&oacute; de oficializar la    instituci&oacute;n, el gobierno colonial de la Isla nunca le dio su reconocimiento,    ni le prest&oacute; la menor ayuda econ&oacute;mica, no obstante, los trabajos    tan notables que se realizaron en ella sobre tuberculosis humana y bovina, difteria,    muermo y otros, de indiscutible ayuda a la labor de la administraci&oacute;n    de salud p&uacute;blica colonial.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>Fue pues el Laboratorio Histobacteriol&oacute;gico e Instituto Antirr&aacute;bico    de la Cr&oacute;nica M&eacute;dico Quir&uacute;rgica de La Habana la &uacute;nica    instituci&oacute;n de investigaciones m&eacute;dicas en la colonia.</p> <h4>Las instituciones de investigaciones m&eacute;dicas en el Per&iacute;odo Republicano    Burgu&eacute;s</h4>     <p>El 17 de mayo de 1902, tres d&iacute;as antes de acceder Cuba a su independencia    formal, se dispone la creaci&oacute;n del Laboratorio de la Isla de Cuba, aunque    no va a ser hasta octubre de ese a&ntilde;o que se nombra su personal y al mes    siguiente que comienza su labor, ya como laboratorio de investigaciones de la    Jefatura Nacional de Sanidad.    <br> </p>     <p>En &eacute;l se van a continuar los estudios del doctor Juan N. D&aacute;valos    Betancourt, primer m&eacute;dico cubano dedicado completamente a la bacteriolog&iacute;a,    sobre tuberculosis, difteria y muermo que ven&iacute;a realizando en el Laboratorio    Histobacteriol&oacute;gico, e iniciar otros orientados por el doctor Carlos    J. Finlay Barr&eacute;s como Jefe Nacional de Sanidad y a&ntilde;os m&aacute;s    tarde se van a realizar en &eacute;l importantes estudios sobre vacunaci&oacute;n    antit&iacute;fica por el doctor Alberto Recio Forns, profesor de Microscop&iacute;a    y Qu&iacute;mica Cl&iacute;nica de la Universidad de La Habana y nuestro m&aacute;s    competente m&eacute;dico laboratorista.<span class="superscript">3</span>    <br> </p>     <p>El 17 de enero de 1927 se crea el Instituto &quot;Finlay&quot; como primera    Escuela Sanitaria Nacional, el que desarrollar&aacute; varias l&iacute;neas    de investigaciones en el campo de la medicina tropical. En este centro llegaron    a ser notables los estudios sobre h&iacute;gados de fallecidos de fiebre amarilla    en &Aacute;frica, realizados por el profesor germano-cubano Wilhelm H. Hoffmann    con los que demostr&oacute; la endemicidad de dicha enfermedad en el Continente    Negro.<span class="superscript">4</span>Tambi&eacute;n se iniciaron en &eacute;l    los estudios sobre virolog&iacute;a en nuestro pa&iacute;s por el doctor Filiberto    Ram&iacute;rez Corr&iacute;a.    <br> </p>     <p>El 8 de diciembre de 1937 el eminente profesor de Parasitolog&iacute;a y Enfermedades    Tropicales de la Universidad de La Habana, doctor Pedro Kour&iacute; Esmeja,    funda en el pabell&oacute;n &quot;Domingo Cubas&quot; del Hospital &quot;General    Calixto Garc&iacute;a&quot;, unido a su c&aacute;tedra y en uni&oacute;n de    los notables profesores doctores Jos&eacute; G. Basnuevo Artiles y Federico    Sotolongo Guerra el Instituto de Medicina Tropical, primer centro de investigaciones    en la larga historia de la Universidad de La Habana.<span class="superscript">5</span>    Este Instituto fue el &uacute;nico del per&iacute;odo Republicano Burgu&eacute;s    en alcanzar renombre internacional por sus notables investigaciones en el campo    de la infectolog&iacute;a y toda su obra est&aacute; recogida en su &oacute;rgano    publicitario, Revista Kuba de Medicina Tropical y Parasitolog&iacute;a y en    su importante libro <i>Lecciones de Parasitolog&iacute;a</i> y <i>Medicina Tropical</i>,    en sus diferentes ediciones, la m&aacute;s completa obra de texto publicada    en Cuba.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1944 se inaugura el Instituto Nacional de Higiene, al que se unir&aacute;    en algunos momentos de su historia el Hospital de Enfermedades Infecciosas &quot;Las    &Aacute;nimas&quot;, lo que ser&aacute; de gran importancia para la realizaci&oacute;n    de sus investigaciones.    <br> </p>     <p>El Instituto Nacional de Hidrolog&iacute;a y Climatolog&iacute;a bajo la direcci&oacute;n    del doctor V&iacute;ctor Santamarina Salanueva y el Instituto Nacional de Alimentaci&oacute;n    abrir&aacute;n sus puertas en 1947, pero ambos con poco apoyo oficial no podr&aacute;n    aportar investigaciones de valor.<span class="superscript">6</span>    <br> </p>     <p>En 1951 el doctor Agust&iacute;n Castellanos Gonz&aacute;lez, profesor de Patolog&iacute;a    y Cl&iacute;nica de las Enfermedades de la Infancia de la Universidad de La    Habana, estableci&oacute; en el segundo piso del Hospital Municipal de la Infancia    de la capital de la Isla la Fundaci&oacute;n Agust&iacute;n Castellanos, para    el estudio de las cardiopat&iacute;as cong&eacute;nitas, donde continuar&aacute;    sus importantes investigaciones sobre angiocardiolog&iacute;a, por las que ser&iacute;a    nominado, junto con su ayudante el radi&oacute;logo doctor Ra&uacute;l Pereira    Vald&eacute;s, para el Premio Nobel de Fisiolog&iacute;a y Medicina.<span class="superscript">7</span>    <br> </p>     <p>Aprovechando que hab&iacute;a establecido su residencia en La Habana el eminente    cardi&oacute;logo cubano-franc&eacute;s doctor Domingo G&oacute;mez Gimeranes    y de su gran amistad con el dictador Fulgencio Batista Zald&iacute;var, se funda    en 1953, bajo su direcci&oacute;n, el Instituto Nacional de Cardiolog&iacute;a    y en 1955 abre sus puertas el Instituto del Consejo Nacional de Tuberculosis,    los que no llegaron a realizar labor de investigaci&oacute;n de alguna importancia.    <br> </p>     <p>Ya a finales del per&iacute;odo que estudiamos la Universidad de La Habana,    con muy escasos recursos se dar&aacute; a la tarea de unir a alguna de sus c&aacute;tedras    institutos de investigaciones relacionados con ellas. As&iacute; se aprueba    en 1954 el reglamento del Instituto de Medicina Legal y en 1956 el de Neuropsiquiatr&iacute;a    y el de Fisiolog&iacute;a &quot;Solano Ramos&quot;, los que salvo este &uacute;ltimo,    donde se realizaron algunos trabajos experimentales por los profesores Tom&aacute;s    Dur&aacute;n Quevedo y Rub&eacute;n de Velasco Castellanos, los dem&aacute;s    no pasaron de nobles proyectos.<span class="superscript">6</span></p> <h4>Las instituciones de investigaciones m&eacute;dicas en el Per&iacute;odo Revolucionario    Socialista</h4>     <p>Con el triunfo revolucionario del 1ro de enero de 1959 alcanza el pueblo de    Cuba su verdadera independencia y soberan&iacute;a y comienza un proceso de    grandes cambios pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y sociales que lo llevan    al establecimiento de una rep&uacute;blica socialista con base ideol&oacute;gica    marxista-leninista, la que desde sus inicios ha estado asediada por el m&aacute;s    f&eacute;rreo bloqueo econ&oacute;mico de los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica,    quien no ha cesado en m&aacute;s de cuatro d&eacute;cadas de estimular y sufragar    agresiones militares y actos terroristas contra nuestro pueblo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>En el campo de la salud p&uacute;blica estos cambios van a determinar una etapa    de integraci&oacute;n del sistema nacional de salud estatal, la medicina privada    y el mutualismo m&eacute;dico que culminar&aacute; en los a&ntilde;os finales    de la d&eacute;cada de 1960 con el establecimiento del primer sistema nacional    de salud &uacute;nico en Am&eacute;rica. En esta primera etapa quedar&aacute;n    establecidos tambi&eacute;n los principios que la regir&aacute;n y la convertir&aacute;n    en ejemplo a imitar para los pa&iacute;ses del tercer Mundo: la accesibilidad    a sus unidades de la totalidad de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s, la gratuidad    de los servicios m&eacute;dicos, el marcado acento preventivo y de promoci&oacute;n    de salud de sus acciones, la participaci&oacute;n del pueblo organizado en las    mismas y la solidaridad con los pueblos m&aacute;s necesitados del planeta.<span class="superscript">8</span>    <br> </p>     <p>Con el establecimiento del Servicio M&eacute;dico Social Rural en enero de    1960 se comienza a extender la atenci&oacute;n hospitalaria a los lugares m&aacute;s    apartados del pa&iacute;s y con la puesta en vigor del Policl&iacute;nico Integral    en 1964, primer modelo de atenci&oacute;n m&eacute;dica primaria del per&iacute;odo    Revolucionario Socialista, quedaba establecida e iniciado su desarrollo la pol&iacute;tica    oficial del Ministerio de Salud P&uacute;blica en la atenci&oacute;n m&eacute;dica    primaria y secundaria, como parte del proyecto social del Gobierno Revolucionario    Cubano.    <br> </p>     <p>En el campo de las investigaciones cient&iacute;ficas en general y en particular    de las m&eacute;dicas los cambios tambi&eacute;n se inician. La antigua Academia    de Ciencias M&eacute;dicas, F&iacute;sicas y Naturales de La Habana, que cumpli&oacute;    un siglo de existencia en 1961, al siguiente a&ntilde;o ser&aacute; transformada    en una Academia de Ciencias de Cuba, modelo sovi&eacute;tico, con recursos para    la investigaci&oacute;n y cuyas dependencias se extendieron en sus inicios por    cinco de las seis provincias existentes entonces y por la Isla de la Juventud,    la que m&aacute;s de una d&eacute;cada despu&eacute;s contaba con 16 institutos    de investigaci&oacute;n, incluidos 4 en las ramas de las ciencias biol&oacute;gicas,    3 en las ciencias agr&iacute;colas, 3 en las ciencias f&iacute;sico-t&eacute;cnicas    y matem&aacute;ticas, 4 en las geociencias y 2 en las ciencias del hombre.<span class="superscript">9</span>    <br> </p>     <p>De los centros de investigaciones m&eacute;dicas existentes al triunfo revolucionario,    la Fundaci&oacute;n Agust&iacute;n Castellanos cerr&oacute; sus puertas en 1960    al marcharse del pa&iacute;s su fundador y lo mismo ocurri&oacute; con el Instituto    Nacional de Cardiolog&iacute;a, el Instituto del Consejo Nacional de Tuberculosis    y el Instituto Nacional de Alimentaci&oacute;n. El Instituto Nacional de Hidrolog&iacute;a    y Climatolog&iacute;a pas&oacute; en 1962 al Ministerio de Salud P&uacute;blica    y en 1968 se incorpor&oacute; a la Academia de Ciencias de Cuba.<span class="superscript">10</span>    <br> </p>     <p>Por Ley No 607, aparecida en al Gaceta Oficial el 21 de octubre de 1959, que    regulaba el funcionamiento de la Carrera Sanitaria, el Instituto &quot;Finlay&quot;    queda solamente como Escuela de Salud P&uacute;blica, hasta 1965 en que &eacute;sta    se traslada al antiguo Hospital de la Polic&iacute;a Nacional y el Instituto    vuelve a sus funciones de investigaci&oacute;n, pero ahora como Empresa de Biol&oacute;gicos    &quot;Carlos J. Finlay&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>El retiro por enfermedad, el 8 de octubre de 1963, del profesor Jos&eacute;    G. Basnuevo Artiles y la muerte del profesor Pedro Kour&iacute; Esmeja el 16    de octubre de 1964, disminuyeron notablemente las investigaciones del Instituto    de Medicina Tropical, despu&eacute;s de esta &uacute;ltima fecha con el nombre    de su fundador, el que dirigido a partir de entonces por el profesor Federico    Sotolongo Guerra, ser&aacute; transformado en 1978 con nuevos locales y modernos    equipos, regido desde ese a&ntilde;o por el profesor Gustavo Kour&iacute; Flores.<span class="superscript">11</span>    Y el Instituto Nacional de Higiene, que en 1966 ser&aacute; transformado en    Instituto Nacional de Higiene, Epidemiolog&iacute;a y Microbiolog&iacute;a,    bajo la direcci&oacute;n del profesor Pablo Resik Habib.    <br> </p>     <p>Independientemente de estos cambios se ir&aacute;n produciendo algunas primeras    fundaciones. Por Resoluci&oacute;n Ministerial de 2 de noviembre de 1962 se    cambia el nombre del Hospital Municipal de Emergencias &quot;General Freyre    de Andrade&quot; por el de Instituto Nacional de Cirug&iacute;a y Anestesiolog&iacute;a    (INCA), bajo la direcci&oacute;n del doctor Jos&eacute; L. Camb&oacute; Vi&ntilde;as,    aunque nunca llegar&aacute; a alcanzar el nivel de centro de investigaciones.    <br> </p>     <p>El 27 de enero de 1962 queda inaugurada la Cl&iacute;nica de Neurolog&iacute;a    y Neurocirug&iacute;a en el antiguo Centro M&eacute;dico-Quir&uacute;rgico de    La Habana dirigida por el profesor Rafael Estrada Gonz&aacute;lez, a la que    por Resoluci&oacute;n Ministerial de 27 de noviembre de 1962 se le cambi&oacute;    el nombre por el de Instituto de Neurolog&iacute;a, al que cuatro a&ntilde;os    despu&eacute;s se le considerar&aacute; oficialmente como centro de investigaciones    con el nombre de Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a.<span class="superscript">10</span>    Y en 1965 se funda el Centro Nacional de Investigaciones Cient&iacute;ficas    (CENIC) el cual dedicar&aacute; sus primeros a&ntilde;os a la formaci&oacute;n    de personal cient&iacute;fico altamente calificado, consolid&aacute;ndose en    la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 1970, bajo la direcci&oacute;n del doctor    Wilfredo Torres Iribar, como un importante eslab&oacute;n en la investigaci&oacute;n,    en la formaci&oacute;n de postgrado y en el desarrollo de las ciencias en general    en el pa&iacute;s, lo que llevar&aacute; a su director a presidir la Academia    de Ciencias de Cuba.    <br> </p>     <p>Ocurre entonces la inauguraci&oacute;n el 25 de noviembre de 1966 de ocho institutos    de investigaciones m&eacute;dicas, por Resoluci&oacute;n del entonces Ministro    de Salud P&uacute;blica doctor Jos&eacute; R. Machado Ventura, Comandante del    Ej&eacute;rcito Rebelde, quien en su etapa de direcci&oacute;n (1960-1968) tuvo    a su cargo la trascendental tarea hist&oacute;rica de dirigir la transformaci&oacute;n    de la medicina capitalista cubana en medicina socialista, para dejar establecido    el primer sistema nacional de salud p&uacute;blica &uacute;nico de Am&eacute;rica.    <br> </p>     <p>La importancia que esta Resoluci&oacute;n tuvo, no es solamente el impulso    extraordinario que imprimi&oacute; a las investigaciones m&eacute;dicas del    pa&iacute;s, sino que dej&oacute; establecida la pol&iacute;tica oficial de    desarrollo de la atenci&oacute;n m&eacute;dica terciaria del Ministerio de Salud    P&uacute;blica, que junto a las pol&iacute;ticas de desarrollo de la atenci&oacute;n    m&eacute;dica primaria y secundaria, que con anterioridad hemos dejado ligeramente    esbozadas, constituyen la base estrat&eacute;gica del desarrollo alcanzado por    la salud p&uacute;blica cubana.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>     <p>No puedo al nombrar los Institutos cuya fundaci&oacute;n estamos conmemorando    dejar de decir algunas palabras sobre sus directores fundadores, todos grandes    figuras de la medicina cubana.</p> <ul>       <li> Instituto de Oncolog&iacute;a y Radiobiolog&iacute;a, producto de la uni&oacute;n      del dispensario de la Liga contra el C&aacute;ncer, el Hospital del C&aacute;ncer      &quot;Curie&quot;, el Hospital &quot;Francisco Dom&iacute;nguez Rold&aacute;n&quot;      y el Instituto del Radium &quot;Juan Bruno Zayas&quot;, en cuya organizaci&oacute;n      y desarrollo dio muestras el doctor Zoilo Marinello Vidaurreta, no s&oacute;lo      de su gran capacidad cient&iacute;fica, sino tambi&eacute;n como organizador      de hospitales.<span class="superscript">12</span></li>       <li>Instituto de Nefrolog&iacute;a, en el Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico      &quot;Joaqu&iacute;n Albarr&aacute;n&quot;, cuya obra ha llevado a su primer      director el doctor Abelardo Buch L&oacute;pez, a figurar en la historia m&eacute;dica      cubana.</li>       <li> Instituto de Angiolog&iacute;a, en el Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico      &quot;Dr. Salvador Allende&quot;, producto de la capacidad cient&iacute;fica      del doctor Jorge Mac Cook Mart&iacute;nez, qui&eacute;n elev&oacute; su servicio      en el pabell&oacute;n &quot;27 de Noviembre&quot; del Hospital Universitario      &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot; a la categor&iacute;a de centro      de investigaciones.<span class="superscript">13</span></li>       <li>Instituto de Neurolog&iacute;a y Neurocirug&iacute;a, del que ya citamos      su origen, bajo la direcci&oacute;n del doctor Rafael Estrada Gonz&aacute;lez,      Alumno Eminente de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana      y maestro de neur&oacute;logos cubanos.</li>       <li> Instituto de Gastroenterolog&iacute;a, en terrenos del Hospital Universitario      &quot;General Calixto Garc&iacute;a&quot;, en este &uacute;ltimo el doctor      Raimundo Llanio Navarro recibi&oacute; su s&oacute;lida formaci&oacute;n cient&iacute;fica      y en el Instituto, con su obra, ha creado una verdadera Escuela Cubana de      Gastroenterolog&iacute;a.</li>       <li> Instituto de Cardiolog&iacute;a y Cirug&iacute;a Cardiovascular, en la      antigua Cl&iacute;nica &quot;Antonetti&quot;, al que llev&oacute; su prestigio      y alcanz&oacute; a su vez lugar en la historia m&eacute;dica cubana, el doctor      Alberto Hern&aacute;ndez Ca&ntilde;ero. </li>       <li> Instituto de Endocrinolog&iacute;a, en el Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico      &quot;Comandante Manuel Fajardo&quot;, el m&aacute;s antiguo de los hospitales      cubanos, pues su origen se remonta a los a&ntilde;os finales del siglo XVI,      con el doctor Oscar Mateo de Acosta Fern&aacute;ndez, endocrin&oacute;logo      de gran capacidad cient&iacute;fica y esp&iacute;ritu de investigaci&oacute;n.</li>       <li> Instituto de Hematolog&iacute;a, en el Hospital Nacional &quot;Dr. Enrique      Cabrera&quot;, bajo la direcci&oacute;n del doctor Ernesto de la Torre Montejo,      de tan s&oacute;lido bagaje m&eacute;dico como fervor revolucionario.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </li>     </ul>     <p>Estas instituciones a partir de su fundaci&oacute;n se transformar&aacute;n    progresivamente en unidades de ciencia y t&eacute;cnica con funciones de investigaci&oacute;n,    asistencia m&eacute;dica altamente calificada y formaci&oacute;n de personal    de nivel cient&iacute;fico elevado, en sus especialidades respectivas. De la    obra realizada por ellos habr&aacute; que hacer en el futuro una valoraci&oacute;n    profundamente documentada en los resultados de sus investigaciones pero basta    por ahora decir, que ellos permitieron alcanzar en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada    de 1980 una etapa superior en el desarrollo de la salud p&uacute;blica cubana,    que el Comandante en Jefe doctor Fidel Castro Ruz, verdadero propulsor de la    medicina cubana con su gran voluntad pol&iacute;tica, llamara &quot;de Potencia    M&eacute;dica&quot;, la que se caracteriz&oacute; por la incorporaci&oacute;n    y desarrollo de alta tecnolog&iacute;a cient&iacute;fica en grandes centros    de investigaciones y dispensarizaci&oacute;n de acciones de salud a la totalidad    de la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s con el tercer modelo de atenci&oacute;n    m&eacute;dica primaria del per&iacute;odo Revolucionario Socialista o del M&eacute;dico    y la Enfermera de la Familia.    <br> </p>     <p>En esa etapa se van a fundar instituciones que constituyen el orgullo de nuestro    desarrollo cient&iacute;fico y con las que Cuba ha accedido a la m&aacute;s    moderna tecnolog&iacute;a m&eacute;dica mundial: Hospital Cl&iacute;nico Quir&uacute;rgico    &quot;Hermanos Ameijeiras&quot;; Centro de Investigaciones M&eacute;dico Quir&uacute;rgicas    (CIMEQ); Centro de Ingenieria Gen&eacute;tica y Biotecnolog&iacute;a; Centro    de Inmunoensayo; Instituto &quot;Finlay&quot; o Centro para la Investigaci&oacute;n,    Desarrollo y Producci&oacute;n de Vacunas y Sueros; Centro Nacional de Biopreparados;    Centro de Histoterapia Placentaria; Centro Internacional de Retinosis Pigmentaria    y Centro Internacional de Restauraci&oacute;n Neurol&oacute;gica (CIREN).<span class="superscript">6</span>    <br> </p>     <p>Con la ca&iacute;da del campo socialista europeo y la consecuente p&eacute;rdida    para el pa&iacute;s de sus mejores y seguros mercados, comienza para el pueblo    cubano en los a&ntilde;os de la d&eacute;cada de 1990 una etapa de crisis econ&oacute;mica    profunda, que se agudiza m&aacute;s al aprobar el Congreso y sancionar el Ejecutivo    de los Estados Unidos las leyes Torricelli y Helms-Burton con las que se ha    hecho m&aacute;s f&eacute;rreo el bloqueo econ&oacute;mico impuesto a nuestro    pa&iacute;s desde febrero de 1962 y se trata de impedir que empresas de otras    naciones, relacionadas con transnacionales norteamericanas, establezcan convenios    econ&oacute;micos con Cuba.    <br> </p>     <p>Esta crisis econ&oacute;mica ha interrumpido el desarrollo del Sistema Nacional    de Salud y ha dado paso a una nueva etapa caracterizada principalmente por las    dificultades econ&oacute;micas para la obtenci&oacute;n de equipos y materiales    m&eacute;dicos y medicamentos de toda clase en los mercados capitalistas, pero    que se ha singularizado tambi&eacute;n por la lucha denodada de nuestro pueblo    y su direcci&oacute;n revolucionaria por preservar las conquistas logradas en    el campo de la salud p&uacute;blica en las etapas anteriores y por continuar    su desarrollo en condiciones de crisis econ&oacute;mica profunda.    <br> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>As&iacute; no han dejado de funcionar ninguna de las unidades del sistema nacional    de salud del pa&iacute;s; se ha continuado extendiendo el modelo de atenci&oacute;n    m&eacute;dica primaria del M&eacute;dico y Enfermera de la Familia en toda la    Isla, con nuevos egresados de las Facultades de Ciencias M&eacute;dicas; se    ha incrementado la solidaridad con los pueblos del Tercer Mundo y se han creado    la Escuela Latinoamericana de Ciencias M&eacute;dicas y la Escuela de Medicina    Caribe&ntilde;a para estudiantes pobres de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica.    <br> </p>     <p>Y en el campo de las investigaciones se inauguraron en 1993 las nuevas instalaciones    del Instituto de Medicina Tropical &quot;Pedro Kour&iacute;&quot;, que lo convierten    con su moderna tecnolog&iacute;a, en uno de los principales de Am&eacute;rica;    se han inaugurado instituciones de la importancia del Centro de Inmunolog&iacute;a    Molecular y el Centro Iberolatinoamericano para la Tercera Edad (CITED) y en    las dem&aacute;s instituciones de investigaci&oacute;n, entre las que se encuentran    los ocho Institutos cuyo 35 Aniversario de fundaci&oacute;n estamos conmemorando    hoy, se contin&uacute;a la labor cient&iacute;fica, salvando obst&aacute;culos,    seguros en el futuro luminoso de la Patria y de la Revoluci&oacute;n Socialista.<span class="superscript">6</span></p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4>     <!-- ref --><p> 1. Delgado Garc&iacute;a G. La investigaci&oacute;n m&eacute;dica en sujetos    humanos en Cuba(1804-1960). En: Delgado Garc&iacute;a G. Oficiando ante Higea.    Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No. 90. Ed. Cien.Med. La Habana.    (En prensa).<!-- ref --><p> 2. Quintana Rodr&iacute;guez J. Louis Pasteur y los m&eacute;dicos cubanos    (Nota sobre la introducci&oacute;n de la vacuna antirr&aacute;bica en Cuba.    Bohemia.1949;40:116-119 y 123.<!-- ref --><p> 3. Rodr&iacute;guez Exp&oacute;sito C. Dr. Juan N. D&aacute;valos: el sabio    que sue&ntilde;a con las bacterias. Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica    No.35. Instituto del Libro. La Habana. 1967.<!-- ref --><p> 4. Picaza Pino S. La vida estoica del profesor Wilhelm H. Hoffmann. Cuadernos    de Historia Sanitaria No. 12. Ed. Echavarr&iacute;a. La Habana, 1958.<!-- ref --><p> 5. Sotolongo Guerra F. Profesor Pedro Kour&iacute;. El trabajador infatigable.    En: Sotolongo Guerra F. Medicina, Docencia y Pol&iacute;tica. Cuaderno de Historia    de la Salud P&uacute;blica No. 74. Ed. Cien. Med. La Habana, 1989:106-117.<!-- ref --><p> 6. Delgado Garc&iacute;a G. Conferencias de Historia de la Administraci&oacute;n    en Salud P&uacute;blica en Cuba. Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica    No. 81. Ed. Cien. Med. La Habana, 1996.<!-- ref --><p> 7. Delgado Garc&iacute;a G., L&oacute;pez Espinosa J A. Los Cubanos y los    Premios Nobel. Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No. 86. Ed. Cien.    Med. La Habana, 1999.<!-- ref --><p> 8. Delgado Garc&iacute;a G. Etapas del desarrollo de la Salud P&uacute;blica    Revolucionaria Cubana. Rev. Cub. Sal. Pub. 1996; 22(1): 48-54.<!-- ref --><p> 9. S&aacute;enz T, Capote EG. Ciencia y Tecnolog&iacute;a en Cuba. Ed. Cien.    Soc. La Habana,1989.<!-- ref --><p> 10. L&oacute;pez Serrano E. Efem&eacute;rides y noticias m&eacute;dicas cubanas    (1959-1999). Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No.91Ed. Cien.    Med. La Habana.(En prensa).<!-- ref --><p> 11. Sotolongo Guerra F. La Parasitolog&iacute;a Cubana pierde a dos notables    parasit&oacute;logos. En: Sotolongo Guerra F. Medicina, Docencia y Pol&iacute;tica.    Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No. 74. Ed. Cien. Med. La Habana,    1989:125-133.<!-- ref --><p>12. Delgado Garc&iacute;a G. El profesor Zoilo Marinello Vidaurreta y las ciencias    patol&oacute;gicas en Cuba. En: Delgado Garc&iacute;a G. En los Dominios de    Esculapio. Cuaderno de Historia de la Salud P&uacute;blica No. 84. Ed. Cien.    Med. La Habana, 1998: 111-129.<!-- ref --><p> 13. Delgado Garc&iacute;a G. La angiolog&iacute;a en Cuba. Apuntes hist&oacute;ricos.    En : Delgado Garc&iacute;a G. En los Dominios de Esculapio. Cuaderno de Historia    de la Salud P&uacute;blica No. 84. Ed. Cien. Med. La Habana, 1998:101-110.<p><a href="#titulo">* Conferencia le&iacute;da en el Hemiciclo &quot; Camilo    Cienfuegos&quot; de la Academia de Ciencias de Cuba. Capitolio Nacional. La    Habana. Diciembre 13 de 2001.</a><a name="asterisco"></a>    <br> </p>      ]]></body><back>
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