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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Desarrollo histórico de los hogares maternos de Cuba]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <h2 align="justify">Desarrollo hist&oacute;rico de los hogares maternos de Cuba </h2>     <p align="justify">En el desarrollo hist&oacute;rico de los hogares maternos en Cuba se puede identificar 3 etapas bien determinadas, una primera, corta, que abarca los a&ntilde;os comprendidos de 1962 a 1969, caracterizada por la fundaci&oacute;n de los 15 primeros hogares maternos, en la que se gana experiencia en cuanto a sus posibilidades como factor importante en el aumento del parto institucional en los lugares m&aacute;s aislados del pa&iacute;s y se prueba su factibilidad econ&oacute;mica, sin que todav&iacute;a responda a un plan nacional bien vertebrado; una segunda etapa, larga, que comprende los a&ntilde;os de 1970 a 1989, caracterizada por su desarrollo continuo en extensi&oacute;n, durante la cual  los hogares maternos llegan a todas las provincias del pa&iacute;s y el municipio especial Isla de la Juventud,  se consolidan como instituci&oacute;n, ganan en calidad cient&iacute;fica y  ampl&iacute;an sus primitivos objetivos, y una tercera que comienza en 1990 con la crisis econ&oacute;mica que vive el pa&iacute;s, en la que se mantiene su crecimiento num&eacute;rico si se compara con los 4 quinquenios de la etapa anterior y se hacen grandes esfuerzos para mantener el desarrollo logrado en la instituci&oacute;n, principalmente con medidas locales que determinan las posibilidades en recursos de toda &iacute;ndole en los municipios. </p> <h4 align="justify">Primera etapa </h4>     <p align="justify">En su primera etapa, los hogares maternos fueron creados con el objetivo fundamental de aumentar el parto institucional en los municipios que por sus condiciones geogr&aacute;ficas principalmente, se impon&iacute;a su r&aacute;pida apertura, as&iacute; el caso de Baracoa, rodeado de intrincadas zonas monta&ntilde;osas y boscosas, con dif&iacute;ciles v&iacute;as de comunicaciones o de Im&iacute;as, de muy similares condiciones, ambos en la antigua provincia de Oriente, hoy provincia de Guant&aacute;namo, o en ciudades donde se lograba con mayor facilidad la obtenci&oacute;n de un local adecuado, como en Camag&uuml;ey y Santiago de Cuba, cabeceras provinciales, hacia donde se trasladaban, incluso desde lejanos municipios, a las embarazadas m&aacute;s aisladas geogr&aacute;ficamente. </p>     <p align="justify">Los locales de los hogares maternos eran en estos primeros tiempos en su totalidad casas de vivienda de buenas condiciones generales, amplias y bien ventiladas, como la ya citada de Camag&uuml;ey o antiguas cl&iacute;nicas particulares, como la de Baracoa. El criterio de ingreso en ellos estaba dado exclusivamente por vivir en lugares de dif&iacute;cil acceso geogr&aacute;fico y su &aacute;rea de atracci&oacute;n comprend&iacute;a por lo regular varios municipios. </p>     <p align="justify">Administrativamente, depend&iacute;an del hospital al que remit&iacute;an sus embarazadas, pues en todos los casos estaban situados en lugares muy cercanos, como el hogar materno del poblado de Im&iacute;as, que estaba frente al hospital. Los atend&iacute;a el personal m&eacute;dico de dichas unidades y su plantilla solo contaba con alg&uacute;n personal administrativo, el de enfermer&iacute;a o comadronas y de auxiliares de limpieza, pues en la casi totalidad de los hogares los alimentos se preparaban y se lavaba la ropa en los hospitales de que depend&iacute;an.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n101/f11hi101.jpg"><img src="/img/revistas/his/n101/f11hi101.jpg" width="153" height="286" border="0"></a>  </p>     
<p align="center"><strong>Fig. 11. </strong>Plano del hogar materno de Majibacoa, provincia Las Tunas. </p>     <p align="justify">Desde un principio se realizaron en ellos entrenamiento de psicoprofilaxis, ejercicios f&iacute;sicos y se ofrecieron charlas educativas sobre el embarazo, el parto, cuidados del reci&eacute;n nacido y, en general, sobre educaci&oacute;n para la salud. Las visitas familiares eran diarias con amplios horarios que abarcaban la ma&ntilde;ana, la tarde y horas tempranas de la noche, lo que daba a los hogares maternos un verdadero ambiente familiar muy alejado de la disciplina hospitalaria. </p>     <p align="justify">En la literatura m&eacute;dica cubana ha quedado plasmado el objetivo fundamental de los hogares maternos en su primera etapa. El Dr. <em>Benito N. Ramos Dom&iacute;nguez </em> y colaboradores<span class="superscript">43</span> exponen que consist&iacute;an en: </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">“[…] aumentar el indicador de parto institucional en el territorio mediante el alojamiento de las embarazadas que resid&iacute;an en zonas rurales, o distantes de los centros asistenciales y que se encontraban en las &uacute;ltimas semanas del per&iacute;odo de gestaci&oacute;n, por lo que facilitaba su traslado al hospital.” </p> </blockquote>     <p align="justify">El propio autor y colaboradores agregaban sobre las actividades de las ingresadas: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“Durante su estancia en el hogar materno la embarazada recib&iacute;a atenci&oacute;n m&eacute;dica, de enfermer&iacute;a y educaci&oacute;n sanitaria en general, adem&aacute;s de reposo y tratamiento higi&eacute;nico diet&eacute;tico, por lo que fueron considerados como verdaderas escuelas populares de salud.” </p> </blockquote>     <p align="justify">El Dr. <em>Juan Castell Moreno,</em><span class="superscript">38</span> sobre los objetivos de dicha instituci&oacute;n en los primeros a&ntilde;os de creada, afirma: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“El hogar materno, tal como se concibi&oacute;, fue para ser situado en las regiones monta&ntilde;osas que imposibilitaban a la mujer embarazada trasladarse r&aacute;pidamente al hospital cuando ten&iacute;an los primeros s&iacute;ntomas de parto, hecho que tra&iacute;a como consecuencia el parto extra institucional y una tasa alta de morbimortalidad materno-fetal. Esto, que indiscutiblemente proporcion&oacute; una mejor atenci&oacute;n a la mujer embarazada &#8211;pues le permit&iacute;a estar en el hogar materno d&iacute;as antes del parto y ser trasladada a un hospital y tener un parto atendido por una persona calificada&#8211; disminuy&oacute; la morbimortalidad materno-fetal y al mismo tiempo permiti&oacute; a los hospitales, fundamentalmente los peque&ntilde;os, hacer un mejor uso de las camas de que dispone y eliminar en gran parte el ingreso geogr&aacute;fico, que produce un aumento de la estad&iacute;a sin raz&oacute;n alguna, as&iacute; como aumenta el &iacute;ndice ocupacional.” </p> </blockquote>     <p align="justify">El Dr. <em>Ubaldo Farnot Cardoso </em> y colaboradores<span class="superscript">44</span> afirman que se incrementaron “fundamentalmente en las provincias orientales, como unidades de apoyo a los hospitales”. La describen como una “instituci&oacute;n sencilla que permite albergar en forma no dispendiosa 25 a 30 gestantes sin enfermedad” y abundan en los objetivos de sus primeros a&ntilde;os con las siguientes palabras: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“Al inicio de los hogares maternos ingresaban gestantes normales pr&oacute;ximas al t&eacute;rmino de su gestaci&oacute;n, a quienes por ciertas condiciones geogr&aacute;ficas (zonas apartadas, de dif&iacute;cil comunicaci&oacute;n, etc.) hab&iacute;a que asegurar la cercan&iacute;a al hospital en el momento del parto.” </p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El Dr. <em>Jos&eacute; A. Guti&eacute;rrez Mu&ntilde;iz </em> y colaboradores<span class="superscript">45 </span>nos dicen, a su vez, sobre la fundaci&oacute;n de los hogares maternos y sus primeros objetivos lo siguiente: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“Los hogares maternos se crean en Cuba, por el Ministerio de Salud P&uacute;blica, en los inicios de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 1960, con la finalidad de lograr el parto institucional en aquellas embarazadas que por habitar en lugares de dif&iacute;cil acceso y con limitaciones de medios de transporte se les dificultaba concurrir al hospital en el momento del nacimiento […]. Los hogares maternos surgen y se desarrollan al calor de la din&aacute;mica que originan los cambios que se producen con el nuevo sistema socioecon&oacute;mico instaurado en Cuba a partir de 1959. Se crean por la necesidad de mejorar r&aacute;pidamente las condiciones del embarazo, el parto y la atenci&oacute;n neonatal, en los casos de mujeres que habitan en condiciones de aislamiento geogr&aacute;fico, con necesidad de mayores estad&iacute;as de hospitalizaci&oacute;n, en una etapa en que simult&aacute;neamente exist&iacute;a gran limitaci&oacute;n de camas de obstetricia […]. Estas unidades fueron instaladas, la mayor parte de las veces en edificaciones de mediano tama&ntilde;o construidas para otros fines, pero frecuentemente en casas de vivienda medianas o grandes, con la condici&oacute;n de que estuvieran situadas cercanas a un hospital materno o servicio hospitalario gineco-obst&eacute;trico, requisito b&aacute;sico, ya que era necesario el traslado f&aacute;cil en el momento del parto. Se ten&iacute;an en cuenta tambi&eacute;n razones econ&oacute;micas fundamentales, pues habitualmente, los alimentos, los materiales y el personal m&eacute;dico y de enfermer&iacute;a, proven&iacute;an de la instituci&oacute;n hospitalaria, quedando para el presupuesto de la unidad solamente una peque&ntilde;a plantilla para personal de administraci&oacute;n y servicios as&iacute; como financiamiento para gastos menores.” </p> </blockquote> <h4 align="justify">Segunda etapa </h4>     <p align="justify">Se caracteriza principalmente por el desarrollo num&eacute;rico constante de los hogares maternos que de 15 en 1969 aumentaron un a&ntilde;o m&aacute;s tarde a 24 y 5 a&ntilde;os despu&eacute;s alcanzaron la cifra de 56. De 1976 a 1978 su desarrollo fue lento, solamente se inauguraron 6, pero la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 1980 vuelve a ser de aumento r&aacute;pido pues en el &uacute;ltimo a&ntilde;o su n&uacute;mero lleg&oacute; a 150. </p>     <p align="justify">Cada provincia seg&uacute;n sus necesidades fue fundando los suyos, as&iacute; en 1989, final de la etapa, en Pinar del R&iacute;o hab&iacute;a 15; en La Habana: 18; en Ciudad de La Habana: 4; en Matanzas: 9; en Villa Clara: 2; en Cienfuegos: 5; en Sancti Sp&iacute;ritus: 8; en Ciego de &Aacute;vila: 3; en Camag&uuml;ey: 11; en Las Tunas: 10; en Holgu&iacute;n: 23; en Granma: 15; en Santiago de Cuba: 15; en Guant&aacute;namo: 11 y en el municipio especial Isla de la Juventud: 1. </p>     <p align="justify">Los hogares maternos se consolidaron en esta etapa como instituci&oacute;n indispensable para asegurar la atenci&oacute;n a la mujer embarazada en todo el pa&iacute;s. Para lograr institucionalizar todos los nacimientos, desde los primeros a&ntilde;os despu&eacute;s del triunfo revolucionario se aument&oacute; el n&uacute;mero de hospitales obst&eacute;tricos as&iacute; como su dotaci&oacute;n de camas, la que lleg&oacute; a 3 700 en 1968, a&ntilde;o en que el parto institucional alcanz&oacute; el 85 % del total de nacimientos del pa&iacute;s. A ello contribuy&oacute; notablemente, en los lugares m&aacute;s apartados de la isla, el auge num&eacute;rico de los hospitales rurales, los que ten&iacute;an como una de sus principales actividades la atenci&oacute;n a las embarazadas y al parto de la poblaci&oacute;n campesina. Poco tiempo despu&eacute;s se lograr&iacute;a casi el 100 % de los nacimientos institucionalizados. </p>     <p align="justify">Por esos mismos a&ntilde;os, al mejorar las comunicaciones y en alguna medida disminuir las diferencias entre la poblaci&oacute;n rural y la urbana, el factor geogr&aacute;fico en muchos lugares hasta entonces apartados fue perdiendo importancia, aunque en otros todav&iacute;a la mantuvo. </p>     <p align="justify">El hogar materno, durante toda esta etapa, continuar&aacute; ingresando a las gestantes normales en las &uacute;ltimas semanas de su gestaci&oacute;n procedentes de lugares que presentaban condiciones de aislamiento, pero ir&aacute; agregando un criterio de prevenci&oacute;n de complicaciones del embarazo y el parto que abarca las siguientes causas, recogidas en nuestra investigaci&oacute;n al visitar dichas unidades: bajo peso materno, baja estatura, obesidad, primeriza a&ntilde;osa, maternidad precoz, cesarizada anterior, &oacute;bito fetal previo, antecedentes de abortos, riesgo de bajo peso al nacer, riesgo de prematuridad, desnutrici&oacute;n, anemia marcada, generalidad, macrofeto, incompetencia cervical, polihidramnios, antecedentes de macrosom&iacute;a fetal, preeclampsia, hiperemesis grav&iacute;dica, hipertensi&oacute;n arterial discreta no tox&eacute;mica grav&iacute;dica, sepsis urinaria, asma no en crisis, antecedentes de epilepsia y problemas sociales como madre soltera con rechazo del hogar, depresi&oacute;n ps&iacute;quica, estr&eacute;s, vivienda en malas condiciones y hacinamiento familiar. </p>     <p align="justify">Sin embargo, en algunos hogares maternos no se sigui&oacute; este criterio de ingreso de riesgos obst&eacute;tricos, como ocurre con el del municipio de San Juan y Mart&iacute;nez, en la provincia de Pinar del R&iacute;o. En los hogares que est&aacute;n situados muy cerca de los hospitales a que remiten sus gestantes, por lo general se ingresa gran variedad de riesgos obst&eacute;tricos. </p>     <p align="justify">En los hogares maternos de la provincia de Ciego de &Aacute;vila se ingresaron embarazadas solamente por factor geogr&aacute;fico hasta 1976. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, de 1 176 ingresos 5 fueron por riesgo obst&eacute;trico y ya en 1982 correspond&iacute;an 809 a los geogr&aacute;ficos, 225 a riesgo y 4, a otras causas. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a href="/img/revistas/his/n101/f12hi101.jpg"><img src="/img/revistas/his/n101/f12hi101.jpg" width="186" height="116" border="0"></a></p>     
<p align="center"><strong>Fig. 12. </strong>Hogar materno de Im&iacute;as, provincia Guant&aacute;namo. </p>     <p align="justify">Sobre esta amplitud de criterio de ingreso en los hogares maternos se recogen algunas opiniones en la literatura m&eacute;dica cubana. En 1976, el doctor <em>Castell Moreno</em><span class="superscript">38</span> escrib&iacute;a: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“No obstante la concepci&oacute;n original, para evitar o disminuir el ingreso geogr&aacute;fico en los hospitales y aumentar el parto institucional, hoy en d&iacute;a algunas regiones, producto de la intensificaci&oacute;n de la atenci&oacute;n a la mujer gestante, y como parte fundamental en el programa de reducci&oacute;n de la mortalidad infantil, se ingresaban en los hogares maternos algunas embarazadas que necesitan fundamentalmente reposo, por ejemplo: la mujer que presenta un embarazo m&uacute;ltiple, mujeres a las que se les ha practicado el cerclaje, etc.”. </p> </blockquote>     <p align="justify">En el mismo a&ntilde;o, 1976, el doctor <em>Farnot Cardoso </em> y colaboradores<span class="superscript">44 </span>afirmaban que: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“Actualmente hay el criterio de utilizar [los hogares maternos] para ingresar a gestantes normales, pero con otras condiciones de riesgo como son: prim&iacute;paras precoces, grandes mult&iacute;paras, embarazos m&uacute;ltiples, partos de bajo peso previo, etc.”. </p> </blockquote>     <p align="justify">El doctor <em>Guti&eacute;rrez Mu&ntilde;iz </em> y colaboradores,<span class="superscript">45</span> en 1990, escrib&iacute;an sobre la evoluci&oacute;n de los objetivos de los hogares maternos: </p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">“Posteriormente fueron utilizados tambi&eacute;n para el encamamiento precoz, necesario en diversas enfermedades y condiciones obst&eacute;tricas y en menor n&uacute;mero de gestantes como soluci&oacute;n ante determinados casos con problemas sociales durante su embarazo.” </p> </blockquote>     <p align="justify">Y mencionan un objetivo de dichas instituciones que no hab&iacute;a sido se&ntilde;alado por otros autores: </p>     <blockquote>       <p align="justify">“[…] la mayor parte de las mujeres que utilizan el hogar materno proceden de un medio en el que est&aacute;n sometidas a una intensa carga de trabajo y responsabilidades junto con su embarazo. Esta instituci&oacute;n atendida por personal t&eacute;cnico y dotado de caracter&iacute;sticas sanatoriales, las sit&uacute;a desde su ingreso en un ambiente que concurrentemente con muchos aspectos favorables, debe contribuir adem&aacute;s a la reducci&oacute;n de su <em>stress. </em>” </p> </blockquote>     <p align="justify">Casi la totalidad de los hogares maternos del pa&iacute;s continuaron ocupando locales de viviendas adaptadas, pero en algunos lugares las edificaciones se construyeron expresamente para ellos como en los municipios de San Juan y Mart&iacute;nez y San Luis en Pinar del R&iacute;o, Col&oacute;n en Matanzas, uno de los de Majibacoa en Las Tunas, Gu&aacute;imaro en Camag&uuml;ey e Im&iacute;as en Guant&aacute;namo, entre otros. </p>     <p align="justify">Pocos, sin embargo, se han mantenido como casos an&oacute;malos por su ubicaci&oacute;n dentro de otras unidades, ejemplos los encontramos en el del poblado La Salud, municipio Quivic&aacute;n, provincia La Habana, que ocupa una parte del policl&iacute;nico; el de la localidad Carrera Larga, municipio El Salvador, provincia Guant&aacute;namo, en la planta alta del policl&iacute;nico y el del municipio G&uuml;ines, provincia La Habana, en una sala del Hospital Materno Infantil &#8220;Manuel Fajardo&#8221;.</p>     <p align="justify">Aunque la caracter&iacute;stica general de crecimiento que se observ&oacute; durante la etapa que estudiamos en toda la Isla fue de que cada municipio contara con un hogar materno y que su extensi&oacute;n superficial constituyera el &aacute;rea de atracci&oacute;n de dicha unidad, el n&uacute;mero de ellas y el de sus camas guarda una estrecha relaci&oacute;n con los accidentes geogr&aacute;ficos, el desarrollo de las v&iacute;as de comunicaciones y la poblaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">As&iacute;, el municipio Puerto Padre con 1 178 km<span class="superscript">2</span> de superficie, 99 655 hab y dif&iacute;ciles v&iacute;as de comunicaciones posee 3 hogares maternos en las localidades de Puerto Padre, V&aacute;zquez y Guiteras (Delicias), con 12, 20 y 12 camas, respectivamente. El de Majibacoa, de la misma provincia Las Tunas, con 621 km<span class="superscript">2</span>, 33 658 hab y tambi&eacute;n malas comunicaciones, tiene 2 hogares en los poblados de Comunidad Majibacoa y La Posta, con 12 y 6 camas, respectivamente. El de Consolaci&oacute;n del Sur, provincia Pinar del R&iacute;o, con 1 125 km<span class="superscript">2</span>, 76 412 hab y buenas v&iacute;as de comunicaciones cuenta con uno de 23 camas. El de Ci&eacute;naga de Zapata, provincia Matanzas, el m&aacute;s grande de Cuba, con 4 230 km<span class="superscript">2</span>, pero el m&aacute;s despoblado, 8 068 hab, con zonas muy cenagosas, no posee ninguno y remite sus embarazadas por buenas v&iacute;as de comunicaciones al de Jag&uuml;ey Grande. El de Caimanera, provincia Guant&aacute;namo, con 365 km<span class="superscript">2</span> y 8 112 hab, a solo 20 km de distancia de la ciudad de Guant&aacute;namo y con buenas v&iacute;as de comunicaciones tampoco tiene y remite al de dicha cabecera provincial. El de Gu&aacute;imaro, provincia de Camag&uuml;ey, con 2 112 km<span class="superscript">2</span> de superficie llana y 46 684 hab posee uno de 20 camas. Y Candelaria, provincia Pinar del R&iacute;o, con 265 km<span class="superscript">2</span> y 16 368 hab dispone de uno con 15 camas. </p>     <p align="justify">El de la ciudad de Guant&aacute;namo, el mayor de Cuba, con 120 camas, es el &uacute;nico con car&aacute;cter provincial en toda la isla, pues si bien la provincia mantiene en activo otros 11 hogares maternos, la circunstancia de que en la ciudad cabecera converjan las mejores v&iacute;as de comunicaciones y est&eacute; ubicado el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico Docente “Agostino Neto”, con amplio servicio ginecoobst&eacute;trico, hace que al referido hogar concurran gestantes de buena parte de los municipios. </p>     <p align="justify">Ya en esta segunda etapa, la mayor&iacute;a de los hogares maternos constituyen unidades independientes administrativamente con presupuestos propios. Son muy escasos los que incluyen en su plantilla m&eacute;dicos, que aparecen en la de hospitales y policl&iacute;nicos, pero siempre han contado con enfermeras generales, algunas comadronas en los primeros a&ntilde;os y despu&eacute;s con enfermeras obst&eacute;tricas y licenciadas en enfermer&iacute;a. El resto de su n&oacute;mina de personal comprende, aunque var&iacute;a su n&uacute;mero y estructura, plazas de: administrador, almacenero, dietista, auxiliar de contabilidad, cocineras, auxiliares de cocina, lavanderas, auxiliares de limpieza y jardinero. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El hogar materno de Guant&aacute;namo tiene una plantilla de 112 trabajadores, pero el de Bayate, en la misma provincia, que depende del hospital al que remite y que est&aacute; situado frente a &eacute;l, tiene solamente 4. Sin embargo, el promedio de personal de las plantillas de los hogares maternos de la provincia La Habana es de 14; el de Matanzas, 19 y el de Las Tunas, 12. Para el traslado de las gestantes al hospital cuentan con las ambulancias del municipio y en algunos casos con turnos permanentes de taxis.</p>     <p align="center"><a href="/img/revistas/his/n101/f13hi101.jpg"><img src="/img/revistas/his/n101/f13hi101.jpg" width="144" height="231" border="0"></a>  </p>     
<p align="center"><strong>Fig. 13.</strong> Plano del Hogar Materno de Im&iacute;as, provincia Guant&aacute;namo. </p>     <p align="justify">Las actividades de asistencia y promoci&oacute;n de salud en la etapa que estudiamos ganaron en calidad en todos los hogares. Al pase de visita m&eacute;dica realizado en su mayor&iacute;a por especialistas en ginecoobstetricia se agreg&oacute; la interconsulta con otros m&eacute;dicos de especialidades, una vez por semana. La pr&aacute;ctica de la psicoprofilaxis se generaliz&oacute; en todas las provincias, atendida en algunas unidades por licenciados en psicolog&iacute;a y profesores de educaci&oacute;n f&iacute;sica. </p>     <p align="justify">Se mantuvieron y enriquecieron en contenido y frecuencia las actividades de educaci&oacute;n para la salud realizadas por m&eacute;dicos y enfermeras sobre m&eacute;todos anticonceptivos, la gestaci&oacute;n y el parto, la lactancia materna, la ablactaci&oacute;n, los cuidados del reci&eacute;n nacido, el esquema de vacunaci&oacute;n y la diet&eacute;tica, esta &uacute;ltima expuesta por dietistas en los lugares en que se dispon&iacute;a de ellos. Algunos hogares cuentan con consultas de psic&oacute;logos y pod&oacute;logos. </p> <h4 align="justify">Tercera etapa </h4>     <p align="justify">Se inicia con la crisis econ&oacute;mica que vive el pa&iacute;s desde 1990 y aunque su desarrollo num&eacute;rico en unidades y camas en algunas provincias es discreto, como en La Habana, donde no se ha inaugurado ning&uacute;n hogar materno en estos a&ntilde;os y se han incrementado solamente 5 camas en el municipio Alqu&iacute;zar, en esa misma provincia ha comenzado la modalidad de ingresos de d&iacute;a, principalmente, para mejorar la alimentaci&oacute;n de las embarazadas, para lo cual en el de San Nicol&aacute;s de Bari, a sus 12 camas de ingresos permanentes se han agregado 10 canap&eacute;s, que se recogen de noche, y en el de Alqu&iacute;zar.<span class="superscript">6</span></p>     <p align="justify">En otras provincias, el aumento ha sido variable. En   Matanzas se inaugur&oacute; uno en el municipio Pedro Betancourt en 1992, con 10 camas y otro en Calimete en 1994, con 9 camas, pero no se increment&oacute; el n&uacute;mero de estas en los otros 9 hogares existentes. En Pinar del R&iacute;o solamente se ha fundado uno en la etapa que estudiamos, en Puerto Esperanza, Vi&ntilde;ales 1993, con 6 camas, pero se increment&oacute; en 3 camas el de Candelaria, en 1992 y al siguiente a&ntilde;o en 6, en 10 el de Mantua y en 8 el de Guane. </p>     <p align="justify">En Ciego de &Aacute;vila, de 3 que pose&iacute;a la provincia en 1989, en esta tercera etapa su n&uacute;mero se ha triplicado a 9. En 1991 se inauguraron hogares maternos en los municipios de Bolivia y Primero de Enero. En 1992, en Gaspar, municipio Baragu&aacute; y en el de Chambas. En 1993, en los de Florencia y Majagua, todos de 10 camas. En el de Mor&oacute;n se disminuyeron las camas en 6, para totalizar la provincia un incremento de 6 hogares y 54 camas, adem&aacute;s de estar en construcci&oacute;n uno en el municipio Ciro Redondo de 12 camas (1993). </p>     <p align="justify">Guant&aacute;namo es una de las provincias en las que se han cerrado hogares maternos por poco uso de sus camas, como ocurri&oacute; con los de La Catalina, de 10 camas y Jamaica, de 8, que dejaron de funcionar en 1993. En muchas ocasiones, cuando mejoraron las v&iacute;as de comunicaci&oacute;n, dejaron de hacerse partos en hospitales rurales, con lo cual dej&oacute; de ser necesario el hogar materno cercano y las embarazadas comenzaron a utilizar otro hogar m&aacute;s pr&oacute;ximo al hospital provincial de la ciudad. Por otra parte, se ha incrementado su n&uacute;mero con 3 unidades, en 1992 uno en la localidad de La Yaya, municipio Niceto P&eacute;rez, de 10 camas y otro en San Antonio del Sur con 19, que en 1993 se aumentaron a 23 y ese mismo a&ntilde;o se inaugur&oacute; el hogar de Carrera Larga, municipio El Salvador, con 10 camas. </p>     <p align="justify">El presupuesto anual de los hogares maternos depende en gran medida del n&uacute;mero de sus camas y del personal de su plantilla, pues su ac&aacute;pite mayor es salarios. De ah&iacute; que el de Bejucal, con 10 camas y 8 trabajadores tenga $13 500 de presupuesto anual (1993) y el de Guant&aacute;namo, con 120 camas y 112 trabajadores, cuente con $331 200 (1993). Estos, sin embargo, son casos extremos, lo com&uacute;n es que oscilen entre $46 000 como el de G&uuml;ira de Melena (1993), provincia La Habana, con 13 camas y 11 trabajadores y $ 79 500 el de Col&oacute;n (1994), provincia Matanzas, con 24 camas y 22 trabajadores. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Un presupuesto anual t&iacute;pico de hogar materno puede ser el de Guane, provincia Pinar del R&iacute;o (1994): </p> <ul>       <li>Salarios* $ 21 200.00 </li>       <li>Seguridad social $ 3 000.00 </li>       <li>Alimentos $ 18 400.00 </li>       <li>Vestuario y ropa de cama $ 300.00 </li>       <li>Medicamentos $ 300.00 </li>       <li>Combustibles y lubricantes $ 1 500.00 </li>       <li>Electricidad $ 600.00 </li>       <li>Otros servicios productivos $ 1 700.00</li>       <li>Total $ 49 700.00</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <blockquote>       <p>* (1 peso $= 1 US d&oacute;lar). </p> </blockquote>     <p align="justify">A pesar de la crisis econ&oacute;mica, los hogares maternos no solo han mantenido sus presupuestos sino que en la mayor&iacute;a de los casos han experimentado ligeros aumentos. En la provincia Ciego de &Aacute;vila, el de la ciudad capital, Ciego de &Aacute;vila, en 1985 ten&iacute;a un presupuesto de $60 811 y en 1992 ascendi&oacute; a $66 426. El de Mor&oacute;n, en igual provincia, en 1985 era de $50 286 y en 1992 alcanz&oacute; la cifra de $56 930. A&uacute;n dentro de la crisis econ&oacute;mica se notan estos aumentos, aunque muy discretos. En el hogar materno de Alqu&iacute;zar, provincia La Habana, su presupuesto era en 1990 de $ 63 479 y en 1993 ascendi&oacute; a $ 64 100. </p>     <p align="justify">En la presente etapa se ha puesto en vigor el ingreso de d&iacute;a no solo por desnutrici&oacute;n, sino tambi&eacute;n por motivos sociales y de todo riesgo obst&eacute;trico. Sobre ello han escrito el Dr. <em>Benito N. Ramos Dom&iacute;nguez </em> y colaboradores.<span class="superscript">43</span> </p>     <blockquote>       <p align="justify">“[…] la tendencia actual es la de ampliar el universo de embarazadas tributarias de ser albergadas en estas unidades e incluso de ser alojadas durante el d&iacute;a, en los casos en que esto sea factible, regresando a su casa en la noche; as&iacute; evita su exposici&oacute;n a situaciones de riesgo que pudieran comprometer la normal evoluci&oacute;n de la gestaci&oacute;n.” </p> </blockquote>     <p align="justify">El actual modelo de atenci&oacute;n primaria o m&eacute;dico de la familia que comenz&oacute; en los a&ntilde;os finales de la pasada etapa, en la presente se ha extendido a todos los municipios del pa&iacute;s, en muchos de ellos completa su cobertura, para constituir una causa imprescindible de fortalecimiento de la instituci&oacute;n de los hogares maternos, pues desde cada uno de los consultorios se controla el seguimiento de la embarazada y su ingreso en el hogar materno. </p>     <p align="justify">En todas las unidades se han mantenido las actividades asistenciales y de promoci&oacute;n de salud que se consolidaron en las etapas anteriores. </p>     <p align="justify">Pero, seguramente, la caracter&iacute;stica m&aacute;s importante de la instituci&oacute;n en estos a&ntilde;os, la constituyen las medidas tomadas por las direcciones municipales de salud, en la b&uacute;squeda de otras fuentes de alimentaci&oacute;n para las embarazadas normales desnutridas, estas &uacute;ltimas motivadas principalmente por la crisis econ&oacute;mica. Dichas actividades se realizan en todo el pa&iacute;s y han sido precisamente a partir del hogar materno, donde se han hincado y constituyen el eje central alrededor del cual se han desenvuelto la mayor parte de estas iniciativas, de las cuales describiremos m&aacute;s adelante, como ejemplos, las de mayor inter&eacute;s. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En lo referente a los problemas de la alimentaci&oacute;n de la embarazada, <em>Eveleth</em><span class="superscript">46</span> ha se&ntilde;alado que la malnutrici&oacute;n puede comenzar en la vida intrauterina y en algunos pa&iacute;ses subdesarrollados el peso al nacer es altamente dependiente de la nutrici&oacute;n materna, en tales poblaciones suplementando las dietas de las embarazadas con extras de calor&iacute;as y prote&iacute;nas se puede incrementar el peso al nacer en alrededor de 60 a 200 g. <em>Kennedy </em> y <em>Korelchak</em><span class="superscript">47</span> en un estudio de casos y controles del Programa para mujeres, lactantes y ni&ntilde;os de los Estados Unidos, mediante el cual se les da un suplemento de alimentos, a las madres en estado de pobreza, encontraron que se produjo un incremento en el peso al nacer en aproximadamente 100 g. </p>     <p align="justify">As&iacute;, a lo largo del pa&iacute;s, en nuestra investigaci&oacute;n hemos encontrado muy diversos ensayos en busca de soluciones, que pasamos seguidamente a describir. En algunos municipios de la provincia La Habana, como ya dejamos escrito, se han incrementado las camas para ingresos de d&iacute;a y garantizarles una adecuada alimentaci&oacute;n a las embarazadas desnutridas que viven en la localidad donde est&aacute; situada la unidad. </p>     <p align="justify">En el hogar materno de Jovellanos, provincia Matanzas, a las embarazadas desnutridas se les da ingreso de d&iacute;a, pero algunas de ellas van solamente a realizar las 3 comidas. </p>     <p align="justify">En el municipio Candelaria, Pinar del R&iacute;o, diversos organismos municipales como el Plan Porcino, el Plan Av&iacute;cola y otros, dan cuotas adicionales de sus productos alimenticios para el hogar materno. </p>     <p align="justify">En el municipio pinare&ntilde;o de San Luis, las gestantes vinculadas al hogar, solo hacen en &eacute;l las 3 comidas. En el de Guane de igual provincia, las embarazadas desnutridas de la localidad cabecera est&aacute;n vinculadas para las 3 comidas al hogar, adem&aacute;s el 10 % de las normales del municipio est&aacute;n asociadas a centros laborales y numerosos organismos colaboran con cuotas de sus productos alimenticios al hogar materno, como el Plan Porcino, Matadero, Plan Av&iacute;cola, Plan Forestal y otros. </p>     <p align="justify">En el municipio Matanzas, provincia de igual nombre, gran n&uacute;mero de gestantes est&aacute;n adscritas para almorzar, en comedores obreros. Existe un restaurante, en la ciudad capital provincial llamado de orientaci&oacute;n nutricional donde pueden concurrir las embarazadas en forma rotativa una o m&aacute;s veces por semana. </p>     <p align="justify">En la ciudad de C&aacute;rdenas, de la misma provincia, hay tambi&eacute;n un restaurante exclusivo para las gestantes, al que las desnutridas pueden concurrir todos los d&iacute;as. </p>     <p align="justify">En Perico, municipio matancero, las gestantes est&aacute;n adscritas a comedores obreros. A las que presentan desnutrici&oacute;n discreta en las &aacute;reas rurales se les da 1 L de leche adicional diariamente y las de la poblaci&oacute;n cabecera almuerzan en el hogar. </p>     <p align="justify">Una experiencia de inter&eacute;s se ha iniciado en el municipio de Sibanic&uacute;, provincia de Camag&uuml;ey, donde se ha creado una instituci&oacute;n de nuevo tipo, con el nombre de Casa de la Embarazada. En ella se re&uacute;nen las gestantes correspondientes a una parte del municipio, una vez por semana, en la sesi&oacute;n de la tarde. El m&eacute;dico y la enfermera de la familia les dan entrenamiento en psicoprofilaxis, y las atienden en los programas de salud. En la Casa de las Embarazadas, tambi&eacute;n se realizan otros servicios como los de peluquer&iacute;a y manicura y se aprovechan las reuniones para la celebraci&oacute;n de cumplea&ntilde;os colectivos y se practican diversos entretenimientos. Otro servicio que se ofrece a las embarazadas durante su reuni&oacute;n, es la venta de los alimentos de su dieta, as&iacute; se les asegura su entrega en cantidad y calidad, adem&aacute;s de facilitarles su adquisici&oacute;n. Esta instituci&oacute;n est&aacute; situada en un local independiente, al lado del hogar materno, lo cual favorece que tanto la administradora del hogar como las otras trabajadoras puedan colaborar en la actividad de la Casa de la Embarazada. </p>     <p align="justify">Recientemente, el nivel central del Ministerio de Salud P&uacute;blica ha puesto en vigor algunas iniciativas acerca de la instituci&oacute;n, como las orientaciones metodol&oacute;gicas sobre Estructura y Funcionamiento del Hogar Materno, del 16 de agosto de 1994, donde entre otras disposiciones se establecen las normas de la asistencia m&eacute;dica de estas unidades.</p>     ]]></body>
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