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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Obstet Ginecol]]></abbrev-journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La terapia hormonal de reemplazo: ¿Remedio en la involución senil femenina?]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hormonal replacement therapy: A remedy for senile female involution?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Autónoma de Madrid  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Within the involutive female process, the cesation of the ovarian function (menopause) is supposed to be an important condition affecting women physiological (endocrine and functionally) and morphologically (osteal and tissue). The decrease in the quality of life related to a series of symptoms accompanying the estrogenic reduction, as occurs in the case of cardiovascular affections, is an example of this. The hormonal replacement therapy (HRT) is an emergent means used in the treatment of these morbid states. The effectiveness of the treatment, as well as its epidemiological repercussions are being discussed at present. The objective of our paper is to know through an anthropological approach the physiological changes and the modifications in the body composition that are observed under replacement therapy. 100 women aged 46-56 were longitudinally followed for 18 months after the cesation of their menstruations and treated with hormonal replacement therapy. All of them lived in Madrid and came from a middle social setting. The application of the Blatt's index to evaluate the modification in the incidence of climacteric symptoms, showed a statistically significant reduction of their occurrence 6 months after hormone therapy. Weight gain, an evaluation of the body mass index (BMI), and an increase of heart rate and of arterial pressure have also been found. The risk-benefit relationship of the treatment is under discussion.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[MENOPAUSIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[AUMENTO DE PESO]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[CLIMATERIO]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[MENOPAUSE]]></kwd>
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<kwd lng="en"><![CDATA[CLIMACTERIC]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <p>Universidad Aut&oacute;noma de Madrid </p><h2> La terapia hormonal de reemplazo.  &iquest;Remedio en la involuci&oacute;n senil femenina?</h2><i><a href="#*">Dra.  Consuelo Prado Mart&iacute;nez,<sup>1 </sup>Dra. Mar&iacute;a Margarita Carmenate  Moreno<sup>2</sup> y Dr. Antonio J. Mart&iacute;nez Fuentes<sup>3</sup></a></i>  <h4> RESUMEN</h4>Dentro del proceso involutivo femenino, el cese de la funci&oacute;n  ov&aacute;rica (menopausia) supone un importante condicionante de modificaciones  que afectan a la mujer fisiol&oacute;gica (endocrino y funcionalmente) y morfol&oacute;gicamente  (&oacute;seo y tisular). La merma en la calidad de vida, asociada a una serie  de s&iacute;ntomas que acompa&ntilde;an el descenso estrog&eacute;nico, como ocurre  con el caso de las afecciones cardiovasculares. La terapia hormonal de reemplazo  (THR) constituye un emergente medio empleado en el tratamiento de estos estados  m&oacute;rbidos, la efectividad del tratamiento y sus repercusiones epidemiol&oacute;gicas  est&aacute;n siendo discutidas en la actualidad. As&iacute;, el objetivo del presente  trabajo es conocer, a trav&eacute;s de una aproximaci&oacute;n antropol&oacute;gica,  los cambios fisiol&oacute;gicos y en composici&oacute;n corporal que acontecen  bajo tratamiento sustitutivo. Se analizan 100 mujeres entre 46 y 56 a&ntilde;os,  seguidas longitudinalmente durante 18 meses tras el cese de sus menstruaciones  y tratadas con terapia hormonal sustitutiva.- Todas ellas residentes en Madrid  y pertenecientes a un entorno social medio. La aplicaci&oacute;n del &iacute;ndice  de Blatt para evaluar la modificaci&oacute;n en la incidencia de los s&iacute;ntomas  climat&eacute;ricos, muestra una disminuci&oacute;n estad&iacute;sticamente significativa  en la ocurrencia de estos tras 6 meses de hormonoterapia. Tambi&eacute;n se ha  encontrado un incremento de peso y una evaluaci&oacute;n del &iacute;ndice de  masa corporal (BMI), as&iacute; como el aumento de la frecuencia card&iacute;aca  y la tensi&oacute;n arterial. Se discute la relaci&oacute;n riesgo-beneficio del  tratamiento.     <p>Descriptores DeCS: <b>MENOPAUSIA/psicolog&iacute;a; AUMENTO DE  PESO; CLIMATERIO.</b>     <p>El incremento de la esperanza de vida que afecta pr&aacute;cticamente  a la totalidad de las poblaciones desarrolladas, junto a una mayor longevidad  de los individuos, han propiciado interesantes cambios sin precedentes en la estructura  demogr&aacute;fica de estos grupos humanos. Existe aproximadamente un 25 % de  individuos afectados por los cambios regresivos de la involuci&oacute;n senil  y entre ellos uno de los m&aacute;s rese&ntilde;ables es el climaterio femenino.      <p>La transici&oacute;n entre la fase reproductora y la no-reproductora en la  mujer est&aacute; caracterizada por cambios fisiol&oacute;gicos puntuales que  son comunes a todas ellas: cese de la ovulaci&oacute;n, cese de las menstruaciones  y cambios irreversibles en las concentraciones hormonales.     <p>Pese al hecho de  la universalidad de la secuencia, la experiencia de la transici&oacute;n var&iacute;a  considerablemente, dotando al proceso de un sesgo de subjetivismo, tanto cuando  se trata de diferentes poblaciones y culturas o en el seno de una misma poblaci&oacute;n  a nivel de individuo.<sup>1-3</sup>     <p>Por un lado, las altas tasas de incidencia  en muchas de las poblaciones occidentalizadas de los denominados "s&iacute;ntomas  climat&eacute;ricos",<sup>4,5</sup> que menguan la calidad de vida de la mujer  de edad mediana y por otro, los resultados provenientes de los grandes estudios  epidemiol&oacute;gicos que muestran una mayor posibilidad de enfermar en la mujer  posmenop&aacute;usica, han propiciado un creciente inter&eacute;s en esta fase  ontogen&eacute;tica femenina no s&oacute;lo en el &aacute;mbito de la biolog&iacute;a  o la cl&iacute;nica, sino tambi&eacute;n en el social. Las afecciones degenerativas  tales como las coronarianas, significativamente m&aacute;s abundantes en posmenop&aacute;usicas,<sup>6-8</sup>  o el estado patol&oacute;gico de la p&eacute;rdida de masa &oacute;sea: osteoporosis  tambi&eacute;n incrementado tras la p&eacute;rdida de la funci&oacute;n menstrual,<sup>9</sup>  constituyen riesgos graves de morbimortalidad.     <p>Un buen n&uacute;mero de trabajos  asocian estas morbilidades a la deprivaci&oacute;n estrog&eacute;nica que tiene,  entre otros, efectos adversos en las concentraciones de lipoprote&iacute;nas y  l&iacute;pidos s&eacute;ricos y en el metabolismo del calcio.     <p>Aunque desde  los a&ntilde;os 30 se conoce la posibilidad de reemplazar los niveles de estr&oacute;genos  en la mujer climat&eacute;rica, las actitudes de la cl&iacute;nica y de las propias  mujeres no lo han generalizado como posible tratamiento hasta bien entrados los  a&ntilde;os 60 y siempre consider&aacute;ndolo como un paliativo de la presencia  de un factor de riesgo que hiciera recomendable esta terapia hormonal de reemplazo  (THR).     <p>En la actualidad, las actitudes e incidencia de aplicaci&oacute;n var&iacute;an  de modo notorio, aun cuando s&oacute;lo nos circunscribamos al denominado primer  mundo. Como ejemplo las siguientes cifras: en Australia el 20,1 % de la mujer  recibe THR,<sup>10</sup> en Suecia el 24 %,<sup>11</sup> En Espa&ntilde;a el 10,5  % (<i>Cant&oacute; M.</i> Menopausia entorno y factores de riesgo en la mujer  urbana. Estudio de la incidencia de osteoporosis. Tesis doctoral. Madrid 1998)  y en Cuba 4 %. La THR incide pues en diferentes proporciones en las poblaciones,<sup>10-12</sup>  en algunos casos no por dificultades en la aplicaci&oacute;n de este tratamiento,  sino porque en ocasiones es controvertida la utilizaci&oacute;n del m&eacute;todo  sobre mujeres "sanas".<sup>13</sup> A nivel antropol&oacute;gico son muy pobres  las informaciones de lo que acontece en un plazo medio en las mujeres, tratadas  hormonalmente, en contraste con los cambios descritos en la poblaci&oacute;n general  del mismo rango de edad.     <p>Por ello, el &aacute;nimo del presente trabajo es  el de conocer los cambios fisiol&oacute;gicos y de composici&oacute;n corporal,  que ocurren en las mujeres sometidas a tratamiento estrog&eacute;nico sustitutivo  para evaluar los posibles costos/beneficios respecto a lo acontecido en poblaci&oacute;n  no tratada. <h4> M&Eacute;TODOS</h4>Se han estudiado 150 mujeres con edades comprendidas  entre los 46 y 57 a&ntilde;os. Todas ellas eran posmenop&aacute;usicas y su inclusi&oacute;n  en el estudio se realiz&oacute; tras 12 meses sin menstruaci&oacute;n antes del  primer control. El planteamiento del estudio ha sido longitudinal, con 3 etapas  de an&aacute;lisis:     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>0 primer control (12 meses de amenorrea)     <p>6 meses 2do.  control (18 meses de amenorrea)     <p>12 meses 3er. control (24 meses de amenorrea).      <br>&nbsp;     <p>Las mujeres aceptaron voluntariamente su participaci&oacute;n en  el presente estudio y se consigui&oacute; una alta efectividad de compromiso (98,6  %) en las 3 medidas planificadas. Tan s&oacute;lo 2 mujeres no continuaron tras  el primer control. La recogida muestral se hizo en una consulta ginecol&oacute;gica  privada de la ciudad de Madrid.     <p>Socioecon&oacute;micamente la muestra puede  clasificarse como perteneciente seg&uacute;n su nivel de ingresos a una clase  media y media acomodada, con unos niveles de ingresos entre 250,000 y 450,000  pts/mes por n&uacute;cleo familiar.     <p>Las variables som&aacute;ticas analizadas  han sido estatura, peso y la variable derivada &iacute;ndice de masa corporal  (BMI).     <p>Los s&iacute;ntomas asociados con el proceso climat&eacute;rico estudiados  son los que integran el &iacute;ndice menop&aacute;usico de Blatt (sofocos, parestesias,  insomnio, irritabilidad o ansiedad, tristeza, p&eacute;rdida del deseo sexual,  receptividad, fatiga, astralgias, palpitaciones y molestias urinarias) caracterizados  en 3 niveles de severidad. <h4> RESULTADOS</h4>La caracterizaci&oacute;n morfofisiol&oacute;gica  en el momento de la menopausia se recogen en la tabla 1. Se trata de un grupo  de mujeres normotensas, con valores de normopeso para su talla y edad. Las estimas  de estatura, superiores a otras referencias femeninas espa&ntilde;olas pueden  deberse a que el grupo analizado pertenece exclusivamente a un contexto urbano  y a un nivel socioecon&oacute;mico elevado.     <p>     <center>TABLA 1. <b>Caracter&iacute;sticas  morfofisiol&oacute;gicas a la menopausia</b></center>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Variable</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>X</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>DS</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Edad (a&ntilde;os)</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>50,12</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2,73</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Estatura (cm)</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>163,07</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>5,54</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Peso (kg)</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>64,57</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>7,30</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">IMC<sup>* </sup>(kg/m<sup>2</sup>)</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>24,58</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>4,86</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Frecuencia card&iacute;aca</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>70,50</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>4,76</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Tensi&oacute;n sist&oacute;lica<sup>**</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>124,13</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>14,20</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Tensi&oacute;n diast&oacute;lica<sup>**</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>74,70</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>6,80</center></td></tr>  </table></center>    <center><sup>*</sup> &Iacute;ndice de masa corporal <sup>**</sup>  mm Hg</center>    <p>En cuanto al historial reproductivo (Tab. 2), se se&ntilde;ala  una edad media de menarqu&iacute;a de 13,3 &plusmn; 1,25 a&ntilde;os calculada  a partir de datos retrospectivos corregidos seg&uacute;n <i>Tanner.</i><sup>14</sup>  La edad de menopausia natural ha sido de 50,08 &plusmn; 3,68 a&ntilde;os y el  per&iacute;odo reproductor &uacute;til de 37,3 a&ntilde;os. Esta edad, ligeramente  superior a los 50 a&ntilde;os es conforme a lo hallado en otros grupos poblacionales  de nuestro entorno. En el 20 % de mujeres el cese de las menstruaciones aconteci&oacute;  tras una ovidectom&iacute;a total. Los 33 a&ntilde;os ha sido la edad m&aacute;s  joven registrada en este tipo de operaci&oacute;n y la edad promedio 46,89 &plusmn;  3,86 a&ntilde;os.     <p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>TABLA 2. <b>Historial reproductivo</b></center>    <center><table CELLPADDING=5 >  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Variable&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>X</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>DS</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Edad de menarqu&iacute;a<sup>*</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>13,3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>1,25</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">N&uacute;mero embarazos</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>2,27</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>0,16</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">N&uacute;mero abortos</td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>0,30</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>0,01</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">PRU<sup>**</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>37,3</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>2,5</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Edad menopausia natural<sup>*</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>50,08</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,68</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="33%">Edad menopausia quir&uacute;rgica<sup>*</sup></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">      <center>46,89</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="33%">     <center>3,86</center></td></tr>  </table></center>    <center><sup>*</sup> A&ntilde;os <sup>**</sup> Per&iacute;odo  reproductivo &uacute;til</center>    <p>La fecundidad de las mujeres estudiadas es  de 2,27 &plusmn; 0,16 embarazos/mujer con una incidencia media de p&eacute;rdidas  fetales del 0,30 &plusmn; 0,01. En todos los casos se trat&oacute; de abortos  naturales no provocados. La baja tasa de fecundidad hace referencia a un elevado  uso de anticoncepci&oacute;n hormonal (m&aacute;s del 40 %) por per&iacute;odos  prolongado y controlados ginecol&oacute;gicamente.     <p>Se ha comprobado un importante  porcentaje de fumadoras (30 %) con una media de 10,14 &plusmn; 2,16 cigarrillos/d&iacute;a/mujer.      <p>Tras este primer bosquejo posicional, las mujeres inician el tratamiento hormonal  (THR) de acuerdo con la prescripci&oacute;n ginecol&oacute;gica al menos por el  a&ntilde;o que dura el presente estudio. En la figura 1 se reflejan las modificaciones  registradas a los 0, 6 y 12 meses de los rasgos anteriormente consignados como  morfofisiol&oacute;gicos.     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>     <p><a href="/img/revistas/gin/v26n2/f0105200.jpg"><img SRC="/img/revistas/gin/v26n2/f0105200.jpg" ALT="Fig.1. Modificaciones durante la terapia hormonal" BORDER=1 height=215 width=179></a>      
<p><b>Fig.1. Modificaciones durante la terapia hormonal</b></center>    <p>Durante  los 12 meses existe una importante elevaci&oacute;n de peso, m&aacute;s notoria  en los primeros 6 meses analizados. El aumento de m&aacute;s de 4 kg, modifica  el IMC que pasa de 24,58 inicialmente a 25,1 a los 6 meses y 25,8 al a&ntilde;o.  Tan s&oacute;lo en el 6,6 % de las mujeres el peso se mantiene constante.     <p>Junto  a la elevaci&oacute;n de peso, la frecuencia card&iacute;aca muestra tambi&eacute;n  una tendencia al aumento, pero sin duda lo m&aacute;s importante es la elevaci&oacute;n  de tensi&oacute;n arterial, tanto sist&oacute;lica como diast&oacute;lica. Las  diferencias al inicio y al final del per&iacute;odo de estudio de esta variable  fueron altamente significativas (p &lt; 0,001) para la tensi&oacute;n diast&oacute;lica  y (p &lt; 0,05) para la sist&oacute;lica. Aunque en ambos casos la elevaci&oacute;n  ha sido de 6 mm de mercurio, proporcionalmente es m&aacute;s relevante el cambio  de tensi&oacute;n diast&oacute;lica que por otro lado es la que en mayor medida  refleja el tono fisiol&oacute;gico habitual.     <p>De acuerdo con la sintomatolog&iacute;a  climat&eacute;rica, valorada seg&uacute;n el &iacute;ndice menop&aacute;usico  de <i>Blatt</i><sup>11</sup> (s&iacute;ntomas con 3 grados de severidad) se ha  podido evaluar una mejora de la sintomatolog&iacute;a con el tratamiento hormonal  (figura 2). El cambio ponderado por los valores de Blatt ha sido altamente significativo  de la primera a la &uacute;ltima evaluaci&oacute;n (p &lt; 0,001); los 6 primeros  meses parecen ser m&aacute;s receptivos en la mejora de los s&iacute;ntomas climat&eacute;ricos.      <center>     <p><a href="/img/revistas/gin/v26n2/f0205200.jpg"><img SRC="/img/revistas/gin/v26n2/f0205200.jpg" ALT="Fig.2. Modificación del Índice Blatt." BORDER=1 height=162 width=230></a>      
<p><b>Fig.2. Modificaci&oacute;n del &Iacute;ndice Blatt.</b></center>    <p>Ante  la ambig&uuml;edad de respuestas negativas y favorables que acontecen en las mujeres  en ese a&ntilde;o de aplicaci&oacute;n de THR, se ha utilizado estad&iacute;stica  multivariada que nos permita ponderar en su conjunto, los numerosos factores incidentes  en este per&iacute;odo. En concreto se ha utilizado el an&aacute;lisis en componentes  principales (CCPP), cuya caracter&iacute;stica fundamental reside en "reducir"  la informaci&oacute;n, proporcionando una separaci&oacute;n gradada de la variaci&oacute;n  registrada, as&iacute; como una valoraci&oacute;n de las contribuciones de cada  una de las variables estimadas a la variabilidad reducida importante que explican  los componentes o factores extra&iacute;dos.<sup>15</sup>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Dada la uniformidad  en la edad de las mujeres se ha realizado un solo an&aacute;lisis que incluye  el total de los casos estudiados. Se han incorporado a &eacute;ste caracter&iacute;sticas  somatol&oacute;gicas y fisiol&oacute;gicas, sintomatolog&iacute;a climat&eacute;rica  (la variaci&oacute;n de &eacute;stas en el per&iacute;odo) e historial reproductivo  (tabla 3).     <p>     <center>TABLA 3. <b>Resultado del an&aacute;lisis de componentes  principales</b></center>    <center><table CELLPADDING=5 > <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Variable&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>C1</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>C2</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>C3</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Estatura</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>294</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>359</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-47</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Edad</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>-65</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>215</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-374</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Edad menarqu&iacute;a</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-282</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>209</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>429</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Edad menopausia</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>156</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>696</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-276</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tipo menopausia</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>170</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>557</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>425</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">N&uacute;mero embarazos</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-57</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>614</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>647</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">N&uacute;mero abortos</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>124</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>556</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>564</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Anticonceptivos  hormonales</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>263</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>177</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>612</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">No. Cigarros/d&iacute;a</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-31</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>242</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-53</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">&Iacute;ndice Blatt  0</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>730</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>382</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-51</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">&Iacute;ndice Blatt 6</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>620</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>59</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-369</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">&Iacute;ndice  Blatt 12</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     ]]></body>
<body><![CDATA[<center>469</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-176</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-274</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Peso 0</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>837</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>223</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>6</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Peso 6</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>883</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>173</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>0</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Peso 12</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>885</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>174</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>13</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n sist&oacute;lica 0</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>904</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-131</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>33</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n diast&oacute;lica  0</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>528</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-406</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>446</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n sist&oacute;lica 6</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>855</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-1</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>-95</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n  diast&oacute;lica 6</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>756</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-83</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-71</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n sist&oacute;lica 12</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>893</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-19</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>3</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Tensi&oacute;n diast&oacute;lica  12</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>625</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-297</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>64</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Frecuencia card&iacute;aca 0</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      ]]></body>
<body><![CDATA[<center>-149</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>386</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-296</center></td></tr> <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Frecuencia card&iacute;aca  6</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-282</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>434</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>-179</center></td></tr>  <tr> <td VALIGN=TOP WIDTH="25%">Frecuencia card&iacute;aca 12&nbsp;</td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>-154</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">     <center>415</center></td><td VALIGN=TOP WIDTH="25%">      <center>25</center></td></tr> </table></center>    <p>Los 4 primeros componentes extra&iacute;dos  de este an&aacute;lisis explican el 60 % de la variabilidad muestral, m&aacute;s  del 30 % es asumido por el primer componente. Precisamente, el peso y la tensi&oacute;n  arterial constituyen el n&uacute;cleo b&aacute;sico en la caracterizaci&oacute;n  de este primer componente y por todo el per&iacute;odo estudiado. Sin embargo,  se ha podido comprobar que mientras la fuerza de las contribuciones del peso es  ascendente, la de las tensiones tiende a minimizarse desde el primer al &uacute;ltimo  control. La edad de menarqu&iacute;a, al igual que lo comprobado en otros estudios,  est&aacute; opuesta al peso corporal y muestra cierta predisposici&oacute;n morfol&oacute;gica  m&aacute;s robusta en el inicio m&aacute;s temprano de las menstruaciones. Ni  el tipo ni la edad de menopausia inciden de modo notorio en este primer componente  de variaci&oacute;n, que por otro lado nos permite estimar la p&eacute;rdida de  importancia en la contribuci&oacute;n del &iacute;ndice de Blatt a lo largo del  per&iacute;odo.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El segundo componente est&aacute; determinado por las contribuciones  del <i>status</i> menop&aacute;usico y la edad a la que esta acontece en oposici&oacute;n  a la tensi&oacute;n arterial, especialmente a la contribuci&oacute;n negativa  de la tensi&oacute;n arterial diast&oacute;lica. Se podr&iacute;a inferir que  cuanto mayor es la edad de menopausia en la mujer, menor es la elevaci&oacute;n  de tensi&oacute;n en el climaterio, aspecto &eacute;ste sobre el que se aconseja  profundizar. El tratamiento hormonal sustitutivo parece minimizar el efecto antes  descrito de la edad de menopausia en la elevaci&oacute;n de tensi&oacute;n. La  edad al cese de las menstruaciones, en nuestra muestra, est&aacute; asociada con  el n&uacute;mero de embarazos/mujer y tambi&eacute;n al tipo de menopausia.     <p>El  tercer componente asume el 10 % de la variabilidad total, y est&aacute; caracterizado  por el patr&oacute;n reproductivo de las mujeres y la sintomatolog&iacute;a climat&eacute;rica  (en oposici&oacute;n) cuantificada por el &iacute;ndice de <i>Blatt</i>. La edad  de menarqu&iacute;a, presenta tambi&eacute;n una importante contribuci&oacute;n  al componente al oponerse a la incidencia de sintomatolog&iacute;a climat&eacute;rica.  <h4> DISCUSI&Oacute;N</h4>Las actitudes para el uso y aplicaci&oacute;n de la  THR est&aacute;n variando considerablemente y se ha detectado un n&uacute;mero  creciente de mujeres del primer mundo que hacen uso de ella. Su aplicaci&oacute;n  puede tener efectos colaterales que en muchos casos han sido minimizados, obviados  o no tenidos en cuenta a la hora de recomendar la THR desde un punto de vista  preventivo. <i>Jolleys y otros</i><sup>16</sup> se&ntilde;alan que el incremento  en el n&uacute;mero de usuarias de esta terapia pueda deberse a la elevaci&oacute;n  en la incidencia de s&iacute;ntomas climat&eacute;ricos durante estas 2 &uacute;ltimas  d&eacute;cadas en los pa&iacute;ses occidentalizados y a la efectividad demostrada  de la THR en la sintomatolog&iacute;a.<sup>5,17</sup> Estudios llevados a cabo  en Suecia muestran c&oacute;mo el 61 % de las mujeres conoc&iacute;a el efecto  de la THR sobre enfermedades tales como la osteoporosis y las enfermedades cardiovasculares.<sup>11</sup>  Sin embargo, a nuestro juicio, existe una sobreestimaci&oacute;n de los riesgos  a desarrollar una u otra enfermedad, inclusive el desarrollo de c&aacute;ncer  endometrial o de mama, as&iacute; en pa&iacute;ses con tradici&oacute;n y a&ntilde;os  de aplicaci&oacute;n de este paliativo hormonal, como Noruega, un 60 % de las  mujeres no "ve claro" el balance riesgo/beneficio del uso de la THR.<sup>18</sup>  Un buen n&uacute;mero de mujeres atraviesa la transici&oacute;n climat&eacute;rica  sin complicaciones importantes que mermen la calidad de vida en lo relativo a  la sintomatolog&iacute;a climat&eacute;rica que pudiera en un principio justificar  la aplicaci&oacute;n de THR. En una muestra reciente de mujeres madrile&ntilde;as,  <i>Cant&oacute;</i> (Menopausia entorno y factores de riesgo en la mujer urbana.  Estudio de la incidencia de osteoporosis. Tesis doctoral. Madrid 1998) encuentra  que en casi un 50 % de las mujeres climat&eacute;ricas estudiadas no existe el  mal denominado "s&iacute;ndrome menop&aacute;usico". En el presente estudio hemos  detectado &iacute;ndices de Blatt muy bajos, inferiores a 13, antes del inicio  de la THR (14 %), pues bien en la mitad de estos casos el valor del &iacute;ndice  aument&oacute; en el per&iacute;odo de estudio con uso de THR, as&iacute; pues  sin negar la eficiencia generalizada de la terapia para la mejora de la calidad  de vida climat&eacute;rica, sugerimos sea considerado el estado inicial sintom&aacute;tico  de la mujer antes de aplicar el tratamiento.     <p>Otro hecho de consideraci&oacute;n  es el significativo aumento de peso comprobado en este estudio longitudinal (5  kg), que aunque fisiol&oacute;gicamente referenciado en la posmenopausia es superior  al registrado para la muestra no tratada con THR (3,7 kg). <i>Bissonnette y otros</i><sup>19</sup>  se&ntilde;alan la existencia de un importante incremento de peso en mujeres que  siguen 2 tipos de tratamiento hormonal; esto nos sugiere la recomendaci&oacute;n  que paralelamente al uso de la THR, deber&iacute;a acompa&ntilde;arse de una modificaci&oacute;n  de ingesta ponderada y evaluada para evitar problemas carenciales, pero m&aacute;s  pobre en t&eacute;rminos cal&oacute;ricos, recordemos que la energ&iacute;a total  consumida es superior en la fase final l&uacute;tea del ciclo menstrual y que  &eacute;sta no existe en la etapa posmenop&aacute;usica. El IMC considerado un  indicador de riesgo m&oacute;rbido puede, como en el presente estudio, ser un  referente de la necesidad de una aplicaci&oacute;n conjunta de ambas acciones.      <p>La tensi&oacute;n arterial, junto a lo antes descrito, se muestra como un rasgo  especialmente sensible a la terapia. Pese a que en uno de los primeros estudios  realizados en 1985, <i>Mashshaw et al</i>.<sup>20</sup> se&ntilde;alan que la  THR no aumentaba el riesgo de hipertensi&oacute;n, trabajos posteriores al menos  cuestionan la anterior premisa.<sup>21,22</sup> En nuestro caso la tensi&oacute;n  arterial se eleva significativamente durante el a&ntilde;o de seguimiento, proporcionalmente  m&aacute;s en los valores diast&oacute;licos. No parecen existir diferencias notables  con la elevaci&oacute;n encontrada por <i>Cant&oacute;</i> en poblaci&oacute;n  no tratada. Resulta de inter&eacute;s el efecto emanado del an&aacute;lisis en  CCPP, que indica c&oacute;mo el aumento de la tensi&oacute;n arterial en la posmenopausia  inmediata al cese de las menstruaciones es menor en tanto el cese de &eacute;stas  ocurre a una edad m&aacute;s tard&iacute;a. Lo anterior nos reafirma en la necesidad  de trabajar de modo multidisciplinario y sobre todo en el estudio personalizado  de cada una de las pacientes antes de proceder a un tratamiento para una fase  de nuestro desarrollo ontogen&eacute;tico, que no tiene por qu&eacute; ser traum&aacute;tica  ni patol&oacute;gica en la vida de la mujer. <h4> SUMMARY</h4>Within the involutive  female process, the cesation of the ovarian function (menopause) is supposed to  be an important condition affecting women physiological (endocrine and functionally)  and morphologically (osteal and tissue). The decrease in the quality of life related  to a series of symptoms accompanying the estrogenic reduction, as occurs in the  case of cardiovascular affections, is an example of this. The hormonal replacement  therapy (HRT) is an emergent means used in the treatment of these morbid states.  The effectiveness of the treatment, as well as its epidemiological repercussions  are being discussed at present. The objective of our paper is to know through  an anthropological approach the physiological changes and the modifications in  the body composition that are observed under replacement therapy. 100 women aged  46-56 were longitudinally followed for 18 months after the cesation of their menstruations  and treated with hormonal replacement therapy. All of them lived in Madrid and  came from a middle social setting. The application of the Blatt's index to evaluate  the modification in the incidence of climacteric symptoms, showed a statistically  significant reduction of their occurrence 6 months after hormone therapy. Weight  gain, an evaluation of the body mass index (BMI), and an increase of heart rate  and of arterial pressure have also been found. The risk-benefit relationship of  the treatment is under discussion.     <p>Subject headings:<b> MENOPAUSE/psychology;  WEIGHT GAIN; CLIMACTERIC.</b> <h4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4><ol>      <li> Maoz B, Antonovsky A, Apter A, Wijsenbeek H, Datan N. The perception of menopause  in five ethnic groups in Israel. Acta Obstet Gynecol Scand 1997;65(Suppl.):69-76.</li>    <li>  Kaufer P, Syrotvik J. Symptom reporting at the menopause. Soc Sci Med 1981;15(E):173-4.</li>    <li>  Beyene Y. Cultural significance and physiological manifestations of menopause:  a biocultural analysis. Cult Med Psychiatr 1986;10:47-71.</li>    <li> OMS. 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<body><![CDATA[<br>Dra. <i>Consuelo  Prado Mart&iacute;nez</i>. Ciudad Universitaria de Cauto Blanco. Carretera de  Colmenar, Km 15. 28049, Madrid, Espa&ntilde;a.     <br>&nbsp;     <br>&nbsp;     <p><a NAME="*"></a><sup>1</sup>  Doctor en Ciencias. Profesor Titular.     <br><sup>2</sup> Doctor en Ciencias Biol&oacute;gicas.  Investigador Auxiliar.     <br><sup>3</sup> Doctor en Ciencias Biol&oacute;gicas.  Investigador Titular.      ]]></body>
</article>
