<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0138-600X</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Obstet Ginecol]]></abbrev-journal-title>
<issn>0138-600X</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0138-600X2005000200009</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Infecciones hospitalarias: Gastos sobreañadidos por antibióticos de uso parenteral. Análisis del cuatrenio 2000-2003]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Hospital infections: Overadded expense due to the use of parenteral antibiotics. Analysis of the 4-year-period 2000-2003]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rivero Llonch]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lucila]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Aleida Zaida]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[Caridad]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Brenda]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Docente Ginecoobstétrico de Guanabacoa  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>08</month>
<year>2005</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0138-600X2005000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0138-600X2005000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0138-600X2005000200009&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Año tras año los costos hospitalarios se elevan considerablemente debido al incremento de las infecciones asociadas a procederes en instituciones de Salud, que son un indicador indiscutible de la calidad de la atención. Se realiza un trabajo descriptivo y retrospectivo, para analizar las Infecciones hospitalarias de nuestro centro, las tasas globales y por servicios, los gérmenes circulantes y los mapas microbianos del trienio. Se analizaron 284 historias clínicas de los pacientes con Infección hospitalaria en busca de la antibióticoterapia utilizada; se calcularon los gastos en antibióticos inyectables en estos casos. Se concluye que en los 3 años, los gérmenes más frecuentes fueron las enterobacterias, los más resistentes frente a los antibióticos fueron los BNF y los estafilococos, el antibiótico que presentó mayor resistencia fue la penicilina, los consumos mayoritarios de antibióticos inyectables los tuvieron el servicio de ginecología en el año 2000, mientras que en el año 2001,el 2002 y el 2003 fue el Servicio de Obstetricia; el gasto en antibióticos inyectables, en los casos sépticos fue: año 2000: $13493.09; año 2001: $20547.32; año 2002: $24842.62; año 2003: $14850.05.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Year after year hospital costs increase considerably due to the rise of infections associated with procedures in health institutions. It is an unquestionable indicator of the quality of care. A descriptive and retrospective study was conducted to analyze hospital infections in our center, the global rates and the rates by services, the circulating germs and the microbial maps of the 3-year-period. 284 medical histories from patients with hospital infections were analyzed searching for the used antibiotic therapy. The expenses in injectable antibiotics were calculated in these cases. It was concluded that in 3 years, the most common germs were the Enterobacteria, the BNF and the Staphylococcus. Penicillim was the most resistant antibiotic. The services with the highest consumption of injectable antibiotics were the Gynecology Service in the year 2000, and the Obstetrics Service in 2001, 2002 and 2003. The expense in injectable antibiotics, in the septic cases, was as follows: 2000: $13493.09; 2001: $20547.32; 2002: $24842.62; and 2003: $14850.05.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[costos hospitalarios]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[infecciones hospitalarias]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[hospital costs]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[hospital infections]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="justify">Hospital Docente Ginecoobst&eacute;trico de Guanabacoa </p><h2 align="justify"><strong>Infecciones  hospitalarias. Gastos sobrea&ntilde;adidos por antibi&oacute;ticos de uso parenteral.  An&aacute;lisis del cuatrenio 2000-2003 </strong></h2>    <p align="justify"><a name="autor"></a><a href="gin10205.htm#cargo">Lic.  Lucila Rivero Llonch,<span class="superscript">1</span> Dra. Aleida Zaida &Aacute;lvarez  S&aacute;nchez,<span class="superscript">2</span> Lic. Caridad Delgado Fern&aacute;ndez<span class="superscript">3</span>  y Dra. Brenda P&eacute;rez D&iacute;az<span class="superscript">4</span> </a>    <br>  </p><h4>RESUMEN <strong>&nbsp; </strong></h4>    <p><strong></strong>A&ntilde;o tras  a&ntilde;o los costos hospitalarios se elevan considerablemente debido al incremento  de las infecciones asociadas a procederes en instituciones de Salud, que son un  indicador indiscutible de la calidad de la atenci&oacute;n. Se realiza un trabajo  descriptivo y retrospectivo, para analizar las Infecciones hospitalarias de nuestro  centro, las tasas globales y por servicios, los g&eacute;rmenes circulantes y  los mapas microbianos del trienio. Se analizaron 284 historias cl&iacute;nicas  de los pacientes con Infecci&oacute;n hospitalaria en busca de la antibi&oacute;ticoterapia  utilizada; se calcularon los gastos en antibi&oacute;ticos inyectables en estos  casos. Se concluye que en los 3 a&ntilde;os, los g&eacute;rmenes m&aacute;s frecuentes  fueron las enterobacterias, los m&aacute;s resistentes frente a los antibi&oacute;ticos  fueron los BNF y los estafilococos, el antibi&oacute;tico que present&oacute;  mayor resistencia fue la penicilina, los consumos mayoritarios de antibi&oacute;ticos  inyectables los tuvieron el servicio de ginecolog&iacute;a en el a&ntilde;o 2000,  mientras que en el a&ntilde;o 2001,el 2002 y el 2003 fue el Servicio de Obstetricia;  el gasto en antibi&oacute;ticos inyectables, en los casos s&eacute;pticos fue:  a&ntilde;o 2000: $13493.09; a&ntilde;o 2001: $20547.32; a&ntilde;o 2002: $24842.62;  a&ntilde;o 2003: $14850.05. </p>    <p><strong>Palabras clave</strong>: costos hospitalarios,  infecciones hospitalarias. </p>    <p align="justify">&nbsp; </p>    <p align="justify">La vigilancia,  el control y la prevenci&oacute;n de las infecciones nosocomiales se han convertido  en objetivos de la Epidemiolog&iacute;a, por su relaci&oacute;n directa con los  incrementos de la morbilidad y la mortalidad de los pacientes hospitalizados,  lo cual condiciona el empleo de mayores recursos financieros y conlleva, por tanto,  a la elevaci&oacute;n de los costos hospitalarios.<span class="superscript">1-2</span>  </p>    <p>La epidemiolog&iacute;a de las infecciones nosocomiales var&iacute;a de  un hospital a otro, y el hecho de que sea un indicador sencillo de la calidad  de la atenci&oacute;n hospitalaria hace que sea de gran valor el desarrollo de  estrategias de trabajo y programas de vigilancia para el control y la prevenci&oacute;n,  con la finalidad de disminuir su incidencia y mejorar la calidad.<span class="superscript">3-4</span>  </p>    <p>El establecimiento de los patrones de resistencia frente a los agentes  antimicrobianos, as&iacute; como el de los g&eacute;rmenes circulantes por servicios  en una instituci&oacute;n, permiten la revisi&oacute;n sistem&aacute;tica de la  pol&iacute;tica de antibi&oacute;ticos y su uso racional.<span class="superscript">5</span>  A&ntilde;o tras a&ntilde;o los costos hospitalarios se elevan considerablemente  debido al incremento de las infecciones asociadas a procederes en instituciones  de Salud, y constituyen un indicador indiscutible de la calidad de la atenci&oacute;n.  </p>    <p>Es nuestro objetivo presentar las tasas globales y por servicios; los g&eacute;rmenes  circulantes por servicios; mostrar los sitios m&aacute;s frecuentes de infecci&oacute;n  de nuestra instituci&oacute;n: evaluar la resistencia de los g&eacute;rmenes circulantes;  valorar el uso y los gastos de la antibi&oacute;ticoterapia en casos s&eacute;pticos  de la instituci&oacute;n durante los a&ntilde;os 2000, 2001, 2002 y 2003.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p><h4>M&Eacute;TODOS </h4>    <p>Se realiz&oacute; un estudio descriptivo, longitudinal  y prospectivo, recopilando los datos de los cultivos positivos de los casos s&eacute;pticos  reportados en los a&ntilde;os 2000, 2001, 2002 y 2003, para lo cual se determin&oacute;  su resistencia frente a los agentes antimicrobianos. Adem&aacute;s, se revisaron  284 historias cl&iacute;nicas pertenecientes a estas pacientes y se analiz&oacute;  la antibi&oacute;ticoterapia utilizada, compar&aacute;ndola con el mapa microbiol&oacute;gico  de la instituci&oacute;n y calculando los gastos reales en antibi&oacute;ticos  inyectables en estas pacientes. Los resultados se presentan en gr&aacute;ficos,  expresados en porcentajes o n&uacute;meros, seg&uacute;n corresponda. </p>    <p>&nbsp;  </p><h4>RESULTADOS </h4>    <p>Las tasas globales de infecci&oacute;n hospitalaria  del centro (fig.1) muestran una disminuci&oacute;n paulatina durante el cuatrienio  estudiado. Las tasas globales de infecci&oacute;n hospitalaria por Servicios (fig.  2), muestran tambi&eacute;n una disminuci&oacute;n en el per&iacute;odo estudiado.  En la figura 3 se muestra c&oacute;mo la estratificaci&oacute;n de las tasas identifican  los indicadores sobre los que tenemos que trabajar con el fin de minimizar las  infecciones m&aacute;s importantes en nuestro medio. </p>    <p align="center"><strong>Fig.1</strong>.  Tasas de infecci&oacute;n global </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0210205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0210205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center"><strong>    <br>  Fig.2</strong>. Tasa globales por servicio</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0110205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0110205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Fuente: Departamento de archivo y astad&iacute;stica, hospital docente ginecoobst&eacute;trico  de Guanabacoa. </p>    <p align="center">    <br> <strong>Fig.3</strong>. Tasas estratificadas.  A&ntilde;o 2003. </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0310205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0310205.jpg" width="300" height="180" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fuente:  C&aacute;lculo obtenido en el an&aacute;lisis de los expedientes cl&iacute;nicos      <br> </p>    <p>Los g&eacute;rmenes circulantes en los servicios de ginecolog&iacute;a,  obstetricia y neonatolog&iacute;a durante el cuatrienio se muestran en las figuras  4, 5 y 6 donde se puede observar que las Enterobacterias representaron el 85%  de los aislamientos en ginecolog&iacute;a y obstetricia en los 4 a&ntilde;os y  el 82.6% en neonatolog&iacute;a, excepto en el a&ntilde;o 2001, en el que los  estafilococos coagulasa negativa representaron el 70% de los aislamientos. </p>    <p align="center"><strong>Fig.4</strong>.  G&eacute;rmenes circulantes en el servicio de neonatolog&iacute;a </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0410205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0410205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fuente:  Registro de microbiolog&iacute;a y comit&eacute; deiInfecciones, hospital docente  ginecobst&eacute;trico de Guanabacoa. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">    <br> <strong>Fig.5</strong>.  G&eacute;rmenes circulantes en el servicio de ginecolog&iacute;a </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0510205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0510205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p><h4>  </h4>    
<p align="center">Fuente: Registro de microbiolog&iacute;a y comit&eacute;  de infecciones, hospital docente ginecobst&eacute;trico de Guanabacoa. </p>    <p align="center">    <br>  <strong>Fig.6</strong>. G&eacute;rmenes circulantes en el servicio de obstetricia</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0610205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0610205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a>  </p>    
<p align="center">Fuente: Registro de microbiolog&iacute;a y comit&eacute;  de infecciones, hospital docente ginecobst&eacute;trico de Guanabacoa.     <br> </p>    <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  En el servicio de ginecolog&iacute;a, la muestra m&aacute;s frecuente fue la herida  quir&uacute;rgica; en el servicio de neonatolog&iacute;a, las muestras m&aacute;s  frecuentes fueron los cat&eacute;teres y en el servicio de obstetricia, las muestras  fueron los loquios, en los 4 a&ntilde;os. </p>    <p>En la figura 7 se muestran los  sitios m&aacute;s frecuentes de infecci&oacute;n en nuestra instituci&oacute;n,  y puede observarse como han ido disminuyendo las endometritis y aumentando las  infecciones del sitio quir&uacute;rgico. </p>    <p align="center"><strong>Fig.7</strong>.  Localizaciones m&aacute;s frecuentes de las infecciones</p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0710205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0710205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a>  </p>    
<p align="center">Fuente: Comit&eacute; de Infecciones, Hospital Docente Ginecobst&eacute;trico  de Guanabacoa. </p>    <p>La resistencia de los microorganismos aislados en la instituci&oacute;n,  en el cuatrienio, se observan en la figura 8, y se observa una resistencia del  83.09% de los aislamientos a la penicilina, del 52.2% al ampicill&iacute;n y un  incremento en el &uacute;ltimo a&ntilde;o de la resistencia al Rocephin, Ceftazidina  y la Cefotaxima, antibi&oacute;ticos muy utilizados en nuestro medio. </p>    <p align="center"><strong>Fig.8</strong>.  Mapa microbiol&oacute;gico del hospital </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0810205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0810205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fuente:  Registro de microbiolog&iacute;a y comit&eacute; de infecciones, hospital docente  ginecobst&eacute;trico de Guanabacoa.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los consumos de antibi&oacute;ticos  inyectables en el cuatrienio, se muestran en el gr&aacute;fico 9 con un aumento  paulatino, en donde para el final del trienio hay un consumo que casi duplica  el del primer a&ntilde;o de este estudio, aunque ya se nota un descenso para el  cuarto a&ntilde;o de este estudio. </p>    <p align="center"><strong>Fig.9</strong>.  Gastos en antibi&oacute;ticos inyectables </p>    <p align="center"><a href="/img/revistas/gin/v31n2/f0910205.jpg"><img src="/img/revistas/gin/v31n2/f0910205.jpg" width="300" height="160" border="0"></a></p>    
<p align="center">Fuente:  Gastos de farmacia y comit&eacute; de Infecciones, hospital docente ginecobst&eacute;trico  de Guanabacoa. </p><h4>    <br> DISCUSI&Oacute;N </h4>    <p>Las tasas de Infecciones  nosocomiales se utilizan como medida de la calidad de la atenci&oacute;n, por  lo que se requiere que sean precisas para compararse entre s&iacute; en el tiempo  o con otros hospitales. Estos datos se usan para establecer la endemia y para  identificar situaciones que requieren una investigaci&oacute;n espec&iacute;fica,  pero su valor es limitado debido a que no son capaces de medir la influencia a  la exposici&oacute;n a factores de riesgo significativos. La tasa global de infecci&oacute;n  como una medida gruesa de la experiencia del hospital no es &uacute;til para reconocer  problemas espec&iacute;ficos y puede generar una falsa sensaci&oacute;n de seguridad  o de alarma. La vigilancia, ll&aacute;mese por componentes o sobre grupos de pacientes  estratificados con alto riesgo o con procederes de alto riesgo, posibilita la  aplicaci&oacute;n de intervenciones que pueden ser efectivas. <span class="superscript">4-6  </span></p>    <p>Como puede observarse hay una disminuci&oacute;n, tanto de las tasas  globales como de las tasas por Servicios, &eacute;sto s&oacute;lo puede ser explicado  por un subregistro, lo cual queda demostrado en este estudio al analizar las figuras  4, 5 y 6. Como para cualquier m&eacute;dico asistencial, una infecci&oacute;n  intrahospitalaria es signo de mala atenci&oacute;n, muchas veces hay algunos casos  que no se reportan. Las tasas de infecci&oacute;n estratificadas del a&ntilde;o  2003 ( figura 3) nos indican que el trabajo m&aacute;s importante a que deben  encaminarse nuestros esfuerzos en el a&ntilde;o 2004 es evitar la infecci&oacute;n  del sitio quir&uacute;rgico y en la sepsis postces&aacute;rea, pues son los indicadores  m&aacute;s altos en nuestros servicios, lo que nos demuestra el indiscutible valor  de la estratificaci&oacute;n de las tasas. Es bueno aclarar que aunque es un indicador  de calidad de atenci&oacute;n, no significa siempre un mal trabajo por parte del  m&eacute;dico o del personal param&eacute;dico que brinda la atenci&oacute;n,  pues existen factores predisponentes intr&iacute;nsecos del paciente que hacen  que no pueda evitarse la aparici&oacute;n de estas infecciones, siempre y cuando  se cumplan las normas de asepsia y antisepsia.<span class="superscript">7 </span></p>    <p>Como  se puede observar, los microorganismos m&aacute;s frecuentemente aislados en todos  los servicios fueron las enterobacterias, en los 4 a&ntilde;os, y dentro de ellas  la <em>Escherichia coli</em>, aunque en neonatolog&iacute;a hay un incremento  de los aislamientos de estafilococos coagulasa negativa, germen que ha ido ganando  importancia en las sepsis neonatales. En el &uacute;ltimo a&ntilde;o de este estudio,  tambi&eacute;n hay un incremento de los estafilococos. Estos g&eacute;rmenes fundamentalmente  son componentes de la flora normal de las pacientes: Estos resultados nuestros  son comparables con los de otros autores.<span class="superscript">9-12</span>  Viendo los resultados de los mapas microbiol&oacute;gicos de los 3 a&ntilde;os,  se nota la gran resistencia a la penicilina, el 83.09%, es decir, la gran mayor&iacute;a  de los g&eacute;rmenes aislados en nuestra Instituci&oacute;n fueron resistentes  a este antibi&oacute;tico. </p>    <p>Los g&eacute;rmenes m&aacute;s resistentes (casi  al 100% de los antibi&oacute;ticos) fueron los bacilos no fermentadores (BNF)  y los estafilococos, lo que coincide con toda la literatura revisada 2,4,5,7-13  Si analizamos los aislamientos obtenidos, vemos que el 83,7% de los mismos se  corresponden con g&eacute;rmenes gramnegativos, lo que nos habla de una contaminaci&oacute;n  fundamentalmente ex&oacute;gena, fundamentalmente del personal que lo atiende,  posiblemente por la mala aplicaci&oacute;n de las t&eacute;cnicas de asepsia y  antisepsia o una t&eacute;cnica incorrecta del lavado de manos. <span class="superscript">4-11-15</span></p>    <p>Teniendo  en cuenta que estos casos por sepsis, en los servicios de ginecolog&iacute;a y  obstetricia, tienen una sobreestad&iacute;a hospitalaria de alrededor de 5 a 8  d&iacute;as m&aacute;s que en los casos no s&eacute;pticos y en el servicio de  neonatolog&iacute;a de 10 d&iacute;as o m&aacute;s, vemos que los costos directos  e indirectos aumentan de 7 a 8 veces m&aacute;s que en los ingresados por otras  causas no s&eacute;pticas 13 y que sus gastos de hospitalizaci&oacute;n, atenci&oacute;n  m&eacute;dica y param&eacute;dica y otros insumos sumados al consumo adicional  en antibi&oacute;ticos, incrementan sobremanera los costos hospitalarios. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se  conoce que las 10 causas fundamentales de las sepsis nosocomiales son los 10 dedos  de las manos y la incorrecta aplicaci&oacute;n de las normas de asepsia y antisepsia.<span class="superscript">14</span></p>    <p>El  consumo de antibi&oacute;ticos, en el a&ntilde;o 2000 fue mayor en el servicio  de ginecolog&iacute;a, mientras que en los a&ntilde;os 2001, 2002 y 2003 fue en  obstetricia. Como puede apreciarse, hubo un aumento significativo del consumo  de antibi&oacute;ticos de un a&ntilde;o a otro, duplic&aacute;ndose desde el primer  a&ntilde;o de este estudio hasta el tercer a&ntilde;o, &eacute;sto s&oacute;lo  puede ser explicado por el abuso y mal uso de los antimicrobianos, como pudimos  corroborar en la revisi&oacute;n de las historias cl&iacute;nicas, en donde se  detectaron como principales dificultades la extensi&oacute;n en el uso del antibi&oacute;tico  profil&aacute;ctico, la instauraci&oacute;n de terapia antimicrobiana en casos  en donde no hab&iacute;a evidencia de sepsis y el no cambio oportuno, basado en  el mapa microbiano y los acuerdos del Comit&eacute; f &aacute;rmaco-terape&uacute;tico,  lo cual fue modificado y mejorado en el a&ntilde;o 2003, con uso m&aacute;s racional  de los mismos. </p>    <p>El gasto en antibi&oacute;ticos inyectables, en los casos  s&eacute;pticos fue: </p>    <p>A&ntilde;o 2000: $13 493.09; </p>    <p>A&ntilde;o 2001:  $20 547.32; </p>    <p>A&ntilde;o 2002: $ 24 842.62; </p>    <p>A&ntilde;o 2003: $14 850.05  </p>    <p>Ya en el a&ntilde;o 2003, con la aplicaci&oacute;n de una pol&iacute;tica  de antibi&oacute;ticos m&aacute;s racional, se obtuvo una disminuci&oacute;n de  los gastos, por concepto de antibi&oacute;ticos parenterales de $10 100. </p>    <p>  Si se tuvieran en cuenta, a todos los niveles, los mapas microbiol&oacute;gicos  y los g&eacute;rmenes circulantes por servicios, los cuales se discuten mensualmente  en los Comit&eacute;s de infecciones y f &aacute;rmaco-terape&uacute;tico, de  todos los hospitales se pudiera, si no mensualmente, al menos trimestralmente,  hacer reajustes en la pol&iacute;tica de antibi&oacute;ticos y de este modo disminuir  el consumo de los mismos y abaratar as&iacute; los costos hospitalario 15 [<em>Gundi&aacute;n,  </em><em>J </em>. Uso de antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico. Conferencia dictada  en curso de prevenci&oacute;n y control de infecciones en instituciones de salud.  Noviembre 25, 2003. CC “Cira Garc&iacute;a”, C. Habana, Cuba.]</p>    <p>Por tanto  , podemos concluir que existi&oacute; una mala utilizaci&oacute;n del mapa microbiano  en los a&ntilde;os 2000-2002, los g&eacute;rmenes circulantes por servicios y  los acuerdos del Comit&eacute; F&aacute;rmaco-Terape&uacute;tico y de Infecciones,  que redundaron en una incorrecta aplicaci&oacute;n de la pol&iacute;tica de antibi&oacute;ticos,  lo cual mejora en el 2003. Resulta indispensable continuar trabajando en la estratificaci&oacute;n  de las tasas, para conocer la magnitud real de los problemas de la Instituci&oacute;n.  Los consumos mayoritarios de antibi&oacute;ticos inyectables los tuvieron el servicio  de ginecolog&iacute;a en el a&ntilde;o 2000, mientras que en los a&ntilde;os 2001,  2002 y 2003 fue el servicio de obstetricia. Se hace necesario trabajar en funci&oacute;n  de minimizar las infecciones del sitio quir&uacute;rgico, cumpliendo con las normas  y continuar con el sostenido esfuerzo realizado con el fin de disminuir las tasas  de endometritis, tanto obst&eacute;tricas como ginecol&oacute;gicas. Resulta indispensable  que se haga extensivo a todos los m&eacute;dicos de asistencia los resultados  y acuerdos de los Comit&eacute;s de infecciones y f &aacute;rmaco-terape&uacute;tico,  para tomar las medidas necesarias de no incumplimiento de normas ni violaciones  de las pol&iacute;ticas de ambos comit&eacute;s. Insistir en el cumplimiento de  las normas de asepsia y antisepsia adecuadas, para evitar suplir sus incumplimientos  con antibi&oacute;ticoterapia. Tambi&eacute;n debemos trabajar en funci&oacute;n  de eliminar el subregistro que, aunque puede incrementar las tasas, da la imagen  real de lo que ocurre en la Instituci&oacute;n y permite adoptar pol&iacute;ticas  y medidas tendientes a minimizar los riesgos y disminuir los costos hospitalarios,  elevando la calidad de la atenci&oacute;n La estratificaci&oacute;n de las tasas,  as&iacute; como el cumplimiento de los acuerdos de los Comit&eacute;s de infecciones  y f &aacute;rmaco-terap&eacute;utico, trajeron como consecuencia la reducci&oacute;n  del gasto por antibi&oacute;ticos de uso parenteral en $10 100 del a&ntilde;o  2002 al 2003, lo que nos habla de un uso m&aacute;s racional de los mismos. </p><h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  Summary</h4>    <p><strong>Hospital infections. Overadded expense due to the use of  parenteral antibiotics. Analysis of the 4-year-period 2000-2003 </strong></p>    <p>Year  after year hospital costs increase considerably due to the rise of infections  associated with procedures in health institutions. It is an unquestionable indicator  of the quality of care. A descriptive and retrospective study was conducted to  analyze hospital infections in our center, the global rates and the rates by services,  the circulating germs and the microbial maps of the 3-year-period. 284 medical  histories from patients with hospital infections were analyzed searching for the  used antibiotic therapy. The expenses in injectable antibiotics were calculated  in these cases. It was concluded that in 3 years, the most common germs were the  Enterobacteria, the BNF and the Staphylococcus. Penicillim was the most resistant  antibiotic. The services with the highest consumption of injectable antibiotics  were the Gynecology Service in the year 2000, and the Obstetrics Service in 2001,  2002 and 2003. The expense in injectable antibiotics, in the septic cases, was  as follows: 2000: $13493.09; 2001: $20547.32; 2002: $24842.62; and 2003: $14850.05.  </p>    <p><strong>Key words</strong>: hospital costs, hospital infections </p><h4>    <br>  REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS </h4>    <!-- ref --><P>1. Mariano A, Alonso S. et al. Levels  of evidence in the prevention and control of nosocomial infection. Enferm Infecc  Microbiol Clin 1999; (17 Suppl 2): 59-66. <!-- ref --><P> 2. Doebbeling BN, Wenzel RP.  The direct costs of universal precautions in a teaching hospital. JAMA 1990; 264(16):  208 3-7. <!-- ref --><P> 3. Belio C, et al. Evaluation of two retrospective active surveillance  methods for the detection of nosocomial infection in surgical patients. Infect  Control Hosp Epidemiol 2000; 21(1): 24-7. <!-- ref --><P> 4. Rangel MS,et al Evaluation  of nosocomial infection surveillance program. Salud P&uacute;blica Mex 1999; (41  Suppl 1): S59-63. <!-- ref --><P> 5. Sahlaes DM,.et al . Society for Healthcare Epidemiology  of America and Infectious Diseases Society of America Joint Committee on the Prevention  of Antimicrobial Resistance: Guidelines for the prevention of antimicrobial resistance  in hospitals. Infect Control Hosp Epidemiol 1997;( 18): 275-91. <!-- ref --><P> 6. National  Nosocomial Infection Surveillance (NNIS) System report, data summary from January  1990- May 1999. Am J Infect Control 1999 ; 27(6): 520-32. <!-- ref --><P> 7. Vigilancia,  Prevenci&oacute;n y Control de las Infecciones Nosocomiales en los Hospitales  Espa&ntilde;oles. Situci&oacute;n Actual y Perspectivas. Informe de la Sociedad  Espa&ntilde;ola de Medicina Preventiva, Salud P&uacute;blica e Higiene. 2002.  Pp. 1-43. <!-- ref --><P> 8. NNIS System. Nosocomial infections rates for interhospital  comparisons; limitations and possible solutions. Infect Control Hos p Epidemiol  1991; (12) :609-21. <!-- ref --><P> 9. Jepson OB. Surveillance of hospital infection with  limited resources. En: Surveillance of nosocomial infections. Emmerson AM, Ayliffe  GAS, eds. London: 2002. Pp. 1021-56. <!-- ref --><P> 10. Figueredo ES, Garc&iacute;a RR.  Costos del tratamiento por enfermedades en ni&ntilde;os privados de la lactancia  materna exclusiva. Rev Cubana Med Gen Integr 1997; 13(15): 448-52. <!-- ref --><P> 11.  Tapia Conyer R. Nosocomial infections. Salud P&uacute;blica Mex 1999; 41( Suppl  1):S3-4. <!-- ref --><P> 12. Grupo de trabajo EPINE, Vaqu&eacute; J y Rosell&oacute; eds.  Evoluci&oacute;n de la prevalencia de las infecciones nosocomiales en los hospitales  espa&ntilde;oles: Proyecto EPINE 1996-1999. Madrid; Sociedad Espa&ntilde;ola de  Medicina Preventiva, Salud P&uacute;blica e Higiene, 2001. <!-- ref --><P> 13. Richards  MJ, Edwards JR, Culver DH y col. Nosocomial infections in pediatric intensive  care units in the United States . National Nosocomial Infections Surveillance  System. Pediatrics 1999; 103(4):: e39. <!-- ref --><P> 14. Weinstein RA. Controlling antimicrobial  resistance in hospitals: Infection control and use of antibiotics. Emerg Infect  Dis 2001; (7): 188-191. <!-- ref --><P> 15. Trilla A, Mensa J. Perioperative antibiotic  prophylaxis. En: Prevention and Control of Nosocomial Infections. 3&ordf; ed.  Wenzel RP, Ed. Baltimore: Williams and Wilkins, 1997: 867-88. <p>    <br> <a name="cargo"></a><a href="gin10205.htm#autor">1  Licenciada en microbiolog&iacute;a.     <br> 2 Especialista de I grado en ginecolog&iacute;a  y obstetricia. Profesor asistente Facultad “Miguel Enr&iacute;quez”.    <br> 3 Licenciada  en farmacia.     <br> 4 Especialista de I grado en microbiolog&iacute;a. </a></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mariano]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alonso]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Levels of evidence in the prevention and control of nosocomial infection]]></article-title>
<source><![CDATA[Enferm Infecc Microbiol Clin]]></source>
<year>1999</year>
<numero>17^s2</numero>
<issue>17^s2</issue>
<supplement>2</supplement>
<page-range>59-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Doebbeling]]></surname>
<given-names><![CDATA[BN]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wenzel]]></surname>
<given-names><![CDATA[RP]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The direct costs of universal precautions in a teaching hospital]]></article-title>
<source><![CDATA[JAMA]]></source>
<year>1990</year>
<volume>264</volume>
<numero>16</numero>
<issue>16</issue>
<page-range>208 3-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Belio]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[et]]></surname>
<given-names><![CDATA[al]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation of two retrospective active surveillance methods for the detection of nosocomial infection in surgical patients]]></article-title>
<source><![CDATA[Infect Control Hosp Epidemiol]]></source>
<year>2000</year>
<volume>21</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>24-7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rangel]]></surname>
<given-names><![CDATA[MS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Evaluation of nosocomial infection surveillance program]]></article-title>
<source><![CDATA[Salud Pública Mex]]></source>
<year>1999</year>
<numero>41</numero>
<issue>41</issue>
<page-range>S59-63</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sahlaes]]></surname>
<given-names><![CDATA[DM]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Society for Healthcare Epidemiology of America and Infectious Diseases Society of America Joint Committee on the Prevention of Antimicrobial Resistance: Guidelines for the prevention of antimicrobial resistance in hospitals]]></article-title>
<source><![CDATA[Infect Control Hosp Epidemiol]]></source>
<year>1997</year>
<numero>18</numero>
<issue>18</issue>
<page-range>275-91</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[National Nosocomial Infection Surveillance (NNIS) System report, data summary from January 1990- May 1999]]></article-title>
<source><![CDATA[Am J Infect Control]]></source>
<year>1999</year>
<volume>27</volume>
<numero>6</numero>
<issue>6</issue>
<page-range>520-32</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Vigilancia, Prevención y Control de las Infecciones Nosocomiales en los Hospitales Españoles: Situción Actual y Perspectivas. Informe de la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>1-43</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[NNIS System. Nosocomial infections rates for interhospital comparisons: limitations and possible solutions]]></article-title>
<source><![CDATA[Infect Control Hos p Epidemiol]]></source>
<year>1991</year>
<numero>12</numero>
<issue>12</issue>
<page-range>609-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jepson]]></surname>
<given-names><![CDATA[OB]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Surveillance of hospital infection with limited resources]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Emmerson]]></surname>
<given-names><![CDATA[AM]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ayliffe]]></surname>
<given-names><![CDATA[GAS]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Surveillance of nosocomial infections]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>1021-56</page-range><publisher-loc><![CDATA[London ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Figueredo]]></surname>
<given-names><![CDATA[ES]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[RR]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Costos del tratamiento por enfermedades en niños privados de la lactancia materna exclusiva]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1997</year>
<volume>13</volume>
<numero>15</numero>
<issue>15</issue>
<page-range>448-52</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tapia Conyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Nosocomial infections]]></article-title>
<source><![CDATA[Salud Pública Mex]]></source>
<year>1999</year>
<volume>41</volume>
<numero>^s1</numero>
<issue>^s1</issue>
<supplement>1</supplement>
<page-range>S3-4</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vaqué]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<collab>Grupo de trabajo EPINE</collab>
<source><![CDATA[Evolución de la prevalencia de las infecciones nosocomiales en los hospitales españoles: Proyecto EPINE 1996-1999]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Richards]]></surname>
<given-names><![CDATA[MJ]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Edwards]]></surname>
<given-names><![CDATA[JR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Culver]]></surname>
<given-names><![CDATA[DH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nosocomial infections in pediatric intensive care units in the United States: National Nosocomial Infections Surveillance System]]></article-title>
<source><![CDATA[Pediatrics]]></source>
<year>1999</year>
<volume>103</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>: e39</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weinstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[RA]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Controlling antimicrobial resistance in hospitals: Infection control and use of antibiotics]]></article-title>
<source><![CDATA[Emerg Infect Dis]]></source>
<year>2001</year>
<numero>7</numero>
<issue>7</issue>
<page-range>188-191</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Trilla]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mensa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Perioperative antibiotic prophylaxis]]></article-title>
<source><![CDATA[Prevention and Control of Nosocomial Infections]]></source>
<year>1997</year>
<edition>3ª</edition>
<page-range>867-88</page-range><publisher-loc><![CDATA[Baltimore ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Williams and Wilkins]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
