<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0138-6557</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina Militar]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cub Med Mil]]></abbrev-journal-title>
<issn>0138-6557</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0138-65572002000400006</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Información sexual en un grupo de adolescentes]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Palmero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Zhenia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Casas Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ludmila]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A02"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Peña Galbán]]></surname>
<given-names><![CDATA[Liuba Y.]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miranda Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Osvaldo]]></given-names>
</name>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Zaldívar Gari]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Hospital Militar Clinicoquirúrgico Docente Dr. Octavio de la Concepción de la Pedraja  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Camagüey ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<aff id="A02">
<institution><![CDATA[,Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2002</year>
</pub-date>
<volume>31</volume>
<numero>4</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0138-65572002000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0138-65572002000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0138-65572002000400006&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La educación sexual constituye una necesidad en la sociedad porque tiene entre sus objetivos capacitar al hombre para que en sus relaciones con el otro sexo pueda disfrutar de los más humanos valores y crear las condiciones materiales y espirituales óptimas para el fortalecimiento de los más legítimos sentimientos de amor, respeto y solidaridad que sobre la base de la plena igualdad deben existir entre sus miembros. Por ello es necesario determinar qué grado de conocimiento e información sexual tienen los jóvenes y adolescentes entre 15 y 17 años de edad pertenecientes a una escuela de nivel medio superior. La muestra estuvo integrada por 250 adolescentes que voluntariamente decidieron participar en la investigación, a quienes se les realizó una entrevista por parte del médico en condiciones de privacidad, sobre algunos temas de sexualidad. Predominó el sexo masculino, estado civil soltero, y el décimo grado como nivel escolar. Todos los adolescentes habían recibido información sexual, cuya fuente fundamental fue la escuela; existe deficiente comunicación padres-hijos por la falta de confianza entre ellos. El nivel cognoscitivo sobre las enfermedades de transmisión sexual y su prevención es buena, aunque uno de cada 9 adolescentes ha padecido una de dichas enfermedades. Predominó la precocidad en la edad de realización del primer coito.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Sex education is a need to society because one of its objectives is to prepare man to enjoy the highest human values in his relation with the other sex and to create the optimun material and spiritual conditions to strengthen the most legitimate feelings of love, respect and solidarity that should exist between the members of the couple on the basis of full equality. That's why, it is necessary to determine the degree of knowledge and sex information the young persons and adolescents aged 15-17 from a higher middle level educational institution have. The sample was composed of 250 adolescents that voluntarily decided to participate in the research. The physician interviewed them privately about some topics of sexuality. It was observed a predominance of males, single marital status and tenth grade as educational level. All the adolescents had received sex information, mainly at school. There is a deficient parents-children communication due to the lack of confidence between them. The cognoscitive level on sexually transmitted diseases and its prevention is good, although one out of nine adolescents has suffered from one of these diseases. Precocity prevailed at the age of having sexual relations for the first time.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[EDUCACION SEXUAL]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ADOLESCENCIA]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES SEXUALMENTE TRANSMISIBLES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[EDUCATION]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[ADOLESCENCE]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SEXUALLY TRANSMITTED DISEASES]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p><b>Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente &quot;Dr. Octavio de la  Concepci&oacute;n de la Pedraja&quot;    <br> Camag&uuml;ey</b>    <br> </p><h2>Informaci&oacute;n  sexual en un grupo de adolescentes    <br> </h2>    <p><i><a href="#cargo">Dra. Zhenia  P&eacute;rez Palmero,<span class="superscript">1</span> Dra. Ludmila Casas Rodr&iacute;guez,<span class="superscript">2</span>  Dra. Liuba Y. Pe&ntilde;a Galb&aacute;n,<span class="superscript">3</span> Dr.  Osvaldo Miranda Rodr&iacute;guez<span class="superscript">4</span> y Dr. Miguel  Zald&iacute;var Gari<span class="superscript">5</span></a></i><span class="superscript"><a href="#cargo"></a></span><a href="#cargo">    <br>  </a><a name="autor"></a> </p><h4>Resumen    <br> </h4>    <p>La educaci&oacute;n sexual  constituye una necesidad en la sociedad porque tiene entre sus objetivos capacitar  al hombre para que en sus relaciones con el otro sexo pueda disfrutar de los m&aacute;s  humanos valores y crear las condiciones materiales y espirituales &oacute;ptimas  para el fortalecimiento de los m&aacute;s leg&iacute;timos sentimientos de amor,  respeto y solidaridad que sobre la base de la plena igualdad deben existir entre  sus miembros. Por ello es necesario determinar qu&eacute; grado de conocimiento  e informaci&oacute;n sexual tienen los j&oacute;venes y adolescentes entre 15  y 17 a&ntilde;os de edad pertenecientes a una escuela de nivel medio superior.  La muestra estuvo integrada por 250 adolescentes que voluntariamente decidieron  participar en la investigaci&oacute;n, a quienes se les realiz&oacute; una entrevista  por parte del m&eacute;dico en condiciones de privacidad, sobre algunos temas  de sexualidad. Predomin&oacute; el sexo masculino, estado civil soltero, y el  d&eacute;cimo grado como nivel escolar. Todos los adolescentes hab&iacute;an recibido  informaci&oacute;n sexual, cuya fuente fundamental fue la escuela; existe deficiente  comunicaci&oacute;n padres-hijos por la falta de confianza entre ellos. El nivel  cognoscitivo sobre las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y su prevenci&oacute;n  es buena, aunque uno de cada 9 adolescentes ha padecido una de dichas enfermedades.  Predomin&oacute; la precocidad en la edad de realizaci&oacute;n del primer coito.    <br>  </p>    <p>DeCS: EDUCACION SEXUAL/m&eacute;todos; ADOLESCENCIA; ENFERMEDADES SEXUALMENTE  TRANSMISIBLES/prevenci&oacute;n &amp; control.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>Con anterioridad al  a&ntilde;o 1000 antes de Cristo exist&iacute;a el incesto y estaba proscrito la  mujer como una pertenencia personal destinada al placer. La prostituci&oacute;n  estaba establecida y los hombres gozaban de relaciones sexuales con muchas mujeres.<span class="superscript">1</span>  El antiguo testamento recog&iacute;a normas relativas a la conducta sexual, se  prohib&iacute;a el adulterio entre los mandamientos.    <br>     <br> <i>Freud</i> estaba  convencido de que la sexualidad era la fuerza promog&eacute;nita que motivaba  toda la acci&oacute;n humana y la causa principal de sus reacciones.<span class="superscript">2</span>    <br>      <br> Ya en el siglo XX se comienzan estudios serios acerca de la sexualidad; <i>Kinsey</i>  y otros investigaron su naturaleza y se valieron de entrevistas pendientes de  averiguar c&oacute;mo, cu&aacute;ndo y con qu&eacute; frecuencia se entregaban  las personas a las relaciones sexuales. <i>Masters</i> y <i>Johnson</i> sosten&iacute;an  la hip&oacute;tesis que para adentrarse y comprender la complejidad de la sexualidad  humana, el hombre necesitaba previamente conocer su anatom&iacute;a y fisiolog&iacute;a  sexual, adem&aacute;s manejar los datos psicol&oacute;gicos y sociol&oacute;gicos  que lo enmarcaban. En 1970 publicaron el libro <i>Human Sexual Tradiquality</i>  que marc&oacute; un hito en su g&eacute;nero y presentaba un enfoque sorprendentemente  original sobre el tratamiento de los trastornos sexuales. La educaci&oacute;n  sexual no se limita al estudio de los genitales, la fecundaci&oacute;n y el parto,  o a los riesgos de la sexualidad como los embarazos precoces, las enfermedades  de transmisi&oacute;n sexual y el SIDA, tambi&eacute;n es necesario ense&ntilde;ar  los valores y normas adecuadas de conducta para formar actitudes positivas hacia  la vida sexual.<span class="superscript">3,4</span>    <br>     <br> En la adolescencia  deben exponerse los detalles de contacto sexual, contacto premarital, definici&oacute;n  de la promiscuidad, hijos ileg&iacute;timos y enfermedades ven&eacute;reas; en  otras palabras, esta es la edad en la cual hay que tratar los problemas sociales  del sexo con enfoque m&aacute;s detallado e introducirlos en la educaci&oacute;n  de los adolescentes con la importancia que estos requieren.    <br>     <br> Para conocer  el nivel de informaci&oacute;n sexual de un grupo de adolescentes de una escuela  de nivel medio superior y determinar el nivel de informaci&oacute;n sobre sexualidad  que tienen los adolescentes de la escuela y las fuentes que se las proporcionan,  as&iacute; como para definir los conocimientos que poseen los adolescentes sobre  la anticoncepci&oacute;n, las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual y su prevenci&oacute;n,  se realiz&oacute; el presente trabajo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p><h4>M&eacute;todos    <br> </h4>    <p>Se  realiz&oacute; un estudio descriptivo para conocer el nivel de informaci&oacute;n  sexual de un grupo de adolescentes de una escuela de nivel medio superior en el  per&iacute;odo comprendido desde septiembre de 1998 hasta junio de 1999, en una  poblaci&oacute;n de 500 adolescentes de uno y otro sexos en edades comprendidas  entre 14 y 18 a&ntilde;os que cursan el d&eacute;cimo, once y doce grados. La  muestra estuvo integrada por 250 adolescentes por el m&eacute;todo del muestreo  aleatorio estratificado por sexo y a&ntilde;o educacional, con conteo aleatorio  y periodicidad de 1 en 2 que dar&aacute; un tama&ntilde;o de muestra equivalente  al 50 % del universo de la escuela. El m&eacute;dico aplic&oacute; una encuesta  previamente elaborada, y tuvo en cuenta total privacidad. La encuesta estuvo constituida  por 18 preguntas que trataron los temas de educaci&oacute;n sexual, anticoncepci&oacute;n  y enfermedades de transmisi&oacute;n sexual.    <br>     <br> Los datos obtenidos fueron  procesados mediante el paquete estad&iacute;stico EPIDAT versi&oacute;n 2.2. El  an&aacute;lisis estad&iacute;stico estuvo dado por la distribuci&oacute;n de frecuencias,  prueba de hip&oacute;tesis de la media, prueba de hip&oacute;tesis de proporciones  y chi cuadrado; se aplic&oacute; el principio de que las diferencias y dependencias  estad&iacute;sticas est&aacute;n dadas a partir de la probabilidad p &lt; 0,05  con una confiabilidad del 95 %.    <br> </p><h4>Resultados    <br> </h4>    <p>En el comportamiento  de los adolescentes seg&uacute;n edad y sexo predomin&oacute; el grupo de edades  de 15 a 17 a&ntilde;os en el 100 % de la muestra y el sexo masculino sobre el  femenino con el 80,5 de la muestra.    <br>     <br> En el estado civil de los adolescentes  se apreci&oacute; que 248 (99,2 %) son solteros y solo 2 (0,8 %) son casados.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <br> En la escolaridad de acuerdo con el grado que cursan los adolescentes no  existieron diferencias significativas entre ellos y predomin&oacute; el d&eacute;cimo  grado (36 %), seguido del onceno (34 %) y duod&eacute;cimo grado (30 %).    <br>     <br>  El 100 % del grupo de j&oacute;venes encuestados recibieron informaci&oacute;n  sexual previa, cuya fuente fundamental fue la escuela (82 %), seguida de otras  fuentes (10 %) y por &uacute;ltimo, los padres (8 %).    <br>     <br> Para explorar las  causas que motivaron a los adolescentes a no utilizar como fuente fundamental  de informaci&oacute;n sexual a sus padres (8 %) se les ofrecieron varias opciones  de respuestas, y se obtuvo como resultado que en 87 adolescentes (38,8 %) no exist&iacute;a  confianza, 73 (29,2 %) no los entend&iacute;an y 41 (16,4 %) no lo cre&iacute;an  importante, siendo la existencia de temor (11; 4,4 %) la menos significativa.    <br>      <br> De los adolescentes, 168 (67,2 %) consideran necesario el coito para mantener  una relaci&oacute;n, 243 (97,2 %) estiman la edad de 14 a 20 a&ntilde;os &oacute;ptima  para la realizaci&oacute;n del primer coito, y debe ser iniciado por el hombre  (214; 85,6 %) y en horario nocturno (230; 92 %).    <br>     <br> Estos resultados explican  que de 250 adolescentes encuestados, 239 hab&iacute;an tenido ya relaciones sexuales  para el 95,6 %.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> En la tabla 1 se presentan las edades en que los adolescentes  tuvieron su primer coito distribuidos por sexo; tanto para el femenino como para  el masculino predomin&oacute; la edad de 12 a 16 a&ntilde;os, con una edad promedio  de 14 a&ntilde;os.    <br> </p>    <p align="center">Tabla 1. Edad del primer coito en  nuestros adolescentes    <br> </p><table width="75%" border="1" align="center"> <tr>  <td colspan="9">     <div align="center">Edades</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td colspan="2">      <div align="center">&lt; 12</div></td><td colspan="2">     <div align="center">12-16  </div></td><td colspan="2">     <div align="center">&gt; 16 </div></td><td colspan="2">      <div align="center">Total</div></td></tr> <tr> <td>Sexo</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No</div></td><td>      <div align="center">%</div></td><td>     <div align="center">No.</div></td><td>     <div align="center">%</div></td><td>      <div align="center">No.</div></td><td>     <div align="center">% </div></td><td>     <div align="center">No.</div></td><td>      <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Femenino </td><td>     <div align="center">**1</div></td><td>      <div align="center">2 </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">**40</div></td><td>      <div align="center">88 </div></td><td>     <div align="center">**3 </div></td><td>      <div align="center">6 </div></td><td>     <div align="center">**44 </div></td><td>      <div align="center">88</div></td></tr> <tr> <td>Masculino</td><td>     <div align="center">***10</div></td><td>      <div align="center">5 </div></td><td>     <div align="center">***155</div></td><td>      <div align="center">77,5</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">***30 </div></td><td>      <div align="center">15 </div></td><td>     <div align="center">*195</div></td><td>      <div align="center">97,5</div></td></tr> <tr> <td>Total</td><td>     <div align="center">11</div></td><td>      <div align="center">4 </div></td><td>     <div align="center">195</div></td><td>     <div align="center">78</div></td><td>      <div align="center">33 </div></td><td>     <div align="center">13,2 </div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">239</div></td><td>     <div align="center">95,6</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Fuente: Encuesta.    <br> *p = 1,026; E-36.    <br> **p = 0,000;  E+00.    <br> ***p = 3,015; E-42.</p>    <p>    <br> Referente a la masturbaci&oacute;n, de  250 adolescentes 101 (40,4 %) opinan que es un acto vergonzoso y de este total  100 lo ven como un acto natural para el 40 %.    <br>     <br> En la tabla 2 se recogen  datos que demuestran que los anticonceptivos m&aacute;s conocidos por los adolescentes  eran en orden de frecuencia, el preservativo, tabletas, DIU y el coito interrupto.  El 80 % consideraba que el preservativo es el anticonceptivo m&aacute;s apropiado  para su edad lo cual no tiene correspondencia con su uso, pues solo 7 (2,8 %)  prefieren usarlo, y el DIU es el m&aacute;s usado con 9,2 %.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p align="center">Tabla  2. Conocimientos de los adolescentes sobre anticoncepci&oacute;n    <br> </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Anticonceptivos</td><td colspan="2">     <div align="center">M&aacute;s apropiados  </div></td><td colspan="2">     <div align="center">M&aacute;s usados</div></td></tr>  <tr> <td>conocidos </td><td>     <div align="center">Cantidad</div></td><td>     <div align="center">%  </div></td><td>     <div align="center">Cantidad</div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr>  <tr> <td>Preservativo </td><td>     <div align="center">205* </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">82  </div></td><td>     <div align="center">7 </div></td><td>     <div align="center">2,8</div></td></tr>  <tr> <td>Tabletas </td><td>     <div align="center">25* </div></td><td>     <div align="center">10  </div></td><td>     <div align="center">10**</div></td><td>     <div align="center">4</div></td></tr>  <tr> <td>DIU </td><td>     <div align="center">15</div></td><td>     <div align="center">6</div></td><td>      <div align="center">23**</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">9,2</div></td></tr>  <tr> <td>Coito interrupto</td><td>     <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">1,2</div></td><td>      <div align="center">-</div></td><td>     <div align="center">-</div></td></tr> </table>    <p align="center">*  p = 0,000; E+00.    <br> ** p = 0,11.    <br> Fuente: Encuesta.    <br> </p>    <p align="left">Con  el fin de profundizar un poco m&aacute;s en el tema se conoci&oacute; que el 54  % de los adolescentes opinan que el uso de anticonceptivos y el embarazo es responsabilidad  de la mujer, el 61 % de ellos considera que s&iacute; es necesario usar anticonceptivos  en el primer coito y que la interrupci&oacute;n no es un m&eacute;todo anticonceptivo.  Cuando se indagaron las causas por las cuales no usan el preservativo se obtuvieron  respuestas variadas, claramente representativas de un mal manejo de los educandos  en este tema, por ejemplo, el 71,3 % de los adolescentes opinan que el cond&oacute;n  le resta placer al sexo, otras respuestas fueron &quot;no me gusta&quot; o &quot;me  hace da&ntilde;o&quot;.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> En la tabla 3 se representan las infecciones  de transmisi&oacute;n sexual, su conocimiento y comportamiento en los adolescentes,  quienes conoc&iacute;an 6 infecciones de transmisi&oacute;n sexual, en orden de  frecuencia el SIDA 250 (100 %), la blenorragia (gonorrea) 247 para 98,6 % y la  s&iacute;filis 242 (96,8 %), tambi&eacute;n se mencionaron las trichomonas (44,4  %), condilomas (16,6 %) y la hepatitis B (0,4 %). Cuando se indag&oacute; el comportamiento  de estas result&oacute; que todas se comportan de una forma similar estad&iacute;sticamente,  la m&aacute;s padecida la blenorragia con 4 % seguida de condiloma (3,2 %).     <br>  </p>    <p align="center">Tabla 3. Conocimientos y comportamiento de las enfermedades  de transmisi&oacute;n sexual en los adolescentes    <br> </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td rowspan="2">     <p align="center">Enfermedades de transmisi&oacute;n sexual  </p></td><td colspan="2">     <div align="center">Cu&aacute;les conoces </div></td><td colspan="2">      <div align="center">Cu&aacute;les has padecido</div></td></tr> <tr> <td>     <div align="center">No.</div></td><td>      <div align="center">% </div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">No.</div></td><td>     <div align="center">%</div></td></tr>  <tr> <td>     <p align="left">S&iacute;filis</p></td><td>     <div align="center">242</div></td><td>      <div align="center">96,8</div></td><td>     <div align="center">4</div></td><td>     <div align="center">1,6</div></td></tr>  <tr> <td>Blenorragia</td><td>     <div align="center">247</div></td><td>     <div align="center">98,6</div></td><td>      <div align="center">10</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">4</div></td></tr> <tr>  <td>     <p align="left">SIDA</p></td><td>     <div align="center">250</div></td><td>      <div align="center">100</div></td><td>     <div align="center">0</div></td><td>     <div align="center">0</div></td></tr>  <tr> <td>Trichomonas</td><td>     <div align="center">111</div></td><td>     <div align="center">44,4</div></td><td>      <div align="center">3 </div></td><td>     <div align="center">1,2</div></td></tr>  <tr> <td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="left">Condilomas</p></td><td>     <div align="center">42 </div></td><td>      <div align="center">16,6</div></td><td>     <div align="center">8 </div></td><td>      <div align="center">3,2</div></td></tr> </table>    <p align="center">p = 9,039; E=42.    <br>  Fuente: Encuesta.     <br> </p>    <p align="left">Como podemos ver en la tabla 4, 250  (100 %) de los adolescentes conocen c&oacute;mo evitar las infecciones de transmisi&oacute;n  sexual, se destaca en su totalidad el uso del preservativo (100 %) seguido de  pareja estable (52 %) y por &uacute;ltimo la abstinencia sexual (2 %).    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">Tabla  4. Opiniones de los adolescentes sobre c&oacute;mo prevenir las enfermedades de  transmisi&oacute;n sexual    <br> </p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td rowspan="2">     <p align="center">C&oacute;mo evitarla</p></td><td colspan="2">      <div align="center">S&iacute; </div></td><td colspan="2">     <div align="center">No</div></td></tr>  <tr> <td height="19">     <div align="center">No. </div></td><td height="19">     <div align="center">%  </div></td><td height="19">     <div align="center">No.</div></td><td height="19">      <div align="center">%</div></td></tr> <tr> <td>Pareja estable </td><td>     <div align="center">130</div></td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">52</div></td><td>     <div align="center">0</div></td><td>     <div align="center">0</div></td></tr>  <tr> <td>Uso de cond&oacute;n</td><td>     <div align="center">250</div></td><td>      <div align="center">100</div></td><td>     <div align="center">0</div></td><td>     <div align="center">0</div></td></tr>  <tr> <td>Abstinencia sexual</td><td>     <div align="center">5</div></td><td>     <div align="center">2</div></td><td>      <div align="center">0</div></td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">0</div></td></tr> </table>    <p align="center">p  = 4,171; E-49.    <br> Fuente: Encuesta.     <br> </p><h4>Discusi&oacute;n    <br> </h4>    <p>Los  adolescentes solteros predominaron en el estudio al igual que en otros trabajos  como los de <i>Francisco Adelkis</i> y otros.<span class="superscript">5</span>    <br>      <br> En el universo de adolescentes predominaron los estudiantes, lo cual est&aacute;  determinado por el sistema socialista de educaci&oacute;n cubana y esto coincide  con otros trabajos realizados en el pa&iacute;s.<span class="superscript">6</span>    <br>      <br> Hay autores cubanos como <i>Francisco Adelkis</i> que plantean que m&aacute;s  del 50 % de sus adolescentes no hab&iacute;an recibido informaci&oacute;n sexual  y que la fuente principal de los que s&iacute; lo hab&iacute;an recibido era el  m&eacute;dico de la familia, lo cual no se corresponde con nuestro trabajo.<span class="superscript">5</span>  Estudios realizados en adolescentes norteamericanos por <i>Mahier</i> reflejan  estad&iacute;sticamente que m&aacute;s del 60 % de estos no reciben informaci&oacute;n  sexual y tambi&eacute;n por <i>G&oacute;mez Duque</i> en Colombia.<span class="superscript">7,8</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>      <br> El trabajo de <i>&Aacute;lvarez Medina</i> y <i>Adelkis</i> se&ntilde;ala  tambi&eacute;n que los adolescentes no utilizaron como fuente principal de informaci&oacute;n  a sus padres, lo que demuestra la deficiente comunicaci&oacute;n existente entre  padres e hijo en lo relacionado con la sexualidad. Es importante que los padres  se den cuenta de sus reacciones ante los cambios del adolescente y tambi&eacute;n  vale la pena que traten de recordar su propia adolescencia, pues usualmente tratan  de ocultarla; la regla, por definici&oacute;n se&ntilde;ala Satir (1978) es que  el padre &quot;jam&aacute;s hizo nada malo&quot; &quot;solamente son ustedes los  chamacos quienes hacen cosas malas&quot;.<span class="superscript">9</span>    <br>      <br> No se debe olvidar que ense&ntilde;ar a los j&oacute;venes c&oacute;mo comunicar  sus deseos, aspiraciones y sue&ntilde;os es ayudarlos a crecer de forma saludable  y que la comunicaci&oacute;n es un &aacute;rea compleja en la que muchos de nosotros  a&uacute;n tenemos dificultades.<span class="superscript">10</span> En estudios  realizados por Wong Arocha<span class="superscript">11</span> se expresa que la  comunicaci&oacute;n de los adolescentes con sus padres sobre sexualidad existe,  sin embargo, no profundizan y no consultan con ellos aspectos como: edad de las  primeras relaciones sexuales, uso de anticonceptivos y modo de emplearlos.    <br>      <br> <i>Valenti Varona</i> en un estudio de adolescentes entre 12 y 16 a&ntilde;os  obtuvo que el 69 % hab&iacute;an tenido relaciones sexuales (Valenti Varona R.  Nivel de conocimiento de educaci&oacute;n sexual en estudiantes de nivel medio.  VII Congreso de Obstetricia y Ginecolog&iacute;a. La Habana, 1998:6). Existe una  tendencia al inicio de relaciones sexuales a edades m&aacute;s tempranas. Las  encuestas demogr&aacute;ficas y de salud de las mujeres en Centro y Sudam&eacute;rica,  se&ntilde;alan que altos porcentajes de adolescentes en M&eacute;xico, Guatemala,  Ecuador, El Salvador y Brasil tuvieron sus primeras relaciones sexuales antes  de los 15 a&ntilde;os.<span class="superscript">12-14</span>    <br>     <br> Como se  se&ntilde;al&oacute; anteriormente existe adem&aacute;s, una cifra de adolescentes  (214; 85,6 %) que considera que la relaci&oacute;n debe ser iniciada siempre por  los hombres, esto demuestra que a pesar del nivel de informaci&oacute;n y transformaci&oacute;n  del pensamiento sexual de nuestros tiempos a&uacute;n existe la tendencia a prejuiciar  a la mujer en estos aspectos y tab&uacute;es que no son m&aacute;s que el resultado  de un sexismo que constituye un atentado a la igualdad de posibilidades.    <br>     <br>  En trabajos nacionales e internacionales realizados por autores como Rodr&iacute;guez  y Ripol, la edad promedio del primer coito oscilaba entre los 13 y 15 a&ntilde;os  de edad<span class="superscript">13,14</span> (Cuba. VI Congreso Latinoamericano  de Sexolog&iacute;a y Educaci&oacute;n. I Congreso Cubano de Educaci&oacute;n,  Orientaci&oacute;n y Terapia Sexual. La Habana, 1994:14-8).     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> Estudios  realizados en la Universidad de California comprueban que muchos j&oacute;venes  comienzan sus primeras relaciones sexuales antes de los 13 a&ntilde;os y se reportan  en ellos m&aacute;s cambios de pareja que los que comenzaron a los 15 y 16 a&ntilde;os.    <br>      <br> Lo anterior demuestra el desconocimiento de los j&oacute;venes adolescentes  de la fisiolog&iacute;a, psicolog&iacute;a y desarrollo sexual propios de su edad,  avalados estos estudios nacionales por los de <i>Francisco Adelkis</i>.<span class="superscript">5</span>    <br>      <br> Durante siglos la masturbaci&oacute;n ha sido considerada por fil&oacute;sofos  y moralistas como un vicio espantoso y todav&iacute;a hay muchos padres y adultos  en general que temen que provoque en sus hijos un retraso en el crecimiento o  desarrollo escolar. La masturbaci&oacute;n no presenta peligro si solo se suscribe  a una etapa del desarrollo sexual, debe ser considerada como normal en la sexualidad  del adolescente entre los 12 y 16 a&ntilde;os tanto en los muchachos como en las  muchachas.<span class="superscript">15</span>    <br>     <br> Resultados similares obtuvieron  <i>Delgado </i>y otros,<span class="superscript">6</span> donde el DIU era el  anticonceptivo m&aacute;s utilizado por las adolescentes femeninas y el preservativo  se usaba ocasionalmente. <i>G&oacute;mez Duque</i> en un estudio realizado en  Colombia demuestra que el 79,4 % de los encuestados no conocen los m&eacute;todos  anticonceptivos.<span class="superscript">7</span>    <br>     <br> Los trabajos realizados  por los doctores <i>Proa&ntilde;o</i> y <i>Francisco Adelkis</i><span class="superscript">5</span>  se&ntilde;alan igual respuesta en cuanto al placer con preservativo. Estos resultados  son similares a los obtenidos por otros autores como <i>Maruja Pach&oacute;n</i>  y <i>Cort&eacute;s Alfaro</i>.<span class="superscript">1,16</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <br> En  este estudio los adolescentes conocen c&oacute;mo evitar las infecciones de transmisi&oacute;n  sexual; estos resultados est&aacute;n por encima de otros nacionales como los  de <i>Francisco Adelkis</i><span class="superscript">5</span> quien reporta que  solo el 33,3 % del universo estudiado conoc&iacute;a c&oacute;mo protegerse de  las infecciones de transmisi&oacute;n sexual; en el trabajo de <i>G&oacute;mez  Duque</i><span class="superscript">7</span> menos del 80 % de los adolescentes  ten&iacute;an conocimientos de protecci&oacute;n.    <br>     <br> En conclusi&oacute;n,  predomin&oacute; el sexo masculino sobre el femenino, los solteros, y el d&eacute;cimo  grado como nivel escolar. La escuela constituy&oacute; la fuente fundamental de  informaci&oacute;n sexual. La causa fundamental de la mala comunicaci&oacute;n  padres-hijos fue la falta de confianza entre ellos. El criterio de los adolescentes  sobre la sexualidad es insuficiente. El nivel cognoscitivo sobre los anticonceptivos  se considera insuficiente, en lo que se refiere a su uso. El nivel cognoscitivo  sobre las infecciones de transmisi&oacute;n sexual y su prevenci&oacute;n es bueno,  aunque uno de cada 9 adolescentes ha padecido una infecci&oacute;n de transmisi&oacute;n  sexual.    <br> </p><h4>Abstract </h4>    <p>Sex education is a need to society because  one of its objectives is to prepare man to enjoy the highest human values in his  relation with the other sex and to create the optimun material and spiritual conditions  to strengthen the most legitimate feelings of love, respect and solidarity that  should exist between the members of the couple on the basis of full equality.  That's why, it is necessary to determine the degree of knowledge and sex information  the young persons and adolescents aged 15-17 from a higher middle level educational  institution have. The sample was composed of 250 adolescents that voluntarily  decided to participate in the research. The physician interviewed them privately  about some topics of sexuality. It was observed a predominance of males, single  marital status and tenth grade as educational level. All the adolescents had received  sex information, mainly at school. There is a deficient parents-children communication  due to the lack of confidence between them. The cognoscitive level on sexually  transmitted diseases and its prevention is good, although one out of nine adolescents  has suffered from one of these diseases. Precocity prevailed at the age of having  sexual relations for the first time.</p>    <p><i>Subject headings</i>: SEX EDUCATION/methods;  ADOLESCENCE; SEXUALLY TRANSMITTED DISEASES/prevention &amp; control</p><h4>Referencias  bibliogr&aacute;ficas    <br> </h4><ol>     <!-- ref --><li> Pach&oacute;n de Villamizar M. Proyecto  Nacional de Educaci&oacute;n Sexual. M&eacute;xico DF. Editorial Para la Vida  y el Amor; 1993:1.</li>    <!-- ref --><li> Masters WH. La sexualidad humana. La Habana: Ed. Cient&iacute;fico  T&eacute;cnica; 1985:105-20.</li>    <!-- ref --><li> Kolodny RC, Masters William H, Jhonson Virginia  E. Tratado de Medicina Sexual. La Habana: Ed. Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica;  1988:16-66.</li>    <!-- ref --><li> UNICEF. Para la Vida. Un reto de comunicaci&oacute;n. La  Habana: Ed. Pueblo y Educaci&oacute;n; 1992:105-30.</li>    <!-- ref --><li> Adelkis CF, Alvarez  RR, Mass&oacute; BV, Brook F. Frene. Informaci&oacute;n sexual en j&oacute;venes  de una zona rural. Rev Cubana Med Gen Integr 1992;8(2):96-106.</li>    <!-- ref --><li> Delgado  Fern&aacute;ndez. Aspectos de la sexualidad en un grupo de adolescentes atendidos  por el m&eacute;dico de la familia. Rev Cubana Med Gen Integr 1991;7(8):232-42.</li>    <!-- ref --><li>  G&oacute;mez Duque L. Caracter&iacute;sticas personales y educaci&oacute;n sexual  recibida en adolescentes de la primera relaci&oacute;n sexual. Bogot&aacute;:  Ed. Cartg; 1988:80.</li>    <!-- ref --><li> Mahler HT. El esp&iacute;ritu juvenil y b&uacute;squeda  de la identidad. Bol Of Sanit Panam 1985;98(4):348-9.</li>    <!-- ref --><li> Monroy de Velazco  Anamelys. Salud, Sexualidad y Adolescencia. Centro de Orientaci&oacute;n para  Adolescentes. M&eacute;xico DF: Ed. Pax M&eacute;xico; 1985:86-87.</li>    <!-- ref --><li> Alfonso  Fraga JC. Reproducci&oacute;n en la adolescencia. Sexol Sociedad. 1997;2(4):28.</li>    <!-- ref --><li>  Wong Arocha H. Orientar la educaci&oacute;n sexual en los adolescentes. Sexol  Sociedad 1995;1(2):88-9.</li>    <!-- ref --><li> OMS. La salud de los j&oacute;venes. Un reto  y una esperanza. Ginebra: OMS; 1995.</li>    <!-- ref --><li> OMS. La salud del adolescente y  el joven. Situaci&oacute;n social de los adolescentes y j&oacute;venes en Am&eacute;rica  Latina. Ginebra: OPS/OMS; 1995:70-83.</li>    <!-- ref --><li> Rodr&iacute;guez DP, Ripol S. La  maternidad temprana y algunos aspectos psicosociales y psicoambientales. Rev Cubana  Obst Ginecol 1992;8(3):285-93.</li>    <!-- ref --><li> L&oacute;pez Su&aacute;rez F. Afecto y  sexualidad. Rev Sexol Sexual 1998;4(10):2-8.</li>    <!-- ref --><li> Cort&eacute;s Alfaro A,  Sordo Rivera ME, Cumba Abreu Garc&iacute;a Roche R, Castro Gil N. ETS y adolescencia  temprana. Rev Sexol Sexual 1998;4(11):17-19.    <br> </li>    </ol>    <p>Recibido: 14 de  junio del 2002. Aprobado: 15 de julio del 2002.    <br> <i>Dra. Zhenia P&eacute;rez  Palmero</i>. Hospital Militar Clinicoquir&uacute;rgico Docente &quot;Dr. Octavio  de la Concepci&oacute;n de la Pedraja&quot;. Camag&uuml;ey, Cuba.    <br>     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#autor"><span class="superscript">1</span>  Especialista de I Grado en Medicina General Integral.    <br> <span class="superscript">2</span>  Especialista de I Grado en Medicina General Integral. Profesora. Instituto Superior  de Ciencias M&eacute;dicas de Camag&uuml;ey.    <br> <span class="superscript">3 </span>Especialista  de I Grado en Psiquiatr&iacute;a. Jefa de Servicio de Psiquiatr&iacute;a.    <br>  <span class="superscript">4</span> Especialista de I Grado en Psiquiatr&iacute;a.    <br>  <span class="superscript">5</span> M&eacute;dico General.    <br> </a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>    <p>&nbsp;</p>    <p align="right"></p>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pachón de Villamizar]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Proyecto Nacional de Educación Sexual]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>1</page-range><publisher-loc><![CDATA[México DF ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Para la Vida y el Amor]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Masters]]></surname>
<given-names><![CDATA[WH]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sexualidad humana]]></source>
<year>1985</year>
<edition>Ed. Científico Técnica</edition>
<page-range>105-20</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kolodny]]></surname>
<given-names><![CDATA[RC]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Masters William]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jhonson Virginia]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tratado de Medicina Sexual]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>16-66</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Científico-Técnica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>UNICEF</collab>
<source><![CDATA[Para la Vida: Un reto de comunicación]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>105-30</page-range><publisher-loc><![CDATA[La Habana ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Pueblo y Educación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adelkis]]></surname>
<given-names><![CDATA[CF]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alvarez]]></surname>
<given-names><![CDATA[RR]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Massó]]></surname>
<given-names><![CDATA[BV]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Brook]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Información sexual en jóvenes de una zona rural]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1992</year>
<volume>8</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>96-106</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Delgado]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fernández]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos de la sexualidad en un grupo de adolescentes atendidos por el médico de la familia]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Med Gen Integr]]></source>
<year>1991</year>
<volume>7</volume>
<numero>8</numero>
<issue>8</issue>
<page-range>232-42</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Duque]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Características personales y educación sexual recibida en adolescentes de la primera relación sexual]]></source>
<year>1988</year>
<page-range>80</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Cartg]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mahler]]></surname>
<given-names><![CDATA[HT]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El espíritu juvenil y búsqueda de la identidad]]></article-title>
<source><![CDATA[Bol Of Sanit Panam]]></source>
<year>1985</year>
<volume>98</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>348-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Monroy de Velazco]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anamelys]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Salud, Sexualidad y Adolescencia: Centro de Orientación para Adolescentes]]></source>
<year>1985</year>
<page-range>86-87</page-range><publisher-loc><![CDATA[México DF ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Pax México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alfonso Fraga]]></surname>
<given-names><![CDATA[JC]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reproducción en la adolescencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Sexol Sociedad]]></source>
<year>1997</year>
<volume>2</volume>
<numero>4</numero>
<issue>4</issue>
<page-range>28</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wong Arocha]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Orientar la educación sexual en los adolescentes]]></article-title>
<source><![CDATA[Sexol Sociedad]]></source>
<year>1995</year>
<volume>1</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>88-9</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>OMS</collab>
<source><![CDATA[La salud de los jóvenes: Un reto y una esperanza]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ginebra ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[OMS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>OMS</collab>
<source><![CDATA[La salud del adolescente y el joven: Situación social de los adolescentes y jóvenes en América Latina]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>70-83</page-range><publisher-loc><![CDATA[Ginebra ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[OPS/OMS]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
<given-names><![CDATA[DP]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ripol]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La maternidad temprana y algunos aspectos psicosociales y psicoambientales]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Cubana Obst Ginecol]]></source>
<year>1992</year>
<volume>8</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>285-93</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[López Suárez]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Afecto y sexualidad]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Sexol Sexual]]></source>
<year>1998</year>
<volume>4</volume>
<numero>10</numero>
<issue>10</issue>
<page-range>2-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortés Alfaro]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sordo Rivera]]></surname>
<given-names><![CDATA[ME]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cumba Abreu García Roche]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Castro Gil]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[ETS y adolescencia temprana]]></article-title>
<source><![CDATA[Rev Sexol Sexual]]></source>
<year>1998</year>
<volume>4</volume>
<numero>11</numero>
<issue>11</issue>
<page-range>17-19</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
