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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estrategia de desarrollo y crecimiento económico en Cuba: dos caras de una misma moneda]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Development Strategy and economic growth in Cuba: two sides of the same coin]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of this paper is to analyze the development strategy in Cuba and its relation with economic growth, in the context of the Cuban model updating. To this end, our starting point is a multidimensional concept of development, in which economic growth is a necessity to the structural transformation and productive increase that guarantee population welfare. Furthermore, there are important lessons to be learnt from successful international experiences. Finally, the work presents the main elements to be considered in the design of a development strategy in Cuba´s current situation.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <div align="right">       <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ART&Iacute;CULO      ORIGINAL</b></font></p>       <p>&nbsp; </p> </div>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><font size="4">Estrategia    de desarrollo y crecimiento econ&oacute;mico en Cuba: dos caras de una misma    moneda</font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><font size="3">Development    Strategy and economic growth in Cuba: two sides of the same coin</font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Silvia Odriozola    Guitart <sup>I</sup> y Juan Triana Cordov&iacute; <sup>II</sup></font></b></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   I Facultad de Econom&iacute;a, Universidad de La Habana.     <br>   II Facultad de Econom&iacute;a, Universidad de La Habana. </font></p>      <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>RESUMEN</b>    <br>   En el presente trabajo se realiza un an&aacute;lisis de la estrategia de desarrollo    en Cuba y su relaci&oacute;n con el crecimiento econ&oacute;mico, especialmente    en el proceso de actualizaci&oacute;n del modelo cubano. Para ello se parte    de un concepto multidimensional del desarrollo en el que el crecimiento econ&oacute;mico    es condici&oacute;n necesaria para la transformaci&oacute;n estructural y el    consecuente incremento productivo que garantice la satisfacci&oacute;n de las    necesidades de la poblaci&oacute;n. Asimismo, se realiza una valoraci&oacute;n    de algunas de las experiencias internacionales exitosas de las cuales pueden    extraerse importantes lecciones para Cuba. Finalmente se abordan los principales    elementos y consideraciones a tenerse en cuenta en la elaboraci&oacute;n de    una estrategia de desarrollo en el momento actual de la econom&iacute;a cubana.    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>   <b>PALABRAS CLAVE:</b> Estrategia de desarrollo, crecimiento econ&oacute;mico,    concepto de desarrollo, socialismo.</font> </p> <hr>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b>ABSTRACT</b>    <br>   The purpose of this paper is to analyze the development strategy in Cuba and    its relation with economic growth, in the context of the Cuban model updating.    To this end, our starting point is a multidimensional concept of development,    in which economic growth is a necessity to the structural transformation and    productive increase that guarantee population welfare. Furthermore, there are    important lessons to be learnt from successful international experiences. Finally,    the work presents the main elements to be considered in the design of a development    strategy in Cuba&acute;s current situation. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>   <b>KEYWORDS:</b> Development strategy, economic growth, development concept,    socialism.</font> </p> <hr>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><span style='font-family:Verdana'>INTRODUCCIÓN</span></b></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>    <br>   El lustro más reciente de la sociedad cubana se ha caracterizado por un profundo    proceso de transformaciones, especialmente en el orden económico, una vez que    en el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba se aprobaran, después de un    amplio proceso de consulta popular, los Lineamientos de la Política Económica    y Social del Partido y la Revolución. En este contexto, se ha colocado el énfasis    en la necesidad de recuperar la capacidad productiva, en aras de incrementar    los niveles de crecimiento económico cuyos valores, si bien han sido positivos    en los últimos años, no son lo suficientemente elevados para sostener el proyecto    de desarrollo del país.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Ciertamente el desarrollo    es un concepto multidimensional, en tanto abarca propósitos que trascienden    los límites del ámbito económico. Sin embargo, no es posible diseñar una estrategia    de desarrollo sin tomar en cuenta la necesidad de alcanzar niveles sostenidos    y sostenibles de crecimiento económico, al ser este un medio para alcanzar los    propósitos establecidos en aquella. Por consiguiente, la estrategia de desarrollo    comprende las líneas más generales que enmarcan los esfuerzos por el avance    de una nación y, en tal sentido, sirve de marco referencial, y a la vez de horizonte    o límite, de las medidas que se ponen en práctica. Tiene un componente de orden    político significativo, pues expresa los objetivos no solo económicos sino también    sociales que se propone alcanzar, incluido el desarrollo científico-técnico    y sociocultural.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Su diseño debe responder    a los requerimientos del avance económico y social de cada país en sus circunstancias    históricas concretas. De ahí que su implementación en un contexto nacional o    regional dado asuma como condiciones de partida ciertas características o regularidades    que distinguen a dicho país o región, las cuales deberían modificarse como parte    de la visión compartida de futuro, incorporada en dicha estrategia.     <br>   Esa visión proyectada de futuro orienta la estrategia a mediano y largo plazos,    con metas apoyadas en incentivos tendientes a promover en forma directa el crecimiento,    la transformación productiva y el desarrollo, lo cual exige altos grados de    coherencia y eficacia respecto a las metas establecidas y la posibilidad de    experimentar con flexibilidad y corrección permanente los errores.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>A su vez, el proceso de    diseño e implementación de una estrategia de desarrollo es siempre la consecuencia    de procesos sociales contradictorios que se deciden en el terreno de la política.    Por lo tanto, en el proceso de su elaboración deberán participar, de manera    sustantiva y en igualdad de condiciones, toda la diversidad de actores económicos    y sociales que existe en un país. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>La forma concreta que dicha    estrategia adopta en determinados periodos de ese decursar es la política económica,    la cual se expresa en las medidas que se adoptan en los diferentes ámbitos (económico,    científico, social, legal e institucional) para materializar la estrategia definida.    </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Para el caso de Cuba, la    relación entre estos elementos ha estado claramente asociada a la construcción    y mantenimiento del sistema socialista, o mejor aún, del socialismo cubano,    desde los años iniciales de la Revolución. De ahí que el análisis de la política    económica se inscriba en aquel marco más general de la estrategia de desarrollo    definida, cuyo componente básico se ha sustentado en la decisión de mantener    la opción socialista.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Por esta razón, el presente    análisis del crecimiento económico desde la perspectiva de su importante papel    en la estrategia de desarrollo se inscribe en el periodo revolucionario cubano,    especialmente en el proceso de actualización del modelo económico. Antes de    ello, se dedicará un breve apartado a puntualizar algunas cuestiones conceptuales    imprescindibles para la comprensión del texto, así como una síntesis de la experiencia    internacional y las necesarias lecciones para Cuba.</span></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Aspectos conceptuales    <br>   </span></b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>    <br>   El debate en torno al crecimiento y al desarrollo se remonta al siglo pasado    y elementos comunes o discrepantes al respecto pueden encontrarse en las diversas    escuelas de pensamiento. Sin embargo, en la casi totalidad de los casos, se    coincide en asumir el crecimiento económico como una condición necesaria para    alcanzar los propósitos del desarrollo. Así, si bien el crecimiento económico    puede ser resultado de una combinación de factores coyunturales y &quot;casualidades&quot;,    ello por lo general no resulta sostenible en el tiempo, ni sus efectos llegan    a ser suficientes para los propósitos de desarrollo de un país. Lo anterior    solo se logra si es resultado explícito de una estrategia para alcanzarlo.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>No es objetivo de este trabajo    pormenorizar en tales cuestiones, mas no por ello se dejará de hacer referencia    explícita a algunos de los conceptos más importantes que son abordados, particularmente    desde el pensamiento estructuralista de la CEPAL y la teoría marxista, al ser    los de mayor influencia en el pensamiento económico cubano de la etapa revolucionaria.    Para ello se parte de la necesidad de distinguir entre lo que se denomina teorías    del desarrollo y los modelos de crecimiento. Así, se concibe como teoría del    desarrollo &quot;la visión o concepción global que tiene una corriente de pensamiento    cuando estudia la evolución de las economías y sociedades a largo plazo&quot;,    siendo a su vez los modelos de crecimiento &quot;la expresión formal en que    se plasma dicha visión o concepción general; con ellos se busca identificar    y explicar los factores que más directamente explican la expansión del producto    o del ingreso&quot; (Paz, 2005). </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>La teoría de Prebisch y    la CEPAL interpretó el desarrollo económico de América Latina con pautas propias,    para lo cual formuló una concepción del desarrollo y el crecimiento económico    explicando las causas de los problemas que confrontaban los países de la región    y diseñando un modelo teórico a seguir, que permitiría eliminar los principales    obstáculos y avanzar en el camino del desarrollo. Según Prebish (1962), desarrollarse    &quot;no es un mero aumentar de lo que hoy existe. Es un proceso de intensos    cambios estructurales &#091;...&#093; la industrialización sería la    clave para el crecimiento del nivel de vida del latinoamericano &#091;...&#093;.    La industrialización y la tecnificación de la agricultura&quot;.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En el pensamiento marxista,    por su parte, se formula una ley del desarrollo histórico de la humanidad donde    se logran vincular dentro de un mismo contexto teórico las prácticas económicas,    sociales, políticas, jurídicas, ideológicas... de los hombres (Paz, 2005), a    partir de una concepción totalizadora en la que se integran la economía, la    sociología, la historia, la psicología social, el derecho, etcétera. &quot;Así    como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la historia humana &#091;...&#093;    el grado de desarrollo económico alcanzado por una época dada es la base sobre    la cual han surgido las instituciones del Estado, las concepciones legales,    el arte e inclusive las ideas sobre religión del pueblo en cuestión y a cuya    luz deben ser, pues, explicados en vez de a la inversa, como había sido el caso    hasta el momento&quot; (Engels, 1962, p. 148). El legado más esencial que se    desprende de esta visión es la necesidad de ruptura con las relaciones capitalistas    de producción, como punto de partida para la transformación de la sociedad.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En síntesis, el desarrollo    es un concepto que por lo general se identifica con el largo plazo y para el    cual el crecimiento es condición sine qua non. Tal y como señala C. R. Rodríguez    (1960), &quot;una economía puede crecer sin que avance hacia su real desarrollo.    El desarrollo es una clase especial de crecimiento que asegura a un país crecer    constantemente y a través de la autoimpulsión de su economía&quot;. Por consiguiente,    un concepto de desarrollo específico para las condiciones de Cuba deberá, necesariamente,    distinguirse por su carácter muldimensional, incluyendo no solo la dimensión    económica, sino también la social, medioambiental, científico-tecnológica, territorial    y demográfica.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En este sentido, los principales    elementos del desarrollo para Cuba se basan en: 1) consolidar el socialismo    cubano; 2) promover el cambio estructural de la economía; 3) reconfigurar el    papel de la ciencia y la tecnología en el crecimiento y el desarrollo; 4) elevar    los niveles de vida de la población, la equidad y la inclusión social; 5) garantizar    la sostenibilidad ambiental; y 6) facilitar la inserción internacional del país.    En otras palabras, producir la transformación económica y social del país hacia    mejores estándares de desempeño económico y social que beneficien a la sociedad,    en aras de continuar avanzando en la construcción de una sociedad socialista.    <br>   De este modo, la estrategia de desarrollo :</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>consiste, en primer lugar,    en la concepción de los objetivos del desarrollo socioeconómico y científico-técnico    del país y en la fundamentación de la política social, técnica y económica perspectiva;    en segundo lugar, en la determinación del programa de acción, de las vías de    solución a los problemas del desarrollo, incluyendo las transformaciones necesarias    en la base técnico-material, en la estructura de la producción y en las relaciones    económicas y sociales (Martínez Soler, 1981, p. 6).</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Por consiguiente, como se    aprecia, esta rebasa el ámbito económico y trasciende a los planos político    y social, definiendo los grandes objetivos sociales, políticos y humanos de    la sociedad que la concibe.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Finalmente, para el diseño    de una estrategia de desarrollo deben seguirse un conjunto de pasos (<a href="/img/revistas/eyd/v153s1/f0102s15.jpg">figura 1</a>), los    cuales, una vez delimitado el horizonte temporal e identificada la brecha de    desarrollo (diferencia entre el diagnóstico inicial y la visión de país a alcanzar),    se incluyen el establecimiento de las líneas o ejes estratégicos, sus respectivos    objetivos, metas, indicadores para su evaluación, políticas, sistema de planes    (plan general, planes quinquenales, planes anuales) y presupuestos, así como    los mecanismos de evaluación y retroalimentación.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En Cuba, la relación entre    la estrategia de desarrollo y la política económica ha sido un tema numerosas    veces tratado explícita o implícitamente por diferentes autores - J. Acosta    (1982), A. Vilariño y S. Domenech (1986) y J. L. Rodríguez (1990), entre otros-;    y se ha identificado con la construcción del socialismo y las tareas de ello    derivadas, en tanto la estrategia se plasma en la política económica. Por consiguiente,    esta constituye la forma concreta que la misma adopta en la práctica y sintetiza    un conjunto de medidas en el orden económico, político y social que adopta el    Estado para lograr los fines planteados por la sociedad en un periodo determinado.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>La estrategia es responsabilidad    del Partido Comunista, tal y como señalara Lenin (1971, p. 528): &quot;El programa    de nuestro partido no puede seguir siendo solo programa del partido. Debe convertirse    en el programa de nuestro desarrollo económico &#091;&#8230;&#093; Debe    completarse con un segundo programa del partido, con un plan de trabajos orientados    a reconstruir toda la economía nacional y ponerla al nivel de la técnica moderna&quot;.    Es por ello que en cada una de las ediciones del congreso del PCC celebradas    a lo largo del proceso revolucionario cubano se aprueba la política económica    para el próximo periodo, teniendo en cuenta no solo la estrategia diseñada,    sino las condiciones concretas del momento, así como la coyuntura internacional,    de la cual no puede desconectarse una economía altamente dependiente de su vínculo    con el exterior como la cubana. Por este motivo también se torna importante    analizar las lecciones de la experiencia internacional.</span></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Lecciones de la experiencia    internacional    <br>   </span></b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>    <br>   En la región latinoamericana existen tres países -Chile, Costa Rica y Uruguay-    en cuyas modificaciones en las estrategias de desarrollo respectivas de los    últimos años se verifica un notable dinamismo económico, cambios positivos en    la matriz de relacionamiento externo y una expansión industrial entre los años    noventa y durante el periodo de bonanza económica de 2003 a 2008. Esto último    permitió reducir la tendencia a la caída del coeficiente de industrialización    que se manifestaba desde mediados de la década de 1970. Incluso en Costa Rica    y Uruguay se incrementó el peso de la industria en la generación de valor agregado    nacional. En general, en estas tres naciones -especialmente en Costa Rica y    Uruguay- los sectores intensivos en tecnología registraron tasas de crecimiento    superiores a las de otras ramas industriales. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En el análisis de tales    experiencias, es necesario incluir algunas consideraciones de partida para explicar    mejor el desarrollo relativo de estas tres naciones. Entre ellas destacan cuestiones    institucionales fundamentales relativas a la seguridad institucional y política,    la confiabilidad en los contratos, el cumplimiento de obligaciones internacionales    (pago de la deuda externa) y la independencia del poder judicial, todo lo cual    contribuye a la atracción de inversión extranjera directa (IED). Asimismo, se    firmaron una serie de acuerdos BIT con diversos países en el marco de los cuales    se da la IED y se utilizaron mecanismos de promoción fuertes y creíbles (zonas    francas). Hubo un potente crecimiento de la productividad, se mejoró sustancialmente    la distribución del ingreso y el auge del crecimiento se dio por el lado de    las materias primas y las mejoras tecnológicas en este sector. Ciertamente,    el proceso de integración que realizaron tuvo ganadores pero implicó un ajuste    importante en las empresas (y empleo) menos productivos. Se llevó a cabo una    notable inversión nacional en infraestructura (telecomunicaciones, Internet,    puertos).</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En este sentido, para diseñar    e implementar una política de ciencia y tecnología que fortaleciera la innovación,    Costa Rica apoyó reformas institucionales para convertir la estructura de los    centros de decisión en un modelo más coherente y centralizado. En los otros    dos países (Chile y Uruguay) se observa un modelo institucional de ciencia y    tecnología formado por un conjunto de entidades gubernamentales que permanecen    subordinadas a nivel de la presidencia o de varios ministerios. En cuanto al    apoyo al sector de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) se aprecian    diferencias relevantes de un país a otro. Mientras Chile cuenta con una institución    de amplia experiencia, alcance y capacidad operativa, como es la Corporación    de Fomento de la Producción (CORFO), en Costa Rica hay avances institucionales    positivos, que todavía no cuentan con una dotación suficiente de recursos financieros.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Entre los elementos comunes    de las estrategias implementadas en estos tres países de Latinoamérica se incluyen:    1) consenso público sostenido sobre la importancia de lograr y mantener los    equilibrios macroeconómicos fundamentales; 2) aceptación de los gobiernos, el    sector empresarial, el académico y, en general, la sociedad civil de que la    inserción internacional efectiva es necesaria para crecer, lograr la transformación    productiva y desarrollarse; lo que se cuestiona no es la inserción internacional,    sino la forma de lograrla; 3) piedras angulares de las estrategias de desarrollo    en curso han sido la promoción de exportaciones, la innovación y la atracción    de la IED; aunque existen diferencias en los grados de desarrollo alcanzado    entre estos países, en ninguno de los casos se cuestiona el importante papel    de las fuentes externas de financiamiento para garantizar los objetivos de la    estrategia de desarrollo; 4) en las tres naciones, las estrategias en curso    implican un esfuerzo creciente de políticas públicas proactivas, dirigidas a    eliminar los obstáculos que inhiben la transformación productiva, el cambio    estructural y la promoción de exportaciones; 5) una base fundamental para la    implementación de las estrategias ha sido el fortalecimiento de la educación    básica y secundaria y, cada vez con más fuerza, de la educación superior; el    desarrollo educativo ha sido central en el esfuerzo por la incorporación de    mayor contenido tecnológico y de conocimientos a la producción, así como en    la diversificación y mayor sofisticación tecnológica de los bienes y servicios    de exportación; 6) en los tres países, la transformación productiva, la competitividad    y el desarrollo exportador que la apoya, se han beneficiado de un importante    diálogo entre el sector público y el privado; y 7) también ha sido significativa    la preocupación por la distribución del ingreso y la equidad.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En resumen, ha existido    una pluralidad de programas, incentivos e instrumentos de fomento de las exportaciones,    la producción, la ciencia y la tecnología, aplicados por distintos organismos    especializados. Pese a que, en general, los programas son de carácter horizontal,    existe también un incremento de programas de apoyo sectorial, regional y orientado    a determinados actores, como las MIPYMES, o a actividades específicas. En relación    con este tipo de empresas, se han desarrollado en los tres países proyectos    promotores de la asociatividad para la innovación, la integración en cadenas    de valor o el acceso a nuevos mercados. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Adicionalmente, existen    otras experiencias internacionales que pudieran ser relevantes para el caso    cubano. En CEPAL (2008) se examinan las oportunidades y desafíos para llevar    a cabo una transformación productiva más dinámica, contempladas en las estrategias    de un grupo de países de fuera de la región considerados exitosos(<a name=11></a><a href="#1">1</a>). Las ideas más importantes se resumen a continuación:    </span></p> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Las estrategias      aplicadas en estas naciones han sido dinámicas y han evolucionado en respuesta      a los cambios de condicionantes externos e internos. En los diez países estudiados      es posible observar una misma evolución -a mayor o menor velocidad- hacia      un enfoque que ha privilegiado el fortalecimiento del desarrollo exportador      y la inserción internacional. Si bien la transformación productiva de un país      grande puede ofrecer más oportunidades de aprovechar el mercado interno, para      los países pequeños y medianos -categoría dentro de la cual están los diez      analizados- resulta natural que en sus esfuerzos de transformación productiva      y desarrollo prime la adopción de medidas orientadas a apoyar el desarrollo      exportador. </span></li>     </ul> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Cuatro      ejes de orientación estratégica han sido relevantes para la inserción internacional      y el desarrollo exportador de estas naciones: 1) la atracción de inversión      extranjera; 2) la internacionalización de las empresas; 3) la promoción de      las exportaciones; y 4) la innovación.</span></li>     </ul> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>También      se observan altas tasas de ahorro y de inversión en relación con el PIB de      todos los países, que en algunos casos superan el 40 % (casos de Malasia y      Singapur).</span></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En todas      las naciones la estrategia ha tenido un enfoque a mediano o largo plazo. Sin      embargo, hay diferencias marcadas en cuanto al alcance, profundidad, coherencia      y naturaleza proactiva y estructural de su concepción de futuro. El alcance      de la acción pública varía entre áreas prioritarias, en su grado de horizontalidad      y en su grado de especificidad. </span></li>     </ul> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Algunas      estrategias están vinculadas a la planificación formal e incluyen planes de      diferente estructura y composición. En Irlanda, Finlandia, República Checa      y República de Corea (antes de 1997), los planes se elaboran en un marco que      da expresión no solo a objetivos y prioridades, sino también a una asignación      o indicación plurianual de financiamiento. En cambio, en los planes de Malasia      no está contemplada la asignación de financiamiento, pero se trazan metas      y directrices relativamente claras. Las estrategias nacionales y sus componentes      a menudo comparten espacio con estrategias a un nivel de gobiernos subnacionales,      con diversos grados de vinculación.</span></li>     </ul> <ul style='margin-top:0cm' type=disc>   <li class=MsoNormal><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>El esfuerzo      en investigación y desarrollo, que forma parte del enfoque estratégico hacia      la economía del conocimiento de estos países, es, en general, muy superior      al de los países latinoamericanos y describe una evolución positiva en los      últimos años.</span></li>     </ul>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Por último, algunos principios    básicos que se refieren a una capacidad institucional para la aplicación y evaluación    de las estrategias en curso, derivados del análisis de la CEPAL, incluyen: i)    cuanto más estructurada y específica sea la estrategia, mayor será la necesidad    de claros mandatos y de coordinación entre ministerios y agencias; ii) para    que las estrategias a mediano y largo plazo den resultados, el personal de los    organismos de ejecución debe caracterizarse por el profesionalismo y la capacidad    técnica y debe contar con una relativa estabilidad; iii) la eficacia de los    programas y de los instrumentos que conforman la estrategia, está en parte ligada    a la forma en que se administra el proceso; y iv) para que las estrategias sean    eficaces, es preciso evaluarlas sistemáticamente. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Lo anterior es coherente    con el planteamiento de J. L. Rodríguez (1990, pp. 73-74) al establecer las    dos premisas que deben darse para elaborar una estrategia de desarrollo económico    acertada: 1) contar con la base estadística suficiente que permita una evaluación    del nivel de desarrollo económico alcanzado y un pronóstico del nivel de desarrollo    a alcanzar; y 2) disponer del personal suficiente, con la calificación científica    adecuada para elaborar los planes de desarrollo de la sociedad. Justamente por    la ausencia de estas condiciones de partida es que en los dos primeros años    de la Revolución cubana (1959 y 1960) fue imposible elaborar una estrategia    de desarrollo, lo cual no niega que la solución de las urgencias asociadas a    la sobrevivencia del proceso, ligado todo ello a la profundidad de los cambios    políticos y sociales que se requerían, crearon las condiciones imprescindibles    para la puesta en práctica en años posteriores de tal estrategia (J. L. Rodríguez    et al., 1985). Un análisis de las principales estrategias adoptadas en cada    etapa de la Revolución entre 1959 y 1989 puede encontrarse en J. L. Rodríguez    (1990). En esta etapa, resulta de especial significación la preparación de la    &quot;Estrategia de Desarrollo Perspectivo Económico y Social hasta el año 2000&quot;    que se comenzó desde el año 1978. Para su elaboración (Rodríguez, 1990, p. 221)    se definió una metodología de trabajo que cubría los siguientes momentos: análisis    del estado actual, pronóstico y estudios analíticos, definición y sistematización    de objetivos, elaboración de programas, concepción general del desarrollo perspectivo,    así como la compatibilización y elaboración de variantes.</span></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>El proceso de actualización    del modelo económico y social    <br>   </span></b><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>    <br>   El periodo 1990-2007 se caracterizó por la profunda crisis económica que enfrentó    el país, a raíz del derrumbe del campo socialista y la desintegración de la    URSS. La estrategia de &quot;supervivencia y desarrollo&quot; asumida a partir    de entonces constituyó un factor condicionante y estableció marcos límites precisos    al diseño de políticas, en el sentido de que intentó combinar, a la misma vez,    medidas que enfrentaban la disminución sustancial de la oferta, con aquellas    otras que garantizaban continuar una senda de desarrollo. De forma sintética    dicha estrategia se resumía en tres aspectos: 1) sobrevivir; 2) llegar a un    punto en que empezaran a mejorar las condiciones de vida de la población; 3)    y preservar la Patria, la Revolución y el Socialismo (PCC, 1993). En esencia    se trató simultáneamente de realizar un ajuste a las restricciones de oferta    sobre la base de la distribución equitativa de los costos y la promoción de    sectores que permitieran compensar la drástica disminución de los ingresos externos.    Junto a ello, fue necesario encontrar nuevos sectores motores del crecimiento,    a la vez que comenzó un proceso de descentralización de la economía que permitió    encontrar reservas de eficiencia y mejorar la productividad. A partir de 1994,    la economía comenzó un proceso de crecimiento a tasas modestas pero sostenidas,    que alcanza hasta los años actuales. No obstante, tales niveles de crecimiento    son insuficientes para los propósitos del desarrollo; de ahí el énfasis en esta    nueva etapa del modelo económico en avanzar en esta dirección.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Si bien la frase &quot;crecimiento    económico&quot; no aparece en los Lineamientos... del VI Congreso del PCC(<a name=22></a><a href="#2">2</a>),    en este documento se afirma que &quot;la actualización del modelo económico    se realiza &#091;&#8230;&#093; con el objetivo de garantizar la continuidad    e irreversibilidad del Socialismo, el desarrollo económico del país y la elevación    del nivel de vida de la población&quot; (PCC, 2011, p. 1); propósitos muy difíciles    de conseguir sin lograr una tasa alta y sostenida de crecimiento económico,    según ha demostrado la experiencia histórica y no solo de Cuba. Mas no hacer    explícito el propósito puede conducir a definiciones de políticas no congruentes    e incluso contradictorias que impidan o dificulten alcanzarlo. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Para el caso específico    de Cuba, ese esfuerzo de crecimiento debe ser mayor pues los estándares de partida    son relativamente altos, especialmente en cuanto a salud, educación y cultura.    Así, metas que para otros países significarían una elevación sustancial del    nivel de vida de la población (elevación de los niveles de educación, mejoras    en indicadores como mortalidad infantil, acceso a la educación, elevación de    la proporción de graduados universitarios, etcétera) han sido alcanzadas en    algunos casos hace más de treinta años. De hecho, ese esfuerzo de transformación    que hoy se lleva a cabo, trata de crear bases sustentables a aquellas metas    ya conseguidas. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Para los países subdesarrollados    -Cuba entre ellos- el crecimiento económico debe, además, promover cambios estructurales    que lo hagan sustentable y conseguir beneficios en términos de incrementos del    ingreso per cápita y de la distribución del ingreso que lo hagan socialmente    viable. Es por ello que el esfuerzo en pos del crecimiento debe ser dirigido.    El propósito de crecer de manera sostenida y sostenible debe conducir a delinear    de forma explícita los resortes de ese crecimiento.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Una vez refrendada la visión    de construir una sociedad socialista, próspera y sostenible, en los momentos    actuales se diseñan las bases para un programa de desarrollo económico y social    hasta el año 2030, en el que se articulan elementos de carácter económico, sociales,    medioambientales, tecnológicos, entre otros, ratificando una concepción integrada    del tipo de desarrollo que requiere nuestra nación.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Aunque este programa aún    está en fase de estudio, pudiera pensarse que el mismo deberá involucrar decisiones    sobre la futura especialización del país y la relación entre los diferentes    sectores de la economía. De la misma forma se deberá rebasar el problema del    crecimiento en sí mismo, por el de la calidad o tipo de crecimiento (¿cómo crecer?);    así como el concepto estrecho de competitividad, aunque lo incorpore de suyo    como algo inherente a la hora de decidir sobre la futura especialización e inserción    internacional. Se trata pues de un diseño que permita, a la vez de superar aquellos    obstáculos estructurales no resueltos con anterioridad, alcanzar una inserción    internacional dinámica.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En este sentido, dicha transformación    estructural debe surgir de una combinación de las fortalezas con las que Cuba    cuenta y de las ventajas que la economía mundial pueda ofrecer al país. La misma    debe propiciar la inserción ventajosa en la economía internacional, incorporar    de manera eficiente la fuerza de trabajo calificada a empleos cada vez más sofisticados    tecnológicamente y generar ganancias de productividad que compensen la desventaja    demográfica que hoy posee el país. Así, la transformación estructural no solo    significa que la economía se mueva progresivamente hacia ramas de alta tecnología,    sino también qe se desplace dentro de cada sector a actividades de mayor complejidad    tecnológica.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Las diversas fuentes de    acumulación que pueden identificarse actualmente en el país son, entre las nacionales,    las estatales, cooperativas y privadas; y, entre las externas, la inversión    extranjera directa -gubernamentales y privadas-, las remesas, la cooperación    internacional y los créditos bancarios. Con respecto a las fuentes domésticas    de ahorro, en aras de no deprimir el consumo real de los hogares, es necesario    que este se origine a partir de la reducción del gasto asociado a la burocracia    administrativa y a la baja eficiencia en la prestación de servicios sociales.    De ahí que haya que establecer proporciones deseadas en cuanto a la participación    en la acumulación por fuentes de origen (ahorro interno vs externo; público    vs privado) y en cuanto a los destinos (sectores productivos vs infraestructura    física; ampliación de capacidades vs mantenimiento; equipamiento vs construcción    civil; sectores líderes vs resto).</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>A su vez, deberán identificarse    los sectores líderes, capaces de distinguirse por producir bienes transables,    con demanda internacional creciente, donde el desarrollo tecnológico transcurra    a mayor velocidad y que generen derrames hacia el resto de la economía en forma    de encadenamientos productivos o tecnologías de impacto horizontal. En el caso    cubano, estos deberán, además, premiar empleos con alta intensidad de conocimientos    y capital físico, para compensar la escasez relativa de fuerza de trabajo y    crear encadenamientos hacia delante y hacia atrás del resto de la economía con    esos sectores.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Desde esta perspectiva sectorial,    todo indica que la estrategia de desarrollo deberá basarse en la incorporación    creciente y potenciación del sector conocimiento en los esfuerzos de desarrollo,    aprovechando el potencial humano creado por la Revolución en más de cincuenta    años de una política educacional activa que ha posibilitado formar recursos    humanos con una alta calificación. De este modo, la incorporación creciente    de la ciencia, la innovación y la tecnología como factor decisivo en los esfuerzos    de crecimiento y desarrollo, obliga no solo a consolidar lo alcanzado específicamente    en estos campos, sino también a conservar y promover las fuentes de la materia    prima fundamental de la cual se nutre este sector, la inteligencia humana. Por    ello resulta fundamental fortalecer los niveles de formación básica, única garantía    de reproducir el conocimiento científico acumulado.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Justamente lo nuevo en la    etapa actual del desarrollo de la humanidad es que el acervo de conocimientos    básicos relacionados con el funcionamiento de los sistemas naturales se amplía    notablemente, haciendo posible que se puedan encontrar nuevas y mejores combinaciones    de ese conocimiento para resolver problemas prácticos. Por consiguiente, resulta    imprescindible para sostener o acelerar el desarrollo tecnológico, que las sociedades    cuenten con un stock creciente de este tipo de saber básico. A su vez, se requiere    poner en funcionamiento estos saberes para crear nuevas técnicas orientadas    a atender las múltiples necesidades de la sociedad.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Ello supone la existencia    de incentivos (colectivos e individuales) para, por una parte, hacer crecer    el &quot;pastel&quot; de conocimientos y técnicas disponibles; y, por otra,    que estos sean aprovechados de manera creciente y más eficiente por la sociedad    en su conjunto. Sin embargo, no solo es relevante la creación de nuevos conocimientos    y técnicas, sino su difusión en la sociedad, de manera que aquellos que pueden    emplearlos tengan un acceso expedito, y a bajo costo, a ese conocimiento. Para    la consecución de lo anterior se requiere de un conjunto de instituciones (normas,    prácticas) y de infraestructuras (redes de transporte y comunicación, tecnologías    de la información y las comunicaciones) que hagan posible este acceso. Necesariamente,    una gran parte de esa recombinación no tiene lugar en entidades productivas    existentes, ni en colectivos humanos, sino en el individuo, que desempeña un    rol esencial.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>La experiencia reciente    demuestra que los países pequeños en desarrollo, no podrían en ningún caso garantizar    la producción endógena de todo el conocimiento y las técnicas necesarias para    avanzar hacia el desarrollo, por lo que una parte central de su esfuerzo debe    dirigirse a garantizar la apropiación en condiciones ventajosas del stock creado    en otras naciones. El comercio exterior y la inversión extranjera directa han    demostrado ser vehículos decisivos en la apropiación de esos conocimientos.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Paralelamente la experiencia    en Cuba demuestra que no basta con tener un elevado acervo tecnológico, sino    que es necesaria su actualización constante. De ahí que la estrategia de desarrollo    deba alinear la educación, la ciencia, la tecnología y la innovación; orientarlas    hacia la demanda (nacional e internacional); mantenerlas abiertas a las tendencias    mundiales (generación nacional / transferencia tecnología); generar incentivos    (materiales, morales, sociales, individuales) adecuados; garantizar el acceso    rápido a bajo costo a los nuevos conocimientos; crear las instituciones (normas    y prácticas) adecuadas; y construir la infraestructura necesaria para garantizar    ese acceso. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Por su parte, el análisis    desde el punto de vista medioambiental arroja la existencia de una contradicción    real entre la necesidad de recursos naturales para desarrollarse y la necesidad    de conservar el sustento material de ese mismo desarrollo, aun cuando exista    un consenso en la actualidad sobre el hecho de que la meta de crecimiento y    el desarrollo no deben poner en peligro la garantía de la propia existencia    del ser humano. Nuestra experiencia de desarrollo anterior se basó en el uso    extensivo de recursos naturales (en especial tierra y agua) que hoy se encuentran    significativamente comprometidos. Debe entenderse además que Cuba es un pequeño    archipiélago con una limitada capacidad de &quot;oferta&quot; de recursos naturales.    En este sentido, el país deberá incorporar de forma adecuada y racionalmente    sostenible la utilización de los recursos naturales sin comprometer su existencia    para las generaciones futuras y privilegiar sectores y ramas que usen intensivamente    otros recursos (el potencial humano existente en el país, por ejemplo), así    como la utilización de tecnologías amigables con el medio ambiente y de bajo    impacto contaminante, en especial tendrá que intensificarse el cambio de la    matriz energética hacia fuentes renovables.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Todo este proceso de desarrollo    ocurre dentro de una sociedad determinada e impacta de forma directa en la misma.    En este caso de lo que se trata es de esclarecer cuáles son los efectos socialmente    deseados de ese desarrollo y establecer metas al respecto. Conviene señalar    que la movilidad social positiva o virtuosa es un resultado planeado del proceso.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En el caso de Cuba, el proceso    revolucionario provocó una movilidad social virtuosa durante más de treinta    años sobre apoyos que ya hoy no existen. A partir de 1990 ese proceso se detuvo    y retrocedió, sobre todo por la precarización del empleo y del salario real.    En esta dirección, se trata pues de determinar qué derechos deben ser considerados    derechos económicos básicos de los ciudadanos y cuáles no, y establecer de forma    clara el rol determinante del Estado en la garantía de los primeros y el papel    determinante de las personas y las familias en la garantía de los segundos.    Deberá, además, garantizar que la equidad se alcance sobre la base de la justicia    social, a partir de la identificación y diferenciación de los colectivos y las    personas de acuerdo a su capacidad para cubrir sus necesidades y sus posibilidades    reales de hacerlo. En esta perspectiva social no pueden obviarse las características    demográficas actuales del país, típicas de una nación altamente desarrollada    pero con niveles de productividad del trabajo y estructura del empleo de subdesarrollada.    Por consiguiente, se torna imprescindible promover el cambio estructural adecuado    a esta realidad y alcanzar niveles de productividad del trabajo y del ingreso    personal correspondiente que permitan hacer manejable esta condición demográfica,    internalizando tal situación en la estrategia de desarrollo a diseñar. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En cualquier análisis de    esta magnitud no puede hacerse omisión del rol del territorio en la estrategia,    una vez que este constituye para cualquier país una de las bases esenciales    en la organización y gestión del desarrollo. El paso paulatino de empresas estatales    y de infraestructuras de servicios al sector cooperativo, y otras que se esperan,    pueden ser decisivas para la reanimación de algunos territorios. Sin embargo,    debe superarse la asunción de que lo local es sinónimo de municipal, así como    la concepción de que lo local es subsidiario de lo nacional. De ahí que deban    atenderse los equilibrios territoriales y los nuevos contextos en que las desigualdades    territoriales se reconfiguran; facilitarse la creación de apoyos para generar    alternativas de desarrollo económico territorial (sobre la base de los recursos    naturales y humanos disponibles en cada lugar); y generarse igualdad de oportunidades    para la participación de todos los territorios en el esfuerzo de desarrollo    y en sus resultados.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Finalmente, deberá atenderse    con especial dedicación el marco institucional y regulatorio más coherente a    la estrategia de desarrollo que se diseñe, una vez que este incluye el conjunto    de instituciones económicas y extraeconómicas que definen el patrón de conducta    y condicionan el comportamiento de los agentes económicos. Así, la práctica    internacional ha comprobado que el marco institucional debe operar sobre la    base de reglas claras, garantizando seguridad en el presente y confianza en    el futuro. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En el caso de Cuba, el actual    proceso de transformaciones iniciado en el 2007 y ratificado en los Lineamientos    de la política económica y social, conduce a una sociedad y a un sistema económico    más diversos y complejos, con actores económicos de diferente entidad e intereses    específicos. Ello hace necesario la creación de un marco institucional que garantice,    sobre la base de la esencia socialista nuestra, la igualdad de oportunidades,    la transparencia en los procesos y la seguridad en el futuro; así como la activa    participación de todos los sujetos en las transformaciones y, consecuentemente,    en el diseño de la estrategia de desarrollo a seguir.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>En resumen, los principios    básicos en los que se deberá sostener la estrategia de desarrollo para el actual    periodo que atraviesa Cuba serían los siguientes: 1) el desarrollo es condición    ineludible para la consolidación del socialismo; 2) el crecimiento económico    es imprescindible para el desarrollo; 3) la IED es esencial para poder crecer,    dar el salto tecnológico que Cuba requiere e insertarse de forma dinámica en    la economía internacional; 4) el crecimiento económico exige la utilización    óptima de la fuerza de trabajo calificada; 5) la transformación productiva debe    propiciar el dinamismo del sector exportador como condición del crecimiento;    6) el cambio en la matriz energética hacia las energías renovables debe ser    un propósito explícito del modelo de desarrollo; 7) Cuba exige un cambio rápido    en la matriz de la autosuficiencia alimentaria; 8) Cuba debe cerrar de manera    acelerada la brecha tecnológica y de infraestructura.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><b><span style='font-family:Verdana'>Reflexiones finales </span></b></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>    <br>   Un examen de las estrategias de desarrollo puestas en práctica en el país durante    los primeros treinta años de la Revolución conducen a afirmar que las mismas    han estado condicionadas por el enfrentamiento a la política norteamericana,    a las posibilidades que la inserción externa vía CAME brindó y a la utilización    de nuestras ventajas comparativas naturales (estáticas). Al respecto, dichas    estrategias lograron que el país avanzara sustancialmente por el camino del    desarrollo, en especial en lo relativo a los aspectos sociales, donde se alcanzaron    los mayores logros, diferencia sustancial con los países de América Latina.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>A su vez, dicho examen demuestra    que existió una identificación entre la construcción de la base técnico-material    del socialismo y la superación de los problemas del subdesarrollo; aunque en    la realidad no se lograron eliminar muchos de estos. De ahí la importancia de    que la estrategia de desarrollo identifique cuáles son dichos problemas y defina    acciones de política que conduzcan a su eliminación. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>El análisis también permite    sustentar cómo la relativa libertad entre la estrategia, las políticas económicas    y los instrumentos, supone la posibilidad, comprobada históricamente en el caso    de Cuba, de incompatibilidades entre ellos, que pueden ser y han sido contraproducentes    con el propósito de alcanzar las metas trazadas en la estrategia. De ello se    deriva sin dudas la experiencia hacia el futuro de la necesidad de alinear al    máximo posible estos tres elementos fundamentales de todo diseño estratégico    en lo concerniente al desarrollo. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Para Cuba, que enfrenta    un reto mayor aún, el de alcanzar el desarrollo a través de la construcción    del socialismo en un mundo dominado por las relaciones capitalistas de producción    y liderado por Estados Unidos, quien, desde hace más de un siglo, ha pretendido    mantener la sujeción política y económica del país a sus intereses, este aspecto    resulta más importante.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>El proceso de actualización    del modelo económico cubano que se lleva a cabo en el país se ha caracterizado    por combinar la implementación de medidas de corto plazo, en aras de ir superando    las dificultades acumuladas, con la creación de condiciones para emprender un    proceso de desarrollo estratégico, a más largo plazo. Se trata, pues, de conjugar    dos elementos en mucho contradictorios. De una parte, criterios de eficacia,    asociados a la determinación correcta de necesidades y la asignación de los    recursos correspondientes, de ahí la necesidad de conservar la planificación    de la economía, y, por otra parte, la casi obligatoriedad de usar eficientemente    los recursos asignados, de donde lo imprescindible es, bajo las actuales condiciones,    utilizar elementos del mercado.</span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>De toda esta experiencia    de más de cincuenta años en pos del desarrollo es posible sintetizar algunas    enseñanzas: 1) el desarrollo tiene agenda propia: no parece adecuado identificar    mecánicamente construcción del socialismo y estrategia de desarrollo; 2) disfrutar    de condiciones externas &quot;fáciles&quot; no parece garantizar los resultados    en pos del desarrollo; 3) el aislamiento de las tendencias internacionales de    la economía mundial puede generar más costos en el largo plazo que los beneficios    que se obtienen en el corto plazo; 4) la concentración de la dependencia externa    se convierte en una debilidad estratégica nociva a los propósitos del desarrollo;    5) el efecto de &quot;difusión del desarrollo&quot; no se garantiza automáticamente    con la preponderancia de las formas estatales de la propiedad social; 6) la    planificación de la economía no es lo mismo que la planificación del desarrollo.;    7) el mercado desempeña un papel activo en el proceso de desarrollo, ignorarlo    genera espacios de ineficiencia que conspiran contra el propósito mismo del    desarrollo; 8) la exportación y el mercado interno no deben ser considerados    como antípodas de un mismo proceso, sino como fenómenos complementarios; 9)    es necesario que los &quot;sectores dinámicos&quot; generen &quot;derrames&quot;    hacia el resto de la economía nacional; 10) la mejora social debe ser un propósito    explícito de la estrategia de desarrollo, pero su sustentabilidad depende de    que la misma se traduzca en elevación de la capacidad productiva del país; y    11) lo &quot;local&quot; tiene personalidad propia, no es subsidiario de lo    &quot;nacional&quot;. </span></p>     <p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Por consiguiente, algunos    de los elementos que pueden conformar la estrategia de desarrollo para el actual    periodo en Cuba serían: 1) llevar a cabo la movilización del ahorro doméstico;    2) invertir en capital humano; 3) diseñar una política industrial para una economía    abierta; 4) evitar un sesgo anti-agrícola y preservar los niveles de seguridad    alimentaria; 5) realizar una apertura comercial gobernada; 6) preservar niveles    de autonomía financiera, macroeconomía estable, políticas ambientales y energéticas    que afronten el desafío del cambio climático; y 7) promover medidas redistributivas    en aras de mayores beneficios sociales.</span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span style='font-size:10.0pt;font-family:Verdana'>Lo que explicaría la posibilidad    de mantener la opción socialista en Cuba está asociado de una parte a las grietas    que ese propio desarrollo desigual abre dentro del sistema mundial capitalista    y de otra, a la necesaria remodelación de ese socialismo, sobre la base de los    valores sociales creados acerca de los cuales estos años de dura prueba demuestran    la existencia de un consenso generalizado. Son pues las fortalezas internas    más que las oportunidades que el entorno internacional brinda las que, potenciadas,    permitirían mantener el socialismo cubano.</span></p>      <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><b><font size="3">REFERENCIAS    BIBLIOGR&Aacute;FICAS</font></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <!-- ref --><br>   ACOSTA, J. (1982): Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de los mecanismos de direcci&oacute;n    de la econom&iacute;a en Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana.    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">CEPAL (2008): &quot;La    transformaci&oacute;n productiva 20 a&ntilde;os despu&eacute;s: viejos problemas,    nuevas oportunidades&quot;, XXXII Periodo de Sesiones de la CEPAL, Rep&uacute;blica    Dominicana, 9-13 de junio, &lt;<a href="http://www.cepal.org/es/publicaciones/la-transformacion-productiva-20-anos-despues-viejos-problemas-nuevas-oportunidades" target="_blank">http://www.cepal.org/es/publicaciones/la-transformacion-productiva-20-anos-despues-viejos-problemas-nuevas-oportunidades</a>&gt;    [6/5/2014].    </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ENGELS, F. (1962):    &quot;En los funerales de Marx&quot;, en Erich Fromm, Marx y su concepto del    hombre, Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, M&eacute;xico D. F., pp. 148-149.</font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">LENIN, V. (1971):    &quot;Informe del CEC de toda Rusia y del Consejo de Comisarios del Pueblo sobre    la pol&iacute;tica exterior e interior, discurso pronunciado el 22 de diciembre    de 1920 en el VIII Congreso de los Soviets de toda Rusia&quot;, Obras escogidas,    Editorial Mosc&uacute;, URSS, t. III, pp. 504-531.    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">MART&Iacute;NEZ    SOLER, F. (1981): Hacia una estrategia de desarrollo econ&oacute;mico y social    de Cuba hasta el a&ntilde;o 2000, II Congreso de los Economistas del Tercer    Mundo, Palcograf, La Habana.    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PAZ, P. (2005):    &quot;La tem&aacute;tica del desarrollo y subdesarrollo y el pensamiento econ&oacute;mico    latinoamericano&quot;, Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas, UBA, Argentina,    en &lt;<a href="http://www.unida.org.ar/Bibliografia/documentos/Desarrollo_Sustentable/Economia_y_Ecologia/PedroPaz.doc" target="_blank">http://www.unida.org.ar/Bibliografia/documentos/Desarrollo_Sustentable/Economia_y_Ecologia/PedroPaz.doc</a>&gt;    [19/5/2014].    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PCC (1993): La    estrategia de supervivencia y desarrollo. Gu&iacute;a metodol&oacute;gica, DOR,    CCPCC, mayo.    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PCC (2011): Lineamientos    de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y social del Partido y la Revoluci&oacute;n,    VI Congreso del PCC, La Habana.    </font></p>     <!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">PREBISCH, R. (1962):    &quot;El desarrollo econ&oacute;mico de Am&eacute;rica Latina y algunos de sus    principales problemas&quot;, Bolet&iacute;n Econ&oacute;mico de Am&eacute;rica    Latina, vol. VII, n.&ordm; 1, febrero, &lt;<a href="http://prebisch.cepal.org/sites/default/files/2013/prebisch_el_desarrollo_eco.pdf" target="_blank">http://prebisch.cepal.org/sites/default/files/2013/prebisch_el_desarrollo_eco.pdf</a>&gt;    [10/6/2014].    </font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">RECIBIDO:1/10/2014    </font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">ACEPTADO: 1/11/2014</font></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>Silvia Odriozola    Guitart</i>. Facultad de Econom&iacute;a, Universidad de La Habana. Correo electr&oacute;nico:    <a href="mailto:silviao@fec.uh.cu">silviao@fec.uh.cu</a></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><i>Juan Triana    Cordov&iacute;</i>. Facultad de Econom&iacute;a, Universidad de La Habana. Correo    electr&oacute;nico: <a href="mailto:jtriana@fec.uh.cu">jtriana@fec.uh.cu</a></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    <br>   <b><font size="3">NOTAS ACLARATORIAS</font></b></font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   <a name="1"></a><a href="#11">1</a>. Estos pa&iacute;ses fueron: Australia,    Espa&ntilde;a, Finlandia, Irlanda, Malasia, Nueva Zelanda, Rep&uacute;blica    de Corea, Rep&uacute;blica Checa, Singapur y Suecia.</font></p>     <p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><a name="2"></a><a href="#22">2</a>.    El hecho de que en el documento rector de las transformaciones que se realizan    en el pa&iacute;s los Lineamientos de la pol&iacute;tica econ&oacute;mica y    social del Partido y la Revoluci&oacute;n no aparezca el t&eacute;rmino &quot;crecimiento    econ&oacute;mico&quot; no debe interpretarse como que no exista una pol&iacute;tica    dirigida hacia tal prop&oacute;sito. Por el contrario, a lo largo de todos sus    cap&iacute;tulos, es posible identificar el objetivo de crecer como elemento    que debe dar sustento a las transformaciones.</font></p>     <p></p>      ]]></body><back>
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