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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <b>RESE&Ntilde;A    <br>   </b></font></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="4">Voz y memoria    </font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="3">Voice and Memory    </font></b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">CONSEJO EDITORIAL</font></b></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como parte de su    acuciosa labor investigativa, Arnaldo Rivero Verdecia realiz&oacute; una serie    de entrevistas a diversas personalidades que ocuparon importantes responsabilidades    en la revista Universidad de La Habana, as&iacute; como a figuras que la impulsaron    dentro del entorno universitario. Para dar continuidad a ese esfuerzo, para    la presente entrega se transcribi&oacute; el contenido de dicha+s entrevistas,    de las cuales se seleccionaron algunos fragmentos. Estos contribuyen al recuerdo    y al conocimiento de momentos, apreciaciones y reflexiones que resultan oportunos    y &uacute;tiles, en el cumplea&ntilde;os ochenta de la publicaci&oacute;n.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Nara Ara&uacute;jo    (1945-2009)</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como directora    de la revista mi primera tarea fue prepararme, posteriormente tuve que buscar    un buen editor y cuidar que la revista no fuera asesorada solo por especialistas    de las &aacute;reas de humanidades. Adem&aacute;s, implement&eacute; un consejo    de honor sugerido por la direcci&oacute;n universitaria de ese entonces y establec&iacute;    a Fernando Rodr&iacute;guez Sosa como secretario de redacci&oacute;n. La funci&oacute;n    de editor recay&oacute; en Ambrosio Fornet; muchas de las ideas buenas de la    revista de ese tiempo fueron de &eacute;l.    <br>   El aspecto visual de la revista fue renovador; dedicarlo a artistas de la pl&aacute;stica    lo fue a&uacute;n m&aacute;s, pues introduc&iacute;a una zona de movimiento    de libertad y la colaboraci&oacute;n de Graziella Pogolotti con sus comentarios    sobre el artista a quien se dedicaba el n&uacute;mero.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Salta a la vista    la continuidad de la revista, que ha mantenido excelentes firmas y calidad tem&aacute;tica.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El tal&oacute;n    de Aquiles: su circulaci&oacute;n.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>&Aacute;ngel    Augier (1910-2010)</b>    <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Cuba ha sido un    pa&iacute;s con mucha fortuna en sus revistas culturales; la revista Universidad    de La Habana ten&iacute;a ese formato de revista acad&eacute;mica y de &aacute;mbito    cultural. Con la autonom&iacute;a universitaria se produce la salida de la revista,    la que caus&oacute; considerable impresi&oacute;n en el a&ntilde;o 1934. Desde    el primer momento fue considerada como una de las mejores publicaciones de la    cultura cubana. En el a&ntilde;o 1962 Marinello, su rector, me llam&oacute;    a colaborar con su director, que era El&iacute;as Entralgo, lo que fue de gran    orgullo para m&iacute;.     <br>   En esa etapa se crearon nuevas secciones como &quot;Hechos y presencias&quot;,    a cargo de la escritora Lol&oacute; de la Torriente. Esta secci&oacute;n recog&iacute;a    una vasta informaci&oacute;n de todos los hechos culturales producidos en la    universidad y en el &aacute;mbito nacional. Otra secci&oacute;n fue &quot;Revista    de revistas&quot;, donde se hac&iacute;a referencia a las revistas de canje    recibidas, lo que daba una idea de los hechos de la vida cultural de otros pa&iacute;ses.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Luisa Campuzano    (1943)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entr&eacute; en    la revista Universidad de La Habana con la experiencia adquirida previamente    como secretaria de redacci&oacute;n de la Revista de la Biblioteca Nacional    Jos&eacute; Mart&iacute;, donde estuve colaborando desde el a&ntilde;o 1964    hasta 1967, junto a su director Juan P&eacute;rez de la Riva. Aquella revista    se publicaba cuatro veces al a&ntilde;o, de modo que obtuve experiencia en la    b&uacute;squeda de materiales, en la elaboraci&oacute;n de notas y rese&ntilde;as    de libros, entre otras cosas.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Fue entonces cuando    Rolando L&oacute;pez del Amo, por ese entonces vicedecano de investigaci&oacute;n    y posgrado de la Facultad de Humanidades, me convoc&oacute; para trabajar en    una colecci&oacute;n o serie denominada Cuadernos H y para que me ocupara de    la revista. En aquel momento la revista carec&iacute;a de la m&iacute;nima infraestructura.    Fue entonces cuando empezaron a colaborar an&oacute;nimamente compa&ntilde;eros    de caracter&iacute;sticas excepcionales, como ser&iacute;a el caso de Ram&oacute;n    de Armas, que proced&iacute;a del Departamento de Filosof&iacute;a y de la revista    Pensamiento Cr&iacute;tico. As&iacute;, en la p&aacute;gina legal se reconoc&iacute;a    la direcci&oacute;n de Luisa Campuzano y el dise&ntilde;o de Fresquet, pero    no aparec&iacute;an los otros colaboradores.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En esa etapa, la    tarea era poner en marcha la revista, para lo que era necesario renunciar a    aquella m&iacute;mesis de copiar el formato de la revista Casa de las Am&eacute;ricas,    que hab&iacute;a conducido a que Universidad de La Habana no se siguiera publicando.    Volver a un formato t&iacute;pico que permitiera mayor aprovechamiento de papel,    y hacerlo en la imprenta de la Universidad, eran los retos que se impon&iacute;an.    <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La revista deb&iacute;a    resolver otras cuestiones, como la de ser una publicaci&oacute;n acad&eacute;mica    y que a la vez respondiera a los intereses de la Universidad, pero no de toda    la Universidad. Se trataba de una revista de humanidades y de ciencias sociales.    Una revista que favoreciera la presencia de los profesores de la Universidad    de La Habana. Hab&iacute;a necesidad de una secci&oacute;n de rese&ntilde;as    de los libros que se publicaban en el pa&iacute;s, para que quedara la huella;    es decir, lo que opinaba la academia, la instituci&oacute;n universitaria, en    relaci&oacute;n con esos libros cubanos que se estaban publicando. Un poco as&iacute;    fue que surgi&oacute; la idea de contar con una secci&oacute;n como la de &quot;&Aacute;mbito    universitario&quot;. Una revista universitaria ten&iacute;a que conservar la    memoria de los eventos importantes que se produc&iacute;an, de distinto orden,    en el marco de la universidad. Estas fueron las pautas, en sentido general.        <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Universidad de    La Habana fue un marco para publicar trabajos entre los a&ntilde;os 1972 y 1973,    en medio de una campa&ntilde;a que establec&iacute;a, por ejemplo, que los textos    relacionados con Mart&iacute; deb&iacute;an ser revisados desde una perspectiva    marxista. Con este fin, se public&oacute; un trabajo extremadamente trascendente    que en aquel momento cort&oacute; las alas de aquellas personas que pretend&iacute;an    establecer esos nexos directos con el pensamiento de Mart&iacute;, o por otra    parte censurarlo, por lo que tuviera o no de marxista. Ese trabajo fue &quot;Jos&eacute;    Mart&iacute;, contempor&aacute;neo y compa&ntilde;ero&quot;, de Carlos Rafael    Rodr&iacute;guez.    <br>   Hubo tambi&eacute;n un conjunto de trabajos con resultados de investigaciones    muy importantes, incluso de alumnos de la Facultad de Artes y Letras. Me refiero    a un grupo de estudiantes que radicaba en el Escambray, con el grupo de teatro    Escambray, bajo la direcci&oacute;n de Graziella Pogolotti, en un espacio como    ese que ten&iacute;a muchas marcas pol&iacute;ticas.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Tambi&eacute;n    contamos con la colaboraci&oacute;n de profesores importantes de la Universidad    de La Habana que estaban en el ocaso de su vida; tal es el caso de Raimundo    Lazo, Fernando Portuondo y Hortensia Pichardo Pichardo. Estudiosos de la historia    tambi&eacute;n publicaron all&iacute; cap&iacute;tulos notables de sus libros;    se cont&oacute; con la colaboraci&oacute;n de autores de primera magnitud.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Luego de unos cuantos    a&ntilde;os, con mi salida de la revista, lleg&oacute; a ella quien ha sido    su m&aacute;s brillante, creativo, audaz y cuidadoso editor: Ambrosio Fornet.    <br>   Hay que hacer de la revista de la Universidad de La Habana una gran revista.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Amaury Carb&oacute;n    (1942-2006)</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Llegu&eacute; a    la revista en los a&ntilde;os en que se produjo la ca&iacute;da del campo socialista,    para sustituir las labores que realizaba Bernardo Callejas.     <br>   Lo primero que hice fue realizar un an&aacute;lisis de los n&uacute;meros anteriores,    para ver de qu&eacute; manera era m&aacute;s adecuado balancear los temas, las    figuras y las secciones, sin provocar rupturas. De esa forma buscaba rendir    homenaje a Bernardo Callejas, a quien deb&iacute;a tanto y de quien hab&iacute;a    aprendido tanto, y de quien deb&iacute;a ser continuador.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Mantuve la secci&oacute;n    &quot;Documentos&quot;, una secci&oacute;n que hab&iacute;a dado grandes frutos    durante la etapa de Callejas con la publicaci&oacute;n de los documentos del    Partido Revolucionario Cubano, compilados por Diana Abad y otros m&aacute;s.    Tambi&eacute;n me preocup&eacute; por la secci&oacute;n &quot;Vida universitaria&quot;    o &quot;&Aacute;mbito universitario&quot;, nombre adoptado desde la etapa de    Luisa Campuzano.    <br>   Aproximadamente 600 publicaciones llegan a nuestro pa&iacute;s por el canje    con la revista Universidad de La Habana. Dentro de las revistas universitarias,    es una de las m&aacute;s prestigiosas a nivel internacional.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Delio Carreras    (1937-2012)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como un sue&ntilde;o    de los viejos fundadores y maestros de la casa habanera de altos estudios, surge    nuestra revista Universidad de La Habana. Una publicaci&oacute;n que tiene ganado    un lugar cimero en la forja de la identidad, de la cultura, de la academia y    de la ciencia cubana. El talento que prodigaron sus editores y promotores, as&iacute;    como de los que escribieron y a&uacute;n escriben en ella, la han hecho diversa    en su singularidad.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Universidad de    La Habana sent&oacute; c&aacute;tedra de maestr&iacute;a en el periodismo, y    no en el periodismo literario solamente, ni en la comunicaci&oacute;n social    convencional, sino en el de poder comunicar, de un modo castizo y revolucionario.    Fue tambi&eacute;n maestra de revistas y de ella emanaron otras publicaciones,    sin llegar a tener el corte apasionado, ni la grandeza y el prestigio de la    revista Universidad de La Habana.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Detr&aacute;s de    esta publicaci&oacute;n han estado nombres excelsos como el de Juan Miguel Dihigo    y Mestre, de maestros como Salvador Massip y Sarah Ysalgu&eacute; y de hombres    de talento como Jorge Dubouchet.    <br>   Mucho le debe la revista y la universidad a El&iacute;as Entralgo. Este fue    el gran demiurgo de Universidad de La Habana, hombre verdaderamente culto y    trabajador, quien cuidaba tanto al lector como al escritor de la misma. Tambi&eacute;n    le debe mucho al qu&iacute;mico, historiador, investigador y publicista extraordinario    Luis Felipe LeRoy y G&aacute;lvez. La revista fue de ciencia, de cultura y de    conocimiento itinerante. Era una revista que ambulaba, que caminaba por s&iacute;    misma; no hab&iacute;a que hacerle propaganda ni divulgaci&oacute;n.</font></p>     <p></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Roberto Fern&aacute;ndez    Retamar (1930)</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Mis v&iacute;nculos    con Universidad de La Habana se remontan a cuando yo a&uacute;n no era colaborador    de la revista, sino solamente su lector. Empec&eacute; a colaborar en ella en    el a&ntilde;o 1956, con un trabajo sobre la Escuela de la Ling&uuml;&iacute;stica    Espa&ntilde;ola. Este era un comentario a varios libros y una meditaci&oacute;n    sobre lo que el t&iacute;tulo anuncia. Mi segunda colaboraci&oacute;n fue un    trabajo titulado &quot;Teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la literatura&quot;.    Tambi&eacute;n publiqu&eacute; en la revista textos referidos a Mart&iacute;,    as&iacute; como otros sobre la obra novel&iacute;stica de Mario Benedetti y    sobre Jos&eacute; Antonio Portuondo. Recuerdo una &eacute;poca particularmente    brillante de la revista, aquella en la que tuvo como editor a Ambrosio Fornet,    quien le dio un nivel extraordinario a la misma.    <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Ambrosio Fornet    (1932)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Entro a la revista    en el per&iacute;odo en que el rector de la Universidad era Oscar Garc&iacute;a,    quien nos dio un gran apoyo desde el principio, y la directora era Nara Ara&uacute;jo.    El jefe de redacci&oacute;n en aquel momento era Fernando Rodr&iacute;guez Sosa    y el dise&ntilde;ador Luis G&oacute;mez Fresquet. Espec&iacute;ficamente, llego    a Universidad de La Habana en el a&ntilde;o 1976 con el n&uacute;mero 201, dedicado    a Juan Marinello.     <br>   Como elementos de continuidad, entre las secciones que hab&iacute;a que salvar    con el mismo nombre de siempre o bien con un nuevo nombre estaba &quot;Rese&ntilde;as    de libros&quot; y lo que se llamaba antes &quot;Vida universitaria&quot;, que    yo titul&eacute; &quot;&Aacute;mbito universitario&quot; para darle un nuevo    car&aacute;cter.     <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Las nuevas eran    secciones que pod&iacute;an salir o no con regularidad, como por ejemplo &quot;Valoraciones&quot;,    &quot;Indagaciones&quot;, &quot;Acci&oacute;n&quot; y &quot;Pensamiento martiano&quot;.    Luego, con mayor o menor fortuna, comenzaron a aparecer rese&ntilde;as organizadas    por estudiantes.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Como dentro de    los elementos de renovaci&oacute;n de imagen visual o del concepto mismo editorial    de la revista aparece el de las artes gr&aacute;ficas, decidimos que cada n&uacute;mero    de la revista estuviera ilustrado por un pintor. Toda la estrategia de desarrollo    de esta idea fue desarrollada por Graziella Pogolotti, miembro del consejo asesor.    Adem&aacute;s, Graziella inclu&iacute;a una nota sobre el pintor, elemento diferencial    muy importante de la revista. Los primeros n&uacute;meros con esta caracter&iacute;stica    fueron dedicados a Adigio Ben&iacute;tez, Jorge Rigol, Ernesto Gonz&aacute;lez    Puig y Carlos Enr&iacute;quez, sin orden cronol&oacute;gico ni de escuelas.    <br>   Otro elemento novedoso era dedicar n&uacute;meros a eventos como el Festival    Mundial de la Juventud y los Estudiantes. De esta forma la revista adquiri&oacute;    una fisonom&iacute;a muy caracter&iacute;stica, sin que eso se convirtiera en    una l&iacute;nea de trabajo.     <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Por &uacute;ltimo,    decir que con el saber concentrado de la universidad se pueden hacer excelentes    revistas.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Luz Merino (1943)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Mi primer v&iacute;nculo    con la revista fue al a&ntilde;o de graduada, a instancia de Mirta Aguirre,    con un art&iacute;culo que escrib&iacute; sobre la Biblioteca Nacional, donde    trabajaba en aquel entonces. Este fue mi primer v&iacute;nculo desde el punto    de vista de la colaboraci&oacute;n.     <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Universidad de    La Habana es una significativa publicaci&oacute;n del siglo XX. Es una publicaci&oacute;n    importante no solo por la trayectoria que tiene, sino por los v&iacute;nculos    que siempre ha tenido con la cultura, con el acontecer nacional.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   Desde su creaci&oacute;n en 1934 se caracterizaba por ser una revista sobria,    donde el texto era lo fundamental. A partir de 1975 se dio un marcado papel    a la visualidad, y con ello el car&aacute;cter de la publicaci&oacute;n cambi&oacute;,    m&aacute;s pr&oacute;ximo a la tradici&oacute;n de las revistas culturales.    Al mantener esa visualidad, la revista le dio un espacio al dibujo y a la caricatura,    a g&eacute;neros que requer&iacute;an del contraste del blanco y negro, con    lo que se convirti&oacute; en un documento de gran valor para la pl&aacute;stica    cubana.     <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Aparec&iacute;a    tambi&eacute;n la secci&oacute;n &quot;Colaboradores&quot; que dialogaba, con    esa imagen visual que presentaban los diferentes n&uacute;meros. Graziella Pogolotti    es quien inaugura la secci&oacute;n. Hoy d&iacute;a es un corpus de obligada    referencia para estudiosos y cr&iacute;ticos. Bernardo Callejas fue una persona    que siempre trat&oacute; de mantener esa l&iacute;nea de la revista.    <br>   La divulgaci&oacute;n es uno de los n&uacute;cleos probl&eacute;micos fundamentales.    La universidad tiene que tener un &oacute;rgano que vincule la vida acad&eacute;mica    con la vida cultural y pol&iacute;tica del pa&iacute;s, para unir as&iacute;    la educaci&oacute;n y la cultura de alguna manera. Lo que no se divulga queda    atrapado, est&aacute;tico, no se convierte en conocimiento. Hay muchos esfuerzos    detr&aacute;s de la revista, por lo que hay que darle un poco m&aacute;s de    apoyo tecnol&oacute;gico.     <br>   </font></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Esteban Morales    (1942)</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En 1971 llego a    la Facultad de Humanidades, con conocimientos de econom&iacute;a y derecho diplom&aacute;tico.    Fui Director de la Escuela de Ciencias Pol&iacute;ticas durante 2 a&ntilde;os    y en 1973 pas&eacute; a ser decano de la Facultad de Humanidades con sus 7 escuelas;    adem&aacute;s, atend&iacute;a la Fragua Martiana y la Direcci&oacute;n de Extensi&oacute;n    Universitaria.    <br>   En esos momentos la Dra. Luisa Campuzano era la directora de la revista y una    de las primeras tareas que asumimos fue darle mayor coherencia al trabajo cultural    dentro de la universidad, por consiguiente, tratamos de atender el trabajo de    la revista. Entonces cobra una alta importancia la Direcci&oacute;n de Extensi&oacute;n    Universitaria en la facultad y en la revista.     <br>   Y es cuando se nombra a la Dra. Nara Ara&uacute;jo como su directora. Fueron    miembros de ella personalidades de nuestra cultura como Fayad Jam&iacute;s,    antes de ser agregado cultural de la embajada de Cuba en M&eacute;xico.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En la revista aparec&iacute;a    reflejada toda la vida cultural, acad&eacute;mica y cient&iacute;fica de la    universidad, as&iacute; como todos los actos y eventos que se realizaban. En    una parte importante de ella aparec&iacute;an reflejadas todas las exposiciones    que se hac&iacute;an, junto a obras de teatro y otras manifestaciones del arte.    Por esto, fue una etapa en la que se dio un gran impulso a la actividad cultural    en general. La secci&oacute;n &quot;&Aacute;mbito universitario&quot; ten&iacute;a    precisamente como objetivo eso, no dejar que ninguna actividad propiamente de    la pl&aacute;stica y del teatro dejara de ser reflejada en la publicaci&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Desde el punto de vista formal y f&iacute;sico, la revista ha progresado; no    obstante, debe recuperarse el papel que desempe&ntilde;aba antiguamente. Es    importante su divulgaci&oacute;n entre el profesorado, y tambi&eacute;n que    recoja la vida acad&eacute;mica universitaria.     <br>   </font></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Nuria Nuiry    (1933)</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Ingreso en la Universidad    de La Habana en 1951, a la cual ha estado ligada mi vida durante muchos a&ntilde;os.    Era una etapa muy politizada, y era una etapa muy cultural.    <br>   En el a&ntilde;o 1966 regreso a la Universidad, a la Escuela de Letras de la    Facultad de Humanidades. En ese a&ntilde;o se retoma la revista Vida Universitaria,    que se hab&iacute;a suspendido. El entonces decano, </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Carlos Amad, nos    llam&oacute; una noche a su despacho y nos dijo: &quot;Vida Universitaria es    de ustedes&quot;, dirigi&eacute;ndose a m&iacute; que era profesora de literatura    y a un grupo de estudiantes de periodismo que se hab&iacute;an insertado en    la Escuela de Letras como un departamento.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Se articulaban    trabajos de la realidad de una etapa muy dif&iacute;cil, una etapa en v&iacute;speras    de la zafra del setenta, de la ofensiva revolucionaria.    <br>   </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Algunos de los    estudiantes de aquel momento tienen hoy un destacado papel en la vida p&uacute;blica    intelectual de Cuba, digamos: Ra&uacute;l Hern&aacute;ndez Nov&aacute;s, Carlos    Pi&ntilde;eiro, destacadas poetisas como Minerva Salado, publicistas como Miriam    Rodr&iacute;guez Betancourt y teatristas como Rosa Iliana Boudet y Rafael Hern&aacute;ndez.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Graziella Pogolotti    (1932)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En los a&ntilde;os    50 fueron mis primeros v&iacute;nculos directos con la revista Universidad de    La Habana. De ella siempre he pensado que tiene que tener en el cuerpo central    de su trabajo una orientaci&oacute;n acad&eacute;mica, orientada hacia la difusi&oacute;n    de la investigaci&oacute;n del claustro universitario, y que debe moverse en    el rango de lo que acostumbramos a llamar humanidades.    <br>   Una revista universitaria necesita ser una de las v&iacute;as en que la universidad    participa, desde su perspectiva, en el desarrollo de la cultura de un pa&iacute;s.    Sus tem&aacute;ticas deben acercarse de alguna manera a las ramas de la creaci&oacute;n    art&iacute;stico-literaria.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Mi v&iacute;nculo    m&aacute;s cercano con la revista Universidad de La Habana se produjo a partir    del momento en que Ambrosio Fornet asumi&oacute; la direcci&oacute;n de esa    revista. Su designaci&oacute;n fue excelente, no solo por la experiencia editorial    que hab&iacute;a acumulado, sino tambi&eacute;n por su procedencia del &aacute;mbito    cultural; gracias a esto, pod&iacute;a tender ese puente tan necesario entre    la universidad y la cultura, adem&aacute;s de darle la influencia tan pertinente    que lleva la mano de un editor.     <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La idea de dedicarle    un espacio a las artes pl&aacute;sticas surgi&oacute; de Ambrosio, de ah&iacute;    tambi&eacute;n su f&oacute;rmula pr&aacute;ctica para llevarlo a cabo. Esta    era una respuesta creativa ante la limitaci&oacute;n y la pobreza de los recursos    materiales de que dispon&iacute;a la revista.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2"><b>Miriam Rodr&iacute;guez    (1947)</b>    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La revista es una    publicaci&oacute;n emblem&aacute;tica de la universidad y de nuestra cultura.    Durante todo el per&iacute;odo que he permanecido en ella, esta ha asumido una    labor de sistematicidad, algo importante en las direcciones sucesivas que ha    tenido.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Es importante c&oacute;mo    esta publicaci&oacute;n dedic&oacute; n&uacute;meros a artistas de la pl&aacute;stica,    de manera que quien lograra coleccionarlos tendr&iacute;a un mural de esta manifestaci&oacute;n    y de los artistas m&aacute;s significativos de la &eacute;poca. Esta l&iacute;nea    la revista no la ha perdido: el cuidado por lo formal, que tambi&eacute;n es    contenido.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">A partir del concepto    bien entendido de masificaci&oacute;n de la cultura, hay que entender que no    se trata solo de hacer una revista para los universitarios, sino para todo el    que quiera tener una v&iacute;a de acceso y aproximaci&oacute;n a la cultura.        <br>   </font></p>     <p><b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">Rogelio Rodr&iacute;guez    Coronel (1946)</font></b><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">La revista Universidad    de La Habana es una carta de cr&eacute;dito en el mundo, como la instituci&oacute;n    universitaria m&aacute;s antigua de Cuba. </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">En t&eacute;rminos    globales, no es una revista que acoja la literatura art&iacute;stica. Est&aacute;    dedicada a ensayos, art&iacute;culos de fondo, de apoyo en buena medida a la    docencia.    <br>   </font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">El espacio de cr&iacute;tica    literaria establece una valoraci&oacute;n inmediata, aspirando a la permanencia    de la cr&iacute;tica de libros o literaria. Es una revista de un alto grado    de especializaci&oacute;n dentro de la academia, dedicada al espacio de debate,    de di&aacute;logo cient&iacute;fico y acad&eacute;mico.</font></p>     <p><font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size="2">    <br>   </font></p>     <p></p>      ]]></body>
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