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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina Tropical]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Enfermedades virales emergentes]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí  ]]></institution>
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<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0375-07602001000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0375-07602001000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0375-07602001000100001&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[En los últimos años se ha observado un incremento cada vez más creciente de nuevas enfermedades infecciosas o de otras que ya se consideraban controladas. Las llamadas enfermedades emergentes y reemergentes son aquellas infecciones nuevas que han aparecido en una población o que han existido pero están aumentando rápidamente en incidencia o rango geográfico. Factores sociales y económicos, de la atención médica, producción de alimentos, cambios en el comportamiento del hombre, cambios ambientales, deterioro de los sistemas de salud y adaptación y cambio de los microorganismos se relacionan con el surgimiento o resurgimiento de diferentes entidades. En este trabajo se presentó un análisis de la emergencia y reemergencia de las enfermedades virales y de los factores que han influido en esta situación. ENF]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In the last few years an increasing rise of new infectious diseases or of other diseases considered to be under control has been observed. The so called emerging and reemerging diseases are those new infections that have come up in a population or those existing diseases which incidence and geographic extension are on a rapid increase. Factors such as social and economic situations, medical assistance, food production, changes in human behaviours, environmental changes, health systems deterioration, and adaptation and changes of microorganisms are related with the emergence or reemergence of a number of entities. This paper sets forth an analysis of the emergence and reemergence of viral diseases and of those factors that have had an impact on this situation.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[ENFERMEDADES TRANSMISIBLES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[BROTES DE ENFERMEDADES]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[INCIDENCIA]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[COMMUNICABLE DISEASES]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[DISEASE OUTBREAKS]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[INCIDENCE]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H3>Art&iacute;culo especial </H3>     <P>Instituto de Medicina Tropical "Pedro Kour&iacute;"</P> <H2>Enfermedades virales emergentes </H2>     <P><A HREF="#cargo"><I>Dra. Mar&iacute;a G. Guzm&aacute;n,<span class="superscript">1</span> Dr. Gustavo Kour&iacute;<span class="superscript">2</span> y Lic. Jos&eacute; L. Pelegrino<span class="superscript">3 </span></I></A><span class="superscript"><A NAME="autor"></A></span></P> <H4>RESUMEN</H4>     <P>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha observado un incremento cada vez m&aacute;s creciente de nuevas enfermedades infecciosas o de otras que ya se consideraban controladas. Las llamadas enfermedades emergentes y reemergentes son aquellas infecciones nuevas que han aparecido en una poblaci&oacute;n o que han existido pero est&aacute;n aumentando r&aacute;pidamente en incidencia o rango geogr&aacute;fico. Factores sociales y econ&oacute;micos, de la atenci&oacute;n m&eacute;dica, producci&oacute;n de alimentos, cambios en el comportamiento del hombre, cambios ambientales, deterioro de los sistemas de salud y adaptaci&oacute;n y cambio de los microorganismos se relacionan con el surgimiento o resurgimiento de diferentes entidades. En este trabajo se present&oacute; un an&aacute;lisis de la emergencia y reemergencia de las enfermedades virales y de los factores que han influido en esta situaci&oacute;n. </P>     <P>DeCs: ENFERMEDADES TRANSMISIBLES/epidemiolog&iacute;a; BROTES DE ENFERMEDADES; INCIDENCIA. </P> <H4>Antecedentes</H4>     <P>Los avances cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos ocurridos durante el presente siglo y sobre todo aquellos relacionados con la medicina suger&iacute;an que las enfermedades infecciosas pod&iacute;an ser controladas. Desde los experimentos de Jenner en el siglo XVIII en relaci&oacute;n con la vacunaci&oacute;n contra la viruela, los avances en el campo de la epidemiolog&iacute;a, la microbiolog&iacute;a y la salud p&uacute;blica ocurridos durante el siglo XIX entre los que se destacan los estudios de Koch relativos a la tuberculosis (TB) y los de Pasteur relacionados con la rabia y por &uacute;ltimo, el extraordinario progreso de la medicina ocurrido en el siglo xx que incluye el desarrollo de la anestesiolog&iacute;a, los cuidados intensivos, la cirug&iacute;a y la obstetricia, la biolog&iacute;a molecular, la gen&eacute;tica, el desarrollo de las drogas antimicrobianas y de vacunas, hac&iacute;an pensar que las enfermedades infecciosas disminuir&iacute;an paulatinamente en importancia para la salud humana. No obstante, la reciente emergencia de nuevas entidades como el SIDA y la reemergencia de otras que se consideraban controladas como la TB, han hecho que algunos autores estimen que la historia de las enfermedades infecciosas quiz&aacute;s sea infinita. </P>     <P>Existe una interrelaci&oacute;n muy estrecha entre el hombre y su ecolog&iacute;a y el mundo microbiano, tanto el ser humano como los agentes infecciosos han coevolucionado durante milenios. La historia demuestra que ha existido una confluencia de diferentes enfermedades infecciosas y las principales civilizaciones. Actualmente se acepta que los cambios globales influyen en el rango y la incidencia de las enfermedades infecciosas, se destaca el papel de las condiciones pol&iacute;ticas, econ&oacute;micas y sociales sobre el patr&oacute;n de estas.</P> <I>    <P>¿Qu&eacute; es una enfermedad infecciosa emergente y reemergente? </P> </I>    <P>Son aquellas infecciones nuevas que han aparecido en una poblaci&oacute;n o que han existido pero est&aacute;n aumentando r&aacute;pido en incidencia o rango geogr&aacute;fico. Dentro de estas se destacan las identificadas recientemente cuyo agente infeccioso es nuevo; las conocidas antes pero silentes en la naturaleza, que reaparecen en forma de epidemias y brotes; aquellas cuya incidencia va en aumento en relaci&oacute;n con otros factores como deforestaci&oacute;n, sobrepoblaci&oacute;n, deterioro ambiental, pobreza; y aquellas relacionadas con la resistencia a los antibi&oacute;ticos y medicamentos.<span class="superscript">1,2 </span></P> <I>    <P>¿Cu&aacute;les son los factores que influyen en la emergencia y reemergencia de las enfermedades infecciosas?</P> </I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los factores que influyen en la emergencia y reemergencia de las enfermedades infecciosas son de gran complejidad. En general existe una interacci&oacute;n que condiciona la emergencia o reemergencia de una enfermedad. Estos factores pueden clasificarse en sociales y econ&oacute;micos (empobrecimiento, hambruna, guerras civiles, crecimiento no planificado de la poblaci&oacute;n, migraciones, deterioro urban&iacute;stico), relativos a la atenci&oacute;n m&eacute;dica (trasplante de &oacute;rganos y tejidos, utilizaci&oacute;n de drogas inmunosupresoras, uso indiscriminado de antibi&oacute;ticos), producci&oacute;n de alimentos (globalizaci&oacute;n del suministro de estos, cambios en la industria alimentaria incluidos el empaque y la preparaci&oacute;n), cambios en el comportamiento del hombre (en la conducta sexual, drogadicci&oacute;n, viajes, dietas, recreaci&oacute;n en exteriores, la utilizaci&oacute;n de las guarder&iacute;as para ni&ntilde;os, los hogares de ancianos y las cl&iacute;nicas de d&iacute;a), los cambios ambientales (deforestaci&oacute;n/reforestaci&oacute;n, variaci&oacute;n en los ecosistemas h&iacute;dricos, sequ&iacute;as e inundaciones, calentamiento global), sistemas de salud (deterioro de los programas de salud, vigilancia epidemiol&oacute;gica inadecuada, carencia de personal bien entrenado), adaptaci&oacute;n y cambio de los microorganismos (incremento en la virulencia, producci&oacute;n de toxinas, desarrollo de resistencia natural y resistencia adquirida, aparici&oacute;n de g&eacute;rmenes como cofactores de enfermedades). En general se considera que los de mayor importancia son los relativos a las poblaciones y el ambiente.<span class="superscript">1-3 </span></P>     <P>Los cambios son inevitables y sus consecuencias muchas veces son impredecibles e ineludibles. Varios aspectos merecen una vigilancia constante que debe permitir detectar los cambios locales y sus posibles consecuencias. Entre los aspectos a vigilar se encuentran los relativos a la higiene de los alimentos; la calidad del agua de consumo; los niveles de roedores, vectores y par&aacute;sitos; el grado de resistencia de los agentes a las drogas antimicrobianas y en general los patrones de resistencia de los pat&oacute;genos m&aacute;s relevantes. </P> <I>    <P>Situaci&oacute;n de las enfermedades infecciosas en el mundo </P> </I>    <P>Las enfermedades infecciosas ocupan un lugar importante en el panorama de salud mundial actual. En el a&ntilde;o 1998, las enfermedades infecciosas y parasitarias ocuparon el segundo lugar como causa de muerte y aportaron 25 % de los fallecidos; aunque esta distribuci&oacute;n no fue similar para los pa&iacute;ses desarrollados que aquellos en v&iacute;as de desarrollo, donde constituy&oacute; la primera causa de muerte (45 %). En los ni&ntilde;os antes de nacer y entre 0 a 4 a&ntilde;os fue en el nivel mundial la primera causa de muerte (fig. 1). En la figura 2 se puede observar c&oacute;mo 6 enfermedades causan 90 % de las muertes por infecciones en el mundo. En la tabla 1 se presentan los porcentajes de fallecidos por enfermedades infecciosas en el mundo desarrollado y en desarrollo en 3 momentos diferentes. Como puede observarse, en el primero, las cifras muestran una franca disminuci&oacute;n mientras que en el segundo esta disminuci&oacute;n es pr&aacute;cticamente virtual.</P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v53n1/f0101101.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v53n1/f0101101.gif" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig. 1. Principales causas de muerte en los primeros 4 a&ntilde;os de vida y muerte materna en el mundo (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, 1999).</P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v53n1/f0201101.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v53n1/f0201101.gif" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig. 2. Millones de muertes causadas por 6 enfermedades infecciosas (Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, 1999).</P>     <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Tabla 1. Porcentajes de fallecidos en el mundo por causa de enfermedades infecciosas y parasitarias </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE BORDER CELLSPACING=1 WIDTH=468> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>&nbsp;</TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">1985 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">1990 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">1997 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Pa&iacute;ses desarrollados</TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">5 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">4 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">1 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Pa&iacute;ses en desarrollo </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">45 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">44 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">43 </div></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La tabla 2 refleja el estimado en mortalidad y morbilidad producidas por diferentes enfermedades virales. Entre ellas se destacan el SIDA, el sarampi&oacute;n y la hepatitis B. </P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER">Tabla 2. Estimados de mortalidad y morbilidad ocurridos en el mundo en el a&ntilde;o 1997 como consecuencia de algunas entidades virales (x 1 000 habitantes) </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE BORDER CELLSPACING=1 WIDTH=468> <TR><TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=21>     <P>&nbsp;</TD> <TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=21>     <P>    <div align="center"></div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=21>     <div align="center">Morbilidad </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=21>     <div align="center">Morbilidad </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">Mortalidad</div> </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">(Incidencia) </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">(Prevalencia)</div> </TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>VIH/SIDA </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">2 300</div> </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">5 800 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">30 600 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Sarampi&oacute;n</TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">960</div> </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">31 075 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Hepatitis B </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">605 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">67 730</div> </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>FD/SCD </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">140 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">3 100 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Rabia </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>    <div align="center">60 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">60</div> </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Fiebre amarilla </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">30 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">200 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>EJB </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">10 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">45 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Hepatitis C </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">- </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">170 000 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Poliomielitis </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">1,8 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">35 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>Otras* </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">630 </div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center"></div></TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <div align="center">- </div></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p></P>      <P ALIGN="CENTER">* &eacute;bola, influenza, fiebre lassa.</P>     <P>Tambi&eacute;n las infecciones ocupan el primer lugar entre las principales causas de muerte al nacer, con 34 % en el a&ntilde;o 1995 y 15 % de muerte materna mundialmente.<span class="superscript">4,5</span> </P>     <P>Cambios globales Los cambios globales pueden favorecer de forma global o local la aparici&oacute;n de nuevas enfermedades y el resurgimiento de otras ya conocidas. </P> <H4>Crecimiento de la poblaci&oacute;n mundial </H4>     <P>Entre los principales cambios que se observan en el mundo est&aacute;n los relativos al crecimiento de la poblaci&oacute;n mundial que se increment&oacute; de 2,8 en el a&ntilde;o 1955 a 5,8 en el a&ntilde;o 1997 en billones de habitantes (tabla 3). Si se analiza la tasa anual de crecimiento se observa que en el per&iacute;odo 1955-1975 la poblaci&oacute;n mundial se increment&oacute; en 1,98 % y disminuy&oacute; a 1,67 % entre 1975 y 1995. Se estima que esta tasa de incremento disminuir&aacute; a 1,16 % en el per&iacute;odo de 1995-2025. Hasta el a&ntilde;o 2010, el incremento de la poblaci&oacute;n mundial permanecer&aacute; est&aacute;tico en 80 000 000 de personas anuales y declinar&aacute; gradualmente a 40 000 000 anuales entre los a&ntilde;os 2045 y 2050. No obstante, esta situaci&oacute;n no ser&aacute; similar en todos los pa&iacute;ses, los de menor desarrollo se caracteriz&aacute;n por una mayor mortalidad y elevadas tasas de crecimiento de la poblaci&oacute;n. Entre los a&ntilde;os 1955 y 1975 la poblaci&oacute;n de los 48 pa&iacute;ses de bajo desarrollo aument&oacute; en 61 % comparado a 59 % de los pa&iacute;ses desarrollados. Entre 1975 y 1995 estos porcentajes fueron de 66 y 47 % respectivamente, y se estima que en el per&iacute;odo 1995-2025 ser&aacute; de 100 y 44 %<span class="superscript">.5 </span></P>     <P>&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER">Tabla 3. Crecimiento de la poblaci&oacute;n mundial en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os </P>     <P ALIGN="CENTER">    <CENTER><TABLE BORDER CELLSPACING=1 WIDTH=468> <TR><TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=17>     <P>A&ntilde;os </TD> <TD VALIGN="MIDDLE" HEIGHT=17>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>    <div align="center">Poblaci&oacute;n en billones de habitantes</div> </TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>1955 </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">2,8 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>1975 </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">4,1</div> </TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>1995</TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">5,7 </div></TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>1997 </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">5,8</div> </TD> </TR> <TR><TD VALIGN="MIDDLE">     <P>2025 </TD> <TD VALIGN="MIDDLE">     <P>    <div align="center">8 </div></TD> </TR> </TABLE> </CENTER>    <p></P>      <P>&nbsp;</P> <I>    <P>Distribuci&oacute;n por edades de la poblaci&oacute;n mundial </P> </I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La distribuci&oacute;n por edades de la poblaci&oacute;n mundial tambi&eacute;n es un factor a tener en cuenta cuando se eval&uacute;an los cambios que el mundo est&aacute; sufriendo. La tabla 4 muestra la distribuci&oacute;n por grupos de edades en porcentajes de la poblaci&oacute;n mundial en 3 momentos diferentes. Como puede observarse, la poblaci&oacute;n menor de 20 a&ntilde;os tiende a disminuir mientras que los adultos se incrementan. No obstante estos par&aacute;metros no cambiar&aacute;n en forma similar entre los pa&iacute;ses desarrollados y los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo. En el primer mundo la poblaci&oacute;n infantil disminuir&aacute; en 6 000 000, mientras que aumentar&aacute; en 54 en el mundo en desarrollo en el per&iacute;odo comprendido entre 1995-2025.<span class="superscript">5</span> Estos cambios en la distribuci&oacute;n de edades de la poblaci&oacute;n mundial pueden influir en un cambio en el patr&oacute;n de las enfermedades. </P> <I>    <P>Urbanizaci&oacute;n </P> </I>    <P>La urbanizaci&oacute;n es otro aspecto de gran importancia entre los cambios que est&aacute; sufriendo la poblaci&oacute;n mundial. Se considera que esta no solo es inevitable sino necesaria para lograr una econom&iacute;a adecuada. No obstante, tambi&eacute;n tiene sus desventajas si no se produce en forma planificada y ordenada. </P>     <P>Hoy d&iacute;a, casi la mitad de la poblaci&oacute;n mundial (45 %) vive en &aacute;reas urbanas. En el a&ntilde;o 1995 la poblaci&oacute;n urbana del planeta se increment&oacute; en 2 600 000 000 000 y se estima que en el a&ntilde;o 2015 se incrementar&aacute; en cuatro billones. En el a&ntilde;o 1955, 32 % de la poblaci&oacute;n mundial viv&iacute;a en &aacute;reas urbanas, esta se increment&oacute; a 38 % en 1975 y a 45 % en 1995. Se espera que en el a&ntilde;o 2015 sea de 54 %.<span class="superscript">5</span> </P>     <P>En el a&ntilde;o 1975 exist&iacute;an 5 megaciudades en el mundo, esta cifra se increment&oacute; a 14 en 1995. Adem&aacute;s de las megaciudades, se han incrementado las ciudades con m&aacute;s de un mill&oacute;n de habitantes. De 90 reportadas en 1955, se incrementaron a 324 en 1995 y se estima que ser&aacute; de 408 en el a&ntilde;o 2015. El desarrollo socioecon&oacute;mico hace inevitable el predominio de la poblaci&oacute;n urbana. El reto para los a&ntilde;os futuros ser&aacute; la organizaci&oacute;n de las grandes urbes y el aseguramiento de las condiciones saludables de vida en estas para evitar que se produzcan enfermedades estrechamente relacionadas con las inadecuadas condiciones ambientales como el dengue y la enfermedad diarreica aguda, entre otras. </P>     <P>Por &uacute;ltimo, debe destacarse que los cambios que afectan a la poblaci&oacute;n como son la din&aacute;mica de poblaci&oacute;n, la urbanizaci&oacute;n no planificada, la pobreza e inequidad, el desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico, los patrones de producci&oacute;n y consumo y el desarrollo econ&oacute;mico influyen todos en la salud ambiental. </P> <I>    <P>Cambios en el clima </P> </I>    <P>Est&aacute;n ocurriendo cambios sin precedentes en el clima lo que puede tener serias consecuencias para la salud humana. Estos cambios son graduales y complejos y pueden influir en el incremento de la morbilidad y mortalidad por enfermedades transmisibles y no transmisibles. El incremento en 1 a 2 °C de la temperatura mundial puede influir en la extensi&oacute;n a nuevas &aacute;reas geogr&aacute;ficas de los mosquitos y consecuentemente de algunas enfermedades transmitidas por artr&oacute;podos. Se estima que para el a&ntilde;o 2001, se habr&aacute; producido un incremento de 2 °C en la temperatura mundial. Este cambio influir&aacute; en algunas entidades como aquellas transmitidas por artr&oacute;podos. Se conoce que los vectores de sangre fr&iacute;a son muy sensibles a los cambios de temperatura, humedad y distribuci&oacute;n del agua, lo que tiene como consecuencia cambios en su conducta y proli-feraci&oacute;n. A modo de ejemplo se sabe que el per&iacute;odo de incubaci&oacute;n extr&iacute;nseco del virus dengue 2, que se transmite principalmente al hombre por la pica-da del mosquito Aedes aegypti, puede variar de 12 d a 30 °C, a 7 d cuando la temperatura ambiental se eleva a 33-34 °C. Este posibilita que la transmisi&oacute;n viral se incremente en 3 veces. Se estima que la poblaci&oacute;n en riesgo de dengue es de 1 800 000 000 000 de personas y que 50 000 000 se infectan por dengue cada a&ntilde;o con 25 000 fallecidos. Un incremento en 1 a 2 °C en la temperatura aumentar&aacute; la poblaci&oacute;n en riesgo en varios cientos de millones para producir 20 000 a 30 000 fa-llecidos m&aacute;s anualmente.<span class="superscript">5 </span></P> <I>    <P>Roedores </P> </I>    <P>El incremento en las poblaciones de roedores es un problema creciente en las Am&eacute;ricas y espec&iacute;ficamente en EE.UU., &Aacute;frica, Europa, Asia y Australia. Estos animales se consideran entre los de mayor rapidez de reproducci&oacute;n, se alimentan de cualquier cosa, son capaces de contaminar el agua y los alimentos, son buenos nadadores y adem&aacute;s son capaces de portar enfermedades. Cambios en los factores ambientales ya sea por la propia acci&oacute;n del hombre (fiebre hemorr&aacute;gica argentina y la fiebre hemorr&aacute;gica boliviana) o por variaciones clim&aacute;ticas (virus sin nombre en EE.UU.) pueden llevar a su incremento. Se estima que el patr&oacute;n de precipitaciones ocurrido entre los a&ntilde;os 1992 y 1993 por el efecto de El Ni&ntilde;o se asoci&oacute; con un incremento en las poblaciones de roedores, lo que pudo haber potenciado el brote del virus sin nombre ocurrido en el a&ntilde;o 1993 en EE.UU.<span class="superscript">6 </span></P> <H4>Enfermedades virales emergentes</H4> <I>    ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Zoonosis y enfermedades de transmisi&oacute;n por artr&oacute;podos (ETA) </P> </I>    <P>Diferentes factores como los cambios en los patrones de conducta de la poblaci&oacute;n, factores sociales, de transporte, comerciales, factores ambientales y clim&aacute;ticos y los relativos al agente como mutaciones, progreso evolutivo y selecci&oacute;n natural influyen en la emergencia y reemergencia de las zoonosis y ETA. El crecimiento tanto de la poblaci&oacute;n humana como animal y el estrecho contacto entre ambas, unido al incremento en el transporte, los cambios ecol&oacute;gicos y ambientales y las actividades bioterroristas han llevado consecuentemente al incremento acelerado de la emergencia de nuevas zoonosis. La entrada del hombre y los animales dom&eacute;sticos a h&aacute;bitats de los artr&oacute;podos es un fen&oacute;meno frecuente observado en la fiebre amarilla selv&aacute;tica; la deforestaci&oacute;n crea nuevos asentamientos y expone al hombre y los animales a nuevos artr&oacute;podos y a los virus que estos transmiten como en el caso de Mayaro y Oropouche en los cortadores de madera al entrar a la selva amaz&oacute;nica en Brasil; la entrada de virus a grupos de individuos v&iacute;rgenes o no inmunes como la entrada del virus ross river proveniente de Australia en las islas de Fiji y Samoa que produjo una epidemia de un s&iacute;ndrome de mialgias y artralgias.<span class="superscript">7 </span></P>     <P>El incremento en el n&uacute;mero y la rapidez con que se mueven las poblaciones ya sea por mar, aire o tierra facilitan el movimiento de personas y animales infectados y vectores de un &aacute;rea geogr&aacute;fica a otra. La reintroducci&oacute;n del dengue 3 en Centroam&eacute;rica en el a&ntilde;o 1994 proveniente del Sudeste Asi&aacute;tico y la introducci&oacute;n del mosquito Aedes albopictus por neum&aacute;ticos importados de esta misma zona en EE.UU. son ejemplos de lo anterior.<span class="superscript">8,9 </span>Por esta misma situaci&oacute;n es factible que la fiebre hemorr&aacute;gica crimea congo pueda transportarse de una regi&oacute;n geogr&aacute;fica a otra a partir de animales infestados con garrapatas infectadas con los virus en cuesti&oacute;n. </P>     <P>Las nuevas rutas de migraci&oacute;n de aves pueden representar un nuevo riesgo para la extensi&oacute;n hacia nuevas &aacute;reas geogr&aacute;ficas de diferentes arbovirus. Hace poco, se report&oacute; un brote de fiebre del oeste del Nilo en Nueva York. Este agente es miembro del complejo antig&eacute;nico de encefalitis japonesa, que se transmite por mosquitos sobre todo del g&eacute;nero Culex y los principales hospederos son las aves salvajes. En el hombre produce un s&iacute;ndrome febril y encefalitis que puede llevar a la muerte del paciente. Este brote es ejemplo de lo antes expuesto. Ya en este a&ntilde;o (marzo), aun antes del comienzo de la primavera se report&oacute; el hallazgo de un ejemplar del orden de los Falconiformes infectado con el virus del oeste del Nilo. Las autoridades de salud y en especial del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) alertan sobre el fen&oacute;meno que demuestra que el virus sobrevivi&oacute; al invierno y esto puede ser el comienzo de su circulaci&oacute;n por la salida del per&iacute;odo de hibernaci&oacute;n de los mosquitos o por esta ave haber ingerido a otra que fuera reservorio del virus.<span class="superscript">10 </span>Previamente se ha reportado la reemergencia de esta entidad en Europa, lo que provoca un incremento paulatino de casos en el hombre y en equinos.<span class="superscript">11 </span></P>     <P>La urbanizaci&oacute;n no planificada y la poluci&oacute;n ambiental permiten que se establezcan criaderos de artr&oacute;podos en neum&aacute;ticos y recipientes, lo que favorece la transmisi&oacute;n de diferentes arbovirus. Las grandes ciudades de no contar con las condiciones de vida adecuadas pueden servir de inmensas incubadoras para zoonosis emergentes. Por &uacute;ltimo, el incremento en la temperatura ambiente y la utilizaci&oacute;n de qu&iacute;micos ambientales (herbicidas, pesticidas) podr&iacute;an alterar la relaci&oacute;n vector/virus en forma directa o indirecta.</P>     <P>En aquellos agentes transmitidos por roedores como Arenavirus y Hantavirus, se establece una infecci&oacute;n prolongada que raramente causa enfermedad en el roedor. El virus es capaz de diseminarse al ambiente por la orina, las heces y la saliva, pues se excreta durante largos per&iacute;odos. La transmisi&oacute;n al hombre ocurre por inhalaci&oacute;n y contacto con material contaminado. El estudio de la distribuci&oacute;n geogr&aacute;fica de los roedores, sus tipos de h&aacute;bitats, patrones temporo-espaciales, rango geogr&aacute;fico del pat&oacute;geno y del hospedero son de gran importancia para valorar el riesgo de una enfermedad transmitida por roedores. Existen sensores indirectos que tambi&eacute;n deben ser estudiados: los cambios clim&aacute;ticos influyen en la vegetaci&oacute;n y consecuentemente en las poblaciones de roedores, cuyo incremento puede favorecer la aparici&oacute;n de una enfermedad en el hombre.<span class="superscript">12 </span></P> <I>    <P>Enfermedades emergentes de reciente identificaci&oacute;n </P> </I>    <P>Varias entidades virales han sido identificadas ahora con una influencia importante sobre la morbilidad y mortalidad de las poblaciones. El s&iacute;ndrome pulmonar por Hantavirus se detect&oacute; por primera vez en EE.UU. en el a&ntilde;o 1993 y despu&eacute;s en otros pa&iacute;ses de la regi&oacute;n como Argentina, Chile, Brasil, Paraguay y Uruguay. Hasta el a&ntilde;o 1997 se hab&iacute;an reportado 366 casos en las Am&eacute;ricas. EE.UU. report&oacute; en ese momento 173 casos acumulados y Canad&aacute; 20. Roedores silvestres (rat&oacute;n Peromyscus, rata Sigmodon hispidus, Calomys laucha y otros) sirven de reservorios a estos agentes. La infecci&oacute;n es transmitida por aerosoles a partir de restos frescos o secos de orina o saliva de roedores infectados, por contacto directo con las excreciones de estos animales y por mordedura. Hace poco se ha planteado la posibilidad de transmisi&oacute;n de persona a persona.<span class="superscript">13</span> Se ha demostrado la existencia de variantes gen&eacute;ticas entre los diferentes aislamientos realizados en los pa&iacute;ses americanos. En la figura 3 se presenta el n&uacute;mero de casos en Am&eacute;rica Latina. Recientemente la enfermedad fue reportada por primera vez en un pa&iacute;s centroamericano (Panam&aacute;) y esto aumenta el n&uacute;mero de reportes de pa&iacute;ses con esta entidad (Promed). Estos agentes pertenecen a la misma familia viral productora de la fiebre hemorr&aacute;gica con s&iacute;ndrome renal, reconocida desde hace d&eacute;cadas y cuyos hospederos son roedores de la familia Muridae y Arvicolinae.<span class="superscript">14 </span></P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="/img/revistas/mtr/v53n1/f0301101.gif"><IMG SRC="/img/revistas/mtr/v53n1/f0301101.gif" BORDER=0></A></P>     
<P ALIGN="CENTER">Fig. 3. Casos de s&iacute;ndrome pulmonar por Hantavirus reportados en Am&eacute;rica del Sur hasta diciembre de 1998.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Ahora se han descrito nuevas zoonosis como son el virus Menangle aislado en Australia en 1997 y clasificado como un Paramyxoviridae. Este virus es capaz de producir defectos cong&eacute;nitos y muerte en cerdos peque&ntilde;os. El virus se a&iacute;sla en pulm&oacute;n, cerebro y coraz&oacute;n y no se relaciona serol&oacute;gicamente a otros paramyxovirus aunque s&iacute; en su morfolog&iacute;a. Se ha detectado la presencia de anticuerpos neutralizantes en trabajadores de granjas donde se han encontrado animales enfermos o muertos con un cuadro respiratorio tipo influenza.<span class="superscript">15,16</span> El virus Hendra, produjo un brote explosivo y a menudo fatal en el a&ntilde;o 1994 en Australia. Este agente produce una enfermedad respiratoria o neurol&oacute;gica en caballos y humanos. Tambi&eacute;n se ha clasificado como un paramyxovirus y se considera que su hospedero natural es el murci&eacute;lago. </P>     <P>Quiz&aacute;s la entidad m&aacute;s dram&aacute;tica es la relativa al VIH/SIDA, reconocida a principios de los a&ntilde;os 80 en que pas&oacute; de una enfermedad misteriosa a una pandemia global. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) es capaz de llevar al individuo a una inmunosupresi&oacute;n total y acumula hasta la fecha 30 000 000 de casos con 5 800 000 de nuevos casos en el a&ntilde;o 1997. Hasta ese a&ntilde;o se han reportado 11 000 000 de fallecidos con 8 000 000 de hu&eacute;rfanos. Para el a&ntilde;o 2000 se estima que 13 000 000 de mujeres habr&aacute;n sido infectadas y 4 000 000 habr&aacute;n muerto, existir&aacute;n 10 000 000 de hu&eacute;rfanos menores de 10 a&ntilde;os. S&oacute;lo en el a&ntilde;o 1997 se produjeron 2 300 000 de muertes y para el a&ntilde;o 2000 se espera un acumulado de 40 000 000 de casos VIH/SIDA. La variabilidad del virus, la utilizaci&oacute;n de drogas, la conducta sexual, influyen en el incremento de la epidemia que se agrava por la dificultad en el tratamiento, su elevado costo y la ausencia de una vacuna.<span class="superscript">17 </span></P>     <P>Con anterioridad se han reportado 2 nuevos agentes: el virus Marburgo y el virus &Eacute;bola. En el a&ntilde;o 1967 ocurrieron 2 brotes simult&aacute;neos de una enfermedad hemorr&aacute;gica en Marburgo (Alemania) y en Belgrado (Yugoslavia) en laboratorios de cultivos celulares que trabajaban c&eacute;lulas de ri&ntilde;&oacute;n de monos procedentes de &Aacute;frica. Se produjeron 31 casos con 7 fallecidos. Posteriormente se han reportado brotes en Zimbabwe en el a&ntilde;o 1975, Kenya en 1980 y 1987 y reci&eacute;n en Zaire, 1999. Estos brotes han sido producidos por el virus Marburgo, clasificado como filovirus.<span class="superscript">18</span> </P>     <P>En relaci&oacute;n con el virus &Eacute;bola, se detect&oacute; en el a&ntilde;o 1976 en 2 epidemias ocurridas simult&aacute;neamente en Zaire y Sud&aacute;n con m&aacute;s de 550 casos y 430 fallecidos. La mortalidad fue de 88 % en Zaire y 52 % en Sud&aacute;n. Despu&eacute;s se han producido nuevos brotes como el ocurrido en Sud&aacute;n en el a&ntilde;o 1979 con 34 casos y 22 fallecidos, el del a&ntilde;o 1989 en Reston, EE.UU., donde se afectaron monos pero los humanos infectados no desarrollaron la enfermedad, en el a&ntilde;o 1994 en Costa de Marfil durante una epizootia en chimpanc&eacute;s y en 1995 en Zaire con 250 casos y una mortalidad de 80 %. </P>     <P>Existen otros agentes virales reconocidos a partir de las d&eacute;cadas de los a&ntilde;os 70 u 80 que se han relacionado con entidades cl&iacute;nicas ya conocidas o nuevas. Entre ellos el herpesvirus humano 6 (VHH-6) se aisl&oacute; en 1986 y produce la llamada roseola infantil o exantema s&uacute;bito durante la infecci&oacute;n primaria. Este agente produce una infecci&oacute;n latente en los monocitos y linfocitos que persiste en bajos niveles en c&eacute;lulas y tejidos. En la actualidad se reconoce como una causa principal de infecci&oacute;n oportunista en el paciente inmunocomprometido (paciente de SIDA y receptores de trasplantes) lo que provoca neu-monitis, encefalitis, encefalopat&iacute;a, hepatitis, entre otros, y puede llevar al rechazo del trasplante y la muerte del paciente. Con el desarrollo de la trasplantolog&iacute;a y la aparici&oacute;n del SIDA, otros virus de la familia Herpesviridae como herpes simple, citomegalovirus (CMV) y el herpesvirus humano 7 (VHH-7) tambi&eacute;n pueden reactivarse solos o asociados entre ellos y producir enfermedad y muerte en los pacientes. Hace poco se descubri&oacute; mediante RCP (reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa) un nuevo agente en la familia, el herpes virus humano 8 (VHH-8), que se considera asociado con el sarcoma de Kaposi (enfermedad angioproliferativa multifocal localizada en piel y membranas as&iacute; como en v&iacute;sceras y n&oacute;dulos linfoides).<span class="superscript">19 </span></P>     <P>Los enterovirus son responsables de infecciones inaparentes y benignas, aunque ocasionalmente pueden producir infecci&oacute;n del SNC y resultar en una meningitis as&eacute;ptica y par&aacute;lisis en algunos casos como los poliovirus. Reci&eacute;n se detect&oacute; en Malasia una nueva entidad cl&iacute;nica que llev&oacute; a la muerte a varios menores de 5 a&ntilde;os con inestabilidad respiratoria y cardiovascular y antecedentes de fiebre durante los 3 a 5 d previos. Comunes en todos los casos fueron los r&aacute;pidos cambios vasculares seguidos de des-compensaci&oacute;n card&iacute;aca y edema pulmonar. El enterovirus 71 se aisl&oacute; de la m&eacute;dula y el cord&oacute;n espinal de 3 fallecidos.<span class="superscript">20 </span></P> <I>    <P>Variabilidad biol&oacute;gica en los pat&oacute;genos virales</P> </I>    <P>Entre los agentes donde la variabilidad biol&oacute;gica ha sido de gran importancia en la reemergencia de enfermedades se destaca el virus de la influenza. Este agente se reconoce desde el a&ntilde;o 1934 y en la literatura se recogen numerosas epidemias y pandemias a intervalos regulares. Durante los a&ntilde;os 1918 y 1920 se produjo una pandemia que caus&oacute; 20 000 000 de muertes en todo el mundo. Este agente se ha reconocido como influenza H1N1 de origen porcino. En el a&ntilde;o 1957 se reconoce otra pandemia producida por el virus H2N2 y en 1968 la H3N2 cepa Hong Kong. Las pandemias de influenza se han caracterizado por la r&aacute;pida diseminaci&oacute;n de un nuevo tipo de virus influenza hacia todas las &aacute;reas del mundo, lo que resulta en un n&uacute;mero elevado de enfermos y muertes durante 2 a 3 a&ntilde;os.<span class="superscript">21 </span></P>     <P>En las infecciones por virus influenza se ha demostrado que la inmunidad preexistente es inefectiva. Las cepas pand&eacute;micas portan nuevas hemaglutininas y neuroaminidasas que se adquieren por recombinaci&oacute;n gen&eacute;tica de cepas presentes en los animales (patos y cerdos). Finalmente, en el a&ntilde;o 1997 se reconoci&oacute; una nueva cepa en Hong Kong, H5N1. Este agente, aislado de un ni&ntilde;o de 3 a&ntilde;os que fallece con un cuadro respiratorio, se reconoce como un virus muy patog&eacute;nico en pollos con una tasa de mortalidad de 70 %, y result&oacute; el primer aislamiento de este subtipo en el hombre. Han sido reconocidos 3 cambios aminoac&iacute;dicos entre el aislamiento humano y en el de pollo, que han sido casi similares. En total este agente se reconoci&oacute; en 18 pacientes, de los cuales 6 fallecieron (incluido el caso &iacute;ndice) para una tasa de mortalidad de 18 % en ni&ntilde;os y 57 % en adultos. </P>     <P>Se conoce que las aves acu&aacute;ticas son reservorios de 15 subtipos de virus influenza A que se replican en el intestino, se excretan en las heces en elevadas concentraciones y son capaces de permanecer en el agua y se transmiten posiblemente por contaminaci&oacute;n fecal del agua a los patos j&oacute;venes antes de migrar. La naturaleza avirulenta de la infecci&oacute;n por virus de influenza aviar en patos y aves salvajes puede resultar de la adaptaci&oacute;n del virus a este hospedero durante muchos siglos, lo que permiti&oacute; la creaci&oacute;n de un reservorio que asegura su perpetuaci&oacute;n. Se considera que la transmisi&oacute;n a los cerdos y caballos ocurre tambi&eacute;n por contaminaci&oacute;n fecal del agua, y despu&eacute;s se efect&uacute;a la transmisi&oacute;n por v&iacute;a respiratoria. Los virus de origen aviar han sido implicados en los brotes en mam&iacute;feros (cerdos) y en aves dom&eacute;sticas. Siempre est&aacute;n surgiendo nuevas variantes antig&eacute;nicas que producen las epidemias cada a&ntilde;o. Los estudios gen&oacute;micos de la nucleoprote&iacute;na del virus sugieren que los virus de origen mam&iacute;fero provienen de virus aviar. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Los estudios filogen&eacute;ticos de los virus influenza aviar han demostrado tasas evolutivas bajas para los cambios aminoac&iacute;dicos. Casi no se han observado cambios en los &uacute;ltimos 60 a&ntilde;os en los virus de origen aviar a diferencia de los de origen mam&iacute;fero. A pesar de que la frecuencia de los cambios nucleot&iacute;dicos es similar, estos cambios son en general silentes en los virus de origen aviar, mientras que en los de origen mam&iacute;fero son acumulativos en amino&aacute;cidos. Aparentemente los virus de aves han alcanzado un nivel evolutivo donde los cambios nucleot&iacute;dicos no representan una ventaja evolutiva. Por lo tanto, la fuente de genes de cepas pand&eacute;micas existe sin cambios fenot&iacute;picos en el reservorio acu&aacute;tico, fen&oacute;meno que ha sido llamado &quot;cuello de botella&quot;. Los virus ancestrales que causaron la pandemia del a&ntilde;o 1918 se mantienen circulando en aves salvajes con poco o ning&uacute;n cambio aminoac&iacute;dico.<span class="superscript">22 </span></P> <I>    <P>Algunas enfermedades virales reemergentes </P> </I>    <P>Entre estas se destaca el dengue y su forma severa el dengue hemorr&aacute;gico. En la actualidad se reporta en m&aacute;s de 100 pa&iacute;ses y la poblaci&oacute;n en riesgo es de 2 000 000 000 000 de personas. Su incremento se ha asociado con el r&aacute;pido crecimiento de la poblaci&oacute;n, urbanizaci&oacute;n no planificada, inadecuado suministro de agua, dificultades en la recogida de residuales con el consecuente incremento en el mosquito vector, el Aedes aegypti. Las migraciones y el incremento en los viajes facilitan la diseminaci&oacute;n de los serotipos virales a nuevas &aacute;reas geogr&aacute;ficas<span class="superscript">.<span class="superscript">23 </span></span></P>     <P>Otra entidad que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha observado un incremento paulatino es la fiebre amarilla (FA), arbovirosis tambi&eacute;n transmitida por el Aedes aegypti que produce un cuadro hemorr&aacute;gico acompa&ntilde;ado por fallo renal y hep&aacute;tico, que puede llevar a la muerte a un n&uacute;mero elevado de pacientes. En el a&ntilde;o 1942 se report&oacute; el &uacute;ltimo caso urbano de FA en las Am&eacute;ricas y en los a&ntilde;os 1960 y 1962 se report&oacute; en Etiop&iacute;a el mayor brote de FA conocido hasta hoy, con m&aacute;s de 30 000 muertes. En la actualidad se reportan m&aacute;s de 30 000 muertes en todo el mundo y m&aacute;s de 20 000 enfermos por a&ntilde;o. La declinaci&oacute;n en la pol&iacute;tica de vacunaci&oacute;n ha tenido como consecuencia un dram&aacute;tico incremento de la enfermedad en las Am&eacute;ricas y en &Aacute;frica a partir del a&ntilde;o 1980. Diferentes factores han incidido en el incremento de la FA selv&aacute;tica como son: abundancia del vector, su longevidad, competencia, per&iacute;odo de incubaci&oacute;n intr&iacute;nseca, n&uacute;mero de comidas diarias, temperatura, humedad, duraci&oacute;n de la estaci&oacute;n lluviosa, la caza de monos, la presencia de criaderos artificiales, el crecimiento de la poblaci&oacute;n, la urbanizaci&oacute;n, las migraciones, la tala de &aacute;rboles, la abundancia de hospederos vertebrados, la inmunidad y la duraci&oacute;n de la viremia. </P>     <P>La relativa reinfestaci&oacute;n actual por Aedes aegypti de la regi&oacute;n americana puede tener como consecuencia la urbanizaci&oacute;n de la FA. Pa&iacute;ses como Bolivia, Per&uacute;, Brasil, Colombia, Venezuela y Ecuador reportan anualmente un n&uacute;mero considerable de casos de FA selv&aacute;tica. En el a&ntilde;o 1995 se report&oacute; una epidemia en Per&uacute; con 440 casos y una tasa de mortalidad de 38 %. Esta ocurri&oacute; en individuos no vacunados que entraron a &aacute;reas selv&aacute;ticas para cortar madera. Reci&eacute;n se han reportado nuevos brotes en Bolivia y Brasil. En Bolivia hasta ahora se reportaron numerosos casos en la zona del Chapare pero ya en el brote de FA del a&ntilde;o 1997 se detectaron 4 casos en la ciudad Santa Cruz de la Sierra en los que al menos 2 personas no tuvieron posibilidad de infectarse en la selva. Esto ocurre en una ciudad con altos &iacute;ndices de infestaci&oacute;n por Aedes aegypti y donde circula adem&aacute;s dengue y antes lo hab&iacute;a hecho Mayaro.<span class="superscript">24-27 </span></P>     <P>Frente al peligro de urbanizaci&oacute;n de la FA, la Organizaci&oacute;n Panamericana de la Salud ha recomendado la vacunaci&oacute;n de 100 % de la poblaci&oacute;n en &aacute;reas enzo&oacute;ticas as&iacute; como incorporar la vacunaci&oacute;n por FA al esquema de inmunizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os de 1 a&ntilde;o, realizar campa&ntilde;as masivas para elevar la cobertura de vacunaci&oacute;n ( 80 %), incrementar la vigilancia de casos de fiebre, ictericia, hemorragia de las enc&iacute;as, sangre en los v&oacute;mitos, heces y orina.<span class="superscript">28 </span></P>     <P>Otras enfermedades transmitidas por artr&oacute;podos que pueden considerarse reemergentes son las encefalitis equinas (encefalitis equina del este, EEE; del oeste, EEO; y venezolana, EEV). Estas zoonosis virales, transmitidas por mosquitos son capaces de producir brotes en equinos y a veces en el hombre, y se mantienen circulando en la naturaleza en un ciclo silvestre entre vertebrados y vectores (mosquitos del g&eacute;nero Culex, Aedes, Psorophora, Mansonia). El deterioro de los programas de vigilancia y prevenci&oacute;n ha conllevado que se produzcan brotes como el ocurrido en el a&ntilde;o 1995 en Venezuela, que produjo m&aacute;s de 11 000 casos con 16 fallecidos por EEV y se extendi&oacute; a Colombia y ocasion&oacute; m&aacute;s de 14 000 casos con 26 fallecidos adem&aacute;s de la muerte de caballos, mulas y burros. La vacunaci&oacute;n de los animales y la fumigaci&oacute;n permitieron controlar ambos brotes. En el a&ntilde;o 1996, se produjo otro brote en M&eacute;xico que afect&oacute; a 32 animales por lo que se vacunaron m&aacute;s de 61 000. Tambi&eacute;n en el a&ntilde;o 1996 se produjo un brote de EEE en Belice que afect&oacute; a 106 animales con 92 defunciones.<span class="superscript">24,29 </span></P> <I>    <P>Respuesta global a la emergencia </P> </I>    <P>En la lucha global contra las enfermedades se destacan algunos ejemplos exitosos como el relativo a la erradicaci&oacute;n mundial de la viruela y de la poliomielitis en las Am&eacute;ricas. Desde la introducci&oacute;n de la vacunaci&oacute;n en el a&ntilde;o 1955, el n&uacute;mero de casos de poliomielitis ha disminuido en el nivel mundial. En la actualidad el poliovirus salvaje ha sido eliminado de las Am&eacute;ricas y pr&aacute;cticamente est&aacute; eliminado en el Pac&iacute;fico Occidental y en Europa. Los principales reservorios permanecen en &Aacute;frica y en el Sudeste Asi&aacute;tico. Otro ejemplo reciente de lucha global contra las enfermedades es el relativo a la eliminaci&oacute;n del sarampi&oacute;n. Cada a&ntilde;o se producen 42 000 000 de casos con 1 560 000 de fallecidos, sobre todo en pa&iacute;ses en desarrollo. Estas cifras representan m&aacute;s de 10 % de las muertes que ocurren en los menores de 5 a&ntilde;os. Hoy d&iacute;a la regi&oacute;n de las Am&eacute;ricas trabaja en la eliminaci&oacute;n de esta entidad mediante estrategias concretas que incluyen la investigaci&oacute;n del fen&oacute;meno, la toma de acciones y la vigilancia cl&iacute;nico-epidemiol&oacute;gica mediante una estrecha colaboraci&oacute;n entre pa&iacute;ses30 (XII Meeting of the PAHO Technical Advisory Group on Vaccine Preventable Diseases, Quebec, Canada, April 12-16, 1999). </P>     <P>En la lucha contra las enfermedades emergentes se necesitan acciones r&aacute;pidas y efectivas. Dentro de estas se destaca la necesidad de detectar temprano el fen&oacute;meno y consecuentemente instaurar medidas de intervenci&oacute;n de salud inmediatas. A su vez es necesario contar con sistemas de salud con capacidad para detectar las situaciones que se produzcan, que cuenten con capacidad diagn&oacute;stica especializada y capacidad de investigaci&oacute;n epidemiol&oacute;gica. Se necesita adem&aacute;s identificar las fuentes de financiamiento, que permitan el establecimiento de una verdadera colaboraci&oacute;n internacional entre los pa&iacute;ses, que ayude al enfrentamiento de las situaciones creadas y que los Centros de Referencia de la OPS/OMS desempe&ntilde;en su papel. Es imprescindible que se establezca y mantenga una vigilancia global que incluya la asesor&iacute;a al viajero, a los productores de alimentos, la vigilancia sobre las enfermedades que afectan al hombre y a los animales<span class="superscript">.<span class="superscript">24</span></span> </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Entre las prioridades de investigaci&oacute;n se destacan las relativas al desarrollo y la validaci&oacute;n de vacunas, drogas terap&eacute;uticas, el fortalecimiento de la infraestructura para reconocer y responder a los brotes, brindar la informaci&oacute;n &uacute;til en el desarrollo de estrategias de prevenci&oacute;n y tratamiento con el estudio de la susceptibilidad del hospedero a los pat&oacute;genos emergentes y reemergentes. Son prioritarias 4 &aacute;reas de investigaciones b&aacute;sicas: diagn&oacute;stico, vacunas, drogas y estudios cl&iacute;nicos. </P>     <P>En las investigaciones a desarrollar en la lucha frente a las enfermedades emergentes deben considerarse varios factores: </P>  <UL>     <LI>Aplicar los conocimientos cient&iacute;fico-t&eacute;cnicos relevantes a la detecci&oacute;n e identificaci&oacute;n, tratamiento y control de estas entidades. </LI>     <LI>Extender la investigaci&oacute;n al estudio de factores ecol&oacute;gicos y ambientales que influyen en la transmisi&oacute;n de estas enfermedades. </LI>     <LI>Estudio de los cambios y las adaptaciones del agente que pueden influir en la emergencia de las enfermedades. </LI>    </UL>      <P>Como consecuencia de la investigaci&oacute;n de las enfermedades emergentes, pueden derivarse diferentes beneficios en el campo diagn&oacute;stico, conocimiento de la patogenia de la entidad, desarrollo de vacunas, drogas, entre otros. </P>     <P>Quiz&aacute;s la medida de mayor importancia en la lucha y prevenci&oacute;n frente a las enfermedades emergentes y reemergentes son el necesario y prioritario desarrollo econ&oacute;mico y social de los pa&iacute;ses del mundo en desarrollo, que permita un mayor acceso de las poblaciones de estos pa&iacute;ses a niveles superiores de calidad de vida y niveles de salud satisfactorios, as&iacute; como una explotaci&oacute;n racional y planificada de los recursos naturales que estos poseen. Hay que considerar adem&aacute;s la importancia de la voluntad pol&iacute;tica, no solo en estos pa&iacute;ses sino en la universalizaci&oacute;n de los esfuerzos de salud, para atenuar e invertir los efectos que el desarrollo ocasiona en la proliferaci&oacute;n de las enfermedades emergentes y reemergentes. </P> <H4>SUMMARY</H4>     <P>In the last few years an increasing rise of new infectious diseases or of other diseases considered to be under control has been observed. The so called emerging and reemerging diseases are those new infections that have come up in a population or those existing diseases which incidence and geographic extension are on a rapid increase. Factors such as social and economic situations, medical assistance, food production, changes in human behaviours, environmental changes, health systems deterioration, and adaptation and changes of microorganisms are related with the emergence or reemergence of a number of entities. This paper sets forth an analysis of the emergence and reemergence of viral diseases and of those factors that have had an impact on this situation. </P>     <P>Subject headings: COMMUNICABLE DISEASES/epidemiology; DISEASE OUTBREAKS; INCIDENCE. </P> <H4>REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</H4> <OL>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Satcher D. Emerging infections: getting ahead of the curve. Emerg Infect Dis 1995;1:1-6.</LI>    <!-- ref --><LI>Morse SS. Factors in the emergence of infectious diseases. Emerg Infect Dis 1995;1:7-15. </LI>    <!-- ref --><LI>Louria DB. Emerging and re-emerging infections: the societal variables. Int J Inf Dis 1996;1:59-62. </LI>    <!-- ref --><LI>WHO. Report on infectious diseases. Removing obstacles to healthy development, 1999. </LI>    <!-- ref --><LI>The World Health Report. Life in the 21st Century. A vision for all. Report of the Director-General, 1998.</LI>    <!-- ref --><LI>Engelthaler DM, Mosley DG, Cheek JE, Levy CE, Komatsu KK, Ettestad P, et al. Climatic and enviromental patterns associated with hantavirus pulmonary syndrome, four corners region, United States. Emerg Infect Dis 1999;5:87-101. </LI>    <!-- ref --><LI>Murphy F. Emerging zoonoses. 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