<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0864-0289</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter]]></abbrev-journal-title>
<issn>0864-0289</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Información de Ciencias MédicasEditorial Ciencias Médicas]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0864-02892006000100002</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Medicina regenerativa II: Aplicaciones, realidad y perspectivas de la terapia celular]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Regenerative medicine II: Applications, reality and perspectives of cell therapy]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hernández Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Porfirio]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto de Hematología e Inmunología  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Ciudad de La Habana ]]></addr-line>
<country>Cuba</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>04</month>
<year>2006</year>
</pub-date>
<volume>22</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>0</fpage>
<lpage>0</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0864-02892006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0864-02892006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0864-02892006000100002&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La medicina regenerativa ha surgido como una nueva disciplina médica impulsada fundamentalmente por los nuevos conocimientos sobre las células madre y en su capacidad de convertirse en células de diferentes tejidos. Un aspecto que se debe destacar y que conforma el elemento básico de este tipo de medicina, es que se apoya en los mismos factores intra e intercelulares que el organismo emplea para su autorreparación. Esta se sustenta en la terapia celular, en la administración de elementos subcelulares y en la ingeniería de tejidos, conductas usadas para remplazar por células sanas a las células dañadas por diversos procesos en determinados tejidos. En resumen, ella integra todos los procederes destinados a la promoción de la regeneración celular. En la actualidad, la terapéutica celular es uno de lo temas más excitantes de la medicina contemporánea. En los últimos tiempos, las investigaciones y aplicaciones preclínicas y clínicas de las células madre adultas, en particular las hematopoyéticas, han avanzado rápidamente, fundamentalmente teniendo en cuenta las dificultades surgidas con la obtención y empleo de las células madre embrionarias. Entre las enfermedades en las que se plantean posibles beneficios se encuentran las cardiovasculares, las arteriopatías periféricas, enfermedades neurológicas degenerativas, diabetes mellitus, enfermedades y lesiones óseas, y lesiones de la córnea, entre otras. El objetivo de este artículo es la actualización de los trabajos desarrollados con la aplicación de las células madre adultas en diferentes enfermedades]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[terapia celular]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[enfermedad cardiovascular]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[córnea]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[neuropatías]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[ortopedia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[eritropoyetina]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ Instituto de Hematolog&iacute;a e Inmunolog&iacute;a <h2>Medicina regenerativa II. Aplicaciones, realidad y perspectivas de la terapia celular </h2>     <p>Dr. Porfirio Hern&aacute;ndez Ram&iacute;rez<span class="superscript">1</span> </p> <h4>Resumen </h4>     <p align="justify">La medicina regenerativa ha surgido como una nueva disciplina m&eacute;dica impulsada fundamentalmente por los nuevos conocimientos sobre las c&eacute;lulas madre y en su capacidad de convertirse en c&eacute;lulas de diferentes tejidos. Un aspecto que se debe destacar y que conforma el elemento b&aacute;sico de este tipo de medicina, es que se apoya en los mismos factores intra e intercelulares que el organismo emplea para su autorreparaci&oacute;n. Esta se sustenta en la terapia celular, en la administraci&oacute;n de elementos subcelulares y en la ingenier&iacute;a de tejidos, conductas usadas para remplazar por c&eacute;lulas sanas a las c&eacute;lulas da&ntilde;adas por diversos procesos en determinados tejidos. En resumen, ella integra todos los procederes destinados a la promoci&oacute;n de la regeneraci&oacute;n celular. En la actualidad, la terap&eacute;utica celular es uno de lo temas m&aacute;s excitantes de la medicina contempor&aacute;nea. En los &uacute;ltimos tiempos, las investigaciones y aplicaciones precl&iacute;nicas y cl&iacute;nicas de las c&eacute;lulas madre adultas, en particular las hematopoy&eacute;ticas, han avanzado r&aacute;pidamente, fundamentalmente teniendo en cuenta las dificultades surgidas con la obtenci&oacute;n y empleo de las c&eacute;lulas madre embrionarias. Entre las enfermedades en las que se plantean posibles beneficios se encuentran las cardiovasculares, las arteriopat&iacute;as perif&eacute;ricas, enfermedades neurol&oacute;gicas degenerativas, diabetes mellitus, enfermedades y lesiones &oacute;seas, y lesiones de la c&oacute;rnea, entre otras. El objetivo de este art&iacute;culo es la actualizaci&oacute;n de los trabajos desarrollados con la aplicaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre adultas en diferentes enfermedades. </p>     <p><em>Palabras clave</em>: terapia celular, enfermedad cardiovascular, c&oacute;rnea, neuropat&iacute;as, ortopedia, eritropoyetina. </p> <h4><strong></strong>Medicina regenerativa </h4>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha producido un extraordinario avance en los conocimientos relacionados con diferentes ramas biom&eacute;dicas, entre ellas, la biolog&iacute;a celular, lo que ha dado un notable impulso a una nueva rama de la medicina denominada <em>medicina regenerativa </em>. Esta disciplina m&eacute;dica se ha basado fundamentalmente en los nuevos conocimientos sobre las c&eacute;lulas madre y en su capacidad de convertirse en c&eacute;lulas de diferentes tejidos.<span class="superscript">1-3 </span></p>     <p align="justify">Un aspecto que se debe destacar y que conforma el elemento b&aacute;sico de este tipo de medicina, es que se apoya en los mismos factores intra e intercelulares que el organismo emplea para su autorreparaci&oacute;n. Ella se sustenta en la terapia celular, en la administraci&oacute;n de elementos subcelulares y en la ingenier&iacute;a de tejidos, conductas usadas para remplazar por c&eacute;lulas sanas a las c&eacute;lulas da&ntilde;adas por diversos procesos en determinados tejidos. Recientemente se ha planteado el nuevo concepto de ingenier&iacute;a de tejidos <em>in vivo</em>, que comprende la generaci&oacute;n y reconstrucci&oacute;n <em>in vivo </em> de tejidos u &oacute;rganos. Para alcanzar estos objetivos se utiliza una matriz biodegradable o andamio que forma una estructura porosa, trabecular o reticular que se prepara <em>in vitro </em> y se coloca en el tejido da&ntilde;ado para que se promueva, en un microambiente apropiado, el crecimiento y propagaci&oacute;n <em>in situ </em> de las c&eacute;lulas residentes circundantes, o bien de c&eacute;lulas madre que pueden implantarse en ese sitio para lograr la regeneraci&oacute;n h&iacute;stica.<span class="superscript">4-6</span> En contraposici&oacute;n a estos procederes <em>in vivo </em> tenemos la obtenci&oacute;n de tejidos <em>in vitro </em> calificada como ingenier&iacute;a de tejidos <em>in vitro </em> y con un criterio m&aacute;s amplio como ingenier&iacute;a de tejidos y &oacute;rganos.<span class="superscript">7</span> </p>     <p>En resumen, la medicina regenerativa integra todos los procederes destinados a la promoci&oacute;n de la regeneraci&oacute;n celular. </p> <h6>&iquest;Que c&eacute;lulas madre se emplean: embrionarias o adultas? </h6>     <p align="justify">El inter&eacute;s que se ha centrado en la llamada por algunos “revoluci&oacute;n de la medicina regenerativa” tiene su base fundamentalmente en los excitantes nuevos conocimientos relacionados con la biolog&iacute;a y potencialidades de las c&eacute;lulas madre, en particular de las c&eacute;lulas som&aacute;ticas o adultas, para convertirse en c&eacute;lulas de diferentes tejidos y que han dado lugar al nacimiento de un nuevo tipo de terapia celular basada en el aporte de c&eacute;lulas madre. </p>     <p align="justify">A pesar de que las c&eacute;lulas madre embrionarias de rat&oacute;n se ven&iacute;an estudiando desde el inicio de los a&ntilde;os 80 del siglo pasado, no fue hasta 1998 que se obtuvieron las primeras c&eacute;lulas madre embrionarias de procedencia humana, lo que abri&oacute; un nuevo campo de investigaci&oacute;n y posibilidades de aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica.<span class="superscript">2,3,8</span> Desde entonces, un gran c&uacute;mulo de investigaciones b&aacute;sicas han aportado destacados conocimientos relacionados con la biolog&iacute;a celular y la potencialidad diferencial de estas c&eacute;lulas.<span class="superscript">2,9</span> No obstante, numerosas inc&oacute;gnitas se mantienen a&uacute;n. </p>     <p align="justify">Por otra parte, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han realizado varios estudios que han aportado resultados sorprendentes, pues sugieren que la potencialidad de algunos tipos de c&eacute;lulas madre adultas es mayor de lo que se pensaba, pues estas han mostrado en determinadas condiciones, capacidad para diferenciase en c&eacute;lulas de diferentes linajes. Asimismo, algunas investigaciones han evidenciado la existencia de c&eacute;lulas madre adultas en varios tejidos del organismo, a&uacute;n en algunos en que se afirmaba que carec&iacute;an de c&eacute;lulas con capacidad regenerativa, como el sistema nervioso y el m&uacute;sculo card&iacute;aco, donde hoy se ha confirmado la existencia de c&eacute;lulas madre: la c&eacute;lula madre neuronal y la card&iacute;aca, respectivamente. Es m&aacute;s, estudios recientes han indicado la existencia de varias poblaciones aparentemente distintas de c&eacute;lulas progenitoras card&iacute;acas residentes en el coraz&oacute;n que podr&iacute;an potencialmente regenerar m&uacute;sculo card&iacute;aco funcional, pero sus capacidades reales no est&aacute;n a&uacute;n esclarecidas. Este es un tema de gran actualidad en el que se requiere profundizar las investigaciones.<span class="superscript">10 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estos descubrimientos han dado lugar a grandes expectativas en cuanto a la aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de las c&eacute;lulas madre adultas para el tratamiento de diversas enfermedades cr&oacute;nicas que en la actualidad resultan incurables por los m&eacute;todos existentes.<span class="superscript">2,3,9</span> El inter&eacute;s terap&eacute;utico relacionado con el potencial de las c&eacute;lulas madre para la regeneraci&oacute;n de tejidos da&ntilde;ados se ha ido incrementando notablemente ante las evidencias de que algunas c&eacute;lulas madre adultas, en particular las que se encuentran en la m&eacute;dula &oacute;sea, pueden implantarse exitosamente en diversas localizaciones, fundamentalmente si el sitio receptor est&aacute; da&ntilde;ado, donde despu&eacute;s de acomodarse en un microambiente favorable que se ha denominado “nicho”, pueden diferenciarse, proliferar y contribuir a la regeneraci&oacute;n del tejido da&ntilde;ado.<span class="superscript">1,3 </span></p>     <p align="justify">Todo esto ha llevado a una intensa confrontaci&oacute;n cient&iacute;fica entre los que apoyan la utilizaci&oacute;n de c&eacute;lulas embrionarias y los que defienden las ventajas de las c&eacute;lulas madre adultas. </p>     <p align="justify">En este sentido se han obtenido importantes avances en el estudio y aplicaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre adultas, ya que ellas muestran notables ventajas sobre las embrionarias, pues su manipulaci&oacute;n resulta m&aacute;s simple, pueden ser aut&oacute;logas y por lo tanto, no ocasionan trastornos inmunol&oacute;gicos, no presentan limitantes &eacute;ticas ni legales, ni tampoco se ha comprobado que produzcan neoplasias, lo que contrasta positivamente con las caracter&iacute;sticas de las c&eacute;lulas embrionarias, cuya obtenci&oacute;n y expansi&oacute;n son m&aacute;s complejas, tienen potencial inmunog&eacute;nico por ser alog&eacute;nicas, enfrentan problemas &eacute;ticos y legales, y adem&aacute;s tienen capacidad tumorog&eacute;nica <em>in vivo</em>.<span class="superscript">3</span> Asimismo, la experiencia acumulada con el uso de la c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica y su mayor facilidad de obtenci&oacute;n, comparada con otras c&eacute;lulas madre adultas identificadas, han hecho que las investigaciones y aplicaciones con este tipo de c&eacute;lula madre hayan avanzado r&aacute;pidamente. </p>     <p align="justify">El gran desarrollo que ha ido alcanzado progresivamente la ingenier&iacute;a gen&eacute;tica ha permitido la obtenci&oacute;n de diferentes factores estimuladores recombinantes y prote&iacute;nas eficaces en la regeneraci&oacute;n de algunos tejidos. Sin embargo, se ha se&ntilde;alado que gran parte de las enfermedades que podr&iacute;an beneficiarse con la medicina regenerativa se deben a trastornos en la interacci&oacute;n de una gran variedad de componentes celulares y no a la falta de una sola prote&iacute;na. Ante esta situaci&oacute;n tan compleja, se plantea que la terap&eacute;utica celular puede ser una estrategia integral m&aacute;s l&oacute;gica y eficaz, pues proporcionar&iacute;a un m&eacute;todo din&aacute;mico capaz de aportar no solo c&eacute;lulas madre, sino tambi&eacute;n diferentes factores estimuladores producidos o inducidos por esta, con capacidad para favorecer la diferenciaci&oacute;n de las c&eacute;lulas implantadas y tambi&eacute;n la estimulaci&oacute;n de las c&eacute;lulas propias del tejido receptor, con lo que se conformar&iacute;a un nicho h&iacute;stico apropiado para una regeneraci&oacute;n m&aacute;s fisiol&oacute;gica del tejido da&ntilde;ado.<span class="superscript">1,11</span> Sin embargo, esto no excluye la posibilidad de combinar la terapia celular con el aporte de factores de crecimiento espec&iacute;ficos, lo que podr&iacute;a incrementar los beneficios regenerativos. </p>     <p align="justify">En la actualidad, la terap&eacute;utica celular es uno de los temas m&aacute;s excitantes de la medicina contempor&aacute;nea, como lo fueron en su &eacute;poca sus antecesores representados por la transfusi&oacute;n sangu&iacute;nea y el trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea, que hoy son ya tratamientos habituales y de reconocido valor en medicina. Por razones pr&aacute;cticas y la experiencia que ya se ha acumulado con su uso, el tejido hematopoy&eacute;tico se ha convertido en la fuente de c&eacute;lulas madre que m&aacute;s frecuentemente se est&aacute; utilizando en la medicina regenerativa, en contraposici&oacute;n al empleo de c&eacute;lulas embrionarias.<span class="superscript">3,11</span> En la actualidad, las c&eacute;lulas madre embrionarias son objeto de m&uacute;ltiples estudios, pero aunque se han hecho algunos avances, se considera que a&uacute;n deben pasar algunos a&ntilde;os antes que se puedan introducir en la cl&iacute;nica. </p> <h4>Integraci&oacute;n multidisciplinaria </h4>     <p align="justify">Un hecho significativo en el campo de la medicina regenerativa es que para su avance se ha requerido y es necesaria una integraci&oacute;n multidisciplinaria donde diferentes especialidades, entre ellas biolog&iacute;a celular, hematolog&iacute;a, inmunolog&iacute;a, biolog&iacute;a molecular, ingenier&iacute;a de tejidos, biomateriales, trasplantolog&iacute;a e investigaci&oacute;n cl&iacute;nica, entre otras, junto a la medicina regenerativa, den sus aportes para la soluci&oacute;n de situaciones cada vez m&aacute;s complejas que van surgiendo de acuerdo con la obtenci&oacute;n de nuevos conocimientos, lo que hace indispensable la formaci&oacute;n de grupos cooperativos multidisciplinarios que permitan un desarrollo acelerado de este tipo de medicina, tanto en sus aspectos b&aacute;sicos como aplicados.<span class="superscript">11</span> </p> <h4>Aplicaciones precl&iacute;nicas y cl&iacute;nicas <strong></strong></h4>     <p align="justify">Pr&aacute;cticamente todos los sitios del organismo resultan en la actualidad de inter&eacute;s para la investigaci&oacute;n relacionada con la medicina regenerativa. Entre las enfermedades en las que se plantean posibles beneficios se encuentran las cardiovasculares, la enfermedad oclusiva arterial de las extremidades, enfermedades neurol&oacute;gicas, degenerativas, diabetes mellitus, enfermedades y lesiones &oacute;seas, entre otras.<span class="superscript">9,12</span> </p>     <p align="justify">Como contribuci&oacute;n al desarrollo de la medicina regenerativa se han realizado m&uacute;ltiples investigaciones b&aacute;sicas y precl&iacute;nicas a las que con posterioridad se han a&ntilde;adido algunos ensayos cl&iacute;nicos con la aplicaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre adultas. </p>     <p align="justify">Para la aplicaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre adultas presentes en la m&eacute;dula &oacute;sea se pueden considerar fundamentalmente 2 m&eacute;todos generales: </p> <ul>       <li> El trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea, de sangre perif&eacute;rica enriquecida en c&eacute;lulas madre y progenitoras hematopoy&eacute;ticas o de sangre del cord&oacute;n umbilical, que se han empleado y se usan en la forma convencional para la repoblaci&oacute;n del tejido hematopoy&eacute;tico, y adem&aacute;s para la regeneraci&oacute;n de otros tejidos, principalmente en enfermedades degenerativas, metab&oacute;licas y autoinmunes. </li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La terapia celular con c&eacute;lulas madre, terapia celular regenerativa o simplemente terapia celular, seg&uacute;n los conceptos actuales, puede hacerse mediante 4 procederes principales (<em>K </em><em>&ouml; </em><em>rbling M. </em>Adult stem cell therapy: A new treatment modality? Presentado en el Simposio de Medicina Regenerativa. V Congreso Nacional y VII Jornada Latinoamericana de Hematolog&iacute;a, Inmunolog&iacute;a y Medicina Transfusional. La Habana , Cuba, 16-20 mayo; 2005). L os 3 primeros se aplican con cierta regularidad en los ensayos precl&iacute;nicos y cl&iacute;nicos realizados hasta el momento: </li>       <li> Inyecci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre directamente en el &oacute;rgano lesionado. </li>       <li> Perfusi&oacute;n local del tejido lesionado, con c&eacute;lulas madre. </li>       <li> Incremento sist&eacute;mico, durante un tiempo prolongado, de la concentraci&oacute;n de c&eacute;lulas madre circulantes, con la finalidad de facilitar y aumentar su acceso al sitio lesionado. </li>     </ul>     <p align="justify">En este punto debe destacarse que en la actualidad es de gran inter&eacute;s el uso de factores estimuladores que movilicen c&eacute;lulas madre end&oacute;genas y faciliten su traslado hasta los sitios da&ntilde;ados sin necesidad de ser extra&iacute;das del organismo, procesarlas y administrarlas despu&eacute;s. Este es un m&eacute;todo simple que merece ser investigado m&aacute;s ampliamente por las implicaciones pr&aacute;cticas que puede tener. </p> <ul>       <li> Una opci&oacute;n a&uacute;n m&aacute;s experimental ser&iacute;a la manipulaci&oacute;n microambiental del tejido da&ntilde;ado, como una forma de incrementar la atracci&oacute;n de c&eacute;lulas madre ex&oacute;genas circulantes. </li>     </ul>     <p align="justify">Otra posibilidad que nos parece l&oacute;gica ser&iacute;a la combinaci&oacute;n de algunos de estos m&eacute;todos, particularmente de aquellos que resulten m&aacute;s efectivos, pues esta asociaci&oacute;n pudiera incrementar la disponibilidad de c&eacute;lulas madre en el sitio lesionado. </p>     <p align="justify">Un quinto proceder en desarrollo es la preparaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre para que puedan, mediante mecanismos inmunol&oacute;gicos, fijarse espec&iacute;ficamente en los tejidos que se quieren regenerar, proceso que se ha denominado “pintar” las c&eacute;lulas. En este m&eacute;todo las c&eacute;lulas madre se recubren con un “cebador” formado por el &aacute;cido graso palm&iacute;tico que se une a su membrana y en el que se fija prote&iacute;na A. Esta prote&iacute;na tiene la caracter&iacute;stica de unirse firmemente con la fracci&oacute;n Fc de anticuerpos. Despu&eacute;s de esto, la c&eacute;lula “se pinta”, lo que consiste en a&ntilde;adirle un anticuerpo espec&iacute;fico o bien una prote&iacute;na de fusi&oacute;n formada por un fragmento Fc y un p&eacute;ptido espec&iacute;fico. Ambos elementos inmunol&oacute;gicos espec&iacute;ficos tienen la potencialidad de dirigir a la c&eacute;lula madre “pintada” hacia el tejido diana que se desea regenerar.<span class="superscript">13 </span></p> <h4>Trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea </h4> <h6>Trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea y de c&eacute;lulas de la sangre perif&eacute;rica para la reconstituci&oacute;n del tejido hematopoy&eacute;tico y del sistema inmune </h6>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Este es el uso m&aacute;s amplio que se ha dado a este tipo de tratamiento, tanto en su forma alog&eacute;nica como aut&oacute;loga, y el que se ha incrementado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os con la aplicaci&oacute;n de sangre perif&eacute;rica enriquecida en c&eacute;lulas madre y progenitoras hematopoy&eacute;ticas, con la utilizaci&oacute;n de sangre del cord&oacute;n umbilical y con la obtenci&oacute;n de estos componentes de donantes no emparentados. Su indicaci&oacute;n fundamental ha sido en enfermedades hematol&oacute;gicas y oncol&oacute;gicas. </p>     <p align="justify">Dentro de las hematol&oacute;gicas tenemos, principalmente, procesos malignos como las leucemias agudas, leucemias cr&oacute;nicas, s&iacute;ndromes mielodispl&aacute;sicos, mieloma m&uacute;ltiple, amiloidosis primaria y linfomas, tanto en sus variedades de Hodgkin como no hodgkinianos. Tambi&eacute;n es indicaci&oacute;n frecuente en algunos tipos de anemia como la aplasia medular, aplasia selectiva de eritrocitos, anemia de Fanconi.<span class="superscript">14 </span></p>     <p align="justify">Dos enfermedades en que se ha comenzado recientemente este tipo de tratamiento son la beta-talasemia mayor y la anemia drepanoc&iacute;tica con alto riesgo. En estas enfermedades a&uacute;n se mantienen las investigaciones para una evaluaci&oacute;n m&aacute;s precisa de su indicaci&oacute;n, de las posibilidades de curaci&oacute;n y del balance riesgo – beneficio.<span class="superscript">15</span> </p>     <p align="justify">En oncolog&iacute;a se ha empleado en el tratamiento del glioma, sarcoma de partes blandas, tumores germinales, sarcoma de Erwing y otros tumores s&oacute;lidos en los que se han incluido retinoblastomas, c&aacute;ncer del ovario, c&aacute;ncer testicular, c&aacute;ncer de mama, neuroblastoma, c&aacute;ncer renal y menos frecuentemente otros tipos de tumores.<span class="superscript">14</span> </p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n se ha utilizado en el tratamiento de algunos trastornos inmunol&oacute;gicos primarios.<span class="superscript">14,15</span> Algunas de las indicaciones en este campo incluyen, la inmunodeficiencia combinada severa y los s&iacute;ndromes de Wiskott-Aldrich, el linfoproliferativo ligado al cromosoma X y el de hiper IgM. <strong></strong>En ocasiones, tambi&eacute;n se han trasplantado con &eacute;xito casos con agammaglobulinemia com&uacute;n variable.<span class="superscript">15</span> </p> <h6>Trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea y de c&eacute;lulas de la sangre perif&eacute;rica en la regeneraci&oacute;n de tejidos no hematopoy&eacute;ticos </h6>     <p align="justify">Esta indicaci&oacute;n, aunque con menor frecuencia que la se&ntilde;alada anteriormente, tambi&eacute;n se ha ido incrementando progresivamente para el tratamiento, principalmente, de enfermedades gen&eacute;ticas, metab&oacute;licas, degenerativas y autoinmunes. </p>     <p align="justify">Entre las entidades con componentes metab&oacute;licos tenemos la osteog&eacute;nesis imperfecta, la osteopetrosis,<span class="superscript">9,15-17</span> la enfermedad de Gaucher y el s&iacute;ndrome de Hurler. </p>     <p align="justify">En condiciones experimentales se ha podido comprobar que la infusi&oacute;n intravenosa de la m&eacute;dula &oacute;sea <strong></strong>realizada en ratones y <strong></strong>mandriles lograba implantaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre, no solo en la m&eacute;dula &oacute;sea de estos animales, sino tambi&eacute;n en otros sitios como huesos, cart&iacute;lagos, pulmones y el bazo. 18 En modelos de rat&oacute;n con osteog&eacute;nesis imperfecta severa se pudo comprobar una mejor&iacute;a en la composici&oacute;n del hueso mediante este proceder terap&eacute;utico.<span class="superscript">19</span> </p>     <p align="justify">En el aspecto cl&iacute;nico se ha realizado trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea alog&eacute;nica para el tratamiento de casos de osteog&eacute;nesis imperfecta severa.<span class="superscript">13,15,17</span> En 3 ni&ntilde;os en que este tratamiento se realiz&oacute; se pudo observar que despu&eacute;s de 3 meses del trasplante se hab&iacute;a producido un aumento de la densidad &oacute;sea total con neo-ostog&eacute;nesis en los sitios afectados y disminuci&oacute;n de las fracturas. Estas experiencias requieren de su repetici&oacute;n en mayor n&uacute;mero de casos para poder comprobar su efectividad real. </p>     <p align="justify">En 1980 se comunicaron los primeros casos de osteopetrosis trasplantados con &eacute;xito.<span class="superscript">16</span> Esto fue un fuerte argumento a favor de que los osteoclastos proced&iacute;an del donante y por lo tanto, de las c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea. Evolutivamente se observ&oacute; remodelaci&oacute;n &oacute;sea con aumento del calcio s&eacute;rico y del espacio medular. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estas modificaciones no se presentaron hasta despu&eacute;s de 4-6 meses de realizado el trasplante.<span class="superscript">15</span> </p>     <p align="justify">El primer trastorno innato del metabolismo en responder satisfactoriamente al trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea alog&eacute;nica fue la enfermedad de Gaucher. Aunque la conducta terap&eacute;utica en esta enfermedad se ha modificado sustancialmente por la efectividad del uso de la enzima glucocerebrosidasa disponible comercialmente, la administraci&oacute;n de esta enzima no revierte las anomal&iacute;as que se producen en el sistema nervioso central, por lo que se ha sugerido continuar explorando la posibilidad del trasplante en casos seleccionados de acuerdo con sus manifestaciones cl&iacute;nicas. El otro trastorno cong&eacute;nito del metabolismo que ha respondido satisfactoriamente al trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea, es el s&iacute;ndrome de Hurler, o deficiencia de a -iduronidasa. En otras mucopolisacaridosis los resultados han sido muy inconsistentes.<span class="superscript">15 </span></p>     <p align="justify">El crecimiento y reparaci&oacute;n del m&uacute;sculo esquel&eacute;tico se lleva a cabo normalmente mediante c&eacute;lulas madre musculares o mioblastos, denominadas tambi&eacute;n c&eacute;lulas sat&eacute;lites, que se encuentran localizadas entre el sarcolema y la l&aacute;mina basal del m&uacute;sculo.<span class="superscript">12,20</span> En los m&uacute;sculos en regeneraci&oacute;n se ha podido apreciar que el n&uacute;mero de precursores miog&eacute;nicos es mucho mayor que el de las c&eacute;lulas sat&eacute;lites residentes, lo que ha sugerido la migraci&oacute;n o reclutamiento de c&eacute;lulas madre de otros sitios que han efectuado una diferenciaci&oacute;n.<span class="superscript">21 </span></p>     <p align="justify">La administraci&oacute;n endovenosa de m&eacute;dula &oacute;sea alog&eacute;nica en un paciente con distrofia muscular de Duchenne posibilit&oacute; una restauraci&oacute;n parcial de la expresi&oacute;n de distrofina en los m&uacute;sculos afectados. 9 Por otra parte, recientemente, a otro paciente con esta enfermedad se le practic&oacute; un trasplante convencional de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas con c&eacute;lulas del cord&oacute;n umbilical y se observaron algunos resultados prometedores.<span class="superscript">22</span> </p>     <p align="justify">Sin embargo, se ha podido advertir que en los ratones con distrofia muscular tipo Duchenne deficientes en distrofina y que fueron trasplantados con m&eacute;dula &oacute;sea sing&eacute;nica en la forma que habitualmente se realiza para la regeneraci&oacute;n hematopoy&eacute;tica, no se pudo obtener un aumento significativo de tejido muscular normal, pues solo un n&uacute;mero bajo de las c&eacute;lulas transplantadas expresaban distrofina.<span class="superscript">20,21</span> </p>     <p align="justify">Estas observaciones, aunque no totalmente satisfactorias, son para algunos investigadores un indicador para continuar investigaciones en esta &aacute;rea, que permitan definir la utilidad o no de este tipo de tratamiento. </p>     <p align="justify">El trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea convencional se ha empleado adem&aacute;s en otro grupo de enfermedades metab&oacute;licas con afectaci&oacute;n del sistema nervioso central, como la adenoleucodistrofia, la leucodistrofia metacrom&aacute;tica y la leucodistrofia globoide, con resultados favorables en muchos casos, fundamentalmente si el trasplante se realiza lo m&aacute;s precozmente posible.<span class="superscript">15 </span></p>     <p align="justify">Recientemente se ha intensificado el inter&eacute;s en la utilizaci&oacute;n de este tipo de tratamiento en algunas enfermedades autoinmunes ante las evidencias de que estas pueden originarse en trastornos relacionados con las c&eacute;lulas madre y por lo tanto, el trasplante de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas pudiera ofrecer un tratamiento efectivo, que est&aacute; apoyado, adem&aacute;s, por el r&eacute;gimen de acondicionamiento que se usa en este tipo de trasplante y que tiene altas propiedades inmunosupresoras. Una de las bases sobre la que se ha fundamentado esa conducta es la relacionada con las experiencias obtenidas en modelos animales de enfermedades autoinmunes, en los que el trasplante de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas ha logrado prevenir el desarrollo de la enfermedad y revertir el da&ntilde;o de &oacute;rganos, asociado con la enfermedad. </p>     <p align="justify">Ejemplos de estos modelos animales incluyen la artritis autoinmune, nefritis autoinmune, diabetes mellitus, miastenia gravis, encefalomielitis autoinmune y lupus eritematoso sist&eacute;mico. Entre los ejemplos de enfermedades autoinmunes en los humanos en que se han reportado resultados favorables con el trasplante de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas, se incluyen la enfermedad de Crohn, dermatitis herpetiforme, diabetes mellitus insulinodependiente, lupus eritematoso diseminado, vasculitis sist&eacute;mica, psoriasis, artritis reumatoidea, artritis juvenil, esclerodermia y la esclerosis m&uacute;ltiple.<span class="superscript">15</span> Este es un tema de gran inter&eacute;s que se mantiene en constante investigaci&oacute;n. </p> <h4>Terapia celular con c&eacute;lulas madre </h4>     <p align="justify">Este proceder terap&eacute;utico incluye el uso de c&eacute;lulas embrionarias o de c&eacute;lulas adultas. Las c&eacute;lulas embrionarias se encuentran a&uacute;n en un per&iacute;odo de investigaci&oacute;n, por lo que en este trabajo nos referiremos esencialmente a la terap&eacute;utica con c&eacute;lulas madre adultas. De estas &uacute;ltimas las que se han empleado m&aacute;s frecuentemente son las derivadas de la m&eacute;dula &oacute;sea, ya sea aplicando el conjunto de c&eacute;lulas mononucleares, teniendo en cuenta su composici&oacute;n heterog&eacute;nea, por lo que de esta forma se utiliza un “c&oacute;ctel celular”; tambi&eacute;n haciendo una selecci&oacute;n de determinadas c&eacute;lulas, con mayor frecuencia relacionada con el enriquecimiento de c&eacute;lulas CD34 +, CD33 +, CD133 + u otros marcadores espec&iacute;ficos, o mediante la expansi&oacute;n de c&eacute;lulas mesenquimales o endoteliales. Otra fuente con la que se est&aacute; experimentando recientemente por su tambi&eacute;n f&aacute;cil acceso, es la de las c&eacute;lulas adiposas obtenidas mediante liposucci&oacute;n, pero este m&eacute;todo se encuentra a&uacute;n bastante limitado. En lesiones de la c&oacute;rnea se han realizado notables avances con el uso de las c&eacute;lulas madre obtenidas en la regi&oacute;n del limbo corneal. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A continuaci&oacute;n se exponen las principales enfermedades en que se ha empleado la terapia celular en alguna de sus formas. </p>     <p><em>Enfermedades cardiovasculares</em>: </p>     <p align="justify">Mediante diferentes modelos animales se han llevado a cabo diversos experimentos para evaluar el grado de regeneraci&oacute;n mioc&aacute;rdica en corazones en los que se han provocado trastornos isqu&eacute;micos. Una estrategia que se ha empleado es el trasplante de mioblastos.<span class="superscript">23,24</span> En algunos de estos experimentos se ha obtenido &eacute;xito en la regeneraci&oacute;n mioc&aacute;rdica y en la angiog&eacute;nesis mediante el trasplante de cardiomiocitos fetales o mioblastos procedentes de m&uacute;sculos estriados. Se ha comentado que con este proceder, no se ha apreciado una adecuada integraci&oacute;n estructural ni se han observado manifestaciones fisiol&oacute;gicas funcionales,<span class="superscript">25</span> pero por otra parte, se ha se&ntilde;alado que la mayor&iacute;a de los estudios han mostrado que el trasplante de mioblastos contribuye a mejorar la funci&oacute;n card&iacute;aca.<span class="superscript">26</span> </p>     <p align="justify">Una nueva estrategia con la que se han obtenido resultados satisfactorios es el aporte de c&eacute;lulas madre derivadas de la m&eacute;dula &oacute;sea. En ratones y cerdos se ha demostrado que las c&eacute;lulas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea son capaces de lograr la regeneraci&oacute;n del miocardio infartado e inducir miog&eacute;nesis y angiog&eacute;nesis. </p>     <p align="justify">La mayor parte de estos estudios sugieren que la transferencia de c&eacute;lulas madre y c&eacute;lulas progenitoras al m&uacute;sculo card&iacute;aco puede tener un impacto favorable sobre la perfusi&oacute;n y actividad contr&aacute;ctil de la zona da&ntilde;ada. Algunos investigadores han propuesto que el efecto beneficioso pudiera estar relacionado con la implantaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre en el tejido y su fusi&oacute;n con las c&eacute;lulas residentes o su transdiferenciaci&oacute;n en cardiocitos o en c&eacute;lulas del endotelio vascular; mientras que otros han sugerido la posibilidad de que simplemente la retenci&oacute;n transitoria de las c&eacute;lulas madre aportadas sea ya suficiente para promover la liberaci&oacute;n de algunos mediadores que favorezcan la actividad funcional.<span class="superscript">27</span> </p>     <p align="justify">Se ha planteado que en el infarto del miocardio los objetivos de la terapia celular con c&eacute;lulas madre, denominada cardiomioplastia celular, ser&iacute;an idealmente la reducci&oacute;n de la muerte celular de cardiomiocitos, la promoci&oacute;n del retorno a la funci&oacute;n normal del miocardio isqu&eacute;mico todav&iacute;a viable, la estimulaci&oacute;n de la revascularizaci&oacute;n de la zona isqu&eacute;mica y la regeneraci&oacute;n de cardiomiocitos funcionales, con la finalidad de preservar la funci&oacute;n contr&aacute;ctil y reducir la posibilidad de tejido cicatrizal. En s&iacute;ntesis, se plantea la promoci&oacute;n de la angiog&eacute;nesis y la regeneraci&oacute;n de cardiomiocitos.<span class="superscript">28 </span></p>     <p align="justify">Con la estrategia de la angiog&eacute;nesis se trata de promover la formaci&oacute;n de vasos sangu&iacute;neos para prevenir o controlar enfermedades isqu&eacute;micas. 29 Hasta el 2004, se hab&iacute;an efectuado diferentes ensayos cl&iacute;nicos en alrededor de 900 pacientes para promover el desarrollo end&oacute;geno de vasos sangu&iacute;neos colaterales en el miocardio isqu&eacute;mico mediante la administraci&oacute;n de prote&iacute;nas angiog&eacute;nicas o de genes de factores de crecimiento angiog&eacute;nico. A pesar de los resultados obtenidos, se ha se&ntilde;alado que la angiog&eacute;nesis es una estrategia limitada al rescate del tejido isqu&eacute;mico y que no puede contribuir directamente a la restauraci&oacute;n de la funci&oacute;n contr&aacute;ctil, por lo que se plantea que la terapia celular proporcionar&iacute;a un m&eacute;todo m&aacute;s integral de tratamiento.<span class="superscript">30</span> </p>     <p align="justify">La aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de terapia celular se ha realizado mediante la transferencia de mioblastos o de c&eacute;lulas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea. </p>     <p align="justify">Existen varias comunicaciones sobre el uso de mioblastos para el tratamiento de trastornos isqu&eacute;micos mioc&aacute;rdicos. En varios casos, este m&eacute;todo ha resultado satisfactorio, pues se ha observado una mejor&iacute;a significativa de la funci&oacute;n card&iacute;aca, sobre todo de la sist&oacute;lica.<span class="superscript">24,26,31</span> Sin embargo, se mantiene la preocupaci&oacute;n sobre su uso, ya que puede provocar arritmias ventriculares. En un estudio realizado en 10 casos, 4 de ellos necesitaron la implantaci&oacute;n de un desfibrilador ventricular interno a causa de las arritmias.<span class="superscript">32 </span></p>     <p align="justify">Aunque se ha demostrado que las c&eacute;lulas embrionarias humanas se pueden diferenciar en c&eacute;lulas con propiedades estructurales y funcionales de cardiomiocitos, su posible aplicaci&oacute;n en humanos se considera a&uacute;n lejana. Por este motivo, los trabajos se han derivado hacia el uso de c&eacute;lulas madre procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Un grupo de investigadores de la Universidad de Dusseldorf fue el primero en implantar c&eacute;lulas mononucleares de la m&eacute;dula &oacute;sea aut&oacute;loga, mediante su inyecci&oacute;n intracoronaria en un paciente con infarto agudo del miocardio, lo que despu&eacute;s se repiti&oacute; en otros 10 enfermos con resultados favorables y sin efectos secundarios importantes.<span class="superscript">25,33</span> </p>     <p align="justify">Con posterioridad, otros grupos han continuado las investigaciones con implantaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea o de c&eacute;lulas movilizadas a la sangre perif&eacute;rica mediante factores estimuladores en enfermos con infarto del miocardio, isquemia mioc&aacute;rdica cr&oacute;nica o insuficiencia card&iacute;aca congestiva cr&oacute;nica.<span class="superscript">26,31,34-37</span> Para ello se han utilizado otros m&eacute;todos como son: la inyecci&oacute;n directa intramioc&aacute;rdica durante una intervenci&oacute;n quir&uacute;rgica de revascularizaci&oacute;n card&iacute;aca, la perfusi&oacute;n retrograda por v&iacute;a endovenosa o bien la inyecci&oacute;n celular transendoc&aacute;rdica directamente a las &aacute;reas isqu&eacute;micas mediante un mapeo electromec&aacute;nico. 35,38 Estos estudios mostraron mejor&iacute;a de la perfusi&oacute;n mioc&aacute;rdica, lo que ha sido demostrado mediante t&eacute;cnicas no invasivas como la tomograf&iacute;a computadorizada por emisi&oacute;n de un solo fot&oacute;n (SPECT, del ingles <em> single photon emissi&oacute;n cumputerized tomography). </em></p>     <p align="justify">El asentamiento en el miocardio de las c&eacute;lulas madre de la m&eacute;dula &oacute;sea implantadas en modelos animales, se ha monitoreado mediante t&eacute;cnicas con marcaje fluorescente o radioactivo de los tejidos da&ntilde;ados. Sin embargo, esto no se hab&iacute;a podido hacer en seres humanos hasta fecha reciente, en que se logr&oacute; con el uso de la t&eacute;cnica de tomograf&iacute;a por emisi&oacute;n de positrones (PET, del ingl&eacute;s <em>positron emissi&oacute;n tomography</em>), que permiti&oacute; identificar la presencia tanto de c&eacute;lulas mononucleares totales, como de c&eacute;lulas CD34+ asentadas en el miocardio infartado despu&eacute;s de su administraci&oacute;n por v&iacute;a intracoronaria. Este m&eacute;todo comprob&oacute; objetivamente la eficacia de estas c&eacute;lulas para asentarse en el tejido mioc&aacute;rdico da&ntilde;ado y abre nuevas posibilidades para el seguimiento evolutivo de las enfermos.<span class="superscript">36</span> </p>     <p align="justify">Hasta el momento, las c&eacute;lulas madre adultas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea parecen ser la mejor opci&oacute;n para la regeneraci&oacute;n card&iacute;aca.<span class="superscript">38</span> </p>     <p align="justify">Un tratamiento alternativo podr&iacute;a ser la administraci&oacute;n de factores estimuladores que puedan favorecer la regeneraci&oacute;n mioc&aacute;rdica y la mejor&iacute;a de la funci&oacute;n card&iacute;aca. En ratones en que se provoc&oacute; infarto del miocardio, la administraci&oacute;n de factores estimuladores promovi&oacute; la movilizaci&oacute;n de c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea y la reparaci&oacute;n de la zona infartada, e increment&oacute; la supervivencia de los animales tratados. Se plante&oacute; que estos efectos fueron inducidos por las c&eacute;lulas hematopoy&eacute;ticas movilizadas.<span class="superscript">39</span> Sin embargo, la aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de este m&eacute;todo ha estado limitada por los resultados de un estudio en que se produjo una alta incidencia de reestenosis del <em>stent </em> implantado en pacientes con infarto del miocardio que recibieron factor estimulador de colonias de granulocitos (F-ECG).<span class="superscript">37</span> No obstante, se han continuado las investigaciones con la aplicaci&oacute;n de este factor y esa complicaci&oacute;n no se ha comprobado. </p>     <p align="justify">En 5 pacientes que recibieron F-ECG 48 horas despu&eacute;s de la implantaci&oacute;n de un <em>stent </em> por un infarto agudo del miocardio, se obtuvo una mejor&iacute;a significativa de la funci&oacute;n mioc&aacute;rdica y de la perfusi&oacute;n sin que se produjeran manifestaciones secundarias importantes.<span class="superscript">40</span> En otro estudio realizado en 20 pacientes con infarto agudo del miocardio con ST elevado, los enfermos se distribuyeron aleatoriamente en un grupo que recibi&oacute; F-ECG y otro con placebo. En los pacientes tratados, la fracci&oacute;n de eyecci&oacute;n del ventr&iacute;culo izquierdo (FEVI) mostr&oacute; tendencia a un mayor incremento (P = 0,068) y no presentaron reacciones secundarias.<span class="superscript">41</span> En otro ensayo cl&iacute;nico en casos con cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica cr&oacute;nica severa, los enfermos tratados con FEC-G tuvieron una disminuci&oacute;n de las manifestaciones anginosas y del consumo de vasodilatadores, y no se presentaron efectos adversos significativos. Solamente se apreci&oacute; una ligera disminuci&oacute;n de la FEVI que fue significativa mediante im&aacute;genes de resonancia magn&eacute;tica, pero sin significaci&oacute;n analizada con SPECT. La FEVI no se modific&oacute; cuando se midi&oacute; por ecocardiograf&iacute;a.<span class="superscript">42</span> </p>     <p align="justify">En general, este es un tema que a&uacute;n se mantiene abierto a la investigaci&oacute;n para que se pueda llegar a una conclusi&oacute;n firmemente sustentada. </p>     <p align="justify">Otro factor estimulador que se ha evaluado en el tratamiento de la cardiopat&iacute;a isqu&eacute;mica es la eritropoyetina (EPO). Se ha se&ntilde;alado que la EPO puede proteger a los cadiomiocitos de la apoptosis y disminuir el tama&ntilde;o del infarto, lo que favorece la funci&oacute;n card&iacute;aca y mejora la contractilidad del ventr&iacute;culo izquierdo. </p>     <p align="justify">El algunos estudios cl&iacute;nicos preliminares en pacientes an&eacute;micos, se pudo observar que la EPO pod&iacute;a aumentar la FEVI y el volumen de eyecci&oacute;n del coraz&oacute;n, lo que suger&iacute;a una mejor&iacute;a de la funci&oacute;n card&iacute;aca por la correcci&oacute;n de la anemia. Adem&aacute;s, como la EPO puede promover angiog&eacute;nesis, tambi&eacute;n se sugiri&oacute; que la formaci&oacute;n de nuevos vasos sangu&iacute;neos puede contribuir a la recuperaci&oacute;n card&iacute;aca funcional inducida por la EPO. Estudios m&aacute;s recientes en enfermos con insuficiencia card&iacute;aca severa o resistente y anemia ligera, han demostrado que la combinaci&oacute;n de EPO subcut&aacute;nea con hierro intravenoso puede aumentar la FEVI y alcanzar alrededor del 80 % de reducci&oacute;n de los d&iacute;as de hospitalizaci&oacute;n.<span class="superscript">43</span> </p>     <p align="justify">La utilizaci&oacute;n de EPO en un mayor n&uacute;mero de enfermos con cardiopat&iacute;as debe seguramente contribuir a la profundizaci&oacute;n de los conocimientos en este importante t&oacute;pico. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><em>Miembros inferiores isqu&eacute;micos</em>: </p>     <p align="justify">En general, se ha planteado que el objetivo terap&eacute;utico de la isquemia cr&oacute;nica de los miembros inferiores consiste en aliviar la sintomatolog&iacute;a, particularmente el dolor, evitar la progresi&oacute;n de la enfermedad y disminuir el &iacute;ndice de amputaciones. Se ha se&ntilde;alado que la meta principal en la mayor parte de los pacientes con isquemia cr&iacute;tica, es la preservaci&oacute;n de la extremidad afectada. </p>     <p align="justify">El empleo de avanzados modelos de experimentaci&oacute;n en animales, ha permitido desarrollar diferentes estrategias para el tratamiento de la enfermedad isqu&eacute;mica, donde se incluye la de miembros inferiores. En ratones, se ha podido demostrar que en extremidades posteriores con isquemia provocada y en las que se inyectaron c&eacute;lulas progenitoras endoteliales, mejoraron la circulaci&oacute;n y se evit&oacute; su autoamputaci&oacute;n.<span class="superscript">44</span> Un resultado semejante se obtuvo con la inyecci&oacute;n intramuscular en el miembro isqu&eacute;mico de c&eacute;lulas estromales procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea.<span class="superscript">45</span> </p>     <p align="justify">En estudios realizados en humanos se han utilizado algunas prote&iacute;nas y factores angiog&eacute;nicos no solo en cardiopat&iacute;as isqu&eacute;micas, sino tambi&eacute;n en isquemias de miembros inferiores. En general, en estos ensayos solo se ha usado un &uacute;nico factor de crecimiento, lo que resulta una limitante para un proceso, donde se requiere la interacci&oacute;n de varios factores y elementos, entre ellos la intervenci&oacute;n de la c&eacute;lula endotelial, por lo que se sugiri&oacute; la posibilidad del uso conjunto de diferentes factores de crecimiento de la angiog&eacute;nesis.<span class="superscript">44,46</span> Sin embargo, este procedimiento es m&aacute;s complejo y resulta costoso. </p>     <p align="justify">Un proceder que se considera un m&eacute;todo integral para enfrentar el estado isqu&eacute;mico, es el suministro de c&eacute;lulas que puedan influir en la liberaci&oacute;n de factores de crecimiento, o bien progenitores de c&eacute;lulas endoteliales capaces de actuar directamente en el mecanismo angiog&eacute;nico. Se ha planteado que la implantaci&oacute;n de c&eacute;lulas mononucleares de m&eacute;dula &oacute;sea aut&oacute;loga resulta segura y efectiva en la terap&eacute;utica angiog&eacute;nica, debido a la propiedad natural de las c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea de proporcionar, entre otras, c&eacute;lulas progenitoras endoteliales y tambi&eacute;n de secretar varios factores angiog&eacute;nicos y citocinas. Adem&aacute;s se ha se&ntilde;alado que en la fracci&oacute;n CD34 + de las c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas existen progenitores de la c&eacute;lulas endoteliales.<span class="superscript">46,47</span> Los ensayos cl&iacute;nicos pioneros en este campo, as&iacute; como otros que los han continuado, han mostrado la efectividad del trasplante aut&oacute;logo de c&eacute;lulas mononucleares de la m&eacute;dula &oacute;sea en los miembros isqu&eacute;micos de pacientes con arteriosclerosis obliterante o tromboangeitis obliterante.<span class="superscript">46-49</span> </p>     <p align="justify">Los conocimientos actuales sobre la medicina regenerativa, y en particular acerca del uso de la terapia celular, apoyan fuertemente la opini&oacute;n de que este nuevo tipo de tratamiento puede contribuir significativamente al manejo de los enfermos con isquemia cr&oacute;nica de los miembros inferiores y a disminuir la necesidad de amputaci&oacute;n. </p>     <p align="justify">La extensi&oacute;n de la aplicaci&oacute;n de este proceder a pacientes con trastornos isqu&eacute;micos menos avanzados, con claudicaci&oacute;n, pero sin lesiones tr&oacute;ficas, pudiera contribuir a mejorar o eliminar esta manifestaci&oacute;n y por lo tanto, a mejorar su calidad de vida. </p>     <p><em>Alteraciones &oacute;seas</em>: </p>     <p align="justify">Estudios experimentales han demostrado la capacidad de las c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea para la formaci&oacute;n de tejido &oacute;seo. 13,18,20 Desde hace alg&uacute;n tiempo, se ha planteado la posibilidad de usar m&eacute;dula &oacute;sea con fines regenerativos &oacute;seos mediante su aplicaci&oacute;n local en aquellos huesos con alteraciones producidas por diferentes tipos de lesiones.<span class="superscript">50 </span></p>     <p align="justify">En algunos experimentos en ratas y ratones, se han implantado con buenos resultados c&eacute;lulas madre derivadas de la m&eacute;dula &oacute;sea, en lesiones &oacute;seas provocadas. Esta terapia celular se hizo directamente en la lesi&oacute;n, en la que se a&ntilde;adi&oacute; una estructura de apoyo formada por hidroxiapatita, que serv&iacute;a de andamio reconstructivo. Estos estudios se han repetido en perros y ovejas, y en ellos se han comprobado las ventajas que esta forma de terapia celular ofrece para la formaci&oacute;n &oacute;sea y la reconstrucci&oacute;n del segmento da&ntilde;ado.<span class="superscript">18,51 </span></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Estas experiencias se aplicaron posteriormente en los humanos, en los que se llev&oacute; a cabo la implantaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas aut&oacute;logas en lesiones &oacute;seas significativas. Con este m&eacute;todo se pudo observar la r&aacute;pida formaci&oacute;n &oacute;sea en el sitio de la implantaci&oacute;n y una recuperaci&oacute;n m&aacute;s favorable, en comparaci&oacute;n con el tratamiento tradicional y sin complicaciones de importancia.<span class="superscript">18</span> Entre otras alteraciones que tambi&eacute;n han sido tratadas eficazmente con este proceder, se encuentran los quistes &oacute;seos, las pseudoartrosis y las fracturas &oacute;seas complejas. </p>     <p align="justify">Estos resultados sustentan los trabajos preliminares en este campo en que los ortop&eacute;dicos inyectaban m&eacute;dula &oacute;sea aut&oacute;loga fresca en algunas lesiones &oacute;seas para lograr una reconstrucci&oacute;n mejor y m&aacute;s r&aacute;pida. Los resultados obtenidos suger&iacute;an la existencia en la m&eacute;dula &oacute;sea de c&eacute;lulas osteog&eacute;nicas que contribu&iacute;an a la reparaci&oacute;n de los huesos lesionados.<span class="superscript">13</span> </p>     <p>Para la reconstituci&oacute;n &oacute;sea tambi&eacute;n se han utilizado c&eacute;lulas madre procedentes del tejido adiposo.<span class="superscript">52</span> </p>     <p><em>Alteraciones oculares</em>: </p>     <p>Las investigaciones fundamentales en esta &aacute;rea se han realizado en 2 estructuras del ojo: la retina y la c&oacute;rnea. </p>     <p align="justify">Se ha se&ntilde;alado que en algunas situaciones la ceguera es derivada de una apoptosis de las neuronas retinianas y cambios en la vasculatura de la retina.<span class="superscript">53</span> Estudios experimentales han puesto en evidencia que la administraci&oacute;n de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas, por su potencialidad de diferenciaci&oacute;n, puede contribuir a la regeneraci&oacute;n de lesiones de la retina provocadas mediante fotocoagulaci&oacute;n o con rayos l&aacute;ser.<span class="superscript">54</span> </p>     <p align="justify">Estudios en ratones han demostrado que la inyecci&oacute;n intrav&iacute;treo de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas permite contrarrestar la degeneraci&oacute;n retiniana y regenerar la vasculatura de esta regi&oacute;n. Por otra parte, la inyecci&oacute;n de c&eacute;lulas estromales adultas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea en el espacio subretiniano de ratas, logr&oacute; la integraci&oacute;n de estas c&eacute;lulas a la retina, donde formaron estructuras similares a la capa de fotorreceptores, lo que mostr&oacute; su capacidad para diferenciarse en estas estructuras oculares.<span class="superscript">9,53,55 </span></p>     <p align="justify">La disminuci&oacute;n de la apoptosis en las c&eacute;lulas ganglionares retinianas y de los fotorreceptores observada despu&eacute;s de la administraci&oacute;n de EPO en modelos murinos con isquemia retiniana experimental, abre un interesante tema de investigaci&oacute;n.<span class="superscript">43</span> </p>     <p align="justify">Por otras parte, en los &uacute;ltimos 10 a&ntilde;os, se han logrado notables avances en el campo de la reconstrucci&oacute;n de la superficie ocular mediante la aplicaci&oacute;n de procederes regenerativos. </p>     <p align="justify">Tradicionalmente se ha pensado que el epitelio de la c&oacute;rnea es suficiente para su autorrenovaci&oacute;n. Sin embargo, recientemente se ha podido demostrar que las c&eacute;lulas madre del epitelio corneal solo residen en su periferia en la zona del limbo, que es la zona transicional situada entre la c&oacute;rnea y la conjuntiva bulbar.<span class="superscript">26,56</span> En condiciones normales, las c&eacute;lulas madre del limbo corneal pueden satisfacer las necesidades regenerativas de la c&oacute;rnea. Esto ha llevado a considerar la aplicaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre procedentes del limbo para la regeneraci&oacute;n del epitelio corneal que ha sido da&ntilde;ado o ha sufrido p&eacute;rdida a causa de un traumatismo, quemadura o enfermedad. Este criterio ha tenido una aplicaci&oacute;n exitosa en la cl&iacute;nica mediante el trasplante aut&oacute;logo de c&eacute;lulas del limbo en lesiones de la superficie ocular.<span class="superscript">57,58</span> El autotrasplante puede hacerse con la parte sana del limbo del ojo afectado, y si no es posible por estar la c&oacute;rnea muy da&ntilde;ada, entonces se hace con un injerto de c&eacute;lulas l&iacute;mbicas del ojo sano. Cuando el da&ntilde;o es en ambos ojos, se pueden utilizar c&eacute;lulas l&iacute;mbicas de un donante; histocompatibles si proceden de un donante vivo o no compatibles si son de donantes cad&aacute;ver. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se ha comentado que aunque el trasplante de c&oacute;rnea es un opci&oacute;n en el da&ntilde;o corneal permanente, no es eficaz en los casos donde es necesario restaurar el epitelio corneal. <strong></strong>Se ha sugerido que el trasplante de c&eacute;lulas l&iacute;mbicas ser&iacute;a en algunas situaciones el tratamiento de elecci&oacute;n.<span class="superscript">58-60</span> </p>     <p align="justify">Se plantea que la combinaci&oacute;n del trasplante de c&eacute;lulas l&iacute;mbicas con un fragmento de membrana amni&oacute;tica, puede incrementar los beneficios de este tipo de trasplante. Tambi&eacute;n se ha indicado que el cultivo del epitelio l&iacute;mbico en membrana amni&oacute;tica puede aumentar la capacidad del tejido l&iacute;mbico para la regeneraci&oacute;n de diferentes trastornos corn&eacute;ales severos; incluso se ha se&ntilde;alado que los resultados son m&aacute;s efectivos que cuando se hace el trasplante conjunto de c&eacute;lulas l&iacute;mbicas y membrana amni&oacute;tica; aunque otros autores han comentado que este m&eacute;todo no es superior al trasplante de c&eacute;lulas l&iacute;mbicas con membrana amni&oacute;tica.<span class="superscript">60-62</span> </p>     <p align="justify">Recientemente se ha logrado la reconstrucci&oacute;n de la c&oacute;rnea mediante c&eacute;lulas aut&oacute;logas procedentes de la mucosa oral. Pocos d&iacute;as despu&eacute;s de este proceder, las c&oacute;rneas recuperaron su transparencia y mejor&oacute; notablemente la agudeza visual sin existencia de complicaciones.<span class="superscript">63 </span></p>     <p><em>Trastornos neurol&oacute;gicos</em>: </p>     <p align="justify">Un concepto b&aacute;sico en la biolog&iacute;a del desarrollo ha cambiado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El dogma de que las neuronas del cerebro adulto no regeneran, cay&oacute; tras la evidencia del nacimiento de nuevas neuronas en el hipocampo y zona subventricular en roedores y seres humanos. Tambi&eacute;n se han identificado c&eacute;lulas madre en la zona periependimaria de la m&eacute;dula espinal. Adem&aacute;s, diferentes estudios experimentales han puesto en evidencia la capacidad de la c&eacute;lula adulta hematopoy&eacute;tica de diferenciarse <em>in vitro </em> e <em>in vivo </em> hacia microglia, oligodendrogl&iacute;a, astrocito o neurona.<span class="superscript">26,64,65</span> Estos hechos han provocado una explosi&oacute;n de investigaciones en el &aacute;mbito experimental en que se han utilizado modelos de isquemia cerebral, anoxia cerebral, traumas cerebrales o de procesos neurodegenerativos.<span class="superscript">9,65</span> Tambi&eacute;n se han realizado algunas investigaciones en animales con lesiones traum&aacute;ticas de la m&eacute;dula espinal en los que se aplicaron c&eacute;lulas madre directamente en el tejido da&ntilde;ado y tambi&eacute;n por v&iacute;a intraventricular, intratecal o endovenosa. En ellos se pudo comprobar que la v&iacute;a intratecal es efectiva y m&aacute;s eficiente que la endovenosa, por lo que se consider&oacute; su uso potencial en los humanos.<span class="superscript">66 </span></p>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, se han publicado numerosos trabajos realizados en modelos de isquemia cerebral en animales, en los que se han utilizado como fuentes las c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas perif&eacute;ricas u obtenidas de cord&oacute;n umbilical fetal o de neonato, que demostraron que estas c&eacute;lulas son capaces de diferenciarse en neuronas o gl&iacute;as, sobrevivir al hospedarse en el sistema nervioso adulto sano o lesionado, integrarse al tejido hospedero y modificar favorablemente la conducta de los animales sujetos a la investigaci&oacute;n, cuando se compararon con sus controles.<span class="superscript">9,20,65,67 </span></p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n se ha se&ntilde;alado que las mejor&iacute;as observadas pudieran representar m&aacute;s bien un efecto secundario por la producci&oacute;n de mol&eacute;culas bioactivas, entre las que se pudieran incluir factores tr&oacute;ficos con efectos regenerativos o antiapopt&oacute;ticos, factores angiog&eacute;nicos, factores antinflamatorios capaces de inhibir la formaci&oacute;n de fibrosis, y algunos factores natriur&eacute;ticos que mediante la inducci&oacute;n de diuresis ayuden a mejorar el edema cerebral. </p>     <p align="justify">En fecha reciente se ha comunicado que la administraci&oacute;n del FEC-G con el objetivo de movilizar c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas desde la m&eacute;dula &oacute;sea hacia zonas isqu&eacute;micas cerebrales inducidas experimentalmente en animales, lograba una mejor&iacute;a de las lesiones, pues se obtuvo una reducci&oacute;n del volumen de la zona con infarto cerebral y mejor&iacute;a de la neuroplasticidad y vascularizaci&oacute;n en comparaci&oacute;n con los controles. Adem&aacute;s se plante&oacute; que el FEC-G ten&iacute;a una fuerte actividad neuroprotectora, as&iacute; como un considerable potencial neurog&eacute;nico.<span class="superscript">68</span> La administraci&oacute;n de FEC-G por v&iacute;a sist&eacute;mica evidenci&oacute; su capacidad para atravesar la barrera hematoencef&aacute;lica intacta, propiedad que comparte con otros factores estimuladores, como son la EPO y el factor estimulador de colonias de granulocitos y macr&oacute;fagos.<span class="superscript">69</span> Por otra parte, la administraci&oacute;n de EPO en diferentes modelos animales con lesiones neurol&oacute;gicas provocadas, ha sugerido que la EPO posee un efecto neuroprotector y generador de angiog&eacute;nesis. 43,70 Tambi&eacute;n se han llevado a cabo otras investigaciones con factores estimuladores, entre ellos el factor de crecimiento de fibroblastos-b&aacute;sico, la neurotrofina-3, la prote&iacute;na osteog&eacute;nica-1, el factor de crecimiento de fibroblastos – 2 (FCF-2), el factor de crecimiento del endotelio vascular, el factor de crecimiento epid&eacute;rmico (FCE) y el FEC-G.<span class="superscript">26,69,71,72</span> As&iacute; la infusi&oacute;n intraventricular de FCF-2 y de FCE en modelos de isquemia cerebral, fue seguida de regeneraci&oacute;n de c&eacute;lulas neurales end&oacute;genas. 26 En otro estudio realizado en ratas tambi&eacute;n con isquemia cerebral, se puso de manifiesto que la administraci&oacute;n de sildenafil indujo neurog&eacute;nesis local y recuperaci&oacute;n funcional.<span class="superscript">73 </span></p>     <p align="justify">En su conjunto, las investigaciones con estos factores estimuladores han abierto una posibilidad muy atractiva para su utilizaci&oacute;n en ensayos cl&iacute;nicos en diferentes trastornos neurol&oacute;gicos. Se ha se&ntilde;alado que la indicaci&oacute;n de la terap&eacute;utica celular pudiera incluir tanto el trasplante de c&eacute;lulas madre como la estimulaci&oacute;n de las end&oacute;genas. </p>     <p align="justify">Otras investigaciones han evidenciado mejor&iacute;a en modelos animales de enfermedades neurodegenerativas con la administraci&oacute;n de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas por v&iacute;a endovenosa, intraperitoneal o aplic&aacute;ndolas localmente. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Entre los antecedentes de la aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de la medicina regenerativa en enfermedades neurodegenerativas, est&aacute; el uso de injertos de c&eacute;lulas fetales en pacientes con enfermedad de Parkinson. A pesar de que los estudios iniciales no controlados parecieron prometedores, ya que se comunicaron algunas mejor&iacute;as de la enfermedad, surgieron varios problemas pr&aacute;cticos que frenaron esta conducta terap&eacute;utica, entre ellos los diferentes m&eacute;todos usados que hac&iacute;an dif&iacute;cil una adecuada comparaci&oacute;n de los resultados, la dificultad para la obtenci&oacute;n y conservaci&oacute;n del material h&iacute;stico que se utilizar&iacute;a en el implante y los problemas &eacute;ticos relacionados con la obtenci&oacute;n, manipulaci&oacute;n y empleo de tejido fetal humano.<span class="superscript">74,75</span> Sin embargo, un estudio reciente controlado y a doble ciegas, en que se implant&oacute; tejido fetal en pacientes con enfermedad de Parkinson, no mostr&oacute; los resultados esperados con este proceder y se se&ntilde;al&oacute; que de acuerdo con estos datos, este tipo de trasplante no pod&iacute;a ser recomendado como tratamiento de la enfermedad de Parkinson.<span class="superscript">76</span> Tales situaciones, han impulsado la b&uacute;squeda de otras fuentes de material para el trasplante, y en particular, han despertado el inter&eacute;s en las c&eacute;lulas madre adultas. </p>     <p align="justify">Otra experiencia cl&iacute;nica en enfermedades neurodegenerativas, fundamentada por las mejor&iacute;as apreciadas en animales de experimentaci&oacute;n, est&aacute; dada por la implantaci&oacute;n intraestriatal en pacientes con enfermedad de Huntington de tejido estriatal procedente de fetos humanos. En algunos de los enfermos se apreci&oacute; cierto grado de mejor&iacute;a funcional, motora y cognitiva.<span class="superscript">77</span> En esta enfermedad se est&aacute;n explorando diferentes t&eacute;cnicas de terapia celular que incluyen el trasplante de tejido embrionario estratial y la expansi&oacute;n y diferenciaci&oacute;n de c&eacute;lulas similares a las estriatales a partir de c&eacute;lulas madre.<span class="superscript">78</span> </p>     <p align="justify">No obstante, se ha comentado que para que se obtenga un beneficio cl&iacute;nico bien definido, es necesario que se produzca una mayor supervivencia de las c&eacute;lulas tras su implante. Adem&aacute;s, se ha se&ntilde;alado que ser&iacute;a posible aumentar la eficacia de la regeneraci&oacute;n neural espont&aacute;nea que existe en estos pacientes a partir de la zona subventricular.<span class="subscript">26</span> </p>     <p align="justify">Otra enfermedad que se ha sugerido como candidata potencial para el tratamiento celular, es la esclerosis lateral amiotr&oacute;fica. Algunos investigadores han subrayado que la c&eacute;lula madre pudiera contribuir a la protecci&oacute;n neuronal en esta enfermedad y quiz&aacute;s tambi&eacute;n a su regeneraci&oacute;n. Sin embargo, la primera probabilidad es la que parece m&aacute;s factible, pues desafortunadamente, la complejidad de esta enfermedad hace un tanto irreal la segunda en el estado actual de los conocimientos y del desarrollo cient&iacute;fico-t&eacute;cnico.<span class="superscript">79</span> </p>     <p align="justify">Estas expectativas tienen como base los resultados alentadores obtenidos en un modelo de esclerosis lateral amiotr&oacute;fica en ratones. En ellos se pudieron apreciar mejor&iacute;as funcionales y aumento de la sobrevida, despu&eacute;s de implantar en la m&eacute;dula espinal neuronas derivadas de una l&iacute;nea celular obtenida de un teratoma humano, o de la administraci&oacute;n intravenosa de c&eacute;lulas del cord&oacute;n umbilical humano,<span class="superscript">26</span> En este modelo tambi&eacute;n se han inyectado c&eacute;lulas de Sertoli en el par&eacute;nquima de la m&eacute;dula espinal, teniendo en cuenta la posibilidad de que estas tengan potencialidad neuroprotectora. En ese estudio se pudo apreciar un beneficio neuroprotector significativo en las neuronas motoras vulnerables. Se sugiri&oacute; que esto podr&iacute;a estar relacionado con la secreci&oacute;n de factores neurotr&oacute;ficos.<span class="superscript">80 </span></p>     <p align="justify">En la actualidad ya se han comunicado algunos ensayos cl&iacute;nicos preliminares en humanos. En uno de ellos, se inyectaron por v&iacute;a intratecal c&eacute;lulas CD34 + procedentes de la sangre perif&eacute;rica. En ninguno de los 3 casos as&iacute; tratados se observaron manifestaciones secundarias, pero tampoco mejor&iacute;a cl&iacute;nica.<span class="superscript">81</span> En otros 7 enfermos se inyectaron en la m&eacute;dula espinal c&eacute;lulas madre aut&oacute;logas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea. os efectos secundarios posoperatorios fueron transitorios. Despu&eacute;s de 3 meses se observ&oacute; una disminuci&oacute;n de la p&eacute;rdida de la fuerza muscular en los m&uacute;sculos proximales de los miembros inferiores en 4 pacientes y un ligero incremento de la fuerza en 2.<span class="superscript">82</span> Estos resultados crean perspectivas de que se pueda disminuir la progresi&oacute;n de la enfermedad mediante el tratamiento con c&eacute;lulas madre adultas,pero estos estudios est&aacute;n a&uacute;n en una fase muy temprana,por lo que no se deben sobredimensionar las observaciones preliminares y esperar por investigaciones controladas a largo plazo para que no surjan falsas esperanzas y perspectivas desmedidas. </p>     <p align="justify">La esclerosis m&uacute;ltiple es otra enfermedad en la que se plantea la terapia celular con c&eacute;lulas madre como una posibilidad futura. Hasta donde conocemos, la aplicaci&oacute;n cl&iacute;nica de c&eacute;lulas madre en esta entidad solo se ha realizado mediante el trasplante convencional de m&eacute;dula &oacute;sea. </p>     <p align="justify">La esclerosis m&uacute;ltiple es una enfermedad autoinmune compleja con caracter&iacute;sticas multifocales en que la vaina de mielina que cubre los axones se destruye en determinados sitios, lo que impide la transmisi&oacute;n de se&ntilde;ales por las correspondientes neuronas. </p>     <p align="justify">Se ha planteado que los axones desmielinizados pueden con el tiempo remielinizarse espont&aacute;neamente, pero de una forma insuficiente para una recuperaci&oacute;n completa. Los intentos que se han hecho para regenerar las c&eacute;lulas formadoras de mielina han tenido algunos &eacute;xitos, pero muy limitados, por el car&aacute;cter multifocal de las lesiones.<span class="superscript">83</span> Por otra parte, en modelos experimentales de desmielinizaci&oacute;n se ha demostrado la remielinizaci&oacute;n de la m&eacute;dula espinal. despu&eacute;s de la administraci&oacute;n local o intravenosa de c&eacute;lulas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea. 26 <strong></strong>Sobre la base de estas observaciones, se ha comentado que la administraci&oacute;n de c&eacute;lulas madre pudiera ser &uacute;til en el tratamiento futuro de enfermedades desmielinizantes, pero se ha sugerido que antes de llevar esto a la pr&aacute;ctica, ser&iacute;a conveniente definir algunos puntos tales como: la fuente id&oacute;nea de c&eacute;lulas madre para el trasplante, la ruta m&aacute;s apropiada para la administraci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre, lograr la persistencia y diferenciaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre en el tejido receptor y la integraci&oacute;n duradera y funcional en el tejido receptor de las c&eacute;lulas trasplantadas.<span class="superscript">83,84</span> </p>     <p align="justify">Las experiencias en humanos con el trasplante de c&eacute;lulas madre en lesiones isqu&eacute;micas cerebrales son escasas. En un estudio piloto realizado en 12 pacientes con infarto de ganglios basales, se implantaron en el cerebro, mediante cirug&iacute;a estereot&aacute;ctica, neuronas cultivadas. La evaluaci&oacute;n evolutiva no mostr&oacute; efectos adversos relacionados con el proceder. Con la aplicaci&oacute;n de escalas evaluativas apropiadas, se pudo apreciar una mejor&iacute;a significativa en los enfermos y la PET mostr&oacute; mejor&iacute;a de la captaci&oacute;n de fluorodesoxiglucosa en el sitio de implantaci&oacute;n en 6 de los 11 casos analizados.<span class="superscript">85</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Con posterioridad. se hizo un ensayo cl&iacute;nico aleatorizado en que se aplic&oacute; el mismo proceso <strong></strong>en 18 pacientes con <em>ictus</em>, 9 isqu&eacute;micos y 9 hemorr&aacute;gicos. Aunque en algunos pacientes se observ&oacute; mejor&iacute;a, que en varios de ellos se tradujo en una mejor&iacute;a de sus actividades diarias, no se pudo demostrar un beneficio significativo de la funci&oacute;n motora.<span class="superscript">86</span> </p>     <p align="justify">Por otra parte, 5 pacientes con infartos cerebrales en el territorio de la arteria cerebral media, que recibieron por v&iacute;a endovenosa c&eacute;lulas mesenquimales aut&oacute;logas expandidas en cultivo, mostraron mejor&iacute;a, comparados con 25 casos controles en que no se hizo este tratamiento.<span class="superscript">87</span> Otros 5 pacientes con infartos de ganglios basales y trastornos neurol&oacute;gicos estables fueron neurotrasplantados con c&eacute;lulas fetales porcinas. Despu&eacute;s de 2 meses se apreci&oacute; mejor&iacute;a del lenguaje, de los trastornos motores o de ambas manifestaciones en 2 casos. En 3 enfermos no hubo efectos adversos, pero s&iacute; en los otros 2, pues en uno de ellos empeor&oacute; transitoriamente el trastorno motor y en el otro hubo convulsiones postratamiento.<span class="superscript">88</span> </p> Varios experimentos en animales han evidenciado la potencialidad de las c&eacute;lulas madre adultas para el tratamiento de lesiones de la m&eacute;dula espinal. Recientemente se comunic&oacute; el caso de una paciente con un traumatismo de la m&eacute;dula espinal en la que se trasplantaron directamente en el sitio lesionado c&eacute;lulas madre HLA compatibles obtenidas de sangre de cord&oacute;n umbilical. Cuarenta y un d&iacute;a despu&eacute;s del trasplante se observ&oacute; mejor&iacute;a en la sensibilidad y movimientos en la cadera y los muslos. En la tomograf&iacute;a computadorizada y en las im&aacute;genes por resonancia magn&eacute;tica, se apreci&oacute; cierto grado de regeneraci&oacute;n medular en el sitio de la lesi&oacute;n.<span class="superscript">89</span>     <p align="justify">En un grupo de pacientes con accidente cerebrovascular agudo se utiliz&oacute; eritropoyetina humana recombinante por v&iacute;a endovenosa en altas dosis diarias durante los 3 primeros d&iacute;as despu&eacute;s del accidente vascular. El tratamiento fue bien tolerado y se asoci&oacute; con una mejor&iacute;a cl&iacute;nica que se hizo evidente al mes. Se observ&oacute; una tendencia a la reducci&oacute;n del infarto en los sujetos tratados en comparaci&oacute;n con los controles.<span class="superscript">90 </span></p>     <p align="justify">Todo ello abre nuevos caminos para la aplicaci&oacute;n de los nuevos m&eacute;todos de la medicina regenerativa en enfermedades cerebrovasculares y neurodegenerativas, entre otras enfermedades cr&oacute;nicas que no son curables con los m&eacute;todos que se aplican en la actualidad. </p>     <p><em>Miopat&iacute;as</em>: </p>     <p align="justify">En algunos modelos experimentales en que se usaron ratones, se implantaron c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea en los m&uacute;sculos da&ntilde;ados qu&iacute;micamente y se pudo comprobar que despu&eacute;s de 5 semanas, se hab&iacute;a conseguido la regeneraci&oacute;n del m&uacute;sculo. Estas observaciones, junto con las realizadas en modelos de ratones con distrofia muscular tipo Duchenne, han abierto nuevas posibilidades para el tratamiento de enfermedades musculares, incluyendo las distrofias.<span class="superscript">21,91</span> </p>     <p align="justify">La distrofia muscular se ha tratado de curar en ratones que tienen una mutaci&oacute;n puntiforme espec&iacute;fica en la prote&iacute;na muscular distrofina. Para esto, en un determinado m&uacute;sculo de los animales se inyectaron c&eacute;lulas madre mesenquimales extra&iacute;das de la m&eacute;dula &oacute;sea de ratones normales histocompatibles. En los m&uacute;sculos inyectados se pudo apreciar evolutivamente la expresi&oacute;n de distrofina, lo que suger&iacute;a que las c&eacute;lulas mesenquimales normales se diferenciaban en mioblastos y despu&eacute;s se fusionaban con las c&eacute;lulas musculares del animal receptor con la consiguiente producci&oacute;n de distrofina normal. Se consider&oacute; que una limitante de este m&eacute;todo era la poca posibilidad de aportar suficientes c&eacute;lulas normales a los m&uacute;sculos que permitieran la curaci&oacute;n de la enfermedad, pues la inyecci&oacute;n de todos los m&uacute;sculos del cuerpo no es una tarea que parece factible ni prudente.<span class="superscript">13</span> </p>     <p>Sin embargo, estas experiencias en su conjunto favorecen la continuaci&oacute;n de las investigaciones sobre la aplicaci&oacute;n de la terapia celular en miopat&iacute;as. </p>     <p><em>Diabetes mellitus</em>: </p>     <p align="justify">El p&aacute;ncreas posee una funci&oacute;n exocrina y otra endocrina dependiente de los islotes de Langerhans donde est&aacute;n situadas las c&eacute;lulas beta productoras de la insulina. La capacidad de replicaci&oacute;n de estas c&eacute;lulas est&aacute; limitada, por lo que se han explorado los trasplantes celulares para la curaci&oacute;n de esta enfermedad. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Hasta el momento, no se ha caracterizado claramente la c&eacute;lula madre pancre&aacute;tica adulta; pero se han identificado varias c&eacute;lulas que pueden tener esta funci&oacute;n, como son: las c&eacute;lulas madre que expresan nestina, marcador de c&eacute;lula madre neural, y las c&eacute;lulas ovales, que se consideran c&eacute;lulas madre hep&aacute;ticas que pueden dar lugar a hepatocitos y a c&eacute;lulas de los conductos biliares. Como parte de las c&eacute;lulas madre existentes en la m&eacute;dula &oacute;sea, se han encontrado tambi&eacute;n c&eacute;lulas ovales.<span class="superscript">3,92</span> </p>     <p align="justify">Muchos trabajos sugieren que la principal fuente de progenitores pancre&aacute;ticos son las c&eacute;lulas maduras de los propios conductos pancre&aacute;ticos, las que han mostrado gran capacidad de expansi&oacute;n, diferenciaci&oacute;n y regeneraci&oacute;n pancre&aacute;tica, despu&eacute;s de la pancreatectom&iacute;a. </p>     <p align="justify">Recientemente, han surgido algunas esperanzas para la cura permanente de la diabetes mediante el trasplante de islotes de Langerhans en el h&iacute;gado de pacientes diab&eacute;ticos, lo que ha despertado un nuevo inter&eacute;s en este campo.<span class="superscript">93</span> No obstante, como existen grandes limitaciones para la obtenci&oacute;n de donantes de islotes, la posibilidad de tratamiento con esta conducta ser&iacute;a solo para un n&uacute;mero peque&ntilde;o de pacientes insulinodependientes. Adem&aacute;s, la expansi&oacute;n <em>in vitro </em> de c&eacute;lulas beta diferenciadas hasta el momento no ha resultado eficiente. </p>     <p align="justify">Por lo tanto, se est&aacute;n explorando otras estrategias para lograr la expansi&oacute;n de c&eacute;lulas productoras de insulina. Con esta finalidad se han realizado varios experimentos con c&eacute;lulas madre embrionarias en modelos animales con resultados prometedores, pero muy limitados para su aplicaci&oacute;n por los conocidos factores &eacute;ticos relacionados con estas c&eacute;lulas. Por este motivo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os han surgido las c&eacute;lulas madre adultas como posibles candidatas para el tratamiento de la diabetes. Adem&aacute;s, estos criterios se apoyan en el conocimiento reciente de que las c&eacute;lulas madre son capaces de inducir inmunotolerancia, lo que ha planteado la posibilidad de que puedan resistir la autoinmunidad existente en la diabetes tipo I, a&uacute;n despu&eacute;s de diferenciadas en el paciente en c&eacute;lulas beta.<span class="superscript">92</span> </p>     <p align="justify">Entre las c&eacute;lulas madre adultas sugeridas para su implantaci&oacute;n en pacientes diab&eacute;ticos, se encuentra la c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica, lo que se considera una proposici&oacute;n muy atractiva. Una experiencia reciente realizada en ratones demostr&oacute; la reversi&oacute;n de la diabetes experimental mediante trasplantes repetidos de m&eacute;dula &oacute;sea.<span class="superscript">94</span> Otros autores han se&ntilde;alado que una conducta l&oacute;gica en la diabetes mellitus tipo I ser&iacute;a lograr un bloqueo inicial de la autoinmunidad, con la finalidad de facilitar el uso posterior m&aacute;s eficiente de la terapia celular con c&eacute;lulas madre.<span class="superscript">95</span> </p>     <p align="justify">Todos estos resultados apoyan las investigaciones relacionadas con la inducci&oacute;n de inmunotolerancia, la aplicaci&oacute;n de la terapia celular y posiblemente con la asociaci&oacute;n de estos procederes, en la b&uacute;squeda de la curaci&oacute;n de la diabetes mellitus. </p>     <p align="justify">Tambi&eacute;n se han realizado algunas investigaciones acerca del uso de la terapia celular en la diabetes tipo II. </p>     <p align="justify">Los resultados obtenidos en modelos experimentales de diabetes tipo II han sido m&aacute;s limitados, pero han indicado que la terapia celular pudiera ser aplicable en esta enfermedad.<span class="superscript">96</span> En ratones obesos que desarrollan espont&aacute;neamente diabetes tipo II, se inyectaron en el plexo orbital c&eacute;lulas mononucleares humanas procedentes de sangre de cord&oacute;n umbilical y se observ&oacute; mejor&iacute;a de la glucosa sangu&iacute;nea y de la tasa de supervivencia. Esto sugiri&oacute; que la aplicaci&oacute;n de estas c&eacute;lulas pudiera ser otra modalidad de terapia con c&eacute;lulas madre en la diabetes mellitus.<span class="superscript">97</span> En fecha reciente, se comunicaron los resultados obtenidos en 16 pacientes diab&eacute;ticos tipo II a los que se le implantaron, a trav&eacute;s de la arteria espl&eacute;nica, c&eacute;lulas mononucleares aut&oacute;logas CD34 + CD38- provenientes de la m&eacute;dula &oacute;sea. No se reportaron complicaciones, y despu&eacute;s de 90 d&iacute;as, el 84 % de los pacientes no recib&iacute;a tratamiento ni con hipoglicemiantes orales ni con insulina. 98 Estos resultados son estimulantes, pero ser&iacute;a recomendable la evaluaci&oacute;n de los pacientes durante un tiempo m&aacute;s prolongado y la realizaci&oacute;n de ensayos cl&iacute;nicos controlados con un mayor n&uacute;mero de casos. </p>     <p><em>Enfermedades hep&aacute;ticas</em>: </p>     <p>La regeneraci&oacute;n del tejido hep&aacute;tico es una propiedad bien conocida de este &oacute;rgano, en el que, despu&eacute;s de una hepatectom&iacute;a parcial, las c&eacute;lulas remanentes pueden restaurar la celularidad hep&aacute;tica.Se ha expuesto que un compartimiento potencial de c&eacute;lulas madre hep&aacute;ticas se encuentra en las ramas del &aacute;rbol biliar intrahep&aacute;tico.<span class="superscript">20,99</span> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Existen diferentes estudios que han puesto en evidencia la posibilidad de realizar terapia celular con c&eacute;lulas madre en hepatopat&iacute;as y tambi&eacute;n se ha comprobado la capacidad de la m&eacute;dula &oacute;sea adulta para producir c&eacute;lulas con caracter&iacute;sticas morfol&oacute;gicas y funcionales de hepatocitos. 2,100 Se ha observado que el n&uacute;mero de hepatocitos encontrados en el h&iacute;gado derivados de la c&eacute;lula madre hematopoy&eacute;tica, dependen de la existencia o no de lesiones hep&aacute;ticas y son m&aacute;s numerosos si existe alg&uacute;n da&ntilde;o hep&aacute;tico.<span class="superscript">20</span> </p>     <p align="justify">En el orden experimental en modelos animales se ha comunicado que la administraci&oacute;n por v&iacute;a intravenosa de m&eacute;dula &oacute;sea o de c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas procedentes de la sangre perif&eacute;rica, pod&iacute;a producir una reducci&oacute;n notable de la viremia en casos de hepatitis B o C cuando las c&eacute;lulas madre eran transfectadas con interfer&oacute;n beta, y producir una inhibici&oacute;n de la fibrog&eacute;nesis y apoptosis con desaparici&oacute;n de la fibrosis hep&aacute;tica en casos de cirrosis, cuando las c&eacute;lulas madre hematopoy&eacute;ticas hab&iacute;an sido transfectadas con el factor de crecimiento hepatoc&iacute;tico.<span class="superscript">9</span> </p>     <p align="justify">En experimentos tambi&eacute;n realizados en ratones, se comprob&oacute; la capacidad de las c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea para curar enfermedades metab&oacute;licas como la tirosinemia tipo I. 101 <strong></strong>Otra estrategia innovadora para el tratamiento de hepatopat&iacute;as fue comunicada recientemente. Se ha se&ntilde;alado que la repoblaci&oacute;n de los hepatocitos en las hepatopat&iacute;as cr&oacute;nicas causadas por disfunciones de estas c&eacute;lulas, generalmente resulta insuficiente con los m&eacute;todos convencionales. As&iacute;, en un modelo experimental realizado en ratas, se comprob&oacute; una repoblaci&oacute;n masiva con los hepatocitos normales trasplantados, despu&eacute;s que la proliferaci&oacute;n de los hepatocitos residentes previamente da&ntilde;ados hab&iacute;a sido bloqueada con la administraci&oacute;n de retrorsina. Con este proceder hubo normalizaci&oacute;n de la estructura hep&aacute;tica y de su funcionamiento.<span class="superscript">21</span> </p>     <p align="justify">Estas experiencias han resultado muy estimulantes para la continuaci&oacute;n de las investigaciones en este campo de la medicina. </p>     <p align="justify"><em>Nefropat&iacute;as</em>: </p>     <p align="justify">El ri&ntilde;&oacute;n fue el primer &oacute;rgano trasplantado con &eacute;xito. Sin embargo, esta no es la soluci&oacute;n para gran parte de los pacientes con insuficiencia renal cr&oacute;nica que no cuentan con la posibilidad de un ri&ntilde;&oacute;n para el trasplante. Por este motivo, se contin&uacute;a en la investigaci&oacute;n de otros m&eacute;todos alternativos que puedan beneficiar a estos pacientes, entre ellos, la terapia celular, pues se ha comunicado que c&eacute;lulas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea se pueden diferenciar en c&eacute;lulas renales, incluyendo c&eacute;lulas del mesangio, endoteliales, podocitos y c&eacute;lulas tubulares.<span class="superscript">102</span> En experimentos con animales se ha demostrado que la administraci&oacute;n de c&eacute;lulas de la m&eacute;dula &oacute;sea gen&eacute;ticamente modificadas pueden aportar factores antinflamatorios y suprimir el da&ntilde;o renal en ratones con el s&iacute;ndrome de Goodpasture.<span class="superscript">103</span> </p>     <p align="justify">Por otra parte, se han comunicado resultados satisfactorios con la utilizaci&oacute;n de los denominados t&uacute;bulos renales bioartificiales en que se emplean c&eacute;lulas progenitoras epiteliales sobre membranas de fibra hueca que son permeables, tanto al agua como a los solutos. Este sistema de filtraci&oacute;n se ha empleado como un aditamento extracorp&oacute;reo para el tratamiento de la insuficiencia renal cr&oacute;nica en animales de experimentaci&oacute;n y se han comunicado algunas experiencias con resultados alentadores en pacientes con da&ntilde;os renales.<span class="superscript">104 </span></p>     <p><em>Otros estudios</em>: </p> <ul>       <li> Pulm&oacute;n. <strong></strong>E n ratones en los que se provoc&oacute; una lesi&oacute;n alveolar extensa con el uso de bleomicina, se observ&oacute; la regeneraci&oacute;n de nuevos neumocitos, despu&eacute;s de la administraci&oacute;n intravenosa de c&eacute;lulas hematopoy&eacute;ticas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea.<span class="superscript">105</span> Otros autores tambi&eacute;n han comprobado experimentalmente la regeneraci&oacute;n de neumocitos en pulmones con lesiones alveolares extensas.<span class="superscript">9</span> </li>       <li> Piel. Desde hace alg&uacute;n tiempo se ha estado trabajando en diferentes tipos de cultivos para la expansi&oacute;n de queratinocitos humanos normales, con el objetivo de su utilizaci&oacute;n en p&eacute;rdidas cut&aacute;neas extensas. 106 Estos m&eacute;todos se han utilizado exitosamente para la expansi&oacute;n de queratinocitos aut&oacute;logos y alog&eacute;nicos que proporcionaron tejidos que se aplicaron en el tratamiento de quemaduras extensas.<span class="superscript">21,107</span> </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p align="justify">En los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han mejorado las condiciones de cultivo de las c&eacute;lulas epiteliales, que ya permiten no solo la expansi&oacute;n de queratinocitos, sino tambi&eacute;n de melanocitos y de c&eacute;lulas progenitoras de gl&aacute;ndulas seb&aacute;ceas y de pelos. Esto ha proporcionado un aspecto m&aacute;s natural a la piel cuando se hacen los trasplantes cut&aacute;neos con c&eacute;lulas cultivadas. Por lo tanto, el cultivo de c&eacute;lulas epiteliales se ha extendido a otros usos, como son la cicatrizaci&oacute;n de heridas y de &uacute;lceras cr&oacute;nicas de las piernas, reconstituci&oacute;n de la mucosa oral afectada por alteraciones gingivales o palatinas y tambi&eacute;n para la regeneraci&oacute;n epid&eacute;rmica despu&eacute;s de la extirpaci&oacute;n de grandes nevos, cicatrices, queloides o tatuajes.<span class="superscript">21</span> </p> <ul>       <li> Tracto digestivo. En la enfermedad de Crohn, una complicaci&oacute;n compleja y dif&iacute;cil de tratar es la formaci&oacute;n de f&iacute;stulas, con frecuencia perianales. En el caso de las mujeres, se pueden presentar f&iacute;stulas rectovaginales. Estas complicaciones afectan notablemente la calidad de vida de los pacientes. </li>     </ul>     <p align="justify">Hace relativamente poco tiempo, se comunic&oacute; el caso de una paciente con una f&iacute;stula rectovaginal recurrente que fue tratada exitosamente mediante la implantaci&oacute;n de c&eacute;lulas madre adultas procedentes de la grasa obtenida mediante liposucci&oacute;n. 108 <strong></strong></p>     <p align="justify">M&aacute;s recientemente, se publicaron los resultados obtenidos en 5 pacientes con enfermedad de Crohn y f&iacute;stulas anorrectales en que se utiliz&oacute; ese mismo tipo de terapia celular. Uno de los enfermos fue excluido de la investigaci&oacute;n por contaminaci&oacute;n bacteriana del cultivo celular. En los 4 restantes, se trataron 9 trayectos fistulosos. La introducci&oacute;n de las c&eacute;lulas se hizo junto al orificio interno de la mucosa rectal. La evoluci&oacute;n de 8 de estas f&iacute;stulas fue seguida semanalmente al menos durante 8 semanas. Al final de este per&iacute;odo, en 6 f&iacute;stulas (75 %) se hab&iacute;a logrado la epitelizaci&oacute;n del orificio externo y se evaluaron como cicatrizadas. Las 2 f&iacute;stulas restantes (25 %) no cicatrizaron totalmente, pues en ellas solo se obtuvo un cierre incompleto del orificio externo, pero con una significativa disminuci&oacute;n del flujo. 109 La ampliaci&oacute;n de estas investigaciones, con la incorporaci&oacute;n de mayor n&uacute;mero de casos, contribuir&aacute; sin dudas a precisar la trascendencia de esta nueva modalidad terap&eacute;utica. </p>     <p><em>Aparato reproductor femenino</em>: </p> <ul>       <li> Endometrio. <strong></strong>La regeneraci&oacute;n del endometrio en cada ciclo menstrual es un requisito necesario para la reproducci&oacute;n. Las c&eacute;lulas que se diferencian para regenerar el endometrio son las c&eacute;lulas madre endometriales que se encuentran en su capa basal. Recientemente, se plante&oacute; la posibilidad de que la repoblaci&oacute;n del endometrio se pudiera efectuar por c&eacute;lulas de procedencia extrauterina. En 4 pacientes que recibieron un trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea alog&eacute;nico con incompatibilidad en solo un ant&iacute;geno HLA, se investig&oacute; la presencia en su endometrio de c&eacute;lulas endometriales derivadas de las c&eacute;lulas del donante, lo que se pudo comprobar en todos los casos. Estos hallazgos sugieren que c&eacute;lulas madre procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea pueden originar c&eacute;lulas endometriales y contribuir a la regeneraci&oacute;n del endometrio.<span class="superscript">110</span> Estas observaciones abren un atrayente campo de investigaci&oacute;n para la b&uacute;squeda de nuevas posibilidades terap&eacute;uticas de algunas situaciones en que la regeneraci&oacute;n endometrial se encuentra afectada, como sucede en el s&iacute;ndrome de Asherman y en mujeres curadas de c&aacute;ncer que han recibido radiaciones o quimioterapia.<span class="superscript">111 </span></li>       <li> Ovarios. Experimentos realizados en ratones hembras gen&eacute;ticamente est&eacute;riles o en las que la esterilidad hab&iacute;a sido provocada por quimioterapia, demostraron que el trasplante de m&eacute;dula &oacute;sea, o de sangre perif&eacute;rica alog&eacute;nica, puede restaurar la producci&oacute;n de oocitos. Estos resultados identifican a la m&eacute;dula &oacute;sea como una fuente potencial de c&eacute;lulas madre que pueden inducir oog&eacute;nesis. </li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Sin embargo, la capacidad de desarrollo y fertilizaci&oacute;n de estos oocitos no fue determinada.<span class="superscript">112</span> Por otra parte, se han expuesto dudas sobre algunos de los planteamientos realizados por los autores de ese trabajo, por lo que es recomendable ampliar las investigaciones que permitan esclarecer esta situaci&oacute;n, y explorar nuevas posibilidades que faciliten la aplicaci&oacute;n de material aut&oacute;logo en el tratamiento de la insuficiencia ov&aacute;rica prematura y de la infertilidad de causa ov&aacute;rica.<span class="superscript">113 </span></p>     <p align="justify">La recopilaci&oacute;n de toda la informaci&oacute;n que se ha aportado nos ofrece una visi&oacute;n general de los avances que se han obtenido con la terapia celular, en particular con la aplicaci&oacute;n de las c&eacute;lulas madre adultas procedentes de la m&eacute;dula &oacute;sea, as&iacute; como sus perspectivas. Seg&uacute;n han ido aumentando los conocimientos, han ido surgiendo tambi&eacute;n muchas interrogantes, gran parte a&uacute;n sin respuesta, pero que seguramente la tendr&aacute;n con la continuidad e incremento de las investigaciones. La terapia celular regenerativa es un proceder reciente que est&aacute; a&uacute;n dando sus primeros pasos y no se conoce hasta d&oacute;nde se extiende el l&iacute;mite de sus posibilidades, por lo que a&uacute;n queda un largo camino hasta que ellas se puedan definir. A prop&oacute;sito de esto, vale la pena recordar 2 expresiones que pueden ser aplicables en esta situaci&oacute;n : “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” (<em>Antonio Machado </em>, poeta espa&ntilde;ol, 1875-1939) y “La &uacute;nica posibilidad de descubrir los l&iacute;mites de lo posible es aventurarse un poco m&aacute;s all&aacute; en el terreno de lo imposible” (<em>Arthur C. Clarke</em>, escritor ingl&eacute;s, 1917-). </p> <h4 align="justify">Summary</h4> <h6>Regenerative medicine. Stem cells in heart diseases </h6>     <p align="justify">The application of regenerative medicine in patients with cardiovascular diseases has been the object of numerous researches in the last years, not only in acute processes as the myocardial infarction, but also in chronic ones, such as ischemic heart disease, or in both. Different sources of cells have been used. The first attempts were made at the laboratory with embryonic cells. Later on, autologous myocites taken from the skeletal muscle and previously cultured were injected. More recently, the already well-known adult hematopoeietic stem cell from the bone marrow appears as a “new star”. It is evident that the cells from the bone marrow have the capacity of differentiating into cardiomyocites. The mechanism through which it occurs has not been well elucidated <strong></strong>yet. It is stated that it is due to the plasticity of the cells when they are directly injected in the ischemic area during a bypass surgery or by the intracoronary, transendocardeal or systemic route. Several studies have been reported in world literature, but most of them cover a small number of patients, and a few have a control group and they are non-randomized studies. The feasibility, efficiency and innocuousness of the procedure have been proved in them. However, there are still different questions about this procedure. </p>     <p><em>Key words</em>: Hematopoeietic stem cell, myocardial infarction, ischemic heart disease, regenerative medicine. </p> <h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas </h4>     <p> 1. Mironow V, Visconti R, Markwald R. What is regenerative medicine? Emergence of applied stem cell and developmental biology. Expert Opin Biol Ther 2004;4:773-81. </p>     <p> 2. Verfaillie CM, Pera MF, Lansdorp PM. Stem cells: Hype and reality. Hematology 2002;1:369-91. </p>     <p> 3. Hern&aacute;ndez P, Dortic&oacute;s E. Medicina regenerativa. C&eacute;lulas madre embrionarias y adultas. Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter. Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih">URL:http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih </a></p>     <p> 4. Dong WR, Xiao YQ, Piao YJ, Chen YH. In vivo tissue engineering: A new concept. Di Yi Jun Yi Da Xue Xue Bao 2004;24:969-74. </p>     <p> 5. Zdrahala RJ, Zdrahaala IJ. In vivo tissue engineering: Part I. Concept genesis and guidelines for its realization. J Biomater Appl 1990;14:192-209. </p>     <p> 6. Muschler GF, Nakamoto C, Griffith LG. Engineering principles of clinical cell-based tissue engineering. J Bone Joint Surg Am 2004;86-A:1541-58. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 7. I&aacute;&ntilde;ez E. C&eacute;lulas madre y clonaci&oacute;n terap&eacute;utica. 2004. Disponible en:     <br>   <a href="www.urg.es/%20%7E%20eianez/Biotecnologia/clonembrion.htm%20">www.urg.es/ ~ eianez/Biotecnologia/clonembrion.htm </a></p>     <p> 8. Thomson JA, Itskovitz-Eldor J, Shapiro SS, Waknitz MA, Swiergiel JJ, Marshall VS, et al. Embryonic stem cell lines derived from human blastocysts. Science 1998;282:1145-7. </p>     <p> 9. K&ouml;rbling M, Estrov Z. Adult stem cells for tissue repair. A new therapeutic concept ? N Engl J Med 2003;349:570-82. </p>     <p> 10. Parmacek MS, Epstein JA. Pursuing cardiac progenitors: regeneration redux. Cell 2005;120:295-8. </p>     <p> 11. Humes HD, Szczypka MS. Advances in cell therapy for renal failure. Transpl Immunol 2004;12(3-4):219-27. </p>     <p> 12. Daley GQ, Goodell MA, Snyder EY. Realistic prospects for stem cell therapeutics. Hematology 2003;1:398-418. </p>     <p> 13. Caplan I. Mesenchymal stem cells: Cell based reconstructive therapy in orthopedics. Tissue Eng 2005;11:1198-211 </p>     <p> 14. Gratwohl A, Baldomero H, Horisberger B, Schmid C, Passwerg J, Urbano-Ispizua A. Current trends in hematopietic stem cell transplantation in Europe . Blood 2002;100:2374-83. </p>     <p> 15. Sullivan KM, Parkman R, Walters MC. Bone marrow transplantation for non-malignant disease. Hematology (American Society of Hematology Education Program Book) 2000;1:319-38. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 16. Coccia PF, Krivit W, Cervenka J, Clawson C, Kersey JH, Kim TH, et al. Successful bone marrow transplantation for infantile malignant osteoporosis. N Engl J Med 1980;302:701-8. </p>     <p> 17. Horwitz EM, Prockop DJ, Fitzpatrick LA, Koo WW, Gordon PL, Neel M, et al. Transplantability and therapeutic effects of bone marrow-derived mesenchymal cells in children with osteogenesis imperfecta. Nat Med 1999;5:309-13. </p>     <p> 18. Cancedda R, Bianchi G, Derubeis A, Quarto R. Cell Therapy for bone disease: A review of current status. Stem Cells 2003;21:610-9. </p>     <p> 19. Pereira R, O&acute;Hara M, Laptev A. Marrow stromal cells, a source of progenitor cells for nonhematopoietic tissues in transgenic mice with a phenotype of osteogenesis imperfecta. Proc Natl Acad Sci USA 1998;95:1142-7. </p>     <p> 20. Garrido Colino C. Estado actual de la investigaci&oacute;n con c&eacute;lulas madre. An Pediatr (Barc) 2003;59:552-8. </p>     <p> 21. Migliaccio AR, Quarto R, Piacibello W. Cell therapy: Filling the gap between basic sicence and clinical trials. Stem Cells 2003;21:348-56. </p>     <p> 22. Zhang C, Chen W, Xiae LL, Tan EX, Lue SK , Zheng D, et al. Allogenic umbilical cord blood stem cell transplantation in Duchenne muscular dystrophy. Zhonghua Yi Xue Za Zhi 2005;85:522-5 (art&iacute;culo en chino) Resumen Medline. </p>     <p> 23. Menasche P. Skeletal muscle satelite cell transplantation. Cardiovasc Res 2003;58:351-7. </p>     <p> 24. Siminiak T, Kurpirz M. Myocardial replacement therapy. Circulation 2003;108:1167-71. </p>     <p> 25. Strauer BE, Brehm M, Zeus T, K&ouml;stering M, Hern&aacute;ndez A, Sorg RV, et al. Repair of infarcted myocardium by autologous intracoronary mononuclear bone marrow cell transplantation in humans. Circulation 2002;106:1913-8. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 26. Vald&eacute;s Chavarri M, Pascual Figal D, Prosper Cardoso F, Moreno Monta&ntilde;ez J, Garc&iacute;a Olmos D, Barcia Albacar JA. Medicina regenerativa con c&eacute;lulas madre adultas. Rev Clin Esp 2005;205:556-64. </p>     <p> 27. Wollert KC, Drexler H. Clinical applications of stem cells for the heart. Cir Res 2005;96:151-63. </p>     <p> 28. Fraser JK, Schreiber RE, Zuk PA, Hedrick MH. Adult stem cell therapy for the heart. Int J Biochem Cell Biol 2004;36:658-66. </p>     <p> 29. Fam NP, Verma S, Kutryk M, Stewart DJ. Clinician guide to angiogenesis. Circulation 2003;108:2613-8. </p>     <p> 30. Fukuda S, Yoshii S, Kaga S, Matsumoto M, Kugiyama K, Maulik N. Angiogenic strategy for human ischemia heart disease: Brief overview. Mol Cell Biochem 2004;264:143-9. </p>     <p> 31. Ozbaran M, Omay SB, Nalbantgil S, Kultursay H, Kumanlioglu K, Nart D, et al. Autologous peripheral stem cell transplantation in patients with congestive heart failure due to ischemic heart disease. Europ J Cardio-Throrac Surg 2004;25:342-51. </p>     <p> 32. Menasche P, Hagege AA, Vilquin JT, Desnos M, Abergel E, Pouzet B, et al. Autologous skeletal myoblast transplantation for severe post infarction left ventricular dysfunction. J Am Coll Cardiol 2003;41:1078-83. </p>     <p> 33. Strauer BE, Brehm M, Zeus T, Gattermann N, Hern&aacute;ndez A, Sorg RV, et al Intrakoronare humane autologe stammzelltransplantation zur myokardregeneration nach herzinfark. Dtsch Med Wschr 2001;126:932-8 </p>     <p> 34. Wollert KC, Meyer GP, Lotz J, Reinges-Lichtenberg S, Lippolt P, Breidenbach C, et al. Intracoronary autologous bone-marrow cell tranfer after myocardial infarction: The BOOST randomised controlled clinical trial. Lancet 2004;364:141-8. </p>     <p> 35. Perin EC, Dohmann HFR, Borojevic R, Silva SA, Sousa ALS, Mesquita CT , et al. Transendocardial autologous bone marrow cell transplantation for severe, chronic ischemic heart failure. Circulation 2003;107:2294-302. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 36. Hofmann M, Wollerr KC, Meyer GP, Menke A, Arseniev L, Hertenstein B, et al. Monitoring of bone marrow cell homing into the infracted human myocardium. Circulation 2005;111:2198-202. </p>     <p> 37. Kang HJ, Kim HS, Zhang SY, Park KW, Cho HJ, Koo BK, et al. Effects of intracoronary infusion of peripheral blood stem-cells mobilised with granulocyte–colony stimulating factor on left ventricular systolic function and restenosis after coronary stenting in myocardial infarction: The MAGIC cell randomised clinical trial. Lancet 2004;363:751-6. </p>     <p> 38. Perin EC, Silva GV. Stem cell therapy for cardiac diseases. Curr Opin Hematol 2004;11:399-40. </p>     <p> 39. Orlic D, Kajstura J, Chimenti S, Limana F, Jakooniuk I, Quaini F. Mobilized bone marrow cells repair the infracted heart, improving function and survival. Proc Natl Acad Sci USA 2001;98:10344-9. </p>     <p> 40. Kuethe F, Figulla HR, Voth M, Richartz BM, Opfermann T, Sayer HG, et al. Mobilization of stem cells by granulocyte colony – stimulating factor for the regeneration of myocardial tissue after myocardial infarction. Dtsch Med Wochenschr 2004;129:424-8. </p>     <p> 41. Valgimigli M, Rigolin GM, Cittanti C, Malagutti P, Curello S, Percoco G, et al. Use of granulocyte – colony stimulating factor during acute myocardial infarction to enlace bone marrow stem cell mobilization in humans: clinical and angiographic safety profile. Eur Heart J 2005;26:1838-45. </p>     <p> 42. Wang Y, Tagil K, Ripa RS, Nilsson JC, Carstensen S, Jorgensen E, et al. Effect of mobilization of bone marrow stem cells by granulocyte colony stimulating factor on clinical symptoms, left ventricular perfusion and function in patients with severe chronic ischemic heart disease. Int J Cardiol 2005;100:477-83. </p>     <p> 43. Maiese K, Li F, Chong ZZ. New avenues of exploration for erythropoietin. JAMA 2005;293:90-5. </p>     <p> 44. Isner JM, Vale P, Symes J, Losordo DW, Asahara T. Angiogenesis and cardiovascular disease. Dialog Cardiovas Med 2001;6:145-65. </p>     <p> 45. Kinnaird T, Stabile E, Burnett MS, Shou M, Lee CW, Barr S, et al. Local delivery of marrow derived stromal cells augments collateral perfusion through paracrine mechanisms. Circulations 2004;109:1543-9. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 46. Tatieshi-Yuyama E, Matsubara H, Murohara T, Ikeda V, Shintani S, Masaki H, et al. Therapeutic angiogenesis for patients with limb ischaemia by autologous transplantation of bone-marrow cells: A pilot study and a randomised controlled trial. Lancet 2002;360:427-35. </p>     <p> 47. Higashi Y, Kimura M, Hara K, Noma K, Jitsuiki D, Nakagawa K, et al. Autologous bone-marrow mononuclear cell implantation improves endothelium-dependent vasodilation in patients with limb ischemia. Circulation 2004;109:1215-8. </p>     <p> 48. Teiji O. Treatment for limb ulcer with severe ischemia: Therapeutic angiogenesis by autologous transplantation of bone-marrow. Wound Repair Regen 2004;12(1):A5 (P-I-04). </p>     <p> 49. Hern&aacute;ndez P, Dortic&oacute;s E, Hern&aacute;ndez C, Cortina L, Mars&aacute;n V, Mac&iacute;as C, et al.Trasplante de c&eacute;lulas madre aut&oacute;logas en el miembro inferior isqu&eacute;mico de un paciente con arteriosclerosis obliterante cr&iacute;tica. Rev Cubana Hematol Inmunol Med Transf 2005 Disponible en: <a href="http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih">URL:http://www.bvs.sld.cu/revistas/hih </a></p>     <p> 50. Connolly JF. Injectable bone marrow preparations to stimulate osteogenic repair. Clin Orthop 1995;313:8-18. </p>     <p> 51. Quarto R, Mastrogiacomo M, Cancedda R, Kutepov SM, Mukhachev V, et al. Repair of large bone defects with the use of autologous bone marrow stromal cells. N Engl J Med 2001;344:385-6. </p>     <p> 52. Lendeckel S, J&ouml;dicke A, Christophis P, Heindinger K, Wolff J, Fraser JK, et al. Autologous stem cells (adipose) and fibrin glue used to treat widespread traumatic calvarian defects: Case report. J Cranio-Maxillofac Surg 2004;32:370-3. </p>     <p> 53. Otani A, Dorrell MI, Kinder K, Moreno SK, Nusinowitz S, Banin E, et al. Rescue of retinal degeneration by intravitreally injected adult bone marrow derived lineage-negative hematopoietic stem cells. J Clin Invest 2004;114:765-74. </p>     <p> 54. Raffi S, Lyden D. Therapeutic stem and progenitor transplantation for organ vascularization and regeneration. Nat Med 2003;9:702-12. </p>     <p> 55. Kicic A, Shen WY, Wilson AS, Constable IJ, Robertson T, Racokczy PE. Differentiation of marrow stromal cells into photoreceptors in the rat eye. J Neurosci 2003;23:7742-9. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 56. Lavker RM, Tseg SC, Sun TT. Corneal epithelial stem cells at the limbus – looking at some old problems from a new angle. Exp Eye Res 2004;78:433-46. </p>     <p> 57. Tseng SC. Significant impact of limbal epithelial stem cells. Indian J Ophthalmol 2000;48:79-81. </p>     <p> 58. Muraine M, Salessy P, Watt L, Retout A, Brasseur G. Limbal autograft transplantation. Eight consecutive cases. J Fr Ophtalmol 2000;23:141-50. </p>     <p> 59. Nishiwaki-Dantas MC, Dantas PE, Reggi JR. Ipsilateral limbal translocation for treatment of partial limbal deficiency secondary to ocular alkali burn. Br J Ophthalmol 2001;85:1031-3. </p>     <p> 60. Tsai RJ, Li LM, Chen JK. Reconstruction of damaged corneas by transplantation of autologous limbal epithelial cells. N Engl J Med 2000;343:86-93. </p>     <p> 61. Zito F, Borderie V, Touzeau O, Bourcier T, Allouch C, Laroche L. Amniotic membrane transplantation in severe corneal epithelial diseases. Preliminary Results. J Fr Ophtalmol 2002;25:879-88. </p>     <p> 62. Shimazaki J, Aiba M, Goto E, Kato N, Shimmura S, Tsubota K. Transplantation of human limbal epithelium cultivated on amniotic membrane for the treatment of severe ocular surface disorders. Ophthamology 2002;109:1285-90. </p>     <p> 63. Nishida K, Yamato M, Hayashida Y, Watanabe K, Yamamoto K, Adachi E, et al. Corneal reconstruction with tissue – engineered cell sheets composed of autologous oral mucosa epithelium. N Engl J Med 2004;351:1187-96. </p>     <p> 64. Taupin P. Adult neurogenesis in the mammalian central nervous system: Functionality and potential clinical interest. Med Sci Monit 2005;11:RA 247-52. </p>     <p> 65. Rice CM, Scolding NJ . Adult stem cells – reprogramming neurological repair? Lancet 2004;363:193-9. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 66. Bakshi A, Hunteer C, Swanger S, Lepore A, Fisher I. Minimally invasive delivery of stem cells for spinal cord injury: advantages of the lumbar puncture technique. J Neurosurg Spine 2004;1:330-7. </p>     <p> 67. Haas S, Weidner N, Winkler J. Adult stem cell therapy in stroke. Curr Opin Neurol 2005;18:59-64. </p>     <p> 68. Shyu WC, Lin SZ, Yang HI, Tzeng YS, Pang CY, Yen PS, et al. Functional recovery of stroke rats induced by granulocyte colony – stimulating factor – stimulated stem cells. Circulation 2004;110:1847-54. </p>     <p> 69. Schneider A, Kr&uuml;ger C, Steigleder T, Weber D, Laage R, Aronowski J, et al. The hematopoietic factor G-CSF is a neuronal ligand that counteracts programmed cell death and drives neurogenesis. J Clin Invest 2005;115:2083-98. </p>     <p> 70. Wang L, Zhang Z, Wang Y, Zhang R, Chopp M. Treatment of stroke with erythropoietin enhances neurogenesis and angiogenesis and improves neurological function in rants. Stroke 2004;35:1732-7. </p>     <p> 71. Baldauf K, Reymann KG. Influence of EGF/bFGF treatment on proliferation, early neurogenesis, and infarct volumen after transient focal ischemia. Brain Res 2005;1056:158-67. </p>     <p> 72. Ren JM, Finklestin SP. Group factor treatment of stroke. Curr Drug Targets CNS. Neurol Disord 2005;4:121-5. </p>     <p> 73. Zhang L, Zhang RL, Wang Y, Zhang C, Zhang ZG, Meng H, et al. Functional recovery in aged and young rats after embolic stroke: Treatment with a phosphodiesterase type 5 inhibitor. Stroke 2005;36:847-52. </p>     <p> 74. Redmon DE . Cellular replacement therapy for Parkinson&acute;s disease – where we are today? Neoroscientist 2002;8:457-88. </p>     <p> 75. Sayles M, Jain M, Barjer RA. The cellular repair of the brain in Parkinson&acute;s disease – past, present and future. Transplant Immunol 2004;12:321-42. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 76. Olanow CW, Goetz CG, Kordower JH, Stoessl AJ, Sossi V, Brin MF, et al. A double – blind controlled trial of bilateral fetal nigral transplantation in Parkinson&acute;s disease. Ann Neurol 2003;54:403-14. </p>     <p> 77. Bachoud–Levi AC, Remy P, Nguyen JP, Brugieres P, Lefaucheur JP, Bourdet C, et al. Motor and cognitive improvements in patients with Huntington's disease after neural transplantation. Lancet 2000;356:1975-9. </p>     <p> 78. Dunnetts B, Rosser AE. Cell Therapy in Huntington's disease. Neuro Rx 2004;1:394-405. </p>     <p> 79. Svendsen CN, Langston JW. Stem cells for Parkinson&acute;s disease and ALS; replacement or protection? Nature Med 2004;10:224-6. </p>     <p> 80. Hemendinger R, Wang J, Malik S, Persinski R, Copeland J, Emerich D, et al. Sertoli cells improve survival of motor neurons in SOD1 transgenic mice, a model of amyotrophic lateral sclerosis. Exp Neurol 2005;196:235-43. </p>     <p> 81. Janson CG, Ramesh TM, During MJ, Leone P, Heywood J. Human intrathecal transplantation of peripheral blood stem cells in amyotrophic lateral sclerosis. J Hematother Stem Cell Res 2001;10:913-5. </p>     <p> 82. Mazzini L, Fagioli F, Boccaletti R, Mareschi K, Olivieri G, Olivieri C, et al. Stem cell therapy in amyotrophic lateral sclerosis: A methodologic approach in humans. Amyotroph Lateral Scleros Other Motor Neuron Disord 2003;4:158-61. </p>     <p> 83. Manganas LN , Maletic-Savatic M. Stem cell therapy for central nervous system demyelinating disease. Curr Neurol Neurosci Rep 2005;5:225-31. </p>     <p> 84. Pluchino S, Martino G. The therapeutic use of stem cells for myelin repair in autoimmune demyelinating disorders. J Neurol Sci 2005;233:117-9. </p>     <p> 85. Kondziolka D, Wechsler L, Goldstein S, Meltzer C, Thulborn KR, et al. Transplantation of cultured human neuronal cells for patients with stroke. Neurology 2000;55;565-9. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 86. Kondziolka D, Steinberg GK, Wechsler L, Meltzer CC, Elder E, Gebel J, et al. Neurotransplantation for patients with subcortical motor stroke: A phase 2 randomized trial. J Neurosug 2005;103:38-45. </p>     <p> 87. Bang OY, Lee JS, Lee PH, Lee G. Autologous mesenchymal stem cells transplantation in stroke patients. Ann Neurol 2005;57:874-82. </p>     <p> 88. Savitz SI, Dinsmore J, Wu J, Henderson GV, Stieg P, Caplan LR. Neurotransplantation of fetal porcine cell in patients with basal ganglia infarcts: A preliminary safety and feasibility study. Cerebrovas Dis 2005;20:101-7. </p>     <p> 89. Kang KS , Kim SW, Oh YH, Yu JW, Kim KY, Park HK, et al. A 37–year-old spinal cord-injured female patient, transplanted of multipotent stem cells from human UC blood with improved sensory perception and mobility, both functionally and morphologically: A case study. Cytotherapy 2005;7:368-73. </p>     <p> 90. Ehrenreich H, Hasselblatt M, Dembowski C, Cepek L, Lewczuk P, Stiefel M, et al. Erythropoietin therapy for acute stroke is both safe and beneficial. Mol Med 2002;8:495-505. </p>     <p> 91. Gussoni E, Soneoka Y, Strickland CD. Dystrophin expression in the mdx mouse restored by stem cell transplantation. Nature 1999;401:390-4. </p>     <p> 92. Lechner A, Habener JF. Stem/progenitors cells derived from adult tissues: Potential for the treatment of diabetes mellitus. Am J Physiol Endocrinol Metab 2003;284:E259-66. </p>     <p> 93. Ryan EA, Lakey JR, Rajotte RV, Korbutt GS, Kim T, Imes S, et al. Clinical outcomes and insulin secretion after islet transplantation with the Edmonton protocol. Diabetes 2001;50:710-9. </p>     <p>94.  Baneriee M, Kumar A, Bhonde RR. Reversal of experimental diabetes by m&uacute;ltiple bone marrow transplantation. Biophys Res Commun 2005;328:318-25. </p>     <p> 95. Trucco M. Regeneration of the pancreatic B cell. J Clin Invest 2005;115:5-12. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 96. Giannoukakis N, Pietropaolo M, Trucco M. Therapeutic strategies for type 1 and Type 2 diabetes mellitus. Diabetes Nutr Metab 2002;15:173-203. </p>     <p> 97. Ende N, Chen R, Reddi AS. Transplantation of human umbilical cord cells improves glycemia and glomerular hypertrophy in type 2 diabetic mice. Biochem Biophys Res Commun 2004;321:168-71. </p>     <p> 98. Fernandez-Vi&ntilde;a RJ, Andrin O, Saslavsky J, Visalovick F, Camozzi L, Ferreyra O, et al. First reported data from Argentina of implant and cellular therapy in patients with diabetes type 2 (TECELDIAB Study) Amer Soc Cell Bio. 45 th Annual Meeting – San Francisco , CA. December 10-14, 2005. </p>     <p> 99. Forbes S, Vig P, Poulsom R, Thomas H, Alison M. Hepatic stem cells. J Path 2002;197:510-8. </p>     <p> 100. Theise NO, Nimmakayalu M, Gardner R, Illei PB, Morgan G, Teperman I, et al. Liver from bone marrow in humans. Hepatology 2000;32:11-6. </p>     <p> 101. Lagasse E, Connors H, Al-Dhalimy M. Purified hematopietic stem cells can differentiate into hepatocytes in vivo. Nat Med 2000;6:1229-34. </p>     <p> 102. Imai E, Ito T. Can bone marrow differentiate into renal cells? Pediatr Nephrol 2002;17:790-4. </p>     <p> 103. Yokoo T, Ohashi U, Shen J. Genetically modified bone marrow continuously supplies antiinflammatory cells and suppresses renal injury in mouse Good pature syndrome. Blood 2001;98:57-64. </p>     <p> 104. Humes HD, Szczypka MS. Advances in cell therapy for renal failure. Transplant Immunol 2004;12:219-27. </p>     <p> 105. Kotton DN, Ma BY, Cardoso WV . Bone marrow derived cells as progenitors of lung alveolar epithelium. Development 2001;128:5181-8. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> 106. Llames SG, del Rio M, Larches F, Garc&iacute;a E, Garc&iacute;a M, Escamez MJ, et al. Human plasma as a dermal scaffold, for the generation of a completely autologous bioengineering skin. Transplantation 2004;77:350-5. </p>     <p> 107. Ronfard V, Rives JM, Neveux Y, Cassin H, Banandon Y. Long-term regeneration of human epidermis on third degree burns transplanted with autologous cultures epithelium grown on a fibrin matrix. Transplantation 2000;70:1551-2. </p>     <p> 108. Garc&iacute;a-Olmp D, Garc&iacute;a-Arranz M, Garc&iacute;a IG, Cuellar ES, Blanco IF, Prianes IA , et al. Autologous stem cell transplantation for treatment of rectovaginal fistula in perianal Crohn&acute;s disease: A new cell – based therapy. Int J Colorectal Dis 2003;18:451-4. </p>     <p> 109. Garc&iacute;a–Olmo D, Garc&iacute;a–Arranz M, Herreros D, Pascual I, Peiro C, Rodr&iacute;guez–Montes JA. A phase I clinical trial of the treatment of Crohn&acute;s fistula by adipose mesenchymal stem cell transplantation. Dis Colon Rectum 2005;18:1416-23. </p>     <p> 110. Taylor HS. Endometrial cell derived from donor stem cell in bone marrow transplant recipients. JAMA 2004;292:104-5. </p>     <p> 111. Polan ML, Yao MWM. Stem cell transfer and the uterus. The egg teaches the chicken. JAMA 2004;292:81-5. </p>     <p> 112. Johnson J, Bagley J, Skaznik–Wikiel M, Lee HJ, Adams GB, Niikura Y, et al. Oocyte generation in adult mammalian ovaries by putative germ cells in bone marrow and peripheral blood. Cell 2005;122:305-15. </p>     <p> 113. Bukovsky A. Can ovarian infertility be treated with bone marrow – or ovary- derived germ cells ? Reprod Biol Endocrinol 2005;3:36. </p>     <p>Recibido: 15 de mayo de 006. Aprobado: 2 de junio de 2006.     <br> Dr. <em>Porfirio Hern&aacute;ndez Ram&iacute;rez</em>. Instituto de Hematolog&iacute;a e Inmunolog&iacute;a. Apartado Postal 8070, Ciudad de La Habana, CP 10800, Cuba. Tel (537) 643 8268, 643 8695. Fax (537) 44 2334. e-mail: <a href="mailto:ihidir@hemato.sld.cu">ihidir@hemato.sld.cu </a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[ ]]></body>
</article>
