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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[De perder peso, al control del peso]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,The Howard Foundation 81 avenue du Dr. Maurice Donal  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Obesity is one of the greatest problems of public health at present. Its origin is complex and multifactorial. In the present paper, those aspectes related to the importance of obesity as a health problem, its physiopathology, as well as its conditioning factors are exhaustively reviewed. The failures and successes of different diet therapies used in the treatment of this disease, the beneficial effects of very low calory diets and ,specially, the Cambridge diet are approached not only as regards the reduction of body weight, but also the improvement of clinical pictures of other diseases connected with obesity, such as hypertension, type II diabetes mellitus and dislipidaemias, and the significant reduction in the doses of drugs used for its control]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <h3> Trabajo de Revisi&oacute;n</h3>Fundaci&oacute;n Howard-Nize, Francia-Cambridge,  Reino Unido <h2> De perder peso, al control del peso: experiencia de un programa</h2><i><a href="x">Dr.  William Amzallag</a></i> <h4> RESUMEN</h4>La obesidad es uno de los mayores problemas  de la salud p&uacute;blica en la actualidad, su origen es complejo y multifactorial.  En el presente art&iacute;culo se revisan de forma exhaustiva los aspectos relacionados  con la importancia de la obesidad como problema de salud, su fisiopatolog&iacute;a,  as&iacute; como sus factores condicionantes. Por otra parte se abordan los &eacute;xitos  y fracasos de diferentes reg&iacute;menes diet&eacute;ticos utilizados en el tratamiento  de esta enfermedad, los efectos beneficiosos de las dietas de muy bajas calor&iacute;as  y en especial la dieta de Cambridge; no s&oacute;lo en la reducci&oacute;n del  peso corporal, sino tambi&eacute;n en la mejor&iacute;a de los cuadros cl&iacute;nicos  de otras enfermedades relacionadas con las obesidad como la hipertensi&oacute;n,  la diabetes mellitus tipo 2 y la dislipidemias, as&iacute; como la disminuci&oacute;n  sustancial en las dosis de medicamentos utilizados en su control.     <p><i>Descriptores  DeCS</i>: OBESIDAD/dietoterapia; DIETA REDUCTORA/m&eacute;todos; PERDIDA DE PESO.      <p>La obesidad se ha convertido en uno de los mayores problemas de la salud p&uacute;blica.  Es una verdadera enfermedad cuyo origen es complejo y multifactorial. Refleja  un trastorno de la regulaci&oacute;n del apetito y del metabolismo energ&eacute;tico  (en el que intervienen factores fisiopatol&oacute;gicos y bioqu&iacute;micos,  factores gen&eacute;ticos y hereditarios y tambi&eacute;n factores culturales  psicosociales relacionados con el entorno).     <p>El obeso tiene adem&aacute;s 2  particularidades: la primera es el esfuerzo intenso que hace para detener su enfermedad,  la segunda es la discriminaci&oacute;n de la que puede padecer.<sup>1</sup> El  gran p&uacute;blico y hasta algunos m&eacute;dicos experimentados a menudo se  inclinan a considerar la obesidad como un problema de falta de voluntad; se come  demasiado o no se hace bastante actividad f&iacute;sica. Sin embargo, varios millones  de personas en Europa<b> </b>se esfuerzan<b> </b>en adelgazar, mediante un r&eacute;gimen  diet&eacute;tico y la mayor parte de las veces es para mejorar su apariencia.  Los resultados son por desdicha desalentadores. Las estad&iacute;sticas admiten  que si la mayor&iacute;a de los candidatos en el proceso del adelgazamiento pierden  un promedio de 10% de su peso corporal, vuelven a ganar la dos terceras partes  en el a&ntilde;o siguiente y la tercera parte en los 5 a&ntilde;os que siguen.      <p>Todos esos hechos ponen en evidencia que los m&eacute;todos de adelgazamiento  aislados son de un modo general, ineficaces a largo plazo. <h4> Las nuevas perspectivas</h4>Mientras  la mayor&iacute;a de los candidatos quieren adelgazar con fines est&eacute;ticos,  los especialistas subrayan como m&aacute;s importante la mejor&iacute;a de las  complicaciones relacionadas con la obesidad. De un modo m&aacute;s espec&iacute;fico,  se puede decir que los objetivos del tratamiento de la obesidad se han trasladado  de la sencilla p&eacute;rdida de peso aislada como meta est&eacute;tica, hacia  una gesti&oacute;n global de una mejor u &oacute;ptima salud. Este nuevo concepto  incluye la p&eacute;rdida de peso pero no se limita a esto. En consecuencia, un  programa de gesti&oacute;n para la p&eacute;rdida de peso puede ser considerado  como eficaz si el paciente responde favorablemente a una o varias de las estrategias  siguientes:     <br>&nbsp;     <br>&nbsp; <ul>     <li> La prevenci&oacute;n de la gordura.</li>    </ul><ul>      <li> La mejor&iacute;a de las complicaciones asociadas.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> La mejor&iacute;a  de las reglas generales de salud e higiene de la vida.</li>    <li> El adelgazamiento  estable a largo plazo.</li>    </ul>Alcanzar sus objetivos es responsabilidad conjunta  del paciente y del profesional de la salud al saber que cualquiera sea el valor  del programa, s&oacute;lo el paciente puede ponerlo en pr&aacute;ctica.     <br>&nbsp;      <br>&nbsp; <h4> La prevenci&oacute;n de la gordura</h4>Para el obeso el primer  objetivo es detener la gordura, lo que no es desde&ntilde;able en esa enfermedad  que tiende a agravarse.     <p>Para el sujeto en sobrepeso, el primer objetivo es  id&eacute;ntico, impedir que el sobrepeso se transforme en obesidad.     <p>Para el  sujeto de peso normal debe saber que con la edad la tendencia natural es engordar.      <p>Todo programa que permite mantener el mismo peso durante una d&eacute;cada  puede considerarse como eficaz.     <br>&nbsp; <h4> La mejor&iacute;a de las complicaciones  asociadas</h4>Para un obeso la p&eacute;rdida de 10 a 15 % del peso inicial engendra  a menudo una reducci&oacute;n de esas complicaciones. Una p&eacute;rdida de peso  modesta, 5 a 10 kg en un a&ntilde;o, puede engendrar una reducci&oacute;n de 25  % de riesgos de mortalidad.     <p>Esa mejor&iacute;a se evidencia por la reducci&oacute;n  al menos, de una de la complicaciones siguientes:     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>&nbsp;     <br>&nbsp; <ul>     <li>  Hipertensi&oacute;n arterial.</li>    <li> Hiperlipidemia (colesterol-LDL, triglic&eacute;ridos).</li>    <li>  Prediabetes, diabetes (DNID).</li>    <li> Apnea del sue&ntilde;o.</li>    <li> Artrosis  de las articulaciones que soportan el peso.</li>    <li> Depresi&oacute;n.</li>    </ul><h4>  La mejor&iacute;a de las reglas de salud e higiene de vida</h4>Es un conjunto  que incluye:     <br>&nbsp; <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Adquirir los conocimientos de base sobre la  salud y la higiene de vida.</li>    <li> Comprometerse en mejorar sus h&aacute;bitos  alimentarios al comer equilibrado por lo menos 4 d sobre 7.</li>    <li> Consultar  regularmente su m&eacute;dico, sobre todo si el objetivo del adelgazamiento no  ha sido alcanzado.</li>    <li> Mejorar la autoestimaci&oacute;n y sus actitudes en  cuanto a su responsabilidad.</li>    </ul><h4> El adelgazamiento estable a largo plazo</h4>La  vuelta a un &iacute;ndice de masa corporal "ideal" fue mucho tiempo considerada  por la profesi&oacute;n m&eacute;dica como un objetivo imperativo y perfectamente  posible para los obesos. Esa concepci&oacute;n fue transmitida al p&uacute;blico  relatada por los medios de comunicaci&oacute;n quienes reforzaron la noci&oacute;n  de delgadez dando la imagen del cuerpo ideal. En consecuencia, hoy d&iacute;a  existe una presi&oacute;n considerable de las personas en sobrepeso para recobrar  su imagen o incluso lograr un valor inferior (18,5) del &iacute;ndice de masa  corporal (IMC).     <p>Volver a un peso considerado "ideal" no es objetivo razonable  por los motivos siguientes: las repuestas fisiol&oacute;gicas limitan el adelgazamiento.  Los fracasos repetidos son fuente de p&eacute;rdida de confianza, de mala autoestimaci&oacute;n  y pueden contribuir a volver a ganar el peso. Los ensayos cl&iacute;nicos muestran  que la mayor&iacute;a de los pacientes dejan de adelgazar despu&eacute;s de 16  semanas (8 kg) y que en general no resisten m&aacute;s de 6 meses. <h4> El lugar  de las vlcd (very low calorie diet)</h4>Para obtener un adelgazamiento eficaz  es indispensable tener un balance energ&eacute;tico deficitario (al menos durante  el per&iacute;odo de p&eacute;rdida de peso). Ese d&eacute;ficit se obtiene generalmente  con una alimentaci&oacute;n restrictiva cuyo contenido cal&oacute;rico puede variar  de 300 a 1 300 kcal.     <p><i>Definiciones</i>     <p>Se llama <i>r&eacute;gimen a muy  bajas calor&iacute;as</i> (VLCD) toda alimentaci&oacute;n cuyo contenido energ&eacute;tico  est&eacute; comprendido entre 0 y 600 kcal/24 h. Esta definici&oacute;n se aplica  sobre todo a aquellas preparaciones comerciales que llenan 3 condiciones:<sup>2</sup>      <br>&nbsp; <ul>     <li> Contener menos de 600 kcal/d.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Constituir la alimentaci&oacute;n  exclusiva del paciente durante una semana consecutiva o m&aacute;s.</li>    <li> Contener  prote&iacute;nas de alta calidad, bastante hidratos de carbono para moderar la  cetosis y ahorrar prote&iacute;nas y electrolitos.</li>    </ul>Se llama <i>variedad  de dieta que conserva prote&iacute;nas</i> (<i>protein-sparing modified fast</i>:  PSMF) una VLCD constituida de alimentos tradicionales de valor cal&oacute;rico  inferior a 600 kcal con alto contenido en prote&iacute;nas (m&iacute;nimo: 1,5  g/kg del peso ideal).<sup>3</sup>     <p>Se llama <i>dieta proteica</i> una VLCD con  alto contenido en prote&iacute;nas y muy bajo contenido de gl&uacute;cidos.<sup>4</sup>  <h4> Historia: un cuarto de siglo de estudios cient&iacute;ficos</h4>El uso de  dietas basadas en prote&iacute;nas no es nuevo. <i>Evans</i> y Strang<sup>5,6</sup>  publicaron una serie de trabajos entre 1929-1931, donde proclamaron que una dieta  baja en calor&iacute;as de 400-600 kcal pudiera ser utilizada con seguridad en  el tratamiento de la obesidad. M&aacute;s tarde la dieta Simeons<sup>7 </sup>fue  utilizada sin l&iacute;mites por muchos m&eacute;dicos, junto con inyecciones  de gonadotropinas cori&oacute;nicas humanas (HGG). La dieta conten&iacute;a alrededor  de600 kcal y consist&iacute;a en carne o pescado, verduras, pan integral tostado,  frutas. Tales dietas muy pobres energ&eacute;ticamente, de ciertos alimentos naturales  a&uacute;n muy pobres desde el punto de vista energ&eacute;tico, todav&iacute;a  hoy son utilizadas, por ejemplo en Jap&oacute;n.<sup>8</sup>     <p>Desde 1970 se  han desarrollado programas de investigaciones bastante extendidos sobre ese tipo  de dietas en varios pa&iacute;ses. El m&aacute;s fuerte defensor del ayuno con  suplemento-proteico ha sido el grupo Blackbun,<sup>3</sup> quien le dio a los  pacientes 100 g de case&iacute;na/d con alg&uacute;n suplemento de minerales.  La p&eacute;rdida de peso alcanzada no fue diferente a aquella observada en la  inanici&oacute;n completa. El concepto es bueno y efectivo. Por fatalidad cuando  fue desarrollado de forma comercial bajo el nombre de "dietas de prote&iacute;na  l&iacute;quidas", la mala interpretaci&oacute;n de los requerimientos la llev&oacute;  al desastre. Las preparaciones comerciales eran basadas en hidrolizados, formados  por cuero de vaca, col&aacute;geno y gelatina, a los que se les adicionaba saborizantes  artificiales y sacarina. Las prote&iacute;nas incluidas en tales dietas eran desde  el punto de vista nutricional de baja calidad biol&oacute;gica y no conten&iacute;an  un balance adecuado de amino&aacute;cidos esenciales; las vitaminas y los minerales  no estaban incluidos. Siguieron varias muertes, en 10 de ellas se demostr&oacute;  que definitivamente estaban ligadas a las dietas de "prote&iacute;nas l&iacute;quidas".<sup>9</sup>      <p>De los reportes cl&iacute;nicos y de las autopsias parece ser que las muertes  pudieron haber sido resultado de la pobre calidad de la prote&iacute;na (ausencia  de amino&aacute;cidos esenciales), una escasez de electrolitos (principalmente  el potasio), o de vitaminas; o una combinaci&oacute;n de estos efectos. Estas  dietas de "prote&iacute;na-l&iacute;quida" fueron todas retiradas hace casi 20  a&ntilde;os. Desde entonces no ha habido disposici&oacute;n de productos similares.      <p>Es importante apreciar que en las actuales dietas de muy bajas calor&iacute;as  (la dieta Cambridge) todos estos factores han sido corregidos o rectificados.  Por consiguiente las dietas modernas de este tipo no tienen similitud alguna a  las dietas comerciales de "prote&iacute;nas-l&iacute;quidas". Por otra parte en  muchos estudios no se han demostrado ninguno de los cambios electrocardiogr&aacute;ficos  encontrados con la dieta de "prote&iacute;na-l&iacute;quida".     <p>Sumado a estudios  metab&oacute;licos adicionales bajo la supervisi&oacute;n del doctor McLean Baird  en el Hospital de West Middlesex, posteriormente se cre&oacute; una cl&iacute;nica  de obesidad para pacientes no hospitalizados, dependiente de la Facultad de Medicina  en Addenbrookes Hospital, Cambridge. Pero junto a estos estudios en el Hospital  de West Meddlesex en Londres y en Cambridge, la dieta fue muy estudiada por m&eacute;dicos  en muchos otros centros en Gran Breta&ntilde;a, Europa y EE.UU., durante la primera  mitad de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 80. Algunos de estos estudios se  preocuparon por aspectos tan importantes como la experiencia cl&iacute;nica extensiva  del uso de la dieta. Otros se orientaron hacia la investigaci&oacute;n m&aacute;s  intensiva de grupos de pacientes. Estos estudios han incluido, entre otros, los  efectos de la <i>dieta</i> en el electrocardiograma, electrolitos, tensi&oacute;n  arterial y niveles plasm&aacute;ticos de l&iacute;pidos. Varios se preocuparon  acerca del uso de la <i>dieta</i> en pacientes con otros des&oacute;rdenes, en  particular aqu&eacute;llos con diabetes.     <p>En diciembre de 1987, el Departamento  de Salud del Reino Unido emiti&oacute; el Reporte del Grupo de Trabajo en <i>dietas  muy bajas en calor&iacute;as</i> del Comit&eacute; de Aspectos M&eacute;dicos  de Pol&iacute;tica de Alimentos.<sup>10</sup> Dentro de las recomendaciones en  este reporte se encontraban (p&aacute;rrafo 9.3.1): " Los preparados para dietas  muy bajas en calor&iacute;as deber&aacute;n proveer un m&iacute;nimo de 400 kcal  por d&iacute;a para mujeres y 500 kcal para hombres y mujeres altas (mayores de  173 cm de estatura). Tambi&eacute;n deber&aacute;n proveer respectivamente 40  y 50 g al d&iacute;a de las prote&iacute;nas apropiadas."     <p>En los EE.UU., el  <i>National Task Force</i> constituido para informar sobre la <i>prevenci&oacute;n</i>  y<u> </u><i>tratamiento de la obesidad</i> examin&oacute; las VLCD y public&oacute;  sus hallazgos en 1993. Sus conclusiones apoyaron este tipo de terapia dietaria  y afirmaron: " las VLCD actuales son seguras generalmente cuando se usan bajo  supervisi&oacute;n m&eacute;dica apropiada, en individuos moderada y severamente  obesos (&iacute;ndice de masa corporal IMC >30), y son usualmente efectivas al  promover p&eacute;rdida de peso significativa a corto plazo con mejor&iacute;a  concomitante de las condiciones relacionadas con la obesidad".     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Toda esta informaci&oacute;n  establece que la seguridad global de las VLCD modernas es equivalente a las dietas  bajas en calor&iacute;as tradicionales que se encuentran en el rango de 800 -  1 200 kcal.     <br>&nbsp; <h4> Caracter&iacute;sticas imprescindibles de un r&eacute;gimen  diet&eacute;tico</h4>Un r&eacute;gimen hipocal&oacute;rico serio debe tener en  cuenta 5 imperativos:     <br>&nbsp; <ul>     <li> Seguridad.</li>    <li> Restricci&oacute;n  suficiente para producir un d&eacute;ficit de energ&iacute;a.</li>    <li> Equilibrio  en el contenido de nutrientes.</li>    <li> Mejor&iacute;a garantizada de la salud.</li>    <li>  Debe estar incluida en un programa de control del peso.</li>    </ul><h4> Seguridad</h4>Se  han estudiado 400 publicaciones entre 1975 y 1997 donde se reporta en la prensa  cient&iacute;fica un total de 50 000 pacientes que reciben VLCD. <h4> Mortalidad</h4>En  varios de los estudios formales de seguridad de han investigado par&aacute;metros  de laboratorio indicadores de cambios en el nivel de los &oacute;rganos (card&iacute;acos,  hematopoy&eacute;ticos, hep&aacute;ticos, renales) de una manera regular. Muchos  m&aacute;s han realizado chequeos de laboratorio para realizar detecci&oacute;n.  Estos estudios han mostrado evidencias de una mejor salud por causa de la p&eacute;rdida  de peso pero sin los efectos adversos por el uso de estas dietas. Despu&eacute;s  de 1978 (seg&uacute;n las muertes americanas de las dietas de "prote&iacute;nas  l&iacute;quidas") con las modernas VLCD no se ha constatado ning&uacute;n accidente  mortal.     <p><i>Appfelbaum</i><sup>11</sup> no constata ninguna muerte sobre 400  pacientes. <i>Blackburn</i><sup>12</sup> no reporta muerte en 1 200 pacientes.  <i>Vertes</i> informa 6 muertes en 3 000 pacientes pero ninguna atribuible a la  VLCD. <i>Palgi</i><sup>13</sup> constata 5 muertes en 668 pacientes, pero 1 a&ntilde;o  despu&eacute;s de suspender el tratamiento.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Evidencia electrocardiogr&aacute;fica  de la integridad card&iacute;aca</i>     <p>La obesidad por s&iacute; misma puede  producir cambios en el nivel card&iacute;aco. En efecto, se ha calculado que un  grupo de obesos sometidos a cirug&iacute;a tiene 40 veces m&aacute;s el riesgo  de muerte s&uacute;bita comparado con un grupo de peso normal.<sup>14 </sup>Por  causa de que el uso de dietas proteicas l&iacute;quidas nutricionalmente inadecuadas  a comienzos de los a&ntilde;os 70 llev&oacute; a cardiomiopat&iacute;as fatales,  los registros electrocardiogr&aacute;ficos y los monitoreos regulares con Holter  han constituido una caracter&iacute;stica importante de los estudios de VLCD,  para confirmar que no tienen efectos adversos similares. Los 12 estudios formales  confirman que las VLCD bien formuladas no producen evidencia de efectos adversos  en el nivel de la funci&oacute;n card&iacute;aca. Incluso, los c&aacute;lculos  demuestran que la incidencia de muerte s&uacute;bita en aquellas personas tratadas  con VLCD est&aacute; sustancialmente por debajo del nivel que podr&iacute;a ser  predecible para su edad y peso.     <p><i>VLCD y litiasis biliar</i>     <p>De los obesos  22 a 45 % presentan c&aacute;lculos biliares, 80 % de los obesos presenta alteraciones  en los hepatocitos.<sup>15,16</sup> Todo cambio en la alimentaci&oacute;n, sea  la persona obesa o no, con la utilizaci&oacute;n de cualquier m&eacute;todo ocasiona  un riesgo de litiasis biliar.     <p>La VLCD no introduce ning&uacute;n riesgo adicional  al ya mencionado.     <p><i>P&eacute;rdida excesiva de tejido no graso</i>     <p>Cuando  se pierde peso como resultado de cualquier d&eacute;ficit de energ&iacute;a, es  natural que se pierdan al mismo tiempo prote&iacute;nas, la proporci&oacute;n  aceptada es de aproximadamente 75 % grasas, 25 % de prote&iacute;nas.<sup>17,18</sup>  Investigaciones recientes en el estudio Swansea,<sup>19-23</sup> y en trabajos  independientes,<sup>24</sup> con el uso de varios m&eacute;todos para calcular  la composici&oacute;n corporal (pliegue cut&aacute;neo, hidrodensitometr&iacute;a,  interactante infrarroja, impedancia bioel&eacute;ctrica), as&iacute; como an&aacute;lisis  de activaci&oacute;n de neutrones para nitr&oacute;geno corporal total <i>in vivo</i>,  muestran de una forma concluyente que la p&eacute;rdida de masa grasa (prote&iacute;nas)  no es mayor con una dieta catog&eacute;niga que proporcione m&aacute;s de 40 g  de prote&iacute;na de alta calidad al d&iacute;a que con las dietas tradicionales  de 800-1 200 kcal. La p&eacute;rdida de prote&iacute;nas no est&aacute; relacionada  con el peso original a lo largo de todo el rango de peso, desde el normal hasta  la obesidad severa.     <p>Contrario a lo expuesto por estudios anteriores, los m&aacute;s  recientes muestran que el componente proteico de la p&eacute;rdida de peso es  independiente de si la persona es normopeso o muy obesa. (Kreitzman SN, Coxon  A. Stability of fat/ lean loss demonstrated to relatively low body fat levels  by personal fat radio [Paper at 3<sup>nd</sup> European Congress on Obesity).  Nice, France,1991).<sup>19,23,25-27</sup> Esto significa que el posible uso de  las VLCD en personas con sobrepeso m&aacute;s que en personas obesas, no implica  una menor seguridad en cuanto a la dieta.<sup>10</sup>     <p><i>Variaci&oacute;n  c&iacute;clica del peso</i>     <p>La variaci&oacute;n c&iacute;clica del peso (dieta  tipo yo-yo) no lleva al aumento de los dep&oacute;sitos de grasa, la reducci&oacute;n  de la tasa metab&oacute;lica y la p&eacute;rdida de peso menos eficaz con cada  ciclo. En algunos estudios excelentes<sup>12,28-39</sup> se ha demostrado que  la variaci&oacute;n c&iacute;clica del peso no tiene un efecto adverso en la composici&oacute;n  corporal. De esta forma la tasa metab&oacute;lica y la tasa de p&eacute;rdida  de peso en los diferentes ciclos son equivalentes.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A&uacute;n no est&aacute;  claro si la variaci&oacute;n c&iacute;clica tiene consecuencias cl&iacute;nicas.  Estudios previos en Suecia y EE.UU.,<sup>40,41</sup> sugirieron que la variaci&oacute;n  c&iacute;clica de peso aumentaba el riesgo de enfermedad coronaria, pero esto  no ha sido confirmado en estudios recientes hechos por el grupo que hizo la observaci&oacute;n  original.<sup>42,43</sup> Pero si ese efecto adverso existe, la alternancia del  peso se encuentra con todas las formas de dieta y no se ha establecido ninguna  relaci&oacute;n causal entre VLCD y el riesgo aumentado supuesto.<sup>29</sup>  Por lo tanto debe aceptarse que esto no tiene relevancia seg&uacute;n las consideraciones  actuales.     <p>En el US <i>Nacional Task Force</i> en la <i>prevenci&oacute;n y  tratamiento de la obesidad</i>, se lleg&oacute; en 1994 a la conclusi&oacute;n  siguiente: "Los individuos obesos no deber&iacute;an permitir que los peligros  de la variaci&oacute;n c&iacute;clica del peso detengan los esfuerzos para controlar  su peso corporal".     <p><i>Dieta continua o intermitente</i>     <p>Algunas autoridades  nacionales recomiendan que cuando una p&eacute;rdida de peso sustancial es necesaria,  esto deber&iacute;a hacerse en series de 4 semanas separadas por una semana, durante  la cual una comida normal de 400 kcal se adiciona cada d&iacute;a.     <p>Tanto desde  el punto de vista te&oacute;rico como pr&aacute;ctico esto no es deseable. El  a&ntilde;adir la comida extra permite a los dep&oacute;sitos de glic&oacute;geno  con su agua adicional el ser repuestos y de esta forma el peso aumenta. Por lo  tanto cuando la dieta se reinicia, no es s&oacute;lo desde el mayor peso sino  que durante los primeros d&iacute;as lo que se pierde es gluc&oacute;geno y agua  no grasa. Incluso, cada nuevo comienzo implica varios d&iacute;as sin cetosis.  La evidencia de los estudios recientes sugiere que esto lleva a p&eacute;rdidas  proteicas mayores. Desde el punto de vista pr&aacute;ctico la falta de cetosis  por un per&iacute;odo cada mes no es confortable y hace que se pierda la motivaci&oacute;n  por las dietas posteriores.     <p>Desde su primera venta en 1980 hay muchos ejemplos  anecd&oacute;ticos alrededor del mundo de hombres y mujeres que pierden de 70  a 100 kg y m&aacute;s en per&iacute;odos de 1 a&ntilde;o y m&aacute;s con el uso  de la dieta Cambridge como su &uacute;nica fuente de energ&iacute;a. Todas estas  personas permanecieron bien y saludables bajo el cuidado de sus m&eacute;dicos  tratantes.     <p>Desde todos los puntos de vista, la dieta continua como &uacute;nica  fuente nutricional hasta lograr el peso deseado es mejor que la dieta intermitente.  <h4> Restricci&oacute;n suficiente para producir un d&eacute;ficit de energ&iacute;a</h4>El  estudio de <i>Kreitzman</i> y otros<sup>44</sup> demostr&oacute; que el gasto  de energ&iacute;a total medido directamente no muestra ning&uacute;n cambio significativo  entre per&iacute;odos con ingesta de 1 600 y 400 kcal a pesar de la ca&iacute;da  de la tasa metab&oacute;lica de reposo en 14 %. La p&eacute;rdida de peso mostr&oacute;  una gran correlaci&oacute;n con el gasto total de energ&iacute;a (r = 0,82), mientras  que la tasa metab&oacute;lica de reposo se correlacion&oacute; bien con la masa  libre de grasa (r = 0,81).     <p>A grandes rasgos, para los estudios en donde la  adherencia parece ser razonable, el ejercicio por s&iacute; solo lleva a una p&eacute;rdida  de casi 0,1 kg/semana;<sup>45</sup> una dieta de 1 200 kcal lleva a una p&eacute;rdida  alrededor de 0,3 - 0,5 kcal/semana;<sup>46-49</sup> una dieta de 800 kcal aproximadamente  0,5 - 07 kg/semana y una dieta de 300-500 kcal alrededor de 1,5 kcal/semana.<sup>20,21,24,49-51  </sup>Estos c&aacute;lculos son para mujeres y resultan promedio de al menos un  per&iacute;odo de dieta de 8 semanas. Para los hombres los c&aacute;lculos son  promedios mayores. Conclusiones similares fueron sacadas por <i>Jensen y Quaade</i><sup>52  </sup>con el uso de criterios un poco diferentes.     <p>Es interesante anotar que  mientras hay una correlaci&oacute;n alta entre el gasto total de energ&iacute;a  y la p&eacute;rdida de peso en general, la evaluaci&oacute;n de los pacientes  individuales no muestra una correlaci&oacute;n tan buena aun cuando la adherencia  sea buena. Incluso la p&eacute;rdida actual de peso aparenta ser menor que la  que ser&iacute;a calculada a partir de los d&eacute;ficits de energ&iacute;a individuales.  A&uacute;n no est&aacute; claro si la medici&oacute;n del total del gasto energ&eacute;tico  mediante el m&eacute;todo del marcado doble sobreestima la utilizaci&oacute;n  actual de energ&iacute;a. Ciertamente, la relaci&oacute;n entre la energ&iacute;a  total y la energ&iacute;a de reposo parece ser mayor que la que ser&iacute;a esperada  bajo esas circunstancias. <h4> Equilibrio en el contenido de nutrientes</h4>Los  2 tipos de dietas convencionales que se utilizan son: <i>cuenta calor&iacute;as,  restricci&oacute;n de</i> <i>carbohidratos/restricci&oacute;n de grasas.</i> &Eacute;stas  est&aacute;n compuestas de una gran variedad de alimentos, pero generalmente con  deficiencia de vitaminas y minerales, en un nivel equivalente al de las recomendaciones  dietarias admitidas (RDA); a no ser que al menos las calor&iacute;as consumidas  est&eacute;n en el rango entre 800 y 1 200 kcal.     <p>Las dietas de alimentos basados  en la autoselecci&oacute;n a menudo subestiman el contenido energ&eacute;tico<sup>53</sup>  por un margen sustancial. Esta situaci&oacute;n es menos probable que ocurra si  el alimento est&aacute; preparado con la gu&iacute;a de un dietista, pero debe  apreciarse que los hallazgos son en verdad aqu&eacute;llos de comidas preparadas  por dietistas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las dietas convencionales en el rango m&aacute;s alto cal&oacute;rico  desafortunadamente no son muy efectivas. Esto puede anticiparse por el compromiso  fisiopatol&oacute;gico. Mientras el peso desciende tambi&eacute;n lo hace la cifra  metab&oacute;lica basal. Por consiguiente, para muchos individuos la utilizaci&oacute;n  metab&oacute;lica a menudo desciende a un nivel cercano al aportado por la dieta.  El d&eacute;ficit energ&eacute;tico es tan peque&ntilde;o que la p&eacute;rdida  de peso es muy lenta para muchas personas: entre 0,3 y 0,4 kg por semana. Sumado  a la molestia del conteo de calor&iacute;as y el costo de los alimentos con poco  contenido en el aporte energ&eacute;tico, conduce al abandono de la dieta.     <p><i>Requerimientos  proteicos m&iacute;nimos</i>     <p>Es posible calcular el recambio proteico bas&aacute;ndose  en el nitr&oacute;geno. Hoy d&iacute;a es bien claro que los requerimientos proteicos  son menores que 50 g/d, en particular si la dieta usada mantiene una cetosis moderada.  Incluso si uno acepta que hay una p&eacute;rdida de peso promedio de, por decir  0,5 kg/d para hombres y de 0,3 kg/d para mujeres, valores que com&uacute;nmente  se ven en la pr&aacute;ctica durante el per&iacute;odo de reducci&oacute;n de  grasa con el uso de VLCD, entonces hay prote&iacute;nas disponibles del catabolismo  de la masa libre de grasa adicional a las prote&iacute;nas de la dieta. Sin embargo,  aunque uno acepte el modelo de balance proteico que es considerado como normal  por las autoridades internacionales (50 kg/d para aquellos con un peso estable),  entonces el nivel proteico en la dieta Cambridge provee un margen sustancial.      <p><i>El nivel de carbohidratos</i>     <p>Hemos llamado la atenci&oacute;n al hecho  de que aunque un nivel muy alto de cetosis no es deseable, una cetosis moderada  como la que ocurre regularmente con una ingesta diaria de 30-50 g de carbohidratos  dirigibles es ahorradora de prote&iacute;nas.<sup>54-56</sup>     <p>Un estudio m&aacute;s  reciente,<sup>57</sup> con el uso de N 15 (nitr&oacute;geno) para mediciones de  flujo de glicina (el m&eacute;todo preferido), ha demostrado claramente que una  ingesta diaria de carbohidratos digeribles entre 30 y 50 g es en realidad ahorradora  de prote&iacute;nas. Si la econom&iacute;a del nitr&oacute;geno es un t&oacute;pico  importante de la seguridad de la dieta, esto significa que el nivel m&iacute;nimo  de composici&oacute;n de carbohidratos deber&iacute;a ser menor que los 50 g propuestos.  Esto significa que los niveles de carbohidratos en la dieta Cambridge pueden ser  vistos como factor de seguridad adicional.     <p><i>La cetosis asociada con la VLCD  (very low calorie diet)</i>     <p>En circunstancias ordinarias o cuando comemos una  dieta regular, variada de carbohidratos, grasas y prote&iacute;nas con un contenido  energ&eacute;tico que es el adecuado para las necesidades energ&eacute;ticas,  el cuerpo metaboliza una mezcla de los 3. Retiene una peque&ntilde;a disponibilidad  lista de almacenamiento de energ&iacute;a (como el glic&oacute;geno en el h&iacute;gado  y los m&uacute;sculos) y una mayor reserva compuesta de grasas (75 %) y prote&iacute;nas  (25 %).     <p>El almacenamiento de glic&oacute;geno (promedia alrededor de 400 g)  es utilizado primero en cualquier per&iacute;odo cuando la ingesta de comida es  menor que la utilizaci&oacute;n de energ&iacute;a. Entonces mientras ocurre la  depleci&oacute;n del almacenamiento de glic&oacute;geno, el cuerpo cambia para  el uso de las grasas como su sustrato energ&eacute;tico principal.     <p>Si no hay  un suplemento adecuado de carbohidratos o amino&aacute;cidos glucog&eacute;nicos,  el cuerpo no puede lograr un metabolismo pleno de los 2 fragmentos de carb&oacute;n  del degradamiento de los &aacute;cidos grasos, que tome lugar por la v&iacute;a  del ciclo de Krebs (&aacute;cido c&iacute;trico). En consecuencia, los cuerpos  set&oacute;nico, &aacute;cido-ac&eacute;tico y &aacute;cido beta-hidroxibutrico,  son formados en cantidades excesivas y circulan en el flujo sangu&iacute;neo produciendo  la conocida "cetosis".     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Durante la inanici&oacute;n, una cetosis severa es inevitable  despu&eacute;s del primer d&iacute;a, m&aacute;s o menos. Mientras la cantidad  de carbohidratos se incrementa en cualquier dieta, el nivel de cetosis se reduce.  La cantidad de carbohidratos en la VLCD es tal que una cetosis ligera est&aacute;  presente despu&eacute;s del primer d&iacute;a, m&aacute;s o menos, cuando la dieta  es utilizada como &uacute;nica fuente nutricional.     <p>Considerando que una cetosis  severa es tambi&eacute;n desagradable y desde el punto de vista m&eacute;dico  indeseable, porque el &aacute;cido beta-hidroxibut&iacute;rico y el &aacute;cido  aceto-ac&eacute;tico dan como resultado una acidemia, una cetosis leve no tiene  esos efectos indeseables.     <p>En realidad la mayor&iacute;a de los pacientes experimentan  s&oacute;lo un poco de hambre cuando la cetosis ha ocurrido (despu&eacute;s de  casi 48 a 72 h) y se sienten mejor por causa de la supresi&oacute;n del apetito  y la euforia asociada con la cetosis ligera. <h4> Mejor&iacute;a garantizada de  la salud</h4>Durante los extensos estudios cl&iacute;nicos que fueron emprendidos  anterior a la introducci&oacute;n de la dieta, se hizo aparente que en suma a  la p&eacute;rdida de peso, hab&iacute;an importantes efectos beneficiosos por  causa de la dieta. &Eacute;stos han sido confirmados por otros investigadores.      <p><i>L&iacute;pidos sangu&iacute;neos</i>     <p>El uso de la dieta Cambridge como  &uacute;nica fuente nutricional reduce el colesterol sangu&iacute;neo en un promedio  de 25 % y los triglic&eacute;ridos en un promedio de 40 %.<sup>58-63</sup> Todos  los pacientes en el estudio demostraron alguna reducci&oacute;n y la disminuci&oacute;n  fue mayor en aqu&eacute;llos con niveles altos iniciales. La reducci&oacute;n  s&oacute;lo ocurri&oacute; mientras los pacientes utilizaban la dieta como &uacute;nica  fuente nutricional y cuando retornaron a una dieta normal los niveles se elevaron  otra vez, pero no a los niveles previos al tratamiento. La reducci&oacute;n del  colesterol involucra al componente de alta densidad de las lipoprote&iacute;nas,  al igual que a los otros componentes lip&iacute;dicos.     <p>Est&aacute; esclarecido  que la reducci&oacute;n en los l&iacute;pidos de la sangre desempe&ntilde;a un  papel de valor en la prevenci&oacute;n de la enfermedad coronaria del coraz&oacute;n.<sup>63</sup>  Por consiguiente, si el paciente es sobrepeso, tiene valor reducir el peso y los  l&iacute;pidos sangu&iacute;neos con el uso de la VLCD. Cuando el peso deseado  ha sido alcanzado, el mantenimiento puede ser efectuado, por ejemplo, por la dieta  definida en el Programa Nacional de Educaci&oacute;n del colesterol (1994).     <p><i>Presi&oacute;n  sangu&iacute;nea</i>     <p>La hipertensi&oacute;n es una caracter&iacute;stica bastante  com&uacute;n en aqu&eacute;llos que tienen sobrepeso y una ca&iacute;da en la  presi&oacute;n sangu&iacute;nea ocurre despu&eacute;s de un corto per&iacute;odo  con la <i>dieta</i> incluso antes que la p&eacute;rdida de peso sea marcada.<sup>64</sup>  Esto puede deberse a la acci&oacute;n diur&eacute;tica de la <i>dieta</i>. En  varios pacientes estudiados al alcanzar un peso normal tambi&eacute;n retornaron  a una presi&oacute;n sangu&iacute;nea normal.     <p><i>Efecto diur&eacute;tico</i>      <p>La <i>dieta</i>, utilizada como &uacute;nica fuente, produce una diuresis pronunciada,  en particular en los primeros d&iacute;as. Esto se alcanza sin desequilibrio electrol&iacute;tico<sup>65</sup>  y significa que pacientes que por lo general reciben terapia diur&eacute;tica  necesitar&aacute;n al menos reducir la dosis y quiz&aacute;s suspender los diur&eacute;ticos  del todo. De hecho, en los EE.UU., la mayor&iacute;a de las reacciones adversas  reportadas ocurrieron en pacientes que estaban recibiendo diur&eacute;ticos y  la <i>dieta</i>. Por lo tanto, se aconseja a los m&eacute;dicos que suspendan  el tratamiento con diur&eacute;ticos durante la etapa temprana del uso de la dieta  y despu&eacute;s reconsideren la necesidad de su reintroducci&oacute;n y la dosis.      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Mejoramiento de la diabetes tipo 2</i>     <p>Por largo tiempo se ha conocido  que la obesidad puede estar asociada con la diabetes no insulino dependiente,  la que puede ser tratada con una dieta apropiada, con hipoglicemiantes orales  o sin &eacute;stos. Por lo tanto no es del todo sorprendente que la <i>dieta</i>  como &uacute;nica fuente ha sido demostrado<sup>62,65</sup> que corrige la glicemia  y reduce las hiperlipidemias (colesterol y triglic&eacute;ridos) en la diabetes  tipo 2. En tales pacientes los hipoglicemiantes orales deben normalmente suprimirse  mientras es utilizada la <i>dieta</i> como &uacute;nica fuente. Una vez que el  peso deseado ha sido alcanzado, la necesidad de reintroducir los hipoglicemiantes  orales puede ser reestimada. <h4> Debe estar incluida en un programa de control  del peso</h4>El control del peso para individuos obesos requiere de un plan de  por vida. Es un proceso din&aacute;mico en el cual ambos, el paciente y el m&eacute;dico,  disponen y eval&uacute;an los objetivos peri&oacute;dicamente y emplean varias  estrategias para lograrlos.     <p>Hay 4 componentes en el control exitoso del mantenimiento  del peso:     <br>&nbsp; <ul>     <li> P&eacute;rdida de peso y control del peso a largo  plazo.</li>    <li> Mejor&iacute;a de las enfermedades relacionadas con la obesidad.</li>    <li>  Mejor comprensi&oacute;n de la salud.</li>    <li> Un cuidadoso control de los efectos  adversos que pudieran ser consecuencias del programa.</li>    </ul>Esto s&oacute;lo  puede lograrse con &eacute;xito en un programa completo de comprensi&oacute;n.  El prop&oacute;sito de tal programa es el ayudar a los pacientes a cambiar sus  h&aacute;bitos alimentarios, a hacer ejercicios f&iacute;sicos y a tener una actitud  general psicol&oacute;gica que produzca un cambio total en el estilo de vida.  <h4> Experiencia del autor</h4>Se utiliz&oacute; un programa con 5 aspectos diferentes:      <br>&nbsp; <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Nutrici&oacute;n.</li>    <li> Actividad f&iacute;sica.</li>    <li>  Modificaci&oacute;n de conducta.</li>    <li> Cambios cognoscitivos.</li>    <li> Apoyo  social.</li>    </ul>En este programa los 5 aspectos est&aacute;n utilizados durante  todo el tiempo, de forma que en una sesi&oacute;n de trabajo se les ofrece a los  pacientes toda la informaci&oacute;n m&aacute;s importante de cada aspecto. Adem&aacute;s  de discutir el material en grupos, la informaci&oacute;n escrita se consider&oacute;  muy necesaria. Este programa tambi&eacute;n se ha dise&ntilde;ado para ajustarse  a las realidades cl&iacute;nicas para el tratamiento de la obesidad. Cuando se  trabaja con individuos, rara vez se sigue meticulosamente el orden referido en  los manuales.     <p>Algunos de los que hacen dieta tienen dificultades en la compra  de alimentos y otros nunca los compran. Varios est&aacute;n comprometidos en actividades  sociales que ejercen influencia en su forma de comer y por lo tanto tienen m&aacute;s  problema para controlar el peso. Otros no presentan estas dificultades. Estos  aspectos demandan mayor &eacute;nfasis en ciertas partes del programa para ciertas  personas y no para otras. El &eacute;nfasis total de este programa es el de guiarlas  a elegir los aspectos que son m&aacute;s importantes para ellas.     <p>Este programa  tiene 4 fases:     <br>&nbsp; <ul>     <li> Fase de evaluaci&oacute;n.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Fase de  p&eacute;rdida del peso.</li>    <li> Fase de reinicio de la alimentaci&oacute;n</li>    <li>  Fase de estabilizaci&oacute;n.</li>    </ul><h4> La evaluaci&oacute;n</h4><ul>     <li>  La evaluaci&oacute;n m&eacute;dica permite reconocer las complicaciones asociadas  y las contraindicaciones m&eacute;dicas.</li>    <li> La evaluaci&oacute;n nutricional  precisa los desequilibrios.</li>    <li> La evaluaci&oacute;n de la actividad f&iacute;sica  permite cuantificar los gastos energ&eacute;ticos en las diferentes parte del  d&iacute;a.</li>    <li> La evaluaci&oacute;n psicol&oacute;gica permite analizar  diferentes componentes implicados en la conducta alimentaria.</li>    </ul>Al final  de esta evaluaci&oacute;n se puede definir:     <br>&nbsp; <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li> El programa m&aacute;s  apropiado.</li>    <li> Los objetivos experimentados en nutrici&oacute;n, actividad  f&iacute;sica, modificaci&oacute;n de la conducta y control del estr&eacute;s.</li>    </ul><h4>  Contraindicaciones m&eacute;dicas a cualquier forma de dieta rigurosa</h4>Como  en cualquier programa de reducci&oacute;n de peso, la VLCD debe, en opini&oacute;n  de este autor, ser utilizada como &uacute;nica fuente nutricional s&oacute;lo  por aqu&eacute;llos con buena salud o si no tienen buena salud, s&oacute;lo bajo  la supervisi&oacute;n directa de su m&eacute;dico.     <p>En la literatura publicada  por el plan de salud de este programa, la contraindicaci&oacute;n est&aacute;  bien expresada en t&eacute;rminos absolutos y dogm&aacute;ticos. Por otro lado  la responsabilidad &uacute;ltima descansa en el m&eacute;dico del paciente, que  es el mejor para juzgar su necesidad total o completa individual. Para auxiliar  al m&eacute;dico en su decisi&oacute;n, los posibles problemas involucrados son  los siguientes:     <p><i>Diabetes tipo 1 (insulino dependiente)</i>     <p>El mantenimiento  de una estabilidad metab&oacute;lica en estos pacientes depende de un equilibrio  cuidadoso entre la ingesti&oacute;n de los componentes individuales de la dieta  y la administraci&oacute;n de la insulina. Adem&aacute;s diab&eacute;ticos (tipo  1) insulino dependientes, rara vez son obesos.     <p><i>Infarto reciente del miocardio</i>      <p>Esto est&aacute; asociado con la inestabilidad cardiovascular, el da&ntilde;o  del m&uacute;sculo card&iacute;aco y regularmente el desequilibrio eletrol&iacute;tico  del organismo. por lo tanto, es esencial esperar al menos varias semanas (6 meses)  despu&eacute;s de un infarto card&iacute;aco, antes de considerar la realizaci&oacute;n  de una dieta rigurosa.     <p><i>Accidente cerebrovascular reciente</i>     <p>Esto tambi&eacute;n  implica un sistema cardiovascular inestable con las mismas regulaciones aplicadas  al infarto de miocardio.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Lactancia y embarazo</i>     <p>Durante la lactancia  y el embarazo los requerimientos del cuerpo de prote&iacute;nas, minerales y vitaminas  est&aacute;n aumentados. Por otra parte, cualquier interferencia con un modo de  vida normal es considerado ahora indeseable. Por lo tanto, est&aacute; contraindicado  hacer dieta durante el embarazo. La VLCD puede, sin embargo, ser utilizada como  suplemento nutricional durante &eacute;ste. Si se considera esencial durante la  lactancia, 4 sobres de la VLCD pueden tomarse; cada sobre debe reconstituirse  con 6 onzas de leche descremada en vez de agua. Esto proporcionar&aacute; casi  70 g de prote&iacute;nas al d&iacute;a, justo por enzima de las recomedaciones  RDA del Reino Unido para mujeres que lactan, junto con la RDA para vitaminas y  minerales en una ingesta cal&oacute;rica de casi 800 kcal.     <p><i>Ni&ntilde;os</i>      <p>El consejo del autor de este trabajo es que la <i>dieta</i> no debe ser utilizada  para bajar de peso antes de los 12 a&ntilde;os, pero tambi&eacute;n debe ser utilizada  con precauci&oacute;n en los 2 a 3 a&ntilde;os siguientes, si se produce un crecimiento  r&aacute;pido. La <i>dieta </i>contiene adecuada cantidad de prote&iacute;nas,  pero no cubre las necesidades adicionales del crecimientos. Si es esencial que  en la temprana adolescencia se use una dieta, &eacute;sta se debe utilizar de  la forma modificada aconsejada a la mujeres que lactan, pero s&oacute;lo bajo  estricto control m&eacute;dico. La <i>dieta</i> puede, sin embargo, ser utilizada  como suplemento nutrional para ni&ntilde;os de todas las edades si es requerido.  <h4> La fase de p&eacute;rdida del peso</h4>Durante las primeras 24 h con la dieta,  ocurre la depleci&oacute;n del almacenamiento de glic&oacute;geno, esto lleva  a una p&eacute;rdida de 3 a 4 veces el peso del agua que normalmente est&aacute;  asociado con los almacenes de glic&oacute;genos. El contenido del tracto digestivo  se absorbe y se utiliza, de forma alterna es excretado, adem&aacute;s, como resultado  del agua que es liberada de los almacenes de glic&oacute;genos, hay una diuresis  marcada. Todos estos factores llevan a una p&eacute;rdida neta de l&iacute;quido  del cuerpo, a pesar del consejo de ingerir abundantes l&iacute;quidos. En consecuencia,  casi todo experimenta una p&eacute;rdida de peso inicial que anima a mantener  la dieta.     <p>Es importante apreciar que cualquier dieta efectiva se acompa&ntilde;a  de una depleci&oacute;n inicial de glic&oacute;geno, asociado con la eliminaci&oacute;n  de l&iacute;quidos o diuresis y una inicial p&eacute;rdida de peso en los primeros  d&iacute;as. &Eacute;sta es la raz&oacute;n del por qu&eacute; la dieta publicada  en revistas de mujeres son efectivas en la primera semana. Sin embargo, el efecto  es m&aacute;s por causa de la p&eacute;rdida de glic&oacute;geno y agua, no de  grasa. Los siguientes d&iacute;as pueden ser muy inc&oacute;modos para el que  est&aacute; a dieta. En esta fase algunos presentan hambre (la cetosis a&uacute;n  no ha ocurrido) y adem&aacute;s la p&eacute;rdida de peso es a menudo poca en  los pr&oacute;ximos d&iacute;as. Tambi&eacute;n en esta fase es posible que la  ingesti&oacute;n de l&iacute;quidos no se mantenga en el nivel alto requerido,  por lo que los efectos colaterales pueden aparecer. El tercer d&iacute;a de la  dieta es considerado el peor d&iacute;a.     <p>Una vez terminada esta fase, la reacci&oacute;n  t&iacute;pica es una p&eacute;rdida de peso que promedia alrededor de 1,4 a 1,8  kg por semana, aunque &eacute;sta var&iacute;a de forma marcada de una persona  a otra y de una semana a otra en la misma persona. En los estudios se han encontrado  p&eacute;rdidas de peso de s&oacute;lo 1,0 kg por semana en aqu&eacute;llos que  su peso era controlado regularmente durante la dieta. Sin embargo, cuando hay  personas que no progresan en su p&eacute;rdida de peso por lo general se debe,  en la experiencia del autor, a no estar cumpliendo con la dieta.     <p>Al acercarse  al peso deseado, es usual que sea m&aacute;s lenta la velocidad de descenso de  peso. Esto es probable en parte un fen&oacute;meno natural por causa de un metabolismo  m&aacute;s bajo y en parte por el hecho de que muchas personas suplementan la  ingesti&oacute;n de alimentos a un mayor o menor grado en esta fase, por la molestia  de mantener una dieta. <h4> La fase de normalizaci&oacute;n</h4>El cambio de dieta  "fuente &uacute;nica" a la introducci&oacute;n de otro tipo de alimento es un  per&iacute;odo cr&iacute;tico y requiere un control cuidadoso.     <p>Hay ventajas  si es posible, en llevar el peso durante la etapa de p&eacute;rdida 1-2 kg por  debajo del "peso aceptable", y explicar las razones de hacer esto a la persona  que hace la dieta. Efectuando el cambio de la fase de p&eacute;rdida a la fase  de mantenimiento del peso disminuir&aacute; el grado del aumento de peso inicial  y lo retardar&aacute;, pero la fisiolog&iacute;a es tal que un aumento de 1 a  2 kg no puede ser evitado. Esto ocurre autom&aacute;ticamente cuando las reservas  de glic&oacute;geno son restituidas. Sin embargo, la persona que hace la dieta  estar&aacute; en verdad entusiasmada, si el peso en todo caso no aumenta por encima  de su peso aceptable cuando el cambio ha sido completado. &Eacute;sta es la primera  etapa de la rehabilitaci&oacute;n.     <p>Durante la etapa de cambio el uso continuo  de la <i>dieta</i> es de suprema importancia. Una vez sin la dieta como <i>&uacute;nica</i>  fuente de alimento, la persona que la hace debe continuar ingeri&eacute;ndola  3 veces al d&iacute;a y suplementarla.     <p>En la etapa inicial es muy importante  mantener el componente de carbohidratos de la dieta tan bajo como sea posible,  tratar de evitar la grasa y suplementar la <i>dieta</i> con una comida que tenga  prote&iacute;nas como su principal componente. Si se incluyen carbohidratos, &eacute;stos  deben ser del tipo de absorci&oacute;n lenta. La raz&oacute;n para esto es que  los carbohidratos y en particular los que se absorben r&aacute;pido, lleven a  un aumento marcado en el apetito y por lo tanto estimulen la ingesta de alimentos.  Las reservas de glic&oacute;geno son restituidas r&aacute;pido y el peso se incrementa.  <h4> La etapa de mantenimiento</h4>La obesidad es un desorden cr&oacute;nico,  muchos la clasifican como un "desorden alimentario" de toda la vida muy similar  a una adicci&oacute;n. La adicci&oacute;n al alcohol es controlada de una mejor  manera cuando se evita toda exposici&oacute;n al alcohol. Se podr&iacute;a afirmar  que la obesidad te&oacute;ricamente deber&iacute;a ser manejada por medio de la  evitaci&oacute;n de toda exposici&oacute;n a la comida, &iexcl;salvo que esto  ser&aacute; incompatible con la vida! Por lo tanto tenemos la dificultad de que  la persona obesa est&aacute; siempre expuesta al est&iacute;mulo que caus&oacute;  el problema en un principio. Esto significa que el mantenimiento de peso exitoso  s&oacute;lo puede lograrse si se acepta que existe un problema para toda la vida  y que debe haber un compromiso para superar la causa primaria del problema.     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  mantenimiento de peso por lo tanto no empieza cuando se alcanza el peso deseado  si no que debe ser parte de las consideraciones iniciales cuando la persona busca  ayuda por primera vez. En verdad, algunos terap&eacute;utas s&oacute;lo proporcionan  asistencia en la p&eacute;rdida de peso cuando &eacute;sta se hace parte de un  acuerdo para el cambio de estilo de vida. Si se justifica este tipo de propuesta  tan estricta es a&uacute;n motivo de discusi&oacute;n, pero el principio en el  cual se basa es acertado. El autor conoce c&oacute;mo deshacerse del peso y c&oacute;mo  los pacientes pueden evitar el ganarlo de nuevo. La dificultad radica en asegurar  que el paciente siga las intrusiones en un ambiente libre. Todos los principios  para mejorar el control de la conducta humana son utilizados para ayudar a las  personas a seguir un patr&oacute;n de vida saludable y para mantener las buenas  condiciones el resto de sus vidas. Si esto se combina con una buena comprensi&oacute;n  de la nutrici&oacute;n y se logra que la persona se comprometa a un mayor nivel  de actividad f&iacute;sica, el mantenimiento del peso saludable a largo plazo  se puede alcanzar. <h4> RESULTADOS</h4>En un estudio con la utilizaci&oacute;n  de la <i>dieta </i>Cambridge, Rytig y Rossner<sup>51</sup> encontraron que cuando  el uso de &eacute;sta era continuo por necesidad, el aumento promedio durante  el primer a&ntilde;o result&oacute; un poco por debajo de 10 %, mientras que aqu&eacute;llos  que no hab&iacute;an usado la <i>dieta</i> adquirieron m&aacute;s del 80 % del  peso perdido.     <p>En otros estudios de resultados a largo plazo con VLCD, <i>Pekkarinen</i>  y otros<sup>50</sup> reportaron 32 % de pacientes con buenos resultados a los  2 a&ntilde;os. <i>Grodstein</i> y otros<sup>66</sup> reportaron que 12 % hab&iacute;a  mantenido el 3/4 del peso perdido durante el mismo per&iacute;odo de tiempo; <i>Kern</i>  y otros<sup>67</sup> que 61 % hab&iacute;a mantenido al menos la mitad del peso  perdido durante 12 a 18 meses; <i>Wadden</i><sup>52</sup> que 50 a 70 % hab&iacute;a  mantenido su peso m&aacute;s bajo al final del primer a&ntilde;o, <i>Toubro y  Astrup</i><sup>19</sup> que con una baja en grasas, alta en carbohidratos, s&oacute;lo  10 % hab&iacute;a mostrado un aumento de peso despu&eacute;s de un a&ntilde;o.  Con un seguimiento m&aacute;s largo, <i>Flynn y Walsh </i><sup>6<i>8</i></sup>  reportaron que en promedio 1/3 del peso perdido hab&iacute;a sido mantenido por  m&aacute;s de 30 meses; <i>Holden</i> y otros<sup>69</sup> que aproximadamente  40 % de la p&eacute;rdida estaba a&uacute;n presente 3 a&ntilde;os despu&eacute;s  y <i>Snow y Harris</i><sup>70</sup> que incluso a los 4 a&ntilde;os de seguimiento,  casi 1/4 del peso que hab&iacute;a sido perdido se hab&iacute;a mantenido as&iacute;.      <p>Estos resultados, que han sido seleccionados, demuestran que por medio del  uso de VLCD el peso no s&oacute;lo se reduce efectivamente, si no que esa p&eacute;rdida  puede ser mantenida y alcanzarse resultados razonables a largo plazo. Est&aacute;  claro, sin embargo, que para alcanzar dicho resultado a largo plazo se requieren  esfuerzos no s&oacute;lo por parte de quien hace la dieta sino tambi&eacute;n  por parte del m&eacute;dico/consejero.     <p>Uno de los hallazgo espec&iacute;ficos  importantes en un estudio muy reciente,<sup>49</sup> es que el mantenimiento del  peso est&aacute; influenciado por el hecho de que &eacute;ste fue perdido r&aacute;pido  (por medio del uso de VLCD) o lentamente.     <p>Entre los factores que han sido identificados  como positivos para alcanzar estos resultados a largo plazo, se encuentran:     <br>&nbsp;  <ul>     <li> Ejercicio aerobio, adecuado, planificado, regular.<sup>52,66,68,70</sup></li>    <li>  Asistencia regular al programa de mantenimiento del peso.<sup>52,71</sup></li>    <li>  El uso de VLCD, cuando sea necesario durante el per&iacute;odo de seguimiento.<sup>51</sup></li>    <li>  Educaci&oacute;n adecuada para la modificaci&oacute;n del comportamiento.<sup>67,71</sup></li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  Educaci&oacute;n acerca de la selecci&oacute;n apropiada y el uso de la comida  corriente.<sup>72</sup></li>    <li> &Eacute;nfasis en una dieta de mantenimiento  baja en grasas, alta en carbohidratos complejos.<sup>49</sup></li>    <li> No existe  una cura permanente para la obesidad, es un desorden que persiste de por vida.  S&oacute;lo puede ser controlada por medio de un cambio para toda la vida, el  estilo de vida, que requiere esfuerzo y atenci&oacute;n.<sup>73</sup></li>    </ul><h4>  Consideraciones finales</h4>El sobrepeso y la obesidad se incrementan en todo  el mundo con gran rapidez.     <p>El resultado de muchas investigaciones sugieren  que a las personas en sobrepeso se les deben facilitar todos los m&eacute;todos  de reducci&oacute;n de peso que han mostrado ser eficientes. En la actualidad  existen suficientes evidencias cient&iacute;ficas basadas en estudios cl&iacute;nicos  que justifican la utilizaci&oacute;n de un r&eacute;gimen equilibrado en nutrientes  pero con un valor cal&oacute;rico menor de 800 kcal/d.     <p>Una moderada y equilibrada  dieta de muy bajas calor&iacute;as (VLCD) constituye un m&eacute;todo seguro y  eficaz de reducci&oacute;n de peso. M&aacute;s de 400 publicaciones cient&iacute;ficas  recientes que incluyen m&aacute;s de 50 000 pacientes demuestran que las VLCD  no producen consecuencias patol&oacute;gicas. Esto se confirma por la experiencia  cl&iacute;nica durante m&aacute;s de 20 a&ntilde;os donde han participado m&aacute;s  de 20 000 000 de personas. En general existen algunas contraindicaciones y precauciones  para la aplicaci&oacute;n de cualquier tipo de dieta y no s&oacute;lo a las VLCD.      <p>Las VLCD constituyen un m&eacute;todo de gesti&oacute;n de reducci&oacute;n  del peso a largo plazo. La mejor medida para estabilizar el peso es cambiar el  estilo de vida y para esto las VLCD constituyen un excelente programa. <h4> SUMMARY</h4>Obesity  is one of the greatest problems of public health at present. Its origin is complex  and multifactorial. In the present paper, those aspectes related to the importance  of obesity as a health problem, its physiopathology, as well as its conditioning  factors are exhaustively reviewed. The failures and successes of different diet  therapies used in the treatment of this disease, the beneficial effects of very  low calory diets and ,specially, the Cambridge diet are approached not only as  regards the reduction of body weight, but also the improvement of clinical pictures  of other diseases connected with obesity, such as hypertension, type II diabetes  mellitus and dislipidaemias, and the significant reduction in the doses of drugs  used for its control.     <p><i>Subject headings</i>: OBESITY/diet therapy; DIET,  REDUCTION/methods; WEIGHT LOSS. <h4> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</h4><ol>      <!-- ref --><li> Price JH, Desmond SM, Krol RA, Snyder FF, O'Connell JK. Family practice physician's  beliefs, attitudes, and practices regarding obesity. Am J Prev Med 1987;3:339-45.</li>    <li>  Brodoff BN. (1992): Very low calorie diet. En: Obesity JB Lippincott,683-707.</li>    ]]></body>
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The Howard Foundation 81 avenue du Dr. Maurice Donal 06800 Cagnes sur mer, Francia,  Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:howard foundation @wanadoo.fr">howard  foundation @wanadoo.fr</a>           ]]></body><back>
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