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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Investigaciones Biomédicas]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Interrelación dialéctica entre lo biológico y social en relación con factores de riesgo cardiovasculares en pacientes diabéticos obeso Tipo 2]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Calixto García  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A bibliographic review was made on the phenomenon of dialectic interrelation between the biologic and social factors in the case of cardiovascular risk factors in type 2 obese diabetic patients. It has been considered that aging, which is expressed in the ever increasing number of persons over 60, influences on the prevalence of the disease. The social factors, such as life habits, food habits and life style influence, in the last resort, on some of the biological factors as race, genetic predisposition for the development of the disease, and others. Reference was also made to the moral responsibility of health professionals in the fulfillment of their tasks and it was concluded by calling the attention of health professionals about the need to apply a comprehensive approach of the biological and social factors, and of the individual and population factors that allows to act in order to prevent.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p>Facultad de Ciencias Médicas "Calixto García" </p><h2>Interrelación dialéctica  entre lo biológico y social en relación con factores de riesgo cardiovasculares  en pacientes diabéticos obeso Tipo 2 </h2>    <p><i>Dra. María Matilde Socarrás Súarez,  Lic. María del Carmen Amaro Cano y Dr. Jorge Blanco Anesto </i></p><h4>RESUMEN</h4>    <p>Se  realizó una revisión bibliográfica sobre el fenómeno de la interrelación dialéctica  entre lo biológico y lo social en el caso de factores de riesgo cardiovasculares,  en pacientes diabéticos tipo 2 obesos. Ha sido considerado el envejecimiento,  expresado en el incremento cada vez mayor de personas con edad de más de 60 años,  el cual está determinando sobre la prevalencia de la enfermedad. Los factores  sociales como hábitos de vida, hábitos alimentarios y estilos de vida, determinan,  en última instancia, sobre los factores biológicos como raza, predisposición genética  para el desarrollo de la enfermedad y otros. Se trató también sobre la responsabilidad  moral de los profesionales de la salud, en el ejercicio de sus funciones y se  concluyó con un llamado de atención a ellos acerca de la necesidad de aplicar  un enfoque integral, de lo biológico y lo social, de lo individual y poblacional,  que permita actuar para prevenir. </p>    <p>DeCS: FACTORES DE RIESGO; FACTORES BIOLOGICOS;  HABITOS ALIMENICIOS; ESTILO DE VIDA; ENFERMEDADES CARDIOVASCULARESetiología; DIABETES  MELLITUS NO INSULINODEPENDIENTE; OBESIDAD. </p>    <p>En la etapa actual del desarrollo  de la medicina son pocos los que pretenden seguir ignorando la génesis social  de los procesos de enfermar y estar saludable, y los que mantienen enfoques individuales  a la hora de analizar el proceso salud enfermedad.</p>    <p> La medicina es un producto  de la actividad del hombre y de su desarrollo social, por lo que el evidenciar  las causas y los factores que provocan las enfermedades o hacen posible gozar  de buena salud ha sido empeño permanente para lograr la comprensión y conceptualización  de estos fenómenos.<span class="superscript">1 </span></p>    <p>La diferencia del  hombre con otros seres vivos está dada porque en su esencia, el hombre es un ser  social, y por lo tanto, en su vida, en su salud, las leyes sociales son, en última  instancia, las determinantes. Los factores condicionados por leyes biológicas,  generales y específicas o por leyes que influyen sobre la salud del hombre, se  manifiestan directa o indirectamente, siempre a través de su vida social.<span class="superscript">2  </span></p>    <p>Es objetivo de esta publicación el analizar cómo se manifiesta la  interrelación dialéctica entre lo biológico y lo social, a través del pensamiento  médico relacionado con la afectación de factores de riesgo cardiovasculares que  se presenta en el paciente diabético obeso tipo 2 </p><h4>DESARROLLO </h4>    <p>La  diabetes es un trastorno endocrinometabólico donde existe un déficit de la secreción  de insulina por las células B del páncreas, que lleva a una hiperglucemia, pero  esto no es el único factor, porque en la aparición de la enfermedad no basta la  predisposición genética sino que en ello tiene gran influencia la presencia de  obesidad.<span class="superscript">2-5</span> </p>    <p>Esto puede apreciarse en  el ejemplo siguiente: dos individuos con predisposición genética a la diabetes  mellitus (DM) tipo 2, es decir, cada uno con su páncreas potencialmente enfermo  (enfoque biológico), uno de ellos tiene hábitos alimentarios incorrectos, ingiere  una mayor cantidad de energía que sus requerimientos y es sedentario; el otro  lleva dieta balanceada y no es sedentario (enfoque social). En el primer caso  se manifiesta la enfermedad y en el segundo no, lo cual pone de manifiesto la  interrelación dialéctica entre lo biológico y social, y este en última instancia  es lo determinante. </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este problema de salud está alcanzando dimensiones  epidémicas, especialmente en diversos países en desarrollo, y en particular relacionado  con la mayor esperanza de vida alcanzada en las poblaciones.<span class="superscript">3</span>  Algunos países que no tienen un alto nivel de crecimiento económico, pero que  disponen de una distribución equitativa de sus recursos y de buenos servicios  de salud pueden tener, entre sus enfermedades y causas de muerte más frecuentes,  indicadores parecidos a los de los países desarrollados tal y como ocurre en Cuba.<span class="superscript">6  </span></p>    <p>Otros países con esa misma situación económica, pero con otras formas  de distribución de sus recursos y con limitaciones en el acceso a los servicios  de salud, pueden tener ciertos grupos de población (por ejemplo los que viven  en áreas urbanas) cuyas enfermedades y causas de muerte más frecuentes resultan  parecidas a las de los países desarrollados, mientras que los habitantes de núcleos  suburbanos o marginales y de las zonas rurales padecen de enfermedades y mueren,  frecuentemente siguiendo la pauta de los países más empobrecidos.<span class="superscript">6  </span></p>    <p>La diabetes mellitus (DM) representa un importante problema de salud  pública en el mundo y alrededor de 100 000 000 de personas padecen la enfermedad;  la prevalencia está aumentando en todo el mundo.<span class="superscript">3,5</span>  En Cuba, también la prevalencia va en ascenso, actualmente es de 19,7 por 1 000  habitantes, presenta una mortalidad de algo más de 2 000 fallecidos por año, y  está dentro de las primeras 10 causas de muerte.<span class="superscript">7 </span></p>    <p>La  hiperglucemia es un factor importante en la génesis de la aterosclerosis. Si se  dijera que es el único factor que lleva al paciente diabético a la aterosclerosis,  se estuviera en un error, pues no se puede valorar al enfermo con un enfoque solo  biológico, y esto no es así pues existen factores de riesgo como son la obesidad,  hipercolesterolemia, hipertensión y otros factores de riesgo que son adquiridos  en la vida social como son el hábito de fumar, la vida sedentaria y los hábitos  alimentarios incorrectos.<span class="superscript">2,3,6,8-11</span> Los 3 últimos  factores llevan a la obesidad, hipercolesterolemia e hipertensión y estos estilos  de vida no sanos pueden ser modificados en los pacientes.<span class="superscript">12,13</span>  Se sabe que estos factores son interactivos y que cualquier combinación tiene  mayor impacto sobre la enfermedad aterosclerótica.<span class="superscript">10,12,14,15  </span></p>    <p><b>El mal hábito de fumar</b></p>    <p> El hábito de fumar cuando se  reduce o elimina, disminuye significativamente el riesgo de desarrollar aterosclerosis.<span class="superscript">8,10,16</span>  El efecto de fumar sobre el riesgo de enfermar o morir por enfermedades cardiovasculares  está en relación con el número de cigarrillos fumados, con la edad de iniciación  del hábito tabáquico, con la duración total del hábito y con la profundidad de  la inhalación.<span class="superscript">8</span> El cigarrillo se encuentra asociado  con un riesgo más elevado de presentar muerte súbita.<span class="superscript">8,10  </span></p>    <p>El tabaquismo disminuye los niveles séricos de lipoproteínas de  alta densidad (HDL) colesterol, que tienen como función renovar el colesterol  de los vasos sanguíneos y llevarlos al hígado para su catabolismo, por lo que  ejercen de esta forma una función protectora contra la formación de la placa de  ateroma. Se ha comprobado que al cesar el hábito de fumar, al menos durante 6  semanas, se produce un rápido incremento de estas lipoproteínas.<span class="superscript">8,10  </span></p>    <p><i>Jaime I</i>, señalado en la cita de <i>Mckeown </i>y<i> Lowe</i>  describe el hábito de fumar como “una rama del pecado de embriaguez, que es detestable  para la vista, maligna para el olfato, nociva para el cerebro, peligrosa para  los pulmones, en lo oscuro, el hediondo humo, se parece al denso vapor de la horrible  estigia del abismo sin fondo”.<span class="superscript">17 </span></p>    <p>El hombre  como ser social, adquiere el hábito de fumar en su medio social, por lo que las  leyes sociales son en última instancia las determinantes.<span class="superscript">2,11,13</span>  Hay que tratar de cambiar este hábito. En lo individual hay que conocer los motivos,  la necesidad sentida, si es un problema ansioso, familiar, de trabajo, o un hábito  creado desde la niñez. </p>    <p>El sistema de salud pública debe trabajar con la  comunidad y también deberían hacerlo otros sectores de la sociedad. Esto no se  cumple siempre, puesto que en los propios medios de difusión masiva, como la televisión,  aparecen con frecuencia artistas muy carismáticos que se presentan fumando, y  eso ayuda a reforzar en la población estilos de vida no sanos.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> <b>Inactividad  física</b></p>    <p> Con el sedentarismo los hombres no se están convirtiendo únicamente  en obesos, sino que con el aumento del uso de los vehículos de motor y la automatización  de los procedimientos industriales, se están haciendo menos activos físicamente  y existen pruebas actualmente de que los que se dedican a tareas sedentarias tienen  un riesgo mayor de cardiopatía isquémica.<span class="superscript">17</span> </p>    <p>Uno  de los primeros informes (1953) de la relación inversa entre los padecimientos  coronarios y la actividad física se basó en los registros de enfermedad y mortalidad  de los choferes y conductores de transporte en Londres, con edades comprendidas  entre los 35 y 64 años. Los choferes tuvieron más padecimientos coronarios que  los conductores; su enfermedad apareció también en la temprana edad y fue frecuentemente  fatal. La conclusión de que este resultado era atribuible a la variación de la  actividad física se apoyó en descubrimientos similares en la comparación de experiencias  entre burócratas gubernamentales y carteros y en las estadísticas nacionales,  al comparar la mortalidad en un amplio número de ocupaciones.<span class="superscript">17</span>  Otras investigaciones han sugerido que la inactividad se asocia más con la muerte  súbita por infarto de miocardio, que la mortalidad de la cardiopatía isquémica.<span class="superscript">17</span></p>    <p>La  insuficiencia de ejercicios físicos hace que los músculos que trabajan de forma  insuficiente disminuyan la funcionalidad de los órganos; fundamentalmente el corazón  y los vasos<span class="superscript">2</span>. También en otros estudios se ha  comprobado que el sedentarismo favorece la intensidad del hábito de fumar.<span class="superscript">2</span></p>    <p>  Los profesionales de la salud deben explicarle a las personas las consecuencias  de la vida sedentaria y deben motivar a los pacientes diabéticos y no diabéticos  a realizar ejercicios físicos. </p>    <p>El ejercicio garantiza que la mayor parte  del peso perdido sea en forma de grasa y disminuye la pérdida de masa magra. Cuando  el paciente obeso realiza solo dieta se pierde 5 % de grasa y 25 % de masa magra;  y cuando realiza dieta y ejercicios se pierde 85 % de grasa y solamente 15 % de  masa magra.<span class="superscript">18</span></p>    <p> La actividad física mantenida,  de mediana intensidad y diaria (caminatas, ciclismo, natación) utiliza la vía  lipolítica como forma de obtención de energía, se consume esta y la pérdida de  peso se considera real, al elevarse el ritmo metabólico, incluso hasta horas después  de terminado.<span class="superscript">8,19</span> Las reducciones de grasa dependen  de la frecuencia, intensidad, tipo y duración del ejercicio.<span class="superscript">18,19  </span></p>    <p>La práctica regular de ejercicios físicos aerobios favorece la utilización  de ácidos grasos y promueve la movilización de las grasas de reservas tisulares,  lo que beneficia la capacidad cardiorrespiratoria, el consumo de oxígeno, el gasto  cardíaco y produce una reducción selectiva del componente graso corporal.<span class="superscript">19  </span></p>    <p>El ejercicio se ha relacionado con un incremento de la sensibilidad  a la insulina, un mejoramiento del metabolismo lipídico y una elevación de la  actividad fibrinolítica asociada a la liberación de activadores del plasminógeno  del endotelio vascular. Además reporta beneficios en la esfera psicológica, reduce  la ansiedad y mejora el estado de bienestar.<span class="superscript">18,19 </span></p>    <p><b>Malos  hábitos dietéticos</b></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Los malos hábitos dietéticos están también condicionados  socioculturalmente. Las grandes culturas asiáticas son conocidas como las culturas  del arroz, mientras que las culturas indoamericanas forman parte de la cultura  del maíz. Está demostrado que algunas poblaciones no caucásicas tienen una prevalencia  mayor de DM que las personas caucásicas, al haber adoptado un estilo de vida diabetogénico,  que le resta valor determinante a la tan señalada predisposición genética.<span class="superscript">5  </span></p>    <p>Una ingestión de energía por encima de los requerimientos de la  persona puede llevar a la obesidad. Se considera obesa una persona cuando su índice  de masa corporal (peso/ talla2) es mayor que 25 kg/m2. Cuando el índice de masa  corporal (IMC) es mayor que 30 kg/m2 el riesgo de enfermar o morir se asocia con  más complicaciones cardiovasculares, al igual que cuando la persona tiene una  obesidad abdominal.<span class="superscript">20 </span></p>    <p>Otro aspecto importante  es la distribución de energía para el día, porque ingerir alimentos 1 ó 2 veces  al día implica aumento en la cantidad de alimentos que se ingiere en un pequeño  tiempo y por lo tanto aumenta la cantidad de nutrimentos que debe ser digerida,  absorbida y metabolizada por unidad de tiempo. Como consecuencia de esto ocurre  una serie de alteraciones funcionales y morfológicas al nivel del aparato digestivo  como son: aumento en la actividad de la enzima pancreática, aumento de la actividad  de la mucosa intestinal y agrandamiento del estómago, todo lo cual conduce a que  se eleve el coeficiente de absorción hasta 40 %.21 Además cuando la persona ingiere  alimentos 1 ó 2 veces/día, con períodos de ayuno, como compensación su organismo  recupera en ese momento lo perdido, almacenándose mayor cantidad de grasa, porque  aumenta la actividad de la enzima lipoproteína lipasa.22 Esto alerta sobre la  inconveniencia de ingerir alimentos por la noche porque se invierte el ciclo circadiano  de los alimentos, o sea hay mayor almacenamiento de grasa.<span class="superscript">18  </span></p>    <p>Un aumento en la ingestión de azúcar y grasas también lleva a la  obesidad y esta predispone a la diabetes tipo 2 en individuos susceptibles genéticamente,  así como a un mayor riesgo de complicaciones cardiovasculares.<span class="superscript">5  </span></p>    <p>Otros malos hábitos que llevan a complicaciones cardiovasculares  son el consumo elevado de grasas saturadas, colesterol, y el exceso de sal.<span class="superscript">5,10,23,24</span>  La sociedad cubana en general tiene hábitos alimentarios incorrectos, muchas personas  no desayunan y por la noche comen demasiado. La propia economía cubana, desde  la época colonial basada en el cultivo y producción de la caña de azúcar y sus  derivados, ha favorecido hábitos como el provocado por las madres que les introducen  el sabor dulce a los niños desde muy pequeños y los habitúan a la ingestión de  azúcar. Y está demostrado que la aterosclerosis comienza desde la niñez. Como  se sabe, todos estos malos hábitos alimentarios pueden ser modificados. </p>    <p>En  pacientes con diabetes mellitus tipo 2 obesos la pérdida de peso es fundamental  para lograr el adecuado control metabólico.<span class="superscript">4,9</span>  La pérdida de peso contribuye a corregir la resistencia celular a la acción de  la insulina y puede incluso devolver los niveles de glucemia al intervalo normal.<span class="superscript">4,9</span>  La intervención dietética tiene mayor valor preventivo de complicaciones, mientras  más precozmente se inicia.<span class="superscript">7</span> </p>    <p>En los pacientes  diabéticos obesos tipo 2 que se controlan con hipoglicemiantes orales o insulina  se le recomienda dieta reducida en energía. Es importante mantener constante el  número de comidas (desayuno, meriendas, almuerzo, comida y cena), y la composición  de la dieta.<span class="superscript">4 </span></p>    <p>En los pacientes diabéticos  tipo 2 obesos que se controlan con dieta solamente, no es tan importante mantener  el horario de las comidas, la distribución calórica que se le recomienda es de  5 comidas al día, excluida la cena.<span class="superscript">4,25 </span></p>    <p>En  cuanto a las fuentes proteicas preferidas, están el pescado, el pollo, y la leche  descremada, porque tienen menos grasas saturadas y colesterol.<span class="superscript">26</span>  El mayor porcentaje de hidratos de carbono en la dieta debe ser de lenta absorción  como vegetales, viandas, cereales y leguminosas.<span class="superscript">4,18</span>  Estos hidratos de carbono no dan lugar a elevaciones bruscas de la glucemia después  de su ingestión. Los hidratos de carbono simples de rápida absorción como los  azúcares deben restringirse.<span class="superscript">26</span> </p>    <p>La ingestión  de grasas saturadas y colesterol deben ser limitadas por la predisposición de  los pacientes diabéticos a las hiperlipoproteinemias y a la enfermedad vascular  aterosclerótica.<span class="superscript">10 </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una dieta alta en fibra  mejora el control de la glucemia.<span class="superscript">2,26 </span>Diversos  estudios han sugerido que el aumento de ingestión de fibra dietética soluble puede  producir disminución de la glucemia y la glucosuria, junto con la reducción de  las necesidades de insulina.<span class="superscript">2, 26</span> Dentro de las  fuentes de fibra soluble están las frutas, las leguminosas, la avena, las judías  y las lentejas.<span class="superscript">9 </span></p>    <p><b>La hipertensión arterial</b></p>    <p>  La hipertensión arterial es una enfermedad que frecuentemente se asocia a la diabetes  mellitus,<span class="superscript">27</span> y su presencia constituye un factor  agravante para el desarrollo y la progresión de la retinopatía y la nefropatía  diabética, lo que duplica el riesgo para desarrollar la enfermedad aterosclerótica.<span class="superscript">27</span>  El riesgo de aterosclerosis se incrementa progresivamente con el aumento de la  presión arterial.<span class="superscript">10</span> El control estricto de la  hipertensión arterial reduce la morbilidad y mortalidad por insuficiencia cardíaca,  cardiopatía isquémica y enfermedades cerebrovasculares.<span class="superscript">23  </span></p>    <p>El control de la hipertensión arterial se logra no solamente con  el tratamiento medicamentoso, es importante el tratamiento no farmacológico o  lo que es lo mismo, tratar de alcanzar modificaciones en el estilo de vida, como:  ingerir la cantidad de energía de acuerdo con su estado nutricional; comer bajo  de sal (5-7 g al día, lo que equivale a una cucharadita de postre rasa de sal);  aumentar la ingestión de potasio de 3 a 4 g al día mediante frutas, jugos de frutas  y ensaladas; no fumar; así como ejercicios físicos sistemáticos.<span class="superscript">23</span>  </p>    <p><b>Las dislipidemias</b></p>    <p> En los diabéticos es frecuente observar  un patrón lipídico anormal,<span class="superscript">2,8,10</span> con aumento  del colesterol, y de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) colesterol, la cual  posee un alto potencial aterogénico, porque tiene como función transportar el  colesterol hacia los tejidos, y además se asocia con una disminución de la lipoproteína  de alta densidad.<span class="superscript">10 </span></p>    <p>El trastorno lipídico  es un factor de riesgo en el desarrollo de la aterosclerosis,<span class="superscript">2,9,10</span>  pero este trastorno puede revertirse o mejorar, al disminuir la ingestión de grasas  saturadas, colesterol y de carnes con contenido elevado de grasas saturadas. </p><h4>CONSIDERACIONES  ÉTICAS </h4>    <p>Los profesionales de la salud tienen, de manera individual, sus  propias responsabilidades. Unas están relacionadas con su competencia, otras con  el desempeño. En este último caso están incluidas las responsabilidades morales  individuales, vinculadas con cada una de las acciones que deben desarrollar.</p>    <p>  La primera responsabilidad moral que tiene un profesional de la salud, en el ejercicio  de sus funciones, está relacionada con el ejemplo personal que debe ofrecer a  las personas, familias y comunidades que atiende. Por supuesto que ese ejemplo  personal implica el asumir actitudes y comportamientos saludables.</p>    <p> Por  su parte, el reconocimiento del valor decisivo de la familia en el proceso salud-enfermedad  de las personas, propicia que el médico aprecie el trabajo interdisciplinario  (enfermería, psicología, sociología) para interactuar de manera positiva en cada  caso concreto; pero muy especialmente en aquellos en que, como el caso de los  pacientes diabéticos obesos tipo 2, los estilos de vida no saludables constituyen  serios factores de riesgo que bien podrían combatirse con la ayuda de todos. De  ahí que el equipo de salud en pleno se encontrará obligado a destacar más la perspectiva  humana y subjetiva de las personas que atiende y mejorar sus propias relaciones  interpersonales, basadas en el respeto a la dignidad humana y en el reconocimiento  de la independencia profesional.<span class="superscript">28</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Los  niveles de instrucción y la propia educación sanitaria de la población cubana  facilitan el cumplimiento del respeto a la autonomía del paciente, a partir de  la consideración de que una dependencia excesiva del sistema de salud y del médico  es contraproducente para la salud, y de que las personas tienen derecho a participar  en todo proceso en el cual estén personalmente involucradas.<span class="superscript">29,30</span>  De ahí que el personal sanitario en pleno, y muy especialmente el médico actuante,  tienen la responsabilidad de ofrecer al paciente toda la información necesaria  acerca de su enfermedad, cuáles son los factores de riesgo que están incidiendo  en su evolución, cómo podrían eliminarse o disminuirse, qué beneficios le proporcionaría  la modificación de su estilo de vida y qué riesgos entraña el continuar con hábitos  nocivos, de manera que la persona, con toda la información necesaria pueda elegir  libremente la conducta a seguir frente a su enfermedad.</p>    <p> En el caso del  paciente diabético obeso tipo 2, es preciso también que el paciente sienta que  el médico no es un ingeniero biólogo que evita que él se enferme, o que le cura  -si no ha logrado evitar la enfermedad- sino que está ante una persona, que sabe  lo que hace y lo hace bien, que le ayuda a entender cómo y por qué debe cambiar  su estilo de vida para promover su salud y evitar la enfermedad, y que, si finalmente  se enferma, le ayuda a entender su dolencia para hacer más fácil el tratamiento  y así pueda superarla rápidamente. </p><h4>CONSIDERACIONES FINALES </h4>    <p>En  la atención de las personas con predisposición genética para enfermar de diabetes,  o de aquellas que ya están diagnosticadas como tal, no basta que el médico enfoque  la atención solo desde la clínica, es decir biológicamente, sino que se precisa  aplicar un enfoque integral de lo biológico y lo social, de lo individual y lo  poblacional, que permita actuar para prevenir la aparición de la enfermedad, o  actuar sobre el desarrollo o sus complicaciones cuando esta no haya podido evitarse.  </p>    <p>En sentido general y no solo en el caso de la diabetes, los médicos y enfermeras  de familia, al intervenir en las situaciones de salud de la comunidad, crean las  condiciones necesarias para influir en la formación de estilos de vida sanos,  y lograr que la población se incorpore a las transformaciones del medio social  que los rodea y, de esta forma, se modifican ellos mismos, e incorporan valores  y conductas de vida mucho más sanas que harán posible los cambios futuros que  se esperan en el país dentro del campo de la salud. A su vez el Sistema Nacional  de Salud tiene que influir sobre los otros sectores de la sociedad, para disminuir  los estilos de vida no sanos y promover salud. </p><h4>RECOMENDACIONES</h4><ol>      <li>Enfocar la salud de las personas de modo integral y no solo desde la perspectiva  de un órgano enfermo. </li>    <li>Hacer promoción de salud, partiendo de las características  socioculturales de la población que atiende, ofreciendo información clara y precisa  sobre los beneficios que entraña la modificación de los estilos de vida que facilitan  el riesgo. </li>    <li>Utilizar los medios de divulgación masiva en campañas contra  los más nocivos hábitos y estilos de vida. </li>    </ol><h4>Summary</h4>    <p>A bibliographic  review was made on the phenomenon of dialectic interrelation between the biologic  and social factors in the case of cardiovascular risk factors in type 2 obese  diabetic patients. It has been considered that aging, which is expressed in the  ever increasing number of persons over 60, influences on the prevalence of the  disease. The social factors, such as life habits, food habits and life style influence,  in the last resort, on some of the biological factors as race, genetic predisposition  for the development of the disease, and others. Reference was also made to the  moral responsibility of health professionals in the fulfillment of their tasks  and it was concluded by calling the attention of health professionals about the  need to apply a comprehensive approach of the biological and social factors, and  of the individual and population factors that allows to act in order to prevent.  </p>    <p><i>Subject headings: </i>RISK FACTORS; BIOLOGICAL FACTORS; FOOD HABITS;  LIFE STYLE; CARDIOVASCULAR DISEASE/etiology; DIABETES MELLITUS, NON-INSULIN DEPENDENT;  OBESITY. </p><h4>Referencias bibliográficas</h4><ol>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Resik H P. Evolución  histórica de la interpretación causal de las enfermedades. Rev Cub Adm Salud.  Enero-Marzo 1996;12(1):50-65. </li>    <!-- ref --><li> Sánchez L, Cruz N M, Amaro M C, Barriuso  A. Introducción a la Medicina General Integral. Ecimed. La Habana,1999,p13, 67-9.  </li>    <!-- ref --><li> Kelestimier F. Epidemiología y factores de riesgo para la diabetes mellitus  no insulinodependiente. En: Laboratoires Servier. Diabetografhia. Courbevoie cedex:  Servier; 1998 (Publicación médica internacional de los Laboratoires Sevier; 21).</li>    <!-- ref --><li>  Nelson K J, Moxness KE, Jensen MD, Gastinean CF. Dietética y nutrición. Manual  de la Clínica Mayo. 7. ed. Madrid: Harcount Brear; 1997. </li>    <!-- ref --><li> Wajchenberg  BL, Ursich MJ, Silva ME, Rocha DM, Santomauro AT, Santos RF. Historia natural  de la diabetes tipo II. En. Intolerancia a la glucosa alterada y diabetes: ¿Existe  una continuidad metabólica y degenerativa? 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