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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Implicaciones éticas de la muerte cerebral y los trasplantes de órganos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Ethical implications of brain death and organ transplants]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[An assessment of the present criteria to define death and its link with organ transplant, as well as of some related bioethical aspects, was made. As the complexity of the topic makes difficult the bioethical elaboration of the problem and the definition and determination of death, it is necessary to establish a specific conception as integral as possible. According to the potential of applications that could be obtained from cellular and tissue therapy in a near future, it was deduced that the current concept of brain death as a criterion of human death for organ donation should be modified. It was considered that in the context of the present debate the adoption of one or the other position is transcendent, not only due to the importance of the topic, but to its implications as regards the design and implementation of policies or programs of great relevance in the social sphere]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <div class=Section1>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Centro  de Investigaciones Biomédicas del </span><span lang=ES>Instituto de Ciencias Básicas  y Preclínicas</span><span style='mso-ansi-language:ES-MX'> “Victoria de Girón”</span></p><h2 class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Implicaciones  éticas de la muerte cerebral y los trasplantes de órganos</span></h2>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'><i>Dra.  Mercedes Meléndez Minobis, Lic. María Dolores Dujarric Martínez, Lic. Lucía Fariñas  Rodríguez, Lic. Aimé Posada García y Dra. </i></span><i><span lang=EN-US style='mso-ansi-language: EN-US'>Dailet Milán Companioni</span></i></p><h4 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US;mso-bidi-font-weight: bold'>Resumen</span></h4>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Se hizo </span><span style='mso-ansi-language: ES-MX'>una valoración de los criterios actuales para definir la muerte y su vinculación  con el trasplante de órganos, así como de algunos aspectos bioéticos relacionados.  De la complejidad del tema, deriva lo difícil de la elaboración bioética del problema,  de la definición y determinación de la muerte, y por tanto la necesidad de fundamentar  una concepción determinada con la mayor integralidad posible. Con el potencial  de aplicaciones que podría aportar la terapia celular y tisular en un futuro cercano,  se deduce que el concepto actual de muerte cerebral como criterio </span><span lang=ES>de  muerte humana </span><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>para la donación de  órganos tendrá que ser modificado. Se consideró que en el contexto del debate  actual adquiere gran trascendencia la adopción de una u otra posición, no solo  debido a la importancia del tema, sino dadas sus implicaciones en relación con  el diseño y la implementación de políticas y programas de gran relevancia en el  plano social. </span></p>    <p class=MsoNormal><i style='mso-bidi-font-style:normal'><span lang=ES>Palabras  clave</span></i><span lang=ES>: Muerte cerebral, bioética, trasplantes, donación  de órganos.</span></p>    <p class=MsoNormal>&nbsp;</p><h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Definición  y determinación de la muerte</span></h4>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Definitivamente  no hay duda de que el tema de la muerte es actualmente motivo de debate, no solo  en el ámbito filosófico o médico, sino prácticamente en todas las esferas de la  sociedad. Sin embargo, no es posible analizar el tema de la muerte sin considerar  el tema de la vida. Si se quiere discutir en qué momento ocurre la muerte, se  debe reflexionar también sobre el momento en que se inicia la vida. Una no es  sin la otra, al mismo tiempo que una no puede ser al tiempo que la otra; si una  es, la otra no puede ser. Ambas son principio y fin de sí mismas, tanto que por  momentos se confunden, se mezclan y terminan por parecer una sola cosa. Vida y  muerte son las 2 caras de una misma moneda.<sup>1-3</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Durante  siglos, la ausencia irreversible de la función cardiorrespiratoria espontánea  fue considerada determinante en la muerte del individuo. Sin embargo, con el desarrollo  tecnológico en el área de los cuidados intensivos, hasta hoy día, ha sido posible  suplir aquellas funciones reconocidas como vitales, motivando una verdadera revolución  en el concepto de la muerte, cuando la atención se dirigió hacia definiciones  basadas en considerar la pérdida definitiva de funciones integradas en el encéfalo.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Una  formulación del concepto de muerte consiste en una definición de lo que significa  morir, con un criterio conceptual que brinda las bases anatómicas y fisiológicas  para sustentar la definición; algunos criterios operativos para determinar si  el criterio conceptual se ha cumplido; y eventualmente, pruebas médicas específicas  para demostrar si los criterios operativos están, sin dudas, presentes. Las pruebas  y los criterios específicos deberán corresponder a una definición precisa.<sup>4</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En  la tabla se muestran las diferentes tendencias para clasificar y diagnosticar  la muerte.</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES><i>Tabla</i>.  Tendencias<span style='mso-bidi-font-weight: bold'> para clasificar y diagnosticar la muerte</span></span></p>    <div align="center">  <table class=MsoNormalTable border=0 cellspacing=0 cellpadding=0  style='border-collapse:collapse;mso-padding-alt:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt;  mso-border-insideh:.5pt solid windowtext;mso-border-insidev:.5pt solid windowtext'>  <tr style='mso-yfti-irow:0'> <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Criterio  conceptual</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Criterio  operativo</span></p></td></tr> <tr style='mso-yfti-irow:1'> <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Cese  permanente del flujo de los fluidos vitales</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES><span style='mso-spacerun:yes'> </span>No  esfuerzos respiratorios</span></p>    <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES><span style='mso-spacerun:yes'> </span>No  pulso</span></p></td></tr> <tr style='mso-yfti-irow:2'> <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Cese  permanente de la integración del funcionamiento del organismo como un todo</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Ausencia  de reflejos del tronco encefálico, no esfuerzos respiratorios, no movimientos  voluntarios</span></p></td></tr> <tr style='mso-yfti-irow:3'> <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Pérdida  irreversible de la capacidad para la conciencia, combinada con la pérdida irreversible  de la capacidad para respirar y de mantener, por tanto, un latido cardiaco espontáneo</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>No  respuestas a estímulos, no reflejos del tronco encefálico, apnea</span></p></td></tr>  <tr style='mso-yfti-irow:4'> <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border-top:none;border-left:   none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;   padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Pérdida  permanente de lo que es esencial para la naturaleza del hombre</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;border-bottom:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-bottom-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt'>     <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>No  respuestas a estímulos, no movimientos voluntarios</span></p></td></tr> <tr style='mso-yfti-irow:5;mso-yfti-lastrow:yes'>  <td width=317 valign=top style='width:237.5pt;border:none;border-right:solid windowtext 1.0pt;   mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;mso-border-top-alt:solid windowtext .5pt;   mso-border-right-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt' height="66">      <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>Pérdida irreversible de la conciencia  (capacidad y contenido), por ser la función más íntegra del organismo y que provee  los atributos humanos esenciales</span></p></td><td width=320 valign=top style='width:239.7pt;border:none;mso-border-top-alt:   solid windowtext .5pt;mso-border-left-alt:solid windowtext .5pt;padding:0cm 3.5pt 0cm 3.5pt' height="66">      <p class=MsoNormal align="center"><span lang=ES>No respuestas de despertar a estímulos,  no movimientos voluntarios, no funciones cognitivas ni afectivas</span></p></td></tr>  </table>    <p>&nbsp;</p></div>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>El inciso A corresponde  a la forma clásica de definir y diagnosticar la muerte mediante el cese de las  funciones cardiorrespiratorias. Los incisos B, C y D se refieren a las tendencias  encefálicas para definir y diagnosticar la muerte. El inciso E corresponde a la  formulación reciente de la muerte humana, que por primera vez, incorpora la conciencia  con sus 2 componentes (capacidad y contenido) como núcleo fundamental de dicha  definición.<sup>4</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Al  hacer referencia a la última teoría expresada en el párrafo anterior, se llegó  a la conclusión de que no existe un lugar anatómico localizado que sea necesario  y suficiente para la generación de la conciencia. La existencia de un núcleo fisiológico  de la conciencia se conforma por interconexiones difusas entre el sistema reticular  activador ascendente, estructuras subcorticales y la corteza cerebral. Son necesarias  importantes interacciones cortico-subcorticales para desarrollar e integrar los  componentes de la conciencia. Estas interconexiones se denominan “unidad formación  reticular-corteza cerebral (FR-CC)”.<sup>4</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>La  muerte es un hecho que afecta al ser humano y ha sido analizada de forma muy heterogénea,  según la concepción teológica, filosófica o científica que se tenga del mundo.  Esta heterogeneidad se debe a que las diferentes maneras de considerarla no siempre  coinciden y mucho menos se complementan a plenitud, pues cada una aspira a precisar  y conocer el fenómeno muerte. Definir a una persona como muerta significa que  ningún tratamiento médico es posible para revertir la cesación de la vida, de  aquí la importancia de un diagnóstico correcto.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Desde  1968 se publicaron los criterios de <i>Harvard</i> para el diagnóstico de la muerte  encefálica. Más recientemente se propuso un nuevo concepto: el estado vegetativo  persistente. Algunos han tratado de homologar ambos conceptos, pero en realidad  existen razones científicas suficientes para no aceptarlo.<sup>5<span class=GramE>,6</span></sup> Aquí se expondrán estos criterios.</span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><i><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Concepto  de muerte encefálica</span></i><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>: cese irreversible  de las funciones del encéfalo, o sea, de los hemisferios cerebrales, el tallo  encefálico y el cerebelo.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES style='mso-bidi-font-weight:bold'>Criterios  diagnósticos de la muerte encefálica:</span></p><ol start=1 type=1> <li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Coma profundo sin ningún tipo de respuesta.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Lesión irreversible e irreparable del encéfalo.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Ausencia de reflejos integrados en el tallo  encefálico.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Prueba de atropina negativa.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Apnea comprobada con la prueba correspondiente.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Electroencefalograma (prueba opcional).</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l15 level1 lfo20;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Período de observación.</span></li>    </ol>    <p class=MsoNormal><i><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Concepto  de estado vegetativo persistente</span></i><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>:  condición clínica caracterizada por inconsciencia, con preservación parcial o  total de las funciones del tallo y del hipotálamo.<sup>5</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En  los pacientes en estado vegetativo persistente hay estructuras del sistema nervioso  que pueden conservar sus funciones, es decir, no obstante el grave daño sufrido  sobre el sistema nervioso debe considerárseles vivos, con posibilidades anatomoestructurales  objetivas para recuperarse, como ha sucedido en algunos casos.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Si  se considera la muerte humana como la pérdida irreversible de la capacidad y el  contenido de la conciencia, en el estado vegetativo persistente se encuentra ausente  el contenido de la conciencia, mientras que la capacidad está conservada. Este  estado es una entidad multifactorial con estado de inconsciencia, pero existen  funciones conservadas de algunas estructuras que componen el encéfalo, por lo  cual debe aceptarse que se está frente a una persona viva y se debe actuar en  consecuencia.<sup>5</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Se  quiere aclarar que se ha utilizado hasta el momento el término de muerte encefálica  y no así el de muerte cerebral; en la nomenclatura médica más reciente se utiliza  también muerte cerebral como sinónimo de muerte encefálica. Esto es válido para  conocer que, cuando se menciona la muerte cerebral no se refiere específicamente  a las lesiones irreversibles del cerebro, sino al conjunto de aquellos daños irreversibles  en el sistema nervioso que producen la muerte humana.</span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>El  trasplante de órganos</span></h4>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Gracias a los  progresos de la medicina y la cirugía, se han abierto también en el campo de la  trasplantología grandes horizontes y posibilidades. Muchos enfermos destinados  irremediablemente a una muerte segura, o a llevar una existencia disminuida que  les impedía su actividad normal, han encontrado la solución a sus problemas.<sup>7<span class=GramE>,8</span></sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Desde  tiempos muy remotos, el trasplante ha sido un sueño muy acariciado por el hombre,  pero tuvieron que pasar muchos años para que estas ideas se convirtieran en realidad.  El año 1902 marca un hito en el desarrollo de la cirugía, con técnicas de suturas  vasculares realizadas por <i>Alexis Carrell</i> en perros, aunque no tuvo éxito  por razones inmunológicas mal precisadas. La era moderna del trasplante surge  en 1952, al ser descubierto el sistema mayor de histocompatibilidad, con el cual  se conoce mejor la individualidad genética de cada persona, y en 1954 se realiza  el primer trasplante renal por <i>Joseph Murray</i>. Junto a esto fue necesario  que se desarrollara la inmunosupresión, la cual pasó por diferentes métodos hasta  llegar a las drogas farmacológicas. En 1967 se trasplanta un corazón por <i>Christian  Barnard</i>, y un hígado por <i>Thomas Starzi</i>. En esta misma década se realizan  trasplantes de intestino, pulmón y páncreas.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>En  la actualidad se han desarrollado grandemente las técnicas de trasplantología  y, en dependencia del órgano a donar, se puede utilizar el de personas fallecidas  o tomarlo de individuos que se encuentran en estado de muerte encefálica.<sup>7</sup></span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>En  épocas anteriores, la mutilación de un cadáver era considerada como una profanación,  pero este criterio en la actualidad ha cambiado, y la donación ahora es asumida,  incluso por el catolicismo, como una caridad cristiana.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La  finalidad primordial cuando se dispone de un donante cadáver consiste en conservar  los órganos en las mejores condiciones posibles hasta el momento de la extirpación,  para facilitar el éxito del trasplante. La eficacia que han demostrado los trasplantes  de órganos extraídos de un cadáver para muchos resulta más deseable, porque recurrir  a un difunto parece mucho más lógico, al ser los beneficios prácticamente idénticos,  sin ninguna desventaja para el donante. No tiene sentido atentar, aunque sea sin  graves consecuencias, contra la integridad de una persona, teniendo en cuenta  que los restos de un fallecido están destinados a una destrucción inmediata.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Otra  de las nuevas tendencias en el caso del trasplante renal es el trasplante renal  precoz de donante vivo. Esta técnica beneficia notablemente al receptor, aunque  se pudieran presentar algunos riesgos para el donante vivo. También se deben analizar  los aspectos éticos y médicos del donante, quien en realidad es una persona sana,  por lo que algunos países como España, Francia y Reino Unido tienen una tendencia  a su no realización.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Recientes  investigaciones en células troncales embrionarias y adultas abren un nuevo camino  para la reparación del tejido nervioso.<sup>9,10</sup> Los estudios de estas prometedoras  células aún se encuentran en estadio preclínico, por lo cual su aplicación en  el tratamiento de enfermedades neurológicas no es inminente, aunque existen muchas  esperanzas de poder recuperar la función cerebral de pacientes con diagnóstico  de muerte cerebral a partir de una terapéutica basada en estas células troncales.<sup>11,12</sup>  Además de las posibles aplicaciones en enfermedades neurológicas, también estas  células son fuente de otros muchos tipos celulares y esto se hace viable mediante  la diferenciación hacía líneas celulares específicas.<sup>13</sup> Por medio de  la creación de bancos de tejidos para ser empleados en terapias dirigidas hacia  la reparación de órganos dañados en múltiples enfermedades se estará ante otras  alternativas destinadas a tratar o curar. </span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Se  debe considerar además que, las condiciones exigidas para la aceptación de un  sujeto donante vivo se basan en criterios médicos estrictos, como ser un sujeto  sano, voluntariedad en la acción, estabilidad psicológica y una fuerte motivación  familiar (en caso de donante emparentado).</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La  palabra donación proviene del latín <i>doni datio</i>, cuya significación etimológica  es dación gratuita. Es una institución que data del derecho romano, pero no ha  estado definida con precisión, pues, aún en la actualidad, su naturaleza jurídica  se torna difícil y compleja dadas sus disímiles formas de manifestación en el  campo del derecho.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La  donación fue considerada en el derecho común, por <i>Enneccerus</i>, como toda  atribución de enriquecimiento patrimonial a expensas del donante, que según el  acuerdo de las partes fuera gratuito. Concebida como modo de adquirir la propiedad,  fue el tratamiento que el Código Civil Español, extendido a Cuba en 1889, le brindó  preceptuando en el artículo 618: “La donación, es un acto de liberalidad por el  cual una persona dispone gratuitamente de una cosa a favor de otra que lo acepta”.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Con  el surgimiento de la trasplantología, el término “donante” voluntario de órganos  y tejidos fue más enfático, pues su empleo data desde las donaciones de sangre  y el empleo del cadáver con fines científicos.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Los  órganos y tejidos no forman parte del patrimonio. Si bien son extraídos del cuerpo  vivo o del cadáver, y tienen la consideración de bien, estos son extrapatrimoniales;  por lo tanto, en la donación de órganos no hay cesión de una fracción del patrimonio  y, por consiguiente, no existe empobrecimiento ni enriquecimiento patrimonial.  Lo que sí se puede decir es que, ha habido un beneficio (o al menos el intento)  a la salud del receptor, pero el órgano o tejido implantado no es valuable económicamente  en el orden ético y jurídico.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>El  efecto perjudicial producido por error médico en la salud del donante o del receptor  sí es susceptible de valoración económica. La forma de resarcir la responsabilidad  civil es la indemnización de daños o perjuicios. El Código Civil Cubano en el  artículo 81 preceptúa: “Los actos ilícitos son hechos que causan daños o perjuicios  a otro”. En los artículos 83c y 86 se regulan las formas de resarcir la responsabilidad  civil, así como su contenido. </span></p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>No  es la donación de órganos un negocio jurídico que consiste en la creación de situaciones  jurídicas conscientemente buscadas, cuya razón es la finalidad que se persigue  al realizarlas. La donación da lugar al ejercicio de un derecho que tiene una  correlativa obligación de persona distinta a quien lo ejercita, y produce derechos  subjetivos y obligaciones. Las partes han querido crear voluntariamente una situación  de derecho a la cual habrán de ajustar sus relaciones y sus actos. De manera que  el elemento esencial en el acto jurídico es la manifestación de voluntad, y en  el negocio jurídico bilateral del conocimiento es la coincidencia misma de manifestación  de voluntad que <span class=GramE>nacieron</span> aisladas. Definitivamente, la donación de órganos  es un acto jurídico caracterizado por la declaración unilateral de voluntad.<sup>14</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>En  la Declaración de Helsinki de la Asociación Médica Mundial (Declaraci&oacute;n  de Helsinki de la Asociaci&oacute;n M&eacute;dica Mundial, Principios &eacute;ticos  para las investigaciones m&eacute;dicas en seres humanos. Enmendada por la 52  Asamblea General, Edimburgo, Escocia, 2000) <sup> </sup> se establecen los principios  éticos para las investigaciones médicas en seres humanos, documento de gran valor  para orientar a los médicos y otras personas que realizan dichas investigaciones.  De estos se señalará lo siguiente:</span></p>    <p class=MsoNormal style='mso-list:l2 level1 lfo21; '> <span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La investigación médica  está sujeta a normas éticas que sirven para promover el respeto a todos los seres  humanos y para proteger su salud y sus derechos individuales. Algunas poblaciones  sometidas a la investigación son vulnerables y necesitan protección especial.  Se deben reconocer las necesidades particulares de los que tienen desventajas  económicas y médicas. También se debe prestar atención especial a los que no pueden  otorgar o rechazar el consentimiento por sí mismos, a los que pueden otorgar el  consentimiento bajo presión, a los que se beneficiarán personalmente con la investigación  y a los que tienen la investigación combinada con la atención médica.    <br> </span><span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Las investigaciones  deben conocer los requisitos éticos, legales y jurídicos para la investigación  en seres humanos en sus propios países, al igual que los requisitos internacionales  vigentes. No se debe permitir que un requisito ético, legal o jurídico disminuya  o elimine cualquier medida de protección para los seres humanos establecida en  esta declaración.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En Cuba, las regulaciones  jurídicas de la donación de órganos están recogidas en el Código Civil, así como  en las disposiciones que establece el Ministerio de Salud Pública.</span></p><h4 class=MsoNormal><span lang=ES>Bioética  y muerte cerebral</span></h4>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>El concepto de muerte  cerebral como equivalente de muerte del hombre se formuló en los años 60 como  consecuencia de los avances técnicos en el tratamiento de pacientes con lesiones  cerebrales graves. Antes de la introducción de la respiración asistida y de las  unidades de cuidados intensivos, estas lesiones se seguían inmediatamente de la  muerte de los enfermos, debido a un mecanismo fisiopatológico bien conocido: la  lesión provoca edema cerebral y aumento de la presión intracraneal; si esta es  muy elevada, termina impidiendo el riego sanguíneo al cerebro, y se produce un  infarto cerebral total.<sup>8</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La  supervivencia de estos pacientes gracias a los nuevos medios técnicos, aunque  no fuera muy prolongada, planteó una redefinición del diagnóstico de muerte. Antes,  la muerte se diagnosticaba al observar la parada cardiorrespiratoria y, al cabo  de un tiempo se confirmaba sin lugar a dudas por los signos de descomposición  corporal. Ahora, se planteaba la necesidad de precisar cuanto antes el momento  exacto de la muerte, sobre todo teniendo en cuenta la realización de los primeros  trasplantes.<sup>8</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En ambientes  médicos, se llegó pronto a un consenso pragmático: el infarto cerebral total o  muerte cerebral, de pronóstico infausto a corto plazo a pesar de todo tratamiento,  era equivalente a la muerte del hombre. Por tanto, los órganos de los pacientes  en ese estado, supuestamente ya cadáver, podrían ser tomados para la realización  de trasplantes, sin cargo moral alguno. En ciertos ambientes se pretendió, años  después, hacer equivaler la vida humana con la presencia o ausencia de manifestaciones  de sensibilidad o racionalidad por medio de las diversas definiciones de “muerte  cortical” y “muerte neocortical”, que corresponden a la destrucción de la corteza  cerebral, o de una parte especialmente importante; esta destrucción parcial del  cerebro, con la consiguiente pérdida de las capacidades sensitivas e intelectuales,  sería ya el criterio de muerte, y no la destrucción de todo el cerebro.<sup>8</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>La  aceptación de la muerte cerebral como equivalente a la muerte del hombre no quedó  en una cuestión meramente pragmática. Desde el comienzo, se intentó una justificación  teórica de esta convención clínica. Los argumentos que parecen más sólidos, de  entre los esgrimidos en la literatura médica, son los 3 siguientes: </span></p><ol start=1 type=A>  <li class=MsoNormal style='mso-list:l11 level1 lfo22;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>El sistema nervioso central es un órgano  integrador de todo el organismo. Cuando falla de modo completo, cosa que sucede  en el infarto cerebral total, el cuerpo tiende espontáneamente a la desintegración,  cuyo curso inexorable puede ser retardado con ayuda de medios técnicos. Pero lo  que se tiene delante es un cadáver con una prolongación artificial de la funcionalidad  de todos o de parte de sus órganos, no la vida de un hombre. El estado de muerte  cerebral, al destruir los mecanismos de integración somática, que corre a cargo  del sistema nervioso central, sería equivalente a la muerte del hombre.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l11 level1 lfo22;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>La muerte es la pérdida de las funciones  corporales. Fisiológicamente, esto es lo mismo en el estado de muerte cerebral  que en la muerte por otras causas, porque el resto de las funciones corporales  termina fracasando cuando existe infarto cerebral total. Por tanto, el estado  de muerte cerebral puede considerarse muerte del paciente, aunque se mantengan  funcionando artificialmente algunos de sus órganos con ayuda de aparatos.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l11 level1 lfo22;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>La muerte es la pérdida de las funciones  neuronales superiores. La muerte “normal” es tal porque incluye la muerte cerebral.  Por tanto, la muerte cerebral, aunque no incluya la muerte de otros órganos, es  muerte del hombre.<sup>8</sup></span></li>    </ol>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span lang=ES>Se  quiere añadir a lo expresado anteriormente los siguientes problemas conceptuales  que han dificultado un planteamiento preciso del problema de la definición y determinación  de la muerte:</span></p>    <p class=MsoNormal style='mso-list:l13 level1 lfo23; '> <span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>El tratamiento unívoco  o impreciso de niveles jerárquicos diferenciados en el organismo humano.    <br> </span><span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La inadecuada especificación  en cuanto a cu&aacute;les funciones indican la criticalidad del encéfalo en su  relación con “el organismo como totalidad” y con la categoría de persona. </span>    <br>  <span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La atribución de todo  “contenido” de la conciencia exclusivamente a la neocorteza cerebral.    <br> </span><span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La desestimación del  proceso de encefalización de los mecanismos de la vigilia (incluida no solo la  formación reticular ascendente, sino también estructuras del sistema límbico)  como uno de los componentes fisiológicos de la conciencia en el ser humano; así  como su riqueza funcional y, por tanto, su contribución al contenido de la conciencia  y el significado médico y fisiológico de este hecho.    <br> </span><span style='font-family:Symbol; mso-fareast-font-family:Symbol;mso-bidi-font-family:Symbol;mso-ansi-language: ES-MX'><span style='mso-list:Ignore'>-<span style='font:7.0pt "Times New Roman"'>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;  </span></span></span> <span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La consideración de  que la integración y regulación “no cognoscitivas” o “vegetativas”, en el ser  humano, encuentran su centro en el tronco encefálico.<sup>6,15,16</sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>En  este contexto, sobre la base de conocimientos biomédicos fundamentales es posible  delinear un sistema que puede ser descriptivamente denominado como el sistema  de la integración mente-cuerpo.<sup>15</sup> Este capta la idea de que la generación  de la conciencia es inseparable de un conjunto de otras funciones que determinan  la capacidad del organismo para funcionar como sistema. Este sistema esencial  e irreemplazable puede ser descrito con un nivel de resolución necesario y suficiente,  e incluye un conjunto de estructuras cerebrales y troncoencefálicas.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>La  destrucción de este sistema encefálico crítico determina la pérdida permanente  de la capacidad para realizar integradamente las funciones esenciales del encéfalo  y del organismo. </span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Sus  funciones incluyen la capacidad para:</span></p><ol start=1 type=1> <li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Generar la conciencia.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Integrar y regular los sistemas de comunicación  del organismo (nervioso, hormonal inmunológico).</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      lang=ES>Regular, procesar e integrar respectivamente el flujo aferente y  las respuestas eferentes desde y hacia todo el organismo.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Interactuar de forma adaptativa y conductualmente  con el medio externo.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Integrar y regular los mecanismos que controlan  la homeostasis del medio interno.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>Proporcionar la más íntima interrelación  en los procesos fisiológicos y mentales.</span></li><li class=MsoNormal style='mso-list:l4 level1 lfo26;'><span      style='mso-ansi-language:ES-MX'>La integración “como un todo” de cada una  de las funciones precedentes.<sup>6</sup></span></li>    </ol>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Esta  racionalidad integradora caracteriza al encéfalo como el nivel jerárquico más  elevado y esencial en el organismo humano. Permite formular con mayor claridad  los conceptos de la irreemplazabilidad y criticalidad del encéfalo y, consecuentemente,  el nivel ontológico pertinente a la definición y determinación de la muerte. Explica  el hecho de que el encéfalo es el órgano privilegiado donde ocurre, minuto a minuto,  la síntesis funcional del cuerpo humano.<sup>6<span class=GramE>,17,18</span></sup></span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Las  personas nacen con ciertas capacidades naturales, luego se sumergen en un contexto  social donde se desarrollan. Ser una persona implica tener cierta identidad, una  comprensión de la vida y capacidad para actuar. Significa tener características  propias: personalidad, memoria, sociabilidad, sentimientos; tener también capacidad  de amar y ser amado. Una persona es un ser físico que necesita una vida mental  íntegra y única que lo individualiza como miembro irrepetible de la especie humana.  En la muerte cerebral se han perdido todas estas facultades, por lo cual se puede  hablar de una existencia meramente biológica.</span></p>    <p class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>En  bioética ha surgido lo que se conoce como intercorporeidad, que es la dimensión  fenomenológica del cuerpo, es decir, la relación de intercambio de órganos, tejidos,  partes o productos del cuerpo entre diferentes seres humanos.<sup>16</sup> Múltiples  trasplantes de órganos y tejidos se realizan actualmente, cada vez con mejores  resultados. Poder mantener este desarrollo depende en gran medida de que se esté  convencido científicamente, y se acepte desde un punto de vista ético, que con  la muerte cerebral ha llegado la muerte.<b style='mso-bidi-font-weight: normal'></b></span></p><h4 class=MsoNormal><span style='mso-ansi-language:ES-MX;mso-bidi-font-weight: bold'>Conclusiones</span></h4>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>La intrínseca complejidad  del tema y sus múltiples sutilezas hacen difícil la elaboración bioética del problema  de la definición y determinación de la muerte y, por tanto, la necesidad de fundamentar  una concepción determinada con la mayor integralidad posible. </span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Es  evidente que, el contexto que le es propio sobrepasa los límites de cualquier  disciplina particular y requiere el aporte de la Filosofía, la Teología, la Antropología  y la Bioética junto con las Ciencias Biomédicas, y el lugar de estas últimas es  de particular importancia.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Con el potencial  de aplicaciones que podría aportar la terapia celular y tisular en un futuro cercano,  se deduce que el concepto actual de muerte cerebral como criterio de muerte humana  para la donación de órganos tendrá que ser modificado.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>Cuando  se realizan trasplantes con los órganos de pacientes en estado de muerte cerebral,  la actitud de respeto hacia la vida humana no desaparece pero, el respeto por  el cuerpo vivo del donante se ve superado por otro, el respeto a la vida de quien  espera el trasplante. La actitud adecuada ante quien sufre y tiene un donante  al que sus órganos ya no le sirven, es tomar los órganos del donante por mucho  respeto que este último merezca.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En  el contexto del debate actual adquiere gran trascendencia la adopción de una u  otra posición, no solo debido a la importancia del tema, sino dadas sus implicaciones  en relación con el diseño e implementación de políticas de gran relevancia en  el plano social.</span></p>    <p class=MsoNormal><span lang=ES>En Cuba este tema,  tan delicado y complejo, se ha tratado desde una posición muy ética, y siempre  se ha valorado el respeto a la decisión individual de cada persona.</span></p>    <p class=MsoNormal>&nbsp;</p><h2 class=MsoNormal>Ethical  implications of brain death and organ transplants</h2>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p class=MsoNormal>&nbsp;</p><h4 class=MsoNormal>Summary</h4>    <p class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>An  assessment of the present criteria to define death and its link with organ transplant,  as well as of some related bioethical aspects, was made. As the complexity of  the topic makes difficult the bioethical elaboration of the problem and the definition  and determination of death, it is necessary to establish a specific conception  as integral as possible. According to the potential of applications that could  be obtained from cellular and tissue therapy in a near future, it was deduced  that the current concept of brain death as a criterion of human death for organ  donation should be modified. It was considered that in the context of the present  debate the adoption of one or the other position is transcendent, not only due  to the importance of the topic, but to its implications as regards the design  and implementation of policies or programs of great relevance in the social sphere.</span></p>    <p class=MsoNormal><i style='mso-bidi-font-style:normal'><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Key words</span></i><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>: Brain death, bioethics, transplants, organ donation.</span></p>    <p class=MsoNormal>&nbsp;</p><h4 class=MsoNormal><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Referencias  bibliográficas</span></h4></div>    <div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  1. Hern&aacute;ndez JL. La muerte cerebral. Cuadernos de Bio&eacute;tica, 2000:  1ra, 41.</span><!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>2. Royo  MA. Nada te turbe, Nada te espante. Madrid:Ed Palabra-Minos; 1982.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  3. Anonymus. And appraisal of the criteria of cerebral death. A sumary statement:  a collaborative study. JAMA 1997;237:982-6.</span><!-- ref --><P>4. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Machado  C. &iquest;C&oacute;mo definir la muerte humana? Bio&eacute;tica desde una perspectiva  cubana. 1997; p.228-36.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  5. Hodel&iacute;n R. Muerte encef&aacute;lica y estado vegetativo persistente.  Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana. 1997; p.237-45.</span><!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>6.  Garc&iacute;a O. La definici&oacute;n y determinaci&oacute;n de la muerte: una  opini&oacute;n diferente. Cuadernos de Bio&eacute;tica, 1999: 4ta, 40.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  7. M&aacute;rmol A., Herrera R., Moreno D. &Eacute;tica del trasplante. Reflexiones  en el campo de la Nefrolog&iacute;a. Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana.  1997; p.246-53.</span><!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>8.  Textos de Bio&eacute;tica. Navarra:Universidad de Navarra; 2000. </span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  9. Hodge CJ, Boakye M. Biological Plasticity: The future of science in neurosurgery.  Neosurgery 2001;48:2-16.</span><!-- ref --><P>10. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Shamblott  MJ. Human embryonic germ cell derivatives express a broad range of developmentally  distinct markers and proliferate extensively in vitro. Proc Natl Acad Sci USA  2001;98:113-8.</span><!-- ref --><P>11. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Rosenthal  N. Prometeus's vulture and the stem-cell promise. N Engl J Med 2003;349(3):267-74.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  12. Hawley R, Sobieski D. New feature: stem cells in the news. Stem Cells 2002;20:103-4.</span><!-- ref --><P>13.  <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Rafii S, Lyden D. Therapeutic  stem and progenitor cell transplantation for organ vascularization and regeneration.  Nature Medicine 2003;9(6):702-12.</span><!-- ref --><P>14. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Abboud  NL, P&eacute;rez LB. Las donaciones de &oacute;rganos y tejidos. Status legal.  Bio&eacute;tica desde una perspectiva cubana. 1997; p.254-62.</span><div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  15. Garc&iacute;a O. A new formulation of death and its relevance to medical law.  Med Law 1999;17(4).</span><P>16. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Serani  A. La muerte encef&aacute;lica y la determinaci&oacute;n pr&aacute;ctica de la  muerte: Otra opini&oacute;n disidente. Cuadernos de Bio&eacute;tica. 1999; 1ra,  37.</span></P></div>    <div class=Section1>    <!-- ref --><P><span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>  17. Halevy A., Brody B. Brain death: Reconciling definitions, criteria and tests.  Ann Intern Med 1993;119:519-25.</span><!-- ref --><P>18. <span lang=EN-US style='mso-ansi-language:EN-US'>Shewdom  DA. Brain death: Recovery from brain death, a neurologist apologia. Linacre Quarterly  1997;64(1):30-96.    <br> </span></P></div>    <div class=Section1>     <p class=MsoNormal><span style='mso-bidi-font-size:11.0pt;mso-bidi-font-family: Arial;mso-ansi-language:ES-MX'><font size="2">Recibido: 15 de abril de 2004. Aprobado:  4 de febrero de 2005.</font></span><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>    <br>  Dra. <i>Mercedes Meléndez Minobis</i>.</span><span lang=ES> Instituto de Ciencias  Básicas y Preclínicas “Victoria de Girón”. </span><span lang=ES style='font-size:10.0pt; mso-bidi-font-weight:bold'>146 y 31, Cubanacán, Playa. Ciudad de La Habana. </span><span style='mso-ansi-language:ES-MX'>Teléf: 2715280. Correo electrónico: <a href="mailto:%20mercedes.melendez@infomed.sld.cu">mercedes.melendez@infomed.sld.cu</a></span></p></div>      ]]></body><back>
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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Anonymus. And appraisal of the criteria of cerebral death. A sumary statement: a collaborative study]]></article-title>
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<source><![CDATA[Cómo definir la muerte humana: Bioética desde una perspectiva cubana]]></source>
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