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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los médicos de la familia y los recursos informativos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Departamento de Servicios de Información del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[We make an objective an objective approach of our experiencies adn those attained in other countries regarding the use of information services and resources made by general practitioners. We describe a number of requisites needed for the formation and training of family doctors as information users and thus, offer solutions and suggestions which could contribute greatly to improve the quality of primary health care services.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <DIV ALIGN=right>   <H5>   <FONT SIZE=-1><A HREF="mgisu295.htm">    </A><A HREF="mgi01295.htm">    <BR>     </A></FONT></H5> </DIV>      <H2>   Los m&eacute;dicos de la familia y los recursos informativos</H2>   <I>Jos&eacute; Antonio L&oacute;pez Espinosa<SUP>1</SUP> y Soledad D&iacute;az   Del Campo<SUP>2</SUP></I>   <OL>       <LI>   Licenciado en Informaci&oacute;n Cient&iacute;fico-T&eacute;cnica. Departamento   de Servicios de Informaci&oacute;n del Centro Nacional de Informaci&oacute;n   de Ciencias M&eacute;dicas. Ciudad de La Habana.</LI>          <LI>   T&eacute;cnica en Bibliotecolog&iacute;a M&eacute;dica. Departamento de   Procesamiento de la Documentaci&oacute;n del Centro Nacional de Informaci&oacute;n   de Ciencias M&eacute;dicas. Ciudad de La Habana.</LI>       </OL>      <H4>   RESUMEN</H4>   Se enfoca objetivamente la experiencia nacional e internacional en el uso de las  fuentes y servicios de informaci&oacute;n por parte de los m&eacute;dicos que  se dedican a la atenci&oacute;n primaria de salud. Se refieren los requerimientos  que se deben cumplir para lograr la formaci&oacute;n y educaci&oacute;n de los  m&eacute;dicos de la familia como usuarios de la informaci&oacute;n y, en virtud  de ellos, se ofrecen algunas soluciones y sugerencias, cuya aplicaci&oacute;n  puede convertirse en una valiosa contribuci&oacute;n al perfeccionamiento cualitativo  de la labor asistencial en el marco de la Medicina General Integral.      <P><I>Palabras clave: </I>MEDICOS DE LA FAMILIA; SERVICIOS DE INFORMACION .  <H4>   INTRODUCCION</H4>   Los m&eacute;dicos que desarrollan su actividad en la esfera asistencial   y, sobre todo, los que se ocupan de la atenci&oacute;n primaria de salud,   constituyen una categor&iacute;a de usuarios potenciales de la informaci&oacute;n,   cuya significaci&oacute;n como tal es mucho mayor de lo que en realidad   se aprecia a simple vista.          <P>Si se tiene en cuenta que estos profesionales enfrentan de modo directo   y cotidiano los problemas sanitarios y sociales de la comunidad, a la vez   que son responsables de la conservaci&oacute;n y promoci&oacute;n de la   salud de la poblaci&oacute;n que atienden, debe entonces reconocerse tambi&eacute;n   su necesidad de actualizaci&oacute;n y superaci&oacute;n constantes.          <P>Uno de los objetivos de trabajo principales del Viceministerio de Ciencia   y T&eacute;cnica del Ministerio de Salud P&uacute;blica (MINSAP), es incidir   directamente en los resultados de la investigaci&oacute;n, la docencia   y la asistencia, y priorizar el subsistema del m&eacute;dico de la familia   mediante el incremento de la utilizaci&oacute;n de los servicios que ofrece   el Sistema Nacional de Informaci&oacute;n de Ciencias M&eacute;dicas (SNICM).1   Asimismo, como parte de su fortalecimiento, el SNICM contempla entre sus   cuestiones m&aacute;s importantes el perfeccionamiento del aseguramiento   informativo, adem&aacute;s de otras actividades educativas destinadas a   lograr en los m&eacute;dicos de la familia (MF) el desarrollo de m&eacute;todos,   h&aacute;bitos y habilidades permanentes para el uso de la informaci&oacute;n   cient&iacute;fica.2          <P>Los elementos que se exponen en el presente trabajo, deben resultar   de utilidad para que los residentes y especialistas en Medicina General   Integral (MGI) adquieran el nivel te&oacute;rico elemental que les permita   un mejor conocimiento y aprovechamiento de las fuentes informativas que   tienen a su disposici&oacute;n, a la vez que constituyen premisas fundamentales   para el cumplimiento de los objetivos antes relacionados.   <H4>   USO DE LA INFORMACION POR LOS ESPECIALISTAS EN MEDICINA FAMILIAR. EXPERIENCIA   INTERNACIONAL</H4>   Para nadie es un secreto que si los estudiantes, residentes o especialistas   en cualquiera de las disciplinas m&eacute;dicas no adquieren y aplican   los m&eacute;todos, h&aacute;bitos y habilidades necesarias para el uso   y consumo de la informaci&oacute;n, tienen el riesgo de tomar decisiones   err&oacute;neas en el &aacute;rea asistencial, o de hacer interpretaciones   falsas en el &aacute;rea investigativa.3          <P>Sin embargo, se conoce que en varios pa&iacute;ses europeos como Bulgaria,   Dinamarca, Francia, Alemania, Italia, Rusia, Suiza y el Reino Unido, los   m&eacute;dicos vinculados con la atenci&oacute;n primaria de salud dedican   la mayor parte de su tiempo a la labor asistencial, por lo que hacen un   uso relativamente escaso de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica, independientemente   de que tienen poca motivaci&oacute;n para la lectura. Los que logran adquirir   cierto h&aacute;bito de consultar las fuentes informativas, esperan encontrar   respuestas concretas sobre problemas cl&iacute;nicos y prefieren la literatura   redactada en su lengua materna, lo cual limita sus posibilidades de acceder   a toda la informaci&oacute;n pertinente a sus necesidades.4          ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En una naci&oacute;n altamente desarrollada como Estados Unidos, donde   la medicina familiar fue la vig&eacute;sima especialidad m&eacute;dica   reconocida desde principios del a&ntilde;o 1969,5 se da una situaci&oacute;n   peculiar. Si bien es cierto que las autoridades de la disciplina en ese   pa&iacute;s reconocen que la forma en que los m&eacute;dicos tratan a sus   pacientes depende en gran medida de la relevancia y validez de la informaci&oacute;n   cient&iacute;fica que utilizan para la toma de decisiones cl&iacute;nicas,6   tambi&eacute;n lo es que los profesionales que se dedican a la medicina   familiar consultan con muy poca frecuencia la literatura disponible. Incluso,   se ha comprobado que los de atenci&oacute;n primaria estadounidenses prefieren   el intercambio de experiencias con otros colegas, antes de consultar los   sistemas de b&uacute;squeda bibliogr&aacute;fica manuales o especializados.7          <P>En los pa&iacute;ses de menor nivel de desarrollo, se hace el problema   a&uacute;n m&aacute;s agudo, pues en su caso el conocido crecimiento exponencial   de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica es directamente proporcional   a los inconvenientes para acceder a ella.8 Por otra parte, se afirma que   las necesidades de informaci&oacute;n espec&iacute;ficas de los profesionales   de la salud de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo, son similares   a las de sus colegas de las naciones desarrolladas, aunque el inferior   nivel de su formaci&oacute;n, unida a la falta de recursos y a la carencia   de trabajadores de la informaci&oacute;n capacitados, dan al traste con   la adecuada satisfacci&oacute;n de las mismas.9          <P>Esta afirmaci&oacute;n es en buena medida discutible, pues se conoce   que algunas naciones latinoamericanas han enfrentado tal situaci&oacute;n   mediante el dise&ntilde;o y la explotaci&oacute;n de servicios informativos   para mantener un aseguramiento estable de informaci&oacute;n a los programas   de salud priorizados.10,11   <H4>   LA SITUACION EN CUBA</H4>   Si bien no se puede hablar actualmente en Cuba de abundancia de recursos,   puede afirmarse que el nivel de formaci&oacute;n de sus m&eacute;dicos   es comparable con el de muchas naciones desarrolladas, y que la capacitaci&oacute;n   de sus trabajadores de la informaci&oacute;n no deja espacio a la duda.          <P>Mundialmente se reconocen los logros de la medicina cubana en muchos   renglones importantes, entre los cuales se incluye el Programa del M&eacute;dico   de la Familia como f&oacute;rmula efectiva para el control, la prevenci&oacute;n   y el tratamiento de las enfermedades, y como elemento de notable influencia   en el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Salud (SNS).12          <P>Esta nueva expresi&oacute;n de desarrollo genera a su vez nuevas exigencias,   a las que el trabajador de la informaci&oacute;n debe responder con una   estrategia encaminada a la actualizaci&oacute;n y superaci&oacute;n continua   de los j&oacute;venes residentes y especialistas en MGI, pues el mismo   hecho de que su labor se oriente principalmente a prevenir las enfermedades   m&aacute;s que a curarlas, les otorga un sello que los distingue como promotores   de la salud, y los presenta al mismo tiempo como consumidores potenciales   de una informaci&oacute;n con determinadas caracter&iacute;sticas, que   los hace acreedores de una atenci&oacute;n especial.          <P>A tal efecto, se han realizado estudios que, en unos casos sugieren   m&eacute;todos para conocer y hacer frente a las necesidades de informaci&oacute;n   espec&iacute;ficas de los MF13 y que, en otros casos, ponen de relieve   la funci&oacute;n que corresponde ejercer en tal sentido a los trabajadores   de la informaci&oacute;n.14          <P>Sin embargo, un experimento llevado a cabo con residentes y especialistas   en MGI de los policl&iacute;nicos "Lawton" del municipio 10 de Octubre   y "Robert Zulueta Cayol" de La Habana Vieja, ofreci&oacute; entre otros   resultados, que los MF en general no sab&iacute;an utilizar y, en muchos   casos no conoc&iacute;an las fuentes y servicios de informaci&oacute;n   que tienen a su disposici&oacute;n, adem&aacute;s de que no exist&iacute;a   una adecuada retroalimentaci&oacute;n entre ellos y sus respectivas bibliotecarias.15   En el referido experimento se comprob&oacute; que tal irregularidad estaba   determinada por 3 factores fundamentales, a saber, la falta de formaci&oacute;n   y educaci&oacute;n de los MF como usuarios de la informaci&oacute;n; la   deficiente consagraci&oacute;n de las bibliotecarias a esta labor; y el   escaso apoyo de los Vicedirectores Docentes en tal sentido.   <H4>   LA SOLUCION DEL PROBLEMA</H4>   Para hacer frente a las dificultades observadas y eliminar sus causas,   se estableci&oacute; un plan de acci&oacute;n, en coordinaci&oacute;n con   las autoridades de la Sociedad Cubana de Medicina Familiar (SOCUMEFA) y   el frente de metodolog&iacute;a de la informaci&oacute;n cientificot&eacute;cnica   de la Direcci&oacute;n Provincial de Salud de Ciudad de La Habana.          <P>En primera instancia se ofrecieron a las bibliotecarias de todos los   policl&iacute;nicos docentes de la capital 2 cursos de 1 semana de duraci&oacute;n   durante los meses de junio y octubre de 1994, en los cuales recibieron   estas profesionales un adiestramiento te&oacute;rico-pr&aacute;ctico acerca   de las necesidades informativas de los MF y el modo m&aacute;s eficiente   de satisfacerlas.          <P>Por otra parte, a partir de septiembre de 1994 se organizaron y celebraron   en cada municipio capitalino encuentros-talleres sobre inform&aacute;tica   e investigaci&oacute;n con 2 sesiones de trabajo, dirigidos a los MF, vicedirectores   docentes, bibliotecarias y dirigentes territoriales de la SOCUMEFA, y cuyo   objetivo fundamental fue brindar elementos b&aacute;sicos sobre el uso   de las fuentes y servicios de informaci&oacute;n y sobre la preparaci&oacute;n   de trabajos cient&iacute;ficos destinados a la publicaci&oacute;n.          <P>Estos encuentros, calificados de muy fruct&iacute;feros por sus beneficiarios,   dieron lugar a amplios y activos debates que, a su vez, generaron acuerdos   que permiten garantizar un trabajo sistem&aacute;tico y sostenido de superaci&oacute;n   de los MF como usuarios de la informaci&oacute;n. Entre los acuerdos m&aacute;s   significativos de estas reuniones se destacan:   <OL>       ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>   La creaci&oacute;n de un centro de referencia en cada municipio en materia   de informaci&oacute;n cient&iacute;fica.</LI>          <LI>   La responsabilidad de las autoridades de la SOCUMEFA y de la actividad   cient&iacute;fico-informativa a nivel provincial para garantizar que cada   centro de referencia cuente con el equipamiento t&eacute;cnico necesario,   el personal de informaci&oacute;n-documentaci&oacute;n id&oacute;neo y   las colecciones completas como condiciones indispensables de su buen funcionamiento   como tales.</LI>          <LI>   La responsabilidad de las bibliotecarias en mantener la labor de educaci&oacute;n   a usuarios con los MF de sus respectivos policl&iacute;nicos.</LI>       </OL>      <H4>   CONSIDERACIONES FINALES</H4>   Precisar las necesidades informativas y establecer lineamientos para una   diseminaci&oacute;n organizada y eficiente de la informaci&oacute;n, dista   mucho de ser una actividad sencilla y requiere un alto nivel t&eacute;cnico   y habilidades espec&iacute;ficas, si se desea lograr resultados aceptables.16          <P>Adem&aacute;s de esta observaci&oacute;n, hay que considerar que ya   desde el siglo pasado se manejaba el criterio de que una biblioteca, adem&aacute;s   de prestar libros, deb&iacute;a suministrar informaci&oacute;n secundaria   y hacer resaltar la importancia de otros materiales.17          <P>Las bibliotecas m&eacute;dicas, espec&iacute;ficamente, deben brindar   una positiva contribuci&oacute;n al cuidado de los pacientes, adem&aacute;s   de atesorar un material considerable en favor de la educaci&oacute;n continuada   de los m&eacute;dicos, tan necesaria para poder resolver los problemas   que se les presentan en la pr&aacute;ctica diaria.18          <P>A partir de estos criterios y, en virtud de que una de las tareas fundamentales   de los profesionales de la informaci&oacute;n es la formaci&oacute;n y   educaci&oacute;n de sus usuarios en la utilizaci&oacute;n de los recursos   informativos, se han emitido algunos criterios que permiten diagnosticar   la situaci&oacute;n de esos recursos ante los m&eacute;dicos que se dedican   a la atenci&oacute;n primaria, y se han ofrecido algunas soluciones y sugerencias,   cuya aplicaci&oacute;n puede ser provechosa para enfrentar el problema   a nivel nacional.   <H4>   SUMMARY</H4>   We make an objective an objective approach of our experiencies adn those   attained in other countries regarding the use of information services and   resources made by general practitioners. We describe a number of requisites   needed for the formation and training of family doctors as information   users and thus, offer solutions and suggestions which could contribute   greatly to improve the quality of primary health care services.          <P><I>Key words: </I>PHYSICIANS, FAMILY; INFORMATION SERVICES.       <BR>&nbsp;       <DIV ALIGN=right>   <H5>   <FONT SIZE=-1><A HREF="mgisu295.htm">    </A><A HREF="mgi01295.htm"></A></FONT></H5></DIV>          ]]></body>
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