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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Bajo peso al nacer, crecimiento y desarrollo en el primer año de vida]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A descriptive, longitudinal and retrospective study was conducted at the health area of the "19 de Abril" Teaching Polyclinic. 23 infants who were born in 1994 with a birth weight < 2 500 g were included in the sample. Their clinical evolution was followed during the first year of life. The data were obtained from the individual medical histories of the children and of the pregnant women. The following parameters were analyzed: weight, size, cephalic perimeter, nutritional assessment and psychomotor development. Low weight prevailed for the gestational age with 65.2 %, whereas 34.7 % corresponded to preterm deliveries. 100 % of the preterm infants had a normal nutritional assessment after the first year of life. However, 20 % of those with low weight at the gestational age remained under the third percentile.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[RECIEN NACIDO DE BAJO PESO]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H2>Bajo peso al nacer, crecimiento y desarrollo en el primer a&ntilde;o de vida</H2> <I>    <P>Elia Rosa Lemus Lago(1), Elba Lima Enr&iacute;quez(2), Ricardo Batista Moliner(1) y Lorenzo de la Rosa Ocampo(2)</P></I>      <P>RESUMEN: Se efectu&oacute; un estudio descriptivo, longitudinal y retrospectivo en el &aacute;rea de salud del Policl&iacute;nico Docente "19 de Abril" con los ni&ntilde;os nacidos con peso inferior a los 2 500 g, en el a&ntilde;o 1994, y se sigui&oacute; su evoluci&oacute;n cl&iacute;nica durante el primer a&ntilde;o de vida, que correspondi&oacute; a una muestra de 23 infantes. Los datos fueron recogidos de las historias cl&iacute;nicas individuales de los ni&ntilde;os y de la embarazada. Se analizaron los par&aacute;metros peso, talla, circunsferencia cef&aacute;lica, valoraci&oacute;n nutricional y desarrollo psicomotor. Predomin&oacute; el bajo peso para la edad gestacional con un 65,2 y el 34,7 % correspondi&oacute; a los nacidos antes del t&eacute;rmino de la gestaci&oacute;n. El 100 % de los pret&eacute;rmino al a&ntilde;o de vida tuvieron una valoraci&oacute;n nutricional normal. No se comportaron de igual forma los de bajo peso para la edad gestacional en los que el 20 % quedaron por debajo del 3er. percentil. </P>     <P>Descriptores DeCS: RECIEN NACIDO DE BAJO PESO/crecimiento y desarrollo; EDAD GESTACIONAL; ESTUDIOS LONGITUDINALES; ESTUDIOS RETROSPECTIVOS; EPIDEMIOLOGIA DESCRIPTIVA. </P> <H4>Introducci&oacute;n</H4>     <P>El bajo peso al nacer ha constituido un enigma para la ciencia a trav&eacute;s de los tiempos. M&uacute;ltiples son las investigaciones realizadas acerca de las causas que lo producen y de las consecuencias que provocan. Paulatinamente los estudios de la fisiopatolog&iacute;a, etiopatogenia y el desarrollo de la electr&oacute;nica han permitido una mayor asistencia, y la literatura ha reportado casos de 4 509 g<SUP>1 </SUP>y 390 g<SUP>2</SUP> que han sobrevivido, lo que demuestra los avances alcanza dos. El peso al nacer es una de las variables reconocidas entre las de mayor importancia, por su asociaci&oacute;n al mayor riesgo de mortalidad en cualquier per&iacute;odo sobre todo perinatal. <I>Haas</I> <I>et al</I>.<SUP>3</SUP> reportan el bajo peso al nacer como uno de los factores de riesgo en el s&iacute;ndrome de muerte s&uacute;bita infantil. </P>     <P>Si analizamos que al nivel mundial, uno de cada 6 ni&ntilde;os nace con peso insuficiente4 y se considera que la mortalidad durante el primer a&ntilde;o de vida es 40 veces mayor en los ni&ntilde;os con bajo peso al nacer que en aqu&eacute;llos que nacen con peso normal a t&eacute;rmino,5 es comprensible que a&uacute;n es necesario profundizar en el tema. </P>     <P>La bibliograf&iacute;a refiere que en 1919 se realiza por primera vez una clasificaci&oacute;n de los reci&eacute;n nacidos seg&uacute;n el peso,6,7 y se les llama prematuros a los de menos de 2 500 g de peso al nacer. En 1947 se se&ntilde;ala que algunos reci&eacute;n nacidos ten&iacute;an bajo peso debido a un crecimiento intrauterino lento8 y que &eacute;stos deb&iacute;an distinguirse de aqu&eacute;llos cuya afectaci&oacute;n del peso responde a una gestaci&oacute;n acortada. En 1960, los expertos de la OMS recomendaron que la edad gestacional fuera considerada y el t&eacute;rmino prematuro se reservara para los ni&ntilde;os nacidos antes de las 37 semanas de gestaci&oacute;n y el t&eacute;rmino bajo peso para todos los ni&ntilde;os con menos de 2 500 g sin tener en cuenta su edad gestacional.9 En 1963, Lub chenco10 da a conocer por primera vez la distribuci&oacute;n en percentiles del peso al nacimiento, lo que se acepta actual mente. </P>     <P>En nuestro pa&iacute;s, el Estado invierte cuantiosos recursos en los programas de salud que han contribuido a la disminuci&oacute;n de la tasa de mortalidad infantil. No obstante, la frecuencia de bajo peso en Cuba que hab&iacute;a mostrado hasta 1990 una tendencia decreciente, aument&oacute; gradualmente a partir de 1991 con &iacute;ndices anuales de 7,8; 8,6 y 9,0 hasta 1993.11 Esta tendencia se observa tambi&eacute;n en ciudades de pa&iacute;ses desarrollados.12 En el &aacute;rea del Policl&iacute;nico Docente "19 de Abril" donde se efectu&oacute; el estudio, se comport&oacute; en ascenso, raz&oacute;n por la que se decidi&oacute; estudiar la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica de los infantes que ya desde su nacimiento presentan una importante dificultad en su adaptaci&oacute;n al medio, con el objetivo de identificar la incidencia de reci&eacute;n nacidos, con peso inferior a 2 500 g en relaci&oacute;n al t&eacute;rmino de la gestaci&oacute;n y analizar el comportamiento de las variables relacionadas con el crecimiento y desarrollo en el primer a&ntilde;o de vida. </P> <H4>M&eacute;todo</H4>     <P>Esta investigaci&oacute;n se desarroll&oacute; en el &aacute;rea del Policl&iacute;nico Docente "19 de Abril" del municipio Plaza de la Revoluci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Es un estudio longitudinal y retrospectivo realizado a todos los ni&ntilde;os nacidos con bajo peso en 1993 y describe la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica durante el primer a&ntilde;o de vida. El estudio se realiz&oacute; con 23 infantes, los que se dividieron en 2 grupos: reci&eacute;n nacidos pret&eacute;rminos y reci&eacute;n nacidos con bajo peso para su edad gestacional (hipotr&oacute;ficos). </P>     <P>Los datos para el estudio de las variables seleccionadas (peso, talla y circunferencia cef&aacute;lica) se tomaron de la historia cl&iacute;nica individual del ni&ntilde;o al nacimiento y las consultas de puericultura realizadas a los 3, 6, 9 y 12 meses. El desarrollo pondoestatural se analiz&oacute; con los &iacute;ndices peso-edad; talla-edad; circunferencia cef&aacute;lica-edad; se utiliza ron como referencia las tablas de valores antropom&eacute;tricos de <I>Enzo Due&ntilde;as</I> <I>et al</I>.13 y a partir de los 3 meses las tablas cubanas de crecimiento y desarrollo.14 En la valoraci&oacute;n nutricio nal se analiz&oacute; el &iacute;ndice peso-talla y se utilizaron tambi&eacute;n las tablas de <I>Jord&aacute;n</I>. El desarrollo psicomotor se consider<B>&oacute; retardado,</B> cuando la funci&oacute;n motora o ps&iacute;quica no apareci&oacute; a la edad se&ntilde;ala da; <B>adelantado</B> cuando apareci&oacute; antes, y <B>normal</B> cuando correspondi&oacute; a la fecha, seg&uacute;n el esquema aplicado en las consultas de puericultura.14 </P> <H4>Resultados</H4>     <P>La distribuci&oacute;n de ni&ntilde;os con bajo peso seg&uacute;n el tiempo de la gestaci&oacute;n se comport&oacute; de la siguiente forma, de 23 infantes que constituyen el total de la muestra, 15 forman el grupo de nacidos con bajo peso para su edad gestacional (65,2 %) y 8 el grupo de los nacidos pret&eacute;rminos con peso adecuado para su edad gestacional (34,7 %). </P>     <P>Del comportamiento del peso al nacer encontramos que de 15 ni&ntilde;os nacidos a t&eacute;rmino con bajo peso, el 93,3 % (14 infantes) tuvieron un peso entre 2 000 y 2 500 g: el 6,66 % (1 ni&ntilde;o) naci&oacute; con un peso entre 1 500 y 1 999 g. En los pret&eacute;rminos, de 8 estudiados, 5 tuvieron un peso entre 1 500 y 1 999 g (62,5 %) y 3 ni&ntilde;os, el 37,5 % entre 2 000 a 2 500 g. Del total de la muestra, el 73,9 % est&aacute;n comprendidos entre 2 000 y 2 500 g y el 26 % entre 1 500 y 1 999 g. De los 23 ni&ntilde;os, 12 son del sexo femenino (52,17 %) y 11 del masculino (47,82 %). En los pret&eacute;rminos encontramos 62,5 % (5 infantes) varones y 37,5 %, 3 hembras. En los nacidos a t&eacute;rmino el 60 % (9) correspondi&oacute; a las f&eacute;minas y el 40 %, (6) al sexo masculino. </P>     <P>El 75 % de los pret&eacute;rminos, al nacer presentaron un &iacute;ndice talla/edad normal, 1 ni&ntilde;o (12,5 %) ten&iacute;a baja talla y otro infante se ubicaba por encima del 97 percentil. A los 3 meses, el 87,5 % (7 ni&ntilde;os) manten&iacute;an buena talla, s&oacute;lo un infante, 12,5 %, estaba por debajo del 3er. percentil. En los 3 &uacute;ltimos trimestres el total de la muestra (8 pret&eacute;rminos) se encontraban entre el 3er. y el 97 percentil. En los bajo peso para su edad gestacional: de 15 infantes, al nacer, 9 (60 %), ten&iacute;an talla normal y el resto, presentaban baja talla. A los 3 meses, 4 infantes se recuperaron por lo que 2 ni&ntilde;os (13,3 %) se manten&iacute;an con talla para la edad por debajo de la 1ra. desviaci&oacute;n est&aacute;ndar y el 86,6 % (13 ni&ntilde;os) ten&iacute;a talla normal. Estos valores se mantuvieron iguales los 9 meses restantes del primer a&ntilde;o de vida. </P>     <P>Al analizar el ritmo de crecimiento de los ni&ntilde;os pret&eacute;rminos y el bajo peso para su edad gestacional en la variable talla durante el primer a&ntilde;o, encontramos que a los 3 meses los primeros incrementaron 10,9 cm y los segundos 10,5 cm. A los 6 meses 8 cm y 7,5 cm respectivamente. En el 3er. trimestre, 5,8 cm los pret&eacute;rminos y 5,3 cm los hipotr&oacute;ficos. En el &uacute;ltimo trimestre 3,7 cm los pret&eacute;rminos y 3,3 cm los hipotr&oacute;ficos. Al a&ntilde;o, los pret&eacute;rminos aumentaron 28,4 cm su talla y los bajo peso para su edad gestacional 26,6 cm; la longitud supina alcanzada al a&ntilde;o fue de 72,5 cm y 71,4 cm respectivamente. </P>     <P>En cuanto al &iacute;ndice peso/edad, de los 8 ni&ntilde;os pret&eacute;rminos estudiados, la cuarta parte (2) nacieron con bajo peso para la edad gestacional y los 6 ni&ntilde;os restantes mostraron un peso adecuado para su edad al nacer. A los 3 meses, el 87,5 % ten&iacute;a buen peso y se manten&iacute;a 1 infante (12,5 %) ubicado por debajo del 3er. percentil. A los 6 meses, la mitad de los ni&ntilde;os, se encontraban entre el 10mo. y el 90 percentil, los 4 restantes estaban entre el 3er. y el 10 mo. percentil. A los 9 meses se present&oacute; una situaci&oacute;n similar con la diferencia de que un ni&ntilde;o (12,5 %), del grupo de menor peso cay&oacute; por debajo del 3er. percentil. Al a&ntilde;o el 87,5 % (7 infantes) ten&iacute;an el peso adecuado para la edad y s&oacute;lo qued&oacute; 1 ni&ntilde;o, que no sobrepas&oacute; el 10mo. percentil. De los 15 infantes bajo peso para su edad gestacional estudiados, al nacer, el 86,6 % estaban por debajo del 10mo. percentil, 26,6 % con peso menor que el 3er. percentil y el 60 % entre el 3er. y el 10mo. percentil. A los 3 meses, 8 ni&ntilde;os (53,3 %), ten&iacute;an peso normal y el 46,6 %7 se encontraban entre el 3er. y el 10mo. percentil. A los 6 meses, el mayor porcentaje (60 %) estaba con peso normal y el 26,6 % entre el 3er. y el 10mo. percentil, 2 ni&ntilde;os que representan el 13,3 % ten&iacute;an menos del 3er. percentil. A los 9 meses, el 73,3 % se encontraba con peso normal y el 26,6 % era de bajo peso para la edad. Al a&ntilde;o, el 80 % ten&iacute;a buen peso y el 19,9 % era de bajo peso para la edad. </P>     <P>En los pret&eacute;rminos, el incremento de peso en el primer a&ntilde;o de vida fue de 7 590 g en el primer semestre y 2 125 g en el segundo, los hipotr&oacute;ficos incrementaron 6 318 g y 1 922 g en iguales per&iacute;odos. La velocidad de ganancia de peso en los pret&eacute;rminos fue de 1 472 g por mes en los 3 primeros meses y 1 058 g por mes en el segundo trimestre. En los hipotr&oacute;ficos en el primer trimestre fue de 1 094 g y 1 012 g por mes en el segundo trimestre. Al alcanzar el a&ntilde;o de vida los pret&eacute;rminos aumentaron 9 715 g y los hipotr&oacute;ficos 8 240 g. </P>     <P>El &iacute;ndice peso/talla en los pret&eacute;rminos se comport&oacute; de la forma siguiente, a los 3 meses, el 87,5 % eran normopeso y s&oacute;lo 1 ni&ntilde;o (12,5 %) estaba por debajo de su peso. A los 6 meses, de los 8 ni&ntilde;os estudiados el 78 % era normopeso, 1 ni&ntilde;o estaba entre el 3er. y el 10mo. percentil y otro era mayor del 97 percentil (12,5 % respectivamente). A los 9 meses, 1 ni&ntilde;o (12,5 %) estaba malnutrido por defecto y el 84,5 % era normopeso. Al a&ntilde;o el total de la muestra se encontraba en percentiles normales. En los hipotr&oacute;ficos, del total de la muestra (15 ni&ntilde;os) a los 3 y 9 meses el 100 % era normopeso; a los 6 meses, el 6,6 % (1 ni&ntilde;o) estaba entre el 3er. y el 10mo. percentil y al a&ntilde;o, el 80 % estaba entre el 10 y el 90 percentil, 1 ni&ntilde;o (6,6 %) era sobrepeso y el 13,3 % eran delgados. </P>     <P>La evoluci&oacute;n de la circunferencia cef&aacute;lica para la edad, en los pret&eacute;rminos al nacer, el 62,5 % estaba entre el 10mo. y el 90 percentil, el 25 % entre el 3er. y el 10mo. percentil y el 12,5 % entre el 90 y el 97 percentil. A partir de los 3 meses, todos los ni&ntilde;os se ubicaron entre el 3er. y el 97 percentil. En los reci&eacute;n nacidos con bajo peso para su edad gestacional, de los 15 estudiados, al nacer el 79,9 % estaba entre el 3er. y el 90 percentil y el 20 % por debajo del 3er percentil. Al cumplir los 3 meses y hasta el a&ntilde;o, el total de los infantes se ubicaron entre el 3er. y el 97 percentil. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En cuanto a la evoluci&oacute;n del desarrollo psicomotor en los hipotr&oacute;ficos a los 3 meses, el 100 % ten&iacute;a un desarrollo normal, a los 6 meses el 86,6 % era normal, el 6,6 % (1 ni&ntilde;o) estaba retrasado y otro estaba adelantado. A los 9 y 12 meses, 14 infantes ten&iacute;an desarrollo normal (93,3 %) y un ni&ntilde;o (6,6 %), estaba adelantado. En los pret&eacute;rminos, de los 8 ni&ntilde;os estudiados, a los 3 meses 7 de ellos (87,5 %) ten&iacute;an desarrollo normal y 1 ni&ntilde;o (12,5 %) estaba retrasado. En el segundo semestre, el 75 % (6 infantes) manten&iacute;an una evoluci&oacute;n normal y el 25 % restante ten&iacute;a un desarrollo psicomotor retrasado. </P> <H4>Discusi&oacute;n</H4>     <P>Estableciendo una comparaci&oacute;n entre el total de ni&ntilde;os nacidos pret&eacute;rminos con los nacidos con bajo peso para su edad gestacional encontramos un mayor n&uacute;mero de nacidos hipotr&oacute;ficos. Este resultado coincide con el estudio de <I>Villar</I>15 en 25 poblaciones de pa&iacute;ses subdesarrollados en los que del 23,23 % de nacidos con bajo peso, el 71,8 % de &eacute;stos correspond&iacute;an al crecimiento intrauterino retardado y el 28,2 % a pret&eacute;rminos. Estudios m&aacute;s recientes sobre crecimiento y desarrollo del ni&ntilde;o recogidos en el <I>Manual de la OPS</I>, sobre este tema en 1994, plantean que de todos los ni&ntilde;os con peso inferior a 2 500 g se observ&oacute; que en pa&iacute;ses subdesarrollados la tercera parte son pret&eacute;rminos y el resto tienen retardo del crecimiento intrauterino. En sociedades desarrolladas, esta relaci&oacute;n se invierte.16 En los trabajos revisados, aunque con compartimientos porcentuales diferentes, encontramos coincidencia con autores como <I>Balcazar</I><SUP>17 </SUP>el cual encontr&oacute; en un estudio realizado en Ciudad M&eacute;xico un 88,3 % de ni&ntilde;os bajo peso para su edad gestacional y un 11,7 % prematuros. No coincidimos con autores como <I>D&iacute;az Tabares</I>18 que obtuvo en su muestra 64,6 % pret&eacute;rminos y 32,3 % nacidos con crecimiento intrauterino retardado. </P>     <P>En relaci&oacute;n con el peso al nacer en los pret&eacute;rminos, este resultado est&aacute; dado por la edad gestacional, entre 29,5 semanas y 36,4 semanas, en todos los casos existi&oacute; correspondencia entre esta variable y el peso. Coincidimos con<I> Ferrer Fiallo</I> (Morbilidad y Estado de Nutrici&oacute;n Bajo Peso al Nacer. Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en Medicina Familiar, 1989) pues del total de la muestra por &eacute;l estudiada el 77,3 % ten&iacute;a un peso entre 2 000 a 2 499 g y el 18,3 % entre 1 500 g y 1 999 g, otros autores obtuvieron tambi&eacute;n estos resultados.<SUP>30,32,34</SUP><I> Berm&uacute;dez P&eacute;rez</I> (Morbimortalidad del Reci&eacute;n Nacido Pret&eacute;rmino. Tesis para optar por el t&iacute;tulo de Especialista de I Grado en Neonatolog&iacute;a) encontr&oacute; mayor n&uacute;mero de pret&eacute;rminos con peso entre 2 000 a 2 499 a diferencia de los datos obtenidos por nosotros. </P>     <P>Con respecto al sexo, del total de la muestra predomin&oacute; el sexo femenino. Existen algunos estudios que refieren un predominio de los varones sobre las hembras y lo explican por un mayor n&uacute;mero de nacimientos de varones que de hembras19 lo que no coincide con nuestros resultados. </P>     <P>Analizando los resultados del &iacute;ndice talla/edad al nacimiento, el 75 % de los ni&ntilde;os pret&eacute;rminos, ten&iacute;an la talla normal para su edad gestacional y a los 3 meses el 87,5 % ya se encontraban entre el 3er. y 97 percentil de las tablas para un ni&ntilde;o cubano normal, lo que habla de un ritmo de crecimiento normal. A partir del 2do. trimestre, el total de la muestra se ubic&oacute; en el canal normal de crecimiento de la talla, lo que coincide con otros autores14,20,21 en que los pret&eacute;rminos, al alcanzar el a&ntilde;o de vida, se comportan con respecto al &iacute;ndice talla/edad de igual forma que los reci&eacute;n nacidos a t&eacute;rmino para su edad gestacional. En los hipotr&oacute;ficos al nacer, el 40 % ten&iacute;an afectaci&oacute;n de la talla, durante el per&iacute;odo estudiado en ninguna etapa hubo una recuperaci&oacute;n de todos los ni&ntilde;os, pues 2 infantes se mantuvieron con valores por debajo del 3er. percentil desde el nacimiento hasta el a&ntilde;o y esto coincide con otros investigadores<SUP>20,22,23</SUP> que recogen que los reci&eacute;n nacidos con crecimiento intrau terino retardado sufren afectaciones de la talla desde el nacimiento y al llegar al a&ntilde;o de vida quedan afectados en relaci&oacute;n con los ni&ntilde;os normales.<I> Jord&aacute;n</I>14 en su estudio de crecimiento y desarrollo de 1972 refiere que el ni&ntilde;o con bajo peso al nacer tiende a crecer a un ritmo m&aacute;s r&aacute;pido que el ni&ntilde;o normal, lo que es m&aacute;s manifiesto en aqu&eacute;llos que nacieron con un peso adecuado para la edad gestacional. </P>     <P>El ritmo de crecimiento en el 1ro. y el 2do. trimestre fue mayor que en el segundo semestre, lo que coincide con autores20 que refieren que los reci&eacute;n nacidos con bajo peso tienen una aceleraci&oacute;n mayor en su crecimiento durante la etapa m&aacute;s cercana al nacimiento. Al comparar el ritmo de crecimiento de un ni&ntilde;o cubano normal, los pret&eacute;rminos aumentaron su talla 2,9 cm m&aacute;s que &eacute;stos en el primer semestre y los de bajo peso para su edad gestacional lo hicieron en 2 cm. Como se aprecia, al a&ntilde;o los pret&eacute;rminos tuvieron un mayor incremento de la talla que los de bajo peso para su edad gestacional y ambos grupos m&aacute;s que un ni&ntilde;o normal, lo que coincide con estudios que plantean que el incremento de la longitud del reci&eacute;n nacido prematuro es mayor que los ni&ntilde;os con crecimiento intrauterino retardado, al alcanzar el primer a&ntilde;o de vida.21 En estudios realizados por<I> Jord&aacute;n et al</I>24 &eacute;stos encontraron que al a&ntilde;o el ni&ntilde;o cubano tiene una longitud supina promedio de 74 cm, en nuestra investigaci&oacute;n m&aacute;s cerca de este valor se encuentran los pret&eacute;rminos con 73 cm y despu&eacute;s los nacidos con bajo peso para su edad gestacional con 71,6 cm. La longitud supina alcanzada al a&ntilde;o aunque fue normal, no lleg&oacute; nunca a alcanzar el promedio de lo que logran el 50 % de los ni&ntilde;os normales, los pret&eacute;rminos obtuvieron mejor talla que los hipotr&oacute;ficos, al analizar los resulta dos de la evoluci&oacute;n del &iacute;ndice pe so/edad, en los pret&eacute;rminos, el 87,5 % en el primer trimestre ten&iacute;a peso normal, lo que coincide con el per&iacute;odo del &uacute;ltimo trimestre del embarazo, etapa en la que el feto incrementa sus dep&oacute;sitos de grasa. Durante el 2do. y el 3er. trimestres, el comportamiento porcentual es igual, la mitad de los ni&ntilde;os ten&iacute;an bajo peso para la edad, lo que explicamos por la aparici&oacute;n de enfermedades intercurrentes en este per&iacute;odo, fundamentalmente la enferme dad diarreica aguda a repetici&oacute;n en el 2do. trimestre y la enfermedad respiratoria aguda alta en el 3ro. Al a&ntilde;o predominan los pret&eacute;rminos con peso adecuado para la edad. Resultados similares a los nuestros fueron obtenidos por otros autores,<SUP>16,20,21,25</SUP> que reflejan que la mayor parte de los pret&eacute;rminos al llegar al a&ntilde;o de vida se ubican en curvas de percentiles norma les, y se comportan de igual forma que los ni&ntilde;os nacidos a t&eacute;rmino. En los ni&ntilde;os hipotr&oacute;ficos no encontramos pacientes por encima del 90 percentil. Otros autores encontraron resultados iguales a los nuestros, donde plantean que los reci&eacute;n nacidos con bajo peso para su edad gestacional, al llegar al a&ntilde;o de edad, algunos mantienen afectada la relaci&oacute;n peso/edad, estos estudios coinciden que se debe funda mentalmente a factores maternos, dados por la calidad de los recursos disponibles, condiciones higi&eacute;nicas y otros factores de riesgo.20,25 </P>     <P>El incremento de peso fue mayor en el primer semestre, tanto para los pret&eacute;rminos como para los de bajo peso para su edad gestacional, estando ambos grupos por encima de lo que debe aumentar un ni&ntilde;o cubano normal en este per&iacute;odo, dicho fen&oacute;meno lo explicamos por el crecimiento compensatorio, dado por la aceleraci&oacute;n del crecimiento que ocurre en ni&ntilde;os que han tenido retraso del crecimiento por alguna noxa, una vez que &eacute;sta desaparece, el organismo trata de recuperar lo perdido.16 En el segundo semestre, el incremento fue menor. Al comparar la velocidad de ganancia de peso, el ni&ntilde;o normal aumenta a raz&oacute;n de 920 g por mes en el 1er. semestre y 460 g por mes en el 2do. semestre; en los pret&eacute;rminos, la velocidad fue 512 g m&aacute;s en el 1er. trimestre y 98 g m&aacute;s en el 2do. trimestre; en los hipotr&oacute;ficos fue mayor en 134 g y 52 g en igual per&iacute;odo. Al alcanzar el a&ntilde;o de vida, los pret&eacute;rminos aumentaron 1 435 g m&aacute;s que un ni&ntilde;o normal y los de bajo peso para su edad gestacional no alcanzaron en 40 g el valor del ni&ntilde;o cubano normal. El 83,75 % de todos los de bajo peso, se encontraron con peso normal al a&ntilde;o. </P>     <P>El &iacute;ndice peso/talla, en el 75 % de los pret&eacute;rminos estuvo en valores nutricionales adecuados. A los 9 meses, 1 ni&ntilde;o se encontraba por debajo del 3er. percentil, lo que se produjo por la incidencia de enfermedades intercurrentes. Al a&ntilde;o, todos los infantes hab&iacute;an alcanzado la recuperaci&oacute;n normal. Otros estudios tambi&eacute;n refieren valoraci&oacute;n nutricional adecuada en la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os pret&eacute;rminos, al a&ntilde;o de nacidos11,20 sobre todo en aqu&eacute;llos que tienen un buen aporte diet&eacute;tico y no se le asocian otros factores que interfieran en el buen ritmo de crecimiento y desarrollo. En los hipotr&oacute;ficos durante el 2do. trimestre, 1 ni&ntilde;o se encontr&oacute; entre el 3er. y el 10mo. percentil, en los que se detectan episodios diarreicos a repetici&oacute;n y aporte nutricional inadecuado. Comparativamente con los infantes pret&eacute;rminos, al a&ntilde;o de vida, un 13,3 % de los hipotr&oacute;ficos no alcanzaron los percentiles normales, lo que coincide con otros estudios en los que se plantea que los reci&eacute;n nacidos con crecimiento intrauterino retardado, tienen un crecimiento paralelo al de los ni&ntilde;os a t&eacute;rmino, pero siempre quedaron algunos afectados al a&ntilde;o de vida, mientras que los ni&ntilde;os pret&eacute;rminos alcanzan con mayor rapidez la recuperaci&oacute;n total.10,20 </P>     <P>La circunferencia cef&aacute;lica en los pret&eacute;rminos, desde el nacimiento estuvo entre rangos normales. Otros autores encontraron hallazgos similares a los nuestros, pues se plantea que la evoluci&oacute;n de la circunferencia cef&aacute;lica en pret&eacute;rminos se comporta de manera semejante a la de los ni&ntilde;os a t&eacute;rmino con peso normal.10,20 Esto nos lo explicamos pues en la investigaci&oacute;n no tenemos ning&uacute;n hipotr&oacute;fico con los 3 par&aacute;metros antropom&eacute;tricos afectados al nacer (talla, peso y circunferencia cef&aacute;lica) y seg&uacute;n las consideraciones de<I> Lubchenco</I>26 la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os dismaduros tienen afectaci&oacute;n ligera, pues s&oacute;lo tienen afectado el peso, un porcentaje menor tienen afectado el peso y la talla o el peso y la circunferencia cef&aacute;lica, por lo que la afectaci&oacute;n es moderada, en ninguno de los casos estudiados el retardo es muy severo, por tanto la recuperaci&oacute;n es mejor. Adem&aacute;s, el 93,3 % del total de los reci&eacute;n nacidos hipotr&oacute;ficos ten&iacute;an peso entre 2 000 a 2 500 g, raz&oacute;n por la que deben recuperarse mejor. </P>     <P>Comparando ambos grupos en cuanto al desarrollo psicomotor, los hipotr&oacute;ficos tuvieron mejor desarrollo, 2 ni&ntilde;os quedaron al a&ntilde;o con desarrollo psicomotor retrasado, los nacidos antes de las 32 semanas con un peso entre 1 500 y 2 000 g, y como se describe por la literatura a menor peso, mayor probabilidad de da&ntilde;o neurol&oacute;gico.27 Los defectos en el desarrollo son m&aacute;s frecuentes en los ni&ntilde;os prematuros que en los nacidos a t&eacute;rmino y a menudo implican alteraciones de la funci&oacute;n intelectual o motora.9 </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Teniendo en cuenta los resultados obtenidos concluimos que en nuestra muestra predominaron los ni&ntilde;os con bajo peso para su edad gestacional (65,2 %) y la mayor&iacute;a de ambos grupos ten&iacute;an un peso al nacer entre 2 000 y 2 5000 g. Los &iacute;ndices talla/edad, peso/edad y peso/talla, al a&ntilde;o de edad se encuentran dentro de l&iacute;mites normales, en la mayor&iacute;a de los ni&ntilde;os estudiados. El ritmo promedio de crecimiento de la talla y el peso, fue mayor en los pret&eacute;rminos y s&oacute;lo hubo afectaci&oacute;n del desarrollo psicomotor en el 25 % de los ni&ntilde;os pret&eacute;rminos. </P>     <P><B>SUMMARY:</b> <B>A descriptive, longitudinal and retrospective study was conducted at the health area of the "19 de Abril" Teaching Polyclinic. 23 infants who were born in 1994 with a birth weight &lt; 2 500 g were included in the sample. Their clinical evolution was followed during the first year of life. The data were obtained from the individual medical histories of the children and of the pregnant women. The following parameters were analyzed: weight, size, cephalic perimeter, nutritional assessment and psychomotor development. Low weight prevailed for the gestational age with 65.2 %, whereas 34.7 % corresponded to preterm deliveries. 100 % of the preterm infants had a normal nutritional assessment after the first year of life. However, 20 % of those with low weight at the gestational age remained under the third percentile.</B> </P>     <P>Subjetc headings: <B>MESH: INFANT, LOW BIRTH WEIGHT/growth and development; GESTATIONAL AGE; LONGITUDINAL STUDIES; RETROSPECTIVE STUDIES; EPIDEMIOLOGY, DESCRIPTIVE.</B> </P> <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>  <FONT SIZE=2>    <!-- ref --><LI>Escabedo M. Lactante de tama&ntilde;o min&uacute;sculo. Clin Perinatol 1986;2:283.</LI>    <!-- ref --><LI>Amato M. The care of fetal babies. Survival of a 390 g infant. 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