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</front><body><![CDATA[ <H5>&nbsp;</H5>     <P></P> <H3>Trabajos de Revisi&oacute;n</H3> <H2>&amp;iquest;Qu&eacute; sabemos de la fiebre?</H2> <I>    <P>Nancy Guinart Zayas(1) y Jorge L. L&oacute;pez Leyva(2)</P></I>  <H4>Temperatura corporal</H4>     <P>El hombre, en condiciones normales, tiene una temperatura corporal pr&aacute;cticamente constante independientemente de los cambios t&eacute;rmicos ambientales. </P>     <P>El que la temperatura corporal muestre escasas variaciones en el hombre, se debe a que &eacute;ste dispone de unos mecanismos reguladores que le permiten esta independencia t&eacute;rmica. B&aacute;sicamente, dichos mecanismos se agrupan en 3: producci&oacute;n de calor, p&eacute;rdida de calor y control de la temperatura. </P> <H4>Producci&oacute;n de calor</H4>     <P>Basalmente, la producci&oacute;n de calor est&aacute; relacionada con el metabolismo celular que genera 1 600 calor&iacute;as, mediante la acci&oacute;n enzim&aacute;tica y el est&iacute;mulo de las hormonas tiroideas. Las fuentes principales se encuentran en el aparato digestivo, el h&iacute;gado y los m&uacute;sculos. Una vez generado el calor se distribuye por todo el organismo a trav&eacute;s de la circulaci&oacute;n de la sangre. </P> <H4>P&eacute;rdida de calor</H4>     <P>La p&eacute;rdida de calor del organismo se realiza fundamentalmente en la superficie corporal, puesto que pueden despreciarse las p&eacute;rdidas por calentamiento de nutrientes y por la respiraci&oacute;n, que son m&iacute;nimas. </P>     <P>La cantidad de calor perdida est&aacute; en relaci&oacute;n con los cambios de la vascularizaci&oacute;n de la superficie corporal, produci&eacute;ndose vasodilataci&oacute;n perif&eacute;rica cuando aumenta la temperatura corporal, con lo que se facilita la p&eacute;rdida por conversi&oacute;n y evaporaci&oacute;n. La evaporaci&oacute;n est&aacute; relacionada con la humedad atmosf&eacute;rica, disminuyendo cuando aumenta &eacute;sta. </P> <H4>Mecanismos de control</H4>     <P>El control de la temperatura corporal obedece a un mecanismo integrado, regido por centros especializados localizados en el hipot&aacute;lamo anterior. Estos centros responden a est&iacute;mulos f&iacute;sicos y qu&iacute;micos, e inducen el aumento de la producci&oacute;n o de la p&eacute;rdida de calor por un mecanismo de retroalimentaci&oacute;n negativa en el que participan receptores que captan las variaciones de la temperatura, un mecanismo neur&oacute;geno efector que act&uacute;a sobre la circulaci&oacute;n, la sudaci&oacute;n y el metabolismo, y unas estructuras centrales integradoras de los mecanismos aferentes y eferentes que act&uacute;an como termostatos. </P>     <P>El termostato hipotal&aacute;mico est&aacute; ajustado a una temperatura de 37 &amp;plusmn; 0,2 <SUP>o</SUP>C y modifica su actividad neuronal al recibir diversos est&iacute;mulos que pueden proceder de la piel. En los sistemas de regulaci&oacute;n de la temperatura corporal intervienen activamente el sistema endocrino, como parecen demostrar los cambios t&eacute;rmicos que se producen en la mujer durante el ciclo ovulatorio. </P> <H4>Temperatura corporal</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Aunque la temperatura corporal presenta variaciones individuales y cambios en relaci&oacute;n con las diversas situaciones fisiol&oacute;gicas, puede considerarse que, en reposo, la temperatura normal es hasta 37 <SUP>o</SUP>C en la axila, 37,2 <SUP>o</SUP>C en la boca y hasta 37,7 <SUP>o</SUP>C en el recto. </P>     <P>A la hora de determinar la temperatura corporal, hay que asegurarse de que el term&oacute;metro est&eacute; en buenas condiciones, de que est&eacute; correctamente colocado y debe tenerse en cuenta situaciones que pueden causar variaciones t&eacute;rmicas, como la presencia de sudaci&oacute;n y <I>schok</I> que causan vasoconstricci&oacute;n perif&eacute;rica en las tomas axilares, la toma de bebidas fr&iacute;as que bajan la temperatura bucal y el tabaco y la masticaci&oacute;n, que la suben. </P>     <P>La temperatura normal est&aacute; sometida a un ritmo biol&oacute;gico circadiano que alcanza su valor m&aacute;ximo, hasta 37,2 <SUP>o</SUP>C entre las 18:00 y las 20:00 horas, para despu&eacute;s ir descendiendo hasta alcanzar su valor m&iacute;nimo entre las 2:00 y 4:00 horas. </P>     <P>Se producen incrementos de la temperatura durante la ingesti&oacute;n de comidas copiosas y tras el ejercicio. Tambi&eacute;n asciende entre 0,3 a 0,4 <SUP>o</SUP>C en la mujer desde la ovulaci&oacute;n hasta la menstruaci&oacute;n. La ansiedad y el embarazo durante sus primeras fases, pueden causar elevaciones discretas de la temperatura. </P> <H4>Mecanismos posibles de incremento de la temperatura corporal</H4> <OL>      <LI>Por aumento del nivel al que se encuentra ajustado el termostato hipotal&aacute;mico, caso &eacute;ste en el que hablamos de fiebre.</LI>     <LI>Por aumento de la producci&oacute;n o por disminuci&oacute;n de las p&eacute;rdidas de calor, cuando el centro hipotal&aacute;mico es incapaz de controlar el aumento de la temperatura, en este caso hablamos de hipertermia. Existen 3 tipos fisiopatol&oacute;gicos diferentes de hipertermia: por alteraci&oacute;n del sistema nervioso central, por aumento de la producci&oacute;n de calor y por disminuci&oacute;n de la p&eacute;rdida de calor.</LI>    </OL>  <H4>Fiebre</H4>     <P>Diversos est&iacute;mulos inducen fiebre y estos pueden tener un origen variado, as&iacute;, pueden desencadenarlos bacterias y sus endotoxinas, virus, levaduras, reacciones inmunol&oacute;gicas, hormonales, etc&eacute;tera. Todos estos agentes desencadenantes constituyen lo que se conoce como pir&oacute;genos ex&oacute;genos y se piensa que act&uacute;an mediante un pir&oacute;geno end&oacute;geno. Este pir&oacute;geno end&oacute;geno es id&eacute;ntico a la interleucina 1 (IL-1). Tiene un peso molecular de 15 000 y se libera en el sistema mononuclear fagoc&iacute;tico, donde es sintetizado tras el est&iacute;mulo del pir&oacute;geno ex&oacute;geno que libera un gen reprimido contenido en la c&eacute;lula (figura). </P>     <P ALIGN="CENTER"><A HREF="http://img/revistas/mgi/v13n2/f1-9-297.gif"><IMG SRC="http://img/revistas/mgi/v13n2/f1-9-297.gif" BORDER=0 ALT="Figura"></A></P>     <P ALIGN="CENTER">FIGURA. Mecanismo de producci&oacute;n de la fiebre.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La IL act&uacute;a induciendo la s&iacute;ntesis de prostaglandinas E (PgE), a partir del &aacute;cido araquid&oacute;nico procedente de las membranas celulares. Estas prostaglandinas, especialmente la PgE1, parece que act&uacute;an al inducir las s&iacute;ntesis de AMPc. </P>     <P>Cuando la IL-1 se pone en contacto con las neuronas del &aacute;rea pre&oacute;ptica del hipot&aacute;lamo, act&uacute;a sobre el termostato elevando su nivel. </P>     <P>En ese momento se produce la activaci&oacute;n del mecanismo de control aumentando la producci&oacute;n de calor muscular por escalofr&iacute;os y disminuyen do las p&eacute;rdidas t&eacute;rmicas por vasoconstricci&oacute;n cut&aacute;nea. La temperatura aumenta hasta que la sangre que circula alcanza el nuevo nivel que despu&eacute;s se mantiene por equilibrio entre producci&oacute;n y p&eacute;rdida a un nivel superior al basal. </P> <H4>Tipos de fiebre</H4>     <P>En la actualidad los diversos tipos de fiebres basados en la morfolog&iacute;a de la curva febril han perdido vigencia y pr&aacute;cticamente no tienen ninguna utilidad diagn&oacute;stica, con excepci&oacute;n de la fiebre recurrente en las infecciones por <I>Plasmodium</I> y en la neutropenia c&iacute;clica. </P>     <P>Cl&aacute;sicamente se consideran 4 tipos: intermitente, remitente, mantenida y recurrente. </P> <H4>Manifestaciones cl&iacute;nicas de la fiebre</H4>     <P>Las manifestaciones cl&iacute;nicas de la fiebre son muy variables. Existen pacientes con elevada sensibilidad que tienen manifestaciones cl&iacute;nicas ante peque&ntilde;as elevaciones t&eacute;rmicas y otros que apenas perciben temperaturas de hasta 39 <SUP>o</SUP>C. Tiene importancia la causa de la fiebre, as&iacute;, la fiebre de origen infeccioso suele cursar con sintomatolog&iacute;a, mientras que la paraneopl&aacute;sica en ocasiones es muy bien tolerada y apenas causa s&iacute;ntomas. </P>     <P>Durante la fiebre aumenta el metabolismo basal en un 12 % por cada grado cent&iacute;grado de temperatura. Esto hace que se consuman r&aacute;pidamente las reservas de hidratos de carbono y como las grasas son mal utilizadas como fuentes energ&eacute;ticas por estos pacientes, se movilizan los amino&aacute;cidos musculares debido a la prote&oacute;lisis inducida por la PgE. </P>     <P>Como consecuencia del aumento del metabolismo, se produce taquipnea y taquicardia para atender la mayor demanda perif&eacute;rica de ox&iacute;geno y nutrientes. La frecuencia card&iacute;aca suele aumentar 15 pulsaciones por minuto por cada grado cent&iacute;grado de elevaci&oacute;n de la temperatura, excepto en aquellos casos en los que se produce una disociaci&oacute;n pulso-temperatura, que puede obedecer a una taquicardia exagerada que obliga a pensar en una miocarditis o en un cuadro de <I>schok</I>, o un aumento menor de lo esperado del pulso que se observa en la fiebre tifoidea, la brucelosis, la leptospirosis y la enfermedad del legionario, tambi&eacute;n puede apreciarse bradicardia relativa o absoluta en los procesos febriles que cursan con hipertensi&oacute;n endocraneana. </P>     <P>Las prostaglandinas por su acci&oacute;n sobre los m&uacute;sculos y el est&iacute;mulo que inducen en los receptores perif&eacute;ricos del dolor producen mialgias y artralgias. </P>     <P>Otros s&iacute;ntomas consisten en cefalea, rubor facial, sensaci&oacute;n de calor por vasodilataci&oacute;n, sudaci&oacute;n, sopor y malestar general. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Existen otras manifestaciones acompa&ntilde;antes como los escalofr&iacute;os y los temblores que suelen observarse en las infecciones pi&oacute;genas con bacteriemia. </P>     <P>El delirio se observa en elevaciones t&eacute;rmicas importantes y es muy frecuente en pacientes seniles, pacientes con alteraciones vasculocerebrales y en los alcoh&oacute;licos. </P>     <P>Las convulsiones ocurren principal mente en ni&ntilde;os hasta los 7 u 8 a&ntilde;os de edad y casi siempre se escogen antecedentes familiares de epilepsia. </P>     <P>En relaci&oacute;n con el grado de elevaci&oacute;n t&eacute;rmica, la fiebre no significa, en general, ning&uacute;n riesgo importante, cuando sube entre 3 y 3,5 <SUP>o</SUP>C. A partir de 41 <SUP>o</SUP>C puede causar convulsiones en los ni&ntilde;os y cuando supera los 42 <SUP>o</SUP>C puede producir lesiones cerebrales irreversibles por desnaturalizaci&oacute;n proteica, al producir alteraciones enzim&aacute;ticas. Se piensa que temperaturas superiores a los 45 <SUP>o</SUP>C son incompatibles con la vida. </P>     <P>La p&eacute;rdida de agua y electr&oacute;litos como consecuencia de la sudaci&oacute;n, si esta es profusa, puede causar desequilibrio hidroi&oacute;nico. Los trastornos metab&oacute;licos pueden ser particularmente nocivos en pacientes ancianos y en enfermos con cirrosis hep&aacute;tica o diabetes mellitus, pues pueden precipitar insuficiencias card&iacute;acas o coronarias latentes, descompensaci&oacute;n hep&aacute;tica o diab&eacute;tica por aumento de catabolismo y su repercusi&oacute;n sobre el coraz&oacute;n y la circulaci&oacute;n sist&eacute;mica. </P> <H4>Importancia cl&iacute;nica de la fiebre</H4>     <P>La temperatura es de gran importancia cl&iacute;nica, su determinaci&oacute;n es un indicador fisiol&oacute;gico de salud o enfermedad, f&aacute;cil de obtener, muy fiable y una ayuda de gran importancia para discernir entre salud y enfermedad y proceso org&aacute;nico y funcional; sirve para valorar la gravedad de la enfermedad y nos ayuda a controlar la evaluaci&oacute;n del proceso y la eficiencia terap&eacute;utica. </P> <H4>&amp;iquest;Debe tratarse la fiebre?</H4>     <P>La fiebre no debe tratarse de forma sistem&aacute;tica o rutinaria. Debe abandonarse la costumbre tan generalizada en la poblaci&oacute;n e incluso en muchos m&eacute;dicos de administrar antipir&eacute;ticos nada m&aacute;s detectado el s&iacute;ndrome febril. La mayor parte de las veces, la fiebre no implica ning&uacute;n riesgo para el paciente y no causa s&iacute;ntomas importantes. </P>     <P>Se debe recordar que el pir&oacute;geno end&oacute;geno potencia la respuesta espec&iacute; fica a la infecci&oacute;n por activaci&oacute;n de los linfocitos T y B y la respuesta inespec&iacute; fica por aumento de la liberaci&oacute;n medular de granulocitos y por su acci&oacute;n quimiot&aacute;ctica sobre neutr&oacute;filos y macr&oacute;fagos. Adem&aacute;s, al activar la IL- 1 los fibroblastos aumentan la s&iacute;ntesis de col&aacute;geno y por consiguiente favorecen los mecanismos de reparaci&oacute;n y de localizaci&oacute;n de determinados procesos infecciosos e inflamatorios. </P>     <P>La administraci&oacute;n indiscriminada de antipir&eacute;ticos puede interferir estas acciones o mecanismos defensivos de la fiebre al inhibir la ciclooxigenasa. </P>     <P>Aunque esto es emp&iacute;rico, la fiebre puede dificultar el desarrollo de algunos microorganismos que tienen temperaturas &oacute;ptimas de crecimiento inferiores a 37 <SUP>o</SUP>C, tales como rinovirus y algunas micobacterias. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>La fiebre debe tratarse en base a indicaciones estrictas que en esencia son: </P> <OL>      <LI>Golpe de calor.</LI>     <LI>Hipertermia maligna.</LI>     <LI>Antecedentes de crisis epil&eacute;pticas.</LI>     <LI>Procesos cerebrales agudos.</LI>     <LI>Cuando exista delirio febril.</LI>     <LI>Cuando se acompa&ntilde;e de hipotensi&oacute;n acentuada o <I>shock</I>.</LI>     <LI>Cuando incida en pacientes con insuficiencia card&iacute;aca o respiratoria.</LI>     <LI>Fiebre muy elevada en ni&ntilde;os peque&ntilde;os y en ancianos.</LI>     <LI>Cuando la fiebre sobrepase los 40 <SUP>o</SUP>C.</LI>     ]]></body>
<body><![CDATA[<LI>Durante el embarazo.</LI>     <LI>Cuando existan trastornos mentales.</LI>     <LI>Cuando incida en ni&ntilde;os con antecedentes de ataques febriles.</LI>    </OL>  <H4>Tratamiento de la fiebre</H4>     <P>El tratamiento de la fiebre tiene 2 aspectos, el de aplicaci&oacute;n de medidas generales y la terap&eacute;utica medicamentosa (anexo). </P> <H4>Medidas generales</H4>     <P>Debe procurarse que el paciente est&eacute; en una habitaci&oacute;n confortable a temperatura ambiente. Hay que aportarle l&iacute;quidos en cantidades suficientes para prevenir el desequilibrio hidroi&oacute;nico y favorecer as&iacute; la p&eacute;rdida t&eacute;rmica por evaporaci&oacute;n. </P>     <P>Es &uacute;til la aplicaci&oacute;n de compresas fr&iacute;as o soluciones salinas fr&iacute;as con esponjas, que son tan &uacute;tiles como los ba&ntilde;os de alcohol con la ventaja sobre &eacute;stos de que se evita el olor. </P>     <P>Cuando la temperatura sobrepasa los 42 <SUP>o</SUP>C, debe procederse inmediata mente el ba&ntilde;o con agua helada o mantas enfriadas. </P>     <P>Si la hipertermia incide en pacientes con vasoconstricci&oacute;n cut&aacute;nea, como ocurre en el golpe de calor o hipertermia posoperatoria, adem&aacute;s del enfriamiento cut&aacute;neo deben aplicarse masajes en la piel con el objetivo de aumentar el riego sangu&iacute;neo de &eacute;sta. </P>     <P>Es preciso tener en cuenta que estas medidas son puramente paliativas, pues cuando cesen estas maniobras, la temperatura se elevar&aacute; nuevamente, por lo que debe acompa&ntilde;arse de otras medidas que hagan descender el nivel superior al normal. </P> <H4>Tratamiento medicamentoso</H4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Debe desterrarse la costumbre tan arraigada en algunos m&eacute;dicos y en muchas personas que se automedican, de prescribir antibi&oacute;ticos ante la aparici&oacute;n de cualquier proceso febril, y utilizarlos &uacute;nicamente en pacientes de alto riesgo, como inmunodeprimidos, pacientes con linfomas o hemopat&iacute;as malignas, en neumon&iacute;as con grave afecci&oacute;n general y gasom&eacute;trica, y siempre tras la toma de muestra para cultivos. En cuanto ante los antit&eacute;rmicos, antes de administrarlos debe tenerse en cuenta que pueden causar sudaci&oacute;n profusa y en ocasiones hipotensi&oacute;n y crisis de escalofr&iacute;os. </P>     <P>Estos efectos adversos pueden paliarse con una administraci&oacute;n regular cada 4 horas, en lugar de hacerlo cuando la temperatura alcanza determinados niveles. </P>     <P>Los de mayor uso son los derivados del &aacute;cido salic&iacute;lico (&aacute;cido acetil salic&iacute;lico y salicilato de lisina), en dosis de 0,3 a 0,5 g cada 4 horas y los derivados del paraaminofenol, la fenacetina y sobre todo su metabolito, el acetaminof&eacute;n, (paracetamol) en dosis de 0,5 g cada 4 a 6 horas; ambos son buenos antipir&eacute;ticos al actuar interfiriendo la acci&oacute;n de la IL-1 sobre las PgE, adem&aacute;s tienen acci&oacute;n analg&eacute;sica y no tienen efecto adverso sobre el aparato digestivo ni sobre la coagulaci&oacute;n. Sus inconvenientes son su acci&oacute;n sobre el h&iacute;gado. En el caso del &aacute;cido acetil salic&iacute;lico existe el inconveniente adicional de su relaci&oacute;n con el s&iacute;ndrome de Reye en ni&ntilde;os con gripe o varicela. El resto de los antit&eacute;rmicos deben ser restringidos a casos muy concretos por sus efectos adversos. </P>     <P>Los esteroides tambi&eacute;n son antit&eacute;rmicos, pero no se utilizan como tales por sus efectos colaterales y porque pueden inducir una ca&iacute;da brusca de la temperatura y/o de la tensi&oacute;n arterial. </P>     <P>Se debe mencionar que para hacer desaparecer los escalofr&iacute;os y temblores se pueden administrar por v&iacute;a intravenosa las sales de calcio, tambi&eacute;n puede utilizarse el sulfato de morfina en dosis de 10 a 15 mg por v&iacute;a subcut&aacute;nea y la clorpromacina por v&iacute;a parenteral. </P>     <P>ANEXO. <B>Tratamiento de la fiebre</B> </P>     <P>Medidas generales </P>  <UL>     <LI>Ambiente a temperatura confortable. </LI>     <LI>Aportar l&iacute;quidos y control hidroi&oacute;nico. </LI>     <LI>Enfriamiento cut&aacute;neo. </LI>    ]]></body>
<body><![CDATA[</UL>      <P>Tratamiento medicamentoso </P>  <UL>     <LI>AAS 0,3-0,5 g cada 4 horas. </LI>     <LI>Salicilato de lisina 0,3-0,5 g cada 4 horas. </LI>     <LI>Paracetamol 0,5 g cada 4 a 6 horas. </LI>    </UL>      <P>Medidas para evitar efectos adversos </P>  <UL>     <LI>Administrar antipir&eacute;ticos regularmente cada 4 horas. </LI>     <LI>Si hay escalofr&iacute;os y temblores resistentes, usar sales de calcio por v&iacute;a intravenosa; sulfato de morfina 10 a 15 mg por v&iacute;a subcut&aacute;nea y clorpromacina parenteral. </LI>    </UL>  <H4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</H4> <OL>  <FONT SIZE=2>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><LI>Atkins E. Fever: New perspectives on an old phenomenon. N Engl J Med 1983;308:958-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Barbado FJ. S&iacute;ndrome febril. JAMA 1983; 555:31-8.</LI>    <!-- ref --><LI>Barbado FJ, V&aacute;zquez JI, G&oacute;mez H. Fiebre de origen desconocido. An&aacute;lisis de 100 casos. Med Clin 1981;76:8-13.</LI>    <!-- ref --><LI>Valdivieso L. Neumon&iacute;as. Ann Med Int 1986; (Supl. 1).</LI>    <!-- ref --><LI>New York: Hill Book, 1987:43-9.</LI>    <!-- ref --><LI>Medicine. 4 ed. Madrid: IDEPSA, 1985;    vol 31.</LI>     <!-- ref --><LI>Manual de Diagn&oacute;stico y terap&eacute;utica m&eacute;dica. Abell&oacute;. Madrid, 1985;249-59.</LI>    <!-- ref --><LI>Farrat WE. Infecciones de las v&iacute;as urinarias. Clin Med Norteam 1983;1:187-200.</LI>    <!-- ref --><LI>Fern&aacute;ndez Gilsanz C. Fiebre. Madrid: IDEP SA, 1989:5-20.</LI>    <!-- ref --><LI>Virgen G. Fiebre de origen desconocido. JAMA. 1981;463:41-75.</LI></font>    </OL>      <P>Recibido: 16 de abril de 1996. Aprobado: 24 de julio de 1996.     <BR> Dra. <I>Nancy Guinart Zayas</I>. Policl&iacute;nico Docente "Dr. Diego Tamayo". Zulueta No. 621, esquina a Apodaca, Habana Vieja, Ciudad de La Habana, Cuba. </P>     <P>(1) Especialista de I Grado en Medicina Interna. Instructora Jefa del Departamento de Medicina General Integral de la Facultad "General Calixto Garc&iacute;a", Ciudad de La Habana. </P>     <P>(2) Residente de 3er. a&ntilde;o en Medicina General Integral. Policl&iacute;nico "Dr. Diego Tamayo", Facultad "General Calixto Garc&iacute;a", Ciudad de La Habana.     <DIV ALIGN=right>    <p></P></div>     ]]></body><back>
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