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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Consumo de medicamentos en ancianos]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,FCM Julio Trigo López  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[A retrospective observational descriptive study was carried out in the health area of the People&acute;s Council Luyanó, subordinated to "14 de Junio" polyclinics, with the aim of characterizing the drug consumption in a sample of aged people. The study was made from November to December 1999 and from January to February 2000. One-hundred and thirty two older people were interviewed, which represented 89 % of the total amount of aged people taken care by 2 physician’s offices. The average age was 71,23 years. We found that 81 % of the older people took some drug (except vitamins) and the main reason of prescription was cardiovascular diseases and joint pains. The most used drugs were analgesics, anti-inflammatories, antipyretics, and mainly aspirin. Forty-nine patients used vitamins and 21 resorted to traditional herb medicine. 40 % of prescriptions was made by the family doctor, 41 % by other specialists and 19 % represented self-medication practice. In general, few secondary effects were reported, mainly digestive malaises. The drug consumption was high in the studied sample, which mostly corresponds to the treatment of frequent diseases found in this age group.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[PRESCRIPCION DE MEDICAMENTOS]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <h2>Consumo de medicamentos en ancianos </h2>    <p><i><a href="#cargo">Ma. de los  &Aacute;ngeles Pe&ntilde;a,<span class="superscript">1</span> Alina Redondo Garc&iacute;a<span class="superscript">2</span>  y Ernesto Groning<span class="superscript">3</span></a><span class="superscript"><a name="autor"></a></span></i></p><h4>    <br>  Resumen </h4>    <p>Se realiz&oacute; una estudio observacional, descriptivo, retrospectivo,  en un &aacute;rea de salud del Consejo Popular Luyan&oacute;, perteneciente al  Policl&iacute;nico &#147;14 de junio&#148;; para caracterizar el consumo de medicamentos  en una muestra de ancianos. El estudio fue realizado durante los meses de noviembre  y diciembre de 1999, y enero y febrero de 2000. Fueron entrevistados 132 ancianos  que representan del 89 % del total de ancianos en 2 consultorios. El promedio  de edad fue de 71,23 a&ntilde;os. Encontramos que el 81 % de los ancianos consumen  alg&uacute;n f&aacute;rmaco (exceptuando vitaminas), y el motivo principal de  prescripci&oacute;n son las afecciones cardiovasculares y los dolores articulares.  La familia de f&aacute;rmacos m&aacute;s utilizada fue la de los analg&eacute;sicos,  los antiinflamatorios, los antipir&eacute;ticos, y dentro de estos, la aspirina.  Las vitaminas fueron utilizadas por 49 pacientes y la medicina verde por 21, el  40 % de las prescripciones fueron hechas por el M&eacute;dico de Familia, el 41  % por otros especialistas y el 19 % correspondi&oacute; a la automedicaci&oacute;n.  En general, fue reportada la incidencia de pocos efectos secundarios y sobresalieron  los malestares digestivos. En la muestra estudiada el consumo de f&aacute;rmacos  fue elevado y en muchos aspectos se corresponde con el tratamiento de las afecciones  m&aacute;s frecuentes en este grupo et&aacute;reo.</p>    <p><i>DeCS:</i> PRESCRIPCION  DE MEDICAMENTOS; UTILIZACION DE MEDICAMENTOS; AUTOMEDICACION; ATENCION PRIMARIA  DE SALUD; ANCIANO; GERIATRIA.</p>    <p>El envejecimiento es un proceso fisiol&oacute;gico  normal al que est&aacute;n expuestos todos los organismos vivos desde el mismo  momento de su concepci&oacute;n. Esta etapa de la vida predispone al individuo  a la aparici&oacute;n de enfermedades y al consumo de medicamentos. Est&aacute;  demostrado que los pacientes mayores de 60 a&ntilde;os consumen 2 &oacute; 3 veces  m&aacute;s medicamentos que el promedio de la poblaci&oacute;n en general.<span class="superscript">1,2</span>  En esta etapa de la vida es importante hacer un uso estrictamente racional de  los medicamentos. Debe ser utilizado el menor n&uacute;mero de f&aacute;rmacos,  los m&aacute;s eficaces y de menores efectos secundarios, prestando especial atenci&oacute;n  en las posibles interacciones medicamentosas cuando son utilizados varios de forma  simult&aacute;nea.    <br> </p>    <p>El consumo de f&aacute;rmacos constituye una se&ntilde;al  de la prevalencia de problemas m&eacute;dicos. Adem&aacute;s, los medicamentos  constituyen una herramienta terap&eacute;utica esencial en todo acto m&eacute;dico,  pero a la vez pueden convertirse en una peligrosa arma si son mal utilizados.<span class="superscript">3</span>    <br>  </p>    <p>Independientemente del m&eacute;todo utilizado, el prop&oacute;sito fundamental  en cualquier estudio relacionado con el uso de los f&aacute;rmacos debe ser lograr  una pr&aacute;ctica terap&eacute;utica &oacute;ptima, o en otras palabras, un  uso racional de los medicamentos. Con este trabajo nos proponemos hacer un estudio  que nos permita caracterizar el patr&oacute;n de consumo de medicamentos en un  grupo de ancianos atendidos en consultorios del M&eacute;dico de Familia.</p><h4>M&eacute;todos</h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se  realiz&oacute; un estudio observacional, descriptivo, retrospectivo, de consumo  de medicamentos, que contiene elementos de prescripci&oacute;n-indicaci&oacute;n  e indicaci&oacute;n-prescripci&oacute;n, a ancianos pertenecientes a los consultorios  de M&eacute;dico de Familia 13-1 y 14-2 del Policl&iacute;nico <font face="Symbol">&sup2;</font>14  de junio<font face="Symbol">&sup2;</font>, en Luyan&oacute;, durante los meses  de noviembre-diciembre de 1999 y enero-febrero de 2000.    <br> </p>    <p>La poblaci&oacute;n  objeto de investigaci&oacute;n fue conformada por 132 ancianos que representan  el 89,7 % de la poblaci&oacute;n mayor de 60 a&ntilde;os de dichos consultorios.  Se excluyeron de la investigaci&oacute;n 15 personas, 6 del consultorio 13-1 y  9 del 14-2, porque no pod&iacute;an ofrecer una informaci&oacute;n clara, o por  no encontrarse en sus casas despu&eacute;s de visitarlos en varias ocasiones.    <br>  </p>    <p>Se dise&ntilde;&oacute; un modelo de recolecci&oacute;n de datos, donde  se manejaron aspectos como el consumo de medicamentos y vitaminas, los motivos  de su uso, el origen de la prescripci&oacute;n, el consumo de medicina verde y  los principales efectos adversos en el momento de la entrevista o dentro de las  &uacute;ltimas 48 h teniendo en cuenta que los ancianos pueden presentar dificultades  para recordar este tipo de informaci&oacute;n. Los datos recogidos se registraron  en una base de datos que se proces&oacute; en el sistema Microsoft Access.</p><h4>Resultados  y Discusi&oacute;n </h4>    <p>La edad promedio de la muestra estudiada era de 71,23  a&ntilde;os. El grupo et&aacute;reo de 60 - 70 a&ntilde;os estuvo constituido  por 71 ancianos (53,78 %) , el de 71 &#150; 80 a&ntilde;os por 41 (31,06 %) y  el de m&aacute;s de 81 a&ntilde;os por 20 (15,15 %). Eran del sexo femenino 82  entrevistados (62,12 %), y 50 del sexo masculino (37,87 %); pertenec&iacute;an  a la raza blanca 96 (72,72 %), y 36 (27,27 %) eran de la raza negra. En lo referente  a la ocupaci&oacute;n, 56 eran jubilados (42,42 %), 44 amas de casa (33,33 %)  y 23 trabajadores (17,42 %).    <br> </p>    <p>El consumo de medicamentos en cualquier  grupo, depende de muchos factores, entre los que podemos mencionar, la morbilidad,  la disponibilidad del f&aacute;rmaco y el cumplimiento del tratamiento por parte  del paciente, entre otros factores, que var&iacute;an de una regi&oacute;n o instituci&oacute;n  a otra y seg&uacute;n el per&iacute;odo en que se realiza el estudio. En nuestra  investigaci&oacute;n el 81 % de los ancianos consum&iacute;an alg&uacute;n medicamento,  y solo el 19 no lo hac&iacute;a. En algunos estudios revisados por nosotros, encontramos  que el consumo de f&aacute;rmacos es mayor,<span class="superscript">4</span>  aunque en otros casos result&oacute; similar al nuestro,<span class="superscript">1</span>  pero debemos se&ntilde;alar que en esto puede influir la disponibilidad que exista.    <br>  </p>    <p>En la actualidad algunas publicaciones hablan de administrar vitaminas  de manera habitual a los ancianos<span class="superscript">5</span> como suplemento  diet&eacute;tico. En nuestro estudio encontramos que solo el 37 % de los encuestados  las consum&iacute;an, considerando que en esto influyen 3 aspectos primordiales:  la pobre informaci&oacute;n y educaci&oacute;n sobre la importancia y beneficios  del consumo de vitaminas con que cuentan los ancianos, disponibilidad del producto  en el mercado que en ocasiones no es estable, y en algunos casos el costo del  producto, que aunque no es muy alto, la mayor&iacute;a de estas personas son jubiladas  y le dan prioridad a la compra de otros medicamentos.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>A partir de 1990  comienza en Cuba un proceso de desarrollo en la introducci&oacute;n de alternativas  como las plantas medicinales, la producci&oacute;n de fitof&aacute;rmacos y la  acupuntura en la atenci&oacute;n m&eacute;dica de la poblaci&oacute;n. La muestra  de ancianos estudiada por nosotros refleja que solo el 16 % consume medicina verde,  siendo el jarabe de aloe y el de or&eacute;gano los m&aacute;s utilizados por  nuestros entrevistados. Esto puede ser diferente en otros municipios o provincias,  dependiendo tambi&eacute;n del per&iacute;odo en que se realicen las investigaciones,  pues todas las plantas no se cosechan en la misma &eacute;poca del a&ntilde;o.  El bajo nivel de consumo de medicina verde podr&iacute;a estar determinado por  el hecho de que quiz&aacute;s los fitof&aacute;rmacos no representan a&uacute;n  una alternativa eficaz para el tratamiento de la mayor&iacute;a de las enfermedades  cr&oacute;nicas no transmisibles que originan un elevado consumo de medicamentos  por parte de los ancianos (Mor&oacute;n FJ. Principios de fitoterapia cl&iacute;nica.  En material complementario de farmacolog&iacute;a. La Habana: Editorial ISCM-M,  1997:3-11.).    <br> </p>    <p>Analizando el consumo de f&aacute;rmacos en cada grupo  et&aacute;reo, encontramos que en el grupo de 71 a 80 a&ntilde;os (representa  el 31 % del total de los ancianos encuestados) fue del 85 %, seguido por el de  m&aacute;s de 81 a&ntilde;os (15 % de los ancianos), de los que el 80 % son consumidores,  ambos por encima de los ancianos &quot;m&aacute;s j&oacute;venes&quot;, grupo  de 60 a 70 a&ntilde;os, los que consumen el 74 %, lo cual puede explicarse porque  en la medida que aumenta la edad se incrementan las enfermedades cr&oacute;nicas,  y por consiguiente, el consumo de f&aacute;rmacos. Con el promedio de f&aacute;rmacos  consumidos ocurri&oacute; algo similar, observ&aacute;ndose que el mayor promedio  (2,87) le correspondi&oacute; al grupo de 71 a 80 a&ntilde;os, seguido del grupo  de pacientes mayores 81 con 2,76, y a continuaci&oacute;n el de los ancianos comprendidos  entre los 60 y los 70 a&ntilde;os con un promedio de 2,14.    <br> </p>    <p>En la tabla  1 se reflejan los motivos m&aacute;s frecuentes de consumo, siendo la hipertensi&oacute;n  arterial (HTA) la afecci&oacute;n que provoc&oacute; el mayor consumo, ya que  encontramos pacientes que ten&iacute;an indicado uno o m&aacute;s medicamentos  para el control de la presi&oacute;n arterial, le siguen los dolores articulares  que evidencian la presencia de artrosis y artritis en estos pacientes. A continuaci&oacute;n  est&aacute;n la diabetes y el asma bronquial, ambas enfermedades cr&oacute;nicas  no transmisibles de alta incidencia. Queremos se&ntilde;alar que si a&ntilde;adimos  a la hipertensi&oacute;n las afecciones card&iacute;acas que fueron motivo de  consumo, se confirma que la morbilidad cardiovascular influye de forma importante  en la poblaci&oacute;n anciana, y de hecho es la primera causa de mortalidad.</p>    <p align="center">TABLA  1. <i>Motivos m&aacute;s frecuentes de consumo de medicamentos</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Afecci&oacute;n</td><td>     <div align="center">No.</div></td></tr> <tr>  <td>Hipertensi&oacute;n arterial </td><td>     <div align="center">95</div></td></tr>  <tr> <td>Dolor articular</td><td>     <div align="center">28</div></td></tr> <tr>  <td>Diabetes mellitus</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">22</div></td></tr> <tr> <td>Asma  bronquial</td><td>     <div align="center">21</div></td></tr> <tr> <td>Nerviosismo</td><td>      <div align="center">19</div></td></tr> <tr> <td>Afecciones card&iacute;acas</td><td>      <div align="center">18</div></td></tr> <tr> <td>Insomnio</td><td>     <div align="center">12</div></td></tr>  </table>    <p align="center">Nota: Un paciente puede consumir 1 o m&aacute;s medicamentos  para la misma afecci&oacute;n, en esta tabla el motivo se repiti&oacute; cuantas  veces el paciente lo refiri&oacute;.</p>    <p>Cuando agrupamos las familias de medicamentos  (tabla 2) ocupan el primer lugar de consumo los analg&eacute;sicos, los antiinflamatorios  y los antipir&eacute;ticos (AAA), con 55 prescripciones, y dentro de ellos el  medicamento m&aacute;s usado es la aspirina, utilizada para trastornos circulatorios,  dolores articulares, etc. La familia de los diur&eacute;ticos ocup&oacute; el  segundo lugar, donde la clortalidona fue la m&aacute;s indicada, fundamentalmente  en el tratamiento de la HTA. De los sedantes e hipn&oacute;ticos, que ocupan el  tercer lugar como familia (tabla 2), es el diazepam el m&aacute;s consumido. En  los antihipertensivos (cuarta familia), aparte de los diur&eacute;ticos, la nifedipina  y el captopril son los m&aacute;s usados.</p>    <p align="center">TABLA 2. <i>Familias  y medicamentos m&aacute;s indicados</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Familias </td><td>     <div align="center">Medicamentos</div></td><td>     <div align="center">No.</div></td></tr>  <tr> <td>Analg&eacute;sicos, antipir&eacute;ticos     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> y antiinflamatorios 55</td><td>Aspirina  </td><td>     <div align="right">27</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Dipirona </td><td>      <div align="right">7</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Indometacina </td><td>      <div align="right">6</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Paracetamol </td><td>     <div align="right">6</div></td></tr>  <tr> <td>&nbsp;</td><td>Ibuprofeno </td><td>     <div align="right">4</div></td></tr> <tr>  <td>&nbsp;</td><td>Piroxicam </td><td>     <div align="right">3</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Diclofenac  </td><td>     <div align="right">2</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Bencidamina </td><td>      <div align="right">1</div></td></tr> <tr> <td>Diur&eacute;ticos 34</td><td>Clortalidona  </td><td>     <div align="right">23</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Furosemida </td><td>      ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="right">14</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Hidroclorotiazida </td><td>      <div align="right">5</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Espironolactona </td><td>      <div align="right">2</div></td></tr> <tr> <td>Sedantes e hipn&oacute;ticos 31  </td><td>Diazepam </td><td>     <div align="right">16</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Meprobamato  </td><td>     <div align="right">10 </div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Nitrazepam  </td><td>     <div align="right">6</div></td></tr> <tr> <td>Antihipertensivos 25 </td><td>Nifedipina  </td><td>     <div align="right">10</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Captopril </td><td>      <div align="right">5</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Atenolol </td><td>     <div align="right">4</div></td></tr>  <tr> <td>&nbsp;</td><td>Verapamilo </td><td>     <div align="right">3</div></td></tr> <tr>  <td>&nbsp;</td><td>Metildopa </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="right">2</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Diltiazem  </td><td>     <div align="right">1</div></td></tr> <tr> <td>Hipoglicemiantes 16 </td><td>Tolbutamida  </td><td>     <div align="right">7</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Glibenclamida  </td><td>     <div align="right">6</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Insulina </td><td>      <div align="right">3</div></td></tr> <tr> <td>Antianginosos 15 </td><td>Nitrosorbide  </td><td>     <div align="right">10</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Nitropental  </td><td>     <div align="right">5</div></td></tr> <tr> <td>Broncodilatadores 13</td><td>Salbutamol  spray </td><td>     <div align="right">9</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Aminofilina  </td><td>     <div align="right">4</div></td></tr> <tr> <td>Cardiot&oacute;nico 11</td><td>Digoxina  </td><td>     <div align="right">11</div></td></tr> <tr> <td>Antiagregante     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> plaquetario  8</td><td>Dipiridamol </td><td>     <div align="right">8</div></td></tr> </table>    <p align="center">&nbsp;</p>    <p>  Encontramos correspondencia entre el motivo de consumo (tabla 1), familia de medicamentos  m&aacute;s utilizados y medicamentos m&aacute;s indicados (tabla 2), pero queremos  insistir en lo siguiente: el f&aacute;rmaco y la familia dependen mucho de los  h&aacute;bitos de prescripci&oacute;n del m&eacute;dico, de los mecanismos de  regulaci&oacute;n existentes (si son controlados por certificados m&eacute;dicos,  por recetas o de venta libre), y de la disponibilidad en el mercado, pero tambi&eacute;n  de las caracter&iacute;sticas del paciente, porque en muchas enfermedades cr&oacute;nicas,  teniendo un gran n&uacute;mero de f&aacute;rmacos disponibles, un determinado  paciente solo puede ser tratado con uno espec&iacute;fico ya que los dem&aacute;s  pueden estar contraindicados para las otras afecciones que coexisten con la enfermedad  base.    <br> </p>    <p>Por otra parte, el m&eacute;dico de atenci&oacute;n primaria  utiliza f&aacute;rmacos para afecciones m&aacute;s generales, mientras que otros  especialistas prescriben los que tienen que ver con afecciones m&aacute;s espec&iacute;ficas.  En nuestro estudio el 41,1 % de los medicamentos fueron prescritos por otros especialistas,  el 40,4 % por los M&eacute;dicos de Familia y por automedicaci&oacute;n se consumi&oacute;  el 18,5 % de los f&aacute;rmacos.</p>    <p>No se observaron diferencias marcadas  entre los 2 consultorios. En el CMF 13&#150;1 consumieron medicamentos el 78 %  de los ancianos con un promedio de 2,8 medicamentos/paciente, mientras que en  el CMF 14-2 consumieron medicamentos el 83 % de los ancianos con un promedio de  2,8 medicamentos/paciente. Esto se debe a que ambos consultorios se encuentran  dentro de una misma &aacute;rea de salud, pertenecen a un mismo policl&iacute;nico  y los medicamentos para sus pacientes son dispensados en la misma unidad de venta.    <br>  </p>    <p>Nos interesa referirnos al tema de la automedicaci&oacute;n por el peligro  potencial que esta pr&aacute;ctica representa para la salud del anciano que la  emplea. De los 107 pacientes consumidores de f&aacute;rmacos, 33 practican la  automedicaci&oacute;n, y en muchos casos un mismo paciente se automedica con m&aacute;s  de un f&aacute;rmaco, y en general, la mayor&iacute;a de estos f&aacute;rmacos  se pueden agrupar en 2 familias principalmente, los AAA con 19 medicamentos y  los hipn&oacute;ticos-sedantes con 12.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Resulta incuestionable que el  beneficio que aporta la terapia con f&aacute;rmacos conlleva, en ocasiones a un  precio: la posibilidad de aparici&oacute;n de una o varias reacciones adversas,  que seg&uacute;n la definici&oacute;n de la OMS, es una<font face="Symbol">&sup2;</font>respuesta  lesiva no deseada y que se presenta a las dosis habitualmente utilizadas en la  especie humana<font face="Symbol">&sup2;</font>. <span class="superscript">6,7</span>    <br>  </p>    <p>En nuestro estudio solo 22 ancianos refirieron la aparici&oacute;n de efectos  adversos, aunque en algunos casos un mismo anciano refiere la presencia de m&aacute;s  de uno (tabla 3). Un estudio realizado en Catalu&ntilde;a<span class="superscript">8</span>  que refleja el n&uacute;mero de notificaciones recibidas ese a&ntilde;o, plantea  que en 1 431 reacciones adversas a medicamentos reportados, la distribuci&oacute;n  por &oacute;rganos y sistemas afectados fue 18 % en piel, 17 % en TGI y 15 % en  SNC. Nuestra muestra es muy reducida, y en ella prevalece la localizaci&oacute;n  en TGI y SNC. Esto significa que los pacientes encuestados consuman medicamentos  que no provoquen otros efectos secundarios adversos; tales f&aacute;rmacos no  existen en el arsenal m&eacute;dico, lo que ocurre es que el anciano en muchas  ocasiones confunde los s&iacute;ntomas de sus enfermedades con las reacciones  indeseables que producen los medicamentos, por lo que no las refieren como tales.  Tambi&eacute;n puede influir que la cantidad promedio de f&aacute;rmacos que consumen  nuestros pacientes no es tan elevada como en otros estudios. Est&aacute; demostrado  que al aumentar el n&uacute;mero de f&aacute;rmacos consumidos, los efectos adversos  aumentan, entre otras causas, por la ocurrencia de interacciones medicamentosas  y de interacciones f&aacute;rmaco-padecimiento.</p>    <p align="center">TABLA 3.  <i>Efectos adversos reportados</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Sistema</td><td>     <div align="center">Efectos adversos</div></td><td>      <div align="center">No.</div></td></tr> <tr> <td>Tracto gastrointestinal (TGI)</td><td>Acidez  </td><td>     <div align="center">7</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Malestares g&aacute;stricos</td><td>      <div align="center">3</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>N&aacute;useas </td><td>      <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>Sistema nervioso central (SNC)  </td><td>Somnolencia </td><td>     <div align="center">6</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Cefalea  </td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Insomnio </td><td>      <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Nerviosismo </td><td>      <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>Aparato cardiovascular </td><td>Taquicardia  </td><td>     <div align="center">2</div></td></tr> <tr> <td>Renal </td><td>Poliuria  </td><td>     <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>Generales</td><td> Debilidad  </td><td>     <div align="center">3</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Decaimiento  </td><td>     <div align="center">2</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Malestar general  </td><td>     <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Mareos </td><td>      <div align="center">1</div></td></tr> <tr> <td>&nbsp;</td><td>Otros </td><td>     <div align="center">3</div></td></tr>  </table>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center">&nbsp;</p>    <p> En este punto queremos resaltar algo importante.  De los 22 pacientes que reportan la aparici&oacute;n de efectos adversos, 13 practican  la automedicaci&oacute;n, y de estos, 6 sienten la molestia con el f&aacute;rmaco  con el que se automedican. Otro aspecto interesante es que el promedio de f&aacute;rmacos  consumidos en toda la muestra fue de 2,8, pero en estos 22 pacientes ascendi&oacute;  a 3,7. De hecho, 9 de los 22 pacientes consumen m&aacute;s de 4 f&aacute;rmacos.    <br>  </p>    <p>En la tabla 4 se relacionan las familias de f&aacute;rmacos sospechosas<span class="superscript">9</span>  de haber provocado los efectos adversos, concluyendo que la familia de los AAA  fue responsable del reportaje de 11 reacciones indeseables, principalmente molestias  gastrointestinales como la acidez, las n&aacute;useas, la inapetencia y el dolor  estomacal. Coincidiendo con lo reportado en la literatura, adem&aacute;s de que  los f&aacute;rmacos de esta familia son los m&aacute;s utilizados por los ancianos  incluidos en nuestro estudio, es importante se&ntilde;alar que un mismo paciente  puede reportar la presencia de m&aacute;s de un malestar con un mismo f&aacute;rmaco.</p>    <p align="center">TABLA  4. <i>Distribuci&oacute;n de las familias de f&aacute;rmacos sospechosas de haber  provocado las reacciones adversas</i></p><table width="75%" border="1" align="center">  <tr> <td>Familias</td><td>     <div align="center">No.</div></td><td>     <div align="center">Efectos  adversos</div></td></tr> <tr> <td>AAA</td><td>     <div align="center">11 </div></td><td>Malestar  gastrointestinal: acidez, n&aacute;useas, dolor, inapetencia</td></tr> <tr> <td>Sedantes  e hipn&oacute;ticos </td><td>     <div align="center">4</div></td><td>Somnolencia,  debilidad, sequedad bucal</td></tr> <tr> <td>Antihistam&iacute;nicos </td><td>      <div align="center">4</div></td><td>Somnolencia, sequedad bucal</td></tr> <tr>  <td>Antianginosos</td><td>     ]]></body>
<body><![CDATA[<div align="center">3</div></td><td>Cefalea, sensaci&oacute;n  de calor</td></tr> <tr> <td>Broncodilatadores </td><td>     <div align="center">3</div></td><td>Taquicardia,  malestar gastrointestinal, nerviosismo</td></tr> <tr> <td>Antibi&oacute;ticos</td><td>      <div align="center">3</div></td><td>Malestar gastrointestinal</td></tr> <tr> <td>Diur&eacute;ticos  </td><td>     <div align="center">3</div></td><td>Poliuria</td></tr> <tr> <td>Antihipertensivos</td><td>      <div align="center">2</div></td><td>Cefalea</td></tr> <tr> <td>Otros</td><td>      <div align="center">3</div></td><td>Estre&ntilde;imiento, malestar gastrointestinal,  manifestaciones cut&aacute;neas</td></tr> </table>    <p align="center">&nbsp;</p>    <p> Los  s&iacute;ntomas gastrointestinales fueron los m&aacute;s referidos y se presentaron  con varias familias diferentes, como AAA, broncodilatadores, antibi&oacute;ticos,  etc. Los sedantes-hipn&oacute;ticos y los antihistam&iacute;nicos son las 2 familias  siguientes que provocaron la aparici&oacute;n de reacciones adversas, report&aacute;ndose  somnolencia, debilidad y sequedad bucal.    <br> </p>    <p>Los resultados de nuestra  investigaci&oacute;n pueden diferir con los recogidos en estudios realizados en  otros lugares, municipios o provincias; no obstante, la informaci&oacute;n obtenida  nos confirma la importancia de hacer otros estudios similares que sirvan para  ejercer una labor educativa sostenida con los m&eacute;dicos y con nuestra poblaci&oacute;n,  con la finalidad de hacer un uso m&aacute;s racional de los medicamentos.</p><h4>Summary  </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A retrospective observational descriptive study was carried out in the  health area of the People&acute;s Council Luyan&oacute;, subordinated to &#147;14  de Junio&#148; polyclinics, with the aim of characterizing the drug consumption  in a sample of aged people. The study was made from November to December 1999  and from January to February 2000. One-hundred and thirty two older people were  interviewed, which represented 89 % of the total amount of aged people taken care  by 2 physician&#146;s offices. The average age was 71,23 years. We found that  81 % of the older people took some drug (except vitamins) and the main reason  of prescription was cardiovascular diseases and joint pains. The most used drugs  were analgesics, anti-inflammatories, antipyretics, and mainly aspirin. Forty-nine  patients used vitamins and 21 resorted to traditional herb medicine. 40 % of prescriptions  was made by the family doctor, 41 % by other specialists and 19 % represented  self-medication practice. In general, few secondary effects were reported, mainly  digestive malaises. The drug consumption was high in the studied sample, which  mostly corresponds to the treatment of frequent diseases found in this age group.</p>    <p><i>Subject  headings:</i> PRESCRIPTIONS, DRUG; DRUG UTILIZATION; SELF MEDICATION; PRIMARY  HEALTH CARE; AGED; GERIATRICS.</p><h4>Referencias bibliogr&aacute;ficas</h4><ol>      <!-- ref --><li> Ritter JM, Lewis LD, Mant GK. Drugs in the elderly. En: Ritter JM, Lewis  LD, Mant GK, eds. A texbook of Clinical Pfarmacology. 3rd ed. London: Arnold;  1995:86-7.    </li>    <!-- ref --><li> Cires M, Vergara E. La prescripci&oacute;n en el anciano.  Ap&eacute;ndice I. Prescribir en situaciones especiales. En: Cires M, Vergara  E, eds. Gu&iacute;a terap&eacute;utica para la atenci&oacute;n primaria de la  salud en Cuba. La Habana: Editorial Jos&eacute; Mart&iacute;; 1994:252-5.    </li>    <!-- ref --><li>  Laporte JR, Tognoni G. Estudios de utilizaci&oacute;n de medicamentos y de farmacovigilancia.  En: Laporte JR, Tognoni G, eds. Principios de la epidemiolog&iacute;a del medicamento.  Barcelona: Masson-Salva;1993:11-4.    </li>    <!-- ref --><li> Althabe O. Medicaci&oacute;n inapropiada  en los pacientes mayores. Actual geraiatr 1998; 5(27):54-7.    </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><li> Luscesoli  F, Fraga CG. Evaluaci&oacute;n del estr&eacute;s oxidativo. Antioxioantes y calidad  de vida. 1995; 1:8-13.    </li>    <!-- ref --><li> International drug monitoring. Geneva: WHO, Technical  Report Series; 1972 No. 498.    </li>    <!-- ref --><li> Carvajal A, Prieto JR S&aacute;nchez A,  Garc&iacute;a OA. Farmacovigilancia. En: Carvajal A. Farmacoepidemiolog&iacute;a.  Valladolid: Secci&oacute;n de Publicaciones Uiversitarias, 1993;49-60.    </li>    <li>  Institut Catal&aacute; de Farmacolog&iacute;a. La tarjeta amarilla de Catalu&ntilde;a  en 1993. butllet&iacute; Groc. 1994; 7 (1): 1-4.</li>    <li> Institut Catal&aacute;  de Farmacolog&iacute;a. Efectos indeseados: un costo no solo econ&oacute;mico.  Butllet&iacute; Groc 1999; 12 (1):1-3.</li>    </ol>    <p>Recibido: 12 de febrero de  2001. Aprobado: 28 de mayo de 2003.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Dra. <i>Mar&iacute;a de los &Aacute;ngeles  Pe&ntilde;a</i>. Facultad de Ciencias M&eacute;dicas <font face="Symbol">&sup2;</font>Julio  Trigo L&oacute;pez<font face="Symbol">&sup2;</font> Calzada de Bejucal Km 7&frac12;,  municipio Arroyo Naranjo, Cuidad de La Habana, Cuba.</p>    <p><span class="superscript"><b><a href="#autor">1</a></b></span><a href="#autor">  Especialista de II Grado en Farmacolog&iacute;a. Profesora Asistente.    <br> <span class="superscript"><b>2</b></span>  Licenciada en Farmacia.    <br> <span class="superscript"><b>3</b></span> Especialista  de II Grado en Farmacolog&iacute;a. Profesor Titular.</a><a name="cargo"></a>    <br>  </p>      ]]></body><back>
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