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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Resúmenes sobre ética médica]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <h3>Resumed    <br> </h3><h2>Res&uacute;menes sobre &eacute;tica m&eacute;dica    <br>  </h2><ol>     <li> Altisent R, Brotons C, Gonz&aacute;lez R, Serrat D, J&uacute;dez  J, Grac&iacute;a D. &Eacute;tica de la actividad preventiva en atenci&oacute;n  primaria. Med Clin (Barc) 2001; 117(19): 740-50. Disponible en: http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13023091    <br>  </li>    </ol>    <p>Varios M&eacute;dicos de Familia, que atienden cupos con m&aacute;s  de 2 000 pacientes asignados, plantean al coordinador de su centro de salud que  han dejado de realizar actividades preventivas, debido a que la masificaci&oacute;n  de la consulta de demanda les impide atender consultas programadas, lo cual se  traduce en la imposibilidad de desarrollar el Programa de Actividades Preventivas  y de Promoci&oacute;n de la Salud (PAPPS), promovido por la Sociedad Espa&ntilde;ola  de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC), que ha sido incluido por la gerencia  del &aacute;rea en la cartera de servicios. El principal argumento que los m&eacute;dicos  esgrimen es que la enfermedad sintom&aacute;tica requiere una asistencia prioritaria,  mientras que la detecci&oacute;n de factores de riesgo se sit&uacute;a en un nivel  de calidad asistencial de lujo, que deber&aacute; esperar mejores tiempos en que  la gerencia disponga de m&aacute;s recursos y reduzca el tama&ntilde;o de los  cupos. </p>    <p>&nbsp;&nbsp;2. Altisent Trota R, Delgado Marroqu&iacute;n MT, Jol&iacute;n  Garijo L, Mart&iacute;n Esp&iacute;ldora MN, Ruiz Moral R, Sim&oacute;n Lorda  P, V&aacute;zquez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&iacute;az JR. Sobre bio&eacute;tica  y medicina de familia (I).<i> Aten Primaria 1999; 24(10): 602-13</i>. Disponible  en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13430    <br>  </p>    <p>La junta directiva de la Sociedad Espa&ntilde;ola de Medicina de Familia  y Comunitaria (SEMFYC) promovi&oacute; la constituci&oacute;n de un grupo de trabajo  que reflexionara sobre bio&eacute;tica y medicina de familia en torno a las Jornadas  de Primavera convocadas en Palma de Mallorca en mayo de 1996. A corto plazo, el  grupo de trabajo ten&iacute;a como objetivo elaborar un documento que hiciera  llegar estas reflexiones a los socios de la SEMFYC, al tiempo que sirviera para  crear un n&uacute;cleo de discusi&oacute;n sobre &eacute;tica en atenci&oacute;n  primaria. Tambi&eacute;n ser&iacute;a de inter&eacute;s ofrecer este documento  como un marco de di&aacute;logo con otras &aacute;reas y especialidades del &aacute;mbito  sanitario, e incluso de las humanidades, en relaci&oacute;n con la dimensi&oacute;n  &eacute;tica de las ciencias de la salud.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;3. Altisent  Trota R, Delgado Marroqu&iacute;n MT, Jol&iacute;n Garijo L, Mart&iacute;n Esp&iacute;ldora  MN, Ruiz Moral R, Sim&oacute;n Lorda P, V&aacute;zquez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&iacute;az  JR. Sobre bio&eacute;tica y medicina de familia (II). <i>Aten Primaria 2000; 25(3):  126-37</i>. Disponible en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=11115    <br>  </p>    <p>Aunque solo fuera de un modo intuitivo, a todo el mundo se le puede ocurrir  que &eacute;tica y calidad deben ser 2 conceptos &iacute;ntimamente ligados y  directamente relacionados entre s&iacute;. Es cl&aacute;sica la afirmaci&oacute;n  de que una de las fuerzas que deben de mover a los m&eacute;dicos a mejorar la  calidad de su pr&aacute;ctica ha de ser la &eacute;tica, y con toda seguridad  eso es cierto. Pero cierto es tambi&eacute;n que muchas veces esa afirmaci&oacute;n  se queda en ese nivel de inconcreci&oacute;n y no se suele entrar a descubrir  lo que hay detr&aacute;s de ella. Tal vez por obvia, se admite y utiliza tal cual.  Podemos decir que tanto el imperativo moral de hacer el bien, como los principios  de justicia social, nos proporcionan suficientes razones para justificar la asociaci&oacute;n  &eacute;tica-calidad, ofreci&eacute;ndonos tambi&eacute;n el impulso necesario  para que los m&eacute;dicos midan, analicen y mejoren su pr&aacute;ctica.     <br>  </p>    <p>&nbsp;&nbsp;4. Altisent Trota R, Delgado Marroqu&iacute;n MT, Jol&iacute;n  Garijo L, Mart&iacute;n Esp&iacute;ldora MN, Ruiz Moral R, Sim&oacute;n Lorda  P, V&aacute;zquez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&iacute;az JR. Sobre bio&eacute;tica  y medicina de familia (III). <i>Aten Primaria 2000; 25(4): 152-62</i>. Disponible  en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgibin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=11157    <br>  </p>    <p>En la consulta se presentan a menudo cuestiones &eacute;ticas que pueden,  incluso, no ser reconocidas como tales, y que se resuelven de forma intuitiva  (seg&uacute;n la ciencia, conciencia y experiencia del m&eacute;dico). Pero en  otras ocasiones se plantean aut&eacute;nticos dilemas &eacute;ticos, es decir,  problemas cuya soluci&oacute;n se encuentra entre 2 proposiciones que parecen  oponerse entre s&iacute; y constituir ambas un deber para el m&eacute;dico. En  estos casos conviene seguir un m&eacute;todo sistem&aacute;tico de reflexi&oacute;n  que permita elegir una soluci&oacute;n correcta en relaci&oacute;n con principios  &eacute;ticos universales. Estos procedimientos no aseguran la certeza de la respuesta,  pero, al menos, garantizan que todos los datos relevantes ser&aacute;n tenidos  en cuenta, para que el m&eacute;dico no decida empujado por la presi&oacute;n  del momento. Los m&eacute;todos para resolver problemas &eacute;ticos en la pr&aacute;ctica  cl&iacute;nica son variados y relacionados con las teor&iacute;as expuestas en  el cap&iacute;tulo sobre historia de la bio&eacute;tica, por lo que comentaremos  directamente lo referente al an&aacute;lisis de casos.     <br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;5.  Altisent Trota R, Delgado Marroqu&iacute;n MT, Jol&iacute;n Garijo L, Mart&iacute;n  Esp&iacute;ldora MN, Ruiz Moral R, Sim&oacute;n Lorda P, V&aacute;zquez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&iacute;az  JR. Sobre bio&eacute;tica y medicina de familia (IV). <i>Aten Primaria 2000; 25(6):  144-57</i>. Disponible en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=11170    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>Es muy frecuente que los profesionales sanitarios -tanto de atenci&oacute;n  primaria como de especializada- entiendan el consentimiento informado desde un  punto de vista fundamentalmente legal, como un elemento de la denominada &quot;medicina  defensiva&quot;. Y es cierto que los componentes legales del consentimiento informado  son ya muy relevantes, tanto en el plano legislativo como en el jurisprudencial.  Entre los profesionales de atenci&oacute;n primaria es, adem&aacute;s, muy generalizada  la opini&oacute;n de que el consentimiento informado es una cuesti&oacute;n t&iacute;pica,  propia y exclusiva del ejercicio hospitalario. Tal confusi&oacute;n suele tener  su origen en la desafortunada identificaci&oacute;n del consentimiento informado  con los formularios escritos, con los papeles, con las firmas, cuyo uso suele  estar limitado a determinados procedimientos diagn&oacute;sticos o terap&eacute;uticos  de uso casi exclusivamente hospitalario. Ambas percepciones de lo que sea el consentimiento  informado son profundamente err&oacute;neas. Lo cierto es que el consentimiento  informado es mucho m&aacute;s que un mero requisito legal, es una cuesti&oacute;n  directamente relacionada con la medicina de familia, y que los formularios escritos  tambi&eacute;n tienen sentido en la atenci&oacute;n primaria si se sabe utilizarlos.      <br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;6. Altisent Trota R, Delgado Marroqu&iacute;n MT, Jol&iacute;n  Garijo L, Mart&iacute;n Esp&iacute;ldora MN, Ruiz Moral R, Sim&oacute;n Lorda  P, V&aacute;zquez &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;D&iacute;az JR. Sobre bio&eacute;tica  y medicina de familia (V). <i>Aten Primaria 2000; 25(7): 127-39</i>. Disponible  en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=11181    <br>  </p>    <p>En &eacute;pocas pasadas el ciudadano com&uacute;n ten&iacute;a menos acceso  a la educaci&oacute;n y a los medios para asegurarse una buena salud. Por ello  era comprensible su escasa participaci&oacute;n en la toma de decisiones m&eacute;dicas  y la no aceptaci&oacute;n de su responsabilidad principal en materia de salud.  La sabidur&iacute;a popular, sin embargo, convert&iacute;a en reglas de oro los  refranes y dichos referentes a la prudente recomendaci&oacute;n de evitar los  extremos en la vida, disminuyendo as&iacute; la exposici&oacute;n individual a  muchos riesgos. Esta tradici&oacute;n fue poco a poco reemplazada por la concepci&oacute;n  de la medicina como intervenci&oacute;n y recuperaci&oacute;n del deterioro que  podr&iacute;a haberse evitado desde un principio. As&iacute;, la ocupaci&oacute;n  tradicional de la medicina ha sido la atenci&oacute;n a la enfermedad. Pero la  evoluci&oacute;n de las sociedades y las t&eacute;cnicas han llevado a la modificaci&oacute;n  de la morbimortalidad. En nuestros d&iacute;as cada vez son m&aacute;s numerosas  las enfermedades y riesgos para la salud que se relacionan con el estilo de vida.  Las enfermedades cr&oacute;nicas y de origen multifactorial son la principal causa  de mortalidad. La detecci&oacute;n precoz y la intervenci&oacute;n sobre los factores  de riesgo de estas enfermedades han pasado a ser una parte b&aacute;sica de la  medicina en la actualidad. Esta detecci&oacute;n precoz supone actuar sobre personas  sanas en una b&uacute;squeda activa por nuestra parte; es decir, que hacemos una  atenci&oacute;n a la salud, por tanto una medicina anticipatoria o preventiva.      <br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;7. Altisent Trota R, Mart&iacute;n Esp&iacute;ldora MN.  Comit&eacute;s de &eacute;tica en atenci&oacute;n primaria. <i>Aten Primaria 2001;  28(8): 550-3</i>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Disponible en: http://db.doyma.es/cgi-bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=  13023841    <br> </p>    <p>La dimensi&oacute;n &eacute;tica de las cuestiones que rodean  la vida de las personas es actualmente una preocupaci&oacute;n en las empresas  de servicios m&aacute;s din&aacute;micas, donde se est&aacute; impulsando la constituci&oacute;n  de comit&eacute;s de &eacute;tica o equivalentes, que sirvan de referencia para  el buen hacer de una comunidad de profesionales que trabajan en un servicio directo  a los ciudadanos. En el &aacute;mbito de las instituciones sanitarias hay que  diferenciar 2 tipos de comit&eacute;s que han visto la luz en las &uacute;ltimas  d&eacute;cadas: por un lado los comit&eacute;s de &eacute;tica de la investigaci&oacute;n,  y por otro, los comit&eacute;s de &eacute;tica asistencial, cuya implantaci&oacute;n  en atenci&oacute;n primaria se analiza en este art&iacute;culo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;8.  Did N&uacute;&ntilde;ez JP. Principios bio&eacute;ticos en la atenci&oacute;n  primaria de salud. Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(4):384-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Disponible  en: http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol16400/mgi14400.htm#    <br> </p>    <p>Se presentan  algunas de las caracter&iacute;sticas bio&eacute;ticas diferenciales que son propias  de la atenci&oacute;n primaria y que tipifican la relaci&oacute;n m&eacute;dico-paciente  y el tipo de atenci&oacute;n sanitaria propia de este nivel. Mediante el examen  de frecuentes interrogantes que pueden enfrentar los M&eacute;dicos de Familia  en el manejo de individuos enfermos o con factores de riesgo, se abordan las posibles  contradicciones entre los principios &eacute;ticos fundamentales y el papel de  los actores implicados en la atenci&oacute;n sanitaria. Se concluye que el M&eacute;dico  de Familia, en su proceder &eacute;tico y bio&eacute;tico, debe generar un espacio  de respeto profesional y moral para el paciente y la sociedad, favoreciendo la  capacidad de comprender la informaci&oacute;n y la toma de decisiones. El acto  asistencial y las acciones sanitarias de protecci&oacute;n, son 2 modalidades  del acto m&eacute;dico que deben ser diferenciados para brindar una atenci&oacute;n  profesional y responsable a los pacientes.     <br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;9. Del Monte  Sotolongo E, Vi&ntilde;as Portilla C, Gonz&aacute;lez Garc&iacute;a N, Lantigua  Cruz A. Reflexiones sobre la atenci&oacute;n a personas &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;con  defectos gen&eacute;ticos en el nivel primario de salud. Rev Cubana Med Gen Integr  2000;16(2):194-7. Disponible en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://bvs.sld.cu/revistas/mgi/vol16_2_00/mgi15200.htm    <br>  </p>    <p>El r&aacute;pido desarrollo de la Gen&eacute;tica Molecular ha evidenciado  la necesidad que tienen los profesionales de la salud de profundizar y actualizar  los conocimientos de Gen&eacute;tica M&eacute;dica para as&iacute; poder llevar  a cabo una labor educativa eficiente, encaminada al control y prevenci&oacute;n  de estas enfermedades. El M&eacute;dico de Familia por su posici&oacute;n privilegiada  en la atenci&oacute;n primaria juega un rol fundamental en el manejo y su detecci&oacute;n  precoz.     <br> </p>    <p>&nbsp;&nbsp;10. Rubio Monta&ntilde;&eacute;s ML, Adalid Villar  C, de Castro Vila C. Dilemas &eacute;ticos en el cuidado de un paciente terminal:  una visi&oacute;n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;desde la asistencia  primaria. <i>Aten Primaria 2001; 27: 621-2</i>. Disponible en: &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;http://db.doyma.es/cgi-&nbsp;bin/wdbcgi.exe/doyma/mrevista.fulltext?pident=13013383    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El desarrollo cient&iacute;fico, en particular de la medicina, junto con  la mejor&iacute;a global de la calidad de vida, ha producido un cambio en la reflexi&oacute;n  en torno a la muerte como experiencia ineludible y el sentido de la vida cuando  esta se acerca a su fin. La fragilidad humana se intenta esconder tras los aspectos  c&oacute;modos que nos ofrece el estado de bienestar: el Estado asegura asistencia  sanitaria para todos, no dejan de aparecer noticias sobre los maravillosos avances  de la ciencia, aumenta la esperanza de vida... La sociedad, al amparo del desarrollo  tecnol&oacute;gico, ha desarrollado una actitud de rechazo ante la muerte, consider&aacute;ndola  fruto de un fracaso inevitable. </p>    <p></p>      ]]></body>
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