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<journal-title><![CDATA[Revista Cubana de Medicina General Integral]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Certificado médico de defunción del adulto]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The certification of death causes in spite of being one of the oldest procedures in our practice is not well managed. However, nobody doubts about the importance of a correct certification from many points of view. Although papers referring to the right making of the death certificates of the adult have been published, there are innumerable difficulties to obtain a logical sequence of death causes. Taking all this into account, we decided to make a review of this topic and to provide a material to help mainly physicians and 5th-year medical students to make the new death certificate of the adult correctly. We have focused the effort on two fundamental aspects. The distinction of the main causes of death and their sequence. To this end, we have collected information of the Tenth Classification of Diseases and other publications related to this topic, since other aspects may be thoroughly analyzed by the bibliography annotated in the text and other sources.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Causa básica, intermedia y directa de muerte]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[ <h2>Certificado m&eacute;dico de defunci&oacute;n del adulto</h2>    <p>    <br> <a href="#cargo">H&eacute;ctor  Barreiro Ramos,<span class="superscript">1</span> Adriana Barreiro Pe&ntilde;aranda,<span class="superscript">2</span>  Eugenio Fern&aacute;ndez Viera3 y Ofelia Marrero Mart&iacute;n<span class="superscript">2</span></a><a name="autor"></a><a href="#cargo">    <br>  </a> </p><h4><b>Resumen</b></h4>    <p>La certificaci&oacute;n de las causas de muerte,  pese a ser uno de los procederes m&eacute;dicos m&aacute;s antiguos que existen  en nuestra pr&aacute;ctica, no se domina a plenitud, sin embargo nadie tiene dudas  de la importancia que tiene desde muchos puntos de vista una correcta certificaci&oacute;n.  Aun cuando se han editado trabajos referentes a la confecci&oacute;n correcta  de los certificados de defunci&oacute;n del adulto, existen innumerables dificultades  para realizar una secuencia l&oacute;gica de las causas de muertes. Por todo esto,  decidimos realizar una revisi&oacute;n de esta tem&aacute;tica y brindar un material  que pueda ayudar fundamentalmente a los m&eacute;dicos de asistencia y alumnos  de 5to. a&ntilde;o de la carrera de Medicina a confeccionar correctamente el nuevo  certificado m&eacute;dico de defunci&oacute;n del adulto. Hemos querido centrar  el esfuerzo en 2 aspectos fundamentales: la distinci&oacute;n de las distintas  causas de muerte y su secuencia. Por eso hemos hecho una recopilaci&oacute;n de  informaciones de la D&eacute;cima Clasificaci&oacute;n de Enfermedades y otras  publicaciones relacionadas con el tema, ya que otros aspectos pueden ser profundizados  por la bibliograf&iacute;a acotada en el texto y otras fuentes.</p>    <p><i>Palabras  clave:</i> Causa b&aacute;sica, intermedia y directa de muerte, secuencia, certificado.</p>    <p>    <br>  La certificaci&oacute;n de las causas de muerte, pese a ser uno de los procederes  m&eacute;dicos m&aacute;s antiguos que existen en nuestra pr&aacute;ctica no se  domina a plenitud por un grupo de colegas, probablemente por el escaso tiempo  y atenci&oacute;n que se le dedica en el curr&iacute;culo de la carrera de Medicina  y en los libros de esta especialidad, sin embargo nadie tiene dudas de la importancia  que tiene desde muchos puntos de vista una correcta certificaci&oacute;n.     <br>  </p>    <p>Pese a que se han editado varios trabajos referentes a la confecci&oacute;n  correcta de los certificados de defunci&oacute;n del adulto,<span class="superscript">1-4</span>  a&uacute;n existen innumerables dificultades para realizar una secuencia l&oacute;gica  de las causas de muerte. <i>Aldana</i> en el estudio de un quinquenio sobre mortalidad  por diabetes mellitus, destaca que los estudios basados solo en el certificado  de defunci&oacute;n subestiman la verdadera mortalidad atribuible a esta enfermedad.<span class="superscript">5</span>  <i>Quintana</i>, por su parte, en un estudio sobre la mortalidad por trastornos  metab&oacute;licos comprob&oacute; una elaboraci&oacute;n inadecuada del certificado  de defunci&oacute;n por los m&eacute;dicos de asistencia primaria.<span class="superscript">6</span>  Igualmente, <i>Hern&aacute;ndez Yero</i> en un estudio prospectivo sobre diab&eacute;ticos  demostr&oacute; que de 53 que fallecieron, solo en 19 estaba consignada la diabetes  como la causa b&aacute;sica o principal de la muerte.<span class="superscript">7</span>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </p>    <p>El mayor estudio sobre esta problem&aacute;tica realizado en Cuba en el  a&ntilde;o 1988 auspiciado por la OMS, que comprendi&oacute; 3 178 certificados  de defunci&oacute;n de 22 municipios de todo el pa&iacute;s, concluy&oacute; que  la certificaci&oacute;n de las causas de muertes eran incompletas, que el 49,4  % de los certificados de defunci&oacute;n se confeccionaban sin los resultados  de la necropsia; adem&aacute;s, demostr&oacute; que exist&iacute;a un sobreregistro  de enfermedades como neumon&iacute;a, trastornos de la circulaci&oacute;n pulmonar,  de cardiopat&iacute;as, y de otras formas de enfermedades del coraz&oacute;n,  sobre todo del infarto mioc&aacute;rdico agudo, mientras exist&iacute;a un subregistro  de otras enfermedades isqu&eacute;micas del coraz&oacute;n (excepto IMA), de la  bronquitis, del enfisema, el asma bronquial y de las enfermedades cerebrovasculares.<span class="superscript">8</span>      <br> </p>    <p>En un estudio reciente realizado en el Hospital Clinicoquir&uacute;rgico  &quot;Hermanos Ameijeiras&quot; se se&ntilde;ala que a&uacute;n persiste falta  de correlaci&oacute;n cl&iacute;nico patol&oacute;gica de un 16,89 %. <span class="superscript">9</span>  En otro estudio a&uacute;n m&aacute;s reciente, <i>&Aacute;lvarez Figueredo</i>,  al caracterizar la mortalidad en una unidad de cuidados intensivos, encontr&oacute;  que la correlaci&oacute;n cl&iacute;nico patol&oacute;gica era solo de un 71,6  %.<span class="superscript">10</span>    <br> </p>    <p>La importancia y trascendencia  de realizar una correcta certificaci&oacute;n de la muerte han sido se&ntilde;aladas  desde hace mucho por varios autores.<span class="superscript">2-9</span> Las estad&iacute;sticas  de mortalidad son unas de las principales fuentes de informaci&oacute;n sobre  salud, y de ellas dependen en gran medida las pol&iacute;ticas que al respecto  asumen los pa&iacute;ses en esta materia.<span class="superscript">11</span> Por  tanto, cuando usted est&aacute; llenando un certificado de defunci&oacute;n (CD),  no solo est&aacute; realizando un tr&aacute;mite m&eacute;dico legal, sino adem&aacute;s  cient&iacute;fico y estad&iacute;stico de gran importancia.    <br> </p>    <p>Por ello  decidimos realizar una revisi&oacute;n de esta tem&aacute;tica, y poder as&iacute;  brindar un material que pueda ayudar a los m&eacute;dicos de asistencia y alumnos  de 5to a&ntilde;o de la carrera de Medicina a confeccionar correctamente el certificado  m&eacute;dico de defunci&oacute;n del adulto. </p><h4>Desarrollo    <br> </h4>    <p>En  este trabajo trataremos de no repetir lo que se ha tratado en otros ya editados,  aunque hay cuestiones que por su importancia y la falta de soluci&oacute;n hasta  el momento, no queda otra alternativa que seguir insistiendo en ellas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </p>    <p>El  certificado de defunci&oacute;n del adulto se confecciona a partir de los 28 d&iacute;as  de nacido, a diferencia del anterior que era a partir de los 7 d&iacute;as. Al  dorso del certificado hay unas orientaciones generales e instrucciones muy &uacute;tiles  que deben ser le&iacute;das con detenimiento por los m&eacute;dicos. La inclusi&oacute;n  de una cuarta causa de muerte en este nuevo CD sigue una recomendaci&oacute;n  de la XLIII Asamblea Mundial de la Salud.<span class="superscript">11</span> Se  mantiene la misma orientaci&oacute;n de llenar los espacios de los incisos a)  hasta el d), si existen las 4 causas, pero que si existen 1 &oacute; 2 &oacute;  3, estas son las que se llenan, y en los espacios que quedar&iacute;an en blanco  se debe plasmar la expresi&oacute;n &quot;no existe&quot;, o simplemente pasar  una raya para que se sepa que no hubo olvido, pero siempre ir de la causa directa  a la b&aacute;sica, es decir que los espacios que pueden quedar tachados sean  los &uacute;ltimos de la parte inferior. Esta cuarta l&iacute;nea (d), viene a  resolver el problema que se creaba cuando las 3 anteriores no eran suficientes  para reflejar todo el proceso desde la enfermedad hasta la muerte.    <br> </p><h4>Par&aacute;metros  generales a cumplir    <br> </h4><ol>     <li>No dejar nunca un espacio en blanco (excepto  los c&oacute;digos y dem&aacute;s que no corresponden al m&eacute;dico). Cuando  no se tenga el dato se anota &quot;no tiene&quot;, &quot;no consta&quot;, o se  pasa raya.    <br> </li>    <li>Escribir con letra legible o de molde, sin borrones ni  tachaduras, usando tinta de bol&iacute;grafo de color negro, azul o negro azul.    <br>  </li>    <li> No usar siglas o abreviaturas en ning&uacute;n ac&aacute;pite.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>  Si no cuenta con el carn&eacute; de identidad, anote la fecha de nacimiento y  al resto se le pasa una raya. Por ejemplo, 480528-----    <br> </li>    <li> No escribir  la misma causa en 2 l&iacute;neas, ni 2 enfermedades en una misma l&iacute;nea.      <br> </li>    <li>La residencia habitual es la que consta en el carn&eacute; de identidad,  aunque habitualmente viviera en otro lugar.    <br> </li>    <li> Escribir el nombre completo  de las enfermedades, por ejemplo, cirrosis hep&aacute;tica biliar, hipertensi&oacute;n  arterial esencial, diabetes mellitus del adulto.    <br> </li>    <li>Evitar el uso de  t&eacute;rminos mal definidos seg&uacute;n la D&eacute;cima Clasificaci&oacute;n  de Enfermedades.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li> Seguir las orientaciones de la D&eacute;cima Clasificaci&oacute;n  de enfermedades en relaci&oacute;n con las secuencias aceptables y altamente improbables  de las causas de muerte.</li>    </ol>    <p>No vamos a referirnos a la confecci&oacute;n  administrativa del CD porque nos parece suficiente con los par&aacute;metros generales  que se explicaron anteriormente. Comenzaremos la exposici&oacute;n con los conceptos  y definiciones de la D&eacute;cima Clasificiaci&oacute;n de Enfermedades    <br> </p>    <p><b>Las</b>  <b>causas de defunci&oacute;n</b> son todas aquellas enfermedades, estados morbosos  o lesiones que produjeron la muerte o contribuyeron a ella, y las circunstancias  del accidente o de la violencia que produjo dichas lesiones. La definici&oacute;n  no incluye, s&iacute;ntomas ni modos de morir, como son el paro cardiorrespiratorio  o la insuficiencia respiratoria, cuando son el resultado final de un proceso de  la enfermedad. Nosotros ampliamos esto refiriendo que causa b&aacute;sica es tambi&eacute;n  llamada fundamental o enfermedad propiamente dicha. Es la que inicia todo el resto  del proceso patol&oacute;gico que conduce a la muerte. En lo esencial ella no  depende de nadie, tiene, por as&iacute; decirlo, autonom&iacute;a o personalidad  propia, no es secundaria a ninguna entidad nosol&oacute;gica, es por eso que se  trata de enfermedades plenamente reconocidas por todos con categor&iacute;a independiente.  Esto no significa que no se deba a trastornos y estados patol&oacute;gicos, hereditarios,  cong&eacute;nitos, o adquiridos de esa enfermedad como pudiera ser una enfermedad  hipertensiva de causa renal.     <br> </p>    <p>Algunos ejemplos son la cirrosis hep&aacute;tica,  la diabetes mellitus, la hipertensi&oacute;n arterial, la arteriosclerosis generalizada,  la tuberculosis, el SIDA, las tumoraciones malignas, etc. N&oacute;tese que no  se trata solo de enfermedades cr&oacute;nicas, pues este hecho no tiene nada que  ver en cuanto a lo que estamos tratando, y que hay causas b&aacute;sicas de enfermedades  agudas. Tambi&eacute;n vale destacar que no existen causas b&aacute;sicas puras,  porque por ejemplo, la ya mencionada diabetes, puede ser secundaria a una hemocromatosis,  y por tanto, en este caso pasa a ser causa intermedia de aquella. Lo mismo podemos  apuntar con respecto a la cirrosis, que puede deberse a una hepatitis B y otras  causas. Por &uacute;ltimo esto que hemos dicho con respecto a las causas b&aacute;sicas,  es v&aacute;lido tambi&eacute;n para el resto de las causas indirectas o finales,  pues todo hay que analizarlo de forma individual.     <br> </p>    <p>La D&eacute;cima  Clasificaci&oacute;n de Enfermedades no habla de causas intermedias ni directas,  solo concept&uacute;a causa b&aacute;sica y secuencia de causas de muerte, destacando  entre ellas las que se consideran aceptables y las altamente improbables. Por  &uacute;ltimo se refiere al uso de t&eacute;rminos mal definidos.     <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>La</b>  <b>secuencia</b> se refiere a 2 o m&aacute;s afecciones o acontecimientos anotados  en l&iacute;neas sucesivas de la parte I del certificado de defunci&oacute;n,  en la cual cada afecci&oacute;n o acontecimiento es una causa aceptable de la  registrada en la l&iacute;nea superior. Para aclarar esto, significa que la causa  directa (a) tiene que ser causada por b), esta por c) y la que inici&oacute; la  secuencia fue d); pero no puede haber divorcio entre ellas, es decir, si b) explica  a a), pero d) no explica a c), la secuencia es incorrecta, todas tienen que causarse  secuencialmente, o lo que es m&aacute;s exacto, patol&oacute;gicamente. Tambi&eacute;n  vale la pena aclarar que no se debe plasmar m&aacute;s de una causa por l&iacute;neas  o categor&iacute;as, ni repetir la misma causa en varias l&iacute;neas, estas  pr&aacute;cticas son incorrectas.    <br> </p>    <p>Para que se tenga una idea de la  complejidad del problema que nos ocupa, la D&eacute;cima Clasificaci&oacute;n  dedica nada menos que 33 p&aacute;ginas a los procedimientos para la selecci&oacute;n  de la causa b&aacute;sica de defunci&oacute;n.     <br> </p>    <p><b>La</b> <b>causa  intermedia</b>, para nosotros representada por las letras b) y c), son las complicaciones  principales que llevan a la causa directa. Estas complicaciones tienen que estar  avaladas o justificadas por la causa b&aacute;sica ya tratada, es decir, si por  ejemplo tenemos como causa intermedia un sangramiento digestivo alto, se tiene  que deber a alguna de las enfermedades que lo pueden provocar, que pudiera ser  una &uacute;lcera g&aacute;strica, que se complica y comienza a sangrar, provocando  as&iacute; el <i>sangramiento digestivo alto</i>, que llev&oacute; a la muerte  por anemia aguda.    <br> </p>    <p>Es el momento de se&ntilde;alar que muchas veces  estas complicaciones tambi&eacute;n pueden ser causas directas de muerte, como  aquellas tambi&eacute;n pueden estar como intermedias, lo que s&iacute; no pueden  es intercambiarse con la causa b&aacute;sica. Un ejemplo de esto es el socorrido  infarto agudo del miocardio, que como todos sabemos puede ser la causa directa  de la muerte, pero si somos m&aacute;s acuciosos, casi siempre podemos encontrar  una de sus tantas complicaciones como verdadera causa directa (ruptura de pared  ventricular, taponamiento cardiaco, tromboembolismo pulmonar o cerebral y edema  agudo pulmonar entre otras).<span class="superscript">12</span> Una peritonitis  pueden ser causa directa de la muerte, en algunos pacientes, y sin embargo otros  no mueren hasta llegar al cuadro de septicemia (a) septicemia b) pritonitis s&eacute;ptica  c) apendicitis perforada d) apendicitis aguda).    <br> </p>    <p><b>La</b> <b>causa  directa</b> es la que da al traste con la vida, es la que justifica por s&iacute;  sola el desenlace fatal, aunque se debe como hemos dicho a toda una serie de acontecimientos.  Algo muy importante es no confundir los acontecimientos finales o maneras de morir  con la causa final de la muerte. Por ejemplo, no debe usarse la insuficiencia  respiratoria aguda, porque en este cuadro terminan casi todas las muertes. En  su lugar debe ponerse la causa que la origin&oacute;, que pudiera ser una crisis  de asma bronquial, la bronconeumon&iacute;a, el colapso pulmonar, o el edema pulmonar.  Como ejemplos de causas directas puras que nunca o muy pocas veces son intermedias  tenemos el edema agudo del pulm&oacute;n, la anemia aguda secundaria, la hipertensi&oacute;n  endocraneana, la septicemia, etc&eacute;tera.    <br> </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Casi por &uacute;ltimo  queremos se&ntilde;alar que en este nuevo certificado de defunci&oacute;n no se  pone aparte (como en el certificado de defunci&oacute;n anterior) si el paciente  fue operado, sino que este evento se incluye l&oacute;gicamente dentro de las  causas de muerte si tiene relaci&oacute;n con ellas. Por ejemplo, a) septicemia  b) peritonitis s&eacute;ptica c) c&aacute;ncer de colon intervenido y d) c&aacute;ncer  del tercio distal de colon derecho.    <br> </p>    <p>En la parte II que se refiere a  otras enfermedades que contribuyen a la muerte sin guardar relaci&oacute;n directa  con la causa final de la muerte, se trata de otras enfermedades, que aun cuando  las presentara el paciente, no tuvieran que ver con las causas de la muerte; por  ejemplo, las hemorroides externas en un paciente que muere de asma bronquial,  o si se trata de un paciente anciano con manifestaciones som&aacute;ticas y ps&iacute;quicas  de una arteriosclerosis generalizada, que muere en un cuadro de a) edema agudo  del pulm&oacute;n, debido a una b) insuficiencia cardiaca, por una c) cardiosclerosis,  usted no puede pasar una raya en d) y se&ntilde;alar en II arteriosclerosis generalizada,  porque esta es la causa b&aacute;sica (d); sin embargo en este mismo caso s&iacute;  cabr&iacute;an diabetes mellitus del adulto, hipercolesterolemia, hipertensi&oacute;n  arterial esencial. Como ve, si lo que usted va a anotar en II tiene que ver directamente  no solo con a) sino con cualquier otra causa, es mejor que la incluya en alguna  l&iacute;nea del ac&aacute;pite I. En resumen, no debe ir en II una enfermedad  que pueda haber dado lugar directamente o explicar alguna de las causas de I,  pero s&iacute; alguna que contribuyera al proceso de la muerte, sin guardar relaci&oacute;n  directa con estas causas.    <br> </p>    <p>En este mismo caso, si el paciente adem&aacute;s  de tener una arteriosclerosis generalizada, se descompensa de su diabetes y muriera  en cuadro de acetoacidosis, entonces la arteriosclerosis pasar&iacute;a como contribuyente  y no como entidad principal, porque si bien &quot;ayuda&quot; en el proceso, ella  de por s&iacute; no causa una diabetes mellitus.</p><h4>Secuencias aceptables    <br>  </h4><ul>     <li>La neumon&iacute;a de cualquier tipo, las hemorragias, las tromboflebitis,  la embolia, la trombosis, la septicemia, el paro cardiorrespiratorio, la insuficiencia  renal aguda, la aspiraci&oacute;n, la atelectasia y el infarto, pueden ser consideradas  como consecuencia directa de una operaci&oacute;n, a menos que esta se haya realizado  4 o m&aacute;s semanas antes de la muerte.    <br> </li>    <li> La neumon&iacute;a y  la bronconeumon&iacute;a pueden ser aceptadas como complicaciones de cualquier  enfermedad. En particular la bronconeumon&iacute;a puede suponerse como consecuencia  de enfermedades consuntivas, tales como los tumores malignos y la desnutrici&oacute;n,  tambi&eacute;n de enfermedades que provocan par&aacute;lisis (lesiones del enc&eacute;falo,  hemorragias, trombosis cerebral y poliomielitis), as&iacute; como tambi&eacute;n  enfermedades transmisibles y traumatismos importantes.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Cualquier  enfermedad descrita o calificada como emb&oacute;lica puede suponerse como una  consecuencia directa de trombosis venosa, flebitis o tromboflebitis, enfermedad  valvular del coraz&oacute;n, fibrilaci&oacute;n auricular, parto o cualquier operaci&oacute;n.    <br>  </li>    <li>La anemia secundaria o no especificada, la desnutrici&oacute;n o la caquexia,  pueden suponerse como consecuencia de cualquier tumor maligno.    <br> </li>    <li> Cualquier  pielonefritis puede ser considerada como una consecuencia de la obstrucci&oacute;n  urinaria por hipertrofia prost&aacute;tica o estenosis uretral.    <br> </li>    <li>El  s&iacute;ndrome nefr&iacute;tico puede ser considerado como consecuencia de cualquier  afecci&oacute;n estreptoc&oacute;cica (escarlatina, faringitis o angina estreptoc&oacute;cica).    <br>  </li>    <li> La deshidrataci&oacute;n puede ser considerada como una consecuencia  de cualquier enfermedad infecciosa intestinal.    <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las siguientes enfermedades  circulatorias agudas o fatales pueden ser aceptadas como debidas a tumores malignos:  infarto agudo del miocardio, embolia pulmonar, pericarditis aguda, endocarditis  aguda, miocarditis aguda, bloqueo aur&iacute;culoventricular y del haz, paro cardiaco,  taquicardia parox&iacute;stica, fibrilaci&oacute;n y aleteo auricular, arritmia  cardiaca e insuficiencia cardiaca.    <br> </li>    <li> Si la muerte ocurre como resultado  de una reacci&oacute;n adversa al tratamiento de una afecci&oacute;n trivial (que  por s&iacute; misma es improbable que cause la muerte), la causa b&aacute;sica  de la muerte es la reacci&oacute;n adversa.    <br> </li>    <li>Cualquier enfermedad  infecciosa puede ser aceptada como debida a trastornos de los mecanismos de la  inmunidad, tal como ocurre con la enfermedad por virus de la inmunodeficiencia  humana (VIH) o el SIDA; la inmunodepresi&oacute;n por quimioterapia y radiaciones,  y los tumores que afectan el sistema inmunitario (los linfomas malignos).     <br>  </li>    <li>La varicela y herpes zoster pueden ser aceptados como debidos a diabetes,  tuberculosis y neoplasias linfoproliferativas.    <br> </li>    <li>Las enfermedades circulatorias  agudas o terminales informadas como debidas a tumor maligno, diabetes o asma deber&aacute;n  ser aceptadas como secuencias posibles cuando se menciona en la parte I del certificado.      <br> </li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las siguientes afecciones se consideran como enfermedades circulatorias  agudas o terminales: infarto agudo del miocardio, otras enfermedades isqu&eacute;micas  agudas del coraz&oacute;n, embolia pulmonar, pericarditis aguda, endocarditis  aguda y subaguda, miocarditis aguda, bloqueo aur&iacute;culoventricular y de rama  izquierda del haz, otros trastornos de la conducci&oacute;n, paro card&iacute;aco,  taquicardia parox&iacute;stica, fibrilaci&oacute;n y aleteo auriculares, otras  arritmias card&iacute;acas, otras enfermedades card&iacute;acas mal definidas  y enfermedades cerebrovasculares, excepto disecci&oacute;n de arterias cerebrales,  sin ruptura (I67,0) enfermedad de Moyamoya (I67,5) y enfermedad cerebrovascular  no especificada (I67,9) </li>    </ul><h4>Secuencias altamente improbables    <br> </h4><ul>      <li>En este caso se cita una enfermedad infecciosa o parasitaria informada como  debida a cualquier enfermedad fuera de este cap&iacute;tulo, con excepci&oacute;n  de la diarrea y la gastroenteritis de origen presumiblemente infeccioso, la septicemia,  la erisipela, la gangrena gaseosa, la angina de Vincent y la micosis, ya que pueden  ser aceptadas como debidas a cualquier otra enfermedad.    <br> </li>    <li>Un tumor  maligno informado como debido a cualquier otra enfermedad, excepto el SIDA.    <br>  </li>    <li>Hemofilia informada como debida a cualquier otra enfermedad.    <br> </li>    <li>  Diabetes como debida a otra enfermedad, excepto la hemocromatosis, la enfermedad  del p&aacute;ncreas, los tumores pancre&aacute;ticos y la desnutrici&oacute;n.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  </li>    <li> La fiebre reum&aacute;tica o enfermedad reum&aacute;tica del coraz&oacute;n  informada como debida a cualquier otra enfermedad, con excepci&oacute;n de la  escarlatina, la septicemia estreptoc&oacute;cica, la angina de garganta (faringitis)  estreptoc&oacute;cica y la amigdalitis aguda.    <br> </li>    <li> Cualquier afecci&oacute;n  hipertensiva informada como debida a cualquier tumor, excepto los tumores endocrinos,  renales y carcinoides.    <br> </li>    <li> Enfermedad isqu&eacute;mica cr&oacute;nica  del coraz&oacute;n informado como debida a cualquier tumor.    <br> </li>    <li> Cualquier  enfermedad cerebrovascular informada como debida a una enfermedad del sistema  digestivo o endocarditis, excepto la embolia cerebral o la hemorragia intracraneal.    <br>  </li>    <li>Cualquier afecci&oacute;n descrita como ateroscler&oacute;tica informada  como debida a cualquier tumor.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> </li>    <li>Influenza informada como debida a  cualquier otra enfermedad.    <br> </li>    <li>Una anomal&iacute;a cong&eacute;nita informada  como debida a cualquier otra enfermedad de la persona, inclusive la prematuridad.    <br>  </li>    <li> Una afecci&oacute;n que se menciona como debida a otra cuya fecha de  aparici&oacute;n es posterior a la primera.    <br> </li>    <li>Cualquier accidente informado  como debido a cualquier otra causa fuera del mismo cap&iacute;tulo, excepto la  epilepsia.</li>    </ul><h4>T&eacute;rminos mal definidos    <br> </h4>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No deben usarse  como causas de muerte en los certificados de defunci&oacute;n la senilidad, la  senectud, el coma, el estupor, la inconsciencia, la modorra, el semicoma, la somnolencia,  el s&iacute;ncope, el colapso, el ataque vaso vagal, el desmayo, la lipotimia,  la tetania, la hemorragia de la faringe, la taquicardia no especificada, las palpitaciones,  la gangrena, el <i>shock</i> cardiog&eacute;nico, el colapso circulatorio perif&eacute;rico,  el choque endot&oacute;xico, el <i>shock</i> hipovol&eacute;mico, el <i>shock</i>  s&eacute;ptico, la dificultad respiratoria, la insuficiencia respiratoria, la  taquipnea, la hemoptisis, la anuria, la muerte s&uacute;bita desconocida, la asfixia,  el fallo respiratorio, el fallo cardiorrespiratorio, el paro respiratorio, la  caquexia, la hipoxia o anoxia tisular, el encamamiento, etc&eacute;tera.</p><h4>Summary</h4>    <p>The  certification of death causes in spite of being one of the oldest procedures in  our practice is not well managed. However, nobody doubts about the importance  of a correct certification from many points of view. Although papers referring  to the right making of the death certificates of the adult have been published,  there are innumerable difficulties to obtain a logical sequence of death causes.  Taking all this into account, we decided to make a review of this topic and to  provide a material to help mainly physicians and 5th-year medical students to  make the new death certificate of the adult correctly. We have focused the effort  on two fundamental aspects. The distinction of the main causes of death and their  sequence. To this end, we have collected information of the Tenth Classification  of Diseases and other publications related to this topic, since other aspects  may be thoroughly analyzed by the bibliography annotated in the text and other  sources.</p>    <p><i>Key words:</i> Basic, intermediate and direct cuase of death,  sequence, certificate.</p><h4>Referencias bibliograf&iacute;cas</h4>    <!-- ref --><P> 1. Barreiro  Ramos H. C&oacute;mo confeccionar el certificado de defunci&oacute;n del adulto.  Rev Cubana Med Gen Integr 1988;4(1).    <br> </P>    <!-- ref --><P> 2. Nieto Lluis M, Gran &Aacute;lvarez  M. Instrucciones para el llenado correcto del certificado de defunci&oacute;n.  Rev Cubana Med Gen Integr 1988;4(4):98-108.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 3. Moreira Socorro V,  Fern&aacute;ndez Monzote LE. &iquest;Sabe usted llenar correctamente un certificado  de defunci&oacute;n? Rev Cubana Salud P&uacute;blica 1989;15(4):223-43.    <br> </P>    <!-- ref --><P>  4. Barreiro Ramos H. Lo esencial del nuevo certificado m&eacute;dico de defunci&oacute;n  del adulto. Rev Cubana Med Gen Integr 2002;18(4).    <br> </P>    <!-- ref --><P>5. Aldana Padilla  D. Mortalidad por diabetes mellitus en Cuba. Algunos Aspectos de la vigilancia  epidemiol&oacute;gica 1992-1998. Rev Cubana End 1998;9(3):181-3.    <br> </P>    <!-- ref --><P>6.  Quintana Herrera E. Mortalidad por trastornos metab&oacute;licos agudos en personas  diab&eacute;ticas en Ciudad Habana en el per&iacute;odo 1994-1995. Rev Cubana  End 1999;10(2):124-32.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 7. Hern&aacute;ndez Yero A. Valor del certificado  de defunci&oacute;n en la diabetes mellitus. Rev Cubana Med 1987:36(2):144-49.    <br>  </P>    <!-- ref --><P> 8. Centro Cubano de la Clasificaci&oacute;n Internacional de Enfermedades.  Calidad de la certificaci&oacute;n m&eacute;dica de la defunci&oacute;n. La Habana:  Editorial Ciencias M&eacute;dicas; 1991.    <br> </P>    <!-- ref --><P> 9. Armas Rojas. Diferencias  entre la consignaci&oacute;n de las causas de muerte del certificado de defunci&oacute;n  y los del informe necr&oacute;psicos. Rev Cubana Salud P&uacute;blica 1998;23(1).    <br>  </P>    <!-- ref --><P>10. &Aacute;lvarez Figueredo Z. Caracterizaci&oacute;n de la mortalidad  en la unidad de cuidados intensivos. Rev Cubana Med 2000; 39(4):222-7.    <br> </P>    <!-- ref --><P>  11. OPS. Clasificaci&oacute;n Estad&iacute;stica Internacional de Enfermedades  y Problemas relacionados con la Salud. Vol. 2. Washington DC, 1995.p. 30-68. (Publicaci&oacute;n  Cient&iacute;fica; 554).    <br> </P>    <!-- ref --><P> 12. Rodes Teixidor J. Medicina Interna. T  I. Barcelona: Masson; 1997.p.1959-60.    <br> </P>    <p>Recibido: 22 de julio de 2004.  Aprobado: 2 de diciembre de 2004.    <br> Dr. <i>H&eacute;ctor Barreiro Ramos</i>.  Instituto de Medicina Legal. Avenida Hern&aacute;n Cort&eacute;s y 26, municipio  Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba. Email: <a href="mailto:barreiro@infomed.sld.cu">barreiro@infomed.sld.cu</a>    <br>  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><span class="superscript"><a href="#autor">1 </a></span><a href="#autor">Especialista  de II Grado en Medicina Legal. Profesor Asistente del Instituto Superior de Ciencias  M&eacute;dicas de La Habana.     <br> <span class="superscript"><b>2</b></span> Especialista  de I Grado en Medicina General Integral.     <br> <span class="superscript"> <b>3</b></span>  Especialista de I Grado en Medicina Legal y Toxicolog&iacute;a. </a><a name="cargo"></a></p>      ]]></body><back>
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